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Innovación E Investigación en Actividad Física Y Deporte para Mayores

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Lorenzo Martinez
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INNOVACIÓN E INVESTIGACIÓN

EN ACTIVIDAD FÍSICA Y
DEPORTE PARA MAYORES
EDITA
Área de Gobiernos y Servicios a la Ciudadanía. Delegación de Educación, Juventud y Deportes. Servicio de
Deportes. Diputación de Málaga

COORDINADORES
Pedro Montiel Gámez
Antonio Merino Mandly
José Luis Chinchilla Minguet
Alfonso Castillo Rodríguez

AUTORES
Todos los que figuran en el índice de esta obra

DISEÑO PORTADA
Pepa Merino Parra

MAQUETADORES
Manuel Chinchilla Pérez. Dirección de Deporte Universitario. Universidad de Málaga
Arcadio Domínguez Segui. Dirección de Deporte Universitario. Universidad de Málaga
Pepa Merino Parra. Club Deportivo Universidad de Málaga

ISBN: 978-84-17457-28-0
D. LEGAL: MA 553-2020

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de este libro puede ser reproducida en cualquier forma o por cualquier medio,
electrónico o mecánico, incluyendo fotocopias, grabadoras sonoras, etc..., sin permiso del editor
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN [PÁG. 9]
TEMA: CONSIDERACIONES GENERALES
CAP TÍTULO PÁG
1 Animación y canciones motrices. Competencia social. Capacidad relacional y 11
coordinativas.
Juan A. Párraga Montilla.
2 Dime como andas y te diré como estás. 21
Juan A. Párraga Montilla.
3 Entrenamiento funcional en parques saludables y medio urbano para 37
mayores.
Juan Muñoz Moreno
4 Estimulación cognitiva mediante una intervención sinérgica lúdica, física y 42
cognitiva.
Ángel Ramón Romance García.
5 Hiit (high intensity interval training) aplicables en personas mayores para 60
realizar tareas en playa. Pavimento sobre arena. Capacidades físicas:
resistencia, fuerza y activación muscular.
Tamara Benítez Beuzón.
6 Importancia de la actividad física para un envejecimiento saludable. 73
Ricardo Gómez Huelgas.
7 La actividad física en la promoción del envejecimiento saludable. 83
Juan Manuel Espinosa Almendro.
8 La sarcopenia y la mejora de la capacidad funcional del adulto mayor. 101
Felipe Isidro Donate.
9 Los programas integeneracionales de actividad física con mayores: incidencia 112
en la adherencia de éstos a la práctica deportiva y en la formación del
alumnado de ciencias del deporte.
Miguel Ángel Morales Cevidanes.
10 Muestra de prácticas con mayores. Juegos y dinámicas de grupo. 131
Julio Ángel Herrador Sánchez.
11 Programa de intervención terapeútica. Estiramientos para mayores. 154
Miguel Ángel Infantes Rosales.
12 RCP reanimación cardiopulmonar. Manos salvan vidas. 167
María de la Concepción Ruiz Gómez.
13 Retos de la interacción entre actividad física y alimentación. 176
Marcela González-Gross.
14 Salud emocional y su relación con el ejercicio físico en el adulto mayor. 184
Antonio Jesús Casimiro Andújar.
15 Suspension training (trx): effects of hiit programs on fall risk, postural control 195
and sleep quality in older people.
José Daniel Jiménez García.
16 The groningen active living model (galm): results on health and fitness of 205
sedentary and underactive older adults.
Johan de Jong.

3
17 Valoración de la condición física en personas activas mayores de 80 años. 223
A. Navarro-Sanz.

TEMA: ACTIVIDAD FÍSICO DEPORTIVATIVIDAD FÍSICO DEPORTIVAALUD


Y BIENESTAR
CAP TÍTULO PÁG
18 ¿Qué hago hoy en la piscina con los mayores? 232
Francisco José Florido Esteban.
19 Características físicas y resistencia aeróbica. Una comparación según el género. 239
Wanesa Onetti-Onetti.
20 Efecto de la composición corporal de las personas mayores sobre las pruebas 247
de condición física.
Wanesa Onetti-Onetti.
21 Estudio del uso de circuitos biosaludables en diferentes municipios de Sevilla y 257
propuesta de mejora para el aumento de practica de actividad física en
personas mayores.
Villa Cristóbal, L.
22 Fuerza inspiratoria máxima y aptitud cardiorrespiratoria en función de edad y 264
sexo.
Ainoa Roldán.
23 La influencia de la jubilación en el cumplimiento de recomendaciones de 274
actividad física.
Jessica Pérez-López.
24 Lifestyles and satisfaction with life of veteran athletes: a prospective test 285
based on the theory of self-determination.
Marco Batista.
25 Los caminares de oferta cultural de universitarios mayores (OFECUM) de la 294
UGR. Una experiencia singular. Fortalezas y debilidades desde la perspectiva
del usuario.
Miguel Ángel Delgado Noguera.
26 Metodología efectiva de entrenamiento concurrente para mejorar parámetros 307
antropométricos y atención sostenida en adultos mayores.
Honorato Morente Oria.
27 Percepción de la salud en personas mayores activas y su relación con los 327
niveles de fuerza.
Marcos Muñoz Jiménez.
28 Pruebas T vs análisis categorial: evolución de la agilidad en los adultos 339
mayores tras dos años de entrenamiento.
Ana Cordellat.
29 The importance of alternative physical interventions in ageing: let´s innovate. 351
Pedro Jesús Ruiz-Montero.
30 Velocidad de la marcha en personas mayores ¿se perciben más sanos los más 359
rápidos?
Marcos Muñoz Jiménez.

4
TEMA: INNOVACIÓN, LONGEVIDAD Y CALIDAD DE VIDA

CAP TÍTULO PÁG


31 "When there is a will there is a way”: intergenerational service-learning with 372
disadvantaged older adults.
Pedro J. Ruiz-Montero.
32 ¿Un programa de 1000 pasos diarios es beneficioso para adultos mayores 381
institucionalizados?
Candice Valerie Cabib
33 Actividades lúdicas con personas mayores para la mejora de la salud y la 391
calidad de vida.
Julio Herrador Sánchez.
34 ACV-social. Propuesta metodológica aplicada a la implementación de 402
programas de actividad física en rutinas para personas mayores.
Francisco Javier Flor Montalvo.
35 Aplicación de un programa de ejercicio físico coordinativo a través del sistema 418
MOTOmed® en personas mayores diagnosticadas de Enfermedad de Parkinson
moderado-severo. Estudio de casos.
Irimia Mollinedo Cardalda.
36 Atividade Física e a Auto Perceção da Qualidade de Vida. 432
Jorge Manuel Folgado dos Santos.
37 Centro de convívio e aprendizagem: atividade física e lazer. 442
Rui Miguel Duarte Santos.
38 Cuantificación de la actividad física en programas para la prevención de 450
osteoporosis – ¿Dónde colocar el acelerómetro?
Horacio Sánchez Trigo
39 Efectos de diferentes programas de intervención con pilates, en mujeres 465
adultas mayores: una revisión sistemática.
Virginia Tejada-Medina
40 Efectos del entrenamiento de fuerza y aeróbico sobre el rendimiento 488
funcional, fuerza, masa grasa y percepción de dolor en personas mayores.
Nicolás Fernández-Martínez.
41 Incidencia del nivel de Actividad Física en la salud, la cognición y las relaciones 502
sociales de mujeres adultas mayores. Un estudio piloto.
Rafael Moreno del Castillo.
42 Influencia de la actividad física en la diabetes mellitus en personas mayores. 512
Una revisión sistemática.
Carmen Lucía Castillo-Rodríguez.
43 Juegos, dinámicas y entrenamiento en personas mayores. 520
Carmen Serrano Cañadillas.
44 Percepción social del adulto mayor en “La Vuelta” a España 2019. 529
José Miguel Vegara Ferri.
45 Realidad virtual inmersiva en personas mayores: estudio de casos. 540
Pablo Campo-Prieto.
46 Reducción del síndrome del temor a caer a través del programa JUA en 553
adultos-mayores.
María del Carmen Campos-Mesa.

5
47 Retos y análisis de un programa municipal de prescripción de ejercicio físico 563
para la salud: El programa Viu-Actiu.
Pablo Monteagudo.
48 Revisión de literatura relacionada con el ejercicio físico en mayores a niveles 575
físico, cognitivo y emocional.
Miguel Ángel Araque Martínez.
49 Valoración de la estabilidad de la marcha mediante acelerometría en mujeres 582
adultas y mayores.
Vicente Romo-Pérez.

TEMA: SALUD Y BIENESTAR

CAP TÍTULO PÁG


50 Diferentes programas de ejercicio y sus efectos en la salud y calidad de vida en 596
adultos mayores activos.
Enol Sierra Rodríguez.
51 Efecto agudo del baile como ejercicio aeróbico sobre el balance en personas 605
mayores de 50 años.
Tyrone Mauricio Loría Calderón.
52 Efecto del Entorno Socioeconómico de Residencia Durante una Intervención en 618
Actividad Física en Personas Mayores.
Antoni Colom Fernández.
53 Efectos de un programa de ejercicio físico basado en la marcha sobre la 634
Hemoglobina Glicosilada y el deterioro cognitivo en sujetos con Diabetes
Tipo2.
Edgardo Molina-Sotomayor.
54 Efeitos do aumento da demanda inspiratória na estabilidade postural de 647
idosos.
Karina Pitombeira Pereira Pedro.
55 Ejercicio físico como fuente de factores predictores de salud en adultos 655
mayores con hepatopatía alcohólica.
Jesús Aranda López.
56 El entrenamiento supervisado en personas mayores para agilizar la curación de 663
las ulceras venosas en los miembros inferiores.
Francisco Jesús Bonilla Cascado.
57 Empleo del ejercicio físico tras Accidente Cerebro Vascular en personas 670
mayores.
Jesús Aranda López.
58 Fiabilidad de las fuentes de información y registro de actividad física en las 678
personas mayores.
Virginia Castillo Antúnez.
59 Fomento del envejecimiento activo en las personas mayores mediante el 685
fortalecimiento de la capacidad funcional en un programa municipal de
promoción de la salud.
Ashley Elizondo Monge.
60 Identificación de patrones de actividad y de sueño en adultos mayores 695
mediante acelerometría: un Estudio Piloto.
Esther Cubero Córdoba.

6
61 La importancia de reeducar el movimiento en las personas mayores de forma 704
supervisada.
Virginia Castillo Antúnez.
62 La práctica de Pilates como intervención para mejorar el equilibrio en personas 711
mayores y disminuir así el riesgo de caídas.
Francisco Jesús Bonilla Cascado.
63 Lesiones más comunes en el XXIII Mundial de Atletismo Máster. 717
Mª de la Natividad Giraldo Ortega
64 Promoción de la socialización en programas de ejercicio de fuerza en personas 726
mayores: Efectos sobre la adherencia y la independencia funcional.
José María Cancela Carral.
65 Relación entre índices antropométricos y la obesidad en personas mayores de 735
60 años.
Irimia Mollinedo Cardalda.

TEMA: PSICOSOCIAL Y PROCESOS COGNITIVOS

TÍTULO PÁG
66 A importância da animação sociocultural no combate ao envelhecimento das 749
instituições.
Bruno Trindade.
67 Actividad Física (AF) y cognición en jóvenes y mayores. 757
Néstor Romero Ramos.
68 Composición corporal, edad metabólica, atención selectiva y concentración en 766
una muestra de personas mayores.
Miriam Crespillo-Jurado.
69 Experiencias prácticas (impresiones) de estudiantes universitarios en una 777
intervención aprendizaje-servicio (APS) con personas mayores dependientes.
Pedro Jesús Ruiz-Montero.
70 Mais formação nas organizações sociais, mais felicidade nos trabalhadores? 783
Ricardo Pocinho.
71 Móviles y mayores: un instrumento en pro del envejecimiento activo. 791
Juan Carlos Dobado Castañeda.
72 Teoría de la mente (ToM) y actividad física en personas mayores. 801
Ángel Ramón Romance García.
73 Trabalhadores das organizações sociais em portugal: níveis de burnout e a 810
satisfação laboral.
Pedro Carrana.

RESÚMENES

TÍTULO PÁG
R1 Beneficios del ejercicio físico en la salud cognitiva y cerebro durante el 819
envejecimiento.
Irene Esteban-Cornejo.
R2 Cronotipo y actividad física en adultos mayores. 822
Julia Wärnberg.

7
R3 Entrenamiento funcional en personas mayores: ¿es realmente un neuro- 828
motor?
Marzo Edir Da Silva-Grigoleto.
R4 La fisioterapia a través de todos los niveles de salud del mayor: Fisioterapia en 832
geriatría y gerontología del siglo XXI.
Antonio Cuesta-Vargas.

8
INTRODUCCIÓN

Las líneas de acción, investigación y estudio sobre la longevidad y el envejecimiento activo


constituyen un recurso aplicativo fundamental para el segmento de población con edad
avanzada. Los procesos propios del envejecimiento intentan paliarse con un nuevo paradigma
de la persona mayor; se trata de instalarse en un concepto de calidad, suficiencia y
autonomía mediante el ejercicio físico sistemático, como un elemento que afecta a la
salud y las capacidades domésticas, funcionales y relacionales. Se pretende que la persona
mayor encuentre un estilo de vida positiva que incluso sobrelleve la enfermedad o el deterioro
propio, con un principio de adaptación a sus competencias. Es decir, cada persona tiene
una posibilidad concreta y adecuada para realizar su actividad física.

Aunque en la gran mayoría de ancianos sanos, la realización del ejercicio moderado puede
tener una aplicación universal, encontraremos personas con una muy diferente aptitud física y
muchas de ellas con ciertas limitaciones, por lo que es necesario hacer una valoración para
orientar sensatamente qué actividad ha de realizar. De ahí que el conocimiento y la acción se
retroalimenten en las diferentes actividades físico deportivas para mayores.

En los diversos campos de aplicación, el ejercicio físico en mayores está relacionado con los
procesos de información; en especial la atención, las percepciones, la memoria, la
capacidad resolver de problemas motrices (incluso mediante el juego), la comprensión, las
emociones y el esquema corporal, lo que configura aspectos cognitivos en la actividad
física.

La intervención a través de estilos de vida saludable constituye pilares básicos en las


distintas áreas de conocimiento para una acción satisfactoria y exitosa, como son la
ACTIVIDAD FÍSICO DEPORTIVA, la INNOVACIÓN, LONGEVIDAD Y CALIDAD DE VIDA, la
SALUD Y BIENESTAR, y finalmente la PSICOSOCIAL Y PROCESOS COGNITIVOS.

Además, se integra en nutrición, ya que se ha comprobado que es la responsable en gran


medida de los cambios corporales, junto al ejercicio físico. En el binomio nutrición-actividad
física es imprescindible que se vaya de la mano para encontrar un estado óptimo de salud
y bienestar.

El presente libro trata de reflejar una visión amplia y transversal necesaria para que, en el
ámbito de la actividad física y el deporte, se evidencien las concordancias necesarias con
otras materias como son las ciencias de la salud, las psicosociales, las pedagógicas y otras
que fomenten planes de actuación para personas mayores de modo estable y sostenido.

Málaga, marzo de 2020

9
TEMA:
CONSIDERACIONES
GENERALES
Taller práctico:

ANIMACIÓN Y CANCIONES MOTRICES. Competencia Social. Capacidad


Relacional y Coordinativas

Autores:

Juan A. Párraga Montilla.

Rafael J. Moreno del Castillo.

Introducción

La importancia de la actividad física y otros buenos hábitos de salud ha sido


ampliamente estudiada desde todos los ámbitos, especialmente desde las ciencias
del deporte. La población de personas mayores es sensible a los cambios que conlleva
el proceso de envejecimiento y la adopción de hábitos y estilos de vida activos
suponen un elemento importante de protección, prevención y/o tratamiento para tener
un óptimo estado de salud. El adecuado nivel de capacidades es requisito básico para
preservar las funciones elementales desde una perspectiva integral, entendiendo que
la persona está constituida principalmente por tres grandes dimensiones: la física, la
cognitiva y la afectivo-social, por lo que, siguiendo el principio de unidad funcional,
todas ellas están conectadas entre sí y los efectos sobre una de ellas influencian y
repercuten en el resto. De ahí la importancia de promover intervenciones que estén
dirigidas al desarrollo de todas ellas.

Existen muchas posibilidades de práctica de actividad física y entre ellas se encuentra


la realizada en grupo o gran grupo, que reúne los requisitos fundamentales para
demandar todas las capacidades. Se trata de proponer un escenario en el que,
siguiendo las evidencias aportadas por la ciencia, se expongan tareas que reclamen
demandas físicas, cognitivas y/o afectivo-sociales. De manera que en algunos casos
la demanda pueda ser equilibrada en cuanto a las tres perspectivas o se pueda incidir
en alguna de ellas en mayor medida que las otras. Todo estará en función de los
objetivos planteados y de la orientación del programa o la sesión implementada. No
obstante, hay algunas características fundamentales que deben estar presentes, en
mayor o menor medida, en su implementación:

11
• Debe existir MOVIMIENTO, que tiene que ser variado en cuanto a cantidad y
calidad, adecuándose al nivel de los participantes, por lo que es necesario
cumplir el principio de individualización. Este movimiento de suponer una carga
suficiente y adecuada para el organismo, de manera que supere el umbral de
excitación y provoque una respuesta adaptativa, por esto es necesario cumplir
el principio de variedad (tanto de la carga, de las tareas, de la duración, etc).
Numerosos estudios han mostrado los efectos beneficiosos de esfuerzos
moderados y también de esfuerzos de alta intensidad, poniéndose especial
acento en que, para que haya mayor respuesta adaptativa, es necesario que
las cargas sean altas y provoque una importante respuesta adaptativa. En este
sentido, hay que entender cómo se produce la respuesta del organismo ante el
ejercicio, conocer los sistemas energéticos y la necesidad de demandarlos para
incrementar su capacidad, pero también la adecuación para que el ejercicio
estimule todos los sistemas y órganos en su justa medida. Según el objetivo,
habrá propuestas en las que debamos centrarnos en mayor medida en los
efectos individuales y, por tanto, se necesitará mayor precisión en el ajuste de
la carga física o propuestas más dirigidas a efectos colectivos, con mayor carga
afectivo-sociales o con mayor carga cognitiva. De ahí que estos programas
basan su importancia en la dirección profesional de la propuesta, ya que el
ajuste y orientación de las tareas debe ser continuo. Además, el control de
contingencias es fundamental, preservando y protegiendo en todo momento la
integridad física, cognitiva y afectivo-social de los participantes. Esto hace que
sea necesario combinar tareas en grupos (de pequeños a grandes grupos o
viceversa) y tareas individuales, donde podemos ser más precisos en la
ejecución personalizada de la misma.
• Debe existir implicación COGNITIVA. La propia acción de moverse ya conlleva
una importante implicación cognitiva, que se ve mayormente comprometida en
función del nivel de capacidades de los participantes. No obstante, es
importante que el movimiento vaya acompañado de tareas propiamente
cognitivas o se alterne con ellas, de manera que entrenemos la alta capacidad
de respuesta ante diferentes tareas presentadas de manera simultanea. Hay
evidencia de que ante tareas complejas o doble tarea se produce una
disminución del rendimiento en la capacidad de movimiento, debido a la
necesidad de atender y dar respuesta cognitiva a la/s otra/s tareas. Es algo que

12
los más jóvenes resuelven con relativa facilidad, ya que tienen un óptimo nivel
de capacidades, pero que evidencia importantes limitaciones cuando se realiza
con personas más mayores y hay una disminución significativa de las
capacidades. Un ejemplo de este tipo de propuestas podría ser: ir contando al
tiempo que nos vamos desplazando, decir el nombre de las compañeras cada
vez que nos las cruzamos, sortear obstáculos e ir identificando en voz alta
objetos, hacer operaciones matemáticas ajustadas a diferentes situaciones de
movimiento, etc. Al igual que con el aspecto físico, es importante el control de
contingencias cognitivas, de manera que ajustemos la dificultad de la tarea al
nivel físico y cognitivo que tengan los participantes mayores. En estos casos es
importante, hasta alcanzar adecuados niveles, que cuando se incrementa la
dificultad cognitiva se disminuya la física y viceversa.
• Que exista INTERACCIÓN AFECTIVA-SOCIAL. La importancia de hacer
propuestas en grupo radica en la posibilidad de interaccionar con otros
participantes, del mismo o diferente sexo, de la misma o diferente edad,
conocidos o desconocidos, etc. Ello implica que las condiciones de respuesta
sean diferentes a cuando la tarea se hace de manera individual. Las evidencias
científicas respaldan la importancia de las relaciones sociales y afectivas, ya
que tienen gran trascendencia en el desarrollo de las capacidades integrales
de las personas y en el desarrollo de la salud y la calidad de vida. En esta línea,
la dinamización de las actividades es clave, de manera que la gestión de la
sesión debe procurar que se de cumplimiento a los aspectos mencionados
anteriores. Al igual que en los anteriores apartados, el control de contingencias
es importante y más si cabe ante posibles situaciones de euforia o descontrol
que se pueden favorecer al implicar a grupos de diferentes niveles y
características. De hecho, cuando se busca una gran implicación social o
afectiva es recomendable que el nivel de complejidad del movimiento sea bajo,
así como el nivel de exigencia cognitivo, teniendo en cuenta que la interacción
con otros participantes requiere de un alto grado de atención. Hay que tener
presente que no todos los participantes tendrán las mismas sensibilidades ante
propuestas afectivas y de manera más específica en la población de mayores
se es especialmente sensible a ello. Por tanto, es necesario un período de
adaptación a este escenario, que garantice que hay un adecuado control de
contingencias afectivo-social.

13
• Que exista un importante clima EMOCIONAL. La participación en actividades
físicas organizadas de carácter recreativo debe estar arropada por un
importante clima emocional positivo. La diversión, participación,
espontaneidad, risa, empatía, comunicación, generación de propuestas de los
participantes, etc. deben ser nuestros referentes para conocer si se está dando
esta condición. Los participantes deben hacer suya la sesión, de manera que
se sientan participes de su creación y de su desarrollo. Podríamos decir que
debe existir una autogestión de las sesiones por parte de los participantes, de
manera que haya una alta implicación emocional. Deben ser promotores de la
gestión y disfrutar con lo que hacen. Este tipo de sesiones tienen una estructura
abierta y permiten ir cambiando en función de las necesidades que se vayan
sucediendo, teniendo en cuenta que debe preservarse el mantenimiento de un
adecuado estado y clima emocional. En este sentido, si la persona que gestiona
la sesión no es capaz de contagiar felicidad, sonrisa, afectividad, etc, será difícil
conseguir trasferir un adecuado clima emocional a la sesión.

Por todo lo anterior, las canciones motrices son una importante herramienta
metodológica que, adecuadamente empleadas, permiten dar respuesta a las
características de la sesión descrita anteriormente. El hecho de cantar permite
proyectar sentimientos, desinhibición, comunicación, afectividad y este es un valor que
hay que aprovechar. Es importante que los participantes proyecten sus sentimientos
al exterior, interaccionen con los demás a la vez que se mueven y toman decisiones,
además el hecho de recordar la letra de la canción, entonarla a un ritmo determinado
y asociar los acordes a un movimiento concreto, favorece la implicación integral de las
diferentes capacidades a entrenar. Para ello, se recomienda en empleo de canciones
motrices que tengan una letra fácil, que se puedan aprender sobre la marcha y que
sean cortas (fáciles de recordar), que sea pegadiza y que, si es posible; se conozcan
de antemano. Las canciones populares, canciones infantiles, etc, reúnen a la
perfección estas características y pueden ser fácilmente adaptadas en función de
nuestros intereses. Además, estas canciones motrices, deben posibilitar la realización
de movimientos mientras se cantan (prácticamente todas las canciones) y que se
puedan realizar variantes sobre la organización, el tipo de movimiento, el ritmo, etc.
Por último, es importante que los participantes participen en la organización de la

14
sesión y se les invite a proponer nuevas canciones, para adaptarlas con movimiento
y desarrollarlas en la sesión.

En conclusión, para saber si el modelo de sesión que estamos proponiendo se está


desarrollando de manera adecuada hay que observar y comprobar que:

Hay movimiento la mayor parte del tiempo, hay implicación cognitiva, existe
interacción afectivo-social y hay un adecuado clima emocional, donde los
participantes durante gran parte del tiempo tienen una sonrisa en la boca. Además
de participar activamente en la sesión y en la organización de la misma.

PROPUESTA PRÁCTICA:

ANIMACIÓN Y CANCIONES MOTRICES CON PERSONAS MAYORES.

UNA EXPERIENCIA DIVERTIDA

Propuesta de organización: gran grupo. No hay limitación de participación.

Control de contingencias: Al desconocer las características específicas del grupo,


se limitará el movimiento. No se permitirá correr ni hacer movimiento que pueda
suponer un riesgo para la integridad. Se ajustará el movimiento a aquellos que no
supongan un peligro para la integridad física, cognitiva y/o afectivo social de los
participantes. Al igual que a nivel físico, a nivel cognitivo se ajustarán las tareas a las
características del grupo.

Espacio: Se puede realizar en cualquier espacio libre de obstáculos, mayor cuanto


mayor sea el número de participantes.

Material: No es necesario ningún material, no obstante se podría incorporar cualquier


tipo de material que nos pudiera interesar.

Disposición: De partida se empleará un gran círculo como base de la organización


de la sesión y a partir de ahí se irá variando en función de la dinámica de cada tarea.
El inicio de cada tarea se hará desde una disposición en círculo, por tanto, al terminar
la tarea se levantará la mano o se hará una señal establecida para volver a la
disposición de base. En caso de que haya un número elevado de participantes y el
espacio sea reducido podremos hacer tantos círculos (uno dentro de otro) como sea
necesario.

15
Duración de la sesión: 50 min., no obstante, el tiempo se puede ajustar en función
de las necesidades. En este caso, l tratarse de muestra de un modelo de sesión se
acortarán los tiempos para intentar desarrollar un mayor número de tareas.

Fase de sensibilización -calentamiento- (15 minutos)

Tarea 1.- NUESTRO NOMBRE.

Todos los participantes andando por el espacio, sin chocar con otros y a diferentes
velocidades, evitando dar vueltas en círculo, de manera que se vaya andando con
diferentes ritmos, trayectorias, cambios de dirección, etc. Al encontrarse a otro
participante se saludan y se dicen el nombre. Hay que hacerlo lo más rápido posible.
Así sucesivamente. Cuando se encuentre con alguien que ya sepa el nombre se
saludan más amistosamente y cada vez que se encuentren se llaman por su nombre
e incrementa la expresividad en el saludo. Al final hay que intentar recordar el mayor
número de nombres posible.

Tarea 2.- SABEMOS CONTAR.

Contamos del 1 al 20 en voz alta y fuerte y vamos dando zancadas largas que
coincidan con cada número. Después, además de contar hacia adelante hay que
contar hacia atrás (20,19,18 ...). Cada 5 pasos (se puede variar), se cambia de
dirección. Cada 5 pasos, se cambia el tipo de desplazamiento. Cuando haya que
nombrar los números 5, 10, 15 y 20 no se nombran y en su lugar se hace un
movimiento propuesto por el profesor (ejemplo, una sentadilla). Idem anterior pero
cuando corresponda el 5, 10, 15 o 20 deben ir a saludar a un compañero por su
nombre (si no lo recuerdan debe volver a presentarse, esto hay que hacerlo muy
rápido).

Tareas 3.- NOS LEVANTAMOS Y ASEAMOS.

Con música de Benny Hill, nos desplazamos por el espacio andando rápido sin correr,
haciendo el gesto de asearnos, ducharnos y frotarnos el cuerpo. Es importante hacer
gestos al tiempo que nos frotamos el cuerpo de manera rápida y con movimientos
cortos. Podemos hacerlo con el compañero, pero diciendo partes del cuerpo (ejemplo:
manos, espalda, rodillas, hombros …)

16
Tarea 4.- ESTOY MARCHOSO

Ponemos distintas canciones muy conocidas y hacemos diferentes tipos de


movimiento en función del tipo de música.

Parte principal de la sesión (40 minutos)

Tarea 5.- canción: NO PUEDO PARAR

Todos en círculo, cantamos la canción NO PUEDO PARAR. Nos movemos en el sitio


o nos desplazamos por el espacio (planteamos diferentes tipos de variantes), se va
cantando la canción y haciendo el movimiento que se va indicando. A medida que va
pasando más tiempo vamos incorporando más movimiento e interaccionado con otros
participantes.

No puedo parar de mover un dedo dudua, dudua.

No puedo parar de mover un dedo dudua, dudua.

No puedo parar de mover un dedoooo oo .

No puedo parar de mover la mano

Tarea 6.- canción: HEY BUGY BUGY.

Todos en círculo, cantamos la canción HEY BUGY BUGY. Nos movemos en el sitio o
nos desplazamos por el espacio dando vueltas (planteamos diferentes tipos de
variantes), se va cantando la canción y hay dos partes básicas. Cuando se dice dentro,
se da una vuelta a la parte del cuerpo que se nombra hacia el interior del círculo
formado por el grupo, cuando se dice fuera se hace hacia el exterior. Se van
nombrando todas las partes del cuerpo, se puede variar el tipo de movimiento base,
se puede hacer por parejas, romper la estructura del círculo, etc.

Heeeey Bugy Bugy Hey (se levantan los brazos al final)

Heeeey Bugy Bugy Hey (se levantan los brazos al final)

Heeeey Bugy Bugy Hey (se levantan los brazos al final)

Con la mano dentro (se mete la mano dentro del círculo y le da vueltas) con
la mano fuera, le doy una vuelta y vuelvo a empezar.

Se repite variando la parte del cuerpo …

17
Tarea 7.- canción: SON DE CABALLÉ

Simulamos que somos caballeros medievales con armadura y si no nos movemos se


nos oxidará. Partimos en círculo y vamos haciendo un movimiento base (dando
vueltas, en el sitio o como mejor convenga). Se puede ampliar la letra de la canción,
pero cuanto más simple más fácil de reproducir.

Son son son de Caballé llé llé

Y si no y si no se le seca la armadura

Atención atención una mano en acción (todos mueven la mano como el profesor)

Son son son de Caballé llé llé

Y si no y si no se le seca la armadura

Atención atención una pierna en acción

Etc.

Tarea 8.- canción: MUÉVETE

Vamos moviendo la parte del cuerpo que vamos diciendo. La dinámica es similar al
resto de canciones.

Esa mano que tu tienes, paraba paraba paraba

Me la tienes que enseñar, paraba paraba paraba

Porque si no me la enseñas, paraba paraba paraba

Yo te la voy a quitar, paraba paraba paraba

Esa cadera que tu tienes, paraba paraba paraba

Tarea 9.- canción: MI CUERPO ES UNA ORQUESTA

El movimiento hace sonar a mi cuerpo que representa ser una orquesta musical, por
tanto hay que ir moviendo la parte del que se va indicando para que vaya funcionando
la orgesta y suene bien.

Mi cuerpo es una orquesta que no para de sonar

Moviendo la cabeza te lo voy a demostrar

Tralará tralará tralará lará lará

Tralará tralará tralará lará lará

18
Mi cuerpo es una orquesta que no para de sonar

Moviendo las caderas te lo voy a demostrar

Tralará tralará tralará lará lará

Tralará tralará tralará lará lará

Mi cuerpo es una orquesta que no para de sonar

Moviendo al compañero te lo voy a demostrar

Tralará tralará tralará lará lará

Tralará tralará tralará lará lará

Tarea 10.- canción: Dirijo mi orquesta

Somos directores de orquesta y tengo que hacerla sonar con precisión, pero la
característica de la orquesta es que suena con el movimiento y con el tarareo de la
canción. Debemos saber las vocales: a, e, i, o, u. Cada vocal suena con un
movimiento.

A: coincide con una pisada en el suelo

E: coincide con una palmada

I: coincide con poner el dedo pulgar en la nariz y la mano extendida

O: coincide con poner un puño sobre el otro

U: coincide con mover las caderas.

Parapara pa pa parapa (cada sílaba coincide con un sonido)

Parapara pa pa parapa

Parapara pa pa parapa

Parapara pa pa parapa parapa paraparaparapapapapa

Perepere pe pe perepe

Perepere pe pe perepe

Perepere pe pe perepe

Perepere pe pe perepe perepe perepereperepepepepe

Etc

19
Tarea 11.- canción: AYER FUI A MI PUEBLO

Misma disposición canciones anteriores. El movimiento base es moverse hacía la


derecha del círculo al ritmo de la canción

Ayer fui a mi pueblo a ver a JUAN (se puede sustituir por el nombre que queramos
incluso si invitamos a los participantes a dirigir la canción se haría con su nombre),
JUAN me enseño a bailar el CHIPI-CHIPI (se paran se orientan hacia dentro del círculo
y bailan el chipi-chipi moviendo las rodillas hacia adentro y afuera, sin mover la planta
del pie y con una mano delante de las piernas y la otra detrás en movimiento), baila el
CHIPI-CHIPI pero báilalo bien y se va repitiendo. Todo el mundo canta la canción,
pero el que dirige la canción se sitúa dentro del círculo y cuando toco bailar el CHIPI-
CHIPI se pone frente a un participante, que después se incorpora al centro y van
sacando a todos a bailar hasta que estén todos dentro. Se pueden introducir cuantas
variantes se quiera. Ejemplo, después de cada fase completa se cambia de sentido y
se desplazan hacía la izquierda. Después de nombrar la palabra chipi-chipi se dice
hey y se levanta los brazos muy enérgicamente. Etc.

20
DIME COMO ANDAS Y TE DIRÉ COMO ESTÁS

Autores:

Juan A. Párraga Montilla. Universidad de Jaén.

Pedro A. Latorre Román. Universidad de Jaén.

Se ha acreditado que Europa occidental tiene una de las poblaciones más antiguas
del mundo (Walker et al., 2012). En España, la esperanza de vida en el año 2018 era
de 83,5 años, 86,3 años para las mujeres y 80,7 años para los hombres, ocupando el
6º puesto mundial, estimándose una esperanza de vida en buena salud a partir de los
65 años de 12,3 años en hombres y de 12,4 años en mujeres (INE, 2018). Debe ser,
por tanto, un objetivo de intervención en la población española de personas mayores,
además del incremento de la longevidad, la mejora de la calidad de vida en estas
edades tan sensibles y que se retrase, en la medida de lo posible, la edad de aparición
de discapacidad y de dependencia. Para ello, es necesario conocer cómo identificar
el estado de salud en función del nivel de las capacidades físicas, con pruebas
sencillas que permitan hacer un diagnóstico precoz de determinados episodios
adversos.

Es conocido que el envejecimiento se asocia a un proceso caracterizado por la pérdida


de capacidades, que no se produce de manera gradual, sino que depende en gran
medida de cómo se ha vivido y de cómo se vive, viéndose afectadas las funciones
físicas y cognitivas (Clouston et al., 2013; Sofi et al., 2011). Hay que proteger al
organismo de sus efectos nocivos y de sus consecuencias, entre las que se encuentra
una mayor predisposición a la fragilidad general y a la limitación funcional, donde se
da una acusada pérdida de competencias motrices debido a tres factores: un proceso
biológico irreversible, descondicionamiento debido a un estilo de vida sedentario y
efectos de comorbilidad (Rittweger et al., 2004). Junto con el envejecimiento, hay un
deterioro en la reserva funcional, lo que aumenta la sensibilidad a las agresiones
externas que causan fragilidad, sarcopenia, caídas, discapacidad y hospitalización,
con un deterioro en la calidad de vida (Jernigan et al., 2001) y en el estado físico
(Wise, 2004). Estos efectos negativos, que conlleva el proceso de envejecimiento

21
sobre las capacidades de las personas mayores, se han asociado con una mayor
incidencia de diabetes tipo 2 (Rittweger et al., 2004), enfermedad cardiovascular
(Latorre-Román et al., 2018) y riesgo de caídas (Klotzbier et al., 2017), entre otras
muchas patologías.

La obesidad y la inactividad física son las principales preocupaciones universales de


salud pública en las personas mayores y la actividad física (AF) ha mostrado el mayor
impacto en la supervivencia (Who, 2017). La promoción de la AF realizada con
regularidad es una de las principales medidas no farmacológicas para mejorar la salud
de las personas mayores, que a menudo muestran una baja tasa de AF (Intlekofer y
Cotman, 2014; Young et al., 2015). Diferentes estudios han demostrado que, en este
sector de población, la AF moderada reduce la mortalidad, tiene un efecto positivo en
la prevención de la enfermedad coronaria, la reducción de la presión arterial y la
prevención del accidente cerebrovascular, así como la diabetes tipo 2, un riesgo
reducido de desarrollar demencia, podría prevenir caídas y mejorar la calidad de vida
(Barnes, 2015, Nascimbeni et al., 2015, Young et al., 2015). La AF disminuye con la
edad (Enright et al., 2003), por lo que los grupos de edad avanzada son menos
propensos a ser regularmente activos (Enright et al., 2003). En este sentido, Gómez-
Cabello et al. (2012) en un estudio de personas no institucionalizadas de 65 años o
más de España, mostraron que el 84% de la población puede clasificarse como con
sobrepeso y/u obesidad. Además, se encontró una fuerte relación entre los estilos de
vida físicamente activos y sedentarios y el nivel de adiposidad. La obesidad y el
sobrepeso se asocian con niveles más altos de limitación funcional en las personas
mayores en comparación con las personas de peso normal, independientemente del
estado de AF (Mirelman et al., 2017).

