26 Los Angeles 16 09 14
26 Los Angeles 16 09 14
0. Contenido ................................................................................................................................... 2
1. Introducción General ................................................................................................................... 3
2. Estructura del Tratado Teológico ................................................................................................. 3
3. Mapa General de Tratados .......................................................................................................... 5
4. Mapa del Tratado ........................................................................................................................ 6
5. Propósito del Tratado .................................................................................................................. 7
6. Desarrollo del tema ..................................................................................................................... 7
6.1. Introducción...................................................................................................................... 7
6.2. Creaturas de Dios ............................................................................................................. 7
6.3. Naturaleza.......................................................................................................................10
6.4. Al servicio de Dios ...........................................................................................................12
6.5. Poder de los ángeles .......................................................................................................14
6.6. Culto a los ángeles ..........................................................................................................16
6.7. Cambios por la rebelión ...................................................................................................17
6.8. Agentes de salvación .......................................................................................................18
6.9. Angeles & Escatología .....................................................................................................22
7. Material complementario.............................................................................................................24
7.1. Distorsiones modernas ....................................................................................................24
7.2. Categorías de ángeles .....................................................................................................25
7.3. Nephilim ..........................................................................................................................28
7.4. El ángel y la profetisa.......................................................................................................29
La búsqueda del conocimiento de Dios y su propósito para el hombre constituye la más apasionante de las
aventuras que la mente humana pueda proponerse. El reto de encontrar en el libro sagrado aquel hilo de oro del
plan de salvación recompensará al estudioso, que podrá comprender la majestuosidad del esfuerzo de Aquél que
“no escatimó ni a su propio hijo” (Romanos 8: 32).
El conjunto de tratados sobre temas bíblicos, del que usted tiene en sus manos uno de los estudios, ha sido
preparado para proveer al miembro laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día del conocimiento requerido para
enseñar a otros acerca de cómo crecer “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2
Pedro 3: 18) así como para “presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón
de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3: 15).
El autor es miembro regular de la Iglesia Adventista del Séptimo Día desde 1977, anciano de iglesia desde
1979, esposo, padre y abuelo, con el gozo de tener a toda su familia en “la fe que ha sido una vez dada a los
santos” (Judas 1: 3) y que además suscribe totalmente las 28 doctrinas oficiales de la misma.
Al inicio de cada tratado le presentaremos la estructura general del conjunto de estos utilizando un diagrama
de bloques numerado, llamado Mapa General de Tratados. Este gráfico (que aparece en la subsiguiente página)
le permitirá ver dónde encaja el tratado que tiene en sus manos en relación con los otros temas. Para facilitar su
ubicación además de la numeración, este estará marcado en color diferente de los demás. Coleccione los temas,
actualícelos y ordénelos en esta secuencia si le parece útil a su propio desarrollo del conocimiento.
Los números en cada bloque establecen simultáneamente el orden de creación de estos tratados y la
dependencia lógica también entre ellos. Los bloques del número 70 en adelante representan, a su vez, un conjunto
de tratados especiales. Los he agrupado en 6 grandes temas:
La lectura de estos temas le dará el marco referencial para entender los tratados más temáticos. Estos otros
temas tienen su propia estructura que guardará relación con la aquí mencionada.
Luego del diagrama del conjunto, encontrará usted un diagrama de bloques del estudio propiamente dicho,
llamado Mapa del Tratado, donde podrá notar lo siguiente:
a. Cada bloque del diagrama indica el versículo o versículos de referencia en la parte inferior y una
breve frase que corresponde con la lógica de su inclusión en el tema.
Al finalizar esta fase gráfica usted encontrará el estudio en detalle, que seguirá hasta donde sea posible, la
estructura del diagrama de bloques. Algunos materiales complementarios al estudio se incluirán al final. Le
recomiendo que los lea con anticipación para encontrar el momento exacto para incluirlos en su exposición.
Hasta donde me ha sido posible he presentado la fuente de algunos de estos temas para que pueda
extender su comprensión revisándolos. No pretendo conocer todo lo que estas fuentes tratan sobre el tema, por lo
que lo aliento a profundizar y comentarme cómo mejorar este contenido. He incluido algunas imágenes halladas
en Internet para hacer más amena su lectura, espero le agraden.
Cuando no se indique lo contrario las citas de la Santa Biblia corresponden a la versión Reina-Valera 1960,
mi favorita. Alguna vez incluiré otras versiones para comparar o ampliar la comprensión de un texto.
Cuando usted desarrolle un estudio bíblico sobre este tema con personas que no pertenecen a la Iglesia le
recomiendo que use la sección correspondiente al estudio (con los versos incluidos en el diagrama de bloques) sin
presentar las declaraciones del Espíritu de Profecía. Comente los materiales complementarios conforme surjan en
la exposición, así como en la fase de preguntas y respuestas.
He preparado también un archivo que incluye todos los diagramas de bloques de los tratados de manera
que le sirvan de ayuda memoria cuando presente el tema. También he creado un archivo con una copia de todos
los contenidos de los tratados de manera que pueda revisarlos sin abrir cada uno de los documentos, en caso esté
buscando un subtema específico.
Permítame, como hasta ahora, que durante el estudio me dirija a usted en forma personal. Creo que así es
como nuestro Salvador hablaba con aquellos a quienes amaba y deseaba salvar. Seguramente usted hará lo
propio con aquellos que le escuchen con este propósito.
Este es un material gratuito que seguramente ha llegado hasta usted por alguien que lo aprecia y desea
que conozca aún más a Jesús y su maravilloso plan de salvación. Difúndalo de la misma manera, ya que “de gracia
recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10: 8).
05 30 31
50 51 52
El Espíritu Los dones El don de
Las 7 iglesias Los 7 sellos Las 7 trompetas
Santo espirituales lenguas
32 47 49 53
48 55
El Don de La estatua de El carnero y el El cuerno
Las 4 Bestias El Anticristo
Profecía Nabucodonosor macho cabrío pequeño
33 56
54
Profecías Las 70
Los 1260 años
mesiánicas semanas
57 60 61
59 62
El juicio La Apostasía El Tiempo
El sellamiento El milenio
investigador final de Angustia
16 18 58 40
02 04 15 17
Muerte La Segunda Los libros La Gran
La Divinidad El Hijo La Encarnación La Resurrección
Vicaria Venida del cielo Comisión
13 19 41
El Ángel Señales de la Historia
de Jehová Segunda Venida de la IASD
42
03 14 34 35
Organización
El Padre El Amor La Redención La Conversión
Eclesiástica
29 36 43
09 37 38 39
Los libros Justificación Disciplina
El Pecado Santificación El Bautismo La Iglesia
apócrifos por la fe Eclesiástica
06 08 44
01 10
La Ley El origen Diezmo &
La Santa Biblia La Muerte
de Dios del pecado Ofrendas
28
26 27 45
Posesión
Los Ángeles Espiritismo El matrimonio
demoníaca
25 46
07 24
La Cena Estilo Cristiano
El Sábado La Adoración
del Señor de Vida
12
La Oración
63
11 20
La tierra
La creación El diluvio
nueva
21 22 23
El Santuario Nuestro Sumo La ley
Celestial Sacerdote ceremonial
70 80 90
75 85 95
Religiones Armonía de los Biografías
Cronología Genealogía Historia
Comparadas Evangelios Bíblicas
Antes de la Existentes al
Creados por Mayores que
creación inicio del Espíritus Distorsiones
Dios el Hijo el hombre
de la tierra pecado modernas
Diferentes Tangibles
Creación
del cuerpo en el episodio
de Dios Nephilim material de Lot
Igualmente
Hospitalidad Moviendo
Categorías de No se casan luego de la
con los ángeles la piedra
ángeles resurrección
Mar 12: 25 Heb 13: 2 Mat 28: 2-7 Mar 16: 5-5
Adoración y Un ángel
Obedientes Sujetos a Espíritus Otra vez
alabanza rechaza la
a Dios Dios ministradores rechazada
a Dios adoración
Sal 103: 19-21 Apo 5: 8-14 1 Ped 3: 22 Heb 1: 14 Apo 19: 10 Apo 22: 8, 9
Dan 7: 10 2 Rey 19: 32-35 Sal 103: 20 Hch 12: 20-23 Dan 9: 20-23 Heb 1: 1-4 Col 2: 18
Temas en
Liberados Conversión Gozo por el Reservados Batalla Prisiones
los que anhelan
por un ángel de Cornelio arrepentimiento para el juicio en el cielo eternas
mirar
Hch 5: 17-20 Hch 10: 1-6 Luc 15: 10 1 Ped 1: 10-12 2 Ped 2: 4 Apo 12: 9-17 Jud 1: 6
Millones de
Felipe guiado Alimentando Promesa de Cuidado en un Atentos Un ángel para Ángeles de
millones
por un ángel a Elías cuidado naufragio al ruego cada uno las 7 plagas
en el juicio
Hch 8: 26 1 Rey 19: 5-7 Sal 91: 11, 12 Hch 27: 23-25 Dan 10: 10-12 Mat 10: 12 Dan 7: 9, 10 Apo 15: 6-8
Todos Separando a
Juntando a Deteniendo
El ángel y la en la segunda los buenos
los escogidos los vientos
profetisa venida de los malos
6.1. Introducción
Como alguna vez he mencionado en otro tratado, vivimos en una época donde la gente
mayoritariamente cree en lo espiritual, pero al mismo tiempo no es religiosa. Parece un contrasentido…
pero no lo es. Esta espiritualidad que flota en el ambiente no se basa tampoco en el sólido fundamento de
la Palabra de Dios sino en fuentes espiritualistas. La gente cree en auras, en curaciones por colores u
olores, baños de florecimiento, centros energéticos y piedras que acumulan poder, creen que deben
mantener una relación con el cosmos, la madre tierra como si estos fueran seres vivos… en fin, muchos
conceptos contradictorios entre sí, pero aceptados como un todo, sin atisbo de uso de la lógica.
Los autores de este libro piensan que, desde la perspectiva de la Palabra de Dios, la mayor
parte de las personas de nuestra cultura han recibido una visión distorsionada y engañosa de los
ángeles. Nubes de excitación, trivialidad y fantasía rodean hoy este tema con tanta relevancia
respecto al verdadero sentido de los ángeles como los conejitos de Pascuas tienen con la
resurrección de Jesús [es decir, ninguna relevancia].
