Estado del arte.
Para el desarrollo de este estudio y para un mejor entendimiento se ha de empezar
conceptualizando cada uno de las palabras precisas, el cual son motivo de estudio en
esta investigación, es así que hemos de empezar definiendo el vocablo animal, que para
los autores Muñoz y Martínez (2014) consideran que:
El término “animal” es un concepto aparentemente claro y aplicable a numerosos
grupos, pero en algunos casos se necesita de definiciones muy matizadas. Animal
proviene del vocablo ánima del latín, que significa ‘aliento’ o ‘alma’. Entre los seres
dotados de ánima, Aristóteles distinguía a los vegetales como seres dotados de un ánima
vegetativa o vital, a los animales como aquellos seres dotados de un ánima sensibilis y a
las personas con un ánima rationalis. (P.p.2)
De esta manera, al ser el animal un ser dotado de ánima, es decir alma, se llega a
entender que el animal forma parte de los seres vivos sintientes, ya que tiene la
capacidad de percibir o sentir, en este caso, muchas de las veces los animales sienten
alegría, tristeza y hasta sufrimiento, por tal razón, en este estudio se considera que los
animales no deben ser considerados como cosas, sino como seres sintientes sujetos de
derechos, que a su vez forman parte de la naturaleza y su entorno.
Por otra parte, el derecho es el conjunto de normas y disposiciones que confiere
facultades a todos los miembros de una sociedad para un ordenamiento justo y
aplicable, el cual su incumplimiento conlleva sanción. Al referirnos al derecho, es
preciso mencionar que tanto los seres humanos como los animales con seres sintientes,
el cual están enlazados para una convivencia armoniosa entre todos quienes forman un
ecosistema.
El ser humano dentro de la sociedad ha convivido con los animales, al paso del tiempo
se ha convertido en una necesidad para algunos, llegando a demostrarse mutuamente
sentimientos entre animales y seres humanos. Gonzáles (2017), afirma que:
Las relaciones entre el hombre y el animal siempre han existido en la historia, y
mayoritariamente han sido tratados por la filosofía y la bioética de las especies, las
cuales en momentos determinados buscan justificar la supremacía de la raza humana
frente a la totalidad de las especies –jerarquía de especies- o bien, para justificar la
responsabilidad de los humanos para con los animales y su reconocimiento de derechos.
(P.p. 2).
En cuanto al derecho de los animales Chible (2016), en su estudio manifiesta:
…el conjunto de teorías, principios y normas destinado a brindar una protección jurídica
al animal de especie distinta a la del ser humano, promoviendo y procurando su
bienestar y protección… se afirma que el objetivo del Derecho Animal debe ir aún más
allá, generando un nuevo marco regulatorio en la búsqueda de consagrar la noción de
que el animal no es un bien a transar comercialmente, sino que es un ser autónomo,
dotado de derechos y prerrogativas, con capacidad de sufrimiento y disfrute y una
identidad o subjetividad propia.(P.p.3)
Desde épocas muy remotas los animales han sido catalogados como cosas dentro del
mundo del derecho, definición que nos es de sorprender, ya que hace siglos atrás a las
personas en condición de esclavos tenían la misma cualidad, en su época eran tratados
como cosas corporales muebles o semovientes, por tal razón y en base a la evolución
social, muchos de los conceptos estipulados en normativas, deben estar ligadas a una
revisión jurídica, ya que su valoración puede ser digna de cambios y reformas, así como
ahora tratamos el tema del estatus de lo animales en nuestra legislación ecuatoriana.