A todo ello se suman los bajos hábitos de actividad en la población española, donde
se evidencia que las personas mayores de 70 años mantienen porcentajes de baja
AF, como se confirma el Anuario de Estadísticas Deportivas de 2019 en España
(MCUD, 2019), que indica para la población de entre 55 y 64 años que, aunque las
cifras se han incrementado respecto al año 2010 casi un 4%, en 2015 alcanzaron un
preocupante 26% de población que practicaba una vez por semana. Resultando de
especial interés los datos que confirman que andar o pasear es la actividad preferida
por los mayores, situándose las cifras de los que andan todos los días entre el 43,5%

22
de los mayores de 70 años, el 60,3% de 65 a 74 años y el 55,3% de los de 55 a 64
años.

Una de las principales características de la población de personas mayores es su


heterogeneidad, que se extiende más allá de las diferencias en condiciones
comórbidas a deficiencias subclínicas que se generan en múltiples sistemas
interrelacionados. Esta acumulación de deficiencias provoca una reducida reserva
homeostática y una menor capacidad de resistencia frente a agentes estresores,
dando lugar al síndrome conocido como fragilidad (Bergman et al., 2007). Fried et al.
(2001) identificaron cinco criterios para diagnosticar el síndrome clínico de fragilidad,
aunque en su aplicación práctica resulta un proceso complejo y largo, lo que ha
provocado que se profundice en el estudio de métodos de evaluación sencillos, entre
los que destaca la evaluación de la marcha, por ser fácilmente aplicable y
reproductible (Montero-Odasso et al.; 2005; Pinedo et al., 2010).

¿Caminar un buen hábito de salud?

El rendimiento al caminar es un importante biomarcador de salud (Enright et al., 2003).


Las personas mayores que reportan niveles más altos de enfermedad o problemas de
salud crónicos muestran dificultad severa para caminar 500 m sin ayuda y subir y bajar
12 escaleras (Latorre Román et al., 2018). La velocidad de la marcha está asociada
con la supervivencia (Pirker y Katzenschlager 2017). En este sentido, la velocidad de
caminata preferida en las personas mayores es un indicador de salud general y
supervivencia y la caminata segura requiere cognición intacta y control ejecutivo
(Studenski et al., 2011). Además, la incapacidad para completar o el tiempo necesario
para hacer una caminata de 400 m es otro predictor de mortalidad en las personas
mayores (Vestergaard et al., 2009). A su vez, los déficits en los dominios cognitivos,
particularmente los relacionados con la corteza prefrontal, contribuyen a disminuir el
rendimiento de la marcha en condiciones complejas durante las edades más
avanzadas (Mirelman et al., 2017). En particular, la velocidad de la marcha, la
variabilidad de la marcha y la longitud del paso son las medidas más utilizadas para
predecir el deterioro cognitivo y el estado de salud en personas mayores (De Cock et
al., 2017; García Pinillos et al., 2016; Kikkert et al., 2016; Tian et al., 2017).

23
La capacidad de la marcha evoluciona a lo largo de los años, siendo modificados con
el proceso de envejecimiento, con especial incidencia entre los 60 y 70 años, donde
se produce una disminución en los componentes horizontal y vertical, disminución del
balanceo, alteraciones en la postura, aumento del tono muscular, sobre todo en la
cintura escapular pélvica, disminución de la velocidad, la cadencia, la longitud de
paso, el ángulo de progresión del pie, aumento de la anchura del paso, dilatación de
la fase bipodal, pérdida del balanceo en los brazos y descenso de las rotaciones en
las articulaciones de cadera y rodilla, entre otras (Agudelo et al., 2013). Existe una
asociación entre la capacidad de andar y la capacidad de fuerza, tanto en regulación
de la tensión como la regulación de la velocidad, incidiendo en variables relacionadas
con la cantidad de desplazamiento y la calidad del mismo.

Andar es el recurso más simple, económico, sencillo, universal y que desde una
perspectiva de salud pública se recomienda a las personas mayores para promocionar
su salud. Estudios previos (Montero-Odasso et al, 2014, Forte et al., 2019, Tudor-
Locke et al., 2011), destacan que se recomienda incrementar 2.500 pasos sobre el
número que habitualmente realiza una persona al día para obtener repercusiones
positivas sobre la salud y que las personas adultas que caminan al día entre 10.000 y
12.500 pasos/día se clasificarían como “activos” y por encima de los 12.500 pasos
como “altamente activos”. A su vez, por encima de los 100 pasos/min se considera un
valor umbral de actividad ambulatoria de intensidad moderada y este indicador de
cadencia máxima está negativamente asociado con el aumento de la edad y índice de
masa corporal. Sin embargo, a nuestro conocimiento, no existen estudios previos que
hayan precisado los efectos concretos de la marcha en el estado ponderal, la
capacidad funcional u otros efectos en el estado de salud en personas mayores. En
este sentido, existe escasa información en la literatura sobre los criterios específicos
de prescripción de los componentes de la carga asociados a la marcha como: número
de pasos al día, frecuencia de paso, velocidad de la marcha, desnivel recorrido,
marcha con sobrecarga o tareas duales durante la marcha en personas mayores.

Se ha comprobado que caminar es una actividad ligera, simple y segura de hacer


ejercicio físico, además de una medida eficaz para contrarrestar los riesgos del estilo
de vida sedentario e incorporarse a hábitos de vida activos. Pero, por otra parte, se
ha mostrado como una medida confiable, válida y sensible de la tolerancia al ejercicio
físico en la población de personas mayores (Morat et al., 2017). La capacidad

24
locomotora es especialmente sensible a los efectos del envejecimiento, siendo
progresivo el deterioro del estado de funcionalidad física, psíquica y social a mayor
edad (Cerda, 2014). En la capacidad de la marcha son determinantes el equilibrio y la
locomoción, que requieren de un correcto funcionamiento de los sistemas aferentes,
los centros de procesamiento de información, sistemas eferentes y del sistema
músculo-esquelético. Así, con la edad se favorece la reducción de la fase de distancia
de paso y se incrementa la fase del doble apoyo, al objeto de generar una mayor
estabilidad. Se suele aumentar el ancho de paso en torno a un 40%, respecto a los
más jóvenes, siendo de aproximadamente 8 cm en mujeres y de 10 cm en hombres
adultos mayores (Katzenschlager, 2016).

¿Por qué andar rápido?

La disminución de la velocidad al caminar es uno de los cambios relacionados con la


edad más consistentes asociados a la marcha (Winter et al., 1990). De ahí que la
velocidad de la marcha se haya mostrado con un importante indicador de salud en
personas mayores. La evidencia avala que la velocidad de la marcha es un predictor
de la capacidad funcional, tanto física como cognitiva, independiente de situaciones
negativas (García Pinillos et al., 2016, Studenski et al., 2015; Vestergaard et al., 2009).
Caminar rápido y variables relacionadas con la longitud y estabilidad del paso
permiten predecir el mayor riesgo de caída, fracturas, institucionalización y muerte
(Varela et al., 2010).

Se trata de una prueba práctica y simple de hacer, con un alto valor predictivo. Algunos
estudios estiman que una velocidad de la marcha por debajo de 1ms-1 es un indicador
de efectos adversos en las personas mayores (Montero-Odsasso et al., 2005), que
como consecuencia del envejecimiento disminuye por cada década, donde se
produce una tendencia a dar pasos más cortos (Enríquez-Reyna et al., 2013). Otros
autores, Studenski et al., (2011), indican que la velocidad de la marcha es una
importante herramienta para evaluar la supervivencia en las personas mayores, de tal
forma que la esperanza de vida prevista en la mediana de edad y sexo se produce a
0,8 ms-1. La disminución de velocidad está asociada con discapacidad, fragilidad,
sedentarismo, caídas, debilidad muscular, enfermedades, grasa corporal, déficit
cognitivo, mortalidad, estrés, menor satisfacción con la vida y menor calidad de vida,
observándose que en el seguimiento de las caídas se encontró asociación significativa

25
respecto a la disminución de la velocidad de la marcha (Binotto et al., 2018). El perfil
del adulto mayor con velocidad de la marcha disminuida se correspondería con una
persona de 75 años o más, con bajo nivel de actividad física, con accidente vascular
cerebral, con diabetes, con incontinencia urinaria y con una alta preocupación de
caerse.

García-Pinillos et al., (2016) analizaron la velocidad de la marcha en personas


mayores, explorando aspectos representativos de su salud como la funcionalidad, la
movilidad, la independencia, la autonomía y la comorbilidad, concluyendo que se trata
de un factor predictor de la capacidad funcional, es decir, la función física y cognitiva.
De ahí que podamos entender una relación entre la velocidad de la marcha y las
funciones cognitivas y viceversa. En esta línea se pronuncian Holtzer et al. (2006),
que afirman que los factores cognitivos eran predictores de la variación en la velocidad
de la marcha, aunque la relación variaba en función de la tarea a realizar. Estos
hallazgos han llevado a emplear esta variable con poblaciones que padecen deterioro
cognitivo o demencia (Inzitari et al., 2016), lo que supone un interesante avance en la
valoración de la fragilidad en poblaciones con problemas de salud. Incluso se ha
significado su utilidad como indicador de la duración de la estancia hospitalaria y la
disposición al alta en pacientes ingresados para rehabilitación aguda después de un
accidente cerebrovascular, para la mortalidad general de adultos mayores, en
accidente cerebrovascular isquémico incidental en mujeres posmenopáusicas y en la
demencia incidente entre los adultos mayores (Bohannon y Williams, 2011). También
se ha observado disminución de la velocidad de la marcha en grupos de personas con
deterioro cognitivo, tanto leve como moderado, respecto a los que no lo padecen
(Theill et al., 2011).

¿Estabilidad o variabilidad de la marcha?

La capacidad de una persona para mantener estabilidad y repetición en las mismas


condiciones durante la marcha, se ha considerado como elemento identificador de su
estado de salud. Así, la mayor variabilidad de la marcha, o el incremento de las
fluctuaciones espacio temporales en los diferentes eventos que se producen en la
marcha, permiten identificar el estado de los patrones de movimiento, donde es
importante la conexión entre las funciones cognitivas y las funciones físicas. Permite
conocer el nivel de control motor de la persona analizada (Gabell y Nayak, 1984), ya

26
que en caso de incrementarse la variabilidad de la marcha se produce un efecto
predictor de un mayor número de caídas y un menor estado funcional de la persona
(Almarwani et al., 2016). Se disminuye la velocidad en el paso, el tiempo de paso, el
tiempo de giro, el tiempo de postura y el doble tiempo de soporte. Algo que parece
estar asociado al nivel de AF realizado habitualmente por el adulto mayor, ya que los
más activos mejoraban significativamente en las diferentes variables de la marcha
(Egerton et al., 2017). Un ejemplo lo encontramos en el estudio de Agudelo et al.
(2013), donde se evidencia que el doble apoyo en una persona joven suele abarcar el
15-20% del patrón de marcha, mientras que en un adulto mayor se incrementa hasta
un 25-30%. En esta fase de la marcha, el centro de gravedad se sitúa entre los dos
pies, favoreciendo una mayor estabilidad. Así, el tiempo que dura, contribuye a prever
la velocidad de la marcha y la longitud de los pasos. Pasados los 65 años la velocidad
de la marcha baja en torno a 15 a 20% por década, debido entre otras cosas a que
los adultos mayores tienen menor fuerza de propulsión, esto se debe a que se gana
estabilidad sacrificando el largo de los pasos. El ritmo de la marcha es relacionado
con la longitud de los miembros inferiores y no cambia con el envejecimiento, a no ser
que exista debilidad muscular o patología articular.

Algunos estudios, Hausdorff et al. (2001), encontraron una mayor prevalencia de


caídas en adultos mayores con unos mayores niveles de variabilidad de la marcha,
observando asociaciones entre el tiempo de zancada y el nivel de fuerza, equilibrio,
velocidad de la marcha, estado funcional y salud mental. Lo que viene a reforzar la
idea de la importante asociación de factores y la importante conexión de dependencia
entre los diferentes órganos y sistemas. Variables como la velocidad de la marcha, la
longitud y la frecuencia de zancada, la intensidad, la variabilidad, la suavidad, la
simetría y la complejidad de la marcha se muestran como importantes predictores de
deterioro y, por tanto, de evaluación del estado de salud en personas mayores (Brodie
et al., 2017; Van Schooten et al., 2016). Incluso el miedo a caer se asoció a una mayor
variabilidad en la marcha (Ayoubi et al., 2015).

Estudios previos sugieren que el deterioro de la marcha puede ser un indicador de


niveles de actividad más bajos en adultos mayores con enfermedad crónica. Por
ejemplo, los estudios transversales han demostrado que la velocidad de la marcha
está moderadamente asociada con el recuento de pasos diarios en personas con
accidente cerebrovascular (Michael et al., 2005) y Mudge y Stott (2009), otras

27
enfermedades neurológicas (Busse et al., 2006) y amputación de miembros inferiores
(Lin et al., 2014).

¿Hay relación entre la marcha compleja y el deterioro cognitivo?

Diferentes estudios evidencian que las personas mayores caminan más lentamente,
tienen menos fuerza muscular, tienen menos memoria y habilidades de razonamiento
y son más lentos para responder a las tareas cognitivas aceleradas en relación con
los adultos más jóvenes y con ellos mismos cuando eran más jóvenes. Estas
manifestaciones son el resultado de la pérdida de células neurales en los lóbulos
frontales, parietales y temporales y dependen en gran medida de una hipofunción de
las vías monoaminérgicas y colinérgicas (Jernigan et al, 2001; Wise, 2004).

El análisis de la marcha compleja permite detectar estados cognitivos patológicos. En


esta línea, Giladi (2007) afirma que las acciones paralelas a la marcha suponen que
la persona necesite tener la suficiente flexibilidad cognitiva para gestionar las
capacidades motoras, a la vez que se es capaz de atender a los diversos estímulos
ambientales. Nos referimos a tareas complejas donde, además de atender a la acción
de caminar exclusivamente, se necesita atender a otras acciones secundarias (Lord y
Rochester, 2007). Ante la ejecución de una marcha simple, las variables como la
velocidad se ven afectadas y disminuidas cuando se le asignan a su vez tareas o
funciones ejecutivas complejas. Se produce una relación entre el estado cognitivo y la
ejecución de la marcha (Enríquez-Reyna et al., 2013). En general, la asociación entre
cognición y marcha ha sido analizada a través de los estudios de doble tarea (Klotzbier
et al., 2017; Montero-Odasso et al., 2017; Theill et al., 2011). En esta línea, Hollman
et al. (2007) analizaron la estabilidad de la marcha en condiciones de doble tarea,
donde hay una importante implicación cognitiva, confirmándose que, tareas
cognitivamente exigentes, tienen un efecto desestabilizador en la marcha,
incrementándose el riesgo de caída. Además, disminuyó la velocidad y aumentó la
variabilidad. Se asoció un menor rendimiento en la capacidad de la marcha a un menor
rendimiento cognitivo al caminar en situaciones con doble tarea.

Gillain et al. (2016) estudiaron que la velocidad y la variabilidad de la marcha son


marcadores capaces de identificar tempranamente casos de deterioro cognitivo leve
y a aquellos en riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer en un futuro. El

28
rendimiento de la marcha en personas mayores parece estar vinculado a cambios
cognitivos específicos, en particular en la función ejecutiva, observando que la
cognición y la marcha disminuyen con el envejecimiento normal y patológico y que los
cambios en la marcha pueden predecir el deterioro cognitivo incidente (Cohen et al.,
2016). De hecho, la combinación de una marcha lenta y el deterioro cognitivo es una
nueva herramienta para identificar a las personas con alto riesgo de desarrollar
demencia, por lo que podría emplearse para diseñar estrategias de intervención de
protección y prevención de diferentes episodios adversos.

Se ha observado que la velocidad de la marcha disminuye y la variabilidad aumenta


al realizar acciones de doble tarea o marcha compleja. El aumento relacionado con la
doble tarea en la variabilidad del tiempo de zancada parece estar en dependencia de
la tarea que requiere atención en lugar de la velocidad (Dubost et al., 2008). El coste
cognitivo y motor de caminar con dos tareas depende del tipo y de la complejidad
percibida de la tarea cognitiva que se realice. Una velocidad más lenta puede ayudar
a desviar una mayor atención hacia tareas cognitivas complejas, de esta manera se
aumenta el rendimiento mientras se camina (Patel et al., 2014). Ko et al. (2018)
indicaron que la asociación entre patrones de marcha habituales y el desempeño de
la doble tarea al caminar puede proporcionar información sobre los mecanismos que
conducen al deterioro de la marcha en el envejecimiento normal y su relación con la
función motora y cognitiva. Los efectos se traducen en una disminución en velocidad,
una longitud de zancada más corta, una cadencia más alta y un rango de movimiento
más bajo en las articulaciones de tobillo y rodilla en los sujetos que fallaron en la tarea
motora simple, mientras que los que fallaron en la tarea cognitiva mientras caminaban
tenían un tiempo de doble apoyo más prolongado.

Hausdorff et al. (2008) indican que las habilidades de marcha habitual y la función
cognitiva contribuyen a los efectos de la doble tarea en la marcha, pero estas
relaciones dependen de las características de la doble tarea, la función de la marcha
estudiada y las características del dominio cognitivo. La velocidad de la marcha y el
tiempo de giro disminuyeron mientras que la variabilidad del tiempo de giro aumentó
durante la doble tarea. Beauchet et al. (2005) analizaron la variabilidad de la marcha
mientras se realizaba una tarea cognitiva, observándose una disminución en la
velocidad y un aumento en los coeficientes de variación del paso, mientras que en la
longitud de zancada no se encontraron cambios significativos. El aumento en la

29
variabilidad del tiempo de paso era aparentemente el resultado de un cambio en la
velocidad de la marcha, pero no a consecuencia de la doble tarea.

Algunos estudios (Klotzbier y Schott, 2017) han mostrado que la marcha compleja se
encuentra alterada en la enfermedad de Alzheimer y se comprobó el efecto de la
marcha compleja en sujetos con deterioro cognitivo leve y la variación que se produjo
según los niveles de dificultad de la tarea concurrente. Los resultados evidenciaron
tiempos más largos para todas las pruebas por parte de las personas mayores y a su
vez con las tareas cognitivas complejas se diferenciaron a los sujetos con deterioro
cognitivo.

La ejecución de la marcha, además de un adecuado nivel de capacidades físicas,


requiere de un óptimo sistema de integración central, en el que se involucren los
procesos que posibilitan automatizar las acciones con aquellos que permiten
adecuarlas a cada momento y necesidad. Hablamos de la interacción entre áreas del
cuerpo frontal, ganglios basales, tronco cerebral y el cerebelo, a la vez que debe
interpretarse la información recibida y seleccionarse para una correcta ejecución
(Pirker y Katzenschlager, 2017). En este sentido la función ejecutiva es el dominio
más comúnmente asociado con la disfunción de la marcha, ya que en muchas
situaciones el caminar deja de ser un proceso automatizado en el que hay que realizar
continuos ajustes y adaptaciones a situaciones contextuales. Lo que supone que el
deterioro de las funciones ejecutivas se vea reflejado en la reducción de la capacidad
para resolver tareas motrices con mayor implicación cognitiva (Maidan et al., 2016).
Un ejemplo lo tenemos ante terrenos inestables o irregulares, cuando se camina a la
vez que se realiza una tarea recurrente, o cuando se camina teniendo ciertas
patologías. En estos casos, el uso de los recursos cognitivos adicionales se convierte
en algo totalmente necesario. De ahí que, la denominada marcha de doble tarea,
requiera de unas competencias diferentes a la tarea simple, ya que se produce una
disminución relativa del rendimiento motor y cognitivo, al tener que realizar una
segunda ocupación mientras se camina y se necesita de mayores recursos cognitivos.
Por ello, su empleo como evaluación de las capacidades cognitivas de la persona
resulta de utilidad, analizando el estado de salud en general de las personas, con
especial interés en las más mayores.

En este sentido, los déficits en el procesamiento cognitivo de orden superior pueden


limitar las capacidades de negociación de obstáculos en las poblaciones con déficit

30
cognitivo leve, siendo un posible factor de riesgo de caídas. Por lo tanto, el control
cognitivo es importante para solventar obstáculos y elegir la ruta óptima y caminar con
seguridad (Pirker y Katzenschlager, 2017). El rendimiento en tareas complejas para
caminar podría ser una herramienta simple y efectiva para evaluar el riesgo de
deterioro cognitivo en personas mayores sanas.

Un ejemplo de tareas duales, o doble tarea, durante la marcha, lo encontramos


cuando se demanda a los mayores que caminen y simultáneamente realicen otra
acción con tareas cognitivamente exigentes, como puede ser recitar palabras o hacer
diferentes tipos de cálculos. Estableciendo el umbral de dificultad en función del nivel
de las personas a las que se les proponga la tarea. El objetivo es provocar no centrar
de manera exclusiva la atención en la tarea de andar, creando disonancia cognitiva y
provocando la activación y participación de los diferentes sistemas y órganos para
solucionar los problemas que le plantea la tarea. Esta propuesta, además de
presentarse como una adecuada estrategia de intervención para proteger, prevenir y
tratar ante déficit motrices y cognitivos, se presenta como un nuevo enfoque
metodológico para la evaluación de la función cerebral y el deterioro cognitivo leve, a
través de la interferencia cognitiva-motora (Montero-Odasso et al., 2014; Klotzbier ert
al., 2018).

Para identificar la presencia de deterioro cognitivo en las personas mayores, el análisis


de la marcha desde una perspectiva multifactorial parece aportar más información que
cuándo se analiza la marcha simple, en la que solo interviene una sola variable (De
Cock et al., 2017). Sin embargo, en su aplicación hay que ajustar adecuadamente el
nivel de dificultad, ya que, como indican otros autores, su realización puede conllevar
riesgo y provocar caídas y afectar negativamente las habilidades para evitar
obstáculos (Hegeman et al., 2012).

Estas situaciones, en las que además de la marcha se exige atención a otras tareas,
se presentan con frecuencia en la vida diaria. Así, cuando se camina en la calle es
necesario tener la capacidad para adaptar las características de esa marcha a las
demandas que presenta el entorno (Rosso et al., 2019), donde se requieren ajustes
de la velocidad e ir sorteando obstáculos estáticos y móviles, que representan un
constante cambio de escenario. Subir escaleras, resolver imprevistos y evitar a otros
peatones es algo habitual y supone una parte integral de nuestras actividades diarias.
En este sentido, se ha comprobado la existencia de una asociación entre el aumento

31
de la complejidad de la marcha y el aumento de la actividad cortical (Malouin et al.,
2003). Sin embargo, estas actividades locomotoras han recibido poca atención en la
investigación de la marcha (Gérin-Lajoie et al., 2006).

Por tanto, conocer las características de la manera de andar de las personas mayores
en diferentes escenarios, en los que se requiere mayor o menor implicación cognitiva,
aporta información de interés para conocer el nivel de capacidades físicas de las
personas mayores y es un indicador válido para identificar episodios negativos
relacionados con su salud. Así que dime cómo andas y te diré cómo estás.

Referencias bibliográficas

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36
TALLER: ENTRENAMIENTO FUNCIONAL EN PARQUES SALUDABLES Y MEDIO
URBANO PARA MAYORES.

Autor:

Juan Muñoz Moreno

Resumen:

Desarrollo de actividad física funcional en el medio urbano y parques saludables para


mayores. Se da a conocer el entorno cercano para nuestros mayores, desarrollando
nociones básicas del uso de los diferentes aparatos biosaludables, los grupos
musculares trabajados y sus beneficios,

Incorporaremos el trabajo isocinético (gomas elásticas) y de autocarga, como


complemento a un desarrollo físico armónico, haciendo del medio urbano, un lugar de
práctica física, encuentro y salud.

Palabras Clave: circuito biosaludable, entrenamiento funcional, mayores.

37
INTRODUCCIÓN

Cada vez existe un número mayor de personas que viven hasta una edad longeva,
debido a los avances científicos producidos en todos los ámbitos de las ciencias
sanitarias. Esto ha ocasionado un cambio en las pirámides demográficas,
produciéndose una transformación evidente, alcanzando lo que se conoce como
«efecto cono»

Según la bibliografía científica existente, los ancianos españoles, junto con los de
Italia, Holanda, Suecia, Finlandia e Israel, son los más longevos de toda Europa. Sin
embargo, el que vivamos más años no se asocia necesariamente con un buen estado
de salud, sino que se va produciendo un deterioro tanto cognitivo, físico como social.

La falta de espacios para practicar actividad física es un serio problema y una gran
barrera.

Es necesario, extender las instalaciones, y que con ello se pueda influenciar y motivar
positivamente a los mayores a participar regularmente en programas de actividad
física.

Entorno al mantenimiento de la condición física en las personas mayores y como


respuesta a estas necesidades, aparecen los Circuitos Biosaludables.

Éstos son espacios verdes, ubicados en las ciudades y compuestos por diferentes
equipos para ejercitarse, que aportan una nueva filosofía de vida para nuestros
mayores, de manera que puedan disfrutar de su tiempo de ocio con salud, y así,
sensibilizar de la necesidad del cuidado de los mayores, facilitar modos de lograr
mejorar la calidad de vida de estas personas, fomentar lugares de encuentro y
diversión para todos, y por ende, ayudar a la conservación de las zonas verdes
municipales.

38
MATERIAL Y MÉTODO

Para el desarrollo de este taller, realizaremos un trabajo en circuito, en el que, aparte


de explicar el desarrollo en de los diferentes aparatos biosaludables, la utilización de
gomas elásticas y trabajo de autocarga, ampliarán la gama de ejercicios funcionales.

Se pretende aumentar los recursos para que nuestros mayores salgan al entorno
urbano, un lugar de encuentro, salud y ocio.

Con la correcta utilización de estos circuitos biosaludables y funcionales,


conseguimos los siguientes objetivos:

1. Favorece la condición física en diferentes dimensiones, como son la capacidad


muscular, la resistencia aeróbica, el equilibrio, la movilidad de las articulaciones,
la flexibilidad, la agilidad, la velocidad de paso y la coordinación física en general.
2. Tiene efectos favorables sobre el metabolismo, la regulación de la presión
sanguínea y la prevención de la obesidad.
3. Disminuye el riesgo de padecer enfermedades de tipo cardiovascular,
osteoporosis, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer.
4. Contribuye a reducir la depresión, la ansiedad, a mejorar el humor y la habilidad
para desarrollar las actividades de la vida diaria.
5. Ayuda a conservar activas funciones cognitivas como la atención y la memoria.
6. Favorece el establecimiento de relaciones interpersonales y, por tanto, contribuye
de forma definitiva a favorecerlas relaciones sociales.

CONSIDERACIONES O RECOMENDACIONES

Es importante señalar en el rótulo de cada aparato las indicaciones (rango de edad,


función de cada aparato…), contraindicaciones y los errores frecuentes de uso, con el
fin de proporcionar al usuario información de fácil comprensión acerca de la utilización
de cada máquina para poder así, utilizarla de manera correcta y eficiente.

Por otra parte, en determinados aparatos sería recomendable instalar acolchado o


pavimentos de caucho en el suelo, con el objetivo de evitar posibles complicaciones
como consecuencia de posibles caídas, sobre todo en aquellos aparatos que
requieren elevación del suelo.

39
Sería necesario el mantenimiento y revisión frecuente de los parques biosaludables,
de manera que personal cualificado se encargara de reparar los aparatos en mal
estado mediante, por ejemplo, reposición de tornillería, sustitución de piezas fruto del
uso o la limpieza de pintadas. Por esta razón, sería recomendable concienciar a la
población de la necesaria conservación de las máquinas, para su uso de manera
responsable.

CONCLUSIONES

Dado el sedentarismo, o el poco tiempo de práctica física de nuestros mayores,


queremos hacer del medio urbano, un lugar de encuentro y práctica física.

Con ello, revalorizaremos nuestro entorno urbano, haciendo a nuestros


ayuntamientos, participes y protagonistas en la gestión y creación del entorno urbano
SALUDABLE, fomentándose la planificación y construcción de parques, itinerarios,
lugares, donde nuestros mayores tengan un lugar de encuentro y salud, adaptado y
configurado para sus posibilidades.

Por lo tanto, los parques biosaludables situados al aire libre, son espacios de fácil
acceso, de manera que las personas de edad avanzada puedan conjugar el paseo
con el ejercicio físico, si es posible bajo las recomendaciones de un especialista, que
proporcione las directrices adecuadas sobre la utilización de cada aparato
dependiendo de la capacidad física de cada usuario, habiendo antes realizado un
correcto programa de calentamiento y estiramiento para prevenir posibles lesiones.

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41
TALLER DE ESTIMULACIÓN COGNITIVA MEDIANTE UNA INTERVENCIÓN
SINÉRGICA LÚDICA, FÍSICA Y COGNITIVA.

Cognitive stimulation workshop through a playful, physical and cognitive


synergistic intervention.

Autores:

Ángel Ramón Romance García. Universidad de Málaga

Adriana Nielsen Rodríguez. Universidad de Málaga

Resumen.

Debido al envejecimiento global de la población y al desequilibrio en el conocimiento


del cuidado del cuerpo y la mente, se espera un incremento del número de casos de
enfermedades mentales en las próximas décadas. Hoy día, gran parte de nuestras
necesidades se ven cubiertas sin precisar de movimiento. Este desequilibrio de la
demanda físico-cognitiva podría dar lugar a un peor mantenimiento de nuestras
capacidades cognitivas. Por este motivo, aparecen nuevas posibilidades de
intervención que conjugan ambos aspectos tratando de prevenir este fenómeno:
Intervenciones basadas en la novedad, Intervenciones basadas en los procesos de
entrenamiento cognitivo, Intervenciones novedosas basadas en procesos e
Intervenciones novedosas basadas en procesos con demanda física.

Varios son los principios didácticos a tener en cuenta en las intervenciones: desafío,
variabilidad, multimodalidad y significatividad.

En esta propuesta, las actividades estarán orientadas hacia las distintas funciones
ejecutivas (sistema de atención-inhibición, capacidad de cambio de tarea y memoria
de trabajo) así como hacia otros procesos más específicos o de orden inferior.

Palabras clave: Estimulación Cognitiva; Entrenamiento Cognitivo; Juegos Cognitivos;


Intervenciones Cognitivas; Mayores.

42
Abstract

Due to the global aging of the population and the imbalance in the knowledge of body
and mind care, an increase in the number of mental illness cases is expected in the
coming decades. Today, a large part of our needs are covered without requiring
movement. This imbalance of cognitive and physical demand could lead to a worse
maintenance of our cognitive abilities. For this reason, new possibilities of intervention
appear that combine both aspects trying to prevent this phenomenon: novelty-based
interventions, cognitive-training-processes-based interventions, processes-based
novel interventions, and novel interventions based on processes with physical
demand.

Several are the didactic principles to take into account in the interventions: challenge,
variability, multimodality and significance.

In this proposal, the activities will be oriented towards the different executive functions
(attention-inhibition system, ability to change tasks and working memory) as well as
other more specific or lower order processes.

Keywords: Cognitive Stimulation; Cognitive Training; Cognitive Games; Cognitive


Interventions; Elderly.

43
1. INTRODUCCIÓN

Se considera que a partir de los 50 años de edad, el tamaño de nuestro cerebro


decrece a razón de un 1% al año. Este declive estructural conlleva un deterioro de
nuestras capacidades cognitivas y, por tanto, de la posibilidad de desenvolvernos de
forma óptima en nuestra sociedad y de mantener nuestro estado de bienestar
(Shenkin, Rivers, Deary, Starr, & Wardlaw, 2009).

Debido al envejecimiento global de la población y al desequilibrio en el conocimiento


del cuidado del cuerpo y la mente, se espera un incremento del número de casos de
enfermedades mentales en las próximas décadas. A este fenómeno podría unirse el
cada vez más palpable desajuste entre la demanda física y la demanda cognitiva que
requieren las diversas actividades que las personas realizamos.

Sabemos que nuestro cerebro se formó de forma paralela a la necesidad de


movimiento para conseguir nuestros objetivos. Sin embargo, hoy día gran parte de
estas necesidades se ven cubiertas con nuevas tecnologías que hacen innecesario el
movimiento o actividad física que anteriormente era demandada. Actividades como
comprar, comunicarnos, trabajar, jugar, orientarnos, etc. requerían de cierta actividad
física y cognitiva que hoy día realizamos sin el esfuerzo cognitivo o físico que antaño
suponían. Este cambio en el equilibrio de la demanda físico cognitivo puede dar lugar
a un peor mantenimiento y, por tanto, un mayor declive de nuestras capacidades
cognitivas relacionadas con la edad. Además, los avances sociales y los avances en
medicina han permitido una mayor longevidad de nuestro cuerpo, pero no en la misma
proporción de nuestra mente.

Aunque por el momento este deterioro del sistema nervioso es inevitable, existen
diversas posibilidades de intervención que tratan de frenar este declive y de paliar sus
consecuencias.

Se hacen necesarias intervenciones efectivas para prevenir este fenómeno ya que no


existe una terapia farmacológica preventiva o curativa. Sin embargo, cada vez hay
más estudios que indican que la actividad física tiene efectos beneficiosos sobre el
sistema cognitivo (Sofi et al., 2011; Weuve et al., 2004).

44
2.- POSIBILIDADES DE INTERVENCIÓN PARA LA ESTIMULACIÓN COGNITIVA.

Al igual que desde hace años buscamos programar estímulos que nos permitan
mantener nuestras capacidades físicas para conseguir un cuerpo más saludable o un
mayor rendimiento, también sería preciso buscar programas de intervención que de
igual forma estimulen o demanden el empleo de nuestras capacidades cognitivas.

De forma básica, podríamos decir que el entrenamiento físico suele consistir en el


abordaje o realización de una serie de esfuerzos, cuya dificultad está programada de
manera progresiva, para conseguir las adaptaciones corporales precisas para
alcanzar los objetivos planteados.

Aunque los mecanismos no están aún muy claros, de igual manera parece que el
enfrentamiento durante nuestra vida a diversos estímulos cognitivos produce
adaptaciones en nuestro sistema nervioso y cognitivo.

Algunas investigaciones afirman que las personas que participaron en actividades


cognitivas desafiantes durante toda la vida tienen un menor riesgo de padecer
enfermedades mentales (Stern & Munn, 2010; Valenzuela & Sachdev, 2006). Otros
estudios indican que las personas que fueron capaces de hablar varios idiomas, o
adquirieron un alto nivel educativo, o un alto estatus ocupacional, o participaron en
actividades de ocio mentalmente desafiantes, o solían tocar instrumentos musicales
mostraron un mejor desarrollo cognitivo (Bialystok, Craik, & Freedman, 2007; Perquin
et al., 2013; Wang, Karp, Winblad, & Fratiglioni, 2002.

Los programas de entrenamiento cognitivo han ido evolucionando de forma que hoy
día podríamos facilitar la siguiente clasificación (Fissler, Kuster, Schlee, & Kolassa,
2013):

1. Intervenciones basadas en la novedad.


2. Intervenciones basadas en los procesos de entrenamiento cognitivo
(Process Cognitive Training o PCT).
3. Intervenciones novedosas basadas en procesos.
4. Intervenciones novedosas basadas en procesos con demanda física.

45
2.1.- Intervenciones basadas en la novedad.

Lo novedoso es muy saludable para nuestro cerebro, y así lo demuestran estudios


experimentales sobre el efecto del enriquecimiento ambiental en animales y los
estudios observacionales en humanos (Angevaren et al., 2007; Fritsch, Smyth,
Debanne, Petot, & Friedland, 2005; van Praag, Kempermann, & Gage, 2000).

En un estudio de Fritsch et al. (2005) se examinó el papel que juega el aprendizaje


de situaciones novedosa entre los 20 a los 60 años de edad. Estos autores
demostraron que el índice de búsqueda de actividades nuevas se relacionó con una
reducción significativa de la posibilidad de padecer la enfermedad de Alzheimer (EA),
incluso después de ajustar otros factores predictivos como la edad, la educación y el
estado ocupacional (Fritsch, Smyth, Debanne, Petot, & Friedland, 2005).

En esta misma línea, Klusmann et al. (2010) descubrieron que los participantes que
asistieron a un curso de informática de 6 meses de duración mejoraron
significativamente en las pruebas de memoria episódica y función ejecutiva en
comparación con el grupo de control que no participó en el curso.

Otras intervenciones también expusieron a los participantes a tareas mentales


novedosas y multifacéticas que mostraron efectos beneficiosos sobre los resultados
cognitivos, como por ejemplo: jugar videojuegos de estrategia; actividades motoras
cognitivas y perceptivas; resolución de problemas convergentes y divergentes en
grupos; voluntariado, apoyo de la biblioteca, etc. (Basak, Boot, Voss, & Kramer, 2008;
Carlson et al., 2008; Stine-Morrow, Parisi, Morrow, & Park, 2008; Tranter & Koutstaal,
2008). No obstante, algunos estudios no encontraron ningún efecto de los videojuegos
de acción y estrategia (Boot et al., 2013).

La intervención novedosa se define por tanto como un programa en el que los


participantes deben enfrentarse a tareas de dificultad relativa pero que son novedosas
para ellos. Estas tareas se presentan con una gran variabilidad, pero generalmente
no están orientadas a procesos cognitivos específicos, es decir, no persiguen el
desarrollo específico de ciertas capacidades cognitivas, aunque sí un desarrollo
general de capacidades.

