Ejercicio Político de Mujeres en Bogotá
Ejercicio Político de Mujeres en Bogotá
Trabajo de grado para optar al título de: Licenciada en Educación Comunitaria con
Énfasis en Derechos Humanos.
Director
Facultad de Educación
Bogotá, Colombia
2017
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Dedicatoria
A mi familia por ser semilla de mi fuerza y sentido de mis sueños, por su fuerza
aguerrida y dedicación constante, por ser ejemplo de tenacidad.
Agradecimientos
A mi familia por ser el soporte de este proyecto, por enseñarme desde la humanidad
la entereza, el amor y la humildad.
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FORMATO
1. Información General
Tipo de documento Trabajo de Grado
2. Descripción
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desarrollo de una propuesta pedagógica denominada: Ruta didáctica para el fortalecimiento
de la apropiación territorial la cual tiene como finalidad aportar al proceso pedagógico
desde el desarrollo de actividades educativas que fomenten la comprensión del territorio
teniendo en cuenta los vínculos de las experiencias individuales y colectivas emprendidas
por las mujeres en el territorio.
3. Fuentes
Avendaño Mary Sol, 2016, Las mujeres desde los territorios de Bogotá
construyendo y reflexionando sobre el Acuerdo de paz. 2016.
Avendaño Mary Sol, Centro de Promoción y Cultura, 2014, Mujeres de Kennedy
resignificando la vida, Actualización de la agenda política de las mujeres de
Kennedy.
Avendaño Mary Sol (CPC) Táutiva Acosta Angélica acosta (SD Mujer-Derecho
a la paz-2015), 2015, Estrategia de incidencia de la Agenda de Mujeres Populares
Diversas para la construcción de la Paz.
Avendaño Mary Sol, Táutiva Acosta Angélica, Céspedes María Helena, 2016,
Violencias vividas por mujeres jóvenes de Kennedy. Diagnóstico participativo
2016.
Avendaño, Mary Sol, 2007, Memorias del camino. Todo empezó entre el barro.
Reconstrucción histórica del centro de promoción y cultura.
Agenda territorial Corabastos, 2012
Barrionuevo Cintya Analía, 2012, El territorio como construcción social: Una
pregunta que importa: El caso de Rincón de Las Perlas (Río Negro)
4
Cartilla Carnaval Popular por la Vida, sf, documento mimeografiado.
Centro de Promoción y Cultura, Desde nuestro ser de mujeres haciendo política.
Centro de Promoción y Cultura, Desde nuestro ser de mujeres haciendo política.
Centro de Promoción y Cultura, 2016, Diagnóstico sobre la situación de las
mujeres de Kennedy de cara a la implementación territorial de los acuerdos,
producto del Proceso de paz entre el Gobierno Nacional y las FARC – EP (2016)
Céspedes María Helena, Avendaño Mary Sol, 2016, Carnaval popular por la vida,
entretejidos y razón de ser de la educación popular.
Centro de promoción y cultura – FASOL, 2012, Sistematización: Situaciones
vividas por las mujeres de las UPZ 80, 81 y 82 de la localidad de Kennedy-Bogotá
y su relación con el conflicto armado colombiano.
Consejo territorial de cabildos indígenas de la sierra nevada de Santa Marta.
Visión ancestral indígena para el ordenamiento territorial de la Sierra Nevada de
Santa Marta. 2006. Valledupar, Colombia.
Canclini Nestor, 2004 ¿De qué estamos hablando cuando hablamos de lo popular?
Culturas populares e indígenas, Revista Diálogos en la acción. Primera etapa.
Canclini Nestor, Ni folklórico ni masivo ¿Qué es lo popular?
Coronado Sergio, 2009, Derecho a la tierra y el territorio. Bogotá, Colombia.
Ántropos Ltda.
Delgado Ricardo, 2005, Análisis de los marcos de acción colectiva en
organizaciones sociales de mujeres, jóvenes y trabajadores. Manizales, Colombia.
CINDE.
Diágnostico UPZ 80, Secretaría distrital de planeación.
Gilberto Jimenez, 1999, Territorio cultura e identidades, la región socio – cultural.
Estudios sobre las culturas contemporáneas. Volumen V, 25 – 57.
Hospital del sur, 2012, Agenda territorial Corabastos.
Hospital del sur, 2012, Agenda Territorial Britalia.
5
Korol, Claudia, Hacia una pedagogía feminista. Géneros y educación popular,
2007 Editorial el colectivo
Lindón Alicia, 2002, La construcción social del territorio y los modos de vida en
la periferia metropolitana, Territorios, Numero 7, pp. 27 – 41.
Lerner, Gerda, La creación del patriarcado, Editorial Crítica.
Melucci Alberto, 1999, Acción colectiva, vida cotidiana y democracia.
Marcela Lagarde y de los ríos, Vías para el empoderamiento de las mujeres,
Cuaderno 1. Proyecto EQUAL I.O Metal.
Montañez Gustavo & Delgado Ovidio, 1998, Espacio, territorio y región:
Conceptos básicos para un proyecto nacional. Cuadernos de Geografía Vol. 1-2.
Mancano Bernardo, Territorio, teoría y política
Okuda Benavides, Mayumi, Gómez-Restrepo, Carlos, 2005, Métodos en
investigación cualitativa: triangulación. Revista Colombiana de Psiquiatría.
Pierluigi Nicolin, 1992, Periferia, Metropoli, Erranza. Laboratorio de urbanismo
de Barcelona. Número 9 – 10.
Rapacci María y Lozano Janneth, Educación popular, feminismos y género:
ideas para el debate.
