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Abel R. Caballero La teoria de la renta absoluta, crenta de transformacion o de monopolio? I «La renta {de la tierra] es —para David Ricardo— aquella porcién del producto de la tierra que se paga a los propietarios por el uso de los poderes originales e indes- tructibles de la tierra» (1). Pero, al contrario de lo que sucedia con A. Smith, esta renta va a ser diferencia, esto es, ni todas las tierras pagaran renta ni, por supuesto, todas las tierras pagarén la misma renta. Asi, aquella tierra menos fértil de entre todas las en uso en un momento hist6rico de desarrollo dado no pagaria renta, haciéndolo todas las demas de acuerdo con la diferencia de fertilidad que existiese entre cada una de ellas y la marginal. Este es el concepto de renta diferencial extensiva. Pero bien pudiera suceder que ulteriores cantidades de capital fuesen invertidas en una misma tierra, obteniendo las posteriores —en general— rentabilidades mas reduci- das que las primeras. Asi apareceria la renta como la David. Ricardo: On the Principles of Political Economy and Taxation, C4, por jay M. Dobb, Cambridge University Pressy, 1970, cap. 2, p. 67 ns RERETERNRGRNETERNETE MIELEC INN E ENR A MIR NI diferencia de rentabilidad de los sucesivos capitales em- pleados su relacién con el menos productivo, el marginal, que no pagaria renta. La existencia de renta diferencial, juntamente con el hecho de que la tierra menos productiva no pagara renta, es una condicién indispensable para la validez de la teoria del valor de Ricardo, al mismo tiempo que una consecuen- cia de la misma. Porque si «el valor de una mercancia, 0 la cantidad de cualquier otra mercancia por la que se intercambiara, depende de la cantidad relativa de trabajo que es necesaria para su produccién» (2), emo se entien- de entonces que idénticas cantidades de trabajo aplicadas en tierras de diferente fertilidad obtengan diferentes can- tidades fisicas de producto, y en consecuencia que tuviesen valores diferentes? Es la aparicion de la renta diferencial la que resuelve la cuestion. El valor de las mercancias agricolas viene, en consecuencia, dado por la cantidad relativa de trabajo necesaria para su produccién en las tierras que no pagan renta, encargandose ésta del estable- cimiento del principio de igual rentabilidad, esto es, de absorber todo aquel excedente de valor que pudiese pro- ducir en cualquier tierra una tasa de beneficio superior a la que se obtuviese en la tierra marginal. Ateniéndose a su teoria del valor, Ricardo se veia imposibilitado a admitir la existencia de renta en la tierra —o sobre el capital— marginal, ya que esto implicaria la invalidez —o cuando menos la excepcion— de aquella teoria del valor. Porque, supuestas idénticas tasas de beneficio ¢ idénticos salarios per edpita, en toda la econo- mia (que son rasgos basicos del sistema capitalista), la admision del pago de cualquier tipo de renta en la tierra -o sobre el capital— marginal, equivaldria a admitir que idénticas cantidades de trabajo producirian valores dife- rentes en la agricultura que en la industria, siendo el primero mayor que el segundo. De este modo Ricardo puede concluir acertadamente que «el [precio del] grano no es alto porque se pague renta, D. Ricardo: Op. cit.p. 11 19 sino que se paga renta porque el [precio del] grano es alto» (3). Es de interés notar que A. Smith pudo establecer que todas las tierras pagasen renta, sin violar su teoria del valor, ya que ésta establecia que el valor de una mercancia viene dado por la cantidad de trabajo que tal mercancia puede adquirir. Siendo este un patrén «flexible», no existia ningun problema en asignar una renta a todas y cada una de las tierras, ya que su efecto seria el aumentar la cantidad de trabajo que la mercancia agricola pudiese adquirir, esto ¢s, su valor. La postura de Marx respecto a la renta de la tierra es doble; por una parte esta la existencia de la renta diferen- cial, y por la otra esta la existencia de la renta absoluta. Por un lado esté el que las tierras paguen renta de acuerdo con sus fertilidades diferenciales respecto a la tierra menos fertil, y por otro lado esta el hecho de que todas las tierras, incluida la marginal, paguen una renta, de modo que las tierras marginales pagarén solamente la renta absoluta, en tanto que el resto de las tierras pagaran una renta diferen- cial, de acuerdo con su respectivo criterio, mas una renta absoluta, cualitativamente conincidente con la que se paga en [a tierra marginal. En relacién con la renta diferencial, la teoria de Marx es basicamente coincidente con la teoria de Ricardo; asi Marx afirma que «Ricardo esta en lo correcto en las siguientes observaciones: “La renta es siempre la diferen- cia entre el producto obtenido por el empleo de dos cantidades iguales de capital y trabajo”... (Ricardo se refiere a la renta diferencial, ya que supone que es el tinico tipo de renta que existe). Deberia haber afadido “en superficies de tierras iguales”» (4). Basandose en el mismo (3). D. Ricardo: Op, lt. p. 74 ()_K. Marc: Capital, Laurence and Wishart, London, 1972, vol. Hl. Capitulo XXXIX, p. 649, El adoptar la teoria ricardiana a este respecto no impide a Marx formularcrticas a la forma expicta con que Ricardo defini Ia Renta. Vease K. Marx, Teorias de la Pusvali, Lautence and Wishart, London, 1969. Tomo Il, Cap. Xi, ‘especialmente parte 3 La inadecuacion de la definicion ricardiana de la Renta, paginas 244250, is de Marx es mucho mds completo y elaborado que el de Ricardo (5). La diferencia central estriba en que Marx generaliza el Ambito en el que Ricardo desarrolla la teoria. Asi, por lo que respecta a la Renta Diferencial Extensiva, Ricardo habia establecido que en tanto que las productividades en las tierras ya en uso se mantendrian inalteradas, la pr ductividad de la tierra marginal estaria siempre por debajo de la promedio (6). Marx, en contraste, considera que la productividad de las tierras ya en uso no necesariamente tiene que permanecer constante, sino que puede aumentar; paralelamente introduce la posibilidad de que la produ tividad de la tierra que entra en uso por primera vez tenga una productividad igual o mayor que la de la tierra promedio ya en uso. Asi, pues, la evolucién de la renta de la tierra, que en el caso de Ricardo era de continuo incremento, puede ahora adoptar cualquier variacion, aumentando, permaneciendo igual o incluso disminuyen- do, dependiendo de cual fuese la situacién al caso. En relacién con la Renta Diferencial Intensiva, Ricar- do centro su atencién en aquella situacién en la que la productividad del capital de la iiltima inversion fuese menor que la de los capitales ya en funcionamiento, por lo que se produciria un aumento de los precios de los