FMA07 Contenidos
FMA07 Contenidos
Caso práctico
Un número importante de fórmulas magistrales contiene principios activos de origen vegetal. La
climatología, la calidad de suelo, los cuidados agrícolas, su recolección y procesado pueden
modificar el contenido en principios activos de una planta medicinal.
En ésta unidad verás cuáles son los ensayos que en la actualidad se aplican a las fórmulas magistrales, del
mismo modo que se hace con los medicamentos industriales, antes de ser aceptadas como correctas para ser
dispensadas. Todos estos ensayos y análisis forman parte del CONTROL DE CALIDAD de una fórmula
magistral.
Caso práctico
Víctor está buscando las especificaciones de la vaselina filante
en la Farmacopea. Quiere asegurar su identificación porque el
aspecto del contenido del frasco que les ha llegado en el último
pedido no es el habitual para este producto. Además, en el
albarán de envío le indica "vaselina blanca", y no "vaselina
filante".
Antes de empezar esta unidad, conviene definir qué significa CALIDAD y qué
importancia tiene en la fabricación de medicamentos magistrales.
Un objeto que se fabrique con pocas exigencias, si las cumple todas, seguirá teniendo
calidad. Lo que ocurre normalmente es que asociamos la palabra calidad a productos
a los que se les exige el cumplimiento de muchos requisitos, pero tan solo
deberíamos fijarnos en los que se exigen en el momento de definir el producto. Por
ejemplo, si al fabricar una silla no definimos que las patas deben estar alineadas,
cualquier silla con las patas desiguales que cumpla el resto de características tendrá
un alto nivel de calidad… pero no servirá para sentarse de forma estable.
Es importante recordar que el proceso de elaboración de una fórmula magistral y por tanto las normas de
correcta elaboración, comienzan con la recepción de las materias primas y su aceptación o rechazo como
aptas para elaborar fórmulas magistrales después de haber practicado los ensayos correspondientes.
Las características de individualidad para el paciente de una fórmula magistral hacen que el producto
terminado no sea un lote de grandes dimensiones y, por tanto, su control de calidad se aleja de los métodos
basados en procedimientos de muestreo estadístico. En este caso, las técnicas adecuadas para asegurar la
calidad del producto se adaptarán a sus características particulares.
La informatización de todos los documentos que deben ser cumplimentados, además de facilitar en gran
medida la labor del farmacéutico y su equipo permite un acceso más fácil a los archivos con lo que se facilita el
control y revisión de los mismos.
Caso práctico
Víctor le pregunta de nuevo a Rosa, esta vez sobre el control de
la glicerina. Quiere comprobarlo porque el frasco que tiene,
hace un año que no se utiliza y le ha parecido que no estaba
bien cerrado. La Farmacopea describe un ensayo de
"aldehídos".
-Ah! , bueno, seguro que en la Farmacopea encuentras otros ensayos que podamos hacer.
-De acuerdo.
-Ah, y revisa el PNT de identificación porque allí está descrito cuál es el método que hay que usar.
-Bien.
Entre las funciones básicas y más antiguas del farmacéutico figura la de transformar los principios activos en
medicamentos. Ello implica diseñar y elaborar las formas farmacéuticas que permitan la correcta dosificación y
administración al paciente. Esta función se mantiene perfectamente vigente en la oficina de farmacia cuando se
preparan Fórmulas magistrales.
Además de conocer las interacciones entre un medicamento y el medio biológico donde debe actuar, es
imprescindible conocer las características físico-químicas del principio activo y los excipientes empleados en la
elaboración de las formulaciones para realizar con éxito esta labor tan farmacéutica.
Estos estudios incluyen, entre otros, el análisis de aspectos como las características organolépticas, tamaño y
forma de las partículas, humedad, punto de fusión o solubilidad.
En cada monografía aparecen diversas técnicas para la identificación de las sustancias, generalmente más de
una, lo que permite elegir la que mejor se adecue a la disponibilidad de material y reactivos del laboratorio.
Caso práctico
Ya sabes que la uniformidad del tamaño de partícula es un
requisito deseable para la correcta elaboración de fórmulas a
base de productos en polvo. Conviene tanto en la fabricación
de formas sólidas como en la de granulados, sobres o
cápsulas, y también en la de formas líquidas, como soluciones
o suspensiones, pues facilita su disolución o dispersión. Por
eso Víctor ha sacado los tamices y los ha revisado, que sus
mallas estén intactas y que estén bien limpios.
