Nombre:
Lilianny Ramirez
Matricula:
100523474
Materia:
Historia III
Sección:
06
Profesor:
Pablo Leynel Ruiz Cuevas
Tema:
Antecedentes de la Historia de la arquitectura
Introducción
Desde la Antigüedad, la arquitectura, el arte de diseñar y construir edificios,
siempre ha estado estrechamente relacionada con la historia del arte, por al
menos tres razones. En primer lugar, muchas obras públicas (especialmente
edificios religiosos) se diseñaron teniendo en cuenta la estética y la
funcionalidad. Fueron construidos para inspirar y cumplir una función pública.
Como resultado, involucraron los servicios de una amplia gama de ‘artistas’ y
artesanos decorativos, así como obreros.
En muchos de estos edificios, los exteriores e interiores actuaron como vitrinas
de pintura de bellas artes (por ejemplo, la Capilla Sixtina), frisos y esculturas en
relieve (por ejemplo, el Partenón, las catedrales góticas europeas), el arte en
vidrieras (por ejemplo, la catedral de Chartres) y otras obras de arte, propias de
la época en que se construyeron.
Antecedentes de la arquitectura
La arquitectura del siglo XIX.
El siglo XIX es el siglo de las revoluciones: la Industrial, la Francesa, las
burguesas.También es el siglo de los nacionalismos y de unificaciones, como la
de Italia y Alemania.
La arquitectura de este siglo viene marcada por dos líneas que van a definir
toda la labor arquitectónica:
La arquitectura-arte, que busca el camino de las formas.
La arquitectura-ingeniería, que se guía por la técnica.
También hay arquitectos que van a participar de las dos opciones. Así el
historicista Viollet-Le-Duc y el ingeniero Eiffel o Labrouste.
LA ARQUITECTURA HISTORICISTA.
La arquitectura del siglo XIX retoma los estilos anteriores, especialmente el
gótico, pero dándoles nueva formas y adaptándolos a las nuevas necesidades.
Así se vuelven a poner de moda el arte egipcio por Napoleón, el neoindio, el
neogriego, el neogótico...
Este último se convierte, a partir de la década de 1.830 en la alternativa al
neoclasicismo, aunque sin reemplazarlo, ambas tendencias conviven a lo largo
del siglo.
Sus principales teóricos fueron John Ruskin (1.819-1.900) y Eugene Viollet-Le-
Duc (1.814-1.879). Ambos autores, contrarios a la alteración del paisaje y de la
vida humana por la industrialización, proponen una arquitectura racionalista
(=funcional) que satisfaga las necesidades de la época.
Así, en los principales edificios europeos de imitará el estilo gótico. En
Inglaterra se restaura y amplia edificios como el castillo Windsor. Se construyó
el Parlamento británico, obra de Charles Barry y Auguste Pugin
En Francia Viollet-Le-Duc va a restaurar las catedrales de Notre Dame, de
Reims y de Chartres.
En Alemania se terminan los trabajos de la catedral de Colonia, iniciados en el
siglo XIII. Se levantaron muchos edificios con agujas caladas.
Existieron otras corrientes historicistas, como este Pabellón Real de Brigthon
de John Nash .
De estilo neobarroco es el Palacio de Justicia de Bruselas, obra de Poelaert.
El renacimiento barroco, también conocido como neobarroco (o arquitectura del
Segundo Imperio en Francia y guillerminismo en Alemania), fue un estilo
arquitectónico de finales del siglo XIX.
El término se utiliza para describir la arquitectura y las esculturas
arquitectónicas que exhiben rasgos característicos del estilo barroco , pero que
no pertenecen al período barroco original.
Este estilo se inserta en el contexto de la segunda mitad del siglo XIX,
especialmente después de 1880.
El Neobarroco se utilizó predominantemente para la construcción de teatros, ya
que el barroco había contribuido a una gran expansión de las artes escénicas.
Los elementos de la tradición arquitectónica barroca fueron una parte esencial
del plan de estudios de la Ecole des Beaux-Arts , París, escuela de arquitectura
eminente en la segunda mitad del siglo XIX y son parte
del arteux arquitectónico que generó en Francia y en el extranjero.
Un sentimiento exuberante sobre el imperialismo europeo alentó una
arquitectura oficial para reflejarlo en Gran Bretaña y Francia, y en Alemania e
Italia el renacimiento barroco expresó orgullo por el nuevo poder del estado
unificado.
