0% encontró este documento útil (0 votos)
169 vistas5 páginas

Instrumentos en la Adoración Cristiana

1) Existe un debate sobre si los instrumentos musicales deben usarse en la adoración cristiana. Algunos argumentan que los instrumentos agregan belleza a la alabanza, mientras que otros sostienen que el Nuevo Testamento no menciona su uso. 2) Aunque el Antiguo Testamento menciona instrumentos, ya no es la ley que rige a la iglesia. El Nuevo Testamento no hace referencia al uso de instrumentos en la adoración de la iglesia primitiva. 3) Los gustos humanos no determinan lo que
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
169 vistas5 páginas

Instrumentos en la Adoración Cristiana

1) Existe un debate sobre si los instrumentos musicales deben usarse en la adoración cristiana. Algunos argumentan que los instrumentos agregan belleza a la alabanza, mientras que otros sostienen que el Nuevo Testamento no menciona su uso. 2) Aunque el Antiguo Testamento menciona instrumentos, ya no es la ley que rige a la iglesia. El Nuevo Testamento no hace referencia al uso de instrumentos en la adoración de la iglesia primitiva. 3) Los gustos humanos no determinan lo que
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Los Instrumentos Musicales en la Adoración Cristiana

“Mi hija Melanie tenía cinco años, asistía a una escuela privada cerca de la casa. Un día, después de llevar a Melanie a la escuela, me
encontré con su maestra de música. [Melanie nunca había asistido a la clase de música debido a que mi esposa y yo escuchamos que
se utilizaban instrumentos musicales para cantar canciones cristianas]. Ella rápidamente me cuestionó por no permitir que mi hija
asistiera a las clases de música. Yo le mencioné que mi esposa y yo no estábamos de acuerdo con el uso de instrumentos en la música
cristiana. Ella rápidamente respondió: “Nosotros somos una escuela cristiana, y no nos disculpamos por usar instrumentos”. Yo le
respondí que nosotros también éramos cristianos, y que no veíamos razón en el Nuevo Testamento para usar instrumentos en la
adoración cristiana. Nuestra conversación fue muy breve, pero el punto es este: la maestra de música de mi hija sostenía el enfoque
común moderno que sugiere que la música instrumental es una característica cristiana. En otras palabras, ella estaba diciéndome:
“Nosotros somos cristianos; por esta razón usamos instrumentos en los cantos religiosos”.

Siendo sinceros, hoy día la mayoría de personas piensan que los instrumentos musicales han sido parte de la
adoración desde siempre, pero esto solo es debido a una falsa percepción de los últimos 100 años. Existe
evidencia histórica donde se puede observar como los diferentes grupos religiosos, hasta hace unos siglos se
han empezado a introducir los instrumentos en la adoración. Pero para esta lección no tomaremos en cuenta
dichas evidencias por el tecnicismo que estas conllevan.

1. Mis Gustos vs Gustos De Dios.


Existe una aprobación de los instrumentos musicales debido a un tema de gustos, ¿A usted le gusta la música
instrumental? Muy bien, A mí también me gusta. Pero los sentimientos y gustos de hombre no determina lo
que a Dios le agrada. Ni usted ni yo somos Dios, y nuestros gustos, muy posiblemente no sean los de Él.

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”
(Mat 7:21).

No debemos de “imaginar” que algo le puede gustar a Dios si primero no dejamos que El mismo nos revele su
voluntad. Recordemos que el propósito de la adoración es agradar a Dios y no nosotros mismos. Muchas
personas dicen que les gustan los instrumentos porque, según ellas, los cantos suenan mucho mejor.

¿Se puede decir entonces?: “Yo quiero miel sobre el pan de la cena del Señor porque sería mucho más sabroso”
NO, no estaríamos pensando en lo que es agradable a Dios, sino lo que nos agrada a nosotros mismos. Dios no
es humano, sino es Espíritu. Dios nos dice:

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos
que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8 -
9).

“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y sin remedio; ¿quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9).

