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ACTA UNICA

EUROPEA
SEMINARIO
PERSPECTIVA SOBRE LA ECONOMIA
ANDALUZA Y ESPAÑOLA

: cías mímicas y empresariales


FACULTAD DE: CIENCIAS
•I
UNIVEj^M^DE CADIZ
I
ACTA UNICA EUROPEA
(PERSPECTIVA SOBRE LA ECONOMIA ANDALUZA
Y ESPAÑOLA)

SERVICIO DE PUBLICACIONES
UNIVERSIDAD DE CADIZ
1991
Edita: Servicio de Publicaciones. Universidad de Cádiz
I.S.B.N.: 84-7786-077-7
Depósito legal: CA-13/92
Imprime; INGRASA. Artes Gráficas. Puerto Real (Cádiz)
“La Banca Española ante el espacio financiero Europeo”
D. Juan Jesús Poussa Román................................. 9

“Pasado, presente y futuro del sistema bancario


en la Unidad Económica Europea”
D. Diego Manuel García Gutiérrez.................................................... 17

“Hacia una Bolsa Europea”


D. Fernando Sánchez Villacorta;........................................................ 25

“El Mercado Común Bancario:


la armonización financiera básica”
D. Juan Manuel Rey Juliá.................................................................... 37

“La Unión Económica y Monetaria:


el informe Delors”
D.a M.a Dolores León Rodríguez........................................................ 51

“Del sistema monetario europeo a la Unión Monetaria:


implicaciones para el sistema financiero español”
D. Juan Manuel Rey Juliá.................................................................... 67

“Los servicios financieros en el Mercado Europeo


y su repercusión en España”
D.a Caños Santos Jiménez González
D. Agustín Pérez Rivero...................................................................... 107

“La unificación del Mercado e información contable”


D. José Luis Durán Valenzuela........................................................... 123

“La política ambiental en el Acta Unica y su repercusión


en la economía española”
D. José M.a Páez Sandubete................................................................ 129

“Imagen fiel e inflación en la IV Directiva de la C.E.E.”


D.a Teresa García Valderrama
D. Manuel Larrán Jorge.................. 145
“Soluciones contables adoptadas frente a la inflación
en los países de la C.E.E.”
D.a Teresa García Valderrama
D. Manuel Larrán Jorge............ 159

“Habilitación de las personas encargadas de la Auditoría Legal


de los estados contables en la C.C.E.:
repercusiones en la legislación española”
D.a M.~ Yolanda Calzado Cejas........................................................... 177

“Caracterización del proceso de armonización contable


en la C.E.E.”
D. Emiliano Ruiz Barbadillo......................................................... 191

“Metodología y técnicas de consolidación en la Séptima


Directriz de la C.E.E.”
D. Emiliano Ruiz Barbadillo................................................................ 209

“El sujeto de la consolidación en la Séptima Directriz de la C.E.E.”


D. Emiliano Ruiz Barbadillo................................................................ 225

“La Cuarta Directiva de la Comunidad Económica Europea”


D. Manuel Larrán Jorge....................................................................... 241

“La reforma contable en España a la luz de la IV Directriz de la


Comunidad Económica Europea”
D. Manuel Larrán Jorge....................................................................... 263

“La captación y selección de cuadros en el Mercado Unico”


D. José Sánchez Pérez......................................................................... TH

“Los profesionales liberales españoles ante la libertad


de establecimiento”
D. Juvencio Pablo Maeztu Herrera.................................................... 293
“El Mercado Interior Europeo: un nuevo escenario estratégico”
D. José Daniel Lorenzo Gómez............................................. .. 305
“Estrategias ante el desarrollo del Mercado Europeo:
la política Tecnológica en Andalucía”
D. José Ruiz Navarro........................................................................... 315

“La política regional de la Comunidad: un análisis territorial


de la relación FEDER (objetivo n.Q 1) y desarrollo”
D. Manuel Acosta Seró
D. Daniel Coronado Guerrero........................................................... 329

“El capital riesgo español en el marco europeo”


D. Pedro M. Romero Fernández
D. Fernando Martín Alcázar................................................................ 343

“El pleno empleo: un reto para la Europa social”


D.a Candelaria Barrios González
D.a M.a Angeles Martínez Navarro
D. José Francisco Pendas Ruiz........................................................... 361

“Adaptación de la normativa contable a las directivas


comunitarias, una aproximación al caso español”
D.a Begoña Busto Marroquín
D. José M. Sastre Centeno................................................................... 371

“El FEDER: análisis de algunas deficiencias”


D.a Francisca Martínez Romero................................ 381

“La calidad como factor de competitividad ante el reto europeo”


D. Antonio Martín Prius
D. Tomás Valiente Aparicio................................................................. 393
“Breves apuntes sobre el marketing global”
D. José Carlos Campos López
D. Francisco Manuel García Zulueta......................................... 401
“Situación competitiva de las empresas andaluzas”
D.a María del Rosario Toribio Muñoz................................................ 411

“Los consumidores en la C.E.”


D.a Francisca Martínez Romero.......................................................... 421

“La construcción de la nueva Europa”


D. Carlos Lorenzo Gómez................................................................... 431

“La C.E.E. y el sector informático y de alta tecnología”


D. Rafael López García
D. José Luis Durán Valenzuela............................................................ 445

“Perfiles de la Banca Europea de los 90”


D. José Carlos Campos López
D. Alberto Oviedo del Valle
D. Fernando Sánchez Villacorta......................................................... 455
LA BANCA ESPANOLA ANTE EL ESPACIO FINANCIERO EUROPEO

Juan Jesús Poussa Román

El Acta Unica Europea aprobada por los Doce en febrero de 1986


se fijó como objetivo fundamental la creación de un gran mercado
interior, acordándose la fecha del 1 de enero de 1993 para su puesta
en marcha. Este mercado se define como un espacio sin fronteras inte­
riores, en el que se garantice la libre circulación de mercancías, perso­
nas, servicios y capitales, y contará, tras la reciente unificación alema­
na, con cerca de 350 millones de ciudadanos, con un P.I.B. total cerca­
no al de los Estados Unidos, y ocupando el primer lugar de la
participación en los intercambios internacionales.
• Uno de los pilares básicos de este mercado es su dimensión
financiera, complemento imprescindible para su configuración, dirigi­
da a conseguir una más eficaz canalización del ahorro hacia la inver­
sión productiva, en el ámbito de una creciente internacionalización,
globalización e innovación de los sistemas financieros.
Elementos fundamentales para la consecución del Espacio
Financiero Común, además de la cooperación monetaria entre los
Estados miembros, son la libertad de circulación de capitales, de pres­
tación de servicios financieros y de derecho de establecimiento.
En lo que se refiere a la libertad de movimiento de capitales, hay
que señalar que desde el Tratado de Roma en 1957 y hasta mediados
de los ochenta, su nivel de liberación ha sido escaso en relación al
importante incremento en los intercambios comerciales intracomunita-
rios; su base jurídica era la Directiva de 11 de mayo de 1960, que

9
LA BANCA ESPAÑOLA ANTE EL ESPACIO FINANCIERO EUROPEO

desarrollaba el artículo 67 del Tratado, complementada con la


Directiva de 18 de diciembre de 1962, según las cuales se liberalizan
los movimientos de capital, relacionados con algunas actividades eco­
nómicas previamente liberalizadas, y algunas operaciones típicamente
de naturaleza financiera, como las operaciones sobre valores mobilia­
rios, con cotización en mercados organizados. De este modo, a
comienzos de 1983, de los 10 Estados miembros sólo Alemania,
Inglaterra, Bélgica y Luxemburgo habían eliminado las limitaciones a
los movimientos de capital; por contra, Francia, Italia, Irlanda,
Dinamarca y Grecia, acogiéndose a cláusulas de salvaguardia, mante­
nían algunas restricciones importantes.
Para relanzar el proceso liberalizador se aprueba la Directiva del
17 de noviembre de 1986, extendiéndolo al resto de las operaciones
sobre títulos mobiliarios independientemente de su negociación en
mercados bursátiles. Por último, la Directiva de 24 de junio de 1988
viene a suprimir todas las restricciones en los movimientos de capital,
a partir del 1 de julio de 1990 en todos los países comunitarios, con la
excepción de España, Irlanda, Grecia y Portugal, a los que se les per­
mite el mantenimiento de algunas limitaciones hasta el 31 de diciem­
bre de 1992.
Así mismo esta Directiva establece cláusulas de salvaguardia, que
permiten a un Estado miembro reestablecer restricciones en caso de
perturbaciones graves en materia monetaria y de tipos de cambio y
con determinadas condiciones
En el caso de España, y adelantándose a los plazos, en el pasado
mes de abril se levantó la prohibición a los ciudadanos españoles de
abrir cuentas bancadas en monedas extranjeras convertibles, en enti­
dades localizadas en nuestro país, y se permite a las instituciones
financieras españolas conceder créditos en pesetas a los no residentes
hasta el total de su pasivo en moneda extranjera.
Hay que señalar también, que la libertad de los desplazamientos
de capitales deberá venir acompañada de la desaparición de las dispa­
ridades fiscales existentes hoy en la C.E.E., y así evitar que existan
movimientos de capital originados por diferencias de esta naturaleza.

10
JUAN JESUS POUSSA ROMAN

En relación a la libertad de prestación de servicios y de estableci­


miento, ha de decirse que después de la entrada en vigor del Acta
Unica, y como consecuencia de la voluntad de acelerar la constitución
de un mercado financiero único, se hacía necesario eliminar definitiva­
mente las barreras a la libre prestación de servicios y al derecho de
establecimiento.
En esta línea, y siguiendo el principio de armonización mínima,
en lo que al sector bancario se refiere, el Consejo de Ministros aprobó
la Directiva de 15 de diciembre de 1989, conocida comúnmente como
la “segunda Directiva de Coordinación Bancaria”. En virtud de la
misma, a partir del 1 de enero de 1993, cualquier institución financiera
que haya obtenido la autorización correspondiente en un Estado
miembro, podrá abrir sucursales y ofrecer sus servicios en cualquier
país comunitario, estableciéndose el principio de reconocimiento
mutuo del régimen de autorización y supervisión aplicado en cada
Estado miembro, en base a una previa armonización mínima de las
normas aplicables. En este orden de ideas fue aprobada la Directiva
de 18 de diciembre de 1989 sobre el ratio de solvencia mínima.
Ante esta perspectiva de escenario de actuación, la banca españo­
la se plantea cuál debe ser su posición, y se prepara ya para afrontar
con éxito la nueva situación.
Procede ahora hacer algunas consideraciones sobre ello, empe­
zando por una referencia de carácter general sobre su situación actual.

LA BANCA ESPAÑOLA ACTUAL

El sistema bancario español, en situación actual de recomposi­


ción, se concentra fundamentalmente en cinco grupos, encabezados
por el Banco Español de Crédito, el Banco Bilbao-Vizcaya, el Banco
de Santander, el Banco Popular, y el resultante del actual proceso de
fusión entre el Banco Hispano Americano y el Banco Central, si llega a
buen término. Por otra parte se encuentra el Banco Exterior y las
Entidades Oficiales de Crédito, en actual proceso de integración en la

11
LA BANCA ESPAÑOLA ANTE EL ESPACIO FINANCIERO EUROPEO

nueva sociedad estatal, Corporación Bancaria de España, que natural­


mente tiene sus propias peculiaridades por su carácter de banca públi­
ca, si bien el Banco Exterior tiene un 43% de su capital en manos pri­
vadas.
El número de entidades, incluido el Banco Exterior, era de 139 en
1988, según datos del Anuario Estadístico de la Banca Privada; y según
el ranking de las 500 mayores entidades bancadas del mundo, publi­
cado por la revista “The Banker” y referido a 1986, ninguno de los
bancos españoles figuraba entre los 100 primeros, si bien hay que
señalar que tras el proceso de fusión realizado en 1988 entre los
Bancos Bilbao y Vizcaya, el BBV se situaría en el número 68 del
mundo y el 28 de Europa en 1989. Actualmente la Corporación
Bancaria de España y el banco resultante del proceso de fusión entre
el Central y el Hispano Americano, con unos activos estimados de 9,23
billones de pesetas y 8,8 billones de pesetas respectivamente, estarían
situados ligeramente por. encima del BBV con unos activos de 8,5
billones de pesetas, lo cual nos ofrece una idea de la dimensión relati­
vamente grande de estas instituciones en el contexto mundial y euro­
peo.
Un aspecto importante a destacar es la amplia red de oficinas
existentes en España y el pequeño tamaño de las mismas; tenemos la
red de oficinas bancadas más extensa de Europa, con 2.340 habitantes
por cada oficina en 1987, frente a los 5-000 habitantes por oficina de
media comunitaria, con 10.000 habitantes por oficina en Alemania,
3-800 en el Reino Unido, 5.500 en Francia y 10.000 en Italia.
Las oficinas bancadas en España son pequeñas, y en su mayoría
simples agencias de captación de pasivo, lo cual es un indicador típico
del negocio bancario al por menor, importante característica de la
banca española, que permite captar unos recursos a bajo coste, admi­
tiendo rentabilidades muy altas no permitidas en el negocio bancario
al por mayor.
En cuanto al margen de intermediación, aunque se está reducien­
do desde 1989 como consecuencia del aumento de la competencia
derivada del proceso de liberalización de nuestro sistema financiero,

12
JUAN JESUS POUSSA ROMAN

es preciso destacar que es todavía muy alto, el más alto de la C.E.E.


después de Dinamarca, si bien la tendencia es a la baja, especialmente
como consecuencia del aumento de la competencia que se avecina
con la llegada del espacio financiero común.
En lo que a la rentabilidad se refiere, la banca española se
encuentra en niveles muy superiores a los de la banca comunitaria,
encontrándose en 1989 en el primer lugar, tanto en rentabilidad sobre
activos como en rentabilidad sobre fondos propios. En relación con la
banca mundial, la española puede decirse que es de las más rentables
del mundo; así se desprende del ranking publicado por The Banker
referido a 1987, en el que aparecen seis de los primeros bancos espa­
ñoles entre los 100 primeros del mundo en rentabilidad sobre activos.
Conviene también señalar la buena situación de la banca españo­
la en lo que al nivel de solvencia se refiere. Las normas españolas
sobre coeficiente de solvencia dirigidas a prevenir crisis bancadas, son
más estrictas que las establecidas en la Directiva de 18 de diciembre
de 1989, que establece un ratio de solvencia mínimo del 8%, y pese a
ello en España, en general, se sobrepasa el nivel exigido.
Por otra parte, el sistema bancario español ha estado fuertemente
reglamentado, aunque actualmente se encuentra inmerso en un proce­
so desregulador, del que es importante destacar la progresiva disminu­
ción de los coeficientes de inversión obligatoria, dirigidos en el pasa­
do a la financiación de los sectores privilegiados y que desaparecerán
en 1992.
Un último aspecto a destacar, y que contrasta con la alta rentabili­
dad de la banca española, es el elevado nivel de sus gastos de explo­
tación, que si bien se han reducido en los últimos años, aún permane­
cían en 1988 medio punto por encima de la media europea, 2,9%
sobre activos en España frente al 2,4 % de media en la C.E.E.

PERSPECTIVAS ANTE EL ESPACIO FINANCIERO COMUN

Una consecuencia directa del nuevo escenario financiero europeo

13
LA BANCA ESPAÑOLA ANTE EL ESPACIO FINANCIERO EUROPEO

será el aumento de la competencia, que ya en España es cada vez


mayor debido al proceso de liberalización de los mercados financie­
ros, y que sus primeras manifestaciones han tenido lugar en el aumen­
to de los tipos de interés de las operaciones bancadas pasivas.
Es previsible, como consecuencia del aumento de la competencia,
que se produzcan en nuestro país unas apreciables caídas de los pre­
cios de los servicios bancarios, concretamente de los tipos de interés
activos, siendo poco probable variaciones sustanciales en las comisio­
nes, dado que nos encontramos en un nivel similar a las aplicadas en
el resto de los países comunitarios.
En definitiva, se producirá una disminución en los márgenes de
intermediación; a ello contribuiría también el mantenimiento de la ten­
dencia a disminuir los gastos de explotación.
Cabe preguntarse ahora, tras las anteriores consideraciones, por
las posibilidades de penetración de los bancos europeos en nuestro
país, y por las posibilidades de expansión de los bancos españoles en
otros países comunitarios.
En el primer caso conviene distinguir el negocio bancario al por
menor y al por mayor.
En la banca al por menor es muy difícil que entidades extranjeras
creen oficinas en España, ya que existe una red de oficinas difícilmen­
te ampliable que actuará como barrera protectora ante nuevas entra­
das. Las dos vías de entrada de bancos extranjeros serían, la adquisi­
ción de participaciones accionarias en bancos españoles, y la compra
de pequeños o medianos bancos de nuestro país.
En el mercado al por mayor, los bancos españoles sí pueden
encontrarse con problemas de aumento importante de la competencia.
En este sector del negocio bancario la red de oficinas tiene muy poca
importancia, y los principales bancos comunitarios están en muy
buena posición para competir en España. Por tanto, en este terreno el
esfuerzo de los bancos españoles debe ser grande para no perder cuo­
tas de mercado, siendo una estrategia de defensa posible la de la aso­
ciación con otros bancos comunitarios.

14
JUAN JESUS POUSSA ROMAN

En lo referente a las posibilidades de penetración de bancos espa­


ñoles en otros países de la Comunidad, hay que señalar que las posi­
bilidades son escasas por la poca implantación de nuestra economía
en el exterior; aumentarían a medida que la participación exterior de
la economía española fuera mayor.
Otro aspecto importante a considerar es el de la dimensión de las
entidades bancadas. En España, así como en otros países europeos, se
viene insistiendo en los últimos años en la necesidad de aumentar la
dimensión de nuestras entidades de crédito, mediante el procedimien­
to de las fusiones para estar en una mejor posición ante el Mercado
Unico.
Sin embargo, estudios recientes, como los de Jack Revell, vienen
a demostrar que en el negocio bancario no se observan economías de
escala, ocurriendo con frecuencia que entidades de tamaño pequeño y
medio son más eficaces que entidades de grandes dimensiones.
Por tanto, los móviles de las fusiones, al no basarse en la conse­
cución de economías de escala, podrían estar, entre otros, en la defen­
sa contra adquisiciones hostiles, en aprovechar la reorganización de la
gestión para mejorarla, en racionalizar la red de oficinas e incrementar
la productividad del personal, y en algunas ocasiones podrían estar
indicadas para mejorar el estado de solvencia de las entidades fusiona­
das.
Como estrategia alternativa a las fusiones estarían las asociaciones
con bancos de otros países de la C.E.E., y las asociaciones con bancos
de tamaño medio o pequeño, buscando economías de alcance en
determinados servicios que puedan prestarse en común.
Por último, hay que concluir señalando que la banca española se
encuentra en una situación buena para afrontar positivamente la
nueva situación en el escenario financiero europeo, del que se pueden
derivar ventajas muy positivas para una más eficaz canalización de los
recursos financieros hacia la inversión productiva, tanto en España
como en el resto de la C.E.E.
Ventajas que no están exentas de riesgos que hay que procurar

15
LA BANCA ESPAÑOLA ANTE EL ESPACIO FINANCIERO EUROPEO

evitar, el mayor de los cuales es que la liberalización, en contra de lo


esperado-, lleve a una disgregación progresiva de la Comunidad
aumentando los desequilibrios regionales.

BIBLIOGRAFIA

ANDREU, JOSÉ MIGUEL Y CARMEN ARASA: Banca Universal versus


Banca Especializada: Un Análisis Prospectivo. Informes del
Instituto de Prospectiva. Secretaría de Estado de Economía.
Madrid, 1990.

ENTIDADES FINANCIERAS: Disposiciones básicas de las Comunidades


Europeas. Papeles de Economía Española. Suplementos sobre el
Sistema Financiero ns 24, 1988.

RODRIGUEZ AUTON, JOSÉ M.: La Banca en España. Pirámide.


Madrid, 1990.

SERVAIS, DOMINIQUE: Un Espacio Financiero Europeo. Oficina de


Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas.
Luxemburgo, 1988.

TORRERO MAÑAS, ANTONIO: El Sistema Bancario en los próximos


años. El Sistema Financiero de la Economía Española, Colegio
de Economistas de Madrid. Madrid, 1989

16
PASADO, PRESENTE Y FUTURO DEL SISTEMA BANCARIO
EN LA UNIDAD ECONOMICA EUROPEA
Diego Manuel García Gutiérrez

1. INTRODUCCION

La evolución y desarrollo del sistema bancario de cualquier


nación es paralelo al de su economía, ya que cuanto mayor sea su
nivel de actividad, mayores serán las necesidades de intermediación a
desarrollar por sus servicios financieros.
Centrándonos en la C.E.E. debemos tener en cuenta que próxima­
mente se creará el Mercado Común Europeo, en 1992, al entrar en
vigor el Acta Unica, que va a contribuir de forma decisiva a homoge-
neizar el entorno económico europeo, e intentar que el progreso eco­
nómico avance a un ritmo más acelerado y más equitativo en todos
los países que la componen.

2. PASADO DEL SISTEMA BANCARIO EN EL PROCESO


DE INTEGRACION

Los sistemas financieros de los países de la Europa Occidental,


como consecuencia, principalmente, de una serie de cambios en las
estructuras institucionales de sus sociedades, en el desarrollo experi­
mentado por la comunicación y por el avance que se viene produ­
ciendo en la internacionalización de la actividad bancaria, han sufrido
transformaciones en los últimos años.

17
PASADO, PRESENTE Y FUTURO DEL SISTEMA BANCARIO
EN LA UNIDAD ECONOMICA EUROPEA

Uno de los objetivos planteados por la C.E.E. es la creación de un


“mercado bancario”; para ello es necesaria la transformación de distin­
tos aspectos económicos de estos países, entre ellos el sistema finan­
ciero. Sin embargo, tenemos que reconocer que, a pesar de estos cam­
bios citados anteriormente, no se han producido grandes avances en
este ámbito, no habiéndose logrado aún un sistema comunitario euro­
peo, fundamental para conseguir la unidad económica.
Los motivos de este retraso son, básicamente, el gran número de
instituciones legales, que van a permitir a las autoridades de cada país
mantener el control sobre un sector decisivo en el desarrollo económi­
co de cualquier país, y las diferencias existentes entre los sistemas
financieros de las distintas naciones; entre estas destacamos
• la gran diversidad de instituciones
• las distintas estructuras financieras y disposiciones legales
• y las dificultades y resistencia que plantean los Estados miem­
bros, ante posibles reacciones que se puedan producir en sus
economías.

Fue en 1970 cuando se empezó el proceso de homogeneización


de los sistemas bancarios europeos, orientado al logro de un reconoci­
miento formal de la libertad de establecimiento bancario y un trata­
miento equitativo para todas las instituciones operantes en cada país
comunitario, que permitiese una competencia más justa entre las insti­
tuciones operantes en los diferentes países.
Un análisis del desarrollo legislativo realizado hasta el momento,
muestra la coincidencia que existe entre los objetivos marcados por la
Comisión de la C.E.E. y los bancos centrales de los diferentes países,
como son la transparencia informativa, los criterios contables, la segu­
ridad del cliente y el nivel de fondos propios.
Haciendo un estudio del sistema financiero español, vemos cómo
su desarrollo en los últimos años ha sido considerable, motivado por
el rápido crecimiento del número de oficinas, buscando la máxima
aproximación al cliente, seguido de un incremento del empleo en el

18
DIEGO MANUEL GARCIA GUTIERREZ

sector hasta 1980; a partir de este momento ha ido disminuyendo a


pesar de continuar el proceso de expansión de la red de sucursales.
Este peculiar crecimiento, basado en la apertura de oficinas y no
en el aumento de la plantilla de empleados, explica la escasa producti­
vidad de los bancos españoles, más baja que las registradas en los
demás países comunitarios.

3. PRESENTE DEL SISTEMA BANCARIO

La estructura de la banca privada de nuestro país muestra una


gran concentración, ya que los ocho mayores bancos absorben más
del ochenta por ciento de los activos del sector; esta característica no
lo hace distinto de los otros países, en los cuales la concentración es
un hecho muy frecuente.
Pero sí podemos apreciar cualidades que le van a diferenciar;
entre ellas podemos destacar el hecho de que los beneficios prove­
nientes de servicios prestados a la clientela son excesivamente reduci­
dos con respecto al margen total de la cuenta de resultados, también
los costes de transformación son excesivamente altos aunque van
reduciéndose y, por último, el margen financiero es superior a los
estándares europeos.
Sin embargo, la evolución seguida por nuestra banca privada
española hasta la actualidad con respecto a la de los países comunita­
rios es muy similar, y su ventaja diferencial, en cuanto a un mayor
margen financiero, se va reduciendo paulatinamente, sin que se obser­
ve una reacción suficiente por los otros elementos que forman la
cuenta de explotación, elemento importante a tener en cuenta, ya que
según el informe Cecchini, España podría conocer las reducciones de
precios más fuertes.
Centrándonos en el estudio de otros aspectos, apreciamos una
rentabilidad parecida a la de los países de la C.E.E., tanto respecto al
volumen de recursos propios como de los ajenos, y una capitalización,
Capital/Activos, superior a la media de la C.E.E.

19
PASADO, PRESENTE Y FUTURO DEL SISTEMA BANCARIO
EN LA UNIDAD ECONOMICA EUROPEA

Terminamos este análisis destacando que la dimensión de la ban­


ca española es considerablemente más pequeña, y esto se pone de
manifiesto al ver que dentro de los 50 bancos más importantes de
Europa sólo quedan incluidos cuatro bancos españoles.
En resumen, el sistema bancario español disfruta de una gran red
de oficinas que provocan unos costes altos de producción, y por tan­
to, que su productividad por oficina y empleado sea reducida. Sin
embargo, podemos decir que su grado de desarrollo es suficiente, des­
tacando que respecto a otros sistemas financieros europeos resulta
más favorable en la captación de recursos y rentabilidad, y negativo
en cuanto a la dimensión y al grado de internacionalización.
Respecto a las barreras legislativas, destacamos la dificultad que
algunos bancos extranjeros tienen para competir con las sucursales de
los bancos locales, especialmente en España, limitando la participa­
ción de los residentes a la actividad de los bancos establecidos en
territorio nacional. Aunque la actividad comercial de los bancos de
negocios sea más o menos libre, los servicios más allá de las fronteras
aún continúan estando sometidos a restricciones, al menos en ciertos
Estados miembros.

4. FUTURO DEL SISTEMA BANCARIO EN LA C.E.E.

La banca pretende obtener para el futuro una mayor liberalización


que implicará, fundamentalmente, la reducción del coeficiente de caja
y del coeficiente de inversión, permitiendo a las entidades una mayor
capacidad de gestión de sus inversiones y, así, obtener una mayor ren­
tabilidad.
Además, intenta incrementar la competitividad, por ahora sólo en
el mercado nacional, lo que contribuirá en gran medida a potenciar la
capacidad de las entidades en la lucha con las entidades extranjeras
cuando se abra el mercado interior comunitario, y que el protagonis­
mo de la política monetaria sea menor, es decir, que no sea el instru­

20
DIEGO MANUEL GARCIA GUTIERREZ

mentó en el cual se centren los esfuerzos para reducir la inflación,


hecho que perjudica notablemente los márgenes bancarios.
No se saben realmente los efectos que la entrada en vigor del
Mercado Unico va a tener sobre la banca privada, pero es muy proba­
ble que ni a corto plazo ni a medio plazo se vayan a producir efectos
muy negativos.
En primer lugar, porque la banca española tiene una tecnología
comparable a la del resto de la banca europea y, en segundo lugar,
porque dispone de una amplia red de oficinas que le da una gran
capacidad de captar ahorros de los clientes, y esto es algo de lo que
las entidades extranjeras no van a disponer de forma inmediata, sino
que tardarán algún tiempo en formar una red que le permita competir
en la captación de ahorro con la banca española.
Las medidas tomadas por los establecimientos de la C.E.E., enca­
minadas a la diversificación, a la modernización y a la reestructura­
ción, se deben prever dentro del contexto de la liberalización del
mercado de capitales y de la integración de los mercados financieros
en 1992. Sin embargo, se espera que la intensificación de la compe­
tencia y de las concentraciones se traducirán en reducciones de perso­
nal.
En general, el sector bancario europeo sufrirá cambios estructura­
les importantes en los próximos diez años. Hasta que llegue ese
momento podemos prever un incremento considerable de la concen­
tración, con una reducción del número de bancos pequeños debido a
las fusiones y a las tomas de control.
Los bancos importantes de cada país lucharán por pasar a ser
bancos “europeos” y operar en todos los países de la C.E.E., y de
entre éstos los más grandes intentarán ser bancos “mundiales”; para
ello se acudirá a diferentes estrategias: recuperaciones de estableci­
mientos en el extranjero y acuerdos de cooperación con bancos
extranjeros.
Las causas fundamentales que van a motivar esta actitud de la
banca van a ser:

21
PASADO, PRESENTE Y FUTURO DEL SISTEMA BANCARIO
EN LA UNIDAD ECONOMICA EUROPEA

a) la estrategia industrial, como es el caso del mercado alemán; la


concentración de grandes empresas industriales va a constituir
un elemento a tener en cuenta a la hora de establecer la políti­
ca de expansión.
b) las perspectivas de crecimiento de algunas económicas, como
puede ser el caso de la cuenca mediterránea.
c) los bajos niveles de eficacia de las estructuras existentes, que
ofrecen promesas de ganancias sustanciales de productividad
después de su adquisición.

Los pequeños países europeos, como es el caso de España, Gre­


cia o Irlanda, cuyos mercados financieros aún se enfrentan a fuertes
obstáculos de reglamentación, tendrán dificultades para adaptarse,
debido a las limitaciones establecidas al acceso de bancos extranjeros
a su mercado, que sirviera de barrera de protección, y no han motiva­
do el desarrollo de nuevos productos financieros, técnicas de gestión,
servicios, uso de la tecnología punta..., necesarios para poder compe­
tir con las entidades provenientes del exterior, haciendo que la efica­
cia de sus estructuras no sea muy elevada y permitiendo que los ban­
cos extranjeros puedan aumentar su cuota de mercado mediante la
introducción de técnicas de trabajo ya probadas y nuevos productos
financieros para el país en cuestión.
Para el futuro, cabe esperar que antes de que estos bancos
extranjeros puedan tener acceso a estos países, los establecimientos
nacionales hayan podido mejorar su posición gracias a la aplicación
de programas de racionalización y de reestructuración apropiados.
Los bancos diversificarán sus actividades proponiendo una gama
más amplia de servicios y productos, como son las operaciones de
bolsa, operaciones a plazo sobre el mercado de las materias primas y
sobre los mercados de valores.
Además, los bancos seguirán invirtiendo masivamente en las nue­
vas tecnologías, aunque se comienza a dudar seriamente de las venta­
jas que se supone ofrecen en el plano de la competitividad, aumen­

22
DIEGO MANUEL GARCIA GUTIERREZ

tando considerablemente los gastos con fines de progreso tecnológico,


sobre todo en el sector bancario. Se tenderá hacia una mayor automa­
tización perfeccionando los sistemas de tratamiento o automatizando
una amplia gama de tareas de oficinas de las sucursales. Invertirán en
técnicas de comunicación para mejorar la gestión de sus negocios, y si
desean extender su actividad en dirección a los mercados de Bolsa
serán, una vez más, las nuevas técnicas las que desempeñarán un
papel importante en este sector.

BIBLIOGRAFIA

LERENA, L. A.: “Integración financiera en la C.E.E.” Economistas


número 16, 1985.
PUNSET, E.: “El sistema bancario español ante las comunidades”.
Información Comercial Española na 573-
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’’Manual de Sistema Financiero”. Ariel Economía, 1987.
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te de la estrategia bancada”. Papeles de Economía Española ns
36, 1988.
PEREZ DE ARMIÑAN, G.: “Legislación bancada española”. Banco de
España, 6a edición. Madrid, 1983-

23
HACIA UNA BOLSA EUROPEA

Fernando Sánchez Villacorta

Vivimos un momento importante en nuestra corta historia como


“europeos”, como es el reto que va a suponer un sólo mercado en
Europa. Cuando se habla ya de libre circulación de capitales, de libre
prestación de servicios, existe una serie importante de asignaturas
pendientes entre las que podríamos incluir la creación de un ámbito
único bursátil europeo.
¿Por qué decimos esto? Parece evidente que sería un contrasenti­
do que tuviéramos una Europa libre de fronteras en la que las perso­
nas y las empresas tuvieran una gran movilidad y que no tuvieran faci­
lidades, p.e. para emitir capital fuera de su país, o que un inversor
español se encontrara con numerosos problemas a la hora de invertir
en valores italianos.
La realidad es que, en los mercados financieros, incluso más que
en cualquier otra faceta de la economía en general, se ha venido pro­
duciendo en las últimas décadas un efecto desregionalizador; es decir,
se ha pasado sucesivamente de una concepción de mercados locales o
regionales a nacionales, y finalmente a internacionales. Si nos fijamos
exclusivamente en la Bolsa nos daremos cuenta de este efecto rápida­
mente, sólo con observar cualquier información bursátil y leer noticias
como ésta: “La Bolsa de Madrid descontó positivamente la publicación
del déficit comercial de [Link]. del mes de marzo y la reciente bajada
de tipos de interés en Alemania”. Por tanto, la concepción localista de

25
HACIA UNA BOLSA EUROPEA

los mercados financieros debe ser desterrada, y debemos pasar a una


concepción supranacional, mucho más amplia.
Ahora bien, para llegar a este fin hay que salvar una serie de obs­
táculos, que a lo largo de este trabajo intentaremos destacar y que son
los que están frenando, más de lo deseable, la consecución de una
“Bolsa Europea”.
En primer lugar, hablaremos de ese paso de mentalidad regional
a internacional registrada en los mercados mundiales en los últimos
años. Para ello, citaremos el caso norteamericano, quizás el paradigma
de excelencia en temas bursátiles:
En Estados Unidos existe un grupo importante de Bolsas clásicas
(NYSE), que se ha adaptado a esa corriente creando un sistema de
interconexión con las otras dos plazas más importantes, como son la
Bolsa de Tokio y la Bolsa de Londres, lo que ha acentuado la influen­
cia de estos tres mercados sobre el resto de los mercados mundiales.
Junto a ello existen, desde casi principios de siglo, unas redes de
intermediarios que realizan operaciones fuera de los mercados ordina­
rios, dando origen a lo que se denomina mercados “over the counter”
(OTC), que progresivamente se han ido extendiendo y creciendo a lo
largo del país hasta crear, en 1971, la NASDAQ (National Association
of Securities Dealer Automated Quotation).
Este mercado NASDAQ tiene una concepción completamente
diferente de las Bolsas clásicas, puesto que en realidad son interme­
diarios conectados telefónica o electrónicamente entre sí. Además, el
mercado no tiene ubicación física y está desregulado (aunque la SEC
ejerce cierto control sobre él).
Este mercado ha crecido vertiginosamente en los últimos veinte
años y ya, en el año 1990, tenía una cuota de mercado del 41% sobre
el total nacional en razón del volumen medio diario de acciones con­
tratadas, lo que da idea de la competencia que supone este tipo de
mercado, que une a su flexibilidad su menor dureza reglamentaria,
unos costes sensiblemente inferiores a los de las Bolsas clásicas y una

26
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA

atractiva, en muchos casos, escasa transparencia en la formación de


precios.
Además, el NASDAQ, debido a su versatilidad, está empezando a
dar los primeros pasos para convertirse en un mercado con claras
aspiraciones internacionales. Así, ya en 1986 se conectó con la Bolsa
de Londres, en 1988 se conectó con la Bolsa de Singapur, y actual­
mente se encuentra en conversación con varias Bolsas europeas, entre
la que destacaremos la Bolsa de Barcelona (que está pujando fuerte­
mente), para crear una sede europea del mercado NASDAQ a partir de
1993.
Vemos entonces cómo este movimiento integrador tiene una vita­
lidad al alza, que puede hacer desaparecer la concepción clásica de
una Bolsa de Valores.
La CEE es plenamente consciente del problema que supone la
competencia de estos mercados OTC, y de hecho se comprueba cómo
el porcentaje de capitalización bursátil que suponen las Bolsas de la
CEE con respecto a la mundial se ha estancado en los últimos años
(salvo en el caso británico), debido en su mayor parte a la competen­
cia de este tipo de mercados, tal como reconocía hace unos meses el
director general de la Bolsa de Madrid, Gonzalo Rodríguez de Castro,
al afirmar que “ los mercados over the counter han acabado con el con­
cepto de mercado nacional, y gran parte del negocio se está marchan­
do fuera” (1).
Sin embargo, las diferencias entre las distintas concepciones de
mercado (sobre las cuales nos extenderemos posteriormente) están
ejerciendo de frenos a posibles avances en el sentido de una integra­
ción eficaz.
Uno de los mayores problemas con que se encuentra la CEE para
avanzar en una integración es la diferente cultura bursátil (influida por
supuesto por la idiosincrasia de las culturas predominantes: anglosajo­
na, germánica y latina) que tienen sus miembros. Esto llega a tal pun-

(1) Flor, Elena. (1991).

27
HACIA UNA BOLSA EUROPEA

to, que siempre han existido tres modelos en Europa completamente


diferentes en cuanto a su organización y funcionamiento:

a) Modelo anglosajón: Representado básicamente por las Bolsas


inglesas, y en menor medida por las Bolsas irlandesas y holan­
desas.
Este modelo siempre ha propugnado un modelo de Bolsa
privada, es decir, una Bolsa con la forma jurídica de Sociedad
Anónima, cuya propiedad corresponde a los miembros de la
Bolsa.
Es la propia Bolsa quien se autorregula y crea sus órganos
rectores, teniendo escasa incidencia el Estado en su regula­
ción.
En cuanto a su funcionamiento, destaca la existencia de
los creadores de mercado o “market makers” (dealers), que
contractualmente están obligados a proporcionar liquidez al
mercado.
b) Modelo latino: Representado básicamente por las Bolsas fran­
cesas, españolas, italianas y belgas.
Concepción diametralmente distinta a la anterior. Las Bol­
sas son creadas por el Estado y sometidas a un férreo control
estatal. También el Estado es el encargado de regular los mer­
cados.
Los miembros de las Bolsas (Agentes de Cambio y Bolsa)
acceden a su plaza por oposición y son fedatarios públicos-,
estos intermediarios (simples brokers) garantizan la legalidad y
la seguridad jurídica de las transacciones, que se anteponen
como norma fundamental (herencia del Código Napoleónico),
lo que implica una importante rigidez y falta de flexibilidad.
c) Modelo germánico: Bolsas suizas (aunque no formen parte de
la CEE) y Bolsas alemanas.
Una especie de simbiosis entre las dos anteriores. En este
tipo de Bolsas el papel fundamental corresponde a los Bancos,

28
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA

que son los motores del mercado, asumiendo todas las compe­
tencias de los brokers y de los dealers.

Estos han sido los tres modelos de Bolsa, que como podemos ver,
sobre todo en el caso de las de tipo latino y las de tipo anglosajón,
chocaban frontalmente. Esta situación se ha ido manteniendo inaltera­
ble hasta mediados de los años ochenta, cuando se han producido
acontecimientos (en los que posteriormente entraremos en detalle)
que han alterado el status quo que regía en el sector desde hacía más
de un siglo.
La preocupación de la Comunidad, desde que en 1970 (Reunión
de La Haya de 1 y 2 de Diciembre) se planteó abiertamente por pri­
mera vez una armonización de los mercados de capitales europeos,
fue la de intentar acercar en lo posible estos tres sistemas.
En dicha reunión, donde se creó también el germen del primer
mercado de capitales europeo (mercado de eurodivisas), se estimó la
importancia singular para conseguir una eficaz libertad de movimiento
de capitales, de regularizar las Bolsas europeas.
Tras el fracaso de dicha reunión (se fijó un plazo de diez años
para la armonización, que nunca llegó a cumplirse), nacieron dos
visiones diferentes de cómo debería ser el futuro de los mercados
europeos de valores, completamente diferentes (2):

—La creación de una Bolsa única europea, idea defendida por


Hooper desde antes ya de la integración del Reino Unido en la
CEE, para lo cual se proponían dos soluciones:
—Aprovechar la mayor Bolsa europea, la Bolsa de Londres (LSE),
desde la cual centralizar las operaciones de las compañías
europeas más importantes, dejando una red de Bolsas regiona­
les para los valores de “Segunda Fila”.

(2) Rodríguez Parada, Sonia y Rodríguez Sánchez, José A. (1991) •

29
HACIA UNA BOLSA EUROPEA

—Crear un mercado global de estructura parecida a los mercados


OTC, de forma que sólo existiera un mercado.
—La creación de un sistema de interconexión bursátil, que entre­
laza los diferentes mercados locales a través de los valores más
importantes, de forma que éstos se pudieran contratar desde
todas las Bolsas de la Comunidad.
La primera de las dos fórmulas es la más antigua y tuvo su apo­
geo en los años sesenta y principios de los setenta, debido en gran
parte al crecimiento espectacular que registró la Bolsa de Londres
(LSE) por esas fechas, que la hizo convertirse en la tercera Bolsa a
nivel mundial, tras la NYSE y la Bolsa de Tokyo.
Como ejemplo de la importancia que ha adquirido la Bolsa de
Londres en los últimos veinte años, baste señalar (datos de 1988) que
le ha quitado tanta cuota de mercado a una de sus rivales europeas, la
Bolsa de París, que en algunas sesiones se ha llegado a negociar más
acciones de compañías francesas en la LSE que en la propia Bolsa de
París; que el veinte por ciento del volumen diario de intercambio de
bonos del Gobierno francés tiene lugar en Londres, o incluso que del
total del valor de mercado de las acciones admitidas a contratación en
la LSE, casi el 70% pertenece a acciones de compañías extranjeras.
Parece claro, entonces, que en caso de prevalecer la opción de
crear una Bolsa única europea, Londres sería la sede, pero la alternati­
va de una Bolsa única plantea una serie de cuestiones de difícil solu­
ción, como sería cuál iba a ser su organización, qué modelo seguiría...
Todo ello ha hecho que la mayor parte de la Comunidad apunte hacia
la segunda alternativa; es decir, la interconexión de las diferentes pla­
zas bursátiles europeas.
Para lograr el objetivo final (la consecución de un “espacio bursá­
til único europeo”), la Comunidad se ha esforzado en intentar “norma­
lizar” o “armonizar”, mediante diversas directivas, aspectos básicos del
mercado (tanto primario como secundario) sobre temas tales como }a

30
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA

creación de un “Código de buena conducta” para intermediarios,


requisitos de información de las sociedades cotizadas, requisitos de
admisión de una sociedad a la Bolsa... (3).
Ese esfuerzo normalizados unido al propio empuje del mercado,
ha hecho que en los últimos años las enormes diferencias que existían
entre los tres modelos de Bolsa (latino, anglosajón y germánico) se
hayan reducido un poco, ya que la serie de cambios que se han pro­
ducido en las diferentes Bolsas han hecho que ya haya desaparecido
el modelo latino puro, observándose una tendencia a largo plazo en
las Bolsas europeas hacia la creación de un modelo común, que sería
una especie de híbrido entre el modelo anglosajón y el modelo ger­
mánico (4).
En los últimos años se han producido, por tanto, reformas impor­
tantes en la mayoría de las Bolsas europeas; reformas que veremos a
continuación de forma sucinta en los mercados británico, francés,
español y en los de corte germánico:

—La primera de ellas fue la del mercado inglés, más conocida


como el “Big Bang” de la Bolsa de Londres.

Esta reforma se llevó a cabo en Octubre de 1986, como conse­


cuencia de que las estructuras del mercado se habían quedado obsole­
tas ante el enorme incremento de demanda que se produjo durante la
década de los setenta y de los ochenta (la negociación en la Bolsa de
Londres creció entre 1964 y 1979 en un 315 %, en términos reales,
pasando el tamaño medio de una transacción en ese mismo periodo
de 5.200 & a 31.200 &). Este crecimiento, aparte de desbordar por
completo el sistema de contratación a viva voz, creó numerosos pro­

ís) Una excelente recopilación de la legislación de la CEE sobre el tema se


puede encontrar en Rodríguez Parada, Sonia y Rodríguez Sánchez, José A.
(1991).
(4) Cachón Blanco, José E. (1990).

31
HACIA UNA BOLSA EUROPEA

blemas a una figura básica de la LSE desde su creación, como era el


“jobber”, que es al mismo tiempo dealer y creador de mercado.
El jobber era un intermediario individual, al que lógicamente le
crecieron enormemente los riesgos que soportaba (habida cuenta que
no podía captar capitales ajenos), lo que motivó que de los 117 job-
bers que existían a mediados de los sesenta, quedasen sólo 14 en
1986. La reforma dio cabida al creador de mercado institucional (casas
de inversión), que aportaba mayores garantías y ofrecía liquidez al
mercado.
Con la reforma se modificó el sistema de contratación, que pasó a
ser electrónica mediante el sistema SEAQ, que divide las acciones
admitidas a cotización en tres grupos (alfa, beta y gamma) en función
de su “calidad” (liquidez, volumen de contratación...). Este sistema de
contratación se divide en dos: el SEAQ y el SEAQ Internacional, que
hace las funciones de mercado OTC con muchas empresas internacio­
nales.
Un último punto a destacar de la reforma es que la autorregula­
ción sigue siendo un punto fuerte en los mercados británicos.

—En el caso francés, la reforma estaba motivada por el férreo


control estatal que se ejercía sobre la Bolsa, que hacía del mer­
cado francés un mercado anticuado y estático, lo cual redundó
en una pérdida de importantes cuotas de su propio mercado.

Los deseos reguladores se desataron en la segunda mitad de los


ochenta (sobre todo, tras el “Big Bang””), de forrea que en 1988, el
ministro socialista de Finanzas, Pierre Béregovoy, ha liberalizado en
gran medida el mercado francés de capitales, convirtiendo las Bolsas
francesas en S.A.-
La reforma (“Big Bang a la francesa”, como se la bautizó en su
momento) ha potenciado la Bolsa parisina, convirtiéndola en la estre­
lla de las Bolsas francesas, quedando el resto de mercados como Bol­
sas regionales para pequeñas compañías. Asimismo, se ha potenciado

32
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA

la admisión de compañías extranjeras y se ha autorizado a intermedia­


rios extranjeros a operar en sus Bolsas, que adquieren la figura de
Sociedad Anónima. Se informatizó el sistema de contratación mediante
el sistema de contratación CATS.
También se ha intensificado la participación activa de la Banca en
el mercado bursátil.
En definitiva, como afirmaba la prestigiosa publicación “The Eco-
nomist” (5), “se ha pasado del principio de que lo no regulado es ilegal,
a sólo está prohibido lo que dice la Ley”.

—La reforma española: El caso español es bastante similar al


francés, ya que supone la apertura de una Bolsa latina a ultran­
za.
Esta reforma se produjo en julio de 1988, de mano de la Ley de
Reforma del Mercado de Valores. En líneas generales se ha seguido el
camino emprendido por nuestros vecinos galos, llegando incluso a
adoptarse el mismo sistema de contratación (CATS). Quizás la diferen­
cia más llamativa pueda ser la elección de un modelo de mercado
diferente, puesto que en vez de convertir la Bolsa de Madrid en el eje
principal y dejar las tres restantes como mercados regionales se ha
optado por una solución de compromiso como es la creación del
Mercado Continuo.
Desde otro punto de vista, también han desaparecido en España
los Agentes de Cambio y Bolsa, siendo sustituidos por intermediarios
especializados (brokers y dealers), que son los accionistas de las dife­
rentes Bolsas.
Como en el caso francés, el Estado sigue manteniendo un impor­
tante control sobre el mercado, a través de la Comisión Nacional del
Mercado de Valores (CNMV).
También se permite la introducción de compañías extranjeras
como intermediarios de nuestras Bolsas (esto, a partir de 1992).

(5) Actualidad Económica, en su número de 17/10/1988.

33
HACIA UNA BOLSA EUROPEA

—Los mercados germánicos han sido los únicos que podríamos


decir que no han avanzado en los últimos años en cuanto a su
organización, puesto que siguen estando completamente domi­
nados por los Bancos, lo cual acarrea problemas de
sobredimensionamiento en este tipo de Bolsas. Quizás han
sido las Bolsas más reacias a transformar sus estructuras, puesto
que sólo han hecho reestructuraciones de tipo técnico.

Con este panorama podemos ver que, al permitir gran número de


Bolsas actuar a intermediarios extranjeros, se está produciendo una
primera unión entre todos los mercados, puesto que las grandes casas
europeas de inversión podrán ser accionistas de la mayoría de las
Bolsas Europeas.
También podemos afirmar que en esta línea de vincular los mer­
cados, también es importante la legislación encaminada a permitir a
los Fondos de Inversión europeos realizar sus operaciones en cual­
quier mercado europeo, que hará cambiar la mentalidad de los ope­
rantes en el mercado.
Debemos recalcar que los países de la CEE, conscientes de la difi­
cultad que entraña la creación de una Bolsa supranacional, pero cons­
cientes también de la importancia que supone ante la competencia
internacional que se está produciendo, están realizando en los últimos
años un esfuerzo importante. Muestra de ello es la creación de la
Federación de Bolsas de la Comunidad Económica Europea, que se
reúne periódicamente.
Lo que sí existe de hecho es una firme voluntad de llegar a un
acuerdo, tal como queda reflejado en la comunicación final de la últi­
ma reunión de la Federación, que se celebró en el mes de Noviembre
de 1990 en Dublín, según la cual “existe un apoyo unánime para coor­
dinar e integrar todos los proyectos de la Federación y hacer cualquier
esfuerzo para desarrollar un sistema de negociación de valores que
esté ligado a las Bolsas nacionales”.
Para lograrlo se ha creado la sociedad EUROQUOTE, en cuyo

34
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA

Consejo están representados los mercados de valores de los doce paí­


ses comunitarios, y que actualmente preside el director general de la
Bolsa de Madrid durante los próximos tres años.
Esta sociedad está trabajando en la adquisición de un sistema de
contratación, para lo cual ya está recibiendo ofertas. También EURO-
QUOTE va a empezar a proporcionar información sobre las empresas
integradas en la EUROLIST (las mayores empresas que cotizan en cada
país).
También es cierto que en la última reunión de Dublín se queda­
ron puntos muy importantes sin definir, como es la fijación de una vez
por todas del modelo a seguir, puesto que existían posturas encontra­
das:

—Gran Bretaña, y en menor medida Irlanda y Holanda, siguen


insistiendo en la cada vez menos viable Bolsa europea única,
que debería estar desregulada y formada por creadores de mer­
cado. Pretenden un mercado mayorista.
—Alemania y Luxemburgo defienden el modelo germánico en el
que los Bancos sean el eje del sistema, aunque están dispues­
tos a ceder en el tema.
—Francia, Italia, Bélgica, España, Portugal y Grecia abogan por
un mercado descentralizado y de fácil acceso, tanto para mayo­
ristas como para minoristas, negociando de forma supranacio-
nal los principales valores (los de la Eurolist).
La solución de esta controversia no parece fácil, pero parece que
la solución final se encamina hacia un modelo de interconexión a tra­
vés de las empresas de Eurolist.
Por último, no quisiéramos terminar este trabajo sin mencionar
antes lo pernicioso que es para la libertad del inversor de negociar en
cualquier mercado las disparidades de moneda (aunque el SME ha
sido un avance importantísimo) y, sobre todo, la falta de una armoni­
zación fiscal en el seno de la CEE en el tema de las plusvalías prove­
nientes de títulos valores.

35
HACIA UNA BOLSA EUROPEA

BIBLIOGRAFIA

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financiera europea. Revista ICE, número 690. Pags. 11 a 32.
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mica, 17/10/1988. Pags. 105 y 106.
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“Invertir” del Diario Expansión, 2/3/1991- Pag. VIII.
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Crédito, número 190. Pags. 251 y ss.
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Ed. Espasa Calpe. Madrid, 1991-
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Diario Expansión, 14/1/1991- Pag. 18.
SANTILLANA, IGNACIO Y MALLOL, JESUS R.: Internacionalización de
los mercados de acciones y financiación internacional. Revista
Economía, ns 3-
VELASCO, JAIME: Una Bolsa para elegidos. Revista Actualidad Econó­
mica, 14/4/1990. Pag. 51 y 52.

36
EL MERCADO COMUN BANCARIO:
LA ARMONIZACION FINANCIERA BASICA
Juan Manuel Rey Julia

INTRODUCCION

Desde su constitución, el Mercado Común tuvo como objetivo


más señalado la libre circulación de personas, mercancías, capitales y
servicios entre sus países miembros.
A pesar de los importantes logros conseguidos en la década de
los sesenta, cuando ésta finalizaba, la realidad se hallaba muy lejos de
esa intención de libertad de circulación, en general, y en especial en
lo que se refiere a los servicios financieros.
Los jefes de Estado y Gobierno reunidos en La Haya en 1969
acordaron redactar un plan con miras a la creación por etapas de una
unión económica y monetaria dentro de la CEE.
Para poner en marcha esta iniciativa nace el “Informe Werner” en
1970, en el que se presentaba el plan para la consecución del objetivo
marcado en el Consejo de La Haya.
Alcanzar este logro había de pasar por una armonización de nor­
mas que permitieran a las empresas y entidades de los distintos países
comunitarios trabajar en las condiciones más parecidas posible, por lo
que a partir de esta decisión se inicia un proceso regulador de las dis­
tintas actividades económicas, con el fin de llegar a un nivel de con­
vergencia suficientemente aceptable en enero de 1993, fecha de inicio
del que se ha dado en llamar “Mercado Unico”, que surge como con-

37
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

secuencia de la aplicación del “Acta Unica”, documento que a su vez


es consecuencia del “Libro Blanco”, presentado en la “Cumbre de
Milán” en Junio de 1985.
En la actividad financiera, el objetivo de conseguir la armoniza­
ción total en la compleja maraña de legislaciones diversas en los paí­
ses de la Comunidad, pareció desde el primer momento una utopía
inalcanzable para la fecha prevista. Por eso se comenzó a trabajar en
lo que llamaremos la “armonización básica”, cuya finalidad es permitir
el libre establecimiento y la libre prestación de servicios financieros en
los doce países que componen la Comunidad Económica Europea.

1. LA BASE JURIDICA

• Tratado de Roma (Artículos 52 al 59). Aunque en él no se alu­


de explícitamente al término “financiero”, los artículos citados
regulan lo que se refiere a la libertad en la prestación de servi­
cios.
• Directiva del Consejo 183, de 23 de julio de 1973, sobre “supre­
sión de restricciones a la libertad de establecimiento y a la libre
prestación de servicios en materia de actividades bancadas”.
• Primera Directiva del Consejo 780, de 12 de diciembre de 1977,
sobre “coordinación de las disposiciones legales, reglamentarias
y administrativas referentes al acceso a la actividad de las enti­
dades de crédito y a su ejercicio”.
• Directiva del Consejo 350, de 13 de junio de 1983, relativa a “la
vigilancia de las entidades de crédito basada en su situación
consolidada”.
• “Acta Unica Europea”, Luxemburgo, 17 de febrero de 1986, y
La Haya, 28 de febrero de 1986.
• Directiva del Consejo 635, de 8 de diciembre de 1986, relativa a
’’las cuentas anuales y a las cuentas consolidadas de bancos y
otras entidades financieras”.
• Directiva del Consejo 361, de 24 de junio de 1988, sobre libre
circulación de capitales.
38
JUAN MANUEL REY JULIA

• Directiva del Consejo 299, de 17 de abril de 1989, relativa a los


fondos propios de las entidades de crédito.
• Directiva del Consejo, de 24 de julio de 1989, sobre “un ratio
de solvencia para entidades de crédito, posición común”.
• Segunda Directiva del Consejo 646, de 15 de diciembre de
1989, “para la coordinación de las disposiciones legales, regla­
mentarias y administrativas relativas al acceso a la actividad de
las entidades de crédito y a su ejercicio, y por la que se modifi­
ca la Directiva 77/780/CEE”.
• Directiva del Consejo 647, de 18 de diciembre de 1989, “sobre
el coeficiente de solvencia de las entidades de crédito”.

2. LA CONSTRUCCION DEL MERCADO COMUN BANCARIO

En la cumbre de Milán, la Comisión sometió al Consejo un


amplio documento conocido como el “Libro Blanco”, que contenía
medidas precisas para eliminar las barreras físicas, técnicas y fiscales, y
permitiera la realización del mercado interior a partir de 1993. En este
documento se puede leer: “...La unión de este mercado supone que
los Estados miembros de la Comunidad lleguen a un acuerdo sobre la
abolición de las barreras de toda naturaleza, la armonización de las
normas, la aproximación de las legislaciones y las estructuras fisca­
les...”.
En el área financiera este objeto se alcanza a través de dos con­
ceptos:
—Libertad de establecimiento.
—Libertad de prestación de servicios.
El primero significa que cualquier banco de un país comunitario
pH@da abrir sucursales en cualquier Estado miembro, sin que este últi­
mo pueda negarse a su instalación, lo someta a un nuevo proceso de
autorización o a las exigencias del mismo.
La libertad de prestación de servicios supone que todo banco de
Estado miembro pueda realizar operaciones en cualquier otro sin
39
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

secuencia de la aplicación del “Acta Unica”, documento que a su vez


es consecuencia del “Libro Blanco”, presentado en la “Cumbre de
Milán” en Junio de 1985.
En la actividad financiera, el objetivo de conseguir la armoniza­
ción total en la compleja maraña de legislaciones diversas en los paí­
ses de la Comunidad, pareció desde el primer momento una utopía
inalcanzable para la fecha prevista. Por eso se comenzó a trabajar en
lo que llamaremos la “armonización básica”, cuya finalidad es permitir
el libre establecimiento y la libre prestación de servicios financieros en
los doce países que componen la Comunidad Económica Europea.

1. LA BASE JURIDICA

• Tratado de Roma (Artículos 52 al 59). Aunque en él no se alu­


de explícitamente al término “financiero”, los artículos citados
regulan lo que se refiere a la libertad en la prestación de servi­
cios.
• Directiva del Consejo 183, de 23 de julio de 1973, sobre “supre­
sión de restricciones a la libertad de establecimiento y a la libre
prestación de servicios en materia de actividades bancadas”.
• Primera Directiva del Consejo 780, de 12 de diciembre de 1977,
sobre “coordinación de las disposiciones legales, reglamentarias
y administrativas referentes al acceso a la actividad de las enti­
dades de crédito y a su ejercicio”.
• Directiva del Consejo 350, de 13 de junio de 1983, relativa a “la
vigilancia de las entidades de crédito basada en su situación
consolidada”.
• “Acta Unica Europea”, Luxemburgo, 17 de febrero de 1986, y
La Haya, 28 de febrero de 1986.
• Directiva del Consejo 635, de 8 de diciembre de 1986, relativa a
’’las cuentas anuales y a las cuentas consolidadas de bancos y
otras entidades financieras”.
• Directiva del Consejo 361, de 24 de junio de 1988, sobre libre
circulación de capitales.

38
JUAN MANUEL REY JULIA

• Directiva del Consejo 299, de 17 de abril de 1989, relativa a los


fondos propios de las entidades de crédito.
• Directiva del Consejo, de 24 de julio de 1989, sobre “un ratio
de solvencia para entidades de crédito, posición común”.
• Segunda Directiva del Consejo 646, de 15 de diciembre de
1989, “para la coordinación de las disposiciones legales, regla­
mentarias y administrativas relativas al acceso a la actividad de
las entidades de crédito y a su ejercicio, y por la que se modifi­
ca la Directiva 77/780/CEE”.
• Directiva del Consejo 647, de 18 de diciembre de 1989, “sobre
el coeficiente de solvencia de las entidades de crédito”.

2. LA CONSTRUCCION DEL MERCADO COMUN BANCARIO

En la cumbre de Milán, la Comisión sometió al Consejo un


amplio documento conocido como el “Libro Blanco”, que contenía
medidas precisas para eliminar las barreras físicas, técnicas y fiscales, y
permitiera la realización del mercado interior a partir de 1993. En este
documento se puede leer: “...La unión de este mercado supone que
los Estados miembros de la Comunidad lleguen a un acuerdo sobre la
abolición de las barreras de toda naturaleza, la armonización de las
normas, la aproximación de las legislaciones y las estructuras fisca­
les...”.
En el área financiera este objeto se alcanza a través de dos con­
ceptos:
—Libertad de establecimiento.
—Libertad de prestación de servicios.
El primero significa que cualquier banco de un país comunitario
pueda abrir sucursales en cualquier Estado miembro, sin que este últi­
mo pueda negarse a su instalación, lo someta a un nuevo proceso de
autorización o a las exigencias del mismo.
La libertad de prestación de servicios supone que todo banco de
un Estado miembro pueda realizar operaciones en cualquier otro sin
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

necesidad de apertura de establecimiento, es decir, que pueda realizar


operaciones transfronterizas. Ello supone la exportación de servicios
bancarios.
En el momento de la aparición de este documento existían una
serie de obstáculos a la consecución del objetivo. Especialmente estos
tres:
—Las sucursales de bancos comunitarios estaban sometidas a un
proceso de autorización por parte del país de acogida.
—Existía la exigencia de una dotación de capital mínima a las
sucursales de entidades de crédito extranjeras.
—La vigilancia de las sucursales bancadas era competencia del
país en donde desarrollaban su actividad, por lo que su ámbito
de actuación podía verse limitado.

En cuanto a la libre prestación de servicios, la situación era dife­


rente porque no había legislación que la regulara y porque, además,
su efectividad exige la libre circulación de capitales.
La salvación de estos obstáculos pasaba por la adopción de una
serie de medidas: unas para abolir dichos obstáculos, otras para hacer
posible dicha abolición, al armonizar mínimamente las legislaciones
que permitieran a los Estados miembros hacer dejación de una por­
ción de soberanía.
La primera solución pasaba por la autorización única, lo que en el
acervo comunitario dio en llamarse el “pasaporte comunitario”. Signifi­
ca que un banco autorizado para operar en cualquier país miembro
que quiera abrir una sucursal en otro Estado comunitario, no tendrá
que someterse a una nueva autorización por el país comunitario.
Este principio está recogido en la Segunda Directiva, que además
establece que no se podrá exigir nueva dotación de capital a las
sucursales de establecimientos bancarios con sede en algún país
comunitario.
La autorización única alcanzará también a las entidades financie­
ras que, sin ser de crédito, estén participadas por una entidad de cré­
dito de su Estado de origen.

40
JUAN MANUEL REY JULIA

Dado que el ámbito de actuación bancario no está regulado en la


Comunidad y que las diferencias de competencias entre los distintos
países miembros son considerables, se planteaba, asimismo, qué ope­
raciones permite realizar el pasaporte comunitario en el estado de
acogida. Era necesario, por tanto, regular y definir las actividades per­
mitidas, cuestión que resuelve la Segunda Directiva al relacionar en un
anexo la lista de actividades. Entonces, cualquier banco de un Estado
comunitario puede establecer sucursales en otro y realizar a través de
éste cuantas actividades de la lista de la Segunda Directiva no le están
vedadas en su país de origen.
Es también la Segunda Directiva la norma que consagra el princi­
pio del control por parte del Estado miembro de origen. Este principio
significa que la vigilancia prudencial de las entidades, de sus sucursa­
les y de los servicios prestados sin establecimiento, corresponden a la
autoridad monetaria del país de origen.
Solamente se contemplan dos excepciones a este principio de
control por el país de origen: lo que respecta a medidas de política
monetaria y de liquidez de la sucursal, que siguen siendo competencia
del país de acogida.
La pérdida de soberanía que esto significa para cada estado
miembro, no hubiera sido aceptada si, como hemos dicho antes, al
mismo tiempo que se legislaba acerca de las soluciones no se hubiera
ido a crear las condiciones mínimas para que se produjera el “recono­
cimiento mutuo”. Es decir, es necesario que se den unas condiciones
básicas para que cada Estado acepte la autorización única y el control
por parte del Estado de origen.
El reconocimiento mutuo significa que cada Estado miembro
“reconoce” las normas básicas de autorización para instalación de
sucursales y de control, vigilancia y supervisión existentes en los
demás países miembros.
Por consiguiente, para conseguir el reconocimiento mutuo es
necesario alcanzar una armonización suficiente en lo que se refiere a
la normativa de creación de entidades financieras, regulación pruden­

41
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

cial, coeficiente de recursos propios, y otras cuestiones como la homo-


geneización de las contabilidades, el control de la concentración de
riesgos y la exigencia de una administración ortodoxa y prudente.
Sin embargo, con la aplicación de estas disposiciones surge un
nuevo problema, consistente en la posibilidad de que se produzca
“discriminación inversa”. Veamos en qué consiste ésta. Dada la lista de
actividades y la autorización única, es posible que una sucursal de una
entidad financiera de un país comunitario se instale en otros y pueda
realizar todas las actividades de la lista de la Segunda Directiva, siem­
pre que le estén permitidas en su país de origen. Puede ocurrir, al
mismo tiempo, que entidades similares del Estado de acogida, no ten­
gan permitidas, por la propia legislación de este Estado, ciertas activi­
dades que sí pueden realizar las procedentes del otro país.
Es cierto que la discriminación inversa, cuando se da como con­
secuencia de la especialización, tiene la contrapartida de que las exi­
gencias de creación y vigilancia son menores que en las entidades de
“banca universal”.
Por otra parte, parece que la solución a este problema vendría de
las lógicas presiones que sobre la autoridad monetaria del país de aco­
gida efectuarían las entidades discriminadas de este Estado, para que
se adaptara la normativa vigente y las pusiera en igualdad de condi­
ciones a la hora de competir en el mercado.
Aparece también otro tipo de problema, derivado del tratamiento
a la instalación de filiales y sucursales de bancos de otros países no
comunitarios, a los que llamaremos “países terceros”.
Estos países pueden tener con los Estados miembros distintos gra­
dos de reciprocidad. Dichos grados de reciprocidad pueden agruparse
en tres niveles, según la clasificación que realiza la Segunda
Directiva:
—Acceso al mercado en país tercero.
—“Tratamiento nacional”.
—“Tratamiento equivalente”.

42
JUAN MANUEL REY JULIA

El primero de estos niveles consiste en que el país tercero conce­


da a las entidades de crédito de países comunitarios un acceso efecti­
vo al mercado, comparable al que la Comunidad concede a las entida­
des de crédito de dicho país tercero.
El segundo nivel se produce cuando las entidades de crédito
comunitarias se benefician en el país tercero de las mismas posibilida­
des de competencia que las entidades de crédito nacionales.
El tercer nivel hace referencia a que las entidades de crédito
comunitarias puedan desenvolverse en el país tercero con las mismas
atribuciones que en su país de origen.
La segunda Directiva, en su Artículo 9, regula la actuación de la
Comisión y del Consejo en el caso de que no se den los supuestos de
reciprocidad con países terceros. Así, prescribe que cuando no se dé
el “tratamiento nacional”, la Comisión pedirá al Consejo un mandato
para negociar. Producida esta petición, y durante un plazo máximo de
tres meses, el país miembro que ha recibido la solicitud dejará ésta en
suspenso.
Vencido dicho plazo y a la vista de los resultados de la negocia­
ción, el Consejo podrá decidir, por mayoría cualificada y a propuesta
de la Comisión, que continúen aplicándose las citadas medidas.

3. LA ARMONIZACION BASICA

El Título II de la Segunda Directiva desarrolla la “armonización


de las condiciones de autorización”.
El objetivo que se pretende con estas regulaciones es doble:
—Asegurar garantías similares a los ahorradores.
—Establecer un sistema mediante el cual una entidad de crédito
con domicilio social en un país miembro quede exenta de
todo obstáculo para abrir sucursales en otro país miembro.
El proceso de autorización puede ser reglado o discrecional. En la
Comunidad, tras la promulgación de las dos Directivas de coordina­
ción bancada, el procedimiento es esencialmente reglado, es decir, eli­

43
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

mina el criterio discrecional de la “necesidad económica de mercado”,


según el cual la entidad que solicita la autorización debe demostrar
que su establecimiento se produce en virtud de una necesidad del
mercado.
Se establece un calendario para la eliminación de esta condición,
que en el caso de España vence a finales de 1992.
Puesto que una autorización reglada es incompatible con una
capacidad discrecional de retirada de la misma, la Directiva también
establece los únicos casos en que se puede proceder a retirarla y que
son los que normalmente se hallan en las legislaciones de cualquier
Estado. Concretamente, en España las encontramos en la Ley de Disci­
plina e Intervención de las entidades de crédito. Dichas condiciones
hacen referencia a aspectos tales como que la autorización se haya
conseguido a través de informaciones falsas, que la entidad no
comience a operar en los doce meses siguientes a haber conseguido la
autorización, que deje de cumplir las condiciones bajo las cuales fue
autorizada, o caiga bajo los supuestos establecidos en la regulación de
cada país para la retirada de la autorización.
En el artículo 4 define el capital mínimo necesario para la inicia­
ción de la actividad bancaria, que no será inferior a cinco millones de
ecus.
Para categorías particulares de [Link], se faculta a
los Estados miembros para conceder autorizaciones con capitales
reducidos, siendo el mínimo en estos casos de un millón de ecus.
Además, el Estado miembro deberá notificar a la Comisión las
razones por las que hace uso de esta facultad.
También se exige informar a la autoridad monetaria que ha de
conceder la autorización, sobre la identidad de los socios y accionis­
tas, directos o indirectos, personas físicas o jurídicas, que posean una
participación cualificada, así como el importe de dicha participación.
La autoridad monetaria podrá denegar la autorización si, aten­
diendo a la necesidad de garantizar una gestión sana y prudente de la
entidad de crédito, no estuviere satisfecha de la idoneidad de los

44
JUAN MANUEL REY JULIA

socios o accionistas. Para esta cuestión se estipula la necesidad de que


la entidad de crédito esté gerenciada, al menos, por dos personas de
reconocida honorabilidad y experiencia profesional. Estos términos
quedan definidos en la normativa de cada país. Concretamente, en
España lo están en el Real Decreto 1.144/1988, de 30 de septiembre,
sobre creación de bancos. En su artículo 2.2 define honorabilidad, y
establece cuándo existe experiencia en el 2.3.
De cualquier forma, deberá ser objeto de consulta con las autori­
dades competentes del otro Estado miembro la autorización de cual­
quier entidad de crédito que sea:
—bien filial de una entidad de crédito autorizada en otro Estado
miembro.
—bien filial de la empresa matriz de una entidad de crédito auto­
rizada en otro Estado miembro.
—bien controlada por las mismas personas físicas o jurídicas que
controlen a una entidad de crédito autorizada en otro Estado
miembro.

Por consiguiente, para la apertura de una sucursal de una entidad


de crédito de un país comunitario en el territorio de otro Estado
miembro se requiere la notificación a la autoridad competente del
Estado de origen.
El artículo 19 de la Segunda Directiva relaciona las informaciones
que han de aportarse junto a esta solicitud, y que son:
—el Estado miembro en cuyo territorio se propone establecer una
sucursal;
—un programa de actividades en el que se indique, en particular,
el género de las operaciones previstas y la estructura de la
organización de la sucursal;
—la dirección en el Estado miembro de acogida en la que pue­
dan serle requeridos los documentos;
—el nombre de-los directivos responsables de la sucursal.

45
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

La Segunda Directiva, en un anexo relaciona las actividades que


son objeto de realización por las entidades de crédito, como hemos
indicado en el punto anterior. Esta definición había de ir acompañada
de una reserva de actividades, dado que de otra manera no tendría
sentido toda la regulación cautelar de la actividad financiera y en
especial la de la captación de recursos ajenos entre el público.
El artículo 3 de esta Directiva estipula que los Estados miembros
prohibirán a las personas o empresas que no sean entidades de crédi­
to el ejercicio, con carácer profesional, de la actividad de recepción de
depósitos u otros fondos reembolsables del público. En España, la Ley
de Disciplina e Intervención de entidades de crédito, en su Título
Segundo referido al ejercicio de actividades y uso de denominaciones
reservadas a las entidades de crédito, establece que la actividad mixta,
captación de recursos más créditos por cuenta propia, sólo podrán
ejercerla las entidades autorizadas, y que las denominaciones propias
de entidades de crédito, tales como banco, caja, entidad de financia­
ción, etc., están reservadas a las entidades que hayan obtenido la pre­
ceptiva autorización.
En el Título IV se expresan las normas tendentes a conseguir “la
armonización de las condiciones del ejercicio de la actividad”.
Entre las condiciones del ejercicio de la actividad se regula el
capital mínimo de funcionamiento, que no podrá ser inferior al impor­
te del capital inicial antes aludido, de cinco millones de ecus. Las
autoridades de los países miembros podrán decidir que las entidades
de crédito existentes en el momento de aplicación de la Segunda
Directiva, cuyos fondos propios no alcancen los niveles fijados para el
capital inicial, podrán continuar sus actividades, pero en ese caso los
fondos propios no podrán descender de la mayor cuantía que hayan
alcanzado a partir de la fecha de notificación de la Directiva que esta­
mos comentando.
Asimismo se regula el que toda persona física o jurídica que pre­
tenda incrementar su participación cualificada, de tal manera que la
proporción de derechos de voto o de participación de capital poseídas

46
JUAN MANUEL REY JULIA

por la misma alcance o sobrepase los niveles del 20%, 33% o 50%, o
que la entidad de crédito se convierta en su filial, deberá informar de
ello previamente a las autoridades competentes.
También se obliga a que los Estados miembros establezcan que
toda persona física o jurídica que pretenda dejar de tener, directa o
indirectamente, una participación cualificada en una entidad de crédi­
to, deba informar de ello previamente a las autoridades competentes y
comunicar la cuantía de la participación propuesta.

4. EL COEFICIENTE DE SOLVENCIA

Dentro de la normativa para el ejercicio de la actividad, merece


mención destacada el coeficiente de recursos propios, también llama­
do coeficiente de solvencia. Está regulado por dos Directivas comuni­
tarias: la Directiva del Consejo 299, de 17 de abril de 1989, relativa a
los fondos propios de las entidades de crédito, y la Directiva del Con­
sejo 647, de 18 de diciembre de 1989 -complementaria de la Directiva
89/646/CEE por la que se regula el marco general de la actividad
financiera-relativa a este coeficiente, cuya importancia viene determi­
nada por varias razones.
Desempeña un papel fundamental en la supervisión de las enti­
dades de crédito; al ponderar los activos y cuentas de orden en fun­
ción de su grado de riesgo de crédito, constituye una adecuada medi­
da de la solvencia de la entidad; en un mercado bancario común, las
entidades están destinadas a entrar en competencia directa, y por con­
siguiente la adopción de un coeficiente mínimo de solvencia tendrá
como consecuencia la prevención de las distorsiones de competencia
y el fortalecimiento del sistema bancario de la Comunidad; y refuerza
el nivel de fondos propios de las entidades de crédito en la Comuni­
dad.
Un coeficiente de solvencia es una relación determinada entre los
recursos propios de una entidad y sus activos, riesgos de firma y com­
promisos. El coeficiente regulado por la Comunidad es un coeficiente

47
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

selectivo, es decir, dado que no todos los activos comportan el mismo


riesgo, se utilizan los activos ajustados según su nivel de riesgo. Esta
definición, que parece simple, lleva aparejadas dificultades en su ins­
trumentación.
Los recursos propios que se pueden computar para la obtención
del coeficiente vienen relacionados, como hemos indicado, en la
Directiva del Consejo 89/299/CEE, de 17 de abril, indicando las deduc­
ciones a los mismos y las limitaciones a las que están sometidos algu­
nos. Su conjunto constituye el numerador del coeficiente de solvencia.
La Directiva que contiene las definiciones relevantes, deja a los Esta­
dos miembros la libertad de utilizar todos o parte de los mismos y la
fijación de límites inferiores a las cuantías limitativas máximas estable­
cidas.
Las dos primeras categorías que establece la Directiva son los
recursos propios de base y los recursos propios complementarios,
constituyendo el basamento del numerador del coeficiente de solven­
cia.
Los recursos de base están integrados por el capital desembolsa­
do, más las reservas, y menos las acciones propias en cartera, el activo
ficticio y las pérdidas relevantes del ejercicio en curso.
Los recursos propios complementarios están formados por las
reservas de revaluación, los ajustes de valoración, los elementos híbri­
dos y similares, los compromisos de los miembros de entidades coo­
perativas y las acciones preferenciales cumulativas y los préstamos
subordinados.
La Directiva especifica asimismo los límites máximos que pueden
alcanzar cada una de las distintas categorías de recursos propios. Así,
los recursos propios complementarios no pueden superar a los recur­
sos propios de base. Los compromisos de cooperativistas, acciones
preferenciales y financiaciones subordinadas pueden alcanzar como
máximo la mitad de los recursos propios de base.
En cuanto al denominador del coeficiente, está constituido por el
balance total ajustado que resulta de multiplicar las partidas de activo,

48
JUAN MANUEL REY JULIA

riesgos de firma y compromisos por unas ponderaciones comprendi­


das entre el cero y el cien por cien, según su riesgo de insolvencia.
Esta ponderación viene definida en el Artículo 6 de la Directiva,
que a este efecto clasifica el total de operaciones bancadas, permitien­
do que las autoridades competentes de los distintos países miembros
puedan fijar ponderaciones más elevadas si lo consideran convenien­
te.
A este respecto, la Directiva, en su Artículo dos, clasifica a los paí­
ses en dos zonas. Los correspondientes a la zona A son los que inte­
gran la OCDE, así como aquellos que hayan celebrado acuerdos espe­
ciales de préstamo con el FMI en el marco de los Acuerdos Generales
de Empréstito.
Corresponden a la zona B todos los demás países.
Esta distinción se justifica porque las operaciones de activo a resi­
dentes en los países de la zona B están sujetas también al riesgo-país.
En general, a las operaciones con estos países denominadas en divisa
distinta a su moneda nacional se les da una ponderación de 100%.
Otras normas necesarias para el reconocimiento mutuo hacen
referencia a la regulación de la concentración de riesgos, las participa­
ciones en empresas no financieras y la adopción de métodos adecua­
dos de organización y control interno.
Como es sabido, la concentración de riesgo incrementa el peligro
de insolvencia para una entidad de crédito. La CEE definió el concep­
to de “gran riesgo” en la Recomendación de la Comisión de 22 de
diciembre de 1986. Se entiende como tal, aquel que tiene una entidad
de crédito consolidada y su grupo financiero con un cliente o grupo
de clientes relacionados, cuyo valor sea igual o superior al 15 % de
sus recursos propios.
Partiendo de esta definición recomienda dos límites a la concen­
tración de riesgos:
—No se debe incurrir en riesgos con un cliente o grupo de clien­
tes relacionados cuyo valor supere el 40% de los recursos de la
misma.

49
EL MERCADO COMUN BANCARIO: LA ARMONIZACION FINANCIERRA BASICA

—La suma de los “grandes riesgos” no puede superar ocho veces


los recursos propios de la entidad de crédito consolidada.

En lo referente a las participaciones en empresas no financieras,


la Segunda Directiva fija dos limitaciones:
—Una entidad de crédito no podrá tener una participación cuali-
cada superior al 15% de sus recursos propios.
—La suma de todas las participaciones en empresas no financie­
ras no podrán superar el 60% de sus recursos propios.

La armonización básica incluye también la adopción de adecua­


das normas de organización administrativa y contable y procedimien­
tos de control interno.
En el futuro se irán adoptando nuevas medidas que regulen la
actividad de las entidades de crédito, hasta alcanzar la armonización
total y sea posible la igualdad de condiciones en todos los aspectos
para la realización de la misma en todos los países comunitarios.
Actualmente, con la llamada armonización básica, el mercado común
bancario es ya una realidad.

50
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA:
EL INFORME DELORS
M.a Dolores León Rodríguez
1. INTRODUCCION
El principal objetivo que actualmente tiene marcado la Comunidad
Europea es la consecución de una Unión Económica y Monetaria. Este
objetivo no es reciente, sino que ya apareció en 1969 cuando los jefes
de Estado reunidos en La Haya acordaron elaborar un plan para con­
seguir dicha unión. Este plan se realizó en 1970, siendo conocido
como el “Plan Werner” (1). Para ello se empezaron a tomar varias
medidas, entre las que podemos destacar-.
• Creación en 1972 de la serpiente monetaria.
• Establecimiento del Fondo Europeo de Cooperación Monetaria
(FECOM) en 1973.
• Decisión por parte del Consejo en 1974 de lograr un alto grado
de convergencia en la Comunidad, y la Directiva sobre la estabi­
lidad, crecimiento y pleno empleo.
• Creación en 1979 del Sistema Monetario Europeo (SME) y la
Unidad Europea de Cuenta (ECU).
• Adopción del programa de mercado interior y la firma del Acta
Unica Europea en 1985.

(1) Este plan resultó ser un fracaso; las razones que lo explican son la modificación
que se produjo en el contexto internacional, debido a la crisis del SMI, la falta de
voluntad política y el desconocimiento de las exigencias que la UEM requiere
respecto a la pérdida de autonomía.

51
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA: EL INFORME DELORS

Con la firma del Acta Unica se ha reafirmado el objetivo de realizar


progresivamente la Unión Económica y Monetaria y conseguir un mer­
cado sin fronteras internas para 1992, lo que se conoce como el Mer­
cado Unico. Para avanzar en este proceso de integración, se han intro­
ducido en el acta las siguientes modificaciones:
Simplificación de las reglas de armonización de las legislaciones
_ nacionales, limitándolas únicamente a los niveles esenciales. Y
como medida complementaria a la anterior, se adoptó el criterio
de reconocimiento mutuo, es decir, la posibilidad de que el
Consejo decida que determinadas disposiciones en vigor en un
Estado miembro fueran reconocidas como equivalentes a las
aplicadas por otro Estado miembro.
- Adopción de un proceso de toma de decisiones más rápido y
eficiente que el principio de unanimidad, como es la mayoría
cualificada, en cooperación con el Parlamento Europeo y previa
consulta al Comité Económico y Social, excluyendo de este pro­
ceso las decisiones relativas a las normas fiscales, a la libre cir­
culación de personas y a los derechos e intereses de los trabaja­
dores por cuenta ajena.
- Se otorgó al Parlamento Europeo un papel más relevante en el
proceso legislativo.
- Se reafirmó la necesidad de reforzar la cohesión económica y
social de la Comunidad, y en particular la reducción de las dife­
rencias entre las diversas regiones (2).

La realización del mercado interior trae como consecuencia un


aumento en la interdependencia económica entre los distintos países
miembros, por lo que reducirá la capacidad de maniobra de la política
económica nacional y ampliará los efectos exteriores de las acciones
originadas en cada país miembro. Por lo tanto, es necesario que exista

(2) ROJO DUQUE, L. El sistema monetario europeo y elfuturo de la cooperación en la


CEE. Ed. Espasa Calpe, 1989, pag. 23.

52
M.a DOLORES LEON RODRIGUEZ

una coordinación más estrecha de las políticas nacionales (3) y unas


políticas comunitarias más eficientes, lo cual implica a su vez que se
debe dar un determinado número de pasos para conseguir una Unión
Económica y Monetaria. Sin embargo, dicha Unión va más lejos de la
realización del Mercado Unico.
El Consejo Europeo de Hannover, en Junio de 1988, encargó a un
comité, bajo la dirección del Presidente de la Comisión Europea, Jac-
ques Delors, que estudiase y propusiera las etapas concretas necesa­
rias para conseguir esta unión.
En Junio de 1989 el Consejo Europeo aprobó dicho estudio, al que
se le denominó “Informe Delors”. Este informe se basa en dos princi­
pios que presiden el conjunto del proceso: el principio de paralelismo,
por el cual se deben acompasar los ritmos de avance hacia la Unión
Económica y Monetaria, y el principio de subsidiariedad, por el cual la
atribución de competencias a nivel comunitario se limita únicamente a
aquellas áreas en donde sea necesaria la toma de decisiones colecti­
vas.

2. LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA

Como ya hemos comentado anteriormente, uno de los principios


en los que se basa el Informe Delors es el paralelismo que se tiene
que producir entre la Unión Económica y Monetaria (UEM), para de
esta manera evitar que se produzcan desequilibrios que provoquen
tensiones económicas y la pérdida del apoyo político necesario.
En este apartado vamos a ver en qué consiste tanto la Unión Eco­
nómica como la Unión Monetaria, de forma independiente cada una,
pero sin olvidar en ningún momento que son dos partes integrantes
de un sólo conjunto.

(3) A pesar de los logros conseguidos en la convergencia sobre las tasas medias de
inflación de precios y salarios hacia la baja, persisten todavía considerables dife­
rencias en las posiciones presupuestarias y las disparidades existentes.

53
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA: EL INFORME DELORS

2.1. La Unión Monetaria


En el propio Informe se define a la Unión Monetaria como una
zona monetaria en la cual las políticas se gestionan de forma conjunta,
con el objeto de alcanzar objetivos macroeconómicos comunes. Esta
Unión Monetaria supone la convertibilidad total e irreversible de las
monedas de los Estados miembros, la completa liberalización de los
movimientos de capitales y servicios financieros, la eliminación de los
márgenes de fluctuación y la fijación irrevocable de las paridades de
los tipos de cambio.
En el informe, a pesar de que se reconoce que no es necesaria
para la creación de la unión monetaria la adopción de una moneda
única, se está a favor de la misma. En un apartado posterior se tratará
con más profundidad esta cuestión.
El último paso para la creación de la Unión Monetaria sería el
establecimiento de una política monetaria única para toda la Comuni­
dad, y la responsabilidad de la misma se conferiría a una nueva insti­
tución.
Las consecuencias que traería esta unión en la política económica
son principalmente:
• Convergencia a medio plazo de las tasas de inflación de los paí­
ses del SME, para que de esta forma no se produzcan divergen­
cias entre los tipos de cambio en equilibrio.
• Convergencia a corto plazo de los tipos de interés, como resul­
tado del libre movimiento de capitales y de la desaparición del
riesgo cambiado entre las monedas.
• Escaso margen de autonomía para las políticas económicas de
cada país.
• Limitación de los déficit presupuestarios, para que el impacto
monetario de su financiación sea compatible con los objetivos
comunes de política monetaria (4).
(4) BOYER SALVADOR, M. “La propuesta del Comité Delors para la Unión Económica
y Monetaria de Europa y sus críticos”. Información Comercial Española, ns 675,
noviembre 1989-

54
M.a DOLORES LEON RODRIGUEZ

2.2. La Unión Económica

Según el Informe, la Unión Económica supone que se den las


siguientes condiciones:

• Un mercado único, en el cual las personas, los bienes, los capi­


tales y los servicios puedan circular libremente.
• Una política de competencia y otras medidas encaminadas al
fortalecimiento de los mecanismos del mercado.
• Las políticas comunitarias que impulsen el desarrollo regional y
los cambios estructurales necesarios.
• La coordinación de la política macroeconómica, incluyendo
reglas de obligado cumplimiento en materia presupuestaria.

3. ETAPAS NECESARIAS PARA LLEGAR A LA UNION ECONOMICA


Y MONETARIA SEGUN EL INFORME DELORS

El Informe Delors propone que la realización de la Unión Econó­


mica y Monetaria se lleve a cabo mediante tres etapas progresivas (5);
sin embargo, no se establece en el mismo un calendario preciso que
dé paso a las sucesivas etapas. Este punto ha sido muy criticado, aun­
que de hecho puede ser una gran ventaja para el proceso, pues de
esta forma se permite que las distintas etapas se vayan llenando de
contenido y que el propio proceso se acelere o retrase en función de
la propia evolución de las economías europeas.
Seguidamente pasamos a estudiar cuáles son los puntos principa­
les de cada fase, a través de las cuales se alcanzaría la Unión Econó­
mica y Monetaria. En cada fase nos vamos a referir a las medidas que
se deben tomar, tanto en el ámbito institucional monetario como eco­
nómico.

(5) A pesar de que estas etapas son progresivas, la decisión de entrar en la primera
etapa implica un claro compromiso con todo el proyecto.

55
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA: EL INFORME DELORS

3.1. Primera etapa

Esta primera etapa supone el inicio del proceso de creación de la


Unión Económica y Monetaria, y básicamente constituye un periodo
de perfeccionamiento del SME y no requiere ningún cambio institucio­
nal, por lo que para su desarrollo no será necesario introducir todavía
ninguna reforma en el Tratado de Roma.
Esta etapa se inició ya el pasado 1 de julio de 1990, en el momen­
to de la entrada en vigor de la Directiva sobre la liberalización total de
los movimientos de capitales en la Europa de los nueve, exceptuando
a España, Portugal y Grecia, que lo harán en 1992.
En el aspecto monetario, los principales puntos que se pretenden
lograr son:
• Conseguir un área financiera integrada en toda la Comunidad,
con libre movimiento de capitales y libertad de prestación de
servicios financieros. Esto va a exigir a su vez aumentar la con­
vergencia económica, mediante un reforzamiento de la coordi­
nación de las políticas económicas y monetarias dentro del
marco institucional existente, si no se quiere poner en peligro
el objetivo de la estabilidad cambiaría.
• Incluir todas las monedas comunitarias en el mecanismo de los
tipos de cambio del SME. En esta etapa los realineamientos de
los tipos de cambios serían todavía posibles.
• Eliminación de todos los obstáculos para la utilización privada
del ECU.
• Dar un mayor papel al Comité de Gobernadores de los Bancos
Centrales, que podrá formular opiniones sobre política moneta­
ria y sobre otras políticas que incidan en ésta.

También se sugirió en el Informe la creación de un fondo Euro­


peo de Reserva (FER), que prefiguraría el futuro Sistema Europeo de
Bancos Centrales. Los recursos del Fondo se obtendrían de la puesta
en común de una cantidad limitada de reservas de los bancos centra­

56
M.a DOLORES LEON RODRIGUEZ

les participantes, y sus funciones serían la gestión de las reservas


comunes, intervención en los mercados de cambios y el análisis de las
tendencias monetarias, con el fin de reforzar la coordinación de las
políticas. Esta propuesta no ha sido aceptada por otros miembros del
Comité, ya que lo califican de innecesario, pues consideran que algu­
nas de las funciones del Fondo podían ser llevadas por el Comité de
Gobernadores.
En el ámbito económico, las medidas a adoptar irían orientadas a
la consecución del mercado interior y a la reducción de las disparida­
des entre los distintos países. Para ello, las medidas a desarrollar
serían:
- Eliminación total de los obstáculos físicos, técnicos y fiscales en
el interior de la Comunidad y reforzamiento de la política de la
competencia.
- Reforma de los fondos estructurales y la duplicación de sus
recursos.
- Nueva directiva para una mayor coordinación de las políticas
económicas y presupuestarias, bajo responsabilidad del Conse­
jo de Ministros de Economía y Hacienda (ECOFIN).

Debido a la liberalización de los movimientos de capitales, puede


ser que estos movimientos vengan determinados no sólo por variables
económicas, sino también por las diferencias de tratamiento fiscal en
los distintos países, las cuales serían perturbadoras para la asignación
eficiente del capital. De ahí, la necesidad de definir paralelamente un
proceso que permita una cierta armonización fiscal de los distintos
países.
En el ámbito institucional, se prepararía y aprobaría la modifica­
ción del Tratado, ya que éste no proporciona todas las medidas nece­
sarias para la consecución de la integración económica y monetaria.
Este nuevo Tratado debe de establecer los mecanismos funcionales e
institucionales básicos, así como las normas que deben regir la puesta
en marcha de esta unión.

57
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA: EL INFORME DELORS

El fin de esta primera etapa se producirá una vez que se consiga


la participación plena y en las mismas condiciones de todos los países
de la CEE en el SME, y la consecución de un marcado avance en la
convergencia económica de los distintos países miembros. La Comi­
sión había fijado como término de esta etapa el 31 de diciembre de
1992, fecha en la cual se presume que estarán ratificadas por todos los
parlamentos nacionales las reformas introducidas en el Tratado de
Roma,, necesarias para el comienzo de la segunda fase.
Sin embargo, recientemente los jefes de Estado y Gobierno de la
Comunidad Europea en Roma, han acordado rechazar la fecha ante­
rior y aceptar la propuesta española de comenzar la segunda fase el 1
de enero de 1994, al objeto de que los Estados miembros con más
dificultad dispongan de un año adicional para corregir sus desequili­
brios económicos, con la oposición del gobierno británico.

3.2. Segunda etapa

Esta etapa comienza al entrar en vigor las modificaciones al Trata­


do de Roma.
En el ámbito institucional, se establecen los órganos básicos y las
estructuras de base de la Unión Económica y Monetaria, lo que supo­
ne la revisión de las instituciones existentes y la creación de otras nue­
vas.
En el ámbito monetario:
• Se crearía el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC),
como medio para facilitar la transacción entre la coordinación
de las políticas monetarias nacionales por el Comité de Gober­
nadores de Bancos Centrales, característica de la primera etapa,
y la formulación e instrumentación de una política comunitaria
común, que tendría lugar en la tercera y última etapa del pro­
ceso.

En esta fase, el SEBC sería el encargado de fijar las orientaciones

58
M.» DOLORES LEON RODRIGUEZ

monetarias para toda la Comunidad, aunque la decisión última corres­


ponderá a las autoridades nacionales.
El SEBC sustituiría a las instituciones comunitarias competentes en
esta materia, principalmente el FECOM y el Comité de Gobernadores
de Bancos Centrales.
• El realineamiento de los tipos de cambio se haría ya sólo en cir­
cunstancias excepcionales y se reduciría la frecuencia y la
amplitud de los mismos.
• En función del proceso alcanzado en la convergencia económi­
ca, se reducirían los márgenes de fluctuación del mecanismo
de cambios, con el fin de avanzar hacia la etapa final de la
Unión Monetaria, en donde éstos serán fijos.

