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Abel R. Caballero
La teoria
de la renta absoluta,
crenta de transformacion
o de monopolio?
I
«La renta {de la tierra] es —para David Ricardo—
aquella porcién del producto de la tierra que se paga a los
propietarios por el uso de los poderes originales e indes-
tructibles de la tierra» (1). Pero, al contrario de lo que
sucedia con A. Smith, esta renta va a ser diferencia, esto
es, ni todas las tierras pagaran renta ni, por supuesto,
todas las tierras pagarén la misma renta. Asi, aquella
tierra menos fértil de entre todas las en uso en un
momento hist6rico de desarrollo dado no pagaria renta,
haciéndolo todas las demas de acuerdo con la diferencia
de fertilidad que existiese entre cada una de ellas y la
marginal. Este es el concepto de renta diferencial extensiva.
Pero bien pudiera suceder que ulteriores cantidades de
capital fuesen invertidas en una misma tierra, obteniendo
las posteriores —en general— rentabilidades mas reduci-
das que las primeras. Asi apareceria la renta como la
David. Ricardo: On the Principles of Political Economy and Taxation, C4, por
jay M. Dobb, Cambridge University Pressy, 1970, cap. 2, p. 67ns
RERETERNRGRNETERNETE MIELEC INN E ENR A MIR NI
diferencia de rentabilidad de los sucesivos capitales em-
pleados su relacién con el menos productivo, el marginal,
que no pagaria renta.
La existencia de renta diferencial, juntamente con el
hecho de que la tierra menos productiva no pagara renta,
es una condicién indispensable para la validez de la teoria
del valor de Ricardo, al mismo tiempo que una consecuen-
cia de la misma. Porque si «el valor de una mercancia, 0
la cantidad de cualquier otra mercancia por la que se
intercambiara, depende de la cantidad relativa de trabajo
que es necesaria para su produccién» (2), emo se entien-
de entonces que idénticas cantidades de trabajo aplicadas
en tierras de diferente fertilidad obtengan diferentes can-
tidades fisicas de producto, y en consecuencia que tuviesen
valores diferentes? Es la aparicion de la renta diferencial
la que resuelve la cuestion. El valor de las mercancias
agricolas viene, en consecuencia, dado por la cantidad
relativa de trabajo necesaria para su produccién en las
tierras que no pagan renta, encargandose ésta del estable-
cimiento del principio de igual rentabilidad, esto es, de
absorber todo aquel excedente de valor que pudiese pro-
ducir en cualquier tierra una tasa de beneficio superior a
la que se obtuviese en la tierra marginal.
Ateniéndose a su teoria del valor, Ricardo se veia
imposibilitado a admitir la existencia de renta en la tierra
—o sobre el capital— marginal, ya que esto implicaria la
invalidez —o cuando menos la excepcion— de aquella
teoria del valor. Porque, supuestas idénticas tasas de
beneficio ¢ idénticos salarios per edpita, en toda la econo-
mia (que son rasgos basicos del sistema capitalista), la
admision del pago de cualquier tipo de renta en la tierra
-o sobre el capital— marginal, equivaldria a admitir que
idénticas cantidades de trabajo producirian valores dife-
rentes en la agricultura que en la industria, siendo el
primero mayor que el segundo.
De este modo Ricardo puede concluir acertadamente
que «el [precio del] grano no es alto porque se pague renta,
D. Ricardo: Op. cit.p. 1119
sino que se paga renta porque el [precio del] grano es
alto» (3).
Es de interés notar que A. Smith pudo establecer que
todas las tierras pagasen renta, sin violar su teoria del
valor, ya que ésta establecia que el valor de una mercancia
viene dado por la cantidad de trabajo que tal mercancia
puede adquirir. Siendo este un patrén «flexible», no existia
ningun problema en asignar una renta a todas y cada una
de las tierras, ya que su efecto seria el aumentar la
cantidad de trabajo que la mercancia agricola pudiese
adquirir, esto ¢s, su valor.
La postura de Marx respecto a la renta de la tierra es
doble; por una parte esta la existencia de la renta diferen-
cial, y por la otra esta la existencia de la renta absoluta.
Por un lado esté el que las tierras paguen renta de acuerdo
con sus fertilidades diferenciales respecto a la tierra menos
fertil, y por otro lado esta el hecho de que todas las tierras,
incluida la marginal, paguen una renta, de modo que las
tierras marginales pagarén solamente la renta absoluta, en
tanto que el resto de las tierras pagaran una renta diferen-
cial, de acuerdo con su respectivo criterio, mas una renta
absoluta, cualitativamente conincidente con la que se paga
en [a tierra marginal.
En relacién con la renta diferencial, la teoria de Marx
es basicamente coincidente con la teoria de Ricardo; asi
Marx afirma que «Ricardo esta en lo correcto en las
siguientes observaciones: “La renta es siempre la diferen-
cia entre el producto obtenido por el empleo de dos
cantidades iguales de capital y trabajo”... (Ricardo se
refiere a la renta diferencial, ya que supone que es el tinico
tipo de renta que existe). Deberia haber afadido “en
superficies de tierras iguales”» (4). Basandose en el mismo
(3). D. Ricardo: Op, lt. p. 74
()_K. Marc: Capital, Laurence and Wishart, London, 1972, vol. Hl. Capitulo
XXXIX, p. 649, El adoptar la teoria ricardiana a este respecto no impide a Marx
formularcrticas a la forma expicta con que Ricardo defini Ia Renta. Vease K. Marx,
Teorias de la Pusvali, Lautence and Wishart, London, 1969. Tomo Il, Cap. Xi,
‘especialmente parte 3 La inadecuacion de la definicion ricardiana de la Renta, paginas
244250,is de
Marx es mucho mds completo y elaborado que el de
Ricardo (5).
La diferencia central estriba en que Marx generaliza el
Ambito en el que Ricardo desarrolla la teoria. Asi, por lo
que respecta a la Renta Diferencial Extensiva, Ricardo
habia establecido que en tanto que las productividades en
las tierras ya en uso se mantendrian inalteradas, la pr
ductividad de la tierra marginal estaria siempre por debajo
de la promedio (6). Marx, en contraste, considera que la
productividad de las tierras ya en uso no necesariamente
tiene que permanecer constante, sino que puede aumentar;
paralelamente introduce la posibilidad de que la produ
tividad de la tierra que entra en uso por primera vez tenga
una productividad igual o mayor que la de la tierra
promedio ya en uso. Asi, pues, la evolucién de la renta de
la tierra, que en el caso de Ricardo era de continuo
incremento, puede ahora adoptar cualquier variacion,
aumentando, permaneciendo igual o incluso disminuyen-
do, dependiendo de cual fuese la situacién al caso.