Para llegar a la controversia de este tema, es preciso mencionar los antecedentes
históricos que lo han marcado y que hoy en la actualidad muchos de ellos siguen en
función, en la etapa del derecho romano, los animales han sido motivo también de
clasificaciones, en la época antes de Justiniano las cosas tenían dos divisiones; la
primera en derecho divino y el segundo en derecho humano, de esta última Nava (2019)
nos menciona que existe otra clasificación:
…se dividía a su vez en res communes (cosas cuya propiedad no pertenece a nadie pero
su uso es común a todos), en res publicae (cosas cuyo uso es común a todos pero se
consideran propiedad del pueblo romano), en res universitatis (cosas que pertenecen a
las personas morales, son de uso común pero no de propiedad individual) y, finalmente,
en res privatae o singulorum (cosas en patrimonio de los particulares que pueden
adquirirlas y transmitir a otros la propiedad), la cual existía desde los orígenes de Roma
y era a la que pertenecían los animales en rebaño. (P.p.3)
Con las divisiones antes mencionadas el modo de adquirir dichas cosas era por
mancipación, pero en el siglo VI, perdió relevancia y se formulo una nueva
clasificación, muebles e inmuebles, que hasta el día de hoy se la sigue utilizando, en la
primera de las clasificaciones se hacia referencia a una categoría de movientes, es decir
hacia referencia a las cosas que se mueven por si solas o por su propia fuerza, como es
la de los animales. Pero en las Instituciones de Justiniano existió una categorización
respecto a la división de las cosas, una de ellas constituía parte del patrimonio de los
particulares y las otras fuera del mismo, en otras palabras, las características se dividían
en cosas dentro del comercio como, vacas, borregos gallinas, etc. y en las cosas fuera
del comercio, es decir animales salvajes en libertad. De este modo los animales como
bienes estaban sujetos a una serie de usos, beneficios y aprovechamientos según su
utilidad o naturaleza.
En nuestra Constitución de la Republica del Ecuador (2008) se otorgo derechos a la
naturaleza y en la misma manifiesta que: “El Estado incentivará a las personas naturales
y jurídicas, y a los colectivos, para que protejan la naturaleza, y promoverá el respeto a
todos los elementos que forman un ecosistema.” (P.p.52). En esta razón, al ser el animal
parte del ecosistema está destinando a la protección y al cumplimiento de derechos que
pueden ser impulsado por cualquier persona sea natural o jurídica.
De tal manera que al considerar a los animales como cosas muebles semovientes,
forman parte de un patrimonio y esta característica que les impide tener derechos, el
cuál se considera entonces que existe un contraposición respecto a su definición en las
normativas ecuatorianas, entre ellas la Constitución del Ecuador y el Código Civil
Ecuatoriano, en la primera de ellas, el animal al ser parte de la naturaleza y ecosistema
debe poseer derechos que garanticen el bienestar del ser vivo, el cual el rol de las
personas naturales, jurídicas y colectivos tienen un deber de protección. Es importante
mencionar que, al día de hoy, dichas protecciones no son garantizadas o poco se ha
hecho de ello, ya que los animales siguen formando parte del individuo, además de los
usos y privilegios que estos poseen al ocuparles para cualquier tipo de oficio, en otras
palabras, el ser humano aún sigue aprovechando los recursos que pueden generar ya sea
en lo económico y laboral, lo cual irradia la contraposición y falta de normativa en la
legislación ecuatoriana. Para la autora Del Valle (2018) considera que:
El derecho es esencialmente antropocéntrico por que sitúa al hombre como principio de
todas las cosas y sobre todas las especies. Al momento de definir a los sujetos de
derechos es donde se ve con mayor énfasis esta postura. El hombre es considerado
como el centro del universo, es decir, representa el punto céntrico del mundo jurídico y
alrededor de él giran todas las normas jurídicas. (P.p.12)
De esta manera que encuentra una gran discusión respecto al estatus de los animales,
por un lado, tenemos a personas que ratifican que los animales son objetos y por otro a
los animales como sujetos de derechos, brecha que a ocasionado muchas discusiones y
debates, ante la primera línea argumentativa, están las personas que niegan a los
animales como sujetos de derechos y proclaman que los mismos son objetos de
propiedad, con el cual rige la propiedad privada. Es así que los defensores de los
animales consideran a dicha postura como insensible, ya que en la actualidad muchas
estados y entidades han declarado a los animales como seres sintientes, que presentan
emociones como alegría, tristeza o sufrimiento y por dicha razón deben ser poseedores
de derechos. Las personas quienes defienden a los animales como objetos se basan en la
doctrina de descartes, el cual los animales no poseerían raciocinio y no tienen las
condiciones para expresar algo inteligente, en otras palabras, Descartes define a los
animales como maquinas incapaces de formar parte como el ser humano de sentir, es así
que a los animales no se les puede reconocer ningún derecho.
Ante dicho criterio, es justo puntualizar que los animales han sido considerados como
seres sintientes, así lo demuestran múltiples estudios, el cual opacan la postura de
Descartes, además respecto a la calificación de los animales como maquinas, en la
actualidad por ninguna circunstancia se les puede considerar de tal manera, ya que las
maquinas carecen de sentimientos a diferencia de los animales.