Este tipo de intervenciones provocan un desequilibrio entre la oferta funcional del


organismo o, en otras palabras, lo que nuestro sistema cognitivo es capaz de ofrecer
en ese momento y las demandas cognitivas de las tareas (Lovden, Backman,

46
Lindenberger, Schaefer, & Schmiedek, 2010). Este enfrentamiento se presenta
normalmente de una forma inespecífica, no dirigida a procesos concretos, sino que en
estas tareas se involucran múltiples procesos. Estas intervenciones suelen ser
motivantes por sí mismas y suelen estar relacionadas con la vida real, implementadas
en un determinado contexto social (Mortimer et al., 2012).

2.2.- Intervenciones basadas en los procesos de entrenamiento cognitivo (Process


Cognitive Training o PCT).

Las intervenciones basadas en los procesos de entrenamiento cognitivo PCT


consisten en la práctica repetida de tareas estandarizadas que, al igual que las
intervenciones novedosas, inducen un desequilibrio entre la oferta funcional y la
demanda de las tareas, pero no de una manera inespecífica, sino que la intervención
está específicamente dirigida u orientada a ciertos procesos. Este desequilibrio se
sustenta mediante la adaptación de la dificultad al rendimiento de los participantes en
las tareas que practican repetidamente (Gates & Valenzuela, 2010; Lustig, Shah,
Seidler, & Reuter-Lorenz, 2009).

Las investigaciones han demostrado de manera fiable las mejoras debida a los PCT
(Hindin & Zelinski, 2012) y, además, estos efectos beneficiosos se han encontrado en
procesos tales como los visuales (Wolinsky, Vander Weg, Howren, Jones, & Dotson,
2015), auditivos (Zelinski et al., 2011) y procesos de orden superior como el cambio
de tareas (Karbach & Kray, 2009) y la memoria de trabajo (Au et al., 2015). Sin
embargo, se cuestiona si esas mejoras en los resultados evaluados representan
mejoras en la capacidad cognitiva general o solo en la adquisición de habilidades
específicas de la tarea.

2.3.- Intervenciones novedosas basadas en procesos.

El modelo de intervención novedosa, explicado en líneas anteriores, puede


enriquecerse si también los basamos o dirigimos a procesos cognitivos específicos.
De esta forma podríamos superar la limitación en cuanto a la inespecificidad de las
intervenciones novedosas, al tiempo que conseguimos un efecto de mejora sobre las
capacidades cognitivas generales.

Este enfoque de intervención cognitiva está dirigido a procesos específicos, pero trata
de superar la especificidad del aprendizaje mediante la variabilidad. Así, no solo

47
mejoran consistentemente las pruebas cognitivas que son similares a las tareas de
entrenamiento.

2.4.- Intervenciones novedosas basadas en procesos con demanda física.

Los efectos discutidos previamente podrían verse potenciados por los efectos aditivos
o sinérgicos de un componente integrado de actividad física.

Varios son los argumentos que justifican la combinación de intervenciones novedosas


con un componente de actividad física.

a. La combinación podría inducir efectos multimecánicos deseables de cara a


la prevención.
b. El ejercicio físico o el movimiento puede favorecer una "facilitación guiada
de la plasticidad" (Fissler, Kuster, Schlee, & Kolassa, 2013).
c. El movimiento es por sí mismo un factor motivador para la realización de
las tareas.
d. La actividad motora puede involucrar procesos cognitivos y sustratos
neuronales que, de otra forma, tal vez no pudiesen ser activados y por tanto
estimulados.
e. El ejercicio físico desencadena los procesos fisiológicos que permiten la
adaptación de las estructuras cerebrales al requerimiento de las nuevas
exigencias, beneficiando los procesos cognitivos asociados.

Las patologías del sistema nervioso en general y del cerebro en particular pueden
deberse a múltiples causas (Rikkert, 2006), por lo que, para una prevención óptima,
es interesante abordar diferentes mecanismos mediante múltiples enfoques. Además,
existen evidencias de que la combinación de diversos tipos de ejercicios puede tener
efectos sinérgicos (Kraft, 2012). El ejercicio físico puede "facilitar la plasticidad",
mientras que la actividad cognitiva puede "guiar" los cambios plásticos (Fissler et al.,
2013).

La facilitación de la plasticidad inducida por el ejercicio se debe en gran parte a que el


ejercicio induce la producción del factor neurotrófico BDNF (Neeper, Gomezpinilla,
Choi, & Cotman, 1995; Rasmussen et al., 2009). Este BDNF es conocido por su
potencial para aumentar la transmisión sináptica, la plasticidad sináptica y el
crecimiento sináptico (Lu, Nagappan, Guan, Nathan, & Wren, 2013).

48
Estos efectos de "orientación" y "facilitación" de la actividad cognitiva y física serían
explicados desde un punto de vista evolutivo dada la frecuente coincidencia de la
necesidad de aprendizaje y actividad física (Kempermann et al., 2010). Por ejemplo,
la adquisición de nuevas representaciones espaciales está inherentemente ligada a la
actividad física (sin tener en cuenta los videojuegos).

Cada vez hay más estudios observacionales que indican que participar en diferentes
tipos de actividades que van desde actividades cognitivas a físicas y sociales puede
reducir el deterioro cognitivo. De este modo, la combinación de múltiples actividades
y estilos de vida es decisiva para la prevención del deterioro cognitivo (Lee, Kim, &
Back, 2009).

Las investigaciones han evidenciado que las intervenciones novedosas físicamente


exigentes que proporcionan actividad cognitiva y física (como el baile, el Tai Chi o el
teatro) producen mejoras cognitivas consistentes (Kattenstroth, Kolankowska, Kalisch,
& Dinse, 2010; Mortimer et al., 2012; Noice & Staines, 2004).

Especial mención precisa el baile, ya que supone una actividad de ocio que, al mismo
tiempo, es un buen modelo para un enfoque integrador físico, cognitivo, social y
emocional. En un estudio se demostró que las personas aficionadas al baile mostraron
un potencial superior en los tiempos de reacción, el comportamiento motor y el
rendimiento cognitivo en relación a los que no lo eran (Kattenstroth et al., 2010).

3.- PROGRAMAS DE ESTIMULACIÓN DE CAPACIDADES COGNITIVAS


MEDIANTE UNA INTERVENCIÓN SINÉRGICA LÚDICA Y FÍSICA.

3.1 Abordar procesos específicos.

Algunos estudios indican que mejorar el control ejecutivo y su sustrato neural


subyacente puede retrasar la aparición de enfermedades mentales, incluso en
presencia de patologías relacionadas con el Alzheimer. Entrenar o incidir en otros
procesos como el visual, el auditivo y los procesos de memoria podrían ser objetivos
potenciales adicionales para la prevención de las enfermedades mentales (Jennings
& Jacoby, 2003; Mahncke, Bronstone, & Merzenich, 2006; Unverzagt et al., 2012).

49
3.2 Estimular en régimen de variabilidad.

Las características específicas de la tarea, los estados y los contextos en los que se
produce el aprendizaje tienen un fuerte impacto y determinan la posible y aconsejable
transferencia de las tareas. Para conseguir la transferencia cognitiva de las tareas
debemos superar esta especificidad de aprendizaje, radicando en la variabilidad de la
práctica una mejora de la generalización que permite un incremento o mejora general
de nuestras capacidades cognitivas.

La especificidad del aprendizaje puede ser superada mediante protocolos de práctica


variable. De forma general podemos decir que la práctica variable, en contraste con
la práctica constante, generalmente disminuye la tasa de mejoras en las tareas de
entrenamiento, sin embargo, aumenta en las tareas de transferencia.

Se ha comprobado que una mayor cantidad de actividades mentales diferentes se


asocia con una mejor función cognitiva general, pero no una mayor frecuencia de
participación en actividades (Eskes et al., 2010).

Green y Bavelier (2012), son los precursores de la idea de una "variabilidad


superpuesta" que permite inducir cambios en el nivel de capacidad cognitiva. De
acuerdo con ese marco, podríamos especular diciendo que diferentes actividades
mentales y físicas tienen demandas de procesamiento compartidas. El rendimiento en
estas tareas se mejora con estas actividades y permite la transferencia a tareas
novedosas. Este hecho podría ser aplicable a una amplia gama de procesos, incluidos
los procesos perceptuales y motores (Green & Bavelier, 2012).

3.3 Efectos específicos y efectos generalizadores a nivel neuronal.

Kantak et al. (2010) descubrieron que los efectos de la práctica variable se atribuyen
al procesamiento de orden superior, que dependen de la corteza prefrontal
dorsolateral. Por el contrario, el aprendizaje de práctica constante indica la
dependencia de procesos de orden inferior (Kantak, Sullivan, Fisher, Knowlton, &
Winstein, 2010).

El entrenamiento inicial o el aprendizaje involucra, en principio, áreas cerebrales de


alto orden (Ahissar & Hochstein, 2004); después, con una mayor experiencia y al
incrementar la dificultad en la tarea, los sustratos neurales del aprendizaje cambian a
áreas de menor orden (Schoups, Vogels, Qian, & Orban, 2001). Por tanto, los
resultados de las investigaciones sugieren que los cambios plásticos cerebrales de la

50
práctica variable o constante ocurren en diferentes niveles jerárquicos de
procesamiento. Los procesos de orden superior parecen inducir la transferencia a
otras tareas, mientras que la mejora en los procesos de orden inferior es más
específica de la tarea (Ahissar & Hochstein, 2004). Podríamos decir que el
entrenamiento de una variedad de tareas en lugar de la práctica constante de una sola
tarea produce una mejor transferencia a las tareas no entrenadas posteriores. Esto
parece estar acompañado por redes de procesamiento de orden superior capaz de
procesar eficientemente las demandas de una amplia variedad de tareas.

La práctica repetida en una sola o una cantidad limitada de tareas de control ejecutivo
inducirá cambios plásticos iniciales en procesos de orden superior seguidos de un
desplazamiento a cambios plásticos en niveles de procesamiento de orden cada vez
más bajo. Esto puede reflejarse en mejoras rápidas en la tarea de capacitación, pero
con una transferencia muy limitada a tareas diferentes.

De acuerdo con Fissler (2013), el incremento de la variabilidad de las tareas de


entrenamiento, no solo del material de estímulo sino también de los paradigmas de la
tarea, enfocado en procesos específicos de control ejecutivo, mejora la generalización
en el nivel de capacidad cognitiva. Con respecto al control ejecutivo, la realización de
tareas variables que aprovechan procesos superpuestos de control ejecutivo mejora
la red de control frontoparietal compartida, lo que lleva a una mejora incluso en tareas
diferentes que aprovechan estas capacidades de procesamiento compartidas de
tareas (Duncan, 2010; Fissler et al., 2013).

3.4 Motivación intrínseca nutritiva.

Un elemento fundamental en la implementación de este tipo de programas es la


motivación intrínseca de las situaciones. La motivación intrínseca es la tendencia
inherente a buscar la novedad y los desafíos, extendiendo y ejercitando las
capacidades propias (Ryan & Deci, 2000).

Desde el momento del nacimiento, los niños, en sus estados más saludables, son
activos, curiosos y juguetones. Existe una predisposición incondicional para luchar por
los factores que aumentan sus capacidades, por lo que las intervenciones novedosas
parecen encajar bien en la tarea de nutrir la motivación intrínseca y proporcionar un
ambiente que comprenda los ingredientes básicos que provocan sentimientos de
interés y curiosidad.

51
Se ha demostrado que los estados psicológicos asociados a la motivación, como el
interés y la curiosidad, activan el sistema de control neuromodulador. Éste es un
sistema regulador central que facilita los cambios plásticos en el cerebro (Bao, Chan,
& Merzenich, 2001). Igualmente, la curiosidad durante el aprendizaje se relaciona con
un mejor recuerdo una o dos semanas después, lo que indica su efecto facilitador de
plasticidad (Kang et al., 2009).

Pero para obtener una motivación intrínseca óptimamente nutritiva, no solo es


necesario proporcionar desafíos y novedades, sino también un contexto socialmente
significativo que permita satisfacer la necesidad de relación (Ryan & Deci, 2000).

Basándonos en lo expuesto en párrafos anteriores, varios son los principios que


deberíamos respetar a la hora de programar o implementar las intervenciones:

• Desafío: Las tareas expuestas deben inducir un desajuste de la oferta y


la demanda (Lovden et al., 2010). Este desajuste deberá ser lo
suficientemente significativo para alentar la curiosidad y motivar al
participante, pero debemos tener especial cuidado con el stress y la
frustración que pudiera producir un desajuste desmedido o una
exagerada propuesta competitiva.
• Variabilidad superpuesta: las actividades cognitivas y físicas a realizar
deben tener una alta variabilidad pero una baja variación de los procesos
específicos. Es decir, las tareas deben superponerse en las demandas
de procesamiento específicas al tiempo que dependen de un conjunto
diverso de demandas de procesamiento de orden inferior no dirigidas.
• Multimodalidad: las tareas de capacitación deben implementar
demandas cognitivas y físicas (Kempermann et al., 2010; Kraft, 2012) en
proximidad temporal (Roig, Skriver, Lundbye-Jensen, Kiens, & Nielsen,
2012).
• Significado: las actividades a realizar y el entorno deben proporcionar
elementos que coincidan con la tendencia humana a buscar la novedad
y satisfacer las necesidades básicas de autonomía, relación y
competencia (Ryan & Deci, 2000). Por lo tanto, debe proporcionarse un
entorno atractivo y personalmente significativo necesario para la
adherencia a largo plazo (Carlson et al., 2008; Lautenschlager & Cox,
2013; Stine-Morrow et al., 2008).

52
El implementar situaciones lúdicas, motoras, novedosas y desafiantes (propias de los
juegos motores) podría aumentar la motivación y como consecuencia los efectos de
las intervenciones. Además, los juegos seleccionados deberían necesitar una
cantidad mínima de reglas permitiendo un inicio rápido del juego y un cambio frecuente
de tarea. Igualmente, y de cara a la búsqueda de la especificidad, a veces se debe
restringir la cantidad de estrategias que se pueden utilizar para realizar la actividad
(Fissler et al., 2013).

3.5 Procesos cognitivos.

Hablar de categorización o clasificación de los procesos cognitivos implicaría analizar


las teorías o modelos de procesamiento de la información. No es objetivo de nuestro
taller entrar en tan interesante y ferviente debate, si bien trataremos el abordaje de
forma pragmática y somera de algunos mecanismos o procesos.

Cuando nos referimos a procesos cognitivos de orden superior lo hacemos


generalmente refiriéndonos a lo que en la literatura actual del tema se conocen como
funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas implican una amplia gama de procesos
mentales asociados con la corteza prefrontal que permiten atender a la información
relevante y responder de manera adecuada a las demandas de la tarea. Además,
ofrecen a la persona la capacidad de funcionar con independencia, voluntariedad,
autosuficiencia y satisfacción (Nieto, Ros, Medina, Ricarte, & Latorre, 2016; Roy,
Allain, Roulin, Fournet, & Le Gall, 2015; Willoughby & Blair, 2011).

Debido a su complejidad, actualmente sigue siendo un reto definir con exactitud qué
son las funciones ejecutivas (Rato, Ribeiro, & Castro-Caldas, 2018; Rothlisberger,
Neuenschwander, Cimeli, Michel, & Roebers, 2012) si bien existe un acuerdo relativo
en que comprenden una familia de complejos procesos cognitivos de alto nivel que
subyacen a las respuestas flexibles y dirigidas a alcanzar objetivos o superar
situaciones nuevas o difíciles en las que las respuestas automáticas e impulsivas no
son válidas (Muller, Kerns, & Konkin, 2012; Traverso, Viterbori, & Usai, 2015). Las
funciones ejecutivas incluyen habilidades como la capacidad de suprimir respuestas
inapropiadas (inhibición), la capacidad de cambiar de manera flexible entre ideas y
actividades (flexibilidad cognitiva) y la capacidad de mantener, actualizar y manipular
activamente la información almacenada en la mente (memoria de trabajo) (Traverso
et al., 2015; Willoughby & Blair, 2011).

53
En los últimos años se han desarrollado numerosas pruebas para medir la función
ejecutiva. Estas pruebas reflejan los esfuerzos creativos de los investigadores para
desarrollar tareas cercanas al juego que sean atractivas y presenten nuevos desafíos
diseñados para provocar diferencias individuales en la memoria de trabajo, el control
inhibitorio y los procesos atencionales. Muchas de estas tareas han proporcionado
una base empírica inicial para documentar la mejora en las funciones ejecutivas
(Willoughby & Blair, 2011). Sin embargo, un tema de especial relevancia son los
problemas que surgen a la hora de evaluar o enfocar las funciones ejecutivas, ya que
las tareas diseñadas para cada proceso se ven influenciadas en su ejecución por otros
procesos ejecutivos también involucrados, y esto dificulta la identificación de patrones
de desarrollo para cada proceso (Richard’S, Vernucci, Stelzer, Introzzi, & Guàrdia-
Olmos, 2018).

Por tanto, al hablar de tareas dirigidas a la estimulación o entrenamiento de un proceso


tanto de orden superior como inferior debemos ser conscientes que siempre
encontraremos el proceso acompañado en mayor o menor medida por la participación
paralela de otros procesos. En nuestra propuesta, de forma vertebral, dirigiremos las
actividades a la estimulación del sistema de atención-inhibición, a la capacidad de
cambio de tarea o “flexibilidad cognitiva” y hacia la memoria de trabajo, entendida ésta
como la capacidad de mantener, actualizar y manipular activamente la información en
mente.

Igualmente, trataremos de estimular de forma selectiva aquellos otros procesos más


específicos o de orden inferior que, como vimos en párrafos anteriores, ayudan a
mantener en buen estado los sustratos neuronales y demás procesos cognitivos
involucrados en el buen funcionamiento cognitivo general.

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59
HIIT (HIGH INTENSITY INTERVAL TRAINING) APLICABLES EN PERSONAS
MAYORES PARA REALIZAR TAREAS EN PLAYA. PAVIMENTO SOBRE ARENA.
CAPACIDADES FÍSICAS: RESISTENCIA, FUERZA Y ACTIVACIÓN MUSCULAR

Autora:

Tamara Benítez Beuzón. Área de Deporte – Ayuntamiento de Málaga.

INTRODUCCIÓN

El envejecimiento induce cambios en la función cardíaca que conducen a un mayor


riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) ( Fleg y Strait 2012; citado por Hwuang
et al., 2016) y contribuyen a aumentar la morbilidad y mortalidad cardiovascular (Grace
et al., 2018).

Mejorar la aptitud aeróbica disminuye el riesgo de mortalidad por ECV ( Lee et al.
2011; citado por Hwuang et al., 2016), sin embargo, el régimen de entrenamiento
óptimo para mejorar la aptitud aeróbica en adultos mayores sigue sin definirse.

Se ha demostrado incluso que con protocolos de una sola sesión de HIIT a la semana
se reduce el riesgo de padecer ECV en adultos mayores sanos (Lee, Sesso, Oguma
y Paffenbarger, 2003; citado por Cofré-Bolados, Sánchez-Aguilera, Zafra-Santos y
Espinoza-Salinas; 2016).

El HIIT (entrenamiento en intervalos de alta intensidad - High Intensity Interval


Training) es un tipo de entrenamiento que se caracteriza por esfuerzos de alta
intensidad (85% a 250% VO2 máximo durante 6 segundos a 4 minutos) alternados
con periodos de descanso o recuperación activa ligeramente más largos a baja
intensidad aeróbica (20% a 40% VO 2 máx durante 10 segundos a 5 minutos) (Batacan,
Duncan, Dalbo, Tucker, y Fenning, 2017).

Según Chicharro y Vicente (2018): “el tiempo total en HIIT (suma de todos los
intervalos de ejercicio) debería ser mayor que el tiempo que el atleta puede alcanzar
en una sesión de ejercicio continuo a la misma intensidad hasta el agotamiento”.

Siguiendo a estos autores, el HIIT es mejor tolerado por deportistas de resistencia


aeróbica con elevado nivel de adaptación fisiológica y alta motivación, por lo que el

60
resto de la población estaría utilizando un HIIT “edulcorado”.

Sobre el HIIT

Según investigaron Cofré-Bolados et al. (2016), los primeros datos sobre HIIT
aparecerían en el año 1850, donde entrenadores de Estados Unidos utilizaban
entrenamientos divididos en tramos de alta velocidad y otros de recuperación orgánica
(Brandao, 2015). A partir de ahí surgirían otras versiones históricas sobre el origen del
entrenamiento interválico de alta intensidad, por parte de entrenadores y médicos,
todas enfocadas a la mejora de la resistencia aeróbica en el rendimiento deportivo.

El entrenamiento en intervalos de alta intensidad es un potente estímulo para inducir


adaptaciones fisiológicas similares a las producidas con el entrenamiento de
resistencia tradicional, a pesar de un volumen de entrenamiento más bajo y menor
tiempo invertido (Gibala et al. 2012; Gibala et al. 2014; citado por Gibala, 2015).

En los últimos años, se ha extendido la utilización del HIIT en diversos segmentos de


la población (jóvenes, adolescentes, mayores) (Alonso-Fernández, Fernández-
Rodríguez y Gutiérrez-Sánchez, 2017).

El HIIT ha ganado popularidad entre la comunidad científica y en el público en general


como una opción de ejercicio que ahorra tiempo (Gillen y Gibala, 2014; citado por
Nugent et al., 2018), ya que muchas personas aducen que la falta de tiempo es la
razón principal para no realizar ejercicio con regularidad (Gibala, 2007).

Algunos datos sugieren que un programa de baja frecuencia y alta intensidad está
asociado con una mayor adherencia a largo plazo en comparación con los programas
de alta frecuencia y baja intensidad (Gibala, 2007).

HIIT e intensidad

Según investigaciones, existe una relación negativa entre la intensidad del ejercicio y
la sensación de desagrado (percepción del esfuerzo). A medida que la intensidad del
ejercicio aumenta por encima de la ventilación o del umbral de lactato, los individuos
experimentan una disminución de los sentimientos placenteros que aporta la actividad
física (Ekkekakis, Parfitt y Petruezzello; 2011).

61
Por otro lado, adultos sanos e inactivos informaron de un mayor disfrute del HIIT en
comparación con el entrenamiento continuo de intensidad moderada (Bartlett et al.,
2011; citados por Kinnafick et al., 2018).

Metodología del HIIT

• Variables a controlar en HIIT

INTERVALOS SERIES
Calentamiento Duración descanso entre series
Intensidad intervalo
Duración intervalo Intensidad entre series
Número intervalos
Intensidad recuperación Número de series
Duración recuperación
Tabla 1. Variables a controlar en HIIT (Chicharro y Vicente; 2018)

• Metodología de HIIT aplicado a la salud

INTENSIDAD DE INTERVALOS DURACIÓN DE RECUPERACIÓN


Percepción del esfuerzo (RPE): 17/18 1:1 respecto a la duración del intervalo
(Escala de Borg clásica)
DURACIÓN DE INTERVALOS NÚMERO DE INTERVALOS
De 30 a 60 segundos - 30 s: 4 series de 6 intervalos (1-2
minutos de recuperación activa
entre series)
- 60 s: 2 series de 6 intervalos (2
minutos de recuperación activa
entre series)

INTENSIDAD DE RECUPERACIÓN FRECUENCIA SEMANAL


Caminar a 4 km/h en tapiz rodante o 3 sesiones/semana
pedalear a 50 W en cicloergómetro.

62
Para cualquier otra actividad, intensidad
de recuperación baja
Tabla 2. Propuesta de características de HIIT aplicado a la salud (Chicharro y Vicente; 2018)

HIIT y consumo máximo de oxígeno

Tradicionalmente, el ejercicio aeróbico de baja y moderada intensidad ha sido utilizado


para conseguir salud cardiovascular.

Sabiendo que el HIIT produce mejoras en el VO 2max y que una condición aeróbica
reducida disminuye la capacidad funcional, sobre los años 90 se comienzan las
investigaciones para incluir el HIIT como medio de entrenamiento en sujetos no
deportistas e incluso en pacientes con alguna enfermedad (Cofré-Bolados et al, 2016).

Weston, Taylor, Batterham y Hopkins (2014) encontraron que un protocolo HIIT de


bajo volumen produjo una mejora moderada en el VO 2max en sujetos no atléticos y
sedentarios.

Gómez-Piqueras y Sánchez-González (2019) hicieron referencia al Estudio


Copenhague, en el que se demostró que valores altos de VO 2max estaban
estrechamente asociado a una mayor longevidad de las personas.

Shehata y Mahmoud (2018) la intensidad durante el HIIT debe estar por encima del
80% de la frecuencia cardíaca máxima. Si la demanda de oxígeno en el organismo
durante la fase de carga eleva el metabolismo repetidamente, tras ese entrenamiento,
el cuerpo tiene que “reenergizarse” para volver a su estado normal. Esta
“reelaboración” se conoce como “efecto postquemadura”, ya que el organismo
continuaría consumiendo energía y quemando grasa corporal durante muchas horas
después del entrenamiento.

LaForgia, Withers y Gore (2006) observaron que el exceso de consumo de oxígeno


postejercicio (EPOC) tuvo valores más altos en el entrenamiento HIIT que con el
entrenamiento MICT. En esta misma línea, Townsend et al. (2013) apoyaron la
hipótesis de que la magnitud del EPOC y su duración dependen principalmente de la
intensidad del ejercicio, y que el entrenamiento de alta intensidad produce valores más
altos en cuanto a duración y magnitud de EPOC en comparación con el ejercicio
aeróbico continuo.

63
HIIT Y resistencia y fuerza muscular

Durante el proceso de envejecimiento, hay una disminución del 14% y 16% por
década en la fuerza muscular de los extensores y flexores de rodilla, respectivamente
(Hughes et al., 2001; citado por Boutros, Morais y Karelis, 2019). La pérdida de fuerza
en las extremidades inferiores es más importante que en las superiores (Janssen,
Heymsfield, Wang y Ross, 2000; citado por Solá-Serrabou, López y Valero, 2019).

De Vos et al. (2008) analizaron el efecto de la intensidad del entrenamiento en la


contribución de la fuerza y la potencia máxima (PP – peak power) demostrando que
el entrenamiento de alta intensidad es el que produce mayores mejoras en la fuerza y
la resistencia muscular.

Hay pruebas que sugieren que la disminución de la fuerza muscular en la población


de edad avanzada, puede estar asociado a un mayor riesgo de mortalidad (Rijk et al.,
2016; citado por Boutros et al., 2019) y que el entrenamiento de resistencia parece
prevenir la pérdida de masa muscular e incluso aumentos significativos de la fuerza
muscular en adultos mayores (Peterson y Gordon, 2011; Peterson, Rhea, Sen, y
Gordon, 2010; Raymond et al., 2013; citado por Boutros et al., 2019).

Existen evidencias de que el entrenamiento HIIT es un enfoque terapéutico efectivo


para inducir ganancias en la aptitud física (especialmente en la fuerza muscular y la
resistencia al caminar) y mejoras en la composición corporal en los ancianos con
EPOC y tiene beneficios potenciales a largo plazo (Guadalupe et al., 2017).

Tras una revisión de las pautas de actividad física actual en adultos mayores y de los
efectos que tienen sobre sus capacidades físicas, Boutros et al. (2019) encontraron
que los entrenamientos de resistencia con intensidades más altas son una estrategia
viable en la planificación de programas de intervención para prevenir el deterioro de
la fuerza muscular.

Solá-Serrabou et al. (2019) estudiaron los efectos del entrenamiento de fuerza


basados en la velocidad de ejecución en un grupo de personas mayores y sus
repercusiones en la calidad de vida en relación a la fuerza, la flexibilidad, los síntomas

64
depresivos y la percepción de la salud. Los resultados obtenidos manifestaron una
influencia positiva de estas variables relacionadas con la salud.

Entrenamiento aeróbico continuo (MICT) versus HIIT

Seynnes et al. (2004) llevaron a cabo un estudio con el que pretendían medir el efecto
dosis-respuesta de un programa de entrenamiento de resistencia basado en ejercicios
de autocarga mediante la comparación de los efectos de dos intensidades de
entrenamiento (bajo-moderado y alto) de los músculos extensores de la rodilla. Los
resultados mostraron fuertes relaciones dosis-respuesta entre la intensidad del
entrenamiento de resistencia y las ganancias de fuerza, y entre las ganancias de
fuerza y las mejoras funcionales después del entrenamiento de resistencia. El
entrenamiento de mayor intensidad obtiene mayores ganancias fisiológicas y mejoras
funcionales en ancianos frágiles.

Si comparamos las adaptaciones fisiológicas del HIIT con el MICT a corto plazo,
podemos decir que el HIIT produce iguales o mayores ganancias cardiometabólicas
que el MICT (Costigan, Eather, Plotnikoff, Taaffe y Lubans, 2015; citado por Cofré-
Bolados et al., 2016).

Hwuang et al. (2016) mostraron que el Hiit es más efectivo para mejorar la aptitud
aeróbica (VO 2max ), la fracción de eyección (volumen sistólico) y la resistencia a la
insulina, en comparación con el ejercicio continuo de intensidad moderada.

Alonso-Fernández et al. (2017) obtuvieron mayores mejoras en el VO 2max en los


sujetos que siguieron un entrenamiento basado en métodos interválicos respecto a
los que siguieron métodos continuos.

Machado, Doro, Correa, Machado-Reis y Sales (2018) compararon el comportamiento


de la masa corporal en tres programas de entrenamiento diferentes: grupo 1,
entrenamiento interválico de alta intensidad con peso corporal cinco veces por
semana; grupo 2, entrenamiento interválico de alta intensidad con peso corporal tres
veces por semana y grupo 3, correr con intensidad moderada cinco veces a la
semana. De los resultados obtenidos en el estudio comparando la masa corporal, se
puede concluir que el HIIT practicado tres veces por semana es más eficiente que
correr a una intensidad moderada y que el HIIT practicado cinco veces a la semana.

65
Shehata y Mahmoud (2018) investigaron el efecto del HIIT sobre el peso, el índice de
masa corporal y el porcentaje de grasa corporal en adultos, aplicando un programa de
entrenamiento de 3 meses que incluía tanto ejercicios aeróbicos (correr en cinta) como
ejercicios más estáticos con carga (mancuernas, Ketlebell, balón medicinal…). De los
resultados obtenidos demostraron que el HIIT transmite beneficios para la pérdida de
peso, por lo que puede ser una alternativa a los programas tradicionales de
entrenamiento aeróbico continuo.

Por otro lado, Nugent et al. (2018) llevaron a cabo un estudio a corto plazo (2
semanas) en el que intentaron comprobar los efectos del HIIT y del MICT sobre el
comportamiento sedentario en sujetos inactivos, no obteniendo diferencias entre las
condiciones.

Dos Santos-Vieira et al. (2019) realizaron una revisión bibliográfica sobre artículos que
relacionaban el HIIT con la mejora del VO 2max . Todavía no hay un consenso sobre la
duración del ejercicio e intervalos de descanso, pero la mayoría de los protocolos
utilizados demostraron su eficacia para la mejora del VO 2max .

Una revisión sistemática y meta-análisis de los efectos del HIIT sobre la salud
metabólica, sugirió que el HIIT puede aumentar el VO 2max y mejorar algunos factores
de riesgo cardiometabólicos en personas con sobrepeso, obesas y/o diabéticos
(Batacan, Duncan, Dalbo, Tucker y Fenning, 2017).

Jiménez et al. (2019) analizaron los efectos de un programa de entrenamiento de


intervalos de alta intensidad versus entrenamiento de intervalos de moderada
intensidad utilizando un sistema de entrenamiento en suspensión (TRX), sobre
algunos de los factores de riesgo de caídas más importantes en adultos mayores
sanos. Los análisis mostraron que ambos programas de entrenamiento tienen efectos
beneficiosos sobre varios factores de riesgo de caídas (equilibrio, miedo a caerse,
equilibrio dinámico y análisis de la marcha). En concreto, los participantes de HIIT
obtuvieron resultados significativamente mejores con respecto al miedo a caídas, el
análisis de la marcha y el equilibrio dinámico.

HIIT y Seguridad

66
Según Hugget (2013), citado por Alonso-Fernández et al. (2017), la clave para una
utilización segura del HIIT es el control de la intensidad adaptada a las diversas
poblaciones.

El HIIT, trabajado a través de ejercicios de autocarga, parece ser tan seguro como el
entrenamiento de baja intensidad en ancianos frágiles, siendo más efectivo fisiológica
y funcionalmente (Seynnes et al., 2004).

HIIT y Entrenamiento grupal

Burke, Carron, Eys, Ntoumanis y Estabrooks (2006) realizaron un meta-análisis en el


que compararon la eficacia de las intervenciones para promover la actividad física,
estableciendo que los entrenamientos grupales se obtienen mejores beneficios si los
miembros interactúan entre ellos, se identifican como unidad y comparten cierto grado
de cohesión para lograr las metas.

Alonso-Fernández et al. (2017) realizaron un estudio para analizar el efecto del


entrenamiento interválico intensivo (mediante ejercicios de autocarga) y compararlo
con el efecto de un entrenamiento continuo extensivo (mediante carrera continua),
comprobando que a través del HIIT se permite que sujetos con niveles dispares
entrenen en un mismo espacio y tiempo, cosa que no sucede, por ejemplo, en
métodos continuos como la carrera.

Los resultados de un ensayo controlado aleatorio sobre un programa de ejercicio


funcional de alta intensidad (HIFE) sugirieron que un programa HIFE combinado con
fisioterapia individual puede mejorar la movilidad en un grado similar a la fisioterapia
individual sola en adultos mayores hospitalizados. Los terapeutas fueron más
eficientes utilizando el ejercicio grupal (Raymond et al., 2017).

Kinnafick et al., (2018) el entrenamiento en grupo es un modo positivo de intervención


para facilitar la adherencia al ejercicio. Además, el sentimiento de pertenencia al grupo
puede atenuar las respuestas negativas desagradables durante las sesiones de HIIT.

Ritmo y música en la actividad física para mayores

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La evidencia publicada sobre el uso de la música en el desempeño de la actividad
física en adultos mayores refleja que las acciones rítmicas generan mayores
beneficios en la salud física y mental durante los programas de fuerza y resistencia
cardiovascular (Castillo, León, Mondaca, Bascuñán y Beltrán; 2016).

Karageorghis y Priest (2011); citado por Castillo et al. (2016), declararon entre los
efectos de la música que: capta la atención, levanta el espíritu, desencadena una
gama de emociones, regula el estado de ánimo, evoca recuerdos, incrementa el
trabajo o esfuerzo físico relacionado con el aumento o disminución de la frecuencia
cardíaca y el deseo de perseverancia, induce estados de mayor funcionamiento y
alienta el movimiento rítmico.

La utilización de la música durante un entrenamiento de alta intensidad aumenta la


sensación de placer, mejora el disfrute y eleva el rendimiento en adultos inactivos, lo
que en última instancia puede conducir a una mejor adherencia a este tipo de ejercicio
(Stork, Karageorghis y Ginis; 2019).

DISCUSIÓN

El HIIT ha sido utilizado por deportistas de resistencia con el objetivo de mejorar el


VO 2max .

Actualmente, la falta de tiempo es uno de los motivos por los que la población dice no
realizar actividad física. Los programas HIIT son una alternativa práctica y eficiente
para los que disponen de poco tiempo para mejorar la salud y la calidad de vida.

Gracias a la interacción de periodos de alta intensidad con otros de recuperación


activa o pasiva, se puede alcanzar un mayor tiempo de trabajo por encima del umbral
aeróbico que si lo comparamos con el entrenamiento aeróbico continuo.

Esta carga de trabajo libera hormonas como la epinefrina, la norepinefrina y la


dopamina, que promueven la quema de grasa, en particular la grasa subcutánea y
favorecen el desarrollo muscular. Esto hace que se eleve el metabolismo tras el
entrenamiento y permite que se continúe quemando calorías horas más tarde del
mismo.

68
Los ejercicios a realizar en programas HIIT son muy variados, incluyendo actividades
como caminar, correr o montar en bici y también otros más estáticos, como los
ejercicios de autocarga e incluso con peso libre o máquinas de musculación.

Debido a la disparidad de protocolos utilizados en los diferentes estudios analizados,


es difícil establecer una duración y protocolos recomendados para obtener los
resultados deseados a través del HIIT en adultos mayores. Se podría recomendar una
duración del programa en torno a 4-16 semanas con una frecuencia semanal de 2-3
sesiones, a intensidades entre el 70-90% y con intervalos de trabajo entre los 15
segundos a 4 minutos (Gómez-Piqueras y Sánchez-González, 2019).

CONCLUSIONES

El HIIT transmite beneficios cardiometálicos y musculares en población sana y clínica


que pueden ser iguales e incluso superiores al efecto conseguido con el
entrenamiento aeróbico continuo.

Las intervenciones de HIIT en adultos mayores deben tener como objetivo reducir el
tiempo de sedentarismo y mejorar la calidad de vida.

Los programas de entrenamiento de HIIT realizados en grupo y con un


acompañamiento musical, mejoraron la percepción del esfuerzo y la adherencia a la
actividad física.

