0% encontró este documento útil (0 votos)
68 vistas27 páginas

FIL ADD: Bolilla 2

1) El documento habla sobre los delitos contra la vida independiente, específicamente el homicidio. 2) Define que la vida independiente comienza con el nacimiento, una vez que el feto se separa completamente del cuerpo de la madre. 3) Explica que para que haya homicidio, la persona debe haber muerto de acuerdo a los estándares médicos, ya sea por muerte cerebral o cardiopulmonar.

Cargado por

Camila Carreras
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
68 vistas27 páginas

FIL ADD: Bolilla 2

1) El documento habla sobre los delitos contra la vida independiente, específicamente el homicidio. 2) Define que la vida independiente comienza con el nacimiento, una vez que el feto se separa completamente del cuerpo de la madre. 3) Explica que para que haya homicidio, la persona debe haber muerto de acuerdo a los estándares médicos, ya sea por muerte cerebral o cardiopulmonar.

Cargado por

Camila Carreras
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

BOLILLA 2: DELITOS CONTRA LA VIDA INDEPENDIENTE


DELITOS CONTRA LAS PERSONAS

Delitos contra la vida humana

En los delitos contra la vida, el bien jurídico es la vida humana. Toda expresión de vida humana merece una
protección jurídica penal sin importar en qué situación esté (es decir, se protege tanto al moribundo, o a la persona que se
encuentra atravesando una enfermedad terminal, etc.).

OM
La protección de la vida humana comprende el lapso que va desde la concepción hasta la muerte de la persona.
Para protegerla la ley crea dos tipos genéricos de delitos: el aborto, que protege la vida humana dependiente o
prenatal, y el homicidio, que protege la vida humana independiente.

Delitos contra la vida humana independiente

.C Inicio de la vida humana independiente


En esta clase de delitos el bien jurídico que se protege es la VIDA HUMANA INDEPENDIENTE, es decir, un ser que no
DD
requiere de otro para sobrevivir.

El hecho que nos marca el inicio de la vida independiente y nos permite salir de la figura del aborto para entrar a
la del homicidio, es el nacimiento. Por lo tanto:

a) Antes del nacimiento y después de la concepción, la destrucción de la vida se llama “aborto”.


LA

b) Después del nacimiento y hasta la muerte, la destrucción de la vida se llama “homicidio”.

Es importante precisar en qué momento tiene inicio el nacimiento. Para ello se establecieron diversos criterios:

1. Una postura nos dice que el nacimiento empieza con los trabajos de parto (contracciones o dolores) y termina con
FI

la separación completa del feto del vientre de la madre.

2. Otro autor afirma que el nacimiento comienza cuando el feto empieza a recorrer el trayecto útero vaginal y
culmina con la expulsión total del feto.


Estas dos primeras posturas traen inconvenientes a la hora de fijar de manera precisa el momento del nacimiento,
pues se parte de un proceso y no de un hecho que nos de mayor certeza objetiva.

3. Ricardo Núñez, por su parte, defiende la idea que el nacimiento comienza con el proceso de expulsión del feto
del seno materno, mientras que la finalización debe determinarse por los expertos en cada caso en particular.
El problema de ello -como dice Creus- es que muchos casos pasarían a depender del arbitrio médico.

4. Por su lado, para Buompadre, el nacimiento se da con la separación completa del feto del cuerpo de la madre, con
independencia de que se produzcan otros hechos (ej.: que se produzca el corte del cordón umbilical o que se constaten otros signos
vitales). Es recién a partir de este momento en que el ser humano adquiere vida independiente, con total
autonomía respecto de su madre. Esta es la postura que adopta la cátedra.

Fin de la vida humana


Los delitos contra la vida independiente comienzan, como se dijo, a partir del nacimiento, y terminan con la muerte
del ser humano. Pero ¿cuándo se considera que se ha producido la muerte de una persona?

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
2

En nuestro país, tenemos una regulación específica en el CCyC respecto al momento en que se produce la muerte
de una persona, concretamente en los arts. 93 y 94. El art. 93 CCyC nos dispone que la existencia de la persona
humana termina con su muerte. Ahora ¿cómo comprobamos la muerte? La respuesta la da el art. 94 CCyC al
establecer que, dicha comprobación queda sujeta a los estándares médicos aceptados y se va a aplicar para ello la
legislación especial en materia de ablación de órganos. De esta manera, el CCyC lo que está haciendo, es remitirnos
a la ley 27.447 -antes ley 24.193 que fue modificada por esta nueva- de Trasplante de órganos, tejidos y células,
particularmente a sus arts. 36 y 37. Esta ley permite el trasplante de órganos y, justamente, para no quitar
órganos a una persona que todavía está viva, establece un criterio médico para poder realizar este tipo de
intervención quirúrgica, determinando cuando se considera que una persona a muerto.

Así, la ley 27.447 en su art. 36 nos establece que una persona es considerada muerta cuando hay un cese
irreversible de las funciones circulatorias (se refiere a la muerte cardiopulmonar) o encefálicas (se refiere a la muerte
cerebral), las cuales se van a reconocer por medio de un examen clínico que se va a llevar a cabo dentro de un período

OM
determinado de observación. Todo este procedimiento clínico va a estar determinado por un protocolo del
Ministerio de Salud, como lo establece su art. 37.

Determinar el momento de la muerte es muy importante, ya que, después de muerta la persona, no podrá cometerse
el delito de homicidio porque no existirá sujeto pasivo. Por lo tanto, cualquier acción que un sujeto realice contra
una persona muerta es una conducta atípica, no hay ningún delito en el CP que tenga por objeto una persona muerta

.C
(el único delito que puede haber, pero no es contra la vida, sino que es un delito contra la propiedad, se da cuando se extorsiona a una persona
ocultado un cadáver, pidiéndole luego un precio o un rescate).

Homicidio simple -art. 79-


DD
Elementos que integran el tipo objetivo del homicidio:

 Los sujetos:
LA

— Sujeto activo: la expresión “al que” utilizada por el art. 79, hace referencia la indeterminación del
sujeto, es decir, que es un delito que puede ser cometido por cualquier persona, de cualquier género,
de cualquier profesión, cualquier edad, etc. El tipo no requiere ninguna condición especial en relación
al sujeto activo del homicidio, como si ocurre en los llamados delitos especiales propios, donde al autor
se le exige tener una determinada calidad o cargo o condición especial (ej.: ser funcionario público -arts. 80 inc.
FI

9; 144 bis; 249; 257; 260, etc.-; ser magistrado – arts. 257; 269, etc.-; ser abogado -art. 271-; ser padre, madre, tutor o guardador
-art. 80 inc. 1; 119 inc. b; etc.-, etc.).

— Sujeto pasivo: puede ser cualquier persona, con vida independiente. Pero, debe tratarse de una
persona distinta al autor, como surge del art. 79 con la expresión “a otro”. Por lo tanto, quien no mata


a otro sino a sí mismo no realiza el tipo de homicidio, sino que se suicida, y es una conducta no tipificada
por nuestro DP, por ende, es indiferente para el derecho.

 La acción típica: cosiste en “matar a otro”, es decir, causar la muerte de otra persona, quitarle la vida.

Es un delito de comisión, lo que significa que la acción de matar es siempre activa, siempre hay un hacer.

Hay una discusión en cuanto a si es un delito que admite comisión por omisión (omisión impropia), o sea, matar por
medio de un no hacer. Existe una posición minoritaria que considera que matar por omisión es contraria el
principio de legalidad, dado que, desde una interpretación gramatical de la figura, matar implica un hacer, no
se puede matar sin hacer. Pero, la posición mayoritaria que se impone en la doctrina y la jurisprudencia es
aquella que admite la producción del homicidio por omisión impropia, la cual, para que se configure exige la
necesidad que exista una persona en posición de “garante”, es decir, aquella que tiene el deber jurídico de
actuar para evitar la producción del resultado no querido por la ley penal (la muerte de la persona). Entonces, si el
homicidio se produce por comisión por omisión, al sujeto que se encuentra en esa posición de garante se le va
a atribuir el resultado porque lo debía evitar, o sea, debía evitar la muerte de la persona.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
3

Las fuente de la posición de garante eran tres:

1. La ley: cuando es el ordenamiento jurídico el que vincula a una persona con el bien jurídico individualmente. En el
caso del homicidio se refiere a que una persona tiene el deber de garantizar la vida de otro ser humano, como,
por ejemplo, ocurre el caso de la responsabilidad parental (patria potestad) en relación a los padres respecto de sus
hijos; o en la curatela o tutela, etc.

2. El negocio jurídico: cuando por medio de un contrato la persona asume obligaciones para preservar el bien jurídico.
En relación al homicidio esto se daría, por ejemplo, cuando se contrata una niñera que asume la responsabilidad
de cuidar a los niños. Ella se encuentra en posición de garante de la vida de aquellos niños, por lo que, si un niño se
cae a la pileta en presencia de ella e intencionalmente deja que se ahogue, estaría cometiendo un homicidio por
comisión por omisión.

3. La conducta precedente: cuando una persona culposamente crea una situación de riesgo para el bien jurídico. Por

OM
ejemplo, si una persona atropella a otra por manejar de manera imprudente, entonces va a tener el deber de parar
el auto para ayudarlo porque fue el conductor quien creo la situación de peligro hacia el peatón. Por lo tanto, el
conductor está en posición de garante respecto al peatón, por lo que, si lo atropella, no se detiene, lo abandona y
el peatón muere, comete homicidio por omisión impropia.

El homicidio es un delito de resultado material, se consuma con la producción de la muerte de otra persona.
Por lo tanto, al ser un delito de resultado, la acción del sujeto activo puede detenerse en la fase de

.C
tentativa, por lo que ésta última es admitida, al igual que las distintas formas de participación (ej.: si un
sujeto con la intención de matar a otro le ejecuta 4 disparos, pero no lo mata, al autor se le va a imputar de homicidio simple en grado
de tentativa).
DD
 Relación de causalidad: por ser un delito de resultado, tiene gran importancia la relación de causalidad entre
la acción y el resultado típico. Requiere para su configuración que entre la acción y el resultado exista un nexo
causal (ej.: entre la acción de envenenar de María y la muerte de Juan exista un nexo de causalidad, es decir, que Juan se muera como
producto del proceso químico que desencadena en un mal funcionamiento de su organismo a partir del veneno que María le suministró.
Ahora, no va a haber nexo de causalidad, si Juan muere por un paro cardio respiratorio porque se asustó cuando María le dijo que le dio
comida envenenada).
LA

 Imputación objetiva: la sola existencia de nexo causal no es suficiente para imputar el resultado al autor del
delito, sino que son necesarios, además, los criterios de la imputación objetiva para poder comprobar si la
conducta del sujeto activo ha creado o incrementado un riesgo no permitido para el bien jurídico -en este caso la
vida independiente-, y, una vez, comprobada la existencia de ese riesgo prohibido, determinar si el resultado fatal
FI

ha sido ocasionado directamente por la producción de ese riesgo no permitido. Comprobando esto último se va
a poder decir que el resultado es objetivamente es imputable al autor, de lo contrario, por más que exista un
nexo causal entre la acción u omisión y el resultado dañoso, la conducta del autor va a resultar atípica por no
poder configurarse el tipo objetivo de la norma.


 Es un delito de medios indeterminados, es decir, es indiferente el medio por el cual se haya causado la muerte.
El medio empleado tiene importancia, cuando la ley lo ha tenido en cuenta como una circunstancia agravante
(ej.: uso de veneno o cualquier otro medio insidioso -art. 80 inc. 2-, o por un medio idóneo para crear un peligro común -art. 80 inc. 5-).

Elementos integrativos del tipo subjetivo:

Vale recordar que el tipo subjetivo hacía referencia a que, el sujeto conoce todos los elementos objetivos del tipo
penal y, además, quiere llevarlos adelante (ej.: el sujeto conoce que mata a una persona, que está apretando un gatillo, conoce y desea
que se produzca el resultado que es la muerte). A partir de ahí se puede decir que, el homicidio es un delito doloso (recordar
que la regla son los delitos dolosos, pues nuestro DP adopta un sistema de numerus clausus, siendo la excepción los delitos culposos, o sea aquellos
que se cometen por negligencia o imprudencia). El homicidio es una figura dolosa que se caracteriza por la conciencia y
voluntad de llevar adelante la conducta para matar a una persona.

Admite dolo directo (de primer y segundo grado -o indirecto-) y dolo eventual.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
4

Hay dos tipos de errores que pueden influir en esta figura:

a. Error en la persona: se da cuando el sujeto activo, creyendo por error que mata a determinada persona,
por equivocación mata a otra (ej.: disparo contra Luis y lo mato, creyendo que es Pedro, a quien quería matar realmente). Aquí
el autor responde por homicidio simple, ya que la ley no hace distinción entre las personas, todas son
protegidas por igual.

b. Error en el golpe: se da cuando el sujeto activo quiere matar a una persona determinada, pero, por un
desviación en el curso causal de la acción, se produce la muerte de otra persona distinta (ej.: quiero matar a
Pedro, apunto y disparo, pero por mi mala apuntaría o por otra causa, el disparo se desvía y mato a José). Aquí indudablemente
el autor es culpable, pero ¿qué se le imputa? Se dieron dos soluciones:

— La solución que predomina en la doctrina y jurisprudencia nos dice que se lo debe se lo debe imputar

OM
por homicidio simple, ya que, el homicidio producido (mato a José), si bien no es idéntico al delito querido
(matar a Pedro), jurídicamente es equivalente: ambos son homicidios simples.

