Introducción
La Exhortación Apostólilca Evangelii Nuntiandi fue publicada por el papa Pablo VI en 1975. Este
documento es fruto del Sínodo de Obispos de 1974 y presenta un concepto amplio de
evangelización que muestra la acción evangelizadora como la razón de ser de la Iglesia, por medio
de este trabajo analizare los capítulos expuestos y la importancia de la misión evangelizadora de
Jesús, ya que La Evangelii Nuntiandi identifica la misión de Jesús con la misión de la Iglesia. Esta
misión busca mostrar el rostro del Padre a todos los seres humanos.
Será de gran importancia para mí, profundizar en este tema, por lo cual leeré analíticamente todo
su contenido para obtener importantes conclusiones y conocimientos pues como cristiana sé que
la iglesia actualmente enfrenta retos importantes que debe asumir con entusiasmo, dando a
conocer el amor de Jesús, en una sociedad tan compleja.
Resumen
La exhortación apostólica postsinodal Evangelii Nuntiandi del papa Pablo VI trata de la
evangelización en el mundo actual y está fechada el 8 de diciembre de 1975. La exhortación afirma
la importancia de la evangelización como tarea de todos los católicos, y no sólo del clero o de los
religiosos consagrados
Es decir, se trata de reconocer la eficacia salvífica del Evangelio, y analizar si realmente está
llegando hoy día al mundo y al hombre que sigue necesitado de salvación, que consta de los
siguientes aspectos fundamentales.
1. Del Cristo evangelizador a la Iglesia evangelizada
El capítulo primero explica cómo toda la evangelización arranca desde Cristo, que ha venido a
anunciar la buena noticia, es decir, el Reino de Dios y la liberación del pecado
La misión esencial de la Iglesia, que nace de la evangelización de Jesús, es llevar el Evangelio a
todos los hombres, lo cual es posible cuando Ella se evangeliza a sí misma como depositaria y
contenido del Evangelio que quiere comunicar. Así, "enviada y evangelizada, la Iglesia misma envía
a los evangelizadores.
2. ¿Qué es evangelizar?
La evangelización consiste en transformar a la humanidad, y esta transformación sólo en posible
mediante la transformación de cada hombre a través de la novedad del bautismo y de la vida
según el Evangelio.
hay que anunciar el Evangelio, pues el anuncia es un aspecto del mismo mensaje evangélico, y
quien lo acoge se convierte automáticamente en transmisor: "es imposible que un hombre haya
acogido la Palabra y se haya entregado al Reino sin convertirse en alguien que a su vez da
testimonio y anuncia
3. Contenido de la evangelización: Pablo VI inicia el capítulo tercero con una síntesis: la
evangelización consiste en anunciar el Amor del Padre revelado por Cristo en el Espíritu.
Una categoría moderna para comprender buena parte de este amor es la de la liberación, que
expresa bastante bien el tema fundamental de la salvación en Cristo. Es un tema que el Papa
afronta ampliamente, sobre todo para evitar algunas interpretaciones de la liberación que vacían
al Evangelio de su contenido profundamente religioso.
4. Medios de la evangelización
Basados en el testimonio, que no puede faltar en la evangelización hay que dar su lugar a la
Palabra, de manera especial en el mundo de hoy, que da tanta importancia a la imagen
Pablo VI ofrece aquí un análisis de los "púlpitos del siglo XX", los nuevos medios de comunicación
social (n. 46), sin que por ello se deje de lado la evangelización realizada "de persona a persona",
en el contacto privado, que tanto ayuda a promover la convicción en los corazones
5. Destinatarios de la evangelización
La evangelización abarca un sinfín de ámbitos y de personas, pues el mandato de Cristo ha de ser
mantenido siempre y en todo lugar: "¡A todo el mundo! ¡A toda criatura! ¡Hasta los confines de la
tierra.
Hay que iniciar con los no creyentes, a los que estamos llamados a acercar a la fe por medio de
una pre-evangelización, apoyada no sólo con la predicación explícita, sino también con el arte, los
intentos científicos, la filosofía y los recursos legítimos que pueden ser ofrecidos al corazón del
hombre , Asimismo, el anuncio debe llegar a aquellos que profesan credos religiosos ajenos a
Cristo y que contienen ya algunas semillas del Verbo, pero sin haber alcanzado la plenitud de la
verdad que posee la Iglesia católica.
