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Literatura Infantil y Dictadura

El documento presenta dos historias cortas sobre situaciones de abuso de poder. La primera historia describe cómo un alumno se transforma en lobo en clase y es llevado por la fuerza por el jefe de preceptores y sus asistentes. La segunda historia muestra una entrevista de trabajo donde el entrevistador somete a la candidata a preguntas invasivas y denigrantes para evaluar su sumisión.

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Literatura Infantil y Dictadura

El documento presenta dos historias cortas sobre situaciones de abuso de poder. La primera historia describe cómo un alumno se transforma en lobo en clase y es llevado por la fuerza por el jefe de preceptores y sus asistentes. La segunda historia muestra una entrevista de trabajo donde el entrevistador somete a la candidata a preguntas invasivas y denigrantes para evaluar su sumisión.

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Era inmoral estar usando la palabra para algo que no fuera contar lo que nos estaba pasando”.

Ana María Shua

NOES CULPA SUYA (2001)


JORGE ACCAME

Hoy en clase, un alumno se transformó en lobo. Un lobo negro que me miraba,


jadeando, parado en sus cuatro patas sobre el banco.
Yo le pregunté:
-Ayarde, ¿le pasa algo?
Él no respondió, se le estrecharon los ojos y empezó a gruñir.
Mandé al otro chico a buscar al jefe de preceptores.
El lobo me observaba con la boca entreabierta, clavando sus dientes en el aire.
Un hombre llegó; era calvo, bajo, relleno. Sus rápidos movimientos daban una
lujuriosa sensación de eficiencia. Dos muchachos con overol lo acompañaban.
-Soy el jefe de preceptores. No se preocupe, profesor. Nosotros nos encargamos de esto
– me dijo mientras se ponía unos guantes e indicaba las posiciones que debían ocupar
sus ayudantes.
- ¿Qué van a hacerle? – pregunté.
- Usted hizo lo correcto, profesor – dijo y sacó de un maletín varias sogas.
Enseguida desplegaron su estrategia. El jefe de preceptores enlazó al lobo por el cuello.
Uno de los jóvenes lo sujetó del costado, con otro lazo. Cuando tensaron las cuerdas
inmovilizándolo, el segundo ayudante le colocó un bozal y una capucha de género. El
lobo se revolvía como un huracán. Los útiles que se hallaban prolijamente distribuidos
en su pupitre (Ayarde siempre había sido ordenado) cayeron y se desparramaron por el
suelo. Me estremeció el ruido de látigo que provocaron al rebotar contra las baldosas.
Los tres hombres sacaron al lobo arrastrándolo, sus gritos me recordaban a los de la
gente que hace mudanzas mientras maniobra algún mueble pesado.

(literatura infantil dentro del contexto de la dictadura)

VENGO POR EL AVISO

de Cristina Merelli

"En un sistema social perverso, hasta las palabras se convierten en picanas."

(Él está en un escritorio.

Entra Ella cargada con una abultada carpeta.)

ELLA: Buenos días.

ÉL: ¡Siéntese!
ELLA: Vengo por el empleo. Este es mi Currículum.

ÉL: Sabe Inglés, francés, alemán, ruso...

ELLA: Sí... y japonés también... ¿cómo lo sabe?

ÉL: Le advierto... No me gustan mucho las intelectuales...

ELLA: No, a mí tampoco... Yo sé idiomas por necesidad...

ÉL: Su último empleo...

ELLA: Secretaria en una empresa japonesa...

ÉL: ¿Geisha?

ELLA: No, secretaria...

ÉL: Es lo mismo... Ustedes son todas iguales... Terminan escribiendo en las rodillas de los

jefes... ¿Qué más sabe?

ELLA: Contabilidad, computación, análisis de sistema... Tengo licencia para conducir al

día...

ÉL: ¿Drogas?...

ELLA: ¡No!... No fumo, y soy abstemia... ...

ÉL: A mí me caen bien las mujeres que saben tomar alcohol...

ELLA: Bueno, alguna copita tomo... no es que no...

ÉL: Soltera... casada... separada... hijos... viuda...

ELLA: Ehhh... viuda... sin hijos...

ÉL: No escuché.

ELLA: Bueno... separada y con dos hijos... grandes... Lina casada... odontóloga, recién se

está iniciando... Damián, el más grande... no... no está casado... es arquitecto... Ahora se

fue con su... se fue a Estados Unidos a probar suerte...

ÉL: No me gustan los yanquis, se creen los dueños del mundo...

ELLA: No, a mí tampoco me gustan... comen comida chatarra... mantequilla de maní...