E. Lonnie Melashenko, Caminar con ángeles, 9
Aunque hay mucho que no ha sido revelado sobre estos seres es el intento de este tratado entender,
hasta donde el registro sagrado permita, la realidad de estas inteligencias celestiales tan interesadas en
nuestra salvación. Por razones de espacio y coherencia temática estudiaremos en detalle la existencia de
los demonios, ángeles caídos, en un tratado posterior.
Un primer concepto a establecer es que los ángeles son seres creados por Dios. Existen
concepciones de todo tipo en este nuestro mundo (dependiendo de preconceptos que se apartan de la sana
Aunque comparten una naturaleza espiritual con Dios, son semejantes (en naturaleza) pero no
iguales a Dios en este sentido, pero no son eternos y poseen como nosotros la inmortalidad condicional, es
decir, mientras mantengan su obediencia a la Ley de Dios.
Ser sobrenatural, creado por Dios y superior al hombre, que actúa como representante o
mensajero de Dios. Hay pasajes bíblicos en los que mal'âk y ánguelos no se refieren a seres
sobrenaturales, sino a profetas u otras personas que cumplían las funciones de “mensajeros” (2
Samuel 3: 14; Ezequiel 23: 16; Hageo 1: 13; Mateo 11: 10; Lucas 7: 24; etc.). Hay otros textos en
los cuales parece que los términos se aplican a Cristo (Éxodo 23: 20; etc.). En las versiones
españolas a veces se usan expresiones como “varón”, “mi ángel” y otras similares para los términos
hebreo y griego. También se emplean frases (benê 'Elôhîm, benê, 'Elîm, “hijos de Dios”; etc.) para
nombrar a los ejércitos angélicos.
La palabra “ángel” aparece por primera vez en Génesis 16: 7-12, donde se describe el
ministerio del “ángel de Jehová” a la fugitiva Agar.
Los ángeles avisaron a Lot de la destrucción inminente de Sodoma (19: 1). Jacob vio “ángeles
de Dios” que subían y bajaban entre la tierra y el cielo (28: 12), y en su ancianidad reflexionó acerca
del “Ángel que me liberta de todo mal” (48: 16). Ángeles se le aparecieron a Moisés (Éxodo 3: 2),
condujeron a Israel (14: 19; 23: 23), frustraron a Balaam (Números 22: 22), dieron una tarea a
Gedeón (Jueces 6: 11), prometieron un hijo a Manoa (13: 3), amenazaron con destruir al pueblo de
David (2 Samuel 24: 16), sirvieron a Elías (1 Reyes 19: 5), destruyeron al ejército asirio (2 Reyes
19: 35), salvaron a Daniel de los leones (Daniel 6: 22), y dieron mensajes proféticos a Zacarías y a
otros profetas (Zacarías 1: 9). En algunos casos es difícil distinguir entre la intervención directa de
Dios, Cristo y los ángeles, lo que destaca la unidad que existe entre los seres celestiales.
Las referencias a ángeles en relación con la vida de Jesús son muchas. Los ángeles dirigieron
a los padres de Jesús (Mateo 1: 20; 2: 13, 19), cantaron en coro la noche de su nacimiento (Lucas
2: 13), lo sirvieron en el monte de la Tentación (Mateo 4: 11), hicieron rodar la piedra que guardaba
su sepultura (28: 2) y proclamaron al Cristo resucitado (versículos 5-7). Jesús se refirió muchas
veces a los ángeles durante su enseñanza (Mateo 13: 41; 18: 10; 22: 30; 25: 41; Lucas 15: 10), y
Los ángeles sirvieron a la iglesia cristiana primitiva. Abrieron las puertas de la cárcel (Hechos
5: 19; 12: 7-11), guiaron las labores misioneras (8: 26), impresionaron a los no cristianos para que
preguntaran acerca del evangelio (10: 1-7), aparecieron a Pablo durante la tormenta en el mar (27:
23) y estuvieron junto a Juan durante sus visiones apocalípticas (Apocalipsis 1: 1).
El libro del Apocalipsis menciona a los ángeles más de 70 veces. El autor vio ángeles que
rodeaban el trono (Apocalipsis 5: 11), tocaban trompetas (8: 2, 6), llevaban mensajes (7: 2, 3),
ejecutaban juicios (capítulo 16) y recogían la mies en los días finales (14: 19). Un gran número de
los actores en el drama del Apocalipsis son ángeles.
Tal vez el texto más definitivo con respecto a los ángeles sea Hebreos 1: 7, 14. Desde el
punto de vista del ser humano, el servicio de los ángeles al hombre es de la mayor importancia. La
eternidad revelará la amplitud de las funciones de estos seres en relación con el universo. La relación
entre los ángeles y los hombres en el plan de salvación indica la posibilidad de una relación especial
entre ellos durante la eternidad. Los hombres en la eternidad serán como “ángeles” Lucas. 20: 36;
cf. Mateo 22: 30).
Diccionario Bíblico Adventista, Ángel
Como todo lo existente, los ángeles fueron creados por el poder de la Palabra de Dios. Los creó
para que vivieran para siempre, pero deberían ser obedientes a la Ley de Dios. Recordemos que la Santa
Biblia señala que Dios es el único que tiene inmortalidad, todas las criaturas pueden recibir de Él la vida,
pero siempre será condicional a Quien los creó.
Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos.
Alaben el nombre de Jehová; porque él mandó, y fueron creados. Los hizo ser eternamente
y para siempre; les puso ley que no será quebrantada.
Salmos 148: 2, 5, 6
El verso siguiente es muy interesante pues señala que los ángeles fueron creados por Dios el Hijo,
el Creador de todo lo que existe y a Él están sujetos. Este verso también menciona lo que algunos
estudiosos han considerado como categorías de ángeles, asunto que ampliaremos en el material
complementario. Resaltaremos por ahora que todas las huestes angélicas han sido creadas “para Él”; esto
es para gloria y servicio de Dios, tal como nosotros, para adorar y honrar a Dios con nuestras vidas.
Antes que los hombres o los ángeles fueran creados, “el Verbo era con Dios, y el Verbo era
Dios”.
El mundo fue creado por él, “y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”. Juan 1: 1-3.
Si Cristo hizo todas las cosas, existió antes de todas las cosas. En relación con esto, las palabras
habladas son tan definidas que nadie necesita estar en duda. Cristo era Dios en esencia, y en el
más alto sentido. Estaba con Dios desde la eternidad; Dios sobre todo, bendito para siempre.
Cuando Dios creó este mundo, cuando no existían todavía los seres humanos y mucho menos había
entrado la muerte (como consecuencia del pecado de nuestros primeros padres), ya los ángeles alababan
la creación de Dios de este mundo y las cosas que hay en él. Los ángeles fueron creados antes que
nosotros, los seres humanos.
¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién
ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas
sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, cuando alababan todas las estrellas del alba, y se
regocijaban todos los hijos de Dios?
Job 38: 4-7
El Padre obró por medio de su Hijo en la creación de todos los seres celestiales. “Porque por
él fueron creadas todas las cosas... sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades;
todo fue creado por medio de él y para él”. Colosenses 1: 16…
Antes de la creación del hombre, había ya ángeles; pues cuando los cimientos de la tierra
fueron echados, a una “alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de
Dios”. Job 38: 7. Después de la caída del hombre, fueron enviados ángeles para guardar el árbol
de la vida, y esto antes que ningún ser humano hubiese fallecido. Los ángeles son por naturaleza
superiores al hombre, pues el salmista refiriéndose a éste dice: “Les has hecho poco menor que los
ángeles”. Salmos 8: 5...
Desde las edades eternas, había sido el propósito de Dios que todo ser creado, desde el
resplandeciente y santo serafín hasta el hombre, fuese un templo para que en él habitase el
Creador...
Todos los seres creados viven por la voluntad y el poder de Dios. Son receptores
dependientes de la vida de Dios. Desde el más sublime serafín hasta el ser animado más humilde,
todos son renovados por la Fuente de la vida…
Cuando Dios creó a estos seres [angélicos] para estar delante del trono, eran hermosos y
gloriosos. Su benevolencia y santidad se comparaban con su exaltada posición. Estaban investidos
de la sabiduría de Dios y equipados con la panoplia [armadura completa] celestial…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 27, 28
Otro pasaje que ayuda a esta comprensión es el que señala que cuando el hombre pecó, y fue
prohibido su ingreso al jardín del Edén, fueron asignados querubines a la tarea de impedir a la culpable
pareja, y a su futura descendencia, el acceso al árbol de la vida. Todo esto ocurrió antes que existiera
ningún ser humano muerto. No, las personas cuando fallecen no se transforman en ángeles. Este concepto
no tiene sustento alguno en las Sagradas Escrituras.
Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada
encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
Génesis 3: 24
6.3. Naturaleza
Aunque el hombre y los ángeles son creaturas de Dios, las Sagradas Escrituras nos señalan que en
cuanto a rango los hombres hemos sido hechos menores que los ángeles. Consideremos, además, que el
hombre recién creado fue hecho menor que los ángeles… pero con nuestro deterioro, en espiritualidad,
estatura, fortaleza y capacidad, causado por el pecado la distancia que ya era grande se ha ampliado
muchísimo más.
Digo: ¿qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo
visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra.
Salmos 8: 4, 5
Antes de la creación del hombre, había ya ángeles; pues cuando los cimientos de la tierra
fueron echados, a una “alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de
Comparando siempre al hombre con el ángel, mientras nosotros somos carne, ellos son espíritus.
Claro, el concepto espíritu puede traer a la mente de las personas ideas diferentes. Por ejemplo, muchos
asocian el concepto espíritu a intangible, cosa que no es real… en todos los casos. Los ángeles que
aparecen en el registro sagrado hicieron algunas de estas cosas (este es un breve resumen entre muchas
citas que podrían presentarse aquí):
• Comieron, como en el caso de los visitantes que llegaron hasta Abraham (Génesis 18: 8)
• Estos mismos visitantes pudieron extender su brazo e introducir a Lot para salvarlo de la turba y
luego tomaron de las manos a la familia para sacarlos de Sodoma (Génesis 19: 10, 16)
• Un ángel tocó a Elías para despertarlo (1 Reyes 19: 5)
• Un ángel durante una noche mató a 185.000 asirios que habían sitiado Jerusalem en tiempos de
Ezequías (2 Reyes 19: 35)
• Un ángel movió la piedra del sepulcro en la resurrección de Jesús (Mateo 28: 2)
• Un ángel despertó a Pedro tocándole en el costado para librarlo de la cárcel (Hechos 12: 7)
Es evidente que estos relatos evidencian que los ángeles, aunque son generalmente invisibles a
nuestros ojos mortales, pueden hacerse visibles y tangibles al mismo tiempo ante nosotros. Pueden
participar de nuestras viandas y podemos percibir su existencia material (en el sentido de algo físico) cuando
en algunas ocasiones han entrado en contacto con algunos personajes bíblicos. Es evidente, que, aunque
son espíritus, el significado de este término no implica etéreo o intangible, o menos aún descarnado, como
cuando la gente lo asocia a los supuestos espíritus de los muertos, que ya hemos demostrado en otro
tratado que no existen.
