AXIOLOGÍA
[Link]ÓN. La axiología es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores y sus juicios valorativos
(Jaume et al., 2019). Es importante señalar que los valores, son propiedades, cualidades sui generis, que poseen ciertos
objetos llamados bienes. Como cualidades no pueden existir por sí mismas, los valores pertenecen a los objetos (Monge,
2013).
El método de la axiología es el análisis que permite encontrar los principios que deciden o permiten decidir en base a
fundamentos si algo es o no valioso: es decir, emitir un juicio, pero analizando los principios que permiten considerarlo
valioso (Martinez, 2004)
2. ORIGEN ETIMOLÓGICO. Desde el punto de vista etimológico, la palabra axiología proviene del griego “Axia” que
significa valor y de la palabra “logos” que significa estudio (Martinez , 2010). Es decir, es la ciencia que estudia los
valores. Los orígenes de la axiología datan desde el mismo inicio de la filosofía y su reflexión en la antigua Grecia cuando
se proliferaba por primera vez el uso de la ética. Sin embargo, la introducción del término como tal se debe a los filósofos
Paul Lapié y Eduard Von Hartman, tras los aportes de destacados filósofos de la segunda mitad del siglo XIX como son:
Hume, Kant y Brentano. Según Hume (1748), algo es bueno o malo, no porque la razón capte alguna cualidad en el
objeto, sino por el sentimiento de agrado o desagrado, de aprobación o rechazo que se genera en la persona al observar el
objeto. Para Kant (1788) por otro lado, los valores no están en relación con la inspiración religiosa, sino con la razón.
Finalmente, para Brentano, el valor otorgado al objeto esta influenciado por los aspectos psíquicos de la conciencia
humana (interpretación subjetivista).
3. TEORÍAS AXIOLÓGICAS
3.1. Subjetivismo axiológico. Desde la perspectiva subjetivista se parte de la idea que es el sujeto quien otorga valor a las
cosas. Es decir, las cosas no son valiosas en sí mismas; es el ser humano quien crea su valoración (Seijo, 2009). El
subjetivismo admite además que todo valor depende de la aceptación de un grupo social, de forma que algo se define
como bueno o malo, en función de la valoración que le otorga el grupo social mayoritario.
Desde esta perspectiva se brindan 2 interpretaciones diferentes al valor:
El valor como una experiencia subjetiva: hace referencia a que el valor es producto de la interpretación subjetiva
individual que cada persona hace del objeto. Es decir, el objeto adquiere valor de acuerdo a la interpretación que cada
persona haga del mismo.
El valor como una idea: consideran que el valor no se encuentra en el objeto ni en las reacciones personales al objeto,
sino en la idea que se tiene de él.
[Link] axiológico. Para los objetivistas, es el hombre quien descubre el valor de las cosas. Dentro de esta
perspectiva al igual que en el subjetivismo axiológico, existen 2 posturas:
• Fenomenológica: plantea que los valores van a tener valer por sí mismos al margen de cualquier realidad física o
psíquica. Es decir, son cualidades apriorísticas e independientes de las cosas y los actos humanos. Por tanto, no varían.
• Perspectiva realista: sustenta que el valor sólo existe en lo real. Es decir, el valor se encuentra en todo lo que nos rodea.
4. CARACTERÍSTICAS DE LOS VALORES. Según Seijo (2009) las principales características de los valores son las
siguientes:
a) Polaridad: los valores se van a manifestar desdoblados en un valor positivo y en un valor negativo, en valores y
antivalores. Todos los valores van a tener su correspondiente antivalor (bueno-malo, justo-injusto, salud-enfermedad,
sabiduríaignorancia). Por su naturaleza, los valores siempre van a ser deseados y aspirados por todos gracias a los
beneficios que les reportan, ya sea placer, necesidad, deber. En cambio, los antivalores van a ser rechazados, por suponer
carencias o perjuicios.
b) Gradación: hace referencia a la intensidad o fuerza que posee un valor o antivalor, pues, no todos los valores o
antivalores van a valer lo mismo. Esta característica se encuentra íntimamente relacionada con la polaridad e interviene
además en la construcción de la jerarquía.
c) Infinitud: hace referencia a que los valores suelen ser finalidades que nunca llegan a alcanzarse del todo.
d) Jerarquía: hace referencia a los diferentes niveles o grados que pueden presentar los valores.
e) Dinamismo: los valores son características cambiantes del objeto, es decir, no son estáticas o fijas, sino que varían, se
modifican o evolucionan.