ÉL: Ni los que se van a vivir a Estados Unidos...


ELLA: Yo no quería que él se fuera... Lloré tanto... Una los cría con esfuerzo y después...

ÉL: ¿A quién votó?

ELLA: ¿Yo?... A... a nadie... voté en blanco, no me gusta la política...

ÉL: Ni el fútbol... Todas las mujeres son iguales...

ELLA: Ojo... A mí el fútbol me gusta mucho ¡eh!... Cuando puedo voy a ...

ÉL: ¿Su marido?

ELLA: Ex marido... tiene un negocio en Once...

ÉL: ¿Judío?

ELLA: ¡No, por favor!... muy católico... nos casamos por... por iglesia... con órgano y...

ÉL: Los muy católicos no se separan...

ELLA: Fue hasta que conoció una mujer... ella le llenó la cabeza...

ÉL: ¡Cornuda!...

ELLA: (Silencio.)

ÉL: ¿Qué más sabe?

ELLA: Trabajé con un despachante de Aduana; fui Jefa de Personal en Entel hasta que lo

privatizaron... Después tuve que dar clases particulares... Yo soy profesora...

ÉL: ¿No la veo muy convencida con las privatizaciones?

ELLA: Sí... ¡cómo no!... Ahora andan los teléfonos, la luz... todo...

ÉL: Andan, pero no se pueden pagar...

ELLA: Sí, eso es cierto... Antes eran nuestras y el estado por lo menos regulaba los

precios... Ahora cobran lo que quieren...

ÉL: ¿Comunista? ¿Pro cubana?

ELLA: ¿Yo?... ¡No!... ¡Dios me libre!... Ni aunque me pagaran voy a Cuba...

ÉL: ¿Qué pretensiones tiene?

ELLA: Bueno, yo necesito el empleo... no tengo muchas pretensiones...

ÉL: La gente que no tiene muchas pretensiones, rinde poco...


ELLA: ¡Bah! Para qué nos vamos a engañar... Yo soy muy ambiciosa, me gusta vestirme

bien, tener una buena casa, auto... siempre gané muy bien...

ÉL: Usted es de las que piensan que las mujeres tienen los mismos derechos que los

hombres.

ELLA: ¡De ninguna manera!... Las mujeres si no tienen necesidad de trabajar deberían

quedarse en su casa...

ÉL: ¿Tienes amigos?

ELLA: Sí...

ÉL: Lesbianas, gay

ELLA: ¿Eh?... ¡No!... Yo no...

ÉL: Qué piensa de ellos... ¿que son unos degenerados, pervertidos o que son iguales a

todo el mundo?

ELLA: Eh...

ÉL: ¿Qué dijo?

ELLA: Lo... primero...

ÉL: Yo tengo un pariente que es homosexual.

ELLA: ¿Ve? Ahi tiene... La gente los pone a todos en la misma balanza... Una cosa es ser

homosexual y otra muy distinta es ser degenerado, pervertido...

ÉL: ¡Para mí son todos unos putos de mierda!

ELLA: Y sí... eso... sí, putos de mierda... .

(Él se queda mirandola.)

ELLA: ¿Me... me toma?

ÉL: Una última cosita...

ELLA: Estoy su disposición...

ÉL: Señor...

ELLA: Estoy a su disposición, señor...


ÉL: ¿Qué opina de Manuelita?

ELLA: ¿Manuelita?

ÉL: Manuelita... la tortuga que vivía en Pehuajó.

ELLA: ¡Ah!... No, no me gusta el mensaje... uno tiene que saber envejecer con dignidad,

¿Qué es eso de irse a París a... estirarse?... Después quedan todas así... como si se

estuvieran riendo... todas iguales...

ÉL: A mí me parecen deprimentes las mujeres con arrugas...

ELLA: Sí... Hay arrugas y arrugas... Yo porque soy miedosa, pero en cualquier momento

junto coraje y me estiro...

ÉL: Cante...

ELLA: ¿eh?

ÉL: Manuelita... con pasión... con mucha pasión...

ELLA: Pero...

ÉL: ¿No va a cantar...?

ELLA: Sí, voy a cantar lo que quiera... estaba... (Canta.)

ÉL: Haga de tortuga...

ELLA: Pero...

ÉL: ¡Que pase la que sigue... !

ELLA: No, está bien... yo hago de tortuga... me gusta...

(Se pone en cuatro [Link]. Musica infantil...)

ÉL: (Grita.) ¡Ché Rolo!... Puede andar... La tomamos... ¡¡¡La vamos a mandar de Manuelita

en el Trencito de la Alegría!!!

FIN

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