El estructuralismo puede entenderse como la búsqueda de «las
leyes universales e invariantes de la humanidad que operan en
todos los niveles de la vida humana, tanto en los más primitivos
como en los más avanzados» (Ekeh, 1982: 128). Podemos
entender "estructura" como el conjunto organizado de elementos
que se deriva de leyes específicas. Símbolos y sistemas de
codificación (significación) son un ejemplo de tales estructuras.
La lingüistica: a pesar de la apropiación subjetiva de las lenguas,
existen normas y reglas generales a todos los idiomas. De acuerdo a
Saussure se trata del sistema formal del lenguaje
La semiótica trata diversos signos y símbolos utilizados en la comunicación
Otros escenarios donde toma lugar el estructuralismo está en la comunicación.
Levi Strauss. Para Lévi-Strauss, el estructuralismo es una teoría que busca
identificar las estructuras subyacentes y patrones ocultos en los fenómenos
sociales y culturales mediante el análisis de las relaciones entre los
diferentes elementos que los componen.
Modelo
Estructuras como instituciones del mundo social
Estructura como modelo mental que se expresa por medio de la comunicación y que
puede entenderse a partir de esta concepción.
Las estructuras son creaciones de los observadores. Una estructura social no es
una realidad empírica, es un modelo.
Para Lévi-Strauss, una estructura mental es un patrón o modelo de pensamiento
que subyace en la mente humana y se refleja en la cultura y la sociedad. Estas
estructuras mentales son universales y pueden ser analizadas para comprender
las prácticas culturales y las creencias de una sociedad.
Estructura como modelo teórico para comprender la sociedad
Leyes generales que permiten entender la universalidad de productos humanos:
mitos, sistemas de parentesco
Definiciones
Estructuras mentales y sociedad Levi-Strauss sostiene que para comprender una
sociedad es necesario examinar las estructuras mentales de los individuos de esa
sociedad, es decir, el pensamiento colectivo. Según su perspectiva, la estructura de
una sociedad comienza en el pensamiento del individuo, y son las estructuras
mentales de cada individuo las que estructuran la sociedad en su conjunto.
Estructuras del lenguaje humano Levi-Strauss también cree que las estructuras del
lenguaje humano son equivalentes a las de la sociedad. Él considera que se pueden
descubrir las "estructuras universales" del pensamiento humano mediante la
identificación de oposiciones binarias, tales como naturaleza-cultura, luz-oscuridad,
verdadero-falso y hombre-mujer. Para descubrir estas estructuras, Levi-Strauss se
basa en cuentos, mitos y leyendas, los cuales analiza e interpreta como fuente
principal de datos.
Descubrimiento de las estructuras El autor plantea que se pueden descubrir las
estructuras a través de las representaciones que se dejan ver en la escritura, los mitos
y las leyendas.
Estructuras sociales e instituciones Levi-Strauss se interesa por la estructura social
visible y las instituciones, pero sobre todo le interesa la estructura mental subyacente.
Las estructuras visibles son consideradas como conceptos de nuestra mente que se
manifiestan en el lenguaje de los mitos y en las instituciones elementales, como el
parentesco. El autor busca estos signos y señales en la vida social.
Mentalidad y estructuras invariables Levi-Strauss sostiene que todas las sociedades
poseen la misma mentalidad, unas formas o estructuras invariables, un inconsciente
estructural que se expresa mediante diversos contenidos y en las diversas culturas. La
función del antropólogo es poner de manifiesto y al descubierto las relaciones
estructurales de la sociedad a través de los signos y señales de carácter simbólico (no
natural, sino creado).
Expresiones concretas
La estructura del parentesco: Esta es una estructura social universal que ha sido
estudiada por Levi-Strauss en profundidad. En todas las sociedades, existen formas
de organizar las relaciones familiares, como el matrimonio, la descendencia, la
adopción, etc. Estas estructuras no solo están presentes en la vida cotidiana, sino que
también se ven reflejadas en las leyes y normas que rigen la vida familiar.