En el ámbito económico, se reforzaría e intensificaría la conver­


gencia y coordinación alcanzados en la primera fase, adoptando de
común acuerdo objetivos macroeconómicos a medio plazo y límites a
los déficit presupuestarios para cada país. Para ello es preciso que se
definan unas claras competencias y se dote de los instrumentos opera­
tivos necesarios al SEBC.
Dentro de los distintos países de la Comunidad hay dos tenden­
cias con respecto a la duración que debe tener esta fase. Por un lado,
están países como España, Alemania, Holanda y Reino Unido, que son
partidarios de una segunda fase larga (5 ó 6 años), la cual permita la
homogeneización de las condiciones económicas. Dentro de estos paí­
ses, las razones por las cuales abogan por una fase larga son diferen­
tes. En el caso de Alemania y Holanda, la razón es el riesgo de que
los países menos convergentes puedan provocar necesidades de políti­
ca económica con una menor orientación a la estabilidad de los pre­
cios, y para ellos la constitución del SEBC sólo tendría lugar al final de
la segunda fase, sin competencias reales hasta la última. Por el contra­
rio, España y Reino Unido favorecen la creación desde el principio de
la segunda fase de una institución monetaria, que no tiene por qué ser
el SEBC, dotada de mecanismos de disciplina que forjarán la conver­

59
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA: EL INFORME DELORS

gencia de los países. Este organismo sería el Fondo Monetario Euro­


peo (FME) (6); la diferencia entre estos dos países radica en que para
España, este fondo desaparecería al final de la segunda etapa, para
dar paso al SEBC, mientras que para los británicos se prevé su conti­
nuidad una vez lograda la Unión Monetaria.
Por el contrario, Francia, Italia, Dinamarca y Bélgica, abogan por
una segunda fase breve que permita acelerar el proceso (7).
El acuerdo a que se ha llegado en la reunión de Roma representa
un compromiso intermedio sobre las diferentes propuestas respecto a
la duración de esta etapa, ya que se ha acordado que tres años des­
pués de la puesta en marcha de la misma, el Consejo Europeo decidi­
rá sobre el paso a la tercera fase, tras el dictamen que le prepararán
los Ministros de Economía y Hacienda y el organismo central de la ins­
titución monetaria.

3.3- Tercera fase

Esta etapa comenzaría con el tránsito a los tipos de cambio irre­


vocablemente fijos entre todos los países miembros.
En el ámbito institucional, se le atribuiría a todas la instituciones
comunitarias de todas las competencias monetarias y económicas
compatibles con el principio de subsidiariedad.
En el ámbito monetario, las acciones a realizar serían:
• La fijación de paridades irrevocablemente fijas, y luego se daría
paso al establecimiento de una moneda única.
• El SEBC asume todas sus responsabilidades básicas, que funda­
mentalmente son:

(6) Esta institución debería contar con competencias reales, siendo en este organismo
donde se desarrollaría la coordinación ex-ante de las políticas monetarias, cuya
formulación descentralizada sería todavía competencia de los bancos centrales
nacionales. En el ámbito de la política cambiaría, esta institución sería la encargada
de realizar las intervenciones, para lo cual debería contar con un fondo compuesto
por las aportaciones de los bancos centrales nacionales.
(7) MAYCAS TARASCON, J. “La Unión Económica y Monetaria y el Banco Central
Europeo”. Inversión y finanzas, nQ 36, octubre 1990, pag. 9-

60
M.a DOLORES LEON RODRIGUEZ

a) Formulación e instrumentación de la política monetaria, así


como de la gestión de la política de tipo de cambio frente a
las divisas de los terceros países.
b) Realización de operaciones en el mercado de divisas de
acuerdo con el régimen cambiado que adopte la Comuni­
dad.
c) Mantenimiento y gestión de las reservas internacionales.
d) Establecimiento de un sistema eficiente de pagos.
e) Participación en la formulación y ejecución de la política de
supervisión bancada.
En el ámbito económico, las medidas a adoptar serían:
• Reforzamiento de las políticas estructurales y regionales de la
Comunidad.
• Las orientaciones fijadas de común acuerdo por los Consejos de
Ministros de la Comunidad para las políticas macroeconómicas
y presupuestarias serían vinculantes.
• Los órganos comunitarios asumirían la representación de los
países miembros en las negociaciones económicas internacio­
nales.

Con la finalización de esta etapa, el objetivo de la Unión Econó­


mica y Monetaria sería ya una realidad.

3.4. El Sistema Europeo de Bancos Centrales

En este apartado vamos a ver los aspectos generales del SEBC,


como son el objetivo del mismo, los principios por los que se regirá,
su estructura y los recursos que dispondrá.

A) Objetivo del SEBC


• El objetivo prioritario del SEBC será el preservar la estabilidad
de los precios, al mismo tiempo que deberá cooperar al logro
de los demás, objetivos macroeconómicos de la Comunidad,

61
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA: EL INFORME DELORS

como son el crecimiento sostenido, pleno empleo, aumento del


nivel de vida y disminución de las paridades regionales.

B) Principios
El SEBC debería revestir el status de institución comunitaria autó­
noma e independiente de las instrucciones de los gobiernos naciona­
les y de las autoridades comunitarias, y actuaría de acuerdo con las
disposiciones del Tratado. Lo cual es compatible con que el mismo
tenga responsabilidad política y deba emitir un informe anual, someti­
do a discusión a posteriori en el Parlamento y en el Consejo Europeo,
así como que el presidente del Consejo del SEBC comparezca perió­
dicamente ante ellos para explicar y debatir la política monetaria en
común (8).

C) Estructura
En cuanto a la estructura del SEBC, ésta responderá a una estruc­
tura federal; se crearían los siguientes organismos:
• Un Consejo del SEBC, el cual será el órgano máximo de direc­
ción del sistema y estará compuesto por los gobernadores de
los bancos centrales y miembros de su directorio. Este Consejo
se encargaría de formular y fijar las orientaciones de política
monetaria.

Para garantizar la independencia del Consejo, todos los miembros


gozarán de un mandato relativamente largo.
• Un Directorio ejecutivo, con personal permanente y elegido por
el Consejo Europeo; este órgano vigilaría la evolución moneta­
ria y la puesta en práctica de la política monetaria común.

(8) BOYER SALVADOR, M. “La propuesta del Comité Delors para la Unión Económica
y Monetaria de Europa y sus críticos”. Información Comercial Española, ns 675,
noviembre 1989.

62
M.a DOLORES LEON RODRIGUEZ

• Los bancos centrales nacionales, que serán los responsables de


la ejecución de las operaciones, de acuerdo con las decisiones
tomadas por el Consejo del SEBC.
D) Recursos disponibles.
El SEBC manejaría un cierto porcentaje de las reservas de cambio
de la Comunidad, para intervenir con ellas en los mercados de cam­
bio, conforme a las orientaciones seguidas por el Consejo del SEBC.

4. LA MONEDA UNICA
Como ya hemos comentado anteriormente, el Informe Delors
aboga por la adopción de una moneda común. Las ventajas que con­
lleva el establecimiento de esta moneda fundamentalmente son:
- Permite dotar de un mayor carácter de permanencia a todo el
proceso de integración.
- Favorece la gestión comunitaria en la Comunidad.
- Elimina los costes de transacción del intercambio de las distintas
monedas nacionales. Se ha llegado a estimar que los costes de
transacción de un sistema de moneda múltiple como el europeo
podía situarse entre el 1 y el 2% del PIB. ■
- Su establecimiento supondría más peso relativo frente a otras
divisas más importantes que cualquier moneda individual, siem­
pre que su estabilidad estuviese asegurada.
- Reduce la incertidumbre asociada a la existencia de los distintos
tipos de cambio.

Esta moneda única sería el ECU, ya que posee las principales


características necesarias; para ello sería imprescindible que éste pasa­
ra de ser una cesta de monedas a constituirse en una verdadera mone­
da, independiente de cualquier otro activo de reserva. Esta moneda
sería emitida por el SEBC, y el objetivo principal de éste consistiría en
salvaguardar el valor interno y externo de la moneda común, y por
consiguiente la estabilidad cambiaría.

63
LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA: EL INFORME DELORS

El plan británico propone la emisión de una moneda paralela, a


la que ha denominado el "ecu duro”. Con esta moneda se llenaría una
segunda etapa que para ellos se encuentra carente de contenido, y
sería emitida por el FME.
Una característica del ecu duro es que éste puede revaluarse fren­
te a cualquier moneda de la Comunidad, pero nunca devaluar su
valor, pues siempre vendría gobernado por la moneda más fuerte del
sistema. Por lo tanto, una de las ventajas de este ecu fuerte es que su
valor no se verá rebajado nunca por la inflación de algunas de las
monedas que componen su cesta.
Otra característica de esta moneda es que no sería de uso obliga­
torio, sino optativo, pues sería de curso legal en la Comunidad.
El Comité ha rechazado la estrategia de moneda paralela, alegan­
do principalmente dos motivos: que es una fuente adicional de crea­
ción de dinero, sin una vinculación precisa a la actividad económica,
lo cual podría poner en peligro la estabilidad de los precios, y que la
adición de una nueva moneda complicaría aún más la coordinación
de las diferentes políticas monetarias nacionales.

5. BIBLIOGRAFIA

BOYER SALVADOR, M. “La propuesta del Comité Delors para la Unión


Económica y Monetaria de Europa y sus críticos”. Información
Comercial Española, n2 675, noviembre, 1989.
DE AGUIRRE, J.A. (1990): La moneda única europea. Ed. Unión Edito­
rial. Madrid
FERNANDEZ, R. “Unión Monetaria: la segunda fase en 1994”. Expan­
sión, 29 de octubre de 1990.
FUENTES, M.A. “Despacito y buena letra”. Expansión, 24 de Septiem­
bre de 1990.
INFORME DELORS. “Informe sobre la Unión Económica y Monetaria
en la Comunidad Europea”. Estudios Económicos, ns 2. Madrid,
1989

64
M.a DOLORES LEON RODRIGUEZ

MAYCAS TARASCON, J. “La Unión Económica y Monetaria y el Banco


Central Europeo”. Inversión y finanzas, na 36, octubre, 1990.
PASTOR, A. “‘Un mercado, una divisa”. El País, 5 de noviembre de
1990.
PORTES, R. “La coordinación de la política macroeconómica y el sis­
tema monetario europeo”. Información Comercial Española, na
675, noviembre 1989.
ROJO DUQUE, L.A. (1989). El sistema monetario europeo y el futuro
de la cooperación en la CEE. Ed. Espasa Calpe. Madrid.
SCHWATRZ, P. “Contradicciones en el SME”. Cinco días, 10 de sep­
tiembre de 1990.
SCHMITT, BERNARD (1990). El ECU y las soberanías nacionales en
Europa. Ed. Paraninfo. Madrid.
SERVAIS, DOMINIQUE (1988). Un espacio financiero europeo, Ed. Ofi­
cina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas.
Luxemburgo.
VIÑALS, J. “Del sistema monetario europeo a la unión monetaria euro­
pea”. Infomación Comercial Española, na 675, noviembre, 1989-
YPERSELE, J. y KOEUNE, J. (1980). El sistema monetario europeo. Orí­
genes, funcionamiento y perspectiva., Ed. Oficina de Publicacio­
nes Oficiales de las Comunidades Europeas. Luxemburgo.

65
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL
Juan Manuel Rey Juliá

1. INTRODUCCION

La primera referencia dentro de las Comunidades Europeas a los


temas económicos y monetarios, aparte de los recogidos en el Tratado
de Constitución, se remontan a 1959 cuando el Comité de acción para
los estados unidos de Europa, también conocido como Comité Jean
Monnet, propuso la creación del Fondo Europeo de Reservas.
Pasados diez años, en 1969, en la Cumbre de La Haya, los Jefes
de Estado y de Gobierno deciden la redacción de un plan con miras a
la creación, por etapas, de una unión económica y monetaria dentro
de la Comunidad, decisión de la que se derivarían una serie de accio­
nes que darían lugar a la aparición del término “Sistema Monetario
Europeo” por primera vez, en el punto 2 de las conclusiones del Con­
sejo Europeo de Bremmen celebrado los días 6 y 7 de julio de 1978.
Efectivamente, en esta Cumbre se sentaron las bases de lo que luego
ha sido el Sistema Monetario Europeo y la Unidad de Cuenta Europea,
que ven la luz en 1979 como partes iniciales de la unión monetaria y
económica europea.
Pero en fechas anteriores se dieron pasos previos importantes. En
1972 se creó la “Serpiente Monetaria”, y en 1973 se creó el “Fondo
de Cooperación Monetaria”.

67
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

Las indudables ventajas que se han conseguido, en especial por


los participantes en el sistema de cambios, han animado a los gobier­
nos europeos a avanzar en el cumplimiento de las etapas previstas
para alcanzar los objetivos últimos de la unión monetaria y económi­
ca. Efectivamente, puede afirmarse que el SME ha logrado constituir
una zona de estabilidad monetaria creciente, al tiempo que ha relajado
los controles de cambio. También las limitaciones de las paridades han
ayudado a que los gobiernos acomodaran sus políticas económicas,
en especial la monetaria, a la consecución de una mayor estabilidad
en el objetivo de control de la inflación.
En el “Informe Delors”, puede leerse: “El SME ha servido de pun­
to focal para una mejor coordinación de las políticas monetarias y ha
suministrado la base de una vigilancia multilateral dentro de la Comu­
nidad. Su éxito se puede atribuir, en parte, a la voluntad de los partici­
pantes de mantener una posición cambiaría fuerte. También ha sido
importante la forma flexible y pragmática en que se ha administrado el
sistema, con una cooperación cada vez más estrecha entre los bancos
centrales. Además, el Sistema se ha beneficiado del papel desempeña­
do por el marco alemán como “anclaje” de las políticas monetarias y
de intervención de los participantes. El SME ha evolucionado en res­
puesta a las variaciones del entorno económico y financiero, y en dos
ocasiones (en 1985 en Palermo, y en Basilea/Nyborg en 1987) se han
ampliado y fortalecido sus mecanismos.
Estos éxitos no pueden esconder las grandes dificultades existen­
tes para lograr alcanzar los objetivos de la Unión Monetaria y Econó­
mica. La armonización de las legislaciones, los esfuerzos de conver­
gencia económica y la pérdida de parte de soberanía que implica la
dejación de una serie de decisiones en manos de órganos comunita­
rios, dificultan el avance en la puesta en práctica de las medidas nece­
sarias.
Sin embargo, estos avances van siendo notorios. Los últimos suce­
sos vividos por los países del Este y, en especial, la reunificación ale­
mana, han supuesto un nuevo escollo a vencer en la marcha de
unificación económica y monetaria de Europa.

68
JUAN MANUEL REY JULIA

El objeto de estas páginas es hacer un recorrido por los avances


europeos en sus intentos de unificación monetaria y económica, resal­
tando los logros conseguidos por el Sistema Monetario Europeo y ana­
lizando lo que falta hasta alcanzar los objetivos propuestos por los
líderes comunitarios. Al mismo tiempo queremos intentar conocer en
qué medida y cómo afectarán estos hechos al propio sistema financie­
ro español y a la economía española en general.

2. LOS ANTECEDENTES

1959 Comité de acción para los estados unidos de Europa, comité


Jean Monnet, propone la creación del Fondo Europeo de Reser­
vas.

1962 Informe Van Campen. Se pronuncia a favor de una organización


federal de bancos europeos.

1962 Comisión de las Comunidades Europeas. Elabora el “Programa


' de acción de la Comunidad con miras a la segunda etapa del
mercado común”.

Propone:
—fijación definitiva de los tipos de cambio entre las monedas
europeas.
—creación de una moneda de reserva europea para la tercera
etapa.

Plan Barre, sobre coordinación de políticas económicas y mone­


tarias y cooperación monetaria en la Comunidad.

Cumbre de La Haya. Estudia la posibilidad de constituir un Fon­


do de Reserva Europeo.

69
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

1970 Plan Werner. Propone la realización por etapas de la Unión Eco­


nómica y Monetaria de la Comunidad.

1972 Cumbre de París. Aprueba la realización de la Unión Económica


y Monetaria.

1972 Creación de la “Serpiente Monetaria”.

1973 Creación del Fondo Europeo de Cooperación Monetaria.


J

1974 Decisión del Consejo sobre consecución de un alto grado de


convergencia en la Comunidad.

1974 Directiva sobre estabilidad, crecimiento y pleno empleo

1978 Cumbre de Bremmen.

1979 Creación del Sistema Monetario Europeo y de la Unidad de


Cuenta Europea (ECU).

1985 Cumbre de Milán. Propuesta de la Comisión para la realización


de un mercado interior sin fronteras para 1992.

1986 Acta Unica Europea, que modifica al Tratado de Constitución de


la Comunidad Económica Europea.

1988 Cumbre de Hannover. Constituye un comité presidido por


Delors, y le encarga la misión de estudiar y proponer las etapas
concretas para llegar a la unión económica y monetaria.

1989 El Comité Delors aprueba por unanimidad su informe sobre


unión económica y monetaria.
JUAN MANUEL REY JULIA

3—EL SISTEMA MONETARIO EUROPEO

Creado en 1979, tras la Cumbre de Bremmen, como se ha indica­


do antes, el Sistema Monetario Europeo descansa sobre tres pilares:
• el ECU como numerario del sistema, tanto para fijar los tipos
como para las operaciones dentro del sistema.
• el mecanismo de cambios, y
• los mecanismos de apoyo financiero.

El ECU constituye, sin duda, una importante innovación del SME.


Sustituye a la anteior UCME, cuya definición estaba basada en el oro y
fue utilizada en la “Serpiente”. El ECU se sustenta sobre una cesta de
monedas, que actualmente contiene ya todas las comunitarias, y cuya
composición se hace por un sistema de ponderación. Dicha composi­
ción y ponderación puede ser revisada. Dichas revisiones se hacen
cada cinco años, si bien la primera de ellas se hizo a los seis meses
del inicio, ya que así se estipulaba en la resolución del Consejo Euro­
peo de 1978. También se efectuará una revisión cuando el peso de
una de las monedas varíe en un 25 por ciento. Estas variaciones no
tendrán por objeto hacer modificaciones en el valor externo del ECU.
El ECU, numerario del sistema, sirve asimismo de base para el
indicador de divergencia de cada una de. las monedas, no entre sí,
sino en relación a la unidad europea de cuenta. Sin embargo, en la
realidad se ha ido a un progresivo abandono de este instrumento, y
las intervenciones intramarginales están siendo una práctica común. El
hecho de que algunas monedas pertenecientes a la cesta no se inclu­
yan en el mecanismo de cambios y que una, la peseta, aún se mueva
en los márgenes amplios del seis por ciento, unido a la reticencia de
los bancos centrales a aceptar un hecho que les ha sido impuesto por
compromisos políticos, constituyen las causas de este fracaso.
Como instrumento de pagos, el ECU tiene una actividad escasa, a
de que la resolución de 5 de diciembre de 1978 lo designa
elemento central del SME. Sin embargo, el ECU privado ha teni­
do desarrollo espectacular.

71
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

El ECU es creado mediante aportación al FECOM, por parte de


los bancos centrales, del 20 por ciento de sus reservas en oro y dóla­
res, mediante un sistema de swaps, a tres meses, a cambio de ECUs.
El hecho de que haya que renovar los “swaps” cada tres meses confie­
re al mecanismo un carácter de provisionalidad que imposibilita pasar
al sistema definitivo. Los bancos centrales continúan con la gestión de
los depósitos en dólares y perciben los correspondientes intereses.
Dada la tendencia hacia la estabilidad que tienen los mercados, el
hecho de que el ECU esté constituido como cesta de monedas ha
supuesto un elemento esencial para que sea utilizado en depósitos,
préstamos y en menor medida para las transacciones comerciales.
Nace de esta manera el “ECU privado”, sin que esta aparición haya
estado prevista ni en la resolución del Consejo Europeo ni en el regla­
mento del Consejo.
El desarrollo del ECU privado ha sido y sigue siendo asimétrico.
Hay más préstamos que depósitos. Dada su composición, su tipo de
interés y su tipo de cambio dependen del de las monedas que lo com­
ponen.
La Comunidad, no obstante, apoya fuertemente al ECU privado.
Como referencia a esta afirmación cabe recordar que al incluirse la
dracma en la cesta, en el preámbulo al reglamento 2626/84 se decía
que las autoridades griegas adoptaban medidas adecuadas para que
esta incorporación no afectara al buen funcionamiento del mercado
del ECU. Algo similar sucede cuando se incorporan la peseta y el
escudo, y en cada revisión de las ponderaciones o composición de la
cesta las autoridades comunitarias velan por los intereses del mercado
del ECU privado.
La colaboración de las autoridades monetarias de cada país miem­
bro viene determinada por la aportación al mercado de la cantidad de
su propia moneda, suficiente para respaldar las operaciones en ECUs
privados. Efectivamente, un banco que opere con ECUs deberá preca­
verse, al no existir contrapartidas en esta moneda, contra los riesgos
de cambio, prestando o tomando prestado, según los casos, las

72
JUAN MANUEL REY JULIA

das de la cesta en las mismas proporciones en que se encuentran en


ésta.
El ECU privado es utilizado, además, en los mercados internacio­
nales exteriores a la Comunidad. Así, las euroemisiones en ECUs han
ido llevando una marcha ascendente que sólo se quebró en los años
1986 y 1987, en los que se produjeron sendos descensos con respecto
a 1985. A partir de 1988 el crecimiento ha sido continuo, llegando en
1990 a 13.712 millones de ECUs.
El ejecutivo español ha efectuado dos emisiones de bonos deno­
minados en ECUs. La primera, de 500 millones en 1990, y la segunda,
que dobla la cifra anterior, hace poco tiempo. En ambos casos el ven­
cimiento es a cinco años. La importancia cuantitativa de estas emisio­
nes es escasa, ya que no alcanza el uno por ciento del total de la deu­
da del Estado. Sin embargo, es una operación importante a la hora de
dar a conocer a todos los agentes económicos la internacionalización
de la economía española, y en particular la de nuestro sistema finan­
ciero.
Otros países comunitarios son asiduos captadores de fondos en
esta moneda. Italia emitió el año pasado un total de 9-250 millones en
distintos instrumentos.
El Tesoro británico apela asimismo con frecuencia a la financia­
ción a corto plazo en pagarés en ECUs, habiendo realizado además
una gran emisión de bonos por valor de 2.500 millones el pasado mes
de febrero.
La consolidación del ECU privado se ve fortalecida también por
emisiones realizadas por agentes institucionales y privados. Todo lo
anteriormente expuesto ha determinado que en 1990 el ECU se haya
convertido en la quinta divisa en la captación de fondos a través de
euroemisiones, y en la tercera, cuando se trata de emisiones a tipo
fijo, modalidad en la que sólo es superada por la divisa estadouniden­
se y la nipona.
En los dos primeros meses de este año, la oferta de bonos deno-
en ECUs ha alcanzado un importe de 11,8 miles de millones,

73
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

lo que representa más del triple de los emitidos en el mismo periodo


del año pasado.
Directivos de Banque Paribas, especializada en la suscripción y
colocación de bonos-ECUs, afirman que la buena imagen de esta
moneda se debe a que se espera que constituya el elemento central
de la unión monetaria.
Por otra parte, el desarrollo de mercados derivados sobre tipos de
interés en ECUs es una muestra más de su camino ascendente en el
mundo internacional de las finanzas. En esta línea se encuentran los
contratos de futuros sobre bonos a largo plazo que se negocian en el
MATIF francés, y el más reciente en el LIFFE británico.
El Chicago Board of Trade ha recibido ya la solicitud de implanta­
ción de un nuevo contrato de futuros sobre el tipo interbancario a tres
meses del ECU. Puede constituir el más claro signo del desarrollo de
la divisa comunitaria, dado que el mercado de futuros de Chicago es
el más importante del mundo.
El verdadero instrumento central del SME está constituido por el
mecanismo de cambio, o sistema de estabilidad cambiaría. Consiste en
un procedimiento en el que a cada moneda se le asigna una paridad
con el ECU, llamado tipo de cambio central o pivote, sirviendo este
tipo central para determinar una tabla de paridades entre las monedas
que componen este mecanismo de cambio, y que constituyen el tipo
de cambio central bilateral. Una vez fijado el tipo central, se permite
una banda de fluctuación del 2,25 por ciento hacia arriba o hacia aba­
jo. Para los países que no pertenecieron a la “serpiente monetaria" se
prevén márgenes más amplios, que pueden llegar hasta el seis por
ciento. También es posible que un Estado miembro que no pertenezca
al mecanismo de cambio pueda incorporarse al mismo con posteriori­
dad.
El tipo de cambio central sirve para definir el “indicador de diver­
gencia”. Este indicador viene constituido por la diferencia de cotiza­
ción de cada moneda con respecto al tipo de cambio central. Como
hemos dicho, hay establecidos dos niveles de fluctuación, el 2,25

74
JUAN MANUEL REY JULIA

seis por ciento. En realidad, estos márgenes difieren según las mone­
das, ya que al estar calculados con respecto al ECU y tener cada
moneda distinta ponderación en la cesta definidora, también el mar­
gen de fluctuación será diferente. Así, la peseta, que tiene una ponde­
ración dentro del ECU del 5,18 por ciento y se le permite una fluctua­
ción del seis por ciento, tendrá un margen de :
Divergencia máxima de la peseta = + 0,06 (1 - 0,0518) x 100 = 5,69-
Con ello vemos que las monedas que tienen una ponderación
mayor tendrán un indicador de divergencia más reducido. En este sen­
tido, la peseta es la moneda que ha gozado siempre de una mayor
posibilidad de fluctuación, ya que aun cuando la lira italiana estaba en
el margen ámplio del seis por ciento, al tener esta moneda una mayor
ponderación en la cesta, su indicador de divergencia era más reducido
que el de la nuestra.
La banda de fluctuación se aplica también al cambio central bila­
teral. De todas formas, la realidad bilateral para cada moneda cambia
algo, tanto en el nivel superior como en el inferior. Veamos por ejem­
plo lo que sucede con la peseta, que aún se mueve en la banda ancha
del sistema.
La determinación de la banda de fluctuación se hace de la
siguiente forma:
Límite de apreciación + límite de depreciación = 0,12
1
1 + límite de apreciación =
1 - límite de depreciación

Esto significa que las bandas de fluctuación de la peseta se


encuentran en el +6,18 por ciento y en el -5,82 por ciento.
La definición de los tipos de cambio central bilateral supone que
cuando una moneda alcanza el límite máximo, aunque sólo sea con
relación a otra única moneda, los bancos centrales de ambos países
han de intervenir. El banco emisor de la moneda que se revalúe, o
fuerte, comprará en su propio mercado la moneda débil, en

75
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

tanto que el banco emisor de la moneda débil venderá la fuerte en su


propio mercado. El FECOM puede intervenir ayudando al país de la
moneda débil, prestando una cantidad tal de moneda fuerte a su ban­
co emisor que le permita intervenir.
Cuando el indicador de divergencia alcance un cierto valor, que
suele cifrarse en el 75 por ciento del total, se alcanza lo que se conoce
como el “umbral de divergencia”. Cuando una moneda alcanza esta
situación se habla de que se encuentra en situación de “presunción de
acción”, por lo que el banco central deberá comenzar a tomar las
medidas oportunas para corregir el desequilibrio.
Se ha previsto asimismo que puedan efectuarse ajustes en los
tipos de cambios de las monedas. En los diez primeros años de fun­
cionamiento del SME se efectuaron un total de once reajustes. Las
variaciones más fuertes se produjeron en realidad en los cuatro prime­
ros años, cuando el Sistema aún no había encontrado su equilibrio.
La estabilidad de los cambios ha contribuido a dar una mayor cre­
dibilidad al SME, lo que ha ayudado a desalentar los movimientos
especulativos de capitales que en el pasado jugaron un papel desequi­
librador. La mayor estabilidad de los cambios sólo es posible, desde
luego, si los resultados económicos de los distintos países son conver­
gentes, especialmente en lo que se refiere al control de los precios.
El órgano central responsable del SME es el Fondo Europeo de
Cooperación Monetaria (FECOM). Creado con anterioridad al Sistema,
como hemos indicado, la Resolución de 5 de diciembre de 1978 lo
consagra en un papel de gran importancia dentro del SME. Sus funcio­
nes se clasifican en tres grupos.
El primer grupo de funciones está constituido por los mecanismos
de contabilización y liquidación de las intervenciones realizadas por
los bancos centrales en los mercados de divisas. El FECOM actúa
como cámara de compensación entre los distintos saldos activos y
pasivos por operaciones de financiación que a muy corto plazo se
conceden entre sí estos bancos centrales. Los bancos que resulten
saldo deudor liquidarán sus posiciones en ECUs. Los bancos

76
JUAN MANUEL REY JULIA

resulten acreedores no están obligados a recibir en ECUs más del 50


por ciento de la deuda, a no ser que tengan una posición deudora en
ECUs.
La segunda función se refiere a la creación de ECUs, contra los
depósitos que los bancos centrales, participantes en el mecanismo de
tipos de cambio e intervención del SME, depositan en esta institución,
y que como se indicó antes ascienden al 20 por ciento de sus tenen­
cias de oro y dólares.
La tercera función se centra en los mecanismos de créditos. Estos
mecanismos son: financiación a muy corto plazo, apoyo monetario a
corto, asistencia financiera a medio plazo, apoyo a las economías más
débiles y el mecanismo de movilización de ECUs. El FECOM tiene
competencias directas sobre la financiación a muy corto y corto plazo,
así como en la movilización de ECUs, en tanto es el Consejo de las
Comunidades quien ejerce las competencias en las restantes operacio­
nes.
La financiación a muy corto plazo es el conjunto de operaciones
de facilidades crediticias, que se conceden mutuamente los bancos
centrales participantes en el mecanismo de cambios en intervención
del SME, con el fin de atender a su obligación de intervenir en los
mecanismos cambiados. Estos créditos se denominan en monedas
comunitarias y no tienen limitación de cantidad, siendo su plazo de 45
días, pudiéndose prorrogar por otros noventa más.
El apoyo monetario a corto plazo tiene por finalidad la financia­
ción de desequilibrios temporales de la balanza de pagos de los países
miembros. Consiste en la concesión de créditos a tres meses, renova­
bles hasta alcanzar los nueve, sin existencia de condicionalidad. Los
préstamos se conceden al banco central deudor, en proporción a las
cuotas respectivas, directamente por los bancos centrales de los países
acreedores o con intermediación del BPI, actuando éste como agente
del FECOM. Se hace normalmente en la divisa del banco prestamista,
pero puede efectuarse en cualquier divisa convenida, pudiendo estar
instrumentado bajo forma de swap, depósito u otra forma acordada
las partes.

77
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

La asistencia financiera a medio plazo es un mecanismo de asis­


tencia mutua prevista en el artículo 108 del Tratado de Constitución de
la CEE. Son créditos concedidos por el Consejo a un Estado miembro,
con el fin de hacer frente a dificultades prolongadas de balanza de
pagos.
El apoyo a las economías más débiles consiste en la bonificación
de intereses de un tres por ciento en los préstamos puestos a disposi­
ción de los países menos desarrolllados de la CEE por el Banco Euro­
peo de Inversiones. La finalidad última de esta ayuda es la convergen­
cia de las economías de los países miembros. La condicionalidad estri­
ba en la participación efectiva en el mecanismo de cambios e inter­
vención por parte del país receptor de la ayuda.
El mecanismo de movilización de ECUs consiste en autorizar a los
países miembros a obtener divisas contra sus tenencias en ECUs en el
FECOM, con el fin de intervenir en el mecanismo de cambios.
Se establece un límite a través de un sistema de cuotas, que defi­
ne dos topes: uno global, que limita los recursos que pueden obtener­
se a una vez y media el porcentaje del contravalor en ECUs de los
dólares depositados en el FECOM sobre el total de ECUs creados; y
otro, que limita el giro que cada país puede hacer sobre este mecanis­
mo, y depende, por una parte, de la posición deudora y acreedora del
mismo, en el mecanismo de financiación a muy corto plazo, y, por
otra, de su contribución a los ECUs creados por el FECOM. Esta posi­
bilidad de giro de cada país se denomina “fracción movilizable efecti­
va”, y es calculada por el FECOM cada tres meses, coincidiendo con
los swaps de depósitos de reservas.
Las operaciones se instrumentan en forma de swaps de ECUs
contra dólares, o bien de dólares contra monedas comunitarias. La
duración es de tres meses y puede prorrogarse por otros tres.
El Sistema Monetario Europeo no es una institución estática, sino
algo esencialmente dinámico, que evoluciona, y esa evolución ha de
llevarle hacia la unión monetaria y económica.
Dos hitos importantes en este camino han estado constituidos

78
JUAN MANUEL REY JULIA

la entrada de la peseta en el mecanismo de cambios, decidida en el


Consejo de Ministros del 16 de junio de 1989, y hecha efectiva el día
19 del mismo mes, y la incorporación de la libra esterlina -tras el
triunfo de las posiciones de Howe y Lawson sobre las de Thacher- el
8 de octubre de 1990.
Por las repercusiones que en la construcción de la unidad euro­
pea han tenido ambos hechos, vamos a analizar los respectivos pro­
cesos de incorporación, así como sus consecuencias, dándole un trata­
miento más detallado al caso español, por razones obvias.
Se acaban de cumplir dos años desde que la peseta entró de ple­
no derecho en el mecanismo de cambios del SME. Su incorporación
suscitó un amplio debate en España entre técnicos y políticos. Se
habló de incorporación sorpresiva; sin embargo, el debate al que alu­
dimos se había iniciado antes de la histórica decisión de junio. El 5 de
mayo, el gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, pronuncia­
ba una conferencia en Roma que fue publicada por el periódico de
información económica “5 Dias” el 8 del mismo mes, sobre la entrada
de la peseta en el SME.
Siendo aún una alternativa posible, Rubio se planteaba dos pre­
guntas principales:

—la aceptación del mecanismo de disciplina cambiaría que supo­


ne el SME, ¿mejora o debilita la capacidad de la economía
española para absorber las perturbaciones de origen interno o
externo que en el futuro puedan afectarle?.
—la entrada de la peseta en el SME, ¿ayudará a mejorar la política
económica española, así como la propia conducta de los agen­
tes económicos?.

Las respuestas a estas cuestiones fundamentales son el contenido


de la conferencia del gobernador, quien razonaba que una política
cambiaría flexible era adecuada para un país con fuertes desequilibrios
de origen real; pero si la economía está abierta al exterior y existe un

79
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

alto grado de indicación salarial, los movimientos de tipos de cambio


acaban trasladándose al nivel de precios, con lo que se deterioran los
efectos positivos conseguidos a través de variaciones en los tipos de
cambio.
Dado que, además, las normas del SME permiten, ante situaciones
como la descrita, acogerse a modificaciones de los tipos de cambio
centrales, con un sistema que describe como de “rigidez flexible”, la
entrada de nuestra moneda supondría en su opinión “una reducción
de la variabilidad del tipo de cambio de la peseta a corto plazo, a evi­
tar que la cotización de la peseta se distancie de forma prolongada del
nivel coherente con los factores económicos fundamentales de nuestra
economía; y a impedir que se registren fluctuaciones importantes del
tipo de cambio real”.
En su línea argumental, seguía exponiendo que la próxima libera-
lización de la circulación de capitales dentro de la CEE, si la peseta no
entraba en el SME, daría lugar a fuertes presiones del mercado de
nuestra moneda, que se traducirían en un fuerte grado de inestabili­
dad cambiaría. Tal inestabilidad incidiría muy desfavorablemente en el
sector real de la economía.
Tampoco el argumento de la pérdida de autonomía en las deci­
siones de política monetaria sería suficiente para demorar nuestra
incorporación. Con la libertad de circulación de capitales y la armoni­
zación financiera, que permitirá la libertad de establecimiento y la
libre prestación de servicios al sector financiero, esta autonomía sería
un espejismo, con independencia de si la peseta se halla incorporada
o no al mecanismo de cambios.
La incorporación, por otra parte, posibilita la participación en los
mecanismos de ayuda para el mantenimiento de la política cambiaría,
así como la participación en una política económica conducente a la
convergencia y a la estabilidad.
En su línea argumental, no olvida las ventajas que supone la dis­
ciplina del SME para desanimar aventuras inflacionistas por parte de
los agentes económicos, al elevar precios y salarios, en la convicción

80
JUAN MANUEL REY JULIA

de que la política monetaria los va a financiar y la pérdida de compe-


titividad será resuelta mediante modificaciones en los tipos de cambio.
Con la pertenencia de la peseta al SME esto no será posible y, por
ende, constituirá ese elemento desanimador. Dicho en palabras del
gobernador, “al fijar el tipo de cambio de la peseta frente a monedas
muy estables, se hace posible importar en buena parte la menor y más
estable tasa de inflación de los países de la Comunidad a través de las
restricciones que vienen impuestas sobre la política monetaria españo­
la”.
Hace también una llamada al ejecutivo, al advertir que la entrada
de la peseta en el SME debe ir acompañada de una política presu­
puestaria adecuada, ya que sola la política monetaria no podría com­
pensar las perturbaciones que se producirían como consecuencia de
una situación de déficit público que, al ser financiado en el mercado,
originaría unas alzas continuadas en los tipos de interés. Con la libre
circulación de capitales ello acarrearía una fuerte entrada de dinero
que apreciaría la peseta, obligando a una intervención del Banco de
España, mediante la compra de divisas y venta de pesetas. Por ello,
“en el corto plazo, una política presupuestaria expansiva llevará a una
expansión monetaria a través del mecanismo del SME, con lo que se
producirá un aumento de la inflación”.
Combate el argumento de que la entrada de la peseta en el SME
tendría para España unos elevados costes, en términos de empleo y
crecimiento económico, dado que dicha entrada supondría poner en
marcha políticas estabilizadoras de la tasa de inflación. Ello presupone
que la política cambiaría puede alterar de manera sistemática la com-
petitividad real de la economía y su tasa de crecimiento. Sin embargo,
la evidencia empírica demuestra que las variaciones en los tipos de
cambio nominales tienen efectos transitorios sobre la competitividad y

Termina su conferencia advirtiendo que la condición para que sus


afirmaciones se cumplan será que el SME evolucione hacia la unión
y económica, en la línea marcada por el Comité Delors.

81
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

Algo más de un mes después de esta conferencia, el Gobierno


español decidió la integración de la peseta en el mecanismo de cam­
bios. Del comunicado del Ministro de Economía y Hacienda cabe
resaltar las siguientes afirmaciones, ya que en ellas está implícita la
posición de nuestro Gobierno ante una decisión de esa envergadura:
“La inclusión de la peseta en el mecanismo de cambios del Sistema
Monetario Europeo ofrece múltiples ventajas de entre las que cabría
destacar tres. En primer lugar, una integración más efectiva de los sec­
tores productivos de la economía española en el ámbito comunitario
gracias a la mayor estabilidad de la que, a partir de ahora, gozará
nuestro tipo de cambio con respecto a las demás divisas comunitarias.
En segundo lugar, esta decisión supone un fortalecimiento del proceso
político de unión económica y monetaria en la Comunidad Europea.
Finalmente, la integración de la peseta en el Sistema Monetario Euro­
peo consolida y refuerza la política económica que ha venido instru­
mentando el Gobierno desde 1982 y que tan buenos resultados está
consiguiendo en términos de crecimiento del producto, de la inversión
y del empleo”.
La peseta se incorporó con un cambio central con respecto al
ECU de 133,804. Los tipos de cambio centrales bilaterales fueron los
siguientes:
—Marco Alemán 65,00 pesetas
—Florín holandés 57,68 pesetas
—Franco belga 3,15 pesetas
—Corona danesa 17,04 pesetas
—Franco francés 19,38 pesetas
—Lira italiana 0,90 pesetas
—Libra irlandea 174,00 pesetas

Como ya se ha dicho, los márgenes de fluctuación en torno


estas paridades se fijaron en el seis por ciento hacia arriba o hacia
abajo durante un periodo transitorio.
Han pasado dos años desde esta incorporación al SME. A lo

82
JUAN MANUEL REY JULIA

de todo este tiempo, y si exceptuamos lo sucedido en los días pasa­


dos, la peseta se ha mantenido en la parte alta de la banda de fluctua­
ción permitida. Esto nos indica ya que la pertenencia al SME ha
supuesto un freno para la apreciación de nuestra moneda en los mer­
cados internacionales.
Durante todo este tiempo la presión alcista de la peseta ha sido
casi constante. Ya el mismo día de su incorporación se produjeron
tensiones apreciadoras sobre la misma, que hicieron perder al marco
ochenta y cuatro céntimos, a pesar de la intervención del Banco de
España. El fuerte diferencial de tipos de interés, unido a la seguridad
en el riesgo de cambio que supone la pertenencia de una moneda al
SME, han sido las causas de esta situación que se prolongó hasta sep­
tiembre.
A mediados de este mes, la peseta inició una tendencia a la baja,
como consecuencia de varios factores distintos. Por una parte, el des­
censo del dólar frente al marco alemán, que llevó a esta divisa a apre­
ciarse también, aunque en menor medida, frente a las restantes divisas
del sistema. Por otra parte, diversos bancos centrales europeos lidera­
dos por el Bundesbank, elevaron sus tipos de interés oficiales, y con
ello los del mercado. Este movimiento no fue seguido por el Banco de
España, lo que hizo disminuir el atractivo de los activos denominados
en pesetas.
Además, los sucesos de los países del este y las posibles favora­
bles repercusiones que podían tener sobre la economía germana,
hicieron que se produjera una apreciación del marco. Por último, a
finales de 1989 se desataron algunas especulaciones sobre la posibili­
dad de un realineamiento de las paridades centrales bilaterales, que
incluiría la devaluación de la peseta frente al marco.
Ya en 1990, a partir de febrero, la peseta volvió a tomar su ten­
dencia alcista, llegando a presionar en el mes de julio al franco fran­
cés, como anteriormente había hecho con la corona danesa. Forzó al
Banco de España a intervenir en el mercado de divisas, y a la Direc­
ción General del Tesoro a no admitir nuevas emisiones de bonos
matador, para frenar la carrera alcista de la peseta.

83
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA;
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

En agosto, con la crisis del Golfo, la situación cambió nuevamen­


te. Aun manteniéndose como la moneda más fuerte del SME, se
depreció considerablemente con respecto a las restantes monedas. El
temor a las repercusiones que la Crisis podía tener sobre la economía
española produjo una huida masiva de inversiones en pesetas hacia
otros valores refugios, tales como el dólar y el marco alemán. Estos
temores tuvieron asimismo repercusiones en los mercados de valores
y en los de deuda pública.
Al comenzar 1991, una serie de hechos han determinado nueva­
mente una apreciación consistente de la peseta. La supresión de la tri­
butación para no residentes de deuda pública y para extranjeros de la
Comunidad Europea por los rendimientos de la renta fija privada pro­
vocó, desde el mes de enero, una masiva demanda de estos títulos,
que presionó al alza la cotización de la peseta.
Aunque a lo largo de los meses comentados el Banco de España
bajó en dos ocasiones el tipo de interés, medidas similares fueron
tomadas por el Banco de Inglaterra y el de Francia.
La supresión del depósito previo a los préstamos obtenidos en el
exterior por el sector privado español no financiero, compensó el
efecto del recorte de un punto el precio oficial del dinero, el 15 de
marzo, y la peseta se mantuvo fuerte.
La posibilidad de apertura de cuentas bancadas en divisas, y
ampliación de los préstamos en pesetas convertibles de las entidades
de crédito, anunciado por el Gobierno en el mes de abril, tampoco
tuvieron excesivo reflejo en la cotización de la peseta, que se mantuvo
en el límite máximo de apreciación permitido.
El día 18 se producía la intervención del Banco de España para
impedir nuevas y fuertes depreciaciones de la peseta. El banco emisor
vendió dólares contra pesetas de manera escalonada, al tiempo que
retiraba dinero de la subasta de préstamos de regulación monetaria
para impedir que el interbancario siguiera su senda descendente.
El freno a la depreciación de la peseta vino asimismo del
de Francia, que vendió francos contra pesetas.

84
JUAN MANUEL REY JULIA

Sin embargo, el gobernador del Banco de España aseguraba que


no hay motivos para mantener la peseta en el límite máximo de la
banda de fluctuación, dado que un descenso hacia la zona intermedia
de la banda proporcionaría mayor margen de maniobra a la política
monetaria y haría a la peseta más competitiva. De todas formas, el
descenso de los tipos de interés que ayudaría a esta depreciación de
nuestra moneda sería contrario a los objetivos del SME si pone en
peligro la lucha contra la inflación.
El comentario de los últimos días gira en torno a la posibilidad de
estrechar el margen de fluctuación de la peseta e integrarlo en la ban­
da estrecha del 2,25. El debate se centra en que esta medida puede
ayudar a convencer a los agentes económicos de que la lucha contra
la inflación va en serio, pero tiene el gran riesgo de colocar a la políti­
ca económica española en situación difícil, dado que los diferenciales
de inflación y tipos de interés con los principales países de la Comuni­
dad son aún muy elevados.
Como balance de estos dos años, cabe señalar que la entrada en
el mecanismo de cambios de la peseta no ha servido para controlar la
inflación, que cerraba el mes de junio con un nuevo alza de 0,3 por
ciento, dejando el valor interanual en el 6,2. Además, la fortaleza que
ha mostrado la peseta ha ayudado a deteriorar la competitividad de la
economía española.
En cualquier caso, hay que recordar la advertencia de Mariano
Rubio al Gobierno, en el sentido de que la incorporación de la peseta
al SME con una política fiscal expansiva no tendría efectos positivos
en el control de la tasa de inflación, y la política presupuestaria espa­
ñola en estos dos años no ha seguido, precisamente, el consejo del
gobernador del Banco de España.
No obstante, la política económica española ha ganado en disci­
plina, efectividad y credibilidad. También, la mayor estabilidad de
nuestro tipo de cambio ha tenido consecuencias beneficiosas para
nuestro comercio exterior.
El segundo hecho, cronológicamente hablando, a resaltar, está

85
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

constituido por la incorporación de la libra esterlina al SME. Efectiva­


mente, el 8 de octubre de 1990, Gran Bretaña tomaba esta decisión,
aceptando el comienzo de la primera etapa del plan Delors.
Los británicos han sido críticos con el plan Delors, apoyando un
proyecto alternativo de integración europea. En relación al tema
monetario, John Major defendió hacia mediados de 1990 la creación
de una moneda más, añadida a las otras doce monedas existentes en
la Comunidad, que compita con ellas y que los ciudadanos puedan
utilizarla indistintamente con la propia nación. Dicha moneda, que es
conocida como el “ecu fuerte”, constituiría la alternativa a la moneda
única del plan Delors. Al competir con las demás, forzaría la estabili­
dad, ya que para evitar que la moneda nacional se viera desplazada
por el ECU, el país en cuestión se vería obligado a ajustar su política
antiinflacionista, y la entidad emisora del ECU fuerte ejercería un con­
trol sobre la mala gestión de las monedas nacionales.
La entrada de la libra esterlina en el mecanismo de cambios no
debe interpretarse, a nuestro juicio, como un cambio de actitud britá­
nica hacia el proyecto de unión monetaria y económica, sino, más
bien, un cambio de estrategia. Teniendo a su moneda incluida en el
SME, sus opiniones tendrán más peso.
Téngase en cuenta que la entrada de la libra es cualitativamente
distinta de la de la peseta. Se trata de una de las principales divisas del
mundo y con mercados de capitales perfectamente desarrollados, a
diferencia de los españoles.
La libra se ha incorporado con un cambio de 2,950 marcos y una
banda de fluctuación del 6 por ciento.
El Sistema Monetario Europeo es ahora más interesante. Tiene en
su seno a dos de las principales divisas del mundo: el marco y la libra.
Los británicos han alcanzado así varios objetivos. El Reino Unido
recupera su audiencia en los foros europeos; se debilitan las expectati­
vas inflacionistas en Gran Bretaña; desaparece el peligro de una Euro­
pa de dos velocidades y aumentan las posibilidades del ECU fuerte.

86
JUAN MANUEL REY JULIA

4. LA UNION MONETARIA Y ECONOMICA

En la cumbre de Hannover, en junio de 1988, los jefes de Estado


y Gobierno acordaron estudiar los medios para alcanzar la unión
monetaria y económica. Para ello encargaron a un comité, presidido
por Jacques Delors, la realización de un infome que sirviera de base
para la Cumbre de Madrid de junio de 1989 y en el que se propusie­
ran las etapas concretas conducentes a esa unión.
El 12 de abril de 1989 veía la luz ese documento, en el que se
describen los objetivos y las etapas que han de llevar a la unión
monetaria y económica.
“La unión económica y monetaria de Europa implicaría la total
libertad de circulación de personas, mercancías, servicios y capitales,
así como la existencia de paridades fijas e irrevocables entre las mone­
das nacionales y, finalmente, una moneda única. Esto, a su vez, impli­
caría una política monetaria común y requeriría un alto grado de com­
patibilidad de las políticas económicas y de congruencia en otras áreas
de actuación, particularmente en el ámbito fiscal. En esas políticas
deberían proponerse como metas la estabilidad de los precios, el cre­
cimiento equilibrado, la convergencia de los niveles de vida, el mante­
nimiento de niveles altos de empleo y el equilibrio exterior. La unión
económica y monetaria representaría el resultado final del proceso de
progresiva integración económica de Europa”.
La unión monetaria y económica está constituida por dos partes
integrantes de una sola totalidad. Han de realizarse en paralelo.
La unión económica combina las características de un mercado
común sin restricciones con un conjunto de normas indispensables
para su buen funcionamiento. Puede describirse en términos de cuatro
elementos básicos:
—el mercado único, dentro del cual hay libre circulación de per­
sonas, mercancías, servicios y capitales;
—la política de competencia y otras medidas orientadas a fortale­
cer los mecanismos del mercado;

87
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

—las políticas comunes orientadas al cambio estructural y el desa­


rrollo regional;
—la coordinación de políticas macroeconómicas, incluidas unas
normas vinculantes sobre política presupuestaria.

Una unión monetaria se define como un área monetaria en la que


se siguen políticas conjuntas con miras a la consecución de objetivos
macroeconómicos comunes. Para que exista una unión monetaria es
necesario que se den tres condiciones-.
—la garantía de coifvertibilidad total e irreversible de las mone­
das;
—la total liberalización de las transacciones de capital y la plena
integración de los mercados bancarios y otros mercados finan­
cieros; y
—la eliminación de los márgenes de fluctuación y la fijación irre­
vocable de las paridades.

Es cierto que las dos primeras condiciones ya se han dado, pero


la más importante, la tercera, se cumplirá cuando se tome la decisión
de fijar de manera irrevocable los tipos de cambio. Como consecuen­
cia de esto, las monedas nacionales serían cada vez más sustituibles
entre sí, y sus respectivos tipos de interés tenderían a converger.
Este paso constituiría una situación intermedia hacia la culmina­
ción final, consistente en la creación de una moneda única. Esto últi­
mo, si bien no es requisito indispensable para la existencia de una
unión monetaria, sería, sin embargo, la consecuencia lógica de la mis­
ma. Además, expresaría claramente la irreversibilidad del proceso,
facilitaría considerablemente la gestión monetaria de la Comunidad y
evitaría los costes de transacción de la conversión de monedas. Tam­
bién, y siempre que se garantizase su estabilidad, tendría un peso
mucho mayor ante las otras monedas fuertes que cualquier moneda
de la Comunidad de forma separada.
Adoptados los tipos de cambio permanentes, será necesario

88
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

extensivas las ganancias de bienestar a toda la Comunidad. Si no se


suavizan las actuales disparidades regionales, la unión monetaria y
económica se vería enfrentada a graves riesgos económicos y políti­
cos.
Estas medidas serán tanto más necesarias, por cuanto que la
experiencia histórica demuestra que, en ausencia de políticas compen­
sadoras, el impacto global sobre las regiones periféricas podría ser
negativo, ya que los costes de transportes y las economías de escala
tenderían a favorecer el transvase de la actividad económica de las
regiones menos desarrolladas de la Comunidad a las zonas más ricas
de la misma.
Esta política regional debe ir encaminada fundamentalmente a
promover la inversión en áreas tales como las infraestructuras, las
comunicaciones, el transporte y la educación, de manera que los
movimientos de mano de obra a gran escala no sean el factor de ajus­
te principal.
Además se deberán intensificar las políticas comunitarias, previs­
tas en el Tratado de Roma y en el Acta Unica Europea, de infraestruc­
tura, investigación y desarrollo tecnológico y medio ambiente. Estas
políticas, no sólo acrecentarían la eficiencia de los mercados y com­
pensarían sus imperfecciones, sino que también contribuirían al desa­
rrollo regional.
La política macroeconómica sería la tercera área en la que sería
necesario actuar para la consecución de la unión monetaria y econó­
mica. Para ello, habría que definir adecuadamente el papel de la
Comunidad en la promoción de la estabilidad de los precios y en el
crecimiento económico, a través de la coordinación de las políticas
económicas.
Aunque una serie de decisiones quedarían como responsabilidad
de las autoridades nacionales, es especialmente importante que exista
coordinación en las políticas presupuestarias nacionales, ya que de lo
contrario socavarían la estabilidad monetaria y generarían disparidades
en los sectores real y financiero de la Comunidad. Ya que es de

90
JUAN MANUEL REY JULIA

rar que el presupuesto comunitario continúe siendo una porción muy


pequeña del gasto total del sector público, la tarea de establecer una
posición fiscal para el conjunto de la Comunidad tendrá que llevarse a
cabo mediante la coordinación de las políticas presupuestarias nacio­
nales. Sin esa coordinación, sería imposible que la Comunidad estable­
ciera una combinación de política fiscal y monetaria adecuada para el
mantenimiento del equilibrio interior, y que la Comunidad desempe­
ñara su cometido en el proceso de ajuste internacional.
En especial es imprescindible la existencia de normas vinculantes
que inpongan topes efectivos al déficit presupuestario de cada uno de
los Estados miembros de la Comunidad, si bien a la hora de fijar esos
límites habría que tomar en consideración la situación de cada país.
También ha de vetarse el acceso a la apelación al banco emisor y
otras formas de financiación monetaria, dejando permitida las opera­
ciones de mercado abierto en títulos del Estado. En unión de estas
medidas habría que limitar el recurso al endeudamiento exterior en
monedas no comunitarias.
Además, es necesario armonizar las tendencias y niveles de los
salarios para evitar divergencias notables entre ellos, que no estuvie­
ran justificadas por diferencias de productividad, dado que lo contrario
produciría tensiones económicas y presiones en favor de la expansión
monetaria. La línea maestra de esta directriz estaría en convencer a
empresarios y trabajadores de la necesidad de vincular las políticas
salariales a la productividad. Los gobiernos, por otra parte, se absten­
drían de intervenir directamente en los procesos de fijación de salarios

En el aspecto macroeconómico general habría que realizar valori­


zaciones periódicas de forma común y global de la marcha de la eco­
nomía comunitaria, a corto y medio plazo. La Comunidad tendría que
estar en condiciones de controlar su situación económica global, para
calibrar la congruencia de lo que sucediera en cada país con los obje­
tivos comunitarios y formular directrices de actuación.
realización de la unión monetaria y económica pasa por la

91
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

constitución de nuevas instituciones, que se unirían a las ya existentes


en la Comunidad.
En primer lugar, será necesaria la creación de una institución
monetaria nueva. La necesidad de esta institución viene determinada
porque no es posible elaborar un política monetaria única a partir de
las decisiones y acciones independientes de diferentes bancos centra­
les. Además, las operaciones monetarias de cada día no pueden res­
ponder con rapidez a las condiciones cambiantes del mercado, a
menos que haya un decisor central.
Para esta misión, el Informe Delors propone la creación de un
Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC). Este órgano debería
gozar del régimen jurídico pleno de una institución comunitaria autó­
noma. Actuaría con arreglo a lo dispuesto en el Tratado, y estaría for­
mado por una institución central y los bancos centrales nacionales. En
la etapa final, el SEBC, actuando a través de su consejo, sería el res­
ponsable de formular y ejecutar la política monetaria, así como de
gestionar la política cambiaría de la Comunidad frente a monedas
exteriores.
El SEBC se basaría, según el Informe Delors, en una serie de prin­
cipios, que en este documento se clasifican en los siguientes grupos.-
—Mandato y funciones.
—Instrumentos de actuación.
—Estructura y organización.
—Régimen jurídico.

Dentro de los mandatos, ha de destacarse el hecho de que el


tema ha de velar por el mantenimiento del equilibrio en el crecimiento
de los precios. Al mismo tiempo, sería responsable de la formulación
y ejecución de la política monetaria, de la gestión de los tipos de cam­
bio y las reservas y del mantenimiento de un sistema de pagos en
buen estado.
En cuanto a los instrumentos de actuación, destacaremos que
éstos han de permitir al sistema realizar las operaciones propias de

92
JUAN MANUEL REY JULIA

banco central en los mercados financieros y de divisas, así como ejer­


cer facultades reguladoras. Aunque salvaguardando la prohibición de
prestar fondos directamente al sector público, podría comprar y ven­
der títulos del Estado en el mercado para llevar a cabo su política
monetaria.
En lo que se refiere a su estructura, ésta sería federada, por ser la
que mejor se corresponde con la diversidad política de la Comunidad.
Estaría regido por un consejo, formado por los gobernadores de los
bancos centrales y los miembros de la Junta, estos últimos nombrados
por el Consejo Europeo, que sería el responsable de formular y deci­
dir la orientación de la política monetaria.
Este consejo sería independiente de los gobiernos nacionales y de
las autoridades comunitarias, para lo que sus miembros deberían tener
la correspondiente seguridad en la tenencia de sus cargos.
La unión monetaria y económica habría de alcanzarse tras la con­
secución de una serie de etapas, que el Comité Delors propone asi­
mismo en su Informe.
Cada etapa debería representar un cambio definido con respecto
a la anterior.
En la primera etapa, todos los Estados miembros se integrarían
plenamente en el SME y se obligarían a formular una política econó­
mica convergente dentro de las instituciones existentes. Representa la
iniciación del proceso, y su meta sería una mayor convergencia de los
resultados económicos mediante el fortalecimiento de la coordinación
de las políticas económicas y monetarias dentro del marco institucio­
nal existente. En dicho marco sería necesario preparar y ratificar la
modificación del Tratado para la transición a la segunda etapa.
En el ámbito económico, los pasos se centrarían en la realización
del mercado interior y en la reducción de las disparidades existentes
programas de consolidación presupuestaria en los países
así como mediante políticas estructurales y regionales más

En el ámbito monetario, se atendería prioritariamente a eliminar

93
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

todos los obstáculos que se oponen a la integración financiera y a


intensificar la cooperación y coordinación de las políticas monetarias.
Para ello se actuaría en varias direcciones.
En primer lugar, mediante las necesarias directivas se llevaría a
pleno efecto el objetivo de un área financiera en la que todos los ins­
trumentos monetarios y financieros circularan libremente, y los servi­
cios bancarios, de valores y de seguros, se ofrecieran uniformemente.
Dentro de esta etapa se eliminarían todos los obstáculos a la utili­
zación del ECU privado.
Al mismo tiempo, la Decisión del Consejo de 1964 que define el
mandato del Comité de Gobernadores de los Bancos Centrales, sería
sustituida por una nueva Decisión. En virtud de esta Decisión, el
Comité de Gobernadores de los Bancos Centrales:
—formularía opiniones sobre la orientación global de la política
monetaria y cambiaría, así como sobre las medidas adoptadas
en esos ámbitos por los diferentes Estados. En particular sería
consultado antes de adoptar decisiones nacionales sobre el
rumbo de la política monetaria, en especial sobre la fijación a
nivel nacional de la cantidad de dinero y crédito;
—opinaría ante los gobiernos y ante el Consejo de Ministros acer­
ca de las políticas que pudieran afectar a la situación monetaria
interior y exterior de la Comunidad, y en especial al funciona­
miento del SME;
—presentaría un informe anual de sus actividades y de la situa­
ción monetaria de la Comunidad ante el Parlamento Europeo
y el Consejo Europeo.

También se propugnó la creación de un Fondo de Reserva Euro­


peo (FRE), si bien en este caso no hubo unanimidad, con
siguientes objetivos principales:
—servir de campo de pruebas para la puesta en marcha de uní
mejor coordinación del análisis monetario y las decisiones
esa materia;

94
JUAN MANUEL REY JULIA

—facilitar, desde un punto de vista comunitario, la gestión con­


certada de los tipos de cambio, y posiblemente intervenir de
forma visible en el mercado de divisas a petición de los bancos
centrales participantes;
—ser el símbolo de la voluntad política de los países europeos, y
de ese modo reforzar la credibilidad del proceso hacia la unión
económica y monetaria.

Tendría una estructura permanente y desarrollaría las siguientes


tareas:
—gestionar las reservas comunes;
—intervenir en los mercados de divisas según lo decidieran los
miembros;
—analizar las tendencias monetarias, desde una perspectiva
colectiva, para acrecentar la coordinación de las políticas

La segunda etapa, sólo se pondría en marcha una vez que entrara


en vigor el nuevo Tratado. En ella se constituirían los nuevos órganos
básicos y la estructura de la unión económica y monetaria. Esta etapa
debe contemplarse como una etapa de transición a la etapa final, algo
así como un entrenamiento en la toma colectiva de decisiones.
En el ámbito económico, el Parlamento Europeo, el Consejo de
Ministros, el Comité Monetario y la Comisión reforzarían sus acciones
en tres aspectos.
En primer lugar, se revisarían y consolidarían los resultados obte­
nidos con la realización del programa del Mercado Unico y la política
de competencia.
En segundo lugar, se valorarían los resultados de las políticas
estructurales y regionales.
En tercer lugar, se fortalecerían y ampliarían los procedimientos
ara diseñar los objetivos económicos clave, en especial los referidos
la consecución de un crecimiento sostenido, al volumen y financia-
déficit presupuestarios, y a los aspectos referidos al ámbito
y cambiado.

95
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

En el ámbito monetario, lo más representativo de esta etapa sería


la constitución del Sistema Europeo de Bancos Centrales, que absorbe­
ría a los organismos monetarios institucionales anteriores.
La tarea clave del Sistema Europeo de Bancos Centrales consisti­
ría, durante esta etapa, en iniciar la transición entre la coordinación de
las políticas monetarias nacionales, que hasta ese momento sería res­
ponsabilidad del Comité de Gobernadores de los Bancos Centrales, y
la formulación y ejecución de una política monetaria común por el
propio SEBC, prevista en la etapa final.
La etapa final se iniciaría con el paso a unas paridades irrevoca­
blemente fijas, y a la atribución a las instituciones comunitarias de las
competencias monetarias y económicas plenas ya descritas. En la parte
final de la etapa, las monedas nacionales serían sustituidas por una
moneda única.
En el ámbito económico, las políticas regionales y estructurales se
fortalecerían aún más; las normas y reglamentaciones de la Comuni­
dad en el ámbito macroeconómico y presupuestario pasarían a ser
vinculantes; y la Comunidad asumiría su papel pleno en el proceso de
la cooperación económica internacional.
En el ámbito monetario, entraría en vigor, como hemos señalado,
la fijación irrevocable de las paridades y se efectuaría la transición a
una política monetaria única, con la asunción por el SEBC de todas las
responsabilidades previstas.
Se harían los preparativos de carácter técnico o regulador para la
transición a una moneda comunitaria única.
Aprobado en junio de 1989 el Informe Delors, su puesta en prácti­
ca ha suscitado y suscita variadas controversias.
La primera etapa comenzó, efectivamente, el día 1 de julio de
1990 con la liberalización de la circulación de capitales en ocho países
europeos: Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Bélgica,
Dinamarca y Luxemburgo, al entrar en vigor la Directiva de
junio de 1988.
España e Irlanda se integrarán en este proceso el dia 1 de

96
JUAN MANUEL REY JULIA

de 1993, y Grecia y Portugal harán lo mismo a finales de 1994, si jus­


tifican problemas internos que les impidan liberalizar la circulación de
capitales en 1993.
Los ciudadanos de los ocho países antes relacionados podrán
endeudarse, abrir depósitos, hacer inversiones, comprar cualquier títu­
lo negociable e inmueble, en cualquiera de ellos, sin más limitación
que encontrar un banco que les sirva de intermediario, lo que puede
ser problemático en tanto no entre en vigor la Segunda Directiva
sobre Coordinación Bancada, hecho que sucederá en 1993-
Sin embargo, la armonización fiscal en lo que se refiere al trata­
miento de rentas y ganancias de capital, no se ha llevado a efecto aún,
lo que puede dar lugar a distorsiones. La solución emprendida por
algunos países, entre ellos España, ha sido dejar al mercado la función
de decidir, y en ese sentido se ha optado por llevar la fiscalidad del
capital para los no residentes al tipo cero. Efectivamente, en España,
la reforma del IRPF ha previsto que las rentas y ganancias de capital,
obtenidas por no residentes, tales como plusvalías e intereses, estén
exentas de tributación. En cambio, los dividendos sí pagarán impues­
tos, en atención a que se trata de retribuciones a un capital que se
entiende más fijo que el de los títulos de renta fija y del mercado
monetario.
En fechas previas a la Cumbre de Roma del 28 de octubre de
1990, se produce una serie de movimientos para modificar la estrate­
gia y la puesta en práctica del Plan Delors. La más significativa es la
emprendida por el entonces Canciller del Reino Unido, Mr. Major,
quien en su visita a España consigue convencer al Presidente Gonzá­
lez de los inconvenientes de llevar a cabo la unión económica y
monetaria según lo previsto por el Informe Delors.
Dos son, en esencia, las propuestas de John Major: la creación del
“ECU duro” y el alargamiento de la segunda etapa de la UME. El ECU
duro se basaría, asimismo, en una cesta de monedas, pero fluctuaría,
ligado a la más fuerte de ellas. Es decir, podría revaluarse frente a
cualquier moneda de la Comunidad, pero nunca devaluarse. Su valor

97
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

vendría, por consiguiente, gobernado por la moneda más fuerte. Ade­


más, no sería una moneda de uso obligatorio, sino optativo, por los
ciudadanos y empresas de los países comunitarios. Si la decisión de
éstos fuera la de generalizar su uso, el ECU duro podría convertirse en
la moneda común, pero no en la moneda única.
El apoyo de Solchaga, anteriormente decidido impulsor de las
tesis de Delors, se basa, según él, en la necesidad de abrir una puerta
para que Gran Bretaña no se excluya de la UEM, la cual, sin los britá­
nicos, sería incompleta. Además, creemos que se debe asimismo al
temor de la institucionalización de la “Europa de las dos velocidades”,
en la que España, junto con Irlanda, Portugal, Italia y Grecia, quede
descolgada, mientras los demás países unirían su moneda al marco en
una zona monetaria alemana.
Otro elemento a considerar es el Informe del Bundesbank sobre
la UEM. En él se manifiesta la opinión de esta institución, que engarza,
de alguna manera, con la ralentización de la segunda etapa de la
UEM. En sus conclusiones, el Informe establece que las diferencias
económicas entre los países miembros de la CEE, no sólo no disminu­
yen, sino que aumentan. Las divergencias, por lo que se refiere a la
inflación, al déficit presupuestario y a los desequilibrios comerciales,
son particularmente significativas en el caso del Reino Unido, Grecia,
Portugal, Italia y España.
El ensanchamiento de los márgenes entre las economías de los
distintos países es un reflejo de las diferencias considerables que exis­
ten en las estructuras institucionales, en los criterios económicos bási­
cos y en las actitudes de los empresarios y de los trabajadores.
Por consiguiente, la prematura e irrevocable fijación de los tipos
de cambio y la transferencia de las competencias monetarias a las ins­
tituciones comunitarias supondría un gran riesgo para la estabilidad
económica.
La Cumbre de Roma, el 28 de octubre de 1990, decidió que la
segunda fase de la UEM comenzara el 1 de enero de 1994, un año
más tarde de lo previsto. Sin embargo, el acuerdo de Roma fue un

98
JUAN MANUEL REY JULIA

“acuerdo a once”, ya que la primera ministra británica, Mrs. Thacher,


se desmarcó, una vez más, haciendo incluir en las conclusiones finales
un párrafo en el que se manifiesta su posición disidente.
En la declaración final de la Cumbre se recoge que para que el
comienzo de la segunda fase se inicie en la fecha marcada, es necesa­
rio que se cumplan las siguientes condiciones:
—el mercado único estará completado;
—el Tratado de reforma de la CEE habrá sido ratificado por los
gobiernos nacionales;
—se garantizará la independencia de los miembros de la nueva
institución monetaria europea;
—se excluirá la financiación monetaria de los déficit monetarios
y;
—el mayor número posible de países formarán parte del mecanis­
mo de cambios del SME.

El comienzo de esta segunda fase significará la creación de la


nueva institución monetaria europea, cuyas competencias se desarro­
llarán hasta llegar a convertirse en el instrumento de la política mone­
taria única de los Doce.
Su objetivo prioritario será la estabilidad de los precios, pero
deberá apoyar la política económica general de la Comunidad. Será
independiente de cualquier instructor, aunque rendirá cuentas de su
acción a las instancias democráticas.
Se afirma que la Comunidad tendrá su propia moneda, un ECU
uerte y estable, expresión de su identidad y unidad.
Tuvo importancia la aprobación del calendario, tanto en lo que se
iiere al comienzo de esta segunda etapa como a la revisión en pro-
ndidad a efectuarse a los tres años de comenzada la misma, con el
de decidir sobre el paso a la tercera y última etapa.
También quedó convocada una conferencia intergubernamental a
brar en Roma el día 14 de diciembre, en la que se corroborarían
de este Consejo Europeo.

99
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

Otro acontecimiento a considerar es la presentación por la Comi­


sión, el 19 de octubre de 1990, del documento llamado “Un mercado,
una moneda“.
En el mismo se recogen las ventajas que la Comisión estima que
se producirían con la UEM, y que son :

1. —La unión eliminaría completamente la variabilidad de los tipos de


cambio, la cual, en los años más recientes, ha sido del 0,7 por
ciento mensual para las monedas del mecanismo de cambios, y
del 1,9 por ciento para las monedas ajenas a éste (en términos
de cada moneda frente a todas las otras monedas de la CEE).
También eliminaría incertidumbre, la cual, según se refleja en los
tipos de interés, puede ser considerable, incluso en los casos en
los que los tipos de cambio han sido estables.
2. —Sólo una moneda única eliminaría el coste de las transacciones
en monedas distintas. Estos costes no son despreciables para las
empresas, y pueden ser incluso apreciables para las pequeñas
operaciones de personas individuales y de los turistas. Suponen
por lo menos una cantidad equivalente al 0,5 por ciento del PNB
al año (entre 13 y 19 miles de millones de ECUs) para los países
de la CEE en general, y hasta el 1 por ciento para los países
miembros más pequeños.
3. —Más allá de las medidas adoptadas en 1985 con vistas al mercado
único, se debe pensar en otras posibles medidas y ventajas eco­
nómicas en materia de energía, transporte, investigación y desa­
rrollo, medio ambiente e imposición.
4. —La combinación del programa de 1992 y de la UEM podría muy
bien traducirse, no sólo en unos beneficios inmediatos, por una
sola vez, sino también en unos efectos positivos dinámicos (una
sostenida y mayor tasa de crecimiento). Todo hace prever que
una reducción moderada de los riesgos de la inversión podría
tener un sustancial efecto expansivo a largo plazo. La menor
incertidumbre, además, permitiría una disminución del nivel

100
JUAN MANUEL REY JULIA

rendimiento de la inversión exigido por los accionistas, dejando


más recursos para la reinversión y para el crecimiento.
5. —La estabilidad de los precios es en sí misma positiva para una efi­
caz distribución de los recursos. Una baja inflación va asociada a
una baja variabilidad de la inflación y, por consiguiente, de los
precios relativos. Una disminución del 1 por ciento de la variabi­
lidad de los precios relativos podría suponer un crecimiento de
la producción real del 0,3 por ciento del PNB.
6. —El EUROFED estará en mejores condiciones de asegurar la estabi­
lidad de los precios si sus estatutos establecen que ésta será su
obligación primordial, y si se le confiere la independencia políti­
ca necesaria para que pueda hacer frente a este compromiso. La
estabilidad actual de precios de los países con bancos centrales
independientes es del todo positiva.
7 —La reducción de la inflación, a una tasa común mucho menor,
podría conseguirse a un coste transicional mínimo, a través del
compromiso político de crear un banco central concebido como
queda indicado y que fuera a ser plenamente operativo en una
fecha no muy lejana.
8. —El papel de las políticas presupuestarias nacionales será sustan­
cialmente revisado, como consecuencia de las nuevas necesida­
des que combinen la flexibilidad con una mayor disciplina de
déficit excesivos y de coordinación.
9. —Una menor inflación significará unos menores ingresos (proce­
dentes de la emisión de dinero) para los países inflacionistas.
Esto supondría una pérdida anual, durante un periodo de 5
años, aproximadamente, de alrededor del 1 por ciento del PNB
para Grecia y Portugal, y de menos del 0,5 por ciento en los
casos de España e Italia.

Ahora bien, podrían esperarse beneficios por los menores intere-


pagados en el servicio de la deuda pública y por la mejor distribu-
de capital, como resultado de la uniformización de los tipos de

101
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

interés reales. Por consiguiente, la mayor igualdad de los tipos de inte­


rés reales compensaría los menores ingresos procedentes del “impues­
to sobre la inflación” en los países muy inflacionistas, con unas ganan­
cias, durante la transición a la UEM (por el concepto de pago de inte­
reses), de entre el 2 y el 5 por ciento del PNB.

10. —Las presiones competitivas deberían suponer una mayor eficacia


del gasto público y de la imposición, pero en algunos casos la
Comunidad podría tener que establecer tipos impositivos míni­
mos y cooperar en la provisión de bienes públicos, con el fin de
evitar resultados insatisfactorios.
11. —El coste principal de la UEM es la pérdida de los instrumentos
que son la política monetaria y la política del tipo de cambio
nacionales.

Pero este coste no debería ser exagerado, dado que la utilización


de estos instrumentos se ha visto muy reducida en el seno del SME,
mientras que las variaciones continuarán siendo posibles para la
Comunidad como conjunto en relación con el resto del mundo.

12. —Alteraciones de los tipos de cambio reales (competitividad), con­


tinuarán siendo posibles y deseables dentro de una unión econó­
mica y monetaria, y ejemplos de otras uniones muestran que esto
no es sólo una posibilidad teórica, sino real. Esto explica por qué
’la flexibilidad salarial y de los precios es una condición necesaria
del éxito.
13. —La UEM reducirá la incidencia de los altibajos específicos de cada
país, que actualmente justifican las variaciones de los tipos de
cambio reales, como resultado de las alteraciones en la estructura
industrial y de las negociaciones salariales.

Además, se eliminarán los choques derivados de la


de los tipos de cambio y de la descoordinación de las políticas

102
JUAN MANUEL REY JULIA

tañas, y con ello se reducirán las alteraciones de la producción y de la


inflación.

14.—La unión económica y monetaria reduciría el coste de absorber


las crisis económicas. Así, por ejemplo, lo ocurrido en las dos
décadas últimas sugiere que, de haberse contado con una mone­
da única, se habrían reducido las fluctuaciones de la inflación en
una cuarta parte, y en una quinta parte las variaciones del creci­
miento de la producción.
15- —Como moneda única de la Comunidad, el ECU se convertirá en una
importante moneda internacional, de lo que resultarán una serie de
ventajas financieras para la economía de la CEE. Habrá un ahorro de
costes en las transacciones del comercio internacional equivalente al
0,05 por ciento del PNB comunitario; más emisiones de títulos nomi­
nados en ECUs, gestionadas por bancos europeos; un ahorro de
unos 160 miles de millones de ECUs en las reservas monetarias
extranjeras de la Comunidad, y unos beneficios derivados de la
posesión por extranjeros de billetes en ECUs.
16. —El ECU debería facilitar la coordinación internacional y aumentar el
peso de la Comunidad en su papel de estimular las políticas que
más favorezcan sus intereses. También debería facilitar el estableci­
miento de un régimen tripolar equilibrado.

Como elemento de preparación de la segunda fase, la Comisión pre­


sentó el día 10 de diciembre de 1990 un proyecto de nuevo tratado que
posibilite el avance de la UEM.
En enero de este año, el Ministerio de Economía y Hacienda presentó
una propuesta a los otros miembros de la Comunidad sobre la segunda
fase de la UEM. En esta propuesta se destacan dos elementos principales:
el papel de la nueva institución monetaria y la definición del ECU como
unidad de valor.
Anteriormente, como aportación a la Conferencia Intergubernamental,
España abogó por la creación, desde el mismo inicio de la segunda fase,

103
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

de una nueva institución monetaria, así como por dar un nuevo impulso
al ECU, y sugirió que la propuesta británica de la creación de un “ECU-
cesta dura” podía aportar ideas interesantes.
En la propuesta nueva, el Ministerio de Economía y Hacienda reco­
mienda los siguientes elementos:

1.- El papel crucial de la nueva institución monetaria.

Durante la segunda fase, el papel más importante del Banco


Central Europeo (BCE) consistirá en la coordinación de las políticas
monetarias nacionales, fundamentalmente a través de un proceso de
consultas previas y supervisión a posteriori.
Además, cuando sea necesario, el Banco Central Europeo
podrá realizar recomendaciones generales de política económica que
vayan más allá del ámbito de la política monetaria.
Las funciones operativas del BCE, aunque básicamente deberán
encaminarse a facilitar el desarrollo del mercado del ECU privado, per­
mitirán a los bancos centrales:
—seguir y controlar conjuntamente el desarrollo gradual de
mercado comunitario del ECU y el proceso de sustitución
monedas.
—alcanzar un cierto grado de coordinación monetaria explícita.
—ejercer presión efectiva sobre las políticas monetarias laxas.

El objetivo perseguido con la nueva institución monetaria euro­


pea está en la línea de respetar el principio de soberanía nacional
durante la segunda fase y, simultáneamente, crear un organismo inde­
pendiente, de carácter no político, que siga las políticas económicas y
monetarias nacionales y que, además, ayude al ECOFIN y a la Comi
sión a llevar a cabo durante esa segunda fase los ejercicios de
cia multilateral que son clave en el reforzamiento del proceso
vergencia.

104
JUAN MANUEL REY JULIA

2.- La definición del ECU como unidad de valor.

Durante la segunda fase, el valor oficial del ECU continuará


determinándose en función a una cesta de monedas comunitarias, por
lo que no se convertirá en una moneda abstracta independiente de las
12 monedas nacionales.
A pesar de lo anterior, sería deseable que el Tratado redefiniese
al ECU como una “cesta dura”, en la que las cantidades específicas de
cada moneda serían modificadas después de cada reajuste del meca­
nismo de cambios, al objeto de dejar fijo el tipo de cambio central
entre el ECU y todas aquellas monedas que no se devalúan.
De esta manera, el ECU no tendría ni un valor abstracto ni un
tipo de interés de mercado independiente.
Todo el esquema anterior ha de entenderse como una cuestión
transitoria, y el nuevo tratado deberá declarar formalmente al ECU
como futura nueva moneda única comunitaria.
El objetivo que se persigue con esta aportación española es
iugid.1 una mayor coherencia con el Informe Delors y el concepto de
unión monetaria y económica.
Ya en junio de 1990, la Comisión Mixta Congreso-Senado ela­
boró un dictamen sobre la estrategia a seguir ante el proceso de unión
económica y monetaria europea. En él se reafirma la necesidad de
mejorar la competitividad de la economía española, y se apoya plena­
mente la propuesta planteada en el Informe Delors sobre la necesidad
de conseguir simultáneamente una unión monetaria y económica en la
Comunidad Económica Europea.
También apoya la idea de la construcción en tres etapas. En la
primera, habría de conseguirse una mayor convergencia de las econo­
mías, especialmente en política monetaria. En la segunda, que comen-
aña en 1994, se reforzaría la coordinación de la política macroeconó-
tica, se crearía el Banco Central Europeo y se reforzaría el ECU. En la
rcera, se establecería la moneda única y se practicaría una política
común.

105
DEL SISTEMA MONETARIO EUROPEO A LA UNION MONETARIA:
IMPLICACIONES PARA EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL

El 11 de mayo pasado se reunieron en Luxemburgo los minis­


tros de Economía de los doce países miembros. El objetivo principal
de esta reunión era acordar que los gobiernos de los países comunita­
rios pondrían en práctica, a partir de este año, y bajo control vigilante
de la Comunidad, programas de adaptación de sus economías respec­
tivas que le permitieran conseguir una convergencia suficiente, en
especial en materia de inflación, de déficit presupuestario y de inver­
sión.
Este acuerdo, que adelanta su ejecución a la primera fase, pre­
supone que aunque aún persisten discrepancias entre algunos países
miembros para la consecución de UEM, el camino que conduce a la
firma, hacia últimos de año, de un tratado instaurando una unión eco­
nómica y monetaria, aparece así casi todo expedito.

106
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

Caños Santos Jiménez González


Agustín Pérez Rivero

INTRODUCCION

Las Comunidades Económicas Europeas se encuentran funda­


mentadas en los tratados constitutivos de la Comunidad Europea del
Carbón y del Acero, de la Comunidad Económica Europea, de la
Comunidad Europea de la Energía Atómica, así como en los tratados y
actos subsiguientes que los han modificado o ampliado.
En el proceso de integración comunitaria podemos destacar tres
claramente definidas:
Ia Hasta 1969: “Mercado Común”.
2a La Unión Económica y Monetaria.
3a Unión Política.
Las comunidades iniciales han sufrido modificaciones en el núme­
ro de los miembros, pasando de 6 a 12.
El proceso de integración no dio los resultados apetecidos, como
consecuencia de las restricciones cuantitativas y la supresión de todas
las medidas de efectos equivalentes. Así mismo, el método de aproba­
ción de las normas (unanimidad), implica un lastre de cara al avance
leí proceso de integración.
puntos anteriores originan una profunda crisis que motiva la

107
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

degradación comunitaria. La ratificación del Acta Unica Europea, que


entró en vigor el 1 de julio de 1987, supone el relanzamiento del pro­
ceso de integración, que deberá culminar el 31 de diciembre de 1992.
El Acta Unica aporta una serie de ventajas, las cuales se detallan
en el estudio ordenado por la Comisión Europea a principio de 1986,
que se ha denominado “el coste de la no Europa” (1).
Este estudio está compuesto por 13 investigaciones, agrupadas en
tres bloques: barreras multisectoriales (cuatro investigaciones), sector
servicios (tres investigaciones) y sector manufacturero (seis investiga­
ciones).
Algunas conclusiones de dicho estudio son altamente significati­
vas. Así, fija la posibilidad de ahorro de coste por importe de 200.000
millones de ECUs (2).
Este estudio usa como base la obtención de los objetivos de la
consecución del mercado interior (3).
El Acta Unica introduce modificaciones al tratado de la C.E.E. las
disposiciones se encuentran agrupadas en las siguientes materias (4):
1) Mercado interior.
2) Capacidad monetaria.
3) Política económica y social.
4) Cohesión económica y social.
5) Investigación y desarrollo tecnológico.
6) Política del medio ambiente.
La creación del espacio financiero único descansaría sobre tres
pilares: la liberalización completa de los movimientos de capitales, la
libre prestación de servicios financieros (diferenciando entre el sector

(1) Cecchini, Paolo, Europa 1992: Una apuesta de futuro.


(2) Valor 1988. Punto central variación estimada en 216.000 millones.
(3) La Comisión presentó en 1985 el Libro Blanco, que obligará a la aprobación
286 directivas.
(4) Fariñas, José C. “La economía española en la Europa del Acta Unica”. España
nómica. Espasa Calpe.

108
CAÑOS SANTOS JIMENEZ GONZALEZ
AGUSTIN PEREZ RIVERO

bancario, el sector bolsa de valores y el sector seguros) y el reforza­


miento de la cooperación monetaria (5).
En estas breves notas que exponemos a continuación, sólo entra­
mos a describir las repercusiones que se refieren a la libre prestación
de servicios financieros.
Comenzamos a comentar las repercusiones de la aplicación del
Acta Unica, partiendo de los datos contenidos en el “Estudio de los
costes de la no Europa” (6):
• Ganancias esperadas de 22.000 millones de ECUs.
• El valor añadido representa el 6,5% del PIB de la CEE en 1985,
generándose con el 3% de la fuerza de trabajo, lo que repre­
senta dos veces la media comunitaria.
• Las ganancias esperadas son resultados de 8 de los 12 países de
la CEE.

En el cuadro núm. 1 se detallan los resultados obtenidos en el


informe sobre los servicios financieros.

CUADRO 1. DIFERENCIA DE PORCENTAJES EN LOS PRECIOS DE


PRODUCTOS FINANCIEROS TIPO, EN COMPARACION CON LA
MEDIA DE LOS CUATRO PRECIOS NACIONALES MAS BAJOS (*).
BEL. ALE. ESP. FRAN. ITAL. LUX. HOL. ING.
BANCA
Créd. al consum. -41 136 39 105 (1) -26 31 121
Tarjetas de créd. 79 60 26 -30 89 -12 43 16
Hipotecas 31 57 118 78 -4 n.d. -6 -22
Cartas de crédito 22 -10 59 -7 9 27 17 8
Cambio extranjero 6 31 196 56 23 33 -41 16
Cheques de viaje 35 • -7 30 39 22 -7 33 -7
Prêt, comerciales -5 6 19 -7 9 6 43 46
MEDIA PONDERADA 15 33 34 25 18 16 10 18

(5)
Maldonado, Victor A. “España ante la creación del área financiera europea”. ICE,
(6) núm. 690, febrero 1991..
(•) Cecchini, Paolo: Europa 1992: Una apuesta de futuro.
Las cifras muestran el grado en el cual los precios de los productos financieros están en cada
país por encima de un nivel de referencia bajo.

109
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO -
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

BEL. ALE. ESP. FRAN. ITAL. LUX. HOL. ING.


SEGUROS
Vida 78 5 37 33 83 66 -9 -30
Vivienda -16 3 -4 39 81 57 17 90
Vehículos 30 15 100 9 148 77 -7 17
Robos e incendios -9 43 24 153 245 -15 -1 27
Responsabil. públi. 13 47 60 117 77 9 -16 -7
MEDIA PONDERADA 31 10 32 24 51 37 1 4
VALORES
Valores privados 36 7 65 -13 -3 7 114 123
Val. priv. garant. 14 90 217 21 -63 27 161 36
Val. institucional 26 69 153 -5 47 68 26 -47
Val. inst. garant. 284 -4 60 57 92 -36 21 n.d.
MEDIA PONDERADA 52 11 44 23 33 9 18 12
Reducción potencia)
en los precios (%) 23 25 34 24 28 17 9 13
Punto medio del gdo estimado
de precio )(** 11 10 21 12 14 8 4 7
Ganancias estimadas en
miles mili. ECUs 0,7 4,6 3,2 3,7 4,0 0,1 0,3 5,1

(“) Se ha supuesto una amplitud del 10%.


Fuente: Europa 1992: Una apuesta de futuro. Paolo Cecchini. Alianza Editorial.

Pasamos a continuación a la evaluación de las repercusiones de


los diferentes subsectores financieros.

2. LA LIBRE PRESTACION DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS

2.1. Sector bancario

El desarrollo que culminará dentro de la creación del mercado


único financiero vendrá determinado por la situación relativa de los
subsectores que lo componen, así como por las estrategias que se asu­
man de cara a la existencia futura.
Las estrategias vendrán dadas por la consecución y/o aumento de
los puntos fuertes y la disminución o desaparición de los puntos
les, que permita entrar en competencia con los demás.

110
CAÑOS SANTOS JIMENEZ GONZALEZ
AGUSTIN PEREZ RIVERO

El proceso de armonización de desarrollo ha descansado sobre


pilares básicos (7):
1) Tratado de Roma, que establece la libertad de establecimiento
y prestación de servicios.
2) Directiva 73/1983; 28-6-73. Supresión de las restricciones para
la libertad de establecimiento y prestación de servicios para los
bancos y establecimientos financieros.
3) Directiva 77/80; 12-12-77. Coordinación legislativa, reglamenta­
ria y administrativa de cara al acceso de la actividad de crédito
y al ejercicio.
4) Directiva 83/50; 18-7-83- Vigilancia establecimiento sobre base
consolidada.
5) Directiva 86/635; 8-12-89- Armonización de las cuentas anuales.
6) Directiva 89/647; 18-12-86. (Segunda Directiva bancada). Coor­
dina la normativa legal reglamentaria y administrativa que se
refiere al acceso y libre ejercicio de la actividad.
7) Directiva 89/647; 18-12-89. Sobre coeficiente de solvencia de
entidades de crédito.

no Su estudio escapa a las posibilidades de este trabajo, por lo que


entramos al estudio detallado de cada una de ellas. Sin embargo,
mencionamos que las mismas se adecúan a la consecución de las dos
fases de construcción del Mercado Común bancario:
Ia Art. 52-59- Tratado de Roma (supresión de las restricciones a
la libertad de establecimiento y compromiso de no introducir
2» nuevas restricciones).
Art. 56 y 57. Coordinación de las disposiciones legislativas.
El
I) proceso de incorporación acabó con los siguientes resultados:
La discrecionalidad o “necesidad económica” se podrá aplicar
en un periodo transitorio de 7 años.
)
Saiz, E. y otros. Manual del sistema financiero español. Ariel, 1990.

111
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

2) En los cuatro primeros años sólo abrirán tres oficinas; el 5S


año, una oficina suplementaria; el 6e y 7e año, 2 oficinas suple­
mentarias cada año, y libertad de apertura a partir del 82 año.
3) Acceso a la financiación de acuerdo con el siguiente calenda­
rio:
1988 50%
1989 60%

1992 90%
1993 100%

4) El resto de restricciones a la actividad de la banca extranjera


desaparece desde el momento de la adhesión.
5) Se exceptúa de la directiva 77/780 CEE el ICO.

2.1.1. Análisis del sector bancario español

Para evaluar este apartado seguimos la metodología empleada


por el profesor Luis A. Mañas Antón (8).

a) Eficiencia.
Según los datos que hemos analizado, podemos sacar las siguien­
tes conclusiones:
- Nivel de producción (productividad) bajo.
- Alto nivel de costes de transformación, que marcha paralelo
con un elevado nivel de beneficio por intermediación.

b) Rentabilidad.
Existen diferentes conclusiones, dependiendo del ratio de rentabi­
lidad que se use.

(8) Mañas Antón, Luis A. “El sector bancario ante el mercado único. Reflexiones
cas". Papeles de Economía, núm. 44.

112
CAÑOS SANTOS JIMENEZ GONZALEZ
AGUSTIN PEREZ RIVERO

En el cuadro núm. 2 podemos observar estos resultados.

CUADRO 2. RENTABILIDAD DEL SECTOR BANCARIO ESPAÑOL


COMPARADA CON OTROS PAISES DE LA CEE.

ESPAÑA FRANCIA ALEM. ITALIA


BANCOS
Rent, s/activos (RSA) 0,81 0,38 0,79 0,50
Rent, s/capital (RSC) 14,40 14,90 16,90 17,10
Rent, s/capital def. (RSCD) 5,60 12,20 17,20 8,00
Recursos prop./activos 5,70 2,60 4,70 5,10
CAJAS
Rent, s/activos (RSA) 0,90 0,94 0,92
Rent, s/capital (RSC) 16,90 25,10 26,10
Rent, s/cap. def. (RSCD) 8,10 25,30 20,30
Recursos prop./activos 5,40 3,80 3,50

Fuente: Mañas (1989)

El comentario que podemos sacar de los datos aportados es el


siguiente:
- En función de la rentabilidad sobre activos (RSA), los bancos y
cajas españoles son de los más rentables.
- En término rentabilidad sobre capital (RSC) se encuentran por
debajo de la media. Si esta rentabilidad se deflacta (RSCD), la
misma se hace aún menor.

c) Tamaño óptimo.
Los motivos que han levantado la polémica sobre la base de qué
tamaño es el óptimo, están directamente relacionados con los costes y
competitividad (mayor dimensión, menores costes). Sin embargo, esta
afirmación no se encuentra sustentada por estudios empíricos.
Existe la idea de que los bancos españoles son pequeños, si bien
existen elementos cuestionables sobre la misma, ya que sería diferente
según las variables consideradas a la hora de establecer el ranking.
Según “The Banker”, el ratio más adecuado es el nivel de los

113
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

recursos propios. Bajo este punto de vista, el BBV ocupa el lugar 38


del mundo, el Banco Central el 54, Banesto el 79, el Santader el 104 y
el Hispano el 120.

2.1.2. Estrategias del sector bancario de cara al 92

Siguiendo al profesor Flores de Lemus, son dos los entornos a


considerar a la hora de determinar las estrategias a seguir por este sec­
tor.

a) Estrategia interior.
Fuertemente extendida en Europa ante el Mercado Unico está la
idea del reforzamiento de la cuota de su propio mercado.
Dado los altos niveles de fidelidad de la clientela, la manera de
crecer dentro del propio mercado es la fusión o adquisición.
A pesar de opiniones cualificadas, no existen estudios empíricos
que confirmen la hipótesis de economías de escalas asociadas a la
fusión.

b) Estrategia exterior.
La presencia exterior de los bancos españoles la tenemos recogi­
da en el cuadro núm. 3.

CUADRO 3. OFICINAS DE REPRESENTACION, SUCURSALES


Y AGENCIAS DE LOS GRANDES BANCOS EN EL EXTRANJERO (1987)
AMERICA EUROPA OTROS PAISES TOTAL
BBV 22 - 51 21 94
CENTRAL 116 17 1 134
HISPANO 3 10 1 14
SANTANDER 141 68 3 212
BANESTO 2 2 0 4
EXTERIOR 54 36 4 94
POPULAR 6 6 1 13
TOTAL SIETE GRANDES 344 190 31 565
Fuente: Shearson Lehman Hutton secirities (ICE núm. 690).