Reflexiones sobre la actuación en Los Hombres vuelven al monte pg 132 Libro:
Reflexión académica en diseño y comunicación Buenos Aires Argentina 2017.
Zibechi Raúl, 2008, Territorios en resistencia. Cartografía política de las
periferias urbanas latinoamericanas. Lavaca editora.
6
4. Contenidos
El segundo capítulo “Marco conceptual” es una revisión teórica a las categorías de territorio,
acción colectiva y mujer como sujeta política, las cuales transversalizan la reflexión en el
trabajo investigativo, para ello se puso en diálogo los aportes conceptuales académicos y las
elaboraciones analíticas e investigativas surgidas del proceso organizativo CPC – FASOL
para interpretar las intencionalidades políticas y formativas de la organización en relación
con la apropiación del territorio.
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5. Metodología
6. Conclusiones
Las formas en que las mujeres habitan el territorio están dadas entorno al cuidado
particularmente de los niños, (llevándolos al colegio, saliendo a comprar lo del almuerzo…),
Mientas que hay mujeres que trabajan en la sabana en los trabajos vinculados al tema de las
flores y han vivido en Abastos por lo que desplazarse en horarios de madrugada y por los
lugares menos concurridos representa mayor exposición. No obstante, las mujeres a través
de su trabajo colectivo también vivencian el territorio a través de sus expresiones y
movilizaciones en él.
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La participación de algunas mujeres en la organización tenía implicaciones con su vínculo
familiar ya que ellas se ausentaban por momentos de la casa cuando han sido inculcados otro
tipo de valores en torno a la relación que tiene la mujer con el hogar o la familia así es como
han representado una figura o rol de cuidado de los otros invirtiendo sus tiempos y en
algunos casos supeditando sus gustos o libertades.
Es necesario politizar y dar sentido o valor a los espacios que conforman las mujeres ya que
se ha generalizado la idea que las mujeres se reúnen para acciones sin importancia entorno
al rumor o el “chisme” desconociendo los aportes que han logrado a través del trabajo
colectivo.
Las mujeres se han fortalecido y mantienen sus intencionalidades por transformar eso que
las afecta y se manifiesta en sus cuerpos así como en el de las otras y otros, que también
sienten como afectaciones propias, es por esto que el proceso del CPC – FASOL contribuye
a comprender la violencia de las mujeres desde su integralidad, dimensionándolo en sus
sentires y saberes por lo que el territorio también cobra importancia en sus reivindicaciones
en tanto este representa el lugar donde materializan sus sueños y alimenta los mismos.
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TABLA DE CONTENIDO
Introducción .............................................................................................................. 5
Capítulo I: Caracterización ..................................................................................... 8
1.1 Contexto histórico de la localidad ..................................................................... 8
1.2 Contexto histórico de la UPZ 80 ..................................................................... 10
1.3 Perfil territorial ………………………………………………………………11
1.3.1 Localización Física / Delimitación territorial ……………………………...11
1.4 Perfil demográfico …………………………………………………………...12
1.5 Actividad económica ………………………………………………………...14
1.6 Centro de Promoción y Cultura ……………………………………………...15
1.7 Familias Solidarias …………………………………………………………...19
Capítulo II: Marco conceptual …………………………………………………..21
2.1 Una revisión teórica a la categoría de territorio ……………………………...21
2.2 Análisis teórico de la categoría de territorio …………………………………22
2.3 El asunto de la apropiación …………………………………………………..25
2.4 Reflexiones territoriales del CPC ……………………………………………27
2.5 El territorio urbano popular ………………………………………………….31
2.6 La acción colectiva …………………………………………………………..35
2.7 El carnaval popular por la vida ………………………………………………37
2.8 Mujeres populares como sujetas históricas y políticas ………………………39
Capitulo III: Propuesta pedagógica Investigativa ……………………………..42
3.1 Ruta didáctica para el fortalecimiento de la apropiación territorial ………….44
3.2 Enfoque metodológico ……………………………………………………….44
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3.3 Enfoque pedagógico ………………………………………………………....44
3.4 Descripción de la propuesta pedagógica ……………………………………..47
3.4.1 Qué es el territorio …………………………………………………………47
3.4.2 El cuerpo como mi primer territorio ……………………………………….49
3.4.3 Así es nuestro territorio …………………………………………………….51
3.4.4 Acción colectiva y mujer como sujeta política en el territorio …………….52
Capítulo 4: Marco de análisis y hallazgos ……………………………………...54
Bibliografía ………………………………………………………………………72
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INTRODUCCIÓN.
En primer lugar, se hace necesario precisar que el desarrollo de los procesos de base
social en América Latina emerge particularmente en contextos de composición
política dada en el marco de disputas sociales o en casos de dictaduras como se
presentó en algunos países del cono sur, se podrían reseñar Argentina, Chile o
Paraguay de gran debilidad democrática por sus ejercicios represivos caracterizados
por violaciones a los derechos humanos y la restringida o nula participación de la
sociedad civil en la determinación de sus proyectos nacionales, pero además
caracterizados por su conformación económica encaminada al progreso que sin
embargo acrecentaba la desigualdad y finalmente una configuración social compleja.
Así, se ha motivado la construcción o configuración de procesos sociales
organizativos motivados por la transformación material y simbólica de las
condiciones dadas en distintos momentos de la historia.