Ciertamente de los ángeles dice: el que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama
de fuego.
Hebreos 1: 7
Es cierto que cuando seamos resucitados, al final de los tiempos cuando venga Jesús por segunda
vez a buscar a los que le amamos, tendremos como dice Pablo un cuerpo espiritual, que no deja de ser
físico o material, pero es diferente (mejor, se entiende) que nuestro cuerpo animal, será incorruptible, que
no enferma, ni sufre, ni decae con el tiempo… Una vez más, el concepto espiritual no implica inmaterialidad,
como a veces se entiende.
Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo
espiritual. Así también está escrito: fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán,
espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.
1 Corintios 15: 44-46
• Eran visibles
• Tenían apariencia de varones
• Comieron pan sin levadura
• Cogieron con sus manos a Lot para rescatarlo de la turba y
cerraron la puerta
• Ejercieron su poder al herir con ceguera a los impíos
habitantes de la ciudad que intentaron forzar la entrada a la
casa de Lot
• Es visible
• Está sentado sobre algo físico, lo que implica que es corpóreo
• Aparece como un joven, no como un espíritu alado
Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una
larga ropa blanca; y se espantaron. Mas él les dijo: no os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que
fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron. Pero id, decid a sus
discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.
Marcos 16: 5-7
• Es visible
• Mueve la roca lo que implica que es corpóreo,
pues también se sienta sobre ella
• Esta vez su apariencia es angélica, no se
presenta como un varón sino como un ángel
refulgente que causa gran temor entre los
soldados y las mujeres.
Aunque en algunos casos los ángeles mostraron su inmenso poder y este fue evidente para los
observadores, en muchos casos los ángeles han aparecido a los seres humanos de una manera que hace
menos patente su naturaleza, es decir, sin mostrarse diferentes a los seres humanos.
No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Hebreos 13: 2
Aunque trataremos esto con más amplitud en el material complementario, hasta ahora es evidente
(y puede ser comprobado revisando toda la Sagradas Escrituras) que los ángeles, cuando son visibles,
aparecen como varones, nunca como mujeres. Cuando Jesús habla del tiempo en que los redimidos estén
en la patria celestial menciona que “ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles
que están en los cielos”.
Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán
como los ángeles que están en los cielos.
Marcos 12: 25
La palabra ministrar significa servir, por lo que un ministro es un servidor. Claro, usted está pensando
en la política… donde a los ministros parece que todos se esforzaran en servirles y ellos no esperan menos.
En la agonía de su alma, tres veces sus labios pálidos y trémulos exclamaron: “Padre mío, si
es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”. Todo el cielo estaba
convulsionado. Veían a su Señor rodeado por legiones de fuerzas satánicas, y su naturaleza humana
estremecida por un pavor misterioso…
Los ángeles, que habían estado a las órdenes de Cristo en el cielo, estaban ansiosos de
confortarlo; pero esta angustia sobrepasaba su comprensión; ellos nunca habían sentido el peso de
los pecados del mundo. Sólo podían mirar con asombro al Ser a quien adoraban, sujeto a una tristeza
inexpresable. Aunque los discípulos fracasaron en brindar apoyo a su Señor en la hora más terrible
de su conflicto, todo el cielo simpatizó con él, y esperó los resultados con intenso interés…
quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles,
autoridades y potestades.
1 Pedro 3: 22
Como es evidente, por los textos siguientes y por el estudio que hemos hecho en otro tratado acerca
de El Ángel de Jehová, o Dios el Hijo, los ángeles están sujetos a Dios y rinden a Él adoración, alabanza y
sobre todo obediencia, que es el resultado del amor por su Creador. Algunos piensan que la obediencia es
consecuencia del temor, cuando es la respuesta natural al amor, por eso Jesús sostuvo que si le amábamos
guardaríamos sus mandamientos.
Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se
postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las
oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: digno eres de tomar el libro y de
abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje
y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos
sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y
de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: el Cordero que fue
inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la
alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar,
y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la
alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían:
amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos
de los siglos.
Apocalipsis 5: 8-14
Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos. Bendecid a Jehová,
vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su
precepto. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad.
Salmos 103: 19-21
No podemos entender plenamente la naturaleza angélica sin entender la gran diferencia que existe
entre el poder de los ángeles en comparación con nosotros, los seres humanos. El hecho que el hombre
ha sido hecho “un poco menor que los ángeles” se refiere con seguridad a la consideración como seres
creados delante de Dios, pero en cuanto a fortaleza y poder la diferencias son abismales. Además, estos
maravillosos seres existen en una cantidad innumerable en términos prácticos.
Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones
de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos.
Daniel 7: 10
Sin embargo, el poder de uno solo de esos “millones de millones” acabó con un ejército de 185.000
asirios (verdaderas máquinas de guerra si me permite la digresión) en una sola noche. El poder de un ángel
es entonces incomparable midiéndolo en la escala humana. Claro aquí me refiero solamente a la capacidad
para enfrentar un enemigo armado, pero hay otras dimensiones de poder en las que tenemos aún menos
capacidad de compararnos.
Por tanto, así dice Jehová acerca del rey de Asiria: no entrará en esta ciudad, ni echará saeta
en ella; ni vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella baluarte. Por el mismo camino
que vino, volverá, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová. Porque yo ampararé esta ciudad para
salvarla, por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo. Y aconteció que aquella misma noche
salió el ángel de Jehová, y mató en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil; y
cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos.
2 Reyes 19: 32-35
Las Sagradas Escrituras nos dan información acerca del número, del poder y de la gloria de
los seres celestiales, de su relación con el gobierno de Dios y también con la obra de redención.
“Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos”. Y el profeta dice: “oí la voz
de muchos ángeles alrededor del trono”. Ellos sirven en la sala del trono del Rey de reyes, “ángeles,
poderosos en fortaleza”, “ministros suyos”, que hacen “su voluntad”, “obedeciendo a la voz de su
precepto”. Salmos 103: 19-21; Apocalipsis 5: 11.
Millones de millones y millares de millares era el número de los mensajeros celestiales vistos
por el profeta Daniel. El apóstol Pablo habla de “las huestes innumerables de ángeles”. Hebreos 12:
Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,
obedeciendo a la voz de su precepto.
Salmos 103: 20
Mientras estaba en Loma Linda, California, el 16 de abril de 1906, pasó delante de mí una
maravillosa representación. Durante una visión nocturna, estaba yo de pie en un lugar alto, desde el
cual podía ver casas sacudidas como una paja por el viento. Edificios, grandes y pequeños, eran
derribados. Lugares de placer, teatros, hoteles y hogares de gente rica eran sacudidos y
destrozados. Muchas vidas eran destruidas, y el aire estaba lleno de los gritos de los heridos y
aterrorizados.
Los ángeles destructores de Dios estaban trabajando. Un toque, y edificios tan sólidamente
construidos que los hombres consideraban seguros contra todo peligro, rápidamente se convertían
en un montón de ruinas. No había certeza de seguridad en lugar alguno. Yo no me sentía en ningún
peligro especial, pero no encuentro palabras para describir lo terrible de las escenas que pasaron
delante de mí. Parecía que la tolerancia de Dios se había acabado, y que el día del juicio había
llegado.
El ángel a mi lado entonces me dijo que solamente pocos tienen algún concepto de la maldad
que existe en nuestro mundo hoy, y especialmente la maldad que hay en las grandes ciudades.
Declaró que el Señor había señalado un
tiempo cuando visitaría a los transgresores
con ira por el descuido persistente de su ley.
Ellen G. White,
Notas biográficas de Elena G. de White,
446, 447
Otro aspecto muy destacable del poder de los ángeles es su velocidad. Cuando Daniel empieza a
orar a Dios para que le dé entendimiento sobre la profecía de los 2.300 días, Gabriel es enviado al profeta
para hacerle entender algunos aspectos de este importante asunto. Permítame hacer una comparación
bajo algunos supuestos. Ellen G. White menciona que la venida del Señor será a través del agujero de la
constelación de Orión que se encuentra a unos 1.500 años-luz de distancia de la tierra (por si no está
familiarizado con este dato, un año-luz es la distancia que recorrería la luz durante un año a una velocidad
de 300.000 kilómetros por segundo). Un año luz equivale a casi 9,5 x 1012 kilómetros.
En base a esto algunos estudiosos suponen que allí estaría en trono de Dios (no estamos hablando
de doctrina, sino simplemente una inteligente especulación, pero especulación al fin) por lo que desde allí
habría venido Gabriel (que ahora es el querubín cubridor, en la misma presencia de Dios, como reemplazo
de Lucero) a hablar con Daniel. Por el relato se entiende que pasaron unos pocos minutos desde que
empezó su oración, digamos 10 minutos, esto implicaría que el ángel debió recorrer esa increíble distancia
en ese tiempo. Por lo tanto, Gabriel viajó a una velocidad equivalente a cerca de 80 millones de veces la
velocidad de la luz. ¡Wow! A esa velocidad a un ángel le tomaría una diezmillonésima de segundo llegar de
la tierra a nuestro sol… es solamente un cálculo para entretener.
Aunque estos maravillosos seres puedan sorprendernos por su naturaleza, apariencia, poder y
pureza, la realidad es que son seres creados, como nosotros, y adoran al mismo Creador que nosotros. La
Palabra del Señor es clara al mostrarnos que no debemos rendir culto a los ángeles, como enseña en forma
errónea la iglesia popular, que ha elevado a los altares a algunos ángeles, contrariamente a lo que enseñan
las Sagradas Escrituras; las que señalan que los ángeles, por más excelsos que puedan parecernos, están
muy por debajo de la naturaleza de Dios.