Cuando se analiza el tamaño de partícula en la oficina de farmacia, el método más habitual es recurrir al
procedimiento de tamizado. Mediante esta técnica se puede determinar la distribución del tamaño de partículas
de un polvo farmacéutico de composición homogénea. Generalmente se utiliza en los productos que tienen al
menos el 80 por ciento de las partículas de tamaño superior a 75 µm.
La realización del tamizado puede efectuarse en cascada y se pesan los gruesos de cada tamiz por separado.
En la Farmacopea, el control de tamaño de partícula se define según aparece en la tabla siguiente. Sin
embargo, los tamices de que se disponga en la farmacia condicionarán el análisis:
Tamaño de
Características
polvo
Más del 95%, en peso, del total de partículas pasa por un tamiz de luz 1400 μm y menos
Polvo grueso
del 40% pasan a través de un tamiz de luz 355 μm.
Polvo
Más del 95%, en peso, del total de partículas pasa por un tamiz de luz 355 μm y menos
moderadamente
del 40% pasan a través de un tamiz de luz 180 μm.
fino
Más del 95%, en peso, del total de partículas pasa por un tamiz de luz 180 μm y menos
Polvo fino
del 40% pasan a través de un tamiz de luz 125 μm.
Más del 95%, en peso, del total de partículas pasa por un tamiz de luz 125 μm y menos
Polvo muy fino
del 40% pasan a través de un tamiz de luz 90 μm.
Es decir:
Autoevaluación
Al analizar 50 g de producto pulverulento, los resultados son 47,8 g pasan la luz del tamiz de 1400
μ, y 2 g pasan la luz de 335μ Se trata de un polvo .
Enviar
Limpidez y grado de opalescencia de los líquidos.
La limpidez aplicada a un líquido lo describe cuando su
transparencia y "limpieza" es total y su apariencia es de máxima
pureza. Se aplica, por ejemplo en la preparación de colutorios y
soluciones orales.
Se utiliza agua purificada como patrón de limpidez o transparencia y una solución de sulfato de hidrazina, que
produce una solución opalescente, como patrón de opalescencia.
Se comparan con luz indirecta, verticalmente sobre un fondo negro, 5 minutos después de la preparación de
las soluciones de referencia. La luz empleada debe permitir la distinción entre el agua y las soluciones de
referencia antes de realizar la comparación.
Un líquido se considerará "límpido" si se observa igual al agua de referencia o al líquido utilizado como
disolvente. O bien si su opalescencia no es más pronunciada que la de la solución de referencia de sulfato de
hidrazina y hexametilentetramina que describe la farmacopea.
La disolución de sulfato de hidrazina se prepara disolviendo 1,0 g de sulfato de hidrazina en agua purificada y
diluyendo hasta 100,0 ml con el mismo disolvente. Al final se deja en reposo durante 4-6 h.
La determinación del contenido en agua en un polvo es un parámetro muy útil para asegurar su conservación o
bien sus propiedades. El agua de una sustancia puede estar presente sobre la superficie de las partículas del
polvo o bien en su interior, constituyendo parte del polvo. Según cómo se presente tendrá una u otra influencia
en sus propiedades.
La suma de los valores del agua superficial y del agua de constitución se denomina "agua total".
Existen varios métodos para determinar analíticamente el contenido en agua en un producto sólido en polvo:
Métodos basados en la desecación del polvo. Se basan en disponer el producto en una estufa u otra
fuente de calor como los rayos infrarrojos y determinar su peso antes y después de este proceso. La
diferencia de pesos obtenida se entiende que se debe a la cantidad de agua perdida por desecación.
El método más asequible en una oficina de farmacia es la determinación de humedad por desecación. Consiste
en el procedimiento siguiente:
a. Pesada exacta de la cantidad de muestra: pesar una cápsula vacía previamente desecada (M0) y
después la muestra con una aproximación de 0,0001g, (Mh).
b. Desecación en estufa, alrededor de 3-5 horas a 100 – 110 ºC.
c. Pesada de la muestra, después de atemperarla en un desecador.
d. Desecar de nuevo durante 30-40 minutos y pesar de nuevo.
e. Repetición de este paso hasta "peso constante", es decir hasta que dos pesadas sucesivas no difieran
en más del 0,01%. (Ms).