En relacién con la Renta Diferencial Intensiva, Ricar-
do centro su atencién en aquella situacién en la que la
productividad del capital de la iiltima inversion fuese
menor que la de los capitales ya en funcionamiento, por
lo que se produciria un aumento de los precios de los
productos agricolas y por consiguiente un aumento de las
rentas pagadas a los propietarios. Y atin cuando considere
también la posibilidad de disminucién de los precios de
produccién, y asi de que la renta pudiese permanecer
inalterada ¢ incluso disminuir, sigue considerando el caso
antes citado como el general. Marx, por el contrario,
generaliza de nuevo el andlisis, y considera las tres posibi-
Tidades, que la productividad del nuevo capital sea menor,
igual 0 mayor, combinandolas con las tres posibilidades
concepto de renta diferencial, no obstante, el anal
(5) A modo de referencia baste con notar que Marx dedica los capitulos XXXVI
al XLIV, pp. 640-748, de EI Capital ademas de los capitolos XI al XII, pp. 236-330,
4e las Teortas de a Plusvaia, op, cit
(6) Para un tratamiento grafico, ya tradicional, de este principio, véase N. Kaldor,
Alternativas theories of distribution», Review of Econamic Studies, 1955-56, pp. 83:100
(Graducido en Ed. Tiempo Contemporinco. Buenos Aires)alternativas de evolucién de los precios de produccién, que
disminuyan, que se mantengan constantes 0 aumenten.
Pero para Marx, a diferencia de Ricardo, el aumento de
precios y con él el incremento de rentas no seria el caso
general, dado que las nuevas inversiones para satisfacer el
aumento de demanda tenderian a realizarse en las tierras
mis fértiles, o mejor situadas.
La diferencia central entre ambos tratamientos, y aun
cuando ambos utilizan la misma teoria —que era el punto
que nos interesaba destacar— estriba en las diferentes
evoluciones que como consecuencia se obtiene para la tasa
de beneficio de la agricultura y, en la medida en que «los
beneficios de los agricultores regulan los beneficios de
todo el sistema», para la tasa de beneficio del sistema.
Porque para Ricardo el aumento de las rentas de los
propietarios, parte de una riqueza ya creada, se producia
sasicamente a costa de los beneficios de los capitalistas,
por lo que llevaria ineludiblemente aparejada una caida de
la tasa de beneficio. Para Marx, este no seria el caso
general, y la tasa de beneficio del sistema no tenderia a
caer como consecuencia de su contraposicidn con las rentas.
Pero ademas de esta renta diferencial, y por encima de
ella, existe una renta absoluta que se paga en todas las
tiertas. Y es una caracteristica importante que, con su
concepcion, Marx no invalida, ni siquiera modifica, su
teoria del valor, de caracteristicas similares a la de Ricar-
do. Marx planted que «entonces vemos que aquello que
determina la magnitud del valor de cualquier articulo es la
cantidad de trabajo socialmente necesario, 0 el tiempo de
trabajo socialmente necesario para su produccién» (7)
{Cémo puede, entonces, y a la vista de esta definicién
plantearse la existencia de una renta absoluta sin que
aparezca la violaciOn de la teoria del valor en la forma que
vimos antes, de que idénticas cantidades de trabajo crea-
sen valores diferentes en la agricultura y en la industria?
La respuesta de Marx a esta cuestion fundamental aparece
en su misma definicion: «La renta absoluta es igual a la
(1) K, Maex: £1 Capital, op. cit. Vol. 1, Cap. 1, p47.122
diferencia entre el valor individual y el precio de coste
[precio de produccién)» (8), o también «dado que el valor
de las mercancias producidas por el capital agricola es
mayor que su precio de produccién, de acuerdo con
nuestro supuesto, esta renta [la renta absoluta] forma el
exceso del valor sobre el precio de produccién, o una parte
de éb» (9).
EI punto de enclave de la teoria marxista de la renta
absoluta radica en la distincién —que Ricardo nunca
consiguid establecer claramente— entre valores y precios
de produccién. Asi, en un sector donde la composicion
orginica del capital fuese menor que la promedio del
sistema, su precio de produccién seria inferior a su valor
como consecuencia de que este sector extrajo plusvalia a
Ia tasa comin del sistema sobre una proporcién de capital
variable mayor, y se ve obligado a ceder parte de esta
plusvalia al fondo comin, al objeto de pagar la tasa
uniforme de beneficio, En consecuencia, si este sector
vendiese su producto a su valor, gencraria una renta
absoluta, y no violaria Ja teoria del valor; simplemente
alteraria su transformacién.
Este es, gin Marx, el caso de la agriculture, donde
la composicién orgdnica del capital es inferior a la prome-
dio, en determinado estadio histérico, y donde la mercan-
cia se vende a su valor: la diferencia entre éste y el precio
de produccién constituye la renta absoluta. Pero, ,por qué
s6lo se vende el producto a su valor en ia agricultura y
esto no se generaliza a todos los demas sectores del sistema
que presenten una composicién orginica inferior a la
promedio? Es aqui donde interviene el elemento caracte-
ristico de las actividades primarias: la existencia de la
propiedad de a terra, que significa un impedimento, para
la libre circulacion del capital, impedimento que sdlo es
vencido por medio del pago de la renta absoluta. Ponien-
do el proceso en palabras de Marx, «la esencia de la renta
absoluta, por consiguiente, consiste en esto: dada la misma
tasa de plusvalia, o grado de explotacién del trabajo,
(8) Teoria de la Phuvalia. op. cit. p, 293.
(9) El Capital, op. cit. Vol Il, cap, XLV, p, 76.12a
capitales del mismo tamaiio situados en diferentes esferas
de produccién, producen diferentes cantidades de plusva-
lia de acuerdo con su diversa composicién promedio. En
la industria estas diferentes masas de plusvalia se igualan
en su beneficio promedio y se distribuyen uniformemente
entre los capitales individuales como partes alicuotas del
capital social. La propiedad de la tierra obstaculiza tal
igualacion entre los capitales invertidos en la tierra, siem-
pre que la produccién requiera tierra, ya sea para la
agricultura o para la extraccién de materias primas, y se
apropia de una porcién de la plusvalia, que de otra forma
tomaria parte en la igualacion de la tasa general de
beneficio. La renta, entonces, forma una porcidn del valor,
6, mas especificamente, de la plusvalia, de las mercancias,
y en lugar de caer en’ manos de los capitalistas, que 10
extrajeron de sus trabajadores, va a parar a la participa-
cién de los propietarios, que lo extrajeron de los capitalis-
tas» (10).
Veamos con mas detalle, y a través de un ejemplo
conereto, cual es el proceso que Marx acaba de describir.