productos agricolas y por consiguiente un aumento de las rentas pagadas a los propietarios. Y atin cuando considere también la posibilidad de disminucién de los precios de produccién, y asi de que la renta pudiese permanecer inalterada ¢ incluso disminuir, sigue considerando el caso antes citado como el general. Marx, por el contrario, generaliza de nuevo el andlisis, y considera las tres posibi- Tidades, que la productividad del nuevo capital sea menor, igual 0 mayor, combinandolas con las tres posibilidades concepto de renta diferencial, no obstante, el anal (5) A modo de referencia baste con notar que Marx dedica los capitulos XXXVI al XLIV, pp. 640-748, de EI Capital ademas de los capitolos XI al XII, pp. 236-330, 4e las Teortas de a Plusvaia, op, cit (6) Para un tratamiento grafico, ya tradicional, de este principio, véase N. Kaldor, Alternativas theories of distribution», Review of Econamic Studies, 1955-56, pp. 83:100 (Graducido en Ed. Tiempo Contemporinco. Buenos Aires) alternativas de evolucién de los precios de produccién, que disminuyan, que se mantengan constantes 0 aumenten. Pero para Marx, a diferencia de Ricardo, el aumento de precios y con él el incremento de rentas no seria el caso general, dado que las nuevas inversiones para satisfacer el aumento de demanda tenderian a realizarse en las tierras mis fértiles, o mejor situadas. La diferencia central entre ambos tratamientos, y aun cuando ambos utilizan la misma teoria —que era el punto que nos interesaba destacar— estriba en las diferentes evoluciones que como consecuencia se obtiene para la tasa de beneficio de la agricultura y, en la medida en que «los beneficios de los agricultores regulan los beneficios de todo el sistema», para la tasa de beneficio del sistema. Porque para Ricardo el aumento de las rentas de los propietarios, parte de una riqueza ya creada, se producia sasicamente a costa de los beneficios de los capitalistas, por lo que llevaria ineludiblemente aparejada una caida de la tasa de beneficio. Para Marx, este no seria el caso general, y la tasa de beneficio del sistema no tenderia a caer como consecuencia de su contraposicidn con las rentas. Pero ademas de esta renta diferencial, y por encima de ella, existe una renta absoluta que se paga en todas las tiertas. Y es una caracteristica importante que, con su concepcion, Marx no invalida, ni siquiera modifica, su teoria del valor, de caracteristicas similares a la de Ricar- do. Marx planted que «entonces vemos que aquello que determina la magnitud del valor de cualquier articulo es la cantidad de trabajo socialmente necesario, 0 el tiempo de trabajo socialmente necesario para su produccién» (7) {Cémo puede, entonces, y a la vista de esta definicién plantearse la existencia de una renta absoluta sin que aparezca la violaciOn de la teoria del valor en la forma que vimos antes, de que idénticas cantidades de trabajo crea- sen valores diferentes en la agricultura y en la industria? La respuesta de Marx a esta cuestion fundamental aparece en su misma definicion: «La renta absoluta es igual a la (1) K, Maex: £1 Capital, op. cit. Vol. 1, Cap. 1, p47. 122 diferencia entre el valor individual y el precio de coste [precio de produccién)» (8), o también «dado que el valor de las mercancias producidas por el capital agricola es mayor que su precio de produccién, de acuerdo con nuestro supuesto, esta renta [la renta absoluta] forma el exceso del valor sobre el precio de produccién, o una parte de éb» (9). EI punto de enclave de la teoria marxista de la renta absoluta radica en la distincién —que Ricardo nunca consiguid establecer claramente— entre valores y precios de produccién. Asi, en un sector donde la composicion orginica del capital fuese menor que la promedio del sistema, su precio de produccién seria inferior a su valor como consecuencia de que este sector extrajo plusvalia a Ia tasa comin del sistema sobre una proporcién de capital variable mayor, y se ve obligado a ceder parte de esta plusvalia al fondo comin, al objeto de pagar la tasa uniforme de beneficio, En consecuencia, si este sector vendiese su producto a su valor, gencraria una renta absoluta, y no violaria Ja teoria del valor; simplemente alteraria su transformacién. Este es, gin Marx, el caso de la agriculture, donde la composicién orgdnica del capital es inferior a la prome- dio, en determinado estadio histérico, y donde la mercan- cia se vende a su valor: la diferencia entre éste y el precio de produccién constituye la renta absoluta. Pero, ,por qué s6lo se vende el producto a su valor en ia agricultura y esto no se generaliza a todos los demas sectores del sistema que presenten una composicién orginica inferior a la promedio? Es aqui donde interviene el elemento caracte- ristico de las actividades primarias: la existencia de la propiedad de a terra, que significa un impedimento, para la libre circulacion del capital, impedimento que sdlo es vencido por medio del pago de la renta absoluta. Ponien- do el proceso en palabras de Marx, «la esencia de la renta absoluta, por consiguiente, consiste en esto: dada la misma tasa de plusvalia, o grado de explotacién del trabajo, (8) Teoria de la Phuvalia. op. cit. p, 293. (9) El Capital, op. cit. Vol Il, cap, XLV, p, 76. 12a capitales del mismo tamaiio situados en diferentes esferas de produccién, producen diferentes cantidades de plusva- lia de acuerdo con su diversa composicién promedio. En la industria estas diferentes masas de plusvalia se igualan en su beneficio promedio y se distribuyen uniformemente entre los capitales individuales como partes alicuotas del capital social. La propiedad de la tierra obstaculiza tal igualacion entre los capitales invertidos en la tierra, siem- pre que la produccién requiera tierra, ya sea para la agricultura o para la extraccién de materias primas, y se apropia de una porcién de la plusvalia, que de otra forma tomaria parte en la igualacion de la tasa general de beneficio. La renta, entonces, forma una porcidn del valor, 6, mas especificamente, de la plusvalia, de las mercancias, y en lugar de caer en’ manos de los capitalistas, que 10 extrajeron de sus trabajadores, va a parar a la participa- cién de los propietarios, que lo extrajeron de los capitalis- tas» (10). Veamos con mas detalle, y a través de un ejemplo conereto, cual es el proceso que Marx acaba de describir. Supongamos que nos movemos en un sistema econdmico con dos departamentos. El departamento I es industrial y tiene un capital social compuesto de 85 unidades de capital constante, que se consume integramente en el periodo unitario de produccion, y de 15 unidades de capital variable. El departamento Il, es agricola, y tiene un capital social agricola compuesto por 75 unidades de capital constante, que también se consume