Actualmente no existe consenso entre los expertos sobre cuál es el protocolo de


entrenamiento en intervalos de alta intensidad más óptimo para obtener mayores
resultados beneficiosos para la salud. Se deben realizar estudios adicionales para
establecer protocolos

69
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IMPORTANCIA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA PARA UN ENVEJECIMIENTO
SALUDABLE

Importance of physical activity for healthy aging

Autor:

Ricardo Gómez Huelgas. Servicio de Medicina Interna. Hospital Regional Universitario de Málaga.
Departamento de Medicina. Universidad de Málaga.CIBER Fisiopatologia Obesidad y Nutricion
(CIBEROBN), Instituto de Salud Carlos III, Madrid.

RESUMEN

El proceso del envejecimiento se asocia a una mayor incidencia de estados de


pluripatología crónica, de fragilidad y de pérdida de la independencia funcional.

Alcanzar un envejecimiento saludable constituye un desafío médico y social.


Aumentar los años de vida libres de incapacidad y de dependencia, preservar la
capacidad funcional y cognitiva, conseguir la “compresión de la morbilidad” hasta las
etapas más tardías de la vida y mantener una vida social activa constituyen los
objetivos de la gerontología preventiva.

Hoy en día existe suficiente evidencia científica para afirmar que la promoción de la
actividad física, mediante una intervención multicomponente que incluya ejercicios
aeróbicos, de resistencia, de equilibrio y de flexibilidad, representa en elemento clave
para alcanzar un envejecimiento exitoso. No existen límites de edad ni de estado físico
para los beneficios de la actividad física; incluso las personas de edad avanzada con
fragilidad o dependencia pueden mantener o recuperar capacidades funcionales
mediante programas de ejercicio individualizados.

73
ABSTRACT

Aging is associated with higher incidence of chronic multimorbidities state, frailty and
functional dependence. To achieve a healthy aging represents a major social and
medical challenge. Increasing years of life free of incapacity and dependence, to
preserve physical and mental functions, to get the “morbidity compression” until late of
life and to maintain active social activity are the objectives of the preventive
gerontology.

Nowadays there are solid scientific evidence to support that the promotion af physical
activity, through multicomponent intervention, including aerobic, resistance,
equilibrium and flexibility, represents a key element to get a successful aging. There
are no limits for age or physical capacities, to benefit by physical activity; even the
oldest old with fealty or dependence may to maintain or recover functional performance
through individualized programs training.

74
INTRODUCCIÓN

El envejecimiento poblacional representa el principal fenómeno demográfico de las


sociedades modernas. Se ha estimado que en el año 2050 el 20% de la población
mundial tendrá una edad mayor de 65 años. Además, debe destacarse que el
segmento etario de mayor crecimiento es el de los individuos muy ancianos (los
mayores de 80-85 años), cuya tasa se triplicará en las próximas décadas, hasta
superar el 5% en el año 2050 (1).

El riesgo de desarrollar síndromes geriátricos, que condicionan un mayor riesgo de


dependencia, se incrementa progresivamente con la edad. Se ha descrito que, en
sujetos mayores de 85 años, la prevalencia de demencia es del 20-30% (2), la tasa
de fragilidad del 30% (3) y la de sarcopenia del 20% (4). En consecuencia, es
esperable que en el próximo futuro se incrementen de manera marcada las
necesidades sociosanitarias para la atención de personas mayores dependientes.

El principal objetivo de la gerontología preventiva es conseguir un envejecimiento


saludable y activo, aumentando los años libres de incapacidad y dependencia. En
otras palabras, se persigue la “compresión de la morbilidad” para mantener un estado
saludable y de autonomía personal hasta las etapas finales de la vida. El
envejecimiento saludable tiene 3 componentes: a) baja probabilidad de padecer
enfermedad y discapacidad; b) elevada capacidad funcional, física y cognitiva; y c)
mantenimiento de una vida social activa.

En este contexto, una prioridad para promover el envejecimiento saludable es el


desarrollo de estrategias para mejorar la llamada “capacidad intrínseca” que integra
las capacidades físicas y mentales de un individuo (5).

CARACTERISTICAS DEL ENVEJECIMIENTO

El envejecimiento es un fenómeno universal de los seres vivos que puede definirse


como la reducción progresiva de la reserva funcional en relación con el paso del
tiempo. Es un proceso fisiológico complejo, de carácter multifactorial, que implica
factores genéticos, epigenéticos y ambientales (figura 1).

El proceso de envejecimiento incluye cuatro mecanismos principales (6): 1) Un estado


inflamatorio crónico estéril de bajo grado, que conduce a la fibrosis y a la lesión celular

75
y orgánica. 2) La disfunción macromolecular y de organelas celulares que generan
alteraciones en los mecanismos celulares de reparación celular (daño del ADN,
telómeros disfuncionales, mal plegado y agregación proteica, acúmulo de proteínas
dañadas, disfunción mitocondrial). 3) Cambios en ñas células pluripotenciales y
progenitores que reducen la capacidad de reparación tisular. 4) Senescencia celular
(detención irreversible de la proliferación celular, resistencia a la apoptosis o muerte
celular programada, alteración de la actividad metabólica).

El deterioro funcional característico del envejecimiento se debe a una serie de


cambios fisiológicos que afectan al sistema neuromuscular, cardiorrespiratorio y
endocrino. A partir de los 50 años, la masa muscular disminuye un 1%-2% por año y
la fuerza muscular se reduce un 3% anual por encima de los 60 años (7).
Característicamente, con el envejecimiento se produce una atrofia fibrilar junto a
infiltración del músculo por grasa y por tejido fibroso. Igualmente, el envejecimiento se
asocia a una pérdida progresiva de la capacidad cardiorrespiratoria. A nivel endocrino,
se produce una disminución de los niveles de hormona del crecimiento, de hormonas
sexuales y de un estado de resistencia a la insulina.

VALORACIÓN FÍSICA EN EL PACIENTE DE EDAD AVANZADA

La medida de la fuerza de prensión, mediante un dinamómetro homologado, es el


sistema más utilizado para medir la fuerza muscular en el paciente de edad avanzada.
Está bien establecida la relación entre la fuerza prensil en ancianos con el estado
funcional y cognitivo, la independencia funcional y la mortalidad global (8). Una
alternativa, para medir la fuerza de la musculatura pelviana, es el test de la silla que

76
mide el tiempo que requiere un sujeto para levantarse cinco veces seguidas de una
silla sin ayuda de los brazos (9).

La resonancia magnética (RM) y la tomografía computorizada (TC) se consideran los


métodos de referencia para la estimación de la masa muscular, pero son poco
aplicables en la práctica diaria. Como alternativas, se han utilizado la absorciometría
de energía dual (DXA) y la impedancia bioeléctrica. El método más utilizado en la
práctica clínica para la valoración de la masa muscular en ancianos es el perímetro
de la pantorrilla, que ha demostrado tener una buena correlación con el estado de
fragilidad (10). Recientemente, se ha propuesto la ecografía como un método útil para
determinar la masa muscular en la población geriátrica (11).

Más importante que la estimación de la masa o la fuerza muscular, es la valoración


del rendimiento físico. La velocidad de la marcha es la prueba más utilizada para la
valoración funcional del anciano (12), ha demostrado ser útil para el cribado de
sarcopenia (con un punto de corte de 0,8 m/s) (13) y un buen marcador pronóstico
para el desarrollo de dependencia funcional, deterioro cognitivo, institucionalización,
caída y mortalidad en ancianos que viven en la comunidad (14). Otra prueba muy
utilizada para la detección de pacientes de edad avanzada con alto riesgo de
dependencia funcional y de mortalidad es el Short Physical Performance Battery
(SPPB), que valora tres dominios (equilibrio, velocidad de la marcha y levantadas
repetidas en posición sentada) (15).

El deterioro funcional en los ancianos deteriora su capacidad para le desempeño de


las actividades básicas de la vida diaria (ABVD). La valoración de las ABVD ha
demostrado ser predictivo en ancianos del riesgo de dependencia y muerte (16),
siendo el índice de Barthel el más empleado para su evaluación.

SARCOPENIA

La sarcopenia se define como la pérdida de masa y de función muscular asociada a


la edad (13). Afecta al 5%-13% de los sujetos de 60-70 años y del 11%-50% de los
mayores de 80 años (17). La sarcopenia incrementa el riesgo de caídas (18), de
dependencia funcional (19) de deterioro cognitivo (20) y de mortalidad (21). Como
método de cribado de la sarcopenia puede utilizarse el cuestionario SARC-F (22). El
algoritmo propuesto por el European Working Group on Sarcopenia in Older People

77
(EWGSOP) para diagnosticar la sarcopenia y cuantificar su severidad se muestra en
la figura 2.

FRAGILIDAD

La fragilidad es un síndrome clínico multidimensional asociado al envejecimiento que


se caracteriza por la pérdida de la reserva fisiológica (homeoestenosis) y de la
capacidad de adaptación del organismo que, ante la presencia de procesos
intercurrentes menores, predispone al deterioro funcional y cognitivo, a la pérdida de
la independencia funcional y a la muerte (23).

La prevalencia de fragilidad se incrementa con la edad, afectando al 10% de los


mayores de 65 años y entre el 25%-50% de los mayores de 85 años.

Los criterios de fragilidad más utilizados son los de Fried (24) y el índice FRAIL (25),
que recogen variables como la pérdida involuntaria de peso, el cansancio, la lentitud
motora, la pérdida de fuerza muscular y la hipoactividad física.

IMPORTANCIA DEL EJERCICIO FÍSICO EN LOS SUJETOS DE EDAD AVAMZADA

Existen sólidas evidencias científicas que demuestran que la práctica regular de


ejercicio físico a lo largo de la vida es una poderosa herramienta para alcanzar un

78
envejecimiento saludable, habiendo demostrado su eficacia para prevenir la
sarcopenia, la fragilidad y la dependencia (26).

Es importante resaltar que no existe límite de edad para obtener beneficios con la
práctica de actividad física. Incluso en sujetos con fragilidad, dependencia o
multimorbilidad pueden beneficiarse de programas de entrenamiento individualizados,
mejorando la velocidad de marcha y las actividades de la vida diaria, y reduciendo el
riesgo de caídas (27). En el anciano frágil, el ejercicio físico tiene la misma importancia
que otros tratamientos médicos. y debería prescribirse de forma progresiva, con un
plan individualizado,

Los ejercicios aeróbicos y de resistencia proporcionan múltiples beneficios en el


individuo de edad avanzada (tabla 1).

El entrenamiento anaeróbico o de resistencia (mediante levantamiento de pesas, con


máquinas o con bandas elásticas) ha demostrado ser eficaz para prevenir la pérdida
de masa u de fuerza muscular en los ancianos, al mejorar la masa muscular y la
conducción neural (28).

El ejercicio aeróbico (correr, caminar, pasear en bicicleta) es el más eficaz para


mejorar la capacidad cardiovascular y respiratoria (29).

Las enfermedades cardiovasculares (enfermedad coronaria, accidente


cerebrovascular, insuficiencia cardiaca) son la principal causa de mortalidad en los
ancianos y suponen un importante factor de fragilidad y de dependencia. El ejercicio
físico ha demostrado ser eficaz para la prevención cardiovascular (30).

Además, el ejercicio físico ayuda a prevenir la neurodegeneración asociada al


envejecimiento (31), reduce el deterioro cognitivo (32), previene la demencia tipo

79
Alzheimer (33) y la enfermedad de Parkinson (34). Estos beneficios neurológicos
asociados a la actividad física pueden ser mediados por diferentes mecanismos:
mejorando los factores de riesgo vascular clásicos (hipertensión arterial, dislipemia,
hiperglucemia, obesidad visceral), reduciendo el estrés oxidativo, por un efecto
antiinflamatorio o a través de mioquinas con acción neurotrófica (35).

CONCLUSIONES

El envejecimiento se asocia a una disminución de la capacidad intrínseca, debido al


deterioro multisistémico a nivel cardiorrespiratorio, neuromuscular, metabólico y
endocrino. La práctica regular de actividad física a lo largo de la vida puede ayudar a
mantener la masa muscular, la capacidad funcional y la función cardiorrespiratoria en
edades avanzadas y facilitar el logro de un envejecimiento saludable. Los programas
de ejercicio multicomponente (especialmente si combinan entrenamiento aeróbico y
de resistencia) proporcionan múltiples beneficios, incluyendo mejoras en las funciones
cardiovascular, respiratoria, neurocognitiva y músculoesquelética. Los beneficios del
ejercicio físico se observan incluso en pacientes muy ancianos, incluyendo sujetos
con fragilidad o dependencia.

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92.
35. Groot C, Hooghiemstra AM, Raijmakers PGHM, van Berckel BNM, Scheltens P, Scherder EJA,
et al. The effect of physical activity on cognitive function in patients with dementia: A meta-
analysis of randomized control trials. Ageing Res Rev. 2016;25:13-23.
36. Santos-Lozano A, Pareja-Galeano H, Sanchis-Gomar F, Quindós-Rubial M, Fiuza-Luces C,
Cristi-Montero C, et al. Physical activity and Alzheimer disease: A protective
37. association. Mayo Clin Proc. 2016;91:999-1020.
38. Shu HF, Yang T, Yu SX, Huang HD, Jiang LL, Gu JW, et al. Aerobic exercise for Parkinson’s
disease: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. PLoS
One.2014;9:e100503.
39. Valenzuela PL, Castillo-García A, Morales JS, Izquierdo M, Serra-Rexach JA, Santos-Lozano
A, et al. Physical Exercise in the Oldest Old. Compr Physiol. 2019;9:1281-304.

82
LA ACTIVIDAD FÍSICA EN LA PROMOCIÓN DEL ENVEJECIMIENTO SALUDABLE

Autor:

Juan Manuel Espinosa Almendro. Médico de familia, doctor en medicina. Asesor en


envejecimiento de la CSAFA

LA REVOLUCION DE LA LONGEVIDAD

Los éxitos del siglo pasado en mejorar la salud y el bienestar han aumentado la
esperanza de vida de las poblaciones de todo el mundo. En consecuencia, todas las
sociedades están envejeciendo: una proporción cada vez mayor de la población es
mayor (OMS, 2015). Otra tendencia, principalmente en entornos de altos ingresos, ha
contribuido significativamente a una mayor esperanza de vida: aumentar la
supervivencia en la edad avanzada. Como resultado, no solo las poblaciones están
envejeciendo, sino que las poblaciones de mayor edad envejecen más rápido que
nunca. De hecho, según el Informe sobre el Envejecimiento de la Unión Europea de
2015, se prevé que el perfil demográfico de la población europea cambie
drásticamente en las próximas décadas: se prevé que el porcentaje de ciudadanos
mayores de 65 años aumente del 18% al 28% para 2060; el porcentaje de mayores
de 80 años aumentará del 5% al 12% durante el mismo período 1.Europa también está
envejeciendo, según previsiones recientes, durante los próximos cincuenta años
estará cerca de duplicarse el número de europeos mayores de 65 años, que pasará
de 87 millones en 2010 a 148 millones de personas en 2050.

Es un hecho sin precedente en toda la historia de la humanidad por lo que debe ser
considerado como un gran éxito, algunos autores lo califican como la revolución de la
longevidad 2.

1
Join Action Advantage: Frailty Prevention Approach 2018.

En: http://advantageja.eu/images/FPA%20Core%20ADVANTAGE%20doc.pdf
2
Envejecimiento activo, un marco político para la revolución de la longevidad. A. Kalache, EASP 2015

83
En España, durante el pasado siglo la esperanza de vida al nacimiento se llegó a
duplicar, ganándose cerca de cuarenta años más de vida por persona. En la actualidad
la longevidad media de la población andaluza, aunque inferior a la del conjunto de
España, es muy similar a la media de la Unión Europea (UE-15) y superior a la de
países europeos con un PIB más elevado.

En nuestra comunidad autónoma las personas mayores de sesenta y cinco años,


durante el año 2015 (Padrón Municipal 2015 IAE) se sitúan en 1.360.703 habitantes,
lo cual representa el 16,20% de la población andaluza (en 2014 representaba el 15,91%
de la misma). Hay que destacar dos aspectos que se producen simultáneamente en
esta población, por un lado, el aumento de la esperanza de vida y, por otro, el
incremento en el porcentaje de mujeres con relación al de hombres conforme avanza
la edad.

En una sociedad cada vez más envejecida las nuevas Tecnologías de la Información
y la Comunicación (TIC) constituyen una oportunidad para mejorar la calidad de vida
de las personas mayores.

En 2015, Bruquetas & Blanco realizaron un estudio con el propósito de establecer


segmentos diferenciados entre la población andaluza adulta y mayor en relación con
el uso de las TIC. Para la población mayor, la variable con mayor peso fue el hábitat,
seguida del nivel de ingresos en el medio rural y del grupo de edad en el medio urbano.
El estudio concluyó que, entre los cinco segmentos de población mayor construidos,
el segmento con menos uso de Internet eran personas mayores de ámbito rural con
55 años o más e ingresos inferiores a 900 € mensuales. El segmento que mostró un
mayor uso de Internet estaba constituido por personas de 54 a 64 años de ámbito
urbano, sin diferencia por sexo ni por nivel de ingresos.

El consorcio Fernando de los Ríos y los centros Guadalinfo 3 constituyen una red 100%
pública de centros de acceso ciudadano a la sociedad de la información en
Andalucía. Los centros Guadalinfo (en ayuntamientos menores de 20.000 habitantes,
Entidades Locales Autónomas y en las barriadas urbanas menos favorecidas)
trabajan desde 2003 en la igualdad de oportunidades en el acceso a las TIC y la
promoción del talento y la inteligencia colectiva. Cuenta con alrededor de 800 centros

3
En: http://www.guadalinfo.es/que-es-guadalinfo

84
físicos enraizados en sus comunidades (Interconectados y vinculados
a www.guadalinfo.es) y con 800 Agentes de Innovación Local al frente que conocen
las necesidades y potencialidad de su más de 1 millón de usuarios. Desde 2007 y por
encargo de las ocho diputaciones provinciales y la Junta de Andalucía, el Consorcio
Fernando de los Ríos gestiona Guadalinfo.

Estos centros ofrecen servicios TIC y capacitación en competencias digitales.


Asesoran a los usuarios en sus proyectos e impulsan iniciativas colectivas de
dinamización social, sensibilización comunitaria y promoción del entorno.

La utilización de las TICs durante la etapa de la vejez presenta grandes


potencialidades. La intervención en esta línea posibilita la conexión de los mayores
con la actualidad de su entorno, fomentando su inclusión social y la consideración de
la vejez como otra etapa de enriquecimiento personal (Agudo, Pascual & Fombona,
2012). Asimismo, las TICs pueden ayudar a las personas de edad a mejorar su calidad
de vida y el establecimiento de sus lazos sociales (Cornejo, Tentori & Favela, 2013).
La posibilidad de conectarse con familiares alejados o geográficamente dispersos
supone una importante motivación para la adopción, por parte de las personas de
edad, de nuevas tecnologías y aplicaciones online (Vilte Bell, Fausset, Farmer,
Nguyen et al., 2013). Un estudio reciente, pone de manifiesto la interrelación existente
entre el envejecimiento activo y saludable y las tecnologías de la información y la
comunicación (Padial et al, 2019) 4

ENVEJECIMIENTO ACTIVO Y SALUDABLE

En 2002, en el marco de la Segunda Asamblea de las Naciones Unidas sobre el


Envejecimiento, se define el concepto de Envejecimiento Activo como “el proceso de
optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de
mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen”5. Este concepto
incorpora las siguientes características:

4
Padial Espinosa M, Pinzón Pulido S, Espinosa Almendro JM, Kalache A, Garrido Peña F. Longevidad y
revolución digital. Contribución de las tecnologías de información y comunicación al envejecimiento saludable.
Gerokomos. En prensa 2019.

5
Grupo orgánico Grupo Orgánico de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental. OMS. Envejecimiento
activo: un marco político. Rev. Esp Geriatr Gerontol 2002;37(S2):74-105

85
• Es universal e inclusivo, pues no sólo afecta a personas que cumplan
determinadas características, sino que incluye precisamente a personas
frágiles, personas con alguna discapacidad o en situación de dependencia.

• El término “activo” hace referencia no sólo a la actividad física u ocupacional,


sino que pretende dar sentido y dotar de proyecto a todas las etapas del
ciclo vital.

• Incluye el contexto individual y social: los recursos personales y del entorno


próximo, las redes de apoyo y la red de relaciones.

• Sustituye una planificación estratégica basada en necesidades por otra


fundamentada en los derechos humanos y en la ética de los principios de
equidad, dignidad y solidaridad.

Posteriormente se ha añadido un cuarto pilar, que es el de la formación a lo largo de


toda la vida 6 como elemento del mismo valor y categoría de los tres enunciados
previamente.

Desde una visión dinámica y estratégica, se considera que un envejecimiento activo


y saludable es el resultado de integrar durante todo el ciclo vital acciones dirigidas a
fomentar el bienestar de las personas. Los estudios actuales vienen a indicar que, en
torno a los 60 años, las personas han de entender como decisivo y especialmente
oportuno modelar su proyecto de vida futuro 7.Aunque lo realizado hasta entonces y
tendrá su peso específico determinante, es en este momento de la vida en el que se
toman las decisiones claves para remodelar y redefinir cómo será el envejecimiento
de cada persona, además es una edad oportuna para el empoderamiento informado
y consciente de la experiencia, que puede asumir un alto grado de corresponsabilidad
en los procesos. En consecuencia, debe ser objeto de una atención preferente a la
hora de desarrollar promoción del Envejecimiento Activo. Con esta incorporación es
más de un tercio de la población la que es objeto de nuestra atención nuclear.

6
Envejecimiento activo, un marco político para la revolución de la longevidad. A. Kalache, EASP 2015
7
Vaillant GE, Mukamal K. Successful aging. Am J Psychiatry. 2001; 158:839-47

86
LA FRAGILIDAD

El concepto de fragilidad es reciente y data del último cuarto del siglo XX. la definición
de la OMS de 2015:

"La fragilidad es una disminución progresiva relacionada con la edad en los sistemas
fisiológicos que resulta en una disminución de las reservas de capacidad intrínseca,
lo que confiere una vulnerabilidad extrema a los factores estresantes y aumenta el
riesgo de una serie de resultados adversos para la salud".

La fragilidad es una condición potencialmente modificable que puede regresar a un


estado robusto (no frágil), especialmente en sus primeras etapas (Gill, 2006)8. Los
estados de fragilidad más avanzados tienen menos probabilidades de ser modificables
y la mayoría de las veces se requieren intervenciones precisas para evitar la
discapacidad y la dependencia.

Otro concepto focal es el de fragilidad como indicador básico de salud en la persona


mayor, bajo la idea de que la perdida de la salud en el mayor no responde únicamente
a situaciones de enfermedad sino de pérdida de funcionalidad, más relacionada con
la expectativa de vida, la calidad de vida y los recursos o apoyos que precisará la
persona 9.

La persona mayor puede pasar de tener buena funcionalidad a tener una situación de
dependencia (deterioro funcional): Esto puede ocurrir de manera brusca (tras evento
cardiovascular, caída con complicaciones, etc.), pero es normal (al menos en un 60%)
que ocurra de forma paulatina, incluso predecible. Si se produce una detección precoz
y la aplicación de medidas adecuadas con intensidad suficiente, puede ser posible la
reversibilidad del proceso o su enlentecimiento, buscando el menor grado de
alteración funcional.

En este contexto y dado el creciente número de estudios que proporcionan evidencia


de intervenciones exitosas para reducir la discapacidad en las personas mayores, la
prevención de la discapacidad debería convertirse en una prioridad de salud pública.

8
Gill TM (2006). Transitions between frailty states among community-living older persons. Archives of Internal
Medicine, 166(4):418-423. doi:10.1001/.418.
9
Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Documento de consenso sobre prevención de fragilidad y
caídas en la persona mayor. Madrid 2013.

87
Además de los beneficios para las personas y los proveedores de atención, cada vez
hay más pruebas de que el envejecimiento saludable aumenta la productividad y el
bienestar económico de la población en general (Prohaska, Anderson y Binstock
2012) 10.

La JA Advantage apoya la recomendación basada en evidencia de la detección


oportunista de todas las personas mayores de 70 años que reciben atención médica
en cualquier nivel del sistema (Morley, 201311).

Se han propuesto muchos instrumentos para detectar la fragilidad. En ausencia de un


"estándar de oro", el instrumento para evaluar y diagnosticar la fragilidad debe elegirse
de acuerdo con las características de la población estudiada, los objetivos de la
evaluación y el contexto (Cesari, 2016). ADVANTAGE JA propone el uso de
herramientas de detección que cumplan las siguientes cuatro características:

• Rápido de administrar (no demora más de 10 minutos en completarse).

• No requiere equipo especial.

• Han sido validados.

• Están destinados a la detección.

El cribado de la población en busca de fragilidad brindaría la oportunidad de intervenir


en etapas más tempranas cuando los tratamientos tienen más probabilidades de
revertir o al menos retrasar la progresión de la afección.

EXAMEN DE SALUD PARA MAYORES DE 65 AÑOS

El examen de salud para mayores de 65 años es un programa de cribado universal y


oportunista de Servicio Andaluz de Salud, dirigido al fomento del envejecimiento activo
y saludable y la prevención de la fragilidad en pernas mayores de 65 años. La
actualización de 2018 integrar las estrategias relacionadas con el envejecimiento
activo y se apoya en las medidas propuestas en el documento:

10
T. R. Prohaska, L. A. Anderson, and R. H. Binstock. Public Health for an Aging Society. Baltimore, MD: John
Hopkins University Press, 2012 32(2) 21-22, Canadian Journal on Aging
11
Morley JE, Vellas B, Kan GA, Anker SD, Bauer JM, Bernabei R, . . . Walston J (2013). Frailty consensus: A call to
action. Journal of the American Medical Directors Association, 14(6):392-397. doi:10.1016/j.jamda.2013.03.022

88
• Prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor, Estrategia de
Promoción de la Salud y Prevención en el SNS, en el que se marcan las pautas
y recomendaciones a fin de abordar el problema de la fragilidad y la detección
precoz del riesgo de caídas; en el mismo se establecen una serie de
consideraciones para realizar el cribado pertinente, se hacen recomendaciones
en cuanto al uso homogéneo de las herramientas y expone una detallada
batería de respuestas a las diferentes situaciones con las que nos podemos
encontrar.

• Actualización del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la


Salud 2018, que desarrolla un capítulo dedicado a las actividades de
prevención y promocion de la salud en las personas mayores 12.

• Todo ello además está en sintonía con las recomendaciones que se preconizan
desde la J.A Advantage, publicadas en el documento Frailty Prevention
Appoach 13 en noviembre de 2018.

En abril de 2018 se ha puesto en marcha esta actualización y fija su mirada en la


promoción del Envejecimiento Activo y Saludable y en la captación precoz y atención
a la fragilidad funcional, con pruebas clinimétricas y planes de actuación
estandarizados, basados en la mejor evidencia disponible.

El objetivo principal que se marca es el de mejorar el bienestar, promover la salud,


prevenir la enfermedad y responder a las necesidades de atención de las personas
mayores de 65 años, adaptando la respuesta de los equipos de salud a las
condiciones que determinan el estado y capacidad funcional de estas personas.

Los objetivos especifico van en la línea de promover el desarrollo de intervenciones


de promoción y prevención relacionadas con el Envejecimiento activo y saludable,
detectar de forma precoz la Fragilidad y el riesgo de caídas en personas mayores,
desarrollar intervenciones orientadas a la recuperación y/o conservación de las
capacidades funcionales, optimizar las capacidades residuales de las personas que
se encuentren en situación de dependencia así como adecuar las intervenciones

12
https://www.semfyc.es/actualizacion-del-programa-de-actividades-preventivas-y-de-promocion-de-la-salud-
2018/
13
http://advantageja.eu/images/FPA%20Core%20ADVANTAGE%20doc.pdf

89
según criterios basados en las capacidades funcionales (estratificación funcional) la
evidencia científica y la mejora de los resultados en salud.

Algunas características de este programa son:

Identificación y captación

Se considerará población diana para el desarrollo de este programa la totalidad de la


población mayor de 65 años, incluidas en la Base de Datos de Usuarios (BDU) del
SSPA, asignadas a los equipos de salud. Cada equipo de salud, apoyados por la
dirección del centro, elaborará los censos de personas mayores de 65 años
correspondientes a sus cupos.

Estratificación/ Clasificación

La capacidad funcional de las personas mayores de 65 años va a constituir el criterio


de partida para poder establecer puntos de corte artificiales a efectos de permitir una
clasificación en personas sanas o autónomas, frágiles y dependientes, que facilite el
grupo de intervenciones que se desarrollarán dentro de este programa de salud para
personas mayores de 65 años.

Proceso de Estratificación/ Clasificación:

La capacidad funcional se evaluará dentro de este programa para todas las personas
atendidas de más de 65 años a los que se realizará el Índice de Barthel (IB), la prueba
de velocidad de la marcha para la detección de fragilidad y la valoración del riesgo de
caídas.

La valoración integral es una herramienta de valoración diagnostica y de actuación,


especialmente diseñada para las personas mayores, teniendo como eje a la
valoración funcional. Si bien se preconiza utilizar en toda la población mayor de 65
años, está especialmente indicada en personas con riesgo de fragilidad, así como en
las personas que se encuentran en situación de dependencia.

En función del resultado de la valoración funcional a través del índice de Barthel, los
distintos perfiles de pacientes se clasificarán entre:

90
- Persona mayor autónoma. Incluye:

 Persona mayor sana y autónoma

 Persona mayor con enfermedades crónicas sin alteración de la


funcionalidad

 Se definirían por:

• I. Barthel=100: independencia para la realización de actividades


básicas de la vida diaria

- Persona mayor frágil. El objetivo de la detección de la fragilidad en las


personas de edad avanzada tiene sentido para identificar a personas frágiles en una
fase relativamente temprana, en un punto en el tiempo en el que las intervenciones
puedan ser eficaces. Es necesario tener en cuanta que en los momentos actuales los
instrumento clinimétrico no sustituye al juicio clínico del profesional.

Se incluye:

 Persona mayor que realiza vida independiente, pero tiene una incipiente
pérdida de función y alta probabilidad de deterioro.

 Se definirían por:

• I.Barthel= de 90 a <100: independencia/mínima dependencia para


la realización de actividades básicas.

• I. Lawton (mujeres <8/ hombres < 5)

• Prueba de ejecución (ANEXO 2): velocidad de la marcha. Se


considera alterada si en 4 metros camina menos de 1metros por cada
segundo (< 0,8 m/seg.)

• Preguntas de cribado de riesgo de caídas2 (ANEXO 2):

1. ¿Ha sufrido alguna caída en el último año que haya


precisado atención sanitaria?

2. ¿Ha sufrido dos o más caídas al año?

91
3. ¿Presenta algún trastorno de la marcha considerado
significativo? (Esta pregunta tiene respuesta positiva, si el test de
ejecución empleado para el cribado de fragilidad está alterado).

Riesgo de caídas: Respuesta positiva a cualquiera de las 3 preguntas.

Bajo Riesgo: Respuesta negativa a las 3 preguntas

 Se realizará una Valoración Integral (VI) (ANEXO 3) con plan de


intervención individualizado y revisable cuando se produzcan cambios en la
situación global de la persona.

- Persona mayor en situación de dependencia. Personas mayores con algún


grado de dependencia para realizar actividades básicas y/o instrumentales,
dependiendo por tanto de la ayuda de otras personas. Pueden ser situaciones
transitorias que se resuelvan total o parcialmente. Pueden deberse a situaciones
físicas, psíquicas y/o sociales, lo que debe ser evaluado de cara a la intervención.
Incluye la situación denominada “de final de la vida”.

 Se definirían por:

• I. Barthel<90: dependencia para la realización de actividades


básicas.

• I. Lawton (mujeres <8/ hombres < 5)

• Preguntas de cribado de riesgo de caídas2 (Anexo 2)

Riesgo de caídas: Respuesta positiva a cualquiera de las 3 preguntas

Bajo Riesgo: Respuesta negativa a las 3 preguntas

 En este grupo de personas se da como característica:

• El alto riesgo de empeoramiento de su situación, con posibilidad


de intervenir a tiempo,

• La importante presencia de síndromes geriátricos, muchos


reversibles,

• La alta demanda y expectativa de las personas y sus familias,

92
• La necesidad de revisar las intervenciones a hacer y a dejar de
hacer.

 Se realizará una Valoración Integral (VI) con plan de intervención


individualizado y revisable cuando se produzcan cambios en la
situación global de la persona.

Propuesta de intervención:

1.- Personas mayores autónomas (I.Barthel 100).

- Actividades de promoción de la salud:

• Alimentación.

• Actividad física adaptada.

• Seguridad del entorno y supresión de barreras.

• Evitar el consumo de tabaco y alcohol.

• Gestión emocional: Mantenimiento de la capacidad cognitiva/nmental y


ocupación. Cohesión social, interés por el entorno y raciones sociales.

- Actividades de prevención:

• Inmunizaciones.

• Uso adecuado de medicamentos (criterios STOPP/START)

• Cribados: agudeza visual, hipoacusia, ansiedad y depresión, cáncer


colorectal….

-Se incluye:

• Facilitar el plan terapéutico compartido.

• Promover desde los equipos de salud un trabajo compartido con los activos
comunitarios y locales, así como las acciones intersectoriales oportunas.

2.- Personas mayores frágiles o con riesgo de fragilidad funcional (I. Barthel 90-99).

- Actividades de promoción y prevención similar a las personas mayorees autónomas.

93
- Intervenciones ante el riesgo de fragilidad o de la fragilidad funcional en si misma:

• Valoración integral.

• Intervenciones para evitar el deterioro funcional: control de dolor y activar la


capacidad de movilidad.

• Programa de ejercicio multicomponente con recursos comunitarios.

• Valoración del hipotiroidismo, niveles de vitamina D, barreras del hogar, riesgo


de caídas.

• Detección precoz del deterioro cognitivo, malnutrición, incontinencia urinaria,


maltrato.

• Revisión bucodental.

3.- Personas mayores en situación de dependencia funcional (I. Barthel <90).

- Actividades de promoción y prevención adaptada a la situación según situación


clínica y sociofamiliar.

- Valoración integral.

- Atención en el domicilio / residencia.

- Atención a la familia que cuida.

- Facilitar el plan terapéutico compartido.

- Promover desde los equipos de salud un trabajo compartido con los activos
comunitarios y locales, así como las acciones intersectoriales oportunas.

94
ACTUACIONES PARA PROMOVER LA ACTIVIDAD FÍSICA EN PERSONAS
MAYORES

PROYECTO DE FOMENTO DE ENVEJECIMIENTO ACTIVO Y SALUDABLE A


TRAVES DE SOLUICONES DIGITALES: PLATAFORMA ENBUENAEDAD

La Plataforma digital para el fomento del envejecimiento activo y saludable, es


un proyecto de fondos FEDER, y supone un gran avance para la expansión del EAS.

En: https://www.enbuenaedad.es/

Consiste en el diseño de una plataforma que sirva de canal para favorecer las alianzas
entre profesionales, ciudadanía y movimientos asociativos. Se plantea como objetivo
fundamental el diseño, desarrollo e implantación de programas de promoción del
envejecimiento activo que puedan beneficiarse del uso de las TICs, en cualquier forma
de aplicación y que busquen como objetivo fundamental, la mejora del bienestar y la
calidad de vida a medida que se envejece. Es un proyecto con fondos hasta 2020.

• En el Pilar Salud (https://www.enbuenaedad.es/inicio/salud/actividad_fisica )


se puede encontrar múltiples herramientas favorecedoras de la actividad física.
Como entrada general, se estimula a la practicar regular:

La práctica regular de ejercicio físico hace que el cuerpo se tonifique y por ello, nos
encontramos mucho mejor de ánimo y somos capaces de mantener las actividades
habituales. Se recomienda que las personas se mantengan suficientemente activas
durante toda la vida.

En adultos, se indica realizar al menos 30 minutos de actividad regular de intensidad


moderada (aeróbica) al menos 5 días a la semana (ó 75 min de actividad vigorosa
semanal).

Para las personas mayores 65 años en adelante, la actividad física consiste en


actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos caminando
o en bicicleta), actividades ocupacionales (cuando la persona todavía desempeña
actividad laboral), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el
contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.

95
Además, incorpora secciones sobre los diferentes tipos de ejercicios más
recomendados para las personas de más de 60 años, con videos ilustrativos y
recomendaciones generales, destacando los videos ilustrativos de los diferentes
componentes del ejercicio multicomponente.

https://www.enbuenaedad.es/inicio/salud/actividad_fisica/ejercicios_de_fortalecimient
o_muscular

https://www.enbuenaedad.es/inicio/salud/actividad_fisica/ejercicios_de_resistencia_y
_equilibrios

https://www.enbuenaedad.es/inicio/salud/actividad_fisica/ejercicios_para_fomentar_l
a_flexibidad

- Apartado de rutas de toda Andalucía a la que se puede acceder tanto por esta
entrada como a través del mapa de geolocalización de inminente puesta en marcha,
esta sección además está abierta a la ciudadanía, de manera que cualquier persona
pude subir a la plataforma rutas de su entorno que considere de interés para el
colectivo.

(https://www.enbuenaedad.es/inicio/salud/actividad_fisica/rutas )

- Los Parques biosaludables, en el que se expone explicaciones las máquinas


para hacer ejercicio y su geolocalización.
( https://www.enbuenaedad.es/inicio/salud/actividad_fisica/uso_correcto_de_los_par
que_de_ejercicios ).