Supongamos que nos movemos en un sistema econdmico
con dos departamentos. El departamento I es industrial y
tiene un capital social compuesto de 85 unidades de capital
constante, que se consume integramente en el periodo
unitario de produccion, y de 15 unidades de capital
variable. El departamento Il, es agricola, y tiene un capital
social agricola compuesto por 75 unidades de capital
constante, que también se consume integramente en el
proceso de produccién unitario (11), y por 25 unidades de
capital variable. Esto es, aun cuando los dos departamen-
tos utilizan la’ misma cantidad de capital social, sus
composiciones organicas son claramente diferentes, siendo
superior la del departamento I, (W:i=5,66; W:=3). La tasa
de plusvalia del sistema es homogénea e igual al 100 por
100. En consecuencia la plusvalia generada en el departa-
mento I es de 15 unidades, mientras que la plusvalia
(10) Ef Capital, op. cit, p. 771
11) Estamos, en conscevencia, suponiendo que todo ef capital que esti siendo
utlizado es cireulante; esto es, que a0 existe capital fi.124
generada en el departamento II es de 25 unidades. El valor
del producto del departamento I sera, por tanto, de 115,
en tanto que el valor del producto del departamento II
seré de 125. Esto se resume en el cuadro 1.
CUADRO |
Formacin de los valores,
Capitat Capita =
Dpto. Constante (c) Variable (+) Plusvaa (s) Valor (a)
I 85 15 5 us
a 15 25 2s 125
160 40 40 240
Pero en un sistema donde existiese libre circulacién de
capitales, las tasas de beneficio tenderian a igualarse, y de
este modo habria una tendencia a la formacién de los
precios de produccién, a los que se intercambiarian las
mercancias. Realicemos esta transformacién de acuerdo
con las premisas marxistas (12). La plusvalias se reparten
en forma de beneficios a la tasa promedio que viene dada
como @ =ESi/(Ci+ZVi), y en nuestro caso aparece
como * =40/200=20.jo. Asi pues, la formacién de los
precios de produccion apareceria como el cuadro 2.
CUADRO2
Formacién de los precios de produccién
‘Desviaciin
del precio
Capital Capital Precio respecto,
Dpvo. Conste, Variable de corte. Bf al valor
ese sr 0 +5
m 75 2510020
160
<5
(12), Véase £7 Copital, op. ct. tomo IIL, especialmente parte I125
Si las mercancias industriales y las agricolas se vendie~
sen a 120, esto es, aquéllas por encima de su valor y éstas
por debajo, ambos sectores obtendrian una rentabilidad
del 20%, Esto significaria pagar unos beneficios totales de
40 unidades; en otras palabras, esto no estaria represen-
tando més que la redistribucion de una plusvalia (=40),
anteriormente obtenida, de acuerdo con el capital total
obtenido. Y como consecuencia de que la diferencia entre
los precios de produccién y los valores estriba solamente
en la redistribucion de la plusvalia entre los departamen-
tos. El total de los valores tiene que ser igual al total de
los precios de produccién. En nuestro ejemplo ambos
suman 240 unidades de valor.
Introduzcamos ahora en nuestro anilisis el hecho
relevante de la existencia de propiedad de la tierra, y la
dificultad que este dato institucional representa para Ja
libre circulacién de capitales. En estas circunstancias la
dificultad es tal que las mercancias del sector primario se
van a vender a sus valores, y de este modo va a aparecer
una renta absoluta. El proceso viene representado en el
cuadro 3.
CUADRO3
Formacion de los precios de venta y de la renta
~ Capital Capital Precio Tasa Precio de
Dpto. Conste. Variable. de cose. Bf. Rema, venta (13)
asi ieee) = 15
T7525 1001S SH 10 125
16040 30 10 240
Vemos que la introduccién de la propiedad de la tierra
implica una clara alteracién de la transformacion antes
(13) Adoptamos a denominaciin de precios de venta para diferenciar los precios
{que estamos generando de los precios de produceion habituales, que aunque coinciden
Gon éstos en fa forma genérica de su obtencién son generalmenteidentificados con los
procesos en Ios que no existe rentn abgoluta (cuadro 2). También hay que diferenciar
Estos precios de los valores, a pesar de que en nuestro ejemplo coinciden, va que en
fgeneral seran diferentes. Por illima es nccesario diferenciatlos de los precios de
Inereado establecdos por la oferta y la demanda.126
meyers orem esc AeIS e NNR
= Sn}
realizada. En primer lugar ambas mercancias se venden a
sus valores; en segundo lugar aparece una renta absoluta
—que se paga en todas las tierras—, de 10 unidades,
evaluada como la diferencia entre el valor de la mercancia
agricola y el precio de coste al que se afiade el beneficio a
la nica’ tasa promedio de beneficio posible. En tercer
Tugar tenemos que la plusvalia total generada en el sistema
se reparte ahora entre beneficios, que reciben 30 unidades,
y renta, que recibe 10 unidades: «a propiedad de la tierra
ha creado una renta», a costa de lo que en otras condicio-
nes seria beneficio de los capitalistas. Estos reciben una
tasa de beneficio del 15° en lugar del 20% a la que, de
no existir el monopolio de la tierra, podrian aspirar.
A la vista de este andlisis podemos definir con mas
precision el concepto de renta absoluta como aquel exce-
dente de valor —o parte de é— que permanece una vez
que del valor de la mercancia agricola se paga la rep.
cidn de los capitales constante y variable y un beneficio a
la tasa promedio del sistema
Pero Marx, y en un anilisis atin mas cercano del
problema, afirma que «el que la renta iguale a la diferencia
completa entre el valor y el precio de produccién, o
solamente una parte mas o menos grande de él, dependera
enteramente de la relacion entre la oferta y la demanda
del area de la nueva tierra puesta en cultivo» (14). Asi,
pues, lo que hemos calculado no es mas que el tope
superior de la renta absoluta; el que se llegue a él o no
dependera de cuestiones «ad hoc», tales como la oferta y
demanda; y en ultima instancia y dado que «los productos
agricolas siempre se venderan a un precio de monopolio»,
hay que concluir que la parte del excedente de valor
absorbido dependera del poder o del grado del monopolio
de la propiedad privada de la tierra.
No cabe duda, a la vista de este analisis, del conflicto
de intereses que existe entre los capitalistas y los propieta-
ios. Para demarcar sus limites consideremos que el siste-
ma que acabamos de estudiar alterase su tasa de plusvalia,
(14) K, Marx: El Capital, op. ct. p. 76227
pasando a ser del 200%, por ejemplo, mientras que
mantiene inalteradas las cantidades absolutas y composi-
ciones organicas del capital.