114
CAÑOS SANTOS JIMENEZ GONZALEZ
AGUSTIN PEREZ RIVERO

Posterior a nuestra inclusión en la CEE, el mercado europeo ha


pasado a ser prioritario dentro de la banca española.
Una de las estrategias de los bancos españoles es la expansión
hacia Portugal, Italia y sur de Francia, desarrollándose dentro de una
zona regional limitada.
La forma de expansión de los bancos españoles es mediante la
compra de pequeñas instituciones o intercambio de participaciones.

2.2. SECTOR MERCADO DE VALORES

Las características fundamentales de las bolsas europeas hasta


1982 fueron el conservadurismo, la resistencia al cambio y el poco
interés en valores europeos.
Poco a poco esta situación ha ido cambiando, siendo actualmente
la innovación y el cambio las notas características de dichos mercados
de valores. Esto puede ser debido a que los países miembros se han
dado cuenta de que si quieren que la CEE sea un mercado único, es
necesario crear un mercado de valores capaz de responder a las nece­
sidades tanto de los inversores como de las empresas en busca de
capitales.
El camino seguido en este proceso de innovación y unificación se
basa en 3 puntos fundamentales (9):
1) La armonización de las reglas fundamentales.
2) El reconocimiento mutuo por las autoridades nacionales encar­
gadas de la supervisión de los controles efectuados en el país
de origen.
3) El control por el país de origen de todas la sociedades que
operan en diferentes Estados miembros.
este sentido, la Comisión presentó a finales de 1988 un pro­
de Directiva, cuyos principios entrarían en vigor antes del 1 de

115
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

enero de 1993, y cuyo principal objetivo es el establecimiento de un


procedimiento de autorización único para cualquier sociedad de inver­
sión que desee prestar sus servicios en cualquier Estado miembro de
la CEE. Así, todas las sociedades de inversión debidamente autorizadas
en un Estado miembro, podrán establecerse o prestar sus servicios en
cualquier otro Estado miembro de la CEE sin necesidad de obtener
una nueva autorización, siendo las autoridades competentes del país
de origen las encargadas de realizar la supervisión de dichas socieda­
des.
Posteriormente, la Comisión presentó en abril de 1990 un nuevo
proyecto de Directiva, a través del cual se pretenden establecer las
siguientes medidas:
1) Un nivel mínimo de capital de entrada para aquellas socieda­
des de inversión que quieran ejercer su actividad en cualquier
Estado miembro.
2) El establecimiento de un ratio de solvencia mínimo para dichas
sociedades.
Con este proyecto de Directiva se pretende proteger a los inver­
sores, garantizar la estabilidad y el buen funcionamiento del sistema
financiero y establecer unas reglas de juego mínimas que todos deben
respetar.

2.2.1. El mercado de valores en España

En este sentido podemos decir que en los últimos años el merca­


do de valores en España ha evolucionado de forma notable. Prueba
de ello la tenemos en el cuadro núm. 4, donde se recogen, para el
periodo 1980-88, las cantidades negociadas en cada una de las cuatro
bolsas españolas.

(9) Maldonado, Víctor A. “España ante la creación del área financiera europea”,
núm. 690, febrero 1991.

116
CAÑOS SANTOS JIMENEZ GONZALEZ
AGUSTIN PEREZ RIVERO

CUADRO 4. VOLUMENES EFECTIVOS NEGOCIADOS EN LAS BOLSAS


DE VALORES
MADRID % BARCELONA BILBAO VALENCIA
%
AÑO TOTAL TOTAL TOTAL TOTAL % TOTAL
(1-) (1) (1) (1) (1)
1980 137,2 94,3 68,8 24,8 18,1 12,4 9,0 5,7 4,1
1981 232,3 160,0 69,0 41,0 17,6 21,7 9,3 9,5 4,1
1982 254,5 175,3 68,9 39,4 15,5 24,7 9,7 15,1 5,9
1983 337,5 219,2 65,0 71,0 21,0 32,6 9,7 14,7 4,3
1984 633,2 411,7 65,0 143,8 22,8 51,5 8,1 26,2 4,1
1985 880,3 685,1 77,8 117,9 13,4 45,9 5,2 31,4 3,6
1986 2.738,6 2.164,7 79,0 363,7 13,3 129,9 4,7. 80,4 3,0
1987 5.080,0 3-863,9 76,0 791,1 15,6 298,7 5,9 126,2 2,5
1988 3.536,0 2.568,6 72,6 592,5 16,8 239,0 6,8 136,1 3,8

(1) Las cifras totales vienen referidas en miles de millones de pesetas.


Fuente: Banco de España.

En él podemos destacar la fuente subida experimentada a partir


de 1984 del volumen total negociado, sufriendo un retroceso en 1988,
así como la importancia que tiene la bolsa de Madrid en el total de

Y como nuestra más reciente de la evolución que vienen experi­


mentando las bolsas españolas, tenemos la Ley 24/1988, de 28 de
julio, sobre la reforma del mercado de valores.
Con dicha ley se pretende pasar de un modelo latino, que impe­
raba hasta ahora en las bolsas españolas y en virtud del cual las bolsas
son creadas por el Estado, quien a su vez es el que nombra a los
agentes de cambio y bolsa, a un modelo anglosajón con mayor liber­
tad de actuación, menor regulación y donde las normas de calidad,
ética y conducta sean las que presidan toda la actuación del mercado.
2^os principales cambios que incluye esta ley son los siguientes:
Creación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores: es

117
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

una institución con personalidad jurídica propia y adscrita al


Ministerio de Economía y Hacienda. Es la encargada de la
- ordenación, supervisión e inspección de los mercados de valo­
res y de la actividad de las personas físicas o jurídicas que se
relacionan con ellos.
2) Sustitución del sistema tradicional de agentes de cambio y bol­
sa, por dos tipos de figuras sociales: las Sociedades y las Agen­
cias de Valores.
3) Creación de un sistema bursátil integrado, con interconexión
entre las distintas bolsas.
4) Posibilidad de que los valores negociables puedan representar­
se mediante anotaciones en cuenta o por medio de títulos.
5) Establecimiento del principio general de libertad de emisión de
valores, que puede ser restringido por el ministro de Economía
y Hacienda en ciertos casos.
6) Introducción de una normativa de rango legal en relación con
las ofertas públicas de adquisición (OPAS) y venta de valores.

Con todo ello vemos el deseo innovador y liberalizador que


impera en nuestro mercado de valores, el cual es necesario si quere­
mos llegar a tener un mercado único. Sin embargo, es mucho el cami­
no que aún tenemos que recorrer, pues las necesidades de adaptación
son todavía muy importantes.

2.3. SECTOR SEGUROS

El seguro desempeña un papel primordial en la economía de


país, puesto que favorece el desarrollo económico, y éste, a su
impulsa el desarrollo del seguro.

2.3.1. El mercado de seguro español

Podemos destacar las siguientes características:

118
CAÑOS SANTOS JIMENEZ GONZALEZ
AGUSTIN PEREZ RIVERO

1) Es un mercado de pequeñas empresas.


En 1988 existían en España unas 500 compañías, con un volu­
men medio de primas de 24 millones de ECUs, situándose la
media comunitaria en 49 millones de ECUs.
Como consecuencia de esto es un mercado poco concentrado.
2) Es un mercado poco desarrollado, pero en fuerte crecimiento.
Muestra del crecimiento que viene experimentando en los últi­
mos años lo tenemos en el cuadro núm. 5, donde hemos reco­
gido los flujos de ahorro financiero captados por los diferentes
grupos que integran el sistema financiero. Para las entidades de
depósito, este flujo de ahorro puede medirse por los incremen­
tos que experimentan los depósitos en el periodo de tiempo
considerado, y para el sector asegurador puede medirse a tra­
vés del volumen de primas recaudado en este periodo.

CUADRO 5. FLUJO DE AHORRO CAPTADO POR EL SISTEMA


FINANCIERO
BANCA CAJAS DE COOPER. SECTOR
PRIVADA AHORROS CREDITO ASEGURADOR
AÑO TOTAL % TOTAL % TOTAL % TOTAL %
(1) (1) (1) (1)

1982 977 41,6 746 31,8 95 4,0 532 22,6


1983 1.239 41,7 1.020 34,4 122 4,1 587 19,8
1984 1.492 42,2 1.216 34,4 119 3,4 708 20,0
1985 964 28,2 1.530 44,7 166 4,8 762 22,3
1986 1.022 22,7 1.597 35,4 85 1,8 1807 40,1
1987 1.908 30,8 1.556 25,1 123 2,0 2611 42,1
1988 1.171 16,2 2.362 32,8 88 1,2 3578 49,8

vienen referidas en miles de millones de pesetas.


Fuente: Banco de España; Memoria Estadística, Dirección General de Seguros.

Del cuadro se desprende la importancia que está adquiriendo el


sector español, pasando de captar el 22,6% del ahorro en 1982 al
49,8% en 1988. Sin embargo, debemos aclarar que parte de la subida

119
LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO EUROPEO
Y SU REPERCUSION EN ESPAÑA

experimentada en tal sector en los últimos: años se debe al tema de las


primas únicas. '

3) Es un mercado relativamente rentable.

La rentabilidad de las empresas españolas de vida parece ser alta


en relación a Europa, sólo superada por las holandesas (10).
Una vez analizadas las características básicas de nuestro mercado
de seguro, es fácil comprender cómo la liberalización del mercado
está ocasionando una fuerte penetración en el mismo por parte de
compañías extranjeras, empleando como principal estrategia de pene­
tración la compra de pequeñas compañías, en lugar de la instalación o
penetración directa. Así mismo, son muy pocas las compañías españo­
las que se han planteado una estrategia de expansión exterior.

3. RESUMEN Y CONCLUSIONES

El objetivo final al cual se dirigen todas las actuaciones diseñadas


en el Acta Unica, y que van dirigidas a la creación del mercado inte­
rior europeo, culminará con el logro de los principios de:
- Libre circulación de capitales.
- Libre prestación de servicios financieros.
- Reforzamiento de la cooperación monetaria.
En el ámbito de la libre prestación de servicios financieros, esto
permitirá obtener resultados positivos dentro de un triple campo:
Ia Disminución de los precios de los servicios.
2S Sustanciales mejoras en la calidad y diversidad de los servicios
financieros.
3a Existencia de un sector equilibrado que funcionará de acuer­
do con los principios de libre competencia y que se especiali­
zará en relación con el entorno en el cual se desarrolle, dan­
do origen a tres tipos de enfoques estratégicos (11):
(10) Lecea Flores de Lemus, A. “Los sectores de la banca y del seguro
el mercado único”. ICE, núm. 690, febrero 1991.
(11) Porte, Michel. Ventajas competitivas.

120
CAÑOS SANTOS JIMENEZ GONZALEZ
AGUSTIN PEREZ RUTERO

a) Liderazgo en coste.
b) Liderazgo tecnológico.
c) Estrategia de segmentación.

BIBLIOGRAFIA

AZOFRA VALENZUELA, V.: “Cambios en la estrategia competitiva de la


banca española durante los años 80”. ICE, núm. 683, julio 1990.
CECCHINI, P.: Europa 1992: Una apuesta de futuro. Alianza Editorial.
IRANZO, J. E.: Las bolsas españolas en el marco de la CEE; un estudio
comparado. Colegio de economistas de Madrid.
LECEA FLORES DE LEMUS, A.: “Los sectores de la banca y del seguro
españoles ante el mercado único”. ICE, núm. 690, febrero 1991.
MALDONADO, V.A.: “España ante la creación del área financiera euro­
pea”. ICE núm. 690, febrero 1991 -
MAÑAS ANTON, L.A.: “El sector bancario ante el mercado único: refle­
xiones críticas”. Papeles de Economía Españoles, núm. 44, 1990.
MONCHON, F Y OTROS; Economía española. Me. Graw Hill.
ONTIVEROS, E. Y OTROS: Cambios recientes en el sistema financiero
español. Economía, Espasa Calpe.
RODRIGUEZ SAIZ, L. Y OTROS: Manual del sistema financiero espa­
ñol. Ariel.
'LOS SERVICIOS FINANCIEROS EN EL MERCADO UNICO EUROPEO”.
Coyuntura Económica, noviembre 1988.

121
LA UNIFICACION DEL MERCADO E INFORMACION CONTABLE
José Luis Duran Valenzuela

La legislación en materia contable ha experimentado una profun­


da transformación; un aspecto destacable de esta evolución lo encon­
tramos en la normativa referente a la publicidad de la contabilidad de
las empresas.
Desde el primer Código de Comercio, que en su artículo 45 esta­
blecía: “No se podrán hacer pesquisas de oficio por juez o tribunal o
autoridad alguna, para inquirir si los comerciantes llevan sus libros
con arreglo a las disposiciones de este Código”, la transformación
legal y social ha sido completa.
La incorporación de España a la Comunidad Económica Europea,
ha producido una aceleración del lógico proceso de adaptación de la
legislación a la nueva realidad social y económica. Desde el individua­
lismo extremo y la defensa de una concepción de la empresa privada,
donde primaba la defensa del propietario y su patrimonio, se pasa a la
consideración de la necesaria defensa de los accionistas minoritarios,
trabajadores, acreedores, la seguridad del tráfico, la libre competencia,
a los inversores y a la economía en general.
La legislación actual obliga a las empresas a dar publicidad de
una gran cantidad de datos y hechos relevantes, lo cual va a dar
mayor transparencia al mercado, y debe crear una nueva mentalidad,
lejos de actitudes oscurantistas.
España se ha incorporado tarde a este proceso general de cam­
bio, pero está evolucionando y adaptándose a la Comunidad de forma

123
LA UNIFICACION DEL MERCADO E INFORMACION CONTABLE

rápida. Ya la Primera Directiva del Consejo, de 9 de marzo de 1968,


establecía un marco para coordinar las disposiciones nacionales relati­
vas a la publicidad obligatoria referida a las sociedades, en particular
con miras a asegurar la protección de los intereses de terceros.
La Primera Directiva en su artículo 2, establece: “Los Estados
miembros tomarán las medidas necesarias para que la publicidad obli­
gatoria relativa a las sociedades se refiera al menos a los actos e indi­
caciones siguientes:”, indicando a continuación entre otros, la escritu­
ra de constitución y los estatutos, el importe del capital suscrito, el
balance y la cuenta de pérdidas y ganancias de cada ejercicio.
Del mismo modo se establece la obligación de la inscripción en
un registro mercantil y el derecho a obtener copia por corresponden­
cia, y sin que el coste de la copia pueda ser superior al coste adminis­
trativo (Art. 3 de la Primera Directiva).
Por otra parte, esta directiva prevé el establecimiento de sancio­
nes apropiadas en caso de incumplimiento de la obligación de dar
información, así como la necesaria concordancia entre el contenido de
la publicación en la prensa y el del registro.
Podemos observar cómo ya en 1968, la Comunidad establece la
legislación básica sobre publicidad de las sociedades. Hay que tener
en cuenta que las directivas dan un plazo limitado de tiempo para que
las legislaciones nacionales se adapten, y que en caso de no aplica­
ción los ciudadanos, con un interés legítimo, puedan acudir a los tri­
bunales.
Es en 1978 cuando se establece la Cuarta Directiva. En ésta se
coordinan las disposiciones nacionales relativas a la estructura y el
contenido de las cuentas anuales y del informe de gestión, así como a
la publicidad de estos documentos.
Esta Cuarta Directiva, en sus artículos 47, 48, 49 y 50, establece la
obligatoriedad para las sociedades de dar publicidad a las cuentas
anuales y al informe de gestión, así como la necesaria concordancia
entre las cuentas presentadas en el registro y las publicadas en
prensa.

124
JOSE LUIS DURAN VALENZUELA

La Séptima Directiva, que regula las cuentas consolidadas, regula


en parecidos términos la obligación de dar publicidad a las cuentas
consolidadas.
La incorporación de España a la Comunidad Económica, obligaba
a la armonización de las normas contables españolas con las Directi­
vas Comunitarias.
La ley 19/1989, de 25 de julio, desarrolla la normativa de socieda­
des, dentro del marco Comunitario, suponiendo el fundamento para el
posterior desarrollo de la información contable en España.
De esta forma, el Real Decreto Legislativo 1564/1989, de 22 de
diciembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de
Sociedades Anónimas, en sus artículos 218, 219, 220, 221 y 222, desa­
rrolla la legislación sobre depósito y publicidad de las cuentas anuales.
Se establece la obligación de presentar en el Registro Mercantil,
dentro del mes siguiente a la aprobación de las cuentas anuales, un
ejemplar de cada una de dichas cuentas, así como del informe de ges­
tión y del informe de los auditores, cuando la sociedad esté obligada a
auditoría o ésta se hubiera practicado a petición de la minoría. El
“Boletín Oficial del Registro Mercantil” publicará el anuncio de las
sociedades que hubieran cumplido con la obligación del depósito.
Cualquier persona podrá obtener información de todos los documen­
tos depositados.
Se establece una multa a la sociedad por importe de 200.000 a
2.000.000 de pesetas por cada año de retraso en el cumplimiento de la
obligación de depósito (Art. 221 LSA).
La legislación comunitaria, y el desarrollo en España de dicha
legislación, nos muestran la decidida voluntad de crear las condiciones
para la libre competencia, impulsando la transparencia del mercado.
Esta finalidad es la que se establece en el reglamento 17/62, de 6
de febrero, del Consejo de la CEE que, en aplicación de los art. 85 y
86 del Tratado, permite a la Comisión realizar las verificaciones que
estime necesarias, pudiendo sus agentes “controlar los libros y demás
profesionales... hacer copias o extractos de los libros y

125
LA UNIFICACION DEL MERCADO E INFORMACION CONTABLE

documentos profesionales... pedir explicaciones verbales” (art. 14.1).


No se requiere autorización judicial alguna. Por tanto, la Comunidad,
en defensa de la libre competencia y en la persecución de acuerdos
entre empresas contra el libre mercado, puede investigar en la conta­
bilidad de dichas empresas.
La aplicación de la ley de sociedades, así como del nuevo Plan
General de contabilidad, se encuadra precisamente en los imperativos
de una información económica y financiera veraz y transparente,
metas inevitables del Mercado Unico Europeo.
Esta nueva normativa va a proporcionar un amplio caudal de
información que permita una mejor toma de decisiones, tanto por par­
te de inversores, entidades de crédito o empresas que deseen introdu­
cirse en nuevos sectores.
El disponer de una amplia información contable sobre la posibili­
dad de las empresas en los diversos sectores económicos, así como la
forma en que dichas empresas están obteniendo esa rentabilidad, va a
permitir conocer cuáles de dichos sectores de la economía son los
más interesantes para invertir.
De tal manera, que la rentabilidad de un sector de la economía
vendrá determinado por las fuerzas competitivas normales en una eco­
nomía libre, pero no por el desconocimiento de información contable
que permita a determinados sectores obtener una rentabilidad por
encima de la normal por ser un sector “oculto”, al que no han ido
suficientes inversiones, o que mantiene prácticas oligopolíticas o
acuerdos incompatibles con el libre mercado.
La mejora de la información económica debe dar lugar a una
mejor asignación de recursos dentro de los diversos sectores, y en la
economía en general, mejorando la productividad del sistema general.
Este proceso general de mejora de la información contable dispo­
nible para los analistas externos, se desarrolla en paralelo a un amplú
proceso de liberalización de las economías y un acusado fenómeno d
internacionalización.
La internacionalización de la economía y la existencia de

126
JOSE LUIS DURAN VALENZUELA

sas multinacionales, hace imprescindible el establecimiento de criterios


comunes entre países, a nivel contable.
Se está produciendo un fenómeno de aproximación de la práctica
contable que se desarrolla en los distintos países. La armonización que
está llevando a cabo la Comunidad Europea es una buena muestra de
ello. Los esfuerzos desarrollados por organismos e instituciones inter­
nacionales, como el Comité Internacional de Normas Contables (Inter­
nacional Accounting Standards Commitee, IASC), muestran la impor­
tancia que este tema presenta.
De esta forma podemos observar la introducción en el nuevo
Plan General de Contabilidad, de criterios fundamentalmente anglosa­
jones, junto con otros de procedencia continental.
La rápida globalización de la economía requiere la comparabili-
dad que permita la interpretación correcta de la información contable.
Requisito que se pretende alcanzar mediante la aplicación de princi­
pios de contabilidad generalmente aceptados y mediante la elabora­
ción de Planes de Contabilidad.
Un grave problema con el que se encuentra el analista externo es
la utilización de un mismo término con diferentes significados. Es por
tanto necesario precisar los conceptos utilizados, de modo que sean
interpretados de forma homogénea.
La traducción de términos utilizados en otros países, dándoles sig­
nificados distintos y empleándolos con una metodología diversa a
aquella original, da lugar a análisis confusos y la posibilidad de erro­
res.
Por ello se requiere una precisión de los términos empleados, y
una unificación de la práctica contable a nivel europeo, en la que se
está avanzando, necesaria para la existencia de un auténtico Mercado

La incorporación de España a la Comunidad Económica Europea,

127
I.A UNIFICACION DEL MERCADO E INFORMACION CONTABLE

ha supuesto una aceleración en el proceso de armonización contable,


así como un avance en la información que obligatoriamente las
empresas van a tener que proporcionar.
Este aumento en la cantidad y calidad de la información van per­
mitir al analista externo un mejor análisis de las empresas y sectores
económicos, mejorando la toma de decisiones y la asignación de
recursos de la economía como sistema global.
La rápida internacionalización de la economía, por otra parte,
requiere una correcta utilización de la terminología y de los métodos
de análisis.

BIBLIOGRAFIA

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del empresario español.
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128
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

José María Páez Sandubete


Profesor de la Facultad de CC. Económicas
y Empresariales de la Universidad de Cádiz

1. INTRODUCCION

Problemas como la contaminación, el agotamiento de los recursos


naturales o la desaparición de especies animales no son recientes. Sí
lo es, en cambio, la creciente preocupación por ellos. Efectivamente,
durante muchos años el hombre sólo vio en el rápido desarrollo eco­
nómico la posibilidad de obtener cada vez más bienes de consumo y
servicios para mejorar su bienestar, sin reparar en todos los costes de
un desarrollo incontrolado. La década de los sesenta, con su notable
expansión económica, vino a alterar esta situación. La Conferencia de
Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, celebrada en Estocolmo en
junio de 1972, puso de manifiesto que el desarrollo económico y el
bienestar material de algunas zonas del planeta no podían obtenerse
al coste de despilfarrar recursos naturales no renovables, o del deterio­
ro, muchas veces irreversible, de la atmósfera, la fauna y flora y las
aguas marinas o continentales. Esta Conferencia marcó el inicio de las
actuaciones institucionales en el ámbito internacional. Posteriormente,
conforme fueron saliendo a la luz fenómenos como las lluvias ácidas,
el deterioro de la capa de ozono y el efecto invernadero, y cuando no,

129
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

a golpe de accidentes como los de Seveso, Bhopal, Basilea y Cherno-


bil, la opinión pública fue tomando conciencia del problema.
La presión que ha ejercido esta creciente sensibilización de los
ciudadanos en materia de protección ambiental sobre sus representan­
tes políticos, se evidencia al observar los programas electorales de
todos los partidos en los últimos años. En algunos países, los partidos
o coaliciones ecologistas han conseguido la suficiente implantación
como para endurecer la política de sus gobiernos en este área. Preci­
samente, como veremos, las primeras reflexiones en el ámbito de la
CEE surgieron por la necesidad de controlar las distorsiones de la
competencia que podía suponer la aplicación de distintas medidas
protectoras del ambiente en los países miembros.

2. ORIGENES Y RAZONES DE UNA POLITIC A AMBIENTAL COMUN


EN LA CEE

El Tratado constitutivo de la CEE (1957) no contiene ninguna


regulación en materia de medio ambiente, y casi lo mismo puede
decirse de los Tratados de constitución de la Comunidad Europea dej
Carbón y del Acero (1951) y de la Comunidad Europea de la Energía
Atómica (1957), pese a la notable incidencia que las actividades en
ellos reguladas tienen en el medio ambiente. El motivo hay que bus
cario en la falta de preocupación ambiental de los ciudadanos y su
líderes políticos en una década en la que, para éstos, la recuperación
y el desarrollo económico, tras la reciente guerra mundial, prevalecí
sobre cualquier otra cuestión.
Los antecedentes de los primeros actos comunitarios en mater
de medio ambiente hay que buscarlos en tres Directivas de
1967 y 1970 (1) que, pese a tratar temas como las emisiones

(1) Directivas 67/548/CEE, de clasificación, embalaje y etiquetado de sustancias ¡


grosas; 70/157/CEE y 70/220/CEE sobre niveles sonoros y emisiones
pectivamente, de vehículos automóviles.

130
JOSE MARIA PAEZ SANDUBETE

de los vehículos automóviles, respondían exclusivamente a considera­


ciones de comercio intracomunitario. Tenemos que esperar al 22 de
julio de 1971 para encontrar la primera Comunicación de la Comisión
sobre la política de la Comunidad en materia de medio ambiente, pero
es al año siguiente cuando se producen dos hechos de la mayor tras­
cendencia para el futuro de la misma. El primero es la Cumbre de
París de Jefes de Estado y de Gobierno, hoy Consejo Europeo, cele­
brada los días 19 y 20 de octubre, donde se reconoce que la expan­
sión económica no es un fin en sí mismo (2), al tiempo que se insta a
las Instituciones de la CEE a fijar un programa de acción sobre medio
ambiente antes del 31 de julio de 1973- El segundo hecho, la reunión
de los ministros responsables del medio ambiente en cada uno de los
Estados miembros, tiene lugar pocos días después, el 31 de octubre,
en Bonn. Las declaraciones del comunicado final, en el sentido de
aplicar una política comunitaria al problema de la degradación del
medio ambiente, no son menos concluyentes que las de la Cumbre de

Las razones de esta política común, podríamos sistematizarlas del


iguiente modo:
-Las diferencias entre las legislaciones de los distintos Estados
miembros en materia ambiental pueden distorsionar, como ya
hemos visto, la competencia, y crear barreras técnicas al comer­
cio dentro de la Comunidad.

De la declaración final de la citada Cumbre: “La expansión económica, que no es


un fin en sí, debe, prioritariamente, permitir atenuar la disparidad de las condicio­
nes de vida. Debe perseguirse con la participación de todos los sectores sociales.
Debe traducirse en una mejora de la calidad, así como del nivel de vida. De acuer-
o con el genio europeo, una atención particular se concederá a los valores y bie­
nes no materiales y a la protección del medio ambiente, a fin de poner el progreso
al servicio de los hombres”.
Del comunicado final de la reunión: “Los aspectos de la política ambiental no
ben preverse ni realizarse de forma aislada en los diferentes países. Los progra-
ías nacionales en estos sectores deberían ser coordinados, y las políticas armoni­
zas en la Comunidad sobre la base de una concepción a largo plazo. Esta políti-
debería ser para mejorar la calidad de vida: el crecimiento económico no debe
bajo el único punto de vista del aspecto cuantitativo”

131
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

-Muchos problemas ambientales, como la contaminación atmosfé­


rica o de las aguas, no conocen fronteras (4). En realidad, inclu­
so el marco comunitario es reducido. Cuestiones como la des­
trucción de los bosques tropicales afectan a toda la humanidad.
Sin embargo, la acción conjunta de los Doce, con una sola voz,
fortalecería sus posturas fuera del ámbito de la Comunidad.
-Entre los objetivos comunitarios, recogidos en el Tratado de
Constitución, se encuentra la mejora de las condiciones de vida
y de trabajo de los ciudadanos, lo cual es imposible de conse­
guir sin mejorar el medio ambiente. Al mismo tiempo, si cada
país aplicara una normativa distinta, podrían aumentarse las
diferencias entre aquellas condiciones.
-Una política común de medio ambiente permitiría reducir los
costes de investigación, al tiempo que posibilitaría el intercam­
bio de especialistas y la coordinación de todos los esfuerzos.

Finalmente, cabría añadir el respaldo de los ciudadanos a esta


política comunitaria. Efectivamente, el informe Zeus, de enero de
1990, puso de manifiesto que más del noventa por ciento de los ciu­
dadanos de cada uno de los Estados miembros incluía la política de
medio ambiente entre los cinco temas nacionales e internacionales
más importantes. Al tiempo que, según el mismo informe, el 77,1%
estaba a favor de la actuación conjunta en este tema, frente al 12,2%
que prefería una actuación por separado.

3. EL ACTA UNICA Y LA POLITICA DE MEDIO AMBIENTE

Los resultados de la Cumbre de París y la Reunión de Ministros de


Bonn no se hacen esperar. De noviembre de 1973 a la actualidad se

(4) El vertido accidental en 1986 de toneladas de productos químicos al Rhin cerca de


Basilea lo puso bien de manifiesto. Las aguas envenenadas llevaron la muerte
destrucción a su paso por Alemania, Francia y los Países Bajos.

132
JOSE MARIA PAEZ SANDUBETE

suceden cuatro programas de acción (5), que constituyen el marco


general en el que se encuadrarán las actuaciones emprendidas por la
Comunidad. Los programas contienen los principios objetivos de la
política de medio ambiente, así como las acciones necesarias para
alcanzarlos y, aunque cada uno es aprobado para un periodo concre­
to, mantienen una continuidad, de modo que la aplicación de un pro­
grama no interrumpe la del anterior.
Durante los quince años que separan la aprobación del primer
programa de acción en materia ambiental (1973) y la entrada en vigor
del Acta Unica (1 de julio de 1987), uno de los mayores problemas fue
la ausencia de bases jurídicas en los Tratados comunitarios, particular­
mente en el de la CEE (6). Este inconveniente tuvo que ser salvado,
no sin problemas y críticas, por cierto, recurriendo a los artículos 2,
100 y 235 del Tratado de la CEE. Especialmente, y por recomendación
expresa de la Cumbre de París de 1972, al último de ellos, que autori­
za al Consejo a legislar sobre materias no previstas en los Tratados,
cuando ello fuera necesario para lograr cualquiera de los objetivos
comunitarios. Todo ello ha sido superado con la aprobación del Acta
Unica que, por distintas fórmulas, introduce el tema del medio
ambiente de forma expresa en el Tratado de la CEE. La más importan­
te de ellas es el artículo 25, que añade en la Tercera Parte de aquél un
nuevo Título VII sobre Medio Ambiente, cuyo contenido pasamos a
ver.
La política de medio ambiente se expone en el Acta Unica en tan
solo tres artículos, los números 130 R, 130 S y 130 T. El primero de
los objetivos y principios de esta política. Los objetivos

>S) El primer programa es aprobado el 22/noviembre/1973, el segundo el


17/mayo/1977, el tercero el 7/febrero/1983, y el cuarto es aprobado para el perio­
do 1987-1992 el 19/octubre/1987.
Sobre toda esta controversia que acompañó los inicios de la política ambiental
comunitaria, puede verse el artículo de Luis Ortúzar Andechaga “El Medio
Ambiente en el Tratado constitutivo de la CEE: Aspectos Jurídicos”, aparecido en
CEE num. 53, de junio de 1989.

133
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

son “conservar, proteger y mejorar la calidad del medio ambiente,


contribuir a la protección de la salud de las personas, y garantizar una
utilización prudente y racional de los recursos naturales”. La falta de
concreción en la enunciación de los objetivos ha suscitado críticas; sin
embargo, cuenta con la ventaja de permitir la actuación comunitaria
en el futuro, abordando problemas que hoy no podemos prever. La
misma simplicidad encontramos en la enunciación de los principios.-
“La acción de la Comunidad, en lo que respecta al medio ambiente, se
basará en los principios de acción preventiva, de corrección, preferen­
temente en la fuente misma, de los ataques al medio ambiente y de
que quien contamina paga. Las exigencias de la protección del medio
ambiente serán un componente de las demás políticas de la Comuni­
dad”. Estos principios ya habían sido propuestos, con algunos otros,
en la mencionada reunión de Bonn de octubre de 1972, y recogidos
más tarde en los programas de acción. El Acta Unica no hace sino des­
tacar los que podríamos considerar más significativos.
La prevención, en materia de medio ambiente, no sólo es mucho
más económica, sino que en algunos casos es la única vía posible. La
extinción de especies animales o vegetales no admite vuelta atrás, y
los efectos de un accidente nuclear pueden durar miles de años. Por
eso, mientras que la orientación de los dos primeros programas de
acción era buscar soluciones inmediatas a los problemas originados
por la contaminación, el tercero ya apuntaba más a una estrategia glo­
bal y preventiva de protección del medio ambiente, enfoque que ha
mantenido el cuarto programa. Por su parte, el Acta Unica, no sólo
recoge la prevención como uno de los principios que han de orientar
la política de medio ambiente; el citado punto 2 del artículo 130 R del
nuevo Tratado de la CEE dice que las exigencias de la protección del
mismo serán componente de las demás políticas de la Comunidad. En
este sentido es esencial el papel desempeñado por la Directiva
85/337/CEE, de evaluación del impacto ambiental de ciertos proyectos
públicos y privados, en vigor desde el 3 de julio de 1988. La aplica­
ción de la misma ha supuesto la introducción de la preocupación

134
JOSE MARIA PAEZ SANDUBETE

el medio ambiente en la planificación de todos los sectores. Así, la


aprobación de proyectos como la construcción de una central térmica,
una refinería o una autopista, vendrá precedida de la valoración de
sus repercusiones sobre los seres humanos, la fauna y flora, el suelo,
el agua, el aire, el clima o el paisaje. Al mismo tiempo, estas repercu­
siones serán tenidas en cuenta a la hora de financiar proyectos con los
fondos de la Comunidad.
El segundo principio, el de quien contamina paga, está igualmen­
te relacionado con el de prevención. El objetivo del llamado principio
contaminador -pagador es inducir a los responsables de la contamina­
ción a tomar medidas para reducirla, mediante la internacionalización
de los costes de la lucha contra la contaminación. Efectivamente, el
problema de la degradación del medio ambiente deriva en gran medi­
da de una deficiente asignación de costes, y por tanto, podríamos con­
siderarlo como un problema contable, que requiere una solución con­
table. Incluso la peor gestionada de las empresas responsables de la
degradación del medio ambiente, habrá seguido una política de amor­
tización de sus activos. Al determinar el beneficio de cada ejercicio,
habrá considerado el coste que supone el deterioro de su inmoviliza­
do, y a la hora de seleccionar una nueva inversión habrá comprobado
que, cuando menos, los beneficios derivados de la misma superan su
coste. Sin embargo, de forma sistemática, las empresas no han consi­
derado como coste el daño que su actividad puede ocasionar en el
entorno. Al sufragar todos los gastos de la lucha contra la contamina­
ción que ellas mismas producen, en estricta aplicación del principio
contaminador- pagador, las empresas se verán obligadas a buscar téc­
nicas que reduzcan la contaminación y permitan una utilización más
racional de los recursos. Por tanto, más que la reparación inmediata
de los daños causados al medio ambiente, este principio, en suma,
pretende que estas empresas adopten las medidas oportunas para
reducirlos en el futuro, en consonancia con la orientación preventiva
la política ambiental.
Sin embargo, la aplicación de este principio tampoco ha estado

135
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

exenta de cierta polémica, y ello por las siguientes razones.- la aplica­


ción estricta e inmediata de este principio supondría graves problemas
para algunas empresas o incluso sectores de gran repercusión en las
economías nacionales. Esto obligó desde el principio a establecer
excepciones a su aplicación, en forma de periodos de adaptación o
ayuda financiera para implantar técnicas anticontaminantes. Sin embar­
go, estas ayudas (incluso vinculadas a fondos estructurales comunita­
rios) irían claramente contra la filosofía comunitaria, al imponer a la
colectividad los gastos de la lucha contra la contaminación, y la misma
concepción inicial del principio contaminador-pagador, un principio
que también podríamos denominar, siguiendo al doctor Fernando
Fuentes Bodelón, como de “no subvención”. Otro problema sería la
posibilidad de interpretar la aplicación de este principio, especialmen­
te cuando se traduce en ün canon a pagar por los contaminadores,
como una especie de licencia para contaminar.
El artículo 130 R del modificado Tratado de la CEE, después de
establecer el objeto y principios de la política ambiental, indica los
elementos que la Comunidad tendrá en cuenta en la elaboración de
sus acciones. En primer lugar cita, recogiendo la preocupación del
Reino Unido por el problema de las lluvias ácidas, “los datos científi­
cos y técnicos disponibles”. Esto es lógico, si se pretende que las
actuaciones de la Comunidad se entiendan justificadas y necesarias
por todos los Estados miembros, y no resultado de una repentina
obsesión ecológica. A continuación se señala la necesidad de tener en
consideración “las condiciones del medio ambiente en las diversas
regiones de la Comunidad”. Cada una de ellas puede tener, ciertamen­
te, problemas específicos. Este es el caso de la desertización en el sur
europeo. Por otra parte, es evidente que las medidas emprendidas
deberán ser más urgentes en aquellos países que, como consecuencia
de una mayor industrialización, presenten problemas de contamina­
ción más acuciantes. La Comunidad deberá ponderar igualmente “las
ventajas y las cargas que puedan resultar de la acción y de la falta de
acción”. Y, por último, también deberá tener en cuenta el objetivo

136
JOSE MARIA PAEZ SANDUBETE

comunitario de “desarrollo económico y social en su conjunto, y el


desarrollo equilibrado de sus regiones”.
El párrafo cuarto del mismo artículo 130 R sienta el principio de
subsidiariedad de la acción comunitaria en materia medioambiental. Al
declarar que “la Comunidad actuará (...) en la medida en que los
objetivos (...) puedan conseguirse en mejores condiciones en el plano
comunitario que en el de los Estados miembros considerados aislada­
mente”, se subordinan las actuaciones de una política ambiental
común a las emprendidas por cada Estado. Pero, además, se hace en
base a algo tan abstracto y difícil de determinar a priori como es el
nivel de actuación que dará mejor resultado, el comunitario o el indi­
vidual. Por ello no es de extrañar que este párrafo del Acta Unica haya
sido considerado por muchos como un auténtico retroceso. De hecho,
con anterioridad al Acta Unica, la Comunidad venía dictando normas,
en base a los artículos 100 y 235 del Tratado CEE, con una competen­
cia prácticamente ilimitada. Y, según citábamos (7), ya en los princi­
pios de las reflexiones sobre medio ambiente en el seno de la Comu­
nidad, se prefirió la acción conjunta a la individual. Quizá la interpre­
tación más válida sería que con este precepto se intenta que la acción
parta del nivel que mejor garantice su ejecución. El cuarto párrafo ter­
mina señalando que “sin perjuicio de determinadas medidas de carác­
ter comunitario, los Estados miembros asumirán la financiación y la
ejecución de las demás medidas”. Al referirnos al principio contamina-
dor-pagador, tratamos el tema de las excepciones al mismo, y más
adelante nos referiremos a la posibilidad de financiar determinadas
medidas medioambientales a través de los fondos estructurales
(FEDER, FSE y FEOGA), por lo que omitimos ahora otros comentarios
a este precepto. El quinto y último párrafo del artículo 130 R plantea,
más que la posibilidad, la necesidad de cooperación entre la Comuni­
dad y los Estados miembros, en el marco de sus respectivas compe­
tencias, con terceros países y organizaciones internacionales.

(7) Ver nota 3.

137
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

Por último, el artículo 130 S se refiere al procedimiento de adop­


ción de decisiones en materia de medio ambiente, y el 130 T establece
la posibilidad para los Estados miembros de adoptar medidas de
mayor protección que sean compatibles con el Tratado.

4. REPERCUSIONES PARA LA ECONOMIA ESPAÑOLA

Los ciudadanos y las empresas han asumido ya la fecha de uno


de enero de 1993, de creación del Mercado Unico Europeo, como la
del gran reto para la economía española. El problema de la competiti-
vidad de nuestras empresas en este mercado único vendrá agudizado
por el tema ambiental, y ello básicamente por dos razones:
-La sensibilización del consumidor europeo con el problema de
la degradación del medio ambiente, que le llevará a rechazar
aquellos productos no ecológicos (8). Algunos países ya han
tenido experiencias con las llamadas etiquetas ecológicas, para
distinguir estos productos, y se estudia la implantación de las
mismas a nivel comunitario.
-Las empresas contaminadoras estarán muy penalizadas, lo que
incrementará sus costes, y reducirá sus posibilidades de financia­
ción.

Esto sólo (aunque faltarían otras importantes cuestiones, como la


posibilidad de que las aseguradoras exijan medidas preventivas antes
de contratar pólizas que cubran responsabilidades en materia de
medio ambiente) sería suficiente para motivar el interés de nuestras
empresas por los problemas ambientales. Sin embargo, y a pesar de
que en círculos empresariales el factor ambiental pesa cada vez más,
la situación dista mucho de ser satisfactoria. Una encuesta de Deloitte

(8) Por productos ecológicos podríamos entender aquellos que respetan el medio
ambiente, en sus fases de producción, utilización o consumo, y eliminación.

138
JOSE MARIA PAEZ SANDUBETE

& Touche realizada a finales de 1990, a una muestra de 100 empresas


españolas de sectores contaminantes, puso de manifiesto que el 35 %
de ellas desconocía por completo la legislación medioambiental. Si a
ello sumamos la falta de flexibilidad de nuestras empresas ante los
cambios rápidos y profundos, la rigidez de la estructura organizativa
de las mismas, y la falta de técnicos especializados en medio ambiente
y de tecnologías propias, el panorama puede resultar sombrío.
El retraso de España en materia de protección del medio ambien­
te, cifrado por algunos estudios en quince años, cuenta, a pesar de
todo, con un factor atenuante. Nuestros problemas de contaminación
no son tan agudos como en otros países comunitarios más industriali­
zados. Sólo un ejemplo-, en 1987, las emisiones de dióxido de carbo­
no, principal causante del efecto invernadero, eran en España de 1,2
toneladas por habitante al año, frente a 3,2 en la R.F.A. y Dinamarca,
2,9 en Holanda y 2,8 en el Reino Unido y Bélgica (Fuente CEE). Las
razones, por supuesto, hay que buscarlas en nuestro menor desarrollo
industrial, y no en una elevada concienciación ecológica. Sin embargo,
partir de una situación en la que todavía es posible completar nuestra
infraestructura industrial y de comunicaciones, teniendo en cuenta su
impacto ambiental, constituye una clara ventaja. Para aprovecharla, es
preciso no demorar más las inversiones necesarias que permitan adap­
tar nuestra industria a la normativa comunitaria.
Según el antiguo Ministerio de Industria y Energía, ponerse al día
en materia de medio ambiente supondría para la industria española
inversiones por un importe no inferior a 1,2 billones de pesetas duran­
te los próximos cinco años. Los sectores más necesitados serían el de
la industria química (con un 39%), el de energía (con un 31%), el de
automoción (con un 9%) y el de la minería (con un 6%). Consciente
del enorme esfuerzo que para muchas empresas supone hacer estas
inversiones, la CEE concederá ayudas con cargo a sus fondos, y per­
mitirá intervenir del mismo modo a la Administración española. Sin
embargo, es previsible que estas ayudas no se mantengan durante
mucho tiempo, por ir contra el espíritu de la Comunidad, al poder

139
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

introducir distorsiones en el libre comercio, y hacer costear a todos los


ciudadanos la lucha contra la contaminación. Cualquier ayuda estatal
o comunitaria, efectivamente, contravendría el principio contaminador-
pagador, uno de los ejes de la política ambiental comunitaria. Pese a
ello, la evolución de estos incentivos estará condicionada al peso que
en el enfrentamiento libre comercio-protección del medio ambiente,
se dé a cada uno de ellos.
A nivel comunitario, se puede hablar de dos grandes tipos de
ayudas financieras: las subvenciones (no reembolsables) y los présta­
mos (reembolsables, pero con unas condiciones muy ventajosas).
Ambas deberán cumplir los objetivos generales de la CEE y las direc­
tivas sobre medio ambiente. A su vez, las subvenciones pueden proce­
der de los tres fondos estructurales (FEDER, FSE Y FEOGA) o de
acciones específicas inscritas en el presupuesto de la Comunidad. Par­
ticular interés tiene, dentro del marco del desarrollo regional (objetivo
del FEDER) el programa ENVIREG, que presta ayuda financiera a las
inversiones productivas o en infraestructura que mejoren el medio
ambiente y estén unidas al desarrollo económico. Otras ayudas comu­
nitarias han sido las dirigidas a financiar proyectos de demostración
destinados a la puesta a punto de nuevas técnicas de medición y con­
trol de la calidad del medio ambiente, de tecnologías limpias, de técni­
cas de reciclado y utilización de residuos, o incluso (en consonancia
con anteriores estudios) a demostrar la relación positiva existente
entre las actividades de protección del medio ambiente y la creación
de puestos de trabajo.
Por su parte, la Administración española también ha tenido que
intervenir con su ayuda financiera, o incluso introduciéndose en aque­
llos sectores (como el del tratamiento de residuos industriales) a los
que no llegaba la iniciativa privada. En el primer apartado, destaca el
programa Industrial y Tecnológico Medioambiental (PITMA), que entró
en vigor en agosto pasado, y tiene un horizonte de cinco años. Los
objetivos de este plan son tres. En primer lugar se pretende motivar a
las empresas para corregir, con recursos propios, su impacto ambien­

140
JOSE MARIA PAEZ SANDUBETE

tal. Un segundo objetivo es promover la creación de empresas de


ingeniería o consultoría ecológica, que puedan desarrollar una tecno­
logía medioambiental española (de momento dependemos casi total­
mente del exterior) o adaptar la de otros países. Por último, intenta
estimular la formación de técnicos especializados en la detección, aná­
lisis y solución de los problemas ambientales de nuestra industria. En
cuanto a la actividad desplegada por la Administración en el tema de
los residuos industriales, la empresa TGI (Tecnología Grupo INI) tenía
a principios de año seis técnicas propias de reciclaje de residuos, para
transformar los desechos en nuevas materias primas. Por otra parte, el
pasado año se creaba la empresa pública para la Gestión de Residuos
Industriales (EMGRISA), por falta de iniciativa privada. Sin embargo,
según han reconocido fuentes de la propia Administración, nuestra
capacidad de gestión de residuos alcanzará como mucho el 20 % para
el año 1995. En relación con este tema, y ante la desaparición de con­
troles en las fronteras y la libre circulación de mercancías del Mercado
Unico, preocupa en la CEE, y en algunos Estados en particular, la
posibilidad de que ciertas regiones se conviertan en los futuros basu­
reros europeos.
Por ello, mejor que la gestión de residuos procedentes de otras
empresas, o la aplicación de medidas descontaminadoras de “extremo
de tubo” (aplicadas al final de la cadena, y que suponen gastos de
explotación adicionales”), son las llamadas “tecnologías limpias”. Estas
últimas suponen la integración de los problemas de la degradación del
medio ambiente dentro de la empresa, en el proceso productivo. Así,
estas tecnologías no implicarán cargas adicionales, sino inversiones y
gastos de explotación. El uso de tecnologías limpias supone notables
ventajas: menor contaminación, mejor aprovechamiento de las mate­
rias primas utilizadas, aumento en muchas ocasiones de la calidad del
producto, mejora de las condiciones de trabajo y de la imagen de la
empresa... Y ello, sin contar las ganancias financieras, ya que, si bien
la implantación de estas tecnologías puede suponer notables inversio­
nes, suelen disminuir los costes de explotación, al reducir los consu­

141
LA POLITICA AMBIENTAL EN EL ACTA UNICA
Y SU REPERCUSION SOBRE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

mos de materiales y energía, los costes de personal (9), los impuestos


sobre la contaminación y los gastos de seguridad.
La superación del que podríamos llamar reto del medio ambiente
por nuestra economía, dependerá en gran medida de la asunción por
las empresas de la necesidad de anticiparse a las exigencias comunita­
rias. Está demostrado que los países que esperan que otros desarrollen
normas más avanzadas, para adaptarlas con retraso, se convierten en
importadores de tecnología. En este sentido, la actitud de la Adminis­
tración española puede no ser la más acertada. El problema requiere
la mayor consideración, pues como apuntábamos al principio, la com-
petitividad de nuestra economía va a depender en gran parte de la
superación del problema ambiental. Es de esperar que medidas como
la inclusión de las Ciencias del Medio Ambiente entre las carreras uni­
versitarias, o los programas de educación ambiental, sirvan para con­
cienciar a la opinión pública, y las empresas, de cuál es una de las cla­
ves de nuestro incierto futuro.

(9) Se ha estudiado, con resultados esclarecedores, la incidencia de la contaminación


en las horas de trabajo perdidas, gastos médicos y pérdidas de vidas humanas.

142
JOSE MARIA PAEZ SANDUBETE

BIBLIOGRAFIA

Ayudas financieras de la CEE en materia de medio ambiente. Madrid,


Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, 1988, 2 volúmenes.
Panorama de la industria comunitaria 1990. Luxemburgo, Oficina
de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas, 1990,
pags. 119-155.
Política de medio ambiente en la Comunidad Europea. Luxemburgo,
Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europe­
as, 1990, 68 págs.
FUENTES BODELON, F./‘Incentivos medioambientales de la CEE”.
CISS Noticias de la CEE, num. 66 (1990), pags. 77-98.
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TORRES UGENA, N.: “La protección del medio ambiente en el Acta
Unica Europea”, CISS Noticas de la CEE, num. 51 (1989), pags.
93-105.

143
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.
Manuel Larrán Jorge
Teresa García Valderrama
Profesores del Departamento de Economía
de la Empresa de la Universidad de Cádiz

I. INTRODUCCION

La reforma contable española, basada y nacida a la luz de la nor­


mativa europea, e instrumentalizada básicamente en la ley 19/1989 de
25 de julio de reforma parcial de la legislación mercantil, la Ley
19/1988 de auditoría de Cuentas y el Plan general de contabilidad de
1990, ha supuesto un cambio profundo en cuanto a la concepción y el
papel que ha de jugar la contabilidad como sistema de información, y
en concreto las Cuentas Anuales y en una economía de mercado que
necesariamente ha de traspasar las fronteras nacionales, y donde dicha
información no sólo va a interesar a accionistas y directivos de la
empresa, sino que va a ser fruto del análisis y demanda de otros usua­
rios como competidores, inversores potenciales, administración públi­
ca, sindicatos, organizaciones de consumidores, etc., que exigen la cla­
ridad, comparabilidad, razonabilidad y veracidad de las cifras que se
presentan en los estados financieros, en pro de que el mercado goce
de la mayor transparencia. Si bien el objetivo a cumplir por las Cuen­
tas Anuales es el de mostrar una imagen fiel de la situación económi­
co-financiera y de los resultados empresariales, pensamos que nuestra
legislación ha avanzado efectivamente en este camino; no obstante,

145
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.

existen excepciones a tal consecución, y en concreto las relativas a


elaborar modelos regulados que plasmen el efecto de la inflación en
los resultados y patrimonio empresarial.
Es precisamente lo anterior, lo que va a constituir el objeto de
este trabajo, que se concreta en la delimitación del concepto de ima­
gen fiel, los efectos de la inflación en la información contable y las
distintas soluciones al problema planteadas en la IV Directiva.

n. CONCEPTO DE IMAGEN FIEL

Si bien en nuestro Código de Comercio anterior, y antes de la


reforma, se expresaba que la información contable habrá de presentar
la situación empresarial con claridad y exactitud, términos, sobre todo
el último, difíciles de lograr, por cuanto la metodología contable com­
prende unos procesos de medida de valoración que difícilmente pue­
den conllevar a tales términos (amortizaciones, provisiones, riesgos y
pérdidas previsibles, etc.), se ha sustituido por tanto en el nuevo Códi­
go de Comercio como en el Nuevo Plan General de Contabilidad
como “imagen fiel”, término éste que nos parece más apropiado, pero
también impreciso e indefinido.
Este principio u objetivo de imagen fiel tiene su origen en el Rei­
no Unido (True and fair view), siendo poco conocido en España, y
trasladado a nuestra legislación a raíz de la IV Directiva.
En este sentido, tal disposición, en su art9 2, expone lo siguiente:
“3. Las Cuentas Anuales deberán dar una imagen fiel del patrimo­
nio de la situación financiera y de los resultados empresaria­
les.
“4. Cuando la aplicación de la presente Directriz no sea suficiente
para dar la imagen fiel señalada en el párrafo 3, se suministra­
rán informaciones complementarias.
“5. Si en casos excepcionales la aplicación de una disposición de
la presente Directriz se manifiesta incompatible con la obliga­
ción prevista en el párrafo 3, se considerará que tal disposi­

146
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

ción no es aplicable, a fin de que se dé la imagen fiel en el


citado párrafo. Todo lo cual se mencionará explicando su
motivación en el Anexo e indicando también la influencia
sobre el patrimonio, la situación financiera y los resultados.
Los Estados miembros estarán facultados para determinar los
casos excepcionales y para establecer el régimen derogatorio
correspondiente”.
Lo anterior ha sido recogido en nuestra legislación casi textual­
mente, permitiéndose que en casos excepcionales no se respeten las
disposiciones legales en aras a la consecución de dicha “imagen fiel”.
Qué duda cabe que el terreno abierto es interesante y oportuno,
creándose un reto sin precedentes para la profesión contable de nues­
tro país.
No obstante, y aun a pesar del uso frecuente del término tanto en
la IV Directriz como en nuestra legislación contable más actual, no se
define el mismo en ningún momento. Por ello nos parece interesante
aportar la delimitación de este concepto aportada por GABON, CAS­
TRO Y GONZALO (1985, págs. 120 Y 121): en la actualidad se pue­
den considerar estas cuatro interpretaciones de imagen fiel:
- Imagen fiel como sinónimo de objetividad, exactitud y verdad.
Se entiende que si la información contable refleja todo lo
importante, sin errores, y lo expresa claramente, se ha cumplido
el requisito de imagen fiel.
- Imagen fiel como cumplimiento con la regulación legal de los
principios contables.
Se puede decir que es la acepción histórica más usada entre
los profesionales de la contabilidad y, sobre todo, de la audito­
ría, si nos atenemos a la opinión que se suele ofrecer en los
informes blancos “...recoge la imagen fiel... de acuerdo con los
principios generalmente aceptados”.
- Imagen fiel como pronunciamiento del fondo sobre la forma.
Los profesionales que consideran esta acepción de la ima­
gen fiel, están señalando la primacía de la interpretación, medi­

147
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.

da y representación de los hechos puramente económicos y


financieros frente a la vertiente fiscal y jurídica de los mismos.
En este sentido, la I.A.S.C. (1975) indica: “Las transacciones y
demás sucesos han de ser contabilizados y presentados de
acuerdo con su significado financiero esencial, y no solamente
en consideración a su forma legal”.
- Imagen Fiel como sinónimo de información útil.

A este respecto hay que indicar, como se hizo anteriormente, que


la aplicación del principio de imagen fiel en la confección de la infor­
mación contable, tiene como fin último que ésta sea útil para los dis­
tintos agentes usuarios de la misma.
Por este motivo se puede decir que con esta configuración de
imagen fiel quedarán recogidas las anteriores interpretaciones en el
sentido de claridad, primacía del fondo sobre la forma, e incluso la
aplicación de los principios contables necesarios.
Esta es la acepción más amplia y la que debe prevalecer a la hora
de interpretar el significado de lo que viene en llamarse “IMAGEN
FIEL”.

III. INFLACION Y CONTABILIDAD

La inflación no es un fenómeno nuevo, su existencia se remonta


incluso a la más alta antigüedad. A finales de la década de los sesenta
y a lo largo de los setenta, diversas convulsiones en el orden económi­
co internacional, crisis del Sistema Monetario Internacional, subida del
petróleo, debilidad del dólar, acceso de nuevas tecnologías, etc., abrie­
ron un período de inestabilidad monetaria persistente que se iba a
prolongar por más de dos décadas.
Para SAMUELSON (1978), “La inflación es un alza persistente y
apreciable de precios, por una parte, y del coste de los factores pro­
ductivos por otra”. Desde el punto de vista de la empresa, se entiende
por inflación “la subida persistente y generalizada en los niveles o
promedios generales de precios de los bienes y servicios”

148
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

La contabilidad, como sistema informativo de la realidad empresa­


rial, no ha vivido ajena a este problema, por cuanto le afecta a los
subprocesos intermedios de valoración previos a la determinación de
estados sintéticos. Por cuanto es lógico, que la ciencia contable desde
siempre haya sentido una especial sensibilidad ante cualquier fenóme­
no que pudiera alterar su escala de medición de aconteceres económi­
cos de la empresa.
Dado que tradicionalmente un principio básico de elaboración de
información contable es el del valor histórico o precio de adquisición,
esto da como resultado: (MASSONS Y GARCIA, 1988, págs. 22 Y 23).
1) Incorrecta presentación de las cifras del patrimonio, que nor­
malmente aparece infravalorado. En el balance se subestiman
los activos no actualizados y, en consecuencia, se subestima la
expresión del patrimonio neto. A su vez, la subestimación del
capital aportado, generalmente mayor que el de los activos,
redunda en la presentación de los resultados acumulados, que
no son tales.
2) El efecto anterior es consecuencia de una infravaloración de
activos, ya que al registrarse los activos físicos por el coste his­
tórico y reducirse el poder adquisitivo de la moneda, el valor
real del inmovilizado es superior al registrado en la contabili­
dad. Aparece la ficción de una reserva tácita que no es tal,
porque, al tener que producirse la reposición, el valor en ven­
ta residual más las amortizaciones acumuladas, no son sufi­
cientes para reemplazar el elemento.
3) Pero quizás la mayor preocupación se encuentra en la correcta
determinación de los resultados, tratando de separar lo que
constituye beneficio o pérdida real de aquellos que se deben
exclusivamente al cambio en el nivel general de precios.

Cabe señalar que, entre otras posibilidades, en épocas de infla­


ción, la incorrecta medida del resultado puede significar:
a) Ganancias excesivas por inclusión de resultados meramente
nominales.

149
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.

b) Pérdidas exageradas por omisión del efecto de una estructura


ventajosa frente al proceso inflacionista.

Por consiguiente, la práctica que prescinda, en épocas de infla­


ción, de considerar la pérdida en el poder adquisitivo de la moneda,
afecta aparentemente a la homogeneidad de los estados contables,
perjudicando la comparación de datos dentro de un mismo estado,
entre los estados de una empresa en fechas distintas o entre estados
de diversas empresas, lo que da como resultado una falta de validez
de la información contable que afecta directamente a la toma de deci­
siones, ya que cualquier análisis o conclusión que se base en cifras
históricas resultará mal apropiado y deficiente, acarreando los siguien­
tes defectos:
- Se distribuyen beneficios ficticios, lo que conduce a una posible
descapitalización de la empresa.
- Se pagan Impuestos sobre beneficios irreales.
- A efectos de control de precios, no se conocen los costes actua­
lizados.
- La solvencia y rentabilidad que señalan los estados financieros,
fundamentalmente para la obtención de financiación externa, se
ven completamente distorsionados.
- Los estados contables no son fiables, ni para el inversor actual
ni para el potencial, cuando debieran constituir la principal
fuente de información para la toma de decisiones.
- Las pautas de la contabilidad histórica no son útiles para el con­
trol de gestión.

Lógicamente, el hecho de respetar el principio del precio de


adquisición, y el uso muchas veces abusivo del principio de prudencia
valorativa, nos lleva a la no representación de la imagen fiel, que en
opinión de CEA (1990, Pag. 27):
“Al preconizar la valoración de todos los activos por un precio
histórico de adquisición o coste de producción y las deudas por un

150
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

valor de reembolso, resulta del todo imposible sostener que de este


modo se pueda alcanzar la verdadera imagen fiel de la empresa, ni
por ésta se entiende su expresión valorada a la fecha a la que se refie­
ren las Cuentas Anuales. Claro que si se acepta esta contradicción
básica, la declaración de imagen fiel habría de ser asumida axiomática­
mente o como puro acto de fe, al tener mucho más de retórica que de
realidad factible”.
A lo largo del presente siglo se han propuesto infinidad de solu­
ciones .teóricas para combatir los efectos de la inflación en el sistema
de información contable; la mayoría de ellas no han sido llevadas a la
práctica. Las razones son de diversa índole: desde la imposibilidad de
aplicar en la práctica, a la falta de uniformidad de los criterios maneja­
dos y, en ocasiones, la desaparición de problemas inflacionarios.
Entre las aportaciones doctrinales podríamos destacar la de
SCHMALENBACH en Alemania, SWEENEY, EDWARD Y BELL en
Estados Unidos y LIMPERG en Holanda.
De destacar son también las soluciones parciales que se han
dado, por cuanto conciernen a determinadas partidas del Balance y
cuenta de Resultados, no atacando el problema de forma global; entre
las que destacan, y siguiendo a BERNABEU SANCHEZ (1984), podría­
mos señalar las siguientes:
-Amortizaciones Especiales.
- Reservas Especiales de Reposición.
- Revaluaciones de Balances.
- Valoración de existencias por el método LIFO.
- Valoración de existencias a precios de reposición.
- Método de la existencia básica.
En cuanto a las soluciones normativas de carácter general, nos
encontramos con dos grandes tendencias:
Ia Las correcciones establecidas en base a índices generales de
precios. Por ello a esta solución se denomina contabilidad
ajustada al nivel general de precios (CANGP), estando basada
en el aspecto monetario del problema.

151
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.

2a Las correcciones establecidas en base a índices específicos de


precios e incluso considerando precios concretos de determi­
nados elementos, centrándose en el aspecto económico del
problema. (CCA).
En líneas muy generales, las diferencias entre ambos sistemas se
recogen en el siguiente cuadro: (GOODWIN, 1977, pág. 126 y ss.).

CANGP CCA

Unidad de medida. Poder adquisitivo Moneda de curso


de la moneda legal

Cambios en los Ninguno Coste histórico


principios contables y prudencia
convencionales

Mantenimiento del En términos de poder En términos


Patrimonio adquisitivo general de activos
inventariados

La diversidad de métodos y procedimientos de corrección del


coste histórico mermaba la comparabilidad de este tipo de informa­
ción entre empresas, así como su misma credibilidad, razón por la
cual determinados organismos contables procedieron a su regulación.
En cuanto a pronunciamientos internacionales sobre el tema,
cabría destacar los siguientes: (PINA MARTINEZ, 1988, pág. 131 y ss.).

IASC (Comité Internacional de Normas Contables)

Este comité recoge la necesidad de presentar información ajusta­


da por inflación en su IAS ns 6, si bien no se pronuncia por ningún
método determinado. En su primera parte realiza una exposición ini­
cial de los métodos contemplados por la doctrina contable para reco­

152
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

nocer los efectos de la inflación en los estados financieros a su coste


histórico. Se limita a señalar que de acuerdo con los objetivos estable­
cidos en su norma na 1, procede al ajuste, bien a nivel general de pre­
cios, o a partir de precios específicos, con el fin de contemplar el con­
tenido informativo de los estados financieros.
Esta IAS fue derogada posteriormente por la IAS n2 125. En este
pronunciamiento recoge como métodos básicos de ajuste el de nivel
general de precios, y el método del coste actual, así como combina­
ciones de ambos. Recogiéndose esta información de forma comple­
mentaria, a menos que se incluya como parte integrante de los estados
financieros principales.

FASB

En noviembre de 1979, este organismo emitió su declaración


número 33, a través de la cual pretendía diseñar un modelo para neu­
tralizar la merma en el contenido informativo de los estados financie­
ros a coste histórico, que suponía la inestabilidad general de precios.
Anteriormente el SEC, en marzo de 1976, había establecido, con
la promulgación del ASR na 190 la incorporación obligatoria para un
determinado número de empresas que cotizaban en Bolsa, de infor­
mación complementaria a los estados financieros a coste histórico,
sobre el precio corriente de reposición de los inventarios e inmoviliza­
dos de la empresa.
El SEAS na 33, mucho más completo que el ASR na 190, vino en
cierta medida a sustituir y complementar lo inicialmente previsto por
el SEC. Este pronunciamiento requiere que la información contable
tradicional se complemente con estados financieros valorados a coste
corriente y a coste histórico en unidad monetaria constante.
Por tanto, este organismo se decanta por la opción de considerar
los ajustes a partir de los cambios en los precios específicos y no a
nivel general de precios.

153
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.

IV. POSTURA DE LA IV DIRECTIVA ANTE LA VALORACION


EN ENTORNOS INFLACIONISTAS

La normativa comunitaria, y siguiendo a VELA PASTOR Y OTROS


(1986, págs. 46-48), considera como modelo básico de valoración con­
table el tradicional del coste histórico. Las valoraciones derivadas de la
aplicación del citado modelo deberán proporcionarse en cualquier
caso, aun cuando se introduzca algún otro método alternativo.
Las normas comunitarias incluyen como principios generales de
valoración aquellos que hay que observar en el caso de valoración,
con vistas a determinar el resultado periódico:
I. Principio de gestión continuada.
II. Principio de continuidad.
III. Principio de prudencia valorativa.
IV. Principio de devengo.
V. Principio de valoración separada de los elementos de las
partidas del activo y del pasivo del balance, y
VI. Principio de identidad entre el balance de apertura
de un ejercicio y el cierre del anterior.

La configuración del modelo básico se completa con la introduc­


ción de un séptimo principio, el del principio de adquisición o coste
de producción, específico del planteamiento tradicional del coste his­
tórico.
El reconocimiento de los ingresos y las ganancias sólo tendrá
lugar cuando se produzca un intercambio. Aun cuando el principio
que introduce esta restricción, denominado principio de realización,
no se enuncia explícitamente en la Directriz, puede considerarse
implícito como corolario del principio de prudencia valorativa.
Como excepción al modelo básico descrito aplicable en principio
con carácter general, los Estados Miembros podrán declarar a la Comi­
sión que se reservan la facultad de introducir modelos de valoración
alternativos, con las siguientes variantes en cuanto al alcance de su
implantación:

154
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

a) Autorizando su implantación, o bien


b) Imponiendo su empleo.
Las características técnico-contables de los modelos cuya posibili­
dad de autorización o implantación contemplamos, conducen a tres
modalidades:
I. Contabilidad en base al coste de reposición aplicable a las
inmovilizaciones materiales de vida limitada, y a Existencias.
II. Contabilidad indexada o ajustada al nivel general de precios,
con vistas a tomar en consideración los efectos de la inflación,
es aplicable a todas las partidas que figuran en las cuentas
anuales, incluidos los capitales propios.
III. Contabilidad en base al coste histórico, con rectificaciones
excepcionales o esporádicas de las valoraciones; de aplicación
a las inmovilizaciones materiales y financieras.

La alternativa menos ambiciosa y técnicamente menos satisfactoria


es la tercera, si bien es la de aplicación más fácil. Por el contrario, la
contabilidad en base al coste de reposición constituye la valoración
más perfecta desde el punto de vista teórico.
La cuarta Directriz no se inclina por ninguna de las soluciones,
dejando total libertad a los Estados Miembros, que en el caso de intro­
ducir algún modelo complementario al histórico, determinen su conte­
nido, sus límites y las modalidades de aplicación.
En cualquier caso, cuando se aplique un modelo alternativo,
deberá mencionarse tal circunstancia en el anexo, poniendo de mani­
fiesto la forma de calcular los valores, y consignándose las partidas
afectadas del Balance y de la cuenta de Resultados.
Como normas concretas sólo se encuentran en la Directriz las
relativas a la reserva de revalorización.
En cualquier caso, la normativa comunitaria considera estas dis­
posiciones de vagas e inconcretas, por la propia dificultad de acuerdo
sobre el tema, por lo que ha dejado constancia, en el texto de la IV
Directriz, de la evidente gravedad del problema. El art2 33.5 especifica

155
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.

que en el transcurso de siete años, se someterá a examen y/o modifi­


cación del artículo que prevé estos criterios alternativos a la adquisi­
ción en “función de la evolución monetaria y económica de la Comu­
nidad”.
Redundando, pues, en la incompatibilidad entre imagen fiel y
ciertos principios contables de general aceptación, podríamos señalar,
de acuerdo con ROCAFORT (1987, pág. 59): “Esta distinción al precio
de adquisición, ha hecho afirmar que la imagen puede producirse bajo
la doble vertiente de imagen fiel a precios de adquisición e imagen
fiel a precios de reposición, atendiendo a la aplicación de uno u otro
criterio en la presentación de los estados financieros”.

V. CONCLUSIONES

1. La imagen fiel debe ser la guía en la elaboración y verificación


de las Cuentas Anuales; los principios y las normas de valora­
ción contable generalmente aceptados serán el instrumento
operativo y básico, siempre y cuando sean compatibles con la
consecución de una representación de la situación real de la
empresa.
2. En casos de inestabilidad monetaria, el principio de imagen fiel
se quiebra con la utilización del principio del valor histórico y
el principio de realización. De esta forma, y de acuerdo con
FERNANDEZ PIRLA (1974, pág. 38): “Toda la formulación con­
table reside en el postulado fundamental de la permanencia en
el patrón monetario de medida, es decir, en la estabilidad
monetaria. Cuando ésta se altera, la Contabilidad pierde su sig­
nificado, su función representativa, y pasa a exponer un con­
junto heterogéneo de valores no comparables entre sí, porque
vienen expresados en distintas unidades monetarias de medida
que están dadas por los diversos poderes de adquisición del
dinero, correspondientes a las fechas en que fueron realizadas
las inversiones”

156
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

3. La información contable se refiere al patrimonio de la empresa


y su transformación en el tiempo, así como el cálculo de los
resultados del período o ejercicio económico. Una serie de
requisitos como son la comparabilidad y la razonabilidad se
pierden en ocasiones, como consecuencia del fenómeno infla-
cionista.
4. Dado que la información contable tradicional puede inducir a
error en ciertas políticas, como política de dividendos y política
de reposición de activos, fijación de precios de venta y, en
general, de cálculo de costes y resultados. Todo ello puede
conducir a procesos de descapitalización de las sociedades y a
su extinción. Por lo anterior, tanto las doctrinas como los distin­
tos organismos profesionales han emitido pronunciamientos y
modelos que incluyan los efectos de la pérdida del poder
adquisitivo en la situación económico-financiera de la empresa,
centrándose básicamente en:
a) Ajustes a la Contabilidad según índices generales de precios.
b) Ajustes a la Contabilidad basados en el coste corriente de los
activos.
c) Métodos combinados.

5. La IV Directiz de la C.E.E. toma en consideración el problema,


dejando libertad a los Estados Miembros a que autorizen la uti­
lización de criterios alternativos al del valor histórico, incluyen­
do los ajustes según índices generales de precios, ajustes según
el coste corriente de los activos y la revaluación de los balan­
ces.

157
IMAGEN FIEL E INFLACION EN LA IV DIRECTIVA DE LA C.E.E.

BIBLIOGRAFIA

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ción contable”. Instituto de Planificación Contable. Madrid, 1984.
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dad. Citado por RIVERO TORRE, P. en : “Los Principios Conta­
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Madrid, 1978.
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de propuestas normativas.” Ponencia presentada al II Congreso
de AECA. Instituto de Planificación Contable. Madrid, 1986.

158
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE
A LA INFLACION EN LOS PAISES DE LA C.E.E.

Manuel Larrán Jorge


Teresa García Valderrama
Profesores del departamento de Economía de la
Empresa. Universidad de Cádiz

1. INTRODUCCION

Como se ha puesto de manifiesto en una comunicación anterior,


el apego tradicional a principios como el de adquisición y realización,
hace que la contabilidad pierda parte de su utilidad, por cuanto la
información suministrada no obedece con rigor al significado de ima­
gen fiel de la realidad económico-empresarial. Es por ello, que tanto
desde el punto de vista doctrinal como de organizaciones profesiona­
les, se hayan propuesto distintas alternativas para solventar el proble­
ma de la inestabilidad monetaria y la pérdida del poder adquisitivo a
la hora de confeccionar estados que nos informen del patrimonio y los
resultados empresariales.
En este trabajo, y a la vista de las distintas soluciones aportadas
en la IV Directiva, se pretende analizar cuáles han sido las reformas
acometidas y sus motivaciones, efectuadas en España y en los países
de nuestro entorno económico.

159
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
F.N TOS PAISES DE LA C.E.E.

2. SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE


A LA INFLACION EN LOS PAISES DE LA C.E.E.

2.1. España

Antes de comentar el entorno legislativo de nuestro país referente


al problema de la inflación y la contabilidad, quisiéramos comentar y
resaltar el papel que ha jugado la Asociación Española de Contabili­
dad y Administración de Empresas (AECA), en cuanto a la elaboración
y difusión de un cuadro normativo contable, si bien una asignatura
pendiente de esta asociación sería efectivamente la de elaborar pro­
puestas sobre normas concretas para llevar a cabo ajustes en la infor­
mación contable tradicional, que corrijan los efectos de la inestabilidad
monetaria en los estados financieros.
Asimismo, tampoco se ha pronunciado excesivamente en la nece­
sidad de llevarlos a cabo, si bien en el Documento n2 1 (Principios y
Normas de Contabilidad en España, pag. 35), en el último párrafo des­
tinado a la exposición del principio del precio de adquisición, expone:
“El valor resultante de la aplicación de este principio se mantendrá en
el Balance mientras aparezca en el activo o el pasivo en cuestión, sin
perjuicio de las modificaciones derivadas de otros principios y de la
posible corrección de la inestabilidad monetaria. Estas modificaciones
deben estar debidamente justificadas, dándose cuenta de ellas, así
como de la motivación e incidencia cuantitativa en el anexo”.
Aunque tímidamente, al menos se reconoce la. posibilidad del
establecimiento de correcciones de la inestabilidad monetaria. No obs­
tante, en otro apartado, al definir las características de la información
contable, señala: “la información contable se expresa en pesetas
corrientes. El supuesto implícito es el de la estabilidad monetaria.
Dada la escasa consistencia de este supuesto, se suelen introducir
correcciones en los datos nominales y basados normalmente en dispo­
siciones legales” (pag. 24).
En el mismo sentido, en su Documento n2 5 (pag. 64), relativo al
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

Inmovilizado Material, y Documento na 7 (pag. 49), relativo al Inmovi­


lizado Inmaterial, contempla la posibilidad de realizar ajustes en su
valoración, debidos a la aplicación de técnicas destinadas a corregir
los efectos de la inestabilidad monetaria y cuando estas normas se
estabilicen.
Es por lo anterior, que AECA, aunque ponga de manifiesto el pro­
blema, se remite como solución a la que adopte la normativa vigente
en cada momento, no pronunciándose sobre la idoneidad de ninguno
de los modelos alternativos al del coste histórico.
De las tres soluciones apuntadas en la IV Directriz, en España se
ha optado, antes y después de la reforma, por la última, correspon­
diente a las revalorizaciones de Inmovilizado.
La normativa que afectaba a la valoración de activos, vigente has­
ta el 31 de Diciembre de 1989, se contenía básicamente en las siguien­
tes disposiciones:
-El arta 104 de la Ley de Sociedades Anónimas, de 17 de julio de
1951, que establecía en su apartado primero que “los elementos
del patrimonio de la empresa que figuran en el Activo, se eva­
luarán al precio de adquisición”.
-El arts 28 apartado 1 de la Ley de Sociedades de Responsabilidad
Limitada, de 17 de julio de 1953, estaba redactado en idénticos
términos que el citado arts 104 de la Ley de Sociedades Anóni­
mas.
-El arts 39 del Código de Comercio establecía, según redacción
dada por la Ley 16/73, que, “sin perjuicio de los establecido en
las leyes especiales, las partidas del balance se valorarán con
arreglo a criterios objetivos que garanticen los intereses de terce­
ros y siguiendo los principios que exigen una ordenada y pru­
dente gestión económica. Habrá de mantenerse una continuidad
en los criterios de valoración, que no podrán ser variados sin
causa razonada”.
-Se ha permitido la actualización de los balances, para corregir
los efectos de la inflación, por las leyes de regularización y de

161
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
EN LOS PAISES DE LA C.E.E.

actualización de balances. La última actualización se autorizó


por la Ley 9/1983 de julio, de Presupuestos Generales de 1983.
-En la cuarta parte del antiguo Plan General de Contabilidad,
aprobada por el Decreto 530/1973, de 22 de febrero, se contenía
el criterio, titulado “Principio de Adquisición”, y se definía del
siguiente modo: “Como norma general, todos los bienes, sean
de activo fijo o circulante, figurarán por su precio de adquisi­
ción, el cual se mantendrá en balance, salvo auténtica reducción
efectiva de su valor... una valoración superior al precio de
adquisición sólo puede admitirse con carácter excepcional, en
casos de indubitable efectividad, y siempre que no constituya
infracción de normas de obligado cumplimiento...”.
-La ley 76/1980 sobre régimen fiscal de las fusiones de empresas,
establece que los balances de todas las sociedades involucradas
en la fusión deben ser objeto de revalorización si ello fuera
necesario, para adecuar los valores contables a la ecuación de
canje.

Mención especial hemos de hacer a las leyes de regularización de


balances, que al igual que en otros países de nuestro entorno, han
sido utilizadas con bastante frecuencia en nuestro país. Se utilizaron
ocho veces en 22 años, en concreto en los ejercicios 1961, 64, 73, 77,
79, 80, 81 y 83, pero desde hace más de siete años dejaron de utilizar­
se, pese al deterioro del poder adquisitivo en este período de tiempo.
Cuatro han sido las finalidades perseguidas a través de la regulari­
zación o actualización de balances (CASTELLANO Y PEREIRA, 1990,
pág. 20).
1. Ajustar los valores contables de los diferentes elementos patri­
moniales a un valor actualizado o al precio de mercado, según
los casos.
2. Conseguir una determinación más adecuada de los costes rea­
les de la empresa, ya que las amortizaciones de los bienes de
inmovilizado que hayan sido objeto de regularización o actuali­

162
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

zación, al girar en el futuro sobre los nuevos valores regulariza­


dos serán superiores a los que se practicaban con anterioridad,
con lo cual servirán para imputar como costes unas cuantías
más aproximadas de la verdadera depreciación experimentada
por los mismos.
3. Acomodar el gravamen de las plusvalías por el Impuesto de
Sociedades, eliminando de las mismas las que provengan de
variaciones puramente monetarias.
4. Si bien las tres motivaciones estuvieron implícitas, tanto en las
leyes de actualización como de regularización, la afloración de
elementos patrimoniales ocultos o la eliminación de partidas
ficticias y sus correspondientes efectos fiscales, estuvieron pre­
sentes en las regularizaciones de 1961, 64, 73 y 77.

En cuanto al ámbito de aplicación, podríamos decir que las actua­


lizaciones de valores de los años 79, 80 y 81, se limitó a los bienes de
Inmovilizado Material.
Además, la actualización del año 79 se aplicó únicamente a los
bienes situados en territorio español, mientras que la del año 1980 fue
sólo de aplicación a la actualización de activos situados en el extran­
jero’; por su parte, la actualización de valores contenidos en la Ley de
Presupuestos Generales del Estado de 1981, se aplicó tanto a los acti­
vo fijos materiales situados en España como en el extranjero.
En cambio, en las correspondientes disposiciones aprobadas en
los años 1961, 64, 73 y 83, la actualización de valores comprendió, no
sólo el Inmovilizado Material, incluido en territorio nacional, sino tam­
bién los valores mobiliarios de renta variable.
En cuanto a la regularización de los balances propiamente dicha,
esto es, a la posibilidad de aflorar elementos patrimoniales ocultos y
de eliminar partidas ficticias, es de señalar que tan sólo fue autorizada
en las normativas de esta naturaleza establecidas en los años 1961, 64 y
73, así como que figuró incluida como uno más de los aspectos en que
consistió la regularización voluntaria de la situación fiscal del año 77.

163
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
EN LOS PAISES DE LA C.E.E.

En cuanto a la técnica de actualización utilizada, ha consistido


siempre en aplicar unos coeficientes de depreciación monetaria expe­
rimentada por los bienes susceptibles de regularización. Tales coefi­
cientes se aplicaban tanto al valor contable por el que figuraba cada
elemento del activo en el balance, en función del año en que el mis­
mo se adquirió, como, en su caso, al importe de sus amortizaciones,
resultando un nuevo valor neto actualizado, que al compararlo con el
antiguo valor neto a precios históricos deparaba, por diferencia, la
plusvalía de actualización del correspondiente bien. En relación con
los valores mobiliarios de renta variable, el criterio de actualización
empleado en las ocasiones en que la misma resultó posible, fue el
precio de mercado.
En definitiva, en cuanto a la situación actual, podríamos resumirla
en lo siguiente:
-El arts 106 b/3 de la Ley 19/89 expone:
“Deberá indicarse en la Memoria, con la debida justificación, el
importe de las correcciones de valor excepcional de los elemen­
tos del activo inmovilizado que sean debidas solamente a la
aplicación de la legislación fiscal”.
-El Plan General de Contabilidad de 1990, en la primera parte
referente a los principios contables, y en concreto cuando se
refiere al principio del precio de adquisición, expone:
“El principio del precio de adquisición deberá respetarse siempre,
salvo cuando se autorice, por disposición legal, rectificaciones al
mismo; en este caso, deberá facilitarse cumplida información en
la Memoria”.

En resumen y a modo de conclusión, podríamos decir, y de


acuerdo con ILLUNDAIN (1990, pág. 18):
-Antes de la reforma, la obligación de valorar por el precio de
adquisición, implicó la prohibición de las revalorizaciones, salvo
las que estuviesen amparadas en leyes de actualización (deroga­
ciones temporales de la norma general) o se produjesen en un
proceso de fusión.

164
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

-Después de la reforma, sólo están permitidas las revalorizaciones


en las fusiones, aunque únicamente tienen carácter obligatorio
las que se produzcan en una fusión protegida. Cabe no obstan­
te, y aún lo está demandando el sector empresarial en los últi­
mos tiempos, que en el futuro se aprueben leyes de actualiza­
ción al amparo del art2 33 de la IV Directiva.

En este sentido, se ha anticipado la Diputación de Vizcaya con la


elaboración de una Norma sobre actualización de Balance, basada en
la anterior Norma Foral 11/1984, de 27 de diciembre, que, en su caso,
habrá de permitir la actualización de valores de inmovilizado a 31 de
diciembre de 1990. Esta norma en la actualidad, al parecer, está
pendiente de negociación con el Gobierno del Estado. (MUÑOZ, R.
1991).
-Las revalorizaciones voluntarias constituyen infracciones al prin­
cipio del precio de adquisición, antes y después de la reforma
de la legislación mercantil.

En lo referente a empresarios que no adopten esas formas, la


situación ha cambiado, ya que antes eran factibles las revalorizaciones
voluntarias cuando existiese causa razonable, mientras que, tras la
reforma de la legislación mercantil, la normativa sobre revalorización
es idéntica a la expuesta para las Sociedades Anónimas y de Respon­
sabilidad Limitada.
Eñ cualquier caso, conviene señalar que el proceso de regulariza-
ción de balances, si bien tiene la ventaja de actualizar valores conta­
bles, permitiendo una dotación adecuada de las amortizaciones y evi­
tando así en buena parte el proceso de descapitalización de la empre­
sa como consecuencia de la inflación a través del cálculo adecuado de
los costes reales, presenta algunos inconvenientes: (RIVERO TORRE,
1988, págs. 65-67)
a) Normalmente actúa con retraso, es decir, una vez que la infla­
ción ya ha producido al menos parte de los efectos nocivos.

165
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
F.N LOS PAISES DE LA C.E.E.

b) Si el proceso de inflación continúa, la regularización se trans­


forma en un proceso continuo; de no ser así, no consigue eli­
minar los efectos de la misma.
c) Los índices de revalorización autorizados suelen estar sujetos a
los límites que imponen las posibilidades del fisco, que renun­
cian a los ingresos por impuestos correspondientes, que a la
auténtica depreciación monetaria ocasionada por la inflación.

Siguiendo a TUA PEREDA (1986, pág. 592 y ss.), vamos a expo­


ner a continuación la situación en otros países de la C.E.E.:

2.2. Francia

La armonización legislativa se ha llevado a cabo mediante la Ley


n2 83-353 de 30 de Abril (Jounal Officiel de la Republique Française de
3 de mayo), que reforma la legislación con incidencia en la Contabili­
dad, como era el Código de Comercio, Ley de Sociedades Comerciales
de 24 de julio de 1966, Ley de 31 de diciembre de 1970 sobre régimen
aplicable a las sociedades civiles que acuden al ahorro público, Ley
de quiebras y situaciones similares de 13 de julio de 1967, así como
algunas otras disposiciones.
Antes de la aplicación de IV Directriz, el sistema valorativo fran­
cés estaba caracterizado por el apego de la legislación mercantil al
coste histórico, si bien desde época temprana se han permitido regula-
rizaciones de balances, con exención fiscal, que en algunos casos,
tales como las leyes de 1977 y 1978, fueron obligatorias para las gran­
des empresas y para las sujetas a cotización oficial.
La nueva legislación contable francesa no altera en absoluto esta
situación, por lo que Francia se acoge exclusivamente a la tercera de
las alternativas propuestas por el arts 33 de la IV Directriz: la revalua­
ción periódica de balances, aplicable a las inmovilizaciones materiales
y financieras.

166
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

2.3. Alemania

Al objeto de armonizar la legislación alemana con el ordenamien­


to comunitario, el gobierno federal presentó tres proyectos: año 1980,
81 y 82.
A pesar de que Alemania es la cuna de tesis valorativas tales
como las de SCHMALEMBACH y SCHMIDT, nacidas en épocas de
mayores tensiones inflacionistas, la preocupación actual por mantener
bajas cotas de crecimiento del índice general de precios, aun como la
creencia de que los ajustes contables por inflación pueden a su vez
tener efectos inflacionistas, llevan al ordenamiento jurídico alemán a
mantener el sistema actual de estricta adherencia al principio del coste
histórico, no habiéndose acogido a ninguna de las excepciones previs­
tas en el arta 33 de la IV Directriz.

2.4. Italia

La única manifestación existente al respecto es la “Legge delega al


gobernó (ns 250 a) per 1‘attuazione de la IV Direttiva”, aprobada el 16
de julio de 1980 por el Senado.
Junto a la práctica del criterio valorativo tradicional, Italia ha pro­
mulgado algunas leyes de regularización de balances, de carácter fis­
cal, entre las que merece citarse la de 2 de Diciembre de 1975.
Con la adaptación a la normativa comunitaria no se va a registrar
ningún cambio en relación con las reglas de valoración, ya que el pro­
pio Parlamento en su “Legge delega”, excluye la posibilidad de adop­
tar algunas excepciones previstas en la IV Directriz, como no sea la
regularización fiscal de balances.

2.5. Dinamarca

La adaptación a la IV Directriz se realiza el TI de mayo de 1981,


con la “Lov om visse selskabers”, publicada el 10 de junio de 1981 y

167
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
EN LOS PAISES DE LA C.E.E.

que entró en vigor para los ejercicios que comenzaron a partir del 1
de Febrero de 1982.
Las prescripciones actualmente contenidas en la Ley Contable, en
cuanto afectan a los propósitos que aquí nos ocupan, son las siguien­
tes:
-El criterio del precio de adquisición o coste de producción sigue
siendo el principio básico de valoración para activos fijos y cir­
culantes.
-Se permite la revalorización del activo fijo material y del finan­
ciero si el aumento del valor se estima de naturaleza permanen­
te. En este caso la amortización, así como otras correcciones
valorativas, deben practicarse sobre el precio revaluado. A conti­
nuación se establecen reglas sobre la reserva de revalorización,
similares a las contempladas por la IV Directriz.
-Se permite la valoración de las existencias a un precio no mayor
que el de reposición.

Con respecto a las excepciones contempladas en el Arte 33 de la


IV Directriz, la Ley Contable danesa:
-Aplica parcialmente la excepción 1.a), permitiendo la utilización
del coste de reposición para las existencias, pero no para las
inmovilizaciones materiales cuya utilización tenga un límite tem­
poral. Hay que señalar aquí que para las existencias, al permitir
valores no superiores al coste de reposición, se admiten postu­
ras intermedias entre este último y el de adquisición.
-Hace uso omiso a la excepción l.b), que permite la utilización
del coste de reposición.
-Adopta en su totalidad la excepción l.c), relativa a la revaloriza­
ción del inmovilizado material y financiero.

2.6. Bélgica
i

La pieza legislativa básica de adaptación a la IV Directiva es la

168
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

“Loi relative a la Comptabilité et aux comptes annuels des entreprises”,


promulgada el 17 de julio de 1975, y posteriores disposiciones que la
amplían.
El Real Decreto de 8 de Octubre de 1976, establece como regla
general la valoración según el precio de adquisición o coste de pro­
ducción, conceptos respectivamente definidos en los artículos 21 y 22
de dicho Decreto. Al mismo tiempo contempla las siguientes excep­
ciones posibles:
-La revalorización de los activos fijos, tanto materiales como
inmateriales, así como el Inmovilizado Financiero.
-La utilización del coste de reposición en el Inmovilizado material
cuya utilización tenga un límite temporal y en las existencias.

Por tanto, la posición de la legislación contable belga, en relación


con las excepciones al coste histórico previstas por el artfi 33 de la IV
Directriz, es la siguiente:
-Adopción de la excepción 1.a), relativa al coste de reposición,
con el mismo alcance a los contemplados en el texto comunita­
rio.
-La utilización de la excepción l.b), relativa a la valoración en
base a una contabilidad ajustada al nivel general de precios.
-Adopción de la excepción l.c), que permite la revalorización de
activos, si bien añadiendo el Inmovilizado Inmaterial al activo
fijo material y al Inmovilizado Financiero, contemplados en la IV
Directriz.

2.7. Gran Bretaña

Gran Bretaña y Holanda, junto con Irlanda, país este último que
no hemos incluido, pero que es perfectamente equiparable al primero
de ellos, constituye un bloque de ordenamientos jurídicos y contables,
con peculiaridades diferentes al resto de los países de la C.E.E., pre­
sentando las siguientes características:

169
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
EN LOS PAISES DE LA C.E.E.

-Flexibilidad normativa, con regulación que se supedita decidida­


mente al cumplimiento de los objetivos de los estados financie­
ros.
-Ausencia de interrelación entre los ordenamientos fiscal y mer­
cantil.
-Preocupación por las necesidades informativas del usuario, espe­
cialmente del inversor bursátil.

La Companies Act de 1981, de 30 de octubre, es la encargada de


la armonización de Gran Bretaña con la IV Directriz de la C.E.E.
El sistema de valoración previsto por la Companies Act de 1981
está en consecuencia orientado a permitir a las empresas el mayor
número posible de alternativas, y en especial a otorgar soporte jurídi­
co a la utilización del coste de reposición y a la práctica de revaluar
ciertos activos.
De acuerdo con la SCHELUDE 1 de la Companies Act de 1981, el
coste histórico es la norma general, aunque permite sistemas alternati­
vos basados tanto en las revalorizaciones como en la utilización del-
coste de reposición o en otros procedimentos, siempre que se cumpla
la condición en los estados financieros o en los anexos a los mismos,
las partidas afectadas y los criterios utilizados, así como los valores
históricos correspondientes a dichas partidas, en su defecto, la diferen­
cia entre el valor histórico y el valor utilizado. Esta última obligación
es aplicable asimismo a la dotación a las amortizaciones.
Por tanto, al adecuarse a la IV Directriz, la Companies Act. de
1981 adopta la siguiente posición frente al art2 33 del texto comunita­
rio.
1. Permite la alternativa 1.a), ampliando la utilización del coste de
reposición a los inmovilizados inmateriales, con excepción del
“goodwill” y los activos circulantes de carácter financiero, a la
vez que no parece imponer la condición de que los activos
fijos valorados de este modo sean de utilización temporal.
2. No contempla explícitamente la opción l.b), a causa probable­

170
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

mente de que el sistema de contabilidad basado en el nivel


general de precios ha sido abandonado por los pronunciamien­
tos profesionales, aunque fue el recomendado en un primer
momento.
3. Utiliza asimismo la alternativa l.c), aplicándola a las mismas
partidas previstas por la IV Directriz: Inmovilizado Material y
Financiero.

2.8. Holanda

La legislación holandesa, en relación con el art2 33 de la IV Direc­


triz:
-Autoriza la utilización del coste de reposición, sin expresión de
las partidas a las que se aplica.
-Autoriza la revaluación del Inmovilizado Material y Financiero,
en línea con la posibilidad l.c) del art2 33, añadiendo las exis­
tencias a estas masas patrimoniales.
-Imponer la actualización del activo, por exigencias del principio
de imagen fiel, sin alusión a las partidas a las que debe aplicarse
este requisito, por lo que puede entenderse que cualquier activo
es susceptible de ser incluido en este precepto.

3. CONCLUSIONES:

I. En resumen, y siguiendo a TUA (1986, pág. 621), los países


miembros han reaccionado de la siguiente forma:
• Un primer grupo de ellos mantiene un sistema legalista, su ape­
go al coste histórico, sin hacer posibles otras soluciones, como
no sea la revalorización de activos. Se trata de países con un
buen grado de influencia del ordenamiento fiscal en los esta­
dos financieros, con un sistema contable orientado a la distri­
bución de beneficios y a la protección de acreditar, por encima
del objetivo de ofrecer información a los usuarios. España,
Francia, Alemania e Italia pertenecen a este bloque.

171
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
EN LOS PAISES DE LA C.E.E.