5. JERARQUÍA DE VALORES. Podemos definir como jerarquía de valores a aquella estructura en la que ubicamos las
creencias y actitudes que determinan nuestro comportamiento, asignándoles a cada una de ellas una determinada
importancia.
Según Montagud (2020), la jerarquía de valores es esta estructura mental en la que organizamos aquello que consideramos
más valioso y significativo en nuestras vidas de lo que no lo es tanto, y también aquello que consideramos que está bien y
lo que está mal.
5.1. Elementos componentes de la jerarquía de valores. Para Montagud (2020), existen 3 elementos que componen la
jerarquía de valores que son:
a) Percepciones del individuo. Las percepciones e interpretaciones que haga el individuo del mundo en el que vive
determinarán cuáles son sus valores. A su vez, el establecimiento de tales valores responderá a las necesidades, intereses,
aspiraciones, formación y condiciones personales de la persona que los acoge.
b) Cualidades del valor. Este elemento tiene que ver con las cualidades del valor, está muy relacionada con la
preferencia personal de cada uno, pero también de cómo sea interpretado como positivo o negativo desde una perspectiva
social.
c) Situación del individuo. Está relacionada con la situación momentánea en la que vive la persona, es por ello que se
considera el más inestable, puesto que todos pasamos por diferentes situaciones a lo largo de la vida que nos pueden hacer
cambiar de parecer y valorar de forma distinta un aspecto que, en el pasado, era muy valorado.
5.2. Jerarquía de los valores de Max Scheler. Los valores han sido objeto de estudio desde tiempos antiguos y una de
las figuras clave a la hora de hablar de la jerarquía de valores es el filósofo alemán Max Scheler. Este pensador es
conocido por sus estudios de axiología, rama de la filosofía que estudia los valores, su naturaleza y esencia. El gran aporte
de Scheler es haber propuesto una jerarquía de valores, estableciendo una estructura muy bien organizada de los niveles
que él consideró que conformaban la prioridad e importancia que damos las personas a diferentes valores atendiendo al
pensamiento social.
La propuesta de Max Scheler de jerarquía de valores, comenzando de menor a mayor nivel de importancia, es la siguiente:
1. Valores de lo agradable. También conocidos como valores hedonísticos, los valores de lo agradable se corresponden a
los estados afectivos a través de los cuales sentimos y buscamos placer, y sentimos y evitamos el dolor. Son aquellos que
tienen directa relación con lo que entendemos como agradable y lo desagradable.
2. Valores vitales. Los valores vitales se refieren a la vida del cuerpo, esto es, los que tienen relación con la salud, la
enfermedad, las necesidades fisiológicas y el instinto. Su búsqueda se hace para conseguir bienestar biológico, mientras
que su privación supone malestar y problemas de salud.
3. Valores espirituales. Los valores espirituales son los que, de acuerdo con el modelo de Scheler, son captados a través
de nuestro espíritu y no involucran lo corporal. Aquí encontraríamos los valores estéticos, jurídicos, intelectuales y de
saber puro.
4. Valores religiosos. Por último, en la jerarquía propuesta por Max Scheler, tenemos los valores religiosos, que serían los
que tendrían mayor grado de importancia. Se componen de lo sagrado y lo definió diferenciando entre lo santo y lo
profanos.