— La solución más moderna -que es la que sigue Arocena- nos dice que, el autor debe ser imputado por la
tentativa de homicidio en concurso con homicidio culposo -o lesiones culposas, sino no llega a causarle
la muerte- (siguiendo el ejemplo anterior sería: tentativa de homicidio respecto de Pedro en concurso con homicidio culposo
respecto de José).

.C Homicidios agravados
DD
Homicidio agravado por el vínculo -art. 80 inc. 1-

El fundamento de esta agravante está dado por el mayor deber de respeto por el vínculo de sangre (ej.: entre padres
e hijos, abuelos y nietos, etc.) o por la relación que une al sujeto pasivo y activo (ej.: ser marido y mujer).
LA

Elementos objetivos:

 Sujeto activo y pasivo: se trata de un delito donde el sujeto activo y pasivo no puede ser cualquier persona,
sino que son sólo aquellas (sin importar la orientación sexual) que se encuentran en condición de violar aquel deber de
FI

respeto y, por ello, se los castiga de forma más grave. Es decir, estaríamos frente a un delito especial en
sentido impropio en cuanto al autor y a la víctima, pues sólo pueden ser sujeto activo como pasivo de esta
agravante personas que revistan la calidad de ascendientes (padres, abuelos, etc.), descendientes (hijos, nietos, etc.),
cónyuges o ex cónyuges y aquellos que estén o hayan estado en una “relación de pareja”.


a. Ascendientes y descendientes: son aquellos que se encuentran ligados por un vínculo de parentesco “por
consanguinidad” ascendente (padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, etc.) o descendente (hijos, nietos, bisnietos,
tataranietos, etc.). La ley no impone límites en línea recta tanto para ascendientes como para descendientes
(es decir, la agravante se da si el hijo mata al padre, el padre al hijo, el nieto o bisnieto al abuelo o bisabuelo respectivamente, el
abuelo o bisabuelo al nieto o bisnieto respectivamente, etc.).

Los hermanos y los parientes por afinidad (cuñados, suegros, nueras, yernos, tíos, primos, padrastros, etc.) quedan
fuera de los supuestos de la agravante del art. 80 inc. 1, por lo que sólo en estos casos hay homicidio
simple ¿Por qué? Pues la ley habla de ascendientes y descendientes, y ellos no lo son.

¿Qué pasa con los hijos o padres adoptivos? ¿Rige o no la agravante? Un sector dice que, con motivo
de las modificaciones que se produjeron con la sanción del nuevo CCC, en relación el vínculo filial nacido
de la adopción, están equiparados con los ascendientes o descendientes consanguíneos, por lo que
deberían ser admitidos dentro de esta agravante -esta es la opinión de la cátedra-. Otra de las posiciones -que
es la mayoritaria- dice que ascendencia y descendencia, de acuerdo a lo que dice la Real Academia Española,

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
5

se refieren a un vínculo sanguíneo, y los padres e hijos frutos de la adopción no tienen ese vínculo, por lo
tanto, aquellos parientes por adopción no entrarían dentro de esta agravante

b. Cónyuge: son cónyuges aquellos que han contraído matrimonio legítimo y válido celebrado de acuerdo con
lo dispuesto por la leyes del país (art. 401 y ss. CCyC).

c. Excónyuge: es quien ha estado unido con el sujeto activo de delito a través de un vínculo matrimonial que
se ha disuelto por separación de hecho, divorcio declarado judicialmente (cómo lo establece el art. 435 inc. c
CCyC) o que ha sido anulado (art. 424 y ss. CCyC).

d. Persona con quien se mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia: el
término “relación de pareja” es un elemento normativo de carácter cultural, por lo que nos tenemos que

OM
remitir a pautas sociales para conocer a qué se refiere con ello el tipo penal.

Se puede decir de manera aproximada que con “relación de pareja” se está queriendo dar a entender que
es aquella que tiene lugar entre dos personas de cualquier sexo, unidas por un vínculo sentimental de
carácter amoroso y de cierta estabilidad o permanencia en el tiempo, aunque no fuere continua. Esto idea
dejaría afuera las relaciones pasajeras, transitorias o amistosas.

.C
Más allá de esta definición, la expresión “relación de pareja” resulta confusa en cuanto a las cualidades
o características que deben tener dos personas para considerar que están dentro de ese tipo de relación
especial. Surgen muchas dudas, tales como, si es necesario tener un cantidad determinada de citas; si
DD
debe mediar un reconocimiento social como “novios”, si se deben haber mantenido relaciones sexuales; si
tiene que ser una relación monógama, etc. Son muy variados los interrogantes que se presentan y llevan
a que se realicen muchas interpretaciones muy distintas unas de otras, violando de esta forma el
“mandato de certeza” que deriva del principio del legalidad, pues la ley penal no está usando un leguaje
claro, preciso, completo y objetivo.
LA

Por otro lado, para que se configure la agravante, no es necesario que exista -o haya existido- entre
sujeto activo y pasivo, “convivencia”, o sea, que uno viva -o haya vivido- en compañía del otro y bajo el
mismo techo. El término “convivencia” también es muy amplio y da lugar a interpretaciones diversas, con
lo cual el legislador vuelve a contrarias el principio de legalidad por indeterminación de la norma penal.
FI

Debe quedar claro que en todos los supuestos de los delitos calificados por el vínculo no hay distinción de sexos
entre el sujeto activo y pasivo, ni tampoco se requiere que el homicidio se de en un contexto de violencia de género.

Elemento subjetivo:


Esta agravante supone el actuar doloso del autor. A su vez, el autor debe conocer el vínculo de parentesco o
de pareja, es decir, debe saber que está matando a su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, pareja o
ex pareja.

Homicidio agravado por ensañamiento -art. 80 inc. 2-

¿Qué es el ensañamiento? Es un aumento deliberado e inhumano del dolor sobre la víctima. Es un modo de
matar por el cual, el autor, deliberadamente, busca producir un mayor dolor y sufrimiento físico o psíquico a la
víctima.

Tiene que haber una correspondencia entre el método elegido para matar y el aspecto subjetivo. Que el autor
tenga una personalidad violenta o que haya actuado con furia (ej.: que haya matado dando gran cantidad de puñaladas o golpes,
o haya efectuado varios disparos sobre la víctima) no es suficiente para que se configure el ensañamiento, sino que se
requiere, además, que el autor haya actuado de manera deliberada, o sea, con la intención de causar mayor
sufrimiento (no sería ensañamiento que la víctima se desangre con un dolor terrible por el disparo recibido, ya que no está dentro de la

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
6

voluntad del autor causar mayor dolor. Si bien el dolor se produjo, no hay correspondencia con la parte subjetiva, es decir, la intención de que la
víctima sufra). Por esta razón, es un delito que se caracteriza subjetivamente.

Homicidio agravado por alevosía -art. 80 inc. 2-

El fundamento de la alevosía es la menor posibilidad de defensa de la víctima y la mayor posibilidad de éxito en el


autor.

Se mata alevosamente cuando el sujeto activo planifica o se aprovecha de una circunstancia prexistente donde
actúa sin riesgo personal y se garantiza el éxito del resultado. Es decir, hay dos requisitos:

a. Uno objetivo: que la víctima se encuentre indefensa (situación que es buscada por el autor o aprovechada) al

OM
encontrarse impedida de poder oponer resistencia frente a la acción del sujeto activo, ya sea porque se la
agrede de forma desprevenida (ej.: cuando se ataca por la espalda) o la víctima está desprotegida (ej.: dormida,
maniatada).

b. Uno subjetivo: consiste en que el autor haya buscado (ej.: me escondo detrás de un árbol sabiendo que la víctima abre
la puerta a determinada hora y le meto un tiro en la espalda. Busque la situación) o aprovechado la situación para actuar sin
riesgos (ej.: matar a una persona que está dormida).

.C
Si no hay ninguna de estas dos intenciones, no habría conexión entre la parte objetiva y la subjetiva, que
es el querer actuar sin riesgos o sobre seguro.
DD
Sólo es necesaria la preordinación, sin necesidad de que exista premeditación (se premedita cuando el sujeto
empieza a planificar todo para cometer un determinado delito). Esto quiere decir que alcanza con aprovechar las
circunstancias que están existentes (ej.: entrar a una casa y hay una persona dormida y matarla. Yo no premedité entrar a
cierta horario sabiendo que esa persona iba a estar durmiendo, pero si entro y me encuentro que la persona estaba durmiendo y actúo
sobre seguro, hay una preordinación, aprovechando estas circunstancias para actuar, con una defensa por parte de la víctima imposible
de ejercer y sin riesgo para mi persona).
LA

Hay casos en que el sujeto pasivo se encuentra siempre indefenso, como, por ejemplo, en el caso de los bebes o
una persona incapaz (ej.: porque se encuentra en un estado vegetativo o comatoso). La pregunta aquí es ¿hay alevosía en estos
casos? No podemos hablar de un actuar alevoso como consecuencia de considerar ciertas características propias
de la víctima, como lo son edad o salud. Es decir, en estos supuestos el sujeto pasivo está en un estado de
FI

indefensión significativa y constante, pero esta es una mera circunstancia objetiva que no alcanza por sí sola para
que se configure la alevosía. Lo que se requiere es que el sujeto activo haya creado o aprovechado ese estado de
indefensión significativa (ej.: tomar al bebe y llevarlo a un lugar alejado de la madre para matarlo sin riesgos).

Homicidio agravado por uso de veneno -art. 80 inc. 2-




El fundamento de esta agravante es la menor posibilidad de defensa de la víctima ¿Por qué? Pues lo que caracteriza
a este delito es la insidia al suministra el veneno, o sea, cuando se lo hace de manera oculta, disimulada o
engañosa. De esta manera, la víctima no sabe que se le está dando veneno, colocando es una clara situación de
indefensión frente al victimario.

¿Qué es el veneno? La definición médica de veneno nos dice que es toda sustancia, que introducida en el cuerpo
humano por cualquier vía normalmente mata en virtud de las transformaciones químicas que produce en el
ser humano. De este concepto se desprende:

 El veneno es “toda sustancia”, es decir, puede ser de origen animal (el veneno de una víbora), vegetal (el veneno de
alguna planta tóxica) o mineral (arsénico, mercurio, plomo, etc.), ya sea de carácter sólido (un raticida), líquido (sustancias
corrosivas -ácidos-) o gaseoso (plaguicida o insecticida).

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
7

 Se puede suministrar por “cualquier vía”, o sea, puede suministrase de manera oral, respiratoria, epidérmica
(que laven una herida con un líquido envenenado) o cualquier otra vía.

¿Qué no se considera veneno? No entra dentro del concepto de veneno aquellas sustancias que se introducen en
el cuerpo humano, o en contacto con él, matan por procesos mecánicos (engerir vidrio) o térmicos (alguna sustancia que
produzca calor al introducirse en el cuerpo), tampoco aquellas que no son letales normalmente, aunque puedan serlo en el
caso concreto en virtud de las condiciones de la víctima (darle azúcar a un diabético).

Homicidio agravado por utilización de procedimiento insidioso -art. 80 inc. 2-


Tiene el mismo fundamento que el homicidio agravado por utilización de veneno.

OM
Procedimiento insidioso es todo aquel que, sin constituir administración de veneno, implica un engaño o artificio
que no permite a la víctima conocer la dañosidad de dicho procedimiento. Dicho de otra manera, se da cuando
se mata ocultando la forma de matar pero que no sea la introducción de veneno. Es otra sustancia que, aplicada en
forma insidiosa, es decir, ocultando u ocultando su aplicación, genera la muerte de la víctima.

Esta agravante se da en aquellos casos donde el sujeto activo mata suministrando de manera insidiosa cualquier
otra sustancia que pueda provocar la muerte, pero por definición no es veneno (ej.: vidrio molido, darle azúcar a un diabético,

.C
o una alta dosis de insulina ultrarrápida a una persona que no es diabética, etc.).

Homicidio agravado por el concurso de dos o más personas -art. 80 inc. 6-


DD
El fundamento se centra en la menores posibilidades de defensa de la víctima y, a su vez, esta agravante tiene
que ver con la mayor posibilidad de éxito, pues mientras más personas participan, mayor es en la posibilidad de
alcanzar un resultado exitoso.

Para que se configure esta agravante el tipo requiere que se den dos aspectos:
LA

a. Aspecto objetivo: es necesario que intervengan en el hecho, por lo menos tres personas, ya que la ley se
refiere al que matare junto con otras dos (o más) personas. O sea, tienen que intervenir el autor y por
lo menos dos personas más. Se requiere la presencia activa de los tres (o más) al momento de la
consumación del hecho, el autor ejecutando la acción de matar y los demás sujetos activos realizando actos
materiales (que constituyan o no la acción de matar) o actos puramente morales. No se requiere que haya asociación
FI

ilícita, sino de una participación activa de tres personas o más en el hecho.