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escenario específico para la convergencia y el trabajo con las mujeres, por lo que tanto
en su génesis como en sus motivaciones se ha propendido por el empoderamiento de
las mujeres como sujetas políticas capaces de pensar sus realidades desde sus prácticas
formativas en medio de su contexto y el devenir nacional, pero también, llevar sus
reflexiones al terreno de lo público donde éstas se compartan y retroalimenten en sus
territorios. Por tanto, en el desarrollo de la práctica pedagógica investigativa y mi
participación en las distintas reuniones y espacios formativos de la organización se
evidenció la importancia de visibilizar el trabajo político y pedagógico adelantado
por las mujeres que hacen parte del CPC en perspectiva de sus contribuciones al
territorio, es por esto que el proceso investigativo pretende considerar ¿cuáles son
los aportes de las acciones políticas y pedagógicas de las mujeres del proceso
organizativo del CPC-FASOL en la apropiación del territorio? Teniendo en cuenta
las dinámicas, problemáticas y potencialidades del contexto en que se lleva a cabo la
PPI.
Objetivo General
Objetivos específicos
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Respecto a las formas en que se desarrolló la investigación tomé como referencia la
investigación acción participativa con el fin de incorporar la reflexión crítica y el
dialogo de saberes a través de un proceso colectivo que se construye desde las
acciones cotidianas del relacionamiento con la organización y por supuesto durante el
proceso pedagógico mediante la participación activa de todas quienes han sido parte
de esta práctica pedagógica investigativa (PPI) es decir las mujeres y el CPC en
general; además encuentro que a partir de la IAP se posibilita no sólo la interpretación
de los fenómenos de la realidad social sino también la comprensión de los significados
que los sujetos damos a nuestras prácticas, y permite en su análisis develar el
entramado de relaciones instituidas en el orden social.
En este sentido, se entiende este ejercicio investigativo como una actividad reflexiva
que, a diferencia de los postulados que argumentan la investigación como una acción
aparentemente neutra, sea en su esencia un ejercicio crítico que toma postura por el
reconocimiento de los saberes construidos en y con la organización haciendo posible
el cuestionamiento como fundamento de la producción de conocimiento en tanto
cimenta interrogantes a la realidad social y elabora apreciaciones u explicaciones de
ello.
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Por otra parte, con la revisión documental se busca fortalecer el marco teórico y la
conceptualización en el abordaje de las categorías que emergieron de la práctica
pedagógica e investigativa.
Fase I
Acercamiento y
caracterización
Fase IV
Fase II
Construccion de la
Exploracion y
propuesta e
delimitacion
implementacion
Fase III
Profundizacion y
teorizacion
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Fase I: Acercamiento y caracterización.
Una vez se tenían identificados los intereses investigativos se decide el más pertinente
considerando el enfoque de trabajo que desarrolla el Centro de Promoción y cultura y
su equipo de mujeres FASOL en cuanto a la incidencia política en el territorio a través
de la participación, el desarrollo cultural y artístico. Sin embargo, fue de suma
importancia el acompañamiento a las diferentes acciones que emprendía la
organización para identificar aquellos puntos que resultaban significativos en los
análisis que hacían las mujeres junto con sus preocupaciones. Por lo que fue necesario
la utilización de diarios de campo como instrumento para la recolección de la
información lo cual iba a permitir a través del ámbito analítico que contenían los
diarios y la clasificación de categorías emergentes en el mismo, la selección de las
categorías que serían transversales en el trabajo investigativo.
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Posteriormente, con la delimitación de las categorías y los puntos claves para el
análisis y la discusión del trabajo se continuó la recolección de información haciendo
énfasis en todo lo que contribuyera a la construcción teórica del análisis teniendo en
cuenta además los aportes conceptuales de distintos referentes académicos en torno a
al ámbito categórico del trabajo. Para esto, se realizó una revisión de las reflexiones
abordadas por distintos autores en torno a los conceptos y categorías que hacían parte
de la práctica pedagógica investigativa (PPI).
En esta fase fue indispensable poner en discusión los hallazgos que emergían de la
PPI con los referentes conceptuales, por lo cual, resultó necesario la elaboración de
matrices que facilitaran la triangulación de la información teniendo en cuenta que la
“triangulación comprende el uso de varios métodos (entrevistas individuales, grupos
focales o talleres investigativos)” y que además “ofrece la alternativa de poder
visualizar un problema desde diferentes ángulos.” (Benavidez, Mayumi, Gómez,
2005. P. 4) en ese sentido, se realizó registro escrito y fotográfico de todo lo que se
trabajaba en el espacio práctico.
17
CAPÍTULO I.
Contextualización.
En primer lugar, es necesario mencionar que las tierras del suroccidente de la ciudad
de Bogotá correspondieron en la antigüedad a las haciendas de Techo, la Chamicera,
Casa Blanca, San José y San Antonio. En la época precolombina la hacienda de Techo
pertenecía a la comunidad indígena bajo el mando del cacique Techitina,
posteriormente pasó a manos del encomendero Juan Ruiz Orejuela y luego en 1608,
a los jesuitas. En 1861, con la desamortización de los bienes eclesiásticos, dicha
hacienda fue confiscada por el gobierno. A principios del siglo XX, estos terreros
fueron vendidos a la empresa Avianca y al consorcio de cervecería Bavaria.
(Secretaría Distrital de Planeación, sf, p. 7)
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proyecto del aeropuerto de Techo en los terrenos localizados entre las haciendas
Chamicera y Techo. (Departamento Administrativo de Planeación Distrital, sf, p. 7)
Sin embargo, durante la década de los 50, como consecuencia de la aguda violencia
política que atravesaba el país por esos momentos, se presenta una gran migración
hacia la ciudad a causa del desplazamiento donde parte de esa población se ubica en
la localidad de Kennedy.