La situacién de este sistema, con existencia de propie-
dad de la tierra y, por tanto, de renta absoluta seria como
aparece en el cuadro 4
CUADRO4
Efecto sobre Ia renta del aumento de la tasa de plusvalia
Capital Capital Plus. Precio Precio
Dpto. Conste, Variable valia de cose. Bfo. _—_—Renta._de venta
1 8 1s 30 10 3 130
m7 25 5010030 20 150
80 0 20
Comparando el cuadro 4 con el 3, vemos que la
consecuencia sobre la renta de haber doblado la tasa de
plusvalia, es que aquella se doblé (15) pasando de 10 a 20
unidades. Pero lo que es mas importante es que la tasa de
renta, 0 relacién entre la renta y el capital total empleado
en el sector primario, tambien se ha doblado, pasando de
ser del 10% a ser del 20%Jo. Esto es, la tasa de renta ha
variado exactamente en la misma proporcién que la tasa
de plusvalia. Paralelamente la tasa de beneficio tambien se
ha doblado.
Esto nos dice que los intereses de los capitalistas y de
los propietarios estan enfrentados hasta el momento en
que surge una renta determinada. A partir de este momen-
(15). Puede argumentarse que el doblar la renta al pasar del cuadro 3 al cuadro 4
«es una proceso demasiado mecanicita, ya que la renta es pagada por el simple derecho
{la utiizacion dela tierra, con independencia de cémo se utiliza és, y en consecuencia,
‘Sebe permangcer inalterada en el nivel dl euadro 3. A esto, desde Is linea de Marx, =
puede responder de dos formas; primero, que seria posible, y en el cuadro 4, lo que
parece & el Cope maximo dela renta absolta, quedando su magnitud Fietica sueta al
stado de la oferta y demands; segundo, los propietarios no son indiferentes al uso que
SE da a la terre, pues en cada petiodo de renovacion del contrato prestarin atencion
al uso no sole de su terra en conerelo, sino también al uso de la terra en general128
to, cuando ya se establecié la tasa de beneficio que los
capitalistas reciben y la tasa de renta que pagaran, sus
intereses son comunes en un punto: tratar de obtener las
mayores tasas de plusvalia posibles, ya que en ltima
instancia son la fuente originaria tanto de los beneficios
como de las rentas.
La cuestién seria diferente si hubiésemos doblado el
nivel de operacién del sistema, sin alterar las tasas de
plusvalia, pues aun cuando la renta se hubiese doblado, lo
que para el propietario seria suficiente, para el capitalista
el gravamen por unidad de capital continuaria siendo el
mismo, ya que la tasa de renta permanecerd inalterada.
En consecuencia podemos afirmar que el tamafio de la
renta absoluta —o cuando menos el tamafio de su tope
méximo— aumenta cuando:
a) Disminuya la composicién orginica del capital
respecto de la promedia del sistema.
b) Cuando aumenta e! nivel de operacién del capital.
©) Cuando aumenta la tasa de plusvalia
En los casos a) y b) puede producirse paralelamente un
aumento de la tasa de renta.
I
De todo lo que levamos dicho se desprende que la
renta absoluta depende de:
1) «La tendencia de las mercancias a intercambiarse
a su valor y la modificacién de esta tendencia hacia el
intercambio a precios de produccién como resultado del
libre flujo del capital entre las diferentes ramas.
2) La presencia de baja (menor que la promedio)
composicién organica del capital en aquellas ramas que
producen renta absoluta.
3) La reproduccién del poder comparativo de mono-polio de la propiedad de la tierra con respecto al capital
en aquellas ramas» (16).
En torno a estos tres puntos se ha desarrollado toda
una controversia, ya en favor ya en contra, que va desde
la época de la publicacién del tercer tomo de El Capital
hasta nuestros dias. La polémica no es en absoluto carente
de interés, y es nuestra intencién sumarnos a ella, primero,
con nuevos argumentos sobre viejos puntos, y segundo,
planteando un punto hasta ahora nunca aplicado a esta
polémica.
El primer punto de la discusién se centra en por qué la
renta ha de aparecer comprendida entre el valor y el precio
de produccién, y esto porque si la renta aparece como
consecuencia del poder del monopolio de la propiedad de
la tierra, e incluso su nivel concreto aparece fijado por la
oferta y demanda, cual es la razén para que el precio de
venta aparezca acotado por el valor? En otras palabras,
jeual es la razén que hace que la renta no pueda aparecer
estrictamente como una renta de monopolios? (17).
La respuesta a esta objéccién se encuentra en el propio
Marx cuando afirma que este razonamiento no ofrece
ninguna explicacién de por qué la oferta no puede aumen-
tar hasta el punto en que el encuentro con la demanda
implique la abolicién de la renta, que de este modo se
volveria un fenémeno ocasional, y, en consecuencia,
superable.
En esta respuesta encontrada en Marx, no obstante, se
esté olvidando cual es el elemento institucional que pro-
voca la aparicién de la renta: la existencia de un monopo-
lio de la propiedad de la tierra. Este monopolio es el que
provoca que la oferta no aumente hasta aquella situacion
en la que anulase la renta, ya que los propietarios pueden
exigir un precio por el uso de la tierra y negarse a
alquilarla por debajo de un precio minimo, y dependiendo
(16) Murray, Robin: «Value and Theory of Rent», Pats. and 11 Capital and clase,
avium, 1977, pp. 100-122, y spring 1978, pp. 11-23. Pagina de Ia cita, 109. Este
Importame articulo consttuira Ia guia a,una buena parte de nucstras crtias
(17) Para una argumentacion completa en esta dreccion vésse A. Emmanuel, é/
intercambio desiqual, Siglo XXI, 1972, pp. 246-254de las condiciones del mercado y mas especificamente de
la afluencia de la demanda podrian pasar por encima del
tope del valor. El tope minimo variaria segin las condi-
ciones del caso especifico, pero no resulta demasiado irreal
visualizarlo como una determinada tasa de renta en rela-
cién con la tasa de beneficio promedio del sistema.
Pero la cuestién para Marx era que «la renta pudiese
existir en la tierra marginal bajo un “promedio ideal”, en
condiciones en las que la demanda igualase a la oferta y
donde no hubiese poder del mercado para vender por
encima de su valor». Efectivamente, pero tenia que existir
un poder de monopolio que, de todos modos y a pesar de
cumplitse los requisitos de Marx, permitiera mantener el
precio de venta por encima del «precio de produecion»
estricto. Y esto es lo que es necesario para generar renta
de forma independiente del valor del producto: poder de
monopolio para mantener el precio de venta por encima
del precio de produccién. En este punto la argumentacién
marxista en lugar de contradecirla parece avalar la teoria
del precio de monopolio.
En este punto se puede recurrir al argumento histérico
para respaldar la tesis de que en un tiempo las mercancias
se intercambiaban a su valor. A medida que el sistema
capitalista se extiende y se tiende a la homogeneizacion
de las tasas de beneficio, las mercancias pasan de inter-
cambiarse a sus valores a hacerlo a sus precios de produc-
cién (18). Pero en la agricultura existe la propiedad de la
tierra, circunstancia que no se da en ninguna otra rama del
sistema, que, siendo un impedimento a la circulacién de
los capitales, frena el trasvase al precio de produccién,
produciendo asi una tendencia a permanecer a su valor ¥
de este modo crear la renta.