Los sujetos distintos al autor al momento de llevar a cabo el hecho, pueden serlo en calidad de coautores
(ej.: los tres sujetos apuñalan a la víctima) o cómplices necesarios o no necesarios (ej.: un sujeto apuñala -autor- mientras


los otros dos sujetos sostienen a la víctima para que aquel pueda hacerlo – cómplices). El CP no requiere que todos los sujetos
intervengan en la ejecución del hecho, es decir, que sean todos coautores.

b. Aspecto subjetivo: se requiere el concurso premeditado -no alcanza la preordenación-, es decir, que los sujetos
se hayan puesto de acuerdo previamente no solo para matar a la víctima, sino también para realizarlo en
grupo y luego lo hagan. Se hace referencia a que debe existir convergencia intencional, o sea, todos tienen
la misma representación y dirigen su voluntad a un mismo hecho.

De esta manera no bastaría que, ocasionalmente, tres o más individuos dieran muerte a otro; se requiere
haya habido un acuerdo para ejecutar en delito en forma conjunta (ya sea en calidad de coautores o cómplices, como
se dijo anteriormente).

Este actuar premeditado en conjunto, supone que los que participan deben ser capaces penalmente, esto
es imputables. Si no hay discernimiento, no puede haber un acuerdo válido (ej.: si la persona es menor de edad, o
tiene una deficiencia mental, o se actúa de manera coaccionada por lo que actúa bajo una causa de inculpabilidad, etc.).

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
8

Homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria -art. 80 inc. 3-


El fundamento de esta agravante está dado por el bajo motivo que inspira la ejecución del hecho, que se refiere
a matar con el sólo ánimo de lucro, es decir, matar con el fin de recibir una suma de dinero o un bien o cualquier
otro beneficio apreciable económicamente.

Para que se de esta agravante es necesario que exista un pacto o acuerdo criminal, o sea, un acuerdo de voluntades
(que no requiere formalidad alguna) realizado entre -al menos- dos partes:

a. quien manda a matar y paga o promete pagar cierta cantidad de dinero, un bien o cualquier otro beneficio
valorable en dinero.
b. el sujeto que ejecuta el homicidio en razón de ese pacto.

OM
Existiendo pacto y ejecutando el homicidio en razón de aquel acuerdo, se configura el delito, sin importar que el
precio se pague antes o después del homicidio, o que no se pague.

Cuando el tipo penal se refiere a “precio o promesa remuneratoria” no alude a una dos formar de incentivo
distintas, en los dos casos la finalidad es la misma (matar para cobrar el precio), la diferencia radica en el momento de
recepción: el precio supone el pago anticipado, mientras que la promesa es un compromiso de pagar posteriormente.

.C
Con respecto al tipo subjetivo, alcanza con conocer que el homicidio se lleva a cabo a cambio de un pago o promesa
de pago, sin que el ejecutor conozca la identidad de la víctima, a tal punto de que, si hay error en la persona, la
agravante se mantiene.
DD
El hecho queda consumado cuando se mata a la persona en razón del pacto, pero el sólo acuerdo criminal entre las
partes no se considere comienzo de ejecución del delito, sino que es un acto preparatorio, por lo tanto, no es
punible.

La responsabilidad del instigador, o sea, de la persona que ofrece o entrega el dinero o bien, es igual a la que tiene
LA

quien ejecuta el homicidio. Por lo tanto, al momento de calificar este hecho corresponde asignarles a ambas
personas la condición de coautores del delito de homicidio.

Homicidio agravado por haberse ejecutado por placer -art. 80 inc. 4-


FI

El fundamento de esta agravante es la mayor perversidad del autor, es decir, los motivos que lo llevan a matar.

El placer es la sensación de contento o de satisfacción que produce cierto hecho o circunstancia, en este caso,
la producción de la muerte de la víctima. En otras palabras, un sujeto mata porque le gusta matar.


Lo importante es saber que sólo el hecho de que el sujeto activo sienta placer por haber producido la muerte de
la víctima, no alcanza para configurar la agravante. Se requiere esencialmente que ese placer inhumano de matar
haya sido el que motivó la acción de matar, o sea, que dirija la ejecución del homicidio, por lo que vemos que hay
un importante requisito subjetivo.

Homicidio agravado por haberse ejecutado por codicia -art. 80 inc. 4-


Aquí también el fundamento del agravante tiene que ver con el motivo, es decir, un motivo perverso.

La codicia, según la Real Academia Española, es una apetito desordenado de riquezas.

En esta figura delictiva no se trata simplemente de actuar con un fin de lucro (cómo ocurre con la agravante por precio o
promesa remuneratoria), sino de codicia, y ésta va más allá de fin de lucro, porque es un deseo exagerado y desmedido
de lograr ganancias o provechos materiales, mediante la obtención de dinero, bienes o liberándose de cargas
u otras circunstancias (por eso se dice que es un apetito desordenado de riquezas). No importa la magnitud del beneficio a
obtener, puede ser grande o chico, es más, cuanto más chico sea el beneficio, más indicio de codicia hay.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
9

Esta agravante tiene un requisito subjetivo fundamental: la codicia tiene que ser el móvil por el que el autor mató
o intentó hacerlo.

El delito se configura con la consumación del homicidio, sin importar que el sujeto activo luego se le haga imposible
recibir la ventaja económica (ej.: quien mata a su hermano para obtener toda la herencia de sus padres, ignorando que aquel ha dilapidado
su fortuna).

Ejemplos de homicidio por codicia puede ser: matar a su hermano para quedarse con toda la herencia de sus padres, el
subgerente que mata al gerente para ser designado en su lugar, matar a otro para no tener que pagarle la deuda, etc.

Homicidio agravado por haberse ejecutado por odio racial o religioso -art. 80 inc. 4-
El fundamento de mayor punición en este agravante radica en los motivos que ha tenido el autor para matar, es

OM
decir, aquello impulsos que han determinado la ejecución del homicidio. En esta figura se trata de móviles
específicos que son el odio racial o religioso, los cuales se traducen en una mayor culpabilidad al exteriorizarlos.

¿Qué se entiende por odio? El odio es la aversión o repugnancia que el agente tiene por otra o grupo de
personas. Hay un sentimiento profundo e intenso de repulsa hacia la víctima por la pertenencia a un grupo,
generalmente considerado vulnerable -aunque no únicamente-, que motiva al autor a matar.

.C
En el homicidio agravado por odio racial o religioso el autor mata a la víctima por que odia a la raza o religión a la
cual pertenece. Pero, el sólo hecho de matar a alguien por pertenecer a una raza o religión no configura esta
agravante. Siempre se requiere que esté presente el elemento subjetivo, es decir, que la razón o motivo
DD
determinante del homicidio haya sido el odio hacia determinada raza o religión del sujeto pasivo.

Este delito comprende sólo odio por motivos particulares (no al odio, por ejemplo, por ejemplo, ser un determinado equipo de
fútbol o pertenecer a tal o cual partido político, etc.), sino que el legislador circunscribe a odios que, por el motivo que se
originan deben tener una protección especializada: la raza o la religión.
LA

¿Qué entendemos por raza y por religión?

a. Raza: se refiere a aquellas personas que pertenecen a un grupo social que poseen las mismas características
corporales visibles y hereditaria (ej.: color de piel, constitución física, etc.).
FI

b. Religión: hace referencia a aquella personas que profesan la misma confesión, creen en la misma imagen
espiritual, secundan una misma imagen espiritual y practican formas comparables de culto, lo que no incluye a
los ateos (es decir, aquellos sujetos que niegan la existencia de deidades o dioses, o cualquier concepto espiritual, sobrenatural o
trascendente -como lo sería el budismo, hinduismo, taoísmo, etc.-).


Homicidio agravado por utilización un medio idóneo para crear un peligro común -art. 80 inc. 5 -
El fundamento de esta agravante tiene que ver con la posibilidad de expansión del delito, o sea, que no solamente
el autor cause el homicidio de una persona determinada, sino que genere un peligro para personas indeterminadas
-es decir, a cualquier otra persona o grupo de personas- (ej.: lo quiero matar Juan y decido poner una bomba dirigía a él, pero claramente hay
una posibilidad de ese peligro se indeterminado para otras personas).

En esta figura, podemos destacar dos aspectos:

a. Aspecto objetivo: la figura requiere que se mate empleando un medio idóneo para crear un peligro común.
Por lo tanto, esa idoneidad para generar peligro debe ser propia de la naturaleza del medio empleado
para matar (ej.: incendio, explosión, inundación, desmoronamiento, etc.).

Pero la sola utilización de estos medios no basta para configurar esta agravante, pues el medio debe ser
empleado en circunstancias en que pueda producir un peligro común (ej.: si Pedro quiere para matar a Juan y
utiliza una bomba en un lugar descampado sin más personas que ellos dos, no se daría el agravante; pero si la bomba la pone en un

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
10

shopping o área céntrica muy concurrida, dicha circunstancia produce un peligro común para las demás persona que se encuentren en
el lugar, por lo que, en este último supuesto si se aplica el agravante).

No es necesario que el peligro común se produzca efectivamente: basta que el medio empleado -en las
circunstancias en que se emplea- sea idóneo, es decir, sea capaz de crear el peligro común, aunque por razones
extraña al plan del autor no haya sido idóneo, en el caso concreto, para generarlo (si para matar a la víctima, el
homicida le prendió fuego al departamento de ésta, hay homicidio agravado, aun en el caso de que el fuego no alcance a propagarse a
los demás departamentos. El peligro común, si bien no se concretó, existió, ya que se pusieron en peligro los bienes y las vidas de los
moradores de los departamentos vecinos).

b. Aspecto subjetivo: en necesarios que el medio “sea utilizado dolosamente por el autor para matar”, es
decir, se debe haber querido matar con ese medio.

OM
Homicidio conexo o causal (criminis causa) -art. 80 inc. 7-
Es un homicidio agravado “por su conexión con otro delito” -también llamado “homicidio criminis causa”-.

Para que se dé esta figura, no basta con que el homicidio aparezca, objetivamente, relacionado con el otro delito;
es necesario que esa conexión sea subjetiva, querida por el autor. Es un delito que se denomina de “tendencia
interna trascendente”, el cual se caracteriza por el elemento subjetivo ¿Qué quiere decir esto? Que en este delito

.C
el autor tiene una “ultra-intencionalidad” que va más allá de la consumación del tipo, o sea, el sujeto realiza el
tipo, para poder llevar a cabo el mismo una conducta típica posterior. En esta agravante en particular es el
homicidio el que se utiliza como medio para lograr o consumar otro delito (ej.: si después de haber violado a una mujer, el
delincuente la mata para evitar que ella lo denuncie, el hecho encuadra en la figura del art. 80 inc. 7º, pues lo hace “para ocultar’ el delito”; en
DD
cambio, si la muerte se hubiese producido como resultado de la violación, pero sin que el delincuente se lo hubiese propuesto, estaríamos ante
la figura del art. 124).

Hay dos tipos de conexión subjetiva con el otro delito:

a. Conexión final o por un motivo conectado al futuro: se da cuando el autor mata persiguiendo una
LA

finalidad; es decir, “para” preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito, o en asegurar los resultados
del mismo, o en procurar la impunidad para sí o para otro. De modo que el autor comete el homicidio, para
poder lograr esa finalidad propuesta.

Ejemplos
FI

- para preparar el robo a una empresa, el delincuente mata al empleado que tiene las llaves de la caja fuerte y se apodera de las
mismas;
- para facilitar el secuestro de una persona, el delincuente mata al chofer que conduce el auto en que aquél viaja;
- para consumar un robo nocturno en un negocio, el delincuente mata al sereno;
- para ocultar la violación, el delincuente mata a la víctima;
- para asegurar los resultados del asalto a un Banco, el delincuente mata al policía que lo persigue mientras se escapa con el dinero;


- para procurar la impunidad para sí, el delincuente mata al testigo que presenció la comisión del delito;
- para procurar la impunidad para otro, el amigo de un procesado por estafa, mata al individuo que posee documentos que pueden
servir de prueba contra su amigo.

Resulta intrascendente para la agravante que el otro delito se consume o se comience a ejecutar.

b. Conexión causal o por un motivo del pasado: es la que contempla el párrafo final del inciso: el autor
mata, “por” no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito. En estos casos, el autor mata como
un impulso, como una reacción -por despecho o rabia- ante el fracaso de no haber podido consumar el otro
delito (ej.: el que, por despecho, por resentimiento, mata a la mujer que intentó violar y por determinadas circunstancias no pudo
hacerlo).