Tenemos que comprender que la única forma de agradar a Dios es seguir su santa palabra, debemos dejar
nuestros gustos, nuestras ideas y nuestro corazón, porque solamente en su santa palabra podemos aprender la
perfecta voluntad de Dios.
2. La Antigua Ley vs Nueva Ley.
En algunos libros del antiguo testamento se habla de instrumentos y de cómo fueron tocados en culto a Dios.
De los textos donde se mencionan instrumentos el Salmo 150 es tal vez el más popular.

"Alabadle a son de bocina; alabadle con salterio y arpa. Alabadle con pandero y danza; alabadle con cuerdas y flautas. Alabadle con
címbalos de júbilo. Todo lo que respira alabe a Jehová. Aleluya". (Salmo 150)

Ahora, si quiere ser buen estudiante de la Palabra inspirada, es importante que aprenda la siguiente doctrina
fundamental, a saber: que el antiguo testamento fue anulado cuando Cristo fue clavado en la cruz (Léase
Colosenses 2:14-17; Hebreos 7:12; 8:6-13; 9:15-17). Si el antiguo testamento ha sido abolido, el sentido común nos lleva
a la conclusión inevitable de que sus mandamientos y ordenanzas ya no están en vigor. De hecho, no lo están.
En lugar del viejo pacto tenemos el nuevo (2 Corintios 3:6-17).

Los judíos, con quienes hizo Jehová el antiguo pacto (Deuteronomio 5:1-10), usaron sacrificios quemados, sacrificios
mecidos, sangre, doce panes sin levadura, incienso e instrumentos en sus cultos. Pero, usted no tiene que usar
tales cosas para adorar al Todopoderoso porque usted no vive bajo el régimen del antiguo testamento (Romanos
7:1-6) sino bajo el nuevo.

Nosotros no podemos usar los instrumentos en nuestra adoración porque no estamos bajo aquella ley. Pablo
nos dice que “ahora estamos libres de la ley” (Romanos 6:6), pero dice que no estamos sin ley, sino bajo la ley de Cristo
(I Corintios 9:21).

En resumen, si usted entiende, entenderá que no se puede citar el Salmo 150, ni cualquier otro texto del antiguo
testamento, para justificar el uso del instrumento en el culto de la iglesia. El antiguo testamento ha sido
abrogado. El Salmo 150, texto que pertenece al antiguo testamento, no está en vigor. Además, la iglesia ni aun
existía durante la época cuando estaba vigente el antiguo testamento. Fue establecida en el año 33, diez días
después de la ascensión de Cristo. En aquella misma fecha entró en vigor el nuevo testamento (Hechos 2).

3. ¿Qué Dice El Nuevo Testamento?


La vieja Ley ya pasó. Ahora, el nuevo testamento es nuestro guía. Y, ¿qué dice el nuevo sobre instrumentos en
el culto? ¡NADA! No dice nada. Nos habla de la adoración pero no se mencionan los instrumentos en el culto de
la iglesia.

El nuevo testamento relata la historia de cómo fue establecida la iglesia y de cómo adoraba bajo la supervisión
directa de los apóstoles pero no se mencionan instrumentos musicales.

¿Quiere decir este vacío en las Escrituras? ¿Por qué no se mencionan los instrumentos?

Porque en la iglesia no existían instrumentos, esto es lo que se indica. Si en la iglesia del primer siglo, los
miembros hubieran tocado instrumentos en los cultos, ya hubiera existido alguna referencia de esta práctica.
En la biblia se habla de cómo la iglesia celebraba la cena del Señor, oraba, ofrendaba y cantaba, pero no se habla
de instrumentos. Por lo tanto, concluimos que no se usaban instrumentos en el culto de la iglesia.

En las reuniones de la iglesia primitiva los miembros cantaban sin que se tocasen instrumentos. Léase los
textos siguientes:
"Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones"
(Efesios 5:19).

"La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con
gracia en vuestros corazones, al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales" (Colosenses 3:16).

"Está alguno alegre: Cante alabanzas" (Santiago 5:13).

"Cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento".

Amos 5;21-23

"Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios" (Hechos 16:25).

