UNIVERSIDAD CATÓLICA DE HONDURAS
“SAGRADO CORAZON DE JESUS”
FACULTAD DE INGENIERIA CIVIL
CLASE:
Materiales y procesos de construcció n
SECCION:
1002
Tema:
Resumen investigacion suelo-cemento
CATEDRÁTICO:
ING. Mario Estrada
ALUMNO:
Johan Abraham Díaz Valladares
0801-2002-20047
FECHA:
17/03/23
RESUMEN
El suelo-cemento es la mezcla íntima y homogénea de suelo pulverizado con
determinadas cantidades de cemento portland y agua, y que luego de
compactado, para obtener densidades altas, y curado , para que se produzca un
endurecimiento má s efectivo, se obtiene un nuevo material resistente a los
esfuerzos de compresió n, prá cticamente impermeable, termo aislante y estable
en el tiempo.
La tierra o suelo es sin duda el material de construcció n má s antiguo de los
empleados por el hombre en su evolució n histó rica, llegando hasta el presente
como una verdadera alternativa de solució n a la demanda actual de vivienda de
sectores de medianos y bajos recursos.
En el presente trabajo, se exponen importantes resultados de las investigaciones
desarrolladas sobre el particular, aportando el conocimiento necesario para
emprender la acció n. suelo-cemento, construcció n, viviendas
La tierra es sin dudas el material de construcció n má s antiguo de los empleados
por el hombre en su evolució n histó rica. Paradó jicamente, ha llegado hasta el
presente constituyendo prá cticamente la ú nica alternativa para que una parte
significativa de la humanidad pueda disponer de una vivienda en condiciones
mínimas de habitabilidad. Este aspecto de la crisis de índole social impuesta por
las limitaciones econó micas de una amplia porció n de la població n mundial ha
merecido la atenció n de reconocidas instituciones técnicas y científicas en
diferentes partes del planeta. Estas instituciones han emprendido el estudio
riguroso y sistemá tico de la tierra, en las diferentes técnicas constructivas que la
emplean, para superar sus raíces empíricas, dominar científicamente todos los
aspectos del tema y conducir su aplicació n practica por las vías má s racionales,
econó micas y seguras. Las tradicionales técnicas del adobe (ladrillos de suelo
arcilloso secados al sol) y el tapial (muros de suelos arcillosos con fibras
vegetales conformados en el propio lugar) son ampliamente empleadas en los
países del tercer mundo por extensos sectores de su població n para construir
viviendas e instalaciones sociales.
La sustitució n de las fibras vegetales por aglutinantes como cenizas industriales,
cal o cemento han permitido desarrollar las técnicas dE José Toirac Corral.
El suelo–cemento como material de construcció n construcciones con tierras. En
particular el suelo-cemento ha devenido en un importante material de
construcció n, tanto para viviendas como en obras viales, donde ha tenido un
significativo uso. La aplicació n prá ctica del suelo-cemento conlleva, ademá s de
una caracterizació n de las materias primas componentes, al desarrollo integral
de una tecnología de construcció n.
En algunos países independientemente de algunos casos locales o aislados, no se
puede hablar de un seguimiento y mucho menos tradició n en la aplicació n de
esta técnica. El auge de las construcciones, como base para el desarrollo
econó mico y social del país, se ha realizado con técnicas constructivas
convencionales pero modernas empleando casi en su totalidad los materiales y
productos de arcilla cocida, morteros y hormigones de cemento portland, blocks,
hormigó n armado y estructura metá licas.
El desarrollo de una poderosa base material y tecnología de punta para la
producció n industrializada de materiales y componentes prefabricados con toda
una técnica complementaria de transportació n, montaje y acabados, hacen de la
Repú blica Dominicana un país con un desarrollo significativo en el campo de la
construcció n. Como consecuencia de estos avances de la ciencia y la técnica, la
vivienda ha llagado a ser cada vez mas amplia y confortable. Por doquier, bellos y
variados proyectos urbanístico han modernizados nuestras principales ciudades,
sin embargo, su elevado costo ha impedido a sectores mayoritarios acceder a
estos, creando una polaridad significativa entre el há bitat de unos y otros. El
concepto de vivienda econó mica tiene un cará cter muy relativo, pues esta en
relació n directa con el poder adquisitivo de los futuros moradores, así como de
las condiciones de entrega y los plazos a cumplir en sentido general, Sin
embargo, existen comunes denominadores que sin dudas constituyen los factores
determinantes en este propó sito, y que son los siguientes:
1. Precio de la tierra.
2. Técnicas de ejecució n.
3. Precio de la mano de obra.
4. Materiales empleados.
Este desarrollo tecnoló gico para la construcció n, en particular de viviendas y
obras sociales, unido a la tendencia a proporcionar viviendas adecuadas y de un
alto nivel constructivo, incluso mas allá de consideraciones econó micas objetivas,
ha llevado a subestimar las posibilidades del empleo de materiales y técnicas
como el suelo-cemento. Sin embargo, la creciente demanda de proyectos para la
construcció n de viviendas y sus servicios dirigida a los sectores poblacionales
antes mencionados impone la necesidad de racionalizar al má ximo el empleo de
los recursos disponibles, para ello, y como parte de la solució n , planteamos la
necesidad de: Desarrollar integralmente el suelo-cemento, definiendo técnicas
adecuadas a las condiciones de Repú blica Dominicana para aportarlo como una
solució n constructiva má s al programa de viviendas y otras construcciones
afines, en aquellos lugares donde resulte ventajosa su aplicació n. Las má s de
veinte técnicas de uso de la tierra como material de construcció n se han
empleado en todos los continentes desde tiempos inmemoriales. Obras
defensivas y viviendas fueron los fines principales a que se destinó este material
en los albores de su uso. Ejemplo de esto lo tenemos en los siglos VII y VI A.N.E.
en Italia y algunas zonas de Gran Muralla China.
Formas má s elaboradas en base a grandes bloques de tierra secada al sol
aparecen en el siglo IV en Grecia conservando hasta hoy cientos de metros
lineales de muro hecho de esta forma. Pero si queremos retomar la evidencia mas
remota del uso de la tierra hay que ir a la zona del sureste de Irá n donde se
encuentran las ruinas de Tepe Yahya cuyos orígenes se sitú an en el añ o 3400
A.N.E y que hoy es un montículo de 18 m de altura 180 m de diá metro. 524 José
Toirac Corral:
El suelo–cemento como material de construcció n En América nace hacia el
primer milenio A.N.E aparecen las primeras viviendas íntegramente de arcilla,
aunque las má s antiguas que hoy se conservan son de piedras asentadas con
arcillas y con revestimiento de este material. En este continente las
construcciones con tierra tuvieron su má ximo esplendor 200 añ os antes de la
llegada de los españ oles con ejemplos notables, como Cachan, Paramonga en
Perú , que se aprecian aú n hoy en día. La llegada de los españ oles produjo una
fuerte influencia en las construcciones indígenas de América, así se
transformaron las técnicas del adobe y el tapial, que los españ oles conocían.
Apareció la quincha en base a madera, barro y cañ a la cual fue impuesta por
disposiciones legales, en las segundas plantas de Lima, después de los terremotos
de los siglos XVII y XVIII. Este uso de suelo tiene su justificació n y la primera de
ellas está en su extraordinaria abundancia: el 74% de la corteza terrestre es
tierra: lo que determina su fá cil y amplia disponibilidad y como consecuencia su
bajo costo.
Por otra parte cualquiera de las técnicas de construcció n que emplea la tierra, y
entre ellas los bloques y tapiales (dos de las má s desarrolladas), son sencillos y
no requieren equipos refinados, lo que facilita la autoconstrucció n y su empleo.
Estas técnicas ademá s contribuyen al ahorro de otros materiales como los
agregados y el cemento que puede destinarse a obras donde no hay lugar para la
tierra. Si ademá s la comparamos, en cuanto a consumo de energía con otros
materiales de la construcció n, resulta una gran economía con su empleo. Pero la
tierra no es só lo un material histó rico. Hoy es también un material de
construcció n para má s de 1500 millones de personas que viven en
construcciones de tierra desde los Estados Unidos hasta la Patagó nica; desde el
Sahara, hasta el Cono sur africano; en Asia y en el Oriente y hasta hoy en la
industrializada Europa.