Juicio por Tráfico de Drogas en San Antonio
Juicio por Tráfico de Drogas en San Antonio
MINISTERIO PÚBLICO DE SAN ANTONIO C/ FRANCISCO OMAR RIVAS MUÑOZ, GUILLERMO ANTONIO RIVAS MUÑOZ,
RUBILA DEL ROSARIO MARAMBIO MOLINA, RUTH YANE IRRIBARRA RODRIGUEZ, ROSA ANDREA PALACIOS
MARAMBIO, NAYID YABBRA JADUE NADUR, GIOVANNI ANDRÉS LARA REYES, AMELIA MERCEDES ADASME GUTIÉRREZ,
MÓNICA DEL PILAR AMÉSTICA MONGE, MANUEL ALFONSO ADASME MALLEA Y NICOLÁS ACUÑA BERROSPÍ.
PRIMERO: Tribunal e Intervinientes. Que entre los días diez y veintidós de octubre de
dos mil trece, ante esta Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de San Antonio, constituida por
el Juez Presidente de ella don Manuel Muñoz Chamorro e integrada por los jueces don Claudio
Espinoza Asenjo y don Lino Godoy Órdenes, se llevó a efecto la audiencia de juicio oral de la
causa RUC N° 1100342595-0, R.I.T. N° 29-2013, seguida en contra de los siguientes
acusados, quienes fueron defendidos por los abogados que en cada caso se indican:
3.- Rubila Del Rosario Marambio Molina, cédula de identidad Nº 9.706.074-6, nacida
en Santiago el 9 de octubre de 1944, casada, dueña de casa, 49 años de edad, comerciante,
domiciliada en Pasaje 28 N° 1711, Población Santa Adriana, Lo Espejo, representada por el
Defensor Penal Privado don Patricio Cofre Soto.
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9.- Mónica Del Pilar Améstica Monge, cédula de identidad Nº 9.701.471-K, nacida en
Santiago el 17 de noviembre de 1957, 57 años de edad, soltera, comerciante, domiciliada en
Pasaje 30 N° 1505, Población Santa Adriana, Lo Espejo, representada por el abogado particular
don Patricio Cofré Soto.
11.- Nicolás Acuña Berrospi, de nacionalidad Peruana, DNI Nº 41811164-J, con fecha de
nacimiento el día 24 de septiembre de 1982, en la ciudad de Tacna, de 31 años de edad,
comerciante, sin domicilio conocido en este país, representado por el abogado defensor penal
público don José Luis San Martín Westhoff.
Fue parte acusadora el Ministerio Público, representado por el Fiscal don Álvaro Pérez
Verde-Ramo, domiciliado en Blanco Encalada Nº 860, San Antonio.
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financiando además todos los gastos asociados a dicho traslado. Finalmente y luego de
efectuada la entrega de la mercancía éste recibe el dinero acordado, y al menos, en esta
última operación el dinero debía ser entregado a la imputada LIDIA VENTURA CALLOSANI,
quién se trasladó desde el Perú el día 09 de febrero de 2012, para el solo fin de recibir el
dinero que entregaría el imputado ACUÑA y sacarlo del país hasta su destino final.
En esta última operación, pesquisada el día 9 de febrero de 2012, la incautación de
los 47,6 kilos de pasta base de cocaína, en esta ACUÑA BERROSPI contactó y contrató al
imputado JADUE a efecto de trasladar las sustancias hasta su destino que era la Región
Metropolitana.
Forman del mismo modo parte de esta agrupación u organización los imputados
AMELIA ADASME GUTIÉRREZ, MANUEL ADASME MALLEA y MÓNICA DEL PILAR AMÉSTICA
MONGE, todos los que fueron sorprendidos en el interior de su vivienda de calle Pasaje 30
N° 1505, de la comuna de Lo Espejo, Región Metropolitana, sorprendidos el día 10 de
febrero de 2012, cerca de las 20,30 horas, manteniendo un total de 5,92 kilogramos de
clorhidrato de cocaína. En la oportunidad además se incautó un total de 176 gramos de la
misma sustancia, distribuidas en diversas bolsas de nylon, una balanza digital, además de
20 gramos de cannabis sativa dosificada; 2,21 kilogramos de una sustancia de textura
cristalina de color blanca usada comúnmente para el aumento o abultamiento de la
cocaína. Se encuentra en esta vivienda también la suma aproximada de 23 millones 286
mil pesos, que estaban destinados a financiar la adquisición de la mercancía traída desde
el Norte del país.
Por su parte, el imputado GUILLERMO RIVAS MUÑOZ, en su condición de hermano
y de la confianza absoluta de FRANCISCO RIVAS MUÑOZ, en esta operación era el
encargado de reunir el dinero que financiaba la droga que sería traída desde el Norte. En
tal sentido coordinaba con don MIGUEL ADASME GUTIERREZ, apodado EL BICHO,
respecto del cual pesa una orden de detención, pese a que no fue encontrado al momento
de la realización de la pesquisa o diligencias del OS.7, con este sujeto coordinaba la
recolección de dinero como asimismo con NICOLAS ACUÑA BERROSPI, la coordinación del
transporte de la droga hasta la Región Metropolitana.
La imputada RUBILA MARAMBIO MOLINA, conocida en esta investigación como “LA
CHARO”, madre de la imputada ROSA ANDREA PALACIOS MARAMBIO, se encargaba de
custodiar parte de los dineros recaudados con la comercialización de la droga, además
cumplía la misión de recargar los sucesivos y múltiples teléfonos que utilizaba el imputado
FRANCISCO RIVAS para contactar a los demás miembros de la agrupación,
correspondiéndole también a ella la entrega en ocasiones de dineros a los proveedores, en
concreto la entrega de dinero al proveedor peruano NICOLÁS ACUÑA, por instrucción de
FRANCISCO RIVAS MUÑOZ. En su domicilio se encontraron dos plantas de marihuana y 11
gramos de la misma droga.
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El ente persecutor estima que en la especie concurren respecto de los acusados Rubila
Marambio Molina, Ruth Irribarra Rodríguez, Nayid Jadue Nadur, Amelia Adasme
Gutiérrez, Mónica Améstica Monge, Manuel Adasme Mallea y Nicolás Acuña Berrospi, la
circunstancias atenuante de responsabilidad penal de irreprochable conducta anterior, prevista en
el artículo 11 N° 6 del Código Penal, y la agravante especial establecida en el artículo 19 letra a) de
la Ley 20.000, esto es, formar parte de una agrupación o reunión de delincuentes, sin incurrir en el
delito de organización del artículo 16. Respecto de los acusados Francisco Rivas Muñoz, Rosa
Palacios Marambio y Giovanni Lara Reyes, estima que no les favorecen atenuantes de
responsabilidad penal, y que les perjudica, además de la agravante ya referida establecida en la
letra a) del artículo 19 de la Lay 20.000, la de reincidencia prevista en el artículo 12 N° 16 del
Código Penal. Por último, respecto del acusado Guillermo Rivas Muñoz, estimó que no le
benefician atenuantes, y que sólo le perjudica la agravante del artículo 19 letra a) de la Ley
20.000.
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Agregó que entre los funcionarios que prestaran declaración, se encuentran los
pertenecientes a brigada OS.7 de la ciudad de Santiago, así como del Norte del país y de San
Antonio. Dos de ellos darán cuenta íntegramente de la investigación y su desenlace, y el resto
dará cuenta de cada una de las diligencias en particular, los hallazgos y circunstancias de la
detención de los acusados. Además, informaran en juicio los peritos de las diligencias que
realizaron, tanto, de las tendientes a poder obtener la droga que se trasportaba en la camioneta
incautada, que según demostrara fue adquirida, trasportada y acondicionada a fin de poder
subrepticiamente ingresar la sustancia. También de la droga encontrada en dicho móvil y sus
características. El perito del Servicio de Salud don Pedro Rifo y la perito del Instituto de Salud
Pública, darán cuenta de los resultados de los análisis efectuados a dicha sustancia, de su
naturaleza y pureza de la misma.
Asimismo, dijo que comparecerán dos funcionarios policiales, que darán cuenta de la
investigación y diligencias realizadas, especialmente de las escuchas telefónicas debidamente
autorizadas.
Posteriormente en su alegato de clausura, indicó que tal como señaló al inicio, todos y
cada uno de los hechos fácticos de la acusación fueron acreditados, con el relato de los
funcionarios policiales y a través de abundante prueba material, la cual ha abonado la teoría del
ente persecutor, es decir, que con el control el día 9 de febrero de 2012, de la camioneta P.P.U. SZ
7561 en el control Bajo Molle, de la ciudad de Iquique, Jadue Nadur y Lara Reyes pretendían
trasportar al centro del país de la cantidad de decomisada, 47 kilos 600 gramos de pasta base,
para lo cual previamente se había adquirido dicho vehículo, como este móvil ingresó a Iquique y
30 días después se regresó a buscarlo. Que la sustancia era mandatada ingresar al país por
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Francisco Rivas Muñoz, coordinando desde el interior de la cárcel todas las operaciones necesarias
para ello, con Nicolás Acuña Berrospi, quien tomaba contacto con una organización extranjera,
contactaba las personas para adquirir vehículos y gestionar el traslado de estos; asimismo, con
Miguel Adasme Gutiérrez coordinada la extracción mecánica de la sustancia previamente
embarrilada.
Agregó, que se acreditó que Guillermo Rivas Muñoz, quien constantemente no solo visitaba
a su hermano en la Penitenciaria, ante la imposibilidad de su hermano Francisco, coordinaba a su
nombre todas las actividades de su emprendimiento.
Que por otra parte, doña Rubila del Rosario Marambio Molina, con conocimiento de la
organización y las actividades, estaba a cargo de las comunicaciones de Francisco Rivas y según
da cuenta la conversación con su hija Marcia, también le guarda y custodiaba dineros.
Asimismo que doña Rosa Andrea Palacios Marambio, en su calidad de pareja de Francisco
Rivas, no solamente en una actitud pasiva lucraba y aprovechaba las utilidades de esas
actividades, sino que participaba incluso más allá, comercializando parte de droga, según aparece
en las escuchas; y que idéntica participación pero en su calidad de cónyuge, le corresponde a Rut
Irribarra Rodríguez, quien accedió a lo menos en una oportunidad para que se extrajera en su
domicilio parte de la droga oculta.
Dijo por último, respecto de Manuel Adasme Mallea, Amelia Adasme Gutiérrez y Mónica
Amestica Monge, que el día 10 de febrero de 2012 éstos permanecían en su domicilio, del Pasaje
30 N° 1505, Población Santa Adriana, comuna de Lo Espejo, el cual estaba precisamente
acondicionado y dispuesto para extraer la droga, indicando que si bien pudo pasar desapercibido
para la familia, el hallazgo de los decomisos de más 5 kilos 792 gramos de cocaína, y
adicionalmente otras cantidades de la misma sustancia y otra para cocinarla o aumentarla, por
cierto según de la propia conversación interceptada al “Bicho” Miguel Adasme Gutiérrez, que da
cuenta que mantenía esas sustancias y la suma de $23.286.000, destinados por cierto a pagar la
droga adquirida y de operaciones anteriores, así que cada uno de ellos estaba en pleno
conocimiento de la sustancia y de su ilicitud.
Señaló que la prueba conjuntamente con la que dieron cuenta Uberlinda Delgado,
Santibáñez, los químicos Grandón y Rifo, dan cuenta que las sustancias incautadas son prohibidas,
en los porcentajes de pureza entre el 32 y 63 por ciento. Que la prueba da cuenta que a lo menos,
ya en septiembre u octubre de 2011, de actividades ilícitas que dieron cuenta de la internación de
importantes cantidades de droga, con permanencia en el tiempo, donde dentro de la organización
cada uno de los acusados tenía una función que cumplir.
Ejerciendo su derecho a réplica sostuvo que respecto los alegatos de los defensores
Alejandro García y Natalia Sepúlveda, quienes dan cuenta que existiría un vicio de incompetencia,
un procedimiento viciado, argumentando el abogado García que incluso un despropósito del
Ministerio Público, éstos defensores olvidan que en el caso sub lite se alegaron las incompetencias
respectivas y la Ilustrísima Corte de Apelaciones, resolvió fijando la competencia de éste Tribunal
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Oral por sentencia firme y ejecutoria; asimismo, la existencia de tratados internacionales que
establecen el principio y obligaciones para los Estados suscriptores para la persecución del delito
de tráfico. Agregó, señalando que desde ya unos seis años a la fecha, existe una constante pugna
con el defensor García respecto de esta materia, la cual siempre se ha resuelto a favor de la
Fiscalía, salvo un caso. Remarcó su firme creencia en que debe hacerse la persecución de este tipo
de delitos, de lo contrario le habría resultado más cómodo enviar las investigaciones a cualquier
otro lado.
Señala doña Natalia que con respecto a doña Andrea Palacios, al Ministerio Publico no dio
cuenta de alguna participación de ella, tal como lo dijo el Capitán Arévalo, asiendo presente que
en varias llamadas conversa con “la Saray”.
En cuanto a la cadena de custodia, dijo que el defensor García habla del análisis de droga,
sin mucha claridad al respecto, pero que el oficio tiene un número que tiene que ver con la región,
y claramente cada región tiene un número de oficio, así lo dijo el perito, quien dijo que le fue
remitida por el oficio 385 del año 2012 del Servicio de Salud Valparaíso San Antonio. Luego, que
de los 52 paquetes, pero el perito hablo solo de 10 muestras, dijo la funcionaria Uberlinda
Delgado, que vio a la funcionaria como saco las muestras, y luego Grandón refirió que
dependiendo de la cantidad de paquetes es la cantidad de muestras que se sacan que él no sabe
la cantidad de paquetes, pero que debían ser muchos por la cantidad de muestras; el defensor
García dijo que no se habían periciado los 52 paquetes, pero la funcionaria del Labocar, dijo que
perició los 52 paquetes, y todas ellas todas arrojaron positivo.
En cuanto a las costas, señaló que si se estima que no se logró acreditar la participación
respecto de alguno de los acusados, se le exima de las mismas por estimar que ha tenido motivo
plausible para litigar, situación abonada por el Tribunal de Garantía y la Ilustrísima Corte de
Apelaciones de Valparaíso, al decretar y confirmar las medidas cautelares.
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control de identidad por falta de justificación del presupuesto material. Dijo que la imputación a su
representada obedece a la tozudez del Ministerio Público y a su afán de presionar a Francisco
Omar Rivas Muñoz a Omar para que éste asuma responsabilidad al verse presionado ante la
imputación de su mujer.
Afirmó, al igual que en la apertura, que no se pudo vincular esas drogas y a su cliente.
Manifestó que se habla de concierto, por facilitar su domicilio en una oportunidad, pero según las
escuchas, eso ocurrió los días 23 y 24 de octubre de 2011, respectivamente en las escuchas N°
0001 y N°0013. Pero los policías no dieron cuenta que la droga que presuntamente iba a estar en
el domicilio de su cliente era o no la misma incautada en el mes de febrero de 2012 que provenía
del norte. Agregó, que no se determinó la relación de dicha incautación con la persona de
Ruth Irribarra Rodríguez, y la única llamada de importancia, es una que versa sobre un dinero que
el hermano de Francisco Rivas le fue a dejar en el mes de febrero, pero no obstante aquello no se
daba cuenta sobre el origen ilícito de ese dinero, el que por lo demás iba a ser ocupado en gastos
personales de las hijas del señor Rivas, como quedo de manifiesto en las escuchas. Manifestó que
la participación de su representada es inexistente.
Afirmó que es claro, que en las sustancias decomisadas ella no tuvo participación sobre la
internación que dio comienzo en el mes de diciembre y termina en febrero.
3.- Defensa de las acusadas Rubila Marambio Molina, Rosa Andrea Palacios Marambio,
Amelia Mercedes Adasme Gutiérrez, Mónica del Pilar Améstica Monge y Manuel Alfonso Adasme
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Mallea. El defensor Patricio Cofre Soto en su alegato de inicio, que en este tipo de
investigaciones, como dice el refrán “A rio revuelto, ganancia de pescadores”. Que “el bicho”, es
hijo y hermano de los acusados y es éste quien realizaba el trafico. Que no existe ninguna
escucha telefónica que de cuenta de la participación de sus defendidos, es decir que durante 4
meses de escuchas no hay ningún antecedente en contra de sus representados, insistiendo en que
“el bicho” era quien traficaba.
El Ministerio Público no tiene prueba, tanto así que a doña Rubila Marambio y “Rosa
Marambio” (sic) el Tribunal de Garantía las dejó sólo con cautelares, porque no existe ninguna
vinculación con el delito de tráfico, sólo una de ellas cargaba un teléfono pero en una labor
desinteresada, una prestación en forma gratuita.
Agregó, la primera tiene una actitud pasiva, aprovechándose del resultado de las
actividades ilícitas del Sr. Rivas, la verdad que si no tuviera un hijo de él no la tendría, pero la
verdad del inicio de la investigación que no hay ninguna escucha, fotografía o filmación que la
situara en algún tipo de transacción de droga, que es más el capitán Arévalo dijo que no era
participe.
Por su parte, a Rubila la han querido involucrar en una seria de operaciones, pero que no
eran de droga, lo certero es que los funcionarios no filmaron la entrega de los 8 u 11 millones de
pesos que ella supuestamente realizó, que tampoco se sabe que droga iba a financiar, sumado a
que estaba en una bolsa transparente.
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hecho, simplemente el poder proveer de las cargas, y tampoco quedó muy acreditado la entrega
de dinero.
4.- Defensa del acusado Giovanni Lara Reyes. En su alegato de inicio, manifestó el
defensor Oscar Guzmán Díaz solicitó la absolución de su representado. Sostuvo que en la
carpeta investigativa y en los fundamentos de la acusación, su cliente no aparece mencionado en
ninguna escucha telefónica u otro antecedente. Indicó que sólo se le involucra porque un amigo
suyo puso una camioneta a su nombre, vehículo del que nunca tuvo la disposición. Indicó que ese
amigo lo invitó a pasar unas vacaciones y en el retorno es detenido sin tener conocimiento de
delito.
Alegó que en su declaración el funcionario Sergio Arévalo Fuenzalida y señaló que él sólo
escuchó conversaciones de su representado con su familia y polola. Remarcando que su
representado desde el punto de vista policial no tiene relevancia, solo se conoce por que la
camioneta estaba inscrita a su nombre y que era Nayid Jadue quien estaba a cargo de la puesta en
marcha y que debía ponerla a nombre de otra persona para no verse involucrado.
Indicó que Nicolás Acuña Berrospi fue quien realmente contrató un chofer para traer
camioneta desde Iquique con un cargamento de droga y quien instruye a Nayid Jadue para,
primero ir a dejarla a Iquique y luego ir a buscarla para regresarla a Santiago. El propio encartado
Nicolás Berrospi afirmó en estrados que sólo conoce a Nayid Jadue a quien encomienda la compra
de la camioneta, y que éste último a su vez declara haber comprado la camioneta con la misión
predicha. Reiteró que su representado no fue contratado por la organización, a lo que agregó que
ni siquiera tiene licencia de conducir.
Indicó que tampoco se acreditó que condujera la camioneta en cuestión o que viajara a
Iquique a dejarla. Alegó que durante la estadía vigilada de su representado en la ciudad de
Iquique no mantuvo entrevistas con peruanos o alguno de los involucrados.
Remarcó que lleva veinte meses en prisión preventiva, conculcándose los principios de
inocencia y de objetividad del Ministerio Público, por lo cual reiteró su petición de absolución y pide
que se condene en costas al Ministerio Público por la debilidad de la prueba.
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5.- Defensa de los acusados Francisco Omar y Guillermo Antonio, ambos Rivas Muñoz. En
su alegato de inicio, Natalia Sepúlveda Valdebenito manifestó que en la acusación existe
una larga relación de hechos, los que no podrán ser probados. Remarcando que lo que motiva la
detención son los hechos acontecidos el día 9 de febrero de 2012, en los cuales a sus
representados no les cupo participación, que no existen escuchas a ese respecto, por lo cual pide
la absolución de sus defendidos.
Posteriormente, en sus palabras de cierre, señaló que iniciado el juicio hace más de una
semana, indicó que el Ministerio Público no podría satisfacer el estándar de convicción y dotar de
contenido a los presupuesto fácticos de su acusación, que sólo lograría acreditar un hecho único,
el cual no podría vincularse a su representados Francisco y Guillermo Rivas Muñoz.
A continuación, señaló, quedó claro de los testimonios de Arévalo, Valerio y Montoya, que
la acusada Rosa Andrea Palacios Marambio no traficaba droga, a partir de ello se intercepta su
teléfono y el de Francisco Rivas, transcurren 6 meses, hasta septiembre de 2011 de las primeras
escuchas que supuestamente serian de internaciones de drogas. Agregó, de los mencionados
testigos, ninguno da cuenta que doña Rosa Andrea Palacios Marambio haya traficado droga, por lo
que cuestiona los presupuesto de la fiscalía para solicitar las interceptaciones telefónicas, además
ante un tribunal incompetente, estimando que se abusó de una figura restrictiva.
En relación con Francisco Rivas, dijo que se le imputa la entrega de droga a doña Rosa
Andrea Palacios y que durante el año 2011 habría internado grandes cantidades de droga, a lo
menos en 3 oportunidades de 50 kilos, pero ninguno de los policías pudo asegurar el hecho de
haberse entregado droga a Rosa Palacios ni realizado estos ingresos. Luego, se le imputa, según la
acusación la tercera internación de droga efectuada el día 9 de febrero de 2012, encargada por él,
pero de las 18 escuchas, no hay ninguna en que Francisco Rivas hable con algún ciudadano
peruano o chileno respecto a esta droga, que los funcionarios Arevalo, Valerio y Montoya, señalan
que al final Acuña Berrospi conversa con otro ciudadano peruano que sería su hermano y “el
Bicho”, quien indica que tiene 10 millones y coordinan la entrega de esa droga en el país.
Reiteró, que el estándar de prueba debe ser tal para destruir totalmente la presunción de
inocencia, ni siquiera una sombra de duda, ante ella se debe absolver, incluso Francisco Rivas
Muñoz, condenado por el mismo delito, está amparado por la presunción de inocencia.
Estimó, que la declaración del coacusado Acuña Berrospi, no tiene sustento con la prueba,
sino que busca obviamente la minorante de colaboración sustancial, pero disminuye su
participación, y pese a que las escuchas dan cuenta de las coordinaciones directas de éste con
Adasme Gutiérrez, le atribuye la droga a Francisco Rivas, señalando que no da cuenta razonable
de la deuda y que la droga que se traía ya no era para Rivas sino para el propio Adasme.
Dijo que las llamadas entre Guillermo y Francisco Rivas, son bastante anteriores a los
decomisos. En relación con Guillermo Rivas el Ministerio Público ofreció probar que era encargado
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como hombre de confianza de su hermano Francisco de reunir los dineros para la internación de
droga incautada, en tal sentido coordinaba con Miguel Adasme Gutierrez “el Bicho”. Pero -la
defensa- entiende que de Guillermo Rivas Muñoz no existe llamada alguna en la que él efectúe la
conducta que se ofreció probar, las escuchas del número 815062 71 del 22 de diciembre, 24
noviembre, y 3 de enero, ninguna permite establecer que había coordinado la recolección de
dinero o la internación de la droga.
Dijo que por otra parte, se incorporó la declaración del perito Jeldres, que realizó el peritaje
a los teléfonos incautados, quien sólo logró establecer que uno de los incautados a Guillermo Rivas
tenia comunicación con uno de su hermano Francisco. Pero el fiscal, pudo haber solicitado el tráfico
de llamada de los equipos, eso se llama corroboración periférica.
De la calificante de la letra a) del artículo 19, dijo que cuando se dicta la ley 20.000 se
buscó establecer un figura agravada, cuando la participación es mayor que simple coautoría, pero
sin incurrir en el delito de asociación ilícita, por la dificultad probatoria de la asociación ilícita,
estimando que no se acreditó la permanencia ni la pertenencia de estas personas como elementos
para esta figura, que ellos quisieran cometer el delito con el resto de los involucrados y pide se
rechazada, insistiendo en la solicitud de absolución.
6.- Defensa del acusado Nicolás Acuña Berrospi. El defensor José San Martin, en su
alegato de inicio, manifestó que a diferencia de lo señalado por las restantes defensas, no
plantea una teoría alternativa del caso. Afirmó que su representado daría cuenta de los hechos en
los que tuvo participación, los que son distintos a los sostenidos en la acusación en que se habla
de una organización criminal en el tiempo y en relación a otros coimputados. Indicó que sólo hay
un hecho, que se verificó el día 9 de febrero de 2012, en el que su cliente asume su participación,
entregando elementos tendientes a esclarecer los hechos.
Sostuvo que se trata de una participación única y que en el caso que se establezca
coautoría, ella no alcanzaría a constituir una agrupación de delincuentes, ya que no se acreditaría
una permanencia o grado de organización y jerarquía.
de comercializar una cantidad de droga y que necesitaba un comparador con el que debía
interactuar para ese fin. Dijo que contrató a Nayid Jadue para una función específica y única, esto
es, traer droga desde Iquique.
Sostuvo que se está lejos de una agrupación de delincuentes, ya que sólo se le vincula con
Nayid Jadue y Francisco Rivas, y que los nombres y apodos de que dan cuenta los policías no
vinculan a su representado.
Afirmó que tampoco se acreditó que se vinculara con su hermano en el extranjero. Dijo que
en la acusación se sostiene que su representado tendría la función de reclutar gente, no obstante
no se puede hablar de relaciones de jerarquía. Manifestó que incluso lo que decía el supuesto líder
no era cumplido por su representado y por otros participes. Que en la causa se está en presencia
una mera coparticipación en un delito de mero emprendimiento en que intervienen muchas
personas, pero eso no lo hace una agrupación de delincuentes.
Dijo que la agravante debe tener por causa una situación final que se traduzca en un mayor
injusto.
7.- Defensa del acusado Nayid Jadue Nadur. En su alegato de inicio, su defensor
Alejandro García manifestó que los funcionarios policiales efectuaban un seguimiento de su
representado, así se deduce cuando su representado aborda una camioneta, por lo cual siendo el
delito de tráfico de peligro y la sustancia que se supone droga, nunca estuvo en condiciones de ser
distribuida y llegar al público, por lo cual, no estuvo en riesgo el bien jurídico protegido.
En segundo lugar, no se podrá determinar que la droga analizada, sea la misma incautada
en la camioneta, ya que no existen elementos para hacer esta vinculación.
Posteriormente, en sus palabras de cierre, señaló que vicios del procedimiento impedirían
dictar sentencia condenatoria, y en el transcurso del procedimiento surgieron temas relevantes.
Remarcó que las interceptaciones se solicitaron ante un tribunal incompetente, vulnerándose lo
dispuesto en el art 80 del Código Procesal Penal, que sólo tiene como excepción en casos
urgentes, lo ciertamente no acontece con una investigación de larga data, por lo cual no era
competente el tribunal de San Antonio, desde que no se logró vincular a Rosa Palacios con
transacciones de droga. Estimando que la figura de utilizar al Tribunal de Garantía de San Antonio,
conociendo que los blancos investigados se encontraban en la ciudad de Santiago, atenta al
derecho al Juez natural, que es un despropósito, las autorizaciones para interceptaciones
telefónicas, no es una carta blanca para que se juzgue en cualquier lugar, de ahí arranca toda la
investigación y hallazgos, por lo que no puede ser valorada la prueba.
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Señaló en tercer término, que el control de identidad realizado en el Bajo Molle, si bien las
escuchas de las llamadas telefónicas podrían dar cuenta de indicios que se estaba cometiendo un
delito, el problema, es que se realizaron diligencias de investigación cuando se estaba realizando el
control de identidad, se utilizo un densímetro y una diligencia en la cual estuvieron como una hora
antes de poder sacar una muestra del vehículo, se realizó además una prueba de campo. Es decir,
se realizaron actuaciones fuera de las facultades establecidas en el artículo 85 del código ya
citado, que es únicamente con fines de identificación y registro superficial. Que para realizarlas las
diligencias que se practicaron, era necesario solicitar y obtener la orden de detención del Tribunal
de Garantía.
Agregó que en ese contexto, los vicios son importantes por las afectaciones señaladas, y
que de esa forma se obtiene la prueba incriminatoria, por ello la prueba obtenida no puede ser
valorada, a pesar que sean 47,6 kilos de sustancia identificada como droga.
Continuó, señalando como alegación, que si pasa por alto todo lo anterior, lo que tenemos
es que la policía sabía que había una camioneta y sus características, la cual se iba a entregar en
Iquique y que los funcionarios ven cuando ingresa, cita al profesor Jean Pierre Matus, en cuanto el
delito de tráfico se comete con la distribución incontrolada en el medio social, sin embargo, en el
caso no podía haberse lesionado el bien jurídico de la salud pública; o de estimarse que dicho tipo
también protege un bien jurídico mediato como salud individual, tal como ha surgido una corriente
doctrinaria, tampoco en ese contexto pudo verse afectado con la conducta, por lo cual se puede
sostener que no hay antijurídica material.
pertenecían las voces de las escuchas, y en este sentido Nayid Jadue reconoció tanto su voz como
la de su interlocutor Acuña Berrospi, sólo en un caso no lo hizo y dijo que era un tío. Agregando
que a su respecto, que no hay permanencia, no tiene rango alguno dentro de alguna organización,
así lo dice la acusación indicando que para esta última ocasión se contrató a Nayid Jadue Nadur.
Que por ciento el control de identidad de Acuña Berrospi, se realizó a la orden del capitán
Arévalo y por funcionarios que no estaban escuchando y no eran testigos de alguna falta o delito
flagrante.
Por otra parte, el control en Bajo Molle que demandó más de una hora para el hallazgo de
algo para la detención, que su intención no es perder el tiempo, pero que las cosas deben hacerse
y pueden hacer bien. No le reprocha la fiscal si intención de mantener la investigación.
CUARTO: Declaración de los acusados. Que, en la etapa prevista en el artículo 326 del
Código Procesal Penal, sólo los acusados Nayid Jadue Nadur, Nicolás Acuña Berrospi y
Giovanni Lara Reyes, renunciaron a su derecho a guardar silencio, y prestaron declaración como
medio de defensa.
1.- Nayid Jadue Nadur, manifestó libremente que fue contratado por Nicolás Acuña, a
quien conoció en calle Franklin, en el Persa de Biobío; que con Nicolás Acuña entablaron una
amistad, se dieron los teléfonos, y un día cualquiera lo llamó y le dijo que se juntaran a conversar,
fue a una fuente de soda donde le ofrece un trabajo de chofer; que él le dijo que hace un mes
había sacado licencia de conducir y Nicolás le indicó que el trabajo consistía en manejar una
camioneta desde Santiago hasta el norte y luego debía ir a buscarla y traerla de regreso. Nicolás
Acuña le dijo que todo era confiable y que no pasaría nada malo; pasó un par de meses y lo
contactó para comprar el vehículo y le entregó el dinero para ello.
Explicó que para evitarse problemas y como él conocía a Giovanni, le pidió que pusiera la
camioneta a nombre suyo señalándole para ello que tenía deudas; fue al persa a buscar una
camioneta con las características necesarias; que le dijo a Giovanni que cómo trabajaba de
comerciante le brindara su ayuda y que no había problemas en poner la camioneta a su nombre.
Una vez comprado el vehículo, anduvo con la camioneta como “si fuera propia” por un mes,
entonces se contactó Nicolás quien le dijo que debía ir a la cuidada de Iquique y “para el viaje le
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entregó $500.000”. Fue en la camioneta junto a un amigo de la construcción, llamado Carlos, para
poder ir turnándose durante el viaje.
Que se fueron al norte y estuvieron como una semana “como si tratara de vacaciones”; que
lo llamaban para ver si le habían entregado la camioneta y si tenía un chofer; que lo llaman por
teléfono y se comunica con dos peruanos que le dijeron que conocían “al Chino” y que ellos iban a
entregarle la camioneta. Uno de ellos era el chofer que se la iba a entregar y se pusieron de
acuerdo en eso; que trascurrió un día y recibió un llamado telefónico, le decían que no se podían
contactar con el chofer y le consultan si tenía licencia, a lo cual responde que sí, y le piden si él
podía ir a buscar la camioneta al parecer a Alto Auspicio, pero la persona le dijo que necesitaba
que fuera cerca de Perú o a la línea de frontera porque no tenía chofer y a lo cual respondió que
eso era imposible porque su trabajo era sólo manejar, que se negó y le dijo que él estaba
dispuesto a esperar que contactaran un nuevo chofer.
