El Misterio de los Dinosaurios y la Biblia
Para muchos de nosotros los cristianos, cuando se nos hace la pregunta: ¿Qué dice la Biblia acerca de
los Dinosaurios?, es como si se nos mencionara algo prohibido. Cuando un escéptico o un ateo se nos
acerca y nos hace frente con este tipo de preguntas es como si escucháramos mencionar un mal de un
familiar o algo así. ¡Pero ahora llegó el momento de darles una respuesta!
¡YA ESTÁ BUENO DE QUE LOS CRISTIANOS NO TENGAMOS CÓMO
RESPONDER A LA IGNORANCIA DE LOS EVOLUCIONISTAS!
Sin embargo, la verdad es que hasta ahora la existencia de fósiles pertenecientes a estos animales además de
otras evidencias "parecen" contradecir el relato bíblico de la creación. Sin embargo, eso no podría estar más
alejado de la verdad. LA EXISTENCIA DE LOS DINOSAURIOS Y AQUELLOS REPTILES GIGANTES
NO CONTRADICE EN NADA, EN LO ABSOLUTO EL RELATO BÍBLICO DE LA CREACIÓN.
Como resumen:
1) Expusimos la Teoría de la Envoltura o del Canapé. Esto no era más que las "aguas de arriba" a que se
refiere Génesis 2:5-6; Génesis 1:6-9; 2 Pedro 3:3-7 y Job 26:8.
2) Expusimos evidencias históricas, bíblicas y científicas que apoyan esta teoría.
3) Hablamos sobre el fenómeno del gigantismo, y vimos que era consecuencia de la existencia de esta
Envoltura que Dios creó en el mundo Antidiluviano (Antes del Diluvio de Noé.)
4) Y probamos la existencia de una flora y una fauna de proporciones gigantezcas en el mundo de entonces.
En este volumen trataremos sobre uno de los temas que aparentemente "contradice" el relato bíblico de la
creación de forma más directa:
LOS DINOSAURIOS
¿Existe en la Biblia alguna referencia a estos inmensos animales que "definitivamente" una vez
estuvieron presentes en la tierra?
Si nuestra Biblia es en realidad el recuento de la Historia del hombre desde sus inicios, ¿Cómo es posible
que no existan referencias a estos animales?
Para responder a esta pregunta, acompáñenme al libro más antiguo de la Biblia, el Libro
de Job. (Datado de unos 3,400 años)
"En el capítulo 40 del libro de Job encontramos al Creador mismo, en forma de un
torbellino, dirigiéndose a Job. El se encuentra haciéndole ver a Job las maravillas de su
creación, al presentarle uno de los animales que El creó. Leamos:
"He aquí mira a "Behemot", el cual hice como a ti…" Verso 15 Aquí vemos a Dios diciéndole a Job que se
fije en esta criatura y que al hacerlo le va a demostrar algo. "Come hierba como buey." (Verso 15)
El animal al que Dios se está refiriendo aquí es evidentemente un animal vegetariano, ya que "come hierba".
"He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos …" (Verso 16)
O sea que esta criatura debía tener piernas fuertes. Hasta ahora, puede que se trate de un elefante.
"Y su vigor en los músculos de su vientre." (Verso 16) (Ver gráfica del brontosaurio más adelante!)
Aparentemente este animal tienen una sección media masiva y fuerte. Con las informaciones que tenemos
hasta ahora, podríamos colegir también que Dios se refiere a un hipopótamo o hasta a un oso. Pero aún se
nos proporciona más información.
"Mueve su cola como un cedro" (Verso 17)
¡O sea que ahora tenemos un problema!
¿Han notado ustedes algo peculiar en los cedros? ¡Son
gigantescos!
¿Verdad que sí? (Ver ilustración).
Ahora bien, ¿Han visto alguna vez la cola de un elefante o de
un hipopótamo…? . No son muy impresionantes…
¿Verdad?
Así que podemos desechar la idea de que Dios, lo más inteligente que hay, fuera a hacer una analogía o
comparación como esta. Definitivamente, El se refiere a otro animal. Otro
animal que vivía en el mundo de Job ¡en ese momento! Pero continuemos:
Fíjense en la cola de un animal se descubrió vivía
en la antiguiedad - ¡Un BRONTOSAURIO! Y
nadie puede negar que gigantes como estos
poblaron la tierra en el pasado.
Pero hoy sus restos están en cualquier museo.
(Esto no se sabía cuando los traductores de la
Biblia tradujeron el nombre del animal a que Dios
se estaba refiriendo, y es quizás por eso que la mayoría de las traducciones
de la Biblia, junto a la palabra Behemot tienen una nota que dice que ese animal
era un hipopótamo.)
Yo les garantizo a ustedes, que si yo hubiese hecho a los animales, y quisiera
impresionarlos para que sepan mi poderío, no usara un simple hipopótamo o un
elefante para hacerlo.
Yo usara lo mayor, más fuerte y más elegante de toda mi creación. ESO ES
EXACTAMENTE LO QUE DIOS HACE. ¡Un animal que pesaba entre
200,000 y 250,000 libras impresiona a cualquiera!
"Mueve su cola como un cedro" (Job 40:17) ¡Sea usted el jurado!