• Un segundo grupo está constituido por los países con mayor


orientación a la comunicación de la información al usuario, sin
interferencias de naturaleza fiscal, bajo el principio de imagen
fiel. Estos países, Gran Bretaña, Holanda e Irlanda, introducen
o mantienen el coste de reposición en su legislación mercantil.
• Por último, existe un bloque intermedio cuyo sistema contable
está más próximo al primero de estos grupos, pero que opta
por soluciones más propias del segundo de ellos.
II. Si bien los países de la C.E.E. han adoptado distintas solucio­
nes, no hay unanimidad en las mismas, encaminándose con
mayor frecuencia a la última opción de revaluación de balan­
ces.
III. Aun a pesar de la difusión doctrinal del tratamiento contable
de la inflación, no ha existido un fuerte eco de dichas solucio­
nes en la profesión contable, salvo en países de elevadas tasas,
y por ello, quizás, motivado por lo siguiente:
• El coste de implantación del modelo.
• La información presentada puede confundir al usuario, por lo
que supone una nueva forma de lenguaje económico y finan­
ciero.
• Las dificultades en la disposición periódica y fiable de índices
apropiados.
• Por otra parte, hay quien opina que el reconocimiento contable
de la inflación origina más inflación. (VALLVERDU CALAFELL,
1986, pág. 629, y ss.).
IV. No nos parece oportuno el sistema de actualización esporádi­
ca y asistemática de los activos, ya que esta práctica, por su fal­
ta de rigor, difícilmente puede contribuir a que las empresas
ofrezcan una imagen fiel de su patrimonio, situación financiera
y resultados.
V En nuestro país, ha sido la opción anterior la única seguida en
el sentido de corregir los efectos de la inflación en los estados
financieros, con una finalidad más fiscal que económico-finan­

172
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

ciera. En la actualidad, parece ser que el Ministerio de Econo­


mía y Hacienda está preparando una nueva ley de actualiza­
ción, orientada básicamente a los activos, permitiéndose la
afloración de activos ocultos, como anteriores leyes de regulari-
zación.
VI. De acuerdo con VELA PASTOR Y OTROS (1986, págs. 99-100),
RODRIGUEZ FIGUEROA y OTROS (1986, pág. 483 y ss.), aun­
que España no sea un país con tasas elevadas de inflación, se
hace necesario, la aplicación de una normativa concreta al res­
pecto, y que, en general, se ha de basar en lo siguiente:
• Ser un método de fácil aplicación, por lo que al menos, en
unas primeras etapas, será preferible renunciar a planteamien­
tos demasiado sofisticados, en aras a una efectiva implantación
del modelo.
• Si bien los primeros optan por la solución de ajuste de las cifras
contables al coste corriente de los activos, los segundos reco­
miendan la indicación de los estados contables.
• Limitar su aplicación a determinadas empresas.
• Los estados financieros ajustados por los efectos de la inflación
se configuran como una información complementaria de los
que se formulan con el sistema de coste histórico y que se
materialicen:
-Balance de situación ajustado.
-Efectos de la inflación complementarios sobre la cuenta de
resultados.
-Notas a los estados financieros ajustados, como parte integran­
te del mismo.
Se destacan en la determinación del resultado económico
ajustado al efecto de la inflación, causas derivadas de:
-Posición monetaria de la sociedad.
-Amortización en función de valores brutos ajustados.
-Coste de las ventas atendiendo a valores próximos a la
reposición.

173
SOLUCIONES CONTABLES ADOPTADAS FRENTE A LA INFLACION
EN LOS PAISES DE LA C.E.E,

-Análisis de efectos inducidos en los resultados excepcio­


nales o extraordinarios.
-Otros efectos derivados de partidas no ajustadas específi­
camente.

BIBLIOGRAFIA:

AECA: Documento n2 1: “Principios y Normas de Contabilidad en


España”. Madrid, 1986.
AECA: Documento n2 5: “Principios contables para el Inmovilizado
Material. Madrid, 1981.
AECA: Documento n2 7: “Principios contables para el Inmovilizado
Inmaterial y Gastos Amortizables”. Madrid, 1983.
CASTELLANO REAL, F.; Y PEREIRA RODRIGUEZ, J.J.: “Regularización
de balances: experiencia y significado”. Partida Doble, n2 4. Sep­
tiembre 1990.
ILLUNDAIN S.: “Las revalorizaciones desde su doble perspectiva con­
table-mercantil y fiscal”. Partida Doble, n2 4. Septiembre 1990.
MUÑOZ RAMIREZ, R.: “La imagen fiel y la inflación”. Comunicación
presentada en el IV Encuentro de profesores universitarios de
Contabilidad. Santander. Mayo 1991-
RIVERO TORRE, P.: “Análisis de Balances y Estados Complementarios”
PIRAMIDE. Madrid, 1988.
RODRIGUEZ FIGUEROA, W.; GIBAJA NUÑEZ, J.; Y YEBRA CENBO-
RAIN, R.O.: “Propuesta de una norma contable española actual
sobre inflación”. Comunicación presentada al II Congreso de
AECA, Instituto de Planificación Contable. Madrid, 1986.
TUA PEREDA, J..- “Derecho Mercantil Europeo y ajustes por Inflación”.
Comunicación presentada al II Congreso de AECA. Instituto de
Planificación Contable. Madrid, 1986.
VALLVERDU CALAFELL, J.: “La Contabilidad como posible factor de
Inflación”. Comunicación presentada al II Congreso de AECA.
Instituto de Planificación Contable. Madrid, 1986.

174
TERESA GARCIA VALDERRAMA
MANUEL LARRAN JORGE

VELA PASTOR, M.; MONTESINOS JULVE, V.; Y SERRA SALVADOR.:


“Efectos de la Inflación sobre la información contable: Examen
de propuestas normativas.” Ponencia presentada al II Congreso
de AECA. Instituto de Planificación Contable. Madrid, 1986.

175
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS
DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS CONTABLES
EN LA CEE: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

Ma Yolanda Calzado Cejas


Profesora del Departamento de Economía
de la Empresa de la Universidad de Cádiz
INTRODUCCION

Según Willy Dober, la función primordial del auditor externo es la


de proporcionar credibilidad a la información financiera. Al garantizar
que la entidad sometida a auditoría se ajusta a las exigencias de los
principios de contabilidad generalmente aceptados y a los requisitos
de la ley, el auditor proporciona un grado de protección adicional a
quienes tienen relaciones con la entidad. Ahora bien, el auditor por sí
solo no puede proteger a todo el mundo. Mucho depende de los prin­
cipios contables y de las disposiciones legales que rigen la prepara­
ción de los estados financieros, y otro factor crucial es el grado en que
los estados financieros y el informe del auditor sobre los mismos se-
hacen públicos y se ponen a disposición de quienes tienen interés
sobre ellos. Todas son materias que en gran medida vienen determina­
das por la ley, y ésta es la razón de que la evolución de las legislacio­
nes nacionales resulte de tanta importancia para la profesión (1).

(1) Dober, W.: “La auditoría en un entorno internacional”. Recogido en la monografía


número 7 de AECA: “Contabilidad y Auditoría en España ante la CEE”. Madrid,
1986. Págs. 155-156.

177
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS
CONTABLES EN LA C.E.E.: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

La necesidad de que la auditoría externa independiente sea enco­


mendada a personal altamente preparado y especializado, y su
correlativa exigencia de establecer un riguroso mecanismo de
selección para la habilitación para el cargo de controlar continua­
mente su formación, deriva, de una parte, de la complejidad del
mundo económico financiero actual sobre el que tendrá que
actuar el auditor y, de otra, de la trascendencia de la función que
la sociedad le encomienda desempeñar, muy próxima a una fun­
ción de carácter público, dada su condición de garante de los
intereses de multitud de personas que confluyen en torno a un
gran número de empresas modernas (2).
La reciente integración de España en las Comunidades Europeas
aconseja potenciar al máximo la transparencia informativa, para lo
cual, la Ley 19/1988 de 12 de julio, de Auditoría de Cuentas, vendrá a
cubrir un relativo vacío legal existente en nuestro Ordenamiento Jurí­
dico, además de equiparar la empresa española a las de la CEE, revir­
tiendo todo ello en un mejor funcionamiento de la economía de mer­
cado.

VIII DIRECTRIZ DE DERECHO DE SOCIEDADES

Las directrices que tienen una importancia especial para la profe­


sión de auditor serían la Cuarta, Séptima y Octava; las dos primeras,
por los requisitos contables y de auditoría introducidos, y la última
porque afecta directamente a las normas sobre educación, capacita­
ción y cualificación de los auditores.
La Octava Directriz del Consejo, de 10 de abril de 1984, sería la
Directriz sobre la autorización de las personas encargadas de llevar a
cabo el control legal de los documentos contables. Concretamente, la

(2)Cea García, J.L.: “La Formación profesional para la habilitación oficial del auditor
independiente: aplicación de la normativa de la CEE a España”. Recogido en la
monografía número 7 de AECA. Op. cit. Pág. 189-

178
M.8 YOLANDA CALZADO CEJAS

Directriz recoge los requisitos que deben reunir las personas encarga­
das del control legal de las cuentas establecidas según las citadas ante­
riormente Cuarta y Séptima directrices, con el fin de garantizar la cali­
dad del proceso de certificación de los estados contables (3).
La presente Directriz no exige los mismos procedimientos de
habilitación para los “expertos” a los que se refieren la Segunda, Ter­
cera y Sexta directrices. La Segunda Directriz se ocupa de la constitu­
ción de las sociedades y de las normas sobre capital y dividendos, y
los expertos pueden ser convocados para que se informen sobre las
aportaciones en especie a cambio de las cuales emiten sus acciones.
La Tercera Directriz trata de las fusiones de sociedades anónimas coti­
zadas en Bolsa, y se exige la presencia de los expertos para que infor­
men a los accionistas sobre las estipulaciones previstas en determina­
dos acuerdos de fusión. La Sexta Directriz trata de la desmembración
de las sociedades anónimas cotizadas en Bolsa, y en tal contexto el
papel de los expertos es informar sobre ciertos aspectos de tales divi­
siones (4).
En primer lugar, vamos a determinar el ámbito de aplicación de la
Octava Directiva (Art. 1, VIII Directriz). Las medidas de coordinación
se aplicarán a las disposiciones legislativas, reglamentarias y adminis­
trativas de los Estados miembros, relativas a las personas encargadas
de efectuar:
a) La auditoría legal de las cuentas anuales de sociedades, así
como la verificación de la concordancia del informe de gestión
con las cuentas anuales, en la medida en que ambas se impon­
gan por el Derecho Comunitario.
b) La auditoría legal de las cuentas consolidadas de los grupos de
empresas, así como la verificación de la concordancia de los

(3) Salustro, E.: “La Octava Directriz de la CEE”. Recogido en la monografía número 7
de AECA. Op. cit. Pág. 181.
(4) Dober, W.: “La auditoría en un entorno internacional”. Recogido en la monografía
número 7 de AECA. Op. cit. Pág. 164.

179
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS
CONTABLES EN LA C.E.E.: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

informes de gestión consolidados con las cuentas consolida­


das, en la medida en que una y otra se exijan por el Derecho
Comunitario.
Dichas disposiciones han de estar promulgadas antes del 1 de
Enero de 1988. Sin embargo, los Estados miembros han podido diferir
la puesta en vigor hasta el 1 de Enero de 1990.
Una vez definido el campo de aplicación, pasaremos a presentar
los objetivos a conseguir con la presente Directriz.-
I) Armonizar los niveles de cualificación de las personas que ten­
gan a su cargo la auditoría legal de las cuentas en todos los
Estados miembros.
II) Asegurar la independencia y honorabilidad de los auditores (5).

HABILITACION PROFESIONAL DEL AUDITOR

Los Estados miembros han de poder habilitar no sólo a personas


físicas, sino también a sociedades de auditoría, tanto si se trata de per­
sonas jurídicas o de otro tipo de sociedades y asociaciones.
Las disposiciones de la VIII Directriz abarcan básicamente dos
regímenes de habilitación: el GENERAL y el ESPECIAL, este último ten­
dente a posibilitar el acceso a quienes, no reuniendo los requisitos del
régimen general, pudieran haber ejercido de hecho actividades profe­
sionales durante determinado número de años y en determinadas con­
diciones, siempre previo examen de aptitud profesional ordinario (6).
Según el Art. 4 de la VIII Directriz, la habilitación de las personas
físicas en el régimen general exige que el candidato, con un nivel pre­
vio al de entrada en la Universidad para el país respectivo, haya cursa­
do un programa de enseñanza teórica, llevado a cabo una formación

(5) Salustro, E.: “La VIII Directriz de la CEE”. Recogido en la monografía número 7 de
AECA. Op. cit. Pág. 181.
(6) Ces García, J.L.: “La formación profesional para la habilitación oficial”. Recogido
en la monografía número 7 de AECA. Op. cit. Págs. 190-191.

180
M.» YOLANDA CALZADO CEJAS

práctica y haber superado un examen de aptitud profesional de nivel


equivalente a la finalización de estudios universitarios, organizado o
reconocido por el Estado.
Las materias de referencia de los conocimientos teóricos vienen
recogidas en el Art. 6 de la Directriz de la CEE.
Según el mencionado artículo, en la medida en que tenga rela­
ción con la auditoría, el candidato debe manejar aspectos sobre:

-derecho de sociedades.
-derecho concursal y de procedimientos similares.
-derecho fiscal.
-derecho mercantil y civil.
-derecho del trabajo y de Seguridad Social.
-sistemas de información e informática.
-economía de la empresa, economía política y economía
financiera.
-matemáticas y estadística.
-principios fundamentales de gestión financiera de empresas.

Con anterioridad a la aprobación de la presente directiva, existie­


ron discusiones en el seno del Grupo de Expertos Contables (G.E.C.)
muy difíciles, largas y profundas, en cuanto a la elección de las mate­
rias que forman el contenido del examen teórico-práctico. El origen de
los problemas estaba en que algunas delegaciones rechazaban la idea
según la cual el auditor debía ser, en primer lugar, un experto en
Derecho. Precisamente fue el punto de vista económico (frente al jurí­
dico) el que prevaleció, poniendo de manifiesto que las diferentes
materias de índole jurídica se mantienen en la lista en la medida en que
tienen relación con la auditoría de cuentas, y no por sí mismas (7).

(7) Salustro, E. “La Octava Directiva de la CEE”. Recogido en la monografía número 7


de AECA. Op. cit. Pág. 183.

181
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS
CONTABLES EN LA C.E.E.: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

Es importante saber que las personas que hayan superado un


examen universitario o equivalente, posean títulos universitarios o
similares relativos a una o varias materias de las indicadas anterior­
mente, quedarán dispensadas de la prueba de conocimientos teóricos
relativos a las materias que ya hayan sido sancionadas por dicho exa­
men o por aquellos títulos. Además, los Estados miembros podrán
prever que los poseedores de diplomas universitarios o equivalente
relativos a una o varias materias de las anteriores, quedan dispensados
de la prueba tendente a demostrar la capacidad de aplicar los conoci­
mientos teóricos a la práctica sancionada por un examen o por un
diploma reconocido por el Estado. (Art. 7, VIII Directriz de la CEE.)
Una vez definido el aspecto teórico, es importante describir las
condiciones que debe cumplir el aspecto práctico.
Se necesitará llevar a cabo un período deformación práctica de al
menos tres años, relativo a auditoría de cuentas individuales y consoli­
dadas o de estados financieros análogos.
La formación práctica deberá llevarse a cabo al menos durante
dos años, con una persona habilitada. (Art. 8, VIII Directriz de la CEE.)
Como excepción a lo citado anteriormente, según el Art. 9 de la
VIII Directriz de la CEE, los Estados miembros podrán habilitar para el
ejercicio de la auditoría legal a personas que no cumplan los requisi­
tos relativos al nivel universitario previo y a la formación teórica,
pudiendo ser sustituido por periodos más largos de experiencia profe­
sional. En estos casos se debe justificar:
-haber ejercido durante 15 años actividades profesionales que les
hayan permitido adquirir una experiencia suficiente en los ámbi­
tos financiero, jurídico y contable, y que además superen el exa­
men de aptitud profesional.
-haber ejercido durante 7 años actividades profesionales en
dichos ámbitos, haber seguido la formación práctica y el exa­
men de aptitud profesional.

Después de haber definido los requisitos establecidos en la VIII

182
M.a YOLANDA CALZADO CEJAS

Directriz para la habilitación de personas físicas, presentamos las parti­


cularidades al respecto en la regulación española.
La legislación que regula la auditoría en España queda recogida
en la ley 19/1988 de 12 de julio de Auditoría de Cuentas, desarrollada
dicha ley con el Reglamento de Auditoría aprobado por el Real Decre­
to 1636/1990, de 20 de diciembre, donde queda regulado el ejercicio
de la profesión adaptándose a la VIII Directiva de la CEE.
Los requisitos que en nuestra legislación deben cumplir las perso­
nas físicas para poder ejercer la auditoría (según Art. 7 de la ley
19/1988 de 12 de julio de Auditoria de Cuentas), son los siguientes:
-Ser mayor de edad.
-Tener nacionalidad española o la de alguno de los miembros de
la CEE.
-Carecer de antecedentes penales por delitos dolosos.
-Haber obtenido la correspondiente autorización del Instituto de
Contabilidad y Auditoría de Cuentas. Dicha autorización se con­
cede a quienes reúnan las siguientes condiciones:
-Haber obtenido una titulación universitaria.
-Haber seguido programas de enseñanza teórica y adquirido una
formación práctica.
-Haber superado un examen de aptitud profesional organizado
y reconocido por el Estado.

Los requisitos de formación práctica cumplen las mismas condi­


ciones que la VIII Directriz, así como el examen de aptitud profesio­
nal, quedando dispensado en dicho examen de las materias que ya
haya cursado el candidato.
En nuestro país, también existe un régimen especial de habilita­
ción para aquellas personas que no tengan titulación universitaria,
pero hayan cursado los estudios u obtenido títulos que faculten para
el ingreso en la Universidad, hayan adquirido la requerida formación
práctica con un período mínimo de 8 años en trabajos realizados en el
ámbito financiero y contable, especialmente referidos al control de

183
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS
CONTABLES EN LA C.E.E.: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

cuentas anuales, cuentas consolidadas y estados financieros análogos,


de los cuales al menos 5 años hayan sido realizados con persona habi­
litada para la auditoría de cuentas y en ejercicio de esta actividad. (Art.
25, Reglamento de Auditoría).
Tras haber analizado los requisitos de habilitación para personas
físicas, presentamos las condiciones para las sociedades de auditoría
en la CEE y en España.
Las sociedades de auditoría, para ser habilitadas en el ejercicio de
la auditoría legal han de cumplir los siguientes requisitos, según Art. 2
de la VIII Directriz de la CEE:

-Las personas físicas que en nombre de la sociedad realicen dicha


actividad, cumplan las condiciones que se indican en la Directi­
va.
-La mayoría de los derechos de voto se posea por personas físi­
cas o por otras sociedades de auditoría que cumplan al menos
las condiciones de la Directiva.
-La mayoría de los miembros de los órganos de administración o
de dirección de la sociedad de auditoría esté constituida por
personas físicas o por otras sociedades que cumplen las condi­
ciones de la Directiva.

En España, según art. 10 de la ley 19/1988 de Auditoría de Cuen­


tas, podrán constituirse sociedades de auditoría de cuentas aquellas
que cumplan los siguientes requisitos:
-Que todos los socios sean personas físicas.
-Que la mayoría de los socios sean auditores de cuentas y Ies
corresponda la mayoría del capital social y de los derechos de
voto.
-Que la mayoría de los administradores y directores de la socie­
dad sean socios auditores de cuentas, debiendo serlo, en todo
caso, el administrador único, en sociedades de este tipo.
-Que se inscriban en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas.

184
M.a YOLANDA CALZADO CEJAS

HABILITACION EN OTRO ESTADO MIEMBRO

La VIII Directriz, en su Art. 11, indica que las autoridades de un


Estado miembro podrán habilitar a personas que hayan obtenido en
otro Estado miembro la totalidad o una parte de los requisitos necesa­
rios, siempre que cumplan las condiciones siguientes:
-Sus calificaciones son consideradas, por las autoridades compe­
tentes, equivalentes a las requeridas, en virtud del derecho de
este Estado miembro de acuerdo con la presente Directriz.
-Hayan superado pruebas de los conocimientos jurídicos requeri­
dos en este Estado miembro para el control legal de los docu­
mentos a auditar. Las autoridades de este Estado miembro pue­
den no imponer esta prueba, cuando juzguen suficientes los
conocimientos jurídicos.
-Las autoridades de los Estados miembros sólo otorgarán la habi­
litación a personas honorables, que en virtud de sus respectivos
derechos nacionales no ejerzan ninguna actividad incompatible
con la auditoría legal de los documentos a verificar.

En España, hasta que no se desarrollen normas para la validación


o convalidación automática de estudios en el extranjero, y particular­
mente en los países de la CEE, los títulos de otros países deben ser
reconocidos como tales por el Ministerio de Educación y Ciencia para
poder cumplir, en su caso, el requisito de la titulación universitaria en
la habilitación como auditor oficial de cuentas.

ENTIDADES DE DERECHO PUBLICO

Dos son las dimensiones temporales de la formación profesional


del auditor, que deben ser comprobadas escrupulosamente por la
organización o asociación a quien los poderes públicos encomienden
la regulación de la actuación de los miembros oficialmente habilitados
para prestar los servicios de auditoría. En primer lugar, la comproba­

185
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS
CONTABLES EN LA C.E.E.: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

ción de la capacitación para poder otorgar la titulación oficial corres­


pondiente, y de ese modo integrar con pleno derecho a sus miem­
bros; y en segundo término, la comprobación a lo largo del proceso
de pertenencia activa a dicha organización o asociación de que la for­
mación de quienes las componen se ajusta debidamente a las exigen­
cias que en cada momento demanda la evolución dinámica de los
conocimientos específicos de su campo de actuación (8).
Sggún el Art. 2 de la VIII Directriz, las autoridades de los Estados
miembros podrán ser asociaciones profesionales, a condición de que
estén autorizadas por el Derecho nacional para conceder habilitacio­
nes.
En el caso concreto español, las tres Corporaciones de Derecho
público reconocidas en España son:
-Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España.
-Consejo Superior de Colegios Oficiales de Titulares Mercantiles
de España.
-Consejo General de Colegios de Economistas de España.

En nuestro país, los cursos de enseñanza teórica serán organiza­


dos y, en su caso, impartidos por las Corporaciones de Derecho públi­
co representativas de quienes realicen en la actividad de auditoría de
cuentas, y por aquellos centros de enseñanza que sean reconocidos
por el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas. En todo caso,
los mencionados cursos deberán estar homologados previamente por
el citado instituto. Con carácter subsidiario corresponderá al Instituto
de Contabilidad y Auditoría de Cuentas la organización y realización
de estos cursos. (Art. 24 Reglamento de Auditoría).
Los exámenes de aptitud profesional se realizarán por cada una
de las Corporaciones de Derecho público, y subsidiariamente por el

(8)Cea García, J.L.: “La formación profesional para la habilitación oficial del auditor
independiente: aplicación de la normativa de la Comunidad Económica Europea a
España”. Recogido en la monografía número 7 de AECA. Op. cit. Págs. 189-190.

186
M.1 YOLANDA CALZADO CEJAS

Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, previa aprobación en


todo caso por este último de la respectiva convocatoria, que se publi­
cará mediante Orden del Ministerio de Economía y Hacienda (Art. 27
Reglamento de Auditoría).
Las convocatorias no podrán limitar el acceso a las pruebas todas
aquellas personas que cumplan los requisitos establecidos en el regla­
mento para acceder al Registro Oficial de Auditores de Cuentas. (Art.
27 Reglamento de Auditoría).
Los Tribunales serán nombrados en cada orden de convocatoria,
estando constituidos por un Presidente y cuatro vocales, entre los cua­
les deberán figurar necesariamente un representante del Instituto de
Contabilidad y Auditoría de Cuentas y un Catedrático de Universidad
relacionado con alguna de las materias incluidas en el programa. El
resto de los vocales serán necesariamente miembros del Registro Ofi­
cial de Auditores de Cuentas. La presidencia del Tribunal recaerá en el
Presidente de la Corporación correspondiente, el cual puede delegar
en cualquiera de los miembros de aquélla, siempre que figuren inscri­
tos en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas. (Art. 27 Reglamento
de Auditoría).
En general, según art. 75 Reglamento de Auditoría, las funciones
que corresponden a las Corporaciones representativas de los auditores
son las siguientes:
-Elaborar, adaptar y revisar las normas técnicas de auditoría, por
propia iniciativa o a instancia del Instituto de Contabilidad y
Auditoría de Cuentas.
-Realizar los exámenes de aptitud profesional.
-Organizar y, en su caso, impartir los cursos de formación teórica.
-Organizar los programas de formación permanente y de actuali­
zación que deben realizar los mismos de la Corporación.
-Impulsar la colaboración de sus miembros en la formación prác­
tica requerida para el examen de aptitud, vigilando su adecuado
cumplimiento, debiendo dar el visto bueno en los certificados
que expidan sus miembros.

187
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS
CONTABLES EN LA C.E.E.: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

-Efectuar el control de calidad sobre la actividad profesional


desarrollada por sus miembros, velando por el fiel cumplimiento
de la ley 19/1988, de 12 de julio, el Reglamento de Auditoría y
las normas técnicas de auditoría de la Corporación.
-Vigilar el cumplimiento-de las normas deontológicas de la Cor­
poración.
-Proponer al Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas la
iniciación del procedimiento sancionador.
-Colaborar con el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuen­
tas.
-Cualesquiera otras previstas en sus Estatutos que tengan por
objeto el mejor cumplimiento de lo dispuesto en la Ley 19/1988,
de 12 de julio y en el Reglamento de Auditoría.

CONCLUSIONES

-Comparto la opinión con Fernández Pirla indicando que la VIII


Directriz puede que sea la que da más libertad a los Estados
miembros, quizá por pretender una regulación excesivamente
novedosa de una actividad profesional. Dicha Directriz no cuen­
ta con una experiencia profesional uniforme en cuanto se refiere
a procedimientos, acotación y valoración de los resultados del
proceso de auditoría.

La VIII Directriz intenta integrar, desde el punto de vista del Dere­


cho Comunitario, pero como mandato que busca su destinatario en las
distintas legislaciones nacionales, los procesos auditores o de verifica­
ción del hecho contable en su más amplia concepción, esto es, con
expresión interpretada del acontecer económico y financiero (9).

(9) Fernández Pirla, J.M.: “Una aportación a la construcción del derecho contable”
Ed. Instituto de Planificación Contable. 1986. Págs. 213-214.

188
M.a YOLANDA CALZADO CEJAS

-Reafirmo la opinión de Gonzalo Angulo y Túa Pereda al decir


que la VIII Directriz es el verdadero estatuto europeo del auditor
en lo que se refiere al acceso de la profesión, ya que exige una
homologación en los requisitos que cualquier ciudadano de un
país miembro debe cumplir antes de reconocerle competencia
para pronunciarse sobre si los estados contables a él sometidos
representan la imagen fiel del patrimonio y los resultados de la
sociedad que los ha elaborado (10).
-Según Dober, la VIII Directriz exige que los auditores sean habi­
litados por las autoridades de cada país, conforme a determina­
dos criterios de educación y formación profesional. Indica que
los Estados miembros pueden habilitar profesionalmente a per­
sonas que “gocen de buena reputación” y sean independientes,
pero la Directriz no aporta orientación alguna sobre tales expre­
siones (11).
-La Directriz contempla la posibilidad de que expertos de un
Estado miembro puedan ser habilitados en otro. Comparto la
opinión de autores como Gonzalo Angulo y Túa Pereda, indi­
cando que con ello se están dando los primeros pasos para la
libre circulación de profesionales en el campo de la auditoría
entre los países de la CEE (12).
-En España, el REA y el Instituto de Censores Jurados de Cuentas
han entrado en un círculo de conversaciones para buscar fórmu­
las de colaboración permanente entre las mismas, e incluso se
habla de formar una sola Corporación independiente representa­
tiva de todos los auditores de cuentas. A mi juicio, es un paso
importante para la profesión, porque de esta manera será más
homogéneo el trabajo de tales corporaciones.
(10) Gonzalo Angulo, J.A.-Túa Pereda, J.: “Introducción a la contabilidad internacio­
nal”. Recogido en la monografía 14. Ed. Instituto de Planificación Contable. 1988.
Pág. 198.
(11) Dober, W: “La auditoría en un entorno internacional”. Recogido en la monografía
número 7 de AECA. Op. cit. Pág. 163.
(12) Gonzalo Angulo. J.A.-Túa Pereda, J.: “Introducción a la Contabilidad Internacio­
nal. Ed. Instituto de Planificación Contable. 1988. Op. cit. Pág. 199.

189
HABILITACION DE LAS PERSONAS ENCARGADAS DE LA AUDITORIA LEGAL DE LOS ESTADOS
CONTABLES EN LA C.E.E.: REPERCUSION EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA

-Tanto en la VIII Directiva como en la legislación española se


habla de verificar la concordancia de los informes de gestión
como las cuentas anuales. ¿Cómo auditar un documento donde
se hable de las expectativas de un negocio? ¿Qué baremo deben
utilizar los auditores para enjuiciar con criterios objetivos?
-En los tres últimos años, con objeto de armonizar nuestra legisla­
ción a la de los países comunitarios, se han producido una serie
de disposiciones que están encaminadas a la regulación de la
habilitación profesional y a la auditoría de cuentas en su sentido
más amplio. Se ha pasado en breve plazo de tener un vacío
legal importante a contar con una regulación muy completa, que
va a afectar a numerosas empresas en cuanto a la obligación de
someter sus cuentas al examen de una auditor externo y a su
posterior publicación. Sin embargo, pienso que la auditoría no
ha sido una novedad en España, debido a que desde hace algu­
nos años, un alto porcentaje de empresas públicas y privadas
sometían sus estados financieros a auditorías voluntarias.

190
CARACTERIZACION DEL PROCESO
DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

Emiliano Ruiz Barbadillo


Profesor del Departamento de Economía de la
Empresa de la Universidad de Cádiz

I. INTRODUCCION

Resulta una “verdad de hecho”, y por ello en gran medida incues­


tionable, la necesidad de una armonización de la información econó­
mica y financiera que facilitan las empresas, cuando éstas dejan de
estar inmersas en un contexto nacional, siendo las fronteras nacionales
traspasadas por límites más amplios, sean éstos regionales o mundia­
les.
A modo de justificación de lo que estas líneas pretenden ser,
hemos de señalar que:
a) Todo proceso armonizador puede ser cuestionado en cuanto a
su necesidad y factibilidad, si bien nosotros, dada la armoniza­
ción a la que ha sido sometida nuestra legislación, no vamos a
discurrir sobre este extremo. Sí, por el contrario, lo haremos
sobre algunos aspectos particulares que vienen a caracterizar o
limitar todo proceso armonizador, centrándonos en el plano
que nos compete, que no es otro que el contable.
b) Por otra parte, hemos de pensar que nuestro trabajo reflexio­
nará tangencialmente sobre la reforma de nuestro ordenamien­

191
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

to mercantil, y concretamente la de éste en temática contable.


Si bien, y al objeto de justificar al mismo dentro de este ciclo,
señalaremos que los pilares básicos o catalizadores que han
originado un nuevo marco informacional para las empresas
han sido (1):
- el desarrollo experimentado por la actividad económica, con el
consiguiente aumento de las necesidades de los usuarios de la
información financiera;
- la necesidad de que la planificación contable se adecúa al esta­
do actual, altamente desarrollado, de la normalización interna­
cional;
- la obligación surgida de nuestra adhesión a la CEE.

Y es en este último punto, en aras a dar justificación contextual a


estas líneas, donde va a descansar nuestro análisis.
Si bien pudiéramos pensar que el proceso de armonización conta­
ble ha surgido de forma espontánea (a raíz de la emblemática fecha
de 1/1/1986, para el caso español), no más ajeno a la realidad, pues
este proceso se ha caracterizado por su dilatado periodo de acepta­
ción (casi diez años duró la conclusión de la Cuarta Directriz), en el
que España adquiere carácter pasivo, en la asunción íntegra del mis­
mo.
Nuestro objeto será, dando coherencia a la vinculación entre el
proceso de armonización y la reforma contable española, describir
algunas notas que delimitaron tal proceso al que se ven sometidos los
países del Mercado Común, al objeto de comprender el alcance del
mismo, así como las limitaciones u obstáculos que han ido sorteándo­
se, dando lugar al estado actual del Derecho Contable Europeo.

(1) Túa Pereda, J.: “Puntos Básicos de la Reforma del Plan General de Contabilidad”
Técnica Contable, ns 425. 1984. Pág. 159-

192
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

II. ELEMENTOS CONFIGURADORES DE UNA TEORIA


SOBRE ARMONIZACION

Al objeto de nuestro estudio, hemos de resaltar dos aspectos fun­


damentales que han venido informando los estudios y aportaciones
doctrinales, en torno a la Teoría de la Contabilidad, en los últimos
tiempos:
a) Las sociedades económicas más desarrolladas se caracterizan
por su mayor transparencia informativa, pudiendo incluso lle­
gar a la conclusión que (2): “No puede existir desarrollo eco­
nómico sin una adecuada información financiera, debidamente
normalizada que, en última instancia, es el motor de la activi­
dad mercantil y, con ella, del crecimiento de cualquier sistema
económico”. De ello deducimos el papel relevante que viene a
jugar en nuestro estado de desarrollo económico actual la
Contabilidad, si bien para que ésta adquiera su objetivo de
soporte informativo para la toma de decisiones a todos los
niveles empresariales, debe incurrir en una deseable y necesa­
ria normalización. Por ésta vamos a entender el conjunto de
actuaciones dirigidas a establecer unas pautas comunes para
los distintos agentes económicos, para la elaboración y presen­
tación de la información contable (3).
b) El entorno económico ha quedado dimensionado con carácter
internacional, estableciéndose espacios económicos más
amplios a los estrictamente nacionales. Esta perspectiva
internacional hace que del camino de la normalización se
haya pasado al de armonización contable, esto es, la emisión
de normas cuya validez se sitúe en un conjunto cada vez más
(2) Túa Pereda J.: “Algunos obstáculos con que se enfrenta la normalización conta­
ble”. Aparecido en el Libro: “Décimo aniversario del Plan General de Contabili­
dad”. Instituto de Planificación Contable. Madrid 1984. Pág. 452.
(3) Montesinos Julve, V: “La Planificación contable española y su adaptación a la
Comunidad Económica Europea”. Recogido en el Libro: “La Contabilidad en Ibero­
américa”. Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas. Madrid 1989. Pág. 424.

193
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

amplio de países (4). En la medida en que este proceso de


internacionalización económica tenga lugar, aparecerá un
“usuario internacional” de información contable, que requiere
prácticas similares para llevar a cabo las funciones decisorias a
las que sirven los estados financieros (5). Es por ello por lo
que la justificación o principal razón de ser de la armoniza­
ción, es que el proceso que pone en comunicación al emisor
de los estados financieros con sus usuarios, requiere un len­
guaje común (6). En palabras del profesor Montesinos (7):
“Hay que lograr pues que la Contabilidad constituya ese len­
guaje común, hay que llegar a una armonización, a una nor­
malización de los informes contables comunicados”.

Centrándonos en el contexto geográfico que no compete, la


Comunidad Económica Europea, en base al artículo 2B de su Tratado
Fundacional, procura la aproximación de las legislaciones nacionales
en la medida necesaria para el adecuado funcionamiento del Mercado
Común. Sin duda es en este ámbito regional donde mayor asentamien­
to ha encontrado la armonización contable, debido en gran medida al
carácter vinculante, esto es, la fuerza legal que la normativa emitida
por la Comunidad Europea adquiere, así como por compartirse en los
Estados miembros un mayor número de valores socioculturales y eco­
nómicos, debido a la afinidad geográfica.

(4) Cañibano Calvo, L.: “La regulación contable en España y en la Comunidad Econó­
mica Europea”. Recogido en el Libro: “La Contabilidad en Iberoamérica”. Op. cit.
Página 408.
(5) Túa Pereda, J.: “Principios y Normas de Contabilidad”. Instituto de Planificación
Contable. Madrid 1983. Pág. 1.029.
(6) Cañibano, L.; Túa, J. y Combarros, J.L.: “Naturaleza y Filosofía de los Principios
Contables”. Comunicación núm. 4. AECA. Madrid 1985. Pág. 23.
(7) Montesinos Julve, V.: “Las líneas maestras del modelo contable europeo: alcance y
significación de la Cuarta Directriz de la CEE”. Técnica Contable n2s. 370, 371 y
372. 1979. Pág. 372.

194
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

En definitiva, con la armonización se pretende una actuación


común entre todos los implicados en la información contable, consti­
tuyendo un referente ineludible entre quienes la elaboran y los distin­
tos destinatarios que soportan sus decisiones en las mismas, así como
para los profesionales que han de verificarla (8).

III. LOS DILEMAS DE LA ARMONIZACION CONTABLE

Hasta el momento hemos venido resaltando aquellos aspectos


que justifican y facilitan la consecución de los procesos de armoniza­
ción en contabilidad, así como el objetivo fundamental pretendido por
la misma. En este epígrafe intentaremos analizar las distintas vicisitu­
des por las que puede pasar un proceso particular de armonización,
centrándonos en sus aspectos fundamentales en el realizado por la
Comunidad Económica Europea.
La historia de la normalización internacional pone de manifiesto
que este proceso ha de soslayar una serie de obstáculos hasta llegar a
un grado de desarrollo adecuado. Sin lugar a dudas, la principal cir­
cunstancia que se opone a la armonización es la diversidad de los sis­
temas contables concurrentes, en nuestro caso, en el seno de la
Comunidad.
Esta diversidad de sistemas, cuya realidad es patente, como diver­
sos estudios empíricos demuestran, se debe fundamentalmente a moti­
vos de raíz sociocultural, donde contabilidad y el entorno donde ésta
opera se encuentran estrechamente relacionados. Es por ello por lo
que la propia idiosincrasia de cada país, hábitos y costumbres, cultu­
ras, instituciones..., en suma el sistema socioeconómico donde se
sitúa la Contabilidad, genera una superestructura que condiciona las
características del sistema contable, incluidos los objetivos a los que
éste debe responder.

(8) Cañibano, L.; Túa, J. y Combarros, J.L.: “Naturaleza y filosofía . ”. Op. cit. Pág. 24.

195
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

Así pues, el proceso de armonización se ve obstaculizado, no


debiéndose esto a desacuerdos sobre la necesidad de la misma, sino
por las profundas diferencias que mantienen los sistemas encontrados.
En palabras textuales del profesor Túa (9): “■■■ la problemática de la
normalización internacional es más de fondo que de forma y en ella
concurren cuestiones sociológicas y psicológicas”.
En efecto, cada sistema contable contiene una forma determinada
de información contable (10):

-elaborada de acuerdo con unos determinados principios acepta­


dos en el marco del sistema.
-producida por las empresas que operan en el país concreto;
-para usuarios que en cada caso no son los mismos, existiendo
orientaciones genéricas que los definen (Estado, accionistas,
prestamistas, etc.);
-elaborada y verificada, en su caso, por miembros de la profesión
contable del país o área determinada;
-encuadrada en un marco económico, jurídico, social y político
que actúa de condicionante máximo, determinando qué infor­
mación debe suministrarse, para quién, quiénes están capacita­
dos para elaborarla y, en su caso, verificarla; lo cual se traduce
en la existencia de múltiples sistemas contables.

Desde un enfoque descriptivo, el análisis de los sistemas conta­


bles tiene por objeto determinar las variables características que defi­
nen y singularizan a aquéllos, planteándose una taxonomía o clasifica­
ción de los distintos sistemas confluyentes.

(9) Túa Pereda, J.: “Principios y Normas ...” Op. cit. Pág. 1.032.
(10) Gonzalo Angulo, J.A. y Túa Pereda, J.: “Introducción a la Contabilidad
Internacional”. Monografía 14. Instituto de Planificación contable. Madrid 1988.
Pág. 37.

196
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

Como clasificación más significativa e influyente en la literatura


contable, pudiera ser referida la realizada por Nobes y Parker (11). Lo
peculiar de la misma radica en su metodología, descendiendo de lo
general a lo particular, caracterizando a distintos países.
En ella se distinguen dos orientaciones básicas:
a) orientación micro, no presentando influencias fiscales, persi­
guiendo la imagen fiel, dirigida la emisión de documentos
contables a accionistas e inversores fundamentalmente;
b) orientación macro, con grandes influencias fiscales, donde esta
normativa determina muchas de las medidas y reglas de valo­
ración, por adecuación a la ley. La información contable está
fundamentada en el cálculo de la determinación del beneficio,
dirigiéndose a acreedores y prestamistas, siendo el criterio de
prudencia con respecto a la valoración, configurador del siste­
ma.

En el contexto geográfico que estamos estudiando, es de señalar


que dentro de la “orientación micro” es posible identificar una subcla­
se de una extensa influencia de la teoría de la Economía, cuyo único
representante en nuestro marco de análisis sería Holanda. Así mismo
existirá otra subclase, bajo la autoridad de la práctica empresarial, des­
tacándose la alineación del Reino Unido e Irlanda en ella.
En el otro sentido resaltado, es decir, desde la perspectiva macro,
pueden distinguirse a su vez una subclase, orientada fundamentalmen­
te a servir de base para la definición de la política económica del
Gobierno, donde no es de destacar ningún país comunitario; y una
segunda, donde convergen dos líneas:
-una de base eminentemente legal, cuyo referente es Alemania; y
-otra de base fiscal, donde han de ser situados Francia, Italia y
España, entre otros.

(11) Gonzalo Angulo, J.A. y Túa Pereda, J.: “Introducción a la Contabilidad ...”. Op.
cit. Pág. 40.

197
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

Con esta clasificación, sólo hemos pretendido dar una panorámica


de los distintos sistemas que convergen en el seno del Mercado
Común, con el objeto de conocer las diferencias como mejor medio
de facilitar la armonización, y en nuestro caso el comprender el estado
actual de la misma.
Esta diversidad de sistemas, con peculiaridades y objetivos clara­
mente diferenciados, condicionados por un entorno particular, origina
una serie de alternativas, que dan lugar a que el proceso de armoniza­
ción deba tomar resuelta postura en torno a un grupo de posibles
soluciones, de las que por su especial relevancia y capacidad explica­
tiva del proceso de armonización contable en el ámbito comunitario
vamos a destacar (12):
-Enfoque de armonización descriptivo, o por el contrario, norma­
tivo.
-Rigidez en el sistema de aplicación de la norma frente a la flexi­
bilidad del mismo.
-Flexibilidad versus comparabilidad.

En lo que sigue vamos a caracterizar el proceso de armonización


contable realizado en la Europa Comunitaria, en estos grandes dilemas
que asisten a todo proceso de armonización.

IV. ENFOQUE DESCRIPTIVO FRENTE A UN ENFOQUE


NORMATIVO EN LA ARMONIZACION

Ha sido debate, pudiéramos decir, perenne dentro de la teoría del


conocimiento, el carácter y naturaleza de las distintas ciencias determi­
nantes del saber científico.
La Contabilidad no se ha visto abstraída de esta peculiar cuestión,
encontrando los teóricos de la misma la necesidad de conceptuarla
como disciplina normativa o positiva.

(12) Túa Pereda, J.: “Principios y normas .Op. cit. Pág. 1.057

198
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

En nuestro estudio, esto es, la armonización contable, estos con­


ceptos vienen caracterizados por:
-la postura positiva, donde la armonización de normas vendría
informada por el grado de utilización en las distintas prácticas
contables, con independencia de su adecuación teórica;
-la postura normativa, por el contrario, significa establecer previa­
mente una jerarquía de objetivos a los que el sistema contable
debe responder, derivándose con carácter instrumental reglas
que lleven a la conclusión de aquéllos.

En este sentido, el profesor Túa señala que tal polémica carece de


virtualidad en Contabilidad, por cuanto ésta encierra carácter positivo
y normativo. Será positiva en cuanto a la determinación de una Teoría
General de formalización de conocimientos, cuya validez sea univer­
sal; y normativa en cuanto que de tal teoría han de determinarse
reglas específicas en la construcción de sistemas contables singulares.
En este orden de cosas, habría que señalar cómo en la Comuni­
dad Económica Europea coexistían dos tipos de concepciones de
carácter jurídico; no obstante, dada la estrecha relación entre sistema
jurídico y contable, este último queda significado en similares
términos:
a) el sistema británico, caracterizado por su carácter normativo,
basado en amplios objetivos más que en una regulación
exhaustiva y pormenorizada;
b) el sistema continental, personalizado por una gran profusión y
regulación de aspectos meramente formales, en detrimento de
los puramente sustanciales (Alemania, Francia, Italia,... ).

Por ello es característico dentro del proceso armonizador llevado


a cabo por la legislación comunitaria, que su objetivo fundamental ha
sido la aproximación de legislaciones, por lo que el punto de partida
ha de ser situado en aquellos aspectos coincidentes de los distintos
ordenamientos existentes, renunciando a la creación de un derecho ex
novo.

199
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

Esta metodología sintética o de carácter ecléctico en la generación


de la norma, que significa al proceso de armonización europeo, con­
lleva una serie de problemas, cuales son (13):
a) Se parte de unos condicionantes o techos informativos, que los
grupos de presión de los respectivos países habían conseguido
imponer en sus respectivas legislaciones, no superándose en
general estos límites.
b) Obtener un “standar” intermedio a partir de los modelos con
una extensa y minuciosa normativa legal (Francia, Italia, Ale­
mania...) y otros sin apenas normas legales (Holanda, Reino
Unido...).
c) Obtener la síntesis entre las dos concepciones contrapuestas
que imperan en la Comunidad, expresadas en aquellos mode­
los “legalistas” y “profesionales”, con un resultado que tiende a
relativizar el alcance de la armonización europea.

Es por todo ello por lo que las normas contables no traten de ser
renovadoras, sino que se contentan con hacer posible un compromiso
entre las diferentes posturas existentes, cuya plasmación práctica pue­
de encontrarse en la introducción en el modelo contable de la noción
“imagen fiel”, unida a una vasta regulación formal, en clara colisión
con la concepción originaria definida, lo cual hace que el modelo
establecido pierda rigor, adquiriendo amplios grados de imprecisión.
En suma, se tiende a armonizar por los aspectos coincidentes (mínimo
legislativo) y bajo un prisma positivo.
En sentido similar, y aun admitiendo la necesidad de que el pro­
ceso de armonización haya de estar regido por criterios normativos, es
obligado resaltar la posible construcción de sistemas contables diferen­
tes, en función de cuáles son los objetivos que inspiran al mismo. Sin

(13) Vicent Chuliá, F.: “Las cuentas anuales”. Recogido en el Libro: “La Reforma de lá
Ley de Sociedades Anónimas”. Ed. Civitas. Madrid 1987. Pág. 226.

200
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

ánimo de ser rigurosos, algunos de los sistemas que se manifiestan en


la Comunidad Europea pudieran ser caracterizados como sigue (14):
a) Francia.
-Sistema legalista, con predominio de las reglas tendentes a la
distribución de la renta, sobre la comunicación de la informa­
ción.
-Influenciada fiscalmente.
-Se estima la suficiencia de la norma en la concepción de la
imagen fiel.
b) Alemania.
-Incidencia del ordenamiento fiscal.
-Orientación hacia la protección de acreedores, dada la impor­
tancia de la intermediación financiera (preeminencia del prin­
cipio de prudencia).
-Carácter legalista, con una detallada y completa regulación jurí-
dico-mercantil de la contabilidad.
c) Gran Bretaña.
-Preeminencia del fondo sobre la forma: el objetivo inspirador
del sistema es la imagen fiel, no mediatizada por regulación
formal alguna.
-Flexibilidad normativa y parquedad legislativa (justificado en
gran medida por lo anterior).
d) Holanda.
-Gran influencia microeconómica en el sistema, que conduce a
que las prácticas contables se dirijan en mayor medida a poner
de manifiesto los Cambios en el capital real, no monetario del
sujeto contable.
Donde con esta exposición hemos querido poner de manifiesto
los problemas que mediatizaron la labor armonizadora del legislador
comunitario, cuyos dilemas, en los que hubo de centrarse, a fin de

(14) Gonzalo Angulo, J.A. y Túa Pereda, J.-. “Introducción a la Contabilidad ...”. Op.
cit. Pág. 52 y ss.

201
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

configurar el modelo contable europeo, fue generar un sistema positi­


vo basado en las prácticas concurrentes de los distintos países, previas
a la armonización, o bien definir un sistema basado en objetivos pri­
males, y dentro de esta postura definir cuáles serían lós que informa­
rían al sistema, aspectos estos que sin duda facilitan la comprensión
del estado actual de normalización comunitaria en contabilidad, carac­
terizada por ser un modelo normativo, con claras precisiones positi­
vas, cuyo objetivo que lo delimita es la obtención de la imagen fiel,
tamizado por una amplia regulación formal.

V. RIGIDEZ FRENTE A FLEXIBILIDAD EN LA APLICACION


DE LA NORMA

Es esta otra de las preguntas a las que un modelo particular de


armonización ha de responder, y en concreto la cuestión que subyace
es si hay que entender que la norma es taxativamente rígida con res­
pecto a su aplicación, o por el contrario, los objetivos del sistema pre­
dominan sobre el tenor literal de la regla (15). De nuevo llegamos a
las dos concepciones jurídicas que imperan en la Comunidad: la
anglosajona y la continental.
En este sentido, la norma armonizadora puede plantearse con una
preocupación básica, regular los aspectos de fondo, siendo éstos fun­
damentalmente, los objetivos del sistema y la información a suminis­
trar. Apuntamos hacia la concepción anglosajona, la cual, como ya
indicábamos, viene dominada por el principio de imagen fiel, a modo
de objetivo y filosofía que revela el sistema.
La justificación de la información financiera descansa en la utili­
dad potencial que reporta a los usuarios de la misma. Para que esta
información adquiera tal distinción reivindicada, esto es, su utilidad,
deberá ser fiel reflejo de la situación del ente que la emite. No obstan-

I
Túa
(15) Pereda, J.; “Principios y Normas ...”. Op. cit. Pág. 1.059

202
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

te, la figura jurídica “imagen fiel” no debe ser analizada a través de su


acepción semántica, vaga, ambigua e imprecisa, que por la propia
naturaleza flexible del principio parece oponerse a su definición (16),
sino que es obligada la definición jurídica de una metodología adecua­
da para llegar a la misma:
-de un lado, la declaración genérica de los objetivos de la infor­
mación financiera: ofrecer una imagen fiel del patrimonio,
situación financiera y resultados de la sociedad;
-de otro lado, un mecanismo, de carácter eminentemente técni­
co-jurídico, encaminado a asegurar la consecución de la finali­
dad pretendida, a través de la preeminencia de los objetivos de
la información financiera sobre las disposiciones legales, de
manera que el espíritu de la norma debe prevalecer en todo
momento sobre el tenor literal de las reglas que puedan esta­
blecerse (17).

Así pues, este principio puede ejercer influencia como (18):


-criterio orientativo del modelo contable en su integridad;
-fuente prioritaria de normas en caso de conflicto con la norma
positiva, al prevalecer siempre el objetivo (sustancia) sobre la
norma (forma), o ante la existencia de lagunas legislativas.

Por el contrario, la norma armonizadora puede llevarse a cabo


dentro de un marco legal rígido, planteándose aspectos relativos a la
presentación formal de documentos, extensas normas de valoración,
etc. Este modelo está caracterizado por su inflexibilidad, esto es, se
presume la suficiencia de la norma y de las disposiciones legales.
Igualmente relatamos la concepción continental.

(16) Túa Pereda, J.: “Algunas precisiones adicionales en torno al principio de Imagen
fiel”. Técnica Contable na 444. 1985. Pág. 451.
(17) Ibídem. Pág. 441.
(18) Montesinos Julve, V.: Organismos Internacionales de Contabilidad”. Monografía n2
2 del Instituto de Planificación Contable. Madrid 1983.

203
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

De la contemplación de ambas concepciones deducimos la mayor


flexibilidad del sistema anglosajón, dando mayor peso a la profesión
contable y a la opinión personal.
En resumen, la respuesta ante esta situación, que hubo de dar el
legislador comunitario, fue: “si la concordancia entre cuentas y reglas
es la característica del sistema continental, frente a la imagen fiel del
sistema anglosajón, cabe preguntarse si ambos sistemas, que coexisten
como sabemos en el seno de la CEE, pueden ser compatibles, si la
aproximación entre ellos resulta realmente factible” (19).
La solución dada adquiere un carácter híbrido, esencialmente de
compromiso, manteniendo el principio de imagen fiel y sus corolarios
y estableciéndose seguidamente un amplio conjunto de reglas, que
matizan ese objetivo genérico, restando singularidad y especialidad al
sistema, planteándose una “contradicción” entre la concepción global
o filosofía del modelo, y la metodología de carácter jurídico que lo
institucionaliza.

VI. FLEXIBILIDAD FRENTE A COMPARABILIDAD

Otro de los dilemas a que todo proceso de armonización debe


enfrentarse, es el de caracterizar la norma ante su naturaleza flexible,
o bien que ésta adquiera dotes de comparabilidad, siempre bajo la
consideración de que la flexibilidad es una función inversa de la com­
parabilidad.
Ante esta encendida cuestión, que sin duda es la que más contro­
versia ha venido planteando en la doctrina, puede señalarse la existen­
cia de dos grupos (20):
-Aquellos que se manifiestan en contra de la uniformidad, adu­
ciendo que las condiciones diversas en las que puede encontrar

(19) Montesinos Julve, V.: “Las líneas maestras ...”. Op. cit. Pág. 402.
(20) Túa Pereda, J.: “Algunos obstáculos ...”. Op. cit. Pág. 461 y ss.

204
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

se la empresa llevan necesariamente a que tengan que existir


diversidad de procedimientos. Esto es, si consideramos que los
estados financieros son la modelización interpretativa de una
determinada realidad, cuyos parámetros que la precisan difícil­
mente pueden manifestarse de forma análoga en distintos ámbi­
tos geográficos, tendríamos que concluir en la necesidad de
documentos contables sugeridos por esa flexibilidad que carac­
teriza a la realidad modelizada.

En palabras textuales del profesor Montesinos (21): “La contabili­


dad es un instrumento tan vivo y tan ligado con la realidad económica
a la que debe reflejar fielmente, que difícilmente pueden mantenerse
esquemas contables, inamovibles, sin desvirtuar gravemente los mis­
mos objetivos que justifican su existencia, fundamentalmente concre­
tados en la consecución de una fiel representación de la realidad”.
Apelando de una forma cabal por una flexibilidad en las normas con­
tables.
-Por otra parte, se encuentran los permisivos hacia la uniformi­
dad, que ponen de manifiesto la diversidad de procedimientos por los
que puede ser expresado un hecho, pudiéndose constituir la contabili­
dad en un peligroso instrumento discrecional en manos de aquellos
que la confeccionan.
El objetivo que propugna esta postura es hacer que las similitudes
se vean similares, y diferentes las diferencias (22):

• uniformidad en objetivos;
• uniformidad en la terminología a utilizar;
• uniformidad en las reglas de valoración.

(21) Montesinos Julve, V.: “La Planificación contable española .”. Op. cit. Pág. 429.
(22) Salmonson, R.F.: “Teoría básica de la Contabilidad financiera”. Ed. Herreros Her­
manos. México 1971. Pág. 173-

205
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

No obstante, aun sin restar importancia a esta cuestión que ahora


tratamos, el atributo último que debe cumplir la información es su
relevancia. Sin duda la comparabilidad de la información aumenta su
utilidad, aspecto que es necesario realzar cuando nos encontramos
inmersos en un contexto internacional, haciendo de la Contabilidad
un lugar común donde no soportar las decisiones de cualquier índole
de los usuarios de la misma. Si bien lo verdaderamente importante no
es una información comparable, sino relevante y con grados de com­
parabilidad. En palabras del profesor Túa (23): “El problema de la uni­
formidad y, con él, las dificultades de la normalización, estriba en la
búsqueda de un difícil punto de equilibrio entre comparabilidad y fle­
xibilidad, en un marco que asegure la necesaria relevancia de los esta­
dos financieros”.
En el contexto de nuestro estudio, es decir, en el proceso de
armonización desarrollado en el Mercado Común Europeo, queda
revestido de una gran flexibilidad, por lo que junto a unos mínimos
requeridos, no siempre excesivamente rigurosos, aparece una amplia
gama de excepciones a optar por los países miembros, evitando posi­
bles fricciones entre su propio ordenamiento y el comunitario, con lo
que dada la gran discrecionalidad admitida, cada país puede mantener
los rasgos esenciales de su sistema contable (24), siendo pues la armo­
nización más aparente que real. Valgan los siguientes ejemplos como
manifestaciones de la situación comentada:

-esquemas diferenciados para las Pequeñas y Medianas Empresas;


-revisión futura del articulado de las Directrices;
-formatos diferenciados para cuentas anuales;
-concepción flexible del sujeto de la Consolidación, etc.

(23) Túa Pereda, J.: “Algunos obstáculos Op. cit. Pág. 403-
(24) Gonzalo Angulo, J.A. y Túa Pereda, J.: “Introducción a la Contabilidad Op.
cit. Pág. 117.

206
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

Quizás sea la propia técnica jurídica utilizada en la normalización


comunitaria, la que haga que ésta alcance un carácter flexible. Así es,
las Directrices obligan a los Estados miembros en cuanto al resultado a
alcanzar, dejando a las instancias nacionales la competencia en lo que
respecta a la forma y los medios de conseguir estos resultados, trazan­
do un marco de carácter mínimo, permitiendo que los Estados miem­
bros puedan trascender sus límites superiores, no siendo posible exigir
menores requisitos, permitiendo con ello una amplia flexibilidad en
una serie de cuestiones al diseñar el proceso de adopción de la norma
comunitaria.
Y esta postura flexible por la que ha optado el legislador comu­
nitario se manifiesta evidente, si atendemos al proceso de abandono
de la uniformidad por el de un mayor requerimiento o revelación de
información relevante, explicando la importancia que adquiere el Ane­
xo, como documento contable que recoge un amplio espectro de cri­
terios, normas y políticas contables seguidas en la confección de las
cuentas anuales.

VIL CONCLUSIONES

El siguiente trabajo, cuyo objetivo ha sido caracterizar el proceso


de armonización contable realizado en la Comunidad Europea, a fin
de comprender su estado de desarrollo actual, puede ser resumido en
los siguientes puntos:
-La contabilidad adquiere, al igual que el propio desarrollo eco­
nómico, una vocación internacional, que hace de la armoniza­
ción de las normas contables un objetivo ineludible.
-Es en la Comunidad Económica Europea donde mayores pro­
gresos en este sentido se han obtenido.
-Los aspectos particulares que caracterizan los países sujetos al
proceso armonizador, hacen que éste no adquiera el impulso y
la rotundidad que, al menos desde un punto de vista declarativo
y teórico, se estima necesario.

207
CARACTERIZACION DEL PROCESO DE ARMONIZACION CONTABLE EN LA C.E.E.

-Eso hace, al menos por el momento, que la armonización conta­


ble se sitúe en grados de abstracción y generalidad congruentes
con las divergencias de los países sometidos a la armonización
(25).
-Los principales dilemas a los que hemos hecho referencia frente
a los que el legislador hubo de dar efectiva respuesta son:
• modelos normativos frente a modelos positivos;
• flexibilidad en la aplicación de la norma;
• comparabilidad frente a flexibilidad.
-Todos estos aspectos resaltados hacen que "... la normalización
puede ser más aparente que real, en cuanto los criterios genera­
les, aun armonizados, se sigan aplicando con peculiaridades
propias” (26).

(25) Túa Pereda, J.: “Principios y Normas ”. Op.. cit. Pág. 1.030.
(26) Ibídem. Pág. 1.062.

208
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION
EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA CEE

Emiliano Ruiz Barbadillo


Profesor del Departamento de Economía
de la Empresa de la Universidad de Cádiz

I. EL PROCESO DE CONSOLIDACION

Una vez que ha sido conceptuado y definido en una comunica­


ción paralela cuál será el “sujeto” del proceso consolidatorio, esto es,
lo que la doctrina ha dado en llamar el perímetro técnico de la Conso­
lidación, el cual ha sido identificado con el Grupo (matriz y filiales),
así como las empresas asociadas y las multidependientes, es el
momento de trazar cuál debe ser la metodología a seguir con objeto
de llegar a presentar, a través de documentos contables, la situación
económica y financiera por la que pasa el sujeto de la Consolidación.
El proceso de Consolidación consistiría en un conjunto de opera­
ciones contables formales que permitirá llegar al establecimiento de
unos estados consolidados a partir de los individuales de cada compa­
ñía (1).

(1) Condor López, V. y Pina Martínez, V.: “Los Grupos de Sociedades en la Legislación
Mercantil”. Actualidad Financiera nfi 30. 1990. Páginas 1.849-1.869. Pág. 1.857

209
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

1.1. Principios generales en la preparación de cuentas


consolidadas.

Estos vienen establecidos a lo largo de la Sección segunda de la


Séptima Directriz, y entre ellos señalamos:

a) Imagen fiel.
En el artículo 16 de la Directriz se establece el principio
fundamental que debe informar la preparación de las cuentas
consolidadas, esto es, éstas deben reflejar la imagen fiel del
patrimonio, situación financiera y resultados del Grupo.
No entraremos en la conceptualización de tal principio, si
bien haremos referencia a la técnica jurídica que delimita el
mismo en la Directriz:
-se parte de la suficiencia de la propia norma, cuya observan­
cia precisará la imagen fiel del sujeto de la Consolidación;
-cuando la aplicación de las disposiciones no sea suficiente, se
suministrará información adicional;
-cuando la aplicación de una disposición concreta atente con­
tra esa pretendida imagen fiel, no se acatará la misma;
-los Estados miembros podrán autorizar o prescribir que se
incluyan en las cuentas consolidadas otras informaciones a las
previstas en la Directriz, a fin de reparar en un mayor acerca­
miento al objetivo definido.
b) La presentación de las cuentas consolidadas, métodos de valo­
ración adoptados, así como los métodos de consolidación han
de ser uniformes en el tiempo. Su incumplimiento será con
carácter excepcional, y será necesaria su enunciación expresa
y razonada en el anexo.
c) En la confección de las cuentas, esto es, balance consolidado,
cuenta de pérdidas y ganancias consolidadas y anexo, serán
aplicables los principios que informan la Cuarta Directriz, en
los siguientes extremos:

210
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

-formatos de documentos, si bien han de tenerse presente las


adaptaciones indispensables que resultan de las características
propias de la Consolidación;
-principios de valoración (gestión continuada, prudencia,
devengo, ...);
-normas de valoración, de amplio desarrollo en la Cuarta
Directriz (véanse artículos 13 a 26 y 28 a 30);
-se reconocerá la posible diferencia entre la carga fiscal impu­
table al ejercicio y a los anteriores y la ya pagada o a pagar,
en la medida que puedan resultar una carga efectiva en el
futuro (diferencias temporales).

Si nos situamos ahora en el Código de Comercio, hemos de resal­


tar que no se producen diferencias sustanciales con respecto a la
Directriz, por lo que no nos detendremos en cuestiones que meramen­
te pueden diferenciarse en la semántica utilizada.

1.2. Los métodos de Consolidación. Aspectos característicos

Por métodos de consolidación pudiéramos entender el “conjunto


de operaciones que conducen a la obtención de estados contables
consolidados” (2).
En la Séptima Directriz se distinguen tres métodos de consolida­
ción, que no operan como métodos intercambiables, sino que cada
uno de ellos se prevé para una situación determinada que concurra en
el sujeto de la Consolidación:
a) Integración Global, cuya aplicación corresponde a las socieda­
des del Grupo en sentido estricto, esto es, matriz y filiales,
consistiendo fundamentalmente en que en el balance conso­
lidado la cuenta ‘“inversiones financieras en empresas del gru-

(2) Montesinos Julve, V.: “Las normas de Contabilidad en la CEE”. Instituto de Planifi­
cación Contable. Madrid, 1980. Pág. 527.

211
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

po” será sustituida por los bienes, derechos y obligaciones que


éstas representen en los balances de las filiales, reconociéndo­
se la partida de participaciones minoritarias, así como las dife­
rencias de consolidación que puedan aparecer, aspectos éstos
en los que nos detendremos posteriormente.
b) Puesta en Equivalencia, cuya aplicación será generalmente a
las empresas asociadas, sustituyéndose en el Balance de la
sociedad tenedora el valor contable de la participación que
ésta tenga, surgiendo en su caso de forma similar al método
anterior diferencias de consolidación.
c) Método de integración proporcional, el cual será de aplicación
a las sociedades multidependientes, y consiste en incorporar al
balance de la sociedad dominante en proporción a la partici­
pación que ésta tenga en la sociedad multigrupo. Constituye
pues, un caso particular de la integración global, y como tal
habrá de ser concebido.

1.2.1. La consolidación para empresas del Grupo

Aunque con carácter general hemos señalado que para la integra­


ción de las empresas del Grupo (matriz y filiales) se utiliza el método
de compra (“purchase method”), se deja libertad a los Estados miem­
bros para utilizar el método conocido como fusión de intereses (“poo-
ling of interest method”) en clara concesión a las posturas mantenidas
por el Reino Unido, si bien, sometida su utilización a unos estrictos
requisitos.

[Link]. El método de compra

No vamos a detenernos en el mismo de forma pormenorizada,


por desbordar el objeto pretendido por estas líneas, mas hemos de
resaltar algunos aspectos destacables que lo caracterizan:
1.-Eliminaciones ante el proceso de consolidación.

212
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

Se distinguen, dependiendo de su naturaleza, las siguientes:


-Eliminación Patrimonial. Como nos dice el profesor Condor:
“Resulta necesaria esta eliminación, puesto que el activo real
del conjunto está formado por el activo real de la empresa
dominante más los activos reales de las empresas dependien­
tes, pero en el activo real de la empresa dominante figura un
valor que corresponde al precio pagado por el porcentaje de
activo neto adquirido de la empresa dependiente, y dado que
la inversión en la dependiente representa una participación en
los recursos propios de ésta (es decir, en el capital y reservas),
habrá de eliminarse el porcentaje correspondiente de las mis­
mas, para que el conjunto de los recursos propios no incluya
el componente de neto ficticio (desde el punto de vista del
conjunto) que existe en la empresa dependiente” (3).
En similar sentido se manifiesta la Directriz en su art.
19-1- Esta compensanción habrá de ser realizada en base a
los valores contables existentes a la fecha en que cada una
de las empresas se incluye en la consolidación.
De dicha compensación van a surgir en la mayoría de
los casos diferencias, cuya naturaleza y tratamiento será dife­
rente según los casos, deteniéndonos más tarde sobre este
asunto.
-Eliminación financiera.
En ellas se trata de compensar las cuentas que contienen
créditos y débitos cuya justificación a nivel de Grupo es recí­
proco, como consecuencia de las relaciones intragrupo (art.
26.1.a.).
-Eliminaciones económicas.
Con ellas se hace alusión a la necesidad de tratamiento
de las interacciones que resultan de las operaciones de com­
praventa intragrupo.
(3) Condor López, V.: “Cuentas Consolidadas”. Instituto de Contabilidad y Auditoría de
Cuentas. Madrid, 1988. Pág. 157

213
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

Dentro de éstas pueden distinguirse dos grandes agregados:

• aquellas que no afectan a la cuantía del resultado, esto es,


que inciden en igual cuantía pero en sentido opuesto en las
empresas interrelacionadas, con lo que su tratamiento será
de una mera compensación de saldos (art. 26.1.b).
• aquellas que afectan a la cuantía del resultados, es decir,
cuando existen interrelaciones económicas entre las empre­
sas del Grupo, siendo éstas realizadas con un determinado
margen de beneficios, manteniéndose el objeto de la transac­
ción en los estados contables de la empresa adquiriente, esto
es, no realizándose frente a terceros, por lo que desde el
prisma del Grupo, tales beneficios no materializados en el
exterior adquieren carácter ficticio, y deben ser sometidos a
eliminación (art. 2ó.l.c.).
El criterio general contenido en la Directriz es la elimina­
ción total del beneficio interno, admitiéndose excepciones
(eliminación proporcional). Por otra parte, no queda regula­
do en la Directriz (quizás por ser un aspecto excesivamente
técnico) quién debe soportar estas eliminaciones, si bien la
mayoría de la doctrina es coincidente en que ésta debe ser
realizada de forma proporcional, en función de la participa­
ción que tenga el accionariado mayoritario y el accionariado
minoritario.

2.-Diferencias de consolidación.
Frecuentemente aparecen diferencias entre el valor de la inver­
sión financiera en las cuentas de la empresa matriz y el importe de los
activos y pasivos de la filial, incluidas en la consolidación.
En la directriz queda regulada la forma de calcular esta diferencia,
así como el tratamiento a dar a la misma, dependiendo de la causa,
cuya esencia debe ser explicada desde el punto de vista económico-
financiero, que la genera.

214
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

Si nos centramos por el momento en las diferencias de carácter


positivo, éstas aparecen en principio porque el precio pagado por la
inversión financiera es mayor que el patrimonio del cual participa la
matriz, cuya naturaleza puede venir explicada por:
a) una pérdida en compra. Según el art. 30.2 de la Directriz, los
Estados miembros podrán permitir que la diferencia positiva
de consolidación se deduzca de inmediato y de manera paten­
te de las Reservas, abogando pues por su tratamiento como
activo ficticio (gasto amortizable).
b) errores en la contabilidad de la filial de determinados activos o
exigibilidades. En este sentido se expresa el art. 19.1.b de la
Directriz, cuando dice que las diferencias resultantes de la
compensación se imputarán directamente, en la medida de lo
posible, a las rúbricas del balance consolidado que tengan un
valor inferior a su valor contable (para elementos de activo) y
superior a su valor contable (para elementos de pasivo).
c) una diferencia inasignable entre el valor según libros de la filial
y su valor en el mercado como unidad en funcionamiento,
esto es, lo que generalmente es conocido como Fondo de
Comercio.
La Directriz guarda silencio sobre la posible adquisición de una
filial por etapas, en torno a cómo ha de calcularse en este caso la dife­
rencia de consolidación, y en qué momento han de ser comparados
los saldos compensables. Desde un punto de vista teórico, se conside­
ra más adecuado que se calcule una sola diferencia cuando la empre­
sa, cuya participación ha sido adquirida, alcanza la condición de filial,
asociada o multidependiente, siempre y cuando las compras parciales
de participaciones obedezcan a un plan de control.
Respecto al tratamiento de las diferencias positivas de consolida­
ción, el art. 30 de la Séptima Directriz requiere que ésta sea tratada de
acuerdo con las reglas establecidas en la Cuarta Directriz para el fondo
de Comercio, esto es, deben ser canceladas en un periodo que no
exceda los cinco años. No obstante, los Estados miembros tienen la

215
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

opción de permitir un periodo más dilatado de tiempo para la amorti­


zación, siempre que no exceda su vida útil, perdiendo pues la inflexi­
bilidad de tratamiento propuesta en la Directriz, salvándose la estre­
chez que no capacita la comprensión de todas las situaciones de
hecho que justifican la existencia de esas diferencias de consolidación.
A este respecto, el Código de Comercio no presenta diferencia
alguna, hasta lo aquí señalado. No obstante, es de resaltar que el úni­
co tratamiento que prevé para la diferencia de consolidación positiva
es el de su consideración como inasignable, esto es, como un Fondo
de Comercio (amortización en un plazo no superior a diez años, y
siempre que supere los cinco años ha de mencionarse en la memoria).
Con respecto a las diferencias de carácter negativo, esto es, cuan­
do el precio pagado por la participación financiera resulte inferior al
valor contable de la parte proporcional del neto de la filial, la Directriz
permite que sea transferida a la cuenta de pérdidas y ganancias conso­
lidadas cuando:
a) la diferencia corresponda a una plusvalía realizada, esto es,
cuando sea vendida la filial, o sus activos sobrevalorados sean
amortizados o vendidos, o bien sus pasivos infravalorados
sean cancelados (art.31.b).
b) la diferencia surge porque se espera que la empresa filial pue­
da generar resultados peores que aquellos que normalmente
se producirían, o porque pueden aparecer costes adicionales
como resultados de la adquisición, transfiriéndose a la cuenta
de pérdidas y ganancias consolidada a medida en que se
obtengan los resultados negativos o se incurra en costes adi­
cionales.
En caso contrario, habrá de entenderse que debe aparecer en el
balance consolidado, en una partida con denominación apropiada, la
cual la doctrina ha dado en calificar como “Reservas de Consolida­
ción”.
Por último, hemos de señalar que en este método se incluye el
total del patrimonio e ingresos y gastos de la filial, aunque la matriz

216
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

no cuente con todos los derechos sobre aquéllas. Ello obliga a que la
parte de la filial imputable a terceros deba ser recogida en una partida
diferenciada, cuya denominación no queda apuntada en la Séptima
Directriz, reconociéndose en la doctrina como “Intereses Minoritarios”

I.2.I.2. El método de Fusión de intereses

Más que una compra absoluta, los accionistas de dos compañías


pueden decidir reunir o poner en común sus intereses. Hay continui­
dad en la propiedad, y las dos empresas continúan operando diferen-
ciadamente.
Para esta situación de hecho, la Directriz prevé un modelo parti­
cular de agregación, por el cual la compensación entre inversión
financiera y el patrimonio de la empresa filial, se compensan única­
mente por la parte participada de ésta por aquella, siempre que (art.
20.1):

a) las acciones o participaciones poseídas representen al menos el


90% del valor nominal o, en su defecto, del valor contable de
las acciones o participaciones, por alguna de las empresas
incluidas en la consolidación;
b) la proporción prevista en el apartado a) se haya alcanzado en
virtud de acuerdo que prevea la emisión de acciones o partici­
paciones por alguna de las empresas incluidas en la consolida­
ción;
c) el acuerdo mencionado en el punto b) no prevea un pago en
efectivo superior al 10 por 100 del nominal o, en su defecto, al
valor contable de las acciones o participaciones emitidas.

El Código de Comercio no acoge en su regulación esta posibili­


dad. Reconociéndose sólo el método de compra, para la integración
global de las empresas del Grupo.

217
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

1.2.2. La Consolidación para empresas asociadas

Como ya decíamos anteriormente, el método de Puesta en Equi­


valencia permitirá incluir en las cuentas consolidadas la participación
de las empresas asociadas. Por ésta entendíamos aquella sobre la cual
la empresa subtenedora ejercía influencia notable, en los términos ya
comentados.
En este sentido el art. 33 de la Directriz se manifiesta flexible, ya
que para valorar la cuenta representativa de la inversión se puede
hacer en forma alternativa:
a) bien según su valor contable, obtenido conforme a las reglas
de valoración previstas en la Cuarta Directriz; o
b) bien por el importe correspondiente a la fracción que la parti­
cipación represente en los capitales propios de la empresa
asociada.

Los Estados miembros podrán imponer la aplicación de uno u


otro método, o dejarlo a la elección de cada Grupo en cuestión,
haciendo indicación en el balance consolidado o en el anexo cuál ha
sido el método de valoración efectivamente utilizado.
La diferencia que surja (sólo tendrán lugar en el segundo método
señalado), no tras la compensación, que en este método no se da,
sino tras la puesta en equivalencia, debe ser tratada en forma similar a
las producidas en Integración Global, es decir, debe ser amortizada en
cinco años, a no ser que se prescriba por los Estados miembros que
ésta pueda ser cancelada en un periodo que no exceda su vida útil o
que se deduzca inmediatamente de las Reservas. Esta diferencia ha de
ser calculada a la fecha en que se aplica el método por primera vez.
No obstante, los Estados miembros podrán autorizar que el cálculo de
la diferencia se efectúe a la fecha de adquisición de las participacio­
nes, o cuando la adquisición se haya realizado en varias veces, a la
fecha en que la empresa se haya convertido en asociada, opción ésta
que como señalábamos anteriormente nos parece más adecuada.

218
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

En este sentido, nuestro Código de Comercio en su art. 47.4.a)


sólo considera el segundo de los métodos a los que hace referencia la
Directriz, cuando dice que se compensarán (con más rigor habría que
hablar de que se pondrán en equivalencia) la inversión financiera y el
importe correspondiente al porcentaje de capital y reservas que repre­
sente tal participación.
Así mismo, la directriz (art. 33.6) indica que la fracción de resulta­
do de la empresa asociada atribuible a la participación de la subtene­
dora se incluirá en la cuenta de pérdidas y ganancias, en una partida
específica, con la adecuada denominación (por ejemplo “resultados de
empresas asociadas”), efectuándose las eliminaciones por resultados
internos, siempre y cuando la información sea reconocida o de fácil
acceso, extremo este último sobre el cual no se manifiesta el Código
de Comercio.

1.2.3. Consolidación proporcional para empresas multigrupo

Esta técnica supone la agregación línea a línea por el importe


proporcional de la participación de la matriz en la multigrupo, de las
distintas partidas de balance y cuenta de pérdidas y ganancias (4).
Cuando se adopta este método de consolidación, todas las dispo­
siciones de la Directriz relativas al cálculo y el tratamiento subsiguien­
te de la diferencia de consolidación, eliminación intraempresas, etc.,
son de aplicación aquellas que han sido analizadas para el método de
Integración Global, por lo que nos remitimos a lo que allí dijimos.
En igual sentido se manifiesta el art. 47 del Código de Comercio,
por lo que no creemos necesario comentario adicional.

1.3. Estados Financieros Consolidados

Como producto final del proceso de consolidación descrito a gran­


des trazos en páginas anteriores, aparecen las cuentas consolidadas.

(4) Mckinnon, S. M.: “Cuentas Consolidadas”. Monografía nQ 6. AECA. Madrid, 1985.


Pág. 97

219
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

El art. 16.1 de la Directriz precisa que las cuentas consolidadas


comprenden el balance consolidado, la cuenta de pérdidas y ganan­
cias consolidada y el anexo, formando un conjunto unitario, de forma
que deban ser analizados de forma simultánea y conjunta, a fin de evi­
tar cualquier interpretación aislada y fragmentada de cada uno de
ellos, principalmente porque la realidad empresarial que se pretende
analizar comprende y encierra los estados contables señalados.
El art. 17 de la Directriz se refiere a las disposiciones de la Cuarta
Directriz, relativas a los formatos de presentación de las cuentas. La
Cuarta Directriz establece dos disposiciones para el balance, una en
forma horizontal y otra vertical, y cuatro disposiciones para la cuenta
de pérdidas y ganancias, dos analizando el resultado por clases de
gastos y dos por funciones.
Según la Cuarta Directriz, los Estados miembros pueden estable­
cer una disposición particular para acoger en su ordenamiento cuales­
quiera de estos formatos. No creemos necesario desarrollar estos
esquemas por cuanto son objeto de otra ponencia, a la cual nos remi­
timos.
Por el contrario, es necesario detenerse en las adaptaciones a
dichos formatos, indispensables dadas las características propias de la
Consolidación. Lo haremos de forma particularizada para cada estado
contable (5).
1 -Balance consolidado.
Con respecto al Activo señalaremos las siguientes partidas, que
peculiarizan el mismo:
-Diferencias positivas que aparecen entre el coste de adquisición
de la participación financiera y el valor teórico del patrimonio
neto participado (ya sea filial, asociada o multidependiente),
siempre que no sea imputable a una partida específica, es decir,
su naturaleza sea bien la de un Fondo de Comercio, o bien la
de un Gasto amortizable.

.
(5) Gonzalo Angulo, J.A.: “Normas sobre formación de las cuentas consolidadas del
IPC”. Recogido en el libro: “Contabilidad y Auditoría en España ante la CEE”. Mono­
grafía número 7 de AECA. Madrid, 1986. Págs. 99 y ss.

220
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

-Participaciones que las empresas del grupo tengan en el Capital


de la empresa dominante (participaciones recíprocas).
Con respecto al Pasivo:
-Diferencia negativa entre el coste de adquisición de la participa­
ción en sociedades del Conjunto de la Consolidación y el valor
teórico de la misma, cuya naturaleza puede ser:
• Ingreso diferido.
• Reserva de Consolidación.
Participaciones en el Capital social y reservas de las socieda­
des dependientes que no pertenezcan a otras sociedades del
sujeto de la Consolidación (Intereses Minoritarios).

2. -Cuenta de pérdidas y ganancias consolidadas.


Entre los aspectos particulares destacamos:
-Parte de los resultados del ejercicio atribuibles a las participacio­
nes en el capital social de la sociedad dependiente que no per­
tenezcan a sociedades del Grupo.
-Resultados generados por empresas asociadas.
-Amortización de la diferencia positiva de consolidación, o impu­
tación a resultados de las negativas.

3. -Información a recoger en el anexo.


-Composición del sujeto de la Consolidación.
-Prácticas contables utilizadas (normas de valoración).
-Análisis detallados de algunas partidas (por ejemplo, Fondo de
comercio de consolidación).
-Desviaciones de los principios generales.
-Otras informaciones (deudas garantizadas, promedio de perso­
nal, compromiso de pensiones, etc.).

4.-El Estado de origen y aplicación de fondos.

La Séptima Directriz no recoge la obligación de presentar este

221
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

documento, cuya justificación podemos encontrarla en los aspectos


siguientes:
-se trata de un estado contable de no obligada presentación en
todos los Estados miembros, por lo que en aras de respetar los
derechos nacionales, no ha de ser incluido;
-la dificultad que su preparación conlleva.

II. FINALIZACION Y PUBLICACION DE LAS CUENTAS


CONSOLIDADAS

En este epígrafe vamos a detenernos en aquellas obligaciones for­


males a las que debe responder el sujeto de la consolidación, respecto
a la presentación de las cuentas consolidadas. En concreto, la presen­
tación del Informe de Gestión consolidado (sección tercera de la Sép­
tima Directriz), la censura de las cuentas consolidadas (sección cuarta)
y la publicidad de las mismas (sección quinta).

II. 1. El informe de Gestión consolidado

Como complemento a las cuentas consolidadas, el art. 1 de la


Directriz impone la obligación de elaborar un informe de Gestión con­
solidado. El objetivo pretendido por el mismo es completar la imagen
del Conjunto en base a informaciones que no son suministradas por
las cuentas consolidadas (6). En éste debe exponerse con fidelidad la
evolución de los negocios y el conjunto de empresas incluidos en la
consolidación (art. 36.1). Además, el informe debe indicar el previsible
desarrollo del sujeto de la consolidación (art. 36.2.b) y cualquier
hecho importante ocurrido después del cierre de las cuentas consoli­
dadas, siempre y cuando éste afecte a la comprensión de aquellas
(art. 36.2.a). Asimismo, debe informar de las actividades del sujeto en
el campo de Investigación y Desarrollo (art. 36.2.c). Por último, debe

(6) Condor López, V.: “Cuentas Consolidadas”. Op. cit. Pág. 108.

222
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

también ofrecerse información sobre acciones o participaciones de la


matriz poseídas por cualquier miembro del Grupo, si sobre tal extre­
mo no se ha hecho referencia en el anexo (art. 36.2.d).

H.2. Censura de cuentas

El art. 37 de la Séptima Directriz requiere que todas las cuentas


consolidadas redactadas de acuerdo con la misma, han de ser audita­
das por personas independientes del país de la empresa obligada a
elaborar cuentas consolidadas, lo cual no significa realizar auditoría
sobre cada empresa particular, sino sobre el sujeto de la Consolida­
ción, visualizado como un todo superior y distinto a las partes que lo
componen.

n.3. Publicación de las cuentas consolidadas

El art. 38 de la Séptima Directriz requiere que las cuentas consoli­


dadas, el informe de gestión y el informe de auditoría sean documen­
tos públicos.
La publicación debe hacerse de acuerdo con las leyes nacionales
que implantaron la Primera Directriz. En el caso español ha sido la Ley
19/1989, de 25 de julio, de reforma parcial y adaptación de la legisla­
ción mercantil a las Directivas de la CEE, aspecto éste en el que no
nos detendremos por considerarlo de interés menor en nuestro objeto
de estudio.

m. CONCLUSIONES

En aras a no hacer excesivamente extenso y reiterativo el obliga­


do capítulo recapitulador de las conclusiones de este escrito, vamos a
resumir las mismas a los dos puntos fundamentales que éste ha pre­
tendido abordar:
-el núcleo central de nuestro trabajo lo ha constituido la presenta­

223
METODOLOGIA Y TECNICAS DE CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

ción, a grandes líneas, de los distintos métodos de consolidación


recogidos en la Directriz.
-por último, menor hincapié hemos realizado en el estudio de
aquellas obligaciones de carácter formal, reconocidas en la
Directriz.

224
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ
DELAC.E.E

Emiliano Ruiz Barhadillo


Profesor del Departamento de Economía de la
Empresa de la Universidad de Cádiz

I. INTRODUCCION

Tradicionalmente, al menos desde una orientación académica, la


Contabilidad ha planteado como objeto de su estudio la institución
empresarial, obviando toda descripción, conceptuación e incluso justi­
ficación del sujeto que va a ser sometido a análisis.
No obstante, de la definición que se haga del sujeto o entidad
contable va a depender en gran medida cuáles son lo criterios y reglas
que deben adoptarse para el procesamiento de la información que
éste genere, e incluso cuáles van a ser los objetivos pretendidos por el
Sistema Contable en su globalidad (1). “La razón principal de la
importancia de este concepto es que se define el campo de interés, y
de esa manera restringe los posibles objetos y actividades y sus atribu­
tos que pueden seleccionarse para incluirlos en los informes financie­
ros” (2).

(1) Túa Pereda, J. “Principios y Normas de Contabilidad”..Instituto de Planificación


Contable. Madrid, 1983. Pág. 643.
(2) Hendriksen, E.S.: “Teoría de la Contabilidad”. UTHEA. México, 1974. Pág. 114.

225
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

Una “salida” al modelo tradicional del sujeto contable se hace


patente, al institucionalizarse económica y socialmente la figura del
Grupo de Empresas. Ello nos hace creer lo oportuno de conceptuar de
forma precisa el sujeto de la Contabilidad cuando la unidad jurídico-
económica que es analizada es el Grupo de Empresas, deteniéndonos
en una propuesta normativa para la presentación de información con­
solidada, cual es la Séptima Directriz de las Comunidades Europeas.
El objetivo que asumimos será, pues, analizar la Séptima Directriz
de las Comunidades Europeas en lo que ésta se refiera a lo que
hemos denominado Sujeto o Entidad contable, incidiendo así mismo
desde un punto de vista crítico en la armonización realizada hasta el
momento por nuestro ordenamiento, de amplia discrecionalidad, dada
la generalidad con que en la misma se plantean algunas cuestiones,
como más tarde tendremos oportunidad de exponer.

n. EL GRUPO DE EMPRESAS

Quizás sea uno de los aspectos más distintivos del estado actual
de desarrollo económico la aparición, como forma paralela de organi­
zación de la economía, frente a la empresa individual, del Grupo de
Empresas. En efecto, junto al objetivo seguridad, emerge como definí-
torio de la actitud de la empresa, el objetivo crecimiento. Así, pudiera
decirse que el Grupo de Empresas es la materialización de una deter­
minada política inspirada en un objetivo: el crecimiento.
La doctrina ha propuesto una serie de causas económicas y socia­
les, que facilitan y explican la tendencia hacia la agrupación de
empresas, todas ellas justificadas por la dinámica que impone el
modelo Capitalismo Financiero, y entre las que resaltamos (3):
-Replanteamiento de la estructura de objetivos de la empresa,
reafirmándose el objetivo crecimiento, sobre el beneficio y su
maximización.

(3) Bueno Campos, E.; Cruz Roche, I. y Durán Herrera, J.J.: “Economía de la Empre­
sa”. Pirámide. Madrid, 1987. Pág. 705.

226
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

-Desarrollo de mercados internacionales de capitales.


-Mercados muy competitivos, donde la internacionalización de la
empresa se ve favorecida por el progreso tecnológico.
-Aparición del empresario profesional con una convincente y
acusada actitud hacia el crecimiento de la empresa.
-Disminución del riesgo.
-Aumento de la eficiencia, a través de una racionalización de la
producción y de la distribución.
-Necesidad de aumentar el control sobre el mercado (indepen­
dencia de mercados nacionales).
-Acceso a grandes mercados de capitales, etc.

Sean cuales fueran’ los motivos que inducen a la concentración de


empresas, en nuestro caso es la necesidad de una información conso­
lidada, como reflejo de la situación económica y financiera por la que
atraviesa el Grupo de Empresas, como realidad superior a sus compo­
nentes, lo que justifica el análisis que pretendemos realizar.
En este sentido, la justificación de estas líneas, o lo que viene a
ser lo mismo, el análisis de la Séptima Directiva, que asumimos como
línea argumental de nuestro trabajo, puede ser realizado tanto en tér­
minos de objetivos globales del programa de armonización de los
Derechos concurrentes en la Comunidad Económica Europea, como
en razones particulares por las que se requiere una Directriz sobre
cuentas consolidadas.
En cuanto al primer punto, como objetivo primal y referente,
habría que señalar que con la Directriz se tiende a conseguir el buen
funcionamiento del Mercado Común, siendo la aproximación de leyes,
y en nuestro caso la armonización de normas contables, de vital
importancia en ese proceso de desarticulación del concepto “frontera
nacional”. En este sentido, el art. 54.3 g del Tratado Fundacional de las
Comunidades señala en el programa general, para abolir restricciones
sobre la libertad de establecimiento:
“Concluir en la medida necesaria, las garantías que los Estados

227
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

miembros exigen de las compañías o empresas para la protec­


ción de los intereses de los miembros y otros, con el objetivo de
hacer tales garantías equivalentes en toda la Comunidad”.

Adquiriendo esta cuestión nuevas dimensiones, tras la firma del


Acta Unica Europea, resultando pues de cumplimiento ineludible.
En segundo lugar, esto es, como justificación a la necesidad de
una Directriz, cuyo objeto sea el análisis contable del Grupo de Empre­
sas, hemos de decir, que con la información consolidada se trata de
lograr una representación significativa del conjunto de empresas que
forman parte de la unidad superempresarial, y ello porque las empre­
sas que lo conforman no pierden su personalidad jurídica, y siguen
registrando sus operaciones en forma individual. En consecuencia, apa­
rece la necesidad de elaborar nuevos estados contables, que reflejen la
situación económico-financiera de esa realidad de hecho, consustancial
a nuestros días, que supone el Grupo de Empresas (4).
No obstante, antes de comenzar con nuestra exposición, conside­
ramos oportuno realizar las siguientes precisiones:
-en el caso concreto de España, es necesario apuntar que no se
trata propiamente de una armonización de nuestra legislación a
la normativa europea, por cuanto el Derecho español descono­
cía la obligación de presentar cuentas consolidadas para aque­
llas empresas que mantienen ciertas relaciones con otras. Por
ello habría que hablar, en expresión del profesor Duque (5), no
de armonización, sino de introducción-armonización.
-el análisis comparativo que realicemos entre la Directriz y el
ordenamiento español, se centrará en la nueva redacción dada
al Título III Libro I del Código de Comercio, donde queda regu-
(4) Condor López, V.: “Cuentas Consolidadas”. Instituto de Contabilidad y Auditoría de
Cuentas. Madrid, 1988. Pág. 57.
(5) Duque Domínguez, J. F.: “Las condiciones de consolidación de las cuentas anua­
les”. Recogido en el libro “La Reforma del Derecho español de sociedades de
Capital”. Colegio Nacional de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de Espa­
ña, y Notarial de Madrid. Madrid, 1987. Pág. 749.

228
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

lada la presentación de las cuentas de los Grupos de Empresas,


dado que en el momento de escribir estas líneas, aún no ha apa­
recido el desarrollo reglamentario que corresponde al Instituto
de Contabilidad y Auditoría de Cuentas. También hemos de
decir, que omitiremos cualquier comentario cuando no se apre­
cien diferencias entre ambos textos señalados.

III. CONDICIONES PARA EL ESTABLECIMIENTO


DE CUENTAS CONSOLIDADAS

ni.l. El perímetro de la Consolidación

La sección primera de la Séptima Directriz desarrolla los requisitos


para elaborar las cuentas consolidadas, así como las exenciones a la
obligación general de presentar las mismas.
A lo largo de ella, no se aborda dar una definición unitaria del
concepto Grupo de Empresas, centrándose el debate doctrinal, si ésta
debe ser realizada siguiendo un criterio jurídico o bien estrictamente
económico. Como nota característica del largo proceso que conllevó la
redacción del texto definitivo de la Directriz, se ha señalado el aban­
dono de la concepción alemana de cuentas anuales (económica) y la
admisión gradual de la concepción inglesa (jurídica) (6).
Esta cuestión de fondo, no es en modo alguno irrelevante, por
cuanto de ella dependerá la amplitud con que se definirá el perímetro
de las empresas que han de ser incluidas en las cuentas consolidadas.
En este sentido, la concepción alemana (la cual dominaba la pri­
mera redacción de 1973), el Grupo va a ser definido por la concurren­
cia de dos notas características; la unidad de dirección y la dependen­
cia económica y funcional (7). Es pues la unidad de decisión donde

(6) Ibidem, págs. 750-751.


(7) Font i Ribas, A.: “La consolidación de las cuentas”. Apareció en el libro “La Refor­
ma de la Ley de Sociedades Anónimas”. Ed. Civitas. Madrid, 1987. Pág. 299.

229
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

hay que buscar el carácter que distinga y perfile la naturaleza del Gru­
po de Empresas. En palabras textuales de los profesores Gonzalo y
Túa (8):
“El Grupo descansa, en sus definiciones jurídicas y económicas,
sobre un único dato económico, y éste no es otro que la volun­
tad común y la unidad de decisión, el sometimiento a unos cri­
terios genéricos comunes en la determinación de las directrices
estratégicas que configuran su actuación”.

No obstante, frente a esta postura se alza la concepción jurídica,


de origen anglosajón, según la cual el sometimiento de un Grupo a las
normas de Consolidación depende de la existencia de un derecho a
ejercer el control, materializado en un título, siendo ésta la configura­
ción que domina la redacción final de la Directriz. Este criterio, dada
la inflexibilidad que encierra su enunciación, impondrá obligación de
consolidar allí donde no exista realmente dependencia económica, así
como no reconocerá supuestos de hechos, donde éstas se den con
toda efectividad, al no reconocer la diferencia entre el poder de con­
trol y el ejercicio real del mismo.
Es en este contexto donde el legislador comunitario hubo de ges­
tar el texto definitivo de la Directriz, realizando grandes esfuerzos de
síntesis, en aras a respetar las distintas legislaciones de los países
miembros, con lo que, como apuntábamos con anterioridad, renuncia
a una definición unitaria de Grupo de Empresas, definiendo una serie
de circunstancias que pueden llevar a la identificación de la existencia
del mismo.
Es pues este respeto a la norma nacional el que ha dado lugar a
la introducción de dos tipos de disposiciones, unas dé carácter obli­
gatorio y otras opcionales, que le dan un carácter extremadamente fle­
xible a la Directriz en cuestión.