Pasaron dos días más, “el Chino” lo llamaba y le decía que faltaba poco y que lo iban a
contactar. Agrega que lo llaman y le dicen que a las 22:00 o 23:00 horas lo iban a llamar, y pasan
dos días más y recibe otro llamado y le indican que todo estaba listo y que debía ir a buscar la
camioneta donde mismo él la había dejado la vez anterior, en una sopera. Que recibió ese llamado
a las 23:00 horas y demoró unos 15 minutos en llegar al lugar, recibió las llaves de la camioneta y
luego pasó a buscar a Giovanni, quien lo esperaba “como a 4 cuadras”, y le dijo que fueran a
Antofagasta para conocer la playa y de ahí viajar de regreso a Santiago.
Indicó que recibió dos cachazos con armas y lo sacaron de la camioneta, lo arrojaron al
suelo en estado de inconsciencia; despertó en un calabozo, le consultaban por la mochila con la
droga y él responde que no sabía nada y le daban golpes, combos y lo torturaron.
Luego, dijo que lo llevan a la Comisaria de Iquique en “la camioneta blanca” y lo dejan en el
asiento de atrás y lo interroga un funcionario que le decía que si aportaba información lo iban
ayudar y no iba quedar preso. Refiere que por miedo les dijo que no sabía nada y en eso los
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Que por eso empezaron un viaje largo a Santiago, de las 23:00 hasta las 13:00 horas del
día siguiente para hacer la entrega. Indicó que los funcionarios apagaron los teléfonos celulares y
le hicieron prestar declaración con un teniente o suboficial y otro oficial lo interrogó, les dijo que
sólo fue contratado para llevar la camioneta, además le consultaron por Giovanni y les dijo que él
no sabía nada.
Explicó que pensó contarle a Giovanni durante el camino, pero no sabía cómo iba a
reaccionar, y le dijo a los Carabineros que pensaba decirle a Giovanni de eso cuando llegara a
Santiago y darle algo de dinero por el engaño.
Relató que allanaron su casa, donde sólo encontraron unas municiones de un arma de su
padre.
Indicó que en esa época era albañil y trabajaba en la construcción y ganaba 250 a 300 mil
pesos; que “tenía conocimiento que traía un cargamento ilícito desde el momento que lo
contrataron”, cuando habla de Nicolás, se refiere al acusado Nicolás Acuña Berrospi a quien
reconoce por sus vestimentas y ubicación.
Que cuando lo formalizaron mantenía lesiones y se las constataron, pero nadie le preguntó
qué le pasó y no hizo la denuncia; que declaró el día 10 de febrero de 2012 y recuerda lo que dijo,
y en cuanto a la adquisición del vehículo a nombre de un tercero. Afirmó que declaró que le dijeron
que pusiera el vehículo a nombre de otra persona, pero ese día en su declaración no dijo lo que
dice ahí, la leyó y firmó bajo presión, no recuerda haber señalado que cuando contactó a Giovanni,
le señaló que debía inscribir el vehículo a su nombre, que no lo declaró así, que “lo mal
interpretaron”; que “el dinero de la compra de la camioneta se lo dio Nicolás Acuña Berrospi” y fue
él sólo a comprarla, sin Giovanni.
Refiere que pensó que debía ser como una camioneta minera para que pasara
desapercibida, eso le instruyó Nicolás. Que el vehículo costaba $2.680.000, le dijo a Nicolás que
encontró la camioneta, pero “no quería colocarla a su nombre y por eso contacto a Giovanni”. Eso
fue en noviembre. Que buscó a Giovanni le dijo que no podía poner a su nombre la camioneta
porque tenía muchas deudas y le refiere que luego, cuando la vendiera haría la trasferencia; a
Giovanni lo conocía desde unos dos años a esa fecha, mantenían una amistada esporádica, salían a
carretear con amigos. Explicó que con Giovanni fueron a la compraventa, pagó en efectivo, refiere
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que la camioneta debía llevarla al norte y partió a dejarla “le parece en el mes de enero”, porque
no recuerda si fue antes o después del año nuevo.
Refirió que para llegar a Iquique hay un control de Aduanas en el Loa, y que ingresó el
vehículo con el padrón, el permiso de conducir y se lo entregó a alguien que desconoce esperando
un llamado telefónico, dejó la camioneta con las puertas cerradas en una calle de Iquique, la
persona lo llamó y él le entregó las llaves, esto último a unos cincuenta metros de donde se
encontraba la camioneta, a un sujeto extranjero.
Siempre interrogado por el fiscal, señaló que luego regresó a Santiago y previo llamado,
regresó a buscar la camioneta. Indicó que partió a fines de enero y decidió ir con Giovanni, para lo
cual compró los pasajes, cuando llegaron a Iquique se quedaron en una residencial, la que ambos
pagaban, $5.000 por noche. Al efecto, refiere que él llevaba los $300.000 y Giovanni también algo
de dinero para sus gastos; dice que ambos acordaron ir a vacacionar juntos, bajaban a la paya,
iban a la discoteca, a la Sofri, al mercado a almorzar. Dice que entre esas actividades recibía
llamadas de teléfono que le indicaban que iba pasando –con la camioneta-, que lo llamaban
chilenos y extranjeros; indicó que cuando lo llamaban estaba Giovanni, se hacía a un lado para
hablar y simplemente no le daba explicaciones y él tampoco le consultaba sobre el contenido de las
conversaciones a Giovanni.
Que luego recibió la llamada para ir a buscar la camioneta, parte a buscarla y pensaba que
estaba en Alto Auspicio, pero decide no ir. Indicó que luego se la entregaron en la misma calle
donde él la había dejado, y que en esos momentos Giovanni estaba a tres o cuatro cuadras de
distancia, ya que le había dicho iba a buscarla donde “un viejo que la trabajaba”, y porqué
Giovanni en ese minuto no sabía que la camioneta estaba en el norte, por lo que se sorprendió.
Manifestó que cuando declaró ante Carabineros, lo malinterpretaron, pero es falsa esa
declaración, pues estaba torturado y presionado. Que él no le dijo a Giovanni que lo acompañara a
buscar la camioneta, ya que se suponía que andaba sólo en ese momento, le dijeron que debía
viajar sólo, sin acompañante, por lo cual no podía aparecer con Giovanni.
Señaló que cuando compró la camioneta estaba buena; refiere que él portaba dos
teléfonos de la compañía Claro. Los números no los recuerda. Se reproducen diversas carpetas
contenedoras de escuchas telefónicas contenidas en el Cd marca Princo Budget, ofrecido
en el numeral 40 del motivo séptimo del acápite otros medios de prueba del auto de
apertura. En primer lugar de la carpeta signada como Nayid N° 65224833 de la escucha N°001 a
013. En la 001, se escucha, a dos sujetos h3 y h4: “-h4- aló, -h3- hola compadre, habla el chino,
hola, aló, soy el pitbull, hola, andas perdido, no tú lo estás, mañana nos juntamos donde mismo,
en la plaza, a las 16:00 para jugar a la pelota.” El acusado indicó que la conversación dice relación
a una “junta” con Nicolás que es el mismo a quien llaman “El Chino”. La reunión era para ponerse
de acuerdo en el viaje que tenía que hacer a Iquique, “no por internación de droga”. Iba a
manejar, ese era su trabajo, “manejar la camioneta con algo ilícito”, no sabía lo que era. En la
pista 002, el encartado indicó que es una conversación que mantiene con “su tío Chamir”,
cuando iba a comprar el pasaje para viajar al norte y su tío le dice que lo espere porque
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Luego, del mismo CD, de la carpeta denominada Nayid N° 65352958, reprodujo las
escuchas 0001 a 0005. En la Pista 0001, se escuchó a dos sujetos h3 y h4, “h4- alo, -h3-,
alo ¿te llamaron o no?, -h4- si recién, -h3- te van a entregar la bicicleta, escúchame una ve que te
entreguen, pasa por mí para yo pagarte, -h4- si obvio tengo que llevar los materiales, teni que
comprar como 20 sacos de cemento para hacer el radier”, explicó que es una conversación que
mantuvo con Nicolás, mientras el declarante estaba en Iquique e iba a buscar la camioneta; no
llevaba materiales para la construcción; Nicolás no necesitaba veinte sacos para el radier, que
“hablaban así para despistar a cualquiera que estuviese escuchando”. Pista 0002, No recordó esa
conversación, pero dijo que no es Nicolás, le perece que pudo ser “el Chino”, es otro peruano con
el mismo apodo-. Pista 0003, Manifestó que conversa con la persona que le entregó la
camioneta, es distinta a la de la llamada previa. Pista 0004, se escucho “ h4- alo, ¿estay por la
misma calle?; -otro sujeto- si po”, dijo que habla con Giovanni, mientras ambos estaban en
Iquique, para saber si se encontraba en la misma calle de Iquique donde le dijo que lo esperara.
Pista 0005, es Nicolás a quien le dice “ya estamos”, refiriéndose a que le habían entregado la
camioneta.
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Acto seguido el fiscal le exhibió dos especies ofrecidas en los números 37 y 38 del
acápite y motivo ya señalado del auto de apertura, que corresponden a dos teléfonos
celulares, marcas Samsung y Blackberry, respecto de los cuales dijo el acusado que eran sus
dos teléfonos celulares, que se los incautaron y corresponden a los aparatos donde se obtuvieron
las escuchas.
Consultado por el abogado Patricio Cofré Soto, el acusado sostuvo que no conoce a
sus representados Amelia Adasme, Monica Amestica, Manuel Adasme, Rubila Marambio, ni a Rosa
Palacios.
Interrogado por el abogado Oscar Guzmán Díaz, el encartado le respondió que las
primeras declaraciones por él fueron prestadas sin defensor y sin lectura de derechos, no sabía que
tenía que tener un defensor. La primera fue ante Carabineros en Santiago, y en la segunda
declaración si tenía defensor.
Examinado por el defensor San Martín Whestoff, manifestó que al conocer a Nicolás
Acuña, llegaron a tener confianza y por eso éste le encomendó ir a buscar el vehículo, pero que “la
compra de la camioneta fue idea suya”, el modelo de camioneta, por especificaciones que debía
ser del “tipo de norteña, como de las minas”; que una vez que se contacta con Nicolás, se dirige a
Iquique, de Nicolás o “el Chino” nunca supo su nombre y “éste tampoco conocía el suyo”. Aclaró
que fue personalmente a buscar la camioneta, era el primer trabajo con Nicolás y resulto ser el
único.
Dijo que a Giovanni le ofreció ir a Iquique de paseo y lo llevó engañado, éste no tenía idea
que en la camioneta había droga, que Giovanni no tenía contacto con “el Chino”.
Señaló que no conoce a Miguel Adasme Gutiérrez. Que fue al norte porque el Nicolás lo
envió a buscar algo ilícito, pero “no le hizo caso y no viajó sólo y tampoco cuando compró la
camioneta no la puso a su nombre, sino que a nombre de Giovanni”, pero que en general sólo
hacia lo que le que le instruía.
Que si vinculara “al Bicho” a los hechos, piensa que su familia y él mismo no correrían
peligro, pues “no conoce a esa persona”. El dinero se lo iban a pagar una vez que hiciera la
entrega, Nicolás le iba a pagar en un estacionamiento de Franklin.
Señaló que la entrega vigilada no prosperó porque en el viaje de Iquique a Santiago los
Carabineros apagaron los teléfonos y los encendieron cuando llegaron, y se suponía que él debía
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Por último, en la oportunidad prevista en el artículo 338 inciso final del Código Procesal
Penal nada señaló.
2.- Giovanni Andrés Lara Reyes, manifestó libremente que no tiene participación, ni
conocimiento que venía droga en la camioneta, de saberlo no se habría prestado para colocarla a
su nombre y mucho menos para viajar.
Interrogado por el Fiscal, expuso que si recuerda las condiciones en que se compró la
camioneta, respondió que Nayid lo llamó, le dijo si podía ayudarlo colocando un vehículo a su
nombre, la petición no le pareció extraña, ya se conocían desde 2 años.
Continuó contestando que se juntaron y Nayid lo invito a la playa, al norte a Iquique; y fue
Nayid quien compró los pasajes. Llegaron a una Residencial y allá cada uno pagaba sus gastos,
para lo cual él llevaba unos $200.000. Consultado del origen de ese dinero, si en enero no tuvo
ingresos, respondió que recibe ayuda de sus padres que tienen una buena situación económica y
además mantiene dinero en una cuenta Rut. Luego, que cuando estaban en Iquique se dedicaron a
ir a la playa.
Señaló que se enteró que la camioneta estaba en Iquique, un día antes –de los hechos-, en
que Nayid le dijo que el vehículo estaba allá y se la prestaría la persona que la estaba trabajando.
Siempre consultado, dijo que entendió con esa información, esa persona era el dueño, ya que sólo
fue puesta a su nombre, pero nunca él fue el dueño. Que espero a Nayid, con los bolsos, y luego
emprendieron el regreso y eso no le llamo la atención.
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Dijo que no declaró anteriormente, ante lo cual el fiscal solicitó autorización para efectuar
el ejercicio del artículo 332 del Código Procesal Penal para evidenciar una contradicción, le exhibió
la declaración reconociendo su firma. Al efecto aclaró que no fue una declaración, sino que estando
en Santiago le preguntaron donde vivía, de donde conocía a Nayid y que lo que firmo fue
supuestamente un control de detención, que firmaba varias veces al día constataciones de
lesiones, que no leía lo que firmaba.
Preguntado si declaró que “cuando venían de regreso se entero que la camioneta venia con
droga”, respondió que no lo dijo de esa forma, dijo que “se entero sólo al momento de la
detención”.
Al defensor Patricio Cofre, le señaló que no conocía a sus representados; nunca hablo con
ellos por teléfono.
Respecto del vehículo, le señaló que aceptó “por amistad” inscribirlo a su nombre “y porque
la era temporalmente”, por uno o dos meses mientras la vendía, ya que por las deudas no podía
colocarla a su nombre.
Que durante el viaje no le interesaron los llamados que Nayid recibía, “es normal que te
llamen a cada rato”. Mientras estuvieron en Iquique, salían en algunas oportunidades solos, a
comprar principalmente.
Por último, en la oportunidad prevista en el artículo 338 inciso final del Código Procesal
Penal, reiteró su inocencia.
3.- Nicolás Acuña Berrospi, manifestó libremente que desde el mes de septiembre se
encuentra en Chile, llegó porque lo envió “un compañero” que estuvo en prisión de nombre Edgar
Nieto Ramos, para contactarse con “el Sr. Rivas” en la Penitenciaria, “adentro” converso con él
“sobre el negocio”.
En la visita “el Sr. Rivas le presentó al guatón Bicho, para que con él hiciera las
coordinaciones para el transporte de la droga”. Después contactó a Nayid, ofreciéndole plata para
buscar una camioneta y adecuarla para el transporte, esa era su misión, pero éste último no sabía
el tipo de droga, ni la cantidad, ya que su misión era sencilla, cuando llegara Nayid a Santiago,
tenía que esperar que los llamara “el guatón Bicho” y en una cochera acondicionada él –acusado-
debía descargar y pesar la droga. Después tenían que pasarle “unas monedas, no sabe la suma en
concreto, pero eran como unos 25 millones”, una vez recibido el dinero debía entregarlo a doña
Lidia Callosani y ella una vez recibido tenía que devolverse al Perú junto con él, lo que no se dio,
porque los pillaron.
Interrogado por el Fiscal, señaló que esto fue el año 2011, y él ya antes había ingresado
a chile el año 2006 a Arica. Que el “Edgar” es de nacionalidad Peruana, fueron compañeros de
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colegio, éste lo contrato en Perú, “le entregó dos mil dólares para sus gastos”; cuando ingresó a
Chile viajo en bus, con las instrucciones de contactar al “Sr. Omar Rivas”, por ello cuando llegó se
fue a un hotel y espero la visita de la cárcel para ir a verlo a la Penitenciaria. Reconoció en la
sala del tribunal al acusado Francisco Omar Rivas Muñoz, como la persona a la cual se
refiere como Sr. Rivas.
A continuación, agregó que en esa oportunidad fue él solo a ver al “Sr. Rivas”, éste último
se encontraba con “hartas visitas” y le dijo que los detalles tenían que hablarlos con el “guatón
Bicho”, se trataba de una persona de “nombre Miguel”, pero desconoce mayores antecedentes.
Agregó que para que contactara al “Guatón Bicho”, el Sr. Rivas le dio el número telefónico de éste,
y a su vez él -éste acusado- le entregó a su vez su número telefónico.
Señaló que “cuando él llegó a ver al Sr. Rivas, éste ya sabía de su llegada”, habían
coordinado la chapa de “flaco” para identificarse. Que “el negocio lo coordinaba mayormente con
el guatón Miguel”, supo que se trataba de droga, pero mayores antecedentes “los manejaban
ellos”, como el tipo de droga y la cantidad. Durante ese tiempo el Sr. Rivas no le dio mayores
instrucciones, ya que lo acordaba con Edgar, y fue éste quien le encargó buscar un chofer. Que “el
dinero para comprar la camioneta se lo entrego el Bicho”. Para contactar el chofer, Edgar le
entrego un número telefónico.
-sujeto- lo puedo llamar en diez minutos tendríamos que juntarnos donde mismo el otro día”,
manifestó se trata de una conversación de él –h3- con el “Guatón Miguel, el Bicho”, a quien llamó
para una reunión y para avisarle que Nayid estaba sin dinero en el norte, que esa llamada la realizó
al número de teléfono que le dio Nayid, pero que desconoce si son primos. Grabación 0007,
después de la cual expuso que conversa con Nayid, a quien le hizo saber que le había pasado los
$100.000 a su primo. Consultado el acusado acuña se es “el chino”, dijo que Nayid le decía de esa
forma. Pista 0008, se escucho nuevamente a h3 y el sujeto, “h3 no contestai el teléfono maricón,
-sujeto- si lo tengo prendido, -h3- te comunicaste para ver lo que pasa, -sujeto- lo voy a llamar al
teléfono que me diste”, dijo que él llamó al “Guatón Bicho”, para consultarle si se había
comunicado con el conductor, es decir con Nayid, ya que a veces hablaban directamente. Pista
0009, del 9 de febrero de 2012, se escucho “-sujeto- estuve llamando y tiene el teléfono apagado,
-h3- el del cabro, tengo otro, -sujeto- dámelo, -h3- 65224833…”, dijo que conversó con “el Bicho”,
para preguntarle si había llamado al conductor y si se iba a ir a la “oficina del Lucho”, refiriéndose
a la Penitenciaria, a ese lugar fue varias veces, y se juntó en el con el Bicho unas 4 veces.
esa parte tenía que llevarla ella a Perú, que para ella también era la primera vez, ya que antes para
ese mismo fin enviaban al hermano del “Bryan”. Pista 0006, siempre del 20 de octubre de 2011,
dijo que se trata de “Bryan”, quien le informa que no podía venir a Santiago sin el papel. Pista
0007, relató que, es una conversación debido a que el conductor del norte, “Bryan”, le solicitó el
nombre del conductor que ingresó el vehículo al norte del país, ya que el móvil regresaría con otro
conductor; pero él –Acuña- le informó “que han ido 2 o 3 personas antes sin ningún problema”,
que el documento no es necesario; aclaró que “Elmer es Edgar”. Pista 0008, de igual fecha dijo
que nuevamente habla con “Bryan”, por lo mismo, dijo que el vehículo que había perdido el papel
de la aduana, “es el que compró Nayid, la camioneta, yo nunca vi la camioneta”, que la misma fue
“una o dos veces al norte, pero no tiene claridad”, porque él nunca se preocupaba de los vehículos,
a eso se dedicaban otras personas, su trabajo era una vez llegada la droga, pesarla y recibir el
dinero; que a Nayid lo conoció en el Persa de Franklin, “ahí andaba el cabro chico”. Pista 0009,
señaló que es el mismo “Bryan”, quien le informó que estaba todo bien, que no piden ningún
papel, para salir en la aduana no le piden nada, que es sólo para ingresar al norte y le dice que
saldrá de regreso al día siguiente. Grabación 00010. Grabación 00011, siempre en la misma
fecha, relató que es Edgar, conversan sobre la camioneta y si estaban listos, armada la camioneta
para traer la droga, esto con Edgar en Perú y el acusado en Santiago; el último le dijo al primero
que la camioneta estaba casi nueva -del 2008- y costaba $6.000.000, porque “Edgar le dijo el tipo
de camioneta”; que a las 6 de la tarde quedaron de conectarse en la “pantalla computador”; que
Francisco Rivas tenia visitas desde las 14 horas en adelante. Pista 00012, del día 22 de octubre
de 2011, dijo el acusado, que conversa nuevamente con Edgar, a quien le preocupaba que “el
Lucho no lo ha llamado”, y el acusado le dijo que va a verlo en el computador. Pista 00013,
señaló que es Edgar, quien lo llamó preocupado porque “el Bryan se había demorado en el camino
y tenía el teléfono apagado, pensaba que se había escapado”, por eso dice el “Maricón del Huaso”
no contesta, y cuando Edgar se refiere “al Lucho” se trata de Francisco Rivas; Edgar le dio el
(62566262) un número de teléfono de otro peruano. Pista 00014, del 24 de octubre 2011, dijo
que es nuevamente es una comunicación con Edgar, quien “estaba preocupado por la desaparición
de Bryan”, y por el pago que debía hacer el “Lucho”, Pancho Rivas; le pregunta si se había
comunicado y la plata que le queda para sus gastos; él –acusado- le dijo que el lucho no lo llamó.
Pista 00015, del mismo día 24 de octubre 2011, se escucho las voces “-h3- negro porque no
contestas, -sujeto- tengo el teléfono me llamaron de la empresa voy a trabajar Nico”, dijo el
acusado que no es él quien habla. Pista 00016, del 25 de octubre 2011, luego de su
reproducción dijo el acusado que conversa con Edgar sobre “la desaparición de Bryan” y si fue a
ver al “Lucho”, y él –acusado- le informó que no todavía. Pista 00017, del mismo día 25, dijo
que nuevamente es Edgar quien sigue preguntando por “Bryan”, y le dio un número telefónico
para que lo ubique -al Bryan-. Pista 00018, dijo que también es Edgar, a quien le informó que
tiene una camioneta del 1998, pero cómo para un mes más, pero el vehículo no tiene papeles, a lo
cual “Edgar le dijo que no sirve, tiene que tener papeles y ser 4X4”, y él le informó que hay otra
camioneta que es 4x4, pero que “antes tenía que conversar con el Lucho para ver si estaba de
acuerdo con la compra, ya que en ese caso afirmativo este ultimo le pasaba el dinero” necesario
para la compra. Refirió que Francisco Rivas es la persona a la cual se refiere cuando habla del el
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Lucho, que fue como siempre lo conoció, y sólo recientemente cuando estuvo en prisión preventiva
por esta causa conoció que su nombre era Francisco. Aclaro que cuando iba a la penitenciaria decía
que visitaba a Edgar. Pista 00019, dijo que nuevamente es Edgar la persona con la cual habla, a
quien le informó que conversó con el Lucho, pero éste dice que “mañana o pasado, que no hay
nada de plata”, y Edgar le dijo que no pasara de la semana. Pista 00020, dijo es una
conversación con Edgar, de la desaparición de Bryan, y si tenía plata de “don lucho”, le informó
que no, lo que provoco la ira del primero. Luego Edgar le informó que había coordinado para
recolectar dinero, pero él no participo en aquello. Pista 00021, del 26 de octubre de 2011, dijo
que es Edgar, informándole que “el Bigote tiene 5 lucas”, es decir cinco millones de pesos, y que a
esa persona no la conocía, pero Edgar coordinaba las remesas de dinero.
Luego, siempre del mismo CD, de la carpeta El Nico extranjeros 06-8656648, las
escuchas de las siguientes pistas. Pista 0003, 15 de septiembre de 2011, señaló es una
conversación con el Sr. Rivas, quien le pregunta que trajo y él le informa que “las cosas ya estaban
acá y que tenía que mandar a ver”, pero eran como 4 kilos de droga de Edgar. Pista 0004, dijo
que es el Sr. Rivas, a quien el acusado le informó que faltaba dinero, se trataba de “una suma
mínima”, unos $300.000, para “el Pipo”, un conductor de esa fecha que había llevado una
camioneta para traslado de droga. Pista 0007, 24 septiembre de 2011, es un sujeto que no
recuerda el nombre, a quien le pide dinero, pero él le dice que hay que caminar que el dinero no
está botado. Pista 00012, del 26 de septiembre de 2011, es una conversación con la misma
persona anterior, nuevamente para cobrarle dinero. Pista 00014, 28 de septiembre, dijo es una
conversación con Edgar, le informa que todavía está esperando al Santiaguino para el dinero. El
cual necesitaba para la compra de la camioneta, era año 2005, valía $5.000.000, la fue a ver junto
al Bryan. Pista 00015, del 28 septiembre de 2011, dijo que es Edgar la persona con la cual
conversa, a quien le informó que el santiaguino le entregó sólo $700.000 y envió parte del dinero
al conductor. Además que comunicaban por internet. Pista 0017, del 30 septiembre del mismo
año, se pudo oír “h4- alo, -h1- te van a llamar mas ratito, -h3- ya ojala estoy esperando Lucho, -
h1- si te va a llamar una señora, tu le deci donde, -h3- ya listo” dijo que se trata de “el Sr. Rivas”,
éste último le comunicó que sería contactado por una señora para entregarle dinero, y
efectivamente le entregó como $10.000.000 la señora, ya que lo llamó y se juntaron, “era una
mujer chilena”, reconociendo a ésta en la sala como la acusada Rubila Marambio Molina,
quien lo llamó en la noche, como 21:00 horas, se juntaron y ella le dio una bolsa. Que “él nunca
tomo, ni dispuso del dinero sin órdenes”, después Edgar le dio instrucciones para que entregara el
dinero a una persona que lo trasladaría vía terrestre al Perú, ya que era la única modalidad para
trasportar el dinero. Señaló que fue la única vez que ella le entrego dinero. Pista 00018, del
mismo 30 de septiembre, escuchándose “m2- alo, -h3- alo señora estoy esperando, donde nos
juntamos, -m2- conoce acá pal callejón lo Ovalle, pasando los departamentos rojos, -h3- si ubico”,
señalando que conversó con la acusada -doña Rubila Marambio-. Pista 00025, del 10 de
octubre, se escuchó “h3- aló, -h1- alo, h3 hola hermano como esta, -h1- bien y tú, no me
contesta,… -h3- cucha estamos al llegar, -h1- por el otro lado andan en la playa es fin de semana
largo, -h3- mañana, -h1- yo le digo a ella que te pinche, -h3- claro, cuídate Luchito, tee visito en tu
oficina mañana, -h1- no se depende si ubico a esos gueones”, dijo que lo llamo el Sr. Rivas, quien
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le da a conocer que lo llamaría la “Sra. Charo” –Rubila Marambio-, esto porque no lograba
comunicarse con “el Bicho por el fin de semana largo”. Pista 0026, dijo que es una suya con
“Edgar”, respecto del dinero que a éste le debía el “Sr. Rivas” y la preocupación por el pago de la
deuda, por lo cual se quedó a la espera de instrucciones de Edgar. Que la deuda era por droga, de
hacia como un mes antes. Pista 00028, del 11 de octubre, “-h3- alo, -h1- alo te va a llamar el
este, -h3- no llama ese tipo, -h1- no te va a llamar altiro, -h3- ya po no ir a tu oficina, -h1- espera
te va a llamar altiro, -h3- ya yo necesito”, señaló que es una llamada que recibió del Sr. Rivas
diciéndole que ese día lo contactarían para el pago de la deuda, “el pipe o una señora”. Pista
00029, “h3- alo, -h1- oye te va a llamarte la señora a la tardecita, -h3- me llamo el tipo dijo que
en la noche, -h1- no te llama la señora en la tarde, -h3- no hay problema, -h1- la señora te va a
llamar espérala,… -h3- porque no pinchas a Elmer, -h1- yo me voy pa la visita, -h3- a la
chuchasumadre, -h1- mañana llamo al caballero pa allá, ya Chino cuídate“, dijo que es una llamada
que recibió nuevamente del Sr. Rivas, éste le dijo que no fuera a la visita de cárcel, ya que en la
tarde lo llamaría la Sra. Charo. Pista 0030, dijo que es una llamada que recibió de la “Sra. Charo”,
en la cual ella le aviso que le tenía “eso, la camiseta” refiriéndose al dinero, y luego coordinaron
para reunirse en el estacionamiento “El Parrón”. Pista 0031, señaló que es una conversación con
la misma señora modificando el lugar de la reunión acordada, -por el metro departamental-. Pista
número 00032, señaló, nuevamente conversa con la misma señora, para lograr reunirse, ya que
“no la ubicaba” y efectivamente lo lograron, recibiéndole una bolsa, desconociendo la cantidad de
dinero que en ese momento le entregaba. Pista 00039, ya del 13 de octubre de 2011, escucho
“h3- ola, -h1- ola, como estai, -h3- hay bien hermano, ¿cómo fue lucho?, -h1- te llamó el otro, -h3-
puta huea, no trae ni una guea el marica, ni calzoncillo, marihuana traía en la ropa, -h1- ¿la señora
fue?, -h3- si, trajo poquito no más, -h1- ¿cuánto?, ocho, -h3- si, ocho, mañana necesito, porque no
conversas con el secretario, -h1- ya voy a ubicarlo, -h3- pucha necesito”, indicó que corresponde
una llamada que recibió del “Sr. Rivas”, quien le consultó “si la señora había entregado el dinero”,
él le informó que sí, “pero sólo 8 millones”, ante lo cual este Sr. le dijo que hablara con “el Bicho”.
Pista 00040, dijo es una conversación suya con un peruano, quien le solicitó dinero para regresar
al Perú, ya que a éste se le debía dinero por droga. Aclaró al fiscal que el dinero que recibió de la
Sra. Charo, era para Edgar. Asimismo que ese dinero era por la entrega de la camioneta que el
mes de septiembre trajo droga. Pista 00042, esta ya del día 14 de octubre, manifestó, es una
conversación con un santiaguino, que el auto está listo, que había que pagar $35.000 a la persona
que lo guardaba, y esta persona era de otro traslado, la droga la compraba el “Sr. Francisco”.
Pista 00046, con fecha 17 de octubre, señaló que en ella habla “la Sra. Charo”, para juntarse
nuevamente, ya que fueron “como tres veces” las que se juntaron, en la última le entrego como
$10.500.000. Pista 00047, ya el 19 de octubre del mismo año, señaló que él llamo a la Sra.
Charo, para consultarle si había conversado con el Sr. Rivas, ya que éste aún debía dinero. Pista
00048, señaló que es una llamada que hizo a una mujer de nacionalidad peruana, para que le
trajera a él sus documentos a chile, para poder “tramitar su papeles” en este país. Pista 00077,
del día 28 de octubre del mismo año, señaló que es una llamada del “Carlitos”, quien es un
conductor del norte. A la consulta del fiscal, dijo que él a la única persona que envió es a “Nayid”,
“las otras eran personas que tenían su trabajo” -refiriéndose a que eran conductores-. Señalando a
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continuación este acusado por su trabajo estaba pendiente de lo que sucedía y de ello le informaba
a Edgar, y que fueron tres las oportunidades que se enviaron vehículos.
Escuchó la pista denominada, el Pancho habla con un peruano, “h1, ola, extranjero-
ola tío,… mañana estoy cruzando 110 animales estoy llevando, -h1. Mañana que te llame”, indicó
que conoce la voz del Pancho Rivas, “es la voz mal delgada”. Pista 007 del 12 de enero de
2012, “sujeto- verraco cuantos me has enviado, seis o siete, -h3- siete”, relató que se trata de un
peruano, quien le consultó por la cantidad de dinero enviado a ese país, para el pago de la droga.
Siempre consultado por el fiscal, le aclaro que fue detenido en febrero de 2012, ese día se
encontraba en un baile en Santiago, recibió una llamada de Edgar, informándole que una señora
llagaría para “recibir la plata”, como estaba ebrio tomo un taxi y en ese memento fue detenido y
que los policías le solicitaron cooperación pero “él se negó a declarar”.