Al analizar estos pasajes, aprendemos que los cristianos cantaban, no solo para alabar a Dios, sino también para
edificarse los unos a los otros. Notamos que el mandamiento específico es cantar y sabemos que el verbo cantar
no significa, ni implica, tocar. Además, vemos que no se habla del don de tocar instrumentos. De hecho, no
había tal don sobrenatural.

4. ¿Por Qué Cambio?


¿Por qué el cambio en la manera de adorar a Dios? ¿Por qué los judíos usaban, bajo el antiguo testamento,
instrumentos y los cristianos, bajo el nuevo, no los usan? Porque, en primer lugar, así Dios lo ha ordenado.

En segundo lugar, hay diferencias notables entre el culto judío y el culto celebrado en la iglesia. El culto judío
fue basado más en cosas palpables, visibles y materiales, por ejemplo,

Holocaustos (sacrificios quemados), la sangre de machos cabríos y de becerros sin mancha, incienso e inclusive
instrumentos de música. La sangre de animales no la tenemos que rociar en ningún lugar, pues la sangre de
Cristo nos limpia de todo pecado (Hebreos 10:10-22).

En cambio, el culto ordenado por Dios para la iglesia es más espiritual (Juan 4:24), más elevado, suprimiéndose
casi todas las cosas de este mundo. Los sacrificios que ofrecemos son espirituales (1 Pedro 2:1-9; Hebreos
13:15,16).

Asimismo la música con la cual alabamos a Dios no es carnal, ni se hace con instrumentos fabricados por las
manos de hombres, sino que es espiritual, proviniendo del alma del adorador, de su corazón, y se expresa con
los labios en salmos, himnos y cánticos espirituales.

Hoy en día muchos no disciernen estas diferencias entre el culto judío del antiguo testamento y el culto de la
iglesia bajo el nuevo testamento. En vez de dejar que la iglesia alcance el alto nivel de espiritualidad presentado
en el nuevo testamento, la obligan a que se quede al mismo nivel de los judíos, a un culto material. ¿No se ha
fijado usted en cómo algunos religiosos palmotean, dan patadas, se mecen, gritan, y, en fin, pierden el dominio
propio, todo al son de sus instrumentos? ¿No le parece que éstas son más bien reacciones de la carne que del
espíritu? De hecho, lo son.
El fuego pentecostal no es más que el fuego emocional que encienden los instrumentos. Cuando no se tocan los
instrumentos se apaga el fuego y mengua, hasta el punto de desaparecer el fervor pentecostal, prueba de que
su culto es basado más en lo carnal que en lo espiritual. La atracción principal en muchas iglesias no es el
evangelio predicado en su pureza sino la orquesta, la banda y el coro. Entre las agrupaciones musicales hay
competencias y mediante sus grabaciones y conciertos se hace mucha mercadería en el nombre del Señor.

Por eso, afirmamos que la música instrumental, lejos de despertar en nuestras almas sentimientos más nobles
tiende más bien a corromper y a degradar.

5. El Silencio De Las Escrituras.


Otra razón por la cual no usamos los instrumentos es porque respetamos el silencio de las escrituras. En el
Nuevo Testamento, nuestro Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para adorarle en espíritu y verdad. El
apóstol nos dice:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el
hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16,17).

Según estos versículos, Dios nos ha dado TODO lo que necesitamos para ser perfectos, completos, y preparados
para toda buena obra. Sin embargo, se puede buscar de la primera página hasta la última del Nuevo Testamento
y no se puede encontrar ningún mandamiento de Dios acerca de los instrumentos, ni ejemplo cuando los
cristianos los usaron.

Algunos dicen que podemos usar los instrumentos porque la Biblia no los prohíbe, o sea que los podemos usar
porque no hay mandamiento que diga: “¡No los usen!” Pero si es así, pues podemos hacer cualquier cosa, si la
Biblia no dice que no. La Biblia no dice: “¡No baile durante el culto!” ¿Quiere decir que podemos bailar? La Biblia
no dice: “¡No bautice a los infantes!” ¿Significa que los bebés son sujetos para el bautismo?