integramente en el proceso de produccién unitario (11), y por 25 unidades de capital variable. Esto es, aun cuando los dos departamen- tos utilizan la’ misma cantidad de capital social, sus composiciones organicas son claramente diferentes, siendo superior la del departamento I, (W:i=5,66; W:=3). La tasa de plusvalia del sistema es homogénea e igual al 100 por 100. En consecuencia la plusvalia generada en el departa- mento I es de 15 unidades, mientras que la plusvalia (10) Ef Capital, op. cit, p. 771 11) Estamos, en conscevencia, suponiendo que todo ef capital que esti siendo utlizado es cireulante; esto es, que a0 existe capital fi. 124 generada en el departamento II es de 25 unidades. El valor del producto del departamento I sera, por tanto, de 115, en tanto que el valor del producto del departamento II seré de 125. Esto se resume en el cuadro 1. CUADRO | Formacin de los valores, Capitat Capita = Dpto. Constante (c) Variable (+) Plusvaa (s) Valor (a) I 85 15 5 us a 15 25 2s 125 160 40 40 240 Pero en un sistema donde existiese libre circulacién de capitales, las tasas de beneficio tenderian a igualarse, y de este modo habria una tendencia a la formacién de los precios de produccién, a los que se intercambiarian las mercancias. Realicemos esta transformacién de acuerdo con las premisas marxistas (12). La plusvalias se reparten en forma de beneficios a la tasa promedio que viene dada como @ =ESi/(Ci+ZVi), y en nuestro caso aparece como * =40/200=20.jo. Asi pues, la formacién de los precios de produccion apareceria como el cuadro 2. CUADRO2 Formacién de los precios de produccién ‘Desviaciin del precio Capital Capital Precio respecto, Dpvo. Conste, Variable de corte. Bf al valor ese sr 0 +5 m 75 2510020 160 <5 (12), Véase £7 Copital, op. ct. tomo IIL, especialmente parte I 125 Si las mercancias industriales y las agricolas se vendie~ sen a 120, esto es, aquéllas por encima de su valor y éstas por debajo, ambos sectores obtendrian una rentabilidad del 20%, Esto significaria pagar unos beneficios totales de 40 unidades; en otras palabras, esto no estaria represen- tando més que la redistribucion de una plusvalia (=40), anteriormente obtenida, de acuerdo con el capital total obtenido. Y como consecuencia de que la diferencia entre los precios de produccién y los valores estriba solamente en la redistribucion de la plusvalia entre los departamen- tos. El total de los valores tiene que ser igual al total de los precios de produccién. En nuestro ejemplo ambos suman 240 unidades de valor. Introduzcamos ahora en nuestro anilisis el hecho relevante de la existencia de propiedad de la tierra, y la dificultad que este dato institucional representa para Ja libre circulacién de capitales. En estas circunstancias la dificultad es tal que las mercancias del sector primario se van a vender a sus valores, y de este modo va a aparecer una renta absoluta. El proceso viene representado en el cuadro 3. CUADRO3 Formacion de los precios de venta y de la renta ~ Capital Capital Precio Tasa Precio de Dpto. Conste. Variable. de cose. Bf. Rema, venta (13) asi ieee) = 15 T7525 1001S SH 10 125 16040 30 10 240 Vemos que la introduccién de la propiedad de la tierra implica una clara alteracién de la transformacion antes (13) Adoptamos a denominaciin de precios de venta para diferenciar los precios {que estamos generando de los precios de produceion habituales, que aunque coinciden Gon éstos en fa forma genérica de su obtencién son generalmenteidentificados con los procesos en Ios que no existe rentn abgoluta (cuadro 2). También hay que diferenciar Estos precios de los valores, a pesar de que en nuestro ejemplo coinciden, va que en fgeneral seran diferentes. Por illima es nccesario diferenciatlos de los precios de Inereado establecdos por la oferta y la demanda. 126 meyers orem esc AeIS e NNR = Sn} realizada. En primer lugar ambas mercancias se venden a sus valores; en segundo lugar aparece una renta absoluta —que se paga en todas las tierras—, de 10 unidades, evaluada como la diferencia entre el valor de la mercancia agricola y el precio de coste al que se afiade el beneficio a la nica’ tasa promedio de beneficio posible. En tercer Tugar tenemos que la plusvalia total generada en el sistema se reparte ahora entre beneficios, que reciben 30 unidades, y renta, que recibe 10 unidades: «a propiedad de la tierra ha creado una renta», a costa de lo que en otras condicio- nes seria beneficio de los capitalistas. Estos reciben una tasa de beneficio del 15° en lugar del 20% a la que, de no existir el monopolio de la tierra, podrian aspirar. A la vista de este andlisis podemos definir con mas precision el concepto de renta absoluta como aquel exce- dente de valor —o parte de é— que permanece una vez que del valor de la mercancia agricola se paga la rep. cidn de los capitales constante y variable y un beneficio a la tasa promedio del sistema Pero Marx, y en un anilisis atin mas cercano del problema, afirma que «el que la renta iguale a la diferencia completa entre el valor y el precio de produccién, o solamente una parte mas o menos grande de él, dependera enteramente de la relacion entre la oferta y la demanda del area de la nueva tierra puesta en cultivo» (14). Asi, pues, lo que hemos calculado no es mas que el tope superior de la renta absoluta; el que se llegue a él o no dependera de cuestiones «ad hoc», tales como la oferta y demanda; y en ultima instancia y dado que «los productos agricolas siempre se venderan a un precio de monopolio», hay que concluir que la parte del excedente de valor absorbido dependera del poder o del grado del monopolio de la propiedad privada de la tierra. No cabe duda, a la vista de este analisis, del conflicto de intereses que existe entre los capitalistas y los propieta- ios. Para demarcar sus limites consideremos que el siste- ma que acabamos de estudiar alterase su tasa de plusvalia, (14) K, Marx: El Capital, op. ct. p. 762 27 pasando a ser del 200%, por ejemplo, mientras que mantiene inalteradas las cantidades absolutas y composi- ciones organicas del capital. La situacién de este sistema, con existencia de propie- dad de la tierra y, por tanto, de renta absoluta seria como aparece en el cuadro 4 CUADRO4 Efecto sobre Ia renta del aumento de la tasa de plusvalia Capital Capital Plus. Precio Precio Dpto. Conste, Variable valia de cose. Bfo. _—_—Renta._de venta 1 8 1s 30 10 3 130 m7 25 5010030 20 150 80 0 20 Comparando el cuadro 4 con el 3, vemos que la consecuencia sobre la renta de haber doblado la tasa de plusvalia, es que aquella se doblé (15) pasando de 10 a 20 unidades. Pero lo que es mas importante es que la tasa de renta, 0 relacién entre la renta y el capital total empleado en el sector primario, tambien se ha doblado, pasando de ser del 10% a ser