Algunos aparatos más habituales son la escalera de dedos, la escalera de manos, el


volante, el juego de pedales o a escalera-rampa. En función del estado de salud, se
puede recomendar la bicicleta elíptica, es necesario tener en cuenta subirse con
cuidado porque puede haber riesgo de caída.

- Observatorio de APPs

En este apartado ponemos a disposición las publicaciones del Observatorio de


aplicaciones móviles y soluciones digitales para el envejecimiento activo y saludable.

Este Observatorio realiza tareas de prospectiva para el rastreo, recopilación y


propuesta de aplicaciones móviles y soluciones digitales de interés para la ciudadanía
relacionadas con los cuatro pilares del envejecimiento saludable: salud, seguridad,

96
participación y aprendizaje a lo largo de la vida, prestando especial atención a aquellas
aplicaciones que fomenten la intergeneracionalidad y la participación social.

Los resultados de estas tareas se entregan mediante boletines periódicos, uno de los
primeros es el dedicado a la actividad física
(https://www.enbuenaedad.es/sites/default/files/materiales-2019-
11/Boletin_apps_actividad_fisica_final_15_10_2019.pdf ).

En este boletín se pueden encontrar novedades, divulgación y noticias de interés,


sobre Apps que por sus características, se puedan utilizar como herramientas tanto
por profesionales así como por los usuarios seguidores de “En Buena Edad”, para el
fomento y la práctica de la actividad física.

- App ACTIVATE 55+.

https://www.enbuenaedad.es/inicio/aprender_mas/apps_moviles/app-activate-55

Esta aplicación permite fomentar la actividad física como medio para evitar y/o retrasar
el deterioro funcional en personas mayores de 55 años. Además, permite distribuir la
actividad en función de diferentes componentes: fuerza, flexibilidad, resistencia, etc.

Esta herramienta de “salud móvil” se convierte en una oportunidad para la promoción


de los comportamientos saludables, supone una revolución en el autocuidado y
enlazan a las personas con las redes informales de cuidados potenciando el acceso
a los recursos y activos comunitarios que favorecen el envejecimiento activo y
saludable.

La aplicación se encuentra en fase de Testeo intermedio, mediante validación externa


multidimensional.

- Características fundamentales:

1. Seguridad respecto a la realización del ejercicio físico, los ejemplos


permitirán realizar la actividad sin peligro.

2. Esta aplicación une las nuevas tecnologías a la actividad física para


una población especifica.

3. Permite detener la aplicación para poder revisar la posición.

4. Demostraciones con accesorios fáciles de tener por casa.

97
5. Las demostraciones son en 360º, permitiendo ver al usuario en
cualquier ángulo.

6. El uso de distintos avatares permite a los usuarios identificarse con


la demostración.

7. Se trata de un tutorial continuo para realizar diversas actividades


físicas.

8. Función de podómetro que permitirá llevar una cuenta de los pasos


recorridos a lo largo del día.

9. Las demostraciones están agrupadas por ejercicios de calentamiento,


fortalecimiento, resistencia y estiramientos. Esto facilita el acceso a
un ejercicio concreto.

10. Indicaciones específicas, cada ejercicio tiene un numero de repeticiones


adecuadas.

11. La aplicación incluye una rutina completa de ejercicio para ponerse


en forma.

12. Navegación fácil e intuitiva.

PROGRAMA DE INDICACIÓN COMUNITARIA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA,


COORDINACIÓN ENTRE ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD Y LOS CENTROS
DEPORTIVOS MUNICIPALES

Este programa, que está dando sus primeros pasos, es fruto del acuerdo de
colaboración entre la Consejería de Salud y Familias y la Consejería de Educación y
Deporte.

¿Por qué poner en marcha este programa?:

- Porque los programas de actividad física para personas mayores forman


parte de las intervenciones recomendadas para el envejecimiento activo y
saludable contempladas en el Libro Blanco del Envejecimiento Activo en Andalucía.

- Porque la práctica de la actividad física retrasa y previene las


consecuencias del envejecimiento y fomenta la salud y el bienestar de las
personas mayores.

98
- Porque la práctica regular de actividad física ha demostrado tener un efecto
beneficioso sobre la salud física, cognitiva y mental en todas las edades. Reduce
los riesgos de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, diabetes,
cáncer, depresión, caídas y deterioro cognitivo; preserva la movilidad, la fuerza
muscular, la resistencia, la fuerza ósea, el equilibrio y la coordinación.

- Objetivo de la intervención.

El programa tiene como objetivo la intervención sobre la fragilidad y el


riesgo de caídas, compartida entre Atención Primaria y los Centros
Municipales del Deporte. Esta intervención se orienta a:

o La promoción de la actividad física y la alimentación saludable


apoyada en soluciones digitales.

o La detección precoz de la fragilidad y el riesgo de caídas.


o El mantenimiento o la recuperación de las capacidades funcionales
de la persona en situación de fragilidad o dependencia, a través de
las intervenciones en actividad física y alimentación.

o La interlocución salud-deporte, a través de los centros y


profesionales implicados en el programa.

- Población destinataria.

Las personas a las que está destinadas la intervención son las personas
mayores autónomas, personas que están en riesgo de fragilidad y/o caídas,
o que tengan reconocido el Grado I de dependencia, incluidas en el
Programa Examen de Salud para Mayores de 65 años. Además, la
intervención incluye actividades formativas para los y las profesionales de
Medicina, Enfermería y Trabajo Social de Atención Primaria y Centros
Municipales del Deporte, así como a responsables de catering y monitores
de actividad física en estos centros.

99
- Estrategias para favorecer la participación en las actividades diseñadas.

Para favorecer la participación en las actividades diseñadas para el Centro


Municipal de Deporte se proponen acciones de comunicación y estrategias
de interacción entre las personas participantes.

100
LA SARCOPENIA Y LA MEJORA DE LA CAPACIDAD FUNCIONAL DEL ADULTO
MAYOR

The sarcopenia and the improvement of the functional capacity of the elderly
adult

Autor:

Felipe Isidro Donate. Catedrático de Educación Física -Generalitat Catalunya-Instituto Internacional


Ciencia Ejercicio Físico y Salud

RESUMEN

El músculo esquelético representa aproximadamente un 50% del peso corporal en


adultos y cumple funciones metabólicas, endocrinas y termorreguladoras, así como
ser el principal efector del movimiento. El envejecimiento trae consigo una perdida
gradual de masa muscular (sarcopenia), fuerza (dinapenia), potencia (kratopenia) y
funcionalidad. Ello se produce por multitud de factores fisiológicos (neuronales,
endocrinos, musculares) así como del estilo de vida (nutrición, actividad física). Estos
cambios dan como resultado problemas metabólicos y funcional como son la perdida
de la capacidad de realizar acciones de la vida diaria, la dificultad para andar
correctamente, subir escaleras, mayor dependencia y un progresivo deterioro de la
salud. De los diferentes tratamientos propuestos, el ejercicio físico, y en concreto el
entrenamiento de la fuerza, ha demostrado su alta eficacia, resultando en mejoras
cualitativas y cuantitativas del músculo esquelético. Para optimizar los resultados de
dicho entrenamiento, se hace necesario el conocimiento y manejo de las diferentes
variables de la dosis (frecuencia, volumen, intensidad, tiempo de recuperación,
selección de ejercicios) con fin garantizar una prescripción de ejercicio adecuada y
eficaz.

Palabras clave: dinapenia, envejecimiento, fuerza, masa muscular, entrenamiento

101
ABSTRACT

Skeletal muscle represents 50% approximately of total body weight in adults. It


possesses metabolic, endocrine and thermoregulatory functions besides the well
known role as the main movement effector. Aging entails a gradual loss of muscle mass
(sarcopenia), strength (dinapenia), potency (kratopenia) and functionality as a result of
multiple physiological (neuronal, endocrine, muscular), and lifestyle (nutrition, physical
activity) factors. Such changes result in metabolic and functional alterations such as
decreased ability to perform daily tasks, difficulty to walk properly, taking the stairs and
progressive health deterioration; all these lead to increasing dependency. Among the
different proposed interventions, physical exercise and, more specifically strength
exercise, has demonstrated great efficacy, resulting in qualitative and quantitative
improvement in skeletal muscle performance. It is necessary to have proper
knowledge and management of the different training variables of de doce (frequency,
volume, intensity, density, and exercise choice) in order to optimize the results of such
training and be able to guarantee adequate and efficient exercise prescription.

Keywords: dynapenia, aging, strength, muscle mass, training

102
INTRODUCCIÓN

El envejecimiento saludable depende de una amplia gama de factores de los cuales


uno es de suma importancia y viene representado por la función muscular, lo que
permite llevar un estilo de vida independiente y gozar de calidad de vida y buena salud.
La pérdida de la masa muscular (MM) y de la función que realiza, es una consecuencia
clínica importante de la enfermedad, de la inmovilización/reducción de la actividad, de
la mala alimentación, y del uso de determinados medicamentos, así como del
envejecimiento. Esta pérdida de músculo se acompaña de una serie de
consecuencias metabólicas y funcionales (Hurley et al.,2011).

La pérdida de la MM representa un importante vaticinador de la mortalidad en los


adultos especialmente si está asociada a una pérdida funcional en la capacidad para
generar la fuerza (Artero et al., 2011). Incluso, en los últimos años, se ha puesto de
manifiesto que los niveles de fuerza están inversamente relacionados con la aparición
de algunos casos de cáncer independientemente de otras variables (Ruiz et al.,2009).

El músculo esquelético representa el mayor órgano del cuerpo humano. Así, la masa
muscular constituye aproximadamente un 50% del peso corporal total en adultos
jóvenes, pero en los mayores disminuye un 25% al alcanzar los 75-80 años (Short et
al., 2004). Después de los 50 años, la masa muscular disminuye a una tasa anual de
2.1%. La fuerza muscular desciende un 1.5% entre los 50 y los 60 años, y
posteriormente, alcanza el 3% (Von Haehling et al., 2010).

Asociada a la atrofia muscular la fuerza disminuye de forma gradual con una magnitud
inapreciable desde los 30 años hasta cerca los 50 años de vida. En la sexta década
de la vida, se ha observado una disminución acelerada cercana al 15%, pudiendo
alcanzar en la octava década hasta un 30% (Mayer el al., 2011). Esto, además,
ocasiona un deterioro sustancial en el intercambio de información sensorial, con una
reducción en la calidad de la coordinación inter e intramuscular. A consecuencia de
ello se producen pérdidas de la fuerza y del equilibrio, y alteraciones de la marcha, lo
que aumenta el riesgo a sufrir los graves problemas que acompañan a las caídas y
las lesiones crónicas que incrementan las enfermedades recurrentes y degenerativas.

Se estima que el 13,5% de las personas mayores de 60-70 años se ven afectadas por
la sarcopenia, cifras que se elevan hasta el 11-50% a los 80 años o más (Von Haehling
et al., 2010). Esta evidencia también muestra que los adultos mayores menos activos

103
físicamente poseen más probabilidades de tener menor MM y fuerza, y en
consecuencia, mayor probabilidad de desarrollar la sarcopenia

Además de las funciones clásicas del sistema neuromuscular, como son las de
proporcionar el movimiento, generar la fuerza, estimular la respiración, intervenir en el
equilibrio postural y en la regulación de la temperatura corporal recientemente también
se le considera como importante órgano endocrino (Pedersen, 2009;). Estas
funciones, tanto mecánicas como metabólicas y endocrinas, muestran la importancia
de dicho sistema en la salud y la enfermedad.

Por ello, es necesario revisar los conceptos y mecanismos claves para comprender la
sarcopenia y sus consecuencias, así como proponer un tratamiento a través del
entrenamiento de la fuerza.

CONCEPTO, CONTEXTUALIZACION Y DIAGNOSTICO DE LA SARCOPENIA

Concepto

Durante el “European Working Group on Sarcopenia in Older People” la sarcopenia


fue definida como un “síndrome caracterizado por una pérdida progresiva y
generalizada de la fuerza, masa y función muscular esquelética con un aumento del
riesgo a sufrir resultados adversos, tales como la discapacidad física, la mala calidad
de la vida y la muerte” (Cruz-Jentof, et al.,2018).

Por tanto, la definición actual de sarcopenia considera la pérdida de fuerza muscular


y los cambios cualitativos que sufre este tejido. En este punto, debe aclararse que se
ha acuñado el concepto de dinapenia, término que incluye la pérdida funcional de la
capacidad para generar la fuerza en las personas de edad avanzada, ya sea por
motivos morfológicos (sarcopenia) o neuronales y que afectará al rendimiento
funcional de las actividades cotidianas. Esta pérdida de masa muscular es
multifactorial, pero está ampliamente relacionada con una combinación de factores
como una dieta inadecuada y un estilo de vida sedentario.

Contextualización

La evidencia ha manifestado que la pérdida de la MM se produce preferentemente de


forma selectiva sobre las fibras tipo II, siendo más pronunciada en los miembros
inferiores que en los superiores (Miyatani et al., 2003).

104
Éste fenómeno unido a la edad afectará a la dependencia motriz, y por ende, a las
actividades de la vida diaria (AVD) como levantarse de la silla, subir escaleras,
recuperar la postura tras un perturbación del equilibrio, etc.

La evidencia ha precisado que la reducción de la MM desencadena: a) inflamación


crónica; b) mayor estrés oxidativo; c) incremento de la resistencia a la insulina y d)
aumento de la infiltración de los adipocitos intramusculares.
Tabla 1. Factores de Riesgo de la sarcopenia (Tomada de Cruz-Jentoft et al.,2011).

Diagnóstico

La EWGSOP realizó en 2018 una actualización de su consenso (Cruz-Jentof, et al.,


2018) observando mayor atención en la fuerza muscular como dato clave en
sarcopenia (relegando la medición de la masa muscular a un punto de investigación
más que de uso en práctica clínica), actualizando el algoritmo diagnóstico y
estableciendo claros puntos de corte para el diagnóstico. Además, recomienda el
SARC-F como herramienta de cribado. Así, es positiva si el sujeto demuestra una
pérdida de fuerza muscular, ya sea mediante la prueba de fuerza agarre mano o la
prueba de levantarse de una silla sin apoyo de las manos. Se confirma el diagnóstico
si a esto se le añade una prueba que demuestre baja masa muscular (para lo cual
DXA es el más recomendado) o en la calidad muscular. Es un caso severo al
presentarse una prueba de la marcha menor a 0.8 m/s.

105
Tabla 2. Puntos de corte para identificar, confirmar y evaluar la severidad de la sarcopenia

Modificada de Cruz-Jentoft y cols., 2019

CONSECUENCIAS DE LA SARCOPENIA

La sarcopenia, como consecuencia de los mecanismos anteriormente descritos


desencadenará una reducción en la capacidad para realizar actividades físicas diarias
normales, tales como el cuidado personal, la limpieza, las compras, etc. Esta
disminución resultará dependiente de los grupos musculares afectados, ya estén
situados de manera central en el tronco y de manera periférica en los miembros de la
parte superior e inferior del cuerpo.
Figura 1. Consecuencias de la sarcopenia.

Modificado de Hunter et al (2004)

TRATAMIENTO DE LA SARCOPENIA

En la actualidad, la mejor opción terapéutica contra la sarcopenia es el ejercicio físico,


dado que el mismo favorece el aumento de la masa y la función muscular (Johnston
et al., 2008). El ejercicio es significativamente superior a todas las intervenciones

106
conocidas farmacológicas, nutricionales y hormonales para la estabilizar, aliviar y
revertir sarcopenia (Arnold et al., 2011).

El entrenamiento de la fuerza, por la especificidad del estímulo que proporciona, se


considera el más adecuado para la sarcopenia. Sin embargo, sería inapropiado
establecer como única esta unidad de entrenamiento debiéndose complementar, si es
posible en el contexto de la persona, con algunas unidades de ejercicio cardiovascular,
flexibilidad, y de equilibrio.

Nos centramos pues en el entrenamiento de la fuerza como eje vertebrador del


tratamiento de la sarcopenia a través del ejercicio.

Entrenamiento de fuerza

La capacidad de adaptación del músculo esquelético no se ve alterada biológicamente


por el paso de los años, y aunque la inactividad lidere reducciones morfofuncionales,
cuando se vuelve a someter al sistema neuromuscular a estímulos de tensión
muscular, se desencadenarán adaptaciones, las cuales pueden tener la misma
magnitud que en personas jóvenes.

En cuanto a su seguridad, se considera al entrenamiento de la fuerza progresivo,


programado y personalizado como un método seguro y eficaz para aumentar la fuerza
y el tejido muscular en los adultos mayores.

El entrenamiento de la fuerza se realiza a una frecuencia 2 a 3 veces por semana.


Como regla general, esto se traduce en un notable incremento en la fuerza muscular,
en un aumento moderado de la distancia recorrida a pie, en un mejor desempeño para
levantarse de una posición de sentado, y en una movilidad superior.

Por otra parte, el ejercicio de fuerza ha demostrado su eficacia en diversas


condiciones clínicas comunes en las personas de edad avanzada, incluyendo,
síndrome metabólico (y todos sus componentes), fibromialgia, artritis reumatoide,
Alzheimer, la osteoporosis, depresión (Hurley et al., 2011) entre otras.

Efectos del entrenamiento de fuerza sobre las causas de la sarcopenia

Las señalizaciones celulares asociadas a la sarcopenia pueden verse detenidas, e


incluso superadas por las señalizaciones celulares a favor de la hipertrofia, gracias al
entrenamiento de fuerza.

107
Cambios neuromusculares y de la histoarquitectura muscular.

Además del incremento de la masa muscular, el entrenamiento neuromuscular de alta


velocidad y/o potencia estimulará las fibras musculares rápidas atrofiadas por el
desuso, viéndose favorecidas las actividades funcionales (Tschopp et al., 2011)

Cambios hormonales:

El ejercicio de fuerza induce la liberación y secreción de las hormonas androgénicas-


anabólicas que, entre sus efectos biológicos, destaca el incremento de la masa
muscular (Kramer & Ratamess, 2005).

Inflamación

Se ha demostrado que el músculo puede segregar, expresar y liberar citoquinas


específicas –denominadas mioquinas- que pueden ejercer una gran influencia sobre
los estados proinflamatorios (valores altos de IL-1, IL-6, proteína C-Reactiva y TNF-
α) , al reducir dichos estados y, por ende, mejorando el estado de salud (Mathur y
Pedersen, 2008).

Estrés oxidativo

El entrenamiento de fuerza reduce la expresión de los genes que codifican las


proteínas proteolíticas, e incrementa la producción de las enzimas antioxidantes.

Mitocondrias

El entrenamiento de fuerza es una modalidad de ejercicio que se muestra útil para


revertir la sarcopenia (Melov S. et al., 2001) y mejorar la función mitocondrial en el
músculo esquelético.

DOSIS DEL ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN EL TRATAMIENTO DE LA


SARCOPENIA

Para obtener los resultados deseados, el entrenamiento de la fuerza, como estímulo


anabólico, debe mantener unas características adaptadas a la situación específica de
la sarcopenia. Así pues, el estímulo anabólico estará influenciado por los siguientes
factores

108
Intensidad

La mayoría de los estudios muestran la necesidad de realizar los ejercicios de fuerza


con una alta intensidad, con el fin de obtener mejorías sustanciales de la fuerza
(Burton, el al.,2010). Se muestra una mejoría de un 11% en la sección transversal del
músculo, así como de un aumento de la fuerza (mayor 100%) tras un periodo de
utilización de los ejercicios de fuerza de alta intensidad en adultos mayores.

La evidencia muestra que los programas de fuerza progresivos hacia intensidades


elevadas, sobre todo hacía altas intenciones de velocidad en la ejecución de los
ejercicios, permiten obtener mejoras morfológicas en la población anciana.

Frecuencia

Se ha demostrado que una frecuencia de 2-3 veces por semana mejora la velocidad
de la marcha, el tiempo en sentarse y levantarse, así como subir escaleras y la fuerza
muscular global (Liu et al.,2009).

Volumen

Con referencia al volumen de entrenamiento diversos estudios ponen de manifiesto la


gran influencia que el volumen ejerce sobre la respuesta trófica del sistema muscular
de las personas de edad avanzada.

APLICACIONES PRÁCTICAS

Para obtener la máxima eficiencia en la prescripción de ejercicio físico se propone, de


forma general, la siguiente recomendación para la prescripción del entrenamiento de
fuerza en adultos mayores.

109
Tabla 3. Propuesta de prescripción del ejercicio de fuerza para el adulto mayor

Mono y multiarticulares. Principales grupos musculares (con


TIPO DE EJERCICIOS predominio de ejercicios de MMII). Comenzar con máquinas y
progresar hacia peso libre
FRECUENCIA SEMANAL 2 a 3 veces (no consecutivos)
Resistencia muscular (principiantes): 40-60 %
INTENSIDAD (% 1 RM) Fuerza-hipertrofia: 60-75 %
Potencia: 40-60 %
Resistencia muscular (orientación metabólica): 10 a 20 (15-25)
REPETICIONES POR SERIE
(CARÁCTER DEL ESFUERZO)
Fuerza-hipertrofia (orientación estructural): 8 a 12 (10-15)
Potencia (orientación neural): 4 a 6 (15-20)

SERIES POR EJERCICIO Y Principiantes: comenzar con 1 serie.


GRUPO MUSCULAR Avanzados: progresar hasta 3 series.
Resistencia muscular: <1’
DESCANSO INTERSERIE Fuerza-hipertrofia: 1’ a 2’
Potencia: >3’
Lenta a moderada: 2:4”
VELOCIDAD DE EJECUCIÓN
Potencia: alta/rápida

CONCLUSION

El entrenamiento de fuerza, en la dosis adecuada al contexto personal, resulta


absolutamente necesario para el tratamiento de la sarcopenia o cualquier situación
que implique una reducción de la masa muscular (atrofia, caquexia) ya que mejora las
morbilidades asociadas. Dicho entrenamiento debe considerarse un tratamiento
sinérgico con las estrategias nutricionales, sobre todo de la adecuada ingestión y
asimilación de aminoácidos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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prevalence and clinical impact. J Cachexia Sarcopenia Muscle. Dec;1(2):129-133. Epub 2010
Dec 17.

111
LOS PROGRAMAS INTEGENERACIONALES DE ACTIVIDAD FÍSICA CON
MAYORES: INCIDENCIA EN LA ADHERENCIA DE ÉSTOS A LA PRÁCTICA
DEPORTIVA Y EN LA FORMACIÓN DEL ALUMNADO DE CIENCIAS DEL
DEPORTE.

Autores:

Dr. Miguel Ángel Morales Cevidanes. Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Dr. Julio Ángel Herrador Sánchez. Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

RESUMEN

La mejora de la calidad de vida de las sociedades modernas, así como las dificultades
de la conciliación familiar, que trae consigo el continuo desarrollo del S.XXI, son
algunas de las peculiaridades de éste. Estas circunstancias, entre otras, trae consigo
por un lado un aumento de la longevidad y por otro el descenso de la natalidad. Así,
el papel de personas mayores y adolescentes cobra especial relevancia en este
sentido, ya que los primeros soportan el crecimiento profesional de los adultos y los
segundos el cierto abandono, por falta de conciliación, generando visiones distintas
de una misma realidad. Todo ello hace que los adolescentes y mayores de este siglo
tenga un especial protagonismo, en una convivencia con enfoques dispares en un
mismo entorno social. Dichos enfoques se reflejan en las diferencias
intergeneracionales y en el cuestionamiento de lo que una generación u otra se puede
aportar, o, mejor dicho, el enriquecimiento de unas con otras si el contexto y las
propuestas así lo facilitan.

Es aquí, donde ubicamos la propuesta que presentamos, con el objetivo de establecer


relaciones en el ámbito académico a través de encuentros entre personas de diferente
generación. En él, procuraremos que se produzca un enriquecimiento, por un lado, en
la forma de entender, por parte de los adolescentes que cursan el grado en CC. del
Deporte, el desarrollo y el sentido de la asignatura de Juegos Motores y Habilidades
Motrices, y por otro el favorecer, a los adultos mayores, el envejecimiento activo y el
conocimiento del efecto positivo, en la mejora de su calidad de vida, que la actividad
física presentada en formas jugadas les puede aportar.

112
Seguiremos una metodología activa, con la utilización del juego y las dinámicas de
grupo como herramienta fundamental. Con ellas se facilita en gran medida reforzar la
motivación, incidir en la interacción social, facilitar la mejora cognitiva, e infinidad de
aportaciones positivas (Herrador & Morales-Cevidanes, 2015), posibilitando
interactuar entre sí en las clases de dicha asignatura, en la que mayores y
adolescentes, compartirán conocimientos y colaborarán de forma conjunta.
Procuraremos que los aprendizajes de los estudiantes sean significativos,
entendiendo que las herramientas que permiten desarrollar los contenidos de trabajo,
hay que adecuarlas a las características del grupo con el que se desempeña la labor
técnica y que se hace necesario conocer a dicho grupo, para dar respuesta a su
motivaciones e intereses. Así mismo, pretendemos establecer una reciprocidad en el
aprendizaje, para que los mayores conozcan los códigos de lenguaje, los intereses y
las inquietudes de los adolescentes en un contexto de enseñanza formal.
Concluiremos con la valoración que ambos grupos realizarán antes después de la
convivencia, presentando las aportaciones y el enriquecimiento que ambos colectivos
obtuvieron.

Palabras clave:

Juego motor, relaciones intergeneracionales, conocimiento recíproco, envejecimiento


activo, adolescentes, adulto mayor.

113
1. INTRODUCCIÓN

Año a año, con el incremento de la esperanza de vida y con los efectos de la sociedad
del bienestar, la concepción del envejecimiento ha ido evolucionando desde el
concepto tradicional de vejez, asociada al cada día más peyorativo término viejo, en
el que se asociaba una cierta incapacidad, carencias y fin de los días, hasta una
concepción más acorde con la realidad donde, envejecer no tiene por qué traer
consigo la inminente aparición de limitaciones. A todo ello han contribuido muchos
factores, entre ellos las diferentes apuestas políticas y sociales, pero cada vez más el
peso del colectivo de personas mayores, organizados, asociados y visible, sobre todo
visibles a una sociedad que no pocos años atrás, ni veía, ni atendía más allá de los
entornos familiares. Así, hoy en día encontramos una visión positiva del
envejecimiento, apostando por favorecerlo de forma activa, autónoma y digno, de
modo que las personas mayores, cada vez más sean partícipes en y de la sociedad,
proyectando a ésta una visión positiva de esta etapa de la vida.

Algunos autores consideran que, en este siglo XXI, hay un reto importante al que hay
que hacer frente, no es otro que la distancia intergeneracional, debido a un significativo
incremento de la esperanza de vida junto a la convivencia con diversas generaciones
en una misma realidad social. Tal es así, como plantea Sánchez (2010), que los
agentes sociales tendrán como reto el poner en marcha mecanismos que de alguna
manera impliquen a todas las generaciones que conviven en un mismo entorno,
colaborando entre sí para afrontar con el mayor de los éxitos, tanto las necesidades
personales, grupales y comunitarias (Sánchez, Kaplan y Sáez, 2010).

Aquí jugará un papel fundamental en la sociedad actual, en relación a las personas


mayores, la promoción del envejecimiento activo. Éste se está constituyendo como un
pilar básico de la misma y para ello es primordial tener en cuenta elementos como la
ciudadanía, la importancia del aprendizaje permanente, vivir de forma positiva el
propio proceso de envejecimiento y por supuesto, la importancia que se le asigne a
las relaciones intergeneracionales, entre otras. El protagonismo que ha de tener la
actividad física, va a ser herramienta básica para la prevención y mejora de la salud.
Al contrario de lo que podemos pensar, deberían ir mostrándose datos alentadores
respecto a tasas de práctica deportiva en este perfil poblacional, pero aún persisten
tasas muy bajas de actividad física, como refleja el estudio sobre actividad física de la
Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (2016), donde recogía que

114
tan sólo el 6,05 % de la población entre 65-74 y el 8.85% de la población de 55-64,
realizaba algún tipo de actividad física. Como podemos ver no es suficiente,
haciéndose necesario que las administraciones tanto nacionales como autonómicas
continúen apostando por políticas que promuevan el envejecimiento activo y entre
ellas por un especial interés los programas relacionados con la actividad física. Y si,
además de no sólo en pensar en la mejora de la salud, buscamos favorecer el valor
social, que a través de la práctica deportiva pueden significar las aportaciones que las
personas mayores puedan realizar a diferentes generaciones, así como enriquecerse
de las vivencias que experimenten con otro grupo de edades, podemos encontrar en
los programas intergeneracionales relacionados con actividad física ese valor añadido
(Morales-Cevidanes, 2015).

Con la propuesta que presentamos, lo que pretendemos es dar un paso más en los
programas de actividad física con personas mayores que desde hace más de quince
años realizamos en la universidad Pablo de Olavide. Nuestro entorno educativo ha de
ofrecer un conocimiento de todas las realidades en las que los futuro profesionales
han de desenvolverse, y qué mejor que buscar interacciones en su propio ámbito
formativo. Por otro lado, que mejor forma de darles un valor y un reconocimiento a las
personas mayores que se acercan a la actividad física, que ofreciéndoles la posibilidad
de participar en la formación de los futuros profesionales para que conozcan sus
peculiaridades, conozcan sus inquietudes, y realidades para adaptarse a sus
demandas. Así mismo, se considera que este tipo de actividades tienen gran potencial
para activar a voluntarios mayores (Alloza et al, 2019).

Para nosotros supone un reto como docentes, el buscar un contexto de aproximación


entre ambas generaciones y que fruto de dicha experiencia, los aprendizajes de
nuestros alumnos sean significativos, así como que las aportaciones de estos hacia
los mayores, les hagan mejorar su adherencia a la práctica deportiva.

2. LOS PROGRAMAS INTERGENERACIONALES

A estas alturas del siglo XXI, al margen de las actuaciones en pos de la promoción de
la salud en la vejez, surge con fuerza un concepto más ampliado como el de
envejecimiento óptimo, que abordando cuestiones y condiciones psicosociales se
suma a la mejora de la salud, siendo ambas determinantes del envejecimiento activo.

115
Así debemos entender que, vejez y envejecimiento, el marco del ciclo vital de las
personas, son responsabilidad individual y grupal.

No debemos limitarnos a considerar que envejecimiento activo son sólo políticas para
personas mayores, deberíamos ir más allá, hemos de considerar que estás políticas
se conciben o han de ir encaminadas, a poder llegar a ser mayores con la mayor
calidad de vida y en las mejores condiciones, pudiendo mantenerlas durante el mayor
tiempo posible. De ello hemos considerar que son tres los sustentos fundamentales
del envejecimiento activo: Salud, Seguridad y Participación. A estos tres pilares hemos
de añadir un cuarto, a propuesta de incorporación de Naciones Unidades, nos
referimos al aprendizaje a lo largo de la vida.

El éxito de estos pilares (Salud, Seguridad, Participación y Aprendizaje a lo largo de


la vida), radica entre otros, en una adecuada relación y convivencia con la
intergeneracionalidad, invitando a que todos seamos participes del proceso de
envejecimiento de una forma activa. Pero no se conseguirían desarrollar en la
sociedad actual sin involucrar al conjunto de las administraciones públicas, a las
propias personas mayores y por supuesto a los diferentes actores sociales, siendo
uno de los principales los Medios de Comunicación Social (Morales-Cevidanes, 2017).

Por tanto, podemos concluir que el concepto envejecimiento activo incluye la


intergeneracionalidad como uno de sus principios básicos, entendiendo el concepto
según Beltrán y Rivas (2013), como una propuesta que va más allá de la interacción
entre personas de generaciones extremas dentro del ciclo vital–niños y personas
mayores-, sino que tiene que dar paso a un cruce de relaciones solidarias entre todas
las generaciones, que permita la eliminación de barreras discriminatorias contra las
personas por razón de su edad. Una sociedad para todas las edades es aquella que
ajusta sus estructuras y funcionamiento, sus políticas y planes a las necesidades y
capacidades de todos, aprovechando por tanto sus posibilidades para beneficio
propio, con el objetivo de fortalecer la solidaridad mediante los principios de equidad
y reciprocidad entre generaciones (Naciones Unidas 2002). La Solidaridad
Intergeneracional tuvo un punto de inflexión en la Asamblea que se celebró en Madrid
en 2007. Desde ese momento se concibió como uno de los pilares de la cohesión
social, por lo que desde entonces se van a favorecer las iniciativas destinadas a
sensibilizar a una sociedad, sobre el potencial tanto de jóvenes como personas

116
mayores, para que se contribuya a dicha solidaridad intergeneracional y al
envejecimiento (CEPE, 2007 citado en Sánchez, Kaplan y Sáez, 2010).

Con esta consideración los programas intergeneracionales han de dar a todos lo


grupos de edad roles significativos y debe crear, de alguna manera, situaciones y
realidades que impliquen a todos los individuos. Es en ese ámbito donde una
institución como la universidad podría plantear propuestas que favorecieran estas
iniciativas. Tal fue el alcance desde ese momento que, en abril de 2008, desde el
Parlamento Europeo, se convocó una conferencia internacional con el título
“Solidaridad intergeneracional por una sociedad cohesionada y sostenible”. En el
marco de este evento se propuso declarar 2012 como “Año Europeo del
Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional”.

La implantación de nuestra propuesta intergeneracional, dentro de la formación de los


estudiantes de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad Pablo de
Olavide, busca continuar con la labor en relación al envejecimiento activo, que
llevamos años realizando, a través de la promoción de estilos de vida saludable como
es el ejercicio físico, manteniéndolos mentalmente activos y ahora incorporar el trabajo
con los más jóvenes, todo ello enmarcado dentro de las propuestas del Aula Abierta
de Mayores de la misma Universidad y en consonancia con sus programas
intergeneracionales. En ellos se trata de concienciar a la población de todas las
edades de lo importante que es para la mejora de su calidad de vida, no solo en
relación al ejercicio sino en lo que se refiere a las relaciones sociales. La participación
en actividades comunitarias inclusivas viene a contribuir a una mejora de la calidad de
vida de las personas. (Tena, Navas, & Jiménez, 2019).

Ante nuestra propuesta deberíamos preguntarnos ¿qué es un programa


intergeneracional?, y ver como diferentes autores y organizaciones han definido al
mismo. Los programas Intergeneracionales quedan descritos en el National Council
on Aging como aquellos que “tienen como objetivo incrementar la cooperación,
interacción o el intercambio entre dos generaciones a partir del intercambio de
experiencias y conocimiento entre jóvenes y mayores” (Duggar, 1993).

Siguiendo con otro organismo internacional como el consorcio internacional para los
Programas Intergeneracionales, recogemos la definición de éstos, como “los
programas intergeneracionales son medios para el intercambio intencionado y

117
continuado de recursos y aprendizaje entre las generaciones mayores y las más
jóvenes con el fin de conseguir beneficios individuales y sociales” (citado en Sánchez
y Díaz, 2005). Según McCrea, et al, 2004 (citado en Sánchez, 2007), “Los programas
intergeneracionales son vehículos para el intercambio determinado y continuado de
recursos y aprendizaje entre las generaciones más viejas y más jóvenes para lograr
beneficios individuales y sociales”.

De las diversas concepciones aportadas sobre los programas intergeneracionales,


podemos percibir algunas diferencias, pero en todos se repiten elementos definitorios
comunes (Sánchez, 2007):

• La participación de personas distintas generaciones.


• Propuestas de actividades con el objetivo de alcanzar beneficios para todas las
personas implicadas.
• Mantener diferentes tipos de intercambios de forma continua entre todos los
participantes.

A modo de conclusión podemos describir que los programas intergeneracionales son


un instrumento más de participación social, donde se dan cita personas de diferentes
edades y gracias a la actividad propuestas, tiene lugar el intercambio de experiencias,
de aprendizajes y de relaciones, con el objetivo de reforzar los beneficios de la propia
propuesta, por un lado y por otro, generar vivencias positivas tanto a nivel individual
como colectivo, buscando entender la sociedad para todas las edades.

Como podemos imaginar los programas intergeneracionales, se pueden concebir


desde diversos enfoques como, por ejemplo, en función de los conocimientos que se
quieran adquirir, en función de los servicios que se quieran prestar o en función de la
conexión que se quisiera establecer entre sus participantes, o la combinación de estos
u otros enfoques. Pero sí que hemos de tener claro, que no consisten en reunir un
grupo de personas de bastante diferencia de edad para que se pongan a realizar
actividades y tan sólo mantengan un contacto puntual entre ellos. El sentido de estos
programas radica en la generación de algún tipo de vínculo entre los intervinientes,
que les ayude a entender el porqué de su forma de proceder, procurando
repercusiones positivas sobre ambos, que de alguna manera contribuya a adecuar la
formación de los jóvenes, en nuestro caso, y por otro, poder sentirse miembro de un
grupo y sentimientos de utilidad en los mayores. El factor relacional que podemos

118
extraer de los programas intergeneracionales es el que en este proyecto más nos
interesa.

Según el Libro Blanco del Envejecimiento Activo (Causapié et al. 2011), las relaciones
fruto de estás interacciones ayudarán a envejecer mejor cuando:

• Faciliten a personas y comunidades tomar las riendas de las acciones que han
de realizar para envejecer del modo que les resulte más satisfactorio en sus
respectivos contextos.
• Ayuden a aumentar el contacto y la participación social de quienes van
tomando conciencia de su envejecimiento.
• Sean cauces para el compromiso y la contribución de personas y comunidades
de cara a conseguir que los entornos de vida sean más apropiados para
envejecer mejor.
• Propicien que todas las personas, con independencia de su edad y sus
capacidades, puedan optimizar su calidad de vida y así envejecer mejor.