Al abogado defensor Patricio Cofré, le indicó que el año 2011 estuvo en Chile, durante
aproximadamente 4 meses. Que financiaba sus gastos con dineros que le había entregado de
Edgar uno 2.000 dólares y “cuando ese dinero se terminara, debía recurrir al Sr. Rivas para que le
proporcionara dinero”, para lo cual él lo llamaba y debía visitarlo.
Consultado quien es “Elmes”, manifestó no saber quién es, que él tiene hermanos pero
ninguno con ese nombre, no mantiene ningún familiar con ese nombre.
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transportarlo al Perú, informando a Edgar de la cantidad enviada. Señalando que en las escuchas
que se reprodujeron, aparece cuando informa las cantidades enviadas, -refiriendo a “lucas” en
referencia a millones de pesos. Aclaró, asimismo que el dinero lo recibía no lo contaba, sino que lo
contabilizaba posteriormente, pero antes de enviarlo a Perú, para saber la cantidad exacta enviada,
que correspondían a los billetes de 20 y 10 mil pesos de denominación.
Asimismo, que “Edgar sólo enviaba droga para el Sr. Rivas y el último transporte del año
2012, también era para él”. En cuanto al precio de la droga, dijo desconocerlo, “era un asunto
directo entre Sr. Rivas y Sr. Edgar”, la persona que debía recibir el embarque era “El Guatón
Miguel”.
Señaló a las consultas que no conoció el domicilio del “Guatón Miguel”, ni de ninguna
persona por su intermedio, ni vehículos ni el domicilio para guardar la droga.
Que nunca prestó declaración anteriormente, ello, porque debía pedir un abogado y sólo
tuvo defensor después de 6 meses de su detención, al Sr. San Martín, y que la fiscalía nunca le
ofreció un acuerdo.
Al abogado Oscar Guzmán, le señaló que la primera vez que fue a la Penitenciaria,
concurrió para visitar a “Edgar”, cuyo nombre es Edgar Nieto Ramos, y tiempo después cuando
regresó a Chile fue para entrevistarse con el Sr. Rivas, por instrucciones del primero que había
recuperado su libertad.
Que, “Bryan”, “el huaso” son la misma persona; “Carlitos”, es un peruano. Que Bryan,
apagó el teléfono cuando venia viajando de regreso, y a éste lo conoció también por intermedio de
Edgar Nieto Ramos.
Ante el defensor Alejandro García, y consultado si cada vez que se hacía un transporte
se hacia un vehículo diferente, respondió que sí; agregó que entregó dinero a Nayid para comprar
una camioneta, que éste último lo hizo y la llevó a Iquique, y que luego fue a buscarla en febrero.
Que “el día 6 o 9 perdió contacto con Nayid, no supo el motivo”, desconociendo que estaba
detenido, tampoco que Miguel alias “el bicho” estuviera en conocimiento de ello; que en la llamada
del día 20 de octubre, cuando se refiere a Nayid, cree que se confundió, porque a él lo contacto
para comprar la camioneta en noviembre -2011-, para lo cual le ofreció dos millones de pesos.
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Que de las transacciones de drogas, el “Sr. Omar” –Francisco Rivas- quedó debiendo
dinero, pero no sabe la cantidad. Que “Nayid, era un amigo”.
Señaló, que al ser detenido le incautaron sus teléfonos, exhibida por su defensor la
evidencia signada con los números 31, 32, 33 y 34 en el acápite otros medios de
prueba, del motivo séptimo del auto de apertura, reconoció de su propiedad los cuatro
teléfonos exhibidos. Dijo que la cantidad de aparatos se debe a que era uno para –comunicarse- el
“Sr. Miguel”, otro para el “Sr. Rivas” y otro para “Edgar”.
Que antes de viajar a Chile, en Perú se dedicaba al comercio, y ser está la primera vez que
tiene problemas con la justicia.
Que el Sr. Guillermo Rivas, Francisco Rivas, Nayid Jadue y doña Charo, son las únicas
personas que conoce en esta sala.
Por último al Tribunal le aclaró que “el Sr. Rivas recomendó a Edgar un comprador en
Santiago, y esa persona –recomendada- nunca pagó”, y discutieron debido a lo cual “el Sr. Rivas
se hizo responsable” del pago de la misma. Que “El bigote, era un nombre de una persona que le
dio Edgar”, no conoce mayores antecedentes, fue para que esa persona le entregara dinero.
Dijo que “El tío”, es “el Omar”, o “Lucho Rivas”, es la misma persona.
Señaló al ser consultado por el tribunal, haber participado en 2 transportes de droga, uno
en septiembre de 2011 y el otro en febrero 2012, estos siempre los enviaba Edgar y quien pagaba
era “Miguel por intermedio del Sr. Rivas”.
Por último, en la oportunidad prevista en el artículo 338 inciso final del Código Procesal
Penal nada señaló.
4.- Amelia Mercedes Adasme Gutiérrez, quien luego de escuchar la prueba de cargo,
decidió prestar declaración señalando q ue no vive donde la tomaron detenida, que había
llegado como media hora antes al domicilio y que no tenía conocimiento de lo que estaba
pasando.
Interrogada por el fiscal, le manifestó que supo el día de la detención que a su hermano
le decían “el Bicho”.
Consultada por su defensor, indicó que la detuvieron el 1 de febrero de 2012, “fue como
a las ocho y algo”, estaba Mónica Améstica, que es su mamá y su abuelita que vive en el primer
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piso. Dijo que ella se cambió –de ese domicilio- el año 2008, porque tiene su pareja “Miguel”, con
quien vive en pasaje Rio Huasco 1490 comuna de La Florida, su pareja trabaja en publicidad.
Agregó que Manuel Alfonso Adasme Mallea es su padre, quien es comerciante, trabaja “de
ambulante” desde antes de que ella se fuera y su mamá es dueña de casa.
Manifestó que con su hermano no tiene mucho contacto. Que en esa casa –de sus padres-
ella no mantiene una habitación. Dijo que es madre de una hija de nombre Aylin de ocho años de
edad, que su hija asiste a un colegio que está cerca de su casa, en María Elena con San Miguel, a
la niña hoy la lleva al colegio su suegra, pero antes cuando estaba en libertad lo hacia ella, y su
hija está al cuidado de su marido y su suegra.
SEXTO: Prueba de cargo. Que el ente persecutor, a fin de acreditar la pretensión punitiva
estatal, allegó al juicio las siguientes probanzas, que a continuación, y de manera extractada, se
pasan a exponer:
Agregó que raíz de ello, se impuso de una pesquisa en contra de doña Rosa Andrea
Palacios Marambio, en la cual se incautaron teléfonos y droga, apareciendo de la revisión de la
misma investigación antecedentes para reformalizarla. Así, a fines de marzo, comenzaron nuevas
diligencias, para ver si doña Rosa Andrea estaba “vendiendo nuevamente”. Reunidos los
antecedentes, se le solicitó al fiscal Pérez una orden para “activar la información”, la que se
obtuvo, con ello se encontraba nuevamente investigada, que ella presentaba la particularidad del
proveedor de droga y su modo operando, ya que correspondía a alias “Pancho Rivas”, quien se
encontraba recluido en la Penitencieria de Santiago.
Señaló que Francisco Rivas Muñoz, para la ejecución del delito necesitada la colaboración
directa de su pareja –Rosa Andrea Palacios Marambio- y la madre de ésta, apodada “la Charo” de
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nombre Rubila Marambio Molina. Que precisamente esta ultima en su domicilio mantenía “un
teléfono fijo” el que sirvió de “ancla” para efectuar las interceptaciones telefónicas, ya que
mantener la investigación sostenida en el tiempo, resultaba difícil debido a que los sujetos
cambiaban los “los chip” de los teléfonos todos los días jueves o viernes, así que “éste teléfono fijo
sirvió” para ir pesquisando los nuevos números y tramitar la autorizaciones correspondientes para
su interceptación.
Relató que las actividades de vigilancia eran constantes y permanentes, hasta que lograron
constatar “para el caso en particular” al transportista de la droga, mediante escuchas el día que
viajaron a Iquique, su lugar de alojamiento y actividades diarias a la espera del trasporte. Para los
cual, diversas secciones del OS.7 realizaron en sus respetivos territorios diligencias de seguimiento.
Una vez que la organización entregó el vehículo “caleteado” –refiriéndose al contenedor de droga
oculta-, para su posterior trasporte a la ciudad de Santiago, en coordinación con OS.7 de Iquique
se logró la detención, se pudo verificar que el móvil traía droga y con autorización se practicó una
entrega controlada, además de el allanamiento de los inmuebles en Santiago y la detención de los
integrantes. Preciso que personalmente, le correspondió asistir al allanamiento del domicilio al que
debía llegar la camioneta.
Consultado por el Fiscal, manifestó que se refirió a “la organización”, debido a que son
hechos consecutivos en el tiempo, tenían un líder Francisco Rivas Muñoz, quien encargaba las
cantidades de droga, fijaba su precio, determinaba el tipo de droga, las personas que participarían
en la operación, todo lo cual hacia directamente con los proveedores, esto último dijo que es una
situación muy particular, “ya que generalmente en este tipo de negocio, son los proveedores los
que toman las decisiones, pero en este caso se coordinaban”. Además tenía colaboradores, en el
caso se ayudaba de “su pareja y la madre de ésta”, para guardar droga y dinero, además esta
última “la sra. Charo” “diariamente cargaba chips telefónicos”, y Francisco Rivas en una
oportunidad le ordenó entregar a Nicolás Acuña la suma de $10.000.000, en una estación del
metro.
Señaló que Francisco Rivas ejercía el liderazgo, se concretaba en el contacto directo con sus
proveedores en el extranjero, además de sus compradores, a tal punto que en las visitas
carcelarias “pedía” ciertos tipos de comidas y mujeres para mantener relaciones sexuales. Que la
investigación tuvo una duración de 10 meses, durante los cuales, en oportunidades podían ser 2 o
3 cargamentos que recibía la organización, en diversas cantidades. No recordó las fechas de ellos,
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si que hubo una oportunidad en que se ingresó droga, pero no fue posible interceptarla por
desconocimiento del vehículo en la cual se transportaba y el chofer del mismo.
Expuso haber participado en la entrada y registro del lugar donde debía llegar el vehículo,
de pasaje 30, en la población Santa Adriana, comuna de Lo Espejo, que correspondía al domicilio
“donde vivía el Bicho”, colaborador directo de Francisco Rivas, y éste distribuida la droga conforme
a las órdenes de Rivas, que en ese lugar encontraron herramientas destinadas al “descaletamiento
de la droga”, refiriéndose a obtenerla del lugar donde venia oculta y que se encontró droga,
además de droga ya dosificada y dinero. Agregó que al momento de la entrada al domicilio, se
encontraba en el mismo los padres y hermanas de “el Bicho”.
Manifestó que la detención de “el bicho”, de quien dijo se logró su identificación pero no
logro recordar su nombre, era muy importante en la organización, llegando inclusive a tomar
contacto directamente con “la organización peruana” y hacia sus negocios particulares encargando
unos kilos de droga precisamente en el ultimo cargamento –incautado- encargó $10.000.000, no
toda la droga venia para “Pancho Rivas”, estimando que éste ultimo no estaba en conocimiento de
estos negocios.
Agregó a continuación que “el Bicho” no fue encontrado en el domicilio allanado, pero
saben que tomo conocimiento de la diligencia y “quizás andaba cerca”, ya que realizó llamados
avisando al resto de la organización.
Por último, aclaró que la “Sra. Charo” es la suegra de Francisco Rivas, de nombre Rosa
Marambio.
Consultado por el defensor Cofre Soto, indicó que en el domicilio señalado, estaba el
padre, la madre y hermana de “el Bicho”, y que respecto de éstos durante los 10 meses de
investigación no tiene ningún antecedente en su contra.
Que Nicolás Acuña Berrospi tiene un hermano con el cual participaba, “Elmer” quien era el
proveedor de la droga; Nicolás solicitaba el vehículo para el trasporte, daba las instrucciones a los
transportistas y mantenía el contacto con los “burreros”, por lo cual tenía poder para adoptar
decisiones. Agregó que durante los 10 meses de la investigación, supo de la entrega de los
$10.000.000, ante lo cual se dispuso al Cabo Valerio de la sección OS.7 San Antonio, quien fue uno
de los testigos visuales de la entrega de dinero entre “la Charo y Nicolás Acuña”.
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Respecto a doña Rosa Andrea Palacios Marambio, señaló que es madre de un hijo de
Francisco Rivas Muñoz, y además en ciertas oportunidades le entregaban parte del dinero
recolectado en las operaciones de drogas, el que era guardado en la casa de su madre “doña
Charo”.
Agregó que Nicolás Acuña Berrospi se “cuidaba mucho”, pero en la Estación Central, en un
Restaurant de comida peruana se le pudo detectar, gracias a una triangulación de la llamada
telefónica que efectuó. Enviaron al personal cuadrante de Carabineros, quienes le efectuaron un
control de identidad, logrando identificarlo; luego se intento ubicar su domicilio, pero el que
registraba en extranjería correspondía a sitios eriazos y sólo a su detención se pudo encontrar el
mismo.
A su vez al defensor José San Martín, le respondió que la organización era liderada por
“Pancho Rivas”, y que estima se trataba de una sola organización, con una parte proveedora y la
otra que distribuye. Para lo cual, Francisco Rivas Muñoz tomaba contacto directo con el proveedor
ubicado en el extranjero. A su vez “el Bicho” trabajaba para Rivas, pero lograba comprar droga
para sí, ello porque en conversaciones que mantuvo con el proveedor le decía “esto es entre tú y
yo, no se lo vayas a mencionar al tío”.
Refirió que Manuel Adasme Mallea –padre de Miguel Adasme alias el Bicho-, no cumplía
ninguna función, “el único que participaba activamente es el Bicho”; “la familia de él sólo la
conocieron al momento del allanamiento al domicilio”, pero que éstos nunca mantuvieron contacto
con Nicolás Acuña.
Dijo que no se logró determinar la persona que ingresaba la droga desde Perú a Chile, ya
que no fueron identificados. Que la organización chilena no estaba cumpliendo los pactos con la
organización peruana. Desde el mes de abril se estaban interceptando llamadas telefónicas, por
ellas se supo de la llegada de droga y su venta, el precio, pero no se logro su incautación sino
hasta el transporte de febrero de 2012.
Al defensor Alejandro García, señaló que en la casa de Rosa Palacios “entiende que no
se encontró droga”, y ella no participó, pero es con ella con quien comienza la investigación, ya
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que siendo una micro traficante que tenía una investigación anterior, quien mantenía una relación
sentimental con Francisco Rivas Muñoz, por ello en la causa anterior de las escuchas telefónicas
efectuadas presentaban características de un tráfico mayor, y se reanudo la investigación.
Señalando que de ella durante la investigación no se logró determinar que recibiera droga.
Respondió que fue la fiscalía de San Antonio la que tramitó las autorizaciones para las
interceptaciones telefónicas, y a esa fecha ya se tenía conocimiento que Rivas Muñoz y Acuña
Berrospi estaban en la ciudad de Santiago y que la droga se trasportaba desde el norte del país a
dicha ciudad. Fue él quien ordenó el control de identidad a Nicolás Acuña, a esa fecha ya
conocían sus características físicas, debido al seguimiento efectuado cuando recibió dinero de la
“Sra. Charo”, por ello, cuando ordenó el control de identidad les informó a los funcionarios de
Carabineros de las mismas para su realización, de lo cual estaba informado el Ministerio Público.
Añadió, que el OS.7 tiene una jurisdicción nacional, pero es necesario cumplir con “ciertos
protocolos”, así, para toda diligencia fuera del sector jurisdiccional se debe contar con la
autorización del jefe institucional y del fiscal a cargo.
Precisó que no se realizo un peritaje para determinar en las escuchas a quien correspondían
las voces. Que a “Nayid” se pudo identificar, ya que “Francisco Rivas” entre sus estrategias
buscaba personas para el trasporte por intermedio de “Nicolás Acuña”, fue éste quien contactó al
primero, dándole como primera instrucción colocar el vehículo a nombre de un tercero, ya que éste
último es siempre el principal inculpado, en el caso era desconocido. Cuando están en el
transporte, Nicolás Acuña avisa que van a viajar las personas con el vehículo, vuelven y 1 o 2 días
previos a que retornen al norte a buscarlos, Acuña Berrospi recibió una llamada telefónica dando
cuenta que se encontraba listo; continuaron las escuchas y solicitaron la interceptación del número
telefónico de “Nayid Jadue, quien conversaba muy poco con la organización, pero bastante con su
polola a quien le informaba todos sus movimientos”, con ello logran su seguimiento y conocer la
identidad de la persona que lo acompañaba. Con esta información, determinan el bus y asiento en
el que se transportaron al norte del país, verificaron los datos de su acompañante que era Giovanni
Lara Reyes, quien mantenía un vehículo a su nombre, una patrulla de carretera de la institución
interceptó el bus comprobando en la lista de pasajeros que se trasladaban en el mismo, y con ello
se coordinó su seguimiento a su llegada a Iquique. Respecto de Giovanni, dijo que éste nunca se
comunicó con otros sujetos de la organización, sólo llamó a familiares y su polola.
Autorizado conforme lo dispone el inciso segundo del artículo 329 del Código
Procesal Penal, al defensor Guzmán Díaz señaló no recordar la fecha en que el teléfono de
Giovanni fue intervenido.
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Afirmó que a ella le correspondió, previa orden judicial, concurrir a la casa de Rosa
Marambio Palacios, instancia en que la registra a ella y la mantiene en custodia. Su mayor
participación fue al final del procedimiento, en la entrega de la droga incautada al Servicio de
Salud San Antonio Valparaíso, mediante Oficio N°69 de fecha 10 de febrero de 2012. Refirió que le
correspondió entregar la droga decomisada a Nayid Jadue Nadur, equivalente a 47 kilos 600
gramos, dosificados en 52 paquetes; también la incautada a Amelia Adasme Gutiérrez, quien
mantenía 310 gramos 400 miligramos de clorhidrato de Cocaína; a Mónica Améstica Monge, quien
mantenía 20 gramos de Marihuana, dosificados en una bolsa de plástico trasparente y 2 kilos 214
gramos de una sustancia no especificada; a Manuel Adasme Mallea, quien mantenía 5 kilos 792
gramos de clorhidrato de cocaína, dosificados en siete paquetes; a Rubila Molina Pastene, quien
mantenía 11 gramos de Marihuana y dos plantas de Cannabis Sativa; y a Rubila Marambio Molina,
que mantenía 34 gramos de marihuana dosificada en 17 bolsitas de nylon trasparente.
Acta de recepción 583 del Servicio de Salud reenvió la droga por Oficio N°583 de fecha 15
de febrero de 2012. Explicó que el Servicio de Salud, eleva un oficio reservado N°385 de fecha 15
de febrero de 2012, que lo remite al Instituto de Salud Pública para que las muestras de polvo
beige y blanco fueran analizadas. Agregó a continuación que por su parte la Marihuana fue
enviada al Laboratorio Ambiental para su análisis.
Continuó señalando que posteriormente, de los análisis del Instituto de Salud Pública, se
eleva un oficio reservado N°13.487 de fecha 30 de mayo de 2012, en el cual se emitía un protocolo
de análisis a la pasta de color beige y al polvo blanco, el que indica que corresponden a pasta base
y cocaína clorhidrato. Indicó que el protocolo no contenía el porcentaje de pureza de las sustancias
y por ello se solicitó un segundo protocolo de análisis que tiene el mismo número, pero de fecha 2
de agosto de 2012, en el cual dice que a la pasta beige de la muestra M1-M10 y correlativas,
correspondían a pasta base de cocaína en un 32% de pureza; y el polvo planco, de la muestra
M11-M11-12 corresponden a cocaína clorhidrato en 32%. Dice que la muestras M13-13 de
clorhidrato de cocaína correspondía a 63% de pureza; la muestra M 14-15 de clorhidrato de
cocaína un 32%; la muestra M16-M17 de clorhidrato de cocaína un 63% de pureza; la muestra
N°13487 M 18-18, decía que correspondía carbonato no sujeto al control de la ley de drogas; la
muestra M19-M-23 y correlativas a clorhidrato de cocaína en un 32% de pureza; y la muestra M
24 era clorhidrato de cocaína en 32%. Dice que las muestras M19 a M23 y sus correlativos
equivalen a un resultado 32 % de Clorhidrato de Cocaína
Expuso que a su vez el Laboratorio Ambiental de Viña del Mar, elevó un informe reservado
N° 762 de fecha 26 de abril de 2012 y dice que las muestras corresponden a Cannabis Sativa.
Que el total de la droga enviada al Servicio de Salud, equivalía a 47 kilos 600 gramos de
Pasta Base de Cocaína; a 6 kilos 102 gramos y 400 miligramos de Clorhidrato de Cocaína; 65
gramos de Marihuana y 2 plantas de Cannabis Sativa.
Salud San Antonio el día 15 de febrero de 2012, acompañada por el jefe de la sección Sergio
Arévalo Fuenzalida, José Montoya Vivanco y el cabo Carlos Gallardo Reyes; entre los cuatro
llevaron los 47 kilos de sustancia dubitada como pasta base. Indicó que ella vio las pruebas de
campo y cómo la sustancia fue recibida por un funcionario químico que suscribió un acta de
recepción firmada por ella. Refiere que de esa droga sacaron de diez paquetes de dos gramos cada
uno y esas muestras las remitieron al Instituto de Salud Pública para su análisis. Mientras que la
restante sustancia es guardada en contenedores.
Señaló que los contenidos de análisis no llegan a su unidad. Que la fiscalía fue quien solicitó
ampliar el protocolo de análisis y estos mismo tampoco le llegó a Carabineros. Afirmó que esa
información se la facilitó el Fiscal para que se la aprendiera y dijera en el juicio.
A las consultas del abogado Patricio Cofré, refirió que cuando ella fue al domicilio de
Rosa Palacios Marambio, no encontró drogas y no recordar otras especies relacionadas al delito de
tráfico; no registró habitaciones. Manifiesta que ella iba a cargo de los funcionarios Domingo Molla
Meya, Carlos Gallardo Reyes y Carlos Santibáñez González.
Consultado por el abogado defensor Alejandro García, dijo que durante la etapa
investigativa no prestó declaración y que en la primera preparación de juicio oral, en el mes de
julio, el fiscal le dijo lo que debía saber sobre los antecedentes de la droga y agrega que es la
primera vez que se refiere a los hechos.
Agregó que la sección ya tenía la identidad de las personas, ya que en Santiago cuando
salió el bus ya habían sido identificadas, por ello el día 30 los esperaron en el terminal,
desconociendo si efectivamente llegaron ese día ya que no lograron ubicarlos; el día 2 de febrero el
fiscal Sr. Pérez les emitió una instrucción particular que autorizaba la vigilancia y seguimiento de
las dos personas en Iquique, y autorizó -en caso que el seguimiento sea positivo- el traslado de la
droga por el territorio nacional.
Luego, que todas las llamadas telefónicas eran monitoreadas en San Antonio, pero ellas no
daban cuenta que los investigados se encontraran en lugares específicos, sólo decían en general
que estaban en la plaza, en la playa, en el barrio boliviano, etc. Continuó señalando que el día 3 de
febrero, en la tarde, ingresó una llamada – OS.7 de San Antonio- y les informaron que los sujetos
se iban a juntar en el Hospital de Alto Hospicio, a las 21:00 horas aproximadamente. Se
dispusieron los servicios para su ubicación y a las 20:30 a 21:00 horas divisaron a dos personas
cuando estaban en una banca fuera del hospital, éstas ya se iban retirando del lugar por Avenida
Las Américas hacia el Norte, a pie, iban hacia la ruta A-16 que une ese lugar con Iquique. En el
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trayecto, le manifestó al Cabo Altamirano quien conducía, que lo dejara en la esquina de la ruta A-
16 con Avenida Las Américas, con la finalidad de caminar y ver a los sujetos de frente para
verificar que eran las dos personas que seguían, lo hizo, cruzándose con ellos confirmando que
eran los buscados.
Los sujetos llegaron a un paradero en la ruta, lugar en que estaba el Sargento Contreras en
vigilancia, oportunidad en la que uno de ellos le consultó a éste “si por allí pasaban los taxis a
Iquique”, ocasión en que los reconoce por las fotos que tenían. Se suben los sujetos al taxi
colectivo, descienden a Iquique y toman Avenida O’Higgins y en calle Amunátegui, en el centro,
empiezan a caminar al sur pasan Bulnes y al llegar a Orella, llegan a “una especie de residencial sin
nombre, con la numeración 1251”.
Continuó relatando que comenzaron el registro del vehículo, el que tenía una barra
antivuelco utilizado por las mineras, pero a diferencia de ese tipo de camionetas que “son nuevas y
de color rojo, está no lo era y de color gris”, con características similares a otras mineras
adaptadas para pasar droga. Se revisó la estructura completa del vehículo, se “usó densímetro, el
estanque con fibroscopio, y el pickup tenía una protección de plástico de color negro, sin remaches
y suelta lo que les llamó la atención”, y las barras antivuelco en este caso no tenían todos los
pernos y los que tenían estaban sueltos. El cabo Altamirano se introdujo debajo de la camioneta y
le indicó que tenía adulteraciones aparentes. Por la barra antivuelco introdujeron “un punzón” y
obtuvieron una sustancia blanca o beige, le hacen prueba de campo y da coloración positiva al
agente activo de la cocaína. Pasan el densímetro por el pickup y daba índices altos, y corroboran lo
incautado. Se procedió a dar lectura de derechos a las personas y los trasladan al cuartel a
entregar la evidencia, y el fiscal autoriza una entrega controlada a Santiago.
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Preciso que la detención fue el día 9 de febrero a las 00:35 horas. Con respecto a la
camioneta, consultaron en el Registro Civil y su propietario había ingresado el día 5 de enero, sin
salida hasta la fecha de la detención. Explicó que todo vehículo puede ingresar a la Primera región
pasando por controles aduaneros, sólo el conductor tiene que dejar sus datos y los del vehículo,
entregándose en el acto un salvo conducto, el que luego se debe presentar en la salida de la zona.
Es decir, no se controla a todas las personas ocupantes del vehículo.
Se le exhibe fotografías ofrecidas en el N°4 del punto, otros medios de prueba del
motivo séptimo del auto de apertura, consistente de un set de 11 fotografías. En la N° 1,
reconoce la camioneta indicada; N° 2, el pickup de la camioneta y la parte que se levantó,
señalando que en todo el pickup estaban las tres hileras de paquetes según el scanner; N°11, el
pickup, se ven rastros de pintado y cepillado. Indicó que el densímetro mide densidad en una
superficie, esto es, si hay materia al interior de una pared, neumático o superficie, hay rangos de
normalidad, y por sobre ellos es posible “que haya algo”.
Relató que la camioneta era conducida por el detenido Nayid Jadue; la camioneta estaba
a nombre de Giovanni Lara Reyes, quienes eran los sujetos sentados cerca del hospital de alto
Hospicio y que ellos siguieron, eran los que correspondían a los blancos investigados, corroborado
por el Sargento Contreras y él. Reconoce a ambos acusados por sus vestimentas.
Indicó que a su detención oponen resistencia, por el viraje en U que efectuaron, fue brusca
la detención al bajarlos del vehículo, pero luego estaban tranquilos porque no se encontraba la
droga. Una vez hallada Nayid Jadue reconoció que la misma debía ser entregada en Santiago y su
intención de cooperar, por lo que se informó al Fiscal. Agregó que éste acusado recibía llamadas
telefónicas, y las respondió señalando que todo estaba bien y marchando bien en el camino, por lo
que se logró la entrega, llegando el día 10 a Santiago, entregando el procedimiento con la
camioneta y los detenidos al Capitán Arévalo. Agregó que se hizo un procedimiento con la entrega
controlada y que se obtuvieron resultados.
Respecto a Giovanni Lara, señaló que éste no dijo nada al momento de la detención y al
parecer su participación era adquirir un vehículo a su nombre y ser amigo de Nayid.
Al contra examen efectuado por el defensor Alejandro García, señaló que ven salir a
los acusados con sus bolsos, ambos se suben a la camioneta al mismo tiempo y salen de inmediato
a recorrer la ciudad por distintas calles. Los sujetos iban con sus bolsos, pero él testigo no pensaba
que la droga iba en ellos, los siguieron hasta el sector de bajo Molle, que esa es la zona de control
de garita vehicular y corresponde a la jurisdicción Juzgado de Garantía de Iquique, pero que
colocaron a los acusados a disposición de la Fiscalía de San Antonio y no de Iquique, por la
investigación previa que se llevaba a cabo, pero igualmente se le comunicó a una Fiscal de Iquique
respecto al trabajo de la Fiscalía de San Antonio.
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Contestó que la diligencia de entrega controlada fue autorizada por el fiscal el día 2 de
febrero, se fueron en el vehículo hasta Santiago, iban además el Sargento Contreras y Cabo
Altamirano, turnando, Nayid Jadue se contactaba y manifestaba que tenía que llamar por teléfono
para no levantar sospechas y señalar que estaba todo bien, lo que se le permitió por estar el
teléfono intervenido, teléfono que en ningún momento se apagó. Dijo que éste encartado estaba
dispuesto a hacer la entrega vigilada. Según su declaración debía entregar la droga a un sujeto
peruano, Nicolás Acuña; prestó declaración en Santiago y el Cabo Altamirano participó en ella. Él
sabe lo concerniente al leer sus declaraciones cuando llegaron a Santiago.
Agregó que las dos personas que estaban en el hospital de Alto Hospicio, las vieron juntas,
yéndose por calle Las Américas, desconoce si antes se juntaron con alguien o se separaron.
Agregó que la participación de Giovanni era ser el dueño del vehículo, y además se le vio
junto a Nayid en distintos lugares, como la playa y la residencial.
Relató que respecto de los hechos del juicio, el día 30 de enero, le correspondió participar
con el Capitán Ehrenfeld y el Sargento Contreras, pero ya antes se les habían encomendado
diligencias por coordinación con OS.7 de San Antonio. Ese día en la tarde, se les comunicó que a
raíz de una interceptación telefónica, se tenía conocimiento que dos personas se trasladaban a la
ciudad de Iquique, para efectos de su ubicación y seguimiento desplegaron los servicios, sin lograr
ubicarlas, pero ya manejaban sus identidades y corroboraron que las mismas se transportaron en
el bus.
Posteriormente, continúo, el día 2 de febrero, llegó una nueva orden, esta vez para realizar
todas las diligencias necesarias, por ello con las identidades de los sujetos efectuaron consultas de
vehículos, verificando que uno de los sujetos mantenía un vehículo a su nombre patente SZ 7561 y
consultaron con aduana, dicho servicio les informó que el citado vehículo había ingresado a la
primera zona de Tarapacá, el día 5 de enero, bajo la conducción de Nayid Yabbra Jadue.
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Agregó que aun desconocían el lugar donde se encontraban, por ello el siguiente día 3,
aproximadamente a las 17:00 horas desde San Antonio se recibió información de una reunión de
estos sujetos en el Hospital de Alto Hospicio; “como no los conocían físicamente, se instalaron en
las inmediaciones del lugar”, logrando identificarlos gracias a sus fotografías del sistema
biométrico. Luego los sujetos se dirigieron por la ruta a Iquique. “El Capitán se bajo del vehículo y
se devolvió caminando para poder verlos bien”, logrando identificarlo, a su vez el funcionario
Contreras Román, se adelantó y se ubicó en el único paradero del lugar, así cuando los sujetos
llegaron a él y uno de ellos le consultó si en ese lugar se tomaban los taxis a Iquique, los sujetos
tomaron uno, mientras que ellos efectuaron su seguimiento y llegaron al lugar donde permanecían
en la ciudad, una residencial en calle Amunátegui 1251.