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por
los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo,
y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma
de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado
la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en
las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
Hebreos 1: 1-4
Sin embargo, es tan magnífica la presencia de un ángel (su estatura, belleza, brillo, sus poderosas
alas) que aún el apóstol Juan, frente al mensajero que le mostraba lo que él luego incluiría en el libro de
Apocalipsis, en dos ocasiones relata que se postró equivocadamente delante del ángel para adorarle y en
ambos casos recibió la reprensión del mensajero. ¡Qué contraste con algunos supuestos representantes
de Dios en la tierra que aceptan que otras personas se arrodillen o se postren totalmente en tierra ante
ellos!
Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo,
y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús
es el espíritu de la profecía.
Apocalipsis 19: 10
Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré
para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: mira, no lo hagas;
porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de
este libro. Adora a Dios.
Apocalipsis 22: 8, 9
Aún sin haberse mencionado (en estos pasajes) el culto a los ángeles, es decir rendir algún tipo de
adoración a los ángeles, esta es contraria a la sana doctrina expuesta en las Sagradas Escrituras. El apóstol
Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose
en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal,
Colosenses 2: 18
En casi todos los países del antiguo Oriente se describen o ilustran seres sobrehumanos que
en forma y funciones se parecen a los de los querubines bíblicos.
1. Asiria tenía el kâribu o karâbu (plural karibi; intercesores masculinos), y la karibatu (plural
karibâti; intercesoras femeninas), ante los dioses. En un texto cuneiforme se describe un
kâribu de pie a la derecha de la puerta del lugar santísimo del templo pagano, como una
especie de guardián divino.
2. Las representaciones egipcias son las más parecidas a las de los querubines que cubrían el
arca. En la tumba del rey Seti I se representan 2 seres alados con forma humana, que se
miran entre sí y extienden sus alas para proteger al dios o al rey que está entre ellos.
Representaciones similares se han encontrado esculpidas en los muros de templos o
santuarios paganos. Un par de estos seres están representados en dos lados de un altar
fenicio encontrado en Sidón, ahora en el Museo de Estambul…
3. La mayoría de las representaciones de seres alados que aparecen en objetos encontrados
en Palestina o Fenicia son de apariencia similar a una esfinge, como las de los marfiles del
palacio de Acab, en Samaria… la del trono en un marfil de Meguido, y la esfinge del trono del
rey Abiram de Biblos, esculpida en su sarcófago…
4. En las esculturas en piedra encontradas en las ruinas de las ciudades-estados hititas del
norte de Siria se representan seres híbridos, con varias cabezas y alas, más semejantes a
los querubines de Ezequiel que a los de la Mesopotamia.
Diccionario Bíblico Adventista, Querubín, Paralelos orientales
Aunque tratamos este tema con mayor amplitud en el estudio “El origen del pecado” haré algunas
referencias al origen del mal y no me extenderé sobre los ángeles malos (los ángeles que fueron arrastrados
al conflicto junto con Satanás) pues nos ocuparemos de ellos en los dos tratados siguientes.
Pero es importante señalar algunas cosas con respecto a los cambios que la caída de los ángeles
(ahora demonios) ha provocado en el universo, siempre en el marco del gran conflicto. La caída de Satanás
y un tercio de los ángeles, que se unieron a su rebelión, cambió la paz que antes existió en la comunidad
angélica, donde no existía la disonancia del pecado.
Entre la hueste angélica existía paz y gozo, en perfecta sumisión a la voluntad del cielo. El
amor a Dios era supremo y el amor entre uno y otro era imparcial. Tal era la condición que existía
por siglos antes de la entrada del pecado...
[Lucifer] tenía conocimiento del inestimable valor de las riquezas eternas que el hombre no
poseía. Había experimentado la paz, el puro contentamiento, la completa felicidad y los indecibles
gozos de las moradas celestes. Había sentido, antes de su rebelión, la satisfacción de recibir la
completa aprobación de Dios. Había contemplado y apreciado plenamente la gloria que rodeaba al
Padre, y sabía que no hay límite al poder divino...
Satanás era un ángel exaltado y hermoso, y hubiera permanecido así por siempre si no
hubiese retirado su alianza con Dios…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 30, 31
Este contingente de ángeles malos está actualmente restringido a nuestro mundo “en prisiones
eternas” hasta “el juicio del gran día”. Estos poderosos enemigos solamente pueden ser enfrentados (con
excepción de Dios) por los santos ángeles, los que se mantuvieron leales al Eterno.
Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los
ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;
Judas 1: 6
Los espíritus malos, creados en un principio sin pecado, eran iguales, por naturaleza, poder
y gloria, a los seres santos que son ahora mensajeros de Dios. Pero una vez caídos por el pecado,
Terrible es la condición de los que resisten a las exigencias de Dios y ceden a las tentaciones
de Satanás, hasta que Dios los abandona al poder de los espíritus malignos. Pero los que siguen a
Cristo están siempre seguros bajo su protección. Angeles de gran poder son enviados del cielo para
ampararlos. El maligno no puede forzar la guardia con que Dios tiene rodeado a su pueblo…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 12, 13
Como hemos estudiado en el tratado mencionado los ángeles malos que luego de su rebelión tenían
acceso a todo el universo, ahora están restringidos a este mundo, el último bastión del gran conflicto, hasta
cuando este mundo sea recuperado para el bien, cosa que ocurrirá con la segunda venida de Cristo. Lo
que cambió la situación de los ángeles malos fue la muerte de Jesús en la cruz y su subsecuente
resurrección.
Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el
cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces
oí una gran voz en el cielo, que decía: ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro
Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la
sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la
muerte. Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del
mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo. Y
cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz
al hijo varón. Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de
la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un
tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada
por el río. Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón
había echado de su boca. Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra
contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el
testimonio de Jesucristo.
Apocalipsis 12: 9-17
Cuando Dios termine con la rebelión en el universo, estos ángeles malos, junto con su comandante
Lucifer, y todos los impíos serán destruidos para siempre, cuando el juicio ejecutivo termine.
Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los
entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;
2 Pedro 2: 4
A pesar que estas amorosas inteligencias (los santos ángeles) se interesan permanentemente en
nuestra salvación y colaboran con Dios en la redención de la raza caída, ellos tienen solamente una
comprensión parcial sobre el significado de la salvación.
El concepto de la gracia puede ser apreciado en su real valor por el pecador convertido, salvado por
misericordia, sin ningún mérito de su parte, sin posibilidad de ofrecer algo a cambio, solamente por gracia,
pero los ángeles que nunca cayeron no pueden aplicar a su conocimiento y comprensión la experiencia de
pasar de muerte a vida, de ser transformado de la rebeldía a la sumisión de la voluntad. Es por eso que el
pasaje siguiente sostiene que los ángeles “anhelan mirar” en “la gracia destinada” a nosotros.
Los ángeles han sido medios de comunicación del mensaje de salvación desde la caída de nuestros
primeros padres, aunque al mismo tiempo debieran utilizar su poder para restringir, a la raza caída, el
acceso al huerto del Edén y al árbol de la vida. Como partícipes del plan de la salvación el júbilo invade a
la hueste angelical cuando alguien decide entregar su vida al Señor.
Los ángeles se comunicaron con Adán después de su caída y le informaron acerca del plan
de salvación; la raza humana tenía posibilidades de ser redimida...
Los ángeles informaron a Adán que, así como su transgresión había acarreado muerte y
ruina, la vida y la inmortalidad aparecerían como resultado del sacrificio de Cristo…
El huerto del Edén permaneció en la tierra mucho tiempo después que el hombre fuera
expulsado de sus agradables senderos. Durante mucho tiempo después, se le permitió a la raza
caída contemplar de lejos el hogar de la inocencia, cuya entrada estaba vedada por los vigilantes
ángeles…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 67
Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Lucas 15: 10
Los ángeles han actuado también protegiendo a los fieles contra las asechanzas del maligno y sus
secuaces terrenales, liberándolos en algunos casos de la cárcel o librándoles del mal que estaba
determinado sobre ellos. También han sido fieles ayudadores en la función de preservar las sagradas
verdades que han sido concedidas al pueblo de Dios para que sean difundidas a todos los que anhelan
relacionarse con su Salvador.
Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta
de los saduceos, se llenaron de celos; y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel
pública. Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: id, y
puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida.
Hechos 5: 17-20
Vi que ángeles de Dios fueron comisionados para que guardasen con cuidado especial las
verdades sagradas e importantes que habían de servir como ancla a los discípulos de Cristo durante
toda generación. El Espíritu Santo descansó en forma especial sobre los apóstoles, que fueron
testigos de la crucifixión, resurrección y ascensión de nuestro Señor: verdades importantes que
habían de ser la esperanza de Israel. Todos habían de mirar al Salvador del mundo como su única
esperanza, andar en el camino que él había abierto por el sacrificio de su propia vida, y guardar la
ley de Dios y vivir. Vi la sabiduría y bondad de Jesús al dar poder a los discípulos para que llevasen
Cuando un alma busca al Señor esto no pasa desapercibido para los ángeles, como ocurrió con el
eunuco etíope que viajaba leyendo el libro del profeta Isaías, en particular el capítulo 53, y que anhelaba
que alguien le explicara este importante pasaje del Antiguo Testamento. Felipe, que predicaba en la ciudad,
es enviado a un camino desértico para una audiencia de una sola alma. Algunos estudiosos sostienen que
este importante funcionario de la reina de Etiopía, que fue bautizado por Felipe en esa ocasión dio como
fruto la floreciente iglesia cristiana etíope que guardaba fielmente el sábado hasta bien avanzada la
apostasía del medioevo.
Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: levántate y ve hacia el sur, por el camino que
desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.
Hechos 8: 26
Cuando el profeta Elías huyó de delante de Jezabel, esposa del rey Acab, que lo quería matar, en
su huida, agotado, cayó dormido a los pies de un enebro. Por dos veces un ángel se le apareció y le proveyó
alimento y agua para fortalecerlo para el largo camino que aún le quedaba por recorrer.
Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo:
levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una
vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez,
lo tocó, diciendo: levántate y come, porque largo camino te resta.
1 Reyes 19: 5-7
Es una promesa del Señor que Él nos cuidará cuando anduviéremos en sus caminos. Esta promesa
no implica que los santos estarán libres de penurias o problemas, sino que a pesar de estas situaciones
seremos acompañados por los ángeles que cuidarán de nosotros y los nuestros.