Urge afrontar de modo especial el problema del secularismo ateo, que vacía al hombre de los
necesarios preámbulos para la fe en Cristo.
La solicitud de la Iglesia debe llegar a los mismos bautizados no practicantes, que debilitan en ellos
la fuerza de la nueva vida en Cristo.
6. Agentes de la evangelización
Este capítulo es introducido con una importante premisa: la evangelización es siempre un acto
eclesial, y no individual. Por lo tanto, todo evangelizador actúa según el poder que recibe de la
Iglesia, la única evangelizadora
Desde esta premisa, Pablo VI hace un profundo estudio sobre las relaciones entre la Iglesia
universal y las iglesias particulares que le lleva a concluir que toda la Iglesia debe evangelizar, pero
hay diferentes tareas evangelizadoras , De un modo sencillo el capítulo habla de los distintos
evangelizadores: el Papa (cuya potestad plena, suprema y universal consiste, sobre todo, en
predicar y hacer predicar el Evangelio, los obispos y sacerdotes, los religiosos, los seglares, la
familia (la iglesia doméstica) y los jóvenes.
El capítulo concluye con una valoración de aquellos ministerios laicales que no están ligados al
sacramento del orden sagrado.
7. Espíritu de la evangelización
Toda la labor evangelizadora de la Iglesia, todo el esfuerzo que se ponga en las técnicas y en la
preparación de los anunciadores, serán infecundos si no están vitalizados por el Espíritu Santo, el
agente principal de la evangelización.
Desde esta premisa, Pablo VI recuerda una serie de cualidades que no pueden faltar en la
evangelización:
-La autenticidad del evangelizador, algo que se exige mucho en el mundo de hoy, especialmente
entre los jóvenes
-La unidad de los cristianos, para evitar el escándalo de la división
-La valoración de la verdad, en la que juegan un papel importante todos los anunciadores
(incluidos los padres y los maestros)
-El amor hacia la persona a la que se transmite el Evangelio .
Desde luego, no faltan dificultades, la principal de las cuales es la falta de fervor, que se manifiesta
en la fatiga y la desilusión, el acomodamiento al ambiente y el desinterés, en la falta de alegría y
de esperanza Asimismo, se dan dificultades doctrinales, en buena parte refutadas de nuevo por
Juan Pablo II en la encíclica "Redemptoris missio" (ya antes recordada) y en la "Nota doctrinal
acerca de algunos aspectos de la evangelización" (3 de diciembre de 2007), preparada por la
Congregación para la Doctrina de la fe y aprobada por el Papa Benedicto XVI.
Criterio personal
La exhortación apostólica postsinodal Evangelii Nuntiandi del papa Pablo VI, Me pareció
muy importante porque En cierto sentido, la evangelización es una tarea que corresponde a todos
los miembros de la Iglesia, ya que es una de las órdenes de Jesucristo a todos los fieles. La
transmisión de la fe cristiana es el objetivo de la evangelización, De manera que es una
responsabilidad de todo cristiano continuar con la propagación del mensaje de Jesús y la buena
noticia que Él representa para la humanidad. Evangelizar es cumplir en obediencia la misión
iniciada y dada luego por Jesús a sus discípulos y en la actualidad a nosotros, Evangelizar es ofrecer
lo más grande que puede recibir una persona, Cristo nos ha otorgado la salvación, una vida nueva
llena de sentido y de amor que no podemos guardarnos para nosotros egoístamente, sino que
debemos comunicarla a todo el mundo con la alegría de quien ha encontrado un tesoro. La
misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y
nuevas motivaciones. ¡La fe se fortalece dándola!
Conclusiones
Al finalizar este trabajo pude comprender que la evangelización es una tarea que nos corresponde
a todos los cristianaos como miembros de la iglesia cada quien debe cumplir la misión que Jesús
les dejo a sus discípulos, y que su palabra llegue a todas las personas de la tierra, nadie se quede
sin conocer a Jesús, pues evangelizar a las personas es testimonio del amor de Dios a la
humanidad. Es defender a los más débiles de la creación.
pues el que recibe el mensaje del Evangelio es el ser humano que, desde su condición de persona
que vive en comunidad, debe proyectar a todos los ámbitos de su vivir (el individual y el social) la
verdad que ha acogido y que da sentido a su vida.. por lo tanto El papa Francisco ha
declarado que la misión principal de la Iglesia que él encabeza es la evangelización.