Dijo que, ya ubicados los sujetos efectuaron vigilancia permanente, no sabían el momento
en que se trasladarían, ya sea de la ciudad o a otra Residencial, y durante ese tiempo los vigilados
efectuaron visitas al mercado, a la playa, fueron a consumir alcohol, a comprar droga, hasta que
en la tarde del día 8 de febrero, la sección del OS.7 de San Antonio dio advertencia que las
personas tenían que retirar un vehículo, salieron aproximadamente a las 23:30 horas con sus
bolsos, tomaron por calle Amunátegui hacia el barrio Boliviano, en calle Juan Martínez con Simón
Bolívar, estaba estacionada la camioneta, la cual no era acorde a las del sector, por modelo y año a
las del sector, ya que presentaba barra antivuelco y bandera, el año era muy avanzado, el color
tampoco era rojo, sus ruedas no tenían sistema de sujeción de pernos. Los sujetos se subieron al
móvil, en el cual dieron varias vueltas por la cuidad, luego se dirigieron al sur, hacia el sector bajo
Molle, donde su institución mantiene un control en días y horarios especiales conforme el Plan
Frontera Norte.
Añadió, cuando los sujetos llegaron al control, se intentó hacerles un control, pero éstos al
ver el control, el conductor intentó virar en U; señaló el testigo que su reacción fue intentar con su
vehículo impedir el paso de la camioneta, y que Capitán con el Sargento Contreras ya habían
descendido del vehículo policial que él conducía, y el último ingresó por la ventana del conductor
de la camioneta para detenerlo, extrayendo la llave del contacto del vehículo, lo que logró; se
bajaron a los sujetos y se trasladó la camioneta hasta la garita, donde efectuaron su revisión
conforme al protocolo, con distintos equipos; revisó la parte inferior de la camioneta, observado
que existía soldadura fresca y la existencia de pinturas distintas. El pickup de la camioneta estaba
suelto, las barras antivuelco estaba con sólo algunos de sus pernos. Con uno de los elementos que
ellos llaman “punzón” ingresaron al pickup para obtener la muestra de lo que se encontraba en su
interior, arrojando el mismo color azul positivo a la prueba de campo.
Continuó, señalando que el Capitán Ehrenfeld conversó con Nayid Yabbra y Giovanni Lara,
quienes decidieron cooperar con la investigación, se informó de los resultados de la diligencia a
San Antonio, pero no sabían la cantidad y asimismo de la colaboración, con lo cual iniciaron la
entrega controlada a Santiago, y que en la ciudad de Antofagasta pasaron la camioneta por rayos
X comprobando su alteración y los paquetes ocultos en su interior; ya en Santiago, los detenidos y
el procedimiento fueron entregados al Capitán Arevalo, encargado de la sección de OS.7 de
Santiago.
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Siempre interrogado por el fiscal, le señaló que cuando los detenidos son informados de su
detención, Nayid accedió a colaborar en forma voluntaria, es decir contestando normalmente el
teléfono que mantenía, señalando que “estaba todo bien”. El procedimiento se inicio el día 9 a las
00:35 horas, pero ya el día anterior habían intensificado la vigilancia, todo esto, en febrero de
2012.
Agregó que por su parte Giovanni Lara señaló que conocía que la camioneta se la habían
comprado a nombre suyo, exclusivamente para viajar a Iquique.
Contra examinado por el defensor Guzmán Díaz, dijo que el día 3 de febrero junto a
sus colegas de institución, se establecieron en las inmediaciones del Hospital de Alto Hospicio,
cuando llegaron lograron ubicar a los sujetos, éstos no se reunieron con ninguna persona por lo
menos desde que logran observarlos; que al momento del control y una vez que se encontró la
droga el Capitán Ehrenfeld conversó explicando a los acusados la forma de colaborar, aclarando
que fue sólo Nayid Jadue quien accedió a colaborar, porque era él quien tenía contacto con la
persona de Santiago, lo que sabe porque contestaba las llamadas que le realizaban. Además, que
desconocía si cuando ingresó el vehículo al norte estaba junto a Giovanni, ya que esa información
no se registra en la aduana.
Continuó respondiendo, que no sabían dónde se encontraba la droga, por lo cual usaron
elementos para la revisión del vehículo, se percataron que el plástico que cubre el pickup estaba
completamente suelto, las barras antivuelco estaban sueltas, en ese tiempo los sujetos estaban
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sujetos al control de identidad, labor que estima debe haber durado como 1 hora, ya que la
revisión del vehículo no es una labor rápida, se debe aplicar el protocolo; que estas labores
estaban autorizadas desde el comienzo de la investigación.
Reconoció que Nayid Jadue accedió a colaborar; el traslado lo hicieron los mismos
funcionarios Sargento Contreras, el Capitán Ehrenfeld y éste testigo, alternándose para la custodia
del detenido, pero siempre dos en la custodia y el otro en la conducción. Se tenía conocimiento
que la camioneta era esperada en Santiago, pero que desconoce el resultado de la entrega
vigilada, ya que su labor terminó a la llegada a Santiago.
Interrogado por el Sr. Fiscal, señaló que el día 2 de febrero de 2012, la jefatura de la
Unidad, por requerimiento del Sr. Fiscal, a eso de las 20:15 horas se constituyeron para realizar un
registro y allanamiento a la celda del interno Francisco Rivas Muñoz, constituyéndose en el CDP
Santiago Sur, celda 142 del módulo C. Se procedió al registro, y en el interior de la celda se
incautan dos teléfonos celulares, uno marca LG y otro Nokia, de la empresa Claro, además de 26
papeles de diferentes tamaños con numeración, lo que “indicaba” que eran números telefónicos, y
la suma de $122.000, divididos en 4 billetes de $20.000; 2 de $10.000; 2 de $5000; 1 de $2000 y
el restante de $1000. Las especies y dineros correspondían al interno apodado el “Pancho Rivas”, a
quien se le consultó por el dinero, ya que por reglamento los internos no pueden mantener más de
$30.000, señalando el interno que “era monitor y por eso manejaba esa cantidad”, pero en la
mañana de ese día se dieron cuenta que Guillermo Rivas le había pasado cierta cantidad de dinero,
por lo que no era coincidente con lo que él informaba. Desconocen cuánto le pasó Guillermo Rivas,
ya que éste no estaba enrolado para visitarlo, sino en la visita de otro interno de apellido Gamboa.
Indicó que el allanamiento fue registrado, haciendo un informe remitido el mismo día a
OS.7, además de ser filmada la visita, del que se remitió un set fotográfico.
que corresponden a las especies incautadas en el dormitorio 142, esto es, ambos teléfonos
celulares marca Nokia y LG, además de una libreta pequeña que contiene nombres y números,
además correo electrónico señalado a posterior, la que en su página 5 dice “consulado de
Colombia, Susana Lobos, el número 4268785, asesora”; en la página 2 dice “la paciencia de ganar
te hace perder, Luis IV”, aparece el nombre “César Augusto Vallejos Reyes, con un numeral con
código 314-4600768, BlackBerry 2 GA EECAA”, al reverso aparece “Sra. María Che, celular
73246577 y correo electrónico [email protected]”, luego dice “hijo, [email protected],
Argentina, 171-0549267394432”. En la primera hoja, “79240400, Manuel Nino, con un numero
posterior 90061429” y luego dice “Carlos Clavería, Bigote, y un numeral 79206246”. Indicó que
además de los estos elementos, no se incautó otro distinto, sólo los papeles, libretas, cuadernos y
celulares.
Reconoció por sus vestimentas al acusado Francisco Rivas Muñoz como al interno
Pancho Rivas respecto del que se allanó su celda.
Respecto del enrolamiento de las visitas a nombre de otra persona, señaló que es algo
habitual dentro de la jerga delictual, para no se efectúe vinculación, se enrolan con alguien del
módulo o de la misma celda de la persona a quien van a ver directamente, para que no sea
notorio.
Del hallazgo de los teléfonos al interior del centro, señaló que la tenencia de celulares está
prohibida por la administración penitenciaria, pero las personas que están dedicadas al tráfico o
micro tráfico manejan generalmente más de un teléfono, lo que es habitual.
Contra examinado por el abogado Patricio Cofré Soto, señaló que en la celda de
Francisco Rivas había 4 internos en total; que la libreta se incautó y remitió a la Fiscalía, pero no se
realizó pericias de las letras.
Contra interrogado por el defensor Guzmán Díaz, señaló que estima que las libretas
que encontraron, pertenecen a Pancho Rivas, porque estaban en su cama o el sector donde él
habitaba, por ello todo indicaba que eran de él; y consultados los demás internos ellos no tenían
pertenencias. Que los teléfonos no sólo se usan para tráfico o micro tráfico, y desconoce para qué
eran usados.
Al Tribunal, precisó que cuando le exhibieron las especies que reconoció, había una
libreta, un libro, un cuaderno rojo con espiral y un cuaderno chico.
6.- LUIS ADIEL CONTRERAS ROMÁN, Rut 11.937.281-K, Sargento 2do de Carabineros
de Chile. Quien refirió al Fiscal, que cumple funciones en OS.7 de Iquique desde el mes de
febrero de 2008. Antes había trabajado en Antofagasta. En cuanto al caso, dice que el día 3 del
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mes de enero de 2012, la jefatura OS.7 de San Antonio se comunicó con la de Iquique para darle
a conocer aspectos relacionados con una investigación llevada por la fiscalía local de la primera
ciudad, que decía que dos sujetos, Nayid Jadue y Giovanni Lara, viajaban a Iquique con la finalidad
de trasladar una cantidad de droga desde Iquique a Santiago; ambos sujetos se trasladaron en
un bus de la empresa San Andrés hasta Iquique. Por lo cual, dispusieron los servicios necesarios
para detectarlos, sin resultados positivos, ya que no fueron identificados a su arribo a la ciudad, no
obstante revisada la lista de pasajeros, sus nombres figuraban como pasajeros del bus indicado
con trayecto Santiago a Iquique.
Continuó y expuso que el siguiente día 2, la fiscalía de San Antonio autorizó técnicas
investigativas en el caso que se ubicaran las personas y también la del artículo 23 de la Ley
N°20.000 si se encontraba sustancia ilícita.
Luego, el día 3 del mismo mes se les informó que según algunas escuchas, los blancos irían
a la localidad de Alto Hospicio, a Iquique. Agregó, que se verificó que Giovanni Lara Reyes
mantenía inscrito a su nombre el vehículo P.P.U. SZ-7561, marca Chevrolet, modelo S-10, el que
según el Servicio de Aduana había sido ingresado a la región, el día 5 de enero de 2012 por el
acusado Nayid Jadue, quien sostendría una entrevista con un sujeto en el hospital Hospicio.
Sostuvo que luego detectaron la presencia de los dos blancos investigados en el frontis del
hospital, quienes “al aparecer” ya se habían entrevistado con el sujeto, y luego se dirigieron a la
Ruta A-16, instancia en que el Capitán Herenfeld desciende y camina frente a ellos y constata que
eran los dos sujetos investigados. Dice que Jadue Nadur le consultó a él si ahí se tomaba
locomoción a Iquique y de esa forma comprueba también que eran los blancos de la investigación.
Continuó, señalando que los sujetos luego van a Iquique y ellos los siguen a distancia, y
cuando los sujetos bajan del taxi colectivo se dirigen a calle Amunátegui, específicamente a una
Residencial ubicada en el N° 1251 de la calle Orella. Sostuvo que de ahí en adelante, en base a dos
turnos diarios, se efectuaron vigilancias a la residencial desde un colegio en remodelación, por lo
cual no había problema. Refiere que cuando los investigados salían de la residencial, se hacían
vigilancias y seguimientos, constatando que salían juntos de día y noche, iban a la palaya, al centro
de la ciudad, al barrio boliviano y a alimentarse.
Agregó que luego se tomó conocimiento a través del de OS.7 de San Antonio, que el día 8
ambos investigados saldrían a Santiago, verificando que a las 23:30 horas salen de la residencial
con sus bolsos y se trasladaron por calle Amunátegui, hasta Juan Martínez con Bolívar. Afirmó que
en Bolívar estaba la camioneta y ambos ingresaron en ella y salieron en dirección poniente hasta la
Avenida Prat, luego cargaron combustible y tomaron rumbo al sur, todo esto mientras ellos los
seguían a distancia. Que en el sector del Bajo Molle hay un control policial y que al acercarse a este
y ante la inminencia del control, el conductor Jadue Nadur intentó virar en U para evadir la
fiscalización, por lo que el cabo Altamirano se sitúa en frente y cruzó su vehículo sin que el chofer
detuviera su rumbo, afirmó que por eso él ingresó parte de su cuerpo por la ventana a dicho
vehículo y sacó la llave de contacto; procediéndose a bajar a los dos encartados indicados, a
quienes se les controló la identidad y procedieron a revisar la camioneta en sus costados, motor y
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pickup, en esa labor el Cabo Altamirano se introdujo por debajo de la misma y verificó la existencia
de un doble fondo, con trabajos notorios en su estructura que no correspondían al chasis.
Agregó que la camioneta que simulaba ser una “camioneta minera”, era “inusual” atendida
sus características; la barra anti vuelco estaba suelta y por eso el funcionario Altamirano sacó con
un punzón un polvo de color beige que fue sometido a la prueba de campo coca test que dio
resultado positivo, hecho que se puso en conocimiento del OS.7 de San Antonio. Refiere que a los
sujetos se les leyeron los derechos y se procedió a la detención de ambos, a quienes se les
consultó sobre origen de la droga, ante lo cual Nayid Jadue renunciando a su derecho a guardar
silencio y contar con un abogado, les refirió que debía trasladar la droga desde Iquique hasta
Santiago para entregársela a Nicolás Acuña.
Al ser contra examinado por el defensor Oscar Guzmán Díaz, dijo que en todo
momento, los acusados Nayid Jadue y Giovanni Lara, estaban juntos; desde que se estableció la
identidad de ambos, siempre salieron juntos. Sostuvo que en el Hospital, al momento de detectar
su presencia, ambos encartados singularizados estuvieron juntos. Que según escuchas telefónicas
se iban a juntar con alguien, pero no vieron el encuentro.
Dijo que durante su estadía en Iquique, ambos acusados se levantaban tarde, iban al
mercado a comer y a la playa, consumían cerveza y marihuana, iban al barrio Boliviano y salían de
noche. Afirmó que en calle Bolívar estaba estacionada la camioneta, los encartados ingresaron y
emprendieron la marcha.
Al contra examen del defensor Alejandro García, dijo que lograron identificar a los
acusados de frente cuando fueron a Alto Hospicio; que él fue quien sacó la llave del vehículo que
era conducido por Nayid Jadue, ya que querían evadir el control. Explicó que ingresó por la
ventana, luego los sujetos fueron sacados por el cabo Altamirano, ante su imposibilidad por haber
quedado detrás de la puerta cuando esta fue abierta. Afirmó que los acusados no fueron
golpeados, sólo aplicaron la fuerza necesaria para reducirlos.
Señaló que desde la residencial, los sujetos salen a las 23:30 horas, y el control policial fue
a las 00:35 horas. Que luego los trasladaron a una caseta de Carabineros, ubicada a treinta
metros de distancia del lugar, donde se revisó el vehículo. Dijo que usaron un fibroscopio y un
densímetro para revisar la camioneta. Expuso que había mayor densidad en el pickup, superior a
90. Que el cabo Altamirano ya se había introducido bajo el móvil. Que la revisión comenzó a las
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00:40 horas y duró en el tiempo. Que en el parte se establece que la detención se produjo a las
01:35 horas, porqué una vez que se detectó la presencia de la droga se les informó que estaban
detenidos y les leyeron los derechos; antes se trataba de un control de identidad.
Indicó que Nayid Jadue le dijo que la droga no era suya y que debía entregarla a Nicolás
Acuña, lo que se intentó por medio de la técnica de entrega controlada. Explicó que durante el
trayecto de Iquique a Santiago, fueron conduciendo por turnos y Nayid se iba comunicando con la
persona que debía recibir la droga, cooperaba al acogerse al artículo 22 de la Ley N°20.000 de
cooperación eficaz. Sostuvo que luego que entrega el procedimiento en Santiago al OS.7 de San
Antonio, no supo que sucedió con dicha técnica.
A su vez el laboratorio ambiental de Viña del Mar, el día 26 de abril de 2012, en el informe
de estupefacientes N° 762, señala que las cuatro muestras tiene presencia de THC y corresponden
a cannabis sativa, enviado por el químico Pedro Riffo Cuadra.
Contra interrogado por la Defensa ejercida por el abogado Patricio Cofré Soto,
señaló que participó en el allanamiento del inmueble de 2° Poniente Plaza N° 236, San Sebastián,
Cartagena, en compañía de los funcionarios Sargento 2° Moya y Uberlinda Delgado, en compañía
además del Gope, dado que el procedimiento era de importancia. Añadió que no tuvo participación
directa en la investigación, pero que en ese lugar no encontraron armas, dinero, ni balanzas, ni
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contenedores de droga, y que antes del allanamiento sólo tuvo conocimiento que había una
investigación grande que se estaba gestando, pero no participación directa, sabía que Rosa
Palacios Marambio era pareja de un investigado que estaba en la cárcel. Finalmente indicó que
actualmente no está en OS7 por motivos personales y que no ha sido objeto de sumarios
administrativos.
Contra interrogado por el abogado Alejandro García, señaló que estuvo en el OS7
hasta Noviembre del año pasado; y que los antecedentes referidos antes se los entregó el fiscal
para que se los aprendiera de memoria, antes nunca había declarado en esta causa, ni en la etapa
judicial ni investigativa, solo en el procedimiento de allanamiento confeccionó el acta de
declaración respecto a su participación en esa diligencia, aunque no está seguro de ello.
A las preguntas aclaratorias del Tribunal, precisó que en cada allanamiento, cada
funcionario confecciona un acta de declaración con su participación, y eso es lo que no recuerda si
realizó.
Luego, continuó señalando que se efectuaron escuchas, en las cuales se logró determinar
que su proveedor era “Pancho Rivas”, se indagó que esta persona era Francisco Rivas Muñoz,
quien lidera una organización que se dedica al tráfico de droga, es de la Población Santa Adriana,
“su organización que es rival directo de otra organización de esa población denominada Los
Cipriano”. Que Francisco Rivas fue detenido con una cantidad de droga por la Policía de
Investigaciones, por lo cual estaba privado de libertad.
Agregó que con estos antecedentes, se inició una investigación de mayor envergadura, para
lo cual se enviaron los antecedentes al fiscal Pérez, con ellos se elaboró un informe dando origen a
la causa del juicio; se otorgó una orden de investigar al respecto, se obtuvieron teléfonos y se
solicitó al Tribunal de Garantía la autorización para su interceptación. Efectuada las
interceptaciones, en las escuchas se logró determinar que “Francisco Rivas, quien estaba detenido
en la Penitencieria de Santiago, concretamente en el Modulo C, celda 142”, lideraba un grupo
dedicado al tráfico, usando para ello teléfonos celulares con los cuales impartía órdenes a otros
componentes de la organización, y éstos concurrían a la cárcel, apreciándose su supremacía sobre
las otras personas; señaló como ejemplo de ello que al recibir visitas, una persona le ayudaba
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ordenando la gente, levantando “el Camarote”, recibiendo a su familia directa Rosa Palacios
Marambio y otros componentes del grupo.
Señaló, como estaba detenido “necesitaba un brazo operativo en el exterior”, que era su
hermano Guillermo, éste ultimo mantiene contacto con ciudadanos peruanos y otras personas que
“sacan la droga caleteada”, a cargo de comercializarla, de recibir la remesas y dineros recaudados.
Además señaló que aparece la figura de Miguel Adasme Gutiérrez, quien era encargado de
comercializarla y distribuirla, y quien en más de una oportunidad facilitó su domicilio para
“descaletarla”.
Continuo, señalando que Ruth Irribarra en más de una oportunidad recibió dinero de
Francisco Rivas, y en una conversación éste le señaló la idea de usar su domicilio para “Sacar algo
del bolsillo”, a lo cual ella le preguntó “si demoran mucho”, él le dijo que no, que está todo listo.
Además en una oportunidad Susana Rivas Iribarra, le agradece a su papa –Francisco Rivas- el
regalo, era un automóvil Chevrolet, Spark.
Dijo que asimismo había en la organización ciudadanos extranjeros, que era el caso de
Nicolás Acuña Berrospi, quien se encontraba con visa de turista en Chile; quien es una persona
muy astuta y sagaz, normalmente concertaba una entrevista sin nombrar calles, sino que lugares
específicos por ejemplo “en el carrusel”, luego se pudo establecer que era el existente en la
Estación Central; oro ejemplo decía “en el banco”. A la anterior dificultad, se sumaba que cuando
el lugar no le daba confianza, simplemente no concretaba la entrevista.
Complementó, señalando que el hermano de Nicolás Acuña, fue condenado por tráfico y
“en el procedimiento utilizó el nombre supuesto de Hermes Acuña Ticona”, fue condenado incluso
con esa identidad, y éste último es el brazo proveedor desde el Perú. Además que Nicolás Acuña
Berrospi contactaba personas para que adquirieran vehículos, para ello tomo contacto con Nayid
Yabbra Jadue a quien le propuso el negocio de adquirir uno para llevarlo al norte y “caletar droga
para su traslado a Santiago”, de esa forma Acuña Berrospi le encomendó a Nayid buscar una
persona para inscribir el móvil y es ahí que éste ultimo contacta a su amigo de la infancia Giovanni
Lara, adquiriendo el día 2 de noviembre de 2011 la camioneta Chevrolet P.P.U. SZ 7561.
Dijo que por escuchas, se averiguó del trasladado a Iquique de la camioneta, es así que el
vehículo es trasladado por Nayid a Iquique, entregado a la “otra parte de la organización” para ser
acondicionado y “caletear la droga”. Luego, el día 29 de enero, nuevamente se estableció por
personal OS.7 de Santiago, por chequeo de pasajeros, que Nayid viajaba en el asiento 8 del bus de
la empresa San Andrés, en compañía de Giovanni Lara. Dijo que “la importancia que viajaran los 2,
era que si se efectuaba un control, para desvirtuar toda sospecha se encontraba el propietario del
móvil”.
Continuó, luego se envío la información al OS.7 Iquique, para que estableciera vigilancia de
los sujetos, los cuales salen a la playa, en alguna oportunidad reciben llamadas telefónicas.
Siempre por escuchas se determinó que le informan a Nayid –un ciudadano peruano- que ellos no
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tenían conductor, si él podía “ir a buscarla”, ante lo cual Nayid le dice que no, él era sólo chofer.
Acordaron una entrevista, en donde el peruano ratifica que el vehículo está en condiciones.
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personas que él recibía y a nombre de quien se enrolaban. Verificando concurrían Guillermo Rivas,
Rosa Andrea Palacios y su grupo familiar, y en una ocasión Acuña Berrospi.
Dijo que las interceptaciones telefónicas comenzaron en junio de 2011, con los teléfonos de
Rosa Andrea Palacios Marambio y Rubila Marambio, no recordó los números, pero sí que uno de los
teléfonos interceptados en esa ocasión era un teléfono fijo que correspondía a la madre. Señaló
que los seguimientos se dieron a medida de las escuchas, el primero fue a Rosa Andrea Palacios
Marambio, no recordó la fecha, ni el funcionario a cargo, no recordó si fue en el primero o no pero
en una ocasión en calle Centenario, junto a la Raca fue en vehículo. Tampoco recordó la fecha que
fue a la cárcel.
Refirió que los decomisos de droga, fueron: A Nayid Jadue la “caleteada” en la camioneta; a
Manuel Adasme Mallea, a Rubila Marambio Molina, Rubila Molina Pastene, Amelia Amestica y
Mónica quien el primer apellido no recordó y su segundo apellido Monge. Los allanamientos, fueron
el día 10 de febrero de 2012. La droga de Nayid venia del norte, fue incautada en Bajo Molle,
Iquique; la de Manuel Adasme fue incautada en su domicilio y esa droga no sabe de dónde salió; la
que mantenía “Rubila madre e hija” fue en el domicilio “de ellas”, y tampoco sabe su origen; la de
Amelia Amestica, también en su domicilio no sabe su origen; asimismo de doña Mónica, tampoco
su origen. Aclaró que ese domicilio era de Miguel Adasme, quien era parte activa de la organización
y existían escuchas en la cual éste se comunica directamente con la organización del Perú, para
adquirir droga, decía “que tenía 10 millones y no fallaría” en la operación.
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Respondió que los Cabos Montoya y Valerio estaban a cargo de las escuchas. Que en una
llamada a la “Sra. Ruth”, no sabe la fecha, en ella el Francisco Rivas la llamó para sacar “una
situación de un bolsillo” -refiriéndose a obtener la droga oculta-, preciso que fue el año 2011. Que
respecto de esto, concurrió junto al Cabo Valerio, a Santiago ya que esa Sra. “tiene dos casas”, una
en “Catepai” estaba arrendada, por ello concurrieron a la casa de ella, pero no pudieron
comprobarlo.
Al defensor Cofre Soto, señaló que el Capitán Arévalo, como jefe de la sección, tiene
conocimiento de las distintas misiones y coordina el desarrollo de la investigación misma; que éste
llegó en marzo de 2011, antes estaba en capitán Gajardo, y en ese periodo se cerró la primera
investigación seguida contra Rosa Andrea Palacios; después se inició la actual investigación con el
Capitán. El oficial de caso es el Sargento Oroz. El Capitán revisó las carpetas investigativas.
Manifestó que Mónica Améstica Monge, participaba, tenía conocimiento que en el domicilio
Miguel Adasme Gutiérrez alias “el Bicho” se habrían los vehículos, en ese lugar se encontró droga
y una balanza, que se las encontraron a ella. Que en algunos casos escuchó las interceptaciones y
de las que tiene conocimiento no aparece en ellas doña Mónica Améstica Monge, ni Manuel
Adasme Mallea, ni Amelia Adasme Gutiérrez.
Le señaló, que antes de allanamiento sólo tenían conocimiento que don Manuel Adasme
Mallea vivía en ese domicilio, pero que a éste no lo investigaron, y no sabe si trabajaba.
Agregó que en las escuchas de las cuales tiene conocimiento, doña Rosa Andrea Palacios
Marambio, si traficó, que no recuerda la fecha pero en una ella concurre en el Jeep al sector de
costa azul, para hacer una entrega a una persona de nombre Héctor, que no sabe si esta escucha
esta dentro de las remitidas al Ministerio Público; el día de esta escucha le parece que estaba junto
con el cabo Valerio, pero que no se efectuó ningún procedimiento ya que era algo menor respecto
de la investigación, y que de esta situación se informó al fiscal.
Al Defensor Guzmán Díaz, le manifestó que los hechos acontecieron en Iquique tiene
conocimiento porque le tomo declaración al personal de esa ciudad que participó en la detención;
además por la información que durante la investigación le proporcionaban dichos funcionarios.
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Que dicho viaje, se gestionó por Francisco Rivas, y Guillermo Rivas lo coordina con Nicolás
Acuña, materialmente lo financiaba Nicolás Acuña, van a buscar el vehículo Nayid Jadue y Giovanni
Lara, el día 4 de enero concurre Nayid a dejar el vehículo a Iquique, luego va a buscarlo con
Giovanni. Durante el tiempo que ellos están en Iquique, supo de sus movimientos por información
del personal de Iquique.
Que en sus conocimientos, cree que Nayid realizó uno o dos viajes más, por las escuchas
telefónicas, donde Acuña Berrospi le señala que concurra en un vehículo, pero esto fue como un
mes antes del último cargamento, estima pudo ser septiembre de 2011.
Al defensor San Martin, en su contra examen, le señaló que Nicolás Acuña Berrospi,
coordinada hacia el extranjero la internación de droga a Chile, reclutaba personas para la función
de conductores y personas que facilitaran su identidad para colocar a su nombre vehículos en los
cuales “caletear la droga”. Además en una oportunidad recibió de doña Rubila Marambio la suma
de $11.000.000, él era parte activa y su labor era de vender droga en Chile. Precisó que no
participó en su detención, la cual fue practicada por el cabo Valerio y no recordó al otro
funcionario.
Dijo que se trataba de una organización porque hay un líder, una estructura, brazos
operativos en el extranjero y en Chile, personas que son conductores, otras que facilitan sus
identidades para colocar bienes a su nombre. Que desconoce si se la incauto dinero.
Al defensor García García, le manifestó que Juan Acuña Berrospi –hermano de Nicolás-
residió en Chile y tiene nexos en este país, él envía la droga ya con un receptor y la persona que la
adquiere. Consultado si éste último es la otra parte, dice que si se puede hablar de 2 partes, los
extranjeros que ingresan la droga y la receptora que la comercializaba y distribuye la cual paga por
esa droga.
Señaló que el OS.7 estuvo coordinado, labor en la cual es fundamental el Capitán Arévalo,
adoptando decisiones a propuesta de sus funcionarios. Consultado respecto de la transacción de
doña Rosa Andrea Palacios, en cuanto a ella el capitán no la señaló al prestar testimonio y que dijo
por el contrario que no logró acreditarse su participación, respondió indicando que quizás eso el
capitán no lo recordó.
Precisó que las interceptaciones fueron autorizadas por el Tribunal de Garantía de San
Antonio y Francisco Rivas estaba en la ciudad de Santiago. Que sabían que se estaba internando
droga por el modo operando, por varios años internaban droga a Chile, dijo que hubo dos
cargamentos anteriores que no fueron detectados por diversas circunstancias, principalmente
porque los sujetos cambian periódicamente los “chips” o simplemente los teléfonos; además, la
aprobación de las interceptaciones telefónicas, “es lento, y a veces un número ya no estaba
operativo al momento de la interceptación”.
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Le consultó si seguían solicitando las diligencias al Tribunal de Garantía de esta ciudad, con
conocimiento que los cabecillas estaban en Santiago, respondió que sí, para lograr resultados
mayores debían interceptarse las comunicaciones de esa ciudad. Que se enviaban estados de
avance al Ministerio Público.
Señaló que Nayid Jadue ya había realizado un ingreso anterior con droga, pero que eso
pueden aclararlo mejor los funcionarios que realizaron las escuchas. Dijo que Nayid accedió a
efectuar una entrega controlada, la persona receptora a quien tenía que hacerle entrega era Miguel
Adasme Gutiérrez.
Autorizado por el tribunal señaló al defensor Patricio Cofre Soto, que doña Rubila
Marambio Molina entregó a Nicolás Acuña Berrospi la suma de $11.000.000, sabe la cantidad por
las escuchas, en esa oportunidad enviaron personal, fue el Cabo Valerio y Santibáñez, no se
obtuvieron fotografías, ya que Acuña era muy desconfiado. El dinero según los comentarios estaba
en una bolsa de nylon.
9.- DOMINGO MOYA MELLA, cédula de identidad N° 9.941.848-6, Sargento 1ro del OS.7
de Carabineros de Chile.
Añadió que la diligencia se cumplió con personal del GOPE de Valparaíso y de la unidad
territorial. Explicó que en el domicilio ingresó el GOPE y luego él verificó que la persona de la
requerida, según su cédula de identidad se encontraba en el lugar, procediendo a comunicarle la
orden de detención y dar lectura a sus derechos. Narró que la encartada no opuso resistencia y
que se efectuó un registro del domicilio, “incautando un DVD marca Sanyon, un LCD Samsung,
otro DVD de la misma marca, un notebook, un subwoofer y un teléfono celular de color gris
también Samsung”. Aseveró que no se encontró droga y que la enjuiciada entregó de forma
voluntaria un total de $82.000. Agregó que además se incautó un “Jeep”, marca Suzuki modelo
Gran Nómade del año 2004, P.P.U. XG 9066. Explicó que una vez cumplida la diligencia trasladaron
a la acusada a la Comisaria de Cartagena y las especies al OS.7.
Agregó que se informó a la fiscalía con parte de fecha 10 de febrero de 2012. Explicó que la
diligencia fue conforme a investigación verificada por el OS.7 de San Antonio. Sostuvo que el
funcionario Acevedo Peredo realizó la investigación y que él, por su parte, sólo lo que detalló al
inicio. Que en reuniones de trabajo tomó conocimiento que se investigaba una persona de nombre
Andrea en Cartagena.
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Contra examinado por el Abogado Sr. Cofré, el testigo indicó que respecto del Jepp
singularizado, según funcionarios del OS.7 se habría comprobado que estaba siendo utilizado para
el trasporte de droga, pero no le dijeron cómo fue eso. También recibió instrucciones de parte de
funcionarios investigadores que la persona no tenía remuneración alguna y por eso se suponía que
las especies fueron adquiridas con dinero de la droga.
