EXP. N.
° 1492-05-PA/TC
CUSCO
SERVICENTRO AMERICANO
S.R. LTDA.
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 21 días del mes de abril de 2005, la Sala Primera del Tribunal
Constitucional, con asistencia de los magistrados Alva Orlandini, Gonzales Ojeda y
Landa Arroyo, pronuncia la siguiente sentencia
ASUNTO
Recurso extraordinario interpuesto por Servicentro Americano [Link]. contra
la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Cusco, de fojas
177, su fecha 22 de diciembre de 2004, que declara infundada la acción de amparo de
autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 21 de mayo de 2004, el recurrente interpone acción de amparo contra
la Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC) y la Oficina de Derechos
de Autor del INDECOPI, solicitando que se ordene la cesación de los actos violatorios y
se suspendan los efectos de las resoluciones de multa N.° 288-2003/ODA-INDECOPI y
confirmatoria N. ° 0233-2004/ TPI-INDECOPI, y, por ende, la ejecución coactiva
iniciada mediante resolución coactiva de fecha 4 de mayo de 2004.
El recurrente manifiesta que, tomando en cuenta el acta de constatación policial,
en la que se consigna que personal del Servicentro Americano [Link]. tenía
sintonizada la radioemisora La Karibeña, de la cual escuchaban temas musicales,
INDECOPI admite la reclamación de la APDAYC por supuesta infracción a la
legislación de derechos de autor en razón de efectuar actos de comunicación pública de
obras musicales, prescindiendo de la autorización correspondiente. Manifiesta el actor
que INDECOPI, mediante las resoluciones cuestionadas, declaró fundada la denuncia
presentada por la APDAYC e impuso una multa de 1,08 UIT, así como el pago de S/.
1.680.00 por concepto de remuneraciones devengadas. Con ello, indica el demandante,
se han violado sus derechos constitucionales al acceso a la cultura, a la libertad de
trabajo y al acceso a los medios de comunicación.
APDAYC contesta la demanda solicitando que sea declarada infundada,
alegando que ha seguido procesos regulares y previstos en el Decreto Legislativo N°.
822 para exigir los derechos que le han sido encomendados en su condición de Sociedad
de Gestión Colectiva. Asimismo, considera que el actor, sin contar con la autorización
previa y expresa que la norma obliga a los usuarios, se encontraba utilizando obras
musicales de su administración, difundiéndolas al público a través de altoparlantes que
se encontraban colocados en cuatro lugares diferentes del techo del servicentro. Por su
parte, INDECOPI solicita que se declare infundada la demanda aduciendo que no ha
existido violación de derecho constitucional alguno de la demandante. Sostiene que al
haberse realizado un acto de comunicación pública (a través de parlantes), era necesaria
la autorización correspondiente; y que, al no existir esta, en aplicación de la normativa
vigente, se expidieron las resoluciones que están siendo cuestionadas en el presente
proceso.
El Juzgado Mixto de Wanchaq, con fecha 18 de agosto de 2004, declara fundada
la demanda por considerar que se ha afectado el derecho de acceso a la cultura al
pretender limitar su acceso a través de un medio de comunicación como lo es la
radiodifusión. Asimismo, argumenta que le falta proporcionalidad y razonabilidad a la
sanción impuesta, pues no hay una relación entre esta y los hechos que la sustentan, más
aún cuando no se ha demostrado objetivamente la existencia de un perjuicio grave.
La recurrida, revocando la apelada, declara infundada la demanda, estimando
que se ha acreditado en autos que en el establecimiento del Servicentro Americano
[Link]., a través de una radio con cuatro parlantes ubicados en el techo del local, se
efectuaba la comunicación pública de obras musicales sin autorización de los titulares
de los derechos de autor o la sociedad de gestión que los representa, conducta que se
encuentra sancionada como infracción a la Legislación sobre Derechos de Autor.
FUNDAMENTOS
1. 1. En el caso de autos, el accionante afirma que se han afectado sus derechos
constitucionales al acceso a la cultura, a la libertad de trabajo y al acceso a los
medios de comunicación; y solicita que se ordene la cesación de los actos
violatorios mediante la suspensión de los efectos de las resoluciones de multa N. os
288-2003/ODA-INDECOPI y 0233-2004/TPI-INDECOPI.
2. 2. Este Tribunal, en reiterada jurisprudencia, ha sostenido que el ejercicio de los
derechos fundamentales no es absoluto e ilimitado pues se encuentra regulado y
puede se restringido mediante ley; por ello, los límites a los derechos pueden ser
impuestos por la misma norma que los reconoce.
3. 3. En el caso del derecho de acceso a la cultura, el artículo 2º, inciso 8), de la
Constitución reconoce que “ Toda persona tiene derecho (...) a la libertad de
creación intelectual, artística, técnica y científica, así como a la propiedad sobre
dichas creaciones y a su producto. El Estado propicia el acceso a la cultura y
fomenta su desarrollo y difusión”. El acceso a la cultura se relaciona con varios
aspectos, siendo uno de ellos la obligación de los poderes públicos de promoverla y
tutelarla. Sin embargo, dicho derecho es limitado y se relaciona con otros, como el
derecho de propiedad sobre las creaciones intelectual, artística, técnica y científica.
