Universidad Autónoma de Santo Domingo
Facultad de Humanidades
Escuela de Psicología
Psicodiagnóstico Proyectivo
Sección: 05
Tema:
Pruebas Proyectivas
Maestra: Natacha Degaudenzi
Santo Domingo, D.N.
Febrero de 2023
PRUEBAS PROYECTIVAS
Los tests proyectivos forman parte de los tests de personalidad.
Tal situación-estímulo que hace posible esa expresión ya sea relatando historias, haciendo dibujos
libres o dibujos sujetos a un tema dado, jugando con algún material estandarizado. En todo
desempeño se expresa la personalidad, en cada ejecución se “proyecta” la propia situación interior.
El material que se utiliza en la realización de los tests es deliberadamente ambiguo a fin de que el
sujeto pueda evocar de forma libre y espontánea todo aquello que sea expresión de su mundo
interior.
Una de las características más importantes de este tipo de tests es que las respuestas
desencadenadas serán ser originales en cada caso, no habrá mejores o peores, ni serán
preestablecidas, siendo en cada situación particular fiel reflejo o proyección de la personalidad del
sujeto.
Los tests proyectivos tienen como objetivo explorar la personalidad o algún aspecto específico de
ésta en su relación al contexto global, pero con el claro propósito de llegar a los niveles más
profundos de la misma, incluido el inconsciente. Revelan la posición de la persona con respecto al
mundo circundante, al acontecer social, su actitud en situaciones difíciles de la vida o su
comportamiento moral.
Una técnica proyectiva puede definirse como: una situación no estructurada, pero estandarizada,
en la que se pide al sujeto que responda con las menores restricciones posibles.
El interés de las técnicas proyectivas residiría precisamente en su capacidad para poner de
manifiesto esta estructura básica de la personalidad, ya que al ser procedimientos indirectos no
están sometidos al control voluntario del sujeto, por otro lado al tratarse de estímulos y tareas
nuevos e inusuales, las respuestas no están determinadas por convenciones sociales que pudieran
enmascarar la personalidad.
Las técnicas proyectivas son “instrumentos especialmente sensibles para revelar aspectos
inconscientes de la persona que provocan una amplia variedad de respuestas subjetivas; son
altamente multidimensionales y evocadores de datos inusualmente ricos con un mínimo de
conocimiento por parte del sujeto” (Lindzey 1961)
La “hipótesis proyectiva” formulada por Frank en 1939 constituye el supuesto básico de estas
técnicas. Puede enunciarse como sigue: “Toda actividad de un individuo lleva en si el sello de su
individualidad (supuesto de isomorfismo), estando esta expresividad matizada por las normas
convencionales del grupo social al que pertenece”.
La primera técnica proyectiva, la prueba de asociación de palabras, fue creada por Jung, aunque
cabe señalar que algunas de estas técnicas y fundamentalmente, tal vez la más representativa de
ellas, el Rorschach recibieron una poderosa influencia por los desarrollos en la Psicología de la
Percepción y fundamentalmente por la Psicología de la Gestalt. Posteriormente se ha intentado su
estudio desde el procesamiento de la información.
Otra formulación del proceso de proyección propuesta por Exner (1976) por la que ningún
psicólogo cognitivista pondría reparos es la siguiente: “es la tendencia de las personas a que su
mediación cognitiva de los inputs sensoriales se vea influenciada por necesidades, intereses y
organización psicológica general”.
Cabe señalar que los resultados de las técnicas proyectivas pueden ser interpretados desde
cualquier teoría de la personalidad. El hecho de que muchos autores de pruebas proyectivas hayan
sido psicoanalistas hace que a menudo se utilicen conceptos de tipo psicoanalítico en la
interpretación de sus resultados, ya que el desarrollo y difusión de las técnicas proyectivas ha ido
en paralelo al del psicoanálisis tanto en el tiempo como en el espacio.
El objeto de estudio no es la conducta manifiesta, sino la actividad simbólica encubierta, que
constituye, en último lugar, la explicación de la conducta normal o anormal del individuo.
El foco lo constituye el análisis y esclarecimiento de la actividad intrapsíquica, básicamente
inconsciente y regida por leyes diferentes de las de la lógica y de la racionalidad.