Es entonces, que en 1963 con el asesinato del presidente Kennedy, los pobladores del
sector decidieron denominarlo “Ciudad Kennedy” y en 1967 el consejo de Bogotá
19
ratificó el cambio de nombre. (Departamento Administrativo de Planeación Distrital,
sf, p. 8)
“La localidad de Kennedy fue creada mediante el Acuerdo 26 de 1972 como Alcaldía
Menor del Distrito Especial de Bogotá. El Acuerdo 2 de 1992, la constituye como
localidad 8 del Distrito Capital.” (Departamento Administrativo de Planeación
Distrital, sf, p. 8)
Los primeros asentamientos que tuvieron lugar dentro de la zona se dieron hacia la
década de los 80 dentro de las inmediaciones del entonces Chucua de la vaca, donde
actualmente están los barrios Villa la Torre y Villa la loma, la situación de negligencia
por parte del Estado favorecía el ejercicio de urbanizar de manera pirata.
Sin embargo, es una década después de los primeros asentamientos que se presentan
las movilizaciones de sus habitantes. Es para 1995 que en el barrio castilla con la lucha
por el acceso a servicios públicos y también con el gran aporte de los cabildos
conformados que apostaban porque se tratara el tema de los humedales, que se
consigue distinguir las particularidades del humedal de la vaca, situación con la cual
se logra una reunión entre la comunidad del sector con parte del gabinete distrital el
25 de enero de 1996, donde “se aterrizó la idea de construir mesas de trabajo con un
periodo de encuentro mensual para revisar y evaluar el avance en distintos aspectos,
proceso que finalmente no condujo a ningún cambio según palabras de los lideres
participantes en ese entonces.” (Secretaría Distrital de Planeación, sf, p.2)
Es entonces que en el año 1998 la UPZ ya contaba con “14 barrios y más de 35.000
habitantes” lo cual motivo la presencia de “más de 2500” personas en el parque
Cayetano Cañizales para exigir de nuevo que se les garantizase el acceso a servicios
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públicos y la formalización de sus predios otorgando títulos para su legalización,
aunque la respuesta “por parte del gobierno Distrital fue clara “ustedes no existen, no
tienen derecho a reclamar”, ciertamente argüida en mapas que mostraban al sector
simplemente como una mancha verde.” (Secretaría Distrital de Planeación, p.2)
La localidad de Kennedy limita al Norte con los ríos Bogotá y Fucha, al oriente con
la avenida 68, al sur la Autopista sur y el Río Tunjuelito. Comprende en su totalidad
una extensión de 3.785,16 hectáreas y la conforman estratos de 1 a 4 en donde
predominan los estratos 2 y 3.
En cuanto a la UPZ ésta “Limita al norte con la Av. Manuel Cepeda Vargas (diagonal
3 sur), al oriente con la Av. Agoberto Mejía (carrera 80), al occidente con la Av.
Ciudad de Cali (carrera 86), y al Sur con la Av. ciudad de Villavicencio (calle 43
sur).” (Secretaría Distrital de Planeación, sf, p.5)
La UPZ cuenta con 20 barrios; villa de la loma, villa de la torre, villa de la torre II,
villa Nelly, villa Emilia, Villa Nelly III los Alisos, la María, La Esperanza, El Amparo,
Amparo Cañizares, San Carlos, Pinar del Rio I, La concordia Pinar del Rio II, Llano
Grande, El Llanito, El Olivo, Saucedal, Portal de patio Bonito, y María Paz, y el
conjunto residencial Naguara.
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Imagen1. DIAGNOSTICO UPZ 80. CORABASTOS (Chucua la Vaca). p. 8.
En lo que respecta a la UPZ 80, para el año 2005 “se cuenta con una población
estimada de 72.392 personas de las cuales, el 50% corresponde a población femenina
siendo el grupo etario de 0 a 4 años el de mayor participación con aproximadamente
3.500 niños, en cuanto a la otra mitad de la población, el grupo masculino más
representativo corresponde a hombres entre los 15 y 19 años siendo de casi 4.000
jóvenes.” (Secretaría Distrital de Planeación, sf, p.19)
22
Según el inventario de información en materia estadística sobre Bogotá y la secretaría
distrital de planeación, la localidad de Kennedy para el año 2015 era de 13,6 de la
población total de Bogotá. Su distribución por género se encontró así:
Tasa de crecimiento
Año Hombres Mujeres Ambos sexos exponencial (x 100)
2015 521.766 547.703 1.069.469 1,38
Es necesario destacar que la “UPZ Corabastos solo cuenta con 3 sedes de colegios
que atienden principalmente la básica primaria con cobertura insuficiente y tan solo 1
establecimiento educativo con secundaria incompleta (hasta grado noveno), lo que
genera que los niños y niñas tengan que desplazarse a otras UPZ a recibir su formación
completa.” (Hospital del sur, 2012, p.5) De igual forma el “tema de infraestructura
del sector educativo especialmente en la sede Pablo VI ubicado al interior de la central
de abastos “Corabastos” el cual no garantiza adecuada calidad en la prestación del
servicio.” (Hospital del sur, 2012, p.5)
Respecto a los ambientes de los entornos estos son en su mayoría hogares que
presentan condiciones de hacinamiento y en términos de higiene poco favorables, esto
debido en parte a que en las viviendas sus habitantes las usan como recintos para
albergar objetos con los cuales trabajan como plástico, cartón y demás elementos
propios del reciclaje además de huacales e incluso animales de tracción (equinos),
todas estas cualidades incrementan la vulnerabilidad de contraer enfermedades.