del 20%Jo. Esto es, la tasa de renta ha variado exactamente en la misma proporcién que la tasa de plusvalia. Paralelamente la tasa de beneficio tambien se ha doblado. Esto nos dice que los intereses de los capitalistas y de los propietarios estan enfrentados hasta el momento en que surge una renta determinada. A partir de este momen- (15). Puede argumentarse que el doblar la renta al pasar del cuadro 3 al cuadro 4 «es una proceso demasiado mecanicita, ya que la renta es pagada por el simple derecho {la utiizacion dela tierra, con independencia de cémo se utiliza és, y en consecuencia, ‘Sebe permangcer inalterada en el nivel dl euadro 3. A esto, desde Is linea de Marx, = puede responder de dos formas; primero, que seria posible, y en el cuadro 4, lo que parece & el Cope maximo dela renta absolta, quedando su magnitud Fietica sueta al stado de la oferta y demands; segundo, los propietarios no son indiferentes al uso que SE da a la terre, pues en cada petiodo de renovacion del contrato prestarin atencion al uso no sole de su terra en conerelo, sino también al uso de la terra en general 128 to, cuando ya se establecié la tasa de beneficio que los capitalistas reciben y la tasa de renta que pagaran, sus intereses son comunes en un punto: tratar de obtener las mayores tasas de plusvalia posibles, ya que en ltima instancia son la fuente originaria tanto de los beneficios como de las rentas. La cuestién seria diferente si hubiésemos doblado el nivel de operacién del sistema, sin alterar las tasas de plusvalia, pues aun cuando la renta se hubiese doblado, lo que para el propietario seria suficiente, para el capitalista el gravamen por unidad de capital continuaria siendo el mismo, ya que la tasa de renta permanecerd inalterada. En consecuencia podemos afirmar que el tamafio de la renta absoluta —o cuando menos el tamafio de su tope méximo— aumenta cuando: a) Disminuya la composicién orginica del capital respecto de la promedia del sistema. b) Cuando aumenta e! nivel de operacién del capital. ©) Cuando aumenta la tasa de plusvalia En los casos a) y b) puede producirse paralelamente un aumento de la tasa de renta. I De todo lo que levamos dicho se desprende que la renta absoluta depende de: 1) «La tendencia de las mercancias a intercambiarse a su valor y la modificacién de esta tendencia hacia el intercambio a precios de produccién como resultado del libre flujo del capital entre las diferentes ramas. 2) La presencia de baja (menor que la promedio) composicién organica del capital en aquellas ramas que producen renta absoluta. 3) La reproduccién del poder comparativo de mono- polio de la propiedad de la tierra con respecto al capital en aquellas ramas» (16). En torno a estos tres puntos se ha desarrollado toda una controversia, ya en favor ya en contra, que va desde la época de la publicacién del tercer tomo de El Capital hasta nuestros dias. La polémica no es en absoluto carente de interés, y es nuestra intencién sumarnos a ella, primero, con nuevos argumentos sobre viejos puntos, y segundo, planteando un punto hasta ahora nunca aplicado a esta polémica. El primer punto de la discusién se centra en por qué la renta ha de aparecer comprendida entre el valor y el precio de produccién, y esto porque si la renta aparece como consecuencia del poder del monopolio de la propiedad de la tierra, e incluso su nivel concreto aparece fijado por la oferta y demanda, cual es la razén para que el precio de venta aparezca acotado por el valor? En otras palabras, jeual es la razén que hace que la renta no pueda aparecer estrictamente como una renta de monopolios? (17). La respuesta a esta objéccién se encuentra en el propio Marx cuando afirma que este razonamiento no ofrece ninguna explicacién de por qué la oferta no puede aumen- tar hasta el punto en que el encuentro con la demanda implique la abolicién de la renta, que de este modo se volveria un fenémeno ocasional, y, en consecuencia, superable. En esta respuesta encontrada en Marx, no obstante, se esté olvidando cual es el elemento institucional que pro- voca la aparicién de la renta: la existencia de un monopo- lio de la propiedad de la tierra. Este monopolio es el que provoca que la oferta no aumente hasta aquella situacion en la que anulase la renta, ya que los propietarios pueden exigir un precio por el uso de la tierra y negarse a alquilarla por debajo de un precio minimo, y dependiendo (16) Murray, Robin: «Value and Theory of Rent», Pats. and 11 Capital and clase, avium, 1977, pp. 100-122, y spring 1978, pp. 11-23. Pagina de Ia cita, 109. Este Importame articulo consttuira Ia guia a,una buena parte de nucstras crtias (17) Para una argumentacion completa en esta dreccion vésse A. Emmanuel, é/ intercambio desiqual, Siglo XXI, 1972, pp. 246-254 de las condiciones del mercado y mas especificamente de la afluencia de la demanda podrian pasar por encima del tope del valor. El tope minimo variaria segin las condi- ciones del caso especifico, pero no resulta demasiado irreal visualizarlo como una determinada tasa de renta en rela- cién con la tasa de beneficio promedio del sistema. Pero la cuestién para Marx era que «la renta pudiese existir en la tierra marginal bajo un “promedio ideal”, en condiciones en las que la demanda igualase a la oferta y donde no hubiese poder del mercado para vender por encima de su valor». Efectivamente, pero tenia que existir un poder de monopolio que, de todos modos y a pesar de cumplitse los requisitos de Marx, permitiera mantener el precio de venta por encima del «precio de produecion» estricto. Y esto es lo que es necesario para generar renta de forma independiente del valor del producto: poder de monopolio para mantener el precio de venta por encima del precio de produccién. En este punto la argumentacién marxista en lugar de contradecirla parece avalar la teoria del precio de monopolio. En este punto se puede recurrir al argumento histérico para respaldar la tesis de que en un tiempo las mercancias se intercambiaban a su valor. A medida que el sistema capitalista se extiende y se tiende a la homogeneizacion de las tasas de beneficio, las mercancias pasan de inter- cambiarse a sus valores a hacerlo a sus precios de produc- cién (18). Pero en la agricultura existe la propiedad de la tierra, circunstancia que no se da en ninguna otra rama del sistema, que, siendo un impedimento a la circulacién de los capitales, frena el trasvase al precio de produccién, produciendo asi una tendencia a permanecer a su valor ¥ de este modo crear la renta. Una pregunta surge entonces inmediatamente, por (18) La historicidad de la trensformacin no es algo que no haya sido cuestionado; ‘nosotros no nos detendremos en esta discusibn, por existir al tespecto slides trabajos. ‘Véase Morishima. M.. y Catephores. G- tis there and historical transformation problem?», The Economic Journal, ne, 1975: R. L. Meck, «The “historical” transfor™ mation problem, en R. L. Meck, Smih, Marx and after, Chapman and Hall Lid., 1977, asi como la ulterior nota de Morishima y Catephores. 