Tienen como finalidad: Conocer el por qué de las cosas.
Nos Aportan: Traspasar el umbral de conciencia burlando las barreras de:
- Conciencia: cuando no se es consciente de los propios motivos, deseos o actitudes.
- Irracionalidad: cuando se consigue ir más allá de los pensamientos juiciosos y racionales.
- Inadmisibilidad: cuando el sujeto no está dispuesto a incriminarse o a admitir algo negativo sobre
sí mismo.
- Educación: cuando se comportan como lo que se espera de una persona con su nivel de educación.
Existen amplios antecedentes históricos de las técnicas proyectivas en la literatura psicológica
siendo tres sus hitos históricos fundamentales:
1) en 1906 el establecimiento de la técnica de asociación de palabras de Jung;
2) en 1921 la primera edición de Psychodiagnostik de Rorschach y
3) en 1938 la publicación de Murray Explorations in Personality, base del «Test de Apercepción
Temática».
En los setenta Gardfield y Kurtz (1973) pusieron de manifiesto que tanto el Rorschach como el
TAT, completamiento de frases y técnicas proyectivas gráficas, eran los instrumentos más
utilizados por los psicólogos clínicos americanos, y Weiner (1972) sostenía que no estaban
sufriendo el declive supuesto, conclusiones ratificadas por la amplia encuesta realizada por Wade,
Baker, Morton y Baker (1978).
Características y tipos de técnicas proyectivas
1. Desde las técnicas proyectivas, se parte de que el sujeto cuenta con una estructura básica y
estable de la personalidad. Tal estructura está integrada por ciertas dimensiones, rasgos o
construcciones organizados de forma idiosincrática en cada sujeto. Las respuestas de los
sujetos ante las técnicas proyectivas permitirán la exploración de tal estructura.
2. La organización de la estructura de la personalidad hace necesarios distintos niveles de
profundidad en su análisis. Así, mientras que algunas técnicas como el Rorschach permiten
ahondar en los aspectos estructurales de la personalidad, otras, como por ejemplo el TAT,
analizarían aspectos más periféricos y, por tanto, influenciables por la situación.
3. Existe una relación entre los inobservables que integran la estructura de la personalidad y
las manifestaciones conductuales de los sujetos, por lo que el análisis de la estructura de la
personalidad, a través de estas manifestaciones, permitirá la predicción del
comportamiento.
4. Toda respuesta ante el material proyectivo no es casual, sino significativa, y será entendida
como un signo de la personalidad del sujeto.
5. Cuanto más ambiguas sean las propiedades de los estímulos de una técnica proyectiva,
tanto más reflejarán la personalidad, las respuestas ante ellos.
6. El sujeto no es consciente de la relación entre sus respuestas y su mundo interno y es difícil
que pueda falsear sus respuestas, por lo que estas técnicas pueden ser consideradas
enmascaradas e involuntarias.
7. El análisis al que son sometidas las respuestas de los sujetos a las técnicas proyectivas ha
de ser fundamentalmente cualitativo y global.
Clasificación de las Pruebas Proyectivas
Existen múltiples clasificaciones con criterios muy distintos, utilizaremos la formulada por
Fernández-Ballesteros (1980):
— Estructurales. Material visual de escasa estructuración que el sujeto debe estructurar diciendo
lo que ve, o a lo que se puede parecerse (por ejemplo, el psicodiagnóstico Rorschach).
— Temáticas. Material visual con distintos grados de estructuración formal de contenido humano
o para humano cuya tarea es narrar una historia (por ejemplo, el Test de Apercepción Temática).
— Expresivas. Consigna verbal o escrita de dibujar una/s figura/s (ejemplos, dibujo de la figura
humana, de la familia, del árbol, etc.).
— Constructivas. Material concreto que el sujeto debe organizar en función de distintas consignas
(por ejemplo, test del pueblo).
— Asociativas. Consigna verbal o escrita por la que el sujeto ha de asociar o completar
verbalmente palabras, frases o cuentos (por ejemplo, frases incompletas, fábulas de Düss).
Las técnicas proyectivas, para ser utilizadas convenientemente, requieren una formación intensa y
extensa —fundamentalmente clínica— que excede lo posible en un curso general introductorio de
evaluación psicológica.