La manera más sencilla se basa en que algunas sustancias químicas cambian de color según el pH del medio.
Estas sustancias impregnan unas tiras de papel absorbente y permiten, de una manera rápida, saber el pH de
una disolución observando el cambio de color del papel y comparándolo con un cuadro de colores de
referencia.
Existe un método
igualmente sencillo pero
que requiere disponer de
un aparato eléctrico para
medirlo denominado
vulgarmente pH-metro.
Este aparato contiene un
electrodo y aplica una
técnica potenciométrica.
El electrodo mide la
diferencia de potencial
provocada por la
diferencia entre
concentraciones de ion
H+ en la disolución a controlar y una disolución patrón contenida en su interior. Al ponerse en contacto ambas
disoluciones se establece una corriente eléctrica, por el movimiento de los iones H+, que es la que mide el
aparato, y a la que se asigna un valor de pH.
Salvo indicación contraria en la monografía de la Farmacopea, todas las medidas se realizan a la misma
temperatura (20-25 °C). El fabricante indica la corrección que debe aplicarse cuando la medida se realiza a una
temperatura distinta.
El aparato debe calibrarse con dos soluciones de referencia. Generalmente se elige una solución de pH neutro
y otra solución de pH ácido, que suelen ser suministradas también por el fabricante del aparato.
Éstas soluciones deben conservarse en envases herméticos, químicamente resistentes, tales como frascos de
vidrio tipo I o envases de plástico apropiados para disoluciones acuosas.
Puedes leer, en el enlace siguiente la monografía del almidón de maíz, de la Farmacopea Europea.
Comprueba el requisito del ensayo de pH:
La determinación del pH requiere generalmente la preparación previa de una disolución del producto. En la
monografía del bórax que tienes como ejemplo en el siguiente enlace, aparece la descripción de cómo preparar
esta disolución. Verás que se indica la concentración de la disolución y la calidad que debe tener el disolvente:
Según las propiedades de fluidez del material a examinar, se utilizan embudos con o
sin vástago, con diferentes ángulos y diámetros del orificio. En la Farmacopea se
describen las características y dimensiones del dispositivo a utilizar: un embudo con o
sin vástago de diferentes diámetros del orificio, que se mantiene en posición vertical, y
aislado de las vibraciones.
"...En un embudo seco, cuyo orificio inferior ha sido bloqueado por un medio adecuado, introducir sin
compactar una muestra a examinar, pesada con una exactitud del 0,5 por ciento. La cantidad de
muestra depende del volumen aparente y del aparato utilizado. Desbloquear el orificio inferior del
embudo y medir el tiempo necesario para que toda la muestra fluya fuera del embudo. Realizar 3
determinaciones..."
Es decir, hay que pesar la cantidad de muestra con una aproximación adecuada, realizar el ensayo tres veces
y calcular el resultado promedio, en segundos respecto a 100 g de muestra.
Media de las tres determinaciones: Si ninguno de los valores se desvía en más del 10% del valor medio.
Intervalo de valores extremos: Si los valores individuales se desvían en más del 10%.
Tiempo infinito: Si la muestra no llega a caer completamente.
Tipos de boquilla.
1 10 ± 0,01
2 15 ± 0,01
3 25 ± 0,01
Del mismo modo, existe otro embudo para determinar el ángulo del cono que se forma al verter un polvo sobre
una superficie plana. Este parámetro se denomina: ángulo de reposo.
Autoevaluación
Supongamos el ensayo por triplicado de la fluidez de una sustancia A en polvo, con los siguientes
valores en cada determinación, para 50,0000 g de muestra: 5,5 s, 5,75 s y 6 s.
Elige la respuesta adecuada para expresar correctamente el resultado del ensayo.
5,75 s
11,5 s
1s
12 s
Índice de refracción y viscosidad.
El índice de refracción representa la capacidad de un medio para cambiar la
trayectoria de un rayo luminoso cuando éste lo atraviesa.
El concepto de viscosidad (η) se define como la resistencia de un fluido al movimiento. Hemos hablado de ella
ampliamente en la unidad de operaciones farmacéuticas en la preparación de suspensiones.