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos
te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.
Salmos 91: 11, 12
Los ángeles son enviados a los hijos de Dios con misiones de misericordia. Visitaron a
Abrahán con promesas de bendición; al justo Lot, para rescatarle de las llamas de Sodoma; a Elías,
cuando estaba por morir de cansancio y hambre en el desierto; a Eliseo, con carros y caballos de
fuego que circundaban la pequeña ciudad donde estaba encerrado por sus enemigos; a Daniel,
cuando imploraba la sabiduría divina en la corte de un rey pagano, o en momentos en que iba a ser
presa de los leones; a San Pedro, condenado a muerte en la cárcel de Herodes; a los presos de
Filipos; a San Pablo y sus compañeros, en la noche tempestuosa en el mar; a Cornelio, para hacerle
comprender el Evangelio; a San Pedro, para mandarlo con el mensaje de salvación al extranjero
gentil. Así fue como, en todas las edades, los santos ángeles ejercieron su ministerio en beneficio
del pueblo de Dios...
Así que, aunque expuesto al poder engañoso y a la continua malicia del príncipe de las
tinieblas y en conflicto con todas las fuerzas del mal, el pueblo de Dios siempre tiene asegurada la
protección de los ángeles del cielo. Y esta protección no es superflua. Si Dios concedió a sus hijos
su gracia y su amparo, es porque deben hacer frente a las temibles potestades del mal, potestades
múltiples, audaces e incansables, cuya malignidad y poder nadie puede ignorar o despreciar
impunemente.
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 10, 11
Hace muchos años, cuando recién había llegado a la Iglesia y aún no era bautizado escuché una
prédica de un pastor, que tenía una excelente reputación como estudioso de las Sagradas Escrituras
(aunque en ese entonces yo no lo sabía), donde él sostenía que solamente los hijos de Dios y no todas las
personas de este mundo tenían su ángel de la guarda. Me molesté mucho pues me estaban privando de lo
que yo suponía mi derecho, tener mi ángel de la guarda. Esperé al pastor a la salida, con cara de pocos
amigos supongo, cosa que él notó rápidamente. Cuando le pregunté con algo de acidez de dónde sacaba
esa idea me dijo algo como esto: si quiere molestarse con alguien que no sea conmigo, sino con la Biblia o
con Dios, pues aquella afirma esto. A reglón seguido me citó el pasaje de Hebreos 1: 14, me lo explicó y
se alejó con una sonrisa al ver que yo quedaba convencido. Ahora sé que él tenía razón y yo sabía muy
poco de estos temas (aún hoy todavía no es mucho… la verdad) y que estos seres están asignados a los
“herederos de la salvación” y no a todos, como yo pensaba.
Necesitamos comprender más plenamente la misión de los ángeles. Sería bueno recordar
que cada verdadero hijo de Dios cuenta con la cooperación de los seres celestiales. Ejércitos
Los ángeles, como en caso que cito de Pablo líneas abajo, han comunicado a los fieles los propósitos
de Dios, además de seguramente confortarlos en los momentos de crisis por los que atravesaban. Pablo
estaba por tercer día a la deriva en el barco que lo llevaba para ser juzgado en Roma, donde había 276
personas, cuando le aseguró el ángel que no se perdería ninguna vida, pero sí el barco. Tuvieron que
esperar otros 12 días para que en el momento del naufragio todos pudieran salvarse, como lo había
anticipado el mensajero del Señor. Tengo razones para suponer que la bendición que nadie pereciera, a
pesar de la terrible y larguísima tormenta, fue porque Pablo estaba en ese barco y debía dar sus últimos
testimonios en la capital del imperio. Aunque pocos lo reconozcan, la presencia de los hijos de Dios es
bendición para los que los rodean. Note que dice “Dios te ha concedido todos los que navegan contigo” …
Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo:
Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos
los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que
será así como se me ha dicho.
Hechos 27: 23-25
Un ángel muy importante, que puede definirse se trataba de Gabriel, el nuevo querubín cubridor, fue
enviado para hacer comprender a Daniel los acontecimientos proféticos de los últimos capítulos de su libro.
En respuesta al deseo de Daniel de conocer la verdad de los símbolos proféticos, Dios envía a su ángel
para ayudarle a comprender la verdad. Los ángeles están dispuestos a iluminar las mentes de los siervos
de Dios que busquen el conocimiento de la Palabra de Dios para difundirlo a otros.
Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas
de mis manos. Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y
ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie
temblando. Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón
a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus
palabras yo he venido.
Daniel 10: 10-12
Cuando leo el versículo siguiente siempre me acuerdo de mi nieta mayor, Isabella (alguna vez les
he hablado del milagro que ha representado su vida para nosotros) que (cuando tenía menos de 3 años)
saludaba “give me five” (choca esos cinco) a su ángel, que, por supuesto ella sola veía, pero del que hablaba
con toda naturalidad. Pensamos que era una forma que Dios utilizaba para compensar a esa pequeña por
todo lo que tuvo que pasar luego de nacer a las 26 semanas pesando solamente 616 gramos. ¡Qué privilegio
de los pequeños que su ángel pueda estar en la presencia de Dios mismo!
Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en
los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
Mateo 18: 10
Cada discípulo de Cristo tiene su ángel guardián respectivo. Estos centinelas celestiales
protegen a los justos del poder del maligno. Así lo reconoció el mismo Satanás cuando dijo: “¿acaso
teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene?”
Job 1: 9-10. El medio de que Dios se vale para proteger a su pueblo está indicado en las palabras
del salmista: “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende”. Salmos
34: 7. Hablando de los que creen en él, el Salvador dijo: “mirad que no menospreciéis a uno de estos
pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre”. Mateo
18: 10. Los ángeles encargados de atender a los hijos de Dios tienen a toda hora acceso cerca de
él...
No sabemos qué resultados traerá un día, una hora o un momento, y nunca debiéramos
comenzar el día sin encomendar nuestros caminos a nuestro Padre celestial. Sus ángeles están
comisionados para velar por nosotros, y si nos sometemos a su custodia, entonces en cada ocasión
de peligro estarán a nuestra diestra. Cuando inconscientemente estamos en peligro de ejercer una
mala influencia, los ángeles estarán a nuestro lado, induciéndonos a un mejor proceder, escogiendo
las palabras por nosotros, e influyendo en nuestras acciones…
Los ángeles de Dios están a nuestro alrededor... debiéramos saber estas cosas y temblar, y
dedicarnos a pensar, mucho más de lo que lo hemos hecho hasta ahora, en el poder de los ángeles
de Dios que están vigilando y guardándonos... Los ángeles de Dios están comisionados por el cielo
para guardar a los hijos de los hombres. Sin embargo, muchos se alejan de su influencia protectora
Dios manda ángeles para ministrar a los que están ciegos físicamente. Angeles guardan sus
pasos y los libran de mil peligros que, aunque desconocidos para ellos, acechan su sendero…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 15, 16
Daniel observa en visión el inicio del juicio investigador en el cielo (que empezó en 1844 como
estudiaremos en otro tratado). La imagen debe haber causado una gran impresión en el profeta, como nos
resulta fácil de imaginar, imagen que incluye la presencia de “millones de millones” que “asistían delante”
de Dios. Los ángeles participarán en el juicio que vindicará finalmente el carácter de Dios ante el universo,
carácter que ha sido puesto en cuestionamiento por el gran rebelde.
Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido
era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las
ruedas del mismo, fuego ardiente. Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de
millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron
abiertos.
Daniel 7: 9, 10
Un acontecimiento temible (para quienes hayan rechazado la misericordia de Dios) ocurrirá cuando
cada uno de los siete ángeles sean comisionados para derramar las terribles plagas que caerán en la tierra
durante el tiempo de angustia, poco antes de la segunda venida de Jesús. Note que, en la visión de Juan,
estos ángeles reciben las “siete copas de oro, llenas de la ira de Dios” de otro ser celestial.
y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y
resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. Y uno de los cuatro seres vivientes
dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los
siglos. Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el
templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles.
Apocalipsis 15: 6-8
También Juan ve a cuatro ángeles deteniendo los vientos sobre la tierra mientras termina el
sellamiento de los salvados. Este acontecimiento, también en el futuro para nosotros, presenta a los ángeles
cumpliendo la voluntad de Dios de detener el rimo de los acontecimientos finales hasta que todos los
redimidos hayan sellado su compromiso eterno con Dios. Luego los vientos serán soltados y… bueno, no
quiero apartarme del tema actual, pues aquello lo trataremos en otra oportunidad.
En medio del tiempo de angustia cual nunca hubo desde que fue nación, sus escogidos
permanecerán inconmovibles. Satanás, con toda la hueste del mal, no puede destruir al más débil
de los santos de Dios. Los protegerán ángeles excelsos en fortaleza, y Jehová se revelará en su
favor como “Dios de dioses”, que puede salvar hasta lo sumo a los que ponen su confianza en él…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 272
Pero antes, estos poderosos guerreros, triunfadores de mil batallas, deberán proteger a los salvados
de las fuerzas que se coaligan contra ellos. Cuando el decreto de muerte esté a punto de ser promulgado,
y cuando esté en vigencia, los santos ángeles serán nuestra muralla protectora.
Los centinelas celestiales, fieles a su cometido, siguen vigilando. Por más que un decreto
general haya fijado el tiempo en que los observadores de los mandamientos puedan ser muertos,
sus enemigos, en algunos casos, se anticiparán al decreto y tratarán de quitarles la vida antes del
tiempo fijado. Pero nadie puede atravesar el cordón de los poderosos guardianes colocados en torno
de cada fiel…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 280
Pero aún antes que esto, los ángeles cumplirán una tarea que permitirá terminar la obra que aún
habríamos, para nuestro pesar, dejado inconclusa cuando el Señor venga. Todo el cielo está interesado en
la salvación de su familia, sus amigos, sus vecinos, sus compañeros de estudios o trabajo y todos aquellos
con aquellos con los que tiene contacto. Participe de esta obra que los ángeles nos ayudarán al completar
al final de los tiempos.