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Señaló que de las diligencias estaban a cargo de un equipó investigativo, compuesto con el
Sargento Oroz y el Cabo Montoya, con éste último estaban cargo de las escuchas, análisis de las
mismas, la obtención de nuevos números telefónicos; se trabajo con sistema “de analisis notebook,
conocido como I-2”, que arroja la frecuencia de llamadas de un número a otro y asimismo si existe
conexión con un tercer número.
Dijo que además, otras diligencias investigativas, cómo cuando ingresó una llamada al
teléfono de red fija de la “Srta. Rubila”, donde Francisco Rivas le dijo a ella que entregue
$8.000.000, a un “caballero” que se contactaría con ella. Para lo anterior, coordinaron para
juntarse en el metro de Santiago, ambos teléfonos de ellos estaban intervenidos, ante lo cual él fue
con el Sargento Oroz a Santiago, porque – el testigo- “ya conocía a doña Rubila de la detención de
su hija” y la reconoció en forma inmediata, cuando llevaba una bolsa que “se notaba contenía
dinero”, el cual entregó a un sujeto del cual en ese momento sólo era conocido como “el chino”,
que esto fue en Departamental, logrando apreciar la contextura y características físicas del sujeto.
Continuó relatando que el día 27 de octubre de 2011, ingresó una llamada, donde “Nicolás”
de quien aún no conocían la identidad, llamó a otro sujeto peruano también para juntarse esta vez
en el carrusel de Estación Central, fueron nuevamente al lugar y como él ya conocía al sujeto, logra
divisarlo y apreciaron como éste se reunió con el otro, emprendiendo ambos rumbo por la Alameda
hasta el Restaurant “Florcita” de comida peruana. En ese momento, el testigo señala que el capitán
Arevalo se contacto con otros funcionarios de Carabineros –uniformados- para que le realizaran un
control de identidad al sujeto, luego uno de esos funcionarios, el Sargento Cisternas les comunicó
que esa persona era Nicolás Acuña Berrospi, Peruano con papeles de turista.
Señaló que luego con la identidad de Acuña Berrospi, realizaron diligencias en extranjería
verificando el estado y frecuencias de entradas y salidas del país; además se intentó ubicar su
domicilio, no se logro. Agregó que Acuña Berrospi fue a la cárcel
Continuó, señalando que con las escuchas se estableció la participación de Francisco Rivas
Muñoz, recordó la llamada que éste realizó desde el teléfono numero 72704411, la pista número 16
del día 31de agosto de 2011, le llamó la atención “por el lenguaje encubierto con la finalidad de no
alertar en caso de ser escuchado por la policia”, pero en esta en especial Francisco Rivas abastecía
a una mujer de nombre “Naty”, la cual, cómo no pertenecía a la organización ingenuamente le
manifestó “don Pancho, en la población casi nadie tiene de eso y le pide la provea de 2 kilos”,
Rivas le dice “no hable de esas cosas por teléfono”. Conforme a las llamadas de los 5 teléfonos de
Pancho Rivas, quedó establecido que cada paso de la organización era ordenado por él.
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Relató que en una oportunidad concurrieron a Santiago con el Sargento Acevedo, ya que
del número 79233711, en la pista 11, no recordó fecha, Francisco Rivas se contactó con su mujer
Ruth Irribarra Rodriguez a quien le manifestó si aún “ese caballero aun se encontraba en esa casa”
y que “unos amigos van a ir y que sólo necesitan sacarla”, como ella no entendía y le preguntó “si
lo van a hacer en el lugar, y él le responde que no sólo van a sacarla, porque donde la iban a sacar
esta muy feo”, dijo el testigo que se referían a sacar la droga y ella a “patearla”. Agregó que del
mismo teléfono hay dos llamadas importantes de Pancho Rivas a su hermano Guillermo, para
realizar un deposito al extranjero a través de Western Unión; se trataba de dos depósitos, le
parece de 2 mil dólares cada uno; que fue Guillermo Rivas quien se interiorizó del procedimiento
para efectuarlos y le informó que para cada uno necesitaba 8 personas diferentes y el costo por
persona era de $150.000 por el giro, más $50.000 que cada persona cobraba que se facilitaba
para el giro. Ante lo cual Francisco le dice que utilice personas conocidas o de la familia para no
pagar esa suma.
Agregó que Pancho Rivas del fono 87787195 habló nuevamente con la “Naty”, ésta le
manifestó que ya tenía la totalidad del dinero, pero que le devolvieron 200 gramos, porque “tenía
mucho cemento”.
Asimismo, dijo que del teléfono Guillermo Rivas número 81506271, interceptado desde
diciembre de 2011 a enero 2012, se sacaron las llamadas importantes, en una de ellas Nicolás lo
llamó, manifestándole que “el vehículo estaba listo y próximo a llegar”, para que coordinara con “el
cabro chico” Miguel Adasme Gutiérrez y abrirlo en su casa, que este fue uno de los cargamentos
que no se logró incautar, ya que cada vez hacían un trasporte de droga cambiaban todos los
celulares. El encargado de repartir los nuevos números era Guillermo, según las escuchas.
Agregó que conforme las escuchas, Francisco Rivas mantenía dinero en diversos lugares,
en las casas de “el bicho”, la “Sra. Charo” y de Ruth Irribarra. Dentro de las escuchas se referían al
dinero, como “cartas y de guitarra, a un millón de pesos lo denominaban como una luca”, los
vehículos eran “la moto o la bicicleta”.
Señaló que la investigación terminó el día 9 de febrero de 2012, con la detención de Nayid
Yabbra Jadue y Giovanni Lara en el sector de Bajo Molle, Iquique con 47 kilos 600 gramos de
cocaína.
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había que mandar la gua para allá, -S- lo que habíamos conversado, llamo altiro, -h1- que me
pinche por ultimo”, señaló el testigo que “es Francisco Rivas Muñoz, hablando con un sujeto
apodado el Chico, que necesitaba ubicar al Bicho, además le dice que están quedando cojos”, que
no tiene ya casi nada pare vender. Dijo que se referían a droga. Pista 00004, del misma fecha,
escucho a hombre y una mujer dicen (h1-m1) “-m1- hola como estay de la garganta, -h1- hola
Ruth, (luego de algunos temas personales de la patita que está estudiando, aburrida, luego), -m1-
oye la otra niñita de anoche 4 años y medio tiene, pregunte y la otra 5 años ocho meses, no me
acuerdo muy bien así que no se, -h1- saca una de hay una mientras, -m1- la otra la tengo que ir
a dejar, -h1- si, -m1- cuando, -h1- mira si yo hablo con el cloro, -m2- cual, -h1- el clorito, el cabro
chico, el bicho le digo que pase a buscarla, -m1- yo con uno no hago nada, antes me dabas 890 no
me alcanza, -h1- espera hai me está llamando”, señaló el testigo que es una conversación entre
Francisco Rivas y Ruth Irribarra, él la autoriza “que saque uno”, refiriéndose a dinero, que el cabro
chico el bicho va a pasar a buscar el otro. Pista 00005, de misma fecha, se escucho a las mismas
personas “-m1- alo, -h1- alo, como a las tres va a estar aquí, -m2- oye tengo que pagar el calefón,
-h1- saca uno y medio nomas, -m2- a mi no me alcanza tengo que darle todos los días tres mil
pesos a la patita, -h1- saca uno y medio nomas ¿cuanto queda?, -m2- no se tendría que sacar la
cuenta como cuatro años y medio más o menos, -h1- esperate … ya ochenta y ocho van a quedar,
saca altiro los quince quedan ochenta y ocho, -m2- tengo que comprar el vidrio del auto, -h1- ya
saca eso nomas, -h1- el cabro chico pasa a la tres, -m2- ya voy a estar a esa hora”, señalando el
testigo que Francisco Rivas y Ruth, queda claro que ella le guardaba dinero, que cuatro años mas
cinco años y medio, son diez millones y algo, y van a quedar ocho millones y medio; él le dice
“saque uno y medio nomas”, ella le dijo que tiene que pagar cuentas, dijo que ese dinero ella lo
guardaba, es de los negocios, utilizan un código, refiriendo a que tenía algo diez tres, que sacara
uno y medio, que por eso él la rectifica y dice quedan ochenta y ocho, refiriéndose a millones de
pesos. Pista 00009, del mismo día, relató es una conversación entre Francisco Rivas y Saray
Palacios Marambio, hermana de Rosa Andrea Palacios, quien también cumplía la función de
guardar droga de Francisco Rivas y venderla. Él le consulta y ella le dice que esta malo. Pista
00011, del 31 de agosto de 2011, refirió que es Francisco Rivas con “el chico hermoso”, de quien
no se logro su identidad, que afuera del metro Lo Ovalle, Rivas le dice que debe hacerle 4 y
pasarle $100.000. Pista 00013, de igual fecha, (se escucho le dice otro sujeto a Rivas que tenía
todo hasta la camilla, que tendrían que comprarle uno y medio, y le consulta si lo ve él no mas
para hacerla completa, que está todo conversado, que parte mañana, lo autorizan altiro, en el
momento, salío todo perfecto, ninguna agila), dijo el testigo que es una conversación, en la que se
refieren a una persona enferma y un paramédico, en la cual el paramédico al cual se refieren era
una persona para “cocinar la droga”. Pista 00016, del mismo día, se escuchó una mujer y la voz
de una mujer (desconocida) y de h1, “ -mujer- oiga don Pancho me compre un chips nuevo para
que malle no mas ¿pa cuando?, -h1- fin de semana yo le aviso, -mujer- no ha llamado al Marcos,
dijo que le quitaron los teléfonos, pasa puro llamando, -h1- no lo he llamado, -mujer- oiga don
Pancho, me puede pasar 2 kilos que no hay nada de eso, -h1- no hable de eso, -mujer- oiga le
paso a mi socio Lucho; -un sujeto- me están esperando, -h1- todavía no aparece bien, apenas
aparezca te aviso, ¿el teléfono es tuyo?, -sujeto- el otro es mío voy a cambiar el chip y lo llamó
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para que le quede el numero; -nuevamente la mujer al teléfono -mujer- está mal que mañana va a
ver a su niño, al hermano le pegaron en Antofagasta, que está mal comiendo sopa de agua, -h1-
este es claro, -mujer- es movistar no he tenido plata para comprar”, dijo que que es la llamada a la
que se refirió anteriormente, que esa era la llamada de la “Naty”. Pista 00017, de la misma
fecha, del mismo día 31 de agosto, se escucho la voz de h1 y de m2, “-h1- alo, -m2- halo,
necesita algo, -h1- que me ponga diez, -m2- al mismo, -h1- si”, dijo que es Francisco Rivas y
Rubila Marambio, ella era la encargada de cargar los celulares, él la llamaba a ella a su teléfono de
red fija, pero el cabo Montoya va a hablar de eso. Pista 00018, siempre de la misma fecha se
escucho las misma voces anteriores, “-h1- y la moto, -m2- tiene una pieza quebrá, según el cabro
de la vuelta para arreglársela, -h1- es mejor arreglarla, -m2- le digo que le compre la pieza, -h1-
que busque la pieza nomas, -m2- yo le digo; -m2- cuídese harto, -h1- que paso, -m2- supe una
huea por ahí, -h1- que paso, -m2- hubo un atado y se querían descartar con Ud., -h1- de que
guea, -m2- cuando valla la Guatona le cuento bien para que le cuente, -h1- es de esa gua, -m2-
no, -h1- el cabro chico, -m2- ¿que cabro chico?, -h1- que paso, -m2- en el pasaje 27 le reventaron
a los huevones a amigos de los otros huevones, -h1- yo no hablo con esos gueones, -m2- parece
que querían descargarse con Ud., -h1- están en cana, -m2- no hay ninguno, cuídese”, refirió el
testigo que es Francisco Rivas y Rubila Marambio, que conforme a esa escucha, se averiguó y
efectivamente la Policía de Investigaciones había efectuado un allanamiento en la población Santa
Adriana, y la “Sra. Charo” le dice como en ese procedimiento nadie quedó detenido pensaban que
lo“habían sapeado”. Pista 00022, siempre del mismo día se escucho la voz de h1 y un sujeto
apodado caballo, “-h1- como estay, -caballo- me mandaste un mensaje, van a pasar cuatro lucas, -
h1- ya, -caballo- la verdad no estaba tan guena, ¿a cómo te lo dejan?, -h1- a tres y medio, -
caballo- voy a ver si le dejo otras monedas más, como a estado, -h1- esperando, -caballo- ha
hecho cualquier calor, -h1- la cago, -caballo- hace calor hay, -h1- si estamos con la ventana
abierta, -caballo- la cago 29 grados”, dijo que es Francisco Rivas con un sujeto apodado “el
Caballo”, quien le manifiesta que “vendió Uno” refiriéndose a un kilo, que le van a entregar 2
millones y luego 2, y “el Caballo le pregunta cuánto le costó esa”, Rivas dijo que tres y medio.
Pista 00023, del mismo día se escucho de la voz de hombre 1 y mujer 1, lo siguiente, “-h1- alo, -
m1- alo, -h1- oiga, mañana va a pasar el Rubio a cualquier hora y dejarle una esta pa que compre
el computador, -m2- ya mañana estoy pendiente, -h1- pa que no compre, -m2- ya voy hablar para
que se lo lleven altiro…, -h1. quizas donde va a poner la guea, -m2- tiene que sacar el permiso de
circulación, -h1- cuanto sale, -m2- le voy a preguntar al Cabezón como es el mismo casi”, indicó
que es Francisco Rivas con doña Rubila, que “el Rubio” le pasara a dejarle dinero, para el
computador del jeep de doña Andrea. Pista 00024, día 24 de agosto de 2011, se escucho la
voz del sujeto signado como hombre a de otro apodado Sobrino, “-h1- aló, -sobrino- tío, -h1-
sobrino, -sobrino- me llamó Canoso, -h1- si yo le dije, -sobrino- tío no te aseguro, pero estoy
llegando antes del 15 ya estoy cerca”, dijo que es Francisco Rivas, con un sujeto extranjero que es
el Proveedor de droga, éste estaba en el extranjero y le dice a Rivas que tomo contacto “el
Canoso” quien es el hermano de Francisco Rivas, Guillermo y que el cargamento está por llegar,
pero no pudieron detenerlo. Pista 00035, 3 de septiembre de 2011, se escucho “h2- alo, -h1-
alo, -h2- buena, que pasa, -h1- el pailún fue pa alla a decirle, yo le dijo al chico hermoso, -h2-
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estuve aqui recién con el caballero, me dijo que el lunes estaba listo, tenia alla las cosas, tenia
hasta el gueon pa que deposite, habría hablado con el recién se fue, -h1- teni que hablar bien con
él, quizá el hombre quiere que vaya el Bicho, de ahí si te llama el Bicho pa que veai, -h2- es que
allá en Tacna me estaba diciendo este caballero, -h1- el pailon me dijo que falecio el indio paleta, -
h2- esta de luto, oye ya esta la plata, no se cuanto era, -h1- veintiséis mil, -h2- faltan tres gambas
y media nomas”, dijo el testigo que Francisco Rivas habla con Guillermo Rivas, que éste último
tomaba contacto con el exterior para envío de dinero a Tacna, que está listo pero falta que envíen
el dinero, faltaba una cantidad de dinero, para lo cual Francisco le dice que tome contacto con
Vicente “el Bicho”, Guillermo le dice que eran 26 millones, pero faltaban tres gambas y media,
refiriéndose a millones de pesos. Pista 00036, del mismo 3 de septiembre, se escucho
nuevamente la voz del h1 y el sujeto denominado sobrino, en el siguiente dialogo “-sobrino- el
lunes estamos arrancando para allá, se quedaron unos diítas no te voy a decir donde, -h1- te llamo
el lunes, -sobrino- tío estoy llegando antes de tiempo, -h1- le digo al Canosito que lo llame”, indicó
que es Francisco Rivas con su proveedor Peruano, éste último le dijo que se retrasó un poco pero
ya está en su tierra, refiriéndose a Chile, pero no le va a decir el lugar; Rivas le responde que
Guillermo se comunicaría; que a Francisco Omar Rivas Muñoz, lo extranjeros se refieren a él como
“el tío”, “el tiito” o “el lucho”. Pista 00039, del mismo día, se escucho las voces de hombre 1 y 2,
en la siguiente conversación, “-h1- el sobrino hay que llamarlo el lunes, -h2- ya listo; -h1- esta
heladito, quedan dos todavía, con ron heladito los culiaos”, relató el testigo que se trata de
“Francisco Rivas quien llamó a su hermano Guillermo para que el lunes llamara al Sobrino, y dentro
de la misma conversación Francisco Rivas le dice que se encuentra bebiendo”, ya que en la
Penitenciaria tenía privilegios, y por la conversación tenía dos botellas de ron. Pista 00044, del 4
septiembre de 2011, se escucho a la mujer denominada Naty y hombre 1, “-naty- alo, -h1- alo, -
naty- como está la salud, -h1- bien, -naty- me llamo ayer, está contento lo fui a ver le tocaba juicio
preparatorio, la Sra. Cecilia dice que el abogado no da cara, que no hace ni una cuestión, le dijo
que va a pasar, la Sra. Cecilia le dijo que del tiempo nunca le ha pedido plata, -h1- ya voy a llamar
al viejo culiao, -naty- a dijo la Sra. Cecilia que en 10 días más se cierra la investigación que
significa, -h1- que se cierra la investigación, -naty- que el abogado no ve el caso anda como
ahuenao, así que ahí estamos… no ha pasado na de eso, -h1- no, -naty- andaba un joven que le
dice abuelita, -h1- ella no sabe na, -naty- es la mama de la Sra. Charito dijo que andaba en la
playa, llegaba en la noche, -h1- cualquier cosa le voy a avisarle, yo no tenía este número”, expuso
que es Francisco con la Sra. Naty, es importante el teléfono de esta mujer, porque permitía cotejar
el cambio de teléfonos. Pista 00045, del mismo día se escucho la voz nuevamente de, “-h2- halo,
-h1- halo, -h2- como estai con la cabeza, -h1- bien, -h2- hola me comunique con el Chico dice que
hay que enviarla por western unión son como 8 giros, -h1- de cuanto son, -h2- no se, voy a llamar
al Panadero él va a explicarme, -h1- y el gueon grande, -h2- no ha apareció, me dijo que anda
mucha policía, -h1- ya voy a llamarlo yo entonces, -h2- llámalo que traiga altiro la guea”, indicó
que es Francisco Rivas con su hermano Guillermo, de los giros que deben hacer, que llamara al
Panadero quien es Nicolás Acuña Berrrospi, que el sujeto al que se refieren es el Caballo, que debía
ir a dejar dinero. Pista 00048, del mismo día 4 de septiembre de 2011, se escuchó, ya a estas
altura resultando reconocibles para el tribunal las voces de h1 y h2 (señalados como Francisco y
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Guillermo Rivas, por los testigos), en que el primero informa que el envío de dinero sale como
$200.000 por cada persona y debe conseguir a 6 personas para cada uno, que es un millón
doscientos mil pesos por envío y h2 le consulta quien paga esa plata, refiriendo el testigo que “es
Guillermo y Francisco, el primero le dice el costo de las remesas de los 2.000 dólares”. Pista
00063, del 8 de septiembre de 2011, escucho a un sujeto apodado guatón y la voz de h1, en
la siguiente comunicación, “-guatón- guena compadre como esta, -h1- bien, -guaton- como ha
estado compadre su sobrino esta en cama, oiga su compadre me pide un número de teléfono si a
usted no le molesta, -h1- no, -guaton- quiere el teléfono pal viernes, -h1- ya, si está listo el martes,
-guaton- ya me dijo 40 pa vo y 40 par viejo…, que ahora viene de todo bien, que antes fue pero no
les quizo decir porque no estaba guena, a ver si usted me la hace, -h1- hay que ver, -guaton-
usted sabe, -h1- de repente queda la media zorra, -guaton- si usted ve que si, -h1- se sabe altiro si
están cambia la huea en la huincha, -guaton- usted es mi amigo si se pude bien, sino no”, dijo que
es “el Guatón quien habla con Francisco Rivas”, un embarque en el cual van a tocar 40 kilos cada
uno, el guatón se refiere a aumentar la droga, y Rivas le manifestó que todo depende como venga,
porque a veces no la pueden patear. Pista 00081, 11 de septiembre de 2011, nuevamente
se escucho al sujeto denominado sobrino y la voz de hombre 1 (h1) “sobrino- tio, -h1- hola
sobrino, -sobrino- escúcheme estoy partiendo mañana para allá, estoy pasando pal otro lado ya,
me entiende tío llameme pasado mañana, -h1- el martes, -sobrino- si es lo que lleve la semana
pasada, hacemos contrato por cinco meses, dile a tu gente que este atenta, la hacemos cortita a
los dos días puedes contar con más, -h1- si sale altiro eso, -sobrino- ya tio, -h1- a que hora el
martes, -sobrino- a las ocho, -h1- le digo a Canoso que lo llame, -sobrino- hay que pagarle el
mecánico, -h1- si no se preocupe”, señaló que es Francisco Rivas habla con su proveedor peruano,
éste ultimo informa que está listo el camioncito, que hicieron un contrato por 5 meses, el peruano
le señala que tenga dinero para pagarla y en dos días puede enviarle otro, y que hay que pagarle
al mecánico para referirse que la droga puede estar en el motor, y que el canosito el Guillermo
Rivas. Pista 00094, del día 12 de septiembre 2011, se pudo oír la voz de “h1- alo, -h2- que
pasa andaban los pacos, -h1- si al panadero hay que darle un numero nuevo, -h2- y que numero lo
doy, -h1- uno nuevo, -h2- que me llame a mí, -h1- no vo tení que moverte, -h2- si, -h1- que no
pase de mañana, esta lista la guea…-h1- cuanto hay, -h2- tres mil siete, yo saque de hay, -h1- lo
que lleven los cabros, -h2- ¿la yane no viene hoy?, -h1- no, -h2- oye las verduras, -h1- pasa tu”,
dijo que es una conversación entre Francisco y su hermano, el primero le dice al segundo que le
entregue a Nicolás Acuña un “chip” nuevo, le consulta si era seguro abrirla donde siempre,
Guillermo le responde que si y conversan del dinero.
puro viejito allá, -m2- si, -h1- quería sacar un este allá, sacarla no más del bolsillo y traerla, es la
única salvación, -m2- ya quien va a venir hay, -h1- el poto, el Mauri, -m2- pero él sabe ya, -h1- el
hombre le dijo, yo le aviso apenas lo llamen parte, -m2- tu sabí van a hacerla, -h1- no estaí loca,
es pa sacarla nomas viene lista, -m2- a la van a hacer, -h1- no viene lista, tu avisale al viejito que
esté vivo no mas, -m2- ya, -h1- se lo traen altiro, -m2- ya pero él va a ir con otra persona, -h1- si
es pa sacarla y traerla, nada mas, -m2- ya tu teni que ver entonces altiro sale, -h1- hoy día, -m2-
ya, -h1- si yo estaba viendo aca, pero aca está feo en el naque, -m2- ya pero que sea un día no
mas, -h1- ya la sacan altiro y se la traen, -m2- ya, si hay que tener arto cuidado, -m2- ha el
Cabrito va a ir, -h1- es que lo conoce.…”, señaló el testigo, que es Francisco Rivas con Ruth
Iribarra, el número telefónico es 79732911, es la pista 11, él le manifiesta que necesita “sacarla del
bolsillo” refiriéndose a la droga, que iría “el Cabro Chico”, Miguel Adasme, ella le pregunta si tiene
que hacerla y él le responde que no sólo sacarla, ya que en el lugar donde anteriormente la
sacaban estaba feo, se refieren a que es necesario “descaletar” la droga y ella le dice que no
podían hacerlo donde siempre, pero él le dice que está feo, ella accede pero que sea sólo un día.
Pista 00013, del 24 octubre de 2011, dijo el testigo que nuevamente son las misma personas
de la escucha anterior, Francisco Rivas y Ruth Irribarra, ella señala que “el cabro chico” no fue, que
no sabe si para buscar el dinero o sacar la droga, tampoco si se llevó a cabo esa operación; que la
Patito y la Susana, son hijas de este matrimonio; Susana estaba estudiando le aparece ayudante
dental. Pista 00014, del mismo día 24, se escucho “h2- alo, -h1- hola, -h2- no ha pasado na, -h1-
dice que el gueon que habían mandado no lo podían encontrar, ayer lo encontró, -h2- ya ahí te voy
a llevar un Bluyin, los otros bluyines eran de otra marca no le gustaron valían como 20 lucas igual
encargó…h1 me envío un mensaje de “el rubio”, h2 ya, h1 estaban pidiéndole 20 parece que
pasaban hoy día, h2 va a quedar bien ahí, h1 parece que ahí esta …”. señalo el testigo que es
Francisco Rivas con su hermano Guillermo, hablan de uno de los socios de ellos “el Rubio” a quien
le estaba resultando bien un negocio, lo otro es la ropa que Guillermo tiene que llevarle a la cárcel.
Pista 0023, del 13 noviembre de 2011, escucho “-h2- alo, -h1- alo, -h2- lo llame me contesto
que estaba manejando y después lo llama, me dijo que iba a llamarme le dije que este era el
nuevo número, -h1- ya el Guatón del lado compra altiro con plata los que sean, -h2- ya es gueno,
voy a llamar al Bicho”, indicando que es Francisco Rivas y Guillermo, éste le dice que la droga
estaba en camino que sólo necesita hablar con “el Bicho” para sacarla y Francisco le dice al
segundo que “el Guatón” compraba al contado. Pista 00029, del 18 noviembre 2011, escucho
“h2- alo, -h1- aló, -h2- hable con el Bicho voy a esperarlo acá, -h1- hablaste con él, -h2- si, -h1- y
la señora no pasa na, -h2- zapatillas no más, le voy a dejar las dos pal lunes”, dijo que era
Guillermo y Francisco Rivas, le dice que ya tomo contacto con “el bicho”, y que le va a dejar “dos
zapatillas” a la Sra. Pista 00032, del mismo día 18, señaló que es Francisco Rivas y Guillermo
Rivas que “el bicho” ya había ido a buscar uno refiriéndose a un millón, y que la Sra. Mónica
necesitaba droga y él ya le había dado precio y le toma parecer a Francisco Rivas.
h1- el que fue a ver ayer, -naty- a ninguno, querían plata la cabra fue pa allá la mama, fue a ver al
Carlitos y le dijo que le había enviado mil pesos con el cartero, -h1- si el lunes le envío más, el
cabro se envoló, -naty- el otro también, no ha llamado para acá, no tiene plata el otro cabro de
arriba le presta celular, -h1- como le ha ido, -naty- bien salió too el lunes vamos a ver, -h1- ya, -
naty- mi mami pregunta, si sabe algo con el abogado ya que paso y dieron quince días más de
investigación, -h1- yo voy a hablar con el viejo culiao como esta, -naty- bien salió too, -h1- usted la
tiene la guitarra, -naty- … ¡a la plata!, sí, queremos más, -h1- mañana o mas ratito la llamo”,
expuso el testigo que es una de las llamadas a las que se refirió en su declaración, entre doña Naty
y Francisco Rivas, ella le dice que ya había vendido todo y como ella no pertenecía al grupo habló
cuando le pregunto Rivas por la guitarra ella le dice la plata. Pista 00012, del día 8 octubre
2011, se escuchó “-naty- me llamaba pa eso, -h1- como estamos, -naty- me falta todavía me
devolvieron 200 gramos, estaba hablando con el chiquillo de la plata, -h1- cuanta plata tiene, -
naty- ochocientos, -h1- oiga cuanto le hace, -naty- un millón, no era un kilo, el cabro es bien
trabajador, -h1- cuando va a tener esos, -naty- el lunes, me mostraron un poco tenia puro molido
de cemento, él quería mas la gente anda desesperada buscando, -h1- ya cuanto tiene, -naty-
ochocientos, -h1- el loco, cuanto dijo que le hiba a hacer, -naty- un millón, el cabro dijo que le va a
tener toda la plata don Pancho, no hay problema es bien trabajador, -h1- oiga usted tiene ocho le
pesca gamba de los ocho que tiene, -naty- ¿entonces le paso setecientos a usted? y el resto pa
guardarlo, -h1- no le diga, -naty- es que él quería ir a dejarla, -h1- mire, yo voy a hablar con una
mujer que tengo, para que usted no gaste en salir, se juntan y se la pasa, -naty- ¿la señora
Cecilia?, -h1- no otra que tengo… se llama Alicia, -naty- pucha que pica usted”, dijo que es
Francisco Rivas y la Sra. Naty, el le pide cuenta del dinero reunido con la venta y ella le informa,
que tenia 800 mil pesos y 200 gramos de pasta base.
h2- y, ya, -h1- le dije tranquilo, eso está ahí, pa que me conteste el canoso, -h2- yo no andaba
con el teléfono, -h1- ya, -h2- con el Guaton no pasa na, -h1- el fin de semana, -h2- no podemos
demorarlos sino el sobrino se va a poner pesado”, remarcó el testigo que es Francisco Rivas quien
informa a su hermano Guillermo que se había comunicado en “el Sobrino”, señalando que
Guillermo es “el Canosito”. Pista 40, del 3 de febrero de 2012, se escucho la voz de hombre h1
(identificada como la de Francisco Rivas por los testigos) quien conversa con un sujeto italiano
quien le recrimina, porqué no contesta, h1 le dice que sólo contesta en ese horario y le pregunta
qué hora es haya, el italiano le dice que el otro número es 871739134, h1 le responde que él le
dio otro, le responden que ese es de él y lo mantiene; Rivas le consulta como le ha ido, responde
el sujeto “esperando”; Rivas le dice que “tiene que tener la llegada”, y el sujeto responde que “es
entero brigido”, que quizás por España, Rivas le dice que “no directo y si tiene el comprador”, le
responde que si “altiro en Roma”; Rivas dice que hay que “enviar una persona a conversar”, le
preguntó si tiene pasajeros, el italiano responde que no; Rivas le consulta a cómo está, le
respondió que el coloque el precio, pero allá está arriba de 30 y si quiere dólares o euros; el sujeto
–italiano- le pregunta si el 87139134 es el numero de Pancho. Luego Rivas le paso dice que a su
lado esta “la oveja” y se escucho a un sujeto al parecer de nacionalidad peruana y conversan
temas de salud, el italiano le dijo que está mal de un pulmón, luego que allá quieren comprar
esmeraldas, “el oveja” le pregunta por donde llegar, y el italiano que le diga a Pancho que mande
una muestra. Señalo el testigo que es Francisco Rivas y un italiano de nombre Luigi, ya que el
primero tiene la intención de enviar droga a Italia, que le informan que allá vale 30 millones el kilo
y como quiere el pago; agregó que con Gendarmería se determinó que Luigi compartió celda con
este sujeto por tráfico de droga, y la esmeralda es marihuana.