Para cuantificarla existen diversos métodos y aparatos. El más sencillo se basa en la medición
del tiempo que tarda el líquido, o fluido, en recorrer el espacio entre dos marcas (A y B) en el
interior de un tubo capilar. Se denomina método del viscosímetro capilar y se realiza en un
aparato como el que ves en la imagen: el viscosímetro de Ostwald.
η=k·t·
Conociendo las densidades del agua (ρa) y del líquido o fluido a analizar (ρl), la viscosidad
absoluta del agua (ηa) y midiendo los tiempos de descenso del agua (ta) y el líquido (tl) en el
viscosímetro podemos calcular la viscosidad absoluta que buscamos mediante la fórmula siguiente:
Otros viscosímetros miden la fuerza de resistencia al giro a velocidad constante de un cilindro metálico
sumergido en el líquido. Son los viscosímetros rotatorios, que se basan en la idea de que la fuerza requerida
para rotar un objeto inmerso en un fluido puede indicar la viscosidad del fluido.
Test de viscosidad
Viscosímetro de rotación
Densidad relativa.
La densidad relativa, o peso específico, de una sustancia a una temperatura dada es la relación entre la masa
de un volumen determinado de la sustancia y la masa de un volumen igual de agua.
Las unidades para expresar la densidad son el kg para la masa y el m3 para el volumen, o también los
submúltiplos g y cm3 o ml. Lo más habitual es utilizar la densidad a 20 ºC, ρ20, definida como la masa de una
unidad de volumen de la sustancia a 20 °C, expresada en kilogramos por metro cúbico o gramos por
centímetro cúbico.
La densidad relativa, o densidad, se debe medir con la precisión del número de decimales que se indique en la
monografía de la sustancia en la Farmacopea, mediante un densímetro (líquidos), picnómetro (sólidos o
líquidos), una balanza hidrostática (sólidos), o un densitómetro digital (líquidos y gases).
Si el frasco se pesa vacío, luego lleno de agua, y luego lleno del líquido problema, la
densidad de éste puede calcularse sencillamente.
En los siguientes vídeos puedes observar dos experimentos que muestran uno de los efectos de la
densidad de los líquidos: la flotabilidad.
Durante el proceso de cambio de estado, se mantiene la temperatura constante. Por esto el punto de fusión de
una sustancia pura es fijo y reproducible y se puede utilizar para su identificación. Las sustancias sólidas
funden en un intervalo pequeño de temperatura. Si hay presencia de impurezas el punto de fusión disminuye y
aumenta el intervalo de temperatura de fusión. También la presencia de humedad en la muestra da lugar a
puntos de fusión incorrectos.
El procedimiento de medida consiste en introducir la muestra en un tubo capilar de paredes finas cerrado por
un extremo. Para ello se pone el producto pulverizado sobre un vidrio de reloj y se introduce la muestra en el
capilar hasta que llegue a una altura aproximada de 2 mm. Para compactar el producto, el capilar se deja caer
suavemente por el interior de un tubo de vidrio de aproximadamente 1 m de longitud que esté apoyado en una
madera. El tubo capilar se sitúa en el aparato medidor, de manera que el contenido sea visible a través del
visor. Se observa el aspecto del capilar que contiene la muestra a medida que se va calentando. La
temperatura inicial es aquella en la que se observa que la sustancia empieza a fundirse y se desprende de la
pared del y la temperatura final es aquella en la cual ha desaparecido el sólido y toda la muestra es líquida.
Esta segunda medida se debe realizar dos veces. Se considera el punto de fusión de la muestra como la media
de las dos medidas.
Si la sustancia se descompone o sublima antes de alcanzar la temperatura del punto de fusión, se indica la
temperatura a la cual se observa este efecto.
Caso práctico
Ayer tarde llegó una receta de capsulas de doxiciclina para el
acné de un chico de catorce años. Salvador le ha pedido a
Víctor que le ayude.
Una vez terminadas hay que analizarlas para ver cómo han
quedado y Víctor se hace cargo de realizar el ensayo de
uniformidad de masa para comprobar que han salido todas
iguales.