Una pregunta surge entonces inmediatamente, por
(18) La historicidad de la trensformacin no es algo que no haya sido cuestionado;
‘nosotros no nos detendremos en esta discusibn, por existir al tespecto slides trabajos.
‘Véase Morishima. M.. y Catephores. G- tis there and historical transformation
problem?», The Economic Journal, ne, 1975: R. L. Meck, «The “historical” transfor™
mation problem, en R. L. Meck, Smih, Marx and after, Chapman and Hall Lid.,
1977, asi como la ulterior nota de Morishima y Catephores.131
qué los propietarios que son capaces de mantener el valor
como precio de venta se muestran totalmente incapaces de
hacerlo subir por encima del valor? La respuesta de Marx
a este punto es que el comercio internacional actuaria
como freno, ya que éste, al no existir perfecta movilidad
internacional de capitales, tiene lugar a valores. Pero ésta
es una respuesta tautoldgica, ya que est suponiendo lo
que se trata de demostrar, que los propietarios son inca-
paces, en todos los paises, de hacer subir el precio de venta
por encima de su valor. Porque si, efectivamente, fueran
capaces de hacerlo, el comercio internacional ya no seria
ningiin freno, sino que simplemente actuaria de regulador
de las rentas absolutas de todos los paises fijados a un
nivel de acuerdo con un poder de monopolio (19).
Este argumento marxista puede, no obstante, alterarse
ligeramente y plantearse como que en el capitalismo las
mercancias fienden a intercambiarse a sus valores, y es
solamente gracias a la constante movilidad del capital, que
el intercambio tiene lugar finalmente a precios de produc:
cién. Luego, en la agricultura, para que el intercambio
tenga lugar por encima de sus valores, es necesario que
alguna causa opere en tal direccién, como podria ser, por
ejemplo, una restriccién artificial sobre el «output» de las
mercancias agricolas.
Tampoco este nuevo argumento parece definitivo, y
esto porque no seria necesario el establecimiento de una
restriecion Artificial sobre el «output». Esta restriccion
estaria en operacion normalmente, sin artificialidad alguna,
debido a la existencia del monopolio de la propiedad de la
tierra; y esta restriccién tiene necesariamente que operar si
se quiere impedir que los productos agricolas se vendan a
sus precios de produccién; luego, en cualquier caso, tiene
que estar en operacidn. En consecuencia lo que se trata de
delimitar es si esta restriccién es capaz , 0 no, de afectar
(19) Exist In posibilidad de que en algin pais pudiese no existir monopolio dela
propiedad de la terra y ésta venderse a su valor, con lo cual el tope efectvo seria el
Yalor, Pero en un pais dande no hubiese monopolio de la terra, el capital tendria via
libre para ru crculacidn y, en eonseovencia, para la formacién de precios de produc-
de rents abeoluta,inclida la de Marx, quedindonos solamente con la rena diferencia132
el establecimiento del tope del precio de venta en el valor
levandolo mas arriba.
Bajo el capitalismo puede ser cierto que las mercancias
tenderian a venderse a sus valores si no existiese movilidad
general del capital (aunque, de hecho, este sistema no
podria denominarse capitalismo), porque en este sistema
todos los capitales tendrian la misma ventaja comparativa
—esto es, todos tendrian el mismo poder de monopolio—,
y cualquiera que fuese la actuacion de uno, los demas
podrian responder del mismo modo. El resultado seria que
cada capitalista concreto se apropiaria de la plusvalia
generada en un sector. Cuando en el capitalismo. se
peneraliza la libre circulacion de capitales, ya es dificil
iablar de la tendencia de las mercancias o intercambiarse
a sus valores, y en cualquier caso esta tendencia quedaria
sobreseida por la igualacién de las tasas de beneficio y por
tanto por generalizacién de los precios de produccion. En
esta situacion, si un sector concreto, la agricultura por
ejemplo, establece una barrera a la libre circulacién del
capital, el resultado es que esta barrera produce un aisla-
miento de este sector con respecto a los demas, lo que le
permitiria elevar su precio de venta por encima de su
Precio de produccién, y de esta forma reducir la tasa
promedio de ganancia del sistema: esto es, la plusvalia
total que acude a este sector con respecto al capital
empleado es mayor que en el resto de los sectores, Luego
si este sector como un todo es capaz de adquirir una
ventaja respecto a los demas, y éstos no pueden hacer
nada por evitarlo, ya que la existencia de la propiedad de
la tierra es un elemento objetivo del modo de produccion
y éste no es capaz de reproducir aquella tierra (es un «in
pub» no producible), zpor qué la ventaja obtenida debe
tener un techo en la diferencia valor-precio de produccién?,
porque si bien puede ser cierto que exista una tendencia a
que las mercancias se intercambien a sus valores, no es
menos cierto que hay una tendencia a conseguir la maxima
tasa promedio de beneficio en el sistema, y, sin embargo,
ésta se ve sobreseida por un factor institucional del sistema.
No parece, pues, que esta tendencia, sobreseida en133,
cualquier caso, a que las mercancias se intercambien a sus
valores tenga entidad suficiente para actuar de tope maxi-
mo al precio de venta de equilibrio, cuando la causa que
lo provoca es lo suficientemente s6lida como para reducir
la tasa de beneficio del sistema.
De hecho, Marx afirmé que en lo que no habia ningun
problema era en la venta de las mercancias agricolas por
debajo de su valor, dependiendo «de la relacion entre la
oferta y la demanda y del area de la tierra que se pone en
cultivo». Estos, evidentemente, son factores coyunturales
que pueden actuar para reducir el precio de venta por
debajo de su valor, y para Marx lo pueden hacer de forma
casi permanente, atin cuando la cuantia de esta diferencia
pueda ser mayor o menor. Sin embargo, estos mismos
elementos no pueden actuar, segin la version marxista,
hacia arriba de forma casi permanente. Y es aqui donde
radica la asimetria del razonamiento: las condiciones
coyunturales, que reconocidamente no son tales, sélo
actiian sobre el precio de venta en una direccidn.
