PRÁCTICA DE LIDERAZGO
Investigación Acción Participativa
para el Liderazgo Democrático
Andrea Lira
Universidad de Magallanes
Los y las líderes escolares tienen por delante el desafío de implementar prácticas para promover
la reflexión docente. En la actualización 2021 del Marco de la Buena Enseñanza, en el dominio
D se señala como una de las de responsabilidades profesionales que:
“El/la docente cuestione de manera regular su práctica para que, a través de procesos
reflexivos, individuales y colaborativos, reconceptualice el cómo, el por qué y el para
qué de su práctica, así como el impacto de sus decisiones en el aprendizaje de sus
estudiantes” (p. 62).
La investigación acción participativa (IAP) es una herramienta potente para la reflexión
sobre la práctica docente en las comunidades educativas (Anderson y Herr, 2007). En esta
práctica de liderazgo, presentamos la IAP como un modelo para generar procesos reflexivos
y como una forma de crear espacios de liderazgo democrático. Esto, se cumple por medio de
la interrogación del trabajo pedagógico y la distribución del poder en la toma de decisiones
dentro de la comunidad educativa (Díaz Delgado y García Martínez, 2018).
A continuación, se ofrece una breve descripción de la IAP y el liderazgo democrático como
herramientas para el aprendizaje profesional entre pares. Luego, se presenta una guía
explicativa para desarrollar IAP en la comunidad educativa.
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Investigación acción participativa para la
reflexión pedagógica colectiva
La investigación es un proceso sistemático para construir sentido acerca de un tema por medio de la creación, organización
y análisis de información (Denzin y Lincoln, 2012). Hay muchas formas de hacer investigación, una de ellas es la IAP.
Epistemológicamente, es decir, en cuanto a los supuestos acerca de cómo construye y valida el conocimiento, la IAP se
apoya en un paradigma crítico (Ortiz, 2013; Ramos, 2015). Desde este paradigma, se cuestionan las dinámicas de enseñanza,
aprendizaje y la generación del conocimiento tradicionales heredadas del positivismo, que hacen una separación entre la
persona que investiga y lo que se investiga.
En la tradición positivista se establece una relación jerárquica, donde el que sabe es el investigador/a, mientras que a los
y las participantes de la investigación les toca informar acerca de lo que al investigador/a le interesa. Es una separación
análoga a la que se da en la visión tradicional o bancaria del aprendizaje (Freire, 1975), donde el o la profesora se posiciona
como experto que transmite conocimientos, y los y las estudiantes actúan como receptores del mismo. Desde el paradigma
crítico, se valora y promueve una relación horizontal entre investigadores y las y los sujetos de investigación. O más bien,
las líneas de separación de ambos roles se hacen más flexibles.
En una IAP se incluye, además, algún tipo de acción relacionada con lo que se está investigando. A diferencia de otras
formas de investigación que buscan entender un fenómeno, la IAP incluye, adicionalmente, a este intento de comprensión,
intervenciones en las prácticas institucionales respecto del fenómeno en estudio.
En contextos educativos, la IAP típicamente incluye los siguientes aspectos:
Ser colectiva y cuestionar relaciones
El equipo de investigación es
de poder, al involucrar una variedad
conformado por personas de la
de actores, que comparten tareas Las temáticas de indagación
misma comunidad educativa y son
como investigadores. Es un proceso abren espacios de reflexión
quienes proponen el tema a indagar
de trabajo participativo que combina: que permiten cuestionar
y las preguntas de investigación,
definición de prioridades de trabajo, las prácticas cotidianas del
se involucran en la producción y
elaboración de preguntas de centro educativo.
el análisis de datos y, luego, en las
investigación, construcción, recolección
acciones que se proponen para
y análisis de evidencias y diseño y
generar un cambio en la comunidad.
ejecución de acciones de mejora.
La IAP es también una herramienta de desarrollo profesional docente (DeLuca et al., 2015), que le permite al profesional
cuestionar y redirigir su propia práctica. Además, la IAP es una forma de instalar procesos continuos de cambio, ya que
una vez concluida una fase de investigación y acción, se abren nuevos focos de trabajo colaborativo (DeLuca et al., 2015).
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Liderazgo democrático
Dado su trasfondo crítico, la IAP cuestiona las relaciones de poder y busca redistribuir poder y autoridad respecto de
quiénes toman las decisiones en la institución. En ese sentido, es coherente con el estilo de liderazgo democrático.
El liderazgo democrático se caracteriza porque las conversaciones y las decisiones institucionales se realizan en forma
colectiva. Según Murillo (2016), no consiste en delegar o asignar, desde un lugar central, tareas o responsabilidades a los
y las demás, sino de aprovechar las capacidades y destrezas de todos y todas para la toma de decisiones en los procesos
institucionales.