En esta UPZ las posibilidades económicas que brinda el negocio de las drogas,
así como el amplio mercado para su comercialización, se caracterizan como
elementos que posibilitan la producción, venta y consumo de sustancias
psicoactivas en el territorio. Dicho mercado, facilitado por la presencia de la
central de abastos “Corabastos” y de escenarios de indigencia, ha impactado de
manera negativa las dinámicas sociales y culturales del sector; altos índices de
violencia, conflictos sociales por disputas territoriales, así como consumidores
23
en todas las etapas del ciclo vital, viéndose más involucrada la juventud.
(Hospital del sur, 2012, p 6.)
Sin embargo, las características anteriormente nombradas han sido motivación para
exigir se mejore la organización y condiciones de vida en el territorio por lo que se
han adelantado procesos locales jalonados por la comunidad en los que se logra la
recuperación del humedal La vaca en el 2007.
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La violencia se hizo más evidente en la tercera etapa –entre 1997 y 2005- asociada con una violenta incursión
paramilitar. En Bogotá han operado tres bloques para militares, dos de los cuales tuvieron un impacto directo
sobre CORABASTOS: 1. El primero en ingresar a la capital fue el Bloque República adscrito a las Autodefensas
Campesinas del Casanare, al mando de Martín Llanos. Inicialmente el Bloque República tenía como objetivo
desplazar a las FARC de CORABASTOS, pero más tarde se involucró en una cruel guerra contra el Bloque
Capital. 2. El segundo fue el Bloque Capital, comandado por Miguel Arroyave o Arcángel, que a su vez era el
Junto a este panorama, se presenta un alto nivel de pobreza y de indigencia y se
convierten entonces en factores que favorecen el incremento de la violencia y el
recrudecimiento de ésta en el espacio público, un ejemplo es la calle conocida como
el "cartuchito" donde se concentran actividades como la venta de sustancias
alucinógenas, el comercio de armas, y el comercio de artículos robados” (CPC, 2012,
p.21).
comandante del Bloque Centauros que operaba en el Meta. El Bloque Capital se había fundado con la disculpa
25 de desplazar a la guerrilla de la ciudad
este espacio se convierte en puerta para el paso de las problemáticas anteriormente
mencionadas.
En medio de este contexto aparecen las mujeres, primeramente, un grupo de ellas eran
javerianas que “llegan a Britalia por una motivación evangélica vivida dentro del
marco de la Teología de la liberación” (Avendaño Mary, 2007, p.16) donde
encuentran en las necesidades vividas por el territorio una opción para compartir sus
convicciones humanas y definir de mano a las condiciones del momento sus líneas de
trabajo así: “Trabajo con mujeres, trabajo pastoral y trabajo cultural con jóvenes”
(Avendaño, 2007, p.16)
Estos ejes dictaminarían el camino a futuro tendiente siempre a mejorar sus entornos
y construir bases para una vida digna. Es así como las primeras acciones consisten en
dar apertura al Centro de salud en 1979 donde sólo se realizó un taller de nutrición
debido a la falta de asistencia de las promotoras, pero donde se forjó en el encuentro
un grupo de mujeres que decidieron continuar encontrándose para reflexionar sobre
los problemas y preocupaciones frente al barrio. Estos espacios fueron posibilitando
además la creación de confianza entre ellas creando nuevas discusiones de carácter
más personal o íntimo como sus situaciones, experiencias y sensaciones como mujeres
en el hogar, con sus parejas, la familia y la comunidad.
26
En lo que respecta a su interés por el bienestar de los niños y niñas se fue gestando en
1980 el hogar infantil lo que implicó buscar recursos para su financiación donde el
ICBF se negó a contribuir, entonces se recurre a acciones entre los habitantes del
barrio como un bazar, acudir a la Junta de Acción Comunal y conseguir su aprobación
para apropiar un terreno y finalmente capacitar al equipo encargado del hogar. Entre
otros elementos que favorecieron la consolidación del hogar infantil se encuentra el
aporte de tres mil dólares de un grupo de religiosas del Sagrado Corazón en 1979, los
bomberos proporcionaron agua y luz. Finalmente, en octubre de 1980 “se inician las
inscripciones de los niños y se hacen las visitas familiares, al tiempo que se prepara y
acondiciona el prefabricado, se hacen las programaciones y se elaboran los
materiales” (Avendaño, 2007, p.21)
27
Así mismo, se creó el Centro de Educación Primaria Nocturna para Adultos en la
Escuela Camilo Torres a la cual acudían no sólo adultos sino también jóvenes a recibir
formación por lo que se buscó que la Secretaria de educación Certificara su formación
académica primaría y por tanto, este proceso se inscribe en la Nocturna de la
Secretaría, pero las dinámicas emergidas de allí como el remplazo de los profesores
por otros nuevos enviados por la entidad acabaron con el proceso que se había ido
gestando.
No obstante, de este escenario surgió la idea de tener una Biblioteca para el barrio
como posibilidad de trabajar lo académico y cultural, de allí nacen grupos de danza,
teatro y música. También, se afirma la visión de la educación popular y liberadora
dando cuenta que su trabajo se basaba en
Sin embargo, durante el periodo de 1982 a 1988 las condiciones del barrio aún están
ligadas a la ilegalidad de sus predios (que adquieren escrituración hasta 1987), la falta
de manejo adecuado a las basuras y aguas residuales; el acceso a servicios de energía
eléctrica se da sólo hasta 1976. Nueve años después “la situación de insalubridad
vivida en el barrio llegó a tal punto que se detectó un brote de fiebre tifoidea”
finalmente “el proceso de pavimentación de vías se inició en los años 1986 y 1987”
28
contradicciones” (Avendaño, 2007, p.33) en aras de buscar su transformación.