Verso 18: "Sus huesos son fuertes como bronce. Y es el principio de los caminos de
Dios."
Pero en los versos siguientes y al final de verso 23 Dios continúa haciendo gala de su
creación y nos dice:
"Tranquilo está, aunque todo un jordán se estrelle contra su boca." Un animal de 80
pies y 100 toneladas podía pasar el Río Jordán a pie sin problemas.
Otros animales dignos de consideración del mundo antiguo
Brontosaurio o Apatosaurio, de 80 pies de largo y 100 toneladas (¡Las huellas eran
del tamaño de una bañera!). Pero este no era el único animal gigantesco en aquellos
días.
El Diplodocus tenían 100 pies de largo (10 elefantes uno tras otro), 20 toneladas
(40,000 libras)
*(Estos eran inofensivos, siempre y cuando no se te subieran encima!). Además
existían otros gigantes tales como Tiranosaurio Rex de 40 pies y 6 toneladas. Este
animal podía colocar sus dos patas delanteras encima del techo de una casa de
tamaño regular y empujarla hasta derribarla.1
1
El Misterio de los Dinosaurios y la Biblia, [Link]
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CREATION / EVOLUTION: ¿ESTÁN MENCIONADOS EN LA BIBLIA?
Aunque sabemos por Génesis 1 que los animales y la raza humana fueron creados en el 6º día de la creación,
permanece un interrogante entre teólogos y científicos sobre el origen de los dinosaurios. Algunos creen que
fueron parte del 6º día de la creación. Otros toman la postura de que son el resultado de la hibridación de
algunos reptiles que Dios creó originalmente.
Algunas personas piensan que las referencias al “leviatán” (Job 41:1), al “behemot” (Job 40:15) y a
dragones (en varios pasajes de la Escritura) se refieren a dinosaurios. La mayoría de los estudiosos de la
Biblia sugieren que las descripciones en Job son de cocodrilos o hipopótamos. Ambos vivieron en el
Cercano Este en aquellos días. Es fácil pensar que los dragones son un débil recuerdo de los dinosaurios
pero no lo podemos asegurar. Sólo podemos especular.
Aquellos que han colectado restos de dinosaurio en los llanos del cercano Este de Canadá y los Estados
Unidos o en la meseta de Colorado no tienen ninguna duda persistente en cuanto a su realidad. Cientos de
especimenes han sido encontrado y excavados.
Los restos fósiles de estos reptiles indican que fueron verdaderamente un grupo altamente diversificado,
variando en tamaño desde el de un conejo hasta tremendas bestias de 20 pies de alto, 85 pies de largo y con
un peso de hasta 50 toneladas. Parece que algunos fueron dotados de pies relativamente pequeños y tuvieron
dos piernas para moverse, mientras que otros fueron cuadrúpedos y se movían alrededor de manera lenta y
pesada. Algunos eran carnívoros y otros herbívoros. Cierta clase fue bien diseñada para un hábitat acuático
mientras que otros permanecieron en la tierra.
La repentina extinción de los dinosaurios, como lo muestran los documentos geológicos, es un misterio que
paleontólogos evolucionistas tienen considerable dificultad en explicar. ¿Qué sucedió? ¿Un cambio de
temperatura? ¿Un cambio en las plantas? Chorros de calor provenientes de un meteoro, mamíferos
comiendo los huevos de dinosaurios, cambio en la concentración de oxígeno, etc. son algunas de las
conclusiones de los científicos. La teoría actual dominante es que un gran objeto del espacio chocó la Tierra
y desparramó una cantidad de polvo al punto que el sol fue oscurecido por meses y las plantas y animales
murieron. De todos modos también hay problemas con esta teoría porque la extinción fue selectiva. Algunas
plantas y animales (incluyendo los más frágiles comparados con los dinosaurios) no se extinguieron.
Cuando Dios dirigió los animales hacia el arca, no dudó en dirigir sólo aquellos que eran como las criaturas
que Él había creado en el origen. Hay poca evidencia de que los dinosaurios fueron llevados al arca. Que
Dios no los preservó en el arca y que murieron como resultado de un diluvio mundial es una explicación tan
buena como cualquier otra.
¿Por qué Dios no llevó los dinosaurios al arca? En Génesis 6:12 encontramos la siguiente declaración, “Y
miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la
tierra.” Satanás, el ser que se rebeló contra Dios, no puede crear, pero puede cambiar o modificar (incluso
como los científicos modernos pueden producir cambios mediante mutaciones, hibridación e ingeniería
genética). La entrada del pecado en el mundo permitió a Satanás corromper a los hombres y también a otros
organismos vivientes. Ahora tenemos hojas convertidas en espinas, dientes convertidos en colmillos
venenosos, genes convertidos en viruses y bacteria útil en enfermedades. Satanás corrompió algunos de los
reptiles que Dios creó originalmente en criaturas raras que nosotros llamamos dinosaurios. Dios decidió no
salvarlos en el momento del diluvio. Tal vez Dios vio que los débiles hombres post-diluvianos no serían
capaces de controlar animales tan grandes. Así creemos que Dios preservó la vida de los animales terrestres
excepto los muy grandes y los corrompidos.2
2
Creation / Evolution: ¿Están mencionados en la Biblia?
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