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Paradigmas de la Conquista Española

El documento presenta tres paradigmas historiográficos sobre la conquista española en América: 1) la perspectiva eurocéntrica que veía la conquista como una gesta militar, 2) la incorporación de la visión indígena considerando aspectos culturales y psicológicos, y 3) el estudio de la relación de poder entre españoles e indígenas donde los nativos tomaron iniciativas para adaptarse al nuevo orden.

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Paradigmas de la Conquista Española

El documento presenta tres paradigmas historiográficos sobre la conquista española en América: 1) la perspectiva eurocéntrica que veía la conquista como una gesta militar, 2) la incorporación de la visión indígena considerando aspectos culturales y psicológicos, y 3) el estudio de la relación de poder entre españoles e indígenas donde los nativos tomaron iniciativas para adaptarse al nuevo orden.

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Unidad 2

LA CONQUISTA

Paradigmas historiográficos

Hasta las primeras décadas del siglo XX se había estudiado la conquista desde una perspectiva
exclusivamente eurocéntrica, como una gesta militar que había permitido la expansión mundial
de Occidente, sus valores y su civilización, desconociendo el mundo indígena, sus características
y complejidad.

La nueva historiografía de la segunda mitad del siglo pasado, sumada al desarrollo de las
ciencias antropológicas y sociológicas, amplió esta perspectiva al incorporar la visión de los
vencidos y al considerar no sólo el aspecto militar de la conquista, sino también aspectos
psicológicos, culturales, religiosos, que jugaron un papel fundamental en el desarrollo de los
acontecimientos.

¿Cómo reaccionan las sociedades indígenas ante la irrupción de los hombres blancos? “La
historiografía occidental estudia generalmente la conquista desde la perspectiva de los
vencedores. Pero existe otro rostro del acontecimiento: para los indios la llegada de los españoles,
significa la ruina de sus civilizaciones. ¿Cómo han vivido la derrota? ¿Cómo la han
interpretado?”. Estos interrogantes que expone Nathan Wachtell (Los vencidos: los indios del Perú
frente a la conquista española (1530-1570) son los que se plantean los historiadores de este
paradigma, destacando la visión de la conquista como un trauma que produjo la paralización de
las sociedades indígenas.

Otra perspectiva novedosa es el estudio de la concepción del otro, el tema de la alteridad. ¿Qué
representación se hicieron, tanto indígenas como europeos, de ese otro inesperado y distinto que
aparecía ante ellos? Esto es importante ya que según se concibiera a ese otro, iba a ser luego su
comportamiento ante él (Ver T. TODOROV: La conquista de América. El problema del otro. En Google
Drive- H.A. Colonial- Unidad 2)

Los investigadores adscriptos a este paradigma destacan el encuentro cultural entre seres que se
desconocían unos a otros y cómo este problema de comprensión generó relaciones repletas de
errores, sorpresas, etc.

Otra visión que se aprecia en una serie de estudios publicados en los últimos años, es el estudio
de la conquista como una relación de poder entre españoles e indígenas, explorando las
adaptaciones y respuestas de los nativos que – en muchos casos- lejos de quedar paralizados, se
convirtieron en sujetos activos del proceso, tomando iniciativas para reacomodarse al orden
impuesto por los vencedores. “En millones de formas los amerindios se comprometieron –esto es,
colaboraron, resistieron, se apropiaron, subvirtieron, reorganizaron- los proyectos, utopías y
relaciones coloniales europeas” (Ver: S. STERN: Paradigmas de la conquista: Historia, historiografía y
política).

Estas tres visiones o paradigmas contemporáneos de la conquista no son, de ninguna manera,


excluyentes. Consideramos que se complementan, quizás las dos primeras sirven para explicar
mejor la etapa inicial de la conquista pero pasado el impacto inicial y el extrañamiento, hay que
prestar mayor atención a la última.
Características y organización de la conquista. Régimen de capitulaciones.

La conquista española, a diferencia de otras, se caracterizó por la inmediata ocupación del


territorio y explotación del mismo. Esta filosofía está encerrada en una frase del cronista López
de Gomara: “Quien no poblare no hará buena conquista, y no conquistando la tierra, no se
convertirá la gente: así que la máxima del conquistador ha de ser poblar”. Y esto es así porque la
conquista prolonga un hábito castellano-leonés de repoblación y fundación, propio de los largos
siglos de la guerra de reconquista.

Entre los fines o móviles de la conquista podemos señalar:

 El ansia de riqueza, especialmente la búsqueda de metales preciosos, tan codiciados en la


Europa de comienzos de la edad Moderna.
 Los fines políticos y fiscales perseguidos por la Corona.
 La propagación de la fe católica puesto que, además de la obligación formal impuesta por
el Papado, se vió a la empresa como una prolongación de la lucha contra el infiel, luego
de la culminación de la reconquista en la Península.
 El deseo de aventura, característica del hombre moderno y especialmente del hombre
castellano, formado a lo largo de varios siglos de lucha contra los moros.
 La posibilidad de ascenso social y económico. El mejoramiento o la obtención de un
rango social determinó que llegasen a Indias quienes se encontraban disminuidos social y
económicamente (segundones, hidalgos) o pertenecían a clases inferiores.