(8) Gonzalo Angulo, J. A. y Túa Pereda, J.: “El Grupo y el conjunto de la Consolida­
ción”. Revista Técnica del Instituto Censores Jurados de Cuentas. N° 6. Diciembre
1982. Pág. 23.

230
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

Es este sentido la Directriz impone la obligación de establecer


cuentas consolidadas, por la empresa matriz, cuando se den algunas
de las siguientes situaciones (art. 1.1):
a) tiene la mayoría de los derechos de v'oto que puedan corres­
ponder a los accionistas o socios de esta empresa (empresa
filial);
b) posea el derecho a revocar la mayoría de los miembros del
órgano de administración, de dirección o de vigilancia de otra
empresa (empresa filial) y, al mismo tiempo, sea accionista o
socio de la misma;
c) tiene el derecho a ejercer una influencia dominante sobre una
empresa (empresa filial) en la que es accionista o socio, en vir­
tud de un contrato concluida con ésta, cuando el derecho al
que está sometida la empresa filial permita someterse a tales
contratos o cláusulas estatutarias.
d) sea accionista o socio de otra empresa, y:
-la mayoría de los miembros del órgano de administración de
dirección o de vigilancia de esta última (empresa filial), en
función tanto durante el ejercicio como en el anterior y hasta
la formulación de las cuentas anuales, hayan sido nombrados
como consecuencia únicamente del ejercicio de sus derechos
de voto, o
-que ella sola controle, en virtud de acuerdo concluido con
otros accionistas o socios de dicha empresa (empresa filial), la
mayoría de los derechos de voto de los accionistas o socios
de la misma.

De forma precisa, se puede apreciar cómo estas situaciones con­


templadas responden a circunstancias que pueden ser calificadas
como de control de derecho.
Además de estas situaciones, en este caso con carácter opcional,
se incluyen en la Directriz nuevos supuestos de hechos que pueden
generar la obligación de presentar cuentas consolidadas (art. 1.2.):

231
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

1) Cuando la empresa matriz posea una participación - en el sen­


tido que determina el art. 17 de la Cuarta Directriz, esto es,
“...aquellas que creando una vinculación permanente, tengan
por finalidad contribuir a la actividad de la sociedad. La pose­
sión de una parte del capital de otra sociedad se presumirá que
tiene el carácter de participación cuando exceda del porcentaje
fijado por los Estados miembros, que no podrá ser superior al
20 por 100”-, sobre otra empresa (empresa filial) y:
-ejerza efectivamente sobre ésta influencia dominante o,
-ella misma y la filial se encuentren situadas bajo su dirección
única.
2) Cuando se da dirección unificada, a la que puede llegarse a
través de un contrato o de cláusulas estatutarias, dando cabida
a los grupos de coordinación, de gran raigambre en Alemania.

Si nos detenemos ahora en la aprehensión que de estos concep­


tos ha realizado el Código de Comercio, tendremos que decir, que
éste ha establecido la obligación de consolidar en un ámbito más
reducido que el previsto por la legislación comunitaria.-
-eliminando algunos supuestos concretos de relaciones interso­
cietarias como los grupos de subordinación, figura no reconoci­
da en nuestra legislación. En efecto, el Código de Comercio no
ha utilizado la posibilidad que la Directriz ofrece en el art. 1.3
de incorporar como supuesto que obliga a la presentación de
cuentas consolidadas, cuando la relación de dominio está funda­
da contractualmente o sobre la base de una cláusula estatutaria:
-no se toma postura explícita alguna ante los grupos horizontales
o de coordinación.

En otro orden de cosas, hemos de señalar, que el perímetro de la


Consolidación no viene acotado por la mera contemplación del Gru­
po, formado en sentido estricto por la matriz y filial o filiales participa­
das por aquélla. A efectos de información consolidada se ha superado

232
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

en la perspectiva histórica el concepto apuntado de Grupo. Así es, la


complejidad de las relaciones societarias ha hecho que aparezcan figu­
ras relacionadas con el Grupo en sentido estricto, que no encuentran
cabida conceptual bajo el criterio de unicidad de decisión, siendo
pues obligado dar regulación a estas figuras intermedias, al proyectar­
se la influencia de la empresa matriz más allá de las propias empresas
que controla directamente. Concretamente nos referimos en este lugar
a las empresas asociadas y las sociedades multidependientes o multi-
grupo.
Para dejar claramente zanjado estos aspectos, hemos de aproxi­
marnos a qué entiende la Directriz por estas figuras. Empresa asociada
(art. 33) es aquella sobre la cual la matriz ejerza influencia notable
sobre la gestión y la política financiera, poseyendo una participación
en el sentido del artículo 17 de la Cuarta Directriz (transcrito anterior­
mente). Se presumirá que una empresa ejerce una influencia notable
sobre otra cuando la primera posea el 20 por 100 o más de los dere­
chos de voto correspondientes de los accionistas o socios de la segun­
da. En igual sentido se manifiesta el art. 47.3 del Código de Comercio,
si bien es de resaltar que no hace mención alguna sobre el porcentaje
de participación, a fin de operativizar la presunción financiera de
influencia notable.
Según el art. 73 de la Séptima Directriz, cuando una empresa
incluida en la consolidación dirija a otra empresa conjuntamente con
una o varias no comprendidas en la misma, deberá ser considerada
como multidependiente, cuyo tenor literal es igualmente transcrito por
el Código de Comercio (art. 47.1).
En síntesis, sin perjuicio de exenciones, cuyo análisis realizaremos
seguidamente, el perímetro de la Consolidación queda pues definido
por-, matriz, filiales, empresas asociadas y empresas multidependientes.

m.2. Exenciones a la obligación de presentar cuentas


consolidadas

La Séptima Directriz contempla la posibilidad de que en determi­

233
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

nadas circunstancias no se observe la obligación genérica, en los casos


contemplados con anterioridad, de presentar cuentas consolidadas.
Estas exenciones pudieran ser clasificadas de la siguiente forma:

m.2.1. Por la forma social de la matriz

El art. 4 de la Directriz impone la obligación de elaborar cuentas


consolidadas cuando cualquier empresa dentro del Grupo esté sujeta a
la obligación de presentar sus cuentas según la Cuarta Directriz (dirigi­
da a sociedades anónimas, de Responsabilidad Limitada y Comandita­
ria por acciones). No obstante, este planteamiento estricto en cuanto a
la naturaleza social de las empresas afectadas de la obligación de con­
solidar, no era secundado por todos los miembros de la Comunidad,
en particular aquellos que se identificaban con el concepto económico
del Grupo, donde la forma legal de las empresas carece de relevancia.
De nuevo la solución a esta controversia fue consensual, permi­
tiendo a los países miembros la libre aplicación de la Directriz a las
categorías de empresas que decidan (extremo éste que será objeto de
revisión en 1995).
En este sentido, el Código de Comercio, en sentido contrario a
como se manifestaba el Anteproyecto de Ley de Reforma parcial y
adaptación de la legislación mercantil a las Directrices de la CEE en
materia de sociedades, opta por asumir la autorización del art. 4.2 de
la Directriz, al no imponer la obligación de consolidar sólo a socieda­
des de capital, al referirse en el art. 42.1 a que todas las sociedades
mercantiles estarán obligadas a presentar cuentas consolidadas.

m.2.2. Por la naturaleza de las sociedades

Así mismo, el art. 5 de la Séptima Directriz faculta a los Estados


miembros para que puedan eximir de la presentación de cuentas con­
solidadas a una matriz establecida como holding financiero, esto es, y
según la propia Directriz, aquellas sociedades cuyo único objeto es

234
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

adquirir y administrar inversiones financieras en otras empresas, siem­


pre y cuando cumplan ciertas condiciones que circundan la no inje­
rencia en la direción de las empresas participadas.
Nuestro Código de Comercio no reconoce explícitamente esta
exención, hecho comprensible si pensamos que la mayoría de los gru­
pos financieros y económicos españoles se articulan a través de algu­
no de los Grandes Bancos (9).

H.2.3. Por el tamaño

En este sentido, estarán exentos de presentar cuentas consolida­


das aquellos grupos de reducidas dimensiones. Así, el art. 6.2 de la
Séptima Directriz hace referencia el art. 11 de la Cuarta Directriz en la
que se establecen ciertos importes para el Balance, cifra de ventas y
número de empleados. Estas cifras han sido objeto de revisión según
las previsiones de la propia Cuarta Directriz, situándose los importes
en los siguientes límites:
-Total Balance: 6,2 millones de unidades de cuenta europeas.
-Total cifra de ventas: 12,8 millones de unidades de cuenta euro­
peas.
-Número de empleados: 250.

Cuando a nivel de Grupo no se superan dos de estos tres niveles,


queda exento de la obligación de presentación de cuentas consolida­
das.
En igual sentido se manifiesta el Código de Comercio (art.
43.1.1a), si bien los límites, lógicamente se refieren a la moneda espa­
ñola.

(9) Gonzalo Angulo, J. A.: “Normas sobre Formación de las Cuentas Consolidadas del
I.P.C.”. Recogido en el Libro: “Contabilidad y Auditoría en España ante la CEE”
Monografía núm. 7 AECA. 1986. Pág. 85.

235
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

m.2.4. Subgrupos

El precepto contenido en el art. 1 en cuanto a la obligación de


consolidar las cuentas sería enormemente gravoso, en el caso de la
existencia de subgrupos.
Es por ello por lo que la Directriz permite la exención en algunos
casos particulares, exenciones que pueden ser obligatorias y opciona­
les.
a) Exenciones obligatorias.
Aquellas matrices que son a su vez filiales, están exentas de la
obligación de preparar cuentas consolidadas, si su empresa
matriz está situada en la CEE, y:
-la matriz posee todas las acciones en la matriz intermedia, o
-mantiene al menos el 90 por 100 de acciones y la exención ha
sido aprobada por todos los accionistas minoritarios.

No obstante, aparece en el propio articulado de la Directriz una


serie de condiciones para que esta exención no adquiera carácter
automático. Como ya nos tiene acostumbrados, la Séptima Directriz
reconoce condiciones obligatorias y condiciones opcionales:
-condiciones obligatorias:
• el Subgrupo debe estar incluido en las cuentas consolidadas
de un grupo mayor cuya matriz esté establecida en la CEE;
• la consolidación del conjunto mayor debe ser elaborada de
acuerdo con la Séptima Directriz;
• la consolidación del conjunto mayor acompañada de los infor­
mes de gestión y de auditoría han de ser publicados y registra­
dos;
• la matriz eximida debe hacer mención en su anexo a las cuen­
tas, de estar exenta a la presentación de cuentas consolidadas,
así como el nombre y la sede de la matriz que ha elaborado la
consolidación del conjunto mayor.

-condiciones opcionales:

236
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

Los Estados miembros pueden imponer las siguientes condicio­


nes:
• la matriz eximida no debe tener valores admitidos a la cotiza­
ción bursátil;
• en la consolidación del Subgrupo debe aparecer información
adicional requerida por la legislación nacional de la matriz exi­
mida, sin perjuicio de que ésta no sea exigida por la legisla­
ción de la matriz que confecciona las cuentas consolidadas;
• las cuentas propias de la matriz intermedia, o bien la propia
consolidación, deben aportar información sobre los siguientes
extremos:
-Importe de los activos fijos.
-Cifra de negocios.
-Resultado del ejercicio.
-Importe de Capital y Reservas.
-Media del número de empleados.

b) Exenciones opcionales.
Los Estados miembros podrán dispensar a determinadas empresas
de la obligación de presentar cuentas consolidadas, siempre y cuando
se cumplan los requisitos apuntados en el anterior apéndice, y los
accionistas o socios de la empresa dispensanda, titulares de acciones o
de participaciones por un porcentaje mínimo del capital suscrito de la
misma, no han solicitado el establecimiento de cuentas consolidadas,
como máximo, seis meses antes del final del ejercicio.

m.3. El perímetro técnico de la Consolidación

El perímetro técnico es un proceso de depuración en el perímetro


de consolidación inicial, que tiene como resultado la formación del
inventario definitivo de las empresas a consolidar (10).

(10) Condor López, V.: “Cuentas Consolidadas”. Op. cit. Pág. 70.

237
EL SUJETO DE LA CONSOLIDACION EN LA SEPTIMA DIRECTRIZ DE LA C.E.E.

Y esto es así porque existen razones de exclusión de sociedades


que aun cumpliendo los requisitos formales que han sido analizados
con anterioridad, la situación de hecho en que se mueven adquiere
ciertas peculiaridades que obligan a una matización del concepto Perí­
metro de la Consolidación.
Estas categorías de exclusión que sometemos a estudio ahora vie­
nen recogidas en los artículos 13 y 14 del Séptima Difectriz, siendo en
concreto:
a) Irrelevancia.
Una empresa filial no necesita ser incluida en las cuentas con­
solidadas si no presenta un interés significativo para el propósi­
to de obtener la imagen fiel, objetivo que debe inspirar la pre­
sentación de las cuentas consolidadas. Siendo de orden similar
lo recogido en el art. 43.2.a del Código de Comercio.
b) Gastos desproporcionados o retrasos indebidos en la obten­
ción de la información necesaria para elaborar las cuentas con­
solidadas, conforme a las disposiciones de la Directriz.
c) Que el control sea meramente temporal.
d) Actividades diferentes, siempre que con ello no se vea afectada
la obtención de la imagen fiel. Cuando una empresa filial es
excluida en razón a actividades diferentes, deberá realizarse su
consolidación por el método de puesta en equivalencia.

IV. CONCLUSIONES

Este trabajo ha pretendido ser un estudio descriptivo de la Sépti­


ma Directriz de las Comunidades Europeas, en lo que ésta entiende
por Sujeto de la Consolidación. Tras el análisis panorámico en torno a
su articulado, los puntos objeto de nuestro estudio podrían ser resumi­
dos en lo siguiente:
-en primer lugar abordamos la génesis y justificación, que lleva al
Grupo de empresas, como figura económica de especial relevan­
cia en el estado actual de desarrollo económico;

238
EMILIANO RUIZ BARBADILLO

-posteriormente comentamos la necesidad de una Directriz que


armonizará los distintos ordenamientos de los Estados miem­
bros, en materia de Consolidación de documentos contables;
-dentro del articulado de la Séptima Directriz, nos hemos deteni­
do de forma pormenorizada en caracterizar al sujeto de la Con­
solidación, así como posibles exenciones y exclusiones a la obli­
gación de presentar cuentas consolidadas, siendo éste el núcleo
central de nuestro trabajo.

239
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD
ECONOMICA EUROPEA
Manuel Larrán Jorge
Profesor del Departamento de Economía de la Empresa
de la Universidad de Cádiz

Mediante la promulgación de las directrices comunitarias, la C.E.E.


aspira en la práctica a la consecución de un auténtico derecho de
sociedades supranacional, en el que la disciplina contable ha ocupado
un lugar destacado. La IV Directiva fue aprobada por el Consejo de las
Comunidades Europeas con fecha 25 de julio de 1978, y, como hemos
comentado con anterioridad, se refiere a la armonización dentro de
los distintos Estados de la C.E.E. de la información contable de ciertas
formas de sociedades mercantiles, de modo particular todo lo que se
refiere a la elaboración, publicación y censura de sus cuentas anuales,
con el fin de proteger los intereses de sus socios y los de terceras per­
sonas en sentido amplio, dando cumplimiento a lo dispuesto en el
Tratado de Roma y, de modo concreto, a su art. 54, párrafo 3, punto g,
en el que se alude a unas garantías comunes exigidas por los Estados
miembros a las empresas residentes en sus respectivos espacios terri­
toriales.
Desde un punto de vista general, la razón de ser de la IV Directi­
va no es otra que la de homogeneízar la información contable externa
ofrecida por las empresas, siendo sus características generales (1):
a) Estar condicionada por las normativas jurídicas de los Estados
miembros.

241
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

b) Insertarse en el bloque del derecho de sociedades comunitario.


c) Flexibilidad.
d) Permite la comparabilidad de los informes contables.
e) Orientación tradicional del modelo propuesto.
f) Concepción económica de las cuentas.

g) Atribución de un papel importante al Anexo.


h) Suponen un esfuerzo de adaptación para los Estados miem­
bros.

La IV Directiva comprende 62 artículos, distribuidos en 12 seccio­


nes, más el articulado inicial en el que se define el campo de aplica­
ción de la misma.
En el primer artículo se enumeran los tipos de sociedades de la
C.E.E. a los que es aplicable la Directiva. En nuestro caso lo sería para
las sociedades anónimas, sociedades de responsabilidad limitada y
sociedades comanditarias por acciones. Se concede a los Estados
miembros la libertad de aplicar o no las disposiciones de la Directriz a
las sociedades bancarias y demás establecimientos financieros y com­
pañías de seguros, hasta coordinación ulterior.
En la sección Ia de Disposiciones Generales centra su atención en
la unidad que constituyen los siguientes documentos: Balance de
Situación, Cuenta de Pérdidas y Ganancias y el Anexo.
Este último documento y el objetivo que deben cubrir en su
cumplimentación, como es el hecho de establecerse con claridad y
proporcionar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y
de los resultados de la empresa, constituye una de las principales
novedades de esta Directriz.
Si para la representación de la imagen fiel no bastase con la apli­
cación estricta de la normativa de la Directriz, se deberán aportar
informaciones complementarias para lograr la requerida imagen fiel y,
en casos excepcionales, si la aplicación de una norma de la Directriz
hace apartarse de la imagen fiel, se derogará dicha norma al objeto de
preservarla haciendo constar el hecho y justificando su razón en el

242
MANUEL LARRAN JORGE

Anexo, así como su incidencia sobre el patrimonio, situación financie­


ra y Resultados.
Como tal Directiva, y al tener carácter de mínima exigencia y fle­
xibilidad, hace la salvedad en esta Sección de que los Estados miem­
bros puedan autorizar o exigir la divulgación de otros estados no
contemplados en la Directiva.
Aunque pueda sorprendernos, el hecho de no recogerse el Estado
de Origen y Aplicación de Fondos, como documento esencial para
analizar las variaciones patrimoniales y las causas de la variación de
Fondo de maniobra, y por tanto un estado contable fundamental en el
análisis de la solvencia empresarial, en nuestra legislación, y en con­
creto en el nuevo Plan General de Contabilidad, se recoge con el
nombre de Cuadro de Financiación, como punto o apartado de la
Memoria, cuando se presente como estado normal y no abreviado.
En la Sección Segunda, las disposiciones generales sobre el
Balance y la cuenta de Pérdidas y Ganancias establecen que los mode­
los elegidos no deben modificarse de un ejercicio a otro, aunque pue­
den alterarse en casos excepcionales, a condición de justificar expresa­
mente en el Anexo los cambios introducidos. Así mismo ha de desta­
carse la obligada presentación de las cifras del ejercicio anterior con
las del actual, suponiendo esto una información complementaria que
contribuye al mejor estudio de su situación, por parte de la empresa o
cualquier interesado en su análisis. Finalmente, en esta misma sección
se prohíben las compensaciones entre partidas de Activo y Pasivo, así
como entre partidas de Ingresos y Gastos.
En las secciones Tercera y Cuarta se aborda la estructura del
Balance y algunas disposiciones particulares sobre ciertas partidas del
Balance. Cuando diferencia el Activo Inmovilizado y el Activo Circu­
lante, lo hace atendiendo al destino de tales elementos. De esta forma
expone que los primeros serán aquellos cuyo uso sea duradero para la
empresa; por duradero debe entenderse una vida útil que supere el
ejercicio económico.
La información relativa al Activo Inmovilizado se enmarca en el

243
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

Anexo cuando se produzcan entradas o salidas de elementos del mis­


mo. Esta información se amplía a las correcciones valorativas pertinen­
tes. Especifica que la cuenta “Terrenos e Inmuebles” incluirá los dere­
chos inmobiliarios, según estén definidos por la legislación nacional.
Los ajustes por periodificación, tanto de Activo como de Pasivo,
reciben un tratamiento de ponderación, tendente a asegurar la efectivi­
dad del principio del devengo en lo que técnicamente se denomina el
corte de las operaciones o la independencia de los ejercicios. En
ambos casos -ingresos y gastos- recomienda la exposición detallada
en el Anexo si tuvieran cierta importancia. La Cuarta Directiva recono­
ce, bajo la Rúbrica de los Ajustes por Periodificación, lo que el P.G.C.
del 73 establecía como pagos anticipados, cobros diferidos, cobros
anticipados y pagos diferidos- permitiendo en sus artículos 18 y 21
que los Estados miembros puedan- regular la contabilización en cuen­
tas de deudores/acreedores, tanto los cobros diferidos como los pagos
diferidos.
Redundando en el requisito de claridad, se exige que las provisio­
nes para riesgos y gastos, a fecha de cierre del Balance, sean proba­
bles e indeterminadas en cuanto al importe y momento de su materia­
lización, exigiendo que en ningún caso tengan la consideración de
partidas correctoras de los elementos del activo.
En cuanto a la estructura del Balance, presenta dos formas alter­
nativas de presentación: horizontal y vertical.
La presentación horizontal (Ver ANEXO I) tiene, en el Plan Conta­
ble francés y español, una posición de privilegio a los efectos de nor­
malizar formalmente el Balance. La presentación de las cuentas obede­
ce a un criterio financiero, basado en liquidez y exigibilidad. Las dife­
rencias más notables con respecto al Balance recogido en el PGC del
73, serían:
1. El Capital suscrito no desembolsado y las Situaciones Transito­
rias de Financiación, se presentan inicialmente en el Activo,
mientras que en el PGC del 73 se les daba una posición casi
final, previa a la partida de ajustes por periodificación.

244
MANUEL LARRAN JORGE

2. Los gastos de constitución y el Activo Inmovilizado tienen una


presentación diferente, según se ve en el siguiente esquema:

IV DIRECTRIZ P.G.C. 73

B) Gastos de Constitución INMOVILIZADO


C) Activo Inmovilizado • Material
I. Inmov. Inmaterial • Inmaterial
II. Inmov. Material • Financiero
III. Inmov. Financiero • Gastos Amortizables

3. El contenido probable y de cantidad indeterminada de las pro­


visiones para riesgos y gastos decantan una anulación de las
cuentas de Previsiones, que aparecían en el Subgrupo 12 del
P.G.C. del 73.
Por otra parte, las correcciones valorativas de las partidas del acti­
vo, amortizaciones y provisiones por depreciación, estarán formuladas
compensando los diferentes elementos que las motivan.
En cuanto a la presentación vertical (Ver ANEXO II) de influencia
anglosajona, hemos de señalar que el contenido de las distintas rúbri­
cas no se separa del establecido para el Balance horizontal, su objeti­
vo es el destacar la cuantificación del Fondo de Maniobra, por cuanto
de importancia tiene en el Análisis Financiero su evolución. Haciéndo­
se coincidir la suma algebraica de los Inmovilizados más los Activos
Circulantes netos de los Pasivos Circulantes con la Financiación Bási­
ca (Deudas a largo plazo, más patrimonio neto).
El artículo 11 de la IV Directriz prevé la presentación de Balances
Abreviados, consistentes en las partidas precedidas de letras y núme­
ros romanos de los modelos antes explicados, debiendo presentar tan
sólo subdivisiones en las cuentas de deudores y acreedores, respecti­
vamente. La condición de que las sociedades afectadas presenten
balances abreviados queda limitada por dos de los siguientes criterios:
1) Total del Balance: 1.550.000 ecus.

245
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

2) Importe neto del volumen de operaciones: 3.200.000 ecus.


3) Plantilla media del ejercicio: 50 empleados.
Con esta excepción genérica, la IV Directriz define una línea de
separación entre las pequeñas empresas y las medianas y grandes; en
este sentido, se objetiviza una clasificación que pudiera ser un tanto
arbitraria. (2).
Una empresa que rebase dos de estos tres criterios quedará
excluida de la excepción, si ello acontece durante dos ejercicios con­
secutivos. Con ello se arbitra una medida flexible, ya que facilita una
adaptación contable superior al año, a los efectos de amoldar la prácti­
ca habitual de la empresa afectada.
Para la medición de los criterios que definen la excepción que se
señala, se permite que al traducir el ECU a la moneda nacional se
incrementen los límites en un 10%. El criterio del total del Balance
queda definido por la suma de las partidas de la A a la E del Activo,
formulado por el modelo horizontal, excluyendo las pérdidas del ejer­
cicio, en su caso. Para el modelo vertical también lo constituyen la
suma de las partidas de la A a la E.
Los modelos de Balance de la IV Directiva no recogen partidas
específicas contenidas en cuentas de orden en nuestro PGC del 73,
remitiendo dicha información al Anexo.
En las secciones 5a- y 6a regula la estructura de la cuenta de Pérdi­
das y Ganancias y algunas disposiciones particulares sobre ciertas par­
tidas de la misma, presentando cuatro tipos de cuentas.
La primera norma relativa a la cuenta de pérdidas y ganancias
consiste en la presentación por el importe neto de las ventas de pro­
ductos y prestaciones de servicios correspondientes a las actividades
ordinarias de las empresas, deduciendo las bonificaciones sobre ven­
tas, y no incluyendo el impuesto sobre el valor añadido y otros
impuestos que pudieran estar relacionados con las ventas.
Los ingresos y gastos excepcionales recogerán ingresos y gastos
ajenos a la actividad ordinaria de la empresa.
La IV Directiva opta por la presentación de carga en la cuenta de

246
MANUEL LARRAN JORGE

Pérdidas y Ganancias de los impuestos que gravan el beneficio; dada


la posibilidad de una tributación diferenciada entre el resultado ordi­
nario y el extraordinario, detalla los impuestos relativos a uno y otro.
Sin embargo, la IV Directriz flexibiliza esta posición al permitir que los
Estados miembros agrupen en una sola partida los impuestos sobre el
resultado ordinario y extraordinario.

Modelo vertical y de clasificación de gastos por naturaleza.

El modelo vertical, que en su presentación clasifica por su natura­


leza los gastos de explotación, dado que distingue entre gastos y
adquisiciones a terceros, gastos internos -gastos de personal y correc­
ciones valorativas- y gastos financieros.
Salvando el criterio ecléctico que la IV Directriz haya seguido
para mantener este modelo, su aplicación se antoja artificiosa para
empresas de tipo industrial. (Ver ANEXO III).

Modelo horizontal y de clasificación de gastos por naturaleza.

El modelo se basa en la presentación tradicional de la cuenta de


pérdidas y ganancias en forma de “cuenta”. Las partidas que intervie­
nen en la misma se apoyan en idéntica clasificación que el modelo
anterior. (Ver ANEXO IV).

Modelo vertical yfuncional.

La estructura vertical y funcional se basa en la presentación


columnar de la cuenta de pérdidas y ganancias, atendiendo a la clasifi­
cación funcional -producción, distribución y administración- de las
cargas corrientes de explotación. (Ver ANEXO V).
El modelo vertical y funcional es, a nuestro entender, una de las
presentaciones más eficientes y relevantes de la actividad económica
de la empresa. Por su presentación vertical, se permiten los cálculos
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

intermedios que se requieran para una mayor información, consi­


guiendo una posibilidad de agregación de los datos empresariales. En
empresas de carácter industrial este modelo desplaza la viabilidad de
los otros modelos, si atendemos al requisito de claridad establecido en
la propia IV Directriz.

Modelo horizontal y funcional.

Este modelo combina una mejor presentación por el contenido


económico de las consiguientes partidas de la cuenta de pérdidas y
ganancias, con una presentación en forma de cuenta. (Ver ANEXO VI).
De la misma forma que para la presentación del balance, se prevé
una reducción de las partidas, agrupándolas para cierto tipo de
empresas y estableciendo la reducción por agrupación en la presenta­
ción de la cuenta de resultados.
Esta simplificación se delega a los Estados miembros que quieran
autorizarla, atendiendo a que las empresas no rebasen dos de los tres
criterios siguientes:
1. Total del Balance: 6.200.000 ecus.
2. Importe neto de las Ventas: 12.800.000 ecus.
3. Plantilla media: 250 empleados.
Siendo de aplicación las ponderaciones establecidas para las limi­
taciones del balance abreviado.
A nuestro entender, como los criterios escogidos son diferentes,
se genera una posible distorsión que, en ciertos casos, es difícil com­
prender.
La abreviación de la cuenta de pérdidas y ganancias se plantea en
función de los diferentes modelos aplicables, destacando que en los
modelos basados en la clasificación por naturaleza de los gastos se
sustituye buena parte de las operaciones de explotación por las rúbri­
cas “resultado bruto-ingresos brutos-gastos brutos”. En los modelos de
presentación funcional se sustituye la comparación “venta e ingresos
de explotación y el coste de la producción” por las expresiones “resul­
tado bruto-ingresos brutos-gastos brutos”.

248
MANUEL LARRAN JORGE

Esta simplificación de la cuenta de pérdidas y ganancias nos pare­


ce inapropiada, por lo que se reduce, e insuficiente, por lo que no
reduce: las partidas correspondientes de “ingresos de participaciones”,
de “valores mobiliarios e intereses varios”, se podrían reagrupar aten­
diendo a la presunción de escasa aplicación, tanto más cuanto meno­
res sean las empresas.
La Sección Séptima, denominada Reglas de Valoración, que con­
tiene los artículos 31 a 42, ambos inclusive, inserta lo que en la episte­
mología de AECA son los principios contables generales y las normas
de valoración.
Los principios generales enunciados expresamente por la IV
Directriz son:
A) Presunción de que la sociedad continuará sus actividades.
(Principio de empresa en funcionamiento).
B) Los criterios de valoración no se modificarán de un ejercicio a
otro (Principio de uniformidad).
C) Deberá observarse en todo caso el principio de prudencia y,
especialmente, en estos puntos:
1) Sólo podrán contabilizarse en el balance los beneficios
realizados en la fecha de cierre del mismo.
2) Deberán tenerse en cuenta todos los riesgos previsibles
y las pérdidas eventuales con origen en el ejercicio o
en otro anterior, incluso si tales riesgos o pérdidas se
conocieran únicamente entre la fecha de cierre del
Balance y la fecha en que éste se formule.
3) Deberán tenerse en cuenta las depreciaciones, tanto si
el resultado fuese positivo como negativo.
D) Se considerarán los gastos y los ingresos que afecten al ejerci­
cio al que las cuentas se refieran, con independencia de su
pago o de su cobro (Principio del devengo).
E) Se valorarán separadamente los elementos de las partidas del
activo y del pasivo (principio de no compensación).
F) El Balance de apertura de un ejercicio corresponderá al cierre
del ejercicio anterior.

249
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

Junto a estos principios generales, la IV Directriz establece la apli­


cación del Principio de Adquisición y, en ciertos casos, siempre que
los Estados miembros lo autorizasen, la valoración a coste de reposi­
ción sobre ciertas partidas.
En cuanto a normas de valoración, podríamos destacar las relati­
vas a las siguientes partidas:

Gastos de Constitución. En el artículo 34 a) expresa que en el


caso de que la legislación nacional autorice la inscripción en el activo
de los gastos de constitución, éstos se amortizarán en un plazo máxi­
mo de 5 años. Además, contempla que hasta tanto no hayan sido
amortizados, estará prohibida la distribución de resultados, salvo que
las reservas disponibles sean iguales o superiores a las mismas.

Activo Inmovilizado. Su valoración es redactada en base al precio


de adquisición como aquel que se obtiene al añadir al precio de com­
pra los gastos accesorios. Se entiende por coste de producción el
resultado de añadir al precio de adquisición de materias primas y con­
sumibles, los-costes directamente imputables al producto considerado;
no obstante, permite la adición de una fracción razonable de costes
indirectos. Incluye también la posibilidad de incorporar al valor del
Inmovilizado Material, los intereses de préstamos que financian la
adquisición o fabricación de esos elementos.
La IV Directiva establece la amortización sistemática de los ele­
mentos del Inmovilizado durante el tiempo de su utilización. Con
independencia de la utilización, es posible la realización de correccio­
nes valorativas, con el fin de que los elementos del activo figuren por
valor inferior al que les sea atribuible a la fecha de cierre del Balance.
Para el Inmovilizado Financiero se dan normas semejantes a los ele­
mentos del Inmovilizado Material, atendiendo a la mecánica de las
correcciones valorativas.

Inmovilizado Inmaterial. La IV Directiva no especifica un trata­

250
MANUEL LABRAN JORGE

miento particular del Inmovilizado Inmaterial, ya que sólo se refiere al


Fondo de Comercio, al que otorga un tratamiento idéntico a los Gas­
tos de Constitución. Permite que las legislaciones nacionales autoricen
la amortización sistemática en periodo limitado y se haga mención en
el anexo de su tratamiento.
Existencias. Las Existencias figurarán por el precio de adquisición o al
coste de producción, tal como antes se ha definido, con exclusión de
los gastos de distribución imputados como coste de producción. Se
acepta la valoración de las salidas por el FIFO, LIFO o el Precio Medio
Ponderado.

Otras Partidas. En primer lugar, hay que destacar que la IV Direc­


tiva, en su artículo 8, da una aplicación pragmática y amplia del prin­
cipio de importancia relativa, ya que el artículo 38 establece: “El inmo­
vilizado material, las materias primas y otros materiales consumibles
que se renueven constantemente y cuyo valor global tenga importan­
cia secundaria para las empresas, podrán figurar en el activo y por
importe y valor fijos cuando su cantidad, su valor y su composición
no varíen sensiblemente”.
Este artículo no tiene parangón en nuestra legislación contable y,
resaltando la condición expresa de importancia secundaria, suponen
un avance efectivo en la comprensión dinámica de ciertas partidas del
activo empresarial. La IV Directiva vincula para todo el activo circulan­
te la aplicación del precio de adquisición o de coste de producción, a
la vez que establece las correcciones valorativas análogas a las expre­
sadas para el activo inmovilizado.
A los valores mobiliarios les da un carácter de elementos fungi-
bles, proponiendo un tratamiento idéntico al de existencias.
Solventa el error producido en el PGC del 73, de no respetar el
principio de prudencia para la valoración de las diferencias en mone­
da extranjera. La IV Directiva da un último mandato relativo a las pro­
visiones para riesgos y gastos, por el que estas cuentas no podrán
incorporar cantidades superiores a las necesidades. Cuando se utilice

251
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

la cuenta “Otras Provisiones” sin especificación, ordena se indique el


detalle y el motivo en el Anexo, incidiendo en esta ocasión en el prin­
cipio de importancia relativa.
En la Sección 8, se refiere al Contenido del Anexo, dándole un
papel fundamental como elemento que complemente el Balance y la
Cuenta de Pérdidas y Ganancias, con el objetivo último de perfeccio­
nar la imagen fiel de los estados financieros. Objetivo que comporta
un grado de eficiencia sobre el requisito de claridad que la propia
Directriz establece.
Hasta no hace mucho, el papel del Anexo en las empresas espa­
ñolas estaba relegado a un papel secundario, dado que en el Plan
General de Contabilidad del 73 la información complementaria que se
exigía era irrelevante.
El contenido del anexo no es, pues, un objeto cerrado, ya que la
dinámica empresarial promoverá múltiples situaciones que ilustrarán el
mismo. De forma directa el Anexo queda regulado por los siguientes
apartados referentes a:
1) Los criterios de valoración aplicados a las distintas partidas de
las cuentas anuales, así como los empleados en las correccio­
nes valorativas.
2) El nombre y la sede de las empresas en las cuales la sociedad
tenga, bien por sí misma, bien por medio de una persona
actuando en su nombre, pero por cuenta de dicha sociedad,
al menos un porcentaje de capital que los Estados miembros
no podrán fijar por encima del 20 %, expresando la fracción
de capital poseído.
3) El número y el valor nominal o, en su defecto, el valor conta­
ble de las acciones suscritas durante el ejercicio, dentro de
los límites del capital autorizado.
4) Cuando existen varias categorías de acciones, el número y el
valor nominal o, en su defecto, el valor contable de cada una
de ellas.
5) La existencia de partes beneficiarías, obligaciones convertibles

252
MANUEL LARRAN JORGE

y títulos o derechos similares, con indicación de su número y


del alcance de los derechos que otorgan.
6) El importe de las deudas de la sociedad cuya duración resi­
dual sea superior a cinco años, así como el de todas las deu­
das de la misma cubiertas con garantías reales dadas por ella,
con indicación de su forma y naturaleza.
7) El importe global de los compromisos financieros que no
figuren en el balance.
8) El desglose del importe neto de la cifra de negocios, por cate­
goría de actividades, así como por mercados geográficos.
9) El número medio de personas empleadas durante el ejercicio,
desglosado por categorías.
10) Los ajustes efectuados por inflación, y su influencia en la
cuenta de resultados, para obtener beneficios fiscales.
11) La diferencia entre la carga fiscal imputada al ejercicio y a los
ejercicios anteriores, y la carga fiscal ya pagada o pendiente
de pago por dichos ejercicios, en la medida en que tal dife­
rencia tenga un interés evidente para el futuro.
12) El importe de las remuneraciones devengadas en el ejercicio
por los miembros del órgano de administración, dirección o
vigilancia, en razón de sus funciones, así como los compro­
misos originados o contraídos en materia de pensiones de
jubilación de los antiguos miembros de los referidos órganos.
13) El importe de los anticipos y los créditos concedidos a los
miembros de los órganos de administración.
Consecuentemente con las limitaciones previstas para el balance y
la cuenta de pérdidas y ganancias, se prevé un anexo reducido en el
que se eliminan como obligatorios los apartados 5 a 12 anteriores,
caso de balance abreviado, o el apartado 8 para la cuenta de pérdidas
y ganancias abreviada.
Podríamos añadir a lo anterior toda la información que hay que
proporcionar en el Anexo, y que se va recopilando en otra serie de
artículos: 2.5, 3, 4.3.b, 4.4, 13.1, 14, 18, 21, 29.2, 30, 31.2, 33, 34.2,
37.1-2, 39.1c, 40.2, 41.1, 42.

253
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

En la Sección 9a se hace referencia al contenido del Informe de


Gestión. Podríamos destacar en este punto cierta contradicción de la
IV Directriz, ya que en el art. '2 expone: “las cuentas anuales compren­
den el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias y el anexo. Estos
documentos forman una unidad”, mientras que en el 51, relativo a la
auditoría, lo incluye: “la persona o personas encargadas de la auditoría
verificarán también la concordancia del informe de gestión con las
cuentas anuales del ejercicio”.
Su regulación es de mínimos, lo cual no obvia para que las
empresas puedan incluir las informaciones que crean oportunas,
haciendo referencia a lo siguiente:
a) Hechos de importancia producidos con posterioridad al cierre
del balance.
b) Previsión de la evolución económica de la sociedad.
c) Actividades de investigación y desarrollo.
d) Indicaciones relativas a la autocartera o a las acciones propias
de la sociedad.
Aun a pesar de lo acertado de su inclusión, podríamos tacharlo
de ambiguo y subjetivo.
La Sección 10a se refiere a la Publicidad, siendo éste uno de los
aspectos más relevantes de la IV Directriz. En la legislación española
no existía, salvo para ciertos sectores, la obligación de publicar los
estados financieros anuales. El objetivo de la publicidad lo constituye:
A) Las cuentas anuales.
B) El informe de Gestión.
C) El informe de Auditoría.
D) La propuesta de aplicación de resultados y su aplicación.

La forma de presentación, a efectos de publicidad, será: las cuen­


tas anuales y el informe de gestión realizados por la empresa -base
para la auditoría- y el informe del auditor con el texto íntegro de la
certificación. El contenido de esta certificación, cuando se plantean
reservas, o su no emisión por recusación, deberá expresar los motivos
que justifiquen las reservas o la recusación.

254
MANUEL LARRAN JORGE

ANEXOS
ANEXO I (BALANCE HORIZONTAL)
ACTIVO PASIVO

A. CAPITAL SUSCRITO NO DESEMBOLSADO A. CAPITALES PROPIOS


B. GASTOS DE ESTABLECIMIENTO I. Capital Suscrito
C. ACTIVO INMOVILIZADO II. Primas de emisión
I. Inmovilizado inmaterial III. Rvas. de Revalorización
1. Gastos de I+D IV Reservas
2. Concesiones, patentes, 1. Legal
licencias, marcas 2. P. acciones propias
3- Fondo de Comercio 3. Estatutarias
4. Anticipos 4. Otras Reservas
II. Inmobilizado Material V. Rtdo. ejer. anteriores
1. Terrenos y construcciones VI. Rtdo. ejercicio
2. Inst. Teas, y Maquinaria B. PROV. RIESGOS Y GASTOS
3- Otras Inst. utillaje y mobiliario 1. Para pensiones
4. Anticipos e inmovilizaciones 2. Para impuestos
en curso 3. Otras Provisiones
III. Inmovilizado Financiero C. DEUDAS
1. Part. empresas grupo 1. Empréstitos
2. Créditos emp. grupo 2. Deudas estbtos. crédito
3. Participaciones 3. Anticipos s/pedidos
4. Créditos contra empresas 4. Deudas por compras y
con vínculo de participación prestaciones servicios
5. Títulos con carácter de 5. Efectos de comercio
inmovilizaciones 6. Deudas a emp. grupo
6. Otros préstamos 7. Deudas a empresas con
7. Acciones o participaciones propias vínculo participación
D. ACTIVO CIRCULANTE 8. Otras deudas, como
I. Existencias fiscales y de S. Social
1. M. Primas y consumibles 9. Ctas. de regularización
2. Ptos. en curso de ibón. D. CTAS. DE REGULARIZACION
3. Ptos. acabados y mercancías E. BCIO. DEL EJERCICIO
4. Anticipos
II. Créditos
1. De ventas y prestaciones
de servicios
2. Contra empresas grupo
3. Contra empresas con vínculo
de participación
4. Otros créditos
5. Capital suscrito no desembolsado,
pero reclamado
6. Cuentas de regularización
III. Valores mobiliarios
1. Participación empresas del grupo
2. Acciones o participaciones propias
3. Otros valores mobiliarios
IV. Efectivo
E. CUENTAS DE REGULARIZACION
F. PERDIDA DEL EJERCICIO

257
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

ANEXO II (BALANCE VERTICAL)


A CAPITAL SUSCRITO NO DESEMBOLSADO
B. GASTOS DE ESTABLECIMIENTO
C. ACTIVO INMOVILIZADO
D. ACTIVO CIRCULANTE
E. CUENTAS DE REGULARIZACION
F. DEUDAS CUYA DURACION RESIDUAL NO ES SUPERIOR A UN AÑO
G. ACTIVO CIRCULANTE SUPERIOR A LAS DEUDAS CUYA DURACION RESIDUAL
NO EXCEDE UN AÑO
H. IMPORTE DEL ACTIVO DESPUES DE REDUCIR LAS DEUDAS CUYA DURACION RESIDUAL
NO ES SUPERIOR A UN AÑO
I. DEUDAS CUYA DURACION RESIDUAL ES SUPERIOR A UN AÑO
J. PROVISIONES PARA RIESGOS Y GASTOS
K. CUENTAS DE REGULARIZACION
L. CAPITALES PROPIOS
ANEXO III
CUENTA DE RESULTADOS
MODELO VERTICAL Y DE CLASIFICACION DE LOS GASTOS POR NATURALEZA
I. RESULTADO TIPICO DE LA EXPLOTACION
- Importe neto de la cifra de negocios
Más
- Variación de existencias (productos terminados y en curso)
- Trabajos realizados por la empresa para su inmovilizado
- Otros ingresos de explotación
TOTAL INGRESOS DE EXPLOTACION
Menos
- Gastos de materias primas y consumibles
- Otros Gastos externos
- Gastos de personal
- Correcciones valorativas (gastos de establecimiento, inmovilizado técnico y circulante)
TOTAL GASTOS DE LA EXPLOTACION
RESULTADO TIPICO DE LA EXPLOTACION
II. RESULTADO FINANCIERO
Más
- Ingresos de participaciones
- Ingresos de otros valores mobiliarios y de los créditos de activo.
- Otros intereses e ingresos asimilados
TOTAL INGRESOS FINANCIEROS
Menos
- Correcciones valorativas (inmovilizado financiero y valores mobiliarios del circulante)
- Intereses y gastos asimilados (segregando los procedentes del grupo)
TOTAL GASTOS FINANCIEROS RESULTADO DE LA EXPLOTACION
Menos
Impuestos sobre las actividades ordinarias
RESULTADO ORDINARIO DESPUES DE IMPUESTOS
III. RESULTADO EXTRAORDINARIO
Más
- Ingresos excepcionales
Menos
- Gastos excepcionales
RESULTADO EXTRAORDINARIO
Menos
- Impuestos sobre el resultado excepcional
- Otros impuestos
TOTAL IMPUESTOS EXTRAORDINARIOS
RESULTADO DEL EJERCICIO

258
MANUEL LARRAN JORGE

ANEXO IV

CUENTA DE RESULTADOS
MODELO HORIZONTAL Y DE CLASIFICACION DE GASTOS POR NATURALEZA

GASTOS INGRESOS

I. CARGAS TIPICAS DE LA EXPLOTACION I. PRODUCTOS TIPICOS DE LA


- Reducción de las existencias EXPLOTACION
(ptos. terminados y en curso) - Importe neto de la cifra
- Gastos de materias primas de negocios
y otras materias consumibles - Aumento de las existencias
- Otros Gastos externos (productos terminados y en curso)
- Gastos de personal - Trabajos efectuados por la empresa
—Correcciones valorativas para sí misma e inscritos en el
- Otros G. Explotación activo

II. CARGAS FINANCIERAS II. PRODUCTOS FINANCIEROS


- Correcciones valorativas - Ingresos de participaciones
- Intereses y gastos asimilados — Ingresos de otros valores
mobiliarios y de créditos del activo
III. IMPUESTOS ORDINARIOS inmovilizado
- Impuestos sobre el resultado - Otros intereses e ingresos
de las actividades ordinarias asimilados

RESULTADO DE LAS ACTIVIDADES RESULTADO DE LAS ACTIVIDADES


ORDINARIAS DESPUES DE IMPUESTOS ORDINARIAS DESPUES DE IMPUESTOS
IV. CARGAS EXCEPCIONALES IV. PRODUCTOS EXCEPCIONALES
- Gastos excepcionales - Ingresos excepcionales
V. OTROS IMPUESTOS
- Sobre el resultado excepcional
- Otros no comprendidos en
las partidas anteriores

RESULTADO DEL EJERCICIO RESULTADO DEL EJERCICIO

259
LA CUARTA DIRECTIVA DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

ANEXO V
CUENTA DE RESULTADOS
MODELO VERTICAL Y FUNCIONAL

I. RESULTADO DE EXPLOTACION
- Importe neto de la cifra de negocios
Menos
- Coste de producción
RESULTADO BRUTO DE LA CIFRA DE NEGOCIOS
Menos
- Costes de distribución
- Gastos Generales administrativos

RESULTADO TIPICO DE LA EXPLOTACION


Más
- Ingresos de participaciones
- Ingresos de otros valores mobiliarios y de créditos del activo
- Otros intereses e ingresos asimilados
- Correcciones valorativas en inmovilizaciones financieras y
en valores mobiliarios del circulante
Menos
- Intereses y gastos de asimilados

RESULTADO DE LA EXPLOTACION
Menos
- Impuesto sobre las actividades ordinarias
RESULTADO DE LA EXPLOTACION DESPUES DE IMPUESTOS

III. RESULTADOS EXTRAORDINARIOS


Más
- Ingresos excepcionales
Menos
- Gastos excepcionales
RESULTADO EXTRAORDINARIO
Menos
- Impuestos sobre el resultado excepcional
- Otros impuestos no comprendidos en las partidas anteriores
RESULTADO DEL EJERCICIO

260
MANUEL LARRAN JORGE

ANEXO VI
CUENTA DE RESULTADOS
MODELO HORIZONTAL Y FUNCIONAL

GASTOS INGRESOS

I. CARGAS TIPICAS DE LA EXPLOTACION I. PRODUCTOS TIPICOS DE LA


- Costes de producción de las prestaciones EXPLOTACION
realizadas para la realización de la cifra - Importe neto de la cifra de
de negocios negocios
- Costes de distribución - Otros ingresos de Explotación
- Gastos Generales administrativos

II. GASTOS DE FINANCIACION II. PRODUCTOS FINANCIEROS


- Correcciones valorativas - Ingresos de participaciones
- Intereses y gastos asimilados _ Ingresos de otros valores
mobiliarios y de créditos
III. IMPUESTOS ORDINARIOS del activo inmovilizado
- Sobre el resultado de las - Otros intereses e ingresos
actividades ordinarias asimilados

RESULTADO DE LAS ACTIVIDADES RESULTADO DE LAS ACTIVIDADES


ORDINARIAS DESPUES DE IMPUESTOS ORDINARIAS DESPUES DE IMPUESTOS

IV. CARGAS EXCEPCIONALES IV. PRODUCTOS EXCEPCIONALES


- Gastos excepcionales - Ingresos excepcionales
V. OTROS IMPUESTOS
- Impuestos sobre el resultado
extraordinario
- Otros impuestos no comprendidos
en las partidas anteriores

RESULTADO DEL EJERCICIO RESULTADO DEL EJERCICIO

261
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA
IV DIRECTRIZ DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

Manuel Larrán Jorge


Profesor del Departamento de Economía
de la Empresa de la Universidad de Cádiz

1. INTRODUCCION

Con nuestra incorporación al Mercado Unico Europeo, se acelera


en nuestro país un proceso de Reforma Mercantil, y en concreto de
reforma de todos los aspectos que han de regular la información eco­
nómico-financiera de las empresas; por cuanto lo requiere una moder­
na economía en desarrollo integrada en contextos internacionales, y
por cuanto lo requiere una sociedad democrática que exige una trans­
parencia y fiabilidad de la información que suministran los entes eco­
nómicos y empresariales, basado sobre todo en las nuevas concepcio­
nes de empresa y en el concepto de responsabilidad social.
Con esta comunicación hemos pretendido analizar, aunque some­
ramente, los antecedentes de nuestra legislación contable, para termi­
nar explicando los aspectos sustantivos más significativos y motivos
que han llevado al nuevo marco jurídico de la Contabilidad, todavía
sustentado o instrumentalizado en el Derecho Societario, basado fun­
damentalmente en la IV Directiva emanada de la Comunidad Econó­
mica Europea.

263
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA IV DIRECTRIZ
DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

2. SITUACION PASADA DE LA INFORMACION


ECONOMICO-FINANCIERA EN ESPAÑA

Hasta no hace mucho, toda la regulación contable, que en nues­


tro país ha estado instrumentalizada en la legislación mercantil y fiscal,
podríamos tacharla de obsoleta, por cuanto se ha preocupado casi con
exclusividad de los aspectos formales y regístrales de la Contabilidad,
dejando de lado los aspectos que constituyen su finalidad, cual es la
utilidad para la toma de decisiones, tanto externas como de planifica­
ción y control interno.
Aunque han existido disposiciones de índole contable en nuestro
país desde la Edad Media, incluso disposiciones mercantiles en las
Ordenanzas de Cádiz en 1800, nos situaremos en fechas más recientes,
con objeto de no extender excesivamente el contenido de este trabajo.
Pues bien, en el Código de Comercio reformado en el año 73, fue
modificado el Título III del libro I titulado “De los libros de Contabili­
dad de los Comerciantes”, y se refería fundamentalmente a la obligato­
riedad de llevanza de la Contabilidad por parte de los empresarios y
comerciantes, prescribiendo los libros obligatorios y sus requisitos,
determinadas garantías para asegurar su veracidad y el deber de con­
servarlos. En resumen, como puntos más sobresalientes de esa refor­
ma podríamos señalar los siguientes (1):
1) Desaparece la obligación de llevar el Libro Mayor (el Artículo
33 sólo menciona los libros de “Inventarios y Balances” y “Dia­
rio”)
2) Se reconoce la posibilidad de realizar asientos-resumen men­
suales en el libro Diario, cuyo detalle queda reservado para
otros libros (Art. 43-3). Se facilita la legalización de los libros a
posteriori con el fin de que los mismos puedan ser llevados
por medios no manuales (Máquinas de Contabilidad u Ordena­
dores) (Art. 36.4). Se introducen criterios contables sustantivos,
que trascienden, por tanto, del mero plano formal, como son:
la mención de que el Balance de Situación y la Cuenta de

264
MANUEL LARRAN JORGE

Resultados se redacten con criterios contables generalmente


admitidos (Art. 37); la necesidad de que la Cuenta de Resulta­
dos exprese el volumen bruto de las operaciones realizadas y
que distinga entre los resultados propios de la explotación, de
aquellos otros originados por operaciones no habituales o de
carácter extraordinario (Art. 38); la valoración de las partidas
del Balance se hará con criterios objetivos que garanticen los
intereses de terceros, así como una prudente y ordenada ges­
tión económica, manteniéndose una continuidad en los crite­
rios de valoración (Art. 39); serán sometidos a verificación por
experto titulado superior el Balance y la Cuenta de Resultados,
aplicándose las normas que se dicten (Art. 41.5.). Se proclama
el principio de libre convicción judicial, al reservar para los
Tribunales la apreciación del valor probatorio de los libros y
demás documentos contables (Art. 47). De destacar también el
Art. 44, que habla del requisito de claridad y exactitud, que
presuntamente podría equivaler al requisito de imagen fiel, si
bien la idea de exactitud es contraria a los principios que ins­
piran el método contable, sustituyéndose por objetividad, razo-
nabilidad, relevancia, etc.
En resumen, esta legislación prescinde del desarrollo de los prin­
cipios contables, desconoce la existencia de grupos de sociedades,
ignora la existencia del Anexo o Notas al Balance para su mayor com­
prensibilidad, no es considerada como obligatoria la auditoría inde­
pendiente, no desarrollando los casos para los cuales habría de actuar
el “experto titulado superior”, y desconoce el carácter público de los
estados financieros.
La ley de Sociedades Anónimas del año 1951, y la de Sociedades
de Responsabilidad Limitada de 1953, contenían varios artículos sobre
contabilidad, referidos a contenido y reglas de valoración a aplicar al
Balance, determinación de los resultados del ejercicio, y en el caso de
las Sociedades Anónimas, a la censura de cuentas. Siendo los modelos
de Balance y Cuenta de Resultados orientativos, y los criterios de valo­
ración imprecisos e insuficientes.

265
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA IV DIRECTRIZ
DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

Con esto se siguen corroborando las anteriores conclusiones rela­


tivas a la ausencia de un desarrollo normativo de los principios o
macrorreglas contables, que garanticen la utilidad y realidad de la
información financiera, y por tanto, que sirvan de guía y soporte del
propio método de elaboración de los documentos sintéticos a presen­
tar. Ante la inexistencia de lo anterior, ha sido la legislación fiscal, fun­
damentalmente la relativa al Impuesto de Sociedades, la que asumió
este papel, siendo su objetivo totalmente distinto y desvinculado del
fin de representación de la imagen fiel de la empresa, siendo diferen­
tes los criterios a efectos de exacción de impuestos que los económi­
co-financieros a la hora de determinar el Resultado empresarial o su
Patrimonio.
Hasta este momento podríamos decir que la regulación contable
estaba difusa e incompleta, y no fue hasta el año 73, en que salió a la
luz el Plan General de Contabilidad, que si bien supone un avance en
aras a normalizar la información contable, no hizo más que respetar lo
ya recogido en el Código de Comercio, la Ley de Sociedades Anóni­
mas y la Ley de Regularización de Balances, pudiendo afirmar que la
normalización contable en nuestro país surgió vinculada a la autoridad
fiscal, pues las normas y disposiciones que atañen a los temas conta­
bles se han elaborado y plasmado bajo este contexto.
Nuestra incorporación a la Comunidad Económica Europea, apar­
te del hecho de que en una sociedad democrática se deba exigir trans­
parencia, fiabilidad y objetividad en la información, ha hecho que
nuestro marco legal, no sólo en materia contable, se adapte a las dis­
tintas directrices emanadas de la misma. Lo anterior, unido al esfuerzo
y empeño que algunas organizaciones profesionales como AECA (Aso­
ciación Española de Contabilidad y Administración de Empresas) en
difundir y elaborar un cuadro normativo de principios y normas conta­
bles, han hecho que nuestra regulación haya tomado en la actualidad
un cariz totalmente distinto al expuesto con anterioridad, y que se ha
materializado sobre todo con la publicación del Nuevo Plan General
de Contabilidad, la Ley y Reglamento de Auditoría y la nueva Ley de
sociedades anónimas.

266
MANUEL LABRAN JORGE

3. LA ARMONIZACION INTERNACIONAL

Es evidente que en nuestros días la Contabilidad ha cobrado un


papel difícilmente pensable en épocas anteriores, llegando a un estado
en nuestro país, donde existe una normalización contable avanzada, lo
cual nos va a permitir fundamentalmente-.
-Orientar a los expertos contables, facilitándoles un compendio
de las normas aplicables en la confección de la información
financiera.
-Guiar al auditor en su tarea de revisión de los estados financie­
ros, facilitándole un importante punto de referencia con el cual
contrastar la fiabilidad de las cuentas anuales.
-De igual modo, suministrar al usuario o destinatario de la infor­
mación financiera una guía de los criterios con los que se ha
confeccionado la información que recibe (2).
En definitiva, crear un lenguaje común para el emisor, usuario y
auditor de la información económico-financiera, con las ventajas que
ello reporta.
Dada la evidente realidad de la internacionalización de la activi­
dad económica, por un lado, y la creciente demanda por parte de los
usuarios de información contable, y la concepción de responsabilidad
social de la empresa, se hace necesario que los estados financieros
que presenten las empresas sean homogéneos y comparables en
ámbitos superiores a los nacionales, por lo cual se hace más latente la
necesidad de una armonización internacional de la información conta­
ble.
En este sentido, la O.C.D.E., a través de un Comité especializado,
el de Inversiones Internacionales y Empresas Multinacionales, se ha
preocupado de estos temas de armonización contable a nivel interna­
cional, al igual que la Organización de las Naciones Unidas. En el
ámbito profesional, podríamos destacar el papel del Internacional
Accounting Standard Committee, del cual forma parte el Instituto de
Censores Jurados de Cuentas Español.

267
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA IV DIRECTRIZ
DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

No obstante, y aun a pesar de los trabajos elaborados, no tiene


ninguna de estas Instituciones fuerza legal para obligar a las empresas
de los distintos Estados miembros al cumplimiento de los distintos
pronunciamientos realizados. Es por ello, por lo que cabe destacar en
este sentido, el papel de la Comunidad Económica Europea, pues a
través de las distintas Directivas obliga a los Estados miembros directa­
mente a cumplir las mismas, siendo el primer intento serio y real de
armonización a nivel internacional.
En el orden contable, podemos señalar como las más significati­
vas la IV (se refiere a la regulación de las Cuentas Anuales, estable­
ciendo como obligatorios el Balance de Situación, la cuenta de Pérdi­
das y Ganancias y el Anexo. Se refiere también a la obligatoriedad de
que las cuentas anuales sean auditadas por profesionales legalmente
habilitados para ello); la VII (en la cual se ponen de manifiesto cuáles
son las empresas que, a los efectos de consolidación, deben formar
parte del correspondiente conjunto y, además, los procedimientos téc­
nicos para llevar a cabo el correspondiente proceso); y la VIII, que se
refiere a los requisitos que deben poseer los auditores para ser legal­
mente habilitados.
En todo proceso de normalización contable se suelen seguir dos
caminos bien distintos en la confección de principios y normas; por
una parte, lo que se conoce como inducción (mediante la cual se
extraen conclusiones generales de observaciones y mediciones detalla­
das, de manera que partiendo de un colectivo de casos se pretende
llegar a una conclusión con carácter de ley o principio general); y por
otra, la deducción (en la que se infieren conclusiones más concretas
de posiciones generales) (3). Si bien la inducción es el método más
utilizado en la elaboración de guías contables, tanto a nivel nacional
como internacional, no es el método más adecuado a la naturaleza
científica de la Contabilidad. En el proceso de armonización en la
C.E.E., se ha optado también por esta vía, siguiendo un enfoque pre­
dominante positivista, independientemente del carácter normativo que
debiera haber poseído, en función de los objetivos perseguidos de
índole contable.

268
MANUEL LARRAN JORGE

Por tanto, la IV Directiva, en concreto, es el resultado de la nego­


ciación habida entre los distintos países tendentes a lograr una aproxi­
mación en las prácticas existentes, y no provocar cambios bruscos en
las prácticas habituales. Es por lo anterior, por lo que España poco
pudo hacer, pues las Directivas en materia contable estaban ya elabo­
radas en el momento de entrar a formar parte de la Comunida. (4).
De lo expuesto anteriormente, podemos concluir que la normati­
va comunitaria en el orden contable supone el proceso armonizador
de mayor transcendencia realizado dentro del contexto internacional
(5).

4. LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA

La Reforma de nuestro ordenamiento mercantil se ha basado en


tres pilares básicos:
-La Ley 19/1988, de 12 de julio, de Auditoría de Cuentas (BOE
del 15 de julio)
-La Ley 19/1989, de 25 de julio, de reforma parcial y adaptación
de la legislación mercantil a las Directivas de la Comunidad Eco­
nómica Europea en materia de Sociedades (BOE del 27 de julio)
-Nuevo Plan General de Contabilidad aprobado por Real Decreto
1643/1990 de 20 de diciembre (BOE de 27 de diciembre de
1990).
Entre los motivos de la reforma podríamos señalar, y de
acuerdo con TUA (6), los siguientes:
-El desarrollo experimentado por la actividad económica, con el
consiguiente aumento de las necesidades de los usuarios de la
información financiera.
-La necesidad de que nuestra planificación contable -y también,
como es lógico, la regulación mercantil- se adecúe al estado
actual, altamente desarrollado, de la normalización internacio­
nal.
-La obligación surgida de nuestra adhesión a la C.E.E.

269
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA IV DIRECTRIZ
DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

En el caso de nuestro Plan General de Contabilidad, tendríamos


que añadir lo insuficiente y parco del anterior, que lo hacían inapro­
piado para un país desarrollado y de la época en que vivimos.
Siguiendo a este mismo autor (7), los puntos básicos de la Refor­
ma podríamos centrarlos en los siguientes:

1. Información más transparente


De esta forma el artículo 34 del Código de Comercio transcribe
textualmente el artículo segundo de la Cuarta Directiva de Derecho de
Sociedades, relativo a la imagen fiel, con lo cual se asume un objetivo
sustantivo y no formal para los estados financieros y la forma de con­
seguirlos, poniéndose por encima el objetive? a toda la normativa, en
caso de incompatibilidad entre ambos, convirtiéndose la normativa
contable en un medio y no en un fin en sí misma.

2. Incremento del nivel de información en nuestras empresas.


El sistema previsto legalmente gira en torno a las cuentas anuales,
que forman un todo, y se componen del Balance de Situación, Cuenta
de Resultados y la Memoria (Anexo en la IV Directiva), obligatorio por
igual para todo empresario, con independencia de que sea persona
individual o jurídica.
En el caso de las sociedades que limitan la responsabilidad de sus
socios, se someten por igual a los requerimentos de publicidad y audi­
toría -y en su caso consolidación- prescritos legalmente, sin distinción
ni graduación entre ellos.
A las cuentas anuales se une, en el caso de las sociedades que
limitan la responsabilidad de sus socios, y con el mismo carácter de
obligatoriedad general, sin distinción por motivo de dimensión de la
empresa, el informe de gestión, que igualmente está sujeto a similares
obligaciones de publicidad e incluso, aunque de forma limitada, a
auditoría.
Los modelos de balance y cuenta de pérdidas y ganancias vigen­

270
MANUEL LARRAN JORGE

tes antes de la reforma no resisten ninguna comparación con los que


entran en vigor con la nueva legislación. En cuanto al Balance, si bien
se han añadido nuevas partidas y desagregado otras, nuestra legisla­
ción ha optado por el recogido en la IV Directiva en forma de cuenta.
De los cuatro modelos presentados en dicha Directiva, para la cuenta
de Resultados, se ha optado por el correspondiente a forma de cuenta,
con clasificación de los gastos e ingresos según su naturaleza. Si bien
mejora sensiblemente al ofrecido en el antiguo Plan, quizás hubiera
sido preferible haber optado por un modelo más en la línea con la
idea de funcionalidad sugerida por la Directiva. En opinión de Cea: “lo
más negativo exigido por la normativa legal es su expresión en forma
clásica de cuenta con separación de dos cuerpos de gastos e ingresos
y con expresión de los gastos según su clase o naturaleza, modelo
éste mucho menos utilizado en los ambientes financieros internaciona­
les que el que viene dado en forma de estado vertical de magnitudes
de la renta de la empresa y con expresión funcional u orgánica de los
gastos incurridos (de comercialización, de producción, de administra­
ción.. .), lo que supondrá un inconveniente importante para las empre­
sas españolas en cuanto a su negociación futura de sus operaciones
de financiación. El PGCE de 1990 podría haber soslayado este incon­
veniente, regulando un modelo voluntario para las empresas adecua­
do a la antedicha forma de estado.. .”(8)
Por contrarrestar lo anterior, habríamos de decir o evaluar de
acertado por su inclusión, el modelo de cuenta de pérdidas y ganan­
cias analítica en el nuevo plan, cuya presentación se haría dentro de la
memoria y con carácter voluntario, con indudables ventajas informati­
vas, por cuanto normaliza ciertas magnitudes fundamentales en el aná­
lisis económico, como producción y valor añadido (9).
Al igual que la IV Directiva, se ofrece la posibilidad de presentar
Balance y Memoria abreviados en los siguientes casos-.

271
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA IV DIRECTRIZ
DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

- balance abreviado - cta. p y g abreviada


- anexo abreviado - exención consolidación
- exención auditoría

Total balance 230 mili. 920 mili.


Cifra negocios 480 mili. 1.920 mili.
Num. empleados 50 250

De las Cuentas anuales, es la memoria el documento que constitu­


ye una pieza clave en la reforma, dado, por una parte, que era hasta
ahora un documento desconocido por nuestro Código de Comercio y
por las Leyes Especiales, y por otra su carácter obligatorio para todo
empresario.
La finalidad establecida por el Código de Comercio (art. 35.3)
para esta cuenta anual, da idea de la importancia con que se concibe.-
completar, ampliar y comentar la información contenida en el Balance
y la cuenta de Pérdidas y Ganancias, perfeccionando así la finalidad
de la información financiera, al potenciar su utilidad.
Al igual que la IV Directiva, nuestro ordenamiento recoge la posi­
bilidad de una memoria abreviada, aunque pudiéramos tacharla de
excesivamente prolija, pudiéndose generar dificultades, al menos en el
primer año en que se confecciona este documento, al menos en aque­
llas sociedades no familiarizadas en proporcionar este tipo de informa­
ción.
En nuestro país hemos optado por un sólo formato, sin que que­
pa la posibilidad de modificación de un ejercicio a otro, lo cual resulta
obviamente acertado de cara a una homogeneidad y comparabilidad
en la presentación de las cuentas anuales.
En resumen, podríamos decir que los modelos de cuentas anuales
y el informe de gestión previstos en la legislación, constituyen un régi­
men que pretende incremetar el nivel de información exigido a la
empresa española.

272
MANUEL LARRAN JORGE

3. La codificación de los principios contables.


Otro punto de no menor interés en la reforma de nuestro ordena­
miento ha sido ia inclusión en los textos legales del conjunto de reglas
sustantivas o de fondo, tendentes a establecer los criterios con los que
se elabora la información financiera, dado que estaban casi ausentes
en el Código de Comercio, y parcos e insuficientes en la Ley de Socie­
dades Anónimas.
En el nuevo Plan se han recogido como principios o macrorre-
glas: prudencia, empresa en fucionamiento, registro, precio de adqui­
sición, devengo, correlación de ingresos y gastos, no compensación,
uniformidad e importancia relativa. Dando prioridad al principio de
prudencia y ampliando los contenidos en la IV Directiva.
En cuanto a las normas de valoración, han sido objeto de un
desarrollo más pormenorizado que el contenido en la IV Directiva,
destacando por su novedad lo siguiente:
-Los Gastos de Investigación y Desarrollo y los Gastos de Estable­
cimiento susceptibles de ser recogidos como activos, deberán
amortizarse en un plazo máximo de cinco años.
-Las amortizaciones del Fondo de Comercio, que deberán reali­
zarse de modo sistemático, no podrán exceder del periodo
durante el cual contribuyan a la aplicación o generación de
ingresos para la sociedad, con el límite máximo de diez años.
-De destacar son también las normas de valoración sobre mone­
da extranjera, impuesto sobre beneficio diferido y anticipado,
operaciones de arrendamiento financiero, aportaciones a fondos
de pensiones, subvenciones de capital, etc.

4. La consolidación de la información financiera


Los fenómenos de concentraciones empresariales, si bien no
constituyen nada nuevo, su control y unas normas de elaboración de
información agregada y consolidada de nuestros grupos empresariales
no han sido apenas objeto de regulación por nuestra legislación, hasta
este momento; si bien es verdad que existe un proyecto confecciona­
do por el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas.

273
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA IV DIRECTRIZ
DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

5- Información adecuadamente controlada


Los objetivos de la reforma no estarían adecuadamente consegui­
dos si no se hubiera instaurado la obligación general de someter la
información financiera a auditoría por experto independiente, con
garantía de protección de los intereses de terceros, concurrentes de la
empresa.
6. La información como bien público: Publicidad de la Información
Financiera
Es esta una de las innovaciones más atractivas de la reforma, ya
que pone de manifiesto el carácter de bien público de la información
financiera que, como tal, debe quedar a disposición de quien la solici­
te. Se instrumenta mediante el sistema de publicidad registral. El
mecanismo es bien simple: la persona, física o jurídica, obligada legal­
mente a hacerlo, deposita o inscribe la información en el Registro, y
con ello se considera que es pública, puesto que está a disposición de
quien pueda requerirla.

7. La separación entre los ámbitos mercantil y fiscal


La reciente reforma del ordenamiento mercantil (Ley 19/1989 de
25 de julio), al igual que el nuevo plan, siguiendo los planteamientos
imperantes en los países de la Comunidad Económica Europea y las
Normas Internacionales de Contabilidad, sientan las bases necesarias
para que se establezca una separación clara y tajante entre los ámbitos
mercantil y fiscal, cuestión esta que se pone de manifiesto fundamen­
talmente en la consideración del impuesto sobre beneficios como gas­
to, apareciendo nuevas cuentas como Impuestos Anticipados o Diferi­
dos, para recoger las diferencias entre el Impuesto sobre Beneficio
devengado y a pagar.
La Ley de Reforma de nuestro ordenamiento mercantil y, en con­
secuencia, los nuevos textos del Código de Comercio y de las Leyes
de Sociedades Anónimas y de Responsabilidad Limitada, entran en
vigor el 1 de Enero de 1990, si bien:
-La obligación de someter a auditoría las cuentas anuales comen­

274
MANUEL LARRAN JORGE

zará a regir para las cuentas de aquellos ejercicios sociales cuya


fecha de cierre sea posterior al 30 de junio de 1990.
-La obligación de formular las cuentas consolidadas de los grupos
de sociedades y de someterlas a auditoría, comenzarán a regir
para las cuentas de aquellos ejercicios sociales cuya fecha de
cierre sea posterior al 31 de diciembre de 1990.
-El Plan General de Contabilidad para los ejercicios que se cie­
rren con posterioridad al 31 de diciembre de 1990.

5. CONCLUSION

Como conclusión, quisiéramos exponer una frase de CUBILLO


VALVERDE (10), por cuanto resume todo lo expuesto con anterioridad:
“la aplicación real de esta reforma, que supone y significa grandes
cambios cuantitativos y cualitativos, con referencia a la concepción
social de la transparencia y de la fiabilidad de la información que
suministran los estados financieros, sólo se pueden llevar a cabo si los
empresarios, usuarios y auditores de la información, la comprenden y
aceptan. Comprensión y aceptación que deben venir al considerar la
“reforma”, no como un planteamiento intervencionista, sino como un
marco o reglamento que fija las reglas de juego de la economía social
del mercado en el que se va a mover la actividad mercantil en toda
Europa, sobre todo a partir del 1 de Enero de 1993, fecha en la que
empieza a regir el Mercado Unico Europeo”.

6 BIBLIOGRAFIA:

(1) CAÑIBANO CALVO, L.: “Análisis Contable de la Realidad Económi­


ca”. Pirámide. Madrid, 1987. Págs. 634-635.
(2) CAÑIBANO CALVO, L.; TUA PEREDA, J.; LOPEZ COMBARROS,
J.L.: “Naturaleza y filosofía de los principios contables”. AECA.
Madrid, 1985. Pág. 24.
(3) TUA PEREDA, J.: “Principios y normas de Contabilidad”. Instituto
de Planificación Contable. Madrid, 1983- Págs. 612-613-

275
LA REFORMA CONTABLE EN ESPAÑA A LA LUZ DE LA IV DIRECTRIZ
DE LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA

(4) PULIDO ALVAREZ, A.: “Fundamentos y origen de la normativa


contable”. EXPANSION. 7 de mayo de 1991. Pág. 45.
(5) CAÑIBANO CALVO, L.: “ Contabilidad y Auditoría en España ante
la C.E.E.”. Ponencia: “La información Contable-Financiera en
España”. AECA. Santander, 1985. Pág. 8.
(6) TUA PEREDA, J.: “Puntos básicos de la Reforma del Plan General
de Contabilidad”. Técnica Contable, núm. 425. Mayo de 1984.
(7) TUA PEREDA, J.: “La reforma del ordenamiento jurídico mercantil
en materia de información financiera”. Revista Técnica del Insti­
tuto de Censores Jurados de Cuentas de España. Núm. 20, 1990.
(8) CEA GARCIA, J.L.: “Las cuentas anuales y la imagen fiel”. Partida
Doble. Na 4. Septiembre de 1990. Pág. 29-
(9) GALLIZO LARRAZ, J.L.: “Análisis de los Resultados en la cuenta de
pérdidas y ganancias analítica”. Comunicación presentada al IV
Encuentro de profesores universitarios de Contabilidad. Santan­
der. Mayo 1991.
(10) CUBILLO VALVERDE, C.: “Antecedentes de la Reforma Contable
Española”. Partida Doble. N2 1. Mayo 1990. Pág. 15.

276
LA CAPTACION Y SELECCION
DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO
José Sánchez Pérez

1. INTRODUCCION

“Los extranjeros mayores de dieciséis años que deseen fijar resi­


dencia en España para ejercer en ella cualquier actividad lucrativa,
laboral o profesional, por cuenta propia o ajena, habrán de obtener
simultáneamente con el permiso de residencia, que expide el Ministe­
rio del Interior, el permiso de trabajo, cuyo otorgamiento corresponde­
rá al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y que tendrá una
duración máxima de cinco años.”
“Ambos permisos serán de idéntica duración y se expedirán en
un documento unificado, cuya obtención y, en su caso, renovación, se
ajustará, asimismo, a un procedimiento único que se determinará
reglamentariamente. ”
“Los permisos de trabajo podrán limitarse a un determinado terri­
torio, sector o actividad, o a una empresa concreta conforme se deter­
mine reglamentariamente. ”
“Para la concesión y renovación del permiso de trabajo se apre­
ciarán las siguientes circunstancias:
a) la existencia de trabajadores españoles en paro en la actividad
que se proponga desempeñar el solicitante.”
Estos párrafos, extraídos de la Ley Orgánica 7/1985, de 1 de julio,
de los Derechos y Libertades de los Extranjeros en España (B.O.E.

277
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

número 158, de 3 de julio) artículos 15.1, 15.2, 15.3 y 18.1 respectiva­


mente, nos deben hacer reflexionar sobre las actitudes que muestran
aún las legislaciones de los países miembros de la C.E.E. frente a la
movilidad de los trabajadores con fines profesionales entre dichos paí­
ses.
En primer lugar, llama la atención la necesidad, por parte del tra­
bajador, de someterse a un trámite de previa licencia para poder ejer­
cer su actividad más allá de sus fronteras. Esto constituye una barrera,
en numerosas ocasiones infranqueable, frente a los deseos de los tra­
bajadores de establecerse en otro país.
En segundo lugar, es evidente el marcado carácter proteccionista
de estos párrafos, sobre todo el último, que da a entender que un
extranjero sólo podrá ejercer su actividad en España si el nivel de
empleo en dicho sector es total. Esta interpretación también se podría
ofrecer con el siguiente aserto: No se permitirá la entrada a trabajado­
res extranjeros con fines profesionales, mientras el sector, al cual pre­
tendan incorporarse, esté inmerso en una situación de paro generali­
zado.
Estas barreras, que limitan la libre movilidad y, por consiguiente,
el libre establecimiento con fines profesionales de los trabajadores
entre los países de la C.E.E., van desapareciendo progresivamente a
pasos agigantados.
Resulta oportuno en este momento señalar el acuerdo alcanzado
recientemente en el Consejo de Ministros de Asuntos Sociales de la
Comunidad Europea, por el cual españoles y portugueses podrán
demandar empleo libremente en otro Estado comunitario, sin trabas
administrativas, a partir del próximo 1 de Enero de 1992. Esta reforma
del Tratado de Adhesión significa adelantar en un año las condiciones
pactadas para la libre circulación de los trabajadores, referentes a las
relaciones que mantienen estos dos países entre sí y con el resto de
los países de la C.E.E.
Sin duda, con esta tendencia, se pretende evitar que la entrada en
vigor, el 1 de Enero de 1993, del Acta Unica, con las cuatro libertades
básicas que ello conlleva:

278
JOSE SANCHEZ PEREZ

- libre circulación de mercancías,


- libre circulación de servicios,
- libre circulación de capitales y
- libre circulación de trabajadores
suponga un cambio traumático en las circunstancias socioeconómicas
de los países miembros.

2. PERSPECTIVAS DEL MERCADO UNICO

Antes de comenzar el desarrollo de esta pregunta es conveniente


aclarar que esta comunicación está basada en dos investigaciones rea­
lizadas por la empresa KPMG Peat Marwick, denominadas-.
-“Europa 1992, Evolución y Tendencias en la Gestión de Recursos
Humanos”.
-“1992: ¿Estamos preparados?”
La información se obtuvo a partir de más de cuatrocientos cues­
tionarios que contestaron los Directores de Recursos Humanos de las
compañías seleccionadas, tanto industriales como de servicios. Asimis­
mo se mantuvieron entrevistas en profundidad con algunos directivos
para complementar la información obtenida.
KPMG considera que la muestra finalmente obtenida es adecuada
al objeto de extraer conclusiones válidas sobre actitudes y acciones
seguidas por las compañías europeas de cara al Mercado Unico.
Las principales conclusiones que se pueden exponer, referentes a
la Gestión de los Recursos Humanos frente al reto del Mercado Unico,
son las siguientes:
-Europa adopta una actitud prudente y expectante ante la apertu­
ra de los países del Este. Asimismo mantiene cierto optimismo
sobre la evolución de los negocios en el futuro. La excepción la
constituye Alemania Federal, que sí posee planes estratégicos,
en especial en lo relativo a la República Democrática Alemana.
-Necesidad de adaptar en mayor medida las habilidades del per­
sonal directivo a los requerimientos de un entorno cambiante.

279
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

-Expectativas de aumento en los niveles salariales europeos. Las


razones de ello estriban en dos factores: el primero de ellos alu­
de a la existencia de grandes diferencias en los niveles salariales
entre los países miembros; el segundo se refiere a las previsio­
nes de aumento de la movilidad del personal y de la competiti-
vidad.
-La mayoría de las empresas piensan que los sindicatos no han
definido todavía su papel a nivel europeo; por tanto, no esperan
una mayor afiliación, autoridad y demandas salariales por parte
de ellos.
-La armonización de la legislación social y laboral tendrá un
impacto significativo, principalmente en los países de sur de
Europa. Por el contrario, en otros países como Alemania y
Holanda el impacto será casi nulo, .debido a que los niveles de
desarrollo alcanzados están por encima de la media europea.

Centrándonos ya en el tema que nos ocupa, captación y selección


de directivos en el Mercado Unico, las predicciones son las que
siguen:
-Se espera un aumento en la movilidad y competitividad laboral,
así como un incremento de la rotación del personal directivo
entre las compañías europeas. Este efecto puede que se vea
acentuado para puestos de elevada responsabilidad en Marke­
ting y Ventas, Tecnología de la Información y Dirección General.
-Como consecuencia de la Europa del Mercado Unico, se estima
que el porcentaje de personal directivo expatriado se establecerá
en el doble del que existe actualmente, el cual se cifra en el cua­
tro por ciento para aquellas compañías que poseen subsidiarias
o sucursales en otros países de la Comunidad Europea.
-Mayor énfasis en la política de Desarrollo de directivos, como
técnica de retención para evitar las consecuencias disfuncionales
que puede provocar un elevado índice de rotación.
-Presión sobre el mercado laboral en Alemania y Francia. Estos

280
JOSE SANCHEZ PEREZ

dos países, junto con el Reino Unido, se configuran como las


fuentes más importantes de reclutamiento por parte de la Comu­
nidad. Las empresas alemanas y francesas piensan que tienen
mayores problemas de reclutamiento que firmas de otros paí­
ses. Ello es debido a una alta presión en sus mercados naciona­
les en el reclutamiento de personal altamente cualificado.

-Incremento de la utilización de los consultores en búsqueda y


selección de personal. La explicación de este fenómeno supone­
mos reside en la confusión que pueden sufrir los entrevistado-
res, tanto no profesionales como profesionales habituados a tra­
bajar con una determinada fuente de reclutamiento, debido a
una brusca ampliación o cambio de ésta.

Las razones que nos han llevado a centrar esta comunicación en


la movilidad de los directivos concretamente, son fundamentalmente
dos:

• En primer lugar, por delimitación del campo de estudio. Estu­


diar las perspectivas de la movilidad de los recursos humanos
en general y sus consecuencias, derivadas de la entrada en
vigor del Acta Unica, constituiría una tarea demasiado extensa.

• Segundo, porque en base a la cualificación profesional de este


colectivo, es el que mayores oportunidades tiene de acceder a
otros mercados laborales distintos del de su país de origen.

• Finalmente, nuestro sentido común nos ayuda argumentando


que, salvo excepciones, la utilidad que le puede reportar a un
empleador reclutar personal no cualificado más allá de sus
fronteras no es muy alta. Es decir, resulta muy difícil imaginar
los motivos que le pueden llevar a un empleador a reclutar
personal no cualificado fuera de su país.

281
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

3. CAPTACION ACTUAL DE DIRECTIVOS. PAISES


DE PROCEDENCIA Y PAISES RECEPTORES

Anteriomente decíamos que, para 1993, se espera que el personal


directivo expatriado se duplique respecto del que existe actualmente.
Para poder determinar el alcance cuantitativo de la frase anterior es
necesario conocer, al menos someramente, la situación presente. A
ello vamos a dedicar las próximas líneas.
Actualmente, el treinta por ciento de las compañías en Europa
cuentan con directivos de otros países comunitarios. Como podemos
observar en la tabla que sigue, Reino Unido, Alemania y Francia son
los países de los que se suele reclutar más personal. Alemania destaca,
con mucha diferencia, como país receptor de personal directivo de
otros países.
En España, el porcentaje de empresas que suele captar ejecutivos
de otros países comunitarios es muy bajo en relación con la media
europea.
En las tablas que vienen a continuación se pueden observar estas
anotaciones.

282
JOSE SANCHEZ PEREZ

Países procedencia de los directivos


actualmente

283
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

Países receptores de ejecutivos de otro


de otros países de la C.E.E.

284
JOSE SANCHEZ PEREZ

4. INCREMENTO EN LA SELECCION DE DIRECTIVOS DE OTROS


PAISES DE LA C.E.E. A CONSECUENCIA DE 1992

Una de las predicciones que hemos nombrado anteriormente con­


sistía en la intensificación de la captación de personal directivo, como
consecuencia del Mercado Unico.
Es conveniente recordar, que cerca del cuarenta por ciento de los
directores de personal opinaban que la ventaja más sobresaliente de
1993 sería la facilidad de captar ejecutivos a escala europea.
Los países de los cuales se espera captar ejecutivos en mayor
medida son Alemania, Francia y Reino Unido, que son asimismo los
países que muestran un mayor dinamismo en cuanto a la captación
futura de ejecutivos en otros países. Es significativo el hecho de que
los dos primeros son los países que experimentan mayores dificulta­
des a la hora de seleccionar ejecutivos en su mercado.
Otros países de los que se espera un aumento en la captación de
sus ejecutivos son aquellos con varias lenguas oficiales, como Bélgica
y Holanda.
No nos debe extrañar el quinto puesto de España, como país
donante de ejecutivos; el motivo se expondrá en la siguiente pregunta.

285
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

Incremento en la selección de directivos


de otros paises de la C.E.E., a
consecuencia de 1992

286
JOSE SANCHEZ PEREZ

5. RAZONES PARA LA BUSQUEDA DE EJECUTIVOS EN OTROS


PAISES DE LA C.E.E.

El argumento principal reside en la necesidad de operar en otros


países, cuestión que se plantean sobre todo las grandes compañías.
Para ello es necesario disponer de ejecutivos que conozcan a fondo la
idiosincrasia del país en el que se pretende operar. La solución ideal
consiste en captar ejecutivos de dicho país. Es decir, estas empresas
sienten la necesidad de contar con ejecutivos del país donde están ins­
taladas las sucursales.
Una segunda razón consiste en la necesidad de captar ejecutivos
locales como cabeza de puente para una posterior expansión de la
compañía. En este sentido se observa un alto grado de correlación
positiva entre el interés por España como fuente de captación de
ejecutivos y el creciente y elevado número de intereses comerciales en
nuestro país de otros, como Alemania, Reino Unido y Francia. He aquí
la explicación que habíamos prometido ofrecer de ese quinto lugar
que ocupa España como país donante de ejecutivos.
En tercer lugar podemos señalar la mejor formación de los ejecu­
tivos de otros países. El hecho de que un país cuente con un alto
nivel educativo hace que crezca su valor como fuente de captación de
ejecutivos. Lamentablemente, los sistemas educativos menos valorados
parecen ser los del sur de Europa.
Finalmente, el hecho de tener una cultura/idioma semejante es un
factor que incide positivamente en la captación de ejecutivos por parte
de un país en otro diferente. Los mayores intercambios, de hecho, se
dan entre:
- Reino Unido e Irlanda.
- Holanda y Alemania.
- Bélgica y Holanda.
Hemos planteado las razones por las cuales las empresas pueden
estar interesadas en captar ejecutivos de otros países; pero también
podríamos plantear esta cuestión desde el polo opuesto, es decir, las

287
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

razones que pueden llevar a los ejecutivos a abandonar su país de ori­


gen para desarrollar su actividad en otro país. Sobre esta cuestión,
sólo se nos ocurre volver a incidir en la necesidad de poseer una
orientación internacional, para poder acceder a puestos de máxima
responsabilidad. El ejecutivo que haya diseñado su plan de carrera
con este fin, ineludiblemente deberá de expatriarse para poder alcan­
zar dicha orientación.

6. AREAS PREVISIBLEMENTE MAS AFECTADAS

Las áreas funcionales para las cuales se espera una mayor inten­
sificación en la captación intracomunitaria de personal, de cara a 1993,
son:
- Marketing y Ventas.
- Tecnología de la Información.
Alta Dirección.

No es de extrañar que el área de Marketing y Ventas esté incluida


dentro de este grupo, porque uno de los objetivos prioritarios de las
compañías europeas se centra en la internacionalización de operacio­
nes y mercados. Además, es necesario señalar que en el proceso de
búsqueda de nuevas oportunidades de negocios en Europa, la función
comercial juega un papel decisivo.
Para explicar la mayor movilidad en el área de Tecnología de la
Información, es totalmente correcto recurrir a la escasez de profesio­
nales en este campo, existente actualmente en el mercado europeo.
Esta situación llevará presumiblemente a la “fuga de cerebros” a paí­
ses con mayores niveles retributivos.
Como todos sabemos, la Alta Dirección es la que debe mantener
una visión global del negocio, a veces en contra de intereses de áreas
concretas. Evidentemente esta visión global se va a ampliar a un
entorno internacional, dejando para la historia el enfoque nacional
que muchas de ellas aún mantienen. No olvidemos que este trabajo

288
JOSE SANCHEZ PEREZ

está centrado en medianas y grandes compañías que actualmente ope­


ran en Europa.
A continuación presentamos un gráfico en el que se pueden
observar los problemas que sufren las compañías europeas en la
selección de personal directivo para las distintas áreas funcionales. Se
ha realizado una distinción entre las empresas de España y las del res­
to de Europa, para que podamos captar las diferencias y analogías
existentes entre ambas.

289
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

Problemas en la selección de las


distintas áreas funcionales

EUROPA M ESPAÑA

290
JOSE SANCHEZ PEREZ

7. EL MOMENTO ACTUAL DE LA SELECCION DE PERSONAL


DIRECTIVO EN EUROPA. TENDENCIAS ANTE EL MERCADO
UNICO

Los métodos de selección que se utilizan actualmente son los que


siguen:
-Entrevista personal, como técnica utilizada mayoritariamente y
considerada como la más decisiva.
-Los tests psicológicos son utilizados por la mitad de las empresas
consultadas, como medio adicional para evaluar la calidad del
personal.
-Una de cada cuatro empresas recurre a los Assessment Centres.
-La grafología ha quedado relegada a una técnica residual.

Actualmente, casi el ochenta por ciento de las empresas europeas


se enfrentan con problemas a la hora de seleccionar personal cualifi­
cado, especialmente en las áreas de Marketing y Ventas, Tecnología de
la Información, Investigación y Desarrollo y Gestión de la Producción.
Respecto a las tendencias en la selección de personal directivo
ante el Mercado Unico, comenzaremos señalando que parece que va a
cambiar la combinación de los medios utilizados en dicho proceso. Se
tenderá a recurrir en mayor medida a las compañías externas especia­
listas en temas de selección. Asimismo se prevé un aumento en lo
referente a la inserción de ofertas de empleo en prensa extranjera.
Las compañías más dinámicas en cuanto a la intensificación de su
política de captación y selección son las de tamaño grande y las inter­
nacionales. No olvidemos que son precisamente estas compañías las
que consideran que el Mercado Unico supone una oportunidad de
acceder a otros clientes potenciales. Consecuentemente, sus estrategias
se dirigen a la apertura hacia mercados internacionales; lo cual consti­
tuye una razón, como hemos visto anteriormente, para la captación de
ejecutivos del país al que se pretende acceder.

291
LA CAPTACION Y SELECCION DE CUADROS EN EL MERCADO UNICO

Métodos de selección empleados


habitualmente

a EUROPA £■ ESPAÑA

292
LOS PROFESIONALES LIBERALES ESPAÑOLES
ANTE LA LIBERTAD DE ESTABLECIMIENTO

Juvencio Pablo Maeztu Herrera

“Una organización se encaminará de la manera más eficaz hacia


el cumplimiento de sus objetivos si, y sólo si, la totalidad de sus
elementos están debidamente sincronizados o ajustados”.

Estas palabras de Stonich, que las relacionamos intuitivamente


con las empresas, son igualmente aplicables a una organización de
mayor dimensión: la Comunidad Económica Europea. La única, y
subrayo lo de única, forma de conseguir un mercado comunitario (y
comunitario viene de común), es que no se den marginaciones entre
los Estados miembros, que se reduzcan las divergencias nacionales,
para, en la medida de lo posible, dirigir todos los esfuerzos hacia un
objetivo único: la prosperidad de los ciudadanos comunitarios.
Pues bien, este problema de no integración, de desajuste, que lo
observamos claramente en las disparidades regionales, lo podemos
localizar en otro foco cual es el de los profesionales liberales españo­
les ante la libertad de establecimiento.
Es cierto que construir una Europa sin fronteras es una tarea,
cuando menos, complicada, pero no por ello debemos utilizar este
obstáculo para excusarnos de la dificultad que conlleva el superarlo.

293
LOS PROFESIONALES LIBERALES ESPAÑOLES ANTE LA LIBERTAD DE ESTABLECIMIENTO

ESTADO DE LA CUESTION

Bajo el título “Los profesionales liberales españoles ante la liber­


tad de establecimiento” voy a referirme a la problemática que, desde
mi punto de vista, existe para el ejercicio de actividades independien­
tes de los españoles en la Europa de 1993 y siguientes.
La Comunidad se propone, con la instauración de las ya conoci­
das libertades, promover un desarrollo cordial de las economías de los
países miembros y una prosperidad continua, homogénea y creciente.
Y una de estas libertades es la libertad de establecimiento y de libre
prestación de servicios. No basta garantizar la libertad de intercambios
económicos entre los Estados miembros. Junto a esto, es necesario eli­
minar las barreras que impiden la libre circulación y establecimiento
de los agentes económicos.
Para evitar interpretaciones incorrectas conviene, antes de conti­
nuar, distinguir estos dos conceptos:
• Establecimiento es la instalación material, estable y permanente
de una persona nacional de un Estado miembro, en el territorio
de otro Estado miembro, a fin de ejercer en el mismo una acti­
vidad profesional no asalariada.
• Prestación de servicios hace referencia al ejercicio de activida­
des no asalariadas a partir de un establecimiento situado en el
territorio de un Estado miembro, y destinado a un beneficiario
que resida en el territorio de otro Estado miembro, pero sin
darse una instalación estable y permanente en el país destinata­
rio de la prestación.