La estructura del lenguaje: Como Levi-Strauss señaló, las estructuras del lenguaje
humano son equivalentes a las de la sociedad. En todas las sociedades, existen
formas específicas de comunicación y lenguaje que influyen en la forma en que las
personas interactúan entre sí y en cómo se construyen las relaciones sociales. Por
ejemplo, la estructura del idioma español se refleja en su gramática, vocabulario y en
la forma en que se utilizan las palabras.
La estructura económica: En todas las sociedades, existe una estructura económica
que determina cómo se producen, distribuyen y consumen los bienes y servicios. La
forma en que se organiza esta estructura económica puede variar según la sociedad,
pero siempre está presente en la vida cotidiana. Por ejemplo, la estructura capitalista
que domina en la mayoría de las sociedades occidentales se basa en la propiedad
privada, la producción con fines de lucro y la competencia en el mercado.
La estructura política: En todas las sociedades, existe una estructura política que
determina cómo se toman las decisiones y se ejerce el poder. Esto puede variar desde
sistemas democráticos hasta dictaduras, pero siempre hay una estructura que
organiza la forma en que se toman las decisiones importantes y se ejerce el poder.
Por ejemplo, la estructura política de los Estados Unidos se basa en una democracia
representativa en la que los ciudadanos eligen a sus representantes para tomar
decisiones en su nombre.
Ejemplo de análisis para la sociedad latinoamericana
Desde la perspectiva estructuralista de Lévi-Strauss, se pueden analizar varios
aspectos de la sociedad latinoamericana contemporánea, entre ellos: La estructura
del parentesco: en muchas sociedades latinoamericanas, como en las comunidades
indígenas, el parentesco y la familia tienen una importancia fundamental en la
organización social y cultural. Se pueden analizar las diferentes formas de parentesco,
los roles y relaciones familiares, y cómo éstos influyen en la vida cotidiana y en la
toma de decisiones. La estructura de poder: la sociedad latinoamericana se
caracteriza por tener una gran desigualdad social y económica, con élites políticas y
económicas que concentran el poder. Se pueden analizar las formas en que se ejerce
ese poder, las relaciones de dominación y subordinación, y cómo éstas se manifiestan
en diferentes ámbitos como la política, la economía, la educación, la cultura, entre
otros. La estructura simbólica: la sociedad latinoamericana tiene una rica diversidad
cultural, con múltiples lenguas, religiones, mitos y rituales. Se pueden analizar las
diferentes formas en que se expresan estas manifestaciones culturales, las relaciones
simbólicas que establecen con el entorno natural y social, y cómo éstas se relacionan
con las estructuras sociales y políticas de cada sociedad. La estructura económica:
la economía latinoamericana ha sido históricamente dominada por el modelo
extractivista, en el que los recursos naturales son explotados para exportarlos a otros
países. Se pueden analizar las relaciones económicas entre los países de la región y
con otros países del mundo, las formas en que se distribuyen los recursos y la
riqueza, y cómo esto influye en la estructura social y cultural de la región.
Sociología y Estructuralismo
El estructuralismo viene de la idea de estructura como la relación de unos elementos con
otros.
Lo fundamental en el estructuralismo es que la estructura puede encontrarse en
conjuntos diferentes.
La estructura define un conjunto, pero no es el único aspecto que lo constituye.
En las estructuras lo que importa es la unidad de las diferencias.
Hay que distinguir la estructura de la organización, ya que esta última es una
combinación de elementos y no es inteligible por sí misma mientras sea descrita aparte
de cualquier otra.
En cada conjunto organizado y sistematizado existe una configuración de elementos
más restringidos que lo define a la vez en su singularidad y en su compatibilidad.
En todo conjunto hay cualidades que lo expresan y le dan unidad, y otras cualidades y
características que permiten compararlo con otros conjuntos.
