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Relaciones Abiertas: Guía y Reflexión

Este documento proporciona información sobre las relaciones abiertas. Explica que las relaciones abiertas implican tener sexo con otras personas fuera de la pareja principal con el consentimiento de ambas partes. También discute las ventajas e inconvenientes potenciales de las relaciones abiertas, como una mayor comunicación frente a posibles celos. Concluye que las relaciones abiertas funcionan mejor cuando ambas partes están de acuerdo y cómodas con los arreglos.
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Relaciones Abiertas: Guía y Reflexión

Este documento proporciona información sobre las relaciones abiertas. Explica que las relaciones abiertas implican tener sexo con otras personas fuera de la pareja principal con el consentimiento de ambas partes. También discute las ventajas e inconvenientes potenciales de las relaciones abiertas, como una mayor comunicación frente a posibles celos. Concluye que las relaciones abiertas funcionan mejor cuando ambas partes están de acuerdo y cómodas con los arreglos.
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En general el artículo está muy bien, da una visión muy completa del asunto.

Te sugiero iniciar el tema explicando por qué te parece importante para ti, por qué
te interesa a ti.

También te recomiendo parafrasear el artículo para quitarle lo formal y que se


sienta más espontáneo y con términos más coloquiales.

Al interior del artículo resalté con amarillo algunas sugerencias

(Desde luego, sólo son sugerencias)

Relaciones abiertas, ¿en verdad no me afecta?

Primer programa
CAUSAS, PROBABILIDAD, COMO IDENTIFICAR
La monogamia es comúnmente la forma más habitual de establecer una relación en
nuestra sociedad. Aunque las relaciones cerradas son mayoritarias, actualmente cada vez
son más las parejas que se plantean establecer una relación no monogama para mejorar
su vínculo afectivo.
Entre ellas existen las relaciones abiertas, el poliamor, los amigos con derechos, swinger,
pareja liberal, poliamor jerárquico, poliamor no jerárquico, anarquía relacional, entre
muchos más.
En esta ocasión nos centraremos en las relaciones abiertas.

Las relaciones abiertas se asocian más a personas que tienen sexo fuera de su pareja
prioritaria, pero con su consentimiento.

En otras palabras, las relaciones abiertas se centran menos en las conexiones


emocionales con personas fuera de una relación primaria y más en lo sexual.

Una relación abierta solo significa ese "pase libre" ocasional para tener una aventura de
una noche o un breve affaire.

Este tipo de relaciones pueden funcionar perfectamente si ambos están de acuerdo con


ella y con la filosofía de esta. Si solamente se acepta la relación abierta para complacer a
la otra parte de la pareja, lo más probable es que ambos terminen pasándolo mal, ya que
no compartes los mismos valores en cuanto a la relación. Así pues, las relaciones abiertas
funcionan siempre que los dos estén convencidos.

Las relaciones abiertas solo pueden existir en parejas muy seguras de sí mismas y con
acuerdos bien claros. Ambos integrantes deben estar convencidos de iniciar este tipo de
experiencia. De lo contrario, todo podría derrumbarse fácilmente.
Para disfrutar de una relación abierta, es probable que se necesite disponer de ciertas
características en concreto:
1. Elevada autoestima
¿A qué te refieres?
No está claro

Debes tener amplia confianza en ti mismo, esto te permitirá no caer en los miedos de
perder a tu pareja. Saber con claridad, que siempre son la elección primaria de tu pareja.
Por otro lado, el contacto con otras personas puede avivar el contacto sexual con tu
pareja, mejorar las relaciones íntimas y romper la monotonía. Todo eso repercute en la
autoestima.
2. Saben comunicarse y respetar reglas
Las habilidades de comunicación son un factor fundamental en todas las relaciones, más
aún en las relaciones abiertas. Para que no haya malos entendidos ni egos heridos, cada
detalle debe hablarse previamente con absoluta libertad. Así, se pueden fijar y aceptar
reglas comunes para administrar los vínculos.
Siempre que estas normas se cumplan, los márgenes de problemas se reducen
ampliamente. De igual manera, es necesario tener la posibilidad de renegociar estos
acuerdos cuando creen que algo no está funcionando.
3. Libres de convenciones moralistas
Hombres y mujeres que tengan apego a ciertas convenciones religiosas o culturales
defensoras de la monogamia difícilmente podrán tener éxito en relaciones abiertas. Lo
mismo sucede con los pensamientos machistas que incluyen, entre sus leyes, ser
propietarios de sus mujeres.
Si la pareja está compuesta por personas de este grupo, no vale la pena perder ni un
minuto en conversaciones sobre la libertad de la relación. Pues, las convicciones son tan
profundas y fuertes, que los riesgos de una ruptura son muy altos.
Se necesitan seres humanos con una mente extremadamente abierta, de manera que no
se vea afectada, ni siquiera por las críticas de sus familiares o amigos que no entienden
estas relaciones.