Cuando el poder divino sea combinado con el esfuerzo humano, la obra se esparcirá como
fuego en el rastrojo. Dios utilizará agencias que el hombre no será capaz de discernir. Los ángeles
realizarán una obra que los hombres hubieran tenido la oportunidad y bendición de hacer si no
hubiesen descuidado los pedidos de Dios…
Ellen G. White, La Verdad acerca de los Ángeles, 272
Por supuesto, parte de nuestro gozo eterno será compartir la dicha de la vida eterna con estos
amantes y santos ángeles que nos acompañaron en nuestras vicisitudes en esta tierra, que se alegraron
de nuestros triunfos, se apenaron con nuestros fracasos y nos apoyaron siempre.
Los ángeles de Dios han estado profundamente involucrados en este plan desde su inicio, y
continuarán participando en él hasta el día de la victoria final.
Esa es la razón por la cual uno de nuestros principales deleites en la gloria futura será nuestra
amistad con estos ayudantes celestiales. En visión, Zacarías oyó que Dios le prometía a Josué, el
sumo sacerdote de Israel, que representa a todo el pueblo redimido: “si anduvieres por mis caminos,
y si guardares mi ordenanza... entre éstos que aquí están te daré lugar” (Zacarías 3: 7).
Como esta escena tiene lugar en el santuario de Dios, su centro de operaciones, podemos
determinar que quienes estaban allí eran los ángeles que sirven a Dios día y noche en su presencia,
y llevan a cabo las diligencias entre el cielo y la tierra divinamente ordenadas en beneficio de
nosotros.
Esta camaradería especial, cara a cara con los ángeles comenzará el mismo día de la venida
de Cristo. Jesús enviará a sus mensajeros celestiales para que saluden a los redimidos que él
despierte de la tumba y para que glorifiquen con los santos vivos. Imaginen la emoción de elevarse
en el aire junto con estos amigos alados que tan a menudo nos han alegrado en nuestras horas
solitarias, que nos han fortalecido en tiempos de pruebas, nos han protegido en momentos de
peligro, y nos han consolado en tiempos de duelo, y nos han instruido en nuestros días de búsqueda
y duda. No nos faltarán temas de conversación mientras viajamos hacia el cielo con estos ángeles.
Y el mayor tema de todas nuestras conversaciones con ellos serán los misterios y las maravillas del
amor de nuestro Salvador, según lo revela el plan de salvación. Este es el tema que atrapa el interés
de los ángeles (ver 1 Pedro 1: 10-12). A lo largo de la eternidad, la humanidad redimida y los ángeles
que han tenido tanto que ver con acercarnos al Salvador y mantenernos cerca de él, se maravillarán
y glorificarán por el plan de salvación. (Ver Apocalipsis 5: 11-14; 7: 9-15.)
A lo largo de su ministerio terrenal a favor de nosotros, los ángeles han sido comunicadores
de la verdad de Dios. Sin duda continuarán en esa capacidad en el cielo y en la tierra nueva. Cuando
se descorra el telón entre el pasado, el presente, y el futuro, podremos ver claramente cómo, con
habilidad y amor, los ángeles obraron detrás de las escenas en nuestras vidas cada día para
llevarnos a Dios y para guiarnos a comprender y hacer su voluntad. Cada murmullo de sus alas y
cada susurro de sus voces declaran su gloria y transmiten la música del amor divino. Cada influencia
e interposición de los ángeles obrando a favor de nosotros se dirige a magnificar la cruz de Jesús y
a iluminar nuestros corazones con las glorias infinitas del amor redentor.
E. Lonnie Melashenko, Caminar con ángeles, 238, 239
7. Material complementario
Aunque no es algo que haya ocurrido solamente ahora, pues el misterio que rodea a la existencia
de estas inteligencias celestiales siempre ha apasionado a muchos; en los últimos tiempos existe un gran
interés en los ángeles. Este interés, sin embargo, es parcialmente estimulado por una incomprensión de la
realidad que presenta la Santa Biblia sobre la naturaleza de estos siervos del Altísimo.
Por supuesto, la industria del entretenimiento ha contribuido notablemente a crear una imagen
distorsionada de los ángeles, alguna imagen hasta con aparentes buenos propósitos como el caso de la
serie donde Michael Landon encarnaba a un ángel; mientras que otras, bastante menos bien intencionadas,
nos presentan ángeles que se enamoran, cohabitan con hombres y mujeres (dependiendo del supuesto
sexo del ángel) o que no dudan en usar la mentira u otras formas igualmente pecaminosas para,
supuestamente, conducir por el camino del bien a aquellos que les han sido encargados.
Conceptos paganos como ángeles de sexo masculino y femenino (también demonios de las mismas
características) o “tiernos” angelitos bebés han creado una imagen que la mayoría de la gente no se ha
preocupado en contrastar contra la Palabra de Dios. Libros que se han escrito sobre los ángeles destacan
las supuestas actividades y poderes de estos seres, pero no se preocupan de analizar el efecto que estas
supuestas apariciones han causado en la vida de las personas que experimentaron estos supuestos
encuentros. Acaso pueden afirmar que el efecto del encuentro con estos seres cambió la vida de estas
personas, les hizo acercarse más a su Salvador personal, mejoró su relación espiritual con Dios. Los
Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles
de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no
es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme
a sus obras.
2 Corintios 11: 13-15
No, no todas las supuestas apariciones de ángeles corresponden a los seres santos que se
mantuvieron fieles a Dios. Muchas veces son aquellos que aparecen como suplantadores los que dejan, en
las mentes no preparadas, el veneno de las impresiones extraordinarias que son capaces de generar.
Tenga cuidado y alerte a otros.
Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe,
escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos
que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos
que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han
conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma
con acción de gracias;
1 Timoteo 4: 1-4
Como ya he mencionado antes, hay algunas cosas que nos han sido reveladas sobre los ángeles y
otras sobre las que a veces se ha especulado en demasía. Uno de estos temas es el relativo a las categorías
o tipos de ángeles. A pesar que este no es un tema doctrinal, del que pudiera depender nuestra salvación,
por ejemplo, es bueno entender qué nos dice la Palabra de Dios y el Espíritu de Profecía sobre estos temas.
Término que se usaba para los dirigentes políticos (Tito 3: 1, “gobernantes” en la RVR), y de
los poderes angélicos y demoníacos (Romanos 8: 38; Efesios 3: 10; 6: 12; Colosenses 1: 16; etc.).
Este último uso puede reflejar el nombre judío de una categoría de ángeles…
Diccionario Bíblico Adventista, Principado
Podemos concordar en que hay distintos tipos de ángeles (en el pasaje siguiente, donde se narra la
reunión de los redimidos en el cielo, se mencionan cuatro) y también encontramos evidencia que existe
algún tipo de organización de corte militar (digámoslo para entendernos en algo que podemos reconocer
con cierta facilidad en nuestro mundo) pues se trata de los ejércitos celestiales, lo que implica una
organización con mandos superiores y tal vez intermedios.
Escuchad sus voces cuando cantan potentes hosannas mientras agitan las palmas de la
victoria. Una música hermosa llena el cielo cuando sus voces entonan estas palabras: “digno, digno
De este momento de gloria final, cuando los redimidos estén el cielo con los ángeles cantando las
melodías de victoria, también habla el pasaje siguiente donde Cristo resucitado recupera delante del Padre
la gloria que tuvo antes de su encarnación, y recibe nuevamente la potestad sobre todo lo creado, “sobre
todo principado y autoridad y poder y señorío”, términos que pueden incluir tanto a los ángeles como a los
otros mundos creados.
la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares
celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra,
no sólo en este siglo, sino también en el venidero;
Efesios 1: 20, 21
Los pasajes siguientes parecen señalar que llegará el momento en que se “haya suprimido todo
dominio, toda autoridad y potencia” por lo que esto implica que esta estructura corresponde a los ángeles
caídos, pero que debe ser paralela o similar (los métodos de administración seguramente serán diferentes
en las dos huestes) a la de los santos ángeles.
Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su
venida. Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio,
toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus
enemigos debajo de sus pies.
1 Corintios 15: 23-25
Dado que se menciona a Cristo como el Arcángel Miguel (ver el tratado sobre “El Ángel de Jehová”)
y se entiende que el significado de la palabra arcángel es un “ángel principal” se entiende que son
comandantes de las huestes angélicas, de las cuales Miguel (Dios el Hijo) es el comandante principal. Lea
las siguientes citas, por favor.
Los ángeles y los arcángeles se maravillan de este gran plan de redención; admiran y aman
al Padre y al Hijo cuando contemplan la misericordia y el amor de Dios…
Ellen G. White, Hijos e hijas de Dios, 297
Allí está el trono, y en derredor el arco iris de la promesa. Allí están los querubines y los
serafines. Los comandantes de las huestes angélicas, los hijos de Dios, los representantes de los
mundos que nunca cayeron, están congregados. El concilio celestial delante del cual Lucifer había
acusado a Dios y a su Hijo, los representantes de aquellos reinos sin pecado, sobre los cuales
Satanás pensaba establecer su dominio, todos están allí para dar la bienvenida al Redentor. Sienten
impaciencia por celebrar su triunfo y glorificar a su Rey.
Ellen G. White, El Deseado de todas las Gentes, 773
Las Sagradas Escrituras también nos hablan de serafines y querubines. Veamos algo sobre ellos.
Los serafines parecen ser ángeles con seis alas (reales o simbólicas no lo sabemos) que parecen estar
permanentemente en la presencia de Dios, de allí que cubran sus ojos y sus pies con dos pares de estas
alas.
En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus
faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían
sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo:
Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de
las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.
Isaías 6: 1-4
Seres celestiales que el profeta Isaías vio en visión delante del trono de Dios (Isaías 6: 2, 6).