Cuando se elaboran formas farmacéuticas sólidas, en preparados unidosis o multidosis, existen dos ensayos
que deben aplicarse siempre: la uniformidad de masa y la uniformidad de contenido. El primero nos indica
si todas las unidades preparadas se pueden considerar iguales en peso, para las formas unidosis como las
cápsulas, y también si todas las dosis extraídas del envase se pueden considerar equivalentes para los
preparados multidosis, como por ejemplo un granulado para soluciones orales.
La uniformidad de contenido analiza si la cantidad de principio activo es la misma en todas las unidades, si se
trata de preparados unidosis, o bien en todas las dosis extraídas del envase para las formas multidosis.
Este último ensayo requiere la valoración cuantitativa del principio activo, y es específica para cada uno.
Por supuesto está descrita en la Farmacopea y es la que debe usarse.
Estos controles nos servirán para aceptar o rechazar el producto elaborado, pues marcan unos límites de
variación permitidos para cada caso.
También se aplica un ensayo de disgregación, para comprobar la capacidad de liberación del principio activo
desde la forma farmacéutica y ensayos de disolución, para comprobar que el principio activo conseguirá
disolverse en un medio fisiológico para poder llegar a su lugar de acción una vez en el organismo. Este ensayo
requiere también una valoración de principio activo.
En esta unidad veremos solamente los ensayos referidos a la uniformidad de masa para formas sólidas, que
son los que siempre deben realizarse en caso de fórmulas tipificadas.
Para formas farmacéuticas semisólidas, se exigen como controles, la extensibilidad, el signo de la emulsión,
o controles de esterilidad si son, además, formas oftálmicas.
En la elaboración de formas farmacéuticas líquidas, los ensayos se refieren al grado de transparencia o ensayo
de limpidez y opalescencia, al pH, al índice de refracción, o la viscosidad entre otros, y también a la
uniformidad de contenido.
En la tabla siguiente tienes un pequeño resumen de los controles que se exigen según la forma farmacéutica
de que se trate:
Extensibilidad
Características Características organolépticas
Geles pH
organolépticas Verificación de peso Controles microbiológicos
Grado de coloración
Limpidez
Soluciones y Características Características organolépticas
Densidad relativa
Jarabes organolépticas Verificación de peso y/o volumen
pH
Controles microbiológicos
Extensibilidad
Características Características organolépticas Signo de la emulsión
Emulsiones
organolépticas Verificación de peso pH (en el caso de O/A)
Controles microbiológicos
Velocidad de sedimentación
Viscosidad
Características Características organolépticas
Suspensiones Densidad relativa
organolépticas Verificación de peso y/o volumen
pH
Controles microbiológicos
Pesar una cápsula llena. Abrir la cápsula sin perder ningún fragmento de la cubierta, y vaciar su
contenido lo más completamente posible. Pesar la cubierta. La masa del contenido es la diferencia
entre las 2 pesadas. Repetir la operación con otras 19 cápsulas.
Porcentaje de
Forma farmacéutica Masa media
desviación
80 mg o menos 10%
250 mg o más 5%
Ninguna unidad elaborada debe superar el porcentaje correspondiente que se especifica en la tabla.
Autoevaluación
Indica si se pueden aceptar unas cápsulas de 250 mg de metilcelulosa si el ensayo de control de
masa ha dado los resultados siguientes:
Peso de las 20 unidades (en mg): 251, 250, 249, 248, 242, 250, 249, 249, 232, 247, 252, 277, 248,
249, 248, 249, 248, 250, 240, 250.
Sí.
No.
Formas farmacéuticas líquidas.
Veremos a continuación los ensayos requeridos para soluciones, suspensiones y emulsiones en envases
unidosis:
Uniformidad de masa:
Como máximo, dos de los pesos individuales pueden desviarse más del 10% del
peso medio, pero ninguno puede hacerlo más del 20%.
Uniformidad de dosis:
Pesar el líquido vertido en la probeta correspondiente a una dosis. Añadir una nueva dosis
y pesar de nuevo. Continuar añadiendo dosis y pesando hasta completar un total de 10
pesadas.
Ninguna de las pesadas individuales puede desviarse en más del 10% del peso medio, y
el peso total de las 10 dosis no puede diferir en más del 15% del peso teórico de las 10
dosis.
Cuando sea necesario, se medirá el volumen de 10 dosis. Este no debe diferir en más del
15% del volumen nominal de las 10 dosis.