A diferencia de la postura anteriormente mencionada, tenemos a también a quienes
defienden a los animales y consideran que deben ser sujetos de derechos, pues estas
personas reconocen y se mantienen en el criterio que los deben ser constituidos como
sujetos de derechos y de protección, es así que en nuestro estudio compartimos dicha
postura, pues tal como se a demostrado los animales son seres sintientes que a pesar de
no poder comunicarse como los seres humanos, poseen diferentes habilidades en cual
están ligados a un sentimiento y dar emociones, ante ello la lucha del cambio de estatus
en la normativa nacional debe considerarse como algo primordial, así como ya lo han
hecho otros estados, dicho estatus deben velar por la protección y la adopción de
derechos. Para Del Valle (2018) afirma que:
Resulta oportuno hacer referencia que según la postura de la investigadora cuando se
habla de dignidad, esta cualidad en los comienzos solo estaba contenida en las personas.
Pero, actualmente de los diversos estudios realizados se han obtenido como resultado
que los animales poseen cierta inteligencia, que les permite determinarse y además
poseen sentimientos, por lo cual también tienen dignidad. (P.p.19)
La existencia de estas posturas, se ha visto reflejado en otras legislaciones entre ella la
de Francia, el cual se sujeta a normas en base a la defensa y protección de los animales,
pues en el Código Rural articulo 215 numeral 1, da razón a que “todo animal es un ser
sensible”, frente a dicha característica el propietario debe brindarle condiciones
concurrentes según la especie biológica, es decir aportarle las necesidades básicas del
animal, además el compromiso o deber de no maltratar, ya sea en animales domésticos o
salvajes, por otra parte haciendo referencia a la experimentación con animales,
mencionar que los médicos científicos deben someterse a múltiples valoraciones antes
que un animal sea experimentado, pues mencionan que deben conseguir soluciones para
que el animal carezca de sufrimiento, procurando la salud y bienestar del mismo y
procurando que la investigación no se de en vano, ya que en unos de sus artículos
mencionan que los animales son seres sensibles poseedores de capacidades cognitivas y
emociones, además que son capaces de sufrir. Frente a dichas características de la
legislación de Francia, los autores Bellido y Gómez (2007) consideran que:
Ante lo expuesto, es claro que la normativa francesa está orientada a proteger a los
animales, lo que no significa el reconocimiento de derechos para ellos, sino que más
bien refleja el grado de conciencia y preocupación que el tema animal genera para el
legislador francés, que al reconocer la sensibilidad de los animales no humanos,
simplemente acerca el derecho a la realidad científica. La falencia de esta normativa, sin
embargo, al igual que en el caso chileno, está en la dispersión de sus normas, las cuales
no constan en un texto único. (P.p.53)
Otro de países que han luchado por brindarles amparo a los animales, es Inglaterra uno
de los primeros países en dictar una ley a favor de la protección animal bajo el nombre
de Ley de Martin, impuesta en el año 1822, donde el único animal con esta protección
era el ganado de carga, esta ley fue propuesta por Richard Martin, después que lord
Erskine defendió a derecho de animales, hecho que fue motivo de burla para los que
pertenecían a la Cámara de Lores, es así que al pasar 10 años de dichos acontecimientos
Martin propone la protección animal, exponiendo las necesidades sociales y los acoples
que debe generarse en torno a las normativas y las nuevas reformas legales, dando paso
también al concepto de moral individual, que esta muy ligado a las decisiones de las
autoridades y representantes de un Estado. Para Guerra (2016) citando a Jeremy
Bentham, manifiesta que:
[…]el Legislador -escribe- debe prohibir todo aquello que pueda servir para conducir a
la crueldad […] Y también es adecuado, por idéntica razón, prohibir toda clase de
crueldad hacia los animales, ya sea como modo de diversión o para satisfacer la
glotonería. Las peleas de gallos, las corridas de toros, la caza de liebres y zorros, la
pesca y otras diversiones de la misma especie suponen, por necesidad, bien la ausencia
de reflexión o un fondo de inhumanidad, ya que producen los más agudos sufrimientos
a seres sensibles y la muerte más prolongada y dolorosa que imaginarse pueda. ¿Por qué
ha de negar la ley su protección a todo ser dotado de sensibilidad? Llegará el tiempo en
que la humanidad extenderá su manto sobre todo cuanto respira. (P.p.60)
Es preciso mencionar que las posiciones respecto a los derechos de los animales, al
estatus que ellos merecen en las diferentes normativas, son incongruentes ya que existe
una clara contraposición, por un lado nuestra Constitución el cual reconoce a la
naturaleza y ecosistema como sujetos de derechos y de protección, consideraciones que
deben ser motivo para reformas, ya que Ecuador al ser el primer país a nivel mundial en
reconocer a la naturaleza como sujeta de derechos, además que nuestro Código Civil
debe acoplarse a lo que rige la Carta Magna, razón por la cual, no hemos podido
evidenciar.