A diferencia de los casos de conexión final, aquí es necesario que el autor haya emprendido la acción que
constituye el otro delito, lo que se ve contemplado en el inciso 7 al decirnos “intentar otro delito” (ej.: si el
sujeto activo mata a una víctima que intento violar y no pudo, aquí es necesario que el autor haya emprendido o comenzado la acción,
por ejemplo, haya comenzado a quitarle la ropa a la víctima y que luego por la resistencia que impone la víctima no puede consumar la
violación, por ende, le dispara y la mata).

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
11

El homicidio criminis (art. 80 inc. 7) causa hay que saber diferenciarlo del homicidio en ocasión de robo (art.
165). Así:

 En el homicidio criminis causa, el autor quiere matar y utiliza el homicidio como medio para obtener un
finalidad: mata para robar.
 En el homicidio en ocasión de robo, el autor no quiere matar, no actúa premeditadamente; él sólo quería robar,
pero ocasional o accidentalmente, termina matando a otra persona. El autor va más allá de su intención (ej.: el
ladrón que, con el fin de inmovilizar a la víctima, le da un fuerte golpe de puño, razón por la que ésta se cae, golpea la cabeza contra el piso,
fracturándose el cráneo y muere).

Homicidio agravado por pertenecer la víctima a las fuerzas de seguridad pública -art. 80 inc. 8-
De acuerdo a lo que nos dice el TSJ, el fundamento de esta agravante radica en el hecho de dar una mayor

OM
protección a aquellas personas que forman partes de las fuerzas de seguridad pública, policiales o penitenciarias,
pues en razón de sus función o cargo, exponen su vida de manera distinta al resto de los ciudadanos, en razón de
que están más expuestos al contacto con el delito y a sus autores.

El sujeto activo de este delito puede serlo cualquier persona, no así el sujeto pasivo, que sólo puede serlo -ya que
es una enumeración taxativa-, de acuerdo a la Ley de Seguridad Pública, los miembros de:

.C
a. Las fuerzas de seguridad pública: Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía Aeronáutica.
b. Las fuerzas policiales: nacionales, provinciales y de la CABA.
c. Las fuerzas penitenciarias: los que integran las instituciones estatales que tienen como fin la guarda y
DD
custodia de detenidos, procesados y condenados alojados en establecimiento carcelarios.

Los militares (fuerzas armadas) no forman parte de ninguna de las fuerza de seguridad mencionadas anteriormente.

En cuanto al elemento subjetivo, el autor debe matar motivado por la condición o el cargo que la víctima tiene
o desempeña, esto exige que el sujeto activo debe conocer que la víctima es miembro de alguna fuerza pública de
LA

seguridad, policial o penitenciaria y, además, tener la intención de matarla por el sólo hecho de pertenecer a alguna
de ellas (ej.: el ladrón que mata al policía que lo persigue; el preso que mata al carcelero; la persona que por rencor a la policía, mata al agente
que está haciendo un control en la vía pública, etc.).

No es necesario que el sujeto pasivo se encuentre cumpliendo sus funciones propias, ya que el requisito es
FI

matar por la función, cargo o condición que reviste.

Para que se configure el agravante el sujeto pasivo debe pertenecer a las fuerzas enumeradas taxativamente
desde el momento de la comisión del hecho, si ello no es así -la víctima ha sido exonerada o dado de baja de las fuerzas-, no se
daría el agravante.


Homicidio agravado por abuso funcional -art. 80 inc. 9-


Este delito es el que comúnmente se lo conoce como “gatillo fácil”.

La agravante encuentra fundamento en el hecho de que los agentes tienen la función de proteger al ciudadano,
esto genera un deber especial y, por lo tanto, lo que genera mayor punición es la violación de ese deber.

En cuanto al sujeto activo, los autores sólo pueden serlo aquellos sujetos miembros de las fuerzas de seguridad
pública, policial o penitenciaria ya enumerados taxativamente por la Ley de Seguridad Pública que se mencionaron
al explicar el art. 80 inc. 8.

Para se configure esta agravante además de la características especiales del agente, se requiere que éste haya
actuado “abusando de su función o cargo”. Por ello, es necesario que el autor se encuentre ocupando o ejerciendo
su función al momento de la comisión del hecho.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
12

¿Qué se entiende por “abuso” del cargo o función? De acuerdo a la opinión de la cátedra, abusar no sólo significa
aprovecharse de ocupar un determinado cargo o ejercer una determinada función (ej.: un policía que obliga al detenido
tirarse de noche a la Cañada con lo cual golpea su cabeza en piso y muere), sino que también implica incumplir con los deberes
propios de ese cargo o función. Esto último quiere decir que un miembro de las fuerzas de seguridad públicas,
policiales o penitenciarias puede dar muerte a la víctima por no cumplir las reglas que rigen su actividad, aunque
para ello no se haya aprovechado de su cargo o función en el sentido de sacar provecho de la propia función para
ejecutar el hecho.

Homicidio agravado por ser la víctima un superior militar del victimario -art. 80 inc. 10-
Este inciso se incorporó como consecuencia de la derogación del Código de Justicia Militar y de todas las normas
y disposiciones de carácter interno que lo reglamentaban.

OM
Su fundamento se encuentra en que la conducta del sujeto activo no sólo atenta contra la vida, sino también contra
el deber especial de mantenimiento de la disciplina dentro de la estructura de las fuerzas armadas.

En cuanto a los sujetos, sólo puede ser sujeto activo un militar de grado inferior al sujeto pasivo, a su vez, éste
últime debe ser un superior militar (por cargo, jerarquía o antigüedad). Para saber que se entiende por “militar” hay que
dirigirse al art. 77 CP.

.C
La conducta del sujeto activo puede ser cometida dentro o fuera de una unidad militar (ej.: en una práctica militar dentro
o fuera del cuartel, en el marco de una guerra, en un acto de servicio, etc.).
DD
Lo importante para que se dé la situación típica es que el hecho se cometa “frente a enemigo” (ello comprende fuerzas
armadas de otros países o los movimientos insurgentes en determinados puestos) o “frente a la tropa formada con armas” que
puede darse en cualquier momento del desarrollo de la actividad militar. En esto último, lo que importa es que se
trate de una tropa (conjunto de militares) formada militarmente y armada, con cualquier tipo de armas.

El tipo penal admite la muerte de la víctima durante o en ocasión de una guerra o durante periodos de paz (ej.:
LA

cuando sin haber guerra, un grupo de personas se levanta en armas en defensa de determinados ideales y ocasiona un conflicto interno).

Agravantes relacionadas a los delitos de género


FI

Violencia de género

La ley 26.791 realizó varias modificaciones al Código Penal incluyendo homicidios calificados y en especial, la
figura del femicidio. De esta manera, el CP tipifica distintas conductas que tienen como núcleo central, la violencia
de género y la protección de aquellas personas quienes ostentan una entidad sexual distinta a la impuesta


biológicamente (identidad de género). También, dicha ley incluyó homicidios calificados que no se relacionan con
la violencia de género en sí, sino más bien con aquellas muertes que vinculan a sujetos que tienen simplemente una
relación de pareja.

Así, en torno al homicidio y sus agravantes la ley mencionada, por un lado, modifica el art. 80 en sus incisos 1 (ya
explicado al desarrollar homicidio agravado por el vínculo), 4 y en su párrafo final (se explica al desarrollar circunstancias extraordinarias
de atenuación), y, por otro lado, incorpora al art. 80 los incisos 11 y 12.

En relación a la violencia de género lo primero que tenemos que saber es qué legislación regula este tipo de
violencia particular:

a. La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (conocida como
la Convención de Belém do Pará).

Es una convención muy citada por nuestra CSJN en todo lo que tiene que ver con violencia de género, no
sólo en cuanto a la necesidad que el Estado intensifique una protección con normas penales, sino también

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
13

dentro del ámbito procesal en relación a cómo se tiene que interpretar y valorar la prueba en materia de
violencia de género.

b. La Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

c. La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación de la Mujer (CEDAW), aprobada por
la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1979 (ratificada por Argentina en 1985). Dicha convención
se incorpora mediante la ley 26.171 al bloque constitucional federal en el art. 75 inc. 22 CN.

Ahora, para saber cuándo estamos frente a una situación de violencia de género debemos saber qué se entiende
por esta clase de violencia. El término “violencia de género” es un elemento normativo del tipo y tenemos que
buscar su significado en el art. 4 de la ley 26.485 que nos dice: “Se entiende por violencia contra las mujeres toda
conducta, acción u omisión, que, de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada

OM
en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica
o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus
agentes.
Se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción, omisión, disposición, criterio
o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón”.

Entonces, partiendo de este concepto legal y por lo establecido por el TSJ al resolver sobre el recurso de casación

.C
presentado en el marco de la causa “Lizarralde, Gonzalo Martín” (crimen Paola Acosta), podemos decir que, la
conducta se puede encuadrar como violencia de género o contra la mujer:

a. Si hay violencia contra la mujer, pero no toda violencia contra la mujer es violencia de género, ya que
DD
esta última tiene que generar sumisión, desvalorización, daño, sufrimiento, imposición de una voluntad,
dominación y sometimiento, a través de amenazas, humillaciones o vejaciones.
b. Si esa violencia se basa en una relación desigual de poder, es decir, que esa violencia se debe darse en
base a prácticas socioculturales históricas basadas en la idea de inferioridad de las mujeres y la
superioridad de los varones, o en conductas estereotipadas de hombres y mujeres que limitan total o
parcialmente el reconocimiento o goce de los derechos de éstas.
LA

c. Si el núcleo de esas conductas violentas es el desprecio hacia la mujer por el hecho de serlo, en
considerarla carente de derechos, en rebajarla a la condición de objeto susceptible de ser utilizado por
cualquiera.
d. Si esa violencia está arraigada en estructuras sociales construidas en base al género más que acciones
individuales o acciones al azar.
FI

e. Si se la priva a la mujer intencionada, y no justificada legalmente, de recursos para el bienestar físico


o psicológico y de hijos.
f. Si supone relaciones de desigualdad y de poder asimétricas entre los sexos, que subordinan a la mujer,
sea en su vida pública o privada.


g. Si estamos en presencia de una víctima mujer vulnerable en razón de ese contexto de género en el
que existe una situación de subordinación y sometimiento de la mujer por el varón, basada en una relación
de poder.

Homicidio agravado por el odio -art. 80 inc. 4-

Como ya se dijo al tratar el delito agravado por odio racial o religioso, es un homicidio que se caracteriza por el
móvil del autor, pues debe estar presente siempre el elemento subjetivo, es decir, que la motivación o razón
determinante que lo llevó a matar a otra persona sea la aversión o repugnancia que el autor siente por la víctima
por su condición de pertenecer:

a. A un determinado género: cuando el tipo penal nos dice “odio de género”, lo correcto es interpretar el
término “género” en forma neutra, lo cual involucra tanto al hombre como la mujer (y no sólo a la mujer como ocurre
en el femicidio). Por lo tanto, quien mata a una persona por la aversión que tiene hacia su sexo, sea este
masculino o femenino, encuadra en esta agravante.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
14

b. Por su orientación sexual: se da cuando el autor ejecuta el homicidio por aversión a la capacidad que tiene
una persona de sentir una atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo,
o de sus mismo género, así como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con estas personas.
Aquí ingresan los casos de homicidio por odio del autor hacia una persona que es heterosexual, homosexual
o bisexual.

c. Por su identidad de género o su expresión: la “identidad de género” es un elemento normativo del tipo,
por tal motivo debe analizarse conforme al texto del art. 2 de la ley 26.743 de Identidad de Género,
que nos dice que se entiende por identidad de género “a la vivencia interna e individual del género tal como
la persona lo siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo
la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a
través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También
incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales”.

OM
Por lo tanto, el sujeto activo lleva a cabo el homicidio por la aversión que siente no sólo hacía la elección
de identidad que ha realizado la víctima, por sentirse ésta de un sexo distinto al que posee biológicamente,
esto por ser y querer ser distinto a los que se es; sino también a la expresión externa de esa identidad
elegida, es decir, por medio de su forma de vestir, de su modo de hablar, sus modales o cualquier otra
forma de exteriorización (ej.: el autor mata a la víctima por ésta haber nacido hombre, pero se viste como, habla y actúa como
una mujer).

Femicidio -art. 80 inc. 11-


.C
DD
La conducta típica consiste en matar a una mujer, lo cual el autor puede hacerlo por medio de una acción o de
comisión por omisión, en el caso que aquel tenga una posición de garante frente a la víctima.

En esta agravante hay tres condiciones esenciales:

1. El sujeto activo debe ser un hombre.


LA

2. El sujeto pasivo debe ser una mujer.

3. El homicidio debe ser cometido en un marco “violencia de género”, lo que ya se explicó más arriba al
definir las pautas para determinar cuándo una conducta constituye violencia de género o contra la mujer.
FI

El sólo hecho de que un hombre mate a una mujer no es femicidio, debe existir un contexto de violencia
de género, de no haberlo estaremos ante otro tipo de homicidio, sea simple o agravado según el caso si se
da alguna otra causal del art. 80 CP.


Homicidio vinculado -art. 80 inc. 12-

La acción típica consiste matar a una persona sin importar el sexo o género.