En consecuencia, y según dice el artículo 52 del Tratado CEE,


“ .las restricciones a la libertad de establecimiento de los nacionales
de un Estado miembro, en el territorio de otro Estado miembro, serán
suprimidas... ”.
Por lo tanto, todo precepto del Derecho de un Estado miembro,
que exija la nacionalidad de dicho país para ejercer una actividad pro­

294
JUVENCIO PABLO MAEZTU HERRERA

fesional no asalariada, se tiene que interpretar, automáticamente, en el


sentido de equiparar a la nacionalidad de dicho Estado, la de los
otros, exceptuando el caso de que se permita una discriminación.
A título orientativo, reflejamos de un modo general la regulación
legal referida a la libertad de establecimiento a nivel comunitario. (La
idea básica es que existe el Tratado de Roma, un Programa y una serie
de Directivas que constituyen los elementos de aplicación de dicho
Programa).
• TRATADO CEE, en especial artículos 52 al 58, que no sólo ins­
tauran la libertad de establecimiento, sino que proponen medi­
das que faciliten el acceso y ejercicio a actividades no asalaria­
das en los Estados miembros.
• ACTA UNICA EUROPEA, que refuerza las intenciones del Trata­
do CEE para la verdadera construcción de un gran Mercado
Interior.
• Programa general para la supresión de las restricciones a la
libertad de establecimiento (DO 002, 15.01.62, p.3ó.).
• Directiva 89/48 (diciembre 1988) sobre el reconocimiento
mutuo de todas la titulaciones que amparan estudios de más de
tres años.

Según hemos esbozado, el contenido de esta libertad se articula


en dos principios:
• Principio de igualdad con el nacional (ejercer una actividad en
las mismas condiciones que los nacionales).
• Principio de equivalencia en relación a la Comunidad, de las
condiciones para el acceso y ejercicio de las actividades.

No obstante ello, se prevén ciertas excepciones a la libertad de


establecimiento:
• por razón de actividades que participan en el ejercicio de la
autoridad pública,
• por razón de orden público, seguridad pública y salud pública, y
• por razón del interés general.

295
LOS PROFESIONALES LIBERALES ESPAÑOLES ANTE LA LIBERTAD DE ESTABLECIMIENTO

Estas excepciones se refieren a actividades concretas y no a pro­


fesiones. Y es más, actividades que comportan una participación direc­
ta en el ejercicio del poder público. Por ejemplo, la profesión de abo­
gado, a pesar de estar relacionada con el funcionamiento de la Justi­
cia, no se considera que participa directamente del poder público.
Una vez llegados aquí, y planteada la situación de esta forma, se
puede pensar que la creación del Mercado Interior Europeo no va a
ser un obstáculo para los profesionales. Desde mi punto de vista, creo
que no es así.
Nos encontramos con un proceso inacabado, el cual se perfila y
delimita mediante la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la CEE.
En este sentido, es interesante la lectura del libro que Federico Durán
López titula “La libertad de circulación y establecimiento en la juris­
prudencia del Tribunal de Justicia de la CEE”.
Pienso que las autoridades españolas, y en definitiva las comuni­
tarias, deben abordar, a la mayor brevedad posible, cuatro aspectos
para que realmente exista una libertad de establecimiento para los
profesionales liberales. A saber:
• Reconocimiento de títulos.
• Igualdad en la formación.
• Trabas oficiales y pseudo-oficíales.
• Otras barreras.
Analizaremos por tanto cada uno de ellos.

RECONOCIMIENTO DE TITULOS

Es cierto que se han aprobado algunas directivas sobre el recono­


cimiento mutuo de diplomas, que están soportadas en el artículo 57.1
del Tratado CEE. Los objetivos de las mismas se han centrado en:
• el reconocimiento de los títulos probatorios por los Estados
comunitarios en los que una persona de otro Estado miembro
desee ejercer una actividad independiente.
• La ampliación del reconocimiento por los Estados comunitarios,

296
JUVENCIO PABLO MAEZTU HERRERA

a cualquier documento probatorio de los conocimientos de la


persona para el ejercicio de la actividad.

Ahora bien, tenemos que ser francos con nosotros mismos y reco­
nocer que lo regulado se aleja de lo real. Es verdad que el mercado se
encargará de seleccionar a los individuos en función de su formación,
procedencia y atributos, pero para ello se precisa que, a priori, un
economista británico (por ejemplo) tenga la misma condición que uno
español para ejercer la profesión. Es decir, que a ambos se les reco­
nozca que sean economistas.
Se ha avanzado mucho en profesiones médicas, paramédicas y
algunas otras aisladas, como arquitectura; pero no ocurre así con la
mayoría. La razón de ello la encontramos en la formación.

IGUALDAD EN LA FORMACION

Para que un profesional tenga la condición de nacional a la hora


de establecerse en un Estado miembro, es lógico que se le exiga, al
menos, una formación similar.
' Ahora bien, partiendo de este axioma, que en principio a todos
nos parece válido, les voy a poner un caso: ¿Creen ustedes que dispo­
nen de los mismos conocimientos un abogado español y uno alemán?
¿No es verdad que ambos han estudiado ordenamientos jurídicos dis­
tintos? Si esto es así, ¿se puede decir que ambos títulos tienen la mis­
ma condición?
Vamos a recordar la sentencia del TJCEE de 12 de junio de 1986,
causa 98, 162 y 258/85, Bertini, Di Santo y Pugnaloni, según se descri­
bía en la obra antes citada.
Se solicita al TJCEE que se pronuncie acerca de si las normas
comunitarias imponen a los Estados miembros la obligación de limitar
el número de estudiantes admitidos en las Facultades de medicina,
mediante la instauración de un sistema de “numerus clausus”. Los
demandantes del asunto, principal sostenían que el establecimiento de

297
LOS PROFESIONALES LIBERALES ESPAÑOLES ANTE LA LIBERTAD DE ESTABLECIMIENTO

la libre circulación en relación con los médicos, implica la necesidad


de garantizar en todos los Estados miembros un cierto nivel de calidad
en la formación, y de evitar discriminaciones y distorsiones que causa­
rían una migración artificial de estudiantes y médicos. En definitiva, se
pregunta, ¿no constituye la instauración de numerus clausus una medi­
da indispensable para conseguir la libertad de circulación y estableci­
miento? El TJ concluye que ninguna disposición de Derecho comunita­
rio impone la obligación de limitar el número de estudiantes admitidos
a las citadas Facultades.
Obviamente, el TJ se mantiene sólo en los aspectos jurídicos,
pero se está dando un reconocimiento a nivel comunitario de las dife­
rencias formativas.
El “quid” de la cuestión se centra en que no se estudia lo mismo,
ni de igual forma, en cada uno de los Estados miembros. Por lo tanto,
para que exista una equiparación en la formación, se deben repasar
cuatro puntos:

1. Formación preuniversitaria

No podemos empezar a homogeneizar los conocimientos que


adquiere un individuo a partir de los 18 años de edad, porque si es
así, ya nace viciado el propósito de igualdad de formación. Se debe
realizar una aproximación desde el inicio, que consiga reducir las
divergencias formativas que dos personas pueden presentar cuando
llegan a la Universidad.

2. Planes de Estudio

Lógicamente, la igualdad de formación requiere haber estudiado


aproximadamente lo mismo. Esto, que parece tan sencillo, puede ser
el obstáculo más difícil de superar.
Para algunas profesiones no existen en apariencia tantos proble­
mas, tales como en el área de la medicina (que atraviesa otras barre­

298
JUVENCIO PABLO MAEZTU HERRERA

ras, como las de equipos y material), la arquitectura, etc., pero no ocu­


rre así en otras ramas. Esto es, ¿la homogeneización de Planes de Estu­
dio implica, por ejemplo, que un estudiante de Derecho tiene que
estudiarse 12 ordenamientos jurídicos? ¿No les parece exagerado?.
La solución es difícil de encontrar. No obstante, creo que lo más
oportuno es el establecimiento de unos mínimos comunes que se
deberán respetar en todos los Estados miembros. Las diferencias exis­
tentes entre los Planes de Estudio así configurados, serán debidas a la
condición de países distintos, con costumbres, normas y valores distin­
tos que de momento son imposibles de unificar. Ahora bien, el reco­
nocimiento mutuo de las titulaciones soportadas en los mínimos antes
comentados, complementados con especializaciones ajustadas a cada
Estado miembro, junto con aspectos vocacionales individuales (de
ampliar formación), facilitarán que se consiga, al menos, un “cierto
equilibrio” (entre comillas).
Dentro de este epígrafe, y en la profesión de economista, pienso
que para ser competitivos a nivel comunitario, debemos resolver el
dilema que se plantea en nuestra sociedad: Planes de Estudio genera-
listas o especialistas. Creo que debemos tender hacia una formación
generalista que nos permita flexibilidad y, en cursos últimos o de post­
grado, obtener la especialización que más se ajuste a nuestras deman­
das o al mercado. Como bien dijo Leandro Cañibano en la “Revista de
Economía”, “El éxito de la reforma dependerá más de los contenidos
de las materias que de los nombres con que las bauticemos... ”. Y es
que de lo que se trata realmente, es de que un universitario español y
otro comuntiario sepan aproximadamente lo mismo, pues no basta
con que hayan estudiado Planes de Estudio similares.
Al final, la realidad nos demuestra que las personas más capaces
suelen ser las que triunfan, y si los españoles, los profesionales libres
queremos triunfar en Europa, tenemos que reformar nuestros Planes
de Estudio. La consecuencia es inmediata: no se trata de tener o no un
título, sino de estar o no mejor preparados.

299
LOS PROFESIONALES LIBERALES ESPAÑOLES ANTE LA LIBERTAD DE ESTABLECIMIENTO

3. Medios de enseñanza

Vamos a ir más lejos. Dos universidades, con los mismos Planes


de Estudio y con iguales contenidos, no van a proporcionar profesio­
nales de igual valía; se diferenciarán en los medios con los que hayan
contado para adquirir su formación.
No basta con que estemos a la altura de los países comunitarios
en cuanto a contenido. Para que nosotros como profesionales poda­
mos competir en la Comunidad, tenemos que formarnos no sólo aca­
démicamente, sino también cuasi profesionalmente; es decir, haber
aprendido con medios que nos permitan diferenciarnos de los demás.

4. Colaboración con empresas

No quiero que se me malinterprete, en el sentido de que la Uni­


versidad debe preparar el modelo de profesional que la sociedad
demanda. La Universidad debe ser, ante todo, un centro de formación
integrada y de investigación. Pero lo que sí es evidente, y partiendo
de este principio, que cuanto mejor conozcamos la realidad, más
capaces seremos. Un economista que además de haberse formado
según los tres puntos ya repasados haya podido conocer el mundo de
los negocios, es, en principio, más idóneo que otro que no lo haya
conocido.
Por tanto, para que se pueda dar el reconocimiento de los títulos,
es necesario una formación similar. Ahora bien, para que los españo­
les no salgamos perjudicados en este sentido con la aplicación del
Acta Unica, el único camino que nos queda es intentar ser los mejores.
El mercado elimina a los peores. Tenemos que saber más.
Lo que nos va a permitir diferenciarnos es el valor añadido que
nos procu remos.

300
JUVENCIO PABLO MAEZTU HERRERA

TRABAS OFICIALES Y PSEUDO-OFICIALES

Todos sabemos que a pesar de estar regulada la libertad de mer­


cancías, siguen existiendo barreras técnicas, fiscales y físicas que la
obstaculizan. Pues bien, de igual forma ocurre con la libertad de esta­
blecimiento. Existen trabas, reglas deontológicas en las condiciones de
acceso y ejercicio a las actividades profesionales, y su armonización
supone un reto.
Respecto a la exigencia de colegiación para el ejercicio de deter­
minadas profesiones, el TJCEE la considera lícita por cuanto que tien­
de a respetar y garantizar su moralidad. Ahora bien, al estar los cole­
gios profesionales bajo Derecho comunitario, no pueden permitir la
discriminación, cuestión ésta que hay que vigilar.
Por ejemplo, para que un abogado se pueda colegiar en Francia
es necesario que supere unas pruebas. Al no ocurrir esto en España,
se vislumbra que este requisito se implante en nuestro país, cuestión
que, de llevarse a cabo, levantará sin duda muchas protestas.
Comentamos, a modo de anécdota, el caso Reynes (1974). Un
ciudadano holandés, que cursó sus estudios de Derecho en Bélgica,
quiso colegiarse en este país. Lo desautorizaron porque no era belga.
Al final, el Tribunal de Justicia de la CEE le dio la razón: por no ser
nacional del Estado de establecimiento no se le podía negar la autori­
zación para ejercer en Bélgica.
Por lo tanto, no basta con que reconozcamos los títulos. Esto sólo
sería una verdad a medias. Al igual que en el caso Reynes, hay
muchas trabas que impiden una libertad de establecimiento, a pesar
de que exista un reconocimiento de títulos. Se tiene que permitir el
establecimiento en condiciones normales y equiparables a las naciona­
les.

OTRAS BARRERAS

Incluimos en este epígrafe un conjunto residual derivado de las


diferentes nacionalidades.

301
LOS PROFESIONALES LIBERALES ESPAÑOLES ANTE LA LIBERTAD DE ESTABLECIMIENTO

En primer lugar podemos mencionar el idioma. Son ciertas dos


afirmaciones:
• La barrera idiomàtica es algo tan intrínseco a la cultura de una
sociedad, a las naciones, que sólo se puede superar con el len­
to paso del tiempo.
• Los organismos comunitarios, nacionales y de las Comunidades
autónomas, están potenciando las becas para incrementar la
movilidad de los estudiantes.

A partir de aquí, tenemos que sensibilizarnos de lo peligroso que


resulta perder la concepción global de que somos ciudadanos europe­
os. Para ser un profesional comunitario tenemos que empezar, al
menos, por dominar la lengua que se utiliza.
El idioma coexiste con otras barreras, como son la movilidad
geográfica y la carencia de oportunidades, que se pueden explicar por
las disparidades regionales, en las que nuestro país y Andalucía desta­
can.
Una vez llegados a este punto, y si reconocemos la existencia de
estas cuatro barreras, para que los profesionales de aquí puedan com­
petir en Europa, lo lógico sería que se tomaran medidas, con carácter
urgente, para aquellos que se empiecen a formar ahora. ¿Qué pasa
entonces con aquellos que ya están formados o que estén en ello?
¿Qué se puede hacer para que no se vean perjudicados?

A MODO’DE CONCLUSION

El mercado único de 1993 conlleva la adopción de medidas que


generalicen el derecho de establecimiento, sin que ningún agente eco­
nómico se vea perjudicado por la condición de su nacionalidad. No
obstante, creo que este objetivo no se conseguirá, de forma ordenada
y limpia, en tan breve plazo. Tenemos que tomar conciencia del difícil
reto que se nos presenta a los profesionales españoles.
La solución a nuestra desventaja comparativa frente a otros profe-

302
JUVENCIO PABLO MAEZTU HERRERA

sionales europeos (por término general), tiene que pasar por nosotros
mismos. Me gustaría recordar a Enrique Fuentes Quintana, en la pri­
mera conferencia que pronunció en la Facultad de [Link] y Empresa­
riales de Valladolid, en el curso 1990-91:
“ .. .la importancia de seis puntos en los que insistirían mis conse­
jos.
“El primero es la necesidad de dominar los lenguajes en los que
habla el razonamiento económico: el inglés, las matemáticas, la conta­
bilidad, la informática y la estadística...
“En segundo lugar está la especialización, siendo una formación
general el primer capítulo de toda especialización.
“El tercer punto es la necesidad de los estudios de postgrado...
“El quinto punto de mis recomendaciones es animarles a que
abran las puertas al mundo de la economía real y entren en él...
“...Y la asunción de la responsabilidad en el estudio, concebida
como la contribución personal más destacada a su formación...
La moraleja de estas reflexiones es que no basta con haber cursa­
do una carrera en una Universidad española. Si nos conformamos con
ello, habremos perdido la gran oportunidad de entrar en el gran mer­
cado europeo. Si queremos competir como buenos profesionales en
nuestra nueva zona de actuación, tenemos, nosotros mismos, que asu­
mir la necesidad de ampliar la formación para, una vez hecho esto,
instar a los órganos competentes a que proporcionen los medios nece­
sarios para acceder a ello.
La inversión más rentable es, sin duda, la que realicemos en for­
mación sobre nosotros mismos.

303
EL MERCADO INTERIOR EUROPEO:
UN NUEVO ESCENARIO ESTRATEGICO

José Daniel Lorenzo Gómez


Profesor de Dirección Estratégica
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales
Universidad de Cádiz

1. LA CONSTRUCCION DEL MERCADO INTERIOR EUROPEO

La próxima entrada en vigor del mercado interior europeo, como


se recoge en el Acta Unica Europea, supone un nuevo marco de refe­
rencia en el que se inscriben las actividades de las empresas y la vida
de los ciudadanos de la Comunidad Económica Europeo.
La consecución del mercado interior europeo descansa sobre una
idea fundamental: la mejora de las condiciones de oferta, para lo que
se fomenta una política de libre competencia, eliminando prácticas
monopolísticas y restringiendo las políticas proteccionistas de los Esta­
dos miembros.
Para que el mercado interior pueda ser una realidad, es preciso
poner en práctica una serie de medidas encaminadas a conseguir una
mayor cohesión económica y social en el territorio europeo, de forma
que no sólo las empresas y los ciudadanos, sino también las regiones
se encuentren en pie de igualdad para poder ser competitivas y bene­
ficiarse de las ventajas de la integración.
Ante este nuevo escenario en el que se va a desarrollar la vida de

305
EL MERCADO INTERIOR EUROPEO: UN NUEVO ESCENARIO ESTRATEGICO

las personas y las actividades económicas, la cuestión que se plantea


es de qué manera va a afectar a los ciudadanos y las empresas, y qué
estrategias se deben seguir para conseguir una mejor adaptación a las
nuevas condiciones.
La novedad del nuevo marco no radica en su ámbito supranacio-
nal, ya que el hecho largamente anunciado y la creciente tendencia a
la internacionalización de la economía han convertido en cotidiana la
referencia europea. La novedad estriba en la unificación normativa de
los Estados miembros de la CEE. Esto supone un cambio significativo
en las especificaciones de fabricación de numerosos productos, al
desaparecer la normativa propia de cada país en favor de unas reglas
comunes para todos los Estados miembros. El ajuste de los procesos
productivos a los requerimientos implica en los diversos sectores un
importante esfuerzo de adaptación. Como muestra, el Ministerio de
Industria y Energía ha estimado en 1,2 billones de pesetas el coste de
la adaptación de la industria española a la normativa comunitaria en
materia medioambiental.
El nuevo escenario obliga a replantearse numerosas cuestiones en
las empresas:

-cómo adaptar los procesos productivos a las nuevas exigencias


en materias como seguridad, calidad o medioambiental.
-cómo competir en un mercado mucho mayor.
-cómo mantener un nivel óptimo de competitividad, al aumentar
los competidores directos, que en muchos casos se muestran
como superiores en recursos y experiencia internacional.

Y para poder dar una respuesta adecuada a estas y otras cuestio­


nes, que afectan profundamente a la estructura y organización de la
empresa, se precisa un enfoque a medio y largo plazo, que tenga en
cuenta cuáles son las tendencias en el mercado interior europeo,
cómo va a ser la Europa del año 2000, y qué van a demandar sus ciu­
dadanos.

306
JOSE DANIEL LORENZO GOMEZ

2. TENDENCIAS EN LA EUROPA DE FIN DE SIGLO

La Comisión de las Comunidades Europeas está elaborando un


documento que intenta descubrir estas tendencias, que será publicado
a finales de este año, y ha sacado a la luz un avance de este docu­
mento, titulado “Europa 2000. Perspectivas de desarrollo del territorio
de la Comunidad” (1).
En este documento se pone de manifiesto la importante inciden­
cia que tendrá la integración europea sobre la ordenación territorial y
la utilización del terreno comunitario. Las necesidades de infraestructu­
ras avanzadas como soporte de nuevas actividades económicas, los
problemas de las ciudades, el estancamiento de la población autócto­
na en contraste con el surgimiento de una nueva clase de ciudadanos
europeos de origen norteafricano, y el choque cultural que esto supo­
ne, alternativas para el desarrollo de zonas rurales y periféricas, son
algunas de las tendencias analizadas.
Los usos territoriales se encuentran crecientemente condicionados
por las diversas políticas comunitarias en materia agrícola, medioam­
biental, regional e incluso exterior.
Por otra parte, el desarrollo de nuevas tecnologías, especialmente
en el campo de la información y las telecomunicaciones, está modifi­
cando los factores de localización industrial. Esta realidad se ha cons­
tatado en una encuesta realizada por la Comisión de las Comunidades
Europeas entre más de 9-000 empresas de todas las regiones y secto­
res europeos, en la que se señalaron como factores de localización:
• la existencia de sistemas de comunicación, rápidos y eficientes
• disponibilidad de mano de obra cualificada
• acceso a centros educativos locales y centros de investigación
• servicios avanzados a las empresas
• calidad de vida
(1) Comisión de las Comunidades Europeas. “Europa 2000. Perspectivas de desarrollo
del territorio de la Comunidad”. COM(90) 544 final. Bruselas, 27 de noviembre de
1990.

307
EL MERCADO INTERIOR EUROPEO: UN NUEVO ESCENARIO ESTRATEGICO

en detrimento de factores más clásicos, como la proximidad de mate­


rias primas o de fuentes de energía.
Las mayores facilidades para la movilidad de las empresas por el
desarrollo de nuevas tecnologías de producción y de gestión, se verán
acrecentadas en la Comunidad Europea por la supresión de barreras a
la movilidad de personas y de capitales.
Todos estos factores están llevando a las empresas a plantearse su
posible reubicación, en busca de una localización estratégica que per­
mita la obtención de ventajas competitivas.
En este punto, las regiones y las ciudades están tomando concien­
cia de la necesidad de mejorar su oferta de cara a las empresas que se
plantean la movilidad de sus instalaciones productivas.

3. OPORTUNIDADES PARA ANDALUCIA

Como se ha señalado anteriormente, una de las premisas para la


consecución del mercado interior europeo es la cohesión económica y
social de las regiones, que se encuentren en igualdad de condiciones
para competir con garantías. La Comunidad Económica Europea está
arbitrando medidas tendentes a disminuir los grandes desequilibrios
regionales existentes en la actualidad, buscando una distribución de
sus recursos que favorezca a las regiones menos desarrolladas. En este
sentido, se ha producido una importante reforma de los fondos estruc­
turales, de los que se prevé una duplicación de sus dotaciones actua­
les para 1993, en busca de una potenciación de sus aplicaciones.
Las políticas comunitarias han evolucionado hacia un enfoque
regional, superando la consideración nacional. La Comunidad Econó­
mica Europea ha desarrollado un mecanismo de comparación de pro­
blemas regionales, mediante la utilización de un indicador que pueda
tomarse como criterio objetivo de asignación de recursos hacia las
regiones que más los necesitan.
Este indicador, que refleja el nivel de gravedad relativa de los
problemas de las regiones europeas, es el índice sintético. El índice

308
JOSE DANIEL LORENZO GOMEZ

sintético se obtiene a partir de cuatro parámetros: tasa de desempleo,


PIB por habitante en términos de poder adquisitivo, PIB por persona
ocupada en ECU, y necesidad de nuevos empleos según las previsio­
nes de crecimiento de la población activa.
Se toma como base de comparación el índice correspondiente al
conjunto de la Comunidad Europea.
Las regiones menos desarrolladas en el ámbito de la Comunidad
Europea presentan como características comunes la escasa e inadecua­
da cualificación de su población, deficiencias en infraestructuras bási­
cas y la escasa atención hacia las actividades de investigación y desa­
rrollo (I+D).
En el conjunto de las 166 regiones europeas existentes en 1987
(2), es decir, antes de la unificación de Alemania, Andalucía ocupaba
el tercer lugar entre las regiones menos favorecidas, con un índice sin­
tético de 38,8, sólo superada por las regiones italianas de Basilicata y
Calabria.
Por esto, para Andalucía, la consecución del mercado interior
europeo, más que una amenaza, supone una oportunidad única e irre­
petible. Una oportunidad histórica de aprovechar los medios que se
ponen a disposición de las regiones menos favorecidas en el ámbito
comunitario, para ponerse al día y recuperar la distancia con respecto
a otras regiones, removiendo los obstáculos que impiden el desarrollo
de la actividad económica.
Andalucía se encuentra actualmente en una etapa de crecimiento
de su economía, por encima de la media nacional, que a su vez supe­
ra la media de los países comunitarios. Este buen momento, unido a la
transformación que se está registrando en cuanto a la modernización
de sistemas de comunicaciones, y al impulso que están recibiendo las
actividades de I+D, puede ser utilizado como plataforma de despegue
hacia un futuro mejor.

(2) Comisión de las Comunidades Europeas. Rapportperiodique de la Comission sur la


situation et 1‘evolution socioeconomiques des regions de la Communaute. 1987

309
EL MERCADO INTERIOR EUROPEO: UN NUEVO ESCENARIO ESTRATEGICO

Es decir, se está actuando sobre las carencias seculares, buscando


la transformación de las desventajas en oportunidades.
Las favorables perspectivas de la región andaluza en el contexto
de las regiones de la Comunidad Europea se ven reforzadas por el
hecho contrastado de ser una de las regiones españolas, junto con
Madrid y Cataluña, que concentra un mayor volumen de las inversio­
nes de capital extranjero que están afluyendo a España en los últimos
años.

4. EL PAPEL DE LAS CIUDADES

Las ciudades están recobrando parte del protagonismo que han


tenido a lo largo de la historia en el desarrollo de las naciones, y a la
vista de estas tendencias que comienzan a manifestarse, están llama­
das a jugar un papel decisivo en los próximos años.
Este papel preponderante de las ciudades y las regiones en el
desarrollo de la actividad económica ha sido destacado ya por diver­
sos autores como Jacobs (3), o Porter -en su reciente obra “La ventaja
competitiva de las naciones”-, y cobra una mayor importancia y vigen­
cia en el caso europeo.
J.M. Pascual i Esteve señala, entre otras, como una de las razones
del resurgimiento de las ciudades, el hecho de que “las ciudades pro­
porcionan los nudos infraestructurales a la creciente interacción de las
economías nacionales” (4). Es decir, las ciudades ofrecen el soporte
preciso para las nuevas exigencias de localización de las empresas. Es
en las ciudades o en sus proximidades donde se concentran los acce­
sos a los sistemas de comunicaciones y telecomunicaciones. Las ciuda­
des acogen numerosos centros administrativos y de decisión, centros
de investigación públicos y privados, y personal con la adecuada cua­

tí) Jacobs, Jane. Las ciudades y la riqueza de las naciones. Ariel, Barcelona, 1985.
(4) Pascual i Esteve, J.M. “Los servicios avanzados a las empresas en la estrategia de las
ciudades”. Papeles de Economía Española, nfi 42, 1990.

310
JOSE DANIEL LORENZO GOMEZ

des acogen numerosos centros administrativos y de decisión, centros


de investigación públicos y privados, y personal con la adecuada cua-
lificación. Contienen, en suma, los “inputs” necesarios para el creci­
miento de los negocios.
Las empresas ya no constituyen un patrimonio “cautivo” de la ciu­
dad donde se localizan. Los nuevos factores de localización, potencia­
dos por el Acta Unica Europea, abren numerosas posibilidades de
localización a las empresas, y en muchos casos la movilidad se plantea
como una necesidad para poder mantener un nivel óptimo de compe-
titividad.
Las empresas y las ciudades están planteándose cómo va a ser su
futuro, cómo responder a las nuevas exigencias, y cómo colocarse en
una posición óptima que permita aprovechar las oportunidades que
ofrece la nueva situación.

5. LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO HERRAMIENTA


DE GESTION

Las tendencias expuestas, el proceso de adaptación al nuevo mar­


co y las repercusiones que tendrá la integración europea sobre los ciu­
dadanos y las empresas, conducen a la necesidad de replantear las
líneas maestras que guían las operaciones de las empresas e institucio­
nes.
Se hace preciso tomar una serie de decisiones en el sentido de
definir metas, decidir hacia dónde se quiere dirigir la organización, tra­
zar un camino para alcanzar los objetivos, que sea lo bastante flexible
para no restringir las posibilidades de opción que se van a presentar a
lo largo del mismo, anticiparse al cambio que se aproxima, conseguir
una posición favorable que permita aprovechar las oportunidades que
se presentan.
Paralelamente, se necesita capacidad de liderazgo, generar ilusión
y entusiasmo en la organización, confiriendo un amplio grado de par­
ticipación en la toma de decisiones para garantizar la mejor implemen-
tación de las medidas a tomar.

311
EL MERCADO INTERIOR EUROPEO: UN NUEVO ESCENARIO ESTRATEGICO

Además, en un entorno cambiante, se necesita un mecanismo de


seguimiento y control de las actividades que permita conocer las posi­
bles desviaciones que se produzcan, y su corrección a tiempo.
Las organizaciones necesitan una guía para realizar el cambio,
una herramienta de gestión que ayude a la consecución de los objeti­
vos.
Esta herramienta de gestión es la planificación estratégica. La pla­
nificación estratégica puede contribuir a clarificar el futuro, tanto de
las empresas como de las ciudades y regiones.
En un principio, la planificación estratégica tuvo su aplicación en
el campo de la empresa. Posteriormente, ha trascendido su ámbito ori­
ginal, cobrando un importante auge en la actualidad como instrumen­
to de gestión de ciudades. Una de las ciudades pioneras en la aplica­
ción de la planificación estratégica es Dallas, que desarrolló un ambi­
cioso programa de cambio para la ciudad bajo el título de “Metas para
Dallas”, durante los años sesenta, y que ha tenido una continuación
en los años siguientes.
La característica de herramienta de gestión, de guía práctica para
la toma de decisiones y su posterior seguimiento y control, confiere
una especial vigencia a la planificación estratégica ante la consecución
del mercado interior europeo.
Además, la planificación estratégica es un instrumento de carácter
universal. Es aplicable en organizaciones, independientemente de su
tamaño o finalidad.
Así, en muchas empresas se están desarrollando planes estratégi­
cos, para reconducir la marcha de la organización en las nuevas con­
diciones. En el campo de la empresa pública se está dando con profu­
sión el desarrollo de planes estratégicos, por la especial incidencia que
tiene el mercado interior sobre estas empresas. Las empresas públicas
no pueden seguir recibiendo subvenciones estatales, ni mantener la
exclusividad que gozan en la actualidad. Si la consecución del merca­
do único repercute directamente en las actividades de todas las
empresas, el impacto en las empresas que han estado protegidas de la
competencia directa por el paraguas estatal es mucho mayor.

312
JOSE DANIEL LORENZO GOMEZ

La planificación estratégica ofrece una metodología para transfor­


mar de manera eficaz la organización actual en la organización que se
quiere para el futuro. Empresas como Iberia o Transmediterránea
están diseñando e implantando planes estratégicos para posicionarse
en las mejores condiciones ante los nuevos retos.
También las ciudades han tomado conciencia de la recuperación
de esa antigua función urbana de motores del desarrollo, y están
empezando a diseñar y a poner en práctica estrategias que permitan
aprovechar las nuevas oportunidades que se presentan con la integra­
ción europea.
En España han comenzado a redactarse planes estratégicos para
ciudades como Barcelona, Bilbao, Madrid o Cádiz, así como para
regiones, como la Comunidad de Madrid, o comarcas, como el Plan de
Actuación del Campo de Gibraltar.
En todos los casos, se trata de alcanzar una posición competitiva
en el nuevo mercado europeo, aprovechar las nuevas oportunidades
que se presentan, optar a la localización de nuevas inversiones (y al
mantenimiento de las ya existentes) en su ámbito territorial, realizando
la mejor oferta de factores de atracción de negocios, y, en suma, ser
capaces de responder ante los nuevos retos planteados.
En definitiva, la integración europea supone un ámbito superior,
con unas nuevas reglas del juego. Esto debe entenderse más como
generación de nuevas oportunidades que como una desventaja. Puede
suponer una fuente de ventajas competitivas.

313
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA
José Ruiz Navarro
Profesor de Dirección Estratégica
Facultad de Ciencias Económicas
y Empresariales de Cádiz

1. LA POLITICA TECNOLOGICA COMO VARIABLE ESTRATEGICA

La importancia del factor tecnológico en el desarrollo regional es


argumento de frecuente utilización. Desde una perspectiva microeco-
nómica (1) la incidencia de la tecnología en el logro de ventajas com­
petitivas es vía fundamental de consecución de economías de escala o
de adecuación de la oferta a la demanda, ajustándola a segmentos
cada vez más diferenciados.
Puede tener, y normalmente tiene, consecuencia relocalizadora de
actividades. Actuando sobre el ciclo de vida del producto y proceso
hace que estos ciclos se acorten y que las regiones con empresas más
dinámicas se adapten mejor a un sistema de rápida renovación.
El factor de la innovación es un elemento clave en la consecución
de Ventaja Competitiva, como numerosos investigadores han puesto
de manifiesto (2)
(1) JARILLO, J.C.: Dirección Estratégica. Me. Graw-Hill, 1990. Pág. 10 (s).
(2) Pueden comentarse entre otras obras las recientes publicaciones de:
PORTER, M.: The competitive advantage of Nations. The MacMillan Press Ltd.,
London, 1990.
NOORI, H.: Managing the dinamics of new technology. Prentice-Hall, Inc., 1990.

315
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA

2. IA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA

En el informe del Proyecto de Investigación sobre Nuevas Tecno­


logías en Andalucía (P.I.N.T.A.) (3) queda reflejada la importancia de
la tecnología para el desarrollo económico en las nuevas condiciones
productivas, y la debilidad actual de Andalucía en el campo de la
innovación tecnológica. Igualmente, en este proyecto, se señalan los
embriones de una posible transformación en el potencial tecnológico
andaluz y las recomendaciones sobre la estrategia de desarrollo tec­
nológico. La generación y adaptación de nuevas tecnologías en la
actualidad requieren ciertas condiciones materiales, entre las cuales
está la constitución de medios de innovación y de complejos tecnoló-
gico-industriales localizados en ciertas áreas, dotadas de una infraes­
tructura específica, y organizados funcional y socialmente en un siste­
ma de relaciones que maximicen la sinergia tecnológica.

2.1. Parques tecnológicos

Estas áreas de innovación y nuevas tecnologías se concentran


principalmente en los parques tecnológicos, que Manuel Gamella (4)
define como
“un polígono industrial con una ubicación adecuada, dotado de
infraestructuras, de servicios y de un sistema de relaciones con
entidades académicas, científicas, financieras, etc., favorables
para la instalación de ETIs (Empresas Tecnológicamente Innova­
doras), de centros de investigación y desarrollo y de ramas o
filíales tecnológicamente innovadoras de empresas ya estableci­
das”.

(3) CASTELLS, M. y HALL, P.: Proyecto de Investigación sobre Nuevas Tecnologías en


Andalucía (P.I.N.T.A). Sevilla, 1990.
(4) GAMELLA, M.: ‘Parques tecnológicos e innovación empresarial”. Colección Estu­
dios y Documentos. FUNDESCO, 1988, págs. 33 y 118.

316
JOSE RUIZ NAVARRO

Gamella señala como objetivos de los parques tecnológicos:


“el desarrollo científico de la región y la creación de empresas,
como vías más directas de crecimiento económico y fomento de
las condiciones de competitividad idóneas frente al resto de paí­
ses avanzados; el reequilibrio regional y la creación de empleo
no son fines del parque, aunque sí es posible que mediante su
funcionamiento se cree un efecto “halo” que indirectamente lle­
ve a su consecución”.

En Andalucía existen dos programas específicos de parques tec­


nológicos: el Parque Tecnológico de Málaga y el proyecto Cartuja‘93.
Los antecedentes al Parque Tecnológico de Málaga pueden encon­
trarse en los proyectos de Parque de Madrid (Tres Cantos), Bilbao y
Barcelona. No se conoce una razón o estudio de ubicación que justifi­
que la elección de Málaga como futuro de un Parque Tecnológico; no
parece ser desde luego su nivel de desarrollo industrial. El informe
elaborado por SOPREA (1986) (5) parte con la decisión de Málaga,
aunque estudiaba su ubicación dentro de la provincia.
Las obras del Parque Tecnológico de Málaga comenzaron en 1989
con una inversión prevista de 8.500 millones de pesetas. Dispone de
una superficie total de 150 hectáreas, de las que 59 están destinadas a
centros de industria, entre los que se encuentran centros de innova­
ción empresarial e incubadora, tres institutos tecnológicos de la Uni­
versidad de Málaga y un centro de homologación de componentes
electrónicos, telecomunicación e informática. Además de tres zonas
reservadas a empresas, contará con un hotel, un centro de congresos,
una zona deportiva con club social y un centro comercial (6). Estará
situado a 10 Km. del centro de Málaga, con comunicaciones por carre­
tera, ferrocarril, aeropuerto y puerto comercial.

(5) SOPREA: Parque Tecnológico de Málaga, 1986.


(6) “Parques Tecnológicos: Un futuro innovador”. Mercado, na 429, 26 de febrero de
1990; págs. 32 y 41.

317
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA

Las empresas que se establezcan en el mismo recibirán ayudas de


la Comunidad Europea y de la Junta de Andalucía, al ser calificada la
zona como de desarrollo prioritario. Así, el Instituto de Fomento de
Andalucía (IFA), la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA) y el
Ayuntamiento de Málaga establecieron, mediante convenio del 3 de
octubre de 1988, las bases de colaboración para el desarrollo del par­
que tecnológico con objeto de potenciar centros de investigación y
desarrollo públicos y privados, creando una serie de infraestructuras
de servicios administrativos comunes. El Decreto 96/1989, de 3 de
mayo, del B.O.J.A. definió las líneas de ayudas a las empresas que se
establezcan en dicho parque, y la Orden de 15 de Febrero de 1991
dictó las normas complementarias a dichas ayudas.
Estas ayudas están dirigidas a empresas, de cualquier sector, que
se instalen en el parque tecnológico e incluyan procesos de investiga­
ción y desarrollo (I+D), incorporen alta tecnología en el producto o en
la fase de fabricación. Las ayudas comprenden subvenciones a fondo
perdido de la inversión aprobada con cargo a los créditos de la Conse­
jería de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía, subvenciones
de intereses sobre préstamos obtenidos de entidades financieras a tra­
vés de las líneas presupuestarias del IFA, y preferencias en la obten­
ción de crédito oficial. El carácter de los proyectos subvencionables ha
de ser de creación de nuevos establecimientos, ampliación, traslado o
modernización de los ya existentes, y el importe máximo de las ayu­
das será del 30% de la inversión aprobada, en el caso de las subven- r
ciones a fondo perdido, mientras para las subvenciones de intereses
sobre préstamos será fijado por el convenio entre la Junta de Andalu- n
cía y las entidades financieras. En ningún caso la suma total de estas
ayudas podrá superar los límites fijados en la Ley 50/1985 de Incenti­
vos Regionales. (
El proyecto Cartuja‘93 surge como una iniciativa de la Junta de
Andalucía, a través del Instituto de Fomento de Andalucía, y la Socie- (
dad Estatal Expo‘92 para crear en el recinto de La Cartuja un centro de
innovación, aprovechando la infraestructura de comunicaciones y tele­

318
JOSE RUIZ NAVARRO

comunicaciones, tras la Exposición Universal de Sevilla. Este proyecto


pretende ser “un medio de innovación tecnológica al servicio del
desarrollo regional de Andalucía y de la cooperación internacional
para la transferencia de tecnología dentro de un nuevo marco econó­
mico mundial” (7).
El proyecto Cartuja‘93 para el desarrollo tecnológico de Andalucía
pretende incidir en aquellos sectores (complejo agroindustrial, turis­
mo, energías renovables, etc.) en los que la región puede disponer de
ventajas comparativas, si se modernizan. Para ello, el desarrollo de
este proyecto busca la coordinación con el Parque Tecnológico de
Málaga en torno a las implantaciones de Alcatel, Siemens, Fujitsu, así
como con otras zonas dinámicas de Andalucía, como la Bahía de
Cádiz y el Valle del Guadalquivir, entre otras.
Sus autores señalan que el proyecto no debe entenderse como
una propuesta de “parque tecnológico” en el sentido tradicional, ni
como un instrumento de desarrollo regional, sino como una propuesta
de
“complejo tecnológico de nuevo tipo (de hecho inexistente hoy
día a escala mundial) en donde la cooperación internacional y la
transferencia de tecnología se articulen con la apertura de nue­
vos mercados, y la dinamización de los intercambios tecnológi­
cos comerciales a nivel mundial” (8).

Pretende para ello aprovechar la situación geoestratégica de la


región como frontera entre una sociedad avanzada y una sociedad por
desarrollar, y utilizar además como puente el nivel de tecnología inter­
media existente.

(7) INSTITUTO DE FOMENTO DE ANDALUCIA: Cartuja‘93'. Un proyecto de desarro­


llo tecnológico en Andalucía. Ed. Sociedad Estatal para la Exposición Universal
de 1992, Sevilla, 1989, pág. 9.
(8) CASTELLS, M. Y HALL, P.: Proyecto de Investigación sobre Nuevas Tecnologías en
Andalucía (P.I.N.T.A.). Sevilla, 1990, apartado 6.3, pág. 4.

319
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA

Los objetivos del proyecto pasan por localizar en la isla de La Car­


tuja (Sevilla), aprovechando la infraestructura generada allí por la
EXPO‘92, una serie de centros de investigación aplicada, tanto públi­
cos como privados, de articulación de la investigación y de formación
de nuevas tecnologías.
Ante los recelos del Parque Tecnológico de Málaga, de un nuevo
competidor para un mercado muy limitado, los impulsores de la idea
Cartuja‘93 insisten en la idea de que este proyecto deberá coordinarse
con el Parque Tecnológico de Málaga, de manera que en vez de una
relación de competitividad les una una relación de complementarie-
dad. Para el parque de Málaga, la Junta de Andalucía señala que las
líneas de innovación deben ir en el campo de las telecomunicaciones
o los equipos informáticos directamente relacionados con la fabrica­
ción industrial, aunque se indica que ello no quiere decir que estas
actividades no puedan tener lugar en los centros de I+D de La Cartuja,
lo cual no deja de ser una definición muy vaga de las respectivas fun­
ciones.
Las líneas previstas para el proyecto de Sevilla estarían en el
entorno de: Software informático, Software en castellano y sistemas
expertos dirigidos a la agricultura, turismo y gestión de PYMES. Bio­
tecnología aplicada a la agricultura. Tecnología alimentaria. Tecnología
del agua. Nuevos materiales, en particular fibra de carbono, polímeros
y composites. Tecnologías medio-ambientales. Investigación didáctica
sobre los procesos de formación y reciclaje profesional en nuevas tec­
nologías. Prospectiva metodológica y metodología de evaluación de la
transferencia tecnológica.
Los argumentos de localización que se barajan son diversos. Des­
de el punto de vista de las empresas tecnológicamente avanzadas, la
presencia en Andalucía supondrá acceso a uno de los mercados fun­
damentales para los productos de alto componente tecnológico, al
mismo tiempo que permite costos comparativos de producción mucho
más bajos que en la mayoría del resto de Europa, no sólo en personal,
sino en suelo e infraestructura, además de beneficiarse de ciertas ayu­
das financieras por el carácter de región deprimida.

320
JOSE RUIZ NAVARRO

Es dudoso que esta estrategia de captación basada en las diferen­


cias de costes funcione. Primero, porque el mercado tecnológico gira
más en torno a estrategias de innovación, de creación de valor añadi­
do, que en torno a estrategias de ventajas en costes. Segundo, porque
las ventajas en coste están desapareciendo paulatinamente (los costes
de localización dentro del futuro recinto, precio del suelo, serán simi­
lares a los de otros recintos tecnológicos europeos).
Se argumenta también que el mayor beneficio para gobiernos e
instituciones internacionales pretende ser la transferencia Norte-Sur y
la cooperación Este-Oeste que puede tener lugar en Cartuja‘93. Este
argumento está condicionado por la incertidumbre que sobre el futuro
de los países del Este y sobre la cooperación en el Mediterráneo se da
en la actualidad, incertidumbre en la que difícilmente puede influir
Andalucía, o al menos sus márgenes son reducidos.
Las vías de participación ofrecidas a las empresas interesadas en
este proyecto son tres:
-Empresas que asistan a la Expo‘92 como Participante Corporati­
vo, construyendo un pabellón para exhibir su aportación como
empresa, que podrán crearlo como permanente y reutilizarlo en
1993 con fines de I+D (ejemplo de ello es la empresa Fujitsu).
-Empresas que colaboren comercialmente en la realización de la
Expo‘92, o bien participen con un pabellón inadecuado para su
reutilización con fines de I+D, podrán comprometerse a crear
una planta utilizable (ejemplo de ello es la empresa Alcatel).
-Empresas u organismos que no vayan a estar presentes en la
Expo‘92, pero que quieran estar presentes en Cartuja‘93 (ejem­
plo de ellos es el Consejo Superior de Investigaciones Científicas
o el Centro Común de Investigación de la CEE).

A pesar del interés despertado, los compromisos de permanencia


adquiridos hasta la fecha son condicionales, y sus contenidos nada
claros. Fundamentalmente se plantea la duda de si la región ofrece las
condiciones necesarias y demanda para albergar dos proyectos tecno­
lógicos como los descritos.

321
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA

2.2. Plan Andaluz de I+D

El segundo aspecto básico de la política tecnológica en Andalucía


está relacionado con el Plan Andaluz de I+D.
“La incorporación de España a la Comunidad Europea, las nuevas
directrices señaladas por la Ley de Fomento y Coordinación
General de la Investigación Científica y Técnica, así como las
actuaciones priorizadas por el Plan Nacional de Investigación
Científica y Desarrollo Tecnológico, están cambiando radical­
mente el sistema ciencia-tecnología de nuestra Comunidad Autó­
noma. Frente a una Investigación que estuvo en el pasado tradi­
cionalmente desconectada de su entorno, se perfila ahora un sis­
tema que establece sus líneas preferenciales en base a criterios
de oportunidad marcados por agentes socioeconómicos” (9).

Con esta idea, el Gobierno Andaluz, a finales de 1987 aprueba el


Plan Andaluz de Investigación, como
“Instrumento creado para fijar las líneas generales de las Activida­
des Científicas y de Desarrollo Tecnológico de los Centros de
Investigación de la Junta de Andalucía, y las actuaciones a reali­
zar concertadamente con las Universidades y demás Centros de
Investigación, de carácter público o privado, ubicados en Anda­
lucía” (10).

En el primer ejercicio de 1988, que puede considerarse como de


despegue, se presentaron como acciones más destacadas: la formación

(9) PASCUAL ACOSTA, A.: (Consejero de Educación y Ciencia de la Junta de Andalu­


cía). Introducción a Acciones 1988 -Plan Andaluz de Investigación. Sevilla, Junta
de Andalucía, 1989, 9 pp.
(10) PASCUAL ACOSTA, A.: (Consejero de Educación y Ciencia de la Junta de Andalu­
cía). Introducción a Acciones 1988 -Plan Andaluz de Investigación. Sevilla, Junta
de Andalucía, 1989, 9 pp.

322
JOSE RUIZ NAVARRO

de personal investigador, mediante la concesión de becas, tanto en


programas generales como sectoriales; ayudas a la investigación, bási­
camente aportaciones para la asistencia u organización de congresos y
reuniones de carácter científico y técnico, para la estancia de investi­
gadores andaluces en Centros de Investigación nacionales y extranje­
ros, y de investigadores extranjeros en Centros de Investigación anda­
luces, así como para la publicación de trabajos científicos y técnicos;
ayudas para la realización de proyectos de investigación y desarrollo
tecnológico, y ayudas para las actividades científicas organizadas por
las academias de Andalucía.
En el informe de la Junta de Andalucía no se especifican las rela­
ciones o programas de colaboración entre los Centros de Investigación
y empresas privadas. Sería interesante la creación de un banco de
datos, sobre las acciones puestas en marcha y los resultados obteni­
dos, entre los potenciales usuarios de dicha información -empresas y
profesionales-. También se echa en falta en dicho informe el estableci­
miento de un sistema de seguimiento de las acciones emprendidas,
contrastando el cumplimiento de los objetivos del Plan, y una compa­
ración con las acciones emprendidas en otras Comunidades Autóno­
mas.

2.3- Análisis comparativo del esfuerzo tecnológico


de Andalucía

La Fundación FIES ha realizado un informe sobre el esfuerzo tec­


nológico por regiones (11). Su resumen puede observarse en el mapa
adjunto, que da el índice de esfuerzo tecnológico por regiones definido

(11) MARTIN, C.; MORENO, L. y RODRIGUEZ ROMERO, L.: “Estimación de la distri­


bución regional de las actividades de I+D”. Documento de Trabajo, ne 71/1991.
Fundación FIES, 1991- La investigación se basa en datos del Instituto Nacional de
Estadística de 1986.

323
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA

como el cociente del gasto en I+D (público y privado) entre el VAB de


cada región. En él destaca Madrid (12), con gran diferencia, como la
Comunidad que mayor esfuerzo realiza durante 1986, cifrado en un
2%, quedando la media nacional en un 0,61%, muy distorsionada dada
la gran concentración del gasto en I+D en Madrid, estando tan sólo
dos comunidades por encima de ella (Madrid y País Vasco). El gasto
total nacional en I+D durante 1986 fue de 189.558 millones de pesetas,
del que Madrid aportó casi la mitad, siguiéndole en importancia Cata­
luña, País Vasco y Andalucía, que en conjunto suman el 81% del total
del gasto de I+D en la nación. Destaca el papel relevante de Andalu­
cía que, aun siendo “la penúltima región en renta “per capita” del
país, parece disponer de un notable potencial científico-tecnológico,
centrado en Universidades y Centros dependientes de las Administra­
ciones Públicas. Esta configuración sugiere, por lo tanto, la convenien­
cia de una mayor integración entre los sistemas económico y científi­
co-tecnológico, en el que este último debería de cumplir un papel
activo”. El cuadro 1 muestra a Andalucía y Castilla-León como las úni­
cas dos comunidades que con Valor Añadido “per cápita” inferior a la
mediana realizan un esfuerzo tecnológico por encima de la mediana
nacional.
La distribución de los gastos en I+D de Andalucía y España se
recoge en el cuadro 2, en el que se observa el mencionado papel acti­
vo de las Universidades y Administraciones Públicas, destacando en la
región andaluza la labor de la Administración Autonómica (por encima
de la Administración Central), muy superior porcentualmente al desa­
rrollado en el resto de España, e igualmente destaca el menor desarro­
llo de las actividades privadas en la región. Sin embargo, Andalucía,

(12) MARTIN, C.; MORENO, L.; RODRIGUEZ ROMERO, L.: Estimación de la distribu­
ción de las actividades de I+D, Documentos de trabajo, ne 71. Fundación FIES,
1991. El gasto total en I+D de la Comunidad de Madrid incluye los gastos genera­
les de todos los centros de la Administración Central, con lo cual dicho gasto
aparece sobrevalorado.

324
JOSE RUIZ NAVARRO

con un alto porcentaje (7,9%) sobre el valor absoluto del gasto en


I+D, aparece con un esfuerzo tecnológico relativamente pequeño del
0,35%, en octavo lugar por comunidades, debido al peso de su pro­
ducción regional.
La territorialización de este esfuerzo de I+D por provincias no se
conoce- el trabajo del FIES sólo desciende a nivel de regiones-, pero
un indicador podría ser el cuadro 3, que recoge la distribución de cen­
tros de I+D en la región, realizado en base a los datos del Ministerio
de Educación y Ciencia (13); dicho cuadro indica que el 90% de los
centros son de origen público, y sólo un 10% pertenecen a empresas
privadas, destacando el papel de la Universidad con más del 50% de
los centros catalogados. Por provincias destacan Sevilla, con el 33%
del total, seguida de Cádiz, con el 17%. La ubicación de centros públi­
cos se localiza fundamentalmente en Sevilla, siguiéndole Granada y
Cádiz. La localización de las actividades de I+D del sector empresarial
se ubica principalmente en Sevilla, 15 centros, y Cádiz, 9 centros. De
los datos ofrecidos se desprende que sólo una empresa pública (Fábri­
ca de San Carlos) tiene un centro de investigación y desarrollo en
Andalucía.

(13) COMISION INTERMINISTERIAL DE CIENCIA Y TECNOLOGIA. PLAN NACIONAL


DE I+D. Centros de Investigación en España. Ministerio de Educación y Ciencia.
Madrid, 1990-

325
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA

MAPA
ESFUERZO TECNOLOGICO POR [Link].

Fundación FIES (l+D regional)

. Gastos I + D reo. »
Indice de esfuerzo tecnologico= ----------------- 3 *
VAB reg.

FUENTE: MARTIN, C., MORENO, L. , RODRIGUEZ ROMERO, L., "Estima­


ción de la distribución regional de las actividades de
I + D", Documentos de Trabaio, NO 71, Fundación FIES,
1.991.

326
JOSE RUIZ NAVARRO

CUMBO 1
CLASIFICACION DE LAS [Link]. POS ESFUERZO TECNOLOGICO
Y VALOR AÑMIDO "PER CAPITA"

V.A. "PER CAPITA" V.A. "PER CAPITA"


MAYOR A LA MEDIANA MENOR A LA MEDIANA

Madrid Castilla-León II
ESFUERZO País Vasco Andalucía
TECNOLOGICO' Cataluña
MAYOR A LA Navarra
MEDIANA Aragón
Asturias

Baleares III Murcia IV


ESFUERZO La Rioja Extremadura
TECNOLOGICO Galicia
MENOR A LA Cantabria
MEDIANA C. Valenciana
Castilla-La Mancha
Canarias

FUENTE: MARTIN, C., MORENO, L. y RODRIGUEZ ROMERO, L.,


"Estimación de la distribución regional de las
actividades de I+D", Documentos de trabajo,
n" 71/1991, Fundación FIES, 1991, pág. 87.

327
ESTRATEGIAS ANTE EL DESARROLLO DEL MERCADO EUROPEO:
LA POLITICA TECNOLOGICA EN ANDALUCIA
CUADRO 2
GASTO EN INVESTIGACION Y DESARROLLO EN 1988

AMBITO EMPRESA UNIVERSIDAD ADM. PUBLICA * TOTAL %

Mili. % Mili. % Mili. , 4 Mili. % AND/ESP

ANDALUCIA 6.091,6 41,0 4.125,1 27,8 4.628,7 31,2 14.845,4 100,0


ESPAÑA 110.338,2 58,7 28.660,4 15,2 49.217,1 26,1 188.215,7 100,0 7.9

ADMINISTRACION CENTRAL AUTONOMICA


PUBLICA * Mili. % Mili. %

ANDALUCIA 2.234,8 48,3 2.393,8 51,7


ESPAÑA 41.097,1 83,5 8.120,0 16,i

FUENTE: PLAN ANDALUZ DE INVESTIGACION, Datos de acciones 1988. Elaboración propia.

CUADRO 3
NUMERO DE CENTROS DE I+D EN ANDALUCIA

INSTITUCIONES PUBLICAS EMPRESAS


PROVINCIAS_______________________________________________________ ___________________________________________________ TOTALES

A. CENTRAL JUNTA AND. A. LOCAL UNIVERSE


* TOTALES PUBLICAS PRIVADAS TOTALES

Almería 5 2 2 6 15 2 2 17
Cádiz 7 10 3 31 51 1 9 10 61
Córdoba 2 5 2 22 31 2 2 33
Granada 8 7 3 35 53 2 2 55
Huelva 1 3 1 6 11 2 2 13
Jaén - 2 7 9 18 1 1 19
Málaga 4 7 2 26 39 2 2 41
Sevilla 11 36 5 53 105 15 15 120

TOTALES .38 72 25 188 323 1 35 36 359

PORCENTAJE 10.58 20.06 6.96 52.37 89.97 0.28 9.75 10.03 100.00

* Incluye las instituciones privadas sin ánimo de lucro.

FUENTE: CENTROS DE INVESTIGACION EN ESPAÑA, Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología,


Plan Nacional de I+D, Ministerio de Educación y Ciencia, Madrid, 1990 y elaboración propia.

328
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS
TERRITORIAL DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO N° 1)
Y DESARROLLO

Daniel Coronado Guerrero


Manuel Acosta Será

1. INTRODUCCION

La ampliación de la Comunidad en la pasada década (Grecia en


1981, y España y Portugal en 1986) ha aumentado considerablemente
el grado de heterogeneidad regional de la misma, que se inició tras la
primera ampliación en 1973, generando una bipolaridad norte-sur que
pone en peligro un crecimiento estable, sostenido y homogéneo de
todos sus miembros, cara a la consecución del Mercado Unico.
Un análisis de los indicadores económicos regionales más utiliza­
dos permite apreciar en el tiempo dos tendencias de crecimiento cla­
ramente diferenciadas:
-Desde la creación de la Comunidad hasta mediados de los seten­
ta, la evolución de estos indicadores hacía prever una conver­
gencia entre regiones.
-Las sucesivas crisis económicas y la ya mencionada primera
ampliación invirtieron el proceso desde esa fecha; estas dispari­
dades se estabilizaron a mediados de la década de los ochenta,
manteniéndose en los mismos niveles hasta ahora.

329
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS TERRITORIAL
DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO Ns 1) Y DESARROLLO

La creación del Mercado Unico puede dar origen a nuevas diver­


gencias o a acentuar las ya existentes, en perjuicio de esas regiones
menos desarrolladas que forman lo que se ha dado en llamar el arco
mediterráneo; como señalaba H.W. Richardson, “el capital está llama­
do a fluir en dirección contraria a la convergencia” (Richardson, 1975,
página 61).
Estos hechos ponen de relieve la necesidad de una política regio­
nal selectiva a nivel comunitario, capaz de reducir las enormes dife­
rencias existentes, y permitir un desarrollo homogéneo.
La política regional de la Comunidad Económica Europea destina­
da a paliar estos desequilibrios, se articula principalmente a través de
los Fondos Estructurales (Fondo Europeo de Desarrollo Regional,
FEDER; Fondo Social Europeo, FSE; Fondo Europeo de Orientación y
Garantía Agrícola sección Orientación, FEOGA Orientación), que junto
al Banco Europeo de Inversiones y el Nuevo Instrumento Comunita­
rio, forman parte de los instrumentos financieros de la Comunidad.
La necesidad de crear una política que evite la dispersión de las
actuaciones y se base en la complementariedad, cooperación, simplifi­
cación y programación, con el fin de coordinar mejor el conjunto de
actuaciones, ha llevado a la Comunidad a crear cinco tipos de objeti­
vos a los que van destinados los distintos Fondos.
La política regional de la Comunidad Económica Europea está
enfocada principalmente a las regiones menos desarrolladas, por lo
que al objetivo na 1 van destinados más del 70% de los Fondos comu­
nitarios; el Fondo Europeo de Desarrollo Regional aporta aproximada­
mente el 61% del montante total de este objetivo (Tabla 1). Del mismo
modo el FEDER destina una parte de su asignación a actuaciones
“multirregionales” o nivel nacional, y otra a actuaciones específicas en
cada región de la Comunidad, aproximadamente el 40% del total de
actuaciones FEDER en el objetivo n2 1 (Tabla 1).
La importancia de estas cantidades justifica el objetivo de nuestro
trabajo: analizar la asignación del FEDER por regiones en el objetivo
n2 1, con el fin de comprobar si el reparto se produce de manera

330
DANIEL CORONADO GUERRERO
MANUEL ACOSTA SERO

inversamente proporcional al grado de riqueza de la región; es decir,


si las regiones más desarrolladas reciben menores cantidades de
FEDER que las menos desarrolladas.
En una primera parte del análisis comentamos las principales
líneas de actuación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional; poste­
riormente se establecerán una serie de relaciones entre la asignación
de estos Fondos comunitarios, el PIBpc (indicador básico de asigna­
ción establecido en la ley) y varios indicadores económicos a nivel
regional; por último entraremos en un aspecto muy importante de la
actual reforma de los Fondos Estructurales, la coordinación de políti­
cas regionales CEE-Estado receptor, a través del estudio del caso espa­
ñol.

2. LA DISTRIBUCION REGIONAL DEL FEDER

Si analizamos la evolución de la normativa reguladora de los Fon­


dos Estructurales, podremos apreciar que la gestación del FEDER se
produce en octubre de 1972 en la Conferencia de París, donde se
reconoce la necesidad de una Política Regional Comunitaria. Sin
embargo, su creación no se origina hasta 1975.
El FEDER es uno de los elementos básicos mediante el cual se
instrumenta la política regional comunitaria. Se trata de un Fondo
comunitario que contribuye a corregir algunos de los principales dese­
quilibrios regionales de la Comunidad, mediante su participación en el
desarrollo y ajuste estructural de las regiones atrasadas y en la recon­
versión de las regiones industriales en crisis. A partir de esta definición
podemos destacar tres características fundamentales de los FEDER-,
-Es un instrumento primordial para la aplicación de la política
comunitaria en lo referente a la definición de objetivos generales
o realización de programas específicos.
-Es un instrumento de redistribución de recursos comunitarios,
favoreciendo a las regiones menos desarrolladas.
-Es un apoyo a las políticas regionales de desarrollo de los Esta­
dos miembros.

331
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS TERRITORIAL
DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO NQ 1) Y DESARROLLO

Los criterios para determinar a qué zonas territoriales se han de


aplicar los fondos FEDER vienen establecidos por ley. A tales efectos
se considera que las regiones afectadas por el objetivo na 1, zonas
menos desarrolladas, serán regiones NUTS de nivel II (comunidades
autónomas, en el caso de España), cuyo PIB por habitante sea, sobre
la base de los datos de los tres últimos años, inferior al 75% de la
media comunitaria; así como otras regiones cuyo PIB por habitante se
aproxime al antes citado, siempre que existan razones específicas para
ser incluidas en dicho objetivo.
Las regiones incluidas en el objetivo na 1 vienen especificadas en
el anexo del Reglamento 2052/88, y tendrán una validez de cinco años
a partir de su entrada en vigor (1 de enero de 1989).
En la primera columna de la Tabla 2 aparecen relacionadas todas
las regiones comunitarias incluidas en el objetivo n2 1; en la segun­
da columna, el PIBpc para cada una de ellas (media 86-87-88,
Europa=100); en la tercera columna, la población en miles de hab.
para 1989, y en la cuarta y quinta columnas las asignaciones del
FEDER destinadas a cada región (de estas cantidades están excluidas
las destinadas a actuaciones “multi-regionales”) en términos absolutos
(millones de ecus de 1989) y per cápita para el periodo 89-93.
Comentando a grandes rasgos las asignaciones para las regiones
españolas, podemos ver que Extremadura es la que tiene un PIBpc
inferior (sólo el 49 % de la media comunitaria); en términos absolutos
resulta beneficiada por un montante de 1.094 millones de ecus. Anda­
lucía, en términos absolutos, es la que más volumen de FEDER obtie­
ne, pero si hacemos el cálculo a niveles per cápita vemos que otras
regiones con mayor PIBpc obtienen más aportación del Fondo.
A diferencia de lo que ocurre con los objetivos n2 1, el Reglamen­
to no establece cuáles son las zonas afectadas por el objetivo n2 2 y 5
b. Se limita a indicar que las zonas industriales en declive contempla­
das en el objetivo na 2 deberán corresponder a una unidad territorial
de nivel NUTS III, que corresponda a cada uno de los siguientes crite­
rios: tasa media de desempleo superior a la media en el transcurso de

332
DANIEL CORONADO GUERRERO
MANUEL ACOSTA SERO

los tres últimos años; un porcentaje de empleo industrial en relación


al total, igual o superior a la media comunitaria para cualquier año de
referencia a partir de 1975; una disminución comprobada del empleo
industrial en relación con el año de referencia (1975).

3- FEDER Y DESARROLLO REGIONAL

En la introducción a este trabajo comentábamos la importancia


del “objetivo na 1” como finalidad fundamental de la política regional
comunitaria, en su empeño de reducir los desequilibrios entre regio­
nes. A este respecto, en la Tabla 1 aparecen las cantidades FEDER des­
tinadas a este objetivo en millones de ecus del 89, cifras que aparente­
mente parecen muy grandes, pero que para el total de la Comunidad
apenas suponen el 0,1 % del PIB comunitario (IV Informe Comisión
CEE, pág. 99). La mayor aportación en términos absolutos la recibe
España, con un montante de 6.199 mili, de ecus de 1989 en el período
89-93, cifra que, por término medio, representa únicamente el 0,5 %
de su PIB anual; sin embargo, para Portugal, que recibe 3.757 mili, de
ecus, esta cifra se eleva al 1,5% de su PIB anual.
En el apartado anterior hemos señalado las regiones afectadas por
el objetivo nQ 1 y los criterios de elegibilidad para la asignación de los
Fondos. En esta sección vamos a contrastar si existe una relación de
causalidad entre las asignaciones del FEDER y el desarrollo regional
comunitario; para ello vamos a dividirla en dos bloques, en la primera
estableceremos una relación entre asignaciones del FEDER destinado a
cada región y PIBpc regional (indicador utilizado en el reglamento
como criterio de elegibilidad). En el segundo bloque fijaremos los vín­
culos correspondientes, si existieran, entre asignaciones y otros indica­
dores de desarrollo.
En ambos casos utilizaremos relaciones lineales o linealizables
mediante modelos uniecuacionales, en los que como variable endóge­
na figurarán las asignaciones del FEDER, y como exógenas los respec­
tivos indicadores de desarrollo, más una perturbación aleatoria que

333
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS TERRITORIAL
DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO Ns 1) Y DESARROLLO

suponemos cumple los supuestos básicos del modelo clásico de regre­


sión. El procedimiento de estimación será el de MCO. A las estimacio­
nes obtenidas les aplicaremos los tests habituales de bondad del ajus­
te, tests “F” de Snedecor para la validez del modelo en conjunto, tests
de la “t” de Student para la significación individual de los parámetros.

3.1. Asignación del FEDER y PIBpc

En nuestro caso pretendemos contrastar si las regiones menos


desarrolladas reciben, por término medio, mayores asignaciones que
las más desarrolladas y viceversa; por tanto, el signo esperado de
nuestra variable exógena será negativo, pues a priori suponemos que
la correlación entre las dos variables es negativa.
El resultado de la estimación lineal, utilizando 40 observaciones
(tantas como regiones comunitarias afectadas por el objetivo na 1),
figura en la Tabla 3, a la vista de la cual podemos decir que dados los
valores no significativos de los parámetros, bajísimo valor del coefi­
ciente de determinación, y a la vista del resto de estadísticos, no existe
la relación de causalidad que esperábamos.
Buscando otro tipo de relaciones, como la potencial (Tabla 4), y a
la vista de los estadísticos obtenidos, podemos concluir que no existe
relación causal entre asignaciones totales del FEDER y PIBpc.
Dadas las diferencias tanto de población como territoriales de las
distintas regiones, hemos decidido analizar si la relación causal se da a
niveles per cápita. Estableciendo las mismas relaciones anteriores,
pero utilizando como variable endógena las asignaciones por habitan­
te del FEDER (Tablas 5 y 6), podemos comprobar que tampoco existe
esa relación de causalidad entre una y otra variable.

3.2. Asignación del FEDER y otros indicadores

Aparte de los criterios de elegibilidad marcados por el Reglamen­


to para la asignación del FEDER, nos interesaría establecer y contrastar

334
DANIEL CORONADO GUERRERO
MANUEL ACOSTA SERO

la relación de éste con otros indicadores de desarrollo regional; en


particular serían interesantes los siguientes: tráfico ferroviario de mer­
cancías, ferrocarriles, tráfico marítimo, longitud de la red de carreteras,
consumo de energía, desempleo, población, etc. Sin embargo, ante la
limitación de datos disponibles a nivel regional de estos indicadores,
nos hemos visto obligados a restringir el análisis a sólo dos: desem­
pleo y población regional. En principio sería lógico esperar que las
asignaciones del FEDER estén positivamente correlacionadas con el
desempleo, y del mismo modo con la población.
Los resultados de nuestra estimación para la primera variable apa­
recen en las Tablas 7 (valores absolutos) y 8 (FEDER en ecus/hab.);
tampoco podemos apreciar en este caso una relación entre las asigna­
ciones del FEDER y niveles de desempleo.
Contrastaremos por último la relación de causalidad entre el
FEDER y la población relativa de cada región (población de cada
región/población total del Estado sujeta a objetivo nfi 1), ya que la ley
29/1990, de 26 de diciembre, reguladora del Fondo de Compensación
Interterritorial, establece una ponderación directamente proporcional
del 87,5% para esta variable, señalando a continuación que este hecho
supone la adopción de un criterio próximo al utilizado por el Fondo
Europeo de Desarrollo Regional. Los resultados de esta estimación (1),
que figuran en la Tabla 11, muestran una recta de regresión que pasa
por el origen de coordenadas, con una pendiente significativa; el ele­
vado coeficiente de determinación y el resto de estadísticos ponen de
manifiesto la validez del modelo.

4. LA COORDINACION FEDER-FCI EN ESPAÑA

La actual reforma de los Fondos Estructurales hace hincapié en


la necesidad de establecer una coordinación efectiva, tanto entre los

(1) Se han excluido tres observaciones (Irlanda del Norte, DOM y Attica), ya que
la población relativa no explica en estos casos la distribución del FEDER.

335
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS TERRITORIAL
DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO Na 1) Y DESARROLLO

diferentes instrumentos comunitarios como entre las instituciones


implicadas en el proceso de decisión y ejecución; es decir, entre la
Comisión y las autoridades competentes a escala regional, local o de
otro tipo designadas por el propio Estado; esta concertación entre las
distintas administraciones públicas se evidencia en el sistema de ela­
boración de los Planes y de los Marcos Comunitarios de Apoyo.
La colaboración y coordinación entre administraciones (Comuni­
dades Autónomas y Administración Central) en el caso español, se ha
plasmado a través del Comité de Inversiones Públicas, encargado de la
elaboración de los programas de inversiones y de los PDR (Planes de
Desarrollo Regional), PRRS (Planes de Reconversión Regional y Social)
y PDZR (Planes de Desarrollo de Zonas Rurales); no obstante, las
[Link]., bajo la coordinación del Ministerio de Economía y Elacienda
han intervenido, por primera vez, en el proceso de negociación con la
Comisión de la CEE.
Actualmente, la coordinación de políticas regionales en el caso
español se plasma exclusivamente en las nuevas directrices que para
el acceso al Fondo de Compensación Interterritorial impone la ley
29/1990 de 26 de diciembre, evitando, por un lado, cualquier tipo de
relación presupuestaria y, por otro, eliminando este instrumento como
vía de financiación de las transferencias Estado-Autonomías.
Tras esta modificación, las comunidades autónomas susceptibles
de percibir este tipo de recursos coinciden con las consideradas por la
Comunidad Económica Europea como regiones de objetivo na 1; con
anterioridad a la reforma del FCI, todas las comunidades recibían fon­
dos con cargo a este concepto, contradiciendo de este modo el princi­
pio de elegibilidad. La selección de estas regiones se efectúa con crite­
rios muy similares a los comunitarios, otorgando un mayor peso relati­
vo a la población al acordado con anterioridad a la reforma.
Esta coordinación entre el FCI y el FEDER se plasma, como se
señaló anteriormente, únicamente en la elección de las regiones; por
tanto, una de las diferehcias más importantes entre estos dos Fondos,
y que en el futuro puede revertir en una mala coordinación, es el

336
DANIEL CORONADO GUERRERO
MANUEL ACOSTA SERO

método de distribución de recursos: el reparto del FCI sigue pautas de


automatismo, en virtud de una fórmula aritmética definida en todos
sus detalles; la Comisión de la CE dispone en cambio de amplia dis-
crecionalidad para distribuir la dotación del FEDER (Lázaro Araujo,
1991).
EL PRECIO DEL BENEFICIO

OBJETIVO N" 1

PAIS FONDOS FEDER FEDER


ESTRUC. (Mill. Ecus) SOBRE REGIONAL SOBRE
(Mill. Ecu 89) FDOS EST. (mill. Ecu 89) FEDER

ESPAÑA 8.037 6.199 77.13 2.095 33,80


FRANCIA 896 406 45,31 272 67,00
GRECIA 5.866 3.662 62,22 1.120 30,58
IRLANDA 3.672 1.646 44,83 1.646 100,00
PORTUGAL 7.368 3.757 50,99 2.295 61,09
R. UNIDO 793 348 43,88 348 100,00
ITALIA 7.583 4942 65,17 2.620 50,99

TOTAL 34.235 20.960 61,22 10.296 49,12

FUENTE: Elaboración propia a partir de los Marcos Comunitarios de Apoyo 89-93

337
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS TERRITORIAL
DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO Na 1) Y DESARROLLO

TABLA 2

REGIONES PIBpc POBLAC FEDER FEDER I. DESEMP.


Med 86-89 Miles Mill Ecu 89 Ecus/hb Med 88-90
(EUR=100) (EUR=100)

ANDALUCIA 57,5 6.773 652 96,26 300


ASTURIAS 78 1.135 88 77,53 200,2
CANARIAS 72,1 1.143 182 159,23 246,1
CAST.-MANCHA 60,7 1.636 184 109,00 163,2
CAST.-LEON 70,9 2.621 235 89,66 184,8
CEUTA -MELILLA 53,2 126 21 66,67 351,6
COM. VALENCIANA 75,3 3.754 178 47,42 174,3
EXTREMADURA 49 1.094 168 153,56 289,1
GALICIA 63,7 3.845 316 82,18 137,3
MURCIA 65,9 1.007 71 70,51 180,6

CORCEGA 76,8 247 80,5 325,91 110,7


DOM 41,6 3.231 91,5 144,75 325,6

ISLAS EGEO NORTE 55,6 198 46,6 235,35 53,2


EPIRE 41,9 297 59,3 199,66 50
MACEDONIA OCC. 45,7 297 52 175,08 85,3
CRETA 48,5 495 78 157,58 32,4
GRECIA OCC. 50 692 63,5 91,76 80,9
ISLASIONA 50,2 199 45,1 231,66 34,5
THESSALIA 51,6 692 96,3 139,16 74,4
MACEDONIA CENTRAL 52,8 1.681 152,4 90,66 74,9
ISLAS EGEO SUR 39,9 198 46,1 52,83 ¿3,6
TRACIA Y MAC. OR. 56,1 593 168,5 84,15 86,7
PELOPONESO 56,4 594 61,5 103,54 58,8
ATTICA 58,5 3.462 163,9 47,34 103
GRECIA CONT. 67,3 593 85,8 144,69 71,3

IRLANDA 64,5 3.543 1.646 464,58 187,4


NORTE 41,9 3.600 747,5 20735,7
CENTRO 50,2 1.800 489,6 272,00 35,9
LISBOA Y V. TAJO 69,7 3.500 774,9 221,40 84,7
ALENTEJO 45,9 600 186,1 10,17 141,1
ALGARVE 46 300 97,7 25,67 43,3
IRLANDA DEL NORTE 80,6 1.575 348 220,95 184,2
ABRUZZO 89 1.256 185 147,29 110,3
BASILICATA 64 621 130 209,34 234,1
CALABRIA 58,7 2.143 301 140,46 59,4
CAMPANIA 65,9 5.711 667 116,79 240,4
MOLISE 78,9 334 842 251,50 139
PUGLIA 72,5 4.034 380 94,20 165,9
CERDENA 75,3 1.648 273 165,66 207,6
SICILIA 70 5.127 500 97,52 228,8
FUENTE: Elaboración propia a partir del IV Informe de la Comisión CEE y Marcos
Comunitarios de Apoyo.

338
DANIEL CORONADO GUERRERO
MANUEL ACOSTA SERO

SMPL 1 - <.0
40 Observations TABLA 3 |
LS // Dependent Variable is FEDER

VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.

C 69.481985 237.24252 0.2928732 0.771


PIBPC 3.1137475 3.8491407 0.6069461 0.424
«*«*wxxxxx»x«xxx*x*x**x*w*xxxxx*xw « xxx at « x ■ * x xw * ■ xw x kwxkckxxbexkxkxbs

R-squared 0.016929 Kean of dependent var 257.4200


Adjusted R-squared . -0.008941 S.D. of dependent var 302.5803
S.E. of regression 303.9300 Sum of squared resid 3510191.
Durbin-Watson stat 1.416603 F-statistic 0.654394
Log likelihood -284.4036
WXXXXmXXXXCXXXXXXKXXXX*XXXX**«XX*XXXXXXXXXXXXXXX**XXXXXX«*X*X«XXXewX

S~1PL • - 40
40 (fcs*
rv,.tio<a TABLA 4 I
LS // Dependent Variable is LFEDER '

VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.


************ xx ww x xx xx w *
xx *
xxwxx ww x ww
* a:wx xx & x xx «
* w xxx x x xx
* x x w x x x x xx x

C 0.0535219 2.e620222 0.0185710 0.985


LPIBPC 1.2330430 0.7056876 1.7472929 0.089
X******** *XX* * XX K. XXX XX XXXXXX XXX X
** XXXXXXKXXXXXXBKXSX
* KKXXX KCXWXXXXXS
R-squared 0.074368 Mean of dependent var 5.082655
Adjusted R-squared 0.050009 S.D. of dependent var 0.957408
S.E. of regression 0.933161 Sum of squared resid 33.08999
Durbin-Watson stat 1.476198 F-statistic 3.053032
Log likelihood -52.96457
XX « XXX. XXX EX XCCXXSSXXX*WXXXXXXWXXXXXXXWXXXXX*XXXX«XXXXXXXXX*XXXX«XX=XX

¡TABLA 5 i
SMPL 1 - 40
40 Observations
LS // Dependent Variable is FEDERP

VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.

C 242.66557 69.351336 3.4990757 0.001


PIBPC -1.1499911 1.1251906 -1.0220412 0.313
W<BKarK«K«*a**XXXKKKX*S****WSCXXX*KXX*«*SXKXXXXWX*Bar*XSXXXXXXXXBXXXCXX
R-squared 0.026753 Mean of dependent var 173.2550
Adjusted R-squared 0.001141 S.D. of dependent var 88.89634
S.E. of regression 88.84559 Sum of squared resid 299954.5
Durbin-Watson stat 1.778588 F-statistic 1.044568
Log likelihood -235.2077
xxxxxx»xxxx«*xxx»x**s*xxxs*exxxa* = x = » = x = *sx — = = *** — * — = * = = ~ = 5=-----=-- = “~

339
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS TERRITORIAL
DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO Nc 1) Y DESARROLLO

SXPL 1 - itO
¡TABLA 6
40 Observations
LS // Dependent Variable is LFEDEP

VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.


at at« a w w ■ w ■ « « * k * x k X x x x se «= at se c k * x c x x « x w « « ac « a « a «c * x x x a at x xr at at a * c « « as c « = ss = = c = x

C 7.4281981 1.5909429 4.6690540 0.000


LPIBPC -0.5887127 0.3895559 -1.5112407 0.139
■ •aBaaaaaaaa cc st c sure zccramcs ccrcsxssxtxxxrBXscr csss. =r = s rssSEccerr

R-squared 0.056694 Mean of dependent var 5.027053


Adjusted R-squared 0.031870 S.D. of dependent var 0.523536
S.E. of regression 0.515126 Sura of squared resid 10.08350
Durbin-Watson stat 1.825009 F-statistic 2.283848
Log likelihood -29.19795

SMPL 1 - 40 TABLA 7 i
40 Observations
LS // Dependent Variable is FEDER

VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG

C 174.53403 92.732506 1.8821235 0.067


DESEM 0.5684617 0.5450383 1.0429757 0.304

R-squared 0.027830 Mean of dependent var 257.4200


Adjusted R-squared 0.002246 S.D. of dependent var 302.5803
S.E. of regression 302.2403 Sura of squared resid 3471270.
Durbin-Watson stat 1.345023 F-statistic 1.087798
Log likelihood -284.1806

SMPL 1 - 40
40 Observations tabla 8 I
LS // Dependent Variable is FEDERP
xsaarrczeesk*sss«Kssrcrcrerrkkasrcarazcsexs=cczrxrczrseeeeerrzxzrrrz

VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.


* s « aa ac * k * w« at * u at aa w« s v « ** K k * at * « « at * at
* « a cat k k * * as * * * s k at at * * * k cat k k a k k k sk « e c x

C 208.96869 26.791714 7.7997505 0.000


DESEM -0.2449374 0.1574692 -1.5554624 0.128

R-squared 0.059859 Mean of dependent var 173.2550


Adjusted R-squared 0.03S118 S.D. of dependent var 88.89634
S.E. of regression 87.3214S Sum of squared resid 289751.3
Durbin-Watson stat 1.899711 F-statistic 2.419463
Log likelihood -234.5155

340
DANIEL CORONADO GUERRERO
MANUEL ACOSTA SERO

SMPL 1 - 40 (________
40 Observations •TABLA 9|
LS // Dependent Variable is FEDER
«xxxxxxxxx«acst««««««esœ«»xkxkxxxxex t«[Link]«E = ECE «bxxx xxx*
«« ccst*sc = = -

VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.


= X X XtXXKKXXXX XX «K «XXX«XX
*
XXXKMX®XX®X«®«®X X XXX X» XXXXXXMXXXXWXXXXXXXXXX
C 47.360766 52.265668 0.9058078 0.371
POBLAC 0.1208296 0.0217920 5.5446890 0.000

R-squared 0.447221 Mean of dependent var 257.4200


Adjusted R-squared 0.432674 S.D. of dependent var 302.5803
S.E. of regression 227.9066 Sum of squared resid 1973774.
Durbin-Watson stat 1.446131 F-statistic 30.74358
Log likelihood -272.8891

SMPL 1 - 40
40 Observations T
LS // Dependent Variable is LFEDER
*
x®xx®xx®xxx®XKK®xKx®®
x®x&'-
Ke®x
xxiRX «ttsKBxsrxsEscxttc'StartroirXEritr
VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.
tSXreXCSxXBEC XXX XKXKXXXXXXXXX®®XXXXX BBKBSSSKzeCCCSCeSBBBKBSBBXSSBSSC
C -0.3301138 0.4941523 -0.6680406 0.508
LPOBLA 0.7773218 0.0701523 11.080490 0.000
x x = sac ex xxxxxxx SX xx oxscKtasxrK xxx®xx* xxxx = x sxsx xsxxx x sxxxcxxx = xscse x

R-squared 0.763648 Mean of dependent var 5.082655


Adjusted R-squared 0.757426 S.D. of dependent var O.95740S
S.E. of regression 0.4’71538 Sum of squared resid 8.449233
Durbin-Watson stat 1.289124 F-statistic 122.7773
Log likelihood -25.66146
x x x x s s X X « « s X e « s x s s SX SX X X x x x « XX fc xsx x x « x s x X x X s x X X s s xs = xs X s X X s s a x s s s » X a

SMPL 1 - 40 TABLA 11 '


37 Observations
LS // Dependent Variable is FEDER
*
«
***
«««®««««
**
XXXXXXXXWXXXBXXXXXXXXXXXXXXXXTXXXXXXXXXXXXC«®«®«® —®=-
VARIABLE COEFFICIENT STD. ERROR T-STAT. 2-TAIL SIG.
XX xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxzEtreEEtscasEetEcx
*
««»! Kxxxxxx

C 35.905250 17.584988 2.0418126 0.049


PO3I 1717.6783 81.050096 21.192797 0.000
XXXXXXXXXKXXXXXXXXXXXXXXXCCXMXXttXSXXXXSSXCXX® XXSSWXXXXCXXCXXBXXXXXXXE

R-squared 0.927706 Mean of dependent var 259.2811


Adjusted R-squared 0.925641 S.D. of dependent var 313.9894
S.E. of regression 85.6215S Sum of squared resid 256586.3
F-statistic 449.1347 Log likelihood -216.1204
XX® xxxx®ic«e*s®ss« = xss«x [Link] xwxxxcs®x®xxxxxx

341
LA POLITICA REGIONAL DE LA COMUNIDAD: UN ANALISIS TERRITORIAL
DE LA RELACION FEDER (OBJETIVO N= 1) Y DESARROLLO

5. CONCLUSIONES

Los datos utilizados a lo largo del trabajo ponen de manifiesto la


escasa importancia en términos relativos (porcentaje FEDER/PIB) del
Fondo Europeo de Desarrollo Regional para reducir los desequilibrios
interterritoriales.
Contrastando la relación entre las asignaciones del FEDER y el
PIBpc, mediante diversas formas funcionales podemos concluir que
no existe tal relación entre esas dos variables, por lo que el PIBpc no
es un factor clave a la hora de asignar las cantidades del FEDER. Si
utilizamos otros indicadores como desempleo o población, comproba­
mos que tampoco existe la relación de causalidad que podría esperar­
se.
La coordinación de políticas regionales se ve favorecida tras la
reforma del Fondo de Compensación Interterritorial, puesto que las
regiones susceptibles de percibir este tipo de ayudas son exclusiva­
mente las delimitadas por la Comunidad como regiones “objetivo
número 1”.
La única variable explicativa de la distribución del Fondo Europeo
de Desarrollo Regional es la población relativa; sin embargo, esta
variable explica el 92,27 % de la variancia del FEDER, lo que hace
sugerir, además, la existencia de criterios políticos en la asignación de
fondos.

342
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL
EN EL MARCO EUROPEO

Fernando Martín Alcázar


Pedro M. Romero Fernández
Profesores del Departamento de Economía
de la Empresa de la Universidad de Cádiz

El mercado clásico se rige por la ley de la oferta y la demanda, de


forma que la confluencia de ambas marca el precio y demás condicio­
nes para el intercambio de bienes y/o servicios entre la parte oferente
y la demandante. Los mercados actuales no son mercados de compe­
tencia perfecta, así que la ley anteriormente aludida, no encuentra un
reflejo fiel en su funcionamiento. Por ello, el Estado se ha visto obliga­
do a intervenir, en unas ocasiones como oferente, en otras como
demandante y en otras emitiendo normas de regulación y control de
los mecanismos que lo rigen.
El mercado de capitales no es una excepción del anterior esque­
ma, sino que, por el contrario, ha sido quizás en nuestro país uno de
los sectores más estrictamente regulados, tanto en un sentido protec­
cionista para la banca en general como en la regulación y control ejer­
cido por el Banco de España. Todo ello ha contribuido, quizás, a un
sistema financiero heterodoxo, que ha sesgado la financiación empre­
sarial en nuestro país, marginando en determinadas líneas de financia­
ción a las pequeñas y medianas empresas.

343
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO

Lo anterior, unido a una cultura empresarial escasa en la pequeña


y mediana empresa, ha contribuido a una menor expansión de estas
empresas con el consiguiente perjuicio para la vitalidad de la econo­
mía nacional, puesto que parece existir una relación de proporcionali­
dad entre el número de PYMES y el desarrollo económico de una
nación. No hace falta ahondar mucho en la historia de las grandes
compañías, para concluir que tienen su origen en pequeñas y media­
nas empresas.
Por supuesto que no son estas las únicas razones que han contri­
buido a que tengamos una relativamente débil estructura de PYMES,
sino que también deberíamos buscar causas de tipo sociológico, cultu­
ral, etc..., aunque es justo reconocer que la tendencia histórica está
cambiando de rumbo.
Todo este marco hace que cualquier actividad encaminada espe­
cialmente a potenciar el tejido económico formado por las PYMES, sea
atractivo para cualquier país. Es en este campo donde se enmarca el
interés de la financiación capital-riesgo

DEFINICION Y ANALISIS

Podemos definir el capital riesgo como: “sistema integrado de


financiación, orientado a PYMES innovadoras con proyectos de alto
riesgo, a través de participaciones minoritarias y temporales en su
estructura financiera”.
Vamos a analizar las características diferenciadoras de este tipo de
financiación:
1S-E1 capital-riesgo es algo más que un producto financiero. Mar­
molejo Oña lo define como “un conjunto de recursos, actividades,
mercados e instituciones financieros orientados a financiar, de forma
especializada y con carácter temporal, a pequeñas y medianas empre­
sas innovadoras”.
En efecto, constituye un conjunto de recursos humanos, materia­
les y financieros. Respecto de los primeros, puede ser considerado

344
FERNANDO MARTIN ALCAZAR
PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ

como uno de los pilares básicos de un negocio donde la innovación,


la intuición, el conocimiento científico, financiero, y en general de
toda índole, deben combinarse con una adecuada capacidad de ges­
tión para el cumplimiento de sus objetivos. Es obvio que, dado que
este tipo de empresas y fondos (en adelante SFCR) financian a otras
en el campo de la innovación, ya sea ésta comercial, de gestión, tec­
nológica, etc..., necesita de expertos en cada una de las áreas. Esto
obliga a las empresas del sector a especializarse bien por mercados
geográficos, actividades a financiar, etc.
Por lo que respecta a los recursos materiales, son quizás el aspec­
to menos relevante en este tipo de empresa, como en general ocurre
en toda empresa de servicios. Constituye el tercer apartado otro de los
ejes esenciales sobre los que gira el capital riesgo, ya que el objeto de
explotación es la financiación. Tal como ha llegado a manifestarse, “el
capital riesgo constituye el subsistema financiero para la innovación”,
lo que pone de relieve que esencialmente es un puente entre el aho­
rrador y el demandante de, al menos, determinado tipo de financia­
ción.
En cuanto a las actividades, el capital riesgo va más allá de la
mera intermediación financiera. Por el contrario, constituye una parte
principal de su actuación: la búsqueda de oportunidades de negocio,
localización de las personas adecuadas para llevarlas a cabo, el estu­
dio y selección de planes de negocio, ayuda a la gestión de las empre­
sas participadas, etc...
Como ya se ha mencionado, el capital-riesgo constituye un sub­
mercado dentro del sistema financiero, cuyas características difieren de
otras instituciones (empresas de seguros, leasing, etc...) delimitándose
un mercado diferenciado del de otros del subsistema financiero.
2B-E1 capital riesgo nace con la vocación de financiar a PYMES
fundamentalmente por los siguientes motivos:
a) Porque las grandes empresas obtienen la financiación que les
es necesaria vía Bolsa o Instituciones financieras tradicionales.
b) Son las PYMES las que tienen un elevado potencial de creci­

345
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO

miento, que además puede ser un rápido crecimiento, como


prueban sociedades que estuvieron financiadas en sus oríge­
nes con capital riesgo y que hoy son importantes multinacio­
nales (Apple, Xerox, Intel, etc...).
c) No son empresas rígidas, y potencialmente tienen flexibilidad,
adaptabilidad e imaginación para adecuarse a las exigencias
del mercado.
3a-Otro elemento diferenciador del capital riesgo es el requisito
de abordar proyectos innovadores.

Por proyectos innovadores no entendemos, como usualmente vie­


ne haciéndose, proyectos circunscritos exclusivamente a “alta tecnolo­
gía” o “tecnología punta”, sino que, por el contrario, lo serían aquellos
que ofreciesen una novedad de tipo productivo, tecnológico, comer­
cial, organizativo o financiero, que suponga la consecución de un pro­
ducto o servicio diferenciado de los ya existentes en el mercado. En
definitiva, es necesario que la innovación impregne a la organización
de una nueva filosofía de gestión.
4a-La característica anterior entronca con una nueva, como es la
del riesgo. Por una parte existe una relación biunívoca entre el carác­
ter innovador del proyecto y el riesgo del mismo. Por otra parte, y por
imperativo inherente al objeto de su actividad, el genuino capital ries­
go opera con el binomio “alto riesgo-alta rentabilidad expectante”.
5S-La participación debe ser minoritaria (y de hecho la legislación
española así lo exige), puesto que no pretende ser una inversión de
control político o económico de la sociedad financiada, sino que trata
simplemente de aportar los recursos necesarios para abordar el pro­
yecto en cuestión.

No obstante, la SFCR no es un socio que se limite a esperar a fin


de ejercicio la rentabilidad de su participación, sino que, por el contra­
rio, es un socio muy activo que se caracteriza por ser:
a) Exigente, en la medida que reclamará abundante y periódica
información sobre la marcha de su inversión, y

346
FERNANDO MARTIN ALCAZAR
PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ

b) Un socio que, además de recursos financieros, aportará sus


conocimientos para asesorar a la empresa en la medida que
ésta lo reclame o aquélla lo considere oportuno.

Incluso en los proyectos sindicados, aun cuando se supere la


mayoría del capital, no es vocación del capital riesgo ejercer el control
sobre la empresa.
6S-La temporalidad de la participación se vincula al tiempo preci­
so para que el proyecto innovador madure su desarrollo y concluya,
positiva o negativamente. No es vocación del capital riesgo mantener
una vinculación indefinida con unas u otras empresas singulares.
Podríamos decir que el éxito de las empresas participadas marca el
inicio del fin de la participación, pues es la premisa para que las
expectativas de rentabilidad buscada se transformen en plusvalías al
liquidar la participación, liberando el capital inmovilizado y afectándo­
lo a nuevos proyectos, en rotación permanente a largo plazo. El hori­
zonte temporal de cada proyecto depende de los siguientes factores:
a) De la fase en que se encuentra el proyecto cuando el inversor
de capital-riesgo toma la participación.
b) Del sector en que se encuentre la empresa financiada.
c) De la existencia de un mercado secundario que posibilite la
venta de las participaciones.
d) Del tamaño de la empresa financiada.

ORIGEN HISTORICO DEL CAPITAL-RIESGO

El Venture-Capital, o Capital-Riesgo organizado, nace como tal en


los Estados Unidos de Norteamérica, después de la segunda guerra
mundial, en el año 1946, con el fin de explotar y desarrollar las inven­
ciones tecnológicas derivadas de la misma. El principal obstáculo que
surgía para llevar a cabo este desarrollo tecnológico, era el conseguir
la financiación suficiente para poner en marcha el proyecto, ya que las
vías tradicionales se habían cerrado por considerarlo de alto riesgo.