Si estos razonamientos se aplicasen sobre el precio de
produccién, las conclusiones serian claramente diferentes;
en la agricultura el producto se vende a un precio que
siempre esti por encima de su precio de produccion
estricto, debido a la existencia del monopolio de la pro-
piedad de la tierra; las circunstancias coyunturales actiian
haciendo que aquella diferencia sea mayor o menor,
dependiendo de las circunstancias especificas. Este razo-
namiento no esté viciado por ninguna asimetria
Pasemos ahora a considerar el segundo elemento cen-
tral de la teoria marxista de la renta absoluta, su depen-
dencia de una composicién organica del capital social
agricola menor de la promedio del sistema
El primer punto a discutir es si en la extraccién de
minerales, en los que en general la composicion organica
del capital es elevada y claramente por encima de la
promedio, no se produciria renta, lo que seria obvio segin
el razonamiento marxista. Pero si de todas formas a las
tierras marginales de aquellas explotaciones se les pagase
una renta, gno se romperia el encadenamiento de laexistencia de la renta absoluta con la composicién organi-
ca del capital? La respuesta en este caso estaria en que la
«renta absoluta cargada por el propietario del terreno es
la renta del sector agricola y no la del sector de extraccion
del mineral» (20). Pero gcémo puede ser esto?; {como es
posible obtener una renta de un cultivo agricola inexisten-
te? No cabe duda de que podria suponerse que la compo-
sicion organica del capital agricola del terreno en cuestion
deberia ser igual a la habitual de la agricultura en aquel
momento; pero esto significaria una clara distorsion res-
pecto al origen habitual de la renta.
Consideremos qué es lo que sucede en este caso con los
precios de produccién del mineral. Dado que su composi-
cién organica del capital es superior a la promedio del
sistema, su precio de produccién estricto estaria por
encima de su valor, pero seria inferior a su precio de venta,
ya que tendria que pagar la renta, cualquiera que fuese la
forma de su determinacién. En consecuencia, el precio de
los minerales tendria que aumentarse por encima de su
precio de produccién —y en consecuencia por encima de
su valor— para pagar la renta. {Y no era esto lo que la
teoria marxista de la renta absoluta afirmaba que no
podia pasar en la agricultura?; jcudl es entonces la dife-
rencia que hay entre la «existencia de propiedad» en
ambos casos que parece que se comporta de modo dife-
rente, permitiendo, en el caso de la mineria, que se venda
por encima de su valor, pero, sin embargo, obligando a
que en la agricultura se venda a valores? En'la medida en
que la institucién de la propiedad privada de la tierra es
la misma en ambos casos, sus efectos no pueden ser
diferentes. Lo que sucede es que se hace imposible expli-
car, dentro de la teoria marxista de la renta absoluta,
cémo ésta puede coexistir con composiciones organicas dei
capital mayores que la promedio. Sin embargo, es perfec-
tamente compatible con una teoria simple de monopolio.
Volvamos a la renta agricola estricta. Para Marx,
como sabemos, esta renta absoluta dependia inexorable-
(20) Murray, R: Op. cit. p. 112135
mente de que la composicién organica del capital agricola
fuese menor que la promedio del sistema, y, por tanto,
cuando esta relacin dejase de cumplirse la renta absoluta
desapareceria. {Quiere esto decir que entonces la tierra
marginal seria arrendada gratis?, porque esto podria ser
controvertible. La respuesta estribaria en que «una com-
posicion organica creciente refleja la subordinacion de la
tierra al capital, El «output» varia crecientemente, con los
«inputs» de capital en lugar de hacerlo con los «inputs» de
Ia tierra. Las bases materiales para la zenta de todos los
tipos se disuelven de esta forma. La parcela marginal
tiende a desaparecer, juntamente con la renta absoluta, y
asi, el problema» (21)
Pero en este argumento hay entremezcladas una situa
cién tendencial y una actual. O, utilizando otras palabras,
se entremezclan una situacién a corto o medio plazo y una
situacién a largo plazo. Porque, efectivamente, en el largo
plazo, y suponiendo un hipotético grado de agricultura
intensiva con una elevada composicin organica del capi-
tal, la dependencia del proceso productivo del «input»
tierra puede ser despreciable. Esto significaria que el factor
institucional de la existencia de la propiedad privada de la
tierra perderia toda su relevancia, desapareciendo, por
tanto, la causa de la renta de todo tipo, incluida la
diferencial, ya que al no ser la tierra un «input» apreciable,
sus diferentes fertilidades ya no jugarian ningiin papel y en
consecuencia desapareceria la tierra marginal.
Este argumento, en cuaquier caso, no esta respondien-
do a la verdadera cuestién apuntada: que la composicion
organica del capital agricola se eleve por encima de la
promedio. Y esto bien pudiera suceder en un estadio de
desarrollo tecnolégico y de aplicacion de la.tecnologia, tal
que el «input» tierra juegue un papel relevante en la
determinacién de las variaciones crecientes del producto
agricola; (esto seria un dato susceptible de comprobacién,
0 rechazo, historica, pero no cabe ninguna duda de que en
el peor de los casos es una posibilidad que hay que
(21) Murray, Re Op. eit, p. 12.considerar). Cuando esto sucediera, la renta_absoluta
habria desaparecido, por estar su precio por encima de su
valor; pero, sin embargo, la tierra marginal no seria dada
gratis, sino’ que exigiria una renta y se apropiaria de una
parte del excedente, y con ella todas las demas tierras
exigirian una renta independiente, y por encima, de su
renta diferencial: una renta que seria debida al poder de
monopolio, que se derivaria de la propiedad y que seria
un fendmeno permanente, aun cuando su cuantia variase
de acuerdo con las circunstancias del mercado.
Para la obtencién del concepto de renta absoluta,
Marx supuso que existia un poder de monopolio de la
propiedad de la tierra; nuestro contraargumento y nuestra
concepcién alternativa de la renta absoluta tambien pre-
supone este mismo poder de monopolio, Esto es equiva-
lente a afirmar que la clase de propietarios constituye un
monopolio de clase que entra en colisién con el monopolio
de clase de los capitalistas (22). Pero tampoco es éste un
punto que pase sin su correspondiente objeccién; asi,
V. Bortkievitch (23) plantea hasta qué punto este supuesto
de monopolio de clase de los propietarios no esta en
contradiccién con la existencia de renta diferencial inten-
siva de capital. Planteandolo mas concretamente, en aque-
llas tierras en las que se empleen métodos mas eficientes la
renta diferencial seré mayor; en consecuencia, los terrate-
nientes competiran tratando de atraer a los capitalistas
mas eficientes, produciendo de esta forma una tendencia a
la anulacién de las rentas absolutas que dependian de que
el monopolio de propietarios pusiese impedimentos a la
entrada de capital.
Vale la pena, en este punto, detenerse a considerar
como la competencia entre los propietarios no suprimiria
la renta diferencial, ya que en el caso de que ésta no fuese
exigida por el propietario de alguna tierra no marginal, el
capitalista arrendatario estaria obteniendo un beneficio
22) Con tos puntos comunes antes mencionados.