En cuanto a los sujetos:

 Sujeto activo: es un delito de autor indiferenciado, por lo que, puede ser un hombre o una mujer que
mantenga o haya mantenido una relación en los términos del inc. 1 del art. 80 CP con la víctima.

 El sujeto pasivo puede serlo cualquier persona y es indiferente que el autor conozca o tenga alguna relación
ella. Por el contrario, la persona a la cual se le quiere causar sufrimiento debe tener o haber tenido una
relación en los términos del inc. 1 del art 80 CP.

La víctima no es la persona a quien el autor busca hacer sufrir, sino la persona que efectivamente muere,
que va a ser un ser querido de la persona a quien el autor quiere hacer sufrir con el homicidio de aquel.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
15

Cuando el tipo alude a “una relación en los términos del inc. 1”, se entiende que hace referencia a todos los
vínculos contemplados en el inc. 1 del art. 80 CP, o sea, comprende a los cónyuges, ex cónyuges, o con quienes
se tiene o haya tenido una relación de pareja.

La característica principal de esta figura es el elemento subjetivo: el propósito del autor al matar es el causar
sufrimiento, no a la persona que está matando, sino a otra persona con la cual tiene o hay tenido algunas
de las relaciones enumeradas en el inc. 1 del art. 80 CP (ej.: el ex marido que mata a su hijo para causarle sufrimiento a su
ex pareja), siendo indiferente para la consumación del tipo penal que el sufrimiento perseguido se produzca o
no por la muerte del ser querido. Como se ve, estamos frente a un delito de “tendencia interna trascendente”,
ya que el autor tiene una ultra -finalidad que no alcanza con la consumación de la muerte de una persona, sino que,
además, se requiere de un nexo subjetivo, dado por la intención de causar sufrimiento con el homicidio de la víctima
(algún ser querido de la persona a quien se quiere hacer sufrir) a quien mantiene a mantenido una relación en los término del inc.
1 del art. 80 CP.

OM
Entonces, en resumen, tienen que concurrir tres elementos para que se de esta agravante:

1. El hecho material de la muerte de una persona.


2. La intención (dolo) de matar.
3. La ultra - finalidad dada por el propósito de causar un sufrimiento o dolor a otra persona.

.C Homicidios atenuados
DD
Homicidio ejecutado bajo Circunstancias extraordinarias de atenuación -art. 80 in fine-
Esta atenuante se incorpora a CP por medio de la ley 17.567 como una atenuante que se aplica exclusivamente a
los supuestos de homicidios agravados por el vínculo del inc. 1 del art. 80, encontrándose acá una gran diferencian
con la emoción violenta, la cual es una atenuante genérica aplicable a todo tipo de homicidio y no sólo a aquellos
agravados por el vínculo.
LA

El fundamento de esta atenuante surge a partir de que en la práctica judicial se habían encontrado inconveniencias
de aplicar una pena fija absoluta -como lo es la pena perpetua- para los casos de homicidio agravado por el vínculo
del inc. 1 del art. 80 CP. La práctica hacía ver a los jueces que el fundamento de daba lugar a la agravante, o
sea, el mayor deber de respeto que se tiene hacia los ascendentes, descendientes, cónyuges y excónyuges (en aquel
FI

entonces, antes de la ley 27.691, todavía no estaban incorporadas en el agravante las relaciones de pareja); muchas veces se veía
debilitado por circunstancias excepcionales, las cuales lo hacían desaparecer y, por ende, los homicidios cometidos
bajo esas circunstancias anormales no podían tener el mismo reproche penal que cuando aquel deber de respeto
se encontraba presente.


Por lo tanto, el fundamento de esta atenuante tiene que ver con la calidad de los motivos que tiene el autor del
homicidio, que hacen que el mayor deber de respeto que debería tener a estas personas con las cuales se encuentra
vinculadas y quedan atrapadas en el inc. 1 del art. 80 CP, desaparezca. En razón de ello, es que estas circunstancias
extraordinarias deben hacer razonable o comprensible la disminución del respeto que generan los vínculos
señalados en el inc. 1 del art 80 CP.

Para que sea aplicable este instituto de las “circunstancias extraordinarias de atenuación” y así se pueda
disminuir la pena perpetua a una pene de prisión o reclusión de 8 a 25 años la pena, se deben cumplir una seria de
requisitos:

 Requisitos positivos (debe estar presentes, sí o sí, para que se configure la atenuante):

a. Debe existir una causa motor de naturaleza extraordinaria que sea captada subjetivamente por
quien ejecuta el homicidio: con “causa motor” se hace referencia al hecho o los hechos provocadores
que, con arreglo a las circunstancias preexistentes o concomitantes, movilizan al autor a cometer el
homicidio agravado por el vínculo.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
16

Cuando el art. 80 en su párrafo final habla de “circunstancias”, hace referencia aquellos hechos
provocadores (actos u omisiones), los cuales se caracterizan por ser hechos dolorosos, injustos, difíciles
de asimilar (ej.: en el marco de una matrimonio, el dolor que sufre uno de los cónyuges causado por las reiteradas infidelidades
del otro o por otros hechos que denotan una falta de respeto sostenida; o en el ámbito familiar, cuando, por ejemplo, un padre
que padece una enfermedad irreversible agoniza de dolor, por lo tanto, uno de sus hijos decide darle muerte, etc.).

Estos hechos generadores deben estar por fuera del autor del homicidio, es decir, las circunstancias
no deben nacer del interior del sujeto activo, sino que éstas deben estar por fuera de él.

El texto del CP nos dice que aquellas circunstancias deben ser “extraordinarias”, es decir, estas
circunstancias -dolorosas, injustas, difíciles de asimilar, etc.- que nacen fuera del autor, no deben ser normales,
o sea, debe tratarse de circunstancias fuera de lo normal, que no se presenten de manera ordinaria
(es decir, a diario). A su vez, el hecho o conjunto de hechos deben tener una cierta entidad para debilitar

OM
el respeto que se merece el vínculo que fundamenta la agravante del inc. 1 del art. 80 CP, convirtiéndose
en el motivo determinante para que el autor cometa el homicidio. La acción de matar debe ser la
respuesta, la reacción a ese o esos hechos dolorosos, injustos, etc.

Estos hechos anormales deben ser captados por el sujeto, debe conocer aquellas circunstancias
extraordinarias, de lo contrario, no podría decirse que el motivo que determino el homicidio fueron
esas circunstancias dado que él sujeto activo desconocía de ellas.

.C
b. Aquella causa debe producir una disminución de culpabilidad: esto significa que aquellas
circunstancias exteriores deben tener identidad suficiente para disminuir el reproche de culpabilidad
que se hace por el mayor respeto que se les debe a las personas que están incluidas en el inc. 1 del art.
DD
80 CP:

 Requisito negativo: se debe descartar una situación de emoción violenta, es decir, que estas circunstancias
objetivas, externas al sujeto activo y excepcionales, para que puedan ser aplicadas, no deben caer dentro de
la emoción violenta.
LA

Luego el legislador por medio de la ley 26.791, agrega una excepción por la cual no serán aplicables estás
circunstancias extraordinarias de atenuación, “a quien anteriormente hubiera realizado actos de violencia
contra la mujer víctima”. Con ello se quiere decir que esta atenuante no se va a aplicar a un hombre cuando la
víctima sea una mujer vinculada al autor en los términos del inc. 1 art. 80 CP (ascendiente, descendiente, cónyuge, excónyuge,
relación de pareja) y previamente hayan existido hechos de violencia de género, conforme a los parámetros que surgen
FI

del art. 4 de la ley 26.485. Por el contrario, si la muerte se produjere sobre una persona de sexo masculino, son
aplicables las circunstancias extraordinarias de atenuación.

Esta excepción incorporada trae algunos problemas:




 ¿Qué se debe entender por el término “mujer”? Se entiende que dicho término no hace referencia a un
concepto biológico, sino que lo que importante es la autopercepción de la persona, es decir, la atenuante no
puede ser aplicada cuando el hecho se comete contra una persona de sexo masculino que se autopercibe mujer.
Esta interpretación del término mujer es consecuente con lo dispuesto por la ley 26.743 al reconocer y
proteger el derecho a la identidad de género autopercibida.

 Cuando se refiere el tipo penal a “actos anteriores de violencia contra la mujer”, surge la duda sobre la
cantidad de actos (uno, dos, tres o más) violentos que deben producirse, lo que lleva a un peligroso margen de
discrecionalidad por parte de los jueces.

Con respecto a ello, la Convención de Belém do Pará, se refiere a “cualquier acción o conducta”; en el mismo
sentido lo hace la ley 26.485 al conceptuar en su art. 4 la violencia contra la mujer, cuando nos dice “toda
conducta, acción u omisión”. Por lo tanto, por medio de una correcta interpretación que respete los mandatos
internacionales y disposiciones nacionales referidos a la violencia de género, se debería considerar que, con la

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
17

sola existencia de un precedente de un acto en un contexto de violencia de género (que el contexto ya habla de una
situación generalizada) bastaría para que no se aplique la atenuante.

 Por último, esos “actos anteriores de violencia” ¿requieren la confirmación judicial mediante una sentencia
para poder excluir la atenuante? Se debería entender que rige el principio in dubio, en consecuencia, sólo se
requiere que haya un estado de probabilidad suficiente para acreditar aquellos actos (o un acto).

Homicidio en estado de emoción violenta -art. 81 inc. 1 a-


Es un homicidio atenuado que tiene los mismos elementos que el homicidio simple, o sea, no hay ninguna diferencia
con el homicidio simple en la tipicidad objetiva, subjetiva y en la antijuridicidad; la única diferencia con la emoción
violenta se encuentra en el plano de la culpabilidad, dado que, el autor al actuar sufriendo un estado de emocional

OM
especial, se le va a ver disminuida la culpabilidad, no se le puede reprochar el homicidio de la misma forma que si
se tratara de un homicidio simple.

Para que se configure este homicidio deben estar presentes tres elementos:

a. Un elemento psicológico: el tipo penal exige que el autor haya actuado bajo un estado de emoción violenta.
Esto es un estado en cual la personalidad del autor experimenta una reacción frente a un hecho externo

.C
que lo estimula -que puede ser un hecho de la propia víctima o de un tercero- que incide es sus sentimientos. Este
estado de conmoción anímica puede darse en la práctica en forma de miedo, temor, ira, furor, venganza,
pasión, terror, dolor, etc.
DD
Este estado emocional -que es un estado psíquico- debe ser de tal magnitud o entidad que haya hecho perder
al sujeto activo la capacidad de reflexión, de modo tal, que exista una gran disminución de sus frenos
inhibitorios. Y esto, sólo se puede producir si es un estado emocional violento, o sea, que la emoción sea
intempestuosa, arrebatada; que efectivamente produzca un verdadero desorden emocional que afecte
seriamente su facultad de controlarse a sí mismo.
LA

Desde ya, que el estado de emoción violenta no debe llegar a producir una total alteración de la
conciencia o la capacidad para dirigir sus acciones, pues es este supuesto estaríamos ante un caso de
inimputabilidad (art. 34 inc. 1 CP).

A su vez, de la ley surge que el autor decida ejecutar su conducta homicida en ese estado de emoción
FI

violenta y que en el momento de ejecutarlo se encuentre en esa misma situación. Esto es así porque no se
va a considerar que existe emoción violenta si el autor procedió en forma reflexiva, razonada, tranquila,
con pleno gobierno de su voluntad y con sus frenos inhibitorios intactos.

La emoción no debe surgir del propio carácter o temperamento del individuo, puede resultar útil para


determinar si el homicidio pudo o no estar bajo un estado de emoción violenta, pero desde ya, que por sí
sólo no posibilita la aplicación de la atenuante, pues esto llevaría a acordar un privilegio, por ejemplo, a las
personas que fácilmente entran en cólera o que son irascibles.

b. Un elemento normativo: está dado por el “juicio de excusabilidad”, es la valoración que se hace del
estado emocional para determinar si las circunstancias lo hacen excusable o no; dicho de otra manera,
se trata de hacer un juicio de valor para ver si esa emoción es legítima. Lo que debe ser excusable en la
emoción no el homicidio.

En este juicio de valoración del estado emocional se analiza:

 Que la emoción sea el resultado de una causa de la emoción violenta sea ajena al autor: la causa
de la emoción violenta no puede provenir, como ya se dijo, del propio carácter o temperamento del
autor (que tenga mal genio, falta de templanza, que sea nervioso, etc.), ni tampoco puede el autor haber provocado
o facilitado a sabiendas las condiciones para ser provocado u ofendido.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
18

 Que esa causa provocadora sea eficiente: en el caso concreto de existir una causa idónea con entidad
suficiente, que explique la causa de la reacción emocional del autor (ej.: enterarse de una infidelidad, o que una
persona te cuente que fue él quien mato a tu madre, etc.), por lo tanto, la causa generadora de ese estado
emocional no puede serlo un hecho que carece de importancia, que es intrascendente (ej.: un reto normal
de una madre por que su hijo no estudió y le fue mal en un examen).