En consecuencia, la afectación, o no, al ejercicio de este derecho debe ser analizada
tomando en cuenta el derecho de propiedad de las creaciones intelectual y artística,
en el que se incluye la música.
4. 4. El Decreto Legislativo N. ° 822, Ley sobre el Derecho de Autor, establece, en su
artículo 10°, que “El autor es el titular originario de los derechos exclusivos sobre la
obra, de orden moral y patrimonial, reconocidos por la presente ley”. Asimismo, el
artículo 37º del mismo cuerpo legal establece que “Siempre que la Ley no dispusiere
expresamente lo contrario, es ilícita toda reproducción, comunicación, distribución,
o cualquier otra modalidad de explotación de la obra, en forma total o parcial, que se
realice sin el consentimiento previo y escrito del titular del derecho de autor”. El
artículo 118° señala que “Para los efectos de esta ley, la ejecución o comunicación
en público de la música comprende el uso de la misma, por cualquier medio o
procedimiento (...) en todo lugar que no sea estrictamente el ámbito doméstico (..)”.
Y el artículo 119° prescribe que “La autorización concedida a las empresas de radio,
televisión o cualquier entidad emisora, no implica facultad alguna para la recepción
y utilización por terceros, en público, o en lugares donde éste tenga acceso, de
dichas emisiones, requiriéndose, en este caso, permiso expreso de los autores de las
obras correspondientes de la entidad que los represente”.
5. 5. En el caso de autos, el demandante ha recepcionado las obras musicales
emitidas por la radio y ha efectuado una comunicación pública haciendo uso de
cuatro parlantes ubicados en el techo del local, evidenciándose que el uso de las
obras musicales no ha tenido fines estrictamente domésticos; por ende, al no
configurarse este supuesto, y no encontrándose dentro de las excepciones que la
norma prescribe, el recurrente requería de autorización por parte de la Asociación
Peruana de Autores y Compositores (APDAYC). En consecuencia, en el presente
caso, no se produjo la afectación al derecho de acceso a la cultura.
6. 6. Conforme se desprende de la constancia obrante a fojas 48, expedida por la
Oficina de Derechos de Autor del INDECOPI, la Asociación Peruana de Autores y
Compositores (APDAYC) está legalmente autorizada para funcionar como Sociedad
de Gestión Colectiva de Derechos de Autor, de acuerdo con lo dispuesto por la
Resolución N.° 051-94-ODA-INDECOPI. En anterior jurisprudencia, referida a la
labor de esta asociación, el Tribunal Constitucional ha señalado: “[...]está también
autorizada para gestionar el cobro que corresponda por el uso del repertorio de obras
musicales pertenecientes a los autores y compositores que ella representa. Dichas
gestiones no pueden ser interpretadas como afectación a los derechos de propiedad,
a la libertad de empresa, a la libertad de contratación, al debido proceso, ni ningún
otro derecho de los usuarios, puesto que son consecuencia del ejercicio regular de un
derecho previamente determinado por la ley” (cf. STC. 1381-2001-AA/TC).
7. 7. Respecto del derecho a la libertad de trabajo invocado, el artículo 2º, inciso 15),
de la Constitución reconoce que “Toda persona tiene derecho (...) a trabajar
libremente, con sujeción a la ley”. Entonces, si bien es cierto que este derecho se
encuentra protegido constitucionalmente, no es ilimitado ni absoluto, dado que debe
sujetarse al cumplimiento de la normativa correspondiente. En el presente caso, el
Decreto Legislativo N.° 822 impone la obligación de contar con autorización
expresa de los autores o de la entidad que los represente para poder comunicar
públicamente una obra musical, lo cual, como se desprende de autos, no ha ocurrido.
En consecuencia, al haber actuado los demandantes en el ejercicio regular de un
derecho, no ha existido violación de la libertad de trabajo.
8. 8. Este Tribunal considera que tampoco se produjo la afectación del derecho de
acceso a los medios de comunicación, por cuanto la actuación de los demandados no
se orienta a impedir el acceso a las obras musicales, sino que, frente al supuesto de
comunicación pública de dichas obras, la APDAYC, en su condición de Sociedad de
Gestión Colectiva, válidamente exige el pago de los derechos correspondientes por
el uso del repertorio de obras musicales pertenecientes a los autores y compositores
que ella representa; y, por otra parte, el INDECOPI actúa en resguardo del derecho
de propiedad de los autores.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones que le
confieren la Constitución Política del Perú y su Ley Orgánica
HA RESUELTO
Declarar INFUNDADA la demanda.
Publíquese y notifíquese.
SS.
ALVA ORLANDINI
GONZALES OJEDA
LANDA ARROYO