(3). Bortkievtch, V.: Le Teoria econdmica di Marx e altro ragei. Biraudi, Tori
10, 1971por encima del promedio. Esto originaria competencia
entre los capitalistas para acudir a este terreno, y el
propietario en cuestién oiria la sefial de alarma de estar
desperdiciando renta. Pero se podria argumentar que
entonces para acudir a estas tierras los capitalistas tendrian
que dejar aquellas otras tierras que exigiesen las rentas
diferenciales, incitando a los propietarios de éstas a dejar
de exigir tambien su renta; y asi aumentar la tasa prome-
dio de beneficio de todos los capitalistas agricolas: pero
existira una tierra, o un capital —la marginal—, que no
podria seguir este proceso, y donde una vez suprimida la
renta absoluta, no existirian ulteriores posibilidades. La
misma competencia de los capitalistas por escapar de esta
tierra, necesariamente acabard por obligar a la aparicién
de las rentas diferenciales, aun a pesar de que los propie-
tarios de las tierras no constituyesen un monopolio.
En otras palabras, en tanto que para la consecucién de
renta absoluta es necesario un monopolio de clase, para la
renta diferencial no lo es. Las condiciones de la primera
son mas severas.
A Ia luz de nuestro anilisis, y volviendo a la objeccién
de Bortkievitch, esta clara la validez de la misma. Pero se
hace necesario situarla en su justa dimensién; por una
parte hay que destacar que s6lo opera en el caso de renta
intensiva de capital, y no opera en absoluto, en el caso de
renta extensiva. Por otra parte esta la existencia de una
serie de privilegios comunes que se derivan de la propiedad
y que les afectan como clase, que giran en torno al
mantenimiento de la propiedad y los derechos inherentes
a ella. Y, en general, podriamos hablar de toda una serie
de intereses comunes, como el conseguir precios elevados
de los productos agricolas, que aumentarian todas las
rentas; tratar de imponer trabas al comercio internacional,
que cortaria la renta de todos ellos, etcétera. Ante toda
esta serie de elementos que comportan intereses de clase lo
suficientemente coherentes como para poder compararse a
la clase capitalista, es suficiente la existencia de un
elemento aislado de conflictividad interna para dejar de
lado los demas intereses comunes? Pero, ademas, comovimos antes, este elemento conflictivo sélo Ilevaria apare-
jada la pérdida de la renta absoluta; una vez que ésta
desapareciese, qué es lo que impediria a los propictarios,
individualmente considerados, darse cuenta de que esta-
rian renunciando a la renta absoluta y continuar con el
criterio de clase para recuperarla? La competencia entre
ellos habria desaparecido y el problema quedaria elimina-
do: el monopolio de clase ‘estaria restablecido.
att
Todavia es posible establecer una ulterior linea de
critica al concepto marxista de renta absoluta, que a pesar
de que nunca hasta ahora ha sido formulada no deja de
ser tan interesante y demoledora como las anteriores. Esta
nueva critica se origina cuando reparamos en que la
“transformacion de valores a precios” realizada por Marx
es claramente insatisfactoria, Cuando se establece la solu-
cién «correcta», algunas novedades aparecen en el andlisis,
siendo la central que la tasa de beneficio del sistema no
coincidiré en general con la razén plusvalia: capital cons-
tante mas capital variable, que era la que Marx establecia
para el sistema. Paralelamente, y directamente encadenado
con este fendmeno, tenemos que en el caso de que postu-
lemos que el valor total producido en el sistema sea igual
al valor en precios del producto, resultara que la plusvalia
total no sera en general igual al beneficio total. Todo esto:
es perfectamente conocido, y por lo tanto no vamos a
profundizar en ello (24).
Procedamos a efectuar la transformacién correcta de
los casos establecidos anteriormente utilizando el criterio
(24) La razén téenica de esta desigualdad es clara: la composicién orginica del
‘capital que produce las mercancis que forma la plusvaliay el benefcio (el excedente)
‘diferente dela composicién orginica del capital total del sistema. Para nuestros ines
‘& uficiente con adoptar la solucion de Bortkevitch, sin adentrarnos en las ulterior,
Y aun inconclusas polémicas. Véase, por ejemplo, Lozano E. «Un seudo-problema: la
transformacién de valores en precios», Revista Espatola de Economa,enero-abril, 1975
Vergara, J. M. «Sobre el Capital y el problema de la transformaciénn, Cuadernos de
Economia, nim. 5, 1974139
de Borkievitch, en el caso de existencia de renta. De
acuerdo con él hay que transformar tanto los «outputs»
como los «inputs», para evitar lo que sucedia en la
transformacion marxista, en la que las mercancias se
vendian a sus precios y se compraban a sus valores. Asi,
pues, si definimos:
x: precio por unidad de valor de las mercancias del
departamento I
x: tasa de beneficio del sistema.
R: Renta absoluta.
postulamos que precios totales=valores totales (25), y si
nos fijamos que por definicidn el segundo departamento
vende su producto a su valor, tenemos que la transforma-
cién correcta correspondiente al cuadro 3 va a venir en
este caso dada por la solucién al siguiente sistema de
ecuaciones.
(85x+15) (l+*
(75x25) (1+ )+
115x-+125=240
La solucion de este sistema nos dard una transforma-
cién coincident con la del cuadro 3, Es decir, la transfor-
macién de Marx en este caso (pero solo en este caso, como
veremos después) es correcta. Los valores totales se igua-
lan a los precios totales, mientras que la plusvalia se
reparte en forma de beneficios y rentas; las mercancias se
intercambian a sus valores y el sistema es coherente.
Planteemos el problema en un marco diferente, intro-
duciendo en el esquema marxista un tercer departamento
no agricola, esto es, que no genera renta, que utiliza 80
15x
125
(25) Ya que es este postulado de invariacién el que nos garantiza que en todos
aquellos sectores en 10s que Ia composicion orginica del capital sea superior al
[promedio del sistema, los precios ser mayores que los valores, y viceversa, en todos
guellos sectores ex los que Ia composicién organica del capital sea inferior al
‘promedio, los presos estanin por debajo de los valores. Dado que este principio es
Fundamental para la teoria marxsta de la renta absoluta, lo establecemos como
postulado de invariancia en lugar de adoptar el de Bortkievitch, Véase Setoa, F, «The
Transformation Problem», Review of Economic Studies, June, 1987 (traducido en
Lozano, art. cit.)140
unidades de capital constante y 20 de capital variable.
Nuestro sistema econémico vendria representado por el
cuadro 5.
CUADRO 5
Formacién de los precios de venta y de la renta, segin la transformacién
de Marx
Precio Precio
Dow. CVS Valor ‘cote venta
I 8 15 18 115 100 17,5
8 2 20 120 100 17S
igs 7 2525 1252 100) 125
60 360 360,0
En la transformacion de los valores de las mercancias
de este sistema en precios de produccién resulta que, aun
cuando se den las igualdades centrales que Marx imponia,
las mercancias de los departamentos I y II ya no se venden
a sus valores y, en consecuencia, esta transformacion es
defectuosa: es necesario transformar también los «inputs».