 Que exista un vínculo directo entre el hecho y la emoción

 Que la causa de la emoción violenta este objetivamente justificada: esto quiere decir que el autor
no debe estar jurídicamente obligada a soportarla. El sujeto puede recibir una ofensa, pero la ley
obliga a soportarla o tolerarla (ej.: si va el oficial público a embargar mis bienes por una deuda que tengo con el banco,
es una causa que puede provocar una emoción violenta que me lleve a matar a aquel, pero es una ofensa justificada por el derecho
y, por ende, no puede excusar la emoción).

OM
c. Un elemento temporal: esto se refiere a que no debe haber transcurrido una determinada cantidad de
tiempo entre la provocación y la reacción. Por lo general, cuando hay emoción violenta, la reacción del
sujeto se produce de inmediato después del estímulo -hecho generador de la emoción-. Es lo que ocurre en la
mayoría de los casos.

Pero también hay casos de:

.C
“emoción violenta retardada”, en los cuales la emoción se produce mucho después del estímulo (ej.:
una persona es injuriada por otra, pero en el momento no comprende el alcance de lo que se le ha dicho; posteriormente
recapacita, llega a comprender el alcance de las ofensas, entra en estado de emoción violenta y mata a quien lo ofendió).
DD
— “emoción violenta prolongada”, en los que la emoción violenta se produce de inmediato, pero se
prolonga hasta que el autor encuentra a la víctima y la mata (ej.: una mujer abandona su casa y se con su
amante; el esposo entra en estado de emoción violenta y la busca para matarla durante toda la noche, pero no la encuentra.
Al día siguiente la mujer vuelve por se había olvidado algo y el esposo -cuyo estado emocional se ha mantenido- la mata).
LA

Parricidio emocional -art. 82-


Se trata de un homicidio agravado por el vínculo (art. 80 inc. 1 CP – ascendiente, descendiente, cónyuge, excónyuge, relación
de pareja-) que es causado en un estado de emoción violenta (ej.: el caso de la mujer que se va con el amante planteado arriba).
FI

Esta atenuante ha sido declarada inconstitucional por el TSJ en el fallo “Hilda Zabala” en cuanto al mínimo de la
pena del homicidio en estado de emoción violenta cuando concurre con la agravante con el vínculo. Esto es así, pues
al comparar las escalas penal del parricidio emocional (10 a 25 años de prisión o reclusión) y el homicidio bajo
circunstancias extraordinarias de atenuación (8 a 25 años de prisión o reclusión), se advierte una incongruencia en la


punición de ambos delitos, que llevan a una pena más grave para la atenuante mayor, ya que el mínimo de la emoción
violenta -máxima atenuante- es de 2 a años mayor que el de la circunstancias extraordinarias de atenuación -atenuante
menor-. Por lo tanto, el alto tribunal de Córdoba argumenta que:

 La emoción violenta es una atenuante de mayor entidad que las de las circunstancias extraordinarias, por lo
tanto, por su excusabilidad, genera un menor reproche de culpabilidad, pues si ha existido emoción violenta
falta la excusabilidad, lo cual debe estar necesariamente reflejado en su pena.

 Esta desacierto del legislador en cuanto la punición del parricidio emocional atenta contra dos principios
constitucionales:

— El principio de igualdad, que implica igual trato a quienes se encuentran en iguales condiciones.
Entonces, si esto es así, para quienes se encuentran en iguales circunstancias, también lo es respecto
de quien se encuentra en una situación similar y de menor reprochabilidad. Por lo que, se está violando
esta garantía de igualdad de trato, si el mínimo de la pena para quien tiene la atenuante mayor es
superior a la de quien tiene la atenuante menor.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
19

— El principio de proporcionalidad de las penas, en cuanto a que éste nos quiere decir que la gravedad
de la pena debe tener cierta correspondencia con la gravedad del hecho, más particularmente, debe
existir una relación con el nivel de reprochabilidad y la culpabilidad de la persona. Por lo tanto, en el
parricidio emocional el mínimo (10 años) resulta desproporcionado para el grado de culpabilidad del
sujeto activo de esta agravante, en comparación con el mínimo de las circunstancias extraordinarias
(8 años) en que el grado de culpabilidad es mayor.

Homicidio preterintencional -art. 81 inc. 1 b-

La preterintención, significa “más allá de la intención”. Por lo tanto, el homicidio preterintencional es aquél en el
cual la acción del sujeto activo produce un resultado que va más allá de la intención del autor, o sea, el autor
quiso causar un daño en el cuerpo o en la salud (dos términos que se desarrollan ver la figura de lesiones), pero causó la muerte

OM
(ej.: si un padre que es albañil castiga a su hijo golpeándolo con una campera, y luego el niño muere a raíz de que -en el bolsillo de la campera-
había un destornillador que le produjo una herida punzante mortal).

El delito no admite tentativa. Sin muerte de la víctima no hay homicidio preterintencional.

Al homicidio preterintencional se diferencia:




.C
Del homicidio simple, en que no se ha querido ni representado la muerte.
Del homicidio culposo, en que existe dolo en la conducta inicial del autor (es decir, en las lesiones).
De las lesiones, en que el resultado las ha excedido, es decir, se ha producido algo más que lesiones, se
DD
produjo la muerte de la víctima.

En la figura del homicidio preterintencional hay que tener en cuenta dos aspectos o elementos para que se
configure:

 Elemento Subjetivo:
LA

a. Que el autor haya actuado con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud de otra
persona: esto quiere decir que debe haber dolo en las lesiones, sean leves, graves o gravísimas. Si no hubo
dolo en las lesiones, o sea, el autor obra con “imprudencia o negligencia” y luego sobreviene la muerte de
la víctima, hay homicidio culposo.
FI

b. Que no haya actuado con la intención de matar: o sea, que no haya dolo en el homicidio. Si hubo dolo en
el homicidio, vamos a estar frente a un homicidio simple o agravado dependiendo del caso concreto.

Entonces, como se puede ver, desde el punto de vista subjetivo, hay un requisito positivo: dolo en las lesiones;


y uno negativo: falta de dolo en la muerte.

 Elemento Objetivo:

a. Que haya existido un nexo causal entre la conducta del autor y el resultado producido: la muerte debe
tener derivar en las lesiones intencionales que el autor produjo en el cuerpo o en la salud de la víctima. La
muerte puede sobrevenir de manera inmediata a la lesión o de manera mediata.

b. Que el autor haya empleado un medio que no debía razonablemente causar la muerte: este es un aspecto
objetivo muy importante, porque permite establecer si el autor obró o no con intención de matar. Así, de
manera general y amplia se puede decir que:

 Si el medio utilizado debía razonablemente causar la muerte, la intención de matar en el autor es


evidente y excepcionalmente se va a poder negar dicha intencionalidad (ej.: si una persona dispara a otra con
un arma de fuego, la cual es un medio idóneo causar la muerte, el individuo previó o debió prever la muerte, por lo tanto, hay
homicidio simple y queda descartado el homicidio preterintencional).

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
20

 Si el medio que el autor eligió utilizar carece objetivamente de capacidad de dar muerte, se puede
probar que sólo hubo dolo en la lesión, salvo que, por la forma o destreza que lo utilizó, por las
condiciones de la víctima, se acredite que tuvo una intención dolosa de causar la muerte.

Para establecer si el medio empleado es razonablemente idóneo para causar la muerte, se debe tener en
cuenta:

1. La naturaleza del medio empleado, o sea, la capacidad vulnerante propia del instrumento utilizado
por el autor para causar las lesiones. Así, serian idóneos para causar la muerte: cualquier arma de
fuego o arma blanca. Por el contrario, no serían idóneos: un golpe de puño, un patada, un empujón,
un golpe con un bastón o un palo, etc.

2. Pero, además, hay que tener en cuenta las circunstancias del caso concreto, ya que un medio que

OM
en general no es idóneo, puede ser apto para causar la muerte en determinadas circunstancias o
sobre ciertos sujetos; o, por el contrario, un elemento que es inequívocamente mortífero puede
dejar de serlo por la forma inadecuada de usarlo.

Por lo tanto, en la valoración del medio debe tenerse en cuenta en el caso concreto cuestiones
como:

.C
Como se empleó: un cuchillo o un revolver, en principio, son idóneos para matar; pero dejarían de serlo,
si en vez de clavarlo o dispararlo respectivamente, se golpea a la víctima con el mango del cuchillo o la
culata del revolver. Por el contrario, puede que un elemento sea inidóneo para causar la muerte, como,
por ejemplo, un sifón de soda, pero si con él se dan varios golpes en la cabeza de la víctima, se puede
DD
pasar a considerar la capacidad idónea de matar de ese medio.

— Quién lo empleó: un golpe de puño o una patada, en principio no son idóneos para matar; pero lo serían si
quien golpea es un boxeador o un sujeto que es especialista en artes marciales.

— Contra quien se empleó: si bien la aplicación de puñetazos o patadas no son un medio capaz de matar,
LA

pero las lesiones provocadas por puñetazos o patadas, si se las produce en serie y en el cráneo de un
anciano adquieren la capacidad para ocasionar la muerte.

Instigación o ayuda al suicidio -art. 83-


FI

El suicidio, entendido como el acto de quitarse voluntariamente la vida (matarse a sí mismo), no ha sido tipificado
penalmente por el legislador, no es un delito; pero sí reprime a quien instiga o a quien ayuda a otro a cometer la
acción de quitarse la vida.


La instigación o ayuda al suicidio es un delito de acción, pues la ley prohíbe la realización de una conducta que se
estima dañosa para la vida humana independiente, que es el bien jurídico protegido por esta figura penal.

Con respecto a la acción, ésta consiste en instigar o ayudar a otro a cometer un suicidio. Es un tipo mixto
alternativo, ya que es indiferente que se realice una u otra acción, o todas ellas, es decir, la instigación y la ayuda
pueden darse juntas sin que ello altere la aplicación del art. 83 CP (ej.: un sujeto instiga a otro a que se suicide, y luego lo ayuda
a hacerlo; es un supuesto que encuadra dentro de la figura típica del art. 83 CP).

¿Qué significa instigar? Instigar es determinar, inducir, o persuadir de manera eficaz y directa a una persona para
que se quite la vida. Es una acción psicológica sobre el instigado. La instigación debe ser dolosa; el instigador debe
actuar con la intención de crear o aumentar en el ánimo de la víctima la voluntad de matarse.

La instigación debe estar dirigida a una o varias personas determinadas.

La instigación debe llevarse a cabo sobre un sujeto que esté en pleno goce de sus facultades y de su voluntad, ya
que, si la persona fuese inimputable o actúa por error o violentada en su voluntad por medio de coacción, estaríamos
frente a una autoría mediata porque el autor domina la voluntad de la víctima y la usa como instrumento para

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
21

cometer el delito de homicidio. En la instigación al suicidio, siempre la decisión de matarse debe haber sido tomada
por la víctima, quien debe conservar el dominio del hecho. De lo contrario, si el autor actúa bajo el título de autor
mediato, la conducta no se subsumiría en la figura de instigación al suicidio, sino que encuadraría en el tipo de
homicidio -simple o agravado según las circunstancia del caso concreto-, dado que, es él quien tiene el dominio el hecho, pero
no ejecuta directa y personalmente de la acción de matar, sino que determina a la víctima para que se quite la vida
por medio del dominio de su voluntad (ej.: apuntar con un arma a una persona, y decirle a su padre que si no se suicida, morirá su hijo,
no es instigación, sino homicidio, dado que la resolución del suicida no ha sido voluntaria, sino que medió coacción).

¿Qué significa ayudar? Ayudar es prestar cooperación, colaboración o auxilio material a la víctima que ya ha tomado
la decisión de quitarse la vida, sea por decisión propia o instigada por un tercero. A diferencia de la instigación, en
este caso, la determinación de matarse ya ha sido tomada por el suicida; el que ayuda sólo facilita los medios. La
ayuda puede ser anterior al hecho (ej.: la provisión de un arma, o de la jeringa con veneno para que el suicida se quite la vida) o
concomitante al mismo (ej.: montar guardia para impedir que un tercero intervenga y evite el suicidio).

OM
La cooperación o colaboración no puede pasar el límite de la complicidad, es decir, la colaboración no debe implicar
autoría del hecho, en el sentido que se realizan conductas que configuren la acción de matar (ej.: un hombre se quiere
suicidar ahorcándose, por lo tanto, le pide ayuda a un amigo; mientras éste le facilite la soga, o le ayude a subir al banco, y aun cuando le ate la
soga al cuello, su acción encuadraría como ayuda al suicidio. En cambio, si accede al pedido de patearle el banquito para que puede ahorcarse,
habría homicidio, por el amigo a realizado el acto ejecutivo).