347
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO

Pero no fue hasta 1958 cuando conoce su verdadero desarrollo, con la


promulgación de la Ley de Inversión en Pequeñas Empresas (Small
Business Investment Act of 1958). Al cobijo de esta ley surgen las dife­
rentes empresas de capital-riesgo, que se configuran como sociedades
cuas i-públicas. Este carácter de sociedad cuasi-pública la convertía en
una figura diferente a lo que se entiende por capital-riesgo organiza­
do, por lo que en 1961 se modifica la Ley, permitiendo la adquisición
de participaciones en Capital para todas las empresas acogidas a la
misma.
En cuanto a Europa y el resto de los países industrializados, la
actividad de capital-riesgo se ha producido a la vista de los resultados
dados en Estados Unidos. No es hasta la década de los setenta, con
motivo de la crisis económica, que causó un grave deterioro en la
estructura financiera de la empresa, cuando se produce su desarrollo.
Este desarrollo alcanza altas cotas en los años ochenta, en que para
superar la limitación de los mercados (frenos de especial importancia
para la consolidación de las inversiones en capital-riesgo) se crea la
EVCA (European Venture Capital).
No obstante este impulso de origen comunitario, no podemos
hablar de un desarrollo homogéneo en la CEE, ya que cada país ha
seguido su evolución de forma diferenciada tanto en el tiempo como
en los instrumentos utilizados. Así, el país que más ha desarrollado el
capital-riesgo ha sido el Reino Unido, cuyo nacimiento tiene lugar en
1961 con la aparición de la Technical Development Company, con la
función de proveer de financiación a proyectos innovadores e inven­
ciones tecnológicas. En el resto de los países comunitarios, salvo en
Francia, en que la experiencia británica es utilizada para facilitar la
financiación de PYMES innovadoras, su desarrollo se produce a partir
de la década de los ochenta, por lo que podemos decir que esta figura
aún esta en proceso de consolidación.

ANALISIS DE DATOS

Habrá de tenerse en cuenta para el análisis de la evolución del

348
FERNANDO MARTIN ALCAZAR
PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ

Capital-Riesgo en España, que éste no se regula hasta 1986, debido en


parte a la limitada relevancia que dentro del Sistema Financiero espa­
ñol tenía esta actividad. Ello supone que la información disponible
para los años anteriores al 86 es escasa y limitada, por lo que hemos
restringido su referencia en nuestro estudio.
Los datos que se han analizado se han ido estructurando por blo­
ques homogéneos, con el fin de darle al estudio una perspectiva diná­
mica sobre la evolución por el C-R en los últimos años. Con ello per­
seguimos obtener, no sólo una visión global del mismo, sino que, par­
celando la información en función de diferentes parámetros, logramos
desmembrar al máximo la tendencia parcial de los diferentes subsecto­
res que componen el riesgo español.
Hemos dividido las Sociedades Fondos de Capital Riesgo (SFCR)
en dos grandes bloques. El primero de ellos, integrado por todas
aquellas sociedades y fondos en que la propiedad del capital es mayo-
ritariamente de origen público, ya sea éste autonómico o local; a este
bloque se le ha denominado “PUBLICO”. A su vez, este grupo lo
hemos subdividido en “SODIS” Y “SCRICAS Y OTROS”, para analizar
los sectores hacia donde se ha dirigido la inversión. Esta decisión se
justifica por los génesis de las mismas, ya que las SODIS son de proce­
dencia estatal, mientras que las SCRICAS Y OTROS tienen su origen en
las Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales. El segundo blo­
que, al que se ha denominado “PRIVADO”, está formado por todas
aquellas sociedades y fondos en que la propiedad del capital es mayo-
ritariamente privada.
Para el análisis comparado de los datos de España con Europa,
nos hemos limitado al estudio de la inversión total realizada en los
años 1988 y 1989, debido a que sólo para estos años se dispone de
datos homogéneos que permitan comparar Europa, CEE, Gran Bretaña
y España. El hecho de tomar al Reino Unido como referencia, se debe
a que constituye el mercado más desarrollado de capital riesgo
europeo.
Consideramos esencial a la hora de analizar los recursos financie­

349
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO

ros de las SFCR, recordar que estas sociedades son un puente a través
del cual se canalizan fondos del ahorrro y se destinan hacia inversio­
nes de riesgo. Por tanto, si es interesante analizar en un sector la
estructura de sus recursos, lo es más, si cabe, en el sector financiero,
ya que de su grado de solvencia, garantía, etc..., depende no sólo el
propio sector, sino que irradia sus efectos al resto del sistema empre­
sarial del propio país. Es evidente que un crecimiento sostenido y sin
pausa de los recursos en este sector, viene a demostrar el grado de
madurez y fiabilidad que los ahorradores tienen en el mismo.
Es necesario, por otra parte, diferenciar (tal y como se ha mencio­
nado anteriormente) entre Capital Riesgo Público y Capital Riesgo Pri­
vado, para ver en qué medida la sociedad tiene confianza en sí misma
y en su clase empresarial. Efectivamente, un crecimiento del Capital
Riesgo Privado responde con total claridad a una apuesta de la socie­
dad por su cuerpo empresarial, mientras que los incrementos de
recursos en Capital Riesgo Público pueden deberse más a medidas
políticas de reactivación económica que a un estamento empresarial
sano.
Puede observarse (cuadro na 1) cómo los recursos totales de las
SFCR a diciembre de 1984 son de 19-109 millones de pesetas, mientras
que en el mismo mes del año 1989 son de 58.991 millones de pesetas, 1
lo que supone un incremento global para el periodo considerado de
un 209 %. Es importante observar que los recursos totales del sector
público en este periodo se incrementaron un 67 %, frente a un incre- ¡
mentó del 5,475 % del sector privado para el mismo periodo. No obs- I
tante, debemos situar ese espectacular crecimiento en sus justas coor­
denadas, señalando que el mismo tiene una base de partida excesiva­
mente baja (464 millones de pesetas). Aun así, tenemos que destacar
que el sector privado se debe en parte a la buena marcha de empresas
e instituciones financieras privadas, que, contando con mayores exce­
dentes, han necesitado diversificar sus inversiones buscando no sólo
razones estrictamente financieras, sino también atendiendo a razones t(
estratégicas. A esto hay que unir el hecho de que la Administración ha

350
FERNANDO MARTIN ALCAZAR
PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ

cubierto, en cierta forma, una etapa en la que fue necesaria su inter­


vención para incentivar la inversión en riesgo. Estos dos efectos son
en cierta forma complementarios, en el sentido de que se produce
uno en la medida que el otro también se presenta.
Hay que señalar la evolución ascendente que los recursos totales,
tanto del sector público como del sector privado, han seguido en el
periodo considerado. Cabe destacar, no obstante, que por lo que res­
pecta a los recursos totales del capital riesgo público mantienen una
evolución ascendente, pero desacelerada hasta el año 1988, que se ve
invertida en el año 1989, año en que desciende en 6.023 millones de
pesetas. Por el contrario, los recursos totales del capital riesgo privado
presentan un perfil claramente ascendente.
Respecto a la composición de los recursos totales, éstos se han
desagregado en Recursos Ajenos y Recursos Propios, estudiándose
tanto en el sector público como en el privado.
En cuanto a los Recursos Ajenos, hay que destacar su escasa
importancia tanto en el Sector Público como Privado, lo que supone
que el sector está desaprovechando su capacidad de endeudamiento.
En efecto las cifras son muy significativas, puesto que en el periodo
considerado los recursos ajenos representan aproximadamente un diez
por ciento de los recursos totales en el capital riesgo público, en tanto
que para el sector privado las cifras son bastante menores, situándose
en menos de un uno por ciento, para los años 87 y 88. Creemos que
la explicación a este bajo índice de endeudamiento no se debe a una
política financiera muy conservadora, lo que por otra parte estaría
reñido con la cultura del sector, sino a una falta de oportunidades de
inversión que hace innecesaria la búsqueda de una mayor cantidad de
recursos financieros.
Por otra parte, los Recursos Propios representan la casi totalidad
de los recursos totales del sector, acentuándose más en el caso de las
SFCR privadas, llegando a representar casi el 100% de los recursos
totales. Esta situación parece constante desde el año 1984 hasta 1989.
Al analizar los Recursos Financieros del sector, es importante estu­

351
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO

diar detalladamente la procedencia de éstos, puesto que su composi­


ción accionarial nos puede ayudar a comprender cómo ha ido madu­
rando el capital riesgo español, comparándolo con los datos europeos.
El origen del capital riesgo en Europa, y también en España, es
de iniciativa pública. La medida en que evolucione la participación
pública y privada en la estructura financiera de las SFCR puede darnos
una medida de la maduración del sector. Por ello, realizamos en el
caso español un análisis separado de la evolución que han seguido los
capitales de origen público o privado.
Por lo que respecta a las cifras globales, vemos que el peso repre­
sentado por los Recursos Propios procedentes del Sector Público han
ido descendiendo paulatinamente todos los años, pasando a represen­
tar desde un 100% de los Recursos Propios totales en el año 1985, a
un 95% el año 1989. Dicha cifra, aun siendo muy significativa (casi las
tres cuartas partes del total), mantiene una tendencia descendente
muy clara. Así, el incremento porcentual del año 85 respecto del 84,
por lo que al peso relativo de los Recursos Propios de origen privado
se refiere, ha sido de un 428,25%, pasando a un 23,59% para el bienio
85/86, a un 102,40% para el 87/88 y a un 52,54% para el bienio 88/89.
Como puede observarse, la participación de los inversores públi­
cos en las SFCR privadas es prácticamente nula, no superando en nin­
guno de los años estudiados el 6% de la cifra global. Si desagregamos
los recursos procedentes del sector público estatal, del sector público
autonómico y local, vemos que tanto uno como otro dedican una
parte mínima, por no decir nula, a financiar el capital riesgo privado.
Respecto del peso específico que tanto el sector estatal como el
autonómico y local tienen a la hora de financiar el capital riesgo
nacional, su ponderación permanece sin grandes cambios en el perio­
do estudiado, repartiéndose casi al cincuenta por ciento de los recur­
sos propios del sector.
Por último, sólo nos queda comentar que para el periodo estudia­
do los recursos globales procedentes del sector público han pasado de
15.237 a 25.995 millones de pesetas, lo que supone un incremento

352
FERNANDO MARTIN ALCAZAR
PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ

porcentual del 71%, que se destina casi en su totalidad a financiar el


capital riesgo público.
Respecto de Europa, se observa (cuadro nfi 3) que los recursos
proceden mayoritariamente del sector privado, representando los
recursos públicos para la CEE un 5% en el año 1989.
El sector privado como inversor ha apostado fuertemente por el
futuro del capital riesgo. En efecto, los recursos totales para el periodo
de estudio han pasado de 5-118 a 30.413 millones de pesetas, lo que
supone un incremento porcentual del 594%. De los recursos totales
invertidos, se ha pasado de tener un 100% invertido de capital riesgo
público en el año 85, a invertir un 21% en el 1989. Este cambio de
orientación en el destino de los recursos que el sector privado dedica
a la toma de participaciones en el capital riesgo, denota la mayor con­
fianza y afinidad que este tipo de inversores tiene en las SFCR.
Analizando en el caso español (cuadro nfil) la procedencia de
estos recursos diferenciando los orígenes (Cajas de Ahorros, Bancos,
Empresas no financieras y otros), podemos observar que el incremen­
to de fondos dedicados por cada uno de ellos al capital riesgo ha ido
creciendo año tras año sin excepción. Especialmente para los recursos
invertidos por las empresas No Financieras, que pasaron de dedicar el
100% de sus recursos a capital riesgo público en el año 1985, a dedi­
car un 7% en el año 1989, dedicando el resto a financiar capital riesgo
privado.
Si observamos las cifras europeas (cuadro ns 3), vemos que la
importancia del sector público como inversor en las SFCR es escasa,
siendo los sectores representados por la Banca, Compañías de Seguros
y Fondos de Pensiones mayoritarios, con el 60% del total para el año
1989 en la CEE. Ello indica, a nuestro juicio, que si bien el cambio
cualitativo producido en el caso español, con una pérdida de impor­
tancia del sector público frente al privado como inversores en las
SFCR es positivo, al compararlas con los datos de la Europa comunita­
ria, supone que el mercado español se encuentra lejos aún de poder
ser considerado como un mercado maduro. Podemos concluir que el

353
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO

sector privado ha incrementado su presencia año a año en el capital


riesgo, destinando su inversión hacia las SFCR de capital privado.
En cuanto al análisis del destino de los recursos, es importante
señalar que se ha diferenciado entre “Inversiones en riesgo”, que com­
prenden tanto la toma de participaciones en el capital de las participa­
das como préstamos a largo plazo, de las “Inversiones Financieras
Temporales”, que son inversiones transitorias, esto es, inversiones
donde rentabilizar los recursos no invertidos mientras permanecen a la
espera de proyectos interesantes que financiar. Puede observarse
cómo las inversiones financieras temporales van aumentando año a
año, mientras que las inversiones en riesgo descienden desde 16.473
millones de pesetas para el año 86, a 9.873 para el año 88. Esto supo­
ne, que mientras que en el año 86 las inversiones en riesgo represen­
taban el 68.5% de las inversiones realizadas, disminuyen al 33% en el
año 1989. La razón del efecto comentado puede ser, a nuestro juicio:
de una parte, el incremento medio del “periodo de estudio de los Pla­
nes de Negocio” presentados a las SFCR, y, de otra parte, la baja oferta
de proyectos empresariales que se ajusten a este tipo de financiación.
Respecto a los sectores a los cuales se dirige la inversión, no se
observa una clara discrepancia entre las cifras de nuestro país, con un
mayor peso específico en las inversiones destinadas a productos
industriales, consumo y agricultura, frente a los datos comunitarios, en
que se dirigen fundamentalmente a los sectores de computadoras,
consumo y manufactura. Respecto de las fases de inversión (cuadro na
3), existe también una clara diferencia por lo que se refiere a las ope­
raciones Buy-Out, que representan sólo un 23% en el caso español
frente a un 58% en el Reino Unido para el año 1989- Sí existe, por el
contrario, concordancia respecto del destino geográfico de la inver­
sión, presentándose como un mercado claramente doméstico.
Por último, sólo cabe destacar que si bien el capital riesgo espa­
ñol se encuentra todavía lejos de las cifras registradas en otros países
comunitarios y especialmente de Gran Bretaña, ha experimentado un
notable incremento en los últimos años. Más importante que este cam-

354
FERNANDO MARTIN ALCAZAR
PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ

bio cuantitativo del sector, lo es el cambio cuantitativo representado


por la pérdida de importancia relativa sufrida por el sector público, en
favor del sector privado. No obstante, el adecuado crecimiento del
capital riesgo en nuestro país tiene, bajo nuestro punto de vista, dos
graves barreras. De una parte, una normativa fiscal, que si bien con­
templa un régimen especial para el gravamen de las plusvalías obteni­
das en la financiación de operaciones de capital riesgo, entendemos
no es suficientemente potenciadora del mismo. Por otra parte, el
Segundo Mercado que, con su inactividad real, no cumple el papel
dinamizador que debiera en la última fase de la operación de capital
riesgo.

355
o\
CUADRO GENERAL DE DATOS DE ESPAÑA 1984/1989 (DATOS EN MM. DE PESETAS)

1984 1985 1986 1987 1988 1989

PUBLICO PRIVADO TOTAL PUBLICO PRIVADO TOTAL PUBLICO PRIVADO TOTAL PUBLICO PRIVADO TOTAL PUBLICO PRIVADO TOTAL PUBLICO PRIVADO TOTAL

Recursos Toletes: 18.645 464 19.109 23.955 464 24.419 28.479 3.330 31.809 33.918 5-136 39.054 37.143 14.130 51.273 31.120 25.871 58.991

EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO


R. Propios 14.289 464 14.762 20.355 464 20.819 24.959 3.330 28.289 29.998 5.109 35.107 33.792 14.119 47.911 31.042 25.368 56.408

R. Ajenos 4.347 4.347 3.600 3.600 3.521 3.521 3.920 27 3.947 3.351 1. 3.362 2.078 505 2.583

Procedencia Recursos: 20.355 484 20.819 24.958 3.330 28,288 29.998 5.109 35.107 33.792 14.119 47.911 31.042 25.366 56.408

Sector Público: 15.237 15.237 19.512 53 19.565 24.101 103 24.204 27.691 659 28.350 24.638 1.357 25.995

Estatal 8.122 8.122 9.120 9.120 11.334 11.334 14.177 20 14.107 15.788 388 16.176

Autonómico y 7.115 7.115 10.392 53 10.445 12.767 103 12.870 639 14.153 8.850 969 9.819

Sector Privado: 5.118 5.118 5.446 3.277 8.723 5.897 5.006 10.903 6.101 13.460 19.561 6.404 24.009 30.413

Cajas de Ahorro 3.175 3.175 4.408 517 4.925 4.693 5.478 5.240 4.852 775 1.627 4.911 2.475 7.386

Bancos 1.473 1.473 758 2.028 2.786 850 3.209 4.059 850 5.767 6.617 871 7.480 8.351

Emp. no finarte. 52 52 276 637 913 350 983 1.333 345 5.109 5.454 556 7.479 8.035

Otros <>« 418 4 95 99 4 267 271 54 1.809 1.863 66 6.575 6.641

Total Invers. a 31/12: 19.726 4.323 24,049 20.372 4.240 24.972 26.680 30.435

En Acciones: 10.881 4.274 15.155 17.645 19.384 23.215

Otras Inv.Fí[Link]. S.922 654 7.576 9.535 14.406 20.661

Inver. en Riesgo 3.959 3.620 7.579 6.730 1200 7.930 4.978 2.SS4

Ptmos. largo plazo 8.845 49 8.894 7.507 7.296 7.319

Inv. cubiertas con Prev. 4.567 21 4.588 N.D. N.D. 4.581 5.946

Inv. en nuevas partid- 8.841

1.350 1.350 3.877 23 3.900 1.700 1.218 2.918 4.347 1.638 5.985 3.381 2.009 5.390

Inv, en emp. ya partid- 1.969

1227 1.227 1.155 2.063 151 2.214 1.398 331 1.729 1.443 249 1.892
•’ í lebcradfir
* (xopia • perw de loe k
*rn<e ar» itee pm— ado; por tetó
NUMERO DE EMPRESAS RECEPTORAS DE RECURSOS DE SFCR POR SECTORES EN ESPAÑA

AÑO 1986 AÑO 1987 AÑO 1988 AÑO 1989


SODIS SCRICAS PRIVADO TOTAL SODIS SCRICAS PRIVADO SOOIS SCRICAS PRIVADO TOTAL SODIS SCRICAS PRIVADO TOTAL
Y OTROS Y OTROS TOTAL Y OTROS Y OTROS

Informatica (H&S) 7 5 7 19 4 9 10 23 4 9 15 28 4 8 24 36

Otros electrónica 14 6 4 24 14 9 3 26 11 8 . 4 23 10 9 6 25

Productos Indus­ 83 39 8 130 70 34 11 115 51 49 15 115 55 40 18 113


triales

PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ


FERNANDO MARTIN ALCAZAR
Productos Consu- , 71 27 5 1 103 . 78 18 5 101 85 20 2 107 75 24 6 105 i
mo

Agricultura, Gana­ 68 14 3 85 50 15 5 70 28 18 5 49 25 11 9 45
dería y Pesca

Energía y Recur­ 24 7 2 33 20 5 2 27 31 7 2 40 28 5 1 34
sos Naturales

Química, Plástico 22 9 3 34 21 10 6 37 34 13 7 54 30 12 8 50

Comercio, Distri­ 38 11 50 22 11 2 35 8 11 5 24 7 8 8 23
bución

Asistencia sanita­ 3 1 3 7 1 3 4 1 5 6 8 9 15
ria, Medicina

Hostelería, Ocio 1 12 3 16 13 7 20 14 8 22 1 10 14 34

Comunicaciones 1 3 2 e 9 3 12 3 12 7 22 9 8 20 '
3

Biotecnologia. Ing. i 2 2 3 1 4 3 5 8
Genetica

Airtomat. Indus., 1 i 2 2 1 2 3 4 2 8
Robòtica

Otros: Construc­ 36 28 28 83 40 28 37 108 36 *


37 43 118 48
38 56 142
ción, Servicios
Financiero y S/C

wHWMw ....
LW

INVERSION REALIZADA EN EL AÑO Y PROCEDENCIA DE LOS RECURSOS FINANCIEROS (DATOS EN MM. DE ECUS)

DESGLOSE DE LA INVERSION TOTAL REALI- EUROPA C.E.E. REINO UNIDO ESPAÑA


ZADA EN EL AÑO
1988 1989 1988 1989 1988 1989 1988 1989
FASE DE LA «VERSION:
Siembra 9.2 38.6 8.8 35.6 1.5 5.8 1.9 0.5

EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO


Puesta en marcha 423.2 383.0 410.3 355.2 198.4 166.1 36.5 29.4
Crecimiento 1427.8 1898.8 1359.9 1653.0 651.9 793.2 29.0 30.5
Puente 259.9 239.2 245.7 237.3 57,1 33.9 4.0 4.6
Buy-out 1331.1 1911.3 1316.6 1901.2 1093.7 1426.3 24.3 19.1

¿INDICACION DE LA OPERACION:
Independiente 2254.3 2216.2 1551.7 19.8
Cautivo 1375.2 1348.6 732.4 31.6
Sem Icautivo 458.8 445.7 117.4 0.0
Sector publico 182.5 172.7 23.8 33.3

DISTRIBUCION GEOGRAFICA DE LA CARTERA:


Domestico 3184.3 3756.2 3103.5 3678.7 1873.2 2130.9 89.7 81.6
Otros países europeos 149.2 378.6 128.3 333.0 54.7 176.8 4.3 2.7
Países no europeos 117.6 136.0 110.4 132.6 74.8 117.7 1.7 0.0

DISTRIBUCION POR SECTORES:


Comunicaciones 63.4 129.8 68.0 123.7 33.4 52.5 4.3 0.6
Computadoras 312.2 362.1 296.7 356.5 124 35.3 14.6 3.8
Otros productos electrónicos 163.6 121.0 143.9 119 48.8 57.6 2.6 2.7
Biotecnología 70.4 144.5 56.5 139.7 16.5 49.8 0.2 0.0
Medicina/Salud 105.0 115.5 102.2 102.5 37.8 42.0 1.3 9.5
Energía 16.0 47.4 14.0 46.7 7.1 30.1 1.0 1.1
Consumo 856.9 1330.2 843.9 1383.1 606 975.7 27.1 12.9
Productos y servicios industriales 216.8 234.2 211 218.1 78.2 78.2 2.9 14.2
Química y materiales 119.1 124.2 115.8 116 69.4 80.9 4.7 8.8
Automatización industrial 68.3 116.0 63.9 115.8 49.3 67.4 0.0 0.0
Transportes 80.4 218.2 191.5 217.2 42.7 133.5 2.7 1.7
Servicios financieros 174.7 170.9 171.0 169.2 75.4 67.4 10.1 0.7
Otros servicios 239.5 308.0 232.2 300.7 167.4 200.4 2.3 2.9
Manufactura 641.9 412.7 626.5 407.3 480.5 286.3 19.3 10.4
Agricultura 32.8 43.7 25.4 43.6 6.9 6.2 1.4 12.4
Construcción 142.7 294.2 140.3 291 95.2 156.2 0.6 2.1
Otros 148.7 97.5 148.5 93.1 64.8 5.3 0.0 0.0

PROCEDENCIA DE LOS RECURSOS FINANCIEROS:


Empresas no financieras 290.1 421.3 268.4 383.7 112.8 117.1 312 11.1
Inversores individuales 173.9 125.9 165.5 122.5 94.2 25.7 0.0 3.2
Agencias Gubernamentales 169.8 299.5 159.8 277.3 18.9 45.7 35.2 29.0
Bancos 1080.3 1788.1 1033.1 1766.2 594.4 679.5 24.8 19.3
Fondos de Pensiones 756.3 765.6 740.9 761.4 638.6 641.2 0.0 0.1
Compartías de Seguros 408.6 8116 402.1 806.0 234.9 524.8 1.8 0.8
instituciones Académicas 4.3 4.0 4.2 3.9 4.2 1.4 0.0 0.0
Otros 599.9 1596.1 581.7 1513.6 | 189.4 1090.2 0.8 5.3
* Muerde: fetaperaciór propia a partir dai Inftxme anual da la ÉlAt
* para 1M0
FERNANDO MARTIN ALCAZAR
PEDRO M. ROMERO FERNANDEZ

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359
EL CAPITAL RIESGO ESPAÑOL EN EL MARCO EUROPEO

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360
EL PLENO EMPLEO: UN RETO PARA LA EUROPA SOCIAL

Candelaria Barrios González


M.a Angeles Martínez Navarro
José Francisco Pendas Ruiz
Departamento de Economía General
Universidad de Cádiz

Durante los primeros años de desarrollo de la Comunidad, el


objetivo prioritario era la creación de un Mercado Común, utilizando
las políticas sociales como elementos auxiliares para la consecución de
este objetivo.
' Como consecuencia de la crisis económica de los setenta y del
desarrollo de las instituciones europeas, la CEE ha ido prestando
mayor importancia a las cuestiones sociales. En definitiva, se puede
decir que el fin último de la construcción europea es conseguir el
progreso social y la mejora y el bienestar de todos los ciudadanos
europeos.
El objetivo prioritario de las políticas sociales debe ser la consecu­
ción del pleno empleo. Para ello la CEE ha trabajado durante la déca­
da de los ochenta, principalmente en las siguientes líneas:
1-Construcción de iniciativas locales de creación de empleo.
2.-Fomento del empleo en los grupos menos favorecidos: jóve­
nes, empleo femenino, minusválidos y desempleados de larga
duración.
3-Reduccióny reorganización del tiempo de trabajo.

361
EL PLENO EMPLEO: UN RETO PARA LA EUROPA SOCIAL

4.-Políticas de formación profesional.


5-Promover la creación de nuevas empresas.
6.-Conseguir una mayor eficacia del mercado de trabajo mediante
la homologación de las cualificaciones profesionales.
A pesar de la constante lucha de los distintos países y de la GEE
contra el desempleo, las cifras del mismo siguen siendo elevadas tal
como se analiza seguidamente.
1. EMPLEO

Antes de analizar la población activa y el empleo en la Comuni­


dad, parece interesante describir algunas características de la pobla­
ción, como la tasa de natalidad, mortalidad, crecimiento vegetativo...,
ya que condicionan la oferta de trabajo.
1.1. Características demográficas de la Europa de los Doce

La Comunidad Económica Europea ocupa el 1,7% de la superfi­


cie mundial, mientras que su población, que en 1989 era de
325.322.300 personas, representa el 6,25% de la población mundial.

Cuadro 1: Superficie, población y densidad por km.2. 1989.


Países Superficie (miles km2) Población (miles) Densidad km2
Alemania R.F 248,70 61.715,1 249,7
Bélgica 30.50 9.927,6 325,8
Dinamarca 43,10 5.129,8 119,1
España 504,80 38.851,9 77,0
Francia 544,00 56.017,0 103,2
Grecia 132,00 10.019,0 76,4
Holanda 41,20 14.805,2 360,4
Irlanda 68,90 3.521,8 51,0
Italia 301,30 57.504,7 191,0
Luxemburgo 2,60 374,9 144,9
Portugal 92,10 10.304,8 112,1
Reino Unido 244,10 57.150,5 234,5
EUROPA 12 2.253,30 325.322,3 144,7
Fuente: EUROSTAT

362
CANDELARIA BARRIOS GONZALEZ - M.a ANGELES MARTINEZ NAVARRO
JOSE FRANCISCO PENDAS RUIZ

La densidad media de la CEE es de 144,7 habitantes por km2,


pero la diversidad es amplia, pasando de países como Holanda, con
una densidad de 360,4 hab/km2, a otros como Irlanda, con tan sólo 51
hab/km2. España es de los países que presenta un menor ratio, ocu­
pando el décimo lugar con 77 hab/km2.
Si observamos la población por países (cuadro 1) el más pobla­
do es Alemania R.F., seguido de Italia, mientras que España ocupa el
quinto lugar con 38.851.900 habitantes (el 12% de la población comu­
nitaria)

Cuadro 2: Nacimientos y defunciones. 1989.


Países Nacimientos por Defunciones por Cree. Vegt.
mil habitantes mil habitantes habitantes

Alemania R.F. 11,0 11,2 -0,2

Bélgica 12,1 10,8 1,3

Dinamarca 12,0 11,6 0,4

España 10,4 8,3 2,1

Francia 13,6 9,4 4,2

Grecia 10,1 9,2 0,9

Holanda 12,7 8,7 4,0

Irlanda 14,7 8,8 5,9

Italia 9,7 9,1 0,6

Luxemburgo 12,4 10,6 1,8

Portugal 11,5 9,3 2,2

Reino Unido 13,6 11,4 2,2

EUROPA 12 11,8 10,0 1,8

Fuente: EUROSTAT.

363
EL PLENO EMPLEO: UN RETO PARA LA EUROPA SOCIAL

En cuanto al crecimiento vegetativo medio de la CEE (cuadro 2),


éste se sitúa en torno al 1,8 por cada 1.000 habitantes, cifra sensible­
mente inferior a la existente en países como la URSS (9,9), Canadá
(7,2) y EEUU (7,1). Este bajo crecimiento vegetativo comunitario tiene
su principal causa en la baja tasa de natalidad comunitaria, ya que las
de mortalidad son similares.
En los países comunitarios cabe destacar a Alemania, con un cre­
cimiento vegetativo negativo (-0,2%), e Irlanda, Francia y Holanda con
las mayores tasas (5,9, 4,2 y 4 respectivamente). En España, tanto la
tasa de natalidad como la de mortalidad son inferiores a la media
comunitaria, con un crecimiento vegetativo superior a la media euro­
pea en 1989.
En resumen, los países comunitarios tienen tasas de natalidad
inferiores a las de otras potencias mundiales, lo que explica los meno­
res crecimientos vegetativos, que en algunos países se acercan al cre­
cimiento cero.

1.2. Población activa y tasa de paro

Uno de los retos a que se enfrenta la CEE es la lucha contra el


desempleo. En España, el problema alcanza mayores dimensiones que
en el resto de la Comunidad, siendo nuestra tasa de desempleo el
doble de la media comunitaria (21,8, y 10,8 respectivamente para
1990) tal como se observa en el cuadro 5.
La población activa comunitaria (cuadro 3) alcanzaba en 1989 la
cifra de 140.369.000 personas, lo que representaba el 43,20% de la
población total, tasa inferior a la existente tanto en EEUU como en
Japón, que eran de 50,10% y 51,10% respectivamente.
En España, la relación entre población activa y población total es
sensiblemente inferior a la media comunitaria (38,20%).
La población activa por sectores aparece en el cuadro 4; la CEE
mantenía en 1989 el 60,5 % de la población activa en el sector servi­
cios, el 32,5 en la industria y el 7% en la agricultura.

364
CANDELARIA BARRIOS GONZALEZ - M.a ANGELES MARTINEZ NAVARRO
JOSE FRANCISCO PENDAS RUIZ

Cuadro 3: Población activa y empleo. 1989.

POBLACION ACTIVA POBLACION OCUPADA

Países Miles % Pobl. Total Miles % Muj. % Homb.

Alemania R.F. 29-246 47,10 27.208 40 60

Bélgica 4.054 40,80 3.622 40,2 59,8

Dinamarca 2.900 56,50 2.669 45,7 54,3

España 14.823 38,20 12.260 31,5 68,5

Francia 23.750 42,30 21.438 42,3 57,7

Grecia 3.960 39,60 3.657 34,9 65,1

Holanda 6.623 44,60 6.065 37,6 62,4

Irlanda 1.278 36,40 1.076 31,6 68,4

Italia 23.698 41,20 20.832 34,7 65,3

Luxemburgo 164 43,40 181 35,1 64,9

Portugal 4.609 44,70 4.376 42,1 57,9

Reino Unido 28.264 49,40 26.451 44,2 55,8

EUROPA 12 140.369 43,20 129.835 39,3 60,7

Fuente: EUROSTAT

En España, el porcentaje de población activa en la industria es


muy similar a la media comunitaria, pero la participación en la agricul­
tura es mayor, un 13%, aunque menor en los servicios.
Respecto al resto de los países, algunos como Reino Unido,
Bélgica y Alemania, tienen poca población activa en la agricultura,
estando más del 60% en los servicios.

365
EL PLENO EMPLEO: UN RETO PARA LA EUROPA SOCIAL

Una característica a destacar del empleo en España es la escasa


participación femenina (cuadro 3). En la Comunidad, el 39,3% de los
empleos están ocupados por mujeres, siendo el Reino Unido el país
que mayor participación de la mujer tiene en el empleo, con un
44,2%, y los de menor participación son Irlanda y España, con un
31,6% y un 31,5% respectivamente. Estas tasas de participación feme­
ninas son superadas por los países nórdicos (aproximadamente un
47%), EEUU (45,2%) y Japón (40,4%).
En cualquier caso, son las tasas de paro de la Comunidad las
variables más notorias de las estadísticas de empleo (cuadro 5). Las
menores tasas de paro (por debajo del 8%) las tienen Dinamarca, Ale­
mania R.F., Grecia y Luxemburgo.

Cuadro 4: Población activa por sectores. 1989.

Países Agricultura Industria Servicios

Alemania R.F. 3,7 39,8 56,5

Bélgica 2,8 28,9 68,3

Dinamarca 6,0 26,8 67,2

España 13,0 32,9 54,1

Francia 6,4 30,1 63,5

Grecia 26,6 2,7 70,7

Holanda 4,7 26,5 68,8

Irlanda 15,1 28,4 56,5

Italia 9,3 32,4 58,3

Luxemburgo 3,4 31,2 65,4

Portugal 18,9 35,3 45,8

Reino Unido 2,2 29,5 68,3

EUROPA 12 7,0 32,5 60,5


Fuente: EUROSTAT

366
CANDELARIA BARRIOS GONZALEZ - M.a ANGELES MARTINEZ NAVARRO
JOSE FRANCISCO PENDAS RUIZ

En la mayoría de los países comunitarios se observa cómo a partir


de 1985, con el inicio de la recuperación económica, caen las cifras de
paro, pero que éstas vuelven a aumentar de manera importante a par­
tir de 1990.
En España, las tasas de paro son las más elevadas de la Comuni­
dad, consecuencia de una situación heredada, analizada por el profe­
sor Julio Alcaide Inchausti en un artículo publicado en la revista Pape­
les de Economía, donde pone de manifiesto que esta alta tasa de paro
es resultado fundamentalmente de:
a. -Un gran aumento de la oferta de trabajo como consecuencia
de una alta tasa de natalidad es los años sesenta y el retorno
de emigrantes de Europa.
b. -La mayor incidencia en España de la crisis económica mundial
de 1973.

Cuadro 5: Tasas de paro comparables.


Países 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990

Bélgica 12,6 11,6 11,4 10,0 8,5 8,1 11,6


Dinamarca 9,1 5,6 5,7 6,5 7,7 7,9 7,2

Alemania R.F. 7,1 6,3 6,3 6,1 5,5 5,1 7,1


Grecia 9,3 7,4 7,4 7,7 7,5 7,5 7,8

España 20,6 21,1 20,4 19,3 17,1 16,1 21,8

Francia 9,8 10,3 10,4 9,9 9,4 9,0 10,2

Irlanda 17,0 18,2 18,0 17,4 16,0 15,6 18,2

Italia 9,5 10,5 10,2 10,8 10,7 9,8 9,6

Luxemburgo 3,1 3,6 2,6 2,1 1,8 1,6 2,9


Holanda 12,4 10,2 10,0 9,3 8,7 8,1 10,5
Portugal 8,5 8,2 6,8 5,6 4,8 4,6 8,8

Reino Unido 11,4 11,4 10,4 8,5 7,0 6,4 11,4


EUROPA 12 10,8 10,7 10,3 9,7 8,9 8,3 10,8
Fuente: EUROSTAT.

367
EL PLENO EMPLEO: UN RETO PARA LA EUROPA SOCIAL

2. EL PRODUCTO INTERIOR BRUTO EN LA CEE

La consecución del pleno empleo, aparte de las políticas antes


enumeradas, debe conseguirse a través de un crecimiento económico
equilibrado en todos los países de la Comunidad.
La CEE, con un PIB de 4.406,9 miles de millones de ecus en 1989,
se sitúa como segunda potencia económica mundial, después de
EEUU y seguida por Japón.

Cuadro 6: PIB global y por habitante y tasa de crecimiento (1989).


Países PIB global PIB per capita *
Tot *
Hab
(miles de millones
de Ecus)

Alemania R.F. 1.079,9 19.244 2,6 2,3

Bélgica 139,0 17.444 2,6 2,4

Dinamarca 95,1 18.478 1,7 1,6

España 345,2 13.324 4,2 4,0

Francia 870,3 18.703 2,7 2,2

Grecia 49,2 9.353 2,2 2,0

Holanda 203,2 17.605 2,4 1,8

Irlanda 30,8 11.534 3,2 3,3

Italia 786,5 17.841 3,1 2,9

Luxemburgo 6,4 22.311 4,4 3,8

Portugal 41,1 9.452 4,3 3,8

Reino Unido 760,3 18.402 3,8 3,5

EUROPA 12 4.406,9 17.229 3,1 2,8

* Indices anuales medios de crecimiento del PIB pm (precios constantes) 1984-1989.

Fuente: EUROSTAT

368
CANDELARIA BARRIOS GONZALEZ - M.s ANGELES MARTINEZ NAVARRO
JOSE FRANCISCO PENDAS RUIZ

El 79,3°/° del PIB comunitario es aportado únicamente por cuatro


países (Alemania R.F., Francia, Italia y Reino Unido), contribuyendo
España con el 7,8%. Las tasas de crecimiento medias anuales del PIB
(cuadro 6) muestran cómo España durante el periodo 1984-1989 cre­
ció por encima de la media comunitaria, al igual que las de Luxembur-
go y Portugal.
España tiene un índice de crecimiento de los mayores de Europa,
en cambio las tasas de paro que soporta son las más elevadas de la
Comunidad.

Cuadro 7: Estructura de la producción (% PIB). 1988.

Países AGRICULTURA INDUSTRIA SERVICIOS

Alemania R.F. 2% 51% 47%

Bélgica 2% 34% 64%

Dinamarca 5% 37% 58%

España 6% 37% 57%

Francia 4% 37% 59%

Grecia 16% 29% 56%

Holanda 5% 37% 58%

Irlanda 10% 38% 52%

Italia 4% 40% 56%

Luxemburgo — — —

Portugal 9% 37% 54%

Reino Unido 2% 42% 56%

Fuente: Anuario de El País 1991.

369
EL PLENO EMPLEO: UN RETO PARA LA EUROPA SOCIAL

La aportación por sectores al PIB total de cada uno de los países


de la Comunidad aparece en el cuadro 7. En él se observa cómo las
economías más agrarias son la griega, la irlandesa y la portuguesa.
España, con una aportación del 6% se encuentra en una situación
intermedia, siendo países como Alemania, Bélgica y Reino Unido los
que menor participación tienen. El sector servicios es el que más apor­
ta al PIB en todos los países, excepto en Alemania R.F. donde el sector
industrial es el que más aporta.
Grecia, Portugal, Irlanda y España son los cuatro países que tie­
nen un PIB per cápita por debajo de la media comunitaria, aunque
todos ellos, excepto Grecia, tienen tasa de crecimiento por encima de
la media.
El objetivo del pleno empleo está muy lejos de ser alcanzado por
los países comunitarios, especialmente por España, por lo que la CEE
en los noventa tendrá que seguir trabajando con el objetivo de elimi­
nar las altas tasas de paro que soporta.

BIBLIOGRAFIA

ALCAIDE INCHAUSTI, J.: “Rasgos básicos del desempleo en España”.


Papeles de Economía Española, na 26.
BENEYTO, J.M.: “Europa 1992. El Acta Unica Europea: Mercado inte­
rior y cooperación política europea.” Ed. Civitas. Madrid, 1989.
PEREZ MENAYO, V.: “La política de empleo en las Comunidades Euro­
peas: evolución y tendencias actuales.” Papeles de Economía
Española, na 26.
VENTURINI, P.: “Un espacio social europeo para 1992”. Luxemburgo:
Oficina de Publicaciones Oficiales de la Comisión de las Comu­
nidades Europeas.

370
ADAPTACION DE LA NORMATIVA CONTABLE A LAS DIRECTIVAS
COMUNITARIAS, UNA APROXIMACION AL CASO ESPAÑOL

Begoña Busto Marroquin


José M. Sastre Centeno
Universidad de Valladolid

I. INTRODUCCION

La incorporación española al ámbito comunitario ha permitido la


actualización de nuestra legislación mercantil, consiguiéndose la
modernización de preceptos, algunos de ellos ya obsoletos, la inclu­
sión de otros no contemplados, y en lo relativo a los aspectos conta­
bles, una regulación acorde con criterios generalmente aceptados
-incluso fuera de nuestras fronteras- como demanda una, cada vez
mayor, internacionalización de la vida económica.
El objeto de esta comunicación es dejar trazada una panorámica
ordenada, aunque resumida, de las novedades más importantes intro­
ducidas en nuestro país en cuanto a la normativa aparecida en materia
contable.
Así, se analizarán algunas de las aportaciones más interesantes
que se han logrado con la aprobación del Plan General de Contabili­
dad (R.D. 1643/1990 de 20 de diciembre); la “Ley de Reforma Parcial y
Adaptación de la legislación mercantil a las Directivas Comunitarias”
(Ley 19/1989 de 25 de julio), y el “Texto Refundido de la Ley de Socie­
dades Anónimas” (R.D. 1564/1989 de 22 de diciembre); pudiéndose

371
ADAPTACION DE LA NORMATIVA CONTABLE A LAS DIRECTIVAS COMUNITARIAS,
UNA APROXIMACION AL CASO ESPAÑOL

inferir el grado de adaptación que estos textos presentan con respecto


a las IV y VII Directivas de la C.E.E., y las consecuencias que a corto
plazo se han de derivar tras este proceso de armonización contable.

n. APORTACIONES MAS IMPORTANTES DE LA NORMALIZACION


CONTABLE EN ESPAÑA

Nosotros con este trabajo no intentamos hacer un examen riguro­


so y exhaustivo sobre todas las innovaciones que se recogen en los
textos indicados, limitándonos únicamente a reseñar algunas de las
que más han atraído nuestra atención, siempre dentro del ámbito
estrictamente contable.

a) Plan General de Contabilidad

Además del carácter vinculante del Plan para todo tipo de empre­
sas y sociedades, el rasgo más característico de su reforma podríamos
sintetizarlo en una sola frase, “ampliación de los requerimientos infor­
mativos” (1), en aras a suministrar una más útil información a los
usuarios de las cuentas anuales (2); por ello se han alterado los proce­
sos para su redacción, insistiéndose ahora en la necesidad de incluir
todo tipo de explicaciones y desgloses para algunos epígrafes concre­
tos, lo que unido a la reforma de los estados financieros provoca que
el anexo -con la nueva terminología debiéramos decir Memoria-
se amplíe considerablemente, confiriéndole ahora carácter de cuenta

(1) TUA PEREDA, J.: Puntos básicos de la reforma del Plan General de Contabilidad.
Técnica Contable. Tomo XXXVI (pág. 163).
(2) MARTINEZ CHURIAQUE, J.I.: La revelación de las políticas contables seguidas en
la elaboración de los Estados Financieros. Esic-Market. Mayo-agosto, 1982 (págs
100-105). Vid asimismo, del mismo autor, Los requisitos de la información conta­
ble: La propuesta del F.A.S.B.. XXV Años de Contabilidad Universitaria. Homenaje a
M. Pifarré Riera. Instituto de Planificación Contable. Madrid, 1984 (págs. 591-609).

372
BEGOÑA BUSTO MARROQUIN
JOSE M. SASTRE CENTENO

anual y, además, imprescindible para la comprensión integral de la


situación patrimonial y de los resultados de la entidad (3).
Un aspecto muy importante a tener en cuenta es la inclusión, de
modo explícito, de una relación de principios contables, entre los que
se recogen todos, o al menos la mayor parte de los generalmente
aceptados (4); esta afirmación, sin embargo, no quiere significar que el
Plan de 1973 no recogiese ninguno de ellos, pues de todos es sabido
que se consideraban de modo expreso cuatro principios básicos de
valoración (precio de adquisición, continuidad, devengo y gestión
continuada), deduciéndose además tras la lectura de las definiciones y
de sus posteriores desarrollos, la alusión a otros como el de pruden­
cia, e incluso, en ocasiones muy concretas, al de importancia relativa.
La lista de principios contables, coincidente casi totalmente con
los que se reflejan en el nuevo Código de Comercio (arts. 35 y 38),
queda configurada del siguiente modo-, empresa en funcionamiento,
precio de adquisición, devengo, uniformidad, registro, correlación de
ingresos y gastos, no compensación, importancia relativa y prudencia
valorativa.
Pero quizás la novedad que “a priori” puede resultar más notable
sea la inclusión del término ’’imagen fiel” (5), pues los nueve princi­
pios enumerados eran aplicados en la práctica, en mayor o menor
grado. Su incorporación, si bien puede parecer muy lograda, no es

(3) MARTINEZ CHURIAQUE, J.I.: Una aproximación al Anexo de las Cuentas Anuales.
Técnica Contable. Núm. 393. Septiembre, 1981 (págs. 321 y ss.), y núm. 394. Octu­
bre, 1981 (págs. 381 y ss.)
(4) CAÑIBANO CALVO, L.-. Cambios en la información financiera de la empresa espa­
ñola. Años de Contabilidad Universitaria en España, op. cit. (págs. 83-130).
(5) TUA PEREDA, J.: El principio de imagen fiel. Aspectos jurídicos y contables. Revista
Técnica del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España. Núm. 5. Madrid,
1982.
Vid también en este sentido ALVAREZ MELCON, S.: El principio contable de ima­
gen fiel. Una introducción. Incluido en “Fiscalidad y Contabilidd empresarial”.
Estudios en homenaje a C. Cubillo. Madrid, 1983 (págs. 13-22).

373
ADAPTACION DE LA NORMATIVA CONTABLE A LAS DIRECTIVAS COMUNITARIAS,
UNA APROXIMACION AL CASO ESPAÑOL

menos cierto que, dada la ambigüedad del vocablo, se tratará más de


una formulación de intenciones que de una realidad práctica inme­
diata. Además, por la adaptación que del modismo se ha hecho en el
Código de Comercio, quedará identificado casi exclusivamente como
sinónimo del grado de cumplimiento de la legislación vigente, permi­
tiéndose, eso sí, que “cuando las disposiciones legales o exigencias
jurídicas, en materia de Contabilidad, sean incompatibles, no se apli­
quen esas normas legales”. Esta opción se puede considerar como la
más interesante, aunque no podemos engañarnos, pues solamente se
contemplaría, siguiendo el dictamen de la ley, para casos excepciona­
les.
Hay otras muchas cuestiones que aborda este nuevo Plan General
de Contabilidad: se describen más ampliamente los criterios de valora­
ción, perfilándose posibles excepciones a las normas generales; se
prescinde, a la hora de clasificar los derechos de cobro o los pasivos
exigibles, del medio plazo, adscribiendo los de vencimiento inferior a
un año dentro del corto, y los de vencimiento superior, en el largo,
instando a reclasificar o separar de estas rúbricas la parte que sea exi-
gible en menos de un año; también se introduce el concepto de grupo
de sociedades y otro tipo de relaciones societarias, etc.
La impresión sobre todo el texto es claramente favorable, cifrán­
dose las posibles críticas en que, al quererse constituir como un plan
de máximos, se corre el riesgo de obviar aspectos o situaciones que
en ocasiones pueden resultar tan relevantes como las tratadas con tan­
ta minuciosidad por el propio texto.
Así, a priori, parecen merecer igual consideración los efectos no
comerciales aceptados por “empresas del grupo y asociadas” que los
de iguales características, pero aceptados por empresas sin ningún
tipo de vínculo. Sin embargo, nuestro Plan recoge para el primer caso
la posibilidad de que surjan ante una enajenación de inmovilizado,
mientras que en el segundo, sin saber por qué, no lo contempla.

37‘í
BEGOÑA BUSTO MARROQUIN
JOSE M. SASTRE CENTENO

También sorprende que el P.G.C. dedique especial atención a las


operaciones en común, estableciendo incluso un listado de cuentas
para tales supuestos, aun cuando se trata de una práctica no demasia­
do habitual, no prestando por el contrario este mismo interés ante
otras situaciones también atípicas, como la suspensión de pagos, quie­
bra, fusión, disolución o liquidación, etc.
Podríamos reseñar igualmente cómo, si bien el plan se cuestiona
la valoración de una posible adquisición a título gratuito, optando
finalmente por su incorporación al “valor venal”, no se plantea una
contrapartida para dicho activo, debiendo haber recogido de un modo
expreso, dentro del Grupo I (“Ingresos a distribuir en varios ejerci­
cios”), una rúbrica que denotara un “beneficio a realizar” o “beneficio
diferido”, toda vez que considerar dicha cuantía como un ingreso del
ejercicio supondría contravenir el principio de prudencia, pues no se
trata de un beneficio realizado, debiendo posponer su incorporación a
resultados siguiendo un criterio similar al adoptado para las “subven­
ciones de capital”.
Queremos, por último, hacer constar lo que a nuestro juicio
pudiera tacharse de discriminación por parte del Plan; nos referimos al
tratamiento que en el mismo se establece para los valores mobiliarios,
de renta fija o variable, disponiéndose en su Norma de Valoración 8a
que los “dividendos devengados o los intereses explícitos devengados
y no vencidos” queden separados del precio de adquisición, no preco­
nizando esta misma disgregación para el caso de los intereses implíci­
tos.
Sin duda existirán otros ejemplos. Basten estos cuatro como
muestra de algunas de las omisiones del Plan, omisiones por otra par­
te de escasa relevancia y perfectamente subsanables dado su carácter
flexible y abierto, atribuibles a un olvido perfectamente comprensible,
sin que por ello deba verse ningún tipo de intencionalidad por parte
de los redactores del texto.

375
ADAPTACION DE LA NORMATIVA CONTABLE A LAS DIRECTIVAS COMUNITARIAS,
UNA APROXIMACION AL CASO ESPAÑOL

b) Ley de Reforma Parcial y Adaptación de la legislación


mercantil a las Directivas Comunitarias (Ley 19/1989).
Texto Refundido de la Ley de Sociedades Anónimas
(T.R.L.S.A.)

Es claro el paralelismo casi absoluto que existe entre la redacción


del nuevo Plan y la Ley 19/89, en lo que se refiere, lógicamente, a
cuentas anuales, tanto en lo relacionado con criterios básicos de valo­
ración, como en lo que respecta a la formación que se preconiza
como modelo para los estados financieros.
La diferencia más notable entre ambos textos se refiere a las res­
tricciones establecidas para el reparto de dividendos, pues mientras la
Ley 19/89 (art. 106.a) y, claro está, el T.R.S.L.A. (art. 194), condicionan
la distribución de dividendos a la no existencia de los gastos de esta­
blecimiento, gastos de investigación y desarrollo y fondo de comercio
-salvo que éstos estén totalmente amortizados o afloren reservas libres
en cifra suficiente para poder cubrir su saldo-, el nuevo P.G.C. y la IV
Directiva, aun imponiendo el mismo tipo de limitación, no vinculan al
fondo de comercio. Sorprende pues, la actitud de los legisladores
nacionales en este sentido, sobre todo si tenemos en cuenta que en lo
referente a materia contable toda la labor realizada en la legislación
mercantil reformada ha sido volcar los articulados de las directivas
comunitarias.
Ni que decir tiene que las medidas contenidas en este artículo 194
del T.R.L.S.A. son altamente positivas para el futuro de expansión de
la sociedad; el problema se planteará para los socios y para la situa­
ción de las acciones en el mercado de capitales cuando la existencia
de esas partidas en balance suponga el bloqueo de dividendos,
debiéndose incluso renunciar a remunerar acciones sin voto, con las
consecuencias que su no retribución conlleva para la sociedad (6). Es

(6) GONZALEZ PINO, L. (Dtor.): Sociedades Anónimas y de Responsabilidad Limitada.


Análisis contable, económico y financiero. Realización MC9. Ediciones Analíticas
Europeas. Madrid, 1989 (págs. 440 y ss.).

376
BEGOÑA BUSTO MARROQUIN
JOSE M. SASTRE CENTENO

por ello por lo que, de modo muy acertado, tanto las normas comu­
nitarias como nuestra legislación contemplan, dado lo abultadas que a
veces pueden resultar las inversiones en estos activos, medidas excep­
cionales para su amortización y para computar las reservas libres, si
bien se precisará en el caso español la autorización previa del Ministe­
rio de Economía y Hacienda. Esta excepción no afectará, en ningún
caso, a los gastos de establecimiento -pues su cuantía suele ser poco
significativa comparándola con la que alcanzan los gastos de investiga­
ción y desarrollo- ni, claro está, al fondo de comercio.
Una de las novedades más sobresalientes que con respecto a la
antigua legislación se recogen, hace referencia al establecimiento de
tres cuentas anuales (7): Balance, Cuenta de Pérdidas y Ganancias y
Memoria, “documentos éstos que forman una unidad y que deben
redactarse siguiendo los principios contables contenidos en el Código
de Comercio”, contemplándose la posibilidad de elaborar las misma
de forma abreviada si se cumplen determinados requisitos.
También conviene destacar el cambio en la contabilización del
impuesto de sociedades, que deja de ser una distribución del resulta­
do para merecer la consideración de gasto. Aunque a nuestro juicio es
muy correcto este tratamiento, no podemos por menos que reconocer
las dificultades que tendrán muchas pequeñas y medianas empresas,
con escasa infraestructura administrativa, para llevarlo a la práctica,
pues no cabe duda que en el transcurso de un ejercicio económico
serán muchos los hechos que provoquen diferencias a ajustar entre la
base imponible del impuesto sobre sociedades y el beneficio contable.

(7) MARTINEZ CHURIAQUE, J.I.: Este autor, de modo muy acertado, considera que la
mejora de la información empresarial se va a producir “por el establecimiento de
la nueva estructura de la cuenta de resultados, el singular papel que va a desem­
peñar el Anexo -Memoria- y por la publicación de un documento no contable,
como es el informe de gestión”. -Información y empresa: intensificar las modifi­
caciones contables. Este trabajo está incluido en el número extraordinario editado
con motivo del XL Aniversario de la revista Técnica Contable (pág, 185).

377
ADAPTACION DE LA NORMATIVA CONTABLE A LAS DIRECTIVAS COMUNITARIAS,
UNA APROXIMACION AL CASO ESPAÑOL

Las Cuentas anuales se completan con la Memoria, siendo obliga­


toria su redacción para todas las sociedades, si bien se cifra un conte­
nido mínimo distinto para las firmas, en base a que puedan presentar
balance abreviado o no.
La nueva ley establece también otro punto novedoso, obligando a
las sociedades mercantiles que den publicidad a sus documentos con­
tables a través del Registro Mercantil, imponiendo el depósito de las
Cuentas anuales y la propuesta de distribución de beneficios, con sus
posibles modificaciones, en el plazo máximo de un mes a partir de su
aprobación; debiendo calificar el registrador correspondiente, bajo su
responsabilidad, y dentro de los quince días siguientes, que tales
documentos son los exigidos por la ley, están debidamente aprobados
por la Junta General y que aparecen las firmas preceptivas.
Con la redacción de estos requisitos parece que subyace en el
espíritu de la ley una de las máximas que han influido en toda la
reforma: el logro de una información mayor y más rigurosamente ela­
borada, para la obtención de la “imagen fiel” de la empresa, propósito
que salpica toda la legislación comunitaria en materia de sociedades y,
como lógica consecuencia, la de nuestro país.
Finalmente, se tendrá que publicar en el Boletín Oficial del Regis­
tro Mercantil una relación de las sociedades que han depositado sus
Cuentas Anuales, pudiendo solicitar cualquier persona información
sobre los documentos depositados. Esta concesión, que en principio
parece tan loable, esperemos que en la práctica no quede reducida
únicamente a la posibilidad de obtener alguna nota informativa o a la
mera exhibición del libro de depósito de cuentas que se llevará en el
Registro Mercantil.
Aunque el juicio que se ha de hacer de todo el texto legal es alta­
mente positivo, por cuanto quedan actualizados muchos de los pre­
ceptos de la legislación mercantil anterior, a todas luces insuficiente y
desfasada, no podemos por menos que mostrar nuestra extrañeza al
ver cómo en una ley se entra en desarrollos tan pormemorizados,
cuando lo lógico hubiera sido remitirse en esta materia a un plan
general de contabilidad.

378
BEGOÑA BUSTO MARROQUIN
JOSE M. SASTRE CENTENO

Sin duda, la lista de modificaciones que hemos recogido no resul­


ta exhaustiva ni completa; tampoco se ha pretendido; simplemente
hemos querido dejar constancia de algunas de las alteraciones más
importantes introducidas en el nuevo Plan General de Contabilidad y
en la legislación mercantil reformada.

ni. CONCLUSIONES

Con la reforma llevada a cabo en nuestro país se ha conseguido,


no sólo armonizar tanto el Plan de Contabilidad como la legislación
mercantil con las nuevas corrientes de armonización internacional -y
más concretamente con las del área de la C.E.E.-, sino que además se
ha logrado al fin adecuación casi absoluta entre la realidad económica
actual y los aspectos regulados.
Esperemos que en el futuro, en la medida en que se planteen
situaciones nuevas, éstas se vayan contemplando de un modo paulati­
no, sin que haya que esperar acontecimientos tan relevantes como el
que en este caso ha propiciado la actual reforma.

379
EL FEDER: ANALISIS DE ALGUNAS DEFICIENCIAS

Francisca Martínez Romero

Después de trece años de política regional comunitaria, a través


del Feder, se puede apreciar que hay luces y sombras, pero también,
no hay que llegarse a engaño, pensando que con una política regio­
nal, bien dotada presupuestariamente, correctamente concebida y per­
fectamente ejecutada van a desaparecer los desequilibrios regionales,
porque las raíces del atraso económico son de tal magnitud que habría
Feder para rato. Pero el aspecto más positivo es que por fin se ha
implantado una política regional en la CE; otra cosa es que su dota­
ción presupuestaria, su gestión y su organización sean las más adecu-
das para conseguir sus fines.
Hasta el Acta Unica, el sentido de las ayudas otorgadas por la
política regional comunitaria era de situar todas las regiones en situa­
ción de poder competir unas con otras en términos de igualdad, y el
mercado hacía el resto. Con el Acta Unica, que modifica el Tratado de
Roma, cambia radicalmente el planteamiento, al reconocer que la
implantación del Mercado Unico debe ir acompañada de medidas de
cohesión económica y social, y esto es tanto como admitir que el mer­
cado solo no es capaz de reducir los desequilibrios regionales, sino
que puede aumentarlos al ampliarse la escala en la que se mueven los
agentes y factores económicos. También, hasta hace poco, la P.R.C.
desarrollada a través del Feder había sido subsidiaria de la de los
[Link]., pero después de la modificación del Tratado de Roma el epi­

381
EL FEDER: ANALISIS DE ALGUNAS DEFICIENCIAS

centro de la política regional se ha trasladado de los [Link]. a la


Comunidad.
Por otra parte, el Feder representó en 1987 sólo el 18,3 del presu­
puesto de la C.E.
España participó de la P.C.R. desde el primer momento de la inte­
gración, sin periodo transitorio, así pudo acceder a las ayudas del
Feder desde el 1 de Enero de 1986 en las mismas condiciones que los
demás [Link]., teniendo a su disposición entre un mínimo del 17,97%
y un máximo del 23,93% de los recursos del fondo regional.
Vamos a tratar de ver la incidencia territorial que la distribución
regional de los recursos Feder ha tenido en España, al igual que el
Fondo de Compensación Interterritorial (FCI) para reducir las diferen­
cias y desequilibrios regionales españoles y mejorar la posición relati­
va respecto a la Comunitaria, tratando de ver si el reparto de estos
recursos se debe a baremos objetivos, fruto de análisis regional de la
realidad socioeconómica española, o son factores de naturaleza extra­
económica (influencias políticas) ajenas al objetivo de conseguir por el
Feder, llegando incluso a desvirtuarlo.
Las modalidades a través de las que España puede acceder desde
su incorporación en 1968 a la P.R.C. se concretan, como ya se sabe,
en: Programas Comunitarios, Programas Nacionales de Interés Comu­
nitario (PNIC), Operaciones integradas de desarrollo (OID) y Proyec­
tos, además de estudios y acciones diversas de promoción del poten­
cial de desarrollo endógeno. La participación en España de las distin­
tas acciones que pueden cofinanciarse vía Feder, aparece reflejada en
el Cuadro n2 1. Este muestra para el conjunto del periodo considerado
un predominio de los proyectos individuales, al concentrarse a través
de los mismos más del 80% de los recursos recibidos por el Feder.

382
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

CUADRO Nfi 1
PARTICIPACION EN ESPAÑA DE LAS DISTINTAS ACCIONES QUE
PUEDEN COFINANCIARSE VIA PEDER ENTRE 1986-1988
( En millones de pesetas)

1986 (%) 1987 (%) 1988 (%)

Proyectos 85.268 100,0 88.262 95,9 92.849 82,1


P.C. — 0,0 3.172 3,4 13.576 12,0
P.N.I.C. — 0,0 601 0,7 6.617 5,9

TOTAL 85.268 100,0 92.035 100,0 113.042 100,0

Fuente: Ministerio de Hacienda y elaboración propia.

Vamos a analizar a continuación si la distribución de los recursos


del Feder en España ha tenido una relación inversa a las desigualda­
des regionales, es decir, si con sus recursos se financian inversiones en
infraestructura o capital social fijo necesario para que las regiones
menos desarrolladas mejoren sus ingresos o empleo.
Dividiendo las regiones en dos grupos tendremos:
ler. Grupo. [Link]. con graves problemas de desarrollo.
2S. Grupo. [Link]. que presentan en ciertas áreas de su territorio
características de las regiones en declive. Cuadro ns 2.

383
EL FEDER: ANALISIS DE ALGUNAS DEFICIENCIAS

CUADRO N2 2

APORTACIONES DEL FEDER POR COMUNIDADES AUTONOMAS


1986/88
(En millones de pesetas)

Total (%) Ptas/Hab Indice


(E-10)

EXTREMADURA 18.669,5 6,4 17.128,0 220,8


ANDALUCIA 92.349,3 31,8 13.600,8 175,3
CASTILLA-LA MANCHA 42.476,1 14,6 25.283,4 325,9
GALICIA 20.415,9 7,0 7.188,7 92,7
CASTILLA-LEON 42.797,4 14,8 16.588,1 213,8
MURCIA 9.983,3 3,4 9.884,5 127,4
CANARIAS 9.944.4 3,4 6.674,9 87,5
ASTURIAS 17.043,9 5,9 15.354,9 197,9
C. VALENCIANA 11.303,3 3,9 3.030,4 39,1

CANTABRIA 4.902,0 1,7 9.426,9 121,5


ARAGON 6.061,3 2,1 5.136,7 66,2
MADRID 3.906,7 1,3 817,3 10,5
CATALUÑA 5.627,5 1,9 941,1 12,1
NAVARRA 528,4 0,2 1.016,2 13,1
PAIS VASCO 3.959,2 1,4 1.850,1 23,8
MULTIRREGIONALES . 156,0 0,1 —

TOTAL 290.124,2 100,0 7.757,3 100,0

Las autonomías del primer grupo reciben el 90% de los recursos


que el Feder canalizó hacia España, y cabe preguntarse hasta qué
punto la confluencia global no esconde tratamientos diferenciados a
nivel individual, difícilmente justificables desde el punto de vista del
objetivo que se pretende conseguir, es decir, disminuir las diferencias
regionales.
Si tomamos como índice 100, las medias de las Ptas./Hab. recibidas
en España, vemos que tres comunidades que presentan graves proble­
mas ([Link], Canarias y Galicia) tienen un índice a la media,

384
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

contrastando el índice alcanzado por Cantabria, a pesar de ser una


región con rasgos socioeconómicos más próximos a regiones en decli­
ve que a regiones económicamente subdesarrolladas.
Lo factores explicativos al anterior comportamiento se pueden
clasificar en tres grupos:
ls-Factores temporales. En el momento de la incorporación de
España a la C.E. podían recibir ayudas del Feder Andalucía,
Canarias, [Link]ón, C. La Mancha, Extremadura y Galicia. La C.
Valenciana se incorpora después, y puede explicar su baja par­
ticipación en el Feder por su tardía incorporación, pero Cana­
rias y Galicia formaban parte desde el principio.
2a-Factores económicos. Una segunda respuesta que se podía dar
es que los factores socioeconómicos mostraron menos proble­
mas en estas tres [Link]. en relación con las restantes, salvo en
el caso valenciano, que presenta unas cifras en torno a los
valores medios nacionales. Sin embargo, los casos gallego y
Canario, con importantes peculiaridades, presentan circunstan­
cias análogas a las restantes regiones de su grupo (baja pro­
ductividad, paro, etc.), aunque el paro en el caso gallego apa­
rece encubierto por el subempleo agrario. Estas circunstancias
hacen difícil la justificación por la vía económica de la baja
participación de estas dos [Link]. en el Feder Ptas/Hab. Cua­
dro n° 3.
CUADRO Ns 3
PRINCIPALES INDICADORES SOCIOECONOMICOS
Superficie Población Pobl. en Paro Produc. VAB/HAB
agricult. 1984-86
ANDALUCIA 17,3 17,6 18,9 28,9 95,5 77,3
ASTURIAS 2,1 2,9 19,8 19,5 89,6 101,4
CANARIAS 1,4 3,8 10,3 22,4 100,4 90,6
CAST.-LEON 18,7 6,7 24,2 17,6 92,4 96,1
CAST. LA MANCHA 15,7 4,4 22,9 15,3 86,3 83,4
C. VALENCIANA 1,6 9,7 11,1 17,2 101,3 101,4
EXTREMADURA 8,2 2,8 28,4 26,4 80,2 66,4
GALICIA 5,8 7,4 39,2 12,3 67,9 86,9
MURCIA 2,2 2,6 16,3 17,3 96,1 92,2
Fuente: Elaboración propia.

385
EL FEDER: ANALISIS DE ALGUNAS DEFICIENCIAS

'5--Factores institucionales. Se trata de ver el papel desempeñado


por la Administración Central y la Autonómica como institucio­
nes que pueden, dentro de los límites competenciales, incidir en
el destino de las distintas líneas de acción que se pueden cofi­
nanciar con cargo al Feder, y dado que la capacidad se reduce a
la elaboración de proyectos hasta un porcentaje equivalente a
un 30% de su F.C.I., el elemento distorsionador que pueden
introducir las [Link]. se reduce a que no las presenten en núme­
ro y calidad suficiente como para alcanzar el montante que le
correspondería por su participación en el FCI, con la consiguien­
te merma de ingresos. La Administración Central estableció, para
el periodo 1987-88, dos programas nacionales de interés comu­
nitario (PNIC) y un gran número de proyectos. Por lo que se
refiere a los PNIC, sólo dos entraron en vigor en el periodo
(1987-88); el de autovías (Andalucía, Aragón, etc.) y el de Astu­
rias. Sin embargo, unidos a la no presentación y elaboración a la
Comisión por la Administración Central de algún PNIC que
hubiera beneficiado alguna parte del territorio gallego o valen­
ciano, mientras que algunas regiones con menores problemas de
desarrollo, como Cantabria o el País Vasco, tienen presentados
sendos PNIC; esto demuestra la no elaboración en base a crite­
rios estrictos de necesidad de estos programas, ya que la distri­
bución realizada por la Administración se llevó a cabo, sin el
rigor que debe presidir toda adjudicación de Fondos Públicos.

A partir de la entrada en vigor del Feder en 1989, la distribución


institucional de sus recursos en España se hace según los acuerdos a
que se llegue en la elaboración de los distintos marcos de apoyo
comunitario (MAC). La reforma supuso la desvinculación que hasta el
momento había existido entre Feder y FCI, por la cual las [Link].
podían acceder hasta al 30% de su FCI. Así, en las regiones n2 1, para
el periodo 1989-93 se acordó la distribución institucional, por la que la
Administración Central distribuiría el 59,2% de los recursos españoles

386
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

del Feder en este periodo, las [Link]. el 33,8%, quedando el 7% res­


tante a repartir por las Corporaciones Locales. La distribución del
33,8% de los recursos correspondientes a las [Link]. entre las mismas
se hizo según una propuesta de la Comisión, sin que ésta se adaptase
a una fórmula estadística estricta (Cuadro nfi 4). Se agrupan en este
objetivo aquellas [Link]. que posean una renta inferior al 75% de la
media comunitaria y que, en el caso español, son las que figuran en el
Cuadro n2 4.
Los datos del año 1989 siguen mostrando la continua discrimina­
ción de Galicia, al poseer junto con la C. Valenciana y Extremadura un
índice por debajo de la media estatal, a pesar de estar enmarcadas
entre las regiones que forman el objetivo na 1 (Cuadro n2 5).
Tomándose la renta como indicador, en nuestra opinión no es
representativa del nivel de desarrollo de las distintas [Link].; había
que hacer una valoración más objetiva de la posible incidencia del
Feder en la reducción del subdesarrollo.
CUADRO N2 4
DISTRIBUCION DE LOS RECURSOS DEL FEDER COMPETENCIA
DE LAS COMUNIDADES AUTONOMAS DEL OBJETIVO NUMERO 1.
1989/93
Millones (%)
EXTREMADURA 21.788 8,0
ANDALUCIA 84.700 31,1
CASTILLA LA MANCHA 23.967 8,8
GALICIA 41.125 15,1
CASTILLA-LEON 30.503 11,2
MURCIA 9.260 3,4
CANARIAS 23.694 8,7
ASTURIAS 11.439 4,2
C. VALENCIANA 23.150 8,5
CEUTA Y MELILLA 2.722 1,0
TOTAL: 272.350 100,0
Fuente: Ministerio de Economía y Hacienda.

387
EL FEDER: ANALISIS DE ALGUNAS DEFICIENCIAS

CUADRO Na 5

IMPORTES COMPROMETIDOS POR EL FEDER A FAVOR DE ESPAÑA


EN 1989 DISTRIBUIDOS POR C. AUTONOMAS
(En millones de pesetas)

Proyectos P. COM. P.N.I.C. Total Ptas/Hab. Indice


E=100

EXTREMADURA 3.999 798 0 4.797 4.361 97,2


ANDALUCIA 36.341 4.347 7.389 48.077 7.070 157,5
CASTILLA LA MANCHA 9.707 1.208 7.623 18.537 7.130 158,9
GALICIA 8.751 1.549 0 10.300 3.679 82,0
CASTILLA-LEON 8.996 1.331 4.422 14.749 8.676 193,3
MURCIA 5.458 510 0 5.968 5.968 133,0
CANARIAS 6.850 1.314 0 8.164 5.443 121,3
ASTURIAS 13.507 1.021 6.346 20.873 18.975 422,8
C. VALENCIANA 3.702 671 0 4.373 1.182 26,3

CANTABRIA 2.613 334 0 2.947 5.894 131,3


ARAGON 1.406 326 8.211 9.943 8.286 184,6
MADRID 49 253 1.154 1.456 303 6,8
CATALUÑA 11.163 349 0 11.513 1.919 42,8
NAVARRA 295 179 0 474 949 21,1
PAIS VASCO 48 1.524 0 1.572 749 16,7
MULTIRREGION 4 0 4.092 4.096 — —

TOTAL 112.888 15.714 39-237 167.838 4.488 100,0

Fuente: Ministerio de Economía.

Lo que se ha pretendido demostrar es que, con la distribución de


los recursos de este fondo, sin el establecimiento de un mínimo análi­
sis de la realidad, no se van a reducir los problemas de las regiones
menos desarrolladas, incluso muchas de éstas puede que se vean dis­
criminadas, sin que existan razones económicas que lo justifiquen; son
quizás las influencias políticas las que pueden tener un mayor peso a
la hora de distribuir territorialmente los programas y proyectos que,
competencia de la Administración Central puedan beneficiarse de la
cofinanciación del Feder, teniendo que haber una programación plu-

388
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

rianual que racionalice las inversiones, basadas en criterios similares


del Feder y del F.C.I., pero sin olvidar que las desigualdades en Espa­
ña son lo suficientemente profundas como para que puedan ser elimi­
nadas de una forma rápida. Por otro lado, el mejor conocimiento que
las [Link]. tienen de sus deficiencias, así como de sus propios poten­
ciales y capacidades económicas de crecimiento, nos permite abogar
porque sean ellas las que decidan qué sectores o áreas deben recibir
los recursos Feder y del F.C.I.
Pero además, el análisis de la intensidad de los problemas nacio­
nales tiene más en cuenta los desequilibrios territoriales dentro de
cada Estado que los existentes a escala del conjunto de la C.E., desde
el punto de vista para la aplicación de la PRC. Y para la selección de
regiones españolas, a efectos de la concesión de subvenciones del
Feder, es muy importante y relevante saber qué [Link]. tienen en
cuenta una renta por habitante inferior a la media nacional. En cam­
bio, con un enfoque global que considera todo el espacio europeo, lo
significativo sería que absolutamente todas las Comunidades Autonó­
micas se sitúan por debajo de la media de la C.E., hasta tal punto que
la región española con más alta renta por habitante se queda en el
nivel del 70% de la media comunitaria.
Como consecuencia, a lo más que se puede aspirar es a suavizar
los desequilibrios regionales de cada Estado, porque es de temer que
se agudicen las desigualdades entre el centro y la periferia europea. La
P.R.C. adolece también de que ha sido designada por países desarro­
llados, y de las nueve categorías enumeradas en el Feder y excluidas
de ayudas, más de la mitad son infraestructuras sociales (centros de
enseñanza, hospitales, etc.). Así la explicación más plausible es que se
trata de unas necesidades cubiertas en un nivel muy aceptable en los
países de la C.E.; esto es un error conceptual que había que subsanar.
También la C.E. presta más atención a las regiones industriales en
“declive” que a las atrasadas aún, y esto traerá más desequilibrio. Ade­
más existen zonas atrasadas aun en los países más desarrollados. Tam­
bién se vuelca el Feder en los países más atrasados (Grecia y Portu­

389
EL FEDER: ANALISIS DE ALGUNAS DEFICIENCIAS

gal), pero España, con su nivel de desarrollo intermedio (tirando a


bajo en el contexto comunitario), no se centran las ayudas en ella
como en los dos países citados.
Por otra parte, el Reino Unido tiene un PIB per cápita de 110
sobre la media europea, que es de 100, mientras que el PIB per cápita
de España se queda en el índice 60; sin embargo, al Reino Unido se le
garantiza una participación en el Feder del 14,5% de la dotación del
fondo, y a España del 17,79%. Los 3,47 puntos de diferencia entre la
porción del Feder que vendrá a España y la que irá al Reino Unido,
no guarda relación con la brecha que separa los niveles de desarrollo
de ambos países.
Así se da la paradoja que España es el país comunitario que cuan­
titativamente más recibe, pero el análisis comparativo pone en eviden­
cia la justicia distributiva. En porcentaje del PIB, nuestro país recibe
tres veces menos que Irlanda y Grecia y cuatro veces menos que Por­
tugal, y si se toman en cuenta sólo las regiones más desfavorecidas,
que son las que se benefician privilegiadamente de estos fondos, las
nuevas [Link]. españolas incluidas en esta categoría sólo reciben la
mitad que las griegas, portuguesas e irlandesas. Este desfase es brutal­
mente superior a las diferencias de renta. En 1989, España logró la
duplicación de los fondos estructurales, pero la realidad demuestra
que la base de partida era demasiado pequeña.

BIBLIOGRAFIA

DEL CASTILLO, J. (1989): “La reforma de los fondos estructurales”, en


Situación n2 3.
GONZALEZ CASIMIRO, P.: “Instituciones financieras comunitarias y
sus repercusiones en las Comunidades Autonómicas Españolas”,
en Estudios Regionales na 21.
LAZARO ARAUJO, L. (1988 a): “El Feder y la Política Regional en
España”, en Economistas na 35.
LAZARO ARAUJO, L. (1988 b): “Los programas de desarrollo regional

390
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

y la experiencia española de planificación regional”, en Estudios


Regionales nB 21.
MINISTERIO DE ECONOMIA Y HACIENDA (1990). Política Regional
1990.
REGLAMENTO C.E.E. na 1784/84 de 19 de junio de 1984.
REGLAMENTO C.E.E. ns 2052/88 de 24 de junio de 1988.
REGLAMENTO C.E.E. nB 4054/88 de 19 de diciembre de 1988.
ZARAGOZA RAMEAN, J. (1989): “Los desequilibrios regionales en
España”. Economía Industrial, n2 269

391
LA CALIDAD COMO FACTOR
DE COMPETITIVIDAD ANTE EL RETO EUROPEO
Antonio Martín Prius
Tomás Valiente Aparicio
Profesores del Dpto. de Economía de la Empresa
Universidad de Cádiz

INTRODUCCION

Con la liberación de las barreras aduaneras, a partir del 1 de ene­


ro del 92, en el Mercado Europeo, multitud de empresas tendrán que
adecuar su gestión empresarial para poder ser competitivas, teniendo
que introducir nuevas estrategias empresariales, las cuales han de ser
capaces de competir con los productos provenientes de empresas
europeas.
Creemos que una de las estrategias a implantar por numerosas
empresas, y más concretamente empresas españolas, será la necesidad
de producir u ofrecer bienes y/o servicios con un elevado grado de
calidad. La calidad, por tanto, se convierte en el gran reto de las
empresas españolas de cara al mercado único Europeo.
Nuestras pretensiones con esta comunicación se centran en llamar
la atención al empresariado andaluz, y más concretamente gaditano,
acerca de una cuestión que sin lugar a duda se convertirá en el talón
de Aquiles de muchos pequeños y medianos empresarios. El tópico de
que “España es diferente”, también se puede aplicar en cuestiones
relacionadas con la programación y planificación de las distintas tareas

393
LA CALIDAD COMO FACTOR DE COMPETITIVIDAD ANTE EL RETO EUROPEO

tendentes a la realización de bienes y/o servicios, de manera que la


improvisación y la genialidad han sido las características más domi­
nantes en el modo de hacer de los españoles (entre los cuales nos
incluimos, evidentemente, más por improvisación que por genialidad).
Por último, consideramos que la competitividad de estas empre­
sas españolas en el mercado Europeo, ha de pasar con anterioridad
por una concienciación por parte de los gerentes sobre la calidad de
los productos y/o servicios que se van a ofrecer, de manera que han
de esforzarse por implantar nuevas estrategias y técnicas que tiendan
hacia la calidad total.

CONCEPTOS ERRONEOS

El término calidad a lo largo de la historia ha tenido distintas


acepciones, llegándose a considerar hasta hace muy poco tiempo
como un lujo, un atributo especial del producto, hasta considerarse en
la actualidad como un tema estratégico de empresa, que no sólo va a
afectar a la terminación del producto, sino que se entiende como un
concepto más amplio que afectará a la organización, gestión, etc., de
la empresa.
Vulgarmente, la calidad puede poseer un significativo de esquisi-
tez, grandeza, etc, pero el concepto es mucho más amplio. ¿Qué signi­
fica calidad? Para contestarlo y comprender mejor su significado
vamos a partir de concepciones erróneas de dicho término, y que nos
ayudarán para aclarar la idea sobre este concepto:
• El primer concepto erróneo, ya esbozado con anterioridad, es
considerar la calidad como un lujo, apariencia, algo distintivo
de unos pocos productos o servicios. Evidentemente, la calidad
no es ni una apariencia ni un lujo, sino que con esta afirmación
se intenta recoger de forma subjetiva el valor que le damos a
los distintos bienes y/o servicios, y es por lo que aparecen
expresiones tales como: “es un producto de excelente calidad”;
“la calidad del servicio es pésima...”

394
ANTONIO MARTIN PRIUS
TOMAS VALIENTE APARICIO

• Considerar que la calidad no se puede medir. Evidentemente, la


calidad sí es medible desde el momento que la empresa deter­
mine cuál es el coste de realizar sus tareas de forma incorrecta
y establezca el coste de las desviaciones. Evidentemente el cos­
te de la calidad es medible, ya que éste se podría determinar
por el coste para la empresa del conjunto de actividades nece­
sarias para conseguir que los productos y/o servicios se ade­
cúen al uso de los clientes. El coste de la calidad se podría des­
componer en la suma del coste de prevención (inversiones ten­
dentes a conseguir el mínimo de defectos internos, así como el
coste de la medición y de detección de defectos) más el coste
de evaluación (los necesarios para que se pueda determinar si
los productos y/o servicios se ajustan a las normas de calidad).
• Alegar que económicamente no sería rentable para las empre­
sas introducir mejoras que ocasionen incrementos de calidad
en sus bienes y/o servicios.
• Achacar que el problema de la falta de calidad de los productos
y/o servicios se centran en los propios trabajadores, siendo aje­
no a los directivos de las empresas.

DEFINICION DE CALIDAD

De la calidad, así como de la mayoría de los términos utilizados


en economía, van a existir distintas definiciones. Vamos a destacar las
que a nuestra consideración creemos que pueden proporcionarnos
una base de partida para obtener una mayor comprensión del objetivo
que pretendemos alcanzar con esta comunicación.
• Calidad es el conjunto de las propiedades y características de
un producto, proceso o servicio, que le confiere su aptitud para
satisfacer necesidades establecidas e implícitas. (Glosario Termi­
nológico sobre calidad industrial editado por el MINER).
• Calidad significa grado o medida en que un producto o servicio
sirve para aquello para lo que se pretendía que sirviera, según

395
LA CALIDAD COMO FACTOR DE COMPETITIVIDAD ANTE EL RETO EUROPEO

cuatro parámetros: categoría, conformidad con los objetivos de


diseño, disponibilidad y servicios al cliente (Harry Karzan, Jr.).
• La calidad de un producto o un servicio es su aptitud para satis­
facer de forma duradera las funciones esperadas por el usuario.
(Tassunari, R.).
• Sistema eficaz para integrar los esfuerzos de mejora de calidad
de los distintos grupos de la organización para proporcionar
productos y servicios a niveles que permitan la satisfacción del
cliente. (A.V. Feigenbaum).

De la mayoría de las definiciones podemos destacar, como idea


generalmente aceptada por los distintos autores, que mediante la cali­
dad se deben satisfacer las necesidades de los clientes. Esta idea de
satisfacción de las necesidades puede dar lugar a confusiones, siendo
necesario precisarla:
En primer lugar, hay que descubrir cuáles son esas necesidades,
ya que nos podemos encontrar que dos consumidores adquieren un
mismo producto para satisfacer necesidades diferentes. Creemos que
el término o la idea de J.M. JURAN referente al cumplimiento de obje­
tivos, nos proporciona una definición más clara acerca del concepto
de calidad, aunque, si bien este concepto no es muy aplicable en la
práctica, puesto que no nos permite decidir sobre la idoneidad o satis­
facción del cumplimiento de objetivos, motivado en parte por la subje­
tividad de la/s persona/s encargada/s de verificar si los productos y/o
servicios cumplen con el nivel de calidad estimado por la empresa, y
de otra parte, ¿qué métodos se utilizan para decidir sobre la idoneidad
de dicho cumplimiento?
Lo anteriormente expuesto nos conduce a la idea de la conformi­
dad a la especificación. En algún momento del tiempo, algún elemen­
to de la organización redactará una especificación de las funciones,
para lo cual se basará en valoraciones razonadas sobre dichas funcio­
nes, a través de las cuales se consigue garantizar el cumplimiento de
los objetivos. Evidentemente, cuando hayamos logrado determinar las

396
ANTONIO MARTIN PRIUS
TOMAS VALIENTE APARICIO

especificaciones, la calidad se convertirá en garantizar la igualdad


entre lo logrado y lo especificado.
Por último, señalar que la fiabilidad y la satisfacción del cliente
son otros métodos para medir la idoneidad de la calidad.
Hasta ahora, hemos hablado solamente de la satisfacción de la
necesidad de los clientes, entendidos éstos como clientes externos a la
empresa, pero podemos determinar otro grupo de clientes, atendiendo
a la definición de Feingenbaum, al cual denominaremos clientes inter­
nos, y que estará formado por los distintos grupos que conforman la
empresa y las cuales también han de satisfacer sus necesidades. Estas
necesidades van a diferir para cada uno de los distintos grupos, pero
tanto unos grupos como otros tendrán que tenerlas en cuenta a la
hora de realizar sus tareas.
De lo anteriormente dicho podemos destacar varias ideas:
• Se habla de integración, de manera que los distintos intereses
existentes en la organización se aúnan en torno a la calidad.
• Esfuerzo de mejora, se contempla la calidad como algo dinámi­
co.
• La consideración de distintos grupos dentro de la organización.
• Satisfacción del cliente, que vendrá determinada de haber
seguido los pasos anteriores.

No obstante, el objetivo que debe seguir cualquier estrategia de


calidad se podría resumir o concretar en dos subobjetivos concretos:
• Hacer las cosas bien en cualquier momento o situación, y ade­
más a la primera. Afirmación que se puede tachar de simple,
pero que en la mayoría de las empresas, debido a los proble­
mas del día a día no se sigue, convirtiéndose a veces el queha­
cer de una empresa en un “parcheo” continuo de los proble­
mas, preocupándonos más el corto plazo que el crear una
mentalidad o filosofía tendente a alcanzar la calidad total.
• Trabajar de manera que podamos mejorarnos continuamente.
De todos es sabido que la perfección total no es alcanzable, lo

397
LA CALIDAD COMO FACTOR DE COMPETITIVIDAD ANTE EL RETO EUROPEO

que hace que muchas veces nos conformemos con alcanzar


unas cotas determinadas, las cuales acaban convirtiéndose en
nuestros objetivos, llevándonos a una mentalidad conformista
que no sólo va a afectar al término de la calidad, sino que tam­
bién afectará a aspectos tan importantes como innovación
empresarial, crecimiento, etc. Ni que decir tiene que cuanto
mayor sea la capacidad de mejora permanente por parte de las
empresas, más competitivas podrán ser éstas en el mercado.

Evidentemente, el no cumplimiento de estos subobjetivos reper­


cutirá en un aumento de los costes en la empresa, motivado por la
suma total de costes evitables, si consiguiéramos hacer desaparecer
todos los defectos, defectos que no sólo van a ser considerados de los
provenientes del ciclo de producción, sino de la pérdida que supone
para la empresa una vez que el producto está en manos del consumi­
dor. En definitiva, la empresa ha de intentar que su producción de
bienes y/o servicios se realice con el menor número de mermas y des­
perfectos posibles, e intentando, como cumplimiento máximo del
objetivo, que estas mermas y desperfectos sean nulos.
Cabría preguntarse si las empresas actuales están orientadas hacia
el cumplimiento de estos subobjetivos. Podríamos responder, contras­
tando la realidad, que muchas de ellas no se encuentran en esta vía,
ya que numerosas empresas realizan su producción de acuerdo con
un programa de objetivos determinados, los cuales difieren de los
anteriormente expuestos, que le permiten obtener los productos y/o
servicios a un coste lo más reducido posible.

UN CASO CONCRETO: EL EJEMPLO JAPONES

La mayoría de los autores consultados en esta materia llegan a la


conclusión de que la calidad no genera coste, convirtiéndose en una
fuente de beneficio para las empresa.
Donde mejor han entendido este concepto no cabe duda que ha

398
ANTONIO MARTIN PRIUS
TOMAS VALIENTE APARICIO

sido en Japón; la siguiente reacción en cadena que se expresa a conti­


nuación quedó grabada como un estilo de vida.

Decrecen los costes porque


hay menos reprocesos, menos
Mejora la equivocaciones, menos retrasos; Mejora la
calidad se utiliza mejor el tiempo-máquina productividad
y los materiales.

Se conquista el mercado H Se permanece H Hay más y más


con la mejor calidad y I en el negocio trabajo
el precio más bajo

Fuente: Deming, W.E.: Calidad, Productividad y Competitividad. 1989

“En Japón, el operario, como en cualquier otra parte del mundo,


siempre tuvo conocimiento de esta reacción en cadena; y también que
los defectos y fallos que llegan a la mano del cliente hacen perder el
mercado y le cuesta a él su puesto de trabajo” (Deming, E.W.)
Creemos que este ejemplo es lo suficientemente ilustrativo para
hacernos comprender por sí solo la importancia que puede llegar a
alcanzar el concepto de calidad como estilo de gestión, organización,
producción, etc., lo que acaba convirtiéndose en una filosofía de vida
empresarial, buscándose no sólo la rentabilidad o crecimiento de la
empresa, sino que se hace partícipe a toda la sociedad.
BIBLIOGRAFIA

CARVAJAL RAGGIO, R., y ESCRIBANO RIPOLL, A.: “La calidad total


como estrategia empresarial”. Publicación de la Dirección Gene­
ral de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía; 1991.
CULLEN, J., y HOLLIGUM, J. “La implantación de la Calidad total”. IFS
(Publications) Ltd.; 1987.

399
LA CALIDAD COMO FACTOR DE COMPETITIVIDAD ANTE EL RETO EUROPEO

EDWARS DEMING, W. “Calidad, Productividad y Competitividad. La


salida de la crisis”. Díaz de Santos, S.A.; 1989-
TASSIANI, R.: “El control de la relación Calidad/Precio”. Deusto, 1987

400
BREVES APUNTES SOBRE EL MARKETING GLOBAL

Prof. Campos López, José Carlos


Prof. García Zulueta, Francisco Manuel

INTRODUCCION

El 25 de marzo de 1957 se firma en Roma el Acta de Constitución


del Mercado Común Europeo. El objetivo primordial de este tratado es
conseguir, tal como pone de manifiesto su artículo segundo, el esta­
blecimiento de un Mercado Común y la progresiva aproximación de
las políticas económicas de los Estados miembros. Posteriormente es
el Acta Unica Europea, que entra en vigor el 1 de julio de 1987, la que
refrenda ese objetivo, proporcionando a la Comunidad los medios ins­
titucionales para el establecimiento del “gran mercado de 1993”.
Hoy en día, Europa constituye una potencia económica de primer
orden en el ámbito mundial, con una participación consolidada del
23% en el comercio internacional, en comparación con el 18% de Esta­
dos Unidos y el 11% de Japón. Europa posee, además, la reserva de
divisas más elevada y la población más extensa de cualquier área eco­
nómica industrializada (325 millones de habitantes, es decir, el 6,8%
de la población mundial). Corresponde a la Comunidad casi tanto por­
centaje del producto mundial bruto, aproximadamente el 20%, como
E.E.U.U., que tiene el 20,7%, y le falta poco para duplicar el japonés,
que es del 11%.
Sin embargo, este enorme potencial de mercado no se ha podido

401
BREVES APUNTES SOBRE EL MARKETING GLOBAL

desarrollar plenamente debido a la existencia de numerosas barreras y


obstáculos proteccionistas, que reducen la eficacia competitiva de las
empresas europeas en el contexto internacional. Paolo Cecchini
(1988), en su libro “El Desafío Europeo: 1992”, basado en el informe
“El coste de la no Europa” encargado por la CEE, recoge algunos de
los beneficios esperados del Mercado Unico expresados como porcen­
taje del PNB:

Beneficios esperados del mercado único como


porcentaje de PNB

Cálculo bajo Cálculo alto Promedio

Supresión de barreras
al comercio y la 2,2% 2,7% 2,4%
producción

Economía de escala
y competencia 2,1% 3,7% 2,9%
creciente

BENEFICIOS TOTALES 4,3% 5,4% 5,3%

Fuente: Paolo Cechini, 1988.

Ante la nueva situación que se plantea en 1993 las empresas pue­


den, en términos generales, verse expuestas a una apertura de los
mercados. Esta implica nuevas oportunidades, pero asimismo también
implica nuevas amenazas; se trata de un reto que no puede ignorarse.
Para hacer frente a este reto, será precisa la adopción de una orienta­
ción económica y empresarial más global.
El presente trabajo pretende ser una aproximación al concepto de
marketing global, entendido éste como el fenómeno que resulta cuan­

402
JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
FRANCISCO MANUEL GARCIA ZULUETA

do una compañía combina sus actividades de marketing domésticas y


extranjeras para contribuir conjunta y sinérgicamente a los objetivos
generales de la empresa.

ORIENTACIONES DE LAS EMPRESAS EN EUROPA

En este nuevo escenario económico, se debe producir en Europa,


y por ende en España, una ruptura total en cuanto al concepto y a la
integración tradicional del marketing en el management empresarial,
debida a esa apertura de los mercados con todo lo que ello implica:
necesidad de incorporar en el entorno empresarial a nuevos competi­
dores, a otros tipos de consumidores, a otras circunstancias,...
La integración europea ofrece a las empresas un nuevo tipo de
orientación (global) que añadir al abanico de posibles orientaciones o
filosofías de mercado ya existentes. Este abanico, a su vez, origina la
configuración de una tipología de empresas; tipología que aparece
reflejada a continuación:
1) Empresa doméstica.
2) Empresa internacional.
3) Empresa multinacional.
4) Empresa global.

EMPRESA DOMESTICA

La empresa se centra exclusivamente en su mercado doméstico o


nacional, con horizontes, estrategias y políticas domésticas.

EMPRESA INTERNACIONAL CON FILOSOFIA DE EXTENSION


DE MERCADOS

Por lo general, es ésta la primera orientación por la que optan las


empresas cuando comienzan a emprender actividades en el extranjero.
Estas empresas persiguen, bien un incremento de ventas con un míni­

403
BREVES APUNTES SOBRE EL MARKETING GLOBAL

mo esfuerzo comercial, o bien, tratar de conseguir una extensión del


ciclo de vida de sus productos.
Domina el criterio de autorreferencia, es decir, se buscan similitu­
des de los mercados extranjeros con el mercado doméstico. Se asume
la máxima siguiente: ante un problema en un mercado exterior, éste
se puede resolver del mismo modo en que se haría en el mercado
doméstico. Las empresas se caracterizan, por tanto, por una acusada
orientación comercial etnocéntrica, dado que considera como eje prin­
cipal de su actividad el mercado nacional. Así los nuevos productos se
desarrollan para satisfacer en primera instancia las necesidades del
propio país (extensión de mercados).