Ventajas de las relaciones abiertas

 Existe una mayor comunicación: La comunicación es una de las partes


fundamentales en una relación abierta. Uno de los principales problemas que
sufren las personas que tienden a preferir una relación cerrada antes que estos
tipos de vínculos, es precisamente la falta de comunicación. En cambio, cuando se
establece una pareja abierta, normalmente se fomenta más la comunicación entre
ambas partes para que no haya problemas.
 Salir de la zona de confort: Muchas veces las personas tienden a la tristeza a
causa de la rutina y la comodidad que se experimenta dentro de una relación
cerrada. Una mente abierta es sinónimo de buscar nuevas y mejores experiencias
fuera de nuestra zona de confort, hecho que nos permite tener más felicidad en
nuestra vida.
 Mayor aprendizaje sexual: Al tener más parejas sexuales, una relación abierta
puede aprender nuevas formas de reavivar la pasión. De esta forma, a través de
los encuentros sexuales fuera de la relación se pueden conocer fetiches o nuevas
maneras de disfrutar del sexo.
 Libertad: Una persona abierta normalmente se siente más libre para expresar
aquello que le molesta en una relación. Tanto es así que en una relación abierta
las personas se sienten más libres para hacer y decir lo que realmente piensa.
 No hay presiones: Son muchas las parejas que tienen una relación cerrada que
sienten presión por parte de una de las partes para satisfacer al otro en el aspecto
sexual. En cambio, en las relaciones abiertas de pareja esta presión no existe ya
que se puede buscar este afecto fuera del vínculo.

Desventajas de una relación abierta


Un matrimonio abierto o una pareja abierta también tienen su lado negativo.

 Celos y problemas de autoestima: El principal problema que podemos encontrar


en una relación abierta según la psicología son precisamente los celos que puede
surgir de las otras relaciones sexuales. Además, una relación abierta con celos
nunca podrá mantenerse en el tiempo ya que es imposible convivir con estos
sentimientos en un vínculo afectivo. No pueden dominar los celos y se genera una
ambigüedad en sus sentimientos que no le permite ser feliz con la relación.
 Dolor emocional: Las relaciones abiertas pueden suponer un dolor para una de las
partes del vínculo debido al miedo o temor de que el otro participante sea más feliz
fuera de la relación.
 Riesgos de infecciones sexuales: Otro de los problemas de las parejas libres
puede ser las enfermedades de transmisión sexual. Es esencial establecer
algunas reglas para no padecer este tipo de consecuencias en una relación
abierta.
 Adicción sexual o pérdida de la libido: La hipersexualidad puede generarse a
través de una relación abierta mal llevada. El estrés para complacer a diversas
personas puede llevar también a perder la libido en la relación.
 Uno se arrepiente y se dificulta volver atrás con a la decisión: Llevan un tiempo
viviendo esta experiencia, y, de pronto, uno nota que no es lo que esperaba. Un
problema recurrente es que, al plantear esto a tu pareja, te encuentres con que
ésta vive muy felizmente la relación y no quiere volver a la monogamia. Lidiar con
estas sensaciones y deseos entre ambos puede acabar en terapia de pareja o,
incluso, en la separación.
 Se enamora del tercero en discordia: Si bien, una de las reglas comunes en todas
las relaciones abiertas es no enamorarse de los terceros, solo que puede pasar. El
amor no es algo fácil de manejar con la razón y ocasiona estas malas jugadas.
Enamorarse de otra persona es un riesgo presente y que provoca grandes
problemas en la pareja. De hecho, muchos deciden formar una nueva historia
monogámica con este nuevo ser que conquistó su corazón.
 Inseguridades, reproches y desgaste: Más allá de la fantasía de tener una vida
más liberal, moderna y juvenil, sucede que muchas personas no son tan seguras
como creían. Entonces, sus propias inseguridades ocasionan desastres en la
relación de pareja. Fingen ser personas muy superadas, pero a la mínima ocasión
hacen reproches o maltratan a su pareja en este contrato.
¿Qué hacer si tu pareja te pide una relación abierta y tú no quieres?

La relación abierta debe ser consensuada, ética e igualitaria, si tú no te sientes preparado


o preparada para iniciarte en una relación abierta no debes hacerlo, ya que estas suponen
una alta gestión emocional y un alto autoconocimiento de ti mismo que permita sentirte a
gusto con este tipo de relación, actualmente la sociedad aún está muy anclada a la
monogamia. No te debes sentir culpable por no querer o sentirte a gusto en otro tipo de
relación, mientras aceptes y respetes que estas existen.
Para ayudar a determinar si las relaciones abiertas describen tu estructura de relación
ideal, hay una serie de preguntas que puedes hacerte.

¿Quiero exclusividad sexual con mi pareja?