En Austria, en particular, el neobarroco tiene una connotación patriótica, ya que
está relacionado con el florecimiento económico y cultural del país en el siglo
XVIII.
En su fase tardía influyó y coexistió con Jugendstil (el Art Noveau alemán).
En España el estilo que triunfa es el neomudéjar de la Plaza de Toros de las
Ventas, obra de José Espelius.
La arquitectura neomudéjar es un movimiento que surge a finales del siglo XIX
en Madrid y se prolonga hasta principios del siglo XX. Su desarrollo está unido
al nacimiento de la filosofía y del movimiento historicista, enmarcándose en las
corrientes imperantes en Europa.
En España el estilo neomudéjar fue reivindicado como estilo nacional, por estar
basado en un estilo propiamente hispánico. Arquitectos como Emilio Rodríguez
Ayuso vieron en el arte mudéjar algo únicamente español y empezaron a
diseñar edificios utilizando rasgos del antiguo estilo, entre ellos las formas
abstractas de ladrillo y los arcos de herradura. El nuevo estilo historicista se
asoció especialmente en construcciones de carácter festivo, de ocio y placer,
como en salones de fumar, casinos, estaciones de tren, plazas de toros o
saunas.
En efecto, frente a los otros revivals que se podrían catalogar como
internacionales (entre ellos el neorománico, el neogótico, el neobarroco, etc), el
neomudéjar representa una producción exclusiva de España. Esta
particularidad hizo que, en 1873, para el pabellón que iba a representar a
España en la Exposición Universal de Viena, fuera éste el modelo elegido,
según proyecto realizado por Lorenzo Álvarez Capra, autor asimismo de la
iglesia de la Paloma de Madrid.
El neomudéjar es el único de los historicismos europeos ligado a la utilización
de un material concreto, el ladrillo, material muy utilizado en el siglo XIX, pero
con inspiración mudejar, y con una peculiar disposición del aparejo, a tizón, que
con el tiempo se denominó aparejo a la española. Este tipo de aparejo apareció
por primera vez en el siglo XIX en la Plaza de Toros de Madrid, y a partir de
aquí su uso se extendió a toda la arquitectura de ladrillo.
Estilo neogótico
El neogótico es un estilo arquitectónico que estuvo muy en boga a finales del
siglo 19. Como su nombre lo indica se trata de una reinterpretación de los
elementos arquitectónicos del estilo gótico que fue famoso en Europa entre los
siglos 12 y 13, pero adaptados a una realidad más actual.
Estilo neobizantino
La arquitectura neobizantina es un estilo arquitectónico de la segunda mitad del
siglo XIX e inicios del siglo XX. Fue empleada principalmente en edificios
públicos y religiosos. La arquitectura neobizantina integra elementos de
la arquitectura bizantina junto con elementos ligados a la arquitectura cristiano-
medieval de la Europa del Este, principalmente ortodoxa, y que tuvo su primer
desarrollo en Constantinopla y, de un modo más general, en el Imperio
Bizantino entre los siglos V y siglo IX|IX.
Este estilo se caracteriza por el empleo de la arcada y de cúpulas en plena
cimbra y de cúpulas, recurriendo al ladrillo y al estuco como materiales de
construcción y en la decoración al mosaico.
El estilo neobizantino comenzó a desarrollarse en la Rusia Imperial y en la
Europa del Este, y tuvo una larga evolución desde la Catedral de Sofía (San
Petersburgo), que data de 1782, a la Catedral de Alejandro Nevski de Sofía (en
Bulgaria), que fue construida en 1882. En Rusia, fue popularizada por el
arquitecto Konstantin Ton, que además mezcló elementos neoclásicos y
elementos de la arquitectura rusa tradicional. En Belgrado, Serbia, el estilo
neobizantino se prolongó dentro de las primeras décadas del siglo XX, con la
iglesia de San Marcos, construida de 1931 a 1940 por Petar et Branko Krstić o
incluso el templo de San Sava, construido a partir de 1935 sobre los planos del
arquitecto Aleksandar Deroko.[1] Dentro de este mismo país, la arquitectura
neobizantina ha sido apreciada como vernácula: por ejemplo, la iglesia de San
Marcos de Belgrado está inspirada en el Monasterio de Gračanica (siglo XIV).