131 qué los propietarios que son capaces de mantener el valor como precio de venta se muestran totalmente incapaces de hacerlo subir por encima del valor? La respuesta de Marx a este punto es que el comercio internacional actuaria como freno, ya que éste, al no existir perfecta movilidad internacional de capitales, tiene lugar a valores. Pero ésta es una respuesta tautoldgica, ya que est suponiendo lo que se trata de demostrar, que los propietarios son inca- paces, en todos los paises, de hacer subir el precio de venta por encima de su valor. Porque si, efectivamente, fueran capaces de hacerlo, el comercio internacional ya no seria ningiin freno, sino que simplemente actuaria de regulador de las rentas absolutas de todos los paises fijados a un nivel de acuerdo con un poder de monopolio (19). Este argumento marxista puede, no obstante, alterarse ligeramente y plantearse como que en el capitalismo las mercancias fienden a intercambiarse a sus valores, y es solamente gracias a la constante movilidad del capital, que el intercambio tiene lugar finalmente a precios de produc: cién. Luego, en la agricultura, para que el intercambio tenga lugar por encima de sus valores, es necesario que alguna causa opere en tal direccién, como podria ser, por ejemplo, una restriccién artificial sobre el «output» de las mercancias agricolas. Tampoco este nuevo argumento parece definitivo, y esto porque no seria necesario el establecimiento de una restriecion Artificial sobre el «output». Esta restriccion estaria en operacion normalmente, sin artificialidad alguna, debido a la existencia del monopolio de la propiedad de la tierra; y esta restriccién tiene necesariamente que operar si se quiere impedir que los productos agricolas se vendan a sus precios de produccién; luego, en cualquier caso, tiene que estar en operacidn. En consecuencia lo que se trata de delimitar es si esta restriccién es capaz , 0 no, de afectar (19) Exist In posibilidad de que en algin pais pudiese no existir monopolio dela propiedad de la terra y ésta venderse a su valor, con lo cual el tope efectvo seria el Yalor, Pero en un pais dande no hubiese monopolio de la terra, el capital tendria via libre para ru crculacidn y, en eonseovencia, para la formacién de precios de produc- de rents abeoluta,inclida la de Marx, quedindonos solamente con la rena diferencia 132 el establecimiento del tope del precio de venta en el valor levandolo mas arriba. Bajo el capitalismo puede ser cierto que las mercancias tenderian a venderse a sus valores si no existiese movilidad general del capital (aunque, de hecho, este sistema no podria denominarse capitalismo), porque en este sistema todos los capitales tendrian la misma ventaja comparativa —esto es, todos tendrian el mismo poder de monopolio—, y cualquiera que fuese la actuacion de uno, los demas podrian responder del mismo modo. El resultado seria que cada capitalista concreto se apropiaria de la plusvalia generada en un sector. Cuando en el capitalismo. se peneraliza la libre circulacion de capitales, ya es dificil iablar de la tendencia de las mercancias o intercambiarse a sus valores, y en cualquier caso esta tendencia quedaria sobreseida por la igualacién de las tasas de beneficio y por tanto por generalizacién de los precios de produccion. En esta situacion, si un sector concreto, la agricultura por ejemplo, establece una barrera a la libre circulacién del capital, el resultado es que esta barrera produce un aisla- miento de este sector con respecto a los demas, lo que le permitiria elevar su precio de venta por encima de su Precio de produccién, y de esta forma reducir la tasa promedio de ganancia del sistema: esto es, la plusvalia total que acude a este sector con respecto al capital empleado es mayor que en el resto de los sectores, Luego si este sector como un todo es capaz de adquirir una ventaja respecto a los demas, y éstos no pueden hacer nada por evitarlo, ya que la existencia de la propiedad de la tierra es un elemento objetivo del modo de produccion y éste no es capaz de reproducir aquella tierra (es un «in pub» no producible), zpor qué la ventaja obtenida debe tener un techo en la diferencia valor-precio de produccién?, porque si bien puede ser cierto que exista una tendencia a que las mercancias se intercambien a sus valores, no es menos cierto que hay una tendencia a conseguir la maxima tasa promedio de beneficio en el sistema, y, sin embargo, ésta se ve sobreseida por un factor institucional del sistema. No parece, pues, que esta tendencia, sobreseida en 133, cualquier caso, a que las mercancias se intercambien a sus valores tenga entidad suficiente para actuar de tope maxi- mo al precio de venta de equilibrio, cuando la causa que lo provoca es lo suficientemente s6lida como para reducir la tasa de beneficio del sistema. De hecho, Marx afirmé que en lo que no habia ningun problema era en la venta de las mercancias agricolas por debajo de su valor, dependiendo «de la relacion entre la oferta y la demanda y del area de la tierra que se pone en cultivo». Estos, evidentemente, son factores coyunturales que pueden actuar para reducir el precio de venta por debajo de su valor, y para Marx lo pueden hacer de forma casi permanente, atin cuando la cuantia de esta diferencia pueda ser mayor o menor. Sin embargo, estos mismos elementos no pueden actuar, segin la version marxista, hacia arriba de forma casi permanente. Y es aqui donde radica la asimetria del razonamiento: las condiciones coyunturales, que reconocidamente no son tales, sélo actiian sobre el precio de venta en una direccidn. Si estos razonamientos se aplicasen sobre el precio de produccién, las conclusiones serian claramente diferentes; en la agricultura el producto se vende a un precio que siempre esti por encima de su precio de produccion estricto, debido a la existencia del monopolio de la pro- piedad de la tierra; las circunstancias coyunturales actiian haciendo que aquella diferencia sea mayor o menor, dependiendo de las circunstancias especificas. Este razo- namiento no esté viciado por ninguna asimetria Pasemos ahora a considerar el segundo elemento cen- tral de la teoria marxista de la renta absoluta, su depen- dencia de una composicién organica del capital social agricola menor de la promedio del sistema El primer punto a discutir es si en la extraccién de minerales, en los que en general la composicion organica del capital es elevada y claramente por encima de la promedio, no se produciria renta, lo que seria obvio segin el razonamiento