Las preparaciones líquidas para aplicación cutánea calificadas como estériles, debe cumplir además el ensayo
de esterilidad.
Autoevaluación
Se han preparado unas gotas pediátricas que deben administrarse a razón de 10 gotas cada 8
horas. Dado que es muy crítico saber si podemos envasarlo en un frasco cuentagotas o bien en un
gotero cerrado, se ha realizado un ensayo de uniformidad de masa de la dosificación con
cuentagotas. Determina si puede aceptarse esta opción sabiendo que el peso teórico de una dosis
es de 0,39 mg y que se han obtenido los siguientes valores de masa dosificada (en mg): 0,42 - 0,43
- 0,41 - 0,49 - 0,42 - 0,48 - 0,44 - 0,45 - 0,46 - 0,46.
Sí.
No.
Formas farmacéuticas semisólidas.
Las formas farmacéuticas semisólidas que con más frecuencia se preparan como fórmulas magistrales en la
oficina de farmacia son las cremas. Hemos visto que se elaboran en forma de emulsiones.
¡Ya sabes identificar el tipo de fase externa y así determinar el signo de la emulsión!
Un parámetro que se analiza, esta vez como criterio de calidad de la formulación ya elaborada, es la
extensibilidad, es decir la facilidad para que el producto se pueda expandir sobre la piel y realizar su efecto.
La extensibilidad de un semisólido es un parámetro interesante desde el punto de vista cosmético pero difícil
de estimar. Existe un aparato que permite medir el área que puede llegar a ocupar un volumen exacto de
formulación al ser apretado en condiciones artificiales y reproducibles mediante un pistón que se desplaza
manualmente.
1. Descender la celda para cargarla de formulación y depositar encima una placa transparente que
contiene una retícula grabada.
3. La superficie ocupada por la crema extendida se mide contando el número de cuadritos de la retícula
ocupados y se compara con la superficie circular inicial calculando un porcentaje que nos expresa la
extensibilidad.
Otro parámetro a determinar es el tiempo de vertido de preparados más fluidos como cremas fluidas o
lociones. También jabones líquidos, champús o geles.
Se utiliza un dispositivo clásico denominado Copa Ford, que puede presentarse según aprecias en la imagen.
Tiene un juego de vasitos de volumen conocido que varían según el diámetro del orificio que tienen en su base.
Se considera que el tiempo que tarda en verterse un volumen conocido de formulación por un diámetro
también conocido, es una medida de la mejor o peor
capacidad de vertido.
Caso práctico
¿Recuerdas la descripción del material de acondicionamiento
que hicimos en la primera unidad de este módulo?... Vaya
pregunta, ¿verdad?
Respecto al material de acondicionamiento primario, que corresponde al envase que contiene la fórmula, los
controles los realiza la industria fabricante. En la oficina de farmacia, y según las Normas de correcta
elaboración de Fórmulas magistrales, basta con realizar una inspección visual para comprobar que los envases
y su etiquetado es correcto.
Un envase para uso farmacéutico es un dispositivo que contiene o que se destina a contener un producto y que
está, o puede estar, en contacto directo con éste. El cierre forma parte del envase.
Está diseñado para permitir la extracción del contenido de forma apropiada para el uso al que se destina y
proporciona un grado variable de protección dependiendo de la naturaleza del producto y de los riesgos a los
que está expuesto, y minimiza también la pérdida de los componentes. El envase no ejerce ninguna acción
física o química sobre el contenido de manera que pueda alterar su calidad más allá de los límites aceptados
por los requerimientos oficiales.
Tipos de envase
Envase unidosis Contiene una cantidad de preparado destinada a ser utilizada en una sola ocasión.
Es impermeable a sólidos, líquidos y gases. Cuando deba abrirse más de una vez
Envase hermético
estará diseñado para que recupere su hermeticidad cuando se vuelva a cerrar.
Envase sellado Es un envase cerrado por fusión del material que constituye el envase.
En cuanto al material de acondicionamiento secundario, es decir, aquel que protege el envase, facilita la
administración del preparado y que incluye información sobre su
identificación, sobre instrucciones al paciente y sobre la identificación de la
farmacia elaboradora, vamos a revisar algunos aspectos.