¿Siento deseos sexuales, románticos y emocionales hacia otras personas además de mi
pareja?
¿Se “siente natural” buscar amistades y relaciones románticas al mismo tiempo con más
de una persona?
¿Me siento capaz de administrar mi tiempo y energía para satisfacer las necesidades de
más de una relación?
¿Es difícil permanecer sexualmente exclusivo con una pareja durante dos años o más?
¿Disfruto de la seguridad y la estabilidad de una relación monógama pero también anhelo
más emoción, romance y pasión?
¿He practicado la “monogamia en serie”, donde soy exclusivo con una persona por un
tiempo, pero termino cada relación para buscar a alguien nuevo?
¿Quiero más intimidad emocional de la que mi pareja puede proporcionar?
¿Siento o creo que falta un componente crítico en mi relación, pero, en general, estoy
feliz?
¿Me intriga la idea de múltiples parejas?

En el caso que tengas dudas sobre si aceptar una relación abierta con tu pareja o no, o
que las relaciones abiertas te generen curiosidad, pero aún no sabes cómo vas a poder
gestionarlo, debes poder hablar libremente de estas inquietudes con tu pareja para poder
llegar a un acuerdo o negociación. Quizás puedas probarlo más adelante o empezar
buscando una pareja.
No todas las personas están preparadas emocionalmente para salir de la monogamia. De
hecho, puede ocurrir que, ante la propuesta de su pareja de seguir juntos, pero tener
libertad para conocer a otras personas, la reacción no sea la ideal.

Segundo programa
COMENTARIOS FINALES (TIPS)
Las relaciones abiertas existen y pueden ser muy beneficiosas para algunos o trágicas
para otros. Si crees que es una buena alternativa a experimentar, primero es importante
estar completamente seguros y afianzados en su relación.
Si después de todo este análisis y deconstrucción, tu balanza se inclina hacia el no, es el
momento de tomar decisiones. Tanto si decides ser consistente con tu negativa como si
decides probar a tener una relación abierta, hay una serie de consideraciones que debes
tener en cuenta.
Preferencias sobre obligaciones: Una relación abierta solo funciona cuando quienes
participan en ella se sienten bien con los acuerdos implícitos y explícitos que rigen esa
relación. Las personas no se sienten obligadas a adoptar esa forma de relación, sino que
la prefieren.
Comunícalo desde el respeto: Si sientes que no puedes tener una relación abierta y
decides no probar, debes comunicárselo a tu pareja de la forma más honesta posible.
Deja a un lado sentimientos negativos como el rencor o los celos, pues esa persona te
está pidiendo algo válido y su necesidad es real.
De igual modo, si la otra persona decide aceptar tu negativa y seguir con la monogamia,
debes asegurarte de que expresa su conformidad sin reservas. Es importante no
presionar a la otra persona para que permanezca a tu lado.
Asume las consecuencias: Como decíamos, si tu pareja quiere una relación abierta y tú
no, estás en tu derecho de renunciar, de expresar que es una forma de relación que no
quieres. Ahora, el otro también está en su derecho de querer cambiar las condiciones.
Somos seres dinámicos, y dentro de este dinamismo, los cambios forman parte de lo
predecible.
Ahora bien, el hecho de que tu pareja se decante por dar un paso en una dirección que tú
no quieres y que ese planteamiento sea aceptable, incluso comprensible, no evita que el
conflicto te haga sentir mal.
El malestar en estos casos es normal, se abre un precipicio y elijamos ir en una dirección
u otra, podemos empezar a sentirnos muy inseguros e incluso llegar a preferir romper el
vínculo antes de aceptar una nueva forma de relación que no queremos.
En este sentido, no tomes un camino por el que no quieras caminar por compromiso o
miedo a que la relación termine. Esta forma de sacrificio implícito solo puede ser una
enorme fuente de sufrimiento.
En cualquier caso, las relaciones abiertas son relativamente nuevas solamente en cuanto
a su normalización en la sociedad, porque han existido siempre, así que acudir a un
psicólogo de pareja podría ser una buena opción.
Ahora bien, si a pesar de todas las desventajas que existen en una pareja abierta aún
estás decidido a plantear este tipo de vínculo, quizá tengas la duda de como plantear una
relación abierta a tu pareja. Te puedo aconsejar lo siguiente:
Establece reglas: Para iniciar una relación abierta es esencial establecer una serie de
reglas. Por ello, al comunicar tu decisión a la otra persona debes tener muy presente
cuáles son los límites dentro de la pareja abierta.
Practicar la comunicación con regularidad: Para hacer que en una relación abierta los
celos no estén presentes, es vital intentar comunicarse más de lo habitual. Al empezar las
relaciones abiertas los dos tienen que decir todo lo que piensan al respecto sin recelos.
Crea una lista de zonas prohibidas: Antes de salir a por nuevos encuentros sexuales,
debes tener una lista de prohibiciones por parte de los dos integrantes. Es esencial saber
con quién puede suponer un problema tener una relación sexual fuera de vuestro vínculo.
Habla sobre su fracaso: Antes de abrir una relación cerrada debéis plantearos qué puede
pasar si su relación abierta fracasa. En muchos casos puede ser fundamental acudir a un
especialista en psicología para que la relación no muera cuando sucede una mala
experiencia a causa de ser una pareja abierta.
Las relaciones abiertas pueden suponer todo un reto para un vínculo. A pesar de ello,
siempre es una buena alternativa para las personas que sienten la sexualidad y las
nuevas experiencias como vitales para su vida.
Mantén la pasión: Quizá con el transcurso de los años pierdes la ilusión por tu pareja. En
los casos de las relaciones abiertas de pareja, esto puede suponer el final de un vínculo a
pesar de que aún existe mucho amor. Por ello, aunque haya encuentros sexuales fuera
de la relación, es vital mantener la pasión dentro de la pareja abierta para que el amor no
acabe muriendo en ella.
Practica la honestidad: La honestidad es la base para cualquier relación abierta. Pero no
sólo debes tenerla en cuenta para el otro participante de la relación, sino también contigo
mismo. Quizá hayas encontrado en los encuentros fuera de la relación a otra persona que
te llena mucho más que tu pareja. Por ello, debes tener siempre presente la honestidad
hacia ti mismo.
Ten tiempo para ti mismo: Tener diversos encuentros sexuales fuera de la relación y
mantener el vínculo con tu pareja puede suponer un gasto extra de tiempo. Para disfrutar
de una buena salud mental es esencial tener un espacio para la soledad y para uno
mismo.
L funcionar