Una reflexión común podemos encontrar cuando analizamos los programas


intergeneracionales, encontramos una reflexión común, el hecho de participar en este
tipo de programas es tremendamente positivo para el envejecimiento activo de las
personas mayores. Genera beneficios a nivel individual, como es el sentimiento de
valía o de utilidad en la sociedad en la que conviven, repercutiendo por supuesto sobre
su estado emocional y psicológico, con una mejora significativa de la autoestima. Todo
ello repercutirá sobre su estado físico, ya que esa mejora de su autoestima, provocará
en muchos casos cambios de estado de ánimo, incremento de su vitalidad y una
mayor disposición a realizar nuevas y diferentes actividades. La puesta en marcha de
actividades intergeneracionales, da como beneficio un aumento de la autoestima, una
revalorización de la vejez y la creación de una concienciación generacional (López et
al., 2019).

Y no sólo saldrán beneficiados de estas propuestas las personas mayores, se


evidencia que este tipo de programas intergeneracionales, a los más jóvenes también
les aportarán una mejor adecuación de su realidad, en nuestro caso profesional,
cuando tengan de poner en valor su formación y trabajar con este colectivo. Pero
sobre todo el sentirse útiles al haber ayudado a personas mayores a que disfruten de
sus propuestas y hacer que se sientan muchísimo mejor, así como de forma indirecta

119
haber adquirido un cierto compromiso o mejor dicho una cierta responsabilidad social,
con estas personas mayores.

Del conjunto de beneficios que genera este tipo de programas podemos observarlos
en la propuesta de Dupont y Letesson (2010), donde en su guía sobre cómo
desarrollar una acción intergeneracional los describen de forma clara:

Tabla 1. Beneficios logrados tras la participación en un Programa Intergeneracional

El encuentro con El encuentro con


El encuentro con otras El encuentro con
otras generaciones otras generaciones
generaciones permite a otras generaciones
permite a las permite a las
las generaciones permite a cualquier
generaciones generaciones
mayores… generación…
jóvenes… intermedias…
Prepararse para Prepararse para Ser productivas y Participar en la
crecer, para envejecer, para activas; transmitir lo que construcción de
envejecer y también morir, para construir han vivido, su historia. una sociedad más
para morir. una familia; solidaria y
acercarse a sus tolerante.
padres.
Entrar en la historia Transmitir las Aprender sobre las Cambiar su mirada
humana y en su experiencias de su nuevas tecnologías, sobre los otros;
propia historia vida y tomar el relevo nuevos conocimientos, abrir la mente.
personal; construir con respecto a las familiarizarse con
su identidad experiencias de sus descubrimientos
personal. mayores. recientes.
Transmitir su Sentirse útiles; dar Forjar nuevas Mejorar las
realidad, su punto sentido a su vida. relaciones competencias
de vista sobre la interpersonales. relacionales,
vida. sociales, la
comunicación.
Tomar conciencia Convertirse en Romper el aislamiento y Estimular la
de la herencia ciudadanos activos y la soledad. autoestima y la
cultural e histórica, solidarios. construcción de la
de las tradiciones; identidad.
ofrecer referencias
para comprender la
historia.
Abrir la mente, Introducir una Acercarse a sus nietos Aumentar la
estimular el dimensión e hijos. experiencia de
aprendizaje de la intergeneracional en vida, la madurez.
vida, las relaciones su trabajo.
humanas.

120
3. LA ACTIVIDAD FÍSICA COMO REFERENCIA DEL PROGRAMA
INTERGENERACIONAL

Como hemos ido refiriendo, lo que queríamos conseguir con nuestra propuesta era
dar un paso más en la consideración que, los programas de actividad física con las
personas mayores tienen en muchos casos, que no es otra que una mera práctica
de actividad física. Por infinidad de autores, está más que demostrado los efectos
positivos de los programas de actividad física en personas mayores. (Varo, Martínez
& Martínez-González, 2003; Pérez Fuentes et al., 2012; Rodríguez-Hernández et
al., 2014). Diversos autores nos han trasladado en diferentes ocasiones, que el
proceso de envejecimiento, es un proceso que se produce en diferentes planos. No
sólo hay que considerar el plano físico, sino también el social y el psicológico, por lo
que la calidad de vida de los adultos mayores hay que pretenderla en esos tres
planos. Así hemos de tener presente que la Organización Mundial de la Salud
incorpora a la salud el concepto de bienestar físico, psíquico y social. En definitiva,
los mayores envejecerán de forma más satisfactoria, cuanto más activos se
mantengan, tal y como sostiene la teoría de la actividad (Papalia & Wendoks, 1997).

La OMS (2001), utiliza el término envejecimiento activo en este sentido: "El


envejecimiento activo es el proceso por el cual se optimizan las oportunidades de
bienestar físico, social y mental durante toda la vida con el objetivo de ampliar la
esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez". En
definitiva, potenciar al máximo la disponibilidad en la vida cotidiana, con la mayor
autonomía posible.

Según Romero, Hita & Martos (2015), en su artículo “la socialización de las personas
mayores en el parque biosaludable”, recoge varias preocupantes conclusiones. Por
un lado, los usuarios más jóvenes, “intrusos” en unas infraestructuras que no se han
creado específicamente para ellos, son bienvenidos por los usuarios mayores como
fuentes potenciales de una interacción social significativa. Por otro, que la concepción
de la actividad física por parte de estos usuarios jóvenes, que usan el parque
únicamente para ejercitarse, les conduce a rechazar o desincentivar esa posible
interacción social significativa con los usuarios mayores. Y una más, en la que indica
que el parque biosaludable ofrece una posibilidad de contrarrestar en cierta medida el
proceso de “expulsión” de la vida activa que supone la transición a la vejez. En la
medida en que se mantiene la separación intergeneracional, dicha posibilidad sigue

121
sin materializarse, y el parque se convierte en otro escenario donde representar,
asumir e interiorizar el rol social de persona anciana.

4. PROGRAMA INTEGENERACIONAL ACTIVIDAD FÍSICA EN LA


UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Centrándonos en nuestra propuesta, el programa intergeneracional que comenzamos


en el curso 2018/19, se concretó como una acción más en el conjunto de
intervenciones que ambos profesores realizábamos en el Aula Abierta de Mayores de
la Universidad Pablo de Olavide. Ante el ofrecimiento de esta en participar en nuevas
propuestas, decidimos que por qué no realizarla con un enfoque significativo en
relación al aprendizaje de nuestros estudiantes. Así lo organizamos, para que fuese
en relación a los estudiantes de 1er curso del Grado en CC. de la Actividad física y el
deporte en la asignatura de Habilidades Motrices y Juegos Motores, de la que es
responsable el profesor Herrador.

Al inicio de curso se expuso a los estudiantes matriculados, que en un determinado


periodo del cuatrimestre asistirían a las enseñanzas prácticas un grupo de personas
mayores, que participarían de forma conjunta en dichas sesiones y que sus
intervenciones habrían de ajustarse a la realidad que en ese momento se encontraran.
Por otro lado, asistimos a los municipios de aquellas aulas de mayores que iban a
participar en el programa para exponerles lo que se encontrarían a su llegada a la
Universidad. Se tuvo presente que para desarrollar las actividades que pretendíamos,
se requería que la persona mayor fuese capaz de llevar a cabo sus propios cuidados
y que pudiera realizar de forma autónoma actividades de la vida cotidiana.

La idea primordial era que todos se sintieran alumnos/as de las clases que se iban a
vivenciar y percibieran que el desarrollo de éstas seguían las mismas pautas que en
el proceso de enseñanza-aprendizaje que se estaba llevando en ese momento. A los
estudiantes se les ofrecieron conocimientos básicos sobre el envejecimiento,
explicándoles a grandes rasgos que es una etapa llena de cambios a muchos niveles,
a nivel físico, el organismo ya no funciona de la misma manera, se va ralentizando las
tomas de decisiones, la velocidad de reacción, un aumento de la fragilidad y ciertas
las limitaciones para llevar a cabo diversas actividades de la vida diaria, etc. También
a nivel cognitivo como a nivel psicológico y social se les aproximo a esta etapa de la

122
vida. A través de las actividades que se desarrollaron a lo largo del programa se
trataron aspectos relativos al estilo de vida, la importancia de mantenerse activo y
moverse, pero también la importancia de descansar y en nuestro caso el jugar. Aquí
destacamos que, al jugar, en muchos casos se pondrá en disposición aspectos
relacionados con la toma de decisiones, comprensión del mensaje, memoria, etc..,
obligando de algún modo a las personas a mantenerse activas mentalmente, trabajos
de atención, rapidez y precisión, como apuntan algunos autores (Echauri, Pérez &
Marín, 2002).

La conjunción de intereses entre los aspectos sociales y físicos se muestran como


claro ejemplo de las posibilidades que a través de nuestra propuesta podríamos
afrontar, y todo ello en consonancia con muchos de los objetivos del Programa
Universitario “Aula Abierta de Mayores de la UPO”, donde concretamente podemos
encontrar estas finalidades:

1. Ofrecer actividades socioeducativas partiendo de los intereses del


alumnado.
2. Facilitar un debate científico, social y cultural.
3. Promover y favorecer la formación continua y permanente, con el fin de que
las personas mayores puedan desarrollarse plenamente.
4. Partir, para su formación, de las características psicoeducativas de
aprendizaje.
5. Aprovechar la riqueza cultural de las personas mayores para potenciar
su autovaloración y autoestima.
6. Favorecer un envejecimiento activo y satisfactorio.
7. Propiciar actividades artísticas y creativas que propicien el uso del tiempo
libre.
8. Facilitar el voluntariado y la ayuda mutua como factores favorecedores de
la solidaridad y la convivencia.
9. Promover las relaciones intergeneracionales, facilitando así la
tolerancia.
10. Propiciar la investigación universitaria en el ámbito gerontológico.

123
Una vez justificada y fundamentada nuestra propuesta, lo que procede es concretar
algunas de las consideraciones de la misma, para una mejor comprensión y una
posible utilización por otros profesionales interesados. Se hace necesario indicar, que
actualmente continuamos con el segundo curso en el que programa sigue
funcionando, incrementando el número de participantes, en lo referido a personas
mayores, ya que el número de estudiantes se mantiene constante.

4.1. PROGRAMA INTEGENERACIONAL AULA ABIERTA DE MAYORES-


ESTUDIANTES CC. DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL DEPORTE UNIVERSIDAD
PABLO DE OLAVIDE.

A modo de resumen trasladamos algunas consideraciones generales para una mejor


comprensión del desarrollo práctico del programa.

Objetivo General:

Introducir un programa intergeneracional en el aprendizaje de la asignatura


Habilidades Motrices y Juegos Motores, del Grado de CC. de la Actividad Física y el
Deporte de la Facultad de CC. del Deporte de la Universidad Pablo de Olavide, para
favorecer el envejecimiento activo y proporcionar alternativas relacionales y de mejora
de la consideración del adulto mayor por parte de los futuros profesionales de la
actividad física.

Objetivos Específicos:

• Crear entornos de aprendizaje compartidos donde se propicien la interacción


entre los mayores y los más jóvenes de diferentes localidades.
• Promover el intercambio de experiencias, conocimientos y habilidades entre
personas de diferentes edades, provocando un aprendizaje más significativo
en el alumnado.
• Contribuir a una reconstrucción de la realidad social que los jóvenes tienen
sobre las posibilidades motrices de las personas mayores, venciendo los
prejuicios y estereotipos que tienen sobre ellos.
• Aportar nuevas fórmulas para mejorar y adecuar el aprendizaje del alumnado
procurando un beneficio mutuo entre las generaciones participantes en el
programa.

124
El programa se implantará en el segundo cuatrimestre, y se realizarán 4 sesiones a
partir de haber impartido la mitad de las previstas para el curso. Así el alumno al iniciar
la asignatura podrá ir preparándose y conociendo la dinámica de las clases para que
sea lo más efectivo y eficaz posible el desarrollo del programa.

Sesión inicial con el alumnado

Objetivos:

 Implicar y motivar a los estudiantes en la participación en el programa.


 Tener un punto de partida en relación a sus conocimientos y
competencias respecto al proceso educativo con personas mayores, previas a
la experiencia.
 Superar estereotipos y prejuicios de las personas mayores.
 Realizar una evaluación de las expectativas que tienen respecto al
programa, previa a su desarrollo.

Estructura de la sesión:

 ¿Por qué este tipo de programas dentro de la asignatura?


 Brainstorming: Consideraciones en relación a las personas mayores.
o Se abrirá un turno de intervenciones para los los alumnos/as,
donde nos aportarán lo que es una persona mayor para ellos, sus
características más significativas, no sólo en relación a la actividad física
si no en otros planos, sociales, culturales, comunicativos, etc...
 Exposición por el profesor del contenido sobre Mitos y realidades de las
personas mayores en relación con la Actividad Física. Utilizar las ideas que
vayan manifestando los alumnos para ir desmintiendo los mitos que sugieran.

o ¿Cómo nos pueden ayudar las personas mayores en nuestro


proceso de aprendizaje? Habiendo analizado los mitos y falsedades
respecto a los mayores les invitamos a reflexionar sobre cómo les
pueden facilitar su aprendizaje. Una vez escuchadas sus reflexiones, el
profesor abordará los principales objetivos que se persiguen y lo que se
espera en el desarrollo de las sesiones.
 Evaluación inicial

125
A cada estudiante se le facilitará un cuestionario, que servirá para recoger las
ideas previas que tienen respecto a cómo abordar el programa de sesiones
intergeneracionales, que posteriormente utilizaremos para comparar con la
evaluación final del mismo.

Sesión inicial con las personas mayores

Objetivos:

 Implicar y motivar a los mayores en la participación en el programa.


 Tener un punto de partida en relación a sus conocimientos y
competencias respecto al proceso educativo con adolescentes, previas a la
experiencia.
 Superar estereotipos y prejuicios que pudieran tener respecto a los
estudiantes Universitarios.
 Realizar una evaluación de las expectativas que tienen respecto al
programa, previa a su desarrollo.

Estructura de la sesión:

 Presentación del programa y de cómo será su vista a la Universidad.


 Sentido y fundamentos del porqué de este programa.
 ¿Qué conocen de los jóvenes universitarios actuales? ¿y de los de CC.
del Deporte?
o Facilitaremos una puesta en común para que se expresen con la
mayor naturalidad y aporten sus consideraciones. Tendremos a dirigir la
misma hacia el sentido de utilidad que ellos puedan tener, así como el
que los estudiantes les puedan aportar.
o Es importante que cada uno sea consciente de su propia realidad
y los mayores no quieran ser adolescentes ni los adolescentes mayores,
que cada uno se acepte en la vivencia conjunta como son, con sus
virtudes y sus defectos. Intentaremos los profesores detectar posibles
potencialidades en el grupo, para así tenerlo presente en las sesiones
(formación académica, practicantes deportivos, liderazgo, …)

 Evaluación inicial

126
A cada persona mayor participante se le facilitará un cuestionario, que servirá
para recoger las ideas previas que tienen respecto a cómo abordar el programa
de sesiones intergeneracionales de actividad física, que posteriormente
utilizaremos para comparar con la evaluación final del mismo.

Evaluación

Para nosotros es fundamental conocer si realmente se ha conseguido generar un


espacio intergeneracional, en el que mayores y estudiantes universitarios, hayan
compartido algo más que un espacio físico y un conjunto de actividades. Incluso que
se pudiera haber generado algún tipo de vínculo, y haya contribuido a reforzar su
apuesta por el envejecimiento activo. Así mismo, es fundamental conocer si se ha
producido un aprendizaje más significativo que si no se hubiese llevado a cabo. Se
utilizarán diferentes herramientas de recogida de datos de los participantes, tantos
estudiantes como personas mayores, para conocer su valoración general antes y
después de completar el programa. Esto nos permitirá comparar la incidencia que la
participación en el mismo ha supuesto en los diferentes ámbitos analizados.
Finalmente, y con un enfoque más académico, lo que se pretende lograr con la
evaluación del Programa Intergeneracional es conocer si el trabajo realizado ha
servido para alcanzar los objetivos inicialmente propuestos en relación a los procesos
formativos de los estudiantes de la asignatura de Habilidades Motrices Básicas y
Juegos Motores.

Aplicaremos técnicas cuantitativas y cualitativas para la evaluación del mismo. Como


técnicas cuantitativas la herramienta manejada será el cuestionario, ofreciéndonos
información sobre la consecución de los objetivos del programa y de diferentes
aspectos de las actividades de qué y cómo se realizaron. Por otro lado, como técnicas
cualitativas las herramientas utilizadas serán la observación, que nos permitirá
obtener información de cómo se están desarrollando las actividades y cómo está
siendo la respuesta de los participantes, comportamientos, valoraciones, etc., y por
otro lado, manejaremos la entrevista tanto a nivel grupal e individual, para corroborar
algunos de los datos recogidos, como vivencias, necesidades, mejoras, etc….

127
5. CONCLUSIONES

Con la propuesta que hemos presentado, pretendemos mostrar la necesidad de


visualizar los programas de actividad física, no sólo como mejora de las capacidades
físicas, sino como herramienta de fomento de las relaciones sociales, y dar un paso
más a concebirla como fuente directa de conocimiento y facilitadora de la formación
de futuros profesionales de la actividad física. En general, en las propuestas de
intervención en actividad física, deberían garantizar un alto grado de empatía por la
actividad, por lo que dar un sentido utilitario y relacional, como propone el programa
intergeneracional hace que se genere. Como hemos referido nos encontramos en el
segundo año de su puesta en práctica y todavía es pronto para sacar conclusiones,
pero si podemos ir aportando consideraciones efectivas en lo que se refiere a los
aprendizajes significativos que los estudiantes están adquiriendo sobre futuras
intervenciones didácticas. Por otro lado, nos trasladan el incremento de la adherencia
de los mayores en sus municipios a programas de actividad física, ya que en muchos
de ellos han sido modificados, adecuándolos a los intereses y sobre todo a sus
necesidades del alumnado.

Al igual que otros estudios, corroboramos el gran potencial para activar a las personas
mayores que este tipo de actividades tienen. El hecho de participar en actividades
inclusivas, contribuye de forma clara a la mejora de su calidad de vida, por la influencia
de los factores sociales y de reconocimiento, y en nuestro caso se constata con la
interacción en la Universidad. En definitiva, podemos concluir también que la puesta
en marcha de actividades intergeneracionales, da como beneficio una mejora
sustancial en la autoestima de quienes participan, una revalorización de esta etapa
del mayor y la creación de una concienciación generacional a toda la sociedad.

Finalmente, entendemos que este trabajo está incompleto ya que no viene


acompañado de resultados y valoración académica, el motivo es que nos
encontramos en una primera fase de ajustes de la temporalización, selección de los
juegos y dinámicas de grupos más adecuadas, validación de cuestionarios, etc.., pero
podemos avanzar que por el camino recorrido hasta ahora, los efectos están siendo
más que positivos, pero aún no extrapolables y generalizables.

128
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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física de prevalencia de patologías en la población española. Ministerio de Educación, Cultura
y Deporte.

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Programa disfruta de la experiencia, voluntariado de mayores y envejecimiento activo en el
medio rural-Andorra (Teruel). Comunitania. Revista Internacional de Trabajo Social y Ciencias
Sociales, (18), 21-35.
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envejecimiento activo. Madrid: IMSERSO.
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envejecimiento y la vejez. Tabula Rasa, 18, 277-294.
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FL: Florida Council on Aging, Florida State Department of Education
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Bruselas: De Boeck.
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Salud Pública. Gobierno de Navarra.
8. HERRADOR, J. & MORALES-CEVIDANES, M.A. (2015). Juegos y Dinámicas de grupo para
personas mayores. Editorial Onporsport S.L.
9. LÓPEZ, L. C., DE LA TORRE, A. M. L., MORALES, C. M. C., DÍAZ, A. B. P., PERAGÓN, M. C.,
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de 80 años. Paraninfo Digital.
10. MORALES-CEVIDANES, M.A. (2015). La incidencia del módulo de actividad física para la
mejora de la calidad de vida, en los hábitos saludables, del alumnado del aula de mayores de
la Universidad Pablo de Olavide. En Longevidad y salud. Innovación en la actividad física.
Congreso Internacional de Actividad Física para personas Mayores, CIMA. Universidad de
Málaga.
11. MORALES-CEVIDANES, M.A. (2017). Medios de comunicación y actividad física en personas
mayores. En Actividad física para mayores. Investigación, enseñanza y práctica. Congreso
Internacional de Actividad Física para personas Mayores, CIMA. Universidad de Málaga
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envejecimiento, Perfiles y tendencias. IMSERSO. Observatorio de personas Mayores. p. 15.
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Naciones Unidas.
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estudio de campo sobre el envejecimiento activo en función de la actividad física y ejercicio
físico. Revista Iberoamericana de Psicología y Salud, 3(1), 19- 37.

129
16. RODRÍGUEZ-HDEZ, M., ARAYA, F., UREÑA, P., WADSWORTH, D. & SOLANO, L. (2014).
Aptitud física y su relación con rasgos depresivos en personas adultas mayores que realizan
actividad física. MHSALUD: Revista en Ciencias del Movimiento Humano y Salud, 11(1).
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el parque biosaludable. En Longevidad y salud. Innovación en la actividad física. Congreso
Internacional de Actividad Física para personas Mayores, CIMA. Universidad de Málaga.
18. SÁNCHEZ, M., KAPLAN, M. & SÁEZ, J. (2010). Programas Intergeneracionales. Guía
introductoria. Madrid: Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO)
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Madrid: Pearson Prentice Hall.
20. SÁNCHEZ, M. (2007). Programas intergeneracionales. Hacia una sociedad para todas las
edades. Barcelona: Fundación “la Caixa”.
21. SCHOENMAKERS, B., BUNTINX, F., & DELEPELEIRE, J. (2010). Factors determining the
impact of care-giving on caregivers of elderly patients with dementia. A systematic literature
review. Maturitas, 66 (2), pp. 191-200.
22. TENA, M. J. F., NAVAS, M. D. C. O., & JIMÉNEZ, S. V. (2019). Experiencias inclusivas
intergeneracionales:¿ un nuevo horizonte para la inclusión de personas mayores y
menores?. Miscelánea Comillas. Revista de Ciencias Humanas y Sociales, 77(150), 139-152.
23. VARO J.J., MARTÍNEZ J.A. & MARTÍNEZ-GONZÁLEZ M.A. (2003). Beneficios de la actividad
física y riesgos del sedentarismo. Medicina Clínica. 121, 665-672.

130
TALLER FINAL / MUESTRA DE PRÁCTICAS CON MAYORES

JUEGOS Y DINÁMICAS DE GRUPO

(COMPETENCIA SOCIAL: CAPACIDAD RELACIONAL: PARTICIPACIÓN)

Final workshop / sample practice with older

Group games and dynamics

(Social competition: relational capacity: participation)

Autores:

Dr Julio Ángel Herrador Sánchez. Universidad Pablo de Olavide. Sevilla. Facultad de Ciencias
del Deporte

Dr Miguel Ángel Morales Cevidanes. Profesor del Aula Abierta de Mayores de la UPO

Universidad Pablo de Olavide. Sevilla. Facultad de Ciencias del Deporte

RESUMEN

El taller que proponemos está basado en el juego y/o actividad lúdica el cual adquiere
un valor incalculable: “el juego no es sólo juego infantil. Jugar, para el niño y para el
adulto..., es una forma de utilizar la mente e incluso mejor, una actitud sobre cómo
utilizar la mente. Es un marco en el que poner a prueba las cosas, un invernadero en
el que poder combinar pensamiento, lenguaje y fantasía”. Por ello no debemos
infravalorar la utilización del juego para el desarrollo de las capacidades cognitivas.
En este sentido, el juego congrega aspectos significativos destacables para el
fortalecimiento de habilidades cognitivas sociales. En este taller llevaremos a cabo
actividades lúdicas de dinámica de grupo, canciones y bailes, juegos cooperativos, de
desinhibición y expresión corporal. Desde el Programa Universitario para Personas
Mayores, Aula Abierta de Mayores, de la Universidad Pablo de Olavide, se han
desarrollado a lo largo de varios cursos, actividades centradas en el ejercicio físico y
en las actividades lúdicas para favorecer el envejecimiento activo enfocado a la salud.
Entendemos y consideramos que el juego y todo lo relacionado con lo lúdico no
debería entender de EDAD, clase social, religión, cultura, raza, etc y sería conveniente

131
que estuviera inmerso y formara parte de las sesiones de la iniciación deportiva;
durante las clases de Educación Física en los ámbitos de Primaria, Secundaria, Ciclos
Formativos y Universidades; en las Escuelas/Universidades para Adultos,
Asociaciones de Personas Mayores y Jubilados; Adultos Mayores; Grupos de la
Tercera Edad; Clubs de Jubilados, Hogares de Pensionistas, Residencias de la
Tercera Edad, etc.

ABSTRAC

The workshop that we propose is based on the game and / or playful activity, which
acquires an incalculable value: “the game is not only a children's game. Playing, for
the child and for the adult ..., is a way of using the mind and even better, an attitude on
how to use the mind. It is a framework in which to test things, a greenhouse in which
to combine thought, language and fantasy "Therefore we should not underestimate the
use of the game for the development of cognitive abilities. In this sense, the game
brings together aspects significant highlights for the strengthening of social cognitive
skills.In this workshop we will carry out recreational activities of group dynamics, songs
and dances, cooperative games, disinhibition and body expression.From the University
Program for the Elderly, the Open Classroom for the Elderly, the Pablo de Olavide
University, courses focusing on physical exercise and recreational activities to promote
active aging have been developed over several courses. .We understand and consider
that the game and everything related to the playful should not understand of AGE,
social class, religion, culture, race, etc. and it would be convenient that it was immersed
and will be part of the sessions of the sport initiation; during the classes of Physical
Education in the fields of Primary, Secondary, Formative Cycles and Universities; in
Schools / Universities for Adults, Associations of the Elderly and Retired; Older adults;
Groups of the Third Age; Retirement Clubs, Pensioners Homes, Residences for the
Elderly, etc.

PALABRAS CLAVE

Salud, Juegos, Mayores, Longevidad, Motricidad

KEYWORDS

Health, Games, Senior, Longevity, Motor skills

132
“La vida es un juego fabuloso para los que
desean jugar, sin embargo puede ser un
juego aburridísimo para quienes solo quieren
sentarse a ver como lo hacen los demás”
Anónimo

INTRODUCCIÓN

El taller que proponemos está basado en el juego y/o actividad lúdica el cual adquiere
un valor incalculable: “el juego no es sólo juego infantil. Jugar, para el niño y para el
adulto..., es una forma de utilizar la mente e incluso mejor, una actitud sobre cómo
utilizar la mente. Es un marco en el que poner a prueba las cosas, un invernadero en
el que poder combinar pensamiento, lenguaje y fantasía”. Por ello no debemos
infravalorar la utilización del juego para el desarrollo de las capacidades cognitivas. En
este sentido, el juego congrega aspectos significativos destacables para el
fortalecimiento de habilidades cognitivas sociales.

El juego proporciona situaciones que estimulan la alegría, la confianza y el sentido del


humor como estado de ánimo. Una actitud conveniente para afrontar la vida diaria y
que nos ayuda a vivir el día a día con el optimismo necesario para mantener un estado
emocional estable que pueda proporcionarnos una sensación de bienestar. En este
taller llevaremos a cabo actividades lúdicas de dinámica de grupo, canciones y bailes,
juegos cooperativos, de desinhibición y expresión corporal.

Ballesteros (1999), citado por Madrigal (2010), defiende que el objetivo principal de
las actividades recreativas o lúdicas en la población mayor busca conseguir los
mayores niveles de calidad de vida, viéndose esta paulatinamente mermada con la
edad. Esta calidad de vida debería, según (Rucci y cols, 2007) estar determinada
atendiendo a unos parámetros concretos y fuera de cualquier comparativa entre
individuos, y en definitiva no estar asociada a factores sociales o culturales.

El juego desarrolla virtudes y aptitudes, crea hábitos indispensables para su práctica,


lo que al mismo tiempo son los que se necesitan para el éxito en otros aspectos de la
vida como lo artístico, lo estético, lo moral, intelectual, etc. Por ello debemos tener
siempre presente que “aprender a jugar, es aprender a vivir” (Espinosa Arias,2004).

133
Los vocablos juego y jugar tienen muchas acepciones e interpretaciones. Así, la
palabra “juego” se usa con el significado de entretenimiento o diversión y la palabra
jugar, que significa divertirse, también puede emplearse en sentido figurado, como
falta de responsabilidad, tomar algo con ligereza, como se desprende de la expresión
“jugar con fuego”. También se puede emplear para aprovecharse o burlarse de alguien
“jugar con una persona”; o como obra de honestidad “jugar limpio”; ocupar cierta
posición “jugar un papel rector” o “jugar un papel imprescindible”; ser un héroe “jugarse
la vida”; Para describir un acto fácil o inocente “juego de niños”; comportarse de forma
desleal “jugársela a alguien”; aventura o riesgo “jugar fuerte o jugársela”; “jugarse el
todo por el todo” (Paredes Ortiz, 2002).

El juego y todo lo relacionado con lo lúdico no debería entender de edad, clase social,
religión, cultura, raza, etc y sería conveniente que estuviera inmerso y formara parte
de las sesiones de iniciación deportiva; durante las clases de Educación Física en los
ámbitos de Primaria, Secundaria, Ciclos Formativos y Universidades; en el alto
rendimiento; en las Escuelas/Universidades para Adultos, etc no solo por su evidente
valor educativo y formativo, sino también, como un instrumento imprescindible para la
mejora de la condición física, de las capacidades coordinativas, movilidad
articular…mediante elementos motivantes, y por supuesto como un instrumento
socializador.

Son numerosos los motivos que podemos encontrar a la hora de hacer ejercicio como,
ocupar el tiempo libre, mejorar el aspecto físico, cuidar la salud, perder peso,
relacionarse con otra gente o superarse. Pero también son muchos los beneficios a
nivel físico y psíquico que empuja a los mayores a realizar actividades físicas, como
evitar enfermedades cardiovasculares, respiratorias, musculo-esqueléticos, diabetes,
así como evadir trastornos del sueño, ansiedad y la depresión y mejorar la atención,
la memoria, el razonamiento, etc. (Godoy & Godoy, 2000).

La animación, en esta etapa, se concibe no como espacio de entretenimiento o un


simple llenar el tiempo, sino como el progreso de las personas mayores a través de
su integración y participación voluntaria en tareas y actividades colectivas que les
sean estimulantes. Se pretende que los mayores entiendan los cambios sociales y
participen activamente en su realidad, y queden atrás situaciones de marginación que
les impiden continuar desarrollando capacidades y habilidades (Cámara, 2012).

134
Independientemente de los textos que existen en el mercado, donde se profundiza en
la explicación y desarrollo de los juegos de manera específica y pormenorizada, la
mayoría de los libros relacionados con el ámbito lúdico, incluyen o estructuran sus
contenidos, atendiendo a diferentes clasificaciones:

• Juegos de presentación, desinhibición y socialización


• Juegos competitivos
• Grandes juegos (Yinkanas, juegos de ciudad…)
• Juegos con danzas y canciones

• Juegos de lucha y oposición

• Juegos de fortalecimiento (lanzamientos, cargas, arrastres, transportes...).

• Juegos motores (velocidad de reacción, marcha, carrera, cuadrupedia, salto...)

• Juegos sensoriales (visual, auditivo, táctil, olfativo, de orientación...).


• Juegos de equilibrio
• Juegos de coordinación y rítmicosJuegos predeportivos
• Juegos de veladas
• Juegos nocturnos
• Juegos acuáticos
• Juegos de expresión y dramatización
• Juegos y actividades recreativas en la naturaleza
• Juegos con material alternativo
• Juegos con material reciclado y de desecho
• Juegos con material convencional
• Juegos de interior-dinámica de grupos
• Juegos sedentarios o de mesa
• Juegos del mundo/multiculturales
• Juegos cooperativos
• Juegos para personas mayores
• Etc.

135
Ante esta categorización y obsesión por las taxonomías y clasificaciones, pensamos
que tratar de encasillar de forma dogmática y rígida los diferentes juegos que aparecen
en la literatura especializada, hacen un flaco favor a la conceptualización moderna de
lo que conlleva el término lúdico como sinónimo de libertad y catarsis. Nos referimos,
a que una canción de vuelta a la calma, un juego de presentación, de confianza, de
desinhibición o sensorial, etc, podría tener cabida perfectamente o ser concebida
como una actividad con matices cooperativos, de mejora de la autoestima, como
calentamiento inicial o simplemente para romper el hielo. Otro patrón lo encontramos
en el apartado de Canciones y Bailes, las cuales podrían estar ubicadas
perfectamente en el bloque de Expresión corporal, del Calentamiento, de una simple
Dinámica de Grupo, o una actividad de Risoterapia. Por lo tanto, nos hemos apartado
de esta estructuración cerrada o rígida, la cual entendemos que está repleta de
prejuicios y tópicos clasificatorios a nuestro entender trasnochados, anacrónicos y
desfasados.

En este sentido el juego se convierte en un conocimiento experiencial del alumnado


de un valor inestimable: "el juego no es sólo juego infantil. Jugar, para el niño y para
el adulto..., es una forma de utilizar la mente e, incluso mejor, una actitud sobre cómo
utilizar la mente. Es un marco en el que poner a prueba las cosas, un invernadero en
el que poder combinar pensamiento, lenguaje y fantasía" (Bruner, 1984). En palabras
de Tercedor (1998) "En nuestra sociedad se presentan una serie de juegos de carácter
sedentario (videojuegos, juegos de ordenador...) muy practicados por la población
infantil y que presentan escasa o nula implicación motriz, además de que inducen un
comportamiento en el niño de aislamiento social al realizarse gran parte de ellos en
solitario".

136
JUEGOS Y ACTIVIDADES RECREATIVAS

Herrador, J. y Morales, M.A (2015)


Juegos y Dinámicas de grupo para Personas Mayores. Edit: Onporsport

Hemos estructurado este Taller en diferentes Bloques de Contenidos:

1. ACTIVIDADES DE CALENTAMIENTO Y DINÁMICAS DE GRUPO

Estas dinámicas son apropiadas o sirven para romper el hielo y las tensiones del
primer momento de los grupos nuevos. Permiten que todos los participantes sean
tomados en cuenta y se presenten. Además favorecen un primer conocimiento de las
personas, sus valores e inquietudes y permiten formarse una idea más clara de
quienes participan en el grupo.

Coutier y cols (1990), hablan del juego/dinámica de grupo, como un divertimento


preferentemente recreativo que, aunque de carácter desinteresado, está sometido a
una codificación que implica la idea de enfrentamiento y rendimiento: ”se juega para

137
ganar”. Por consiguiente, se puede definir como una actividad: libre, restringida,
incierta, improductiva, codificada y ficticia. Sus funciones son a la vez de orden:
estético, cultural, social y permite generar alegría y predisposición para tareas
posteriores.

La parte inicial de la sesión suele planificarse con tareas de calentamiento o de


activación física, fisiológica o psicológica. Existen docentes que se decantan por un
tipo de calentamiento basado en estilos de enseñanza tradicionales, repercutiendo en
la baja motivación de los alumnos por su rutina, mientras que otras tendencias
prefieren el desarrollo de esta parte de la sesión a través de juegos de mediana
intensidad de carácter recreativo y cooperativo, sin olvidar los efectos persigue dicho
calentamiento o activación para una tarea posterior. Esta última perspectiva se sitúa
en línea con los intereses de los alumnos, resultando por tanto más motivante y
atractiva (Muñoz, 2008).

Si iniciamos la actividad física mediante un calentamiento, conseguimos que todos


nuestros sistemas (circulatorio, respiratorio, muscular, nervioso) comiencen a trabajar
de forma progresiva, sin brusquedades, de tal forma que el corazón aumente sus
pulsaciones paulatinamente, favoreciendo con ello un buen flujo de sangre al sistema
circulatorio, el cual aportará al sistema muscular el suficiente oxígeno y materias
nutritivas como para satisfacer la mayor demanda que le es requerida por haber
aumentado la actividad. Así mismo, los músculos van a ir aumentando su temperatura
favoreciendo con ello la contracción muscular. De igual manera, el sistema nervioso
va adaptándose a un posterior esfuerzo, permitiendo al individuo una mejor
concentración, disminuyendo su ansiedad y preparándolo psicológicamente para ese
posterior esfuerzo que ha de realizar (Casado y cols.,1999).

Se ha destacado la importancia que tiene el calentamiento dentro de la actividad física


y, al mismo tiempo, su fundamento como elemento de toda organización de práctica
física, así como se han explicado los efectos fisiológicos del calentamiento, los
criterios que deben regir la elaboración de un buen calentamiento y su necesidad para
llevar a cabo un desarrollo equilibrado en la práctica física. El calentamiento no debe
ser una propuesta o modelo indiscutible e invariable, ni sentar cátedra, pero si ser una
ayuda para los entrenadores, monitores, etc (Orellana, 1995).