Para esto, y de acuerdo con las definiciones anteriores,
obtendriamos el siguiente sistema de ecuaciones (26).
(85x+15) (+=
(80x +20) (14x
(75x+25) (+=
T15x-+120 y-+125=360
donde y: precio por unidad de valor de la mercancia del
departamento II.
Las soluciones a este sistema son: x= 1,023; y=0,978;
= =15,37%/o y R=7,7004. Asi, pues, el sistema transforma-
do de acuerdo con este criterio seria el que aparece en el
cuadro 6.
(26) Suponemos que la mercancia producida por el departamento II, que acaba:
‘mos de introdveit, es un bien de Iujo; en eonsecuencia, no formara parte ni del capital
variable ni del capital constanteoo
sane REET FRA Se ERT AONE
2
CUADRO 6
Capital — Capital Precio Precio
po, ‘conste. variable cote’ ~—=Beneficio’—-Renta_—_—_‘Venta
T 86,8955 15 101.8955 15,6613. — 17,5568
M1 817840 20 © 101,7840 15,6442, = — 17,4282
IM 76,6725 25 101,6725 15,6271 7,7004 125
46,9326 7,7004 360
Tras esta transformacién tenemos que los precios
totales se igualan a los valores totales (no podria ser de
otra forma, ya que este fue nuestro postulado de invaria-
cidn), pero, sin embargo, la plusvalia ya no es igual a los
beneficios mas las rentas.
Beneficio+Renta=54,6330+60=Plusvalia.
Vemnos que cuando se realiza la transformacién y se
pasa de plusvalia a beneficios y rentas, el paso de la esfera
de produccién a la esfera de distribucién lleva aparejados
un salto cualitativo y un salto cuantitativo que resulta en
la consecuencia de que ambos ya no son directamente
comparables; podemos establecer que la plusvalia es el
substrato de los beneficios y rentas, pero no que una masa
de plusvalia se convierte en la misma masa de beneficios y
rentas, No podemos, en consecuencia, establecer una
relacion cuantitativa inmediata entre ambas magnitudes.
Esto también opera entre las unidades de intercambio
de ambas esferas, los valores y los precios de produccién.
El paso de la primera de ellas a la segunda lleva implicito
tun salto cualitativo tal que hace inviable el otorgar cual-
quier significado a las diferencias cuantitativas existentes
entre ellos. Si esto es asi, la renta absoluta como diferencia
entre precios de produccién y valores habra perdido todo
Su significado cuantitativo. Podemos afirmar que existe
renta si se vende a valores cuando el precio de produccion
sea inferior, pero carece de sentido el afirmar que esa
diferencia constituye la renta, ya que entonces habria que
explicar el porqué econémico de que la igualdad entre las
rentas mas los beneficios y las plusvalias no se cumpla.142
Cuando se aplica el sistema marxista de transforma-
cidn, donde lo que se plantea es la reasignacién de una
cantidad de plusvalia determinada, de acuerdo con el
capital total en lugar de con el capital variable, el proceso
es valido y no carece de sentido.
Pero la transformacién de Bortkievitch deja claro que
el problema va mucho mas alla de una simple «correccién
técnica». Ya no se trata en absoluto de reasignar una
determinada plusvalia, sino de asignar unos precios de
produccién —un itnico sistema de precios de produccion—
que se fundamente en el principio de igual rentabilidad.
Para que el argumento de Marx sobre la renta absoluta
fuese vilido seria necesario el cumplimiento simultineo de
las dos igualdades, valores totales=precios totales; y be-
neficios mas rentas=plusvalias. Y es la ausencia de la
simultaneidad de ambas igualdades la que no nos permite
la comparacién directa ni la extraccién de conclusiones
sobre la cuantia de la diferencia de las magnitudes de las.
dos esferas (27). Asi, pues, la renta absoluta existe si el
precio de renta esta por encima del precio de produccién
estricto, sin relacién clara con el valor. Y este requisito
pasa a depender de la existencia de algun determinado
grado de poder de monopolio de los propietarios
A modo de conclusién parece interesante destacar que
una teoria de monopolio de la renta no tendria ningin
efecto sobre la teoria del valor marxiana; ésta seguiria
siendo valida igualmente. La unica alteracion surgiria en
los precios de produccién, que serian obtenidos a partir de
los valores, teniendo en cuenta la renta. Por el contrario,
esta teoria, y cualquier otra que implicase renta absoluta,
invalidaria —como vimos— la teoria del valor de Ricardo.
(21) Nétese que en general esto no implica en absoluto la invalidez de los ani
en terminos de valores, ni impide el establecimiento de relaciones eausales (por ejemplo,
{que para que existan beneficios es necesario que las plusvalias sean posiivas). Pero 1o
‘que impide es establecer relaciones cuantitaivas drectas del tipo de las aplicadas por
Marx entre valores precios de prodvccién en el caso de la retta absolute143
RESUME
Lacceptation de Vexistence de la rente absolue de la terre, ce qu'impliquai-
rait la violation de la théorie du valeur du travail de Ricardo, se fonde, selon la
théorie de Marx, dans la distinction entre valeurs et prix de production, tout
ensemble avec le concept de composition organique du capital et de la propriété
privée de la terre. L'encadrement de la théorie de la rent absolue de Marx au
tour de ces trois points se manque pas de poser des serieux problémes,
Tonguement contestés, la discussion desquels s‘ajoute cet article.
Peut étre la critique la plus importante qu'on pourrait formuler @ cette
théorie marxiste, est en relation avec le probléme de la transformation des
valeurs en prix de production. Et cela parce que dans la transformation corrigée
de Bortkievich, parmi les valeurs et les prix de production il existe une difference
Si tant quantitative comme qualitative, ce qu'invalide Vatribution de signification
de rente a sa difference.
De toute facon, ils est viable de concevoir la rente absolue comme rente de
‘monopole, avec independence des valeurs.
SUMMARY
The aceptance of the existence of an absolute land rent, which would imply
the violation of the theory of the value of work by Ricardo, is based, according.
to Marx, in the distinction between values and production prices, together with
the concept of organic composition of capital and of private ownership of land.
The insertion of the theory of absolute rent by Marx around these three points
creates serious problems, for long time debated, which discussion this articles is
joining,
Perhaps the rast important criticism that could be made to this Marxist
theory, is in connection with the problem of the transformation of values into
production prices. And that, because in the transformation, corrected by
‘Bortkievich, Between values and production prices it exists as much a quantita-
tive as a qualitative difference, that invalidates the assignment of a meaning of
rent t0 its difference.
In any way it is possible 10 consider the absolute rent asa monopoly rent,
independently of values.
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