DOLORES CACUANGO
Damalis Velasco Primero BGU A
Nunca olvidemos a las grandes mujeres indígenas que lucharon, para que hoy en día,
podamos gozar de derechos y respeto. A las mujeres que dedicaron su vida a sacar adelante
un pueblo, su lengua y a su gente, va dirigido este ensayo. Y hablando de ellas, en nuestro
país tenemos a una indígena protestante muy segura de su ideal, ella es Dolores Cacuango.
Mamá Dulu o Mamá Dolores, nació el 26 de octubre de 1881, en un pueblo cercano a las
faldas del volcán Cayambe alrededor de finales del siglo XIX, y dada la época, era casi obvio
el hecho de que, por ser indígena, estaba excluida de la educación. Por ello fue una mujer
que no sabía escribir ni leer, pero nada de eso le impidió darse cuenta de que su objetivo
era buscar una vida mejor para su pueblo y sobre todo para las mujeres, a quienes los
patrones trataban como objetos sin valor ni derechos.
Desde joven sintió el miedo a ser abusada sexualmente por los hombres, así que siempre se
mantuvo en guardia con el resto de indígenas para que estos casos no se dieran
frecuentemente.
Por esa y muchas más razones, a los 15 años, tuvo que migrar a la ciudad de quito en busca
de oportunidades de trabajos como empleada doméstica. Y fue ahí cuando se dio aún mas
cuenta de la discriminación y maltrato que sufrían los indígenas. Tras años de este trabajo,
ella aprendió a hablar español, y por fin decidió volver a su ciudad de origen. Claro que la
situación no había mejorado, porque ella se casó y tuvo nueve hijos, pero de ellos, solo 2
vivieron.
Vivió muchas desgracias y humillaciones, tuvo que ver cómo sus colegas morían, como su
casa de caía a pedazos y era consumida por las llamas. Claro que esta serie de eventos
desafortunados a cualquiera lo hubieran desanimado, pero a Mamá Dulu la hicieron querer
luchar aún más por sus derechos, y es aquí en 1930-1931 que tuvo la oleada de protesta
más fuerte, pues fundó la Federación ecuatoriana de indios, en una reunión clandestina,
misma en la que fue elegida primera presidenta. A ella se unió Transito Amaguaña, otra
mujer protestante que no se quedó callada.
También uno de sus grandes aportes en 1944 fue la fundación de la primera escuela
bilingüe (español-quechua), todo esto sin aprobación del gobierno ecuatoriano. Su vida en
los siguientes años se siguió basando en caminatas extensas, de una ciudad a otra, para
buscar el bien común de su pueblo y las culturas. A pesar de haber sido escondida, excluida,
marginada y humillada, ella destaca por no haberse detenido hasta el día de su
fallecimiento en 1971 a los 89 años.
Una mujer que jamás se dejó vencer, es muestra de que cuando los ideales y las razones son
correctas, todo el pueblo apoya y está presente para la mejora. Ningún impedimento ni
amenaza hizo que ella dejara de ser una mujer muy intelectual, en temas políticos, sociales
y culturales. Porque es seguro que estaba aún mejor preparada que los patrones.
Sin duda es una mujer que motiva a seguir luchando por los que no pueden hacerlo, porque
a pesar de que la tacharon de loca por ser mujer y ser protestante, ella no tuvo que usar
más que su palabra como arma, contra las bombas y carabinas de los blancos.
¨Si me muero, pero otros han de seguir, han de continuar¨
-Dolores Cacuango.