El foco del liderazgo democrático está en “preparar para la democracia, ideando prácticas pedagógicas que respeten el
espíritu y los valores de la democracia, pero que se expresen en formas educativas adaptadas a las peculiaridades que
concurren en la situación escolar” (Puig et al., 2000, p.17).
Según Murillo (2016), en un espacio de liderazgo democrático:
• Las metas y políticas de la comunidad escolar se discuten y deciden de forma grupal, escuchando personas que representan distintas visiones e intereses.
• Las actividades y estrategias son evaluadas por la comunidad.
• Se favorece el intercambio de opiniones y posturas que surgen en las conversaciones grupales.
• Se construyen confianzas en las fortalezas que se identifican en cada miembro del grupo.
Preguntas para la reflexión:
¿Quiénes participan en
¿En qué espacios o temas
las discusiones sobre las ¿Cómo se distribuye el poder
estoy más dispuesto/a a
decisiones institucionales de toma de decisiones,
entregar el poder de tomar
como el PME, las normas y respecto de los documentos
decisiones a otras personas
reglamentos y los focos del y acciones institucionales en
de la comunidad como
currículum, tanto a nivel los espacios educativos de los
estudiantes, apoderados/as,
general como en la sala de que soy parte?
profesores/as y técnicos?
clases?
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Investigación Acción Participativa como una
práctica de liderazgo democrático
La IAP es una forma de implementar y de construir, en la práctica, un estilo de liderazgo democrático. A
continuación, se presenta una guía para la implementación de la IAP con descripciones de 5 etapas de la
investigación. Cada etapa, se ejemplifica con experiencias de IAP que se han realizado en centros educativos de
Magallanes, en el contexto de diplomados del Centro de Liderazgo Educativo de la Universidad de Magallanes.
Guía para la Investigación Acción Participativa (IAP)
1. Elección del tema y conformación del equipo de investigación
La iniciativa de realizar una IAP puede nacer de cualquiera de los actores de la comunidad educativa, pero
para los propósitos de esta práctica nos imaginamos que, lo más probable, es que surja de docentes y equipos
directivos.
Antes de partir una IAP, es importante que las personas de quienes nace la inquietud puedan definir, de
manera amplia, el tema que quieren abordar. Por ejemplo, si el tema que quieren investigar tiene que ver con
la implementación del PME, la convivencia escolar, los puntajes SIMCE o la enseñanza de matemáticas. Esto, es
necesario para decidir a quiénes van a invitar a conformar el equipo de investigación. Es a partir de la elección
del tema a trabajar, que se piensa en el perfil de personas a las que se quiere invitar a participar como parte
del equipo.
Por ejemplo, si se quiere investigar en temáticas referidas a la implementación del PME, el equipo de investigación,
idealmente, debería incluir a miembros de toda la comunidad. Es decir, estudiantes, apoderados, técnicos,
docentes, líderes escolares y otros profesionales. En cambio, si el tema es la enseñanza de matemáticas, el
equipo podría estar compuesto por docentes de matemáticas y estudiantes que tienen clases de matemáticas.
En este segundo caso, no se excluye a otros miembros de la comunidad, pero sí es importante que docentes de
matemáticas y estudiantes de matemáticas sean parte del equipo, ya que las acciones de mejora que surgen del
proceso investigativo se relacionarán con sus prácticas.
Lo importante en la definición previa del tema es que sea lo suficientemente amplio para que el equipo de
investigación que se conforme pueda decidir de manera democrática los aspectos específicos que les interesa
investigar.
Ejemplo: En dos escuelas en Punta Arenas, los equipos directivos decidieron realizar una IAP conjunta sobre la
inclusión de sus estudiantes migrantes. Luego de elegir el tema, invitaron a docentes migrantes y estudiantes
migrantes a participar de un equipo de IAP, conformado por los y las integrantes de las dos escuelas. En las etapas
siguientes, cuando armaron equipos de investigación y decidieron sus preguntas, el equipo decidió investigar de
qué manera percibían la integración en las escuelas los y las estudiantes migrantes de cada institución.
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2. Iniciando la investigación
El equipo de investigación se conforma, en primer lugar, por personas interesadas en participar del proceso
y, en segundo lugar, por personas involucradas en el tema que se investiga. Las personas que participan no
son necesariamente representantes elegidos por sus estamentos. Lo importante de sus roles es que tienen la
experiencia que trae ser estudiante, apoderado, docente o líder escolar. Vale la pena repetir, no se espera que
sean representativos de todo su estamento. Por ejemplo, si hay estudiantes participando, no se espera que sus
opiniones y aportes sean representativos de toda la comunidad estudiantil, sino que sólo aporten desde su
experiencia personal de ser estudiante.