.C
El delito de ayuda al suicido puede cometerse por comisión por omisión, cuando el sujeto que ayuda se encuentra
en posición de garante respecto a la persona que quiere suicidarse, es decir, el deber de evitar el resultado -la
muerte- (ej.: si una persona para suicidarse se tira a una pileta para ahogarse y el guardavidas no se tira al agua para salvarlo).
DD
Para que tanto la instigación como la ayuda al suicidio se configuren es necesario que el instigado o ayudado se
haya quitado la vida o haya intentado hacerlo. Entonces, para que la conducta del instigador o ayudante sea
punible se requiere, por lo menos, que el suicidio haya tenido comienzo de ejecución; o sea, el suicida haya
comenzado a matarse.
LA

Tanto la instigación como la ayuda al suicidio, son susceptibles de cometerse por varias personas, por lo que son
admisibles todas las formas de participación criminal previstas en los art. 45 y 46 CP.

Eutanasia
FI

¿Qué es la eutanasia? La eutanasia en términos generales puede se conceptuaba como la conducta -acción u
omisión- llevada a cabo para dar muerte a otra persona, a su requerimiento y en su interés, cuando se encuentra
afectada por una enfermedad irreversible, incurable o que se encuentra en estado terminal o que haya sufrido lesiones
que la coloquen en igual situación; con el objeto de hacer cesar los sufrimientos que padece como consecuencia aquellas
situaciones terminales.


Entonces, se puede decir que los caracteres de la eutanasia son:

a. Una persona (sujeto pasivo) que padece un determinada enfermedad incurable o irreversible o ha sufrido una lesión que
la coloca en igual situación terminal.
b. El enfermo solicita voluntariamente la muerte para poder poner fin a sus sufrimientos. Es el enfermo quien presta
consentimiento para la práctica eutanásica, ya sea, de manera actual y efectiva (ej.: cuando el paciente le informa al médico que
no quiere hacerse determinado tratamiento terapéutico que tiene por objeto paliar el dolor que causa la enfermedad), o, de forma presunta (ej.:
cuando el paciente deja un directiva anticipada sobre que hacer en caso de que se le quiere practicar un tratamiento determinado para paliar la
consecuencias de su enfermedad, si él se encuentre en estado de inconsciencia).
c. Otra persona (sujeto activo) que realiza el comportamiento dirigido a provocar la muerte del enfermo, en interés de éste.

La eutanasia puede presentar distintas formas:

1. Eutanasia pasiva: resulta de un comportamiento omisivo, cuando una persona -que puede ser un médico, ayudante,
pariente, etc.- que se encuentra al cuidado de otra que padece una enfermedad terminal o ha sufrido una
lesión que ha causado un proceso irreversible de muerte, omite -o sea, no realiza o aplica- un procedimiento,

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
22

tratamiento o mecanismo terapéutico necesario para que el enfermo terminal pueda seguir viviendo (ej.:
alimentación, hidratación, ventilación, etc.). Para realizar dicha práctica eutanásica omisiva ha existido previamente
el consentimiento del enfermo.

Con la sanción de la ley 26.742 que modifica la ley 26.529 sobre “Derechos del Paciente” se garantiza
los derechos de aquel y en particular el derecho a una “muerte digna”, sobre la base de la autonomía de
la voluntad (art. 2 inc. e ley 26.529) y del consentimiento informado (art. 5 ley 26.529), en situaciones de
enfermedad irreversible, incurable o terminal, lo que significa el reconocimiento de la atipicidad de la
eutanasia pasiva, dado que el médico, necesita el previo consentimiento informado del paciente, ya que no
está obligado a prologar la vida en contra de su voluntad cuando éste manifieste su rechazo a
procedimiento extraordinarios o desproporcionados o que produzcan un sufrimiento excesivo. En estos
caso, el profesional de la salud que haya actuado conforme a lo que establece la ley, no responde civil, penal
ni administrativamente (art. 11 bis ley 26.529).

OM
Por su lado, la CSJN en el fallo “M.A.D” del año 2015, se adentra a la cuestión de la eutanasia pasiva al
tratar la tensión que existe entre el derecho a la vida y el derecho a la autodeterminación de la persona,
cuando ésta solicita el cese de los tratamiento médicos que la mantienen con vida para morir en forma
natural.

Lo importante a saber de este fallo es que, la CSJN deja establecido lo siguiente:

.C
La importancia de la autodeterminación de la persona que deriva del art. 19 CN, el cual garantiza
la libertad de disponer del propio cuerpo y de la propia vida, en función del principio de reserva,
DD
es decir, en la medida que no afectare derechos de terceros, ni el orden, ni la moral pública. En
relación a ello, la CSJN, va a resaltar el principio de la dignidad humana como eje central, lo que
importa el derecho a vivir dignamente y, también, a morir dignamente; y, por otro lado, la
prohibición de la cosificación del ser humano.

Así, luego de un análisis de la ley 26.742 (ley de “muerte digna”), resalta que la misma reconoce
LA

dentro del derecho a la autodeterminación de las personas, que en ciertas situaciones límites el
paciente puede rechazar ciertos tratamientos médicos cuando estos sean extraordinarios o
desproporcionados en relación a la perspectiva de mejoría, o produzcan un sufrimiento
desmesurado; incluyendo también el cese de la hidratación y alimentación artificial en tanto
constituyen por sí mismos formas de tratamiento médico.
FI

 Como en el caso el paciente -MAD- no puede expresar su voluntad dado su estado vegetativo
(ocasionado por un accidente automovilístico en el año 1994), la CSJN va a determinar los lineamientos
centrales referido a como tiene que ser en estos casos el consentimiento informado brindado por
un tercero (que en los hechos del caso son sus hermanas -curadoras- las que solicitan el cese de los tratamientos médicos)


tanto para aceptar como para rechazar determinadas tratamiento terapéuticos que tenga como
fin mantener con vida a un enfermo terminal. Así, la corte subraya que dicho consentimiento
efectuado por un tercero no debe contener una carga valorativa de la persona que lo brinda, sino
que lo único que le corresponde hacer es transmitir bajo declaración jurada cual hubiera sido la
decisión del paciente que se ve imposibilitado de expresar su voluntad. Por lo tanto, la persona
autorizada no decide ni “en el lugar” del paciente ni “por” el paciente ni “con” el paciente, sino que
sólo comunica o da testimonio de la voluntad de este.

 Por último, con el fin de evitar judicializaciones innecesarias, el tribunal precisó que el ejercicio
del derecho de aceptar o rechazar prácticas médicas no requiere de una previa autorización
judicial y, por este motivo, no se la puede exigir para convalidar las decisiones tomadas por los
pacientes respecto de la continuidad de los tratamientos médicos, en la medida que estas se
ajusten a los requisitos establecidos por la ley 26.529 modificada por ley 26.742.

2. Eutanasia activa: se lleva a cabo mediante comisión, es decir, por medio de una acción. De acuerdo al propósito
que se persiga con las acciones, la eutanasia activa puede subclasificarse en:

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
23

 Eutanasia directa: consiste en la realización voluntaria y directa de actos ejecutivos dirigidos a causar la
muerte de una persona, lo que ha sido previamente solicitado por ésta última, quien padece una
enfermedad terminal o ha sufrido una lesión que la ha colocado en una situación terminal, para lograr
de ese modo dar fin a los sufrimientos de su agonía.

La eutanasia directa no está permitida dentro de nuestro ordenamiento jurídico, lo cual surge de
una interpretación razonable del art. 11 de la ley 26.529 modificada por ley 26.742, donde se
establece que las directivas anticipadas deben ser aceptadas por el médico a cargo del paciente, “salvo
que impliquen desarrollar prácticas eutanásicas”. Por lo que, este tipo de acciones directas
configurarían el delito de homicidio simple o agravado dependiendo las circunstancias del caso
concreto. De todas formas, la prohibición de estas prácticas eutanásicas directas es un tema
discutible.

OM
 Eutanasia indirecta: consiste en la administración de medicamentos o técnicas al enfermo terminal o a
quien ha sufrido una lesión que le crea un estado de muerte irreversible, con el propósito de eliminar o
paliar los sufrimientos insoportables que padece, a pesar de que estas prácticas puedan tener como efecto
colateral acelerar la muerte del enfermo. Aquí también existe un previo consentimiento por parte del
enfermo terminal para que se apliquen medidas paliativas del dolor.

La eutanasia indirecta, si bien no es tratada particularmente en nuestro derecho, se puede entender

.C
como que es aceptada, en razón de que, por un lado, la acción de administrar medicamentos o técnicas
al enfermo terminal no tienen el objetivo de quitarle la vida, sino todo lo contrario, se busca evitar que
sufra, aunque el tratamiento acorte la vida del paciente, consecuencia que estaría abarcada por el
DD
riesgo permitido asumido por los médicos. Por otro lado, dicha práctica encuentra autorización desde
el punto de vista normativo en la ley 26.529 modificada por la 26.742, al referirse en su art. 2 inc.
e) a la autonomía de la voluntad del paciente, donde nos dice que éste tiene derecho a “aceptar o
rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos…”, en el mismo sentido lo hace en su art.
11 cuando se refiere a las directivas anticipadas, las cuales pueden ser dispuestas por el paciente
para “consentir o rechazar determinados tratamientos médicos…”.
LA

Homicidios culposos

Homicidio culposo simple -art. 84-


FI

El art. 84 CP tipifica el homicidio culposo, conocido también como “homicidio imprudente”. En cuanto a sus
elementos estructurales (elementos objetivos y subjetivos -en este caso la culpa inconsciente o consciente-), en lo fundamental,
coinciden con los del homicidio simple del art. 79 CP.


La modalidad adoptada por el legislador para tipificar a los homicidios culposos es la fórmula cerrada de
imputación o de númerus clausus, esto es, que sólo van a ser delitos culposos o imprudentes aquellos que
expresamente tipifique el CP por medio formas específicas de culpa: imprudencia, negligencia, impericia e
inobservancia de los reglamentos o deberes del cargo. Por lo tanto, no cualquier delito doloso es susceptible de
tener también forma culposa o aplicarse de manera subsidiaria la culpa, sino que esta última es punible sólo cuando
se encuentra expresa mediante sus formas específicas dentro un tipo penal.

Lo que caracteriza al homicidio culposo es el elemento subjetivo, porque cualquiera de las formas de culpa pone
en evidencia que, en el ánimo del autor falta la intención de matar (dolo). Por esta razón, el verbo que define a
la acción es “causar la muerte” y no “matar” como en el caso del homicidio simple y sus formas agravadas o
atenuadas. En efecto, el homicidio culposo el sujeto activo no mata (ello no está en su mente), simplemente, “causa la
muerte” por su conducta negligente o imprudente.

La estructura de la acción (causar la muerte a otro) admite tanto la acción como la omisión impropia (comisión por
omisión); pero no la omisión simple donde es irrelevante que se produzca un resultado. El hecho culposo sin resultado

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
24

-muerte- no importa al derecho penal. Entre la acción y el resultado producido debe existir un nexo causal, una
relación entre la conducta del sujeto activo y la muerte de la persona. Pero no sólo alcanza con dicho nexo de
causalidad para que se configure el tipo, sino que es imprescindible la aplicación de la imputación objetiva para
determinar por medio de sus criterios -ex ante y ex post-, si la conducta imprudente o negligente del sujeto activo ha
creado o incrementado un riesgo no permitido para el bien jurídico -en este caso la vida independiente-, y, una vez,
comprobada la existencia de ese riesgo prohibido, determinar si el resultado fatal ha sido ocasionado
directamente por la producción de ese riesgo no permitido. Comprobando esto último se va a poder decir que el
resultado es objetivamente es imputable al autor, de lo contrario, por más que exista un nexo causal entre la
acción u omisión culposa y el resultado dañoso, la conducta del autor va a resultar atípica por no poder configurarse
el tipo objetivo de la norma (art. 84 en este caso).

El art. 84 CP prevé diferentes formas de culpa:

OM
a. Negligencia: es el descuido, el olvido, la ligereza, la falta de atención, la falta de precaución al actuar.
Actúa de manera negligente quien omite las diligencias necesarias para no crear peligros. Quien actúa
negligentemente se caracteriza por no hacer algo que el deber de previsión o de prudencia le indicada
hacer. Es por ello que a la negligencia se la entiende como un “hacer de menos”.

b. Imprudencia: es el obrar ligero, precipitado, el no evitar peligros o enfrentarse a ellos sin necesidad. El
que actúa imprudentemente, hace algo que el deber de previsión, de prudencia, le indicaba no hacer. La

.C
imprudencia es un “hacer de más”.

c. Impericia: también conocida como “culpa profesional”. Es un obrar deficiente de una profesión, arte u
DD
oficio. La impericia es una falta o insuficiencia de aptitudes para el ejercicio de una profesión o un arte,
es decir, es una falta de los conocimientos más elementales de la profesión o arte que la persona
desempeña -mecánico, plomero, electricista, médico, ingeniero, arquitecto, etc.-

d. Inobservancia de los deberes o reglamentos del cargo: es una forma de culpa que se da cuando, al
desempeñar ciertas actividades (ej.: pilotear un avión, practicar deportes, conducir un auto, etc.) o cargos (ej.: médicos,
LA

ingenieros, policías, funcionarios públicos, etc.), el sujeto viola u omite cumplir los deberes impuestos por los
reglamentos u ordenanzas que se refieren a dichas actividades o cargos (según el art. 77 CP los reglamentos y
ordenanzas son todas aquellas disposiciones de carácter general que dicta la autoridad competente en la materia de que traten).