¿Cuál fue el papel de la Corona en el proceso de conquista?

Con muy escasas excepciones, la conquista se apoyó esencialmente en la iniciativa privada y tuvo
un carácter eminentemente popular. Sin embargo, la Corona no tuvo un papel totalmente pasivo.
El Rey se reservó la facultad de autorizar la empresa, controlar su realización y asegurar el
cumplimiento de los fines perseguidos. Es decir cumplió la tarea de supervisar y orientar la
acción conquistadora, a través de un régimen especial de convenios: las capitulaciones (Ver
concepto y ejemplos en BISTUÉ, Noemí (Coord.) América Hispana Colonial III. Selección de Fuentes
Documentales y Cartografía Histórica). Quien capitulaba recibía una serie de títulos, siendo el más
importante el de adelantado (era el encargado de “adelantar” la frontera) y otras prebendas
como repartir tierras e indios en encomiendas.

Pese a los controles de la Corona, los jefes de las expediciones tuvieron, en la práctica, una
autoridad casi ilimitada. Antes de partir, el futuro conquistador había de dividir su atención
entre el reclutamiento de la gente, la preparación de armas y provisiones y la financiación de los
gastos. A veces, recurría a prestamistas o socios capitalistas; en otras, invertía en la empresa todo
su capital.

Los hombres alistados, en su gran mayoría, no eran soldados profesionales puesto que no habían
recibido una instrucción militar formal. Constituían la denominada hueste (grupo de gente
agrupado voluntariamente en torno a un caudillo). No percibían un sueldo por su trabajo, sino
que se convertían en socios del jefe, a pérdidas y ganancias. Podían aportar sus armas y equipo o
bien recibirlo del jefe a manera de anticipo. Según fuera el aporte y los méritos personales, sería
luego la parte que le correspondía en el botín.
El botín (conjunto de armas, provisiones, bienes de os jefes vencidos) era el único provecho
inmediato de la conquista. Tras separar la parte que correspondía al Rey, el resto se distribuía
entre el jefe y sus hombres, de acuerdo a lo que se había pactado anteriormente. Muchas
conquistas, a excepción de la de los grandes imperios mexica e inca) constituyeron un fracaso
desde el punto de vista económico. Los riesgos asumidos eran muchos, los precios de los
caballos, herraduras, armas alcanzaron cifras fabulosas, las provisiones y pertrechos escasos y
caros y las riquezas obtenidas fueron, en muchas zonas, nulas o magras. En muchos casos la
recompensa para los conquistadores nunca llegó, y si llegó, fue posterior, cuando se asentaron en
las tierras ocupadas y recibieron tierras e indios en encomienda.

Particularidades del proceso de conquista. Los hombres de la conquista

Ver [Link]

Leer (en Google Drive- H.A. Colonial- Unidad 2)

 Elliot, J.H: La conquista española y las colonias de América. En: Bethell, L. (ed.): Historia
de América Latina 1. Barcelona, Crítica, 1990, Capítulo 6, pp. 142 a 159 (desde “La
organización y el avance de la conquista” hasta “y nunca lograrían abandonarlas”).
 Wachtel, Nathan: Los indios y la conquista española. En: Bethell, L. (ed.): Historia de
América Latina 1. Barcelona, Crítica, 1990, Capítulo 7, pp. 170 a 174 (desde el comienzo
hasta “Desestructuración).
 TODOROV, T.: La conquista de América. El problema del otro. Buenos Aires, Siglo XXI,
2003, Capítulo II, pp. 59-136. (Trabajo Práctico N° 5)

El avance de la nueva frontera con especial referencia a la ocupación del actual territorio
argentino

Ver [Link]

Ver mapas en BISTUÉ, Noemí (Coord.) América Hispana Colonial III. Selección de Fuentes
Documentales y Cartografía Histórica

Leer (en Google Drive- H.A. Colonial- Unidad 2)

 ASSADOURIAN, Carlos S.: Expansión española en el Río de la Plata. En: “Historia


Argentina. De la conquista a la independencia”. Vol. 2. Buenos Aires, Paidós, 1966, pp. 21
a 27 y 39 a 52. (Trabajo Práctico N° 6)

Los resultados inmediatos de la ocupación: alianzas y resistencias indígenas

Leer (en Google Drive- H.A. Colonial- Unidad 2)

 Wachtel, Nathan: Los indios y la conquista española. En: Bethell, L. (ed.): Historia de
América Latina 1. Barcelona, Crítica, 1990, Capítulo 7, pp. 189 a 202 (desde Tradición y
aculturación).

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