[2]
De 1850 a 1880, en Bristol se desarrolló un estilo conocido actualmente bajo el
nombre del Bizantino de Bristol, y fue frecuentemente empleado en los edificios
industriales, este estilo mezclaba elementos de la arquitectura bizantina y de
la arquitectura mora.
En los EE.UU., la arquitectura neobizantina está presente en los edificios más
importantes del campus de la Universidad Rice de Texas, en la iglesia de San
Francisco de Sales de Filadelfia y a la Basílica del Santuario Nacional de la
Inmaculada Concepción construida entre 1920 y 1959 en Washington D.C..
Al principio de la década de 1980, el célebre arquitecto americano Philip
Johnson ha concebido un anexo post-modernista en la Cleveland Play House
que refleja claras influencias bizantinas.
Estilo neorrenacentista
El Neorrenacimiento es un estilo histórico que surgió en el siglo XIX, sus
contornos son imprecisos, es decir que no son ni neogótico, ni neoclásico, y se
asume que este estilo imita y se inspira en las formas renacentistas. Aunque
presenta influencias contemporáneas al neobarroco. Su principal manifestación
se observa en la arquitectura, pero también se destacó en el ámbito de las
artes decorativas.
Las características de este estilo son diferenciales, nacionales y regionales, las
cuales ya eran conocidas en el renacentismo primitivo. Otro de los nombres
con que se da a conocer este estilo es con el de italianizante, o estilo del
Segundo Imperio. Este estilo presenta en el país de Francia características
barrocas. Este estilo tubo su mayor desarrollo en Alemania y Dinamarca, pero
un tiempo más tarde llegó a los Estados Unidos. Dentro de sus características
están:
La fachada
Influencia barroca
Combinación ligera del neogótico y el neoclásico.
La arquitectura del siglo XX
Las construcciones más emblemáticas del siglo XX en numerosas ciudades
occidentales proceden de las aportaciones del modernismo y de las
vanguardias de finales del XIX. Sin embargo, los movimientos más
significativos de la centuria se relacionan con las corrientes racionalistas y
funcionalistas del llamado Estilo Internacional y con la intuición de arquitectos
geniales, como Frank Lloyd Wright o Le Corbusier.
Las vanguardias de las primeras décadas del siglo
Entre los llamados movimientos de vanguardia se diferenciaron numerosas
corrientes, todas ellas unificadas por el deseo de experimentación:
La arquitectura futurista, dentro de la cual destacó el italiano Antonio
Sant´Elia (1880-1916), que se interesó por el maquinismo y la
proyección de ciudades ideales, con profusión de formas aerodinámicas.
El expresionismo arquitectónico aunó la búsqueda de la fluidez
aerodinámica con la solidez plástica. En esta corriente se
inscribieron Bruno Taut (1880-1938), Hans Poelzing (1869-1936)
y Eric Mendelsohn (1887-1953), creador de la singular torre de
Einstein, en Potsdam.
El neoplasticismo holandés y el constructivismo ruso, desarrollados
especialmente en la pintura, señalaron también directrices
arquitectónicas basadas en la rigidez de las formas geométricas.
El organicismo de Frank Lloyd Wright
El estadounidense Frank Lloyd Wright (1867-1959) fue alumno de Louis
Sullivan, a partir de cuyas enseñanzas desarrolló un lenguaje organicista, es
decir, basado en la intuición y la libertad creativa. El organicismo es la corriente
opuesta al racionalismo, que organiza la creación arquitectónica a partir de un
plan ideal preconcebido. El arquitecto estadounidense creó un modelo
específico de casa unifamiliar suburbana, a base de módulos rectangulares,
que se integraba plenamente en la naturaleza. Dentro de este tipo de
construcción destaca la Casa sobre la cascada. Otras muestras notables de la
intuición de Lloyd Wright son las oficinas Larkin, en Buffalo, el Museo
Guggenheim de Nueva York y la iglesia Unity, en Oak Park.
El uso de nuevos materiales y la originalidad en la solución de los problemas
arquitectónicos constituyen la base de una línea evolutiva que conduciría al
desarrollo del llamado Estilo Internacional.
Frank Lloyd Wright, interior del Museo Guggenheim, 1943, (Nueva York).
La arquitectura racionalista
La contraposición al predominio de lo intuitivo de los organicistas es el modelo
rígidamente deductivo y basado en planes minuciosamente estudiados de
los racionalistas.