marxista. Pero si de todas formas a las tierras marginales de aquellas explotaciones se les pagase una renta, gno se romperia el encadenamiento de la existencia de la renta absoluta con la composicién organi- ca del capital? La respuesta en este caso estaria en que la «renta absoluta cargada por el propietario del terreno es la renta del sector agricola y no la del sector de extraccion del mineral» (20). Pero gcémo puede ser esto?; {como es posible obtener una renta de un cultivo agricola inexisten- te? No cabe duda de que podria suponerse que la compo- sicion organica del capital agricola del terreno en cuestion deberia ser igual a la habitual de la agricultura en aquel momento; pero esto significaria una clara distorsion res- pecto al origen habitual de la renta. Consideremos qué es lo que sucede en este caso con los precios de produccién del mineral. Dado que su composi- cién organica del capital es superior a la promedio del sistema, su precio de produccién estricto estaria por encima de su valor, pero seria inferior a su precio de venta, ya que tendria que pagar la renta, cualquiera que fuese la forma de su determinacién. En consecuencia, el precio de los minerales tendria que aumentarse por encima de su precio de produccién —y en consecuencia por encima de su valor— para pagar la renta. {Y no era esto lo que la teoria marxista de la renta absoluta afirmaba que no podia pasar en la agricultura?; jcudl es entonces la dife- rencia que hay entre la «existencia de propiedad» en ambos casos que parece que se comporta de modo dife- rente, permitiendo, en el caso de la mineria, que se venda por encima de su valor, pero, sin embargo, obligando a que en la agricultura se venda a valores? En'la medida en que la institucién de la propiedad privada de la tierra es la misma en ambos casos, sus efectos no pueden ser diferentes. Lo que sucede es que se hace imposible expli- car, dentro de la teoria marxista de la renta absoluta, cémo ésta puede coexistir con composiciones organicas dei capital mayores que la promedio. Sin embargo, es perfec- tamente compatible con una teoria simple de monopolio. Volvamos a la renta agricola estricta. Para Marx, como sabemos, esta renta absoluta dependia inexorable- (20) Murray, R: Op. cit. p. 112 135 mente de que la composicién organica del capital agricola fuese menor que la promedio del sistema, y, por tanto, cuando esta relacin dejase de cumplirse la renta absoluta desapareceria. {Quiere esto decir que entonces la tierra marginal seria arrendada gratis?, porque esto podria ser controvertible. La respuesta estribaria en que «una com- posicion organica creciente refleja la subordinacion de la tierra al capital, El «output» varia crecientemente, con los «inputs» de capital en lugar de hacerlo con los «inputs» de Ia tierra. Las bases materiales para la zenta de todos los tipos se disuelven de esta forma. La parcela marginal tiende a desaparecer, juntamente con la renta absoluta, y asi, el problema» (21) Pero en este argumento hay entremezcladas una situa cién tendencial y una actual. O, utilizando otras palabras, se entremezclan una situacién a corto o medio plazo y una situacién a largo plazo. Porque, efectivamente, en el largo plazo, y suponiendo un hipotético grado de agricultura intensiva con una elevada composicin organica del capi- tal, la dependencia del proceso productivo del «input» tierra puede ser despreciable. Esto significaria que el factor institucional de la existencia de la propiedad privada de la tierra perderia toda su relevancia, desapareciendo, por tanto, la causa de la renta de todo tipo, incluida la diferencial, ya que al no ser la tierra un «input» apreciable, sus diferentes fertilidades ya no jugarian ningiin papel y en consecuencia desapareceria la tierra marginal. Este argumento, en cuaquier caso, no esta respondien- do a la verdadera cuestién apuntada: que la composicion organica del capital agricola se eleve por encima de la promedio. Y esto bien pudiera suceder en un estadio de desarrollo tecnolégico y de aplicacion de la.tecnologia, tal que el «input» tierra juegue un papel relevante en la determinacién de las variaciones crecientes del producto agricola; (esto seria un dato susceptible de comprobacién, 0 rechazo, historica, pero no cabe ninguna duda de que en el peor de los casos es una posibilidad que hay que (21) Murray, Re Op. eit, p. 12. considerar). Cuando esto sucediera, la renta_absoluta habria desaparecido, por estar su precio por encima de su valor; pero, sin embargo, la tierra marginal no seria dada gratis, sino’ que exigiria una renta y se apropiaria de una parte del excedente, y con ella todas las demas tierras exigirian una renta independiente, y por encima, de su renta diferencial: una renta que seria debida al poder de monopolio, que se derivaria de la propiedad y que seria un fendmeno permanente, aun cuando su cuantia variase de acuerdo con las circunstancias del mercado. Para la obtencién del concepto de renta absoluta, Marx supuso que existia un poder de monopolio de la propiedad de la tierra; nuestro contraargumento y nuestra concepcién alternativa de la renta absoluta tambien pre- supone este mismo poder de monopolio, Esto es equiva- lente a afirmar que la clase de propietarios constituye un monopolio de clase que entra en colisién con el monopolio de clase de los capitalistas (22). Pero tampoco es éste un punto que pase sin su correspondiente objeccién; asi, V. Bortkievitch (23) plantea hasta qué punto este supuesto de monopolio de clase de los propietarios no esta en contradiccién con la existencia de renta diferencial inten- siva de capital. Planteandolo mas concretamente, en aque- llas tierras en las que se empleen métodos mas eficientes la renta diferencial seré mayor; en consecuencia, los terrate- nientes competiran tratando de atraer a los capitalistas mas eficientes, produciendo de esta forma una tendencia a la anulacién de las rentas absolutas que dependian de que el monopolio de propietarios pusiese impedimentos a la entrada de capital. Vale la pena, en este punto, detenerse a considerar como la competencia entre los propietarios no suprimiria la renta diferencial, ya que en el caso de que ésta no fuese exigida por el propietario de alguna tierra no marginal, el capitalista arrendatario estaria obteniendo un beneficio 22) Con tos puntos comunes antes mencionados. (3). Bortkievtch, V.: Le Teoria econdmica di Marx e altro ragei. Biraudi, Tori 10, 1971 por encima del promedio. Esto originaria competencia entre los capitalistas para acudir a este terreno, y el propietario en cuestién oiria la sefial de alarma de estar desperdiciando renta. Pero se podria argumentar que entonces para acudir a estas tierras los capitalistas tendrian que dejar aquellas otras tierras que