Cada uno tenía 6 alas: con un par se cubrían al rostro, con otro los pies, y usaban el tercer par para
volar. Oyó que los serafines cantaban: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra
está llena de su gloria” (versículo 3). Cuando confesó su pecado, uno de los serafines tomó un
Puesto que la raíz verbal hebreo: srf se refiere a algo que arde (Éxodo 32: 20; Levítico 13:
55; 1 Reyes 13: 2), parecería que cuando la palabra se aplica a una serpiente no se refiere a su
forma sino a su ardiente mordedura o a la inflamación que produce, o quizás a su brillantez. Por eso,
cuando se la usa para calificar a los seres celestiales que se encuentran delante del trono de Dios,
tal vez denote el resplandor que irradian. En Isaías 6 la palabra “serafín” puede estar asociada al
hecho de que fue un sârâf el instrumento para administrar la purificación simbólica por medio del
fuego (versículos 6, 7). Las palabras y las actividades de los serafines del capítulo 6 ponen en
evidencia que se trata de seres inteligentes que honran a Dios y le sirven. Si los serafines en realidad
tienen 6 alas, o si éste es sólo un detalle simbólico empleado para los efectos de esta visión, es algo
que no se sabe con certeza…
Diccionario Bíblico Adventista, Serafín
Otro tipo angélico son los querubines que aparecen como ángeles de cuatro alas y en algunos casos
son representados como teniendo 4 rostros como en las visiones de Ezequiel. Estos querubines son
llamados seres vivientes en Ezequiel y también Apocalipsis por su extraña conformación. Por la
participación que tienen, por ejemplo, en la caída de las plagas del fin del tiempo, parece ser que los
querubines forman un grupo selecto con acceso a Dios, que mora entre ellos. Recordemos que Dios puso
querubines para impedir a Adán y Eva el acceso al árbol de la vida. También debemos dejar asentado que
Lucifer era el querubín cubridor hasta su caída. Su puesto lo ocupa ahora Gabriel.
Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo tú eres Dios de
todos los reinos de la tierra; tú hiciste los cielos y la tierra.
Isaías 37: 16
Y habló al varón vestido de lino, y le dijo: entra en medio de las ruedas debajo de los
querubines, y llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y espárcelos sobre
la ciudad. Y entró a vista mía. Y los querubines estaban a la mano derecha de la casa cuando este
varón entró; y la nube llenaba el atrio de adentro.
Ezequiel 10: 2, 3
Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos,
estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los
siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que
Categoría especial de ángel. No se conoce alguna raíz hebrea de la que se pueda derivar
este término, pero existe una posible conexión con el acadio: karâbu, “bendecir” y “orar”, de cuya
raíz deriva karibi y karibâti.
1. Dios puso querubines para proteger el camino hacia el árbol de la vida, para que el hombre,
expulsado del jardín del Edén, no comiera de su fruto (Génesis 3: 24).
2. Un par de querubines de oro hechos a martillo estaban sobre el propiciatorio del arca del
testimonio en el tabernáculo, uno en cada extremo. Con el rostro frente al otro miraban hacia
abajo (Éxodo 25: 18-20, 22; 37: 8, 9) y sus alas cubrían el propiciatorio. Sobre éste y entre
los querubines Dios expresaba su voluntad (Números 7: 89). En el templo de Salomón, los
dos querubines hechos de madera de olivo y recubiertos de oro eran más grandes, pero quizá
tenían la misma apariencia que los del tabernáculo (1 Reyes 6: 23-28; 8: 6-8; 2 Crónicas 3:
10-13), aunque sus rostros miraban hacia “la casa”, es decir, el lugar santo (2 Crónicas 3:
13).
3. Figuras de querubines eran motivos de decoración de las cortinas del tabernáculo (Éxodo
26: 1, 31; 36: 8, 35) y del templo (2 Crónicas 3: 14), y fueron tallados en los paneles de las
paredes y las hojas de las puertas del templo de Salomón (1 Reyes 6: 29, 32); también había
querubines labrados en el templo de Ezequiel (Ezequiel 41: 18).
4. En lenguaje poético y simbólico se habla de ellos como mensajeros de Dios (2 Samuel 22:
11; Salmos 18: 10), y sentado sobre ellos (1 Samuel 4: 4, BJ; 2 Samuel 6: 2, BJ; Salmos
99: 1) o que mora entre ellos (2 Reyes 19: 15; 1 Crónicas 13: 6; Isaías 37: 16).
5. En la visión de Ezequiel se describen formas y grupos complicados de querubines (Ezequiel
1: 4-25; 9: 3; 10; 11: 22). Tenían pies como de terneros, alas, manos humanas y 4 rostros
diferentes: de un querub (“buey”, Ezequiel 1: 10), un ser humano, un león y un águila. Los 4
seres de Apocalipsis 4: 6-8 probablemente tengan alguna relación con los querubines de
Ezequiel 6. No se los menciona en el Nuevo Testamento, con excepción de Hebreos 9: 5,
donde se analiza el antiguo santuario, sus departamentos y sus muebles.
Diccionario Bíblico Adventista, Querubín
7.3. Nephilim
Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les
nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron
para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo Jehová: no contenderá mi espíritu con el hombre
para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes
en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los
hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones
de renombre. Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio
de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová
de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: raeré de sobre la faz de
la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves
del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.
Génesis 6: 1-8
Este solo argumento bastaría para echar por tierra la teoría que tienen algunos teólogos y algunas
iglesias que estos gigantes fueron engendrados cuando los ángeles tuvieron relaciones sexuales con
mujeres, algo que de por sí es bíblicamente incorrecto.
Se menciona que antes había gigantes y después también, por lo tanto, la existencia de estos
gigantes no se genera por esta supuesta unión. Además de rechazar, por ilógica, la posibilidad que los
seres angélicos puedan unirse carnalmente con mujeres (no hay forma de sostener esto con ninguna
evidencia bíblica), es sencillo analizar exegéticamente que los llamados “hijos de Dios” en este pasaje no
Veamos algunos pasajes del Espíritu de Profecía que aclaran perfectamente estos conceptos.
El linaje humano aún conservaba mucho de su vigor original. Sólo pocas generaciones
habían pasado desde que Adán había tenido acceso al árbol que había de prolongar la vida; y la
unidad de la existencia del hombre era todavía el siglo. Si aquellas personas dotadas de longevidad
hubieran dedicado al servicio de Dios sus excepcionales facultades para hacer planes y ejecutarlos,
habrían hecho del nombre de su Creador un motivo de alabanza en la tierra, y habrían cumplido el
motivo por el cual él les dio la vida. Pero dejaron de hacerlo. Había muchos gigantes, hombres de
gran estatura y fuerza, renombrados por su sabiduría, hábiles para proyectar las más sutiles y
maravillosas obras; pero la culpa en que incurrieron al dar rienda suelta a la iniquidad fué
proporcional a su pericia y habilidad mentales.
Ellen G. White, Patriarcas y Profetas, 78, 79
Durante algún tiempo las dos clases permanecieron separadas. Esparciéndose del lugar en
que se establecieron primeramente, los descendientes de Caín se dispersaron por todos los llanos
y valles donde habían habitado los hijos de Set; y éstos, para escapar a la influencia contaminadora
de aquéllos, se retiraron a las montañas, y allí establecieron sus hogares. Mientras duró esta
separación, los hijos de Set mantuvieron el culto a Dios en toda su pureza. Pero con el transcurso
del tiempo, se aventuraron poco a poco a mezclarse con los habitantes de los valles. Esta asociación
produjo los peores resultados. Vieron “los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas”.
Génesis 6: 2. Atraídos por la hermosura de las hijas de los descendientes de Caín, los hijos de Set
desagradaron al Señor aliándose con ellas en matrimonio. Muchos de los que adoraban a Dios
fueron inducidos a pecar mediante los halagos que ahora estaban constantemente ante ellos, y
perdieron su carácter peculiar y santo. Al mezclarse con los depravados, llegaron a ser semejantes
a ellos en espíritu y en obras; menospreciaron las restricciones del séptimo mandamiento, y
“tomáronse mujeres escogiendo entre todas”. Los hijos de Set siguieron “el camino de Caín” (Judas
1: 11), fijaron su atención en la prosperidad y el gozo terrenales y descuidaron los mandamientos
del Señor. A los hombres “no les pareció tener a Dios en su noticia”; “se desvanecieron en sus
discursos, y el necio corazón de ellos fué entenebrecido”. Por tanto, “Dios los entregó a una mente
depravada”. Romanos 1: 21, 28. El pecado se extendió por toda la tierra como una lepra mortal.
Ellen G. White, Patriarcas y Profetas, 67, 68
Gran parte del error, si podemos llamarlo así, proviene de la palabra nephı̂ yl traducida en la mayoría
de versiones de las Sagradas Escrituras como gigantes. Este término proviene de la misma raíz que nâfal,
que se traduce como “agredir con fuerza”. Este término es utilizado en la literatura popular, que sostiene la
peregrina idea que los ángeles malos copularon con mujeres para crear estos gigantes, concepto que no
puede ser sostenido por un estudioso serio de las Escrituras. Note la siguiente cita de Wikipedia.
Los nefilim o nephilim (en idioma hebreo “Néfilim”, en plural, que viene de nafál: “caer”, y de
ahí “los caídos” o “los que hacen caer” son seres que se mencionan varias veces en la Biblia. Según
el Génesis serían los descendientes de los “hijos de Dios” (ángeles o más probablemente creyentes)
y las “hijas de los hombres” (incrédulas) que vivían antes del diluvio (Génesis 6: 4). Se usa el mismo
nombre para referirse a unos gigantes que habitaban en Canaán en el momento de la conquista
israelita (Números 13: 33). La Septuaginta traduce esta expresión como γίγαντες (gigantes) y la
Vulgata como “gigantes”.
Existe una explicación alternativa. Los creyentes, los que creían en la esperanza de la
promesa de Dios (Génesis 3: 15 “…Él te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”) se
casaron con mujeres incrédulas y su descendencia acabó abandonando la fe en la promesa. Por
eso en el siguiente versículo (Génesis 6: 5) dice “Y el Señor vio que era mucha la maldad de los
hombres en la tierra”. Por otro lado, el término nefilim significa “los descendidos”, o “los que hacen
caer”, lo cual concuerda con aquellos que rechazaron a Dios.
Ellen G. White, considerada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día como profetisa, registró varias
veces en sus escritos la forma en que los ángeles, actuando como emisarios de Dios le comunicaron
mensajes del Señor y la instaron a comunicarlos a nosotros.
En mi segunda visión, unos ocho días después de la primera, el Señor me mostró las pruebas
que yo iba a tener que sufrir, y me dijo que yo debía ir y relatar todo cuanto él me había revelado.
Durante algunos días, y más aún por la noche, rogué a Dios que me quitase de encima
aquella carga y la transfiriese a alguien más capaz de sobrellevarla. Pero no se alteró en mí la
conciencia del deber, y continuamente resonaban en mis oídos las palabras del ángel: “Comunica a
los demás lo que te he revelado”.
Ellen G. White, Notas biográficas de Elena G. de White, 76
No solamente una vez se le intimó a comunicar los mensajes que recibía, sino que en algunas
oportunidades quienes la acompañaban fueron testigos de sucesos excepcionales que ratifican esto.