Entre los precursores del racionalismo arquitectónico sobresalen el
francés Auguste Perret, autor de una casa en la calle Franklin que inspiraría
posteriormente a otros creadores a la hora de aportar soluciones en espacios
reducidos, y el austríaco Adolf Loos, cuyas edificaciones se caracterizaron por
la preferencia por las formas cúbicas y la ausencia de decoración.
No obstante, el gran centro de difusión de la arquitectura racionalista fue:
La Bauhaus: institución creada a partir de la Escuela de Artes y Oficios
de Weimar, fundada por Henri van de Velde (1863-1957). Fue Walter
Gropius (1883-1969) quien cambió el nombre del centro y lo trasladó a
Dessau, donde se desarrollaría el periodo más fecundo de los
arquitectos y pintores racionalistas que allí trabajaban. Junto a artistas
como Theo van Doesburg (1883-1931), Wassily Kandinsky (1866-1944)
o Paul Klee (1879-1940), en la Bauhaus proyectaron sus creaciones
arquitectos como Hannes Meyer(1889-1954) y Ludwig Mies van der
Rohe (1886-1969), quien ejercería una notable influencia en posteriores
generaciones de arquitectos.
En consonancia con los principios del racionalismo creó su obra otro de los
grandes arquitectos del siglo, el suizo Charles-Édouard Jeanneret, conocido
como Le Corbusier (1886-1965). Gran difusor de las ideas racionalistas a
través de sus libros gustaba de abordar extensos proyectos urbanísticos, como
el de la Ciudad Radiante, o constructivos, como el de la Unidad de Habitación,
de Marsella.
Le Corbusier, capilla de Nuestra Señora de Ronchamp, (Francia).
Corrientes arquitectónicas de la segunda mitad del siglo
Entre los estilos más significativos de la arquitectura del siglo XX cabe citar los
siguientes:
El integracionismo: propugna la fusión de tendencias de vanguardia
con elementos tradicionales, destacando en este sentido la obra del
finlandés Alvar Aalto (1898- 1976), que incorporaba algunos
caracteres organicistas y otros extraídos de las construcciones
tradicionales nórdicas.
El brutalismo: se identifica con las apuestas racionalistas más
radicales, con materiales en bruto a la vista del observador, como el
proyecto de la ciudad india de Chandigarh, de Le Corbusier.
El postmodernismo: originado a partir de los años setenta,
propugna la heterodoxia y la ruptura con los postulados asentados
de la arquitectura moderna. En esta corriente destaca la obra del
estadounidense Robert Venturi (n. en 1925).
El nuevo brutalismo: esencialmente británico y japonés, fue una
evolución del estilo creado por Le Corbusier y contó con figuras de
relieve como Kenzo Tange (n. en 1913).
Frank Lloyd Wright, Casa sobre la cascada, 1936, (Pennsylvania).
La arquitectura neoplateresco
El neoplateresco arquitectónico (denominado a veces también
como arquitectura neoplateresca) es una mezcla de estilos arquitectónicos que
surgió en España a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Surge como
inspiración paralela de las arquitecturas historicistas, buscando en sus
elementos artísticos el recuerdo evocador del pasado esplendor de España,
este movimiento surge con fuerza tras el desastre del 98. El introductor de este
estilo fue el arquitecto español José Urioste que en la Exposición Universal de
París de 1900 expuso en el Pabellón Español logrando un éxito y una fama que
marcó el estilo arquitectónico de un periodo de comienzos de siglo XX. Urioste
diseñó los pabellones inspirándose en el Palacio de Monterrey (Salamanca), y
en el Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares. Este estilo pronto
es adoptado en España de comienzos del siglo XX como un estándar
arquitectónico en el diseño de edificios públicos y oficiales, pudiéndose
encontrar numerosos ejemplos a lo largo del territorio.
El historicismo nace como corriente filosófica a finales del siglo XIX. Su idea es
la de conectar el presente con el pasado con una visión romántica. En
arquitectura da lugar a una familia de arquitecturas historicistas que se
denominan con el prefijo neo- : de esta forma surge la arquitectura neoclásica,
la arquitectura neomudéjar, etc. A menudo se combinan estos estilos
evocadores dando lugar a la arquitectura ecléctica.