exigiesen las rentas diferenciales, incitando a los propietarios de éstas a dejar de exigir tambien su renta; y asi aumentar la tasa prome- dio de beneficio de todos los capitalistas agricolas: pero existira una tierra, o un capital —la marginal—, que no podria seguir este proceso, y donde una vez suprimida la renta absoluta, no existirian ulteriores posibilidades. La misma competencia de los capitalistas por escapar de esta tierra, necesariamente acabard por obligar a la aparicién de las rentas diferenciales, aun a pesar de que los propie- tarios de las tierras no constituyesen un monopolio. En otras palabras, en tanto que para la consecucién de renta absoluta es necesario un monopolio de clase, para la renta diferencial no lo es. Las condiciones de la primera son mas severas. A Ia luz de nuestro anilisis, y volviendo a la objeccién de Bortkievitch, esta clara la validez de la misma. Pero se hace necesario situarla en su justa dimensién; por una parte hay que destacar que s6lo opera en el caso de renta intensiva de capital, y no opera en absoluto, en el caso de renta extensiva. Por otra parte esta la existencia de una serie de privilegios comunes que se derivan de la propiedad y que les afectan como clase, que giran en torno al mantenimiento de la propiedad y los derechos inherentes a ella. Y, en general, podriamos hablar de toda una serie de intereses comunes, como el conseguir precios elevados de los productos agricolas, que aumentarian todas las rentas; tratar de imponer trabas al comercio internacional, que cortaria la renta de todos ellos, etcétera. Ante toda esta serie de elementos que comportan intereses de clase lo suficientemente coherentes como para poder compararse a la clase capitalista, es suficiente la existencia de un elemento aislado de conflictividad interna para dejar de lado los demas intereses comunes? Pero, ademas, como vimos antes, este elemento conflictivo sélo Ilevaria apare- jada la pérdida de la renta absoluta; una vez que ésta desapareciese, qué es lo que impediria a los propictarios, individualmente considerados, darse cuenta de que esta- rian renunciando a la renta absoluta y continuar con el criterio de clase para recuperarla? La competencia entre ellos habria desaparecido y el problema quedaria elimina- do: el monopolio de clase ‘estaria restablecido. att Todavia es posible establecer una ulterior linea de critica al concepto marxista de renta absoluta, que a pesar de que nunca hasta ahora ha sido formulada no deja de ser tan interesante y demoledora como las anteriores. Esta nueva critica se origina cuando reparamos en que la “transformacion de valores a precios” realizada por Marx es claramente insatisfactoria, Cuando se establece la solu- cién «correcta», algunas novedades aparecen en el andlisis, siendo la central que la tasa de beneficio del sistema no coincidiré en general con la razén plusvalia: capital cons- tante mas capital variable, que era la que Marx establecia para el sistema. Paralelamente, y directamente encadenado con este fendmeno, tenemos que en el caso de que postu- lemos que el valor total producido en el sistema sea igual al valor en precios del producto, resultara que la plusvalia total no sera en general igual al beneficio total. Todo esto: es perfectamente conocido, y por lo tanto no vamos a profundizar en ello (24). Procedamos a efectuar la transformacién correcta de los casos establecidos anteriormente utilizando el criterio (24) La razén téenica de esta desigualdad es clara: la composicién orginica del ‘capital que produce las mercancis que forma la plusvaliay el benefcio (el excedente) ‘diferente dela composicién orginica del capital total del sistema. Para nuestros ines ‘& uficiente con adoptar la solucion de Bortkevitch, sin adentrarnos en las ulterior, Y aun inconclusas polémicas. Véase, por ejemplo, Lozano E. «Un seudo-problema: la transformacién de valores en precios», Revista Espatola de Economa,enero-abril, 1975 Vergara, J. M. «Sobre el Capital y el problema de la transformaciénn, Cuadernos de Economia, nim. 5, 1974 139 de Borkievitch, en el caso de existencia de renta. De acuerdo con él hay que transformar tanto los «outputs» como los «inputs», para evitar lo que sucedia en la transformacion marxista, en la que las mercancias se vendian a sus precios y se compraban a sus valores. Asi, pues, si definimos: x: precio por unidad de valor de las mercancias del departamento I x: tasa de beneficio del sistema. R: Renta absoluta. postulamos que precios totales=valores totales (25), y si nos fijamos que por definicidn el segundo departamento vende su producto a su valor, tenemos que la transforma- cién correcta correspondiente al cuadro 3 va a venir en este caso dada por la solucién al siguiente sistema de ecuaciones. (85x+15) (l+* (75x25) (1+ )+ 115x-+125=240 La solucion de este sistema nos dard una transforma- cién coincident con la del cuadro 3, Es decir, la transfor- macién de Marx en este caso (pero solo en este caso, como veremos después) es correcta. Los valores totales se igua- lan a los precios totales, mientras que la plusvalia se reparte en forma de beneficios y rentas; las mercancias se intercambian a sus valores y el sistema es coherente. Planteemos el problema en un marco diferente, intro- duciendo en el esquema marxista un tercer departamento no agricola, esto es, que no genera renta, que utiliza 80 15x 125 (25) Ya que es este postulado de invariacién el que nos garantiza que en todos aquellos sectores en 10s que Ia composicion orginica del capital sea superior al [promedio del sistema, los precios ser mayores que los valores, y viceversa, en todos guellos sectores ex los que Ia composicién organica del capital sea inferior al ‘promedio, los presos estanin por debajo de los valores. Dado que este principio es Fundamental para la teoria marxsta de la renta absoluta, lo establecemos como postulado de invariancia en lugar de adoptar el de Bortkievitch, Véase Setoa, F, «The Transformation Problem», Review of Economic Studies, June, 1987 (traducido en Lozano, art. cit.) 140 unidades de capital constante y 20 de capital variable. Nuestro sistema econémico vendria representado por el cuadro 5. CUADRO 5 Formacién de los precios de venta y de la renta, segin la transformacién de Marx Precio Precio Dow. CVS Valor ‘cote venta I 8 15 18 115 100 17,5 8 2 20 120 100 17S igs 7 2525 1252 100) 125 60 360 360,0 En la transformacion de los valores de las mercancias de este sistema en precios de produccién resulta que, aun cuando se den las igualdades centrales que Marx imponia, las mercancias de los departamentos I y II ya no se venden a sus valores y, en consecuencia, esta transformacion es defectuosa: es necesario transformar también los «inputs». Para esto, y de acuerdo con las definiciones