Metodología. -
La investigación como se menciona se desarrolla bajo el método cualitativa, para los
autores, Croda y Abad (2016) afirma que:
En la tarea de obtener conocimiento científico, destacan modelos metodológicos que, en
razón del abordaje de sus objetos de estudio, a través de técnicas e instrumentos
específicos, se conocen como cualitativos. Esas técnicas e instrumentos logran obtener
información directamente de los sujetos implicados en el fenómeno, recabando sus
experiencias, opiniones, historias de vida particular, etc., o simplemente mediante el
análisis de documentos, informes, normas o leyes escritas, archivos y todo aquel
material fehaciente que contenga información tendiente a describir puntualmente alguna
situación o fenómeno en particular. (P.p.17)
De esta manera, está investigación se la realiza en base a las técnicas e instrumentos
acoplados a nuestro estudio, es así que la entrevista como instrumento nos ayudará a la
recopilación de datos, opiniones y criterios de profesionales en el tema, así como
profesionales en Derecho, profesionales veterinarios y grupo de personas que se
encargan de velar por la protección de los animales, llegando así a determinar nuestras
conclusiones en base al problema de investigación y dando cumplimiento a los objetivos
planteados en este estudio. En cuanto a ello los autores Croda y Abad (2016) manifiesta
que:
Por otra parte, para la aplicación de la investigación cualitativa, se tienen técnicas
diversas que, con la ayuda de instrumentos para recabar los datos, logran recuperar las
experiencias de las personas implicadas en el fenómeno dado –si la investigación se
realiza en campo o in situ-, o describir y analizar el fenómeno tomando como referencia
algún documento o soporte material que contenga la información –si la investigación es
de tipo documental. (P.p.17)
Ante lo mencionado, es preciso detallar que nuestra instrumento es la entrevista en cual
posee un cuestionario de preguntas abiertas y que las mismas serán contestadas por
parte de profesionales de distintas áreas, ya que de tal manera al tener expertos en
derecho, veterinaria y colectivos en pro de la protección animal, nos darán respuestas
asertivas en cuanto a las problemáticas existentes en este estudio, de tal manera que con
ayuda de estas personas, nos brindan el alcance que desean en esta investigación, dando
cumplimiento a los objetivos planteados. Para la autora Pérez (1994) manifiesta que:
“La investigación cualitativa se considera como un proceso activo, sistemático y
riguroso de indagación dirigida, en el cual se toman decisiones sobre lo investigable, en
tanto se está en el campo objeto de estudio” (P.p.16). Éste estudio posee una rigurosa
guia, frente a la problemática que existe con el estatus de los animales en el Código
Civil ecuatoriano, frente a ello se tiene distintas incertidumbres en cuanto a la
Constitución del Ecuador, donde reconoce a la naturaleza como sujeta de derechos y a
su vez la controversia que existe con los animales como parte de la misma y que
conforman el ecosistema que está en protección por una persona natural y jurídica.
Para Grimaldo (2009), citando a Pérez Gloria, manifiesta que:
La metodología cualitativa se aplica a estudios a nivel micro, por lo que normalmente
intenta profundizar más en la situación objeto de estudio. En este sentido, deberá existir
un equilibrio entre la precisión, el alcance y el enfoque para explicar el universo que se
estudia. (P.p.6),
Ante lo mencionado, se considera oportuno que la finalidad de la investigación es la
adecuada formulación del estatus de los animales en el código civil ecuatoriano, ante
ello y para un riguroso estudio, hemos tomado a la normativa internacional y nacional,
como fuentes bibliográficas para el desarrollo del estudio, detallando a nivel nacional
las controversias que existe respecto al bienestar animal, su protección y lo que ello
representa en Ecuador. De otra manera las entrevistas al tener un destino experto son de
mucho valor, ya que nos dan a conocer la realidad de la problemática y de la misma
manera, ayudan a las posibles soluciones entorno a esta investigación.
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