Aunque no es el propósito de este tratado enfocarnos en el Espíritu de Profecía, cosa que haremos en otro
tratado con amplitud, sin embargo, es pertinente mostrar cómo los ángeles participaron en la tarea de
apoyar la labor profética de Ellen G. White de varias maneras.
Mientras se oraba por mí para que el Señor me diese fortaleza y valentía para difundir el
mensaje, se disipó la espesa oscuridad que me había rodeado y me iluminó una luz repentina. Una
especie de bola de fuego me dio sobre el corazón, y caí desfallecida al suelo. Me pareció entonces
hallarme en presencia de los ángeles, y uno de estos santos seres repetía las palabras: “Comunica
a los demás lo que te he revelado”.
El Hno. Pearson, que no podía arrodillarse porque padecía de reumatismo, presenció este
suceso. Cuando recobré el sentido se levantó el Hno. Pearson de su silla y dijo: “he visto algo como
jamás esperaba ver. Una bola de fuego descendió del cielo e hirió a la Hna. Elena Harmon en medio
del corazón. ¡Lo he visto! ¡Lo he visto! Nunca podré olvidarlo. Esto ha transmutado todo mi ser. Hna.
Elena, tenga ánimo en el Señor. Desde esta noche yo no volveré a dudar. Nosotros le ayudaremos
en adelante sin desanimarla jamás”.
Ellen G. White, Notas biográficas de Elena G. de White, 78
Uno de los temores de la joven Ellen era que el hecho de ser la mensajera del Señor pudiera
ensoberbecerla y que pudiera perder la disposición a ser una canal mediante el cual Dios comunicara sus
propósitos a su naciente iglesia. Un ángel le trajo un mensaje sorprendente sobre los medios que Dios
usaría para preservarla de estos sentimientos inadecuados.
Por lo tanto, rogué al Señor que, si había de ir a relatar lo que él me había mostrado, era
preciso que me resguardara de indebida exaltación. El ángel dijo: “tus oraciones han sido oídas y
tendrán respuesta. Si te amenaza el mal que temes, extenderá Dios su mano para salvarte. Por
medio de la aflicción, te atraerá a sí y conservará tu humildad. Comunica fielmente el mensaje.
Persevera hasta el fin y comerás del fruto del árbol de vida y beberás del agua de vida”.
Ellen G. White, Notas biográficas de Elena G. de White, 79
Los ángeles también le comunicaron que Dios la fortalecería, a pesar de las evidentes debilidades
de tipo físico que padeció, para que ella pudiera comunicar la verdad y alentar al pueblo de Dios.
Hasta entonces no me había sido posible escribir, y mi mano temblorosa era incapaz de
sujetar firmemente la pluma. Mientras estaba en visión, un ángel me mandó que escribiera la visión.
Obedecí, y pude escribirla fácilmente. Mis nervios estaban fortalecidos, y desde entonces hasta hoy,
he tenido la mano firme.
Ellen G. White, Notas biográficas de Elena G. de White, 98
Los ángeles también la conducían en visión para que ella pudiera recibir algunos mensajes
especiales de Dios, como en caso cuando debió comprender con mayor amplitud la obra de Cristo en las
dos dependencias del santuario.
Vi a un ángel que con presteza volaba hacia mí. Me llevó rápidamente desde la tierra a la
santa ciudad, donde vi un templo en el que entré. Antes de llegar al primer velo, pasé por una puerta.
Los ángeles también le informaban acerca de las tendencias espirituales de las audiencias a las que
debía presentar el mensaje. Algunas de estas audiencias podrían ser hostiles al mensaje de Dios y ella
debía prepararse para sostener la pura doctrina y convencer a los que erraban.
Entonces me iluminó la luz del cielo y pronto perdí de vista las cosas de la tierra. Mi ángel
guiador me hizo ver algunos de los errores profesados por los concurrentes a la reunión, y también
me presentó la verdad en contraste con sus errores. Los criterios discordes, que a ellos les parecían
conformes con las Escrituras, eran tan sólo su opinión personal acerca de las enseñanzas bíblicas,
y se me ordenó decirles que debían abandonar sus errores y unirse en torno a las verdades del
mensaje del tercer ángel.
Ellen G. White, Notas biográficas de Elena G. de White, 121
Vio en visión los eventos culminantes de esta tierra, y cómo los ángeles, en cumplimiento del
mandato de Dios, podían detener los acontecimientos de la historia humana para que se cumpliera la
voluntad del Altísimo.
Vi a cuatro ángeles que habían de hacer una labor en la tierra y andaban en vías de realizarla.
Jesús estaba revestido de sus vestiduras sacerdotales. Miró compasivamente al pueblo remanente,
y alzando las manos exclamó con voz de profunda piedad: “¡mi sangre, Padre; mi sangre, mi sangre,
mi sangre!” Entonces vi que Dios, sentado en el gran trono blanco, emitía una luz en extremo
refulgente que derramaba sus rayos sobre Jesús. Después vi a un ángel comisionado por Jesús
para ir rápidamente a los cuatro ángeles que tenían determinada labor que cumplir en la tierra, y
agitando algo en su mano, clamó en alta voz: “¡deteneos! ¡deteneos! hasta que los siervos de Dios
estén sellados en la frente”.
Le pregunté a mi ángel acompañante el significado de lo que oía, y qué iban a hacer los
cuatro ángeles. Me respondió que Dios era quien refrenaba todas las potestades, y que ponía sus
ángeles a cargo de lo que ocurría en la tierra; que los cuatro ángeles tenían poder de Dios para
retener los cuatro vientos, y que estaban ya a punto de soltarlos; pero que mientras estaban aflojando
las manos, y cuando los cuatro vientos estaban por soplar, los misericordiosos ojos de Jesús vieron
al pueblo remanente todavía sin sellar, y alzando las manos hacia su Padre intercedió ante él,
recordándole que había derramado su sangre por ellos. En consecuencia, se le mandó a otro ángel
que fuera velozmente a decir a los cuatro ángeles que retuvieran los vientos hasta que los siervos
de Dios fuesen sellados en la frente con el sello del Dios vivo.
Ellen G. White, Notas biográficas de Elena G. de White, 130
También, por el poder de Dios, los ángeles pudieron ser los medios para librar a la profetisa de la
enfermedad y el mal para que pudiera cumplir la tarea que Dios le había otorgado.
Me desperté a la salida del sol, perfectamente liberada del dolor. ¡Oh, qué cambio! Me parecía
que un ángel de Dios me había tocado mientras dormía. La presión que sentía sobre el corazón
había desaparecido, y me sentía muy feliz. Estaba llena de gratitud. La alabanza a Dios estaba en
mis labios. Desperté a mi esposo y le relaté la obra maravillosa que el Señor había hecho por mí. Al
principio él apenas pudo comprenderlo; pero cuando me levanté y me vestí y caminé por la casa, él
pudo alabar a Dios conmigo. Mi ojo enfermo dejó de dolerme. En unos pocos días la hinchazón
desapareció y mi visión fue totalmente restaurada. La obra fue completa.
De nuevo fui a ver al médico, y tan pronto como él me tomó el pulso dijo: “señora, un cambio
completo ha ocurrido en su sistema; pero las dos mujeres que me visitaron para pedir consejo
cuando usted estuvo la última vez, ambas han muerto”. Después de salir, el médico le dijo a una de
mis amistades: “su caso es un misterio. No lo entiendo”.
Ellen G. White, Notas biográficas de Elena G. de White, 167
Para finalizar una corta narración de un libro que leí hace algunos años. Contiene interesantes
historias sobre las vivencias de Ellen G. White de las cuales he seleccionada una, que además da nombre
al libro. Espero le agrade pues corresponde a un acontecimiento comprobado.
Cuando la señora White llegó a Brighton Beach, el camping contenía más de un centenar de
tiendas de campaña, que albergan a 511 personas. La disposición cuidadosa y ordenada de las
tiendas de campaña y los espacios impresionó a los muchos visitantes no adventistas que acudían
a las reuniones. Las grandes audiencias incluían médicos, ministros de otras iglesias, y hombres de
negocios. Se reunieron en la tienda principal para escuchar a la señora White hablar sobre temas
tales como los Diez Mandamientos, la observancia del sábado, y los eventos que anunciaban la
Pero no todo el mundo apreciaba de la misma manera la reunión de camping. Para un grupo
de delincuentes juveniles-llamados larrikins por los australianos-que vivían en un pueblo cercano,
esto representaba una oportunidad de tener un poco de diversión. Comenzaron a hacer pequeños
actos de vandalismo y travesuras. Atacaron las tiendas de campaña, lanzando piedras contra ellos
y tirando una abajo. El personal del camp meeting había nombrado a varios estudiantes de la
Escuela Bíblica de Australia para actuar como guardias. Ellos ayudaron a controlar a los larrikins.
Incapaces de hacer mucho daño, los delincuentes se decidieron por un esquema más audaz. Su
líder esbozó un plan para tirar abajo de la tienda de la señora White la siguiente noche. Ellos la
consideraban la persona más importante entre los adventistas.
Pero algunos de los miembros de la banda se jactaron de su plan ante los guardias
estudiantiles del campamento. Sabiendo lo que los larrikins querían hacer, Fairly Masters, uno de
los estudiantes de la Escuela de la Biblia, se fue a la facultad y les advirtió sobre los planes de la
banda adolescente. Los maestros se apresuraron a ir a la jefatura de policía de Melbourne y pidieron
protección para el camping. La ciudad irlandesa envió un policía alto y corpulento, católico romano,
al pequeño grupo de carpas, para proteger la tienda de la señora White.
El policía irlandés, sin embargo, fue al camping por su cuenta al día siguiente. Él quería ver
a la mujer a la que vigilaba el ángel, para escuchar lo que tenía que decir. Asistió a los servicios
principales de ese día y todos los días siguientes. Lo que vio y aprendió acerca de la señora White
no le defraudó. Cuanto más escuchó, más interesado estaba y se convirtió; y unió a la Iglesia
Adventista del Séptimo Día. Más tarde renunció a la policía y se trasladó al campo, convirtiéndose
en un miembro laico activo responsable de que muchos otros se unieran a la iglesia.
D. A. Delafield, Angel over her tent, 99-101 (traducción del autor)
Dios le bendiga.