En algunos casos los estilos historicistas se asociaban a la función del edificio,
por esta razón no es raro encontrar que los palacios se hicieran en estilo
neoplateresco, las iglesias en neoclásico o neogótico, las fábricas en
neomudéjar, etc. Cada nación europea pudo elegir la arquitectura de "retornos"
estilísticos que le evocara su propia identidad, que permitiera reivindicar
aspectos artísticos nacionales.
Encontrar una arquitectura que eligiese un punto de referencia del pasado
nacional fue una necesidad estilística de la época, es por esta razón por la que
finalmente se eligió como evocador de la imagen de España el plateresco entre
otros estilos. En el discurso de entrada que hace Arturo Mélida en 1899 en
la Academia de Bellas Artes de San Fernando, ya reivindica el estilo. Con este
espíritu se presentaba la delegación española capitaneada por José Urioste a
la Exposición Universal de París en 1900. El éxito de la delegación hizo que
durante casi dos décadas posteriores el neoplateresco fuese el estilo elegido
por sus representantes.
La arquitéctura del siglo XX
En España el funcionalismo arraigó fuertemente; el catalán Josep Lluis Sert es
uno de sus máximos exponentes, incluso a nivel mundial.
La arquitectura orgánica
Este movimiento pretendía integrar la obra arquitectónica en su entorno, fuera
o no natural. En esta línea trabajó Frank Lloyd Wright, aunque concede mayor
importancia a la subjetividad de quienes habían de habitar sus casas, pues no
se trata de dar a todo el mundo la misma respuesta.
Arquitectura de postguerra
Es remarcable el caso de Italia, con Pier Luigi Nervi, que sabía explotar todos
los recursos de la nueva tecnología, así como de los nuevos materiales, y creó
una obra monumental y llena de sensibilidad. En Milán hizo el Edificio Pirelli en
colaboración con Gio Ponti.
Algunos países latinoamericanos, que entonces tenían unos niveles
económicos altos, se lanzaron a la búsqueda de una arquitectura que reflejara
la nueva situación. Así, Oscar Niemeyer y Lúcio Costa projectaron Brasilia, con
una concepción de la arquitectura a medio camino entre el símbolo y la función.
Estilo tardomoderno
Realmente es la continuación del movimiento racionalista. Utiliza el mismo
vocabulario formal, pero exagera y remarca los valore tecnológicos para
proponer un sentido estético nuevo. En el fondo es un manierismo creativo del
movimiento originario. Los arquitectos más notables són: Renzo Piano, Richard
Roges, James Stirling y podríamos incluir al japonés Arata Isozaki.
Arquitéctura del siglo XX
Estilo postmoderno
Este estilo tiene un doble código. Por un lado, se mantiene vinculado al estil
racionalista y acepta algunas posiciones del tardomoderno para comunicarse
con una élite cultural; por otro lado, intenta comunicarse con el público en
general y que éste lo acepte. La posición postmoderna es atractiva porque,
intentando ser aceptada, llega a alcanzar unos resultados sorprendentes y
espectaculares. Entre los arquitectos más representativos de este estilo están:
Michael Graves, Robert Venturi y Ricardo Bofill.
Arquitectura actual
El panorama del último decenio del siglo XX resulta atractivo, no tanto por la
existencia de un programa o de unas tendencias generalizadas, sino por la
obra, a veces colosal, de algunos arquitectos. Hay figuras que pueden definir el
final de este siglo: el canadiense Frank Ghery, el español Rafael Moneo y el
ingeniero, también español, Santiago Calatrava.
Conclusión
La arquitectura es un reflejo de la sociedad; pues gracias a ella se revelan la
cultura y la forma de vida de sus habitantes. Por lo tanto, la arquitectura es una
extensión del ser; la cual influye e impacta directamente en la vida de las
personas y en el paisaje.
La arquitectura del siglo XIX dio un gran cambio que se reflejó en la sociedad,
su estructuración y en la edificación. En otras palabras, fue un siglo de grandes
cambios y modernizaciones arquitectónicas, que aún nos influyen y se ven hoy
en día.
Bibliografía
https://historia-biografia.com/historia-de-la-arquitectura/
https://lavamagazine.com/antecedentes-de-la-arquitectura/
https://luz-historia-arte.blogspot.com/2014/04/la-arquitectura-del-siglo-
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caracteristicas-e-ideas-para-incluirlo-en-tus-espacios
https://www.hiru.eus/es/arte/la-arquitectura-del-siglo-xx