"LEY DE LOS TRES ESTADIOS DE AUGUSTO COMTE"
Estado teológico.
Atributos que se le dan a los hechos que pasan de una u otra forma, hace mucho
tiempo atrás en los primeros estados las personas pensaban y afirmaban que todos los
sismos y desastres que se daba naturalmente provenía de todo lo que había sido
formado por Dios o como algunas personas lo llaman sobrenatural.
En él se pretende dar respuestas absolutas a todos los fenómenos que resultan
extraños, tendiendo a hacer que todo se parezca o asimile al hombre. Busca las
explicaciones en razones obscuras y sobrenaturales. Domina la imaginación.
Estado Metafísico.
En este estado se busca el por qué y la explicación de la naturaleza en las cosas
mismas, a través de entidades abstractas, inmutables y necesarias. Sigue manteniendo
ese carácter del estado teológico de dar explicaciones absolutas, esto le hace estar
mas cerca del estado anterior que del positivo. Domina el razonamiento. El espíritu
metafísico no tiene la autoridad efectiva que tenía el estado teológico, aunque ha
servido, pensaba Comte, entre los siglos XIII a XVIII para descomponer el sistema
teológico en los distintos géneros del saber. Por eso es una fase destructiva y crítica,
no constructiva.
Estado positivo.
Última etapa del desarrollo del espíritu humano. No busca el por qué de las cosas sino
el cómo aparecen y se comportan los fenómenos. Solo interesa la descripción
fenoménica y la regularidad de su obrar. Estado definitivo de la positividad racional,
tiene como rasgo distintivo el de la subordinación constante de la imaginación a la
observación; el espíritu humano renuncia a las explicaciones absolutas de etapas
anteriores y ser circunscribe al dominio de la verdadera observación. Este estado se
rige por la regla de que toda proposición que no pueda reducirse al mero enunciado de
un hecho, particular o general, no tiene sentido (criterio de discriminación de Hume).