Posteriormente, el CPC decide organizarse en una figura que recogiera sus
lineamientos y principios dando como resultado en 1987 su renombre a Corporación
Centro de Promoción y Cultura.
De esta manera se refuerza el trabajo cultural con los jóvenes y sus criterios como
“Estimular el análisis de la realidad en que viven: social, política, cultural y religiosa,
a través de la lectura y la investigación” (Avendaño, 2007, p.77) y se materializa el
Carnaval Popular por la vida en 1990 como un acto para denunciar las
inconformidades frente al acontecer local es decir en los barrios o por el conflicto
social de carácter nacional y como celebración de la vida ya que para ese entonces la
denuncia estuvo dada en rechazar la “muerte indiscriminada de jóvenes en el sector”
(Avendaño, 2007, p.97) desde aquella fecha se realiza anualmente el carnaval como
“un proceso cultural que permita la expresión de la cultura popular urbana en el
sector” (Avendaño, 2007, p.99) y fortalecer la identidad mediante la cultura y el arte
popular.
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forma con el tiempo se empezó a tener presencia en algunos barrios de la ronda del
Rio Bogotá y posteriormente en el sector del humedal Chucua de la Vaca en el barrio
el Amparo, todo esto posibilitó el acercamiento con sus habitantes pero sobre todo
con las mujeres y las problemáticas que tenían en el contexto. (Avendaño, 2007, p.
69)
De todo este proceso de conformación del grupo de trabajo, las reuniones, las
discusiones y los encuentros nace Familias Solidarias FASOL un equipo que a través
del trabajo en grupos o “núcleos” coordina las responsabilidades que asumen las
mujeres frente a las determinaciones del equipo como los talleres o espacios de
formación que materializaban las intenciones del “proyecto sobre la transformación
de las mujeres frente a su identidad y valoración personal y familiar, al tiempo que
promovía su organización y participación en la vida comunitaria y en la búsqueda de
soluciones a sus problemas.” (Avendaño, 2007, p. 71) En adelante el proceso amplió
su trabajo con los niños y jóvenes a través de la biblioteca y mediante el proyecto La
Atarraya el cual pretendía: “Transformar las relaciones de los niños, entre ellos y con
los adultos; apropiarse e identificarse con su barrio; formación en valores y proponer
alternativas de vida” (Avendaño, 2007, p. 75)
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exigibilidad de derechos, la formación política y artística de las mujeres junto con la
negación a todos los tipos de violencia contra las mismas, orientación jurídica y por
el reconocimiento de su dignidad.
31
CAPÍTULO II.
Marco Conceptual.
Para comenzar a interpretar las relaciones que conforman el vínculo entre el proceso
llevado a cabo por el Centro de promoción y Cultura con la apropiación del territorio,
es necesario profundizar en esta categoría entendiendo que su teorización ha
comprendido múltiples significados de los cuales se pretenden desarrollar algunos
elementos claves, útiles para relacionarlos con el proceso organizativo del CPC.
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considerando meramente su dimensión geográfica, es así como el Instituto Geográfico
Agustín Codazzi afirma que territorio es una “Extensión de tierra perteneciente o
delimitada por una nación, región, provincia o municipio.” (IGAC, sf, p.14) o bien
una “Porción de superficie terrestre que comprende un espacio geográfico, una
jurisdicción político-administrativa, un cometido oficial o una función análoga.”
(IGAC, sf, p.14), es por esto como se ha asumido históricamente que el territorio no
es más que una porción de tierra delimitada, poblada y valorada según los recursos
presentes en el mismo. Así pues, la Constitución Política de Colombia de 1994
establece en términos de la jurisdicción territorial en el título 3 referente a los
habitantes y el territorio en su capítulo 4 así:
Artículo 101. Los límites de Colombia son los establecidos en los tratados
internacionales aprobados por el Congreso, debidamente ratificados por el
presidente de la República, y los definidos por los laudos arbitrales en que sea
parte la Nación. Los límites señalados en la forma prevista por esta
Constitución sólo podrán modificarse en virtud de tratados aprobados por el
Congreso, debidamente ratificados por el presidente de la República. Forman
parte de Colombia, además del territorio continental, el archipiélago de San
Andrés, Providencia, y Santa Catalina, la Isla de Malpelo y demás islas, islotes,
cayos, morros y bancos que le pertenecen....
33
espacio hasta alcanzar extensiones mucho más amplias, por lo que se constituyen otro
tipo de estructuras en torno a lo regional.
34
Por otra parte, esas conexiones simbólicas se enmarcan también en la actuación de
quienes viven el territorio y habitan en él a través de las relaciones o “localizaciones
con las que opera un agente determinado, ya sea un individuo, una firma local, una
organización o grupo de poder...” (Montañez & Mahecha, 1998, p. 124) lo cual alude
a las distintas intencionalidades con las que un actor participa y se involucra en la
determinación del territorio, desde el interés por conocer, acercarse y participar en
los planes que proyectan el desarrollo territorial ya sea de índole institucional o
comunitaria.
De igual forma, los elementos que componen el territorio o el Nujuákala son una
representación del universo, y los principios para su orden o el Eswama aluden a la
relación entre la naturaleza y la vida.
35
Así pues, en lo que respecta a esta investigación, se acudirá a la definición del
territorio más allá de su conceptualización de espacio geográfico para trascender a su
dimensión simbólica e identitaria la cual se da fundamentalmente por el hecho no sólo
de vivir dentro del territorio sino por las construcciones que emergen de la
convivencia entre los agentes presentes en el mismo, a través del desplazamiento y
tránsito cotidiano por el espacio lo cual genera interacciones que favorecen la
elaboración de valoraciones afectivas o representaciones subjetivas que configuran a
su vez una mirada frente al territorio y las formas de vivirlo.