138
2. JUEGOS PARA LA MEJORA DE LA CONDICIÓN FÍSICA

La condición física como un componente del estado de rendimiento que se basa, en


primer lugar, en la interacción de los procesos energéticos del organismo y los
músculos, y se manifiesta como capacidades de fuerza, velocidad, resistencia y
flexibilidad. Está asimismo relacionada con las características psíquicas que estas
capacidades exigen. La condición física es muy importante ya que está demostrado
que su mejora asegura una salud más estable, la prevención de enfermedades,
resistencia al estrés y otras facetas de la calidad de vida. Así, es la base para cualquier
movimiento deportivo.

La resistencia, la fuerza y velocidad, se caracterizan por favorecer el desarrollo


muscular y articular. Suelen ser de carácter estático, aunque en algunos se advierte
desplazamiento espacial. Incluimos en este apartado juegos de fortalecimiento por
parejas, por tríos, por cuartetos y en grupos de más de cuatro participantes. Podemos
realizarlos sin material o con recursos específicos como pueden ser pelotas, cuerdas,
picas, balones medicinales, etc. La mayor parte de ellos son juegos de tracción y de
empuje, de carga y de transporte de un peso (del propio cuerpo, del material o de un
compañero) en los que existe oposición de fuerzas.

3. JUEGOS COOPERATIVOS

Los juegos cooperativos son actividades en las que dos o más jugadores no
compiten, sino que más bien, luchan por conseguir el mismo objetivo, por lo tanto,
estos ganan o pierden como un grupo o equipo. Es decir, los integrantes del grupo,
suelen adoptar comportamientos solidarios, pues el juego en sí, se convierte en una
competición (sana) entre dichos jugadores, más que entre jugadores individuales o
rivales. En definitiva, los jugadores escogen y eligen las estrategias mediante un
proceso de toma de decisiones consensuadas y pactadas de forma intuitiva o
planificada, bajo un clima de compañerismo y donde debería imperar el respeto y la
tolerancia hacia los demás por encima del protagonismo o liderazgo del algún
componente del grupo. En este caso, el éxito de cada uno de los participantes,
depende del éxito de los demás y no de sus fallos.

139
Son varios los autores que resaltan las ventajas de incorporar actividades y juegos
cooperativos tanto en los programas de educación formal como en los de tiempo libre
y ocio, y coinciden en una serie de atributos con respecto a este tipo de práctica lúdica,
los cuales están basados en la Educación en Valores donde se pretende desarrollar
en los individuos: la aceptación de uno mismo y del otro; conductas de cohesión y
comunicación; regulación pacífica de conflictos; promoción de actitudes participativas
y de no exclusión o discriminación; fomento de decisiones creativas y originales; Se
evita el estereotipo del "buen" o "mal" jugador, ya que todo el grupo funciona como un
conjunto (engranaje) en el que cada persona puede aportar diferentes habilidades y/o
capacidades.

Como vemos, este concepto es extrapolable a cualquier colectivo humano


dependiendo de diferentes contextos o situaciones (empresas, asociaciones,
profesiones, partidos políticos, familias, deportistas, alumnos, etc). Así, este tipo de
actividades vienen acompañadas por la necesidad de que todos deben ayudarse, para
conseguir un mismo fin, y no basta con sumar los esfuerzos aislados o individualistas,
sino más bien, todos los componentes deben interactuar en busca de una meta
común, aportando cada uno “su granito de arena”.

En los juegos cooperativos todos los jugadores participan, nadie sobra; nunca hay
eliminados ni nadie pierde, participan por el placer de jugar, cooperan para conseguir
una finalidad común, combinando sus diferentes habilidades y uniendo sus esfuerzos,
compiten contra elementos no humanos en lugar de competir entre ellos, tratando de
conseguir entre todos una meta, perciben el juego como una actividad colectiva lo que
potencia un sentimiento de éxito grupal y se divierten más porque desaparece
la“amenaza” de perder y la “tristeza” por perder. Los juegos cooperativos eliminan el
miedo al fallo y la angustia por el fracaso (porque el objetivo no es ganar), y reafirman
la confianza de los jugadores en sí mismos, como personas aceptables y dignas,
sentimientos que están en la base de una elevada autoestima (…) el valor de los niños
no es destruido por la puntuación, y ello promueve que tanto la actividad como los
compañeros sean vistos más positivamente.” (Garaigordobil, 2007).

140
4. CANCIONES MOTRICES/BAILES/RITMO

Normalmente, la mayoría de las canciones que presentamos suponen una valiosa


herramienta educativa y formativa empleada por monitores y facilitadores de
diferentes asociaciones y colectivos afines a colonias y campamentos con marcados
lazos religiosos o laicos, como son los Scouts, OJE, JACE…asociándose estas
actividades recreativas a contextos cercanos medio natural y al aire libre
(Campamentos). Sin embargo su empleo en el aula, patio, gimnasio, en autobuses,
con personas mayores o en general en espacios cerrados puede suponer todo éxito.

Platón, no dudaba en decir “La música es el arte educador por excelencia”. Por
tanto, la primera vinculación formativa entre el movimiento y el ritmo, la encontramos
en el pensamiento griego, donde dicho filósofo afirmaba que la gimnasia y la música
debían estar unidas en el proceso educativo. Como expone en su obra La República,
la perfección humana sólo se consigue al unir ambas disciplinas. De esta forma, no
se entiende la una sin la otra: la primera engendra salud a los cuerpos y los embrutece
y la segunda otorga templanza a las almas y las afemina (Fubini, 1998).

Cuando oímos música, no la escuchamos tan sólo con nuestros oídos, sino con todo
el cuerpo, y realizamos pequeños movimientos involuntarios, con los pies,
balanceando el cuerpo. Del mismo modo, hacemos música con nuestro cuerpo
bailando, cantando, agitando los pies, dando palmadas. La música y la danza tienen
su origen en el cuerpo, el movimiento y la voz (Robinson, 1992).

Parlebas, (2009) indica que los juegos cantados en corro se presentan en forma de
distintas agrupaciones: farándulas, comitivas, cadenas, rondas, tríos, dúos, etc. La
situación global de la acción es regulada por la sucesión de los acontecimientos
anunciados en el contenido de las palabras; se deja a los distintos protagonistas la
elección de intervenir en algunas secuencias y, muy a menudo, la posibilidad de elegir
a sus compañeros. En estos juegos cantados, el vector relacional impide la
competición y la contabilidad: no hay ganador final. Se trata de un juego de roles, de
una verdadera puesta en escena durante la cual la armonización de la conducta motriz
del jugador a las exigencias colectivas, suscita un fuerte sentimiento de pertenencia
al grupo. El cántico, que apoya el desarrollo de la acción, aumenta el sentimiento de
pertenencia grupal y resalta los matices colectivos de este tipo de juego. La atmósfera
de alegría que acompaña habitualmente a estos juegos cantados muestra como éstos

141
pueden ser los agentes activos del placer de actuar juntos, generadores de un
bienestar relacional.

Aquí incluimos las capacidades psicosociales, los bailes son un contenido muy
propicio para trabajar objetivos del ámbito socio-afectivo. Al colocarse en el espacio
compartido con otros, en el trabajo por parejas, en pequeño grupo…se favorece la
cohesión de grupo y la mayor implicación de los mismos. Con estos contenidos,
podemos comprobar el placer que les aporta compartir con otros, trabajar para un
conjunto, permitiendo a cada persona integrarse en una estética de movimiento;
planteando el baile como un medio no un fin en sí mismo, no buscamos perfección en
la ejecución.

Sabemos del carácter socializador que desde siempre ha poseído los bailes y danzas
como instrumento de diversión y comunicación. Así, los bailes de salón, las danzas
populares y colectivas favorecen la creación de un ambiente lúdico y de distensión en
el que fluyen con mayor facilidad las relaciones sociales, todo ello es interesante
entendiendo que pretendemos asentar un hábito y mantenerlo.

5. JUEGOS DE DESHINIBICIÓN

Este apartado está destinado a aquellos alumnos que quieran aprender una técnica
de trabajo corporal que les permita recuperar su capacidad de movimiento libre, sin
esfuerzo y con placer. A través de las actividades que proponemos enfocadas al
desarrollo del lenguaje no verbal nos permiten despertar nuestro cuerpo sensible,
dúctil y expresivo y así se van liberando las limitaciones instaladas, revelando por
tanto un potencial artístico propio muchas veces desconocido. En definitiva, se trata
de:

• Bloquear los sentimientos de ridículo

• Liberar tensiones innecesarias

• Estimular la imaginación y la creatividad

• Facilitar la aceptación y el conocimiento de las posibilidades del propio cuerpo, la


imagen corporal, la apertura a nuevas sensaciones, toma de decisiones,
iniciativas, etc.

142
• Explorar las aptitudes creativas personales y del grupo

• Desarrollar la expresividad personal

• Favorecer las relaciones personales desde el respeto mutuo para conseguir una
interrelación de calidad

6. JUEGOS DE DRAMATIZACIÓN Y EXPRESIÓN CORPORAL

La Expresión Corporal (dramatización) busca el desarrollo de la imaginación, el placer


por el juego, la improvisación, la espontaneidad y la creatividad. El resultado es un
enriquecimiento de las actividades cotidianas y del crecimiento personal. Además,
enseña a encontrar modalidades de comunicación más profundas e íntegras, lo que
repercute en el encuentro con los demás.

Cuando se le pregunta al profesorado de Educación Física si utiliza y aplica alguna


manifestación de la expresión corporal en sus clases como contenido de enseñanza,
nos encontramos que aún sigue siendo poco utilizada o infravalorada, en muchos
casos desconocida y en otros una tendencia de la actividad física algo ridícula para
incluirla en las programaciones. A pesar de todo, está siendo cada vez más extendida
el uso de la dramatización como elemento de innovación de la práctica docente por
las múltiples funciones de integración, socialización, comunicación, etc., lo que
conlleva una mayor formación integral del alumno (Pavis, 1983).

Algunos autores suelen diferenciar entre dramatización y juego dramático. Para Pavis
(1983) el juego dramático es una práctica colectiva que reúne a un grupo de jugadores
(y no de actores) que improvisan colectivamente según un tema elegido de antemano
y/o precisado por la situación. En el juego dramático no hay separación entre actor y
espectador (recuérdese que este es uno de los rasgos que diferencian la
dramatización del teatro), sino una tentativa de hacer participar a cada uno en la
elaboración de la actividad escénica. El propósito al cual apunta, no es ni la creación
colectiva, susceptible de ser ulteriormente representada ante público, ni un
desbordamiento catártico de tipo psicodramático, ni tampoco una teatralización de lo
cotidiano. El juego dramático apunta a provocar una toma de conciencia en los
participantes de los mecanismos fundamentales del teatro (personaje, conflicto,
dialéctica de los diálogos y situaciones, dinámica de grupo) y también a provocar cierta
liberación corporal y emotiva a través del juego.

143
7. JUEGOS CON MATERIAL IMAGINARIO

Una gran parte de los centros educativos en general y algunos departamentos de


Educación Física en particular, no sólo cuentan con material inventariable y a veces
inservible, sino también con recursos muy variados que suponen un coste elevado
para dicho departamento, y que a veces no se utilizan, bien por desconocimiento o
bien porque los docentes prefieren llevar a cabo la enseñanza de los deportes y
actividades tradicionalmente más asentadas. Por tanto esta idea inicial, nos hizo
pensar que podría ser extrapolable a las clases de Educación Física, incluir una sesión
donde el material empleado fuera imaginario.

Presentar críticamente los hábitos de la sociedad de consumo en el mundo de las


actividades físicos-deportivas, mostrando cómo han surgido diferentes intereses que
no tienen una finalidad educativa, sino más bien un sentido comercial y consumista
de marcas y productos (juguetes) que tratan de aprovecharse de la importancia que
la sociedad actual concede al fenómeno deportivo y lúdico. En este caso, sería
interesante intentar impregnar en el alumnado, la implicación en cuidar el material, del
cual algunos países no disponen.

En cuanto a los objetivos que se persiguen con este tipo de sesiones son los
siguientes:

• Realizar situaciones lúdicas sin emplear material, o mejor dicho con material
imaginario.

• Llevar a la práctica juegos tradicionales imaginándonos el material.

• Practicar deportes colectivos (Baloncesto; Voleibol, Fútbol; etc) y deportes de


raqueta (Bádminton; tenis; etc) sin emplear balones, pelotas etc.

• Trabajar de forma paralela el concepto de transversalidad (educación del


consumidor)

• Abarcar varios bloques de contenidos (Condición Física, juegos y deportes y


expresión corporal).

144
8. JUEGOS CON MATERIAL DE DESECHO, REUTILIZABLE Y ALTERNATIVO

Estos juegos reúnen las siguientes características:

• Adaptabilidad o posibilidad de jugar con balones, picas, petos, redes,


porterías…con otra funcionalidad. (Béisbol adaptado, Hockey…)

• Posibilidad de autoconstruirlo (cometas, zancos, pelotas para malabares…)

• Puedes adquirirlos a un precio asequible (frisbee o disco volador, palas, indiacas,


diábolo, globos,...)

• Puedes utilizar elementos de desecho (cartones, latas, periódicos, botellas de


plástico, botes de pintura, neumáticos, escobas…)

• Novedosos y motivantes (Paracaídas, pelotas de gran tamaño o kin-ball,


monopatines, bicicletas, mazas, pompones, Balónkorf, Shuttleball …)

9. JUEGOS ESTRELLA

Se trata de juegos que siempre funcionan y garantizan el éxito personal y el


reconocimiento profesional. Podríamos considerarlos como la excelencia de lo lúdico,
y por ser un poco más realistas, los deberíamos denominar como aquellos juegos que
se alejan de la mediocridad, en este caso del típico juego de la cuchara o el huevo o
el Lindo Gatito, sin las variantes que se merecen.

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EJEMPLOS DE JUEGOS A REALIZAR EN EL TALLER

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147
148
CONCLUSIÓN

El planteamiento del uso del tiempo libre y de ocio por parte de las personas mayores
como actividades de desarrollo personal nos ha introducido en nuevos escenarios
pedagógicos, en los que los educadores pueden intervenir, partiendo de los principios
pedagógicos de actividad, socialización, individualización, etc. Las personas mayores
tienen necesidades nuevas, fruto del progreso y de los cambios sociales, por lo que
una sociedad democrática preocupada por su población, se siente responsable de
ofrecer los recursos que proporcionen la satisfacción de éstas: actividades para
prevenir enfermedades, para el desarrollo de capacidades y habilidades personales;
ámbitos de socialización y nuevos campos de relaciones, con los que estas personas
se sientan identificados y tengan caminos abiertos para nuevas experiencias (Cámara
2012).

149
Nos parece interesante resaltar la influencia que tiene las actividades recreativas,
lúdicas en el desarrollo y mantenimiento de la salud emocional con personas de 3ª
edad. Así diferentes estudios lo ratifican. Nos centramos en el de Verdezoto (2016),
“Aplicación de actividades para mejorar el estado emocional de las personas de la
tercera edad en el centro de atención integral del adulto mayor en la provincia de
tungurahua.” Al aplicar las actividades recreativas de JUEGO expone:

La Recreación es un continuo proceso de aprendizaje, en el cual participan todas las


personas; es una actividad realizada de manera libre y espontánea, en nuestro tiempo
libre y que nos genera bienestar físico, espiritual, social, etc. Es una manera de
sacar al individuo de su vida cotidiana para divertirlo, entretenerlo y distraerlo con el
fin de satisfacer sus necesidades.

La recreación, tiene por finalidad principal el mantenimiento, tratamiento y


recuperación de las capacidades, habilidades y destrezas propias de la edad adulta;
sirve de estímulo de la creatividad y posibilitar experiencias que contribuyan al
bienestar y autoestima de los participantes, además de propiciar el disfrute de las
relaciones con el medio ambiente, propicia la identidad, y fomenta el desarrollo de una
cultura sostenible y la motivación por su preservación.

La autora concluyen: Se estableció actividades recreativas, lúdicas, corporales y


mentales con los Adultos Mayores observando un cambio en su estado de ánimo
logrando así una mejor empatía con los demás. Y en sus recomendaciones nos
expone: Se aconseja al equipo de trabajo del centro de atención integral, mayor
énfasis con las autoridades pertinentes para fomentar actividades de recreación
para el adulto mayor y que su estado emocional mejore progresivamente para
el bienestar de su colectividad.

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153
PROGRAMA DE INTERVENCIÓN TERAPEÚTICA. ESTIRAMIENTOS PARA
MAYORES.

Therapeutic intervention program. Stretching for elderly.

Autores:

Miguel Ángel Infantes Rosales. Universidad de Málaga. Departamento de Fisioterapia.


Fisioterapeuta Profesor SI, Doctor.

Fernando Fernández Martín. Universidad de Málaga. Departamento de Fisioterapia.


Fisioterapeuta Profesor Titular EU, Doctor.

Juan Antonio Poblete Flor. Universidad de Málaga. Departamento de Fisioterapia. Fisioterapeuta


profesor SI Doctor.

Resumen: Introducción: Los estiramientos musculares son un componente básico


en los programas de intervención fisioterapéutica tanto en la prevención como en el
tratamiento de los mayores. Al igual que cualquier otra disciplina física, deben estar
sujetos a una adaptación personal del individuo. Es importante una correcta aplicación
de la técnica de forma que evite efectos secundarios indeseados, incluso lesiones, por
lo que disponer de un protocolo específico por sectores de edad o de condición física
sería lo deseable. Metodología: Conocer la última evidencia publicada sobre la
importancia y métodos de desarrollo de los estiramientos en los adultos mayores.
Objetivos: conocer si los estiramientos son de utilidad y como aplicarlos en nuestros
adultos mayores. Resultados y discusión: A pesar de la escasez de publicaciones
sobre los estiramientos en personas mayores, los que se han publicado arrojan
resultados clarificadores sobre su utilidad y metodología. Conclusiones: La aportación
de los estudios aportan evidencia de una mejoría en la amplitud articular así como
beneficios en la aplicación de estiramientos musculares estáticos, siguiendo las
pautas de realizarlos dos a tres días a la semana como mínimo y manteniendo la
tensión un total de 60 segundos.

154
Abstract: Background: Muscle stretching is a basic component in physiotherapeutic
intervention programs both in prevention and in the treatment of the elderly. Like any
other physical discipline, they must be subject to personal adaptation of the individual.
Correct application of the technique is important so as to avoid unwanted side effects,
including injuries, so having a specific protocol by age or physical condition would be
desirable. Methodology: Know the latest published evidence on the importance and
methods of stretching in older adults. Objectives: to know if stretching is useful and
how to apply it in our older adults. Results and discussion: Despite the lack of
publications on stretching in older people, those that have been published show
clarifying results on its usefulness and methodology. Conclusions: The contribution of
the studies provide evidence of an improvement in joint amplitude as well as benefits
in the application of static muscle stretching, following the guidelines of performing
them at least two to three days a week and maintaining the tension for a total of 60
seconds .

Palabras clave: Estiramientos musculares; Mayores; Fisioterapia.

Key words: Muscle Stretching; Elderly; Physiotherapy.

155
INTRODUCCIÓN

El estiramiento al ser unos de los primeros movimientos vitales, fijemos la imagen de


un recién nacido nada más ser alumbrado, se puede decir que forma parte del
comportamiento de la mayoría de seres vivos, incluidos los humanos, evidentemente.
Con estos movimientos primordiales las diferentes especies comienzan su lucha
contra la gravedad terrestre. Por todo lo cual, se puede afirmar que los estiramientos
no son una moda extendida procedente de los Estados Unidos, si bien hay que
reconocer su aportación a la difusión. Bob Anderson, norteamericano formador
deportivo, es considerado en ese país como el pionero al crear un movimiento pro
stretching que creció y que también fue exportado a muchos países (Blum, 2000).

Como en otros descubrimientos científicos comienzan por intereses concretos


militares o deportivos de alta competición. En la década de los 60 se comienza
utilizando el término de Ciclo de Acortamiento Estiramiento, precursor del estiramiento
contemporáneo, por el profesor Rodolfo Margaria; en sus investigaciones, este doctor
pone de manifiesto que se pueden generar mayores cotas de fuerza después de una
alternancia de contracción excéntrica-concéntrica frente a una simple contracción
concéntrica (Faccioni, 2001). A partir de estos estudios, la NASA estableció protocolos
de actuación sobre los astronautas para su entrenamiento en sus caminatas lunares
(Zanon, 1989).

En 1966 se introduce el término “pliométrico” por el formador de entrenadores ruso


Vladimir M. Zatsiorsky que creó la base sobre la cual sustentaba un programa de
entrenamiento que aprovechaba los efectos del reflejo miotático, o reflejo de
estiramiento, en la acciones musculares de tipo explosivas (Zanon, 1989). Sin
embargo, por esa misma época destacó como precursor de la pliometría aplicada al
deporte Yuri Verkhoshansky; siendo entrenador de saltadores, desarrolló técnicas
para aprovechar la energía elástica acumulada en el musculo tras ser estirado. Sus
observaciones se centraron en analizar los gestos deportivos de los saltadores de
triple salto. En los juegos olímpicos de 1972, en Múnich, y basándose en los éxitos de
los equipos soviéticos, los entrenadores USA comienzan a interesarse por los efectos
del entrenamiento pliométrico (Faccioni, 2001; Zanon, 1989). Es Fred Wilt, el primer
norteamericano que refiere los efectos sorprendentes que la pliometría ejercía sobre
los atletas de la Europa del este (Faccioni, 2001).

156
En la actualidad hay innumerables publicaciones de trabajos y libros en todo el mundo
que dedican su temática a este tipo de preparación y acondicionamiento físico, siendo
patente la importancia que tiene el mismo en la programación de entrenamientos en
atletas de diferentes modalidades sean de competición o de entretenimiento, incluso
la formación física de fuerzas militares (Blum, 2000; Faccioni, 2001; Zanon, 1989).

No es el tema de esta introducción recordar la clasificación de los tipos de


estiramientos, ni la utilidad que tienen cada uno de ellos. Tampoco determinar qué
información queda registrada en los husos neuromusculares o los órganos de Golgi,
ni siquiera los procesos neurofisiológicos que, por mediación de estímulos externos,
pueda alterar la Formación Reticular. Nos queremos centrar en otros factores que
pueden tener influencia en la más o menos capacidad de elongación de las estructuras
miotendinosas y que nos pueden ayudar a la hora de programar un protocolo de
estiramiento eficaz. Mónica Solana Tramunt (2007) nos propone los siguientes
factores, entre otros, a tener en cuenta:

La Temperatura

Alta del medioambiente. Propicia la excitación del Sistema Nervioso Central (SNC),
implicando una mejora de la capacidad e elongación muscular por el aumento del tono
parasimpático

Alta intramuscular. Temperatura favorecida por el calentamiento activo previo que


promueve un aumento de la capacidad de elongación de las fibras musculares, factor
que apoya la tesitura de un buen calentamiento previo al ejercicio.

Baja medioambiental. La excitación del SNC en este caso aumenta el tono simpático
reduciendo la capacidad de elongación muscular.

Baja intramuscular. Se evidencia una bajada de extensibilidad muscular, necesitando


hasta tres veces más tensión la fibra muscular, en temperaturas de entre 20 y 30ºC.

La Edad

Uno de los elementos a tener en cuenta en las personas mayores es la deshidratación,


en este proceso la elastina se ve afectada de forma directa y concretamente su
capacidad de estiramiento por lo que el tejido conjuntivo pierde esta capacidad. Si se

157
llega a la capacidad máxima elástica, o es superada, de un tejido deficitario podría
producirse su rotura.

Las Costumbres Sociales

También tenemos que incluir en este apartado las costumbres laborales y las de hábito
de estudio, por el sedentarismo que conllevan en muchos casos. La posición,
sedestación, mantenida de los miembros inferiores implica un acortamiento
prolongado de los músculos isquiotibiales, si esta posición se mantiene en el tiempo
de forma prolongada provocara que estas fibras tiendan al acortamiento. Otro ejemplo
es la utilización de tacón alto en el calzado, creando el mismo efecto en gemelos y
sóleo, mermando su capacidad de elongación.

Tabla 1. Factores de la capacidad de elongación de la fibra


Factores que aumentan la capacidad de Factores que disminuyen la capacidad de
elongación elongación
Tejido conjuntivo con más proporción de Tejido conjuntivo con más proporción de
elastina. colágeno.
Aplicación de tensiones de elongación altas. Aplicación de tensiones de elongación bajas.
Mantenimiento de la tensión de elongación Tiempo de mantenimiento de la tensión de
durante largos periodos de tiempo elongación bajo o nulo (rebotes o
(estiramientos estáticos pasivos relajados). movimientos balísticos).
Repetición frecuente de la tensión de Poca frecuencia en la aplicación de
elongación. tensiones de elongación
Estado de relajación de la persona. Estado de excitación de la persona.
Estimulación del reflejo miotático Inverso Estimulación del reflejo miotático.
Reducción de los estímulos externos (ruido, Aumento de los estímulos externos.
luz...). Temperatura medioambiental baja.
Temperatura medioambiental alta.
Temperatura intramuscular alta (buen Temperatura intramuscular baja.
calentamiento). Envejecimiento.
Edad precoz. Alto grado de entrenamiento de la fuerza y la
Alto grado de entrenamiento de la velocidad.
flexibilidad.

158
Fuente: Solana-Tramunt, M. (2007). Los Estiramientos: Apuntes metodológicos para
su aplicación. RECERCAT (Dipòsit de la Recerca de Catalunya). Recuperado de
http://recercat.cat//handle/2072/229927

Los estiramientos, al igual que cualquier otra disciplina física, deben estar sujetos a
una adaptación personal del individuo. Una incorrecta aplicación de la técnica de
forma puede provocar efectos secundarios indeseados, incluso lesiones, por lo que
disponer de un protocolo específico por sectores de edad o de condición física sería
lo deseable. El siguiente paso sería una personalización del ejercicio, y por supuesto
siempre sujeto a un análisis previo (Anderson, 2017).

METODOLOGÍA

Los estiramientos musculares son un componente básico en los programas de


intervención fisioterapéutica tanto en la prevención como en el tratamiento de los
mayores. Por ello es importante conocer la última evidencia publicada sobre la
importancia y métodos de desarrollo de los estiramientos en los adultos mayores.

OBJETIVO

Nuestro objetivo es conocer si los estiramientos son de utilidad y como aplicarlos en


nuestros adultos mayores.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Estiramientos Estáticos

En la actualidad hay que ser cautelosos a la hora de hacer afirmaciones relativas a


los estiramientos, ya que se ha generado polémica en los últimos años con los
estudios realizados sobre este tema. Más allá de los de los resultados de los estudios,
los comentarios que podemos oír sobre lo que han demostrado estos estudios,
permiten realizar afirmaciones que en ocasiones puede ser contradictorias y en otras
pueden resultar erróneas o inadecuadas. Podemos llegar a oír o leer en el mundo
deportivo e incluso entre profesionales de la salud testimonios acerca de que los
estiramientos son ineficaces e incluso pueden ser perjudiciales.

159
Si tomamos al pie de la letra estas afirmaciones lo único que pueden generar es
confusión, ya que son verdades a medias. Pero si pensamos de forma científica se
nos planten algunas preguntas como: ¿Todos los tipos de estiramientos son
ineficaces? ¿Todos los estiramientos son perjudiciales? ¿Todos los estiramientos
afectan de la misma forma a toda la población?

Bien, si analizamos algunos de los artículos los cuales han generado estos
comentarios tan categóricos, podemos llegar a la conclusión de que, en deportistas
tal como propone los autores(Yamaguchi, Ishii, Yamanaka, & Yasuda, 2006), el
estiramiento estático (EE) de larga duración disminuye la potencia de salida a corto
plazo.

Debemos reconocer que, en el mundo del deporte, puede ser perjudicial estirar de
forma estática antes de una carrera de velocidad según la reciente evidencia, ahora
bien, en el resto de la población o en el tema que nos ocupa, las personas o adultos
mayores, un EE de esta índole no afectará de igual manera y presuponemos que no
afectará de forma negativa al sentido por el que lo realiza este adulto, que sería
conseguir ganar amplitud articular y mejorar la flexibilidad. Por ello perjudicial para los
deportistas de velocidad sí que lo son, tal como se ha demostrado, pero para las
personas mayores no, aunque no se ha estudiado en este sentido y tampoco tiene
que ser objeto de estudio ya que normalmente no realizan pruebas de velocidad y
simplemente los realizan para mejorar en sus actividades de la vida diaria.

En otras publicaciones relativas a la eficacia de los EE aplicados como medida


preventiva de lesiones antes de una prueba deportiva (Small, Mc Naughton, &
Matthews, 2008), (McHugh & Cosgrave, 2010), (Lauersen, Bertelsen, & Andersen,
2014) entre otros, son de nuevo precursores de otros muchos comentarios que se han
generado, por supuesto de nuevo sesgados, donde podemos llegar a oír afirmaciones
como que los estiramientos no sirven de nada. Si atendemos a lo que los autores
concluyen en sus estudios, realizar EE como parte de un calentamiento previo a la
competición no previene el riesgo de lesiones. Hasta aquí todo correcto en un afán
por conseguir que el atleta se encuentre en el máximo estado optimizado de
funcionalidad para desarrollar todo su potencial deportivo en la prueba, pero si vamos
un poco más lejos en la lectura de los estudios, también nos dicen que: tampoco
aumenta el riesgo de lesiones este tipo de prácticas, ya que no se encontraron

160
diferencias entre grupos analizados. Por tanto ¿qué problema plantearía que una
persona mayor realizara EE al comenzar el día?

Incluso, es más, en dos de estas revisiones (Small y otros, 2008) y (Mc Hugh y otros,
2010), puntualizan que realizar un episodio agudo de EE puede afectar a la fuerza
muscular, disminuyendo la capacidad de generar fuerza máxima, si bien este efecto
no dura más allá de unos minutos, por ello solo podría afectar al desarrollo de una
actividad de fuerza inmediatamente después de realizar el estiramiento. Ahora bien,
en contraposición en los mismos artículos encuentran que los EE reducen el riesgo
de sufrir lesiones musculotendinosas o por tensión muscular excesiva. Como
podemos apreciar, tenemos una variedad de efectos que pueden ser contradictorios
y pueden seguir generando confusión.

En definitiva, no deberíamos de demonizar los estiramientos y analizar y conocer en


qué situaciones, tipo de población o contexto nos podemos beneficiar de ellos.

Estiramientos Estáticos en personas mayores

Las personas mayores con los años se van volviendo más rígidas y pierden
flexibilidad, entendiendo como tal: la capacidad que tienen las articulaciones para
realizar movimientos con la mayor amplitud posible y es por ello la necesidad de
mantener el mayor rango de articular posible.

La flexibilidad es importante en todas las edades, pero más especialmente en los


adultos mayores. Atendiendo a las necesidades reales de los mayores, debe primar,
en la medida sus posibilidades, su independencia. Por esta razón, la perdida de
flexibilidad llega a ser un problema para ellos, ya que afectará a sus capacidades para
desempeñar sus labores diarias, las cuales, aunque puedan parecer sencillas como
por ejemplo ponerse los calcetines o zapatos sin ayuda, para ellos puede representar
una necesidad de dependencia; a esta pérdida de flexibilidad le sigue la falta actividad,
desencadenando todo ello en una pérdida de fuerza muscular y finalmente
provocando dificultades de movilidad, hasta tal punto que, en última instancia llegan a
perder la propiocepción con el consiguiente riesgo de caídas y lesiones que es el
desenlace de muchos mayores.

Es por ello necesario que, los mayores realicen cualquier tipo de ejercicio adaptado a
sus posibilidades y para ello debemos tener presente el conocer ciertas pautas previas

161
al ejercicio, todo ello siguiendo las directrices de la evidencia científica en la educación
de los mayores.

Como se ha comentado, una de las mayores preocupaciones en el estado de salud


de las personas mayores son los riesgos de las caídas, por ello vamos a centrar el
presente trabajo en conocer lo que puede ayudar a los adultos mayores para mejorar
el estado de sus miembros inferiores.

Como punto de partida (Rodacki, Souza, Ugrinowitsch, Cristopolisk, & Fowler,


2009)proponen que los EE de flexores y extensores de la cadera han demostrado que
pueden mejorar la marcha en los adultos mayores.

Palmer (Palmer, 2017) también ha demostrado que el estiramiento estático de la


musculatura de las extremidades inferiores es una intervención eficaz previa al
ejercicio para reducir la rigidez pasiva en personas mayores y, en consecuencia,
sugiere que podrían resultar de utilidad y redundar en una mejora del control postural
y equilibrio en mayores. Si bien, los autores se muestran cautelosos a la espera de
estudios más específicos que puedan corroborar que los estiramientos en los
miembros inferiores sean los responsables de las mejoras en el equilibrio (Palmer,
Agu-Udemba, & Palmer, 2018).

Debemos tener presentes que, en adultos mayores, los EE de los músculos


encargados de la estabilidad del tobillo, no deben realizarse inmediatamente antes
actividades que requieran un buen equilibrio, coordinación y fuerza, como pueda ser
subir o bajar escaleras, por ejemplo. Esta recomendación ha sido manifiesta en los
estudios de (Han, Yuk, Gak, Suh, & Kim, 2014) y (Smajla, García-Ramos, Tomazin, &
Strojnik, 2019) donde los mayores experimentaron dificultades durante un corto
periodo de tiempo a la hora de mantener el equilibrio inmediatamente después de un
EE de los flexores o extensores plantares. Ahora bien, el estiramiento no afectó a su
equilibrio dinámico ni a la marcha después de un corto período de tiempo de reposo.
Por tanto, con el fin de evitar caídas y realizar intervenciones de forma segura,
debemos permitir que los pacientes descansen después de realizar estiramientos en
los miembros inferiores, o por contra, realizar contracciones concéntricas antes de
dichas actividades para favorecer inmediatamente la estabilidad postural como
propone (Smajla y otros, 2019).

162
A falta de estudios más amplios que permitan afirmar más categóricamente los
hallazgos encontrados por (Hotta, y otros, 2019), llegan a la conclusión de que los
estiramientos pasivos de la musculatura de la pantorrilla pueden mejorar la función
endotelial vascular y favorecer la capacidad de caminar en pacientes de edad
avanzada diagnosticados de Enfermedad Arterial Periférica Estable. Este estudio es
la continuidad, pero ya en humanos, de uno previo realizado por (Hotta, y otros, 2018)
con ratas de laboratorio, donde a ratas envejecidas, el estiramiento muscular diario
aumento el flujo sanguíneo al músculo esquelético durante el ejercicio. También el
estiramiento muscular diario mejoró la vasodilatación dependiente del endotelio de las
arteriolas de resistencia del músculo esquelético y aumentaron los marcadores
angiogénicos y la capilaridad en respuesta a este estiramiento. Por todo ello
podríamos considerar y tener presente que el estiramiento en los miembros inferiores
puede ser una opción válida para personas con dificultades de marcha o incapacidad
de realizar ejercicios aeróbicos.

Recientemente, se ha producido un cambio importante a la luz de la evidencia de los


últimos estudios donde se han comparado los efectos del EE frente a los estiramientos
dinámicos (ED) en favor de realizar un calentamiento previo con ED, ya que sugieren
que obtienen los mismos resultados que con los EE.

Sea por una razón o por otra, se realicen los ED de forma individual o bien combinados
con los EE, los últimos resultados demuestran que todos los modos de ED (con pesas
o sin pesas) pueden mejorar efectivamente el rango de movimiento (ROM) de
extensión de cadera en los ancianos mientras que el ED sin pesas puede ser el
ejercicio más efectivo para mejorar la ROM de flexión de la cadera, permitiendo que
se mantenga el efecto por más una hora (Zhou, Lin, Chen, & Chien, 2019).

Por ello (Behm, Blazevich, Kay, & McHugh, 2016) proponen que, en la medida que
sea posible, se puedan combinar ambos y se recomienda el EE dentro de un
calentamiento donde se incluya una actividad dinámica adicional después del
estiramiento, para poder conseguir de esta forma aumentar o mantener el ROM de la
articulación.

Él (American College of Sports Medicine, 2018) recomienda el estiramiento estático


para la mayoría de las personas precedido de un calentamiento activo, al menos 2 o

163
3 días por semana. Cada estiramiento debe mantenerse entre 15 y 30 segundos y
repetirse de 2 a 4 veces.

Más específicamente para los adultos mayores recomiendan mantener tiempos más
amplios de los recomendados para el resto de la población; concretamente 60
segundos de estiramiento estático por articulación, ya que se pueden generar
mayores ganancias de flexibilidad comparado con los estiramientos de menor
duración estando indicados de forma preferente para los miembros inferiores. El
objetivo planteado de 60 segundos de tiempo de estiramiento no es necesario
realizarlo de forma continua y se pueden dividir para alcanzar ese objetivo. Podemos
realizar dos estiramientos de 30 segundos tres de 20 segundos o cuatro estiramientos
de 15 segundos. Como mínimo se deberían de realizar de 2 a 3 veces por semana y
si fuera posible, a diario, ya que llega a ser más efectivo.

Page, (2012) matiza un poco más y nos dice que, la efectividad del tipo de estiramiento
parece estar relacionada con la edad y el sexo: propone que para los hombres y los
adultos mayores de menos de 65 años realizar mejor la técnica de estiramiento de
contracción resistida, seguida de relajación y ganancia de amplitud, mientras que las
mujeres y los adultos mayores de 65 años se benefician más del estiramiento estático.

CONCLUSIÓNES

• Los adultos mayores se benefician de cualquier tipo de estiramiento.