EMPRESA MULTINACIONAL CON FILOSOFIA MULTIDOMESTICA

En este tercer tipo se estudian las diferencias de los mercados


extranjeros y se considera cada país como único. Por este motivo el
objetivo se dirige a la adaptación a esas realidades locales (orientación
policéntrica). El desarrollo de nuevos productos se realiza atendiendo
a las necesidades particulares de cada país.

EMPRESA GLOBAL

Los recursos y objetivos de la organización se enfocan a las opor­


tunidades de un mercado global.,Este mercado es considerado como
un todo, como un conglomerado caracterizado por una evidente com­
plejidad. La orientación es por ello de carácter geocéntrica o eurocén-
trica, en el caso que nos ocupa. Siguiendo con el ejemplo de la apari­
ción de nuevos productos, éstos pretenden cubrir indistintamente mer­
cados nacionales y extranjeros, pero siempre basándose en el criterio
de oportunidades de mercado.

Evolución del concepto de marketing global

El desarrollo de una empresa que adopta una orientación global

404
JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
FRANCISCO MANUEL GARCIA ZULUETA

sigue generalmente un proceso evolutivo secuencial, que aparece


reflejado a continuación:
1. Empresas nacionales que se dedican exclusivamente a sus pro­
pios mercados.
2. Empresas nacionales que actúan a través de empresas especia­
lizadas en actividades de exportación e importación (comercio
exterior indirecto).
3. Empresas nacionales con filiales de ventas propias en el extran­
jero o con representaciones en el extranjero (comercio exterior
directo).
4. Empresas nacionales con filiales y participaciones en el extran­
jero, al objeto de asegurar el aprovisionamiento de factores de
producción y para penetrar en los mercados de ventas.
5. Empresas internacionales en las que la cuota de exportación
junto con las ventas de las filiales en el extranjero es mayor
que los volúmenes de ventas en el propio país.
6. Empresas multinacionales o transnacionales, que actúan en
mercados individuales seleccionados por sus amplias perspecti­
vas de éxito.
7. Y empresas globales orientadas a las oportunidades de un mer­
cado global.

No obstante, no todas las compañías completan este proceso, ni


es tampoco éste un proceso rígido. Algunas firmas no avanzan más
allá de una extensión de mercados o de una orientación multidomésti-
ca. Otras hacen uso al mismo tiempo de todas las orientaciones posi­
bles en los mercados extranjeros, seleccionando cada una en función
de las circunstancias particulares-. De hecho, a veces la compañía pue­
de estar bastante satisfecha con los beneficios que obtenga con una
orientación de extensión o multidoméstica.

Concepto de Marketing global

La diferencia entre una orientación doméstica, de extensión de

405
BREVES APUNTES SOBRE EL MARKETING GLOBAL

mercados, multidoméstica y global es interna a la compañía, y es el


resultado de cómo una organización contempla sus oportunidades de
mercados extranjeros. Una empresa global, no sólo no hace distinción
entre oportunidades de mercados domésticos u oportunidades de mer­
cados extranjeros, sino que además busca efectos sinérgicos entre
dichas oportunidades. Se trataría pues de conseguir una coordinación
lógica de las distintas oportunidades, es decir, que todas ellas se diri­
jan al mismo objetivo general. Esto se lleva a cabo para conseguir los
efectos de potencialización y compensación, efectos típicos de toda
política de marketing.
Toda empresa global se encuentra a diario con una continua dis­
yuntiva a la hora de entrar y actuar en un mercado: hacerlo en forma
estandarizada o en forma diferenciada. En un principio, es habitual
que se haga uso de la opción estandarizada, elección que viene moti­
vada por dos razones:
-Los elevados costes que implica trabajar de forma diferenciada.
-La progresiva homogeneización mundial de las necesidades,
expectativas y comportamiento de los demandantes.

Ahora bien, la decisión entre estandarización o diferenciación no


debe tomarse de una forma general, sino que dependerá de las cir­
cunstancias particulares de cada caso.
Esta decisión se ve complicada considerablemente: las empresas
globales se encuentran aún si cabe con un entorno mucho más diná­
mico que el resto de empresas (dada la diversidad de mercados sobre
los que actúa), en donde tanto el campo político como social en los
que desarrolla su actividad se encuentran en permanente cambio. A
éste hace referencia Vicente Gutiérrez (1991) de un modo bastante
expresivo cuando indica:

“Los cambios son cada vez más profundos y se suceden en perio­


dos de tiempo cada vez más cortos. En la empresa, pues, lo úni­
co permanente es el cambio”.

406
JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
FRANCISCO MANUEL GARCIA ZULUETA

Esto obliga a las empresas a una constante adaptación a su


entorno, ya que las posiciones con promesas de éxito se modifican en
brevísimos periodos de tiempo.
No obstante, el desarrollo, tanto de las comunicaciones como de
los transportes, hace el mundo cada vez más pequeño. Esto provoca
que se reduzca lo que Günther Meissner (1988) denomina distancia
psicológica entre países. El mismo autor indica que este concepto
mide la magnitud de extrañeza que se deduce entre los distintos paí­
ses como consecuencia de las diferentes culturas y lenguas. A esta
misma circunstancia hacen referencia Jean Claude Larreché y Robert
Gogel (1989) cuando hablan del término barreras a la movilidad, con­
cepto que viene a sustituir al de barreras internas de entrada. Aluden a
ello cuando afirman tajantemente: “Siempre existirán barreras contra la
movilidad dentro de Europa. El euroconsumidor es una entelequia.
Existen diferencias lingüísticas, culturales y ambientales entre los dis­
tintos países de Europa, que siempre exigirán una adaptación de las
estrategias empresariales”. También indican que aunque estas barreras
indefectiblemente siempre permanecerán, existe una serie de elemen­
tos que las reducen significativamente como:
-La disminución en las diferencias entre naciones en cuanto al
consumo.
-El desarrollo de las redes de distribución por toda Europa.
-Y el desarrollo de medios de comunicación de alcance europeo
(prensa, radio, televisión).

Como consecuencia de este desarrollo de las comunicaciones y


los transportes, lo más probable es que surjan bolsas de consumidores,
que no tienen por qué pertenecer necesariamente a un mismo país,
pero que se caracterizan por presentar rasgos demográficos, psicográ-
ficos y económicos similares, por encima de fronteras culturales y
nacionales, pero demostrando tener necesidades y comportamientos
semejantes.
En este sentido se expresa Feo. Manso Coronado (199D cuando

407
BREVES APUNTES SOBRE EL MARKETING GLOBAL

afirma: “Esta dinámica de mezclas de preferencias y movilidades de


los consumidores irá creando ciertas convergencias de grupos de con­
sumo, bien locales o nacionales, que irán caracterizando segmentos de
mercado que podríamos llamar euroámbítos."
A modo de resumen, en el cuadro siguiente pueden observarse
las diferencias generalmente más significativas en la tipología de
empresas previamente establecida:

TIPO DE Enfoque Visión Orientación Estrategia Estrategia de Mk


COMPAÑIA
Doméstica Mercado Domés. Doméstica Doméstica Doméstica Doméstica
Internacional Similitud mere, Criterio de Etnocèntrica Internacional Extensión
extranjeros autorreferencia
Multinacional Diferencia mere, Cada país Policéntrica Multidoméstica Adaptación a
extranjeros como único las realidades
locales
Global Realidades, simi­ Complejidad Geocéntrica Global Extensión,
litudes y unificar del mundo adaptación y
influencias y creación
diferencias en
los mere. mund.

TIPO DE I+D Polít. de RRHH. Comunicaciones Política financiera


COMPAÑIA
Doméstica Doméstica Doméstica Hacia abajo Recursos mere,
financ. propio país.
Internacional Propio país Directivos casa Hacia abajo Recursos mercados
matriz financieros país de
origen.
Multinacional Propio país y Directivos locales Muy limitadas Recursos mere,
anfitrión sin financieros país
integración. de origen.
Global Integración Directivos sin Intensivas. Hacia Recursos obtenidos
diferenciación por abajo, arriba y de los mercados
nacionalidades. laterales. coste más reducido.
Criterio de capacidad. Información,
informes y
experiencia.

408
JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
FRANCISCO MANUEL GARCIA ZULUETA

BIBLIOGRAFIA

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LARRECHE, J.C.; GOGEL, R.: “El campo de batalla para 1992: Solidez
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ZURITA. A.: “La caída de las fronteras”. Marketing y ventas para direc­
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409
SITUACION COMPETITIVA DE LAS EMPRESAS ANDALUZAS

María del Rosario Toribio Muñoz


Profesora del Departamento de Economía Aplicada
Universidad de Cádiz

Si bien el factor competitividad ha sido siempre un elemento


importante, es en los últimos años cuando se ha convertido en clave
para el éxito de las empresas y por tanto para el desarrollo de nuestra
economia.
Pero antes de introducirnos en un análisis más detallado, convie­
ne precisar qué es lo que se entiende por competitividad.
Podemos definir este concepto como la capacidad de una empre­
sa u organización para desarrollar y mantener de forma sistemática
unas ventajas competitivas que le permitan disfrutar y mantener una
posición destacada en el entorno socio-económico en el que actúa (1).
Es evidente que en una economía cerrada o con un elevado gra­
do de proteccionismo -tal y como ha sido el caso de la economía
española durante un largo periodo de tiempo-, este factor carece de
importancia, siendo relegado a un último plano; pero la mera observa­
ción de la evolución económica de nuestro país nos revela una situa­
ción de continua apertura de mercados, tanto de factores como de
productos, y que culminará en enero del 93 con un mercado europeo
libre, y por tanto sin obstáculos para la circulación tanto de mercan­
cías como de personas.
De ahí la enorme atención que requiere la capacidad de competir

411
SITUACION COMPETITIVA DE LAS EMPRESAS ANDALUZAS

de las empresas en nuestros días, dado que el ingreso de nuestro país


en la Comunidad Económica Europea está causando y causará proble­
mas a la empresa española, y particularmente a la andaluza, cuyo gra­
do de competitividad en relación al resto de las empresas europeas es
notablemente inferior.
Aparece por tanto una llamada de alerta para nuestras empresas,
dado que la mejora de la competitividad no es una cuestión rápida,
sino que exige su tiempo de aprendizaje y desarrollo, y que además
ha de venir impulsada por una actitud activa por parte de los dirigen­
tes del país y de las empresas.
Son múltiples los factores que condicionan o determinan la posi­
ción competitiva de las empresas, y entre ellos podemos destacar:
• Comercio exterior. En la medida en que las empresas de una
economía mantengan un mayor grado de relaciones comercia­
les con otros países, dichas empresas darán muestra de su
importante capacidad competitiva. Esto pondrá de manifiesto la
habilidad de la misma para acaparar parte del mercado interna­
cional ante sus rivales extranjeras.
• Equipo humano: Es fundamental para la evolución de la empre­
sa, tanto desde la óptica del equipo directivo como de los tra­
bajadores que en ella desarrollan su actividad.

En lo referente al equipo directivo, su mayor capacidad y forma­


ción le permitirá conducir la empresa por el camino de la competitivi­
dad, con un mayor y mejor conocimiento tanto de su estructura inter­
na como de su gestión, aprovechando en la medida de lo posible las
ventajas que ésta posea y mejorando o superando sus deficiencias;
como del entorno que la rodea para poder incrementar o al menos
mantener su posición en el mercado.
En cuanto a los trabajadores, y tal y como quedó de manifiesto en
palabras de Fernando Ybarra, “constituyen la clave del éxito o fracaso
del esfuerzo empresarial”.
En la medida en que el personal humano de la empresa presente

412
MARIA DEL ROSARIO TORIBIO MUÑOZ

una mayor cualificación, más y mejor dispuesta estará la misma para


competir. Esta cualificación, unida con un proceso de motivación,
puede suponer entre otras cosas una mejora en la calidad del produc­
to, con una disminución de los costes de la no calidad, que oscilan en
torno al 30% (García del Pueyo).
También conducirá a un incremento de la productividad de la
empresa y a una mejora de su imagen. Todas estas consecuencias lle­
varán a la entidad, tal y como hemos dicho, a una posición más favo­
rable y competitiva, que se alcanzará mediante la contribución de todo
el equipo humano que la forma.

• La productividad: Es una variable fundamental que demuestra


la eficiencia de la empresa y que depende de multitud de fac­
tores (de carácter organizativo, tecnológico, etc.). Se considera
un factor decisivo para la competitividad, llegándose en ocasio­
nes a hablar de la equivalencia entre ambos conceptos.
• La rentabilidad: En la medida en que la empresa presente unos
mejores resultados, esto le facilitará un mayor margen de
maniobra en el mercado y ante la competencia, así como una
mayor posibilidad de expansión y crecimiento.
• El tamaño de la empresa: Si bien en principio no se puede
hablar de una relación directa entre esta magnitud y el poder
competitivo de la empresa, la experiencia demuestra que las
empresas de reducida dimensión presentan una serie de limita­
ciones que redundan enormemente en la posibilidad que van a
mostrar para poder competir con otras de mayor dimensión, si
bien con esto tampoco queremos afirmar que la gran empresa
sea siempre competitiva, o que a mayor dimensión, mayor
capacidad de competencia.
• Estado de la tecnología y grado de investigación y
desarrollo: Una dependencia tecnológica del exterior coarta la
flexibilidad y libertad de la empresa, así como demuestra la
situación de la misma a remolque de la exterior.

413
SITUACION COMPETITIVA DE LAS EMPRESAS ANDALUZAS

Con esta enumeración no hemos pretendido agotar ni mucho


menos las causas que determinan o son síntomas de la situación com­
petitiva de la empresa; por otro lado, nos hemos centrado en aquellos
que dependen más directamente de la empresa, y no los que son cau­
sas del entorno que la rodea, como pueden ser la adecuada infraes­
tructura, ayudas del sector público, facilidades financieras, etc., que
son sin duda alguna fundamentales para este fenómeno que estamos
describiendo.

SITUACION DE LA EMPRESA ANDALUZA

Lógicamente, la estructura de la empresa determinará la posibili­


dad de la misma en el mercado.
De forma general podemos establecer un retrato robot de nues­
tras empresas, en el que sobresaldrían las siguientes características:
• Son empresas de muy reducido tamaño. Esta afirmación queda
patente en el cuadro I.

CUADRO I

TAMAÑO DE LA EMPRESA ANDALUZA ATENDIENDO AL NUMERO


DE TRABAJADORES

DIMENSION EMPRESAS (%)

Hasta 5 75,64
6 alO 11,45
11 a 50 10,83
51 a 100 1,15
101 a 500 0,79
Más de 500 0,14
Total 100,00
FUENTE: Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. 1990.

414
MARIA DEL ROSARIO TORIBIO MUÑOZ

Podemos ver en el cuadro I cómo más del 75% de nuestras


empresas se agrupan en el tramo dimensional más pequeño -menos
de 5 trabajadores-, y que casi el 98% de las mismas son pequeñas
empresas tal y como las define la C.E.O.E. -menos de 50 trabajadores-
(C.E.O.E.).
Esto se agrava si se tiene en cuenta que una gran parte de las
grandes empresas pertenece al sector público o a grandes multinacio­
nales, quedando el sector empresarial privado en Andalucía represen­
tado por un cúmulo de empresas de una muy reducida dimensión.
• El ciclo de vida de las empresas suele ser corto, lo que confiere
poca estabilidad al sistema empresarial.
• El personal que suele estar al frente de la misma suele poseer
un escaso nivel formativo -si bien en este aspecto se observan
ciertas mejoras-, sin contar en muchos casos con el asesora-
miento de técnicos, en ciertas áreas de la empresa.
• Los empresarios adolecen de una baja iniciativa empresarial y
una gran aversión al riesgo, mostrándose una mayor propen­
sión hacia el mismo en los empresarios de edades más jóvenes.
• Estas empresas suelen financiarse con recursos propios y crédi­
tos comerciales, recurriendo escasas veces al crédito bancario.
• Suelen actuar en mercados reducidos, frecuentemente limitados
a un ámbito local y regional y muy diferenciados, sin ningún
vínculo con la gran empresa, por lo que el factor competencia
no adquiere demasiada importancia (Guzmán Cuevas).
• Escaso nivel tecnológico y bajo nivel de la investigación y desa­
rrollo. Esto conlleva un equipo productivo con maquinaria
obsoleta e intensivo en mano de obra.

Con todo esto podemos descubrir cuál es la situación competitiva


de nuestras empresas de cara al tipo de mercado que se avecina. Y
podemos, desgraciadamente, decir que la situación no es nada hala­
güeña.
Esto es así por varias razones que se derivan de las características

415
SITUACION COMPETITIVA DE LAS EMPRESAS ANDALUZAS

que acabamos de describir. Entre éstas, y haciendo referencia a los


indicadores de competitividad que describíamos con anterioridad,
podemos destacar:
• Dado el escaso ámbito de mercado que presentan nuestras
empresas, la capacidad exportadora de las mismas es bastante
reducida, siendo aún más difícil la posibilidad o capacidad de
la empresa de capital andaluz de actuar en mercados interna­
cionales y de competir con sus homónimas europeas.
• El escaso nivel formativo del colectivo empresarial sitúa la
empresa en una situación de clara inferioridad respecto a la
mayoría de empresas europeas, que utilizan técnicas de gestión
más avanzadas y eficaces, poseyendo un mejor conocimiento e
información de la evolución del mercado y una mayor capaci­
dad de reacción ante situaciones nuevas, en las que una deci­
sión adecuada puede ser la clave de la actuación de la entidad
en un momento determinado.

También, tal y como antes mencionábamos, la menor cualifica-


ción del personal de la empresa incide en la calidad de los productos
andaluces, que se ven sometidos a un endurecimiento de las normas
técnicas a las cuales se ha de hacer frente necesariamente.
• La productividad es inferior a la de las empresas extranjeras,
debido entre otras causas al envejecimiento de las instalaciones
productivas, así como a la baja ocupación y deficiente asigna­
ción de la capacidad productiva instalada.

También la dependencia tecnológica condiciona un menor nivel


de productividad, que también se ve influenciada por la baja capaci­
dad del equipo directivo para una eficiente gestión de la empresa.
• La mentor productividad de las empresas, unida a la elevación
de los costes (fundamentalmente salariales y financieros) que
vienen soportando las empresas, y que por un lado debilita las
exportaciones, se traduce en una baja rentabilidad y por tanto

416
MARIA DEL ROSARIO TORIBIO MUÑOZ

competitividad de nuestras empresas en el mercado europeo; y


por otro lado cierra las posibilidades de desarrollo del tejido
empresarial andaluz. También el escaso nivel tecnológico supo­
ne una enorme desventaja ante la invasión de productos de
alta tecnología procedentes del exterior, y que se puede tradu­
cir en una importante reducción en el volumen de ventas de
las empresas y de su rentabilidad.
• Las características de nuestras empresas les dificulta el acceso a
la financiación ajena, que con frecuencia exige una serie de
garantías que las mismas no pueden cubrir. No obstante, en los
últimos años han aparecido mejoras en este aspecto con la cre­
ación de las sociedades de garantías recíprocas, Banco de la
Pequeña y Mediana Empresa, ayudas del Banco Europeo de
Inversiones, etc.

A estos factores les podemos añadir otros de índole macroeconó-


mica como son la deficiente infraestructura de nuestra comunidad
autónoma, fundamentalmente de comunicación, que unida a su situa­
ción periférica limita considerablemente el establecimiento de relacio­
nes comerciales con otros mercados, así como la posibilidad de acceso
a la información. También surgen una serie de trabas administrativas,
fiscales, etc., que suponen un freno para el desarrollo de las empresas
en Andalucía.

MEDIDAS PARA LA MEJORA DE LA COMPETITIVIDAD

Es evidente que ante la clara situación de desventaja en que se


encuentran nuestras empresas, es de extrema urgencia emprender una
serie de medidas que contribuyan a mejorar esta situación, y que tam­
bién es cierto que en mucho casos ya han sido iniciadas.
Estas medidas pueden ser:
1®-Mejora del espíritu empresarial mediante la creación de un
adecuado “caldo de cultivo” para el mismo, y que ha de ir pre­

417
SITUACION COMPETITIVA DE LAS EMPRESAS ANDALUZAS

cedido por una adecuación del marco fiscal, laboral y financie­


ro a las posibilidades de las empresas; una mayor agilidad en
los trámites de creación de empresas; una mejora en la imagen
social del empresario, etc...
2a-Mejora en el diseño y calidad de los productos para poder aca­
parar segmentos de mercado que estén poco explotados, a lo
que puede contribuir una mejora en el sistema de investiga­
ción y desarrollo.
3a-Fomentar la cooperación entre empresas.
4a-Formación y reciclaje del personal de las empresas.
5a-Mejorar el sistema de información, tan fundamental para sobre­
vivir en mercados internacionales, en los que es preciso cono­
cer las oportunidades que surgen para el desarrollo de estrate­
gias adecuadas.
6a-Dotación de una infraestructura adecuada. A este aspecto está
contribuyendo notablemente la celebración en Sevilla de la
Exposición Universal de 1992, para la que se está canalizando
una amplia gama de inversiones en infraestructura, con el con­
siguiente efecto de arrastre que trae para la economía y las
empresas andaluzas.
Sin embargo, la adopción de estas medidas y muchas más tan
necesarias, exige la actuación conjunta y coordinada tanto de las
empresas como de los organismos públicos.

CONCLUSION

Ante el panorama que hemos expuesto y que intenta describir la


realidad económica de la empresa andaluza, queda latente la necesi­
dad de esfuerzo para mejorar la situación tan delicada en la que se
encuentra. _ ,
Son muchas las medidas a adoptar para ello, y cuya descripción
exhaustiva es imposible dada la brevedad que exige una comunica­
ción; sin embargo, hemos querido reseñar las que a nuestro entender
son las más importantes.

418
MARIA DEL ROSARIO TORIBIO MUÑOZ

Lo que parece cierto es que una mejora de la empresa y su entor­


no en el sentido que se ha descrito, dará lugar a empresas más com­
petitivas y flexibles que no sucumban ante la presión externa de
empresas extranjeras más preparadas y fuertes que las andaluzas.

BIBLIOGRAFIA

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YBARRA, F.: Citado en el artículo “Made in Andalucía”. Andalucía Eco­
nómica nB 1. 1990.

419
LOS CONSUMIDORES EN LA C.E.

Francisca Martínez Romero

La política general de protección al consumidor no aparece como


tal consagrada en los Tratados Constitutivos de la C.E. Sin embargo, de
los objetivos que éstos le confieren y de algunas referencias conteni­
das a lo largo del articulado del Tratado que instituye la C.E.E., ha sido
posible hallar una base jurídica suficiente sobre la que iniciar y desa­
rrollar una política específica en esta materia. Así, conforme al Artículo
2.T CEE, el fin esencial de la Comunidad es la mejora constante de las
condiciones de vida y de empleo de sus pueblos. Sin embargo, no se
hace alusión a los consumidores como tales más que en un número
restringido de artículos. Así, en el Artículo 39-T CEE, relativo al PAC, el
cual dispone que debe garantizar “la seguridad de los abastecimientos
y precios razonables en las entregas a los consumidores”. En el Artícu­
lo 85 TCEE, relativo a la política de competencia, que prevé la posibi­
lidad de exceptuar la prohibición de acuerdos entre empresas, “si
éstos contribuyen a mejorar la producción o la distribución de los pro­
ductos o promover el progreso técnico o económico y siempre que
reserven a los consumidores una parte equitativa del beneficio que
ello resulte”.
Tampoco en el Artículo 193, que define la composición del Comi­
té Económico y Social (CES), los consumidores aparecen explícitamen­
te designados; ello se debe sin duda a que en 1957, fuera del Tratado

421
LOS CONSUMIDORES EN LA C.E.

de Roma el concepto de consumo no estaba suficientemente desarro­


llado.
Ahora bien, a partir de 1973 diversos E.E.M.M. comenzaron a pro­
poner representantes de organizaciones nacionales para el C.E.S.
En resumen, podemos extraer del T. de Roma tres objetivos que
afectan a los consumidores: el incremento del nivel de la apertura de
los mercados y la lucha anti-trust, siendo los dos últimos objetivos
intermedios que permiten obtener el primero. Así, el legislador puede
hacer uso de las facultades que le confiere el Artículo 235, las llama­
das competencias subsidiarias de la CE, que le permiten desarrollar
nuevas acciones no previstas en los Tratados originarios si aparecen
como necesarias para el buen funcionamiento de la CE. En todo caso,
la defensa de los intereses de los consumidores está en estrecha rela­
ción con la política de libre circulación de mercancías y servicios. Por
otro lado, dado que la misma depende el que los consumidores pue­
dan adquirir bienes y servicios en las mejores condiciones técnicas de
producción o prestación y a los precios más favorables.
En el Acta Unica Europea, que modifica los Tratados que origina­
riamente instituyeron las Comunidades (en vigor desde el 1 de julio de
1987), al no haber sido incluida la política de defensa del consumidor
entre los nuevos ámbitos de la acción de las Comunidades (investiga­
ción y desarrollo tecnológico, medio ambiente, cooperación moneta­
ria, política social y cohesión económica y social). Por el contrario,
establece disposiciones tendentes a la realización del mercado interior,
relativas a la libre circulación de mercancías; y a fin de facilitar el
alcance de este objetivo político, un nuevo Artículo, el 100 A, prevé
que el Consejo podrá adoptar actos legislativos, mediante la técnica de
armonización de legislaciones por el sistema de mayoría cualificada,
abonándose con ello la regla de la unanimidad y agilizándose el pro­
ceso decisorio; pero sin embargo, los Artículos 100 A (núms. 4 y 5),
100 B y 8 C, ralentizaron el desarrollo de la labor de armonización
que se pretendía potenciar a partir del Acta Unica, en relación con la
defensa de los intereses de los consumidores.

422
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

Ahora bien, aunque en una sola ocasión se refiere el Acta Unica a


los consumidores, ello permite valorar positivamente el tratamiento
que recibe la política de protección de los consumidores en el ámbito
comunitario, al elevarse a objetivo de política legislativa en el marco
de los Tratados reformados, ya que la Comisión en sus propuestas de
armonización en materia de salud, seguridad, protección del medio
ambiente y protección de los consumidores, se basará en un nivel “de
protección elevado”. También el Artículo 100 A.3 es un reconocimien­
to implícito de qué disposiciones legislativas comunitarias relativas a la
protección de los consumidores son necesarias para la realización del
Mercado Interior.
Así, el primer programa preliminar de la CE para una política de
protección al consumidor fue aprobado en 1975 por los [Link]., con­
firmándose en dar reconocimiento político a la necesidad de una
acción comunitaria en pro de los consumidores; este programa es una
carta de los derechos de los consumidores:
a) Derecho a la protección de su salud y seguridad.
b) Derecho a la protección de sus derechos económicos.
c) Derecho a la indemnización por perjuicios.
d) Derecho a la información y a la educación.
e) Derecho a la representación (a ser oídos).
Hay que tener en cuenta que ya se había aprobado una serie de
Directivas referentes a la armonización de legislaciones, referentes a
productos alimenticios (azúcar, colorantes, etc.), productos industriales
(detergentes, etc.), textiles, productos alimenticios de carácter animal y
vehículos de jmotor (sistema de frenado, etc., etc.), pero dado el
amplio campo de estas actividades el programa prefirió limitar el
número de estas actividades a realizar en una primera fase, dejando
para después nuevas orientaciones.
Sin embargo, la aprobación del programa coincidió con la prime­
ra crisis del petróleo, y la CE entró en un periodo de grave recesión
por la inflación y altas tasas de paro. De 1975 a 1980, la Comisión
sometió al Consejo de Ministros cinco Directivas referentes a produc­

423
LOS CONSUMIDORES EN LA C.E.

tos defectuosos alimenticios, créditos al consumo y publicidad enga­


ñosa, pero sólo dos de ellos fueron aprobados, lo que da idea de la
lentitud en la toma de decisiones. Respecto a la parte del programa
referente a la Salud, su puesta en marcha fue más fácil porque estaban
dentro de la política para garantizar la libre circulación de bienes.
El segundo programa: en él se establecieron las actividades para
el periodo 1981-1986. En una situación de crisis económica, disminu­
ción del poder adquisitivo, un paro creciente y una gran dependencia
energética exterior, se puso énfasis en temas como los precios, la cali­
dad y el precio de los servicios; es decir, una mayor atención a los
intereses de los consumidores y potenciar las asociaciones de consu­
midores. En 1983 tuvo lugar un gran acontecimiento para la defensa
de los consumidores, y es que, por iniciativa de Grecia, se celebró un
primer C. de Ministros responsable de asuntos de consumo, y a partir
de este momento se han venido celebrando reuniones semestralmen­
te, en las que se han aprobado Directivas que habían estado aparca­
das, como son: contra la publicidad engañosa, la Directiva sobre la
información de los riesgos derivados del uso de productos de consu­
mo, otra sobre productos defectuosos y la de crédito sobre el consu­
mo.
El Parlamento Europeo y el Comité Económico y Social han con­
tribuido también decisivamente en la tarea comunitaria de protección
al consumidor, ya que ambas instituciones deben ser consultadas
siempre que afecten a los artículos 100 y 235 del T. de Roma.

EL NUEVO IMPULSO

No obstante, los avances de la política europea de consumo han


sido menos rápidos que otros, y esto por: la crisis económica ha inci­
tado a los gobiernos y a los empresarios a normas demasiado costo­
sas; además, un buen número de normas son competencia de los
gobiernos nacionales y no de la CE; lo negativo del voto por unanimi­
dad, y por último, un gran obstáculo ha sido la práctica de presentar

424
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

proposiciones que imponen reglas para una gama muy limitada de


productos. Sin embargo, la CE ha dado un nuevo impulso a la política
de protección al consumidor, que la podemos resumir de la manera
siguiente:
la-Los productos vendidos en la CE deberán responder a normas
de salud y seguridad aceptables.
22-Los consumidores deberán estar es situación de beneficiarse
del Mercado Común; en este contexto se promoverá una mejor
información al consumidor y se adoptarán ciertas medidas
indispensables para proteger sus intereses económicos.
3a-Los intereses de los consumidores deberán tenerse en conside­
ración en las otras políticas comunitarias, porque la protección
al consumidor no se reduce a un programa con ese explícito
objetivo, puesto que las decisiones de la CE en el desarrollo de
otras políticas comunes como las del medio ambiente, comer­
cial, transporte, agrícola, etc., tienen un gran impacto sobre la
situación de los consumidores. Así, la resolución del Consejo
de 1986 viene a afirmar que el objetivo de integrar la política
de los consumidores en las demás políticas comunes se realiza
a través de una adecuada consulta y representación
del interés del consumidor.

El primer informe de la Comisión sobre la integración de la políti­


ca del consumidor en las demás políticas comunes se conseguirá:
la-Aumentando la representación del consumidor a nivel nacional
y comunitario de manera simultánea.
2a-Reduciendo la normativa del consumo al mínimo.
32-Garantizando que la legislación general sobre las diferentes
materias no perjudique los derechos de los consumidores.

CON RESPECTO A LA SALUD Y SEGURIDAD

'[--Productos alimenticios
Se han establecido listas de sustancias admitidas y de criterios de

425
LOS CONSUMIDORES EN LA C.E.

pureza para determinados aditivos empleados en la producción de ali­


mentos (colorantes, etc.). Otras sobre presentación y etiquetado
(ingredientes, fecha de caducidad, cantidad). Hay también varias
Directivas sobre las materias que entran en contacto con los productos
alimenticios, para evitar que sustancias peligrosas puedan pasar a los
alimentos desde el embalaje. Otras Directivas sobre la utilización de
hormonas en el engorde del ganado.

2--Productos textiles
Las correspondientes Directivas regulan el etiquetado de su com­
posición, destinado a controlar la composición de las distintas fibras
textiles que componen el tejido; así, la composición del TRIS, sustan­
cia ignífuga, pero peligrosa para la salud, ha quedado prohibida para
determinadas prendas de vestir.

ó--Sustancias peligrosas
Sobre su venta, etiquetado (plaguicidas, disolventes, pinturas,
adhesivos, amianto, etc.).

Á--Automóviles
En este campo la CE ha encontrado una fuerte resistencia por
parte de la industria; a pesar de esto se han conseguido ciertos avan­
ces referentes a espejos retrovisores, gases de los motores, nivel sono­
ro de los tubos de escape, y más recientemente la Directiva sobre el
contenido de plomo de las gasolinas.

5a-Material eléctrico
Directivas encaminadas a no poner en peligro el patrimonio o la
seguridad de los consumidores.

&-Juguetes
Intenta establecer unas condiciones mínimas de seguridad en los

426
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

juguetes, pretendiendo dos objetivos: buscar la seguridad del consumi­


dor y garantizar el libre tránsito dentro de la CEE de productos segu­
ros. En el caso de los juguetes hay dos caminos: la autorización por la
cual el productor que fabrica el juguete conforme a las normas CEN o
CENELEC declara la seguridad del juguete, y sin otro requisito puede
introducirlo en el mercado; y otro, cuando el fabricante no elabora
conforme a las normas mencionadas, tiene que someter al juguete,
antes de su comercialización, a un examen en un laboratorio oficial.

7^-Productos de apariencia engañosa


Prohíbe aquellos productos que sin ser alimentos pueden ser con­
fundidos con ellos, habiendo un procedimiento de intercambio rápido
para que tales productos puedan ser detectados en el mercado.

Responsabilidad por daños


La Directiva regula la responsabilidad de los productores de toda
clase de bienes, excepto los inmuebles, suministros de gas y agua, las
materias primas agrícolas y ganaderas y los productos de caza y pesca.
La norma establece el principio de responsabilidad objetiva del fabri­
cante de un producto o de su importador en la CEE, lo que supone
una auténtica novedad en la mayoría de los países comunitarios.

Sistema de información
Este sistema busca proteger la salud y seguridad del consumidor
mediante una doble vía:
a) Control estadístico; en la actualidad se está llevando a cabo
mediante un programa piloto denominado EHLASS, utilizando una
serie de formularios llevados a cabo en los hospitales cuando llega a
sus dependencias un accidentado, pretendiéndose averiguar cuáles
son los productos causantes de la mayoría de los accidentes; y la otra
irá en el intercambio rápido de información sobre los peligros deriva­
dos de la utilización de los productos de consumo. Así, los EEMM
notifican mediante este sistema las medidas que adoptan para preve­

427
LOS CONSUMIDORES EN LA C.E.

nir, restringir o imponer condiciones a la comercialización de estos


productos que puedan representar un grave riesgo.

Respecto a la protección de los intereses económicos:


[Link] referente a ésta define la publicidad
engañosa, la limitación de su volumen y prohibiendo incluso la de
algunos productos, así como las reglas de protección de niños y adul­
tos.
Nenias a domicilio.-Otorgando al consumidor un plazo de refle­
xión de siete días para renunciar a los efectos de su compromiso.
Turismo.-Se ha creado un Comité Consultivo en este campo, for­
mado por miembros de cada [Link]. especialmente dedicado a las
prestaciones de servicios para turistas, siendo una importante novedad
que el cliente pueda ceder su plaza a otra persona cuando él, por
motivos graves, no pueda participar en el viaje.
Garantías y servicios post-venta.-Hace referencia a' las garantías
sobre los bienes de consumo duraderos; la comisión en estos momen­
tos está estudiando los problemas que le plantean al consumidor estos
servicios.
Servicios bancarios (los créditos al consumo).-Hay una Directiva
que tiene por objeto uniformizar en el interior de la CE la protección
de los consumidores que soliciten un crédito de consumo, cuyo límite
estaría entre 200 y 20.000 ecus, teniéndose que indicar el coste total
del crédito (intereses y demás gastos vinculados a él), y por otra
Directiva actualmente en estudio se prevé adoptar un método unifor­
me para toda la CE, así como las condiciones mínimas que ha de tener
el contrato y que sería siempre por escrito.

BIBLIOGRAFIA

CARTA UNICA EUROPEA.


CESAR BRAÑA PINO: Europa y los Consumidores, Fundación Empre­
sa.

428
FRANCISCA MARTINEZ ROMERO

La protección de los Consumidores y el medio Ambiente en la CE. Tri-


vium, S.A. Madrid, 1986.
“La protección de los consumidores en el derecho español”. Alberto
Bercovitz, Estudios sobre consumo, núm. 1. Abril 1984.
SANTA MARIA, J.A.: “La regulación normativa de la distribución com­
petencia!’, en Estudios sobre el consumo, núm. 3. Diciembre
1984.
Tres años de política de Consumo, Ministerio de Sanidad y Consumo,
1986. Fondo de Documentación General de INC de Madrid.

429
LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA EUROPA

Carlos Lorenzo Gómez

Desde los orígenes de la Comunidad Económica Europea (CEE),


en el Tratado de Roma de 1957, aparecía la idea, utópica por enton­
ces, de tender hacia una Europa Unida, los “Estados Unidos de Euro­
pa”, como lo denominara Winston Churchill.
El camino recorrido durante estos más de treinta años, con pasos
progresivos tan importantes como la Unión Aduanera de 1968, o la
armonización de la imposición indirecta en 1977 (con la aplicación del
Impuesto sobre el Valor Añadido), ha ido conformando el mercado
común, logrando al mismo tiempo el ensanchamiento sucesivo de sus
fronteras con la adhesión de nuevos Estados miembros.
No hay que olvidar que el origen de la CEE es puramente econó­
mico, como así se expresa en su denominación. Sin embargo, ante la
pérdida de competitividad de los países europeos en los mercados
internacionales dominados por empresas americanas y japonesas, y el
paulatino acercamiento de las políticas de los diferentes Estados
miembros relanzando las tendencias europeístas, a lo largo de la déca­
da de los ochenta la CEE da un giro cualitativo en cuanto a sus objeti­
vos, que se plasmaría el 28 de febrero de 1986 con la firma del Acta
Unica Europea (AUE), por la que se comprometen todos sus Estados
miembros'a tender hacia la integración europea. Así, el AUE no es
sólo el documento que da origen al Mercado Unico de 1993, sino que
recoge en sus 34 artículos nuevos objetivos como la cooperación en

431
LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA EUROPA

materia de política económica y monetaria, de política social y de polí­


tica exterior.
El más inmediato de estos objetivos es el Mercado Unico, que
entrará en vigor el 1 de enero de 1993, definido como un espacio sin
fronteras interiores en el que la circulación de mercancías, personas,
servicios y capitales se realizará realmente sin obstáculos. El camino
marcado para alcanzarlo se fijó en el “Libro Blanco. La consecución
del mercado interior”, que recoge un amplio programa, a cumplir
entre el periodo 1985-1992, de 315 Directivas (posteriormente reduci­
das a 279), agrupadas en tres grandes bloques: eliminación de fronte­
ras físicas (97 Directivas), eliminación de fronteras técnicas (191 Direc­
tivas) y eliminación de fronteras fiscales (27 Directivas).
Cuando ya han transcurrido cinco de los siete años del periodo,
únicamente 184, el 65% de las Directivas, han sido adoptadas por el
Consejo de la CEE, como refleja el cuadro I. El retraso, a tan sólo año
y medio de la fecha clave es notorio, teniendo en cuenta además que
sólo una pequeña parte de estas 184 Directivas aprobadas están ya
ratificadas por

CUADRO I: SITUACION DE LAS PROPUESTAS DEL LIBRO BLANCO


POR INSTITUCIONES (a 31 de XII de 1990)
CONCEPTOS NUMERO
Número total de propuestas del programa
del mercado interior en la actualidad 282
Comisión
a. Propuestas presentadas 282
b. Propuestas retiradas 19
Consejo
a. Propuestas adoptadas 184
b. Propuestas adoptadas parcialmente 5
c. Propuestas en espera de ser adoptadas 98
Parlamento Europeo
a. En fase de opinión 28
b. En fase de primera lectura 9
c. En fase de segunda lectura 3
NOTÁ: El anuario “El País 1991” indica un total de 282 directivas, no coincidiendo con la
cifra del mismo cuadro del anuario de 1990 ni con la información suministrada en la entrevista
realizada a Paolo Cecchini publicada el 12 de Mayo de 1991 por el citado periódico, que indican
un total de 279 directivas.
FUENTE: Anuario “El País 1991".

432
CARLOS LORENZO GOMEZ

los distintos Parlamentos de los Estados miembros y efectivamente en


vigor. Mayor aún es la preocupación cuando se destaca que las restan­
tes 98 Directivas pendientes de aprobación son aquellas que regulan
los temas más comprometidos y, por tanto, los de mayor dificultad de
consenso. Si bien es cierto que tras la firma del AUE se ha logrado
una aceleración importante en el proceso de adopción de acuerdos, al
permitir que parte de las materias tratadas puedan aprobarse por
mayoría cualificada (con 54 de los 76 votos existentes, siempre que
supongan al menos la aceptación de ocho Estados miembros) sustitu­
yendo a la anterior necesidad de unanimidad de las partes; lo cual
permitía que un sólo país frenase el avance del colectivb alegando
“daños a sus intereses nacionales esenciales” (término muy ambiguo y
muy recurrido por los países defensores de su soberanía nacional).
El avance producido hasta el momento en la creación del Merca­
do Unico es, además de insuficiente, desigual, según las materias trata­
das. A finales de 1990 quedaban pendientes de ser aprobadas por el
Consejo 39 Directivas en cuanto a la eliminación de fronteras físicas,
41 Directivas en cuanto a la eliminación de fronteras técnicas y 18
Directivas en cuanto a la eliminación de fronteras fiscales, como reco­
ge' el cuadro II.

CUADRO II: SITUACION DE LAS PROPUESTAS DEL LIBRO BLANCO


POR MATERIAS (a 31 de XII de 1990).

Propuestas adoptadas Pendientes de ser


Previstas por el Consejo aprobadas por el
Conceptos en 1985 (31-12-1990) Consejo (31-12-1990) Total

I. Eliminación de las Fronteras Físicas 97 61 39 100


1. Control de mercancías 86 57 35 92
a. Controles diversos 11 7 3 10
b. Controles veterinarios
y fitosanitarios 75 50 32 82
2. Control de las personas 11 4 4 8

433
LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA EUROPA

Propuestas adoptadas Pendientes de ser


Previstas por el Consejo aprobadas por el
Conceptos en 1985 (31-12-1990) Consejo (31-12-1990) Total

II. Eliminación de las Fronteras Técnicas 191 119 41 160


1. Libre circulación de las mercancías 100 67 11 78
a. Nuevo enfoque de la política
de armonización 7 10 1 11
b. Propuestas sectoriales 93 57 10 67
b.l. Vehículos a motor 11 7 3 10
b.2. Tractores y maquinaria agrícola 2 3 — 3
b.3. Productos alimenticios 26 16 4 20
b.4. Productos farmacéuticos 11 11 3 14
b.5. Productos químicos 11 8 — 8
b.6. Construcción y elementos de
construcción 10 2 — 2
b.7. Otros sectores 22 10 — 10
2. Contratos públicos 8 4 2 6
3. Libre circulación de los trabajadores
y de los miembros de las profesiones
liberales 18 10 3 10
4. Mercado común de los servicios 21 TI 13 40
a. Banca 9 5 2 7.
b. Seguros 4 6 4 10
c. Mercado de valores 9 6 1 7
d. Transportes 5 6 5 11
e. Nuevas tecnologías y servicios 3 4 1 5
5. Movimientos de capitales 3 3 — 3
6. Cooperación industrial 23 8 12 20
a. Derecho de sociedades 8 3 4 7
b. Propiedad intelectual e industrial 11 2 6 8
c. Fiscalidad 4 3 2 5
7. Aplicación del derecho comunitario 4 — — —
a. Transparencia i — — —
b. Política de competencia
y ayudas estatales 1 — — —
III. Eliminación de las Fronteras Fiscales TI 4 18 22
1. IVA 10 3 8 11
2. Impuesto sobre consumos específicos 10 1 10 11
Total 315 184 98 282

NOTA: El anuario “El País 1991” indica un total de 282 Directivas, no coincidiendo con la cifra
del mismo cuadro del anuario de 1990 ni con la información suministrada en la entrevista realiza­
da a Paolo Cecchini publicada el 12 de mayo de 1991 por el citado periódico, que indican un
total de 279 directivas.
FUENTE: Anuario “El País 1991”

434
CARLOS LORENZO GOMEZ

El principal problema encontrado ante la eliminación de fronteras


físicas es el rigor sanitario en la circulación de mercancías, de manera
que 32 de las 39 Directivas pendientes pertenecen a controles veteri­
narios y fitosanitarios, mientras en la circulación de personas la preo­
cupación se centra en cuestiones de terrorismo, tráfico de estupefa­
cientes y criminalidad internacional. En la eliminación de fronteras téc­
nicas el logro obtenido es mayor, ya que se ha adoptado casi el 75%
de las Directivas propuestas, debido sobre todo a la tendencia de
combinar la armonización de legislaciones nacionales con el principio
de “mutuo reconocimiento”, por el que un bien aceptado por un Esta­
do miembro debe ser reconocido por los demás.
Los mayores inconvenientes se han encontrado en materia fiscal,
donde de las 22 Directivas previstas sólo cuatro han sido adoptadas.
La eliminación de fronteras supone la imposibilidad de realizar los
ajustes fiscales de comercio internacional a cada paso de mercancías
por aduana, por ello la Comisión propuso el cambio del sistema de
imposición en destino por el de imposición en origen; es decir, que la
venta dé lugar a tributación sobre el vendedor, y el impuesto pagado
por el comprador sea deducible, cualquiera que sea el Estado miem­
bro de recaudación (el de origen). Este sistema no ha tenido buena
acogida por parte del Consejo, porque los gobiernos tienen miedo a
dejar que su recaudación fiscal la haga otro Estado miembro.
Todavía más difícil que el tema de la recaudación, al suprimir las
fronteras, es el tema de la tributación en sí. Con la aplicación del
Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), a apartir de 1977, se logró una
igualdad fiscal en cuanto a la determinación de la base imponible,
pero no así en los tipos aplicables, como muestra el cuadro III. Aparte
del IVA, las diferencias en los impuestos especiales sobre consumos
específicos son aún mayores, ya que no sólo hay divergencias en
cuanto a la estructura y tipos de los tributos, sino que tampoco hay
uniformidad en los productos a gravar.

435
LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA EUROPA

CUADRO III: TIPOS APLICABLES PARA EL IVA EN LA CEE.

País Reducido Normal Aumentado

Bélgica 1 y6 19 25 y 26+8
Dinamarca — 22 —
RFA 7 14 —
Grecia 6 16 36
España 6 12 33
Francia 2,1; 4; 5,5y7 18,6 28 y 33,3
Irlanda 1,7 y 10 25 —
Italia 2y9 18 38
Luxemburgo 3y6 12 —
Holanda 6 20 —
Portugal 8 18 30
Reino Unido — 15 —
Propuesta de la Comisión 4-9 14-20 —

FUENTE: Fariñas, J.C.: “La economía española en la Europa del Acta Unica”. Capítulo 28 del libro
“España, Economía”, dirigido por García Delgado, J.L. Ed. Espasa-Calpe, 1989.

Si las divergencias en cuanto a imposición indirecta son conflicti­


vas, la cuestión con respecto a imposición directa no es más favorable.
Desde el punto de vista empresarial, la carga fiscal que más afecta a la
consecución del Mercado Unico es el impuesto de sociedades, donde
las diferencias entre los Estados miembros son enormes, como se
observa en el cuadro IV. Evidentemente, si el 1 de enero de 1993 se
liberaliza la circulación de empresas y capitales sin antes haber armo­
nizado el impuesto de sociedades, las compañías tenderán a instalarse
donde menor carga fiscal soporten sus beneficios, y países como
Dinamarca, Irlanda, Grecia, Bélgica o Francia se verían muy perjudica­
dos.

436
CARLOS LORENZO GOMEZ

CUADRO IV: EL IMPUESTO DE SOCIEDADES EN LA C.E.E.


EL PRECIO DEL BENEFICIO

Fuente: “Actualidad Económica”, 19 de febrero de 1990.

De todo ello se deduce que la marcha hacia el Mercado Unico de


1993 va a ser todavía larga, y más aún teniendo en cuenta la lentitud
mostrada en el proceso de aprobación de la Directivas y posterior rati­
ficación en los distintos Parlamentos. Las modificaciones introducidas
por el AUE en el proceso de elaboración, discusión y aprobación de
directivas permiten un mayor dinamismo, y han supuesto una amplia­
ción de las competencias del Parlamento Europeo, pero todavía el
Consejo sigue disponiendo en última instancia del poder de decisión,
lo que no ha dejado satisfecho a los parlamentarios que reivindican
mayor papel en el proceso de construcción de la Nueva Europa Unifi­
cada. Sin embargo, es en el propio Parlamento donde mayor retraso
se denota a la hora de aprobar las Directivas.
Se ha perjudicado con todo ello la marcha del Mercado Unico,
que no puede considerarse como la mera agregación de los doce mer­
cados nacionales que actualmente componen la Comunidad. Si en
LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA EUROPA

1993 se abren las fronteras, permitiendo la libre circulación de mer­


cancías, personas, servicios y capitales sin antes armonizar las distintas
legislaciones, el Mercado Interior sufriría graves desequilibrios, y los
espectaculares efectos esperados del mismo, cifrados por el Informe
Cecchini en una ganancia de 200.000 millones de ecus (cuantificación
criticada, por otro lado, de excesivamente optimista), perderían gran
parte de su fuerza.
Las conclusiones a este hecho son claras. El Mercado Unico nece­
sita de un mayor esfuerzo por parte de todos, en especial de los Parla­
mentos, para que se consiga alcanzar en la fecha prevista. La despreo­
cupación en la marcha del “Libro Blanco” puede tener muy serias
repercusiones en el futuro, ya que si no se legislan las propuestas
adoptadas las empresas no se adaptarán a la nueva situación del mer­
cado interior, incluso produciéndose una integración europea con dis­
tintas velocidades según la ratificación de los países a las Directivas
adoptadas, con el importante peligro que ello conlleva.
La realidad es que la Europa a dos velocidades es inevitable. En
palabras de Paolo Cecchini. autor de “Europa 1992: Una apuesta de
futuro (El coste de la no Europa) ”, “es muy difícil que cada uno de
los Doce adopte los mismos compromisos al mismo tiempo, y no se
puede prohibir a algunos Estados que vayan más despacio de lo que
son capaces. Tanto riesgo hay en ir demasiado deprisa como en frenar
a los que pueden ir rápidos”.
Por tanto, será a dos velocidades, pero será un hecho: el Mercado
Unico es un compromiso ineludible. Esto es algo de lo que las empre­
sas españolas no parecen haberse dado cuenta. Las empresas españo­
las adolecen de una escasa competitividad frente a las comunitarias y
una reducida proyección exterior, aparte de una dimensión general­
mente pequeña. Según datos elaborados por “The European Deal
Review” y recogidos en el cuadro V, durante los primeros seis meses
de 1989 España adquirió solamente 11 empresas en la Comunidad,
por un valor de 38.871 millones de pesetas, frente a las 65 adquisicio­
nes que hizo el exterior en España por valor de 140.848 millones de

438
CARLOS LORENZO GOMEZ

pesetas. En el primer semestre de dicho año se adquirieron 587


empresas de toda la Comunidad por un valor de 15.437 millones de
ecus, de las que 124 se realizaron en junio, mostrando la evolución
creciente del fenómeno cada vez que nos acercamos más a la fecha
clave de 1993.
En relación con este volumen de 15.437 millones de ecus en
inversiones sobre empresas de la Comunidad, el 63,5% lo realizaron
empresas de la propia CEE, el 23,5% empresas norteamericanas, el
9,5% empresas europeas de países no comunitarios y el 3,5% restante
empresas japonesas. Las cifras con respecto a España, indicadas en el
citado cuadro V, reflejan la posición netamente vendedora de las
empresas españolas, adquiriendo el exterior 3,6 veces más empresas
españolas que éstas en el exterior. La no presencia de España en el
mercado de otros países comunitarios será un lastre que la economía
nacional sufrirá en un futuro nada lejano. La situación de Francia o
Gran Bretaña, cuyas inversiones sólo en España superan la cantidad
invertida por ésta en el resto de la comunidad (fundamentalmente en
Italia), es francamente enviable.

CUADRO V: ADQUISICIONES EXTRANJERAS EN ESPAÑA


Y DE ESPAÑA EN EL EXTERIOR DURANTE EL PRIMER SEMESTRE
DE 1989
PAISES QUE HAN HECHO ADQUISICIONES EN ESPAÑA
Valor de las adquisiciones
Países Empresas adquiridas Millones de ecus Millones de pesetas

Francia 10.4 402,1 52.305,9


Gran Bretaña 18,0 330,0 42.744,5
Alemania 11,0 126,9 23.119,3
Italia 9,1 58,0 7.491,7
Japón 5,0 31,4 7.100,0
Finlandia 1,0 23,6 3.106,3
[Link] 2,5 22,7 2.942,9
Irlanda 1,0 21,5 2.787,6
Suiza 2,5 12,5 2.250,0
Holanda (1) 4,0 — —
Suecia (1). 1,0 — —
Total 65,5 1.083,7 140.848,2

(1) El precio de las compras no se ha revelado.

439
LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA EUROPA

PAISES EN QUE ESPAÑA HA HECHO ADQUISICIONES


Valor de las adquisiciones

Países Empresas adquiridas Millones de ecus Millones de pesetas

Italia 3 120,3 22.192,0


Gran Bretaña 2 28,0 10.164,3
Portugal 2 39,8 5.186,4
Suiza 1 10,1 1.316,1
Alemania 1 0,1 13,0
Bélgica (1) 1 —
Dinamarca (1) 1
Total 11 298,3 38.871,8

(1) El precio de las compras no se ha revelado

FUENTE: “Cinco Días”, 26 de julio de 1989- Datos elaborados por “The European Deal
Review”.

Aunque la posición actual de España en el mercado comunitario


no sea la idónea y, en principio, el proceso de aumento de la compe­
tencia y de redistribución de los recursos no parezca que vaya a ser
más positivo para nuestro país que para el resto de la CEE, las previ­
siones presentan a España como uno de los países más beneficiados
potencialmente de la creación del Mercado Interior.
Para que se produzca la adecuación gradual al nuevo mercado,
las empresas españolas tienen que anticiparse en la adaptación a las
medidas del “Libro Blanco”. La convicción por parte de las empresas
de que esas propuestas supondrán un cambio sustancial en la estruc­
tura del mercado y en el comportamiento del resto de las empresas
comunitarias, determinará la modificación de sus estrategias hacia una
mayor integración en la Europa de 1993- Todo ello ha de estar fomen­
tado por las autoridades nacionales y comunitarias, dando la fuerza y
rapidez necesaria a sus decisiones y suministrando a las empresas
información sobre el desarrollo del proceso, para que éstas reaccionen
consecuentemente. Además hay que tener en cuenta, en el caso de
España, que ésta se enfrenta simultáneamente a un doble reto.- con­

440
CARLOS LORENZO GOMEZ

cluir su adhesión a la CEE (por la que todavía goza de determinadas


prórrogas en ciertas materias) y preparar el nuevo mercado, lo que ha
de conseguirse en un periodo de tiempo muy corto, del que sólo que­
da un año y medio; por lo que alcanzar pactos entre las distintas par­
tes es imprescindible, para afrontar el Mercado Unico donde “los
incompetentes no lograrán sobrevivir”. El reto de 1993 está muy cerca­
no y sus efectos positivos han sido contrastados; beneficiarse de ellos
sólo dependerá de nuestra capacidad de adaptarnos a las nuevas cir­
cunstancias.
Por otro lado, no hay que olvidar que el Mercado Unico es sólo
un aspecto dentro de la configuración de la Nueva Europa Unida. El
AUE introdujo también importantes acuerdos en materia de capacidad
monetaria, política social, cohesión económica y social, investigación y
desarrollo tecnológico, medio ambiente y cooperación en política
exterior.
Actualmente el tema más debatido es la Unión Económica y
Monetaria (UEM). La voluntad de los Estados miembros de tender
hacia una única divisa comunitaria (sustituyendo a las diferentes
monedas nacionales, no creada como cesta de las mismas) y un único
banco central europeo, no es unánime. Si el proceso de creación del
Mercado Unico es irreversible, la UEM no está todavía aceptada. De
las tres fases marcadas por el Informe Delors para alcanzar este objeti­
vo, sólo la primera ha sido aprobada por todos los Estados miembros,
y puesta en marcha el 1 de julio de 1990 con la liberalización de los
movimientos de capital (de la que España goza de prórroga hasta el 1
de enero de 1993) y la incorporación de todas las divisas comunitarias
al Sistema Monetario Europeo (SME). Las autoridades británicas hicie­
ron especial hincapié en que la aceptación de la primera fase no era
vinculante con las otras dos, además de empeñarse en llamar al objeti­
vo de “cooperación monetaria” en vez de “Unión Económica y Mone­
taria”, lo que, sin duda, reflejó su postura ante cualquier paso que
implique la cesión de la soberanía nacional.
El cambio en el liderazgo del gobierno inglés, con la sucesión de

441
LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA EUROPA

Margaret Thatcher por John Mayor, no ha significado un cambio de


postura ante los temas comunitarios. Gran Bretaña sigue siendo el
Estado miembro opositor a reformas que conlleven cesiones de sobe­
ranía. Ello está obligando, para no frenar el proceso, a tomar acuer­
dos de “baja intensidad”. La diplomacia española advirtió que el resul­
tado de la pasada Cumbre de Luxemburgo puede dar “una falsa
impresión de consenso”, porque sólo refleja tendencias mayoritarias.
Las grandes decisiones se han retrasado a la próxima Cumbre Comuni­
taria de Maastrich (Holanda), a celebrar los dias 8 y 9 de diciembre del
presente año. Esta cumbre es de vital importancia para todo el proyec­
to de construcción de la Nueva Europa, ya que la credibilidad del
Mercado Unico depende de esta decisión; para lograr un verdadero
mercado interior es necesario fusionar sus bancos centrales, armoni­
zando las políticas económicas y monetarias. La conclusión a la Cum­
bre de Luxemburgo es que hace falta todavía un gran esfuerzo para
llegar a un acuerdo completo, ya que la negativa británica parece
inflexible.
En caso de que la UEM prospere, la segunda fase (creación de un
sistema europeo de bancos centrales y transferencia gradual de las
políticas económicas y monetarias a una institución comunitaria) tiene
previsto su inicio para 1994. Antes de esta fecha los distintos Estados
miembros deben lograr una necesaria convergencia antes de permitir
la integración. Esto supone que sólo los países que hayan logrado
acercar sus tasas de inflación y sus déficits a los niveles de los países
centrales del SME podrán participar de las ventajas de la integración
económica desde 1994. España, por su parte, está intentando lograr un
pacto de rentas que refuerce el efecto de las políticas monetaria y fis­
cal para no quedar rezagada en la UEM.
Además de la integración económica y monetaria, bajo un único
mercado y una misma divisa y banco central, el proceso de construc­
ción de la Europa Unida se completa con la integración política. El
futuro de la Unión Política (UP) se decidirá conjuntamente con la UEM
en la Cumbre de Maastrich, a la que ya ha anticipado John Mayor, pri­

442
CARLOS LORENZO GOMEZ

mer ministro de Gran Bretaña, que “el Parlamento británico jamás la


aceptaría”. El consenso logrado en la materia es mínimo y el retraso
existente notorio, pero ante un nuevo proceso de tales dimensiones
como la creación de la Nueva Europa Unida, los resultados obtenidos
no son tan negativos: el camino está iniciado. ¿Quién podría haber
pensado hace una década que hoy día se estaría debatiendo en el
seno de la CEE una posible forma federal de gobierno de Europa?
Por último, surgen más interrogantes al futuro de la Nueva Euro­
pa. Uno de los más importantes es el tema de su propia composición.
Los países de la EFTA, en especial Austria, que ya ha solicitado su
adhesión, temen verse fuera de la potencia europea unida. Los países
del Este de Europa caminan a marchas forzadas hacia un modelo de
economía abierta que les abra las puertas de la CEE. La incorporación
de huevos Estados Miembros es una posibilidad clara, sin olvidarnos
de que actualmente la Comunidad está ya integrada por trece miem­
bros tras la absorción de la República Democrática Alemana.
La potencialidad que tendría un mercado mayor, incluso superior
al proyecto americano (Mercado Unico Norteamericano integrado por
[Link]., Canadá y México), sería muy interesante, pero habría de
lograr fortalecer internamente el propio proyecto antes de ampliar el
reto a nuevos países, de manera que el crecimiento que ello pueda
originar sea equilibrado.

443
U C.E.E Y EL SECTOR INFORMATICO Y DE ALTA TECNOLOGIA

Prof. Rafael López García


Prof. José Luis Duran Valenzuela

En 1988, la industria europea de la electrónica generó una pro­


ducción de 151.493 millones de ECUS, lo que constituye un 8% de la
produción industrial global de la CEE. No debe olvidarse que la elec­
trónica es uno de los sectores con mayor crecimiento en los últimos
10 años en la Comunidad Europea; así, entre 1980 y 1988, el creci­
miento alcanzó una media del 10% en términos nominales.
Dentro del sector de la electrónica es importante ver la composi­
ción de la producción total: en primer lugar las telecomunicaciones,
con un 43%; los ordenadores, con un 26%, y los equipos audiovisuales
conforman el restante 30%. En 1988, la producción de componentes
electrónicos alcanzó el valor de 14.400 millones de ECUS, frente a
30.000 millones de Estados Unidos y 39-000 millones de Japón. Europa
presenta un déficit comercial de 1.100 millones de ECUS en este apar­
tado. Sólo 4 de las 14 primeras firmas en el mercado informático euro­
peo son originalmente de países pertenecientes a la comunidad.
La situación de la industria del software es aún más desoladora,
como lo demuestra el hecho de que el 57% de la producción mundial
corresponde a Estados Unidos, el 13% a Japón, y sólo Inglaterra con el
6%, Alemania con el 7% y Francia con el 8% sobresalen en Europa.
El sector de las tecnologías de la información se ha caracterizado
en Europa por una gran fragmentación. Toda una serie de políticas
nacionales dieron como resultado el desarrollo de mercados diversos y
protegidos por barreras artificiales.

445
LA C.E.E.Y EL SECTOR INFORMATICO Y DE ALTA TECNOLOGIA

Podemos distinguir distintos tipos de barreras utilizadas por los


gobiernos para proteger la industria nacional.
Las tradicionales imposiciones de diversos aranceles, que dan
como resultado un mayor precio de los productos importados, han
sido en mayor o menor medida utilizadas por los países europeos.
Otra barrera que los diferentes gobiernos han utilizado amplia­
mente con devastadores efectos es la fuerte estricción de las normas
técnicas. Impuestas muchas veces con la excusa de proteger a los con­
sumidores y garantizar la seguridad de los productos industriales, han
producido la división del mercado europeo en múltiples zonas. Estas
extricciones cristalizan en normas técnicas fósiles, propias de los equi­
pos que debido al rápido avance del sector quedan obsoletas, en
detrimento de soluciones más eficaces y modernas.
La utilización por parte de los Organismos y Empresas Públicas
de proveedores locales, en detrimento de suministradores foráneos,
produce mercados cautivos y situaciones oligopolísticas.
Las prácticas señaladas dan lugar a la existencia de compartimen­
tos en Europa, un mercado fragmentado y protegido. La utilización de
dichas prácticas por los diversos gobiernos europeos, provoca merca­
dos nacionales y empresas centradas en dichos mercados. Empresas
que por estar protegidas no desarrollan una plena capacidad competi­
tiva, y carecen de una dimensión adecuada por actuar fundamental­
mente en un sólo mercado nacional, de insuficiente dimensión.
Los ingentes recursos que requiere la investigación y desarrollo
de productos competitivos en el sector de las tecnologías de la infor­
mación, dan lugar a la necesidad de unas determinadas dimensiones
empresariales. La competencia en buena parte de los segmentos de
este mercado requiere una gran dimensión empresarial, necesaria para
poder amortizar las grandes sumas que la investigación y desarrollo
requieren.
Consciente de estos problemas, la Comunidad Económica Euro­
pea está desarrollando una labor que pueda permitir un amplio mer­
cado europeo.

446
RAFAEL LOPEZ GARCIA
JOSE LUIS DURAN VALENZUELA

Para ello, los aranceles están siendo rápidamente eliminados,


pero además se está produciendo una armonización de las normas
técnicas, con un desarrollo legislativo que impida la existencia de
barreras técnicas a las importaciones.
Existe además un esfuerzo de la Comunidad para evitar los mer­
cados cautivos y la utilización, por parte de las Administraciones
Públicas, de suministradores exclusivamente locales. Por ello, nos
encontramos con una legislación específica y con la obligación de dar
publicidad a las ofertas de compra cuando éstas alcanzan un determi­
nado volumen. Consciente la Comunidad Económica Europea de la
falta de dimensión de las empresas europeas del sector, está desarro­
llando esfuerzos para que se produzcan fusiones entre empresas euro­
peas. Los altos costes del desarrollo de productos requieren un mer­
cado amplio, así como empresas de una gran dimensión que les per­
mitan las economías de escalas, imprescindibles para la competencia
con éxito en un mercado cada vez más global.
Este es por tanto un sector donde el conseguir economías de
escala, y por tanto una dimensión adecuada, es de vital importancia;
por esto, las empresas europeas necesitan un amplio mercado único, y
la dimensión que permita unos costes unitarios competitivos.
La Comunidad Europea ha manifestado la gran importancia del
sector, debido al papel determinante que juega en la competitividad
de toda la economía europea y al hecho de la debilidad de esta indus­
tria en la Comunidad.
Un objetivo prioritario de la Comunidad es el desarrollo de bases
de datos y redes de comunicaciones y uno de los pilares fundamenta­
les para el éxito del sector de las tecnologías de la información y las
comunicaciones, descansa en la investigación. Es por ello por lo que
la CEE ha puesto en marcha toda una serie de programas de fomento
de la investigación precomercial.
La aprobación del Tercer Programa-marco de investigación y
desarrollo tecnológico para el periodo 1990-1994, nos muestra el esta­
blecimiento por parte de la Comunidad de una política de investiga­
LA C.E.E.Y EL SECTOR INFORMATICO Y DE ALTA TECNOLOGIA

ción y desarrollo. El reparto del presupuesto del Segundo y Tercer


Programa-marco se muestra a continuación.
Este Tercer Programa-marco presenta una disminución del núme­
ro de programas respecto al anterior, aun manteniendo una continui­
dad con éste. Como podemos observar en el desglose del presupuesto
de este Tercer Programa-marco, se le ha dado una prioritaria impor­
tancia a las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones,
que absorben casi el 40% de los fondos.
Dentro de este Tercer Programa-marco, se ha dado prioridad a las
tecnologías de la información, destacando el desarrollo de sistemas
abiertos que hagan operables los sistemas de distintos fabricantes. Se
destinan a estas actividades 1.352 millones de ECUS, lo que represen­
ta casi un 25 por 100 del presupuesto. Esta parte del presupuesto se
reparte según el desglose indicado en la tabla 1.
El presupuesto que se dedica dentro de este Programa-marco a
las tecnologías de las comunicaciones es de 489 millones de ECUS,
cuyo desglose se muestra en la tabla 2.

TABLA 1
Microelectrónica 27-31%
Sistemas de Tratamiento Información 23-27%
Periféricos 15-19%
Producción Integrada por Ordenador 17-21%
Investigación Fundamental 9-11%

TABLA 2
Comunicaciones de Banda Ancha 20-24%
Redes Inteligentes 6-8%
Comunicaciones Móviles 8-10%
Comunicación de Imágenes y Datos 11-16%
Tecnologías de servicios integrados 6-8%
Seguridad de la Informática 6-8%
Comunicaciones Avanzadas 20-25%
Verificación y Ensayos 1-3%

448
RAFAEL LOPEZ GARCIA
JOSE LUIS DURAN VALENZUELA

Producción mundial de software


en % sobre el total

Estados Unidos

Japón

Francia

Alemania (R.F)

Gran Bretaña

Canada -

Otros

ili li
0 10 20 30 40 50 60

Fuente: International Data Corp.

449
LA C.E.E.Y EL SECTOR INFORMATICO Y DE ALTA TECNOLOGIA

Composición de la industria
en % de la producción (1988)

Telecomunicaciones

Fuente: Eurostat. DRI Europe

450
RAFAEL LOPEZ GARCIA
JOSE LUIS DURAN VALENZUELA

EL PROGRAMA MARCO 1987-1991

AMBITOS CLAVE Cantidades en millones Porcentaje del


de ecus presupuesto total

1. Calidad de vida 375 6,9


1.1 Salud 80
1.2. Protección contra
las radiaciones 34
1.3. Medio ambiente 261

2. Hacia un gran mercado


y una sociedad de la
información y las
comunicaciones 2.275 42,3
2.1. Tecnologías de la
información 1.600
2.2. Telecomunicaciones 550
2.3. Nuevos servicios de
interés común (incluido
el transporte) 125

3. Modernización de los
sectores industriales 845 15,6
3.1. Ciencia y tecnología para
las industrias manufacturadas 400
3.2. Ciencia y tecnología de
los materiales avanzados 220
3.3. Materias primas y reciclados 45
3.4. Normas técnicas, métodos de
medición y materiales de
referencia 180

4. Explotación y máximo
aprovechamiento de los recursos
biológicos 280 5,2
4.1. Biotecnología 120
4.2. Tecnología agroindustrial 105
4.3. Competitividad de la
agricultura y administración de
los recursos agrícolas 55

451
LA C.E.E.Y EL SECTOR INFORMATICO Y DE ALTA TECNOLOGIA

AMBITOS CLAVE Cantidades en millones Porcentaje del


de ecus presupuesto total

5. Energía 1.173 21,7


5-1. Fisión: seguridad nuclear 440
5.2. Fusión termonuclear
controlada 611
5-3. Energías no nucleares y uso
racional de energía 122

6. Ciencia y tecnología al
servicio del desarrollo 80 1,5

7. Aprovechamiento del lecho


marino y evaluación de los
recursos marinos 80 1,5
7.1. Ciencia y tecnología marinas 50
7.2. Sector pesquero 30

8. Intensificación de la cooperación
europea en ciencia y tecnología 288 5,3
8.1. Incentivos, mejora y
utilización de recursos
humanos 180
8.2. Utilización de instalaciones
principales 30
8.3. Previsiones, valoración
y otras medidas de apoyo 23
8.4. Difusión y utilización de los
resultados de la investigación
científica y tecnológica 55

Total 5.396 100,0

452
RAFAEL LOPEZ GARCIA
JOSE LUIS DURAN VALENZUELA

EL PROGRAMA MARCO 1990-1994

AMBITOS CLAVE Cantidades en millones Porcentaje del


de ecus presupuesto total

I. Tecnologías de difusión
1. Tecnologías de la información
y las comunicaciones 2.221 38,9
- Tecnologías de la información 1.352
- Telecomunicaciones 489
- Desarrollo de sistemas
telemáticos de interés general 380

2. Tecnologías industriales y de
los materiales 888 15,6
- Tecnologías industriales
de los materiales 748
- Medidas y pruebas 140

n. Gestión de los recursos humanos


3. Medio ambiente 518 9,1
- Medio ambiente 414
- Ciencia y tecnología marinas 104
4. Ciencia y tecnología de los
seres vivos 741 13,0
- Biotecnología 164
- Investigación agraria y
agroindustrial (1) 333
- Investigación biomédica
y salud 133
- Ciencias y tecnologías de los seres
vivos para los países en desarrollo 111
5. Energía • 814 14,3
- Energías no nucleares 157
— Seguridad de la fisión nuclear 199
- Fusión termonuclear controlada 458

III. Gestión de los recursos intelectuales


6. Capital humano y movilidad de
los investigadores 518 9,1

Total 5.700 100,0

(1) Incluida la pesca

453
LA C.E.E.Y EL SECTOR INFORMATICO Y DE ALTA TECNOLOGIA

CONCLUSIONES

La unidad del mercado europeo en el sector de las tecnologías


de la información y las comunicaciones requiere, no sólo la elimina­
ción de barreras arancelarias, sino también de las barreras técnicas,
producidas por las normativas de los diferentes países, así como por
las políticas de compras de los Organismos y Empresas Públicas.
De hecho, todas estas barreras están desapareciendo rápidamente,
encontrándonos ante un proceso de armonización y liberalización que
va a dar lugar al mayor mercado mundial.
Este proceso va a ser especialmente beneficioso para las empre­
sas europeas de este sector, puesto que en dicho sector se requieren
unas dimensiones, para aprovechar las economías de escala, que sólo
son posibles para empresas que operan en mercados suficientemente
amplios.
La unificación del mercado será beneficiosa también para los con­
sumidores europeos, que se encontrarán con la posibilidad de adquirir
mejores productos a mejores precios.
La unidad del mercado europeo es un proceso en el cual se ha
avanzado y se debe seguir avanzando, independientemente de las
fechas “mágicas” que marcan el camino.

BIBLIOGRAFIA

AA.W.: Panorama de la industria Comunitaria. Bruselas. Oficina de


Publicaciones de las Comunidades Europeas. 1990.
BERENGUER PEÑA. J.M.: Información tecnológica y función de inteli­
gencia. Madrid. Fundación Empresa Pública. 1982.
FRANKEL, M.: “No time for glory”. Newsweek. Junio 24, 1991
PRACHT. L.: Europa en cifras. Luxemburgo. Oficina de Publicaciones
Oficiales de las Comunidades Europeas. 1989-

454
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90
Fernando Sánchez Villacorta
José Carlos Campos López
Alberto Oviedo del Valle

En el presente trabajo intentaremos estudiar la Banca Europea


ante el reto que va a significar para la misma (al igual que para el res­
to de las empresas) un Mercado Interior Unico. Para ello, comenzare­
mos observando algunos fenómenos que se están produciendo en la
Banca, pasando a continuación a realizar una comparación de nues­
tro sistema bancario con el Europeo, y terminaremos dando unas bre­
ves pinceladas de los sistemas bancarios de los países del entorno,
intentando con ello identificar las pautas de evolución del sector.

1. EL CAMBIO EN LA POSICION DE NEGOCIACION


CON PROVEEDORES Y CUENTES

Tradicionalmente, el poder de negociación de los proveedores es


débil, debido a las siguientes causas:
• • Excesivo control de las autoridades monetarias sobre la remu­
neración de los depósitos.
• Escaso desarrollo de otras modalidades financieras.
• Escaso desarrollo de los mercados de capitales.

Sin embargo, en la actualidad, gracias a la ingeniería financiera,


a la desintermediación y a la desregulación, existe una feroz compe­
tencia entre todas las entidades, lo cual ha redundado en un incre­

455
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90

mentó del poder de negociación de los proveedores (ahorradores,


empresas...) sobre la Banca. La especialización financiera y la apari­
ción de las Sociedades de Inversión, Fondos de Pensiones y el recien­
te desarrollo de los mercados de capitales (internacionalización de los
mismos, nuevos productos como futuros, opciones...) han contribuido
a ello.
Todo lo anterior va a provocar que en la Banca se pase de una
óptica de oferta a una óptica de demanda.
Con respecto a los clientes, el incremento de la competencia
antes mencionado y la aparición de nuevas formas de financiación
(léase bancos de inversión, bancos privados, leasing, grandes almace­
nes...) ha motivado un proceso de debilitamiento de su poder de
negociación con los clientes.

2. APARICION DE SUSTITUTOS

La aparición de los sustitutos ya mencionados ha originado una


auténtica avalancha de productos sustitutivos, como por ejemplo la
aparición de las compañías emisoras de tarjetas de crédito, que han
supuesto la pérdida para la Banca de algo tan esencial como la inter­
mediación en los pagos.

3. INCREMENTO DE LAS BARRERAS DE ENTRADA AL SECTOR


BANCARIO EN GENERAL

En lo que a nuevos entrantes se refiere, la existencia de econo­


mías de escala en el negocio de la Banca es bastante discutible, por
cuanto está demostrado que éstas desaparecen al situarnos en deter­
minados volúmenes de operaciones. Así, por ejemplo, en el caso de
EEUU las economías de escala surten un mayor efecto para volúmenes
inferiores a 25 millones de dólares, produciéndose deseconomías
cuando nos situamos en volúmenes superiores a 100 millones de dóla­
res.
Las economías de alcance (o gama), por su parte, aparecen cuan­

456
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA - JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
ALBERTO OVIEDO DEL VALLE

do dos o más productos pueden obtenerse a costes inferiores que si


se produjeran independientemente. En el caso bancario, una fuente
importante para ello es la disposición, por parte de las entidades, de
información abundante sobre el volumen de los depósitos de sus
clientes. Esta información abre la posibilidad de ofrecer nuevos pro­
ductos financieros, con el consiguiente incremento de ingresos.
Aparte de estos dos tipos de barreras de entrada, existen otras
mucho más eficaces, como pueden ser el alto volumen de inversión
necesario para ingresar en el negocio (modernas tecnologías de infor­
mación, red de oficinas), la exhaustiva reglamentación que regula la
creación de nuevas entidades... En suma, podemos afirmar que la
aparición de nuevos entrantes es bastante dudosa.

ESTRUCTURA INTERNA DEL SECTOR:


EL SISTEMA BANCARIO ESPAÑOL EN RELACION
CON EL DE LOS PRINCIPALES PAISES COMUNITARIOS

El caso español El Sistema Bancario Español, como el de la mayoría


de los países de corte mediterráneo, se ha desenvuelto basta bace poco
en un ambiente de escasa competencia, debido al afán proteccionista
por parte de las autoridades económicas, que es el caldo de cultivo
ideal para la falta de competencia en un sector. Piénsese que incluso
existía un pacto de caballeros” de no agresión entre la Banca Españo­
la; en esta situación se captaba aborro a costes despreciables (0,5%) y
se invertía a tipos de mercado, con lo que el margen de beneficio era
considerable. La entrada de la Banca extranjera (año 1978) y el pro­
ceso de desregulación en el que nos hallamos inmersos, junto a la pro­
ximidad del M. U.E., han hecho variar completamente las condiciones
del sector, incrementando la competencia agresiva y precipitando las
fusiones de Bancos y Cajas de Ahorros. Dentro del primer grupo inclui­
mos las fusiones entre el Banco de Bilbao y el Banco de Vizcaya, entre
el Banco Central y el Banco Hispano Americano y la creación de la
Corporación Bancaria de España (holding de la Banca Pública Espa­
ñola).

457
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90

Antes de entrar en el análisis rector bancario en España -sector


bancario en Europa-, debemos señalar la complicación que supone
establecer una comparación de los sistemas bancarios de países distin­
tos, pues en cada uno de ellos intervendrán diversos aspectos jurídi­
cos, económicos, políticos, históricos..., que influirán en el ejercicio
de la actividad de estas entidades. Es por esto por lo que las conclu­
siones que puedan alcanzarse dependerán de cuál sea el marco en el
que se desenvuelva el sistema bancario considerado.
En la actividad bancada de los países comunitarios pueden distin­
guirse dos modelos distintos. De un lado, el modelo basado en el
principio de universalidad, según el cual cualquier institución de cré­
dito puede llevar a cabo operaciones propias del negocio bancario de
cualquier tipo. De otro, el modelo de especialización en el que los
bancos se concentran tan sólo en determinados tipos de actividades.
Alemania, España y Francia son ejemplos de países con banca univer­
sal, mientras que el Reino Unido es un ejemplo de especialización
bancada. Entre ambos extremos caben diversas soluciones interme­
dias.
Para analizar el sistema bancario español en comparación con el
de los países comunitarios, analizaremos, en primer lugar, cuál es la
importancia de los servicios financieros de cada país.

1. Importancia de los servicios financieros en cada país

Antes de llevar a cabo el análisis comparado de cada sistema ban­


cario debemos ubicar a los mismos en el marco de su correspondiente
economía. Para ello, tomaremos en consideración los siguientes aspec­
tos:
a) Empleados bancarios por cada 1.000 habitantes: El número de
empleados bancarios por habitante en España es de los más
bajos de Europa. Utilizando datos de 1988 (gráfico 1), en el
sistema bancario español se contabilizan 6,1 empleados por
cada 1.000 habitantes, cifra que, si bien no es la más baja de la
CEE, sí es bastante inferior a la de países como Alemania, don­

458
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA - JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
ALBERTO OVIEDO DEL VALLE

de se llega a los 9,4 empleados por cada 1.000 habitantes, o


sea, superior en más del 50% a España (gráfico 1).
NUMERO DE EMPLEADOS POR OFICINA BANCARIA. PAISES DE LA CEE
AÑO 1888
Empleados

b) Participación del valor añadido por la banca y los seguros en


el PIB. Si tomamos en cuenta la participación en el PIB del
valor añadido generado, todos los países comunitarios son
bastante similares, salvo Gran Bretaña, cuyo porcentaje
(12,6%) casi duplica la media de la CEE (6,7%), en torno a la
cual se sitúa España (6,1%).
c) Relación entre los préstamos vivos y el PIB. Centrándonos en la
importancia relativa de los préstamos vivos respecto al PIB,
podemos distinguir tres grupos diferenciados:

459
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90

-Gran Bretaña, cuyo importe (208%) es superior al doble del


PIB británico.
-Un segundo grupo, formado por Bélgica, Alemania y Holan­
da, situado en torno a la media (142%).
-Un tercer grupo, donde se integran Francia, Italia y España,
en los que el volumen de préstamos es aproximadamente
igual al PIB.
d) Relación entre los recursos ajenos del sistema bancario y el PIB.
Los resultados que se obtienen de esta comparación son simi­
lares a los anteriores, en el sentido de que destaca la notable
dimensión del sistema bancario del Reino Unido (198%) en
comparación con el resto de países (gráfico 2).
DIMENSION RELATIVA DEL SISTEMA BANCARIO. RM8E8 DE LA CEE
ARO 1988. (% RECURSO8 AJENO8 8IST. BANCARIO 8/ PISI
%

460
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA - JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
ALBERTO OVIEDO DEL VALLE

e) Relación entre activos bancarios totales y el PIB. Cabe destacar


la cifra que presenta Gran Bretaña (cuadro 1), donde los acti­
vos de las entidades bancadas son dos veces y media el valor
de su Producto Interior Bruto. A gran distancia, le siguen el
resto de países entre los que está España. Es también digno de
mención el importante peso que tienen las Cajas de Ahorros
en Alemania, llegando a superar el valor de sus activos al valor
de los correspondientes a los bancos. En nuestro país, aunque
sin alcanzar el nivel alemán, también tienen las Cajas un peso
importante.

Cuadro 1 (% activos sobre PIB, 1987)

País Bancos Cajas Ahorros

Alemania 44,0 70,3


España 87,6 43,7
Francia 84,4 15,7
Gran Bretaña 242,7 -
Italia 88,5 26,7

Se observa de todos estos datos considerados, una mayor fuerza


del sistema bancario británico sobre el resto de Europa, como conse­
cuencia de la importancia que tiene la plaza financiera de Londres.

3. Otros aspectos comparativos

Además de todos los factores que hemos considerado hasta el


momento, podemos establecer comparaciones entre los sistemas ban­
carios español y europeo, atendiendo a otros aspectos.
Respecto al grado de concentración bancada, según una clasifica­
ción de la nacionalidad de los mayores bancos del mundo por volu­
men de activos, las posiciones más destacadas respecto al resto de
países comunitarios les corresponden, por este orden, a las entidades

461
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90

alemanas y francesas (cuadro 2). Sin embargo, es Francia donde


encontramos un mayor grado de concentración, puesto que su volu­
men de activos es sensiblemente inferior al alemán.

Cuadro 2

Ns bancos entre los Volumen activos


País 100 mayores (1987) en ECUS (1987)

Alemania 11 1.217
Francia 10 881
Italia 8 372,7
G. Bretaña 5 1.031,6
España 2 228,3

En España, el nivel de concentración bancada es sensiblemente


inferior al existente en otros países comunitarios.

4. Los sistemas bancarios en los países más importantes


de la CEE.

a) El caso alemán. El sistema bancario alemán lo podemos carac­


terizar por:
-Entorno caracterizado por un alto grado de liberalización en
materia de capitales.
-Los bancos alemanes responden a las pautas de los típicos Ban­
cos Universales.
-Banca organizada en auténticos subsistemas federales, ya que
existen bancos de ámbito nacional, bancos regionales, Cajas
de Ahorros, Cooperativas de crédito (bancos cooperativos),
bancos especiales...
b) La Banca belga. Caracterizada por:
-Históricamente, la Banca ha tenido un entorno muy favorable,
debido al elevado proteccionismo del Estado, lo que ha estimu­
lado una cierta falta de competitividad interna.

462
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA - JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
ALBERTO OVIEDO DEL VALLE

-En el campo de las Cajas de Ahorros se está viviendo un proce­


so de agrupación, proceso que sin embargo no se está produ­
ciendo en el ámbito de los Bancos Comerciales.
-Fuerte presencia de la Banca extranjera, que copa la mayor par­
te del mercado mayorista (mercado de grandes empresas),
mientras que la actividad de la Banca nacional se centra en la
Banca al detalle y en el servicio a medianas empresas.
c) La Banca danesa.
-El entorno danés se basa en una legislación claramente liberal,
que ha facilitado la consolidación de la Banca extranjera en
Dinamarca.
—Actualmente se da un proceso de integración en las entidades
danesas, como estrategia defensiva ante el poder de sus veci­
nos más inmediatos (Alemania, Holanda, Suecia), que persigue
mantener las actuales cuotas de mercado de la Banca nacional.
Este proceso es lógico, habida cuenta de la pequeñez del siste­
ma bancario danés (valga como muestra de ello el hecho de
que la suma de los activos de los ocho principales bancos
daneses no supera los activos totales del Commerzbank, tercer
banco alemán).
d) Francia.
-El sistema francés se halla en un proceso de clara adaptación a
lo que va a ser el Mercado Unico Interior en 1993, debido a
que en Francia la Banca siempre ha estado fuertemente interve­
nida por el Estado, lo que ha producido un exceso de regla­
mentación que ha hecho de los bancos franceses bancos poco
ágiles y en clara desventaja frente a sus homónimos europeos.
-Excesivo peso de la Banca Pública, lo que conlleva en esta
Banca falta de productividad del personal, sobredimensiona-
miento...
-La Banca francesa ha tenido siempre una clara vocación inter­
nacional (ejemplos de ello los encontramos en el Credit Lyon­
nais, Banque Indosuez...).

463
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90

-Evolución rápida de las Cajas de Ahorros francesas, que tenían


un retraso considerable con el resto de Cajas de Ahorros euro­
peas (hasta 1983 no podían realizar operaciones de crédito, por
ejemplo).
e) Holanda.
-El sistema bancario holandés es un sistema eminentemente
liberal, ya que las autoridades ejercen un control mínimo sobre
la actividad bancada.
-Debido en gran parte a lo anterior, la competitividad en Holanda
es bastante elevada, por lo que se presume que el sistema holan­
dés es uno de los más cualificados para el reto del 93-
f) Italia.
-El sistema bancario italiano, si por algo se caracteriza es por su
elevado grado de fragmentación, y por su complejidad, fruto
más bien de una herencia histórica (es tan fragmentado que
hasta hace poco tiempo sólo tres bancos podían tener oficinas
bancadas por todo el país). Así, por ejemplo, la apertura de ofi­
cinas bancadas ha estado limitada legalmente.
-También se caracteriza por un peso abusivo de la Banca Públi­
ca (cerca del 65% del total), lo que conlleva una clara falta de
competitividad.
-Poco desarrollo de medios de pago modernos (en parte debido
a lo anterior) como tarjetas de crédito, cheques...
Como resultado de todo ello, en Italia se está produciendo
un auténtico estallido de fusiones, que intentan hacerlo menos
frágil ante la competencia externa.
g) Gran Bretaña.
-Marco desregulado, típicamente anglosajón, por lo que el Esta­
do no cumple un papel decisivo.
-El modelo de Banca inglesa responde a Banca especializada, de
forma que coexisten tanto grandes bancos comerciales (Nat
West, Barclays Bank) con bancos especializados (Bancos de
Inversión, Building Societies).
-En Gran Bretaña existe desde hace mucho tiempo una visión

464
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA - JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
ALBERTO OVIEDO DEL VALLE

internacional que hace que los bancos tengan una extensa red
de oficinas fuera de sus fronteras, lo que les confiere una
amplia experiencia, útil para la ampliación de fronteras que se
avecina.

COMENTARIOS A LA SITUACION ACTUAL:


¿QUE FENOMENOS SE ESTAN PRODUCIENDO
ANTE LA INMINENCIA DEL M. U.E.?

1) LAS FUSIONES:

• En los últimos años se ha desatado en una serie de países de la


CEE una auténtica “fiebre de fusiones”, fusiones que por otra
parte se están realizando como estrategia defensiva (las fusiones
entre bancos daneses responden a un claro intento por defen­
der cuotas de mercado) o como estrategia ofensiva (de cara a
incrementar el potencial).
Si relacionamos como variable clave las fusiones producidas en
un sistema bancario (sinónimo de adaptación a la nueva situación en
muchos países) podemos observar los siguientes fenómenos:
a) En algunos países apenas se han producido (Holanda, Gran
Bretaña), debido a la gran competitividad que poseen sus pro­
pios mercados, por lo que sus estructuras se encuentran en
una posición buena respecto al peligro que suponga la Banca
de otros países de la CEE.
b) En otros países (Francia, Bélgica) tampoco se están producien­
do al ritmo esperado, debido quizás al exceso de peso de la
Banca Pública que sufren estos países y al exceso de reglamen­
tación, que han motivado problemas de competitividad de
estos bancos.
• Algunos países parecen haberse adelantado al Mercado Unico,
porque siempre han tenido una fuerte vocación internacional,

465
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90

lo que proporciona a los que la han practicado un rico bagaje


que supone una clara ventaja competitiva frente a las que no la
han practicado (caso de Gran Bretaña, Francia, Alemania),
puesto que cuentan con infraestructura, oficinas, conocimientos
de los mercados... Todo ello también ha redundado en que en
estos países no se hayan producido excesivas fusiones.
• No se han producido fusiones “cross-border”, que atraviesen las
fronteras nacionales, debido a la disparidad de reglamentacio­
nes y a problemas de cultura empresarial (debido a ello fracasó
el único intento hasta la fecha de fusión cross-border entre los
bancos holandés y belga Amrobank y Génerale).

FUSIONES EN RELAC. A LA VOCACION INTERNAD. DE LAS ENTIDADES

Muchas
Elevada Vocación Internacional

(elaboración propia)

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FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA - JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
ALBERTO OVIEDO DEL VALLE

LAS FUSIONES EN RELACION AL ENTORNO COMPETITIVO LOCAL

Muy competitivo Poco competitivo


Entorno
(elaboración propia)

2) LAS ASOCIACIONES

• Bancos de muchos países de la CEE han escogido la vía de la


Asociación o Cooperación, en forma de grandes alianzas como
estrategia ante el Mercado Unico (incluso llegando a intercam­
bios de acciones), y entre entidades financieras de todo tipo
(Bancos, Cajas de Ahorros, Compañías de Seguros...). Este tipo
de estrategia también ha sido utilizado como estrategia defensi­
va y como ofensiva. En el siguiente cuadro veremos cómo los
diferentes tipos de estrategias con las que se puede penetrar en
un mercado inciden de diferente forma en el riesgo empresarial
que se corre, siendo la cooperación la menos arriesgada.

467
PERFILES DE LA BANCA EUROPEA DE LOS 90

RIESGO Y CONTROL BANCARIO; ESTRATEGIAS

Riesgo

Adqulalolón

Fusión

Entrada Secuenclal

Cooperación

Control Bancario
Fuente: La Caixa (Docum. trabajo 21/90)

3) TENDENCIA DEL SISTEMA.


• Todo parece indicar que vamos hacia un modelo bancario
europeo con menos entidades, pero de mayor tamaño, y que
sigan el modelo de “Banca universal” o Banca no especializa­
da, que siga el siguiente modelo:
1) En primer lugar, los bancos “Eurouniversales”, que dominen
tanto la Banca mayorista como la minorista, con una amplia
red de oficinas fuera de sus fronteras (ejemplos de este tipo
podrían ser el BNP, el NAT WEST o el DEUSTCHE BANK.
2) Los bancos “Super-regionales”, con un ámbito de operación
transnacional, pero en una zona muy definida. Como ejemplos
de bancos que parecen seguir esta tendencia podemos encon­
trar el MIDLAND BANK o el DRESDNER BANK.

468
FERNANDO SANCHEZ VILLACORTA - JOSE CARLOS CAMPOS LOPEZ
ALBERTO OVIEDO DEL VALLE

3) Los Bancos regionales, que reducen sus operaciones a un solo


Estado, como pueden ser el COMMERZBANK o el BANCO
POPULAR.
4) Los bancos “niche-marketers”, que dominan una determinada
faceta del negocio bancario (banca muy especializada), en
cualquiera de las modalidades anteriores. Ejemplos de ello
podrían ser PARIBAS, BANQUE INDOSUEZ o MORGAN GUA-
RANTY.

BIBLIOGRAFIA
Analistas Financieros Internacionales. Efectos previsibles del Mercado
Unico Europeo en el sistema bancaño español. Ed. Ministerio de
Economía y Hacienda. Madrid, 1990.
ANDREU, J.M. Y ARASA, C.: Banca universal vs Banca Especializada:
Un análisis prospectivo. Ed. Ministerio de Economía y Hacienda.
Madrid, 1990.
BALKARIN, E. et alia.: La banca española de los 90. Ed. Economistas
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CANALS, J.: Estrategias del sector bancario europeo. Ed. Ariel. Barcelo­
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LA CAIXA. Informe mensual Enero 1991 ■ Servicio de Estudios de “La
Caixa”. Barcelona, 1991-
SANCHIS, J.R.: Las entidades financieras: Estrategias frente al Mercado
Unico. Revista Esic Market, Enero-Marzo 1991. Páginas 88 a 93-
TORNABELL CARRIO, R..- Estrategias bancarias ante 1992. Servicio de
Estudios de “La Caixa”. Barcelona, 1990.

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