Conviene que el equipo, que lidera la investigación, sea lo suficientemente grande como para permitir el
intercambio de puntos de vista y, a su vez, lo suficientemente pequeño para que las dificultades de coordinación
no impidan este intercambio. Para ello, recomendamos un equipo formado entre 5 a 7 personas, para generar
una dinámica de trabajo factible.
Los equipos de IAP suelen ser heterogéneos y, por lo tanto, es importante pensar en el trabajo del equipo
considerando formas de trabajo que resulten adecuadas para todas las personas participantes, en cuanto a los
tiempos, espacios y formas de dialogar.
Ejemplo: En un diplomado realizado en Magallanes, uno de los equipos decidió hacer una investigación
sobre autonomía de los y las estudiantes en una escuela que atiende a personas con necesidades educativas
especiales. El equipo de investigación, estaba conformado por estudiantes con discapacidades físicas
y cognitivas que requerían que los temas se trabajaran pensando en los desafíos comunicativos que ellos
y ellas tenían. Inicialmente, en este caso, los y las líderes escolares de esta escuela pensaron que, por sus
discapacidades, los y las estudiantes no iban a poder participar del equipo de investigación y que serían los
receptores de lo que se hiciera en la investigación.
Luego de reflexionar sobre los principios de la IAP, y el cuestionamiento de los y las profesoras del diplomado,
decidieron incluir a los y las estudiantes. Para ello, trabajaron por medio de técnicas teatrales para acomodar
los estilos comunicativos de todos los participantes. En las reuniones del equipo de IAP, estudiantes y docentes
crearon dramatizaciones para retratar los temas que los y las integrantes consideraban centrales. Luego,
escogieron cuáles de estas dramatizaciones presentarían a la comunidad. Las conversaciones generadas, en
la comunidad educativa, después de estas presentaciones, fueron la forma de producción de datos sobre el
desarrollo de autonomía de los y las estudiantes.
3. Formulación de preguntas y la creación de un plan de trabajo
Una vez conformado, el equipo de la IAP decide las preguntas que quieren contestar con su investigación.
Las preguntas guías de la investigación, engloban lo que quieren saber acerca del tema. Para esta etapa,
recomendamos hacer una lluvia de ideas de las preguntas que tienen las personas del equipo de IAP y, entre
todas las personas, definir la o las preguntas que van a guiar el proceso de investigación, priorizando algunos
focos iniciales.
Para elaborar las preguntas es importante tener en cuenta:
• Las preguntas son abiertas. Es decir, no se responden con un sí o un no.
• Las preguntas son interesantes y significativas para todo el equipo.
• Se debe limitar la indagación a una o dos preguntas.
• Se debe definir quiénes son los grupos a quienes afecta el o los temas en cuestión.
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Ejemplos de preguntas:
Sobre el PME:
• ¿Qué saben del PME los y las apoderadas de nuestra institución?
• ¿Qué importancia tiene el PME para los distintos estamentos de nuestra comunidad?
Sobre convivencia:
• ¿Qué aspectos de la convivencia escolar son importantes para los y las estudiantes de nuestra comunidad?
• ¿Cómo se incluyen a los y las estudiantes migrantes en la comunidad escolar?, ¿en qué espacios son excluidos o discriminados y de qué
formas?
• ¿Qué factores influyen en la inasistencia y la asistencia a las clases virtuales de los estudiantes de octavo básico?
Es importante que la investigación sea factible. Es decir, que la pregunta se pueda contestar en el tiempo
disponible para realizar la recogida de información. Para ello, se deben considerar los recursos con los que se
cuentan, los tiempos de trabajo individual y colectivos. Igualmente, reconocer lo que pueden abarcar en esta
investigación y qué podrían dejar para un próximo paso.
Ejemplo: En una escuela rural de la región de Magallanes, se conformó un equipo de IAP compuesto por
docentes y estudiantes, para indagar acerca de la educación de género. Los y las estudiantes de séptimo
básico, que integraban el equipo, propusieron la pregunta: ¿qué aprenden sobre el género los y las estudiantes
en sus familias? Pese a que la intención original de los y las docentes, que lideraban el proceso, era saber sobre
lo que los y las estudiantes aprendían en la escuela, sus estudiantes argumentaron que percibían que era más
importante lo que estaban aprendiendo los y las estudiantes en sus casas. Conocer esto, era un insumo para
reflexionar luego sobre lo que se podía hacer en cuanto a educación de género en la escuela.
4. Producción de datos
En este momento, el equipo decide sobre el tipo de información que permitirá responder la pregunta de
investigación. Esta información, puede ser producida a través de entrevistas individuales o grupales, de encuestas
e, incluso, de datos que ya se tienen, como las calificaciones, porcentaje de asistencia, puntaje SIMCE, etc.