Tampoco enseña la Biblia que no podemos usar coca cola en vez de fruto de la vid, o queso en vez del pan en la
cena del Señor. Solamente porque la Biblia no prohíbe algo no quiere decir que lo aprueba. La Biblia no puede
ser suficientemente grande para contener todo lo que no podemos hacer. La Biblia simplemente nos instruye
en lo que debemos hacer.

¿Se puede usar todo lo que el nuevo testamento no condene en términos específicos? NO. Si se pudiera,
entonces tendríamos que aceptar agua bendita, rosarios, incienso, el uso de velas y un sinnúmero de cosas no
detalladas y prohibidas en las páginas de la Biblia. ¿Por qué rechazamos tales cosas, inclusive instrumentos de
música? Porque si las admitimos cometeríamos el pecado de añadir a la revelación divina.

Si quitamos o añadimos alteramos la voluntad de Dios y caemos bajo el anatema pronunciado en Gálatas 1:6-9
sobre los que predican otros evangelios. Si el cristiano no adora, no solo "en espíritu" sino también "en verdad",
es decir, conforme a los estatutos asentados en el nuevo testamento, en vano adorará (Mateo 15: 1-9).

No importa que sea sincero ni que tenga buen propósito. Si no adora según la voluntad del Señor, si sigue el
credo de algún concilio humano o si procede a su antojo o gusto en vano adorará. Acuérdese de Caín (Hebreos
11:4) y de Nadab y Abiú (Números 10:1,2). Dios rechazó sus actos de adoración y los castigó porque
quebrantaron los mandamientos que Él había dado sobre el culto y cómo llevarlo a cabo. No caigamos en
semejante error.
CONCLUSION.
No debemos de “imaginar” que algo le puede gustar a Dios si primero no dejamos que El mismo nos revele su
voluntad. Recordemos que el propósito de la adoración es agradar a Dios y no nosotros mismos. Muchas
personas dicen que les gustan los instrumentos porque, según ellas, los cantos suenan mucho mejor.

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos
que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8 -
9).

Los judíos, con quienes hizo Jehová el antiguo pacto, usaron sacrificios quemados, sacrificios mecidos, sangre,
doce panes sin levadura, incienso e instrumentos en sus cultos. Pero, usted no tiene que usar tales cosas para
adorar al Todopoderoso porque usted no vive bajo el régimen del antiguo testamento (Romanos 7:6) sino bajo el
nuevo.

El nuevo testamento relata la historia de cómo fue establecida la iglesia y de cómo adoraba pero no se
mencionan instrumentos musicales. Porque en la iglesia no existían instrumentos, esto es lo que se indica. En la
biblia se habla de cómo la iglesia celebraba la cena del Señor, oraba, ofrendaba y cantaba, pero no se habla de
instrumentos. Por lo tanto, concluimos que no se usaban instrumentos en el culto de la iglesia. Notamos que el
mandamiento específico es cantar y sabemos que el verbo cantar no significa, ni implica, tocar.

El culto ordenado por Dios para la iglesia es más espiritual (Juan 4:24), más elevado, suprimiéndose casi todas
las cosas de este mundo. Los sacrificios que ofrecemos son espirituales (1 Pedro 2:1-9) Hoy en día muchos no
disciernen estas diferencias entre el culto judío del antiguo testamento y el culto de la iglesia bajo el nuevo
testamento. En vez de dejar que la iglesia alcance el alto nivel de espiritualidad presentado en el nuevo
testamento, la obligan a que se quede al mismo nivel de los judíos, a un culto material.

No importa que sea sincero ni que tenga buen propósito. Si no adora según la voluntad del Señor, si sigue el
credo de algún concilio humano o si procede a su antojo o gusto en vano adorará. Si quitamos o añadimos
alteramos la voluntad de Dios y caemos bajo el anatema pronunciado en Gálatas 1:6-9 sobre los que predican
otros evangelios. Si el cristiano no adora, no solo "en espíritu" sino también "en verdad", es decir, conforme a
los estatutos asentados en el nuevo testamento, en vano adorará (Mateo 15: 1-9).

También podría gustarte