Del mismo Cd, carpeta y archivo singularizada “Guille 81506271”, incorporó las
escuchas: 001, de fecha 22 de diciembre 2011, tras la cual señaló el testigo es Nicolás Acuña
quien llamó a Guillermo Rivas, a quien le manifiesta que está cerca “la moto” refiriéndose a la
camioneta y que el bicho no contesta, está llegando a las 4 o 5, que debe contactar “al bicho”, es
quien recepciona la droga. 0002, del 24 de diciembre de 2011, escuchando la voz de un tercer
hombre (h3) y la signada de Guillermo Rivas (h2) “h3- ya llego, -h2- debe estar atento, -h3- el
Cabro Chico el no aparece, -h2- todo el tiempo la misma guea, …. que te esperi un rato hasta le
medio día para llamar al tío, -h3- el tío lo llamo ayer”, dijo que es Nicolás Acuña le manifiesta que
la camioneta ya está en Santiago, pero “el Bicho” tiene su teléfono apagado. 0004, del 26
diciembre de 2011, se escucho “h3- el Cabro Chico no aparece y pueden meterle la mano, -h2 le
pregunta- si hablo con el tío, porque él no le pude decir nada”, dijo que son Nicolás Acuña y
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Guillermo Rivas, el primero le dice que ya tomo contacto con el Bicho, la camioneta estaba en la
casa del chofer, y que tuvieran cuidado le podían meter la mano, refiriéndose a sacar algo de
droga y le responden que eso lo coordinaba el tío. 0005, del 31 diciembre de 2011, dijo es el
teléfono de Guillermo Rivas, conversa con “el Chupete”, que le dice que dentro del cargamento
habían dos sujetos que habían tocado y por eso sólo llegaron 16 paquetes. 0008, del día 3 de
enero de 2012, “h3- oye porque no le decía que me llame, -h2- vo no teni el teléfono, -h3- no
contesta el piloto…, -h2- te va a llamarte ligerito, -h3- me dijo a las 5 ya son las 8”, refirió que era
Nicolás Acuña quien llamó a Guillermo Rivas, para ver cómo podía contactarse con el piloto, para
irse al Iquique. Aclaró que “el Nico”, en sus llamadas utilizando el número 72765781, realizó
llamadas desde febrero, tomaba contacto con Nayid Jadue Nadur quien ya estaba en esa fecha en
la ciudad de Iquique, le informa que “se habían retrasado de arriba”. El otro teléfono de Niclas
Acuña Berrospi es el 94878008, en las pistas 1, del día 25 de enero de 2012 y en la pista 3 del día
31 de enero del mismo año, éste toma contacto con su hermano que se encuentra en Perú, quien
era el proveedor y dueño de la droga, dentro de la misma llamada habla Miguel Adasme Gutiérrez
quien le dice al hermano de Nicolás que no es su culpa que “el tío se demorara” en los pagos de la
droga manifestándole que él mantiene 10 millones y “necesita hacer negocio”, pero a espaldas de
Francisco Rivas, “pero de la fea y alfalfa” refiriéndose a pasta base y marihuana a espaldas del tío;
en la segunda pista Nicolás toma contacto con “el bicho”, a quien llamó para manifestarle si ya
tenía el dinero, respondió que aun no, Nicolás le dice que va a ir a la oficina del tío y el Bicho le
dice que había perdido su cédula de identidad y por ello no puede ir, y le pide que no le mencione
al tío lo del negocio.
Le exhibió a continuación el fiscal el CD, color blanco, marca Princo brudget que
fue reconocido por el testigo, señalando que contiene las escuchas que se reprodujeron.
Señaló que Nicolás y su hermano, en la pista número 1 del 25 de enero de 2012, del
teléfono de Nicolás, Miguel Adasme de ese teléfono conversa con el proveedor, se estableció que
se trataba de Juan Acuña Berrospi, quien era el proveedor y que dio una vez el nombre supuesto
de “Elmer Mejias Ticona” (sic), actualmente se encuentra con quebrantamiento de condena por
tráfico. Que Rivas tenia distintos proveedores, ejemplo “el Guatón”.
Respecto de los giros, preciso que desconoce si fueron realizados efectivamente, que
realizaron averiguaciones en western unión ya que por las escuchas sabían el nombre del
destinatario que era un señor de apellidos García Mamani.
Al defensor San Martín, en el contra examen le señaló que en las escuchas telefónicas
del año 2010, no se menciona el nombre de Nicolás Acuña Berrospi. Que la labor de Acuña
Berrospi era reclutar choferes, verificar los vehículos, recepcionar el dinero y tomar contacto con
Francisco Rivas para efectuar las coordinaciones. El día 11 de octubre de 2011, conoció en persona
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a Acuña Berrospi. Cuando se controlo su identidad, estaba junto con otro ciudadano peruano a
quien también se le controló la identidad.
Manifestó que Pancho Rivas se contactó con una serie de proveedores y compradores; que
entre sus compradores estaba “la Naty”, “el Caballo” y “el Guatón”, con éste último acordaron
internar droga en conjunto, 40 kilos cada uno, y que doña Sra. Mónica también compraba droga.
Que en los depósitos de dinero, según las escuchas no participó Acuña Berrospi; su función en los
vehículos debía comprar camionetas 4x4, pero que de ello daría cuenta el funcionario Montoya. En
una escucha se dice que debe cambiar la camioneta, piensa que ello por el decomiso que ellos
realizaron ese vehículo ya había ido antes una o dos veces. Que una parte no estaba cumpliendo,
Francisco Rivas se demoraba en pagar.
Consultado, respecto de lo señalado por el Capitán, en cuanto a que Rosa Palacios en esta
investigación no se encontraron antecedentes, dijo que el testigo que el cabo Montoya tiene
antecedentes y que muchas veces hay escuchas que no conoce el Capitán, pero dijo que se la da a
conocer todo lo relevante.
Señaló que cuando ingresaron estaba en el mismo la Sra. Ruth, un compañero de las hijas y
una de ella, Susana Rivas Iribarra que es su hija mayor, que ésta última también tenía
conocimiento del delito que estaba cometiendo su papa –Francisco Rivas Muñoz-, porque le había
regalado un auto; también estaba en conocimiento la Sra. Rut ya que ésta fue quien le facilitó la
casa para que trajeran droga. El auto que le compró don Francisco Rivas es un chevrolet modelo
Spark, P.P.U. SW 2112.
Al contra examen defensor Patricio Cofre Soto, señaló que a la fecha de esos hechos
servía en el OS.7 San Antonio, que él no escuchó las interceptaciones telefónicas. Además que la
casa a la que se refirió la solicitó Pancho Rivas a doña Ruth, ella la facilitó, pero que él no sabe
cuál fue el inmueble facilitado, tampoco si se decomiso droga.
Al Sr. Fiscal del Ministerio Público, indicó que en el año 2011, la sección de OS.7 de
Carabineros de San Antonio, donde trabaja, recibió reiteradas denuncias sobre venta de droga en
el sector de San Sebastián en Cartagena, sindicando a una de las personas, una mujer apodada la
“Gorda Andrea”. Explicó que en esa denuncia se decía que distribuía droga en ese sector y en
Algarrobo, El Quisco y San Antonio. Que la fuente de esa información eran las juntas de vecinos y
denuncias en la Comisaria de Cartagena. Indicó que día 1 de abril del año en cuestión se informa a
la Fiscalía local por Oficio N°32. Refiere que el Fiscal de drogas Álvaro Pérez tomó conocimiento y
despachó una orden de investigar que indicaba las facultades de hacer todas las diligencias que
condujeren al esclarecimiento del hecho investigados y determinara a los partícipes y otorgaba las
facultades de del artículo 25 de la Ley N°20.000, utilización de la técnicas investigativas de agente
revelador, encubierto, informante, y el seguimiento de personas, toma de fotos, de agentes de
punto fijo y otras útiles al efecto.
Narró que con esa orden se hace un análisis y diligencias operativas y se determina que la
mujer denunciada era Rosa Andrea Palacios Marambio, con domicilio en Segunda Poniente Plaza
N°236 de la Comuna de Cartagena en San Sebastián. Refiere que realizado un análisis de la
información de la sección, se establece que el año 2010, había sido investigada dicha encartada y
que se intervinieron sus números de teléfonos y los de su pareja de Santiago, llamado Francisco
Omar Rivas Muñoz con quien tenía un hijo en común; además se le interceptó un teléfono a un
sujeto que por su tono de voz era de nacionalidad peruana; y finalmente de le detuvo el día 4 de
enero de 2011 y se dio cuenta a la fiscalía local por medio del parte N°51, junto con una
importante cantidad de clorhidrato de cocaína y marihuana, en un Jeep en que se trasladaba la
droga a Cartagena, un vehículo marca Suzuki, modelo Gran Nómade de color blanco, PP XG-9066,
el que estaba a nombre de la madre de Andrea, esto es, Rubila Marambio Molina. Indica que esos
antecedentes se colocaron en conocimiento del fiscal a cargo.
Luego ya respecto de la investigación del juicio, indicó que se trata de una organización
familiar, por ello se decide interceptar los teléfonos de los nombrados. Explicó que así, dentro de
los teléfonos escuchados, también estaba el número de red fija de la casa de Rubila Marambio
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Molina, ubicada del Pasaje N°28, número 1711 de la Comuna de Lo Espejo. Dijo que se intervino el
teléfono a la madre, el N°025241881. Que autorizado por Tribunal de Garantía de San Antonio, se
empieza a escuchar el día 29 de junio de 2011.
Indicó que junto al funcionario OS.7 Cristian Valerio Delgado, debían escuchar diariamente
los teléfonos intervenidos, notando o estableciendo que el día 30 de junio de 2011, Andrea Palacios
Marambio, llama al número de red fija y le contesta la abuela de apellido Molina Pastene y le
pregunta si estaba su madre y responde que le daba en un momento y tiene una conversación en
que se identifican la voz de Rubila Marambio Molina. Indica que se pudo establecer que
frecuentemente estaba llamando Francisco Rivas Muñoz, alias el “Pancho Rivas”, el “Tío”, “el
“Lucho”, el “Reguetonero” o el “Gorila”. Sostuvo que con esas escuchas se estableció que ese
número es contestado por Rubila Marambio Molina, madre de Rosa Andrea Palacios Marambio, por
Sarai Palacios Marambio y la madre de Rubila, y que frecuentemente recibían llamadas de parte
de Pancho Rivas, instrucciones que le cargaran sus teléfonos y que ciertas personas iban a retirar
“unas feas”, que según el vocabulario utilizado, eran kilos de drogas. Dijo que pedía que le
recarguen el teléfono y “Sarai” le recarga el teléfono N°79233711 el que se intervino después.
Indicó que llamaba Pancho Rivas para decir que iban a de retirar droga y que debían dejar dinero.
Luego agregó que en ese lugar se iba hacer la reunión, pero ingresó otra llamada y dice
que mejor en Departamental, cambiaron de lugar y que otros funcionarios, Valerio Delgado y Oroz
Cáceres, le dicen que habían ubicado a Rubila Marambio a quien conocían de una detención, por lo
que no había duda que era ella, quien que le entrega una bolsa de dinero a un sujeto. Dijo que esa
llamada consta en audio 106, de fecha 11 de octubre de 2011.
Refirió que se continuó con escuchas de Francisco Omar Rivas Muñoz y en una
conversación le pide a “Charo”, Rubila Marambio que le cargara el teléfono y él le confiesa que “los
chips los rompía y que no se los daba a nadie”. Dice que se establece que al teléfono de red fija
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ingresaban llamadas de una mujer llamada Marcia Palacios Marambio, hermana de Rosa Andrea
Palacios Marambio y Sarai quien estaba en España; indica también que en una conversación,
“Rubila Marambio le dice a Marcia que le guardaba plata a Pancho Rivas y le dice que no le
preguntara más cosas porque nunca se sabe”, refiriéndose a si eran escuchadas.
Dijo que también se intervino el número 65358951, teléfono usado por Andrea. Que en el
audio N°2 del 18 de agosto de 2011 ingresa una llamada donde Pancho Rivas conversa con Andrea
y le pide su número de cédula de identidad y ella se lo da, la que corresponde al N° 15.461.178-9,
quedando establecido de forma indubitada su identidad. Dijo que así, se siguieron escuchando
llamadas en donde conversaba con Sarai y Francisco Rivas, y Andrea acordaba la entrega de droga
para su tía Jessica Marambio Molina, hermana de Rubila, a quien en la escuchas le dicen “Raca”
por su parecido a “Raquel Argandoña”. Dijo que en las escuchas Francisco Rivas le pregunta si a la
Raca le quedaba de “eso”, para no nombrar de lo que conversaban, pero quedando claro que
Andrea cambiaba especies y las pagaba con droga.
Manifestó que en el teléfono de red fija, el día 15 de octubre ingresó una llamada donde
Sarai le dice a Francisco Rivas que ella había entregado “uno, es decir, un kilo y que la Raca quería
otro”. Que de eso, Raca se lo informa a Rosa Andrea por teléfono y le dice que si llamaba el
“Regetonero”, le dijera que la “Raca” también quería.
Sostuvo que el teléfono N°68656648, del sujeto de acento peruano, apodado “Nico”, el día
27 de octubre de 2011, ingresó una llamada de un sujeto llamado Héctor, se establece que era un
amigo con quien compartía, y “el Nico” le dice que se junten a la una en Estación Central en El
Carrusel donde se suben los niños a jugar. Por lo cual, el jefe del OS.7 dispuso una patrulla,
concurren los funcionarios Valerio, Oroz y el Capitán Arévalo; luego ingresa otra llamada que dice
que la reunión sería a las 15:00 horas. Refiere que los policías permanecen en el lugar y que
Cristian Valerio, quien ya conocía a Nicolás ya que vio cuando Rubila le entregaba una bolsa con
dinero, se percata cuando éste se reúne con un amigo y van a una fuente de soda llamada Florcita,
ubicada en Avenida Bernardo Ohiggins, y el Capitán Arévalo coordina un control de identidad y se
designa al Sargento Cisterna para que les hiciera un control de identidad. Dijo que de esa forma se
establece que el “Nico”, es Nicolás Acuña Berrospi.
Afirmó que posteriormente hay una llamada registrada en la carpeta de audio signada como
“Nico”, del día 7 de enero de 2012 en donde conversa Nico con su hermano, que es Elmer o Juan
Antonio Acuña Berrospi quien se encuentra en Perú por orden de quebrantamiento de codena de
2010, de una persona que necesitaba un teléfono y Nico le da el N°65224833. Que cuando le dice
ese número, Elmer se enoja manifiesta que no, que era el número del chofer y entonces se
interviene ese número el que fue autorizado por el Tribunal de Garantía de San Antonio y se
empieza a notar que recibe llamadas. En una oportunidad, llama a una empresa que hace
depilaciones laser y pide una hora a nombre de Nayid Jadue, pudiendo establecerse que éste
usaba ese teléfono y que además era la misma voz que contestaba todas las llamadas.
Agregó que, luego el 29 de enero de 2012, ingresó a este mismo numero del chofer, una
llamada de un sujeto identificado como “Bicho”, esto es, Miguel Alejandro Adasme Gutiérrez, en
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que le dice que ya le había comprado los pasajes. Dice que horas más tarde del día 30 de enero,
Nayid Jadue recibe una llamada de Nicolás Acuña Berrospi en que le pregunta cómo va todo y
responde que iba viajando, estableciéndose así que Nayid en ese entonces era el chofer que
viajaba al norte, por lo que el jefe de sección dispone de una unidad para que concurriera al
terminal de buses y pidiera los nombres de las personas que viajaban a al norte. Sostuvo que se
trataba de un nombre poco común, por lo que fue fácil determinar que en la línea de Buses San
Andrés, en los asientos 7 y 8 irían Nayid Jadue Nadur acompañado de Giovanni Andrés Lara Reyes.
Explicó que se solicitaron los antecedentes de ambos, Jadue y Lara, y comprobaron que
Giovanni Lara tenía inscrita a su nombre la camioneta P.P.U SZ-7561, estableciendo que el día 5 de
enero había pasado al norte y que a esa fecha aún no regresaba, por lo que se presumía que
ambos iban a buscarla.
Indicó que por las escucha se estableció que contrataban choferes, que los llevaban al Perú
donde se “caleteaba” la droga y luego la iban a buscarla y la traían a la zona central los choferes
dispuestos para tal efecto. Refiere que sabiendo que Nayid Jadue y Giovanni Lara iban al norte, se
coordinó con el OS.7 de Iquique, para que se hiciera una vigilancia del bus en que viajaban y para
ello se les indicó sus identidades para sacar sus fotos del Registro Civil, para identificarlos a la
llegada. Refiere que pasado los días, personal policial verificó que ellos estaban en una Residencial
de Iquique, por lo que se hacen vigilancias, constantemente ambos salían pasear y a comer a
algunos lugares, y por el tráfico de otras llamadas se estableció que Nayid Jadue también usaba el
teléfono N° 65352958, señaló que Nayid Jadue comienza a recibir llamadas de parte de Nicolás en
que le preguntaba si acaso lo habían llamado para coordinar y recibe una llamada de un sujeto que
le dice groserías, y que estaba esperando un vehículo y que la otra persona no tenía licencia.
Luego, manifiesta que el día 8 de enero de 2012 recibe una llamada Nayid de parte de un
sujeto que le indica que la camioneta estaba afuera de un restaurante. Relata que el personal
policial de Iquique lo tenía ubicado y lo divisa y ven que afuera de un restaurante estaba la
camioneta, a la que se sube Nayid Jadue y Giovanni Lara y se dirigen en dirección al sur, siendo
detenidos el día 9, porque eran pasadas 00:00 horas y se logra comprobar que traían 47,600
kilogramos gramos de pasta base de cocaína.
Sostuvo también, que escuchó la conversaciones del teléfono del sujeto apodado el “Bicho”
N°82906297, en el que se reciben audios del día 3 de febrero, y se constata que toma contacto
con Nicolás Acuña Berrospi, el primero le cobra el dinero y además recibe llamadas de Francisco
Rivas. Conversan que se estaban reuniendo los dineros.
El testigo, refiere que el día 10 de febrero de 2012, se le allanó el domicilio del “Bicho”
Miguel Alejandro Adasme Gutierrez, ubicado en el Pasaje 30 N° 1505. Agrega que a la hora de la
diligencia éste no estaba en la casa pero se da cuenta que los policías intervenían su domicilio y
por ello llama al sujeto apodado el “Guille” y le dice “los ratones están en la casa” y donde
mantenía las “20 lucas”, la máquina y las “4 estas del Tío”, refiriéndose a Francisco Rivas. Aparte le
dice que habían detenido a su padre.
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conversa con Rubila y le pide cuenta de los dineros que quedaban en la casa y ellas los cuenta le
responde que quedaban once y medio, once millones y medio de pesos y le da cuenta de dineros
que el “Guille” debía llevar a Rosa Andrea. Agrega que también ella se ofrece a tomar contacto
con el caballero que usaba el teléfono N°68656648 de Nicolás Berrospi; en la escucha 00096 de 1
octubre de 2011, el funcionario Montoya dice que se confirma que Charo le dice a Francisco
Rivas que le fue bien por los dos lados, lo que significaba que habría entregado dinero a Nicolás
Acuña y a la “gorda Rosa Andrea”; en la 000098 del mismo 1 de octubre, se escucho nuevamente
la voz de -m2- y de -h1- sindicados como los acusados Marambio Molina y Francisco Rivas, en la
siguiente conversación “-m2- alo, ya digame nomas, -h1- 87717895, -m2- no, parece que este no
lo tengo, ¿cuanto?, -h1- diez, -m2- ya, voy altiro, 87717895”, dijo el testigo que conversan
Francisco Rivas y Charo y se reitera que es la persona que le recargaba los teléfonos, ya que le
pide que le recargue el teléfono N° 87717895; en la escucha 00105 del 11 de octubre de
2011,explica que es una llamada entre Francisco Rivas quien le solicita a Charo que fuera a
cobrar doscientos mil pesos a una persona; 00106 del 11 de octubre de 2011, sostiene que en
una conversación entre Francisco Rivas quien le solicita a Charo que le lleve ocho al caballero de la
otra vez, esto es, a Nicolás Acuña Berrospi y que ya habría internado otra droga. Le da un número
para que lo llame el 68656648 de Nicolas Acuña Berrospi y es la llamada que da origen a que el
Policía Cristina Valerio concurra a Santiago y observe cuando Charo le entrega dinero a Nicolás
Acuña Berrospi. Le dice que se la entregue de parte del “Lucho”; 000109 de fecha 13 de
octubre 2011, refiere que Francisco Rivas conversa con Charo y deja como recado a Sarai que
iban a retirar unos feos en la casa, esto es, pasta base; en la 000113 del 15 de octubre de
2011, llamada de Francisco Rivas con Rubila, madre de Andrea, en que le dice que le pasó plata a
la Andrea, 400 mil y tantos; escucha 000114 del 15 octubre de 2001, conversa Francisco Rivas
con Rubila y le pide cuenta de dineros y le dice que Andrea se llevó 410 mil; 000116 del 17
octubre de 2011, escucha de una conversación de Rubila con Francisco Rivas y le dice que le
lleve los ocho mil al caballero, que sería Nicolás Acuña Berrospi, los ocho millones; 0000117 del
22 de octubre de 2011, ala reproducción de la grabación se escucho nuevamente un dialogo
entre las voces signadas como m2 y h1, del siguiente tenor “m2- ….ochenta y siete, h1 no, ese ya
era, -m2- pucha usted no me dijo y yo le puse diez lucas, …. Ya deme pa anotarlo de nuevo, -h1-
oiga 82708699, yo los hago tira, no se los doy a nadie”, señaló que es una conversación entre
Francisco Rivas y Charo, le pide cargue 10 mil a un número que le proporciona y le dice que los
chip los destruía; 000118 de 22 octubre de 2001, escucha relativa una llamada entre Charo con
hija Marcia que estaba en España y confiesa la primera que guardaba dinero a Francisco; 000126
de 1 de noviembre de 2011, conversación entre Cabo Parra de Gendarmería y llama a la Charo
y conversa que le va enviar un encargo a Francisco; escucha 000132 del 5 enero de 2012,
Francisco Rivas le pide a Charo que le recargue un teléfono.
del 26 de agosto de 2011, indica que Andrea conversa con un sujeto “Checho” quien le ofrece
ollas y especies de casa y le dice si quiere que le pague con especies o con dinero; 00018 del 13
de octubre de 2011, dice que conversa Andrea con su hermana Sarai y le dice que la había
llamado Francisco Rivas porque había visto mucho movimiento; explica el testigo que en esa fecha
iba a entrar otro vehículo desde el norte y ella no quería quedarse sin mercadería; 000020 del 16
de octubre de 2011, que corresponde a una escucha en que Sarai le cobra a Andrea dinero por
la compra de marihuana.
Al contra examen del Abogado Patricio Cofre Soto, respondió que el Capitán Arévalo,
no conocía todos los antecedentes y que no tenía el tiempo de escuchar todas las llamadas. Indicó
que si se le informaban las más importantes. Dijo que esas escuchas estaban a su disposición y él
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tomaba la decisión de escucharlas o no. Afirmó que la investigación se inició después de llegada
de Capitán Arévalo.
Que en la escucha del 10 de febrero de 2012 en que habla El Bicho fue informada al Fiscal.
Indica que al momento del allanamiento no tenía información sobre la participación de Amelia
Adasme Gutiérrez y Mercedes y de Amamelia Adasme Gutiérrez. Indica que la incautación del Jeep
fue del Juzgado de parte del Juzgado de Garantía y afirmó que obviamente el dinero para la
compra y mantención se lo daba Francisco Rivas.
Dijo que no sabía la fecha de la compra del vehículo a nombre de Rosa Palacios, que en el
año 2010 ya se habría incautado ese mismo vehículo, y que en esta investigación no se encontró
droga en ese vehículo.
Afirmó Rubila Marambio Molina hizo entregas de dinero, pero eso fue visto por los efectivos
Cristina Valerio y Oroz Cáceres y ellos le comentaron que no quisieron arriesgarse tomando fotos o
filmando videos. Explicó que cuando no se arriesga la investigación se filma, pero en este caso
Oroz y Valerio tomaron la determinación de no filmar a Rubila, pero según Valerio ella entregó el
dinero en una bolsa de nylon delgada y trasparente y los billetes se podían apreciar.
Relató que según las escuchas, ella se iba a juntar en tal parte con Nicolás y que lo
mantenía en su casa de Lo Espejo. Dijo que dicha bolsa con dinero la entregó en Departamental.
Señaló tener 10 años de servicios y que se desempeña hace tres en el OS.7 de Carabineros,
donde hizo un curso de especialización de investigación de drogas e interpretación de llamadas de
un año de duración.
Afirmó que conocía las voces de los involucrados, atendido a que escuchaba los números
intervenidos por más de un año. Explicó que para interpretar llamadas telefónicas, estuvieron un
mes en ese curso y le enseñaron que hay que escuchar cada audio para saber qué códigos utiliza
cada traficante, son un sinfín de códigos a medidas que salen en las escuchas. Dijo que conocía la
voz de Rosa Andrea Palacios Marambio.
Preciso que sólo escuchó los audios y no ha tomado contacto en lo personal con ella.
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Contra preguntado por el defensor Alejandro García, refiere que para el curso al cual
se refirió, hay que postular y dar una prueba de selección. Dijo que en las escuchas no se hicieron
pericias para determinar las voces de las personas. Respecto de las conversaciones de Nayid
Jadue, manifiesta que nunca lo escuchó hablar con Francisco o Guillermo Rivas, si con “el Bicho”
Miguel Adasme. En las escuchas, Rosa Palacios sólo conversaba con Nicolás y con Miguel
Adasme, sobre la compra de los pasajes y sobre donde lo iban a esperar cuando llegara desde
Santiago. Manifiesta que declaró en la fiscalía por esta causa.
A su vez al defensor San Martin, dijo que la voz del extranjero que aparece en las
llamadas es la de Nicolás Acuña Berrospi y luego se ratifica esa información mediante un control de
identidad verificado en Avenida Libertador Bernardo O”higgins. Dice que en la escucha del día 25
de agosto de 2011 aparece el “Canosito”.
Prosiguió recordando que durante la diligencia fue contactado por un funcionario del OS.7
San Antonio que estaba a cargo de las interceptaciones telefónicas, quien le dio aviso que
Guillermo Rivas Muñoz podía estar cerca del domicilio, ya que el sujeto detectó la presencia de
carabineros y huyó del lugar, por lo que se avocó a ubicarlo “ya que estaba en los alrededores”, y
recibió la información que en una llamada Rivas informaba que mantenía un diario en su poder y
se encontraba “leyéndolo” en el frontis de una iglesia, datos con los cuales lograron ubicarlo y
detenerlo, incautándole 2 celulares marca LG.
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NUE 1711237, la cual contiene tres equipos celulares, uno Samsung con carcasa blanca y dos LG
de color negro que fueron los incautados a Guillermo Rivas Muñoz. Además reconoció por sus
vestimentas Guillermo Rivas Muñoz como la persona a la cual detuvo.
Al defensor Patricio Cofre Soto, en el contra examen, le señaló que actualmente sigue
en el OS.7, que generalmente existe un protocolo, del cual es parte del procedimiento filmar o
tomar fotografías, el cual deben cumplir todos los funcionarios.
Al defensor Patricio Cofre, el testigo le dijo a sus contra interrogaciones que ese día
fueron detenidas dos personas y que fue el único domicilio que allanó. Consultado por las personas
detenidas si se encontraban en la sala, respondió que Susana Rivas Irribarra no se encontraba en
la sala, sólo podía ver a la Sra. Ruth a quien señaló por sus vestimentas y ubicación en la
sala correspondiendo a la acusada Irribarra Rodríguez. A continuación manifestó que
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“parece que en el público se encuentra Susana Rivas” –observando el tribunal que una de las
mujeres del publicó reacciona ante la afirmación-.
Respondió que en el domicilio allanado no encontró droga. El millón doscientos mil pesos,
ellas decían que el dinero era de ellas y por eso se incautó. Respecto de los vehículos, que no sabe
si había una instrucción particular para su incautación.
Señaló el testigo que una vez en que se iniciado el registro, incautó desde un segundo piso,
“en el interior de un bolso del tipo feria libre, de color rojo, con estructura metálica, siete paquetes
rectangulares, envueltos en cinta adhesiva color café”, los cuales sometidos a la prueba de campo
arrojaron resultados positivos ante la presencia de cocaina, con un de peso bruto de 5 kilos 792
gramos, que fue levantada con el numero de evidencia (NUE) 1711225. Agregó que continuando el
registro, en un dormitorio que se encontraba destinado a guardar “elementos en desuso”, ropa
mueble y otros artefactos, “en diferentes cajones y lugares” se incautó la suma $23.286.600 en
dinero efectivo nacional que se levanto con el NUE 1711230; además se incautaron otros
elementos, como cuatro celulares, 2 de ellos marca Alcatel, 1 Lg y el otro Motorola; además de
un “tecle azul hidráulico”; una cuchara “con la presentación como para tomar pesos pequeños” y
resto de una sustancia blanca que también arrojó positivo a la prueba de campo para cocaína,
además de unas bolsas en rollo trasparentes y “carteras con dinero en su interior”. Por lo cual
informó al capitán de los hallazgos y éste procedió al arresto de Manuel Adasme Mallea.
Continuó con su relato e indicó que en otro dormitorio incautó 14 bolsas trasparentes en
cuyo interior había una sustancia blanquecina con un pesos de 176 gramos NUE 1711228, que
estaban en un velador, donde también había dos envoltorios de papel de diario que contenían
además una bolsa al interior de uno de ellos con una sustancia similar a la anterior que también dio
positivo a la prueba de campo para cocaína y con un peso de 40 gramos; al costado de este existía
una bolsa trasparente de mayor tamaño que arrojó peso bruto de 81 gramos y 7 envoltorios de
menor tamaño, con la misma sustancia que dio positivo y un peso de 13 gramos 400 miligramos.
Dijo que las sustancias incautadas fueron tres decomisos, levantadas con NUE 1711228, la
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asegunda NUE 1711229 y la tercera de la bolsa de mayor tamaño NUE 1711227 y la última NUE
1711226. Informó al capitán Arévalo. Ese dormitorio era de Amelia Mercedes Adásme Gutiérrez y el
Capitán Arévalo que estaba a cargo, le dio lectura de los derechos.
Adujo que en el dormitorio de Mónica Améstica, no se encontró otra sustancia. Que el tecle,
es un instrumento utilizado en la parte mecánica, para levantar vehículos, tiene la capacidad de
levantar dos toneladas, que en el domicilio allanado existían bastantes herramientas, pero no había
ningún letrero de que en el mismo funcionara algún taller. Describió que el tecle es de color azul,
de uno 2 metros de altura y tiene ruedas para su traslado.
Siempre consultado, respondió que aparte de la “cuchara para dosificar”, estaba una pesa
que tenía capacidad hasta 5 kilos.
Contestó que la revisión de las dependencias no recordó el número de las personas, pero
dijo que estaban el capitán, el Teniente Sandoval, un funcionario de San Antonio y el testigo. La
casa tenía 5 habitaciones. Que no sabe quien vivía en esas habitaciones, pero que en ellas había
fotografías y ropa que permitían “señalar que pertenecían a determinada persona”, en el de doña
Mónica existían fotos de ella con don Manuel Adasme y en el otro dormitorio habían dos o tres
fotografías, y en el otro de la Señorita Adasme Gutiérrez.
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Expresó que en el dormitorio de Mónica Améstica encontró una bolsa con una sustancia
café, 20 gramos de marihuana. En la de Amelia Adasme, existía sobre la cubierta de un velador
varias bolsas, fueron tres incautaciones, la primera incautación 173 gramos, la segunda 41 gramos
y la tercera 81 gramos, todo encima de un velador. Que el dormitorio de “el bicho” no pudo
determinar cuál era.
II.- PERICIAL:
1.- JORGE LIENTUR GRANDON PARRA, bioquímico del Instituto de Salud Pública,
cédula de identidad N° 14.279.843-3. Quien señaló que en su calidad, le correspondió en el sub
departamento de sustancia ilícitas del Instituto de Salud Pública, recibir un decomiso rotulado con
el “número interno 13.847 del año 2012, contendor de 24 muestras para análisis”, descritas las
primeras 10 como “pasta color beige” y las siguientes 14 como “polvo blanco”, “2 gramos”. Cada
una fue periciada por él para determinar la presencia de alguna sustancia controlada, hizo pruebas
señaladas en el informe, una llamada “prueba de Scott, prueba de Scott modificada” que dio
positivo para cocaína, y la prueba de “Fenoftaleína y de Nitrato de plata” a fin de determinar si la
cocaína estaba en estado base o clorhidrato.
Agregó, que luego una adicional que permite verificar la presencia de cocaína y verificar su
pureza, confirmando la presencia de cocaína, con estándares certificados. Preciso que las 10
primeras muestras arrojaron de la 1 a 10 cocaína base al 32%; de la 11 a la 24, salvo la 18, eran
clorhidratos con porcentajes que varían; la 13, 16, 17 y 24 son clorhidrato de cocaína al 63% de
pureza; y el resto al 32% en cocaína clorhidrato. En conclusión todas las 24 muestras, salvo la 18,
son cocaína base o clorhidrato.
Examinado por el fiscal, sobre la forma del examen y protocolo de seguridad, señaló que
las muestras llegan a la unidad de decomiso del ISP a través de un oficio reservado, cuando
ingresan al ISP le asigna un número interno de control que es el que él conoce y señaló, ya que él
no toma conocimiento del origen de las muestras por protocolo de seguridad. Preciso, sólo al final
del análisis, cuando firma el protocolo aparece el origen, ya que en el informe aparece el número
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de Oficio remisor del Servicio de salud, en este caso correspondía al Reservado N° 385 del Servicio
de salud San Antonio, lo cual permite conocerlo.