Los conjuntos de estructuras siempre están referidos a la sincronía y diacronía.
En el habla es donde se halla el germen de todos los cambios.
La lingüística sincrónica se ocupa de las relaciones lógicas y psicológicas que unen
términos coexistentes y forman sistemas, tal y como se muestran a la conciencia
colectiva.
La lingüística diacrónica estudia las relaciones que unen términos sucesivos no
percibidos por una misma conciencia colectiva y que se reemplazan unos a otros sin
formar sistema entre sí.
Estructuralismo marxista
Ambas corrientes comparten la preocupación por las "estructuras", pero cada una las
conceptualiza de manera diferente.
El estructuralismo de Lévi-Strauss y el marxismo difieren en la forma en que definen
las estructuras. El estructuralismo de Lévi-Strauss se centra en las estructuras que
subyacen a las diversas formas culturales, mientras que el marxismo se enfoca en las
estructuras sociales y económicas que determinan la vida de las personas. Por
ejemplo, en el estructuralismo de Lévi-Strauss se estudian las estructuras que
subyacen en las mitologías de diferentes culturas y se busca encontrar patrones y
regularidades en ellas. En contraste, el marxismo se centra en las estructuras
económicas y sociales que dan forma a la vida de las personas, como la propiedad de
los medios de producción y las relaciones de producción. Un ejemplo de estructura
en el enfoque de Lévi-Strauss podría ser el análisis de los mitos sobre la creación del
mundo en diferentes culturas, y cómo estos mitos reflejan estructuras subyacentes de
pensamiento y organización social. Mientras que en el marxismo, se podría analizar
cómo la estructura de clase en una sociedad influye en la distribución de la riqueza y
el poder, y cómo esto afecta la vida de las personas.
Tanto el estructuralismo como el marxismo estructural rechazan el empirismo y aceptan
una preocupación por las estructuras fundamentales invisibles.
Según el marxismo, una estructura invisible podría ser la infraestructura económica de
una sociedad, que incluye las fuerzas productivas (trabajo, tecnología, recursos
naturales) y las relaciones de producción (propiedad, distribución, intercambio). Estas
estructuras determinan las formas sociales, políticas y culturales que se desarrollan en
una sociedad determinada. A menudo, estas estructuras son invisibles a simple vista,
pero pueden ser analizadas a través de las relaciones sociales que se establecen
entre los individuos y las instituciones en una sociedad dada.
Los marxistas adoptan el razonamiento dialéctico, mientras que los estructuralistas
suelen emplear la razón analítica.
l razonamiento dialéctico, adoptado por los marxistas, se basa en la idea de que la
realidad está en constante cambio y movimiento. Esta forma de razonamiento implica
un proceso de tesis, antítesis y síntesis en el que una idea o posición (tesis) es
desafiada por una idea opuesta (antítesis), y la síntesis resultante es una combinación
de las dos posiciones anteriores. Por otro lado, el razonamiento analítico utilizado por
los estructuralistas, implica un enfoque más centrado en la descomposición de una
estructura en sus componentes básicos para poder entenderla mejor. Este enfoque
busca identificar patrones y relaciones entre los elementos de una estructura para
poder comprenderla en su totalidad. En resumen, mientras que el razonamiento
dialéctico se enfoca en el proceso de cambio y evolución, el razonamiento analítico
busca descomponer una estructura en sus elementos básicos para poder
comprenderla.
