817 la princesa
Carlota Augusta de Gales murió dando a luz a un hijo que nació muerto,
provocando una crisis sucesoria en el Reino Unido. 1 Carlota era la única hija del príncipe
regente (el futuro Jorge IV, hijo mayor de Jorge III del Reino Unido, que actuaba como
regente debido a la enfermedad de su padre) y de su esposa «repudiada» Carolina de
Brunswick-Wolfenbüttel.2 El embarazo fue visto como algo milagroso, ya que los padres
alegaban no haber mantenido más de tres relaciones sexuales durante el matrimonio, por
lo que el nacimiento de otro hijo del príncipe Jorge sería, como mínimo, improbable. 3
La línea de sucesión al trono británico se extinguió rápidamente: Jorge III tenía doce hijos,
pero ningún nieto legítimo que pudiera heredar la corona. Sus cinco hijas estaban solteras
o eran estériles y ninguno de sus hijos estaba casado, a excepción del segundo, Federico,
que tampoco tenía hijos.4 Esto provocó una «carrera» por casarse por parte de los
príncipes solteros.5 Su tercer hijo, Guillermo, se casó con la princesa Adelaida de Sajonia-
Meiningen, de cuyo matrimonio nacieron dos hijas: Carlota (1819) e Isabel (1820), ambas
muertas antes de cumplir dos años,6 y varios abortos espontáneos, el último de gemelos
en 1821, por lo cual era probable que no tuvieran más hijos. 7
El cuarto hijo de Jorge III, Eduardo, se casó con Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfeld,
viuda del duque de Leiningen —con el que había tenido dos hijos, Carlos y Feodora—, y
hermana del viudo de Carlota, Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha. De este casamiento
nació en 1819 una hija llamada Alejandrina Victoria. Tras las muertes sucesivas de las
primas y del padre unos meses después y, ya en 1830, de Jorge IV, Victoria se convirtió
en la heredera presunta al trono británico.5
Nacimiento y familia
).