Agregó que cuando es positivo el resultado sin informar porcentaje de pureza, por los
métodos que se utilizan para detectar las sustancias, basta una pequeña cantidad para que se
pueda detectar la sustancia y dar positivo, pero que si pudiera llevarlo a porcentaje, más de 1%
da positivo a la prueba, incluso a tenido algunos resultados positivos con menos de 1% de pureza.
A las aclaratorias del Tribunal, señaló que el numero interno que le asigno el ISP a las
muestras es el 13847-12, y que la prueba de Scott y Scott modificado es una misma prueba.
Autorizado al tenor del artículo 329 del Código Procesal Penal, señaló al fiscal, que el
número de oficio señalado, que le fue remitido del servicio de Salud San Antonio por oficio
reservado número 385, de fecha 22 de junio de 2012. Que en general, el procedimiento de todos
los Servicios de Salud se rigen por la Reglamento N° 7 del mismo organismo, para el muestreo y
decomiso de droga, consiste en que una vez que reciben el decomiso el servicio de salud realiza un
muestreo en el cual toma una cantidad para análisis y si la cantidad lo permite contra muestras; en
el caso asume que la cantidad era importante la cantidad de droga incautada por el número de
muestras 24; una vez ingresada se le asigna por el Instituto número interno y se despacha a
laboratorio para análisis.
Manifestó que la sustancia examinada fue remitida por el oficio reservado N° 385 –llega del
ISP- pero el instituto al reservado le asigna un número interno- y que respecto de este número se
le asignó un numero que fue el 13487-12, preciso que cada reservado tiene asignado un número
interno; ambos son de 2012 y no es posible que tenga uno distinto.
Agregó que el número de oficio reservado 385, él sólo lo conoció al momento de firmar el
protocolo, ya que sólo en ese documento se consignan ambos números –reservado interno- para
poder vincularlos.
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Obtenida la información, realizó un análisis pudiendo establecer las relaciones entre sus
usuarios. Concluye que los teléfonos estaban funcionando, salvo el E15 que estaba en malas
condiciones. De la información obtenida, se pudo establecer que en el teléfono E1 existían registros
de llamadas entrantes y salientes con el E2, y de éste, se estableció que tenía relación con el E1 ya
que tenía llamadas entrantes, salientes y perdidas. Del E4 no se obtuvo su número, pero el que
mantenía adosado estaba registrado como contacto en el E16, con el nombre de “Xula”. Del E9
tampoco se obtuvo su número, pero se contrastó el que mantenía adosado, y se corroboró que
tenía llamadas entrantes en el E3. Del E11 tampoco se obtuvo su número, pero como lo tenía
adosado, se determinó que existía como contacto en el E9 rotulado como “NK”. El E16 al obtenerse
su número existía relación con el usuario del E4, ya que estaba como contacto “Yxiiin”, con
llamadas entrantes, salientes y perdidas. Asimismo estaba como contacto “Popeye”, en el equipo
E11.
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Interrogado por el Fiscal, sostuvo que el equipo E16, estaba caratulado o pertenecía a
“Mayid”, y mantenía contacto con el equipo E4, y este último mantenía el nombre de “Giovanni”.
Además tenía de contacto al E11 con la rótula de “Popeye”, este último rotulado con el nombre de
“El Nico”. Añadió que el equipo E17, al parecer tenía relación con E4, de llamadas entrantes y
salientes, y estaba caratulado como “Mayid”.
Se le exhibió evidencia ofrecida en el auto apertura, signada con los números 7, 8, 13,
14, 15, 19, 20, 21, 22, 31, 32, 33, y 34, 36, 37, 38 y 39. Señaló que el primero corresponde a
E1, marca LG, con el nombre “El Pancho”; el segundo al E2, marca Nokia, con el nombre de El
Pancho, y el número 73501549. Los signados con los números 13, 14 y 15, corresponden a los E5,
6 y 7, todos con el nombre adosado de “El Guille”, y los números 67137192, 67136297 y
73532652, respectivamente. Los signados con los números 19, 20, 21 y 22, corresponden a los E12
al E15, todos adosados con el nombre “el cara de burro”, y el E13 corresponde al número
72055903. Los signados en el auto apertura con los números 31 a 34, corresponden a E8 a E11,
todos adosados con el nombre “El Nico”, correspondiendo los tres últimos a los números 94878008,
65924348 y 72765781. El signado con el número 36 del auto apertura, corresponde a E3, marca
Samsung, con el nombre de “La Peruana”. El 37 del auto apertura, corresponde a E17, marca
Samsung, con el nombre de “Mayid”, número 65352958. El 38 del auto apertura, corresponde al
E16, marca BlackBerry a nombre de “Mayid”, número 65224833. Finalmente, el número 39 del auto
apertura, corresponde al E4, marca Samsung, número 66920124.
Contra examinado por el abogado don Oscar Guzmán, indicó que el equipo E4 estaba
a nombre de Giovanni, y que ese equipo existía como contacto en el E16 que pertenecía al nombre
“Mayid”. Añadió que el equipo E4 tenía contacto con otros equipos, pero no recordó con cuáles.
Contra examinado por la Defensora Natalia Sepúlveda Valdebenito, señaló que los
equipos E1 y E2 ya tenían adosados el nombre “Pancho” al momento de efectuar su pericia, y que
había registro de llamadas entre ellos. Indicó que los equipos E5, 6 y 7 tenían el nombre de “El
Guille”, y que no aparecieron relacionados con otros, ignorando desde donde fueron levantados,
salvo por lo que se indica en la cadena de custodia.
Contra examinado por el abogado Defensor Sr. García, señaló que el E4 tenía un
papel que decía Giovanni, y mantenía contacto con el E16, con el nombre de Nayid, pero no
recuerda si tenía contacto con otros. Se efectúa el mecanismo previsto en el artículo 332 del
Código Procesal Penal para refrescar memoria, se le exhibe su informe, lo reconoce y recuerda que
concluyó que Giovanni sólo tiene contacto con Nayid. Otra conclusión indica que el teléfono E16 se
encuentra como contacto en el E4, rotulado como Giovanni, aunque no lo recuerda bien,
ratificándolo al serle exhibido su informe vía ejercicio previsto en el artículo 332 del Código Procesal
Penal, además que el E16 tiene llamadas salientes con el E8, que decía “Nico”, y además existían
llamadas entrantes en el E11, contacto “Popeye”, E11 que también corresponde al “Nico”. Se le
exhibió cuatro teléfonos ofrecidos en el auto apertura con los números 31 a 34, y los reconoce
como los que corresponden al “Nico”, levantados desde su poder y domicilio.
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Indicó que el teléfono E17 aparecía en contacto con el E4, que sería de Giovanni, y que no
recuerda exactamente lo relativo a que haya tenido un mensaje con el E9. Se efectúa el
mecanismo previsto en el artículo 332 del Código Procesal Penal para refrescar memoria, para lo
cual se le exhibe su informe, recordando que en él concluyó que había un mensaje con el E9,
teléfono que aparece con el nombre “El Nico”, además que tenía una llamada perdida del E16, que
aparece como “Nayid”. El teléfono de Nayid, tenía contacto sólo con E4, E8 y E16.
Al interrogatorio del fiscal, indicó que esta labor se realizó en la comuna de Santiago, en
el Cuartel Vivaceta, que es el Departamento de Informática y Telecomunicaciones de la Policía de
Investigaciones, se extrajeron los paquetes de un doble fondo que mantenía el pickup de la
camioneta, es decir, había un cubre pickup que se levantó, se cortó con un cierra circular el fondo,
donde se aprecian los paquetes ocultos. Que los paquetes eran rectangulares, envueltos en cinta
de embalaje, su peso es de aproximadamente 47 kilos y fracción.
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de la muestra del paquete anterior; en las imágenes 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14 y 15, reitero la
misma dinámica en relación a los paquetes P-25, P-35, P-45 y P-52; y por ultimo dijo que en la N°
16 corresponde a la “vista general” de las 52 muestras levantadas de los 52 paquetes.
Al defensor Alejandro García en el contra examen, dijo que la cubierta plástica del
cubre Pickup estaba fija, pero con orificios o fijaciones que no correspondían, por lo cual podía ser
removida de “fácil manera”, el procedimiento lo realizó personal de OS. 7, es decir, ya estaba
retirado cuando a él le correspondió levantar las muestras.
Que él tampoco participó en el trabajo para levantar “la lata del fondo para acceder a los
paquetes”. Que en la zona que abrieron –OS-7- él no logró divisar ningún orifico. Que el peso
específico de los 52 paquetes, no lo recuerda.
Al tribunal le aclaró que con la cierra circular, no se hizo un orificio propiamente tal, sino
que se cortaron los bordes de la parte trasera del vehículo, para de esa forma poder levantarla.
Siguió señalando que los elementos ofrecidos fueron 52 contenedores plásticos rotulados P
del 1 al 52, cada uno contenía una sustancia sólida, finamente granulada de color blanco
amarillento. La finalidad de la pericia fue determinar si la sustancia contenida en los contenedores
corresponde a droga u otra sustancia de consumo ilícito.
Sobre el procedimiento dijo, los análisis realizados son en primer lugar orientativos para
determinar si la sustancia contenida en los contenedores P-1 al P-52 corresponde a cocaína, se
realizó el test Scott – o test de Tiocinato de cobalto- para detectarla y de ser positivo el resultado,
si dicha sustancia corresponde a clorhidrato por el test de cloruros y si corresponde a base el test
de azul de Bromofenol –determina el PH-, para los cuales se obtuvo resultados positivos en todas
las muestras para test de Scott y test del azul de Bromofenol.
Dijo que sus conclusiones, fueron que analizado el 30,77% del universo de muestras, se
detectó en todas la presencia de cocaína en estado de base. La cocaína es un alcaloide extraído
desde la hoja de coca, con conocidos efectos sicotrópicos y prohibida por la ley 20.000. Además,
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2).- Un set de 11 fotografías que corresponden a Informe Pericial Físico Técnico N° 0388,
de la sección S.E.B.V. de carabineros de Santiago, del 13 de febrero de 2012 efectuado a
camioneta Placa SZ-7561.
4).- Un teléfono celular, marca LG, color negro con gris, y que corresponde a Cadena de
Custodia NUE 2005575.
5).- Un teléfono celular, marca Nokia, color negro, y que corresponde a Cadena de
Custodia NUE 2005574.
6).- Un CD caratulado “Video Procedimiento C.D.P. Santiago Sur, de fecha 10-02-2012, que
contiene imágenes del procedimiento de registro de la Celda del acusado Francisco Rivas Muñoz, y
que corresponde a Cadena de Custodia NUE 2005579.
7).- Un CD caratulado “Videos de la visita del interno Francisco Rivas Muñoz, Centro de
Detención Preventiva Santiago Sur, que contiene videos y fotogramas de monitoreo de visitas al
acusado ya referido.
8).- Dos cuadernos, una libreta y un libro que corresponden a Cadena de Custodia NUE
2005573.
9).- Un teléfono celular, marca LG, color negro, y que corresponde a Cadena de Custodia
NUE 1711237.
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10).- Un teléfono celular, marca LG, color negro, y que corresponde a Cadena de Custodia
NUE 1711237.
11).- Un teléfono celular, marca Samsung, y que corresponde a Cadena de Custodia NUE
1711237.
13).- Una pesa electrónica marca “SistemElectronic”, color negro y que corresponde a
Cadena de Custodia NUE 1711204.
14).- Un teléfono celular, marca Motorola, color azul, Chip Claro, y que corresponde a
Cadena de Custodia NUE 1711204.
15).- Un teléfono celular, marca Alcatel, color rosado, Chip Claro, y que corresponde a
Cadena de Custodia NUE 1711204.
16).- Un teléfono celular, marca Alcatel, color blanco, sin Chip, y que corresponde a
Cadena de Custodia NUE 1711204.
17).- Un teléfono celular, marca LG, color negro, sin Chip, y que corresponde a Cadena de
Custodia NUE 1711204.
18).- Una balanza digital marca Electric con cadena de custodia NUE 1711203.
19).- Un teléfono celular, marca Samsung, color negro y gris, y que corresponde a la
Cadena de Custodia 1711125.
20).- Un teléfono celular, marca Samsung, color blanco, y que corresponde a Nº 65924348,
Cadena de Custodia NUE 1711125.
22).- Un teléfono celular, marca LG, color negro y que corresponde a Cadena de Custodia
NUE 1711125.
23).- Un teléfono celular, marca Samsung color rojo y negro, con Cadena de Custodia NUE
1711122.
24).- Un teléfono celular, marca Samsung color blanco con negro, mas simcard, con
Cadena de Custodia NUE 1870739.
25).- Un teléfono celular, marca Blackberry, color negro con franjas plateadas, y simcard,
con Cadena de Custodia NUE 1600848.
26).- Un teléfono celular, marca Samsung color negro, y simcard, y tarjeta de memoria,
con Cadena de Custodia NUE 1711146.
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27).- Un CD marca Princo Budget que contiene los audios de las escuchas telefónicas de
los teléfonos intervenidos por autorización judicial.
3).- Un certificado de inscripción y anotaciones vigentes del vehículo Placa Patente Única
SW-2112, inscrito a nombre de la acusada Ruth Irribarra Rodríguez.
4).- Un certificado de inscripción y anotaciones vigentes del vehículo Placa Patente Única
XG-9066, inscrito a nombre de la acusada Rubila Marambio Molina.
Refirió que ella, su hermana, se separó de Francisco Rivas y dijo la testigo haberle dolió la
separación y fue a hablar con él; que su cuñado se “enamoró de una mujer joven” y se fue de la
casa, con los años se divorciaron. Reiterando que están separados desde el año 2000, cuando él
se fue de la casa. Que él se encuentra detenido desde el año 2003 o 2004.
En cuanto a la detención se su hermana Ruth, señaló que ese día que la detuvieron,
también la testigo se encontraba en el domicilio, “ingresaron, no informaron nada”; luego la
llevaron a su casa y también la allanaron, le quebraron la cama de su hijo que falleció hace 15
años.
Que fue el 10 de febrero de 2012, que ese día había llegado a la casa de su hermana unos
5 minutos antes, estaban las cuatro, su hermana Ruth, sus sobrinas Susana, Patricia y ella; las
niñas gritaron cuando entraron y las tiraron encima del sillón, se las llevaron detenidas, “le
preguntaron donde vivía y la llevaron a su casa donde le tomaron las facturas, le llevaron las
chequeras, la plata, y le dijeron que estaba detenida”.
Agregó que ella tiene “dos locales”, le informaron que estaba detenida, que estuviera
tranquila, declaraba y la soltaban. Los funcionarios policiales pensaban que las chequeras eran
robadas.
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La dirección donde vive su hermana es Director Supremo, no sabe el número, estaban sus
sobrinas Susana Rivas Irribarra y Patricia Rivas Irribarra, de 28 y 22 años de edad
respectivamente, quienes son profesionales y trabajan, “una es enfermera y la otra dentista”.
Carabineros no les informó el motivo porque irrumpieron de esa forma el domicilio de su hermana.
Que cuando la llevaron a la testigo detenida no la dejaron llevar sus remedios, dijo ser hipertensa;
que las trataron mal “peor que un animal”, que debían orinar en un hoyo; que “estuvo en la unidad
el viernes, sábado y domingo en una celda, hasta cuando las trasladaron San Antonio y pasaron el
lunes a control de detención, en la audiencia el Juez dijo que le sacaran las esposas a ella, a
Claudio Pavés y otra más que no sabe el nombre y era peruana”, que nadie le dio ninguna
explicación.
Al ser consultada, dijo que las cosas se las devolvieron en el mes de agosto, el notebook,
las chequeras, cuatro carteras, facturas y dinero.
Manifestó que cuando estaba detenida “nadie sabía nada” y un funcionario empezó a acusar
a Pancho Rivas de “cosas que a ella no le interesan”, decía que tenía una mujer de 15 años, que a
esa mujer le tenía una parcela y casa con yacusi. Ella le respondió que hace 12 años no tiene
contacto con él.
Al ser contra interrogada por el Fiscal, respondió que “la Patita” es su sobrina menor,
quien es enfermera, y “en ese tiempo estaba estudiando en el AIEP”, le parece estaba realizando
su práctica en el Hospital de Talagante.
Asimismo, le reiteró que desde el año 2010 su hermana se encuentra separada de Francisco
Rivas. Cuando esto aconteció, dijo al principio la testigo la mantuvo y luego ella empezó a trabajar,
la ayudaba en los locales y le pagaba el trabajo. Que en la casa de su hermana no había
marihuana.
Luego de la evidencia, reprodujo dentro del misma carpeta, el archivo el Pancho 07-
9233711 claro, la Pista 00011, del 23 de octubre de 2011, se escucho las misma voces, -
m1- halo, -h1- hola Ruth como estay, -m1- bien, -h1- están durmiendo las niñas , -m1- si, -h1-
está el puro viejito allá, -m2- si, -h1- quería sacar un este allá, sacarla no más del bolsillo y traerla,
es la única salvación, -m2- ya quien va a venir hay, -h1- el poto, el Mauri, -m2- pero él sabe ya, -
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h1- el hombre le dijo, yo le aviso apenas lo llamen parte, -m2- tu sabí van a hacerla, -h1- no estaí
loca, es pa sacarla nomas viene lista, -m2- a la van a hacer, -h1- no viene lista, tu avisale al viejito
que esté vivo no mas, -m2- ya, -h1- se lo traen altiro, -m2- ya pero él va a ir con otra persona, -
h1- si es pa sacarla y traerla, nada mas, -m2- ya tu teni que ver entonces altiro sale, -h1- hoy día,
-m2- ya, -h1- si yo estaba viendo aca, pero aca está feo en el naque, -m2- ya pero que sea un día
no mas, -h1- ya la sacan altiro y se la traen, -m2- ya, si hay que tener arto cuidado, -m2- ha el
Cabrito va a ir, -h1- es que lo conoce.…”, reconociendo que es una conversación entre su hermana
Ruth y Francisco Rivas.
Continuó señalando que en un segundo piso, “en un carro de feria metalico color rojo,
habían paquetes”, en el interior paquetes de color azul, en huinchas color beige, con un peso 5,792
kilos y positivo a la prueba de campo. Además se encontraron bolsas de nylon con cocaína en su
interior, se estableció que correspondía a “Amestica Adasme Gutiérrez, o Adasme Amestica
Gutiérrez”, en ella se encontraron cocaína en: 7 bolsas de nylon con peso total de 13 gramos 400
miligramos, además 14 bolsas que dieron un pesos de 176 gramos en total, y dos envoltorios de
papel de diario con 40 gramos, y una bolsa grande con 81 gramos.
Señaló que en otra habitación, que era de Mónica -no recordó apellidos-, se encontró
marihuana 20 gramos que arrojo positivo a la prueba de campo. Encontraron además una pieza y
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una cuchara dosificadora con restos de cocaína, celulares y una estructura metálica grande azul al
ingreso al domicilio.
Relató que no tuvo contacto con los detenidos, pero sabe se les consultó si era su domicilio
y que Manuel dijo “estar a cargo del inmueble”.
“Como resultado de un trabajo de inteligencia policial realizado por OS.7 de San Antonio, en
el contexto de técnicas investigativas de la Ley 20.000, iniciado en abril del año 2011, se procedió
al monitoreo de las comunicaciones de los blancos denominados “ANDREA”´ y el “PANCHO
RIVAS”. Así lograron establecer que FRANCISCO OMAR RIVAS MUÑOZ, desde el interior de la
Penitenciaria de Santiago, lideraba un grupo cuyo objetivo era la importación de drogas, para su
traslado hasta la Región Metropolitana, y que el año 2011 coordinó la internación de droga, cuya
incautación se obtuvo el día 9 de febrero de 2012, en circunstancias que personal de OS.7 de
Carabineros vigilaba el traslado de dicho cargamento, se procedió frente al control carretero
denominado Bajo Molle, de la Ruta A-1, de la carretera Iquique Antofagasta, a controlar el vehículo
tipo camioneta Placa Patente Única SZ-7561, de propiedad de GIOVANNI LARA REYES, que era
conducida por el imputado NAYID JADUE NADUR, éste último contratado por NICOLAS ACUÑA
BERROSPI para efectuar el transporte y traslado de la droga a la Región Metropolitana desde la
1ra. Región, el cual culminó con la incautación de un total de 47,6 kilogramos de pasta base de
cocaína, la que era trasladada oculta en el interior del pick up de la camioneta especialmente
acondicionado al efecto para no ser descubierto, en un doble fondo, dividida la droga en un total
de 52 paquetes enhuinchados con cinta adhesiva de color café.
Que para efecto de posibilitar las comunicaciones, RUBILA MARAMBIO MOLINA, apodada
“LA CHARO”, recargaba los sucesivos y múltiples teléfonos que utilizaba FRANCISCO RIVAS,
correspondiéndole también a ella la entrega de dinero a NICOLÁS ACUÑA, por instrucción de
FRANCISCO RIVAS MUÑOZ.
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cual fueron detenidos AMELIA ADASME GUTIÉRREZ, MANUEL ADASME MALLEA y MÓNICA DEL
PILAR AMÉSTICA MONGE.”
NOVENO: Análisis de la Prueba de cargo. Que sirvieron para dar por acreditados los
hechos asentados, los testimonios de los funcionarios policiales Sergio Arévalo Fuenzalida,
Uberlinda Vergara Delgado, Erich Ehrenfeld Zapata, Francisco Altamirano Faundez, Ramón
Sepúlveda Toloza, Luis Contreras Román, Carlos Santibáñez González, Pablo Acevedo Peredo,
Domingo Moya Mella, Cristian Valerio Delgado, Juan Orellana López, José Montoya Vivanco,
Rodrigo Valenzuela Prieto, Pablo Toledo Salvo, Gustavo Tapia Escobar, y Carlos Morgado Cortes,
además de lo expuesto por los peritos Patricia Ossandon Tapia, Sebastián Cabrera Tapia en cuanto
al destino y pruebas realizadas a las sustancias incautadas, y de los profesionales Jorge Grandón
Parra y Pedro Riffo Cuadra, en cuanto a tratarse de cocaína en estado de base y clorhidrato, y de
cannabis sativa. Aunado a la prueba documental, fotografías, grabaciones, videos y evidencia
material incorporada en la audiencia de juicio.
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En este punto, cobra relevancia lo señalado por los funcionarios Valerio Delgado y Montoya
Vivanco, quienes analizaron las escuchas monitoreadas, y señalaron, entre otros aspectos, que
gracias a la interceptación de un teléfono de red fija que correspondía al domicilio de Rubila
Marambio Molina, se determinó que Francisco Rivas Muñoz llamaba constantemente con la
finalidad de lograr la recarga de sus equipos celulares, ante su imposibilidad de efectuarlo
personalmente por encontrarse privado de libertad, cuestión que quedó claramente establecida del
mérito de las escuchas incorporadas. Añadieron que además se practicaron seguimientos discretos,
como los efectuados respecto de Nicolás Acuña Berrospi y Rubila Marambio Molina, que
permitieron la identificación del primer nombrado. Asimismo, explicaron como a raíz de la
información obtenida, de las conversaciones interceptadas, se pudo ir determinando sucesivamente
en el tiempo, como un sujeto identificado luego como Nayid Jadue Nadur, fue contactado por el
ciudadano Peruano Nicolás Acuña Berrospi, para el transporte de un alto cargamento de droga
desde la ciudad de Iquique, hasta la Región Metropolitana, para lo cual debía adquirir un vehículo
adecuado y ser acondicionado éste para dicho propósito. Fue así que del mérito de la prueba
incorporada, y ratificada por los dichos del propio Jadue Nadur, se determinó que éste compró la
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camioneta Chevrolet placa patente SZ 7561, con dineros proporcionados por Francisco Rivas
Muñoz, que le fueron entregados por Nicolás Acuña Berrospi en el mes de Octubre de 2011, todo
en conocimiento de la actividad ilícita propuesta. Una vez adquirido el vehículo, y también según su
propia versión, fue inscrita a nombre del coacusado Giovanni Lara Reyes - como consta en el
respectivo certificado de inscripción incorporado - y trasladada hasta la ciudad de Iquique, a objeto
que fuera acondicionada para el posterior movimiento de la droga. Una vez realizado esto, fue
contactado por Acuña Berrospi para que la fuera a buscar al Norte del país, y en dichas
circunstancias, y en los momentos en que retornaba con ella, y la sustancia ilícita en su interior,
fueron seguidos y posteriormente detenidos en la ciudad de Iquique por personal de OS7 de esa
comuna. Sobre este último punto, fueron determinantes los atestados de los funcionarios Ehrenfeld
Zapata, Contreras Román y Altamirano Faúndez, quienes ratificaron la información ya dicha, y
además explicaron como ya desde el día 30 de enero de 2012, con ocasión de la investigación
iniciada y dirigida por la sección OS7 de San Antonio, se les solicitó su colaboración, por lo cual
ubicaron en la ciudad de Iquique y vigilaron a Jadue Nadur y Lara Reyes, a la espera de que estos
transportaran la droga. De esa forma, el 9 de febrero de 2012, en horas de la noche, se produjo la
fiscalización de la mencionada camioneta en el cruce denominado “bajo molle” de la ruta que une
Iquique con Antofagasta, incautado en su interior, específicamente oculta bajo el pick up, una
importante cantidad de droga, pasta base de cocaína, en más de 47 kilos distribuidos en 52
paquetes, siendo detenidos en ese lugar los acusados Jadue Nadur y Lara Reyes. Por cierto que la
anterior información, fue refrenada al reconocer los funcionarios policiales, en las fotografías
exhibidas, la camioneta fiscalizada, así como el lugar específico donde se guardaba la sustancia
ilícita, explicando el procedimiento mediante el cual se realizó la prueba orientativa, y en definitiva
se logró la pesquisa final.
Que de importancia también resultó en este punto, lo relatado por el funcionario Cristian
Valerio Delgado, en cuanto se interceptaron distintos teléfonos utilizados por Francisco Rivas
Muñoz, entre ellos los números 72704411, 79233711, 87717895, 75927070 y 67510401,
determinándose que su brazo operativo fuera de la Penitenciaría, era su hermano Guillermo Rivas
Muñoz, apodado o conocido en las escuchas como “el canosito” ( por su cabellera visiblemente
cana), de quien también se interceptaron sus celulares, el más importante el número 81056275,
señalando el citado funcionario, que mediante las escuchas de ambos, se logró establecer que
Francisco Rivas coordinaba con Nicolás Acuña Berrospi, la internación de la sustancia y su trasporte
desde el norte de Chile a Santiago, operación en la cual además participaba Miguel Adasme
Gutiérrez apodado “el Bicho”, “el Cabro Chico” o “Miguel chico”, quien tenía la función de
“descaletar” o sacar la droga desde los vehículos, una vez llegados éstos a Santiago, para lo cual
se utilizaba una herramienta conocida como “tecle”, evidencia que posteriormente fue incautada en
su domicilio junto a importante cantidad de droga, dinero y una balanza.
Que en cuanto a que las operaciones ilícitas eran dirigidas y coordinadas por Francisco
Rivas Muñoz, resultó atingente lo expuesto por el funcionario de Gendarmería Ramón Sepúlveda
Toloza, quien – tal como consta en su declaración - dio cuenta de la diligencia de registro y
allanamiento de la celda 142 ocupada por el acusado Francisco Rivas Muñoz, el día 2 de febrero de
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2012, a eso de las 20:15 horas, incautándose en ella dos teléfonos celulares, uno marca LG y otro
Nokia, de la empresa Claro, además de otras evidencias, procedimiento que fue registrado en un
video, el que exhibido que le fuere, fue reconocido como el atingente a la diligencia en cuestión,
singularizando además en estrados los dos aparatos incautados, además de una libreta pequeña
con anotaciones varias. Lo anterior, fue corroborado con lo informado por el perito Cristian Jelvez
Romero, a quien le correspondió analizar dichos teléfonos celulares, determinando que estaban en
funcionamiento, comprobando además que entre ellos existía tráfico de llamadas. Sumado a lo
anterior, debe destacarse que se escuchó por el Tribunal, en reiteradas comunicaciones telefónicas,
la voz de quien fue señalado como Francisco Rivas Muñoz, el que no obstante encontrarse privado
de libertad, hablaba casi a diario con distintas personas, solicitando la recarga de teléfonos
determinados, fiscalizando el tráfico de sustancias, coordinando los pagos de la misma a través de
su hermano Guillermo, y en definitiva liderando el grupo de personas dedicadas a la actividad en
común. Eso es tan así, que la testigo de la defensa Catalina Irribarra Rodríguez, ante la
reproducción de diversas pistas de audio (0004, 00011 y 00025, todas contenidas en la carpeta La
Andrea Palacios San Sebastián, archivo El Pancho, archivos el Pancho 30727044, 07-9233711 claro
y 75927070), reconoció la voz de su cuñado Francisco Rivas Muñoz, de suerte que queda claro,
que lo sostenido por los policías Valerio Delgado y Montoya Vivanco, en cuanto a que la voz que
aparecía en las innumerables escuchas reproducidas, correspondía al encartado Francisco Rivas, es
efectivo, lo que permite sin lugar a dudas, establecer el contacto permanente y casi diario que tuvo
con los diferentes miembros del grupo delictivo, ejerciendo un claro liderazgo en la empresa
común.
Estos presupuestos fácticos, resultaron acreditados principalmente con los dichos del
funcionario José Montoya Vivanco, quien ante la reproducción de las llamadas telefónicas
intervenidas, sindicó a Rubila Marambio Molina como la interlocutora de Francisco Rivas,
apreciando de dichas innumerables y reiteradas conversaciones, que ellas decían relación con la
instrucción de Francisco Rivas de cargar sumas de dineros a teléfonos cuyos números le entregaba,
y además le encargó en una ocasión la entrega de dinero a Acuña Berrospi, circunstancia que fue
observada por los funcionarios Valerio Delgado y Oroz Cáceres, quienes luego de un seguimiento a
la referida acusada, pudieron apreciar de manera directa cómo ésta se reunió con el ciudadano
Peruano en una estación de Metro, sujeto que posteriormente en el contexto del trabajo de
inteligencia policial, fue identificado como Nicolás Acuña Berrospi, todo lo cual, fue ratificado por
los funcionarios Arévalo y Valerio.
El punto anterior, resultó debidamente justificado por medio del atestado categórico del
funcionario policial Cristian Valerio Delgado, quien en lo pertinente explicó cómo a través de las
escuchas telefónicas signadas con los números 00035, 00036, 00039, 00045, 00048, 00094, entre
otras, de la carpeta singularizada “El Pancho 307-2704411 Claro”, todas contenidas en el CD
incorporado, se determinó la fluida y permanente comunicación entre Francisco y Guillermo Rivas
Muñoz, sindicando a este último como “el canoso” o “el canosito”, pudiéndose establecer, más allá
de toda duda razonable, que mediante la jerga utilizada entre ellos, coordinaban la reunión del
dinero para financiar la adquisición de la droga, en conjunto con el sujeto apodado “Bicho” de
nombre Miguel Adasme Gutiérrez, todo en coordinación directa con un ciudadano Peruano, a quien
Francisco Rivas indica expresamente que se contacte con su hermano Guillermo, para los efectos
de organizar lo relativo a la transacción. Cabe destacar las pistas N° 00035 y 00037 de la carpeta
“El Pancho 75927070”, ambas de fecha 02 de Febrero de 2012, a las 13:36 y 15:19 horas,
respectivamente, en la primera de las cuales un ciudadano Peruano, se contacta con Francisco
Rivas, tratándose ambos de “sobrino” y “tío”, respectivamente, asegurando este último que “el
canoso”, refiriéndose a su hermano Guillermo, iba a cumplir con lo acordado y respondería su
llamado, cuestión esta última que se ratifica en la siguiente pista, en la que menos de dos horas
después, Francisco se comunica con su hermano Guillermo (lo que queda claramente establecido
pues se llaman por sus nombres), y le manifiesta que “el sobri” , haciendo alusión al “sobrino”,
ciudadano Peruano, lo llamaría con la evidente finalidad de coordinar el cumplimiento de lo
acordado en cuanto al pago de la droga. A mayor abundamiento, en la pista 0001, del 14 de enero
de 2012, carpeta signada como “67510401”, queda claro que el proveedor Peruano le pide a
Francisco Rivas que envíe preferentemente a su hermano Guillermo - a quien se refiere como
“canoso” - para la coordinación y cumplimiento efectivo del contrato, lo que revela de un modo
inequívoco que Guillermo Rivas Muñoz, era el brazo ejecutor, y de absoluta confianza de Francisco,
para la ejecución de tareas propias del negocio, que debían ejecutarse en el exterior del recinto
penal, las que además eran organizadas en las visitas periódicas que el primer hacía al segundo en
la unidad penitenciaria, como lo declaró Acuña Berrospi, al dar cuenta que sostuvo una reunión con
Francisco en la cárcel, oportunidad en que también se encontraba su hermano Guillermo, quien
luego de recibir la instrucción de aquel, le entregó un número de teléfono. Finalmente, de suma
importancia resultó la escucha reproducida por el funcionario Montoya Vivanco, que informa sobre
el momento preciso en que se producía el allanamiento el día 10 de Febrero de 2012 en el
domicilio de pasaje 30 N° 1505 de la comuna de Lo Espejo, en que ante el ingreso de personal
policial, el sujeto apodado “el bicho”, se contacta de manera coetánea a dicho evento, con el
encausado Guillermo Rivas Muñoz, dándole cuenta sobre la diligencia practicada, las especies que
se encontraban en el lugar allanado (dinero, herramientas y droga), advirtiéndolo del peligro
inminente de ser capturado, lo que motiva que éste huya.