anteriores, obtendriamos el siguiente sistema de ecuaciones (26). (85x+15) (+= (80x +20) (14x (75x+25) (+= T15x-+120 y-+125=360 donde y: precio por unidad de valor de la mercancia del departamento II. Las soluciones a este sistema son: x= 1,023; y=0,978; = =15,37%/o y R=7,7004. Asi, pues, el sistema transforma- do de acuerdo con este criterio seria el que aparece en el cuadro 6. (26) Suponemos que la mercancia producida por el departamento II, que acaba: ‘mos de introdveit, es un bien de Iujo; en eonsecuencia, no formara parte ni del capital variable ni del capital constante oo sane REET FRA Se ERT AONE 2 CUADRO 6 Capital — Capital Precio Precio po, ‘conste. variable cote’ ~—=Beneficio’—-Renta_—_—_‘Venta T 86,8955 15 101.8955 15,6613. — 17,5568 M1 817840 20 © 101,7840 15,6442, = — 17,4282 IM 76,6725 25 101,6725 15,6271 7,7004 125 46,9326 7,7004 360 Tras esta transformacién tenemos que los precios totales se igualan a los valores totales (no podria ser de otra forma, ya que este fue nuestro postulado de invaria- cidn), pero, sin embargo, la plusvalia ya no es igual a los beneficios mas las rentas. Beneficio+Renta=54,6330+60=Plusvalia. Vemnos que cuando se realiza la transformacién y se pasa de plusvalia a beneficios y rentas, el paso de la esfera de produccién a la esfera de distribucién lleva aparejados un salto cualitativo y un salto cuantitativo que resulta en la consecuencia de que ambos ya no son directamente comparables; podemos establecer que la plusvalia es el substrato de los beneficios y rentas, pero no que una masa de plusvalia se convierte en la misma masa de beneficios y rentas, No podemos, en consecuencia, establecer una relacion cuantitativa inmediata entre ambas magnitudes. Esto también opera entre las unidades de intercambio de ambas esferas, los valores y los precios de produccién. El paso de la primera de ellas a la segunda lleva implicito tun salto cualitativo tal que hace inviable el otorgar cual- quier significado a las diferencias cuantitativas existentes entre ellos. Si esto es asi, la renta absoluta como diferencia entre precios de produccién y valores habra perdido todo Su significado cuantitativo. Podemos afirmar que existe renta si se vende a valores cuando el precio de produccion sea inferior, pero carece de sentido el afirmar que esa diferencia constituye la renta, ya que entonces habria que explicar el porqué econémico de que la igualdad entre las rentas mas los beneficios y las plusvalias no se cumpla. 142 Cuando se aplica el sistema marxista de transforma- cidn, donde lo que se plantea es la reasignacién de una cantidad de plusvalia determinada, de acuerdo con el capital total en lugar de con el capital variable, el proceso es valido y no carece de sentido. Pero la transformacién de Bortkievitch deja claro que el problema va mucho mas alla de una simple «correccién técnica». Ya no se trata en absoluto de reasignar una determinada plusvalia, sino de asignar unos precios de produccién —un itnico sistema de precios de produccion— que se fundamente en el principio de igual rentabilidad. Para que el argumento de Marx sobre la renta absoluta fuese vilido seria necesario el cumplimiento simultineo de las dos igualdades, valores totales=precios totales; y be- neficios mas rentas=plusvalias. Y es la ausencia de la simultaneidad de ambas igualdades la que no nos permite la comparacién directa ni la extraccién de conclusiones sobre la cuantia de la diferencia de las magnitudes de las. dos esferas (27). Asi, pues, la renta absoluta existe si el precio de renta esta por encima del precio de produccién estricto, sin relacién clara con el valor. Y este requisito pasa a depender de la existencia de algun determinado grado de poder de monopolio de los propietarios A modo de conclusién parece interesante destacar que una teoria de monopolio de la renta no tendria ningin efecto sobre la teoria del valor marxiana; ésta seguiria siendo valida igualmente. La unica alteracion surgiria en los precios de produccién, que serian obtenidos a partir de los valores, teniendo en cuenta la renta. Por el contrario, esta teoria, y cualquier otra que implicase renta absoluta, invalidaria —como vimos— la teoria del valor de Ricardo. (21) Nétese que en general esto no implica en absoluto la invalidez de los ani en terminos de valores, ni impide el establecimiento de relaciones eausales (por ejemplo, {que para que existan beneficios es necesario que las plusvalias sean posiivas). Pero 1o ‘que impide es establecer relaciones cuantitaivas drectas del tipo de las aplicadas por Marx entre valores precios de prodvccién en el caso de la retta absolute 143 RESUME Lacceptation de Vexistence de la rente absolue de la terre, ce qu'impliquai- rait la violation de la théorie du valeur du travail de Ricardo, se fonde, selon la théorie de Marx, dans la distinction entre valeurs et prix de production, tout ensemble avec le concept de composition organique du capital et de la propriété privée de la terre. L'encadrement de la théorie de la rent absolue de Marx au tour de ces trois points se manque pas de poser des serieux problémes, Tonguement contestés, la discussion desquels s‘ajoute cet article. Peut étre la critique la plus importante qu'on pourrait formuler @ cette théorie marxiste, est en relation avec le probléme de la transformation des valeurs en prix de production. Et cela parce que dans la transformation corrigée de Bortkievich, parmi les valeurs et les prix de production il existe une difference Si tant quantitative comme qualitative, ce qu'invalide Vatribution de signification de rente a sa difference. De toute facon, ils est viable de concevoir la rente absolue comme rente de ‘monopole, avec independence des valeurs. SUMMARY The aceptance of the existence of an absolute land rent, which would imply the violation of the theory of the value of work by Ricardo, is based, according. to Marx, in the distinction between values and production prices, together with the concept of organic composition of capital and of private ownership of land. The insertion of the theory of absolute rent by Marx around these three points creates serious problems, for long time debated, which discussion this articles is joining, Perhaps the rast important criticism that could be made to this Marxist theory, is in connection with the problem of the transformation of values into production prices. And that, because in the transformation, corrected by ‘Bortkievich, Between values and production prices it exists as much a quantita- tive as a qualitative difference, that invalidates the assignment of a meaning of rent t0 its difference. In any way it is possible 10 consider the absolute rent asa monopoly rent, independently of values.

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