36
afectivo y la pertenencia pero además como lo afirma Gilberto Giménez existen otros
elementos ligados a la identidad como el lenguaje que dan cuenta de esas
apropiaciones.
Cabe señalar que entonces, existiría una estrecha relación entre aquello que se
denomina apropiación y lo que denominaría Gilberto Giménez como identidad
territorial o pertenencia socio-territorial al considerar que:
Según G. Pollini -1990: 185 y ss-, las pertenencias sociales en general implican
la inclusión de las personas en una colectividad hacia la cual experimentan un
sentimiento de lealtad. Esta inclusión supone, desde luego, la asunción de
algún rol dentro de la colectividad considerada, pero implica sobre todo
compartir el complejo simbólico-cultural que funge como emblema de la
misma. (Giménez, 1999, p.35)
37
en la política pública de mujer y los planes de desarrollo local, con lo cual se ubica la
pertinencia de la investigación y la propuesta pedagógica.
Para ello, es conveniente precisar que en el respectivo análisis se entenderá que “La
territorialidad se asocia con apropiación y ésta con identidad y afectividad espacial,
que se combinan definiendo territorios apropiados de derecho, de hecho y
afectivamente.” (Montañez & Delgado, 1998, p. 124) es decir, se abordarán las
reflexiones territoriales del CPC desde sus pronunciamientos públicos incluyendo lo
referente al discurso o lo planteado en sus publicaciones y las acciones emprendidas
por las mismas ya que es desde allí que se ubican aquellos elementos de la
territorialidad.
En primer lugar, cabe señalar que el ejercicio participativo de las mujeres corresponde
a uno de los ejes de trabajo del CPC y que desde allí se ha posibilitado que en éste
ejercicio se vinculen a múltiples escenarios en donde se recogen sus intencionalidades
por erradicar las diversas violencias que sufren y la reivindicación por el respeto y
cumplimiento de los derechos humanos, sin desconocer la realidad que vive el país y
por supuesto el acontecer local, es así como se entrará a analizar de qué forma
confluyen las perspectivas de las mujeres frente a la realidad nacional- local y su
relación con el territorio.
Desde estos espacios se ha logrado identificar las violencias que las afectan que van
desde las agresiones físicas y psicológicas pero donde también se hace relevante que
38
esas violencias, particularmente dirigidas hacia las mujeres jóvenes, se da en el
espacio público por lo que las mujeres consideran “necesario plantear en la
administración distrital, la discusión sobre el espacio público y lo que pasa en él, sus
riesgos y la manera de generar propuestas para hacerlo un lugar habitable, donde el
miedo no sea la única opción” (Avendaño, CPC, 2014, p. 18) Con esto se evidencia
el interés de las mujeres por visibilizar una problemática que les afecta pero que
además demuestra la inseguridad que representan algunos espacios de asistencia
pública como algunas calles, zonas o parques particularmente la zona denominada
“cartuchito” la cual colinda con la entrada seis de abastos o incluso el parque Cayetano
Cañizales, como se logró entrever en algunas discusiones dadas en el transcurso de la
PPIC, fue el caso de la violación de una niña en mayo del 2015 en las inmediaciones
del parque Cayetano o las intimidaciones de un hombre a las niñas del sector de
Britalia en el año 2016 en donde además se pensó la posibilidad de denunciar esos
hechos ocurridos con plantones y actos simbólicos en el territorio sin descartar el
asesoramiento jurídico para la atención de esos actos violentos.
Otro de los aspectos que han sido objeto de análisis ha sido lo concerniente al asunto
de la vivienda digna contemplando que Kennedy tiene un alto índice de concentración
poblacional las condiciones para habitar los domicilios terminan siendo las menos
óptimas como se expuso en la agenda política del 2014 afirmando que:
En ese sentido las reclamaciones o propuestas que las mujeres proponen si bien
responden a sus intencionalidades de reivindicar y defender los derechos de las
39
mujeres sientan una postura diferencial que da cuenta de su lectura no sólo de la
situación y las realidades que enfrentan ellas, sino que además permite identificar
problemáticas latentes en los territorios y que por tanto afectan a la comunidad.
Ahora bien, aquellas reflexiones dadas en torno a la incidencia política de las mujeres
populares desde sus agendas no ha desconocido el acontecer o la realidad que
atraviesa el país sino que por el contrario ha aportado en la comprensión de esos
eventos y ha elaborado a su vez un lugar de postura para enunciarse ante los mismos,
fue así como en el año 2015 y 2016 se pensó en perspectiva del proceso de paz
adelantado por el gobierno nacional y la insurgencia de las FARC-EP para aterrizar
la construcción de la paz desde los territorios afirmando primero que: “... la paz es un
proceso que comienza mucho antes de los acuerdos de finalización del conflicto
armado y continúa, con mayores desafíos después de éstos” (Avendaño & Acosta,
2015, p. 5) por lo que en dicho año uno de los ejes políticos de la agenda abordó el
tema de la Desmilitarización y paz en los territorios con garantías de derechos donde
las mujeres plantearon que el cumplimiento de ello implicaba: “Territorios sin
presencia de grupos armados, legales e ilegales. Territorios donde se respete el
derecho a la vida... Territorios sin fronteras invisibles, ni microtráfico de drogas y
armas” (Avendaño & Acosta, 2015, p. 10) junto con:
40
➢ “Territorios que transformen las acciones violentas de pandillas, barras
futboleras y personas que ejercen matoneo, para que todas y todos los
habitantes puedan transitar libremente y ejercer sus derechos sin temor ni
represalias”
➢ “Territorios donde los hechos de portar un uniforme no legalice las violencias,
ni desmanes cometidos por el Estado, donde no estigmatice ni se juzgue a sus
habitantes por su pasado. Territorios que no sean militarizados con el pretexto
de aumentar la seguridad. Territorios en los que no se reclute a los y las jóvenes
para el servicio militar y la guerra”
➢ “Territorios con garantía de derechos humanos para sus habitantes, donde se
reconozca la objeción de conciencia. Territorios donde la organización social
pueda movilizarse sin represión.”