1. Desde una postura estructuralista dialéctica (marxista), se podría analizar la
desigualdad social en Cartago, Valle (Colombia) a partir de la relación entre los
dueños de los medios de producción y los trabajadores. En Cartago, al igual que en
muchas otras partes del mundo, los medios de producción (fábricas, tierras, etc.)
están en manos de una minoría de personas, mientras que la mayoría de la
población es trabajadora y vive con salarios bajos. Esto crea una brecha económica
entre los dueños de los medios de producción y los trabajadores, lo que se traduce
en una desigualdad social palpable. Los trabajadores tienen menos acceso a los
recursos económicos y sociales, lo que limita su capacidad para mejorar su calidad
de vida y su movilidad social. Esta desigualdad también puede manifestarse en la
distribución de recursos públicos como la educación y la atención médica, ya que
las personas de bajos ingresos tienen menos acceso a estos servicios. 2. Desde
una perspectiva estructuralista analítica (Levi-Strauss), se podría analizar la
desigualdad social en Cartago a partir de las diferencias culturales entre los
diferentes grupos sociales. En Cartago, existen varios grupos sociales que tienen
diferentes valores culturales y estilos de vida, lo que puede llevar a la exclusión y
discriminación de ciertos grupos. Por ejemplo, las personas que viven en zonas
rurales pueden tener diferentes costumbres y tradiciones que las personas que
viven en áreas urbanas. Esto puede llevar a la marginación social de los grupos
rurales y a una desigualdad en términos de acceso a servicios básicos como la
educación y la atención médica. Además, la discriminación basada en la raza,
género o identidad sexual también puede ser un factor importante en la desigualdad
social en Cartago. La falta de inclusión y respeto hacia los diferentes grupos
sociales puede generar tensiones y conflictos que perpetúan la desigualdad.
Los marxistas se centran en el sujeto humano, pero los estructuralistas creen que esta
preocupación no es científica.
Por un lado, los marxistas consideran que el sujeto humano (es decir, el individuo o la
colectividad que actúa en la sociedad) es el centro de su análisis. Marx sostiene que
son las acciones humanas las que dan forma a la historia y que la lucha de clases es
el motor que impulsa los cambios sociales. En este sentido, los marxistas creen que la
comprensión de la acción humana y de los conflictos sociales que surgen de ella es
fundamental para entender la dinámica social. Por otro lado, los estructuralistas (que
abarcan diferentes corrientes teóricas, como el estructuralismo lingüístico, el
estructuralismo antropológico o el estructuralismo psicoanalítico) sostienen que la
preocupación por el sujeto humano no es científica, ya que no se puede observar de
manera objetiva. Los estructuralistas creen que la sociedad es una estructura que
funciona de manera autónoma y que está compuesta por elementos que interactúan
entre sí según reglas y patrones preestablecidos. Desde esta perspectiva, el énfasis
se pone en la identificación de estos patrones y reglas, más que en la acción humana.
Los marxistas creen que la teoría contribuye al cambio social, mientras que los
estructuralistas creen que la posibilidad de cambio político es pequeña.
Algunos marxistas estructurales ven el estudio de la estructura como un prerrequisito
para el estudio de la historia.
Un ejemplo concreto de cómo algunos marxistas estructurales ven el estudio de la
estructura como un prerrequisito para el estudio de la historia es el análisis de la
estructura económica de una sociedad en particular. Según esta perspectiva, la forma
en que se organizan y distribuyen los recursos económicos dentro de una sociedad
determina en gran medida su estructura social y política. Por lo tanto, para
comprender completamente la historia de una sociedad, es necesario analizar su
estructura económica en un nivel más profundo. Este enfoque ha sido utilizado, por
ejemplo, para analizar la transición del feudalismo al capitalismo en Europa occidental
durante la Edad Media, en la que se argumenta que la estructura económica basada
en la propiedad feudal de la tierra tuvo que cambiar antes de que pudiera surgir el
sistema capitalista.
Este enfoque busca identificar relaciones sistemáticas y constantes
entre las acciones humanas individuales y colectivas, a las que se les
llama "estructuras". Estas relaciones no son obvias, sino que son
profundas y en gran parte no son conscientes, y limitan y restringen la
acción humana. La investigación estructuralista se centra en resaltar
los condicionamientos y lo "inconsciente" en lugar de la conciencia o
la libertad humana.