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Lo anterior, quedó demostrado con los dichos de los funcionarios Arévalo Fuenzalida y
Morgado Cortes, quienes practicaron de la diligencia de entrada y registro al señalado domicilio,
señalado por Arévalo Fuenzalida, como el domicilio que correspondía “al Bicho” Miguel Adasme
Gutiérrez, quien andaba cerca del lugar ya que realizó una llamada “dando aviso de la diligencia”.
Indicó que ésta se realizó en dicho domicilio porque según la información era donde se procedería
al “descaletamiento de la droga”, además que ya se tenía conocimiento que correspondía al
domicilio de “el Bicho” y se había ordenado su detención, pero el sujeto no fue encontrado al
momento de la entrada en el domicilio, sino que en el encontraron a Manuel Adasme Mallea –
padre-, Amelia Adasme Gutiérrez -hermana-, y Mónica Amestica Monge, y que efectivamente en
dicho domicilio se encontró, además de droga y dinero, un tecle y una pesa para la droga.
Información que también fue proporcionada por Morgado Cortes, quien también señaló que el día
10 de febrero de 2012, a raíz de una investigación del 0S.7 de San Antonio, prestó cooperación al
capitán Arévalo en el allanamiento efectuado en el domicilio de Pasaje 30 número 1505 de la
Población Santa Adriana, comuna de Lo Espejo, que se inicio a las 20:30, se inicio con la
intervención con el GOPE y fuerzas especiales, por lo conflictiva que es dicha población, y refirió
que iniciado el registro, incautó desde un segundo piso, “en el interior de un bolso del tipo feria
libre, de color rojo, con estructura metálica, siete paquetes rectangulares, envueltos en cinta
adhesiva color café”, 5 kilos 792 gramos de una sustancia que dio positivo al test de cocaína, que
fue levantada con el numero de evidencia NUE 1711225, luego además encontró en un dormitorio
destinado a guardar “elementos en desuso”, “en diferentes cajones y lugares”, la suma
$23.286.600 en dinero efectivo, que se levanto con el NUE 1711230; además se incautaron otros
elementos, como cuatro celulares, 2 de ellos marca Alcatel, 1 Lg y el otro Motorola; además de
un “tecle azul hidráulico”; una cuchara “con la presentación como para tomar pesos pequeños” y
resto de una sustancia blanca que también arrojó positivo a la prueba de campo para cocaína,
además de unas bolsas en rollo trasparentes y “carteras con dinero en su interior”. Agregó, que en
otro dormitorio, incautó 14 bolsas trasparentes en cuyo interior había una sustancia blanquecina
con un peso total de 176 gramos, las cuales estaban en un velador, junto a dos envoltorios de
papel de diario que contenía uno de ellos una bolsa al interior con 40 gramos de una sustancia que
también dio positivo para cocaína, y al costado encontró una bolsa trasparente con 81 gramos y 7
envoltorios de menor tamaño de la misma sustancia, las cuales, incautadas fueron levantadas con
NUE 1711228, 1711229, 1711227 y 1711226. Luego, señaló que en un tercer dormitorio, en el
cajón de un velador, encontró una bolsa trasparente con una sustancia café, que arrojó positivo a
cannabis con un peso de 20 gramos.
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Este punto, se acreditó, principalmente, con los testimonios del perito Grandón Parra,
Ossandón Parra, Cabrera Tapia y Riffo Cuadra, aunado a los relatos de los funcionarios Moya Mella
y Santibáñez. Por cuanto, como lo expuso el bioquímico Grandón Parra, quien practicó el análisis
de la sustancia remitida por el Servicio de Salud respectivo, denominado protocolo de análisis, el
cual dijo se encuentra sujeto a medidas de seguridad que le impiden al experto conocer el origen
de las muestras, ello debido a que sólo una vez realizado el procedimiento, al momento de suscribir
el protocolo puede conocer el numero del Oficio Remisor del Servicio de salud, que en el caso de
las muestras correspondía al “Reservado N° 385 del Servicio de Salud San Antonio”, de fecha 22 de
junio de 2012, dijo que era contenedor de 24 muestras para análisis, descritas las primeras 10
como “pasta color beige” y las siguientes 14 como “polvo blanco”, cada una con un peso de “2
gramos”, que él examino mediante “prueba de scott, prueba de scott modificada” que dio positivo
para cocaína y luego la prueba de “fenostaleina y de nitrato de plata” para determinar si se
encontraba en estado base o clorhidrato, confirmando en las 10 primeras muestras cocaína base
al 32%; las restantes dijo que eran clorhidratos de cocaína en porcentajes variables entre el 63% y
32% de pureza, salvo la 18; información que fue corroborada por la funcionaria Vergara Delgado,
quien entregó las sustancias decomisadas al Servicio de Salud Valparaiso-San Antonio, e indicó que
este las remitió al Instituto de Salud mediante el Oficio Reservado N° 385, resultando con ello
acreditada su naturaleza y pureza; como asimismo por el funcionario Santibáñez González.
Que en esta parte, si bien resulta efectivo lo expresado por la defensa de Jadue Nadur, en
cuanto a la divergencia en el número de Protocolo de Análisis de la sustancia por parte del Instituto
de Salud Publica, ya que mientras el bioquímico dijo que este fue el número 13.847, la funcionaria
dijo que era el 13.487, lo relevante es que ambos fueron coincidentes que era del año 2012, y la
funcionaria señaló además su origen, al indicar que correspondía a los 47,600 kilogramos,
dosificados en 52 paquetes incautados a Jadue Nadur, además de la incautada en el Pasaje 30
numero 1505 de la Población Santa Adriana, resultando con ello acreditado el Protocolo de análisis
es dichas sustancias incautadas.
Sin perjuicio de lo anterior, cabe hacer presente que adicionalmente, la sustancia incautada
a Jadue Nadur, fue analizada, no sólo por el perito del Instituto de salud Publica, sino que también
por la perito bioquímica Ossandón Tapia, quien relató que a requerimiento del teniente
Sebastián Cabrera Tapia, analizó 52 contenedores plásticos, rotulados P del 1 al 52, cada uno con
una sustancia solida, finamente granulada de color blanco amarillento, para determinar si
correspondía a droga u otra sustancia de consumo ilícito, para lo cual practicó como primer test el
de Scott o test de tiocinato de cobalto para detectar la presencia de cocaína; y luego como
segunda batería de análisis, el test de cloruros y el test de azul de bromofenol, para los cuales se
obtuvo resultados positivos en todas las muestras para test de Scott y test del azul de bromofenol,
resultando acreditada que la sustancia de todos los paquetes era cocaína base; y agregó que a los
análisis anteriores, de 11 muestras equivalentes al 30,77% del total de muestras, realizó mediante
“cromatografía gaseosa acoplada a un detector de masas”, en todas se detectó la presencia de
cocaína. Lo cual, fue ratificado por el funcionario Cabrera Tapia, cuando al prestar declaración
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más allá de toda duda razonable, la intervención de los acusados Francisco Rivas Muñoz, Nayid
Jadue Nadur, Guillermo Rivas Muñoz, Nicolás Acuña Berrospi y Rubila del Rosario Marambio Molina,
los cuatro primeros como autores, en distintas modalidades, y la última como cómplice según lo
dispuesto en el artículo 16 del Código Penal.
Asimismo, se pudo escuchar como Francisco Rivas, coordinó y mandato adquirir para sí las
sustancias incautadas, grabaciones de innegable connotación, por su contenido y contexto, que se
refieren a droga. En efecto, a lo menos desde fines de Octubre de 2011, se realizaban por la
organización diversas operaciones para la adquisición y el traslado de la droga, como fueron la
recolección y entrega de dinero a NICOLAS ACUÑA BERROSPI, quien al ser consultado, reconoció a
RUBILA MARAMBIO MOLINA, como la persona que le entregó dinero, además, dijo expresamente
que de la droga incautada en Bajo Molle, Iquique, sólo se había pagado una parte, que
correspondería a los dineros recibidos por éste acusado, como asimismo que coordinó la compra
del vehículo que resultó incautado, el cual conforme consta de su certificado de anotaciones
vigentes, fue adquirido en noviembre de 2011, por NAYID JADUE NADUR con dineros que
previamente había procurado Francisco Rivas, por intermedio de Adasme Gutiérrez, cuyo domicilio
se conocía por el trabajo de inteligencia realizado, y en donde se incauto parte de la sustancia, y
como se pudo apreciar de la escucha del día 29 de enero de 2012, fue la persona que le
proporciono a Jadue Nadur Los pasajes a Iquique, por lo cual éste ultimo conocía de la existencia
de la organización.
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En efecto, de la sola lectura de todas las clases de autoría que describe el artículo 15 del
Código Penal, se advierte que aquello que define al autor, es el dominio del hecho, que viene dado
precisamente, porque interviene desde la génesis del injusto, sea por la intervención inmediata y
directa, porque induce o fuerza a otro a cometerlo, o bien simplemente porque se concierta y
facilita los medios para su concreción o lo presencia sin intervenir.
De esta forma, corresponde efectuar la distinción, al haberse acreditado que los acusados
dentro del mismo emprendimiento, incurrieron en verbos o núcleos rectores diversos, dentro de
aquellos tipificados en los artículos 1 y 3 de la Ley 20.000.
En efecto, como quedó demostrado, Francisco Rivas Muñoz mandató adquirir para sí la
internación de droga al país y su posterior traslado desde el norte a la ciudad de Santiago, por lo
cual se participación fue calificada de autor ejecutor; de la misma forma que la participación de
Jadue Nadur, quien fue detenido mientras transportaba la sustancia perteneciente al primero,
desde la ciudad de Iquique a Santiago. En consecuencia, cada uno de estos acusados, en forma
comisiva que le resultó imputable, detentó el dominio del hecho, porque tomó parte directa e
inmediata en su ejecución.
Por otra parte, Guillermo Rivas Muñoz y Nicolás Acuña Berrospi, se acreditó que
concertados, facilitaron los medios para llevarlo a efecto, en tanto contribuyeron de manera
conjunta a materializar todo lo necesario para el buen éxito de la tarea común. En efecto, Acuña
Berrospi fue el enlace entre el comprador de la droga, Francisco Rivas, y los proveedores Peruanos,
además de contactar y contratar a Nayid Jadue para el transporte de la sustancia desde el Norte
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del país, relacionándose también con Miguel Adasme Gutiérrez alias “el bicho” para el buen éxito
del emprendimiento, tal como lo reconoció expresamente en su declaración. Por su parte,
Guillermo Rivas Muñoz, recibía instrucciones directas de su hermano Francisco para efectos de
realizar el pago de la sustancia internada, por medio de la comunicación con los proveedores
Peruanos, facilitando ciertamente la concreción de la actividad orientada al tráfico de drogas,
constituyéndose en el nexo entre Francisco Rivas, privado de libertad, y las restantes personas
involucradas en el exterior. Lo relativo al concierto exigido por la norma aplicable (artículo 15 N° 3
del Código Penal), se estableció por medio de las abundantes escuchas telefónicas, en las cuales
claramente, antes del hallazgo de la droga materia de escrutinio, Guillermo Rivas habían
coordinado la forma de concretar su financiamiento, tal como se explicó a propósito de la
acreditación del hecho.
Por su parte, el cómplice conforme al artículo 16 del Código Punitivo, es quien coopera a la
ejecución del delito por actos anteriores o simultáneos, sin entrar en ninguna de las alternativas de
autoría, participación que se estimó corresponde a la sentenciada Rubila Marambio Molina, al
facilitar a Francisco Rivas sus comunicaciones telefónicas con el resto de la organización, mediante
la recarga sucesiva de múltiples números telefónicos, como quedó por lo demás ampliamente
demostrado mediante las escuchas incorporadas a juicio, en que claramente el primero le solicitaba
que le proporcionara dinero en sus celulares, cuyos números también le informaba, actividad que
sin duda tenía por finalidad cooperar a la materialización de la actividad ilícita, cuestión esta última
que era conocida por Rubila Marambio, como se desprende con nitidez de las mismas
interceptaciones telefónicas.
ejecutar el negocio, para lo cual Guillermo Rivas le entregó un número de teléfono. Aunado a lo
anterior, prestó declaración el encartado Jadue Nadur, quien si bien quiso en esta parte menguar su
responsabilidad, señalando que sólo sabía que se trataba de algo ilícito, lo cierto es que conforme a
las escuchas incorporadas, quedó establecido que él también se comunicó telefónicamente con “el
Bicho” , quien era el encargado de custodiar la droga y el dinero producto de su comercialización, y
le proporcionó los pasajes a Iquique.
Además, y sin perjuicio de lo ya dicho, este Tribunal estima que también se dan en este
caso, los elementos de división de funciones y jerarquización de roles entre los imputados, situación
que ha sido ya establecida en los hechos, más allá de toda duda razonable. Al respecto, las
declaración testimonial de Cristian Valerio Delgado, dio cuenta que mediante las escuchas logró
determinarse que la función de Guillermo Rivas era de coordinador y encargado de transmitir las
instrucciones que no eran posible por teléfono a los demás miembros de la organización, y que
Francisco Rivas era su líder, lo cual quedó de manifiesto ya en la escuchas del 4 de septiembre de
2011, pista 00045 del archivo “el Pancho 307-2704411 Claro”, en el cual Guillermo le informa de los
trámites y gastos que implican la transferencia de dinero por Western Unión, y en las escuchas de los
meses de Enero y Febrero de 2012, que fueron informadas por el funcionario Montoya, contenidas
en la carpeta “Vicho 82906297”, en las cuales se pudo escuchar por el Tribunal las voces de
Francisco Rivas, Guillermo Rivas y Acuña Berrospi, además de otro sujeto apodado “el Bicho”,
quienes coordinaban actividades encaminadas al mismo propósito.
En consecuencia, dicha división de roles, hace incurrir a cada uno de los acusados en verbos
rectores diversos, pues mientras uno mandataba adquirir la droga; dos facilitaron y promovieron su
importación, internación, y el trasporte, el que fue realizado por otro sujeto. Por ello, las actividades
conjuntas de todos los sentenciados hacen suponer el acuerdo de voluntades de todos ellos, para
formar la agrupación de personas propia de la agravante configurada.
En cuanto a la alegación de las defensas, relativas a que en la especie se trataría sólo de una
situación de coautoría, ella será rechazada, toda vez que según ya se argumentó, gracias al acuerdo
logrado en torno al fin común, fue posible adquirir, importar, internar, transportar y guardar gran
cantidad de droga, lo que ciertamente no habría sido posible sin el consentimiento de voluntades y
colaboración de todos los encartados. Ergo, este acuerdo sí produjo en la especie el mayor disvalor
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Por otra parte, la existencia de una cierta permanencia de la asociación, quedó demostrada
de la investigación que dieron cuenta los funcionarios policiales, en cuanto a que se mantuvo
desde abril de 2011 hasta febrero de 2012, en que se logran las incautaciones de la droga, y las
escuchas telefónicas que se realizaron desde junio de 2012, lo que apareció corroborado
empíricamente desde que mientras se logró incautar la droga que era transportaba, la
organización ya tenía dispuesta en el domicilio de Pasaje 30 N° 1505 de la Población Santa
Adriana, otra cantidad de cocaína clorhidrato.
Luego, para el juicio que nos ocupa, efectivamente se tiene que se cuenta con una reunión
de sujetos, pues se acreditó de las escuchas telefónicas que efectuaron los policías Valerio y
Montoya, más la existencia de las interceptaciones y registro de las llamadas telefónicas que éstos
realizaban, precisamente para efectuar coordinaciones, a lo cual se suma que mantenían reuniones
constantes, para lo cual concurrían Rivas y Acuña a la Penitenciaría. Además, el propio Acuña
Berrospi reconoció haber concurrido a dicho centro para reunirse con Francisco Rivas, y que en el
lugar éste tenía “harta visita”, entre ellas, Guillermo Rivas quien –a la orden de Francisco- le
entregó el numero de “el Bicho” para coordinar el negocio, esto en una fecha por cierto muy
anterior a la de incautación de las sustancias, lo que lógicamente permite establecer que
permanecieron como organización unidos y coordinados en el tiempo, hasta el día 10 de febrero
de 2012 que culminó la investigación.
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adquirir, internar, transportar droga desde el norte del país y comercializarla o distribuirla, a lo
menos desde la fecha antes señalada.
Por último, respecto a las alegaciones efectuadas por el Defensor Sr. Alejandro García,
también se procederá a su rechazo. Así es, que respecto a la incompetencia del Tribunal para
conocer de los hechos materia de acusación, solo cabe señalar que según lo informa el auto
apertura de juicio oral en su motivación cuarta, la excepción previa relativa al tema fue deducida
ante el Tribunal de Garantía, y la misma rechazada en dicha sede, resolución que fue confirmada
por la I. Corte de Apelaciones de Valparaíso, de suerte que revivir aquella discusión no es posible,
dado que sobre el punto existe cosa juzgada.
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Asimismo, acontece respecto del control de identidad a que fueron sujetos Nayid Jadue
Nadur y Giovanni Lara Reyes, toda vez que además de existir los indicios propios de la diligencia,
el cuestionado registro de la camioneta se ajustó a lo prevenido en el artículo 85 del Código
Procesal Penal, que habilita para el registro del vehículo, y la circunstancia de utilizarse distintos
instrumentos para ello y el tiempo que ello demande, no altera lo razonado, considerando que tal
como lo relataron los funcionarios Ehrenfeld, Contreras y Altamirano, existe un protocolo para
verificar la actividad, dentro del contexto del Plan Frontera Norte de Carabineros de Chile, que
establece un procedimiento preestablecido previamente, y que el mismo es lento.
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Por último, la alegada inexistencia de antijuridicidad material, será desechada desde que
conforme a la naturaleza del delito de tráfico de drogas, se trata de uno de peligro abstracto, el
cual se entiende consumado desde que haya principio de ejecución, y ciertamente el transporte
de pasta base de cocaína oculta en el pickup de una camioneta, en una cantidad superior a 47
kilos, constituye un peligro de afectación del bien jurídico protegido, que el legislador sanciona en
esta clase de injustos.
DÉCIMO CUARTO: Audiencia del artículo 343 del Código Procesal Penal.
Que establecida la existencia del hecho punible calificado de tráfico ilícito de estupefacientes
y la participación que en él cupo a los encartados condenados, corresponde determinar el
quántum de la pena que han de sufrir éstos, para lo que es menester analizar la concurrencia de
circunstancias modificatorias de responsabilidad criminal ajenas al hecho.
Sobre este punto, en la oportunidad prevista en el artículo 343 inciso final del Código
Procesal Penal, el representante del Ministerio Público, en síntesis, junto con reiterar las
circunstancias modificatorias que ya había expuesto en la acusación, agregó que no se opone a
que al sentenciado Nicolás Acuña Berrospi se le reconozca la minorante del artículo 11 N° 9 del
Código Penal, incorporando los siguientes documentos: 1.- Extracto de filiación y antecedentes de
Francisco Omar Rivas Muñoz, que consta que en la causa 58.707-2003, seguida ante 8° Juzgado
del Crimen de San Miguel, por sentencia de fecha 20 de agosto de 2008, fue condenado a la pena
de 15 años y 1 día de presidio mayor en su grado máximo, como autor de asociación ilícita para el
tráfico de estupefacientes. 2.- Copia de sentencia dictada en contra de Francisco Omar Rivas
Muñoz, por el Cuarto Tribunal del Juicio Oral en lo Penal de Santiago, en la causa RIT291-2011,
que lo condenó como autor del delito de tráfico ilícito de drogas, acontecido el día 10 de octubre
de 2009, a la pena de seis años de presidio mayor en su grado mínimo. 3.-Extracto de filiación y
antecedentes de Guillermo Antonio Rivas Muñoz, que consta de una anotación, como autor de
lesiones graves, sentencia dictada en la causa 419-2007, a la pena remitida de 541 días de
presidio menor en su grado medio. 4.- Extracto de filiación de Rubila Marambio Molina, de Nayid
Jadue Nadur, ambos sin anotaciones.
Por su parte, el defensor Patricio Cofre, en la misma oportunidad procesal, señaló que
no existe comunicabilidad de la agravante reconocida respecto de su representada Rubila
Marambio Molina, y en tal razón solicitó se le imponga la pena de tres años y un día de
presidio menor en su grado máximo, y se le conceda el beneficio de la libertada vigilada. En
subsidio, para el evento de estimar que la calificante se comunica a su representada, se tenga
presente la edad de la misma y que se trata de su primer contacto criminógeno, y en tal razón se
la califique la atenuante de irreprochable conducta anterior, según lo dispuesto en el artículo 68
bis del Código Penal, y se imponga la pena ya solicitada; agregando que la multa, atendido lo
dispuesto en el artículo 70 del mismo código, se le imponga en diez unidades tributarias
mensuales. Incorporó en apoyo de sus alegaciones el informe sicológico de la psicóloga Rina
Montt Marchant, -cuyo curriculum incorporó- quien es de la opinión que la evaluada presenta un
bajo contagio criminógeno, sin psicopatologías, ni trastornos de personalidad, sin indicadores de
inmadurez, ni indicadores de ser una persona violenta o agresiva.
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del Código Penal, estimando que esta última fue reconocida en el veredicto, por lo cual y teniendo
presente la calificante reconocida por el tribunal, pide se considere su alta entidad, teniendo
presente para ello que su representado fue el primero en prestar declaración en el juicio, lo cual
ciertamente motivo al encartado Acuña Berrospi a prestarla, por lo cual pide se rebaje la pena en
dos grados y se le imponga la de tres años y un día de presidio menor en su grado
máximo y el beneficio de la libertad vigilada; rebajando la multa prudencialmente y otorgando
para su pago cuotas.
En apoyo de estas alegaciones incorporó el informa del CRS San Antonio, elaborado por el
psicólogo Jaime Aguilar Palominos, favorable a la figura de un delegado de libertad asistida
adulto.
DÉCIMO QUINTO: Que para estos jueces, en cuanto a la circunstancia alegada del
artículo 11 Nº 9 del código punitivo, respecto de Jadue Nadur y Acuña Berrospi, ésta les
será reconocida, por cuanto sus declaraciones prestadas en juicio, a criterio de estos
magistrados han resultado relevantes y sustanciales al esclarecimiento del delito que por este acto
se juzga, por cuanto no sólo se posicionaron espacio-temporalmente en el lugar de los hechos,
sino que además han explicado con detalle y pormenorizadamente en estrados cómo ocurrieron
estos y la participación precisa que tuvieron sus coimputados en los referidos acontecimientos,
facilitando con ello, ya en una etapa temprana del juicio, incluso antes de la recepción de la
prueba de cargo, el establecimiento de la relación fáctica descrita y con ello la decisión
jurisdiccional del tribunal en cuanto a la comisión de un delito de tráfico ilícito de estupefacientes
por parte de los encartados y la existencia de una agrupación de delincuentes. A mayor
abundamiento, sus declaraciones resultaron precisas, coherentes, sin caer en mayores
contradicciones entre ellas y sobretodo concordantes con los testimonios de cargo prestados en
juicio, razón por la cual será acogida dicha atenuante.
En cuanto a la solicitud de sus defensores de rebajar la pena en dos grados atendida la alta
entidad de la atenuante de colaboración, sólo se accederá a ello respecto del acusado Nayid
Jadue Nadur, fundado en que se estimó relevante que haya sido el primero en prestar
declaración, compartiendo la alegación de su defensor en cuanto a que la misma motivó a Acuña
Berrospi a prestarla, teniendo presente que esa actitud del encartado fue persistente desde los
primeros actos de la investigación, como dieron cuenta los funcionarios policiales Contreras Román
y Ehrenfel, en cuanto cooperó para efectuar la entrega controlada de la droga, mientras que el
segundo guardo silencio.
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DÉCIMO SEXTO: Quántum de las penas. Que la pena asignada al delito de tráfico ilícito
de estupefacientes es la de presidio mayor en su grado mínimo a medio y multa de cuarenta a
cuatrocientas unidades tributarias mensuales. Además que respecto a los acusados, por efecto de
lo dispuesto en el artículo 19 letra a) de la Ley 20.000. corresponde aumentar la pena mínima en
un grado, quedando a partir de presidio mayor en su grado medio.
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Por último, respecto de Rubila Marambio Molina, teniendo presente que conforme a su
grado de participación resulta procedente la rebaja de un grado, conforme lo dispone el artículo
51 del Código Penal, quedando éste a partir de presidio mayor en su grado mínimo, y que a su
favor concurre la atenuante de responsabilidad penal del 11 N°6 del mismo código, y de acuerdo
a lo dispuesto en el artículo 68 bis, teniendo presente su edad y que se trata de su primer
contacto criminógeno, conforme lo autoriza esta norma, se estima procedente calificarla,
rebajando con ello un grado la pena, fijando su quántum en cinco años de presidio menor en su
grado máximo. En cuanto a la multa, se la fija en la cantidad diez unidades tributarias mensuales.
En relación con la pena de multa establecida para los sentenciados Francisco y Guillermo
Rivas Muñoz, y Nicolás Acuña Berrospi, de conformidad con lo dispuesto en el inciso segundo del
artículo 49 del Código Penal, se les exime del apremio que dicha norma contempla.
DÉCIMO SÉPTIMO: Comiso. Que se decreta el comiso del vehículo marca Chevrolet,
P.P.U. SZ 7561, junto con la droga incautada y sus contenedores y un tecle de color azul y una
balanza.
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Que en el caso concreto, se atribuye a Amelia Adasme Gutiérrez, Mónica Amestica Monge y
Manuel Adasme Mallea, ser autores del delito en su modalidad de tenencia, pero estos guardaron
silencio y negaron tener conocimiento de los hechos, por tanto, era la prueba de cargo la que
debía probar esa imputación mas allá de toda duda razonable, pero en este respecto, la
presentada dio cuenta que durante la extensa investigación se desconocía a estos individuos, que
al domicilio de pasaje 30 N° 1505 de la Población Santa Adriana se llegó por los funcionarios
policiales procurando la detención de Miguel Adasme Gutiérrez, alias “el Bicho”, que según se
escuchó, la droga y el dinero estaban ocultos, principalmente en una habitación con objetos en
desuso en diversos cajones y lugares, y la droga oculta en un carro para feria, sin que los
funcionarios que efectuaron la diligencia hayan podido dar una justificación coherente de las
razones por las cuales la droga hallada en el lugar fue atribuida a los acusados absueltos, ni
tampoco quedó claro el criterio utilizado para hacer la distinción entre unos y otros, desde que
según se pudo escuchar, la mayor cantidad de cocaína se encontró oculta y la marihuana en un
velador. De esta forma, no es posible tener por acreditada su participación en calidad de autores,
sin haber acreditado el dolo, es decir el conocimiento que debía existir en su conciencia de estar
en posesión de la sustancia ilícita, lo que aparece ya cuestionado desde que los funcionarios
señalan que el citado domicilio corresponde a Miguel Adasme alias “el Bicho”, por lo cual, para
estos jueces no es posible, a partir de hechos tan vagos y circunstanciales como son las relaciones
de parentesco y de encontrarse en el domicilio al momento del allanamiento, su intervención en el
delito.
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Que respecto a Giovanni Lara Reyes, sólo fue vinculado con el injusto, por el hecho de
registra el vehículo en que se transportó la droga a su nombre, y acompañar a Jadue Nadur en el
mismo, antecedentes insuficientes para determinar su intervención penada por la ley, pues quedó
claro que no fue mencionado en forma alguna en las escuchas telefónicas incorporadas, de suerte
que el conocimiento de la actividad ilícita es nulo o muy precario, tal como además lo reconoció
Nayid Jadue Nadur, y el Capitán a cargo de la investigación, Sergio Arévalo Fuenzalida.
En cuanto a Rosa Palacios Marambio, y Ruth Irribarra Rodríguez, se estimó por estos
sentenciadores, que la prueba resultó insuficiente para vincularlas específicamente con el objeto
material del delito establecido, en tanto droga incautada el 9 de Febrero de 2012, existiendo sólo
información tangencial que las señalaba de manera incierta y marginal, que no alcanza en caso
alguno para derribar a su respecto la presunción de inocencia que las ampara.
En cuanto las costas del Ministerio Público, respecto de los acusados a cuyo favor se dictó
sentencia absolutoria, se le exime por estimar que hubo motivo plausible para sostener su
acusación.
I.- Que se absuelve a los acusados: Amelia Adasme Gutiérrez; Mónica del Pilar
Améstica Monge; Rosa Andrea Palacios Marambio; Ruth Yane Irribarra Rodríguez;
Manuel Alfonso Adasme Mallea; y Giovanni Lara Reyes, ya individualizados, de los cargos
formulados en su contra que los sindicaban como autores del delito consumado de tráfico ilícito
de drogas, previsto y sancionado en el artículo 3° en relación al 1° de la Ley 20.000, perpetrados
los días 9 y 10 de febrero de 2012.
VI.- Que se condena a Nayid Yabbra Jadue Nadur, ya individualizado, a cumplir la pena
de cinco años de presido menor en su grado máximo, más el pago de una multa de diez
unidades tributarias mensuales, y las accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para
derechos políticos y la de inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos mientras dure la
condena, como autor del delito de Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas, en
grado de consumado, perpetrado los días 9 y 10 de febrero de 2012.
IX.- Que se faculta a los condenados Marambio Molina y Jadue Nadur a pagar las
multas impuestas en diez parcialidades mensuales, iguales y sucesivas de una unidad tributaria
mensual cada una, los últimos cinco días de cada mes, comenzando por el mes en que quede
ejecutoriada la presente sentencia. El no pago de cualquiera de las mismas, en el plazo debido,
hará exigible el total de la multa adeudada. Si los sentenciados no tuvieren bienes suficientes para
satisfacer las multas impuestas, sufrirán por vía de sustitución y apremio, la pena de reclusión,
regulándose un día de presidio por cada tercio de unidad tributaria.
X.- Que se exime a los sentenciados de apellidos Rivas Muñoz y Acuña Berrospi, del
apremio establecido en el artículo 49 del Código Penal en caso del no pago de la pena pecuniaria
impuesta, atendido lo dispuesto en el inciso segundo del citado artículo.
XI.- Que se condena en costas a los sentenciados que han sido asistidos por defensa
privada, esto es, los hermanos Rivas Muñoz y Rubila Marambio Molina, eximiéndose del pago de
las mismas a los encartados Jadue Nadur y Acuña Berrospi, por haber sido asistidos por la
Defensoría Penal Pública.
Respecto de las absoluciones decretadas, se exime al Ministerio Público del pago de las
costas, por haber tenido motivos plausibles para acusarlos.
XIII.- Que se decreta el comiso de los instrumentos y objetos del delito, conforme lo
señalado en el motivo décimo séptimo.
XV.- Ejecutoriada que sea la presente sentencia, se deberá dar cumplimiento a lo dispuesto
en el artículo 468 del Código Procesal Penal.
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RUC 1100342595-0
RIT 29 - 2013
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