• Siempre que se pueda es preferible comenzar con un calentamiento previo.
Los estiramientos dinámicos son ideales y se puede seguir selectivamente de
estiramientos estáticos si es necesario.
• Hay que aumentar progresivamente la amplitud de cada estiramiento, pero sin
forzar más allá del límite de una molestia soportable.
• Por cada articulación hay que alcanzar los 60 segundos de estiramiento
estático, bien de forma completa, bien desdoblando los tiempos.
• Como mínimo deben de realizarse los estiramientos 2 o 3 veces por semana,
siendo el ideal, a diario.
• No realizar estiramientos en posición de equilibrio o desequilibrio, cuando se
está de pie, como pueda ser estirar los cuádriceps o isquiotibiales.

164
• Cuando se realicen estiramientos estáticos de músculos implicados en el
movimiento del tobillo o pie, no realizar seguidamente actividades que
necesiten de un buen control de equilibrio, coordinación o fuerza, como pueda
ser subir o bajar escaleras o bien realizar un descanso y adaptación previa a la
actividad.
• El estiramiento en los miembros inferiores puede ser una opción efectiva para
personas con dificultades de la marcha o incapacidad de realizar ejercicios
aeróbicos, ya que mejora el flujo sanguíneo entre otras.

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Different Loads on Hip Joint Range of Motion in the Elderly. The Journal of Sports Science and
Medicine, 18(1), 52-7.

166
TALLER: RCP REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR. MANOS SALVAN VIDAS

Worshop: CPR cardiopulmonary resuscitation. Hands save lifes

Autores:

María de la Concepción Ruiz Gómez. Dirección de Deporte Universitario. Servicio Medicina


Deporte Universidad de Málaga. Complejo Deportivo Universitario

Antonio José Torres Luque. Dirección de Deporte Universitario. Servicio Medicina Deporte
Universidad de Málaga. Complejo Deportivo Universitario

Antonio Domínguez Durán. Dirección de Deporte Universitario. Servicio Medicina Deporte


Universidad de Málaga. Complejo Deportivo Universitario

Resumen:

La Parada Cardiaca (PC) es una patología frecuente. En España ocurren unas 30.000
muertes súbitas al año, 100 por día, 1 cada 15 minutos. La posibilidad de sobrevivir a
una PC por arritmia ventricular fuera de los hospitales es del 5-10%. La reanimación
cardiopulmonar (RCP) debe empezar de forma precoz, pues por cada minuto que
pasa las posibilidades de sobrevivir disminuyen un 10%. Para mejorar el pronóstico y
la atención a la PC debe iniciarse la cadena de supervivencia, realizar compresiones
torácicas de calidad y usar un Desfibrilador (DEA). En algunos países es obligatoria
la formación en RCP, en España no se llega al 20%.

En talleres se aprenden conceptos básicos de la cadena de supervivencia, conocer


cómo alertar a los servicios de emergencia y solicitar un DEA empezando
inmediatamente las compresiones torácicas. Se explican conceptos básicos para RCP
en adultos y niños ante PC y atragantamientos, así como la posición lateral de
seguridad. Constan de una parte teórica y una práctica siguiendo el modelo del Plan
Nacional De RCP de enseñanza con demostración primero por parte del instructor y
seguido de 4 fases de aprendizaje. Se enseñará a los alumnos como localizar DEA
en Málaga y ciudades cardioprotegidas

Palabras Clave: RCP, DEA, primer interviniente, cadena de la vida, muerte súbita

167
Abstract:

Cardiac arrest (PC) is a frequent pathology. In Spain there are about 30,000 sudden
deaths (SD) per year, 100 per day, 1 every 15 minutes. The chances of surviving to a
ventricular arhythmia´s SD outside hospitals is 5-10%. Cardiopulmonary resuscitation
(CPR) should begin early, because for every minute that passes the chances of
survival decrease by 10%. To improve the prognosis and attention to the SD, must be
started the survival chain, quality chest compressions performed and a Defibrillator
(AED) must be used.

In some countries, CPR training is mandatory, in Spain 20% is not reached.

In workshops, basic concepts of the survival chain are learned, knowing how to alert
emergency services and request an AED also immediately beginning chest
compressions. Basic concepts for CPR in adults and children and choking are
explained, as well as the lateral security position. They consist of a theoretical part and
a practice following the model of the National CPR Teaching Plan with demonstration
first by the instructor and followed of 4 learning phases.

Students will be taught how to locate DEA in Malaga and cardioprotected cities

Keywords: CPR, AED, first witness, life´s chain, sudden death

168
INTRODUCCIÓN

La Parada Cardiaca es una patología extraordinariamente frecuente y que muchas


veces infraestimamos. En España ocurren más de 30.000 muertes súbitas al año,
unas 100 por día, 1 cada 15 minutos. Equivalente a que se estrellara un avión con 280
pasajeros cada 5 días En Andalucía 6.200 muertes inesperadas al año, 17 al día.

Desgraciadamente la posibilidad de sobrevivir a una parada cardiaca secundaria a


una arritmia ventricular fuera de los hospitales oscila entre el 5 y el 10%. La
reanimación debe empezarse de forma extraordinariamente precoz, por cada minuto
que pasa las posibilidades de sobrevivir disminuyen un 10% por lo que al cabo de 10
minutos estas posibilidades son mínimas.

Para mejorar el pronóstico y la atención a la parada cardiaca hay definidas una serie
de actuaciones que son vitales y forman parte de lo que se ha definido como cadena
de supervivencia. Lo más importante es el comienzo precoz de compresiones
torácicas y el poder disponer en el entorno de un Desfibrilador Semiautomático (DEA).

Idealmente la Resucitación Cardiopulmonar (RCP) debe de empezar en menos de 3


minutos del comienzo del episodio.

En España formamos a muchas menos personas, pero no se llega al 20 % en otros


países es obligatoria la formación en RCP y todavía no tenemos conciencia de la
magnitud del problema. Necesitamos que la sociedad tome conciencia y se
desarrollen programas específicos adaptados a cada ciudad, para acercar el DEA y la
RCP a sus ciudadanos.

Mediante la RCP podemos tener más personas que sepan cómo actuar
inmediatamente que surge el problema y que estén dispuestos a comprimir el pecho
y utilizar un DEA.

En Málaga la Asociación de expacientes de medicina intensiva del hospital clínico


(EXPAUMI) www.expaumi.org, forma todos los meses de manera gratuita un sábado
al mes en el hospital universitario virgen de la Victoria, además de en colaboración
con el ayuntamiento organiza cursos en los diferentes distritos todos los años.

También la escuela de RCP del Colegio Oficial de Médicos de MÑalaga realiza cursos
de formación. https://commalaga.com/tag/escuela-rcp/

169
Ambos organismos junto con diversas instituciones y la Empresa pñublica de
emergencias sanitarias EPES organizan cada año el dia europeo de la RCP en cada
provincia andaluza formando a jóvenes.

Los talleres siempre siguen las recomendaciones del Plan Nacional de RCP, contándo
con un instructor debidamente acreditado para cada 8 alumnos. Siempre constan de
una parte teórica y posteriormente una práctica donde hay una demostración primero
por parte del instructor y seguido en 4 fases de aprendizaje. De esta manera los
alumnos aprenden a realizar de manera adecuada las maniobras que puedan salvar
vidas solo con sus manos y solicitando de forma precoz ayuda y un desfibrilador.

OBJETIVOS

1.- Generales:

- Informar de la legislación vigente en dicha materia (Decreto 22/2012, de 14


de febrero y Ley 5/2016, del Deporte en Andalucía) para la actuación en
caso de parada cardiaca fuera del ámbito sanitario por primeros
intervinientes que deben estar habilitados para aplicar las técnicas de
Soporte Vital Básico y el uso del Desfibrilador Externo Automatizado.
- Disminuir la mortalidad y las secuelas que ocasionan las Paradas
cardiacas.
- Difundir las Técnicas de Soporte Vital Básico y uso del DEA entre primeros
intervinientes fuera del ámbito sanitario.
- Contribuir a impulsar estrategias dirigidas a la Desfibrilación temprana en
centros y/o eventos deportivos.
- Facilitar la integración de los primeros intervinientes en la “Cadena de
supervivencia”.
- Informar de la aplicación para localizar los DEA en Málaga cardioprotegida

2.- Específicos:

Al finalizar el “Taller de RCP básica y desfibrilación temprana” se bede ser capaz de:

- Saber cuándo y cómo activar el Sistema de Emergencias Médicas (112) y/o


061(en Andalucía) iniciar la cadena de la vida (figura 1)

170
- Identificar una pérdida de consciencia, una ausencia de respiración, una
parada cardiorrespiratoria (PCR). (figura 2)
- Aplicar las técnicas y habilidades necesarias del Soporte Vital Básico:

o solicitud de ayuda,

o posición lateral de seguridad,

o reanimación cardiopulmonar básica en adultos y pediátricos ante


la parada cardiaca según las recomendaciones del PNRCP y el ERC-
2015.

o Transferencia y colaboración en la intervención entre personal no


sanitario y sanitario.

- Importancia de la Desfibrilación temprana.


- Secuencia de actuación en la parada cardiaca extrahospitalaria con uso del
DEA

MATERIAL Y MÉTODOS

Tres instructores acreditados por el Plan Nacional de RCP y homologados anivel


europeo enseñaran las maniobras a 8 alumnos cada uno.

De forma grupal se explica una parte teórica con 10 minutos con proyección y
explicación de las diferentes secuencias de RCP ante parada cardiorrespiratoria y
obstrucción de la vía aérea.

En la parte práctica cada alumno contará con un maniquí miniAnne para poder hacer
las maniobras.

Se enseñará a los alumnos como localizar DEA en la ciudad de Málaga y ciudades


cardioprotegidas explicando como están geolocalizafos los DEAs.

Podrán disponer de de algoritmo RCP con DEA tanto para adultos como para niños.

Se sigue una metodología tradicional o instructiva. Mando directo en el bloque teórico


de forma expositiva. Y una Instrucción guiada: En los talleres prácticos de forma
demostrativa y participativa de la Secuencia de actuación. (80% práctica, según
recomendaciones del Consejo Español de RCP.)

171
Además se pasa una evaluación con cuestionario de satisfacción al final del Taller.

Se debe tener en cuenta que el diploma o certificado de aprovechamiento que pudiera


otorgarse en este taller no se considera una acreditación ni habilitación oficial para el
uso del desfibrilador Automatizado según establece la legislación vigente en dicha
materia (Orden 4 de junios de 2013) en la Comunidad Autónoma de Andalucía. Es un
taller orientador e introductorio para despertar en la población asistente al VIII
Congreso internacional de actividad física para mayores la necesidad de formarse en
estas técnicas.

Figura 1: la cadena de la vida

172
Figura 2: secuencia de RCP

CONCLUSIONES

Las manos salvan vidas.

La cadena de supervivencia debe enseñarse a toda la población.

Es importante conocer cómo alertar a los servicios de emergencia.

El uso precoz de un desfibrilador DEA hace que se salven vidas sin secuelas.

Las compresiones torácicas deben iniciarse inmediatamente ante una víctima que no
responde y no respira y deben ser de calidad.

Para saber realizar una adecuada RCP en adultos y niños ante parada
cardiorrespiratoria es necesario realizar cursos de reciclaje.

Saber cómo actuar ante atragantamientos es un modo de salvar vidas.

173
Conocer cómo usar el mapa de Málaga cardioprotegida en dispositivos móviles
permite poder usar un DEA de forma precoz..

BIBLIOGRAFÍA:

A) LEGISLACIÓN:

1.- Decreto 200/2001, de 11 de septiembre, por el que se regula el uso de desfibriladores


semiautomáticos externos por personal no médico en la Comunidad Autónoma de Andalucía. (BOJA
núm.114; Sevilla 2 de octubre 2001) Derogado a excepción del apartado de formación por la disposición
transitoria 3ª del D.22/2012, de 14 de febrero. Derogado

2.- Orden de 7 de mayo de 2002, por la que se determina el Centro e Institución que coordinan los
programas de Formación Inicial y Continuada en resucitación cardiopulmonar básica y uso de
desfibriladores semiautomáticos externos y se establece el procedimiento de autorización a Centros e
Instituciones para impartir cursos. (BOJA núm. 57; Sevilla 16 de mayo 2002) Derogada

3.- Real Decreto 365/2009, de 20 de marzo, por el que se establecen las condiciones y requisitos
mínimos de seguridad y calidad en la utilización de desfibriladores automáticos y semiautomáticos
externos fuera del ámbito sanitario. ( B.O.E. nº 80; Madrid 2 de abril de 2009)

4.- Real Decreto 1591/2009, de 16 de octubre, por el que se regulan los productos sanitarios. (B.O.E.
núm 268; Madrid 6 noviembre de 2009)

5.- Decreto 22/2012, de 14 de febrero, por el que se regula el uso de desfibriladores externos
automatizados fuera del ámbito sanitario y se crea su Registro. (BOJA núm. 46; Sevilla, 7 de marzo
2012)

6.- Orden 4 de Junio de 2013, por la que se determina la formación necesaria para el uso de
desfibriladores externos automatizados fuera del ámbito sanitario.

B) RECOMENDACIONES EN VIGOR ERC-2015 y AHA-2015

7.- Recomendaciones para la resucitación cardiopulmonar del ERC (European Ressucitation Council)
2015.

8.- Declaración del Consejo Español de RCP sobre las nuevas recomendaciones del ERC 2015.

9.- Guías de la American Heart Association de 2015 para RCP y ACE.

10.- Lesmes Serrano, A (2016) Guía de resucitación cardiopulmonar básica y desfibrilación externa
automática. Recomendaciones 2015.

174
C) INFORMACIÓN EN INTERNET

1.- www.erc.edu

2.- www.aemps.gob.es

3.- www.semicyuc.org/temas/plan-nacional-rcp

4.- www.epes.es/anexo/consejos

5.- http://www.cercp.org/guias-y-documentos/guias/guias-2015

6.- www.expaumi.org

7.- https://commalaga.com/tag/escuela-rcp/

8.- http://deporte.malaga.eu/medicina-deportiva/cardioproteccion/

175
RETOS DE LA INTERACCIÓN ENTRE ACTIVIDAD FÍSICA Y ALIMENTACIÓN

Challenges of the interaction between diet and exercise

Autores:

Prof. Dr. Marcela González-Gross. Catedrática en el área de Educación Física. Responsable


Grupo de investigación ImFINE. Departamento de Salud y Rendimiento Humano. Facultad de Ciencias
de la Actividad Física y del Deporte-INEF. Universidad Politécnica de Madrid.

Dr. Sergio Calonge-Pascual. Investigador Post-doc. Grupo de investigación ImFINE.


Departamento de Salud y Rendimiento Humano. Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del
Deporte-INEF. Universidad Politécnica de Madrid.

Resumen: El aumento de la esperanza de vida y de las enfermedades crónicas no


transmisibles (obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer,
demencia, depresión) han propiciado que tanto las Ciencias del Deporte como las de
Nutrición ganen en importancia en investigación y en Salud Publica. Pero la falta de
conexión y colaboración entre estas áreas han hecho que la mayoría de los estudios
científicos analicen los aspectos por separado. El estado actual del conocimiento
científico parece indicar que lo razonable es que se aborden de forma conjunta,
aunque claramente se planteen nuevos interrogantes en la combinación de ambos.

Palabras clave: Osteoporosis, sarcopenia, diabetes, estilo de vida saludable

Summary: Increased life expectancy and of chronic non-communicable diseases


(obesity, type 2 diabetes, cardiovascular disease, cancer, dementia, depression) have
led to both Sports and Nutrition Sciences gaining in importance in research and public
health. But the lack of connection and collaboration between these areas has caused
most scientific studies to analyze the issues separately. The current state of scientific
knowledge seems to indicate that it is reasonable to address them together, although
new questions are clearly raised in the combination of the two.

Key words: Osteopororis, sarcopenia, diabetes, healthy lifestyle

176
Introducción

Mientras que la longevidad ha aumentado en los últimos años, la calidad del


envejecimiento no ha seguido la misma tendencia. En 2017, la expectativa de vida en
España para ambos sexos era de 85 años para mujeres y de 80 para varones. En
cambio, la expectativa de buena calidad de vida rondaba los 69 años (INE, 2019). Por
tanto, los 11 a 16 últimos años de vida están acompañados de enfermedades,
disfunción física y/o degeneración cognitiva. En definitiva, una mala calidad de vida.
Los años de vida ajustados por discapacidad (DALY: Disability Adjusted Life Year)
podrían ser el mejor indicador objetivo para medir de forma objetiva los años de vida
perdidos por enfermedad (YLL: Years of life lost) sumados a los años vividos con dicha
enfermedad (YLD: Years of Life with Disability) (Fitzmaurice y col, 2019).
Enfermedades de máxima prevalencia a nivel mundial, como el cáncer, en las que a
edades de 0-79 años, la probabilidad de sufrirla es de 1/3 para hombres y de 1/4 para
mujeres, podrían ser potencialmente mejoradas mediante estilos de vida físicamente
más activos (Pedersen, 2015; Booth y col, 2017). Establecer líneas estratégicas en
salud pública para reducir los años de vida perdidos y principalmente los años vividos
con una o varias enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) más prevalentes de
nuestra sociedad, mediante planes estratégicos de acción preventiva deberían ser una
línea estratégica en salud pública prioritaria a nivel mundial (Lobelo y col, 2014;
Ramirez-Velez y col, 2017). Por ello, los últimos esfuerzos científicos van
encaminados a compensar esta diferencia a través de modificar los factores que
potencialmente pueden afectar a la calidad de vida de las personas mayores. Dos de
ellas consideras clave, son la nutrición y la actividad física (Yannakoulia y col, 2018).
Hasta la fecha, las ciencias de la nutrición y las ciencias del deporte han
interaccionado poco, centrándose en la mayoría de los casos en los deportistas de
alto rendimiento.

Pese a ello, la evidencia que demuestra los efectos que posee la actividad física para
prevenir la aparición de más de 35 tipos diferentes de ECNT (Booth y col, 2017) y del
ejercicio físico para tratar hasta 26 tipos diferentes de ECNT (Pedersen, 2015) es
absolutamente indudable a nivel científico. Aumentar los niveles de condición física,
cardiovascular y muscular, ejercerían un efecto protector sobre el envejecimiento
fisiológico producido durante el envejecimiento (Ruiz y col, 2008; Ramírez-Vélez y col,
2020; Gries y col, 2018).

177
Es muy interesante observar que tanto el propio proceso de envejecimiento y sus
síndromes asociados (osteoporosis, sarcopenia) como las enfermedades crónicas
más prevalentes (diabetes, obesidad, demencia, cáncer) han sido abordados por
ambas ciencias por separado, demostrando la importancia que tienen una
alimentación saludable y la práctica regular de ejercicio físico tanto en la prevención
como en el tratamiento de las mismas. En el estudio de Brown et al. (2016) realizado
en mayores frágiles y prefrágiles del tercer NHANES, la práctica regular de actividad
física y el consumo de una dieta saludable se asoció a un menor riesgo de mortalidad,
observándose una acción sinérgica entre ambos (p de la interacción = 0,058). En la
revisión sistemática reciente realizada por Zhang y col. (2020), el seguir un estilo de
vida saludable se asoció con una reducción sustancial de morbilidad y mortalidad por
cáncer.

La malnutrición está provocada por un complejo cúmulo de factores fisiológicos,


psicológicos y sociales. Alguno de ellos como cambios en la composición corporal,
reducción en los sentidos del gusto y el olor puede hacer decrecer el apetito,
desregulación hormonal, la polimedicación, factores socio-económicos y descenso del
gasto energético producido por una menor actividad cotidiana (Donaldson y col, 2018;
Yannakoulia y col, 2018).

Osificación y prevención de la osteoporosis

Es ampliamente reconocido que el riesgo de fracturas está estrechamente relacionado


con la disminución típica de la masa ósea durante el proceso de envejecimiento, tanto
en mujeres como en hombres. Sabiendo, que el ejercicio físico es una de las mejores
formas no farmacológicas para mejorar la masa ósea a lo largo de la vida. Además,
no todo tipo de ejercicio físico posee los mismos efectos para paliar la
desmineralización ósea y por tanto prevenir la osteoporosis. En la revisión sistemática
realizada por Gómez-Cabello, y col. en 2012, se comprobó cómo los efectos que
provoca caminar, suponen un aumento modesto en las cargas sobre el esqueleto por
encima de la fuerza de la gravedad y el impacto músculo-esquelético que ejerce el
músculo sobre el hueso para favorecer las reservas de masa ósea. Por lo tanto, este
tipo de ejercicio ha demostrado ser menos eficaz en la prevención de la osteoporosis.
El ejercicio de fuerza parece ser un poderoso estímulo para mejorar y mantener la

178
masa ósea durante el proceso de envejecimiento. Son varios los nutrientes implicados
en la síntesis del hueso, como calcio, silicio, magnesio, vitamina D y vitamina K. Pero
en la actualidad hay cierta controversia si la suplementación de calcio y/o vitamina D
es efectiva, incluso en algunos estudios se han observado efectos contraproducentes
sobre la densidad mineral ósea (Bolland et al, 2018). Algunos estudios indican que
ingesta elevada de vitamina D es efectiva en caso de niveles muy deficitarios de
vitamina D en sangre (<25 nmol/l). La óptima combinación entre ejercicio e ingesta de
nutrientes no está establecida.

Síntesis de la masa muscular y prevención de la sarcopenia

En personas mayores, la pérdida de masa muscular se acelera durante la inactividad


física y los estados hipoenergéticos, tales como la hospitalización. La suplementación
de proteínas podría ser una estrategia para compensar la pérdida de músculo durante
la inactividad y mejorar la recuperación en la reanudación de la actividad (Oikawa y
col, 2018). En adultos jóvenes, se ha indicado que la síntesis proteica se maximiza
con un aporte diario aproximado de 20-25 g de proteína de alta calidad. Cualquier
cantidad superior a esta cantidad se oxida para generar energía o se acumula como
urea u otros ácidos orgánicos (Schoenfeld y col, 2018). La evidencia actual indica que
para maximizar el anabolismo proteico, se debe consumir proteína a un nivel de 0,4
g/kg/comida en un mínimo de cuatro comidas diarias, para alcanzar un mínimo de 1,6
g /kg/día. El ejercicio físico de fuerza resistencia aumenta la síntesis de proteínas
musculares humanas (Cuthbertson y col, 2006; You y col, 2018), lo cual ejercería un
efecto acumulativo junto a la ingesta proteica comentada anteriormente, que podría
prevenir y paliar la disminución de masa muscular durante el envejecimiento. Por ello
nuevamente, tal y como se viene indicando a lo largo de todo el texto, parece
fundamente establecer estilos de vida saludables, mediante ejercicio físico y una
correcta alimentación, en este caso garantizando una ingesta proteica adecuada,
especialmente de fuentes de origen animal, para ayudar prevenir el efecto
sarcopénico producido por el efecto fisiológico de envejecimiento que se produce en
el ser humano. Hoy en día se conoce que existen receptores de vitamina D en el
músculo y diversos estudios y meta-análisis han demostrado la relación entre status
de vitamina D y fuerza muscular. En cambio, según Cruz-Jentoff y col. (2020) apenas
existen datos en relación a los efectos de los ácidos grasos omega-3 o compuestos

179
antioxidantes sobre el daño muscular en mayores. Las dietas acidogénicas se asocian
con aumento de pérdida de masa muscular, por lo que compuestos alcalinizantes
como el bicarbonato pueden estar indicados (Cruz-Jentoff y col, 2020).

Balance energético y regulación del apetito

Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la nutrición en esta población es
la pérdida de apetito, lo que conlleva una reducción en la ingesta diaria y por tanto, un
déficit calórico. La edad afecta a distintos puntos en el proceso digestivo, desde la
fase cefálica (pre-ingesta) hasta la intestinal (post-ingesta). Entre otros, se encuentra
el deterioro de las percepciones sensitivas como el olor y el gusto, dificultades para
tragar, alargamiento del vaciado gástrico y deterioro de la motilidad intestinal. Además,
la desregulación hormonal asociada al envejecimiento produce cambios en la cascada
de señalización que regula el apetito. En una revisión sistemática, se plantea si el
ejercicio físico se puede utilizar como herramienta para aumentar el apetito en
personas mayores, pero concluyen los autores que no existen datos suficientes que
apoyen esta hipótesis (Clegg y Godfrey, 2018).

Diabetes

En la revisión Cochrane realizada por Hemmingson y col (2017), la evidencia de


prevención o retraso en la aparición de diabetes aparece para la combinación de dieta
y ejercicio, pero no para ambos por separado. Además, mantener un estilo de vida
físicamente activo podría utilizarse para prevenir en individuos jóvenes y sanos la
probabilidad de padecer síndrome metabólico en un futuro. Un diagnóstico a tiempo,
permitiría una temprana intervención para modificar un estilo de vida inactivo en
población aún sana, ahorrando costos tanto a la persona como al sistema sanitario y
reduciendo años de vida conviviendo con discapacidad durante la aparición de la
enfermedad en edad adulta (Sostaric y col, 2019).

Patrones alimenticios en el envejecimiento

Los patrones alimenticios se pueden definir como la cantidad, calidad, proporción y


combinación de los diferentes alimentos y bebidas que se consumen en la dieta

180
habitual (Govindaraju y col, 2018). Ya se ha sido comprobado en población general
que la adherencia a varios de los patrones dietéticos más habituales como la Dieta
Mediterránea o la Dieta Okinawa puede asociarse con una mayor longevidad y mejor
calidad de vida (Saulle y col, 2013; Willcox y col, 2009). Por el contrario, la Dieta
Occidental se ha asociado con un mayor riesgo de padecer enfermedades
metabólicas, deterioro cognitivo y disbiosis en la microbiota (Martínez y col, 2017;
Francis y col, 2013). En una Tesis Doctoral defendida en nuestro grupo de
investigación ImFINE, con datos de un subproyecto del estudio PREDIMED, los
varones y mujeres mayores de 55 años con mejor condición física presentaban unas
ingestas de macro y micronutrientes más próximas a las recomendadas que los de
peor condición física (Aparicio-Ugarriza et al. 2018). Asimismo, observamos un mejor
patrón de hidratación en los que realizan ejercicio físico de forma regular y son poco
sedentarios. Esta línea de investigación novedosa pone de manifiesto una vez más la
importancia de mantener una buena condición física a lo largo de la vida.

Conclusión

Aunque la evidencia científica demuestra que un estilo de vida saludable reduce el


riesgo de enfermedades crónicas y mejora el proceso de envejecimiento, hacen falta
investigaciones específicas para conocer la óptima combinación de nutrición y
ejercicio para mejorar o revertir algunas de las enfermedades más prevalentes en las
personas mayores.

181
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SALUD EMOCIONAL Y SU RELACIÓN CON EL EJERCICIO FÍSICO EN EL
ADULTO MAYOR

Autor:

Antonio Jesús Casimiro Andújar

Resumen

Las emociones cumplen una tarea esencial en la correcta toma de decisiones y en el


proceso educativo de enseñanza/aprendizaje a lo largo del ciclo vital.
Desgraciadamente se le ha dado nula importancia a su abordaje desde la Educación
Física que pudieron recibir nuestros mayores, por lo que las carencias emocionales
en esta población son muy frecuentes, lo que incide en su salud holística.

Sería ideal que a través de los programas de ejercicio físico en mayores lográsemos
mejorar su capacidad para valorar y expresar de forma eficaz emociones propias y de
los demás, sabiendo observar e interpretar los sentimientos. Para ello, propondremos
tareas motrices para mejorar algunas carencias emocionales como:

• Importancia de lo que piensan/dicen los demás


• Impaciencia
• Pesimismo
• Queja permanente
• Disminución de autoestima
• Miedo a la soledad o abandono

En definitiva, el objetivo de la ponencia será descubrir, desde la motricidad, el


fascinante viaje desde las emociones hasta el cerebro y viceversa, para restablecer
nuestro bienestar y salud holística.

184
1. Introducción: envejecimiento saludable

Nuestra sociedad ha cambiado una vida corta y una muerte rápida, por una vida larga
y una muerte lenta. Es preferible una vida de finito número de años en buena salud, a
una de «infinito» número de años con mala salud (Daniel Callahan).

Comencemos conociendo el concepto de Envejecimiento activo, según la OMS:


“Proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con
el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen,
permitiéndoles realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de
todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos
y capacidades”.

El envejecimiento es una etapa natural de la vida, no una enfermedad. Por ello,


debemos aceptar esta fase de la vida con actitud positiva y no obsesionarse con
programas “antiaging”, como tampoco hacemos en otros ciclos vitales (anti-infancia o
anti-adolescencia). Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube,
las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena
(Ingmar Bergman)

La sociedad envejece a pasos agigantados. A partir del año 2000, España empieza a
presentar una mayor proporción de personas senior que de jóvenes: 118 mayores de
64 años por cada 100 menores de 16 años. Alrededor del 20% de la población en
España es mayor de 65 años, siendo uno de los países del mundo con mayor
proporción de personas mayores (ha ganado casi 4 años de esperanza de vida 1 al
nacer durante los últimos 15 años). La longevidad es superior un 10% en la mujer
debido a la acción de los estrógenos como antioxidantes, que actúan como protección
contra la producción de radicales libres que generan daño oxidativo.

Cada vez llegan más personas a la jubilación en muy buenas condiciones de salud,
con 20-30 años más de «propina». Somos partidarios de una jubilación flexible, no
rígida en cuanto a la edad sino en función de la carga física y mental de la profesión,
así como el interés y estado de salud de la persona, ya que cuando alguien lo obligan
a jubilarse no hay júbilo alguno (Bayés, 2016).

1
Es más adecuado hablar, como marcador de salud en esta población, de “esperanza de vida libre de
discapacidad” que solo de esperanza de vida, ya que enfatiza en la dimensión de calidad sobre la cantidad de
vida, basándose en la morbilidad crónica y la salud autopercibida.

185
Todas estas circunstancias nos llevan a que se está produciendo un “envejecimiento
del envejecimiento”. Enfermamos y nos morimos cada vez más tarde, llegando a ser
poli-enfermos en cascada de procesos agudos de enfermedades crónicas que
impactan en la capacidad funcional de la persona. Dicho "envejecimiento de la
población “supone un problema económico que será mucho mayor cuanta menos
independencia tenga el anciano. ¡A un niño le cuesta un año adquirir independencia
en su movilidad; a un mayor le cuesta un día adquirir dependencia en su movilidad!

2. Programación emocional y mental: el corazón y la razón

Desde antes del nacimiento hasta el momento de dejar esta vida, las personas vivimos
influidas por nuestras emociones, sentimientos, creencias y pensamientos:
programación emocional y mental. Dicha programación, que puede ser sana e insana,
es inconsciente entre el 93-97% y configura el libro de instrucciones interno con el que
cada persona se relaciona consigo misma, con los demás y con la vida. Son estos
programas emocionales y mentales los que ponen en marcha el “corazón” y la “razón”,
respectivamente.

El cerebro, por sí mismo, no diferencia si la información recibida es más o menos sana,


sino que guarda e integra la información, siendo la posterior gestión de la persona la
que tiene que llevarle a la comprensión y uso de esa programación de la manera más
sana y eficaz posible. Pero esto no es fácil ya que, sobre todo en los aspectos
emocionales, todavía hoy en día no hay una educación suficientemente desarrollada
y no siempre las personas saben entender y gestionar su plano emocional de una
manera sana y equilibrada.

Uno de los ámbitos donde más se puede trabajar para un desarrollo saludable de la
emocionalidad y la mentalidad es en el de la actividad física y el deporte. Si está bien
dirigido y orientado, es un ámbito ideal para la adquisición de programas emocionales
y mentales de manera natural, progresiva y que afecta a la eternidad.

Si la programación emocional (corazón) y mental (razón) con que la persona transita


su vida es sana, entonces la propia manera de vivirla será más equilibrada, dotando
de armonía, serenidad y consciencia al día a día, permitiendo alcanzar una mejor
calidad de vida. La educación, la autorrealización, el desarrollo de la consciencia, el
disfrute vital, el amor a sí misma y a los demás, unidos a una actividad física sana y

186
equilibrada, pueden favorecer una programación emocional y mental sana, garantía
de una vida más satisfactoria, plena y serena.

Los programas emocionales y mentales, junto a las creencias y pensamientos que


disponemos, que pueden ser sanos e insanos, conscientes e inconscientes, son los
que definen cómo vive su vida cada persona y determinan su percepción de la
realidad. Si esta programación es insana, favorecerá un enfoque inadecuado en el
análisis de cualquier situación.

Una programación emocional sana es aquella que favorece en la persona el desarrollo


de su consciencia, acercándose paulatinamente a la serenidad, la libertad, el amor a
la vida y dejando atrás los aspectos estresantes, limitantes y temerosos. Esto se logra
a través del trabajo interior, dedicando un poco de energía y atención a la escucha de
nuestro cuerpo, que nos manda mensajes de forma continuada.

La programación emocional y mental sana a la que se debe aspirar a alcanzar tiene


como objetivo mantenerse en un estado sereno y equilibrado, lo que implica una
actitud de atención y de acción, tanto interior como exterior. Las emociones,
sentimientos, creencias y pensamientos fuera de justa medida (excesos y carencias)
llevan al estrés, haciendo que la persona se sienta con menos energía y desactivada.
Sin embargo, mantenerse en un estado de equilibrio interior dota de una sensación
más energética y sana, con mayor capacidad para vivir con vitalidad. Por eso es tan
importante una emocionalidad sana, porque hace que la persona se sienta más activa
y serena.

La atención al aspecto emocional y reconocer qué emociones insanas se mueven por


dentro (por exceso o carencia), estando dispuesto a trabajarse aquellas que sean
perjudiciales, va a ayudar a la persona a evolucionar, dejando atrás todas las
emociones y sentimientos que le hacen perder energía. Por otro lado, reconocer y
quedarse con la parte sana de esas emociones, la convertirán en una persona más
equilibrada, serena y sabia.

La emocionalidad de una persona condiciona su actividad cerebral, filtrando la


percepción y procesando la información obtenida a través de los sentidos,
interpretando dicha información y actuando según los aprendizajes y experiencias
previamente vividas y reflexionadas.

187
Las personas viven en estados de reacción permanente a cientos de programas
emocionales y mentales, a menudo inconscientes, que mediatizan la percepción de la
realidad, el procesamiento de la información y las respuestas reactivas, mermando la
libertad de la persona para vivir en acción y condicionando que viva en reacción. Esta
es una de las razones por las que desarrollar una emocionalidad sana y consciente
es beneficioso para todas las personas, porque les permite un grado de libertad y de
consciencia mayores a la hora de relacionarse consigo mismas, con los demás y con
la vida (Sande, 2019).

3. Características psicoemocionales de los mayores

Las emociones cumplen una tarea esencial en la correcta toma de decisiones y en el


proceso de enseñanza/aprendizaje a lo largo del ciclo vital. Desgraciadamente se le
ha dado nula importancia a su abordaje desde el sistema educativo que recibieron
nuestros mayores, por lo que las carencias emocionales en esta población son muy
frecuentes, lo que incide en su salud holística.

Para entender los mapas emocionales más habituales en esta fase de la vida, es
necesario entender que durante el envejecimiento la persona atraviesa por diferentes
situaciones, agrupadas en cinco crisis (Castillo, M., Delgado, M y Gutiérrez, A.,2008):

1ª: Cambios corporales internos y externos.

2ª: Pérdida del papel social y familiar.

3ª: Pérdida de personas importantes.

4ª: Disminución de la actividad.

5ª: Enfrentamiento con la muerte.

Tal como indica Ramón Bayés, en su libro “Olvida tu edad” (2016), a nivel emocional
es muy importante para la persona mayor las pequeñas muestras sinceras de afecto:
las presencias, las palabras oportunas, el respeto, etc. Debemos cambiar el
estereotipo de modelo negativo de anciano (tacaño, pelma, quejica, …), que no es
una realidad universal, por otro más positivo (tolerante, generoso, …).

El Dr. Miquel Vilardell, en su libro “Envejecer bien” (2013), señala que uno de los
factores que más condiciona el envejecimiento patológico, además del sedentarismo,

188
es el estrés psicosocial: pesimismo, angustia, ansiedad, soledad, nostalgia, miedos,
… Dichos aspectos psicoemocionales del mayor están relacionados con algunos de
los síndromes del envejecimiento:

INVISIBILIDAD POSTJUBILACIÓN: además de adaptarse a la pérdida de poder


adquisitivo, a nivel social pierde prestigio. Por ello, que hay que buscar nuevos
estímulos para mantener la autoestima.

ESTORBO: se considera como una molestia o incomodidad para su familia. Para ello,
debe dejar que los otros hagan su camino, aunque se discrepe, pero sin favorecer el
conflicto.

NO PUEDO: aunque haya que asumir las contrariedades físicas de los achaques de
la edad, no se puede caer en el desánimo permanente de «no puedo más, me duelo
todo, no puedo salir …».

ABUELO ESCLAVO: se puede cuidar de los nietos en su justa medida, pero no


cargarse de responsabilidades ni ser responsable de su educación.

BUMERAN: para algunos en lugar de ser una fase de tranquilidad y paz, su hijo vuelve
a casa por separación o dificultad económica, por lo que hay que reordenar los
espacios y amoldarse a un nuevo modelo de vida donde la convivencia es más
compleja.

GOLONDRINA: como un forastero de casa de un hijo a otro, que les roba su intimidad
y entorno social.

ULISES: como un