Ya que, las relaciones abiertas, solo se pueden emplear en aquellas personas que
presentan una gran seguridad y confianza en ellas mismas y que se sienten a gusto con
la soledad, es decir, les gusta pasar tiempo consigo mismas.
Comunica los celos: Si en algún momento de la relación abierta existe un sentimiento de
recelo hacia el otro debido a los celos, es vital intentar comunicarlo cuanto antes mejor.
Los celos son el cáncer de cualquier tipo de relación.

cuantas
afines

Acepta la pérdida: Una de las desventajas que tiene una relación abierta es que hay más
posibilidades de que la persona que está a tu lado pueda acabar con otra persona. Eso no
significa que no te quiera o que eres peor que los demás, simplemente sucede ya que
contra más personas conocemos más probable es ver a otros individuos más propensos a
nuestros ideales. Es por ello que debes tener una buena autoestima cuando te planteas
una pareja abierta.
Naturaliza el sexo: Hablar de las relaciones sexuales que tienes junto a los demás puede
hacer que naturalices más el hecho que el otro las tenga. En algunos casos, dónde no
existe una buena autoestima por parte de uno de los integrantes, esto puede ser
contraproducente.
Posesividad y control: ante una relación abierta, nos hemos de plantear que tan posesivos
somos, qué nivel de control necesitamos para sentirnos seguros o seguras y qué tiempo
deseo invierta mi pareja en mí.
Inseguridad: para emprender cualquier tipo de relación abierta, primero debes plantearte
cómo de seguro o segura te sientes en la relación y, al contrario, qué niveles de
inseguridad tienes, o qué posibilidades ves que la relación se estanque o rompa y con qué
frecuencia piensas en la ruptura.
La pérdida: me refiero a la sensación o miedo que se tiene en la relación a perder al otro o
al abandono. Antes de empezar una relación abierta, debemos plantearnos cuánto miedo
al cambio tenemos.
Ataque a la autoestima o rechazo: antes de iniciar cualquier tipo de relación abierta, se
debe plantear cómo puede afectar a nuestra autoestima que nuestra pareja se vea con
otras personas, hasta qué punto este hecho puede suponer un rechazo.
Baja autoestima: si detectamos que presentamos baja autoestima, las relaciones abiertas
pueden crear mayor inseguridad en nosotros mismos.
Valores: debemos hacer un repaso a nuestros valores y esquemas mentales y ver en qué
grado o medida aceptaríamos una relación abierta y si esta podría ser sana.
Envidia: evitar comparaciones entre las distintas parejas que tu pareja establece, para
evitar complejos.
Como se ha mencionado anteriormente, una relación abierta implica una alta gestión
emocional y se debe estar seguro o segura antes de empezarla para no dañar nuestro
ser.
AGREGARÍA ALGO COMO ESTO

Y, por mucho que creas que tienes las reglas del juego bien establecidas y acordadas,
puede ser que finalmente, no haya ningún control sobre el resultado de esta experiencia.
Recuerda eres libre de hacer y decidir lo que quieras, siempre y cuando no dañes a
terceros.

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