Los datos que se producirán, deben ser apropiados para responder a la pregunta de investigación. En general,
las entrevistas se recomiendan para conocer las experiencias y/o relatos de personas de la comunidad en
profundidad. Las encuestas, se recomiendan para conocer, de manera amplia, opiniones específicas de la
comunidad sobre un tema en particular. Y, el uso de los datos ya existentes, se utilizan para complementar todo
lo anterior.
Ejemplo: En una escuela cárcel, en la región de Magallanes, el equipo de IAP compuesto por líderes escolares
y mujeres encarceladas, que participan de la escuela dentro de la cárcel, decidieron investigar sobre la
relevancia del currículum para las mujeres internas. Para ello, decidieron realizar talleres con las internas
donde se incluyeron preguntas respecto de sus intereses y necesidades, a partir de sus experiencias como
mujeres migrantes en Magallanes y lo que les gustaría aprender en la escuela.
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5. Analizando la información producida y definiendo acciones
Este, es un proceso interpretativo que tiene como objetivo dar sentido a la información recolectada. El proceso
de interpretar, implica explicar y entender el fenómeno. Por ejemplo, interpretar no es sólo sacar un promedio,
sino entender qué significa el promedio. Hay múltiples formas de hacer esta interpretación. Una de las más
comunes, es clasificar la información producida, según temas generados en las conversaciones con las personas
entrevistadas. Por ejemplo, si la investigación es la integración de la diversidad de género en una escuela, y
los datos son entrevistas a estudiantes LBGTQIA1, el análisis podría focalizarse en identificar lo que los y las
estudiantes relatan en temas tales como:
• Momentos en que se sintieron aceptados/as en la escuela.
• Momentos en que se sintieron excluidos/as.
• El proceso de identificarse como parte de la comunidad LBGTQIA en la escuela.
• Personas importantes para su inclusión en la escuela.
A partir de este proceso de clasificación, el equipo construye respuestas a las preguntas de la investigación.
Como, por ejemplo, ¿cuáles son las dos o tres cosas que podemos decir, apoyándonos en lo recogido, respecto de
la pregunta que guía esta indagación? Finalmente, como proyección, ¿qué acciones futuras se pueden realizar?
Ejemplo: En una escuela de Puerto Natales, el equipo de la IAP compuesto por una docente y nueve estudiantes
de cuarto básico, investigaron sobre el programa de lectura, y decidieron que querían saber: ¿qué tipos de
textos les gusta leer a los y las estudiantes de cuarto básico? Luego, decidieron realizar entrevistas breves
a todos los y las compañeras, para preguntarles sobre lo que leían y lo que les gustaría leer. Después de
realizar las entrevistas, analizaron las respuestas, identificando las características de los textos que llaman la
atención a los y las estudiantes del curso y, a partir de ello, crearon una lista de lectura para el año siguiente.
Adicionalmente, como resultado de esta investigación, la docente que participó del equipo de indagación
decidió incorporar más instancias como estas en su planificación del semestre siguiente.
1 Lesbiana, bisexual, gay, transgénero, queer, intersexual y asexual.
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TIVIDAD
AC
M
PRIMIBL
E
I
¿Qué tema deseamos investigar?
¿Quiénes conformarán el equipo de investigación?:
¿Qué preguntas guiarán la investigación?:
¿Qué tipo de información nos ayudará a responder las preguntas de investigación?:
¿Cuál es el análisis de la información recolectada? ¿Qué acciones realizaremos con esta información?:
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Reflexiones Finales
La IAP tiene desafíos particulares respecto de la forma como se distribuye el poder en la escuela, por
involucrar la participación de los distintos estamentos que componen la comunidad educativa, es decir,
estudiantes, apoderados y todos los y las trabajadores del establecimiento. Estos mismos desafíos, son
los que permiten generar espacios de liderazgo democrático.
Por ello, proponemos pensar esta metodología de investigación como un proceso constante en la
comunidad educativa que está en constante desarrollo, que evoluciona y cambia, de acuerdo a la
exploración y discusión que los y las educadores hacen acerca de su propio trabajo (Ainscow et al., 2016).
Es una forma de pensar el conocimiento pedagógico como un saber situado y contextual (Ainscow et
al., 2016; Noffke, 1995).
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referencias
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DeLuca, C., Shulha, J., Luhanga, U., Shulha, L. M., Christou, T. M., y Klinger, D. A. (2015). Collaborative inquiry as a
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Denzin, N. K., y Lincoln, Y. S. (2012). El campo de la investigación cualitativa: Manual de investigación cualitativa Vol.
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Díaz Delgado, M. Á., y García Martínez, I. (2018). Liderazgo democrático en la formación de directores, elementos básicos
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