Como ya se dijo, es preciso que quien actúa mediante cualquiera de estas clases de culpa haya producido el
FI

resultado de muerte, sólo resulta punible la consumación. Por lo tanto, no es posible la tentativa, porque no se
cumple con la exigencia del art. 42 CP en razón de que no hay intención de cometer homicidio, lo cual tiene que
estar presente al comienzo de la ejecución del delito y debe continuar hasta donde dure la conducta homicida del
autor, quien no va a consumar el resultado mortal por circunstancias ajenas a su voluntad.


La figura del homicidios culposo tampoco admite participación.

Homicidio culposo agravado por la multiplicidad de víctimas -art. 84 in fine-


El último párrafo del art. 84 CP agrava el homicidio culposo cuando hay más de una víctima fatal, es decir, dos o
más personas fallecidas como consecuencias de cualquier conducta imprudente o negligente del sujeto activo (ej.:
por explosiones, disparo de armas, accidentes de obra, alimentos contaminados, etc.), excepto los casos en los
que el múltiple resultado fatal se produce por la conducción de un vehículo automotor, pues en este caso, se
aplica el art. 84 bis segundo párrafo parte final.

El fundamento de esta agravante reside en la mayor lesividad de la conducta.

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
25

Homicidio culposo causado por conducción de vehículo con motor -art. 84 bis-
El homicidio culposo por conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo automotor, es una
figura agravada del homicidio culposo simple que, a su vez, también tiene sus propias agravantes.

De esta figura culposa surge que:

 Se hace referencia a un “vehículo con motor”: la Ley de Tránsito 24.449 se refiere por separado que se
debe entender por automóvil (art. 5 inc. a) y por vehículo automotor (art. 5 inc. x). Por lo tanto, para saber que
significa el término “vehículo con motor” hay que integrar ambas definiciones legales pudiendo decir que, se
debe entender por vehículo con motor a todo tipo de vehículo cuyo desplazamiento sea propulsado por motor
contando con tracción propia y que sea utilizado para el transporte de personas o cosas, con independencia de la
vía de circulación.

OM
De esta manera, entrarían dentro de este concepto los vehículos con motor a combustión, motor eléctrico,
inclusive aquellos que son impulsados por otros mecanismos diferentes o combinando energías que provienen
de los combustibles y de la electricidad (vehículo híbridos). También ingresarían dentro de este concepto las
embarcaciones con motor. Lo importante es que siempre el mecanismo de propulsión sea un motor.

 La acción típica es la de causar la muerte con la conducción de aquel vehículo con motor: la acción de

.C
conducir hace referencia siempre a acción que implica movimiento, desplazamiento, circulación de un lugar
a otro, aunque sea en espacios reducidos. No importa si se circula por vía terrestre o por agua, por lo que
se incluye también la muerte producida por la conducción culposa de una embarcación con motor (ej.: una lancha,
una moto de agua, etc.). Lo que importa es que este movimiento o desplazamiento debe generarse a partir de la
DD
energía suministrada por el motor instalado en el vehículo, por lo que, esto descarta todo movimiento del
vehículo por energía humana (empujar el automóvil) o animal (por arrastre -un carro, por ejemplo-), como así también la
mera puesta en marcha o encendido del motor sin que haya movimiento. Tampoco entraría en este delito
culposo el hecho de que el conductor se baje del vehículo y no le deje bien asegurado (ej.: no le ponga el freno de
mano en una bajada) y como consecuencia de ellos causa la muerte de una persona.
LA

No es necesario que haya que se embista a una persona, porque puede ocurrir que la víctima sea el o los
acompañantes o a los que transporta el sujeto activo.

La acción de conducir -culposa- es la que debe producir el resultado fatal, es decir, la muerte de la víctima.
FI

 La conducción debe ser imprudente, negligente o antirreglamentaria:

— Conducción imprudente: aquella que es peligrosa, atrevida, riesgosa. Es la conducción que crea un riesgo
prohibido para la vida de terceros que luego se concreta en el resultado dañoso, que en este tipo


culposo sería la muerte de la víctima.

— Conducción negligente: aquella que se realiza de manera descuidada, con falta de atención o
precaución, lo que lleva a la creación de un riesgo no permitido que luego deriva en el resultado fatal.

— Conducción antirreglamentaria: sería un caso de inobservancia de los deberos o reglamentos, es decir,


una conducción por medio de la cual el sujeto viola u omite las normas que regulan la circulación vial, ya
sea, de forma imprudente (circular a una velocidad mayor a la permitida) o negligente (pasar un semáforo en rojo por
estar desatento). Esa omisión o violación de las normas de tránsito llevan a la creación de un riesgo
prohibido que luego deriva en la muerte de una persona.

El art. 84 bis en su segundo párrafo establece que este homicidio culposo se agrava cuando el conductor que ha
causado la muerte de otra persona por la conducción negligente, imprudente o antirreglamentaria:

a. Se diere a la fuga del lugar del siniestro. Con esta agravante la ley busca que el autor del hecho permanezca en el lugar
una vez que se produce el accidente de tránsito (situación que resulta suficiente para la mayor punición), permitiendo así, no sólo que

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
26

se determine con mayor facilidad y precisión el autor del hecho, sino que la víctima tenga la posibilidad de ser socorrida
por el propio autor, evitando mayores riesgos de muerte.

De todas formas, la fuga se debe producir luego del accidente, el cual ya ha causado la muerte de la víctima, por lo tanto,
que la ley pretenda que el conductor del vehículo no se ausente del lugar del hecho, llevaría a la violación del principio de
inocencia plasmado en el art. 18 CN (“nadie está obligado a declarar contra sí mismo”), dado que el permanecer allí implicaría que el
conductor se autoincrimine.

b. No intentase socorrer a la víctima siempre y cuando no incurriere en la conducta prevista en el art. 106 CP: esto
significa no prestarle los medios de auxilio que razonablemente estuvieran dentro de las posibilidades del conductor, con
el fin de evitar consecuencias más graves. A su vez, esta agravante se refiere a que el autor no haya incurrido en el delito
de abandono de personas (art. 106 CP), pues en ese caso se aplicaría esa figura y no la agravante. Pero aquí surge un
problema en razón de que el delito de abandono de persona es un delito de peligro que presupone, no sólo que por la propia
acción del sujeto activo se haya puesto es peligro la vida de una persona, sino que la víctima debe ser una persona viva (algo

OM
que no existe en el homicidio) , que se haya en determinada situación (incapaz de valerse o que haya sido incapacitada por obre del propio autor)
y que no tiene posibilidades de evitar por sí misma la situación de peligro en que se encuentra. De ahí que surge la necesidad
de auxilio. Pero, en esta agravante del art. 84 bis CP, el sujeto pasivo necesariamente debe estar muerto, razón por la cual
es casi imposible que se pueda incurrir en el delito de abandono de persona cuando el conductor provoca el accidente por
su conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria. Si pudiera existir la posibilidad de aplicar la figura del art.
106 CP, se daría en aquellos casos que se produce un intervalo de tiempo entre el hecho y la muerte que sería ocasionada
por el abandono, por lo tanto, aquí la muerte no se produce como consecuencia de la conducción culposa, sino por el propio

.C
abandono a su suerte de la víctima, causado por el conductor.

c. Estuviese bajo los efectos de estupefacientes: de acuerdo a lo que establece el art. 77, estupefacientes son aquellas
sustancias susceptibles de producir dependencia física o psíquica y que se encuentran incluidas en las listas que se elaboran
DD
y actualizan por el PEN. Por lo tanto, quedan incluidas en este tipo penal los estupefacientes como los psicotrópicos y los
psicofármacos. Para que concurra el agravante no sólo alcanza con la ingestión o consumo de estas sustancias, sino que es
necesario que, al momento del hecho, el autor estuviese bajo los efectos de estupefacientes, esto es, que estas sustancias
hayan alterado negativamente la capacidad de conducción del autor (atención, percepción, concentración, disminución de facultades, etc.).
Si en juicio se prueba que esto último no ha ocurrido, la conducta va a ser atípica y no se puede aplicar la agravante.
LA

d. Estuviese con un nivel de alcoholemia igual o superior a 500 miligramos por litro de sangre en el caso de conductores
de transportes públicos o 1 gramo por litro de sangre en los demás casos: es decir, es una agravante por exceso de
alcohol en sangre, pero para esta figura no es necesario que el alcohol haya provocado efectos negativos anulando o
disminuyendo la capacidad de conducción del sujeto activo. Para que se consuma la agravante es suficiente que se acredite
una ingesta igual o mayor de alcohol a los niveles permitidos por el tipo penal. Si se comprueban esas cantidades,
automáticamente, de pleno derecho concurre la agravante.
FI

Existen dos métodos para la detección de alcohol:

 El “Alcotest”, que mide la cantidad de alcohol que se encuentra en el aire de los pulmones y que es respirado a
través de ellos.


 La alcoholemia, que se mide a partir de una muestra de sangre y mide exactamente la concentración de alcohol
presente en la sangre. Este método es mucho más certero que el alcotest, ya que este último dependerá del
momento en que sea tomada la prueba.

La norma penal distingue la tasa de alcohol prohibida según se trate de la conducción de:

 De un transporte público: son aquellos vehículos que habitualmente se ocupan de transportar personas o cosas y
que puede ser utilizados por cualquiera, siempre que sean impulsados por motor.
 De otro vehículo con motor: cuando el tipo dice “en los demás casos”, se debe entender que abarca todo vehículo
con motor que no sea transporte público de personas o cosas, lo que comprendería a los automóviles, ciclomotores,
motocicletas, camiones, etc. siempre que se impulsen por motor

Esta agravante plantea dos problemas:

1. Habría una presunción de culpabilidad por el sólo hecho de que el conductor haya bebido alcohol por encima de los
límites permitidos, sin importar probar dentro del proceso judicial si la ingesta -más allá de los porcentajes permitidos- ha
tenido efectos nocivos en la conducción del automotor ni si ha sido factor causal de la muerte. En todo caso, lo correcto

Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA
27

hubiera sido que beber por encima de los límites permitidos sea sancionado administrativamente, pero no por medio
de una sanción penal.

2. Si una persona rechaza hacerse la prueba de alcoholemia llevada a cabo por los controles policiales o municipales,
la obtención forzada de la misma, constituiría un especie de confesión de la autoría del delito obtenida sin el
consentimiento del acusado, por lo que se va a ver violado el principio de inocencia que surge del art. 18 CN y del art.
8 inc. 2g, del Pacto de San José de Costa Rica. Dicha garantía de no autoincriminación implica que el imputado no se
vea obligado a colaborar en la obtención de la prueba que va a obrar en su contra. Por lo tanto, cualquier tipo de
colaboración obtenida bajo presión o coacción, es ilícita y no debe tener ningún efecto como prueba válida en el
proceso.

e. Estuviese conduciendo con exceso de velocidad de más de 30 kms. por encima de la máxima permitida en el lugar
del hecho.

OM
f. Condujese estando inhabilitado para hacerlo por autoridad competente: el término inhabilitación debe entenderse en
un sentido estricto y acotado, cuando la autorización para conducir se ha quitado o suspendido por decisión de una
autoridad competente, que puede ser un juez mediante sentencia judicial o una autoridad administrativa. No alcanza para
que se configure la agravante el simple hecho de no tener licencia de conducir.

g. Violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito que indican el sentido de circulación vehicular: la mayor
criminalidad consiste en la desaprensión del conductor que puede encontrar a sus víctimas quienes no han podido tomas las

.C
precauciones necesarias, por lo intempestivo o inesperado para las víctimas que un conductor pase un semáforo en rojo, o
circulo en contramano.

h. Cuando se dieren las circunstancias del art. 193 bis CP: es decir cuando la conducción negligente, imprudente o
DD
antirreglamentaria de un vehículo con motor se diere en el marco de una prueba de velocidad conocidas como “picadas”, lo
que significa una conducción antirreglamentaria con un plus que agrava la pena al conducir en un lugar que no es apropiado
para pruebas de velocidad, que no tienen las medidas de seguridad necesarias.

i. Condujera con culpa temeraria: lo temerario es lo intrépido, osado, una exposición excesiva a un riesgo innecesario. La
conducta temeraria representa una imprudencia grave que incrementa el riegos prohibido y, por ende, aumenta la
LA

probabilidades del resultado lesivo del bien jurídico. Dicho resultado se lo representa el sujeto activo, pero sigue adelante
confiando en que no se va a producir (ej.: hay culpa temeraria si quien conduce transgrede las normas de tránsito al circular por encima del límite
de velocidad permitido, en estado de intoxicación por consumo de alcohol, sin carnet de conducir y ejecutando una maniobra de sobrepaso prohibida, de tal
manera que invade el carril contrario embistiendo a un motociclista que circulaba por allí, causándole la muerte).

j. Cuando fueren más de una las víctimas fatales.


FI


Este archivo fue descargado de https://filadd.com


JUAN MANUEL OLIVA

También podría gustarte