5.3. Jerarquía de Valores de Gervilla (2003). Uno de los modelos axiológicos más difundidos es el de Gervilla (2003),
este autor aborda el concepto de Educación integral a partir de cinco dimensiones. Aquí los valores se organizan en
categorías y subcategorías como respuesta a las distintas dimensiones del ser humano (biológica, afectiva, intelectual,
social e individual). Estas categorías del valor se encuentran:
Dentro de la dimensión del ser humano que lo caracteriza como animal de inteligencia emocional:
a. Valores y antivalores corporales: Son el conjunto de cualidades deseadas o deseables relacionados con el cuerpo o
materia viva de la persona: cuerpo, salud, descanso. Los antivalores serán rechazables por atentar contra la integridad
física: hambre, enfermedad, cansancio, sufrimiento, obesidad.
b. Valores y antivalores intelectuales: Son valores necesarios o imprescindibles para el desarrollo intelectual de las
personas: alfabetismo, creatividad. Los antivalores intelectuales son la carencia, negación que dificulta el desarrollo de la
naturaleza racional del ser humano: el analfabetismo, la ignorancia.
c. Valores y antivalores afectivos: Son aquellos valores deseables por influir en la afectividad de las acciones y
relaciones entre las personas y, por tanto, en su desarrollo: amistad, enamoramiento los antivalores afectivos representan
la carencia en la afectividad y su desarrollo: tristeza, sufrimiento, angustia, insensibilidad.
Dimensión que lo hacen singular y libre en sus decisiones:
a. Valores y antivalores liberadores: Los liberadores son deseables por favorecer el aspecto singular, libre y autónomo
de la persona: libertad, autonomía, independencia. Los antivalores liberadores son rechazados por negar la carencia de la
individualidad y libertad de las personas: masificación, alineación, egocentrismo
b. Valores y antivalores morales: Estos afectan la estimación ética de la persona en su contexto de actuación personal y
social: la verdad, honestidad, justicia, honradez. Los antivalores morales son rechazados por aludir a la negación u
oposición de los valores morales: mentira, injusticia, violencia.
c. Valores y antivalores estéticos: Son deseados por su belleza, produciendo en el ser humano una satisfacción espiritual:
la literatura, la escultura. Los antivalores estéticos representan aspectos que carecen de belleza: lo antiestético,
desagradable; tanto en personas, acciones, cosas o acontecimientos.
Dimensión que recoge su naturaleza abierta o relacional:
a. Valores y antivalores sociales: Abarcan las relaciones de interacción del individuo en sociedad, afectando a las
relaciones personales, institucionales, políticas: política, leyes. Los antivalores sociales son la oposición de las relaciones
personales o institucionales: enemistad, guerra, el individualismo.
b. Valores y antivalores ecológicos: Hacen referencia a los bienes que proporciona la naturaleza, así como su cuidado y
disfrute: la montaña, los jardines. Los antivalores ecológicos representan la oposición a los valores ecológicos:
contaminación, destrucción de la naturaleza.
c. Valores y antivalores económicos: Los valores económicos estimados como medios son deseados por lo que nos
reportan: el dinero, la vivienda, la tecnología. Los antivalores instrumentales o económicos son aquellos que van a ser
rechazados por representar la carencia, el exceso o por ser nocivos: consumismo, miseria, entre otros.
d. Valores y antivalores religiosos: Los valores religiosos son aquellos relacionados con el sentido religioso de la vida,
manifestados en la fe en un ser supremo, así como a las personas, las instituciones y acciones que las representan:
sacramentos, ministros. Los antivalores religiosos, son la oposición a la estima y valoración: ateísmo, materialismo.
5.4. La importancia de la jerarquía de valores. Montagud (2020), que la jerarquía de valores es importante porque
orienta y guía nuestras acciones y nos motiva hacia la consecución de diferentes metas o comportarnos de aquella forma
que consideramos como correcta en base a nuestros propios valores.
Esta jerarquía de valores es única en cada individuo, pero también se conforma de forma social. Es decir, la combinación
de los valores de cada individuo en el seno de una sociedad conforma una jerarquía de valores común, compuesta por
aquellos valores socialmente deseables y que, aquellos que no los comparten o se alejan de los mismos, pueden ser
marginados o vistos como personas que no se rigen por lo que la mayoría apoya.