➢ “Una sociedad con un modelo de seguridad distinto, que garantice los
derechos, revise y sancione funciones, prácticas y ejercicios de poder de la
Policía, el Ejército y los grupos armados que actúan en los territorios.”
(Avendaño & Acosta, 2015, p. 10)
Lo anterior demuestra que aquellos análisis que emergen del ejercicio participativo de
las mujeres logran acercarse a las preocupaciones de ellas desde sus lecturas y
significados que le otorgan a la paz los cuales pasan por comprender las dinámicas de
sus entornos más próximos como dice la doctora Alicia Lindón
41
Finalmente es necesario destacar que el trabajo de participación e incidencia política
adelantado por el CPC en conjunto con las demás organizaciones que confluyen en la
mesa de Organizaciones de Mujeres Caminando Hacia los Encuentros Ciudadanos es
un proceso que materializa la formación política desde su ejercicio y accionar a través
de los foros, encuentros y conversatorios para el cumplimiento de sus
intencionalidades de empoderamiento de las mujeres, es allí donde se ubica un
elemento pedagógico importante que se construye en colectivo y dialógicamente pero
que además aporta sustancialmente a pensar en las determinaciones que ocurren en el
territorio y hacia el mismo.
Con todo lo anterior, cabe precisar que existen diferentes aspectos para comprender
el territorio considerando no sólo sus dimensiones físicas, sino también las formas en
que este ha emergido y se ha configurado social, política, cultural y económicamente,
así pues, será de interés para la investigación situar aquellas características
particulares que distinguen el territorio teniendo en cuenta las diferencias que presenta
el ordenamiento territorial en la ciudad.
42
Para ello se acudirá principalmente a los acercamientos teóricos de Raúl Zibechi en
tanto contrasta aquellos conflictos que existen en el contexto a analizar, lo cual, puede
ayudar a dimensionar que
Por otra parte, la conformación de los barrios periféricos de la ciudad de Bogotá han
sido también resultado del conflicto social y armado que ha llevado al desplazamiento
de personas procedentes de otras regiones del país ya sea por la búsqueda de
oportunidades de empleo, el acceso a la educación o por las confrontaciones armadas
por el control territorial que se dan en sus territorios de origen, como lo demuestra un
informe de la Agencia de la ONU para los Refugiados en el año 2003 las localidades
con mayor recepción de población desplazada en la ciudad se encuentra así:
43
Distrital de Planeación, sf, p. 3) lo cual evidencia que existen factores por los cuales
la periferia sigue siendo el área de la ciudad que recibe a las víctimas del conflicto
una de las razones puede ser que tanto la construcción de vivienda y el acceso al
arriendo de la misma resulta mucho más asequible en el área periférica del sur de la
ciudad en comparación con otros sectores de la misma.
44
barrios en sí mismos “son diferentes de la ciudad tradicional de las clases medias y
altas. Esa diferencia se registra tanto por el modo de construcción en base al trabajo
colectivo como por la forma de ocupación y distribución del espacio urbano.”
(Zibechi, 2007, p. 45)
45
2.6 La acción colectiva.
De este enfoque se pueden concluir dos ideas, por un lado, que sobre todo desde la
psicología se puede ver la acción colectiva en relación con el comportamiento de
manera emocional-irracional, como una mera reacción ante estímulos externos, a
diferencia de los análisis sociológicos de teóricos como Melucci que empiezan a
reconocer la capacidad organizativa y orientadora de los valores gestados en los
movimientos sociales enfocados a solucionar desequilibrios en la sociedad.
46
Siguiendo con los enfoques analizados por Ricardo Delgado, se encuentra la teoría de
la elección racional, donde ésta considera que para la participación de los individuos
en acciones colectivas es necesario que los beneficios esperados superen los costos de
dicha participación, de lo contrario, desde criterios racionales decidirá no participar,
(Delgado, 2005, p.15) sin embargo esta consideración que contempla la elección
racional desconoce los sentidos que los movimientos sociales, organizaciones o
individuos le atribuyen a la experiencia colectiva. (Delgado, 2005, p.15)
Es por esto que para el análisis pertinente se abordará esta categoría principalmente
teniendo en cuenta los postulados de Alberto Melucci donde afirma que “Los
individuos, actuando conjuntamente, construyen su acción mediante inversiones
“organizadas”; esto es, definen en términos cognoscitivos, afectivos y relaciones para
darle sentido al “estar juntos” y a los fines que persiguen.” (Melucci, 1999, p 14) en
ese sentido se entenderá que la acción colectiva independientemente de los enfoques
del comportamiento colectivo y los atributos de la elección racional se entenderá
como el conjunto de elementos que convocan a la asociación o relacionamiento para
construir en conjunto, así como las expresiones que se producen en colectivo y que
manifiestan aquellas motivaciones que conllevan a la acción.
En ese sentido, hay que precisar que el carnaval popular por la vida surge en 1988 en
medio del trabajo artístico, político y cultural del CPC junto con otras organizaciones,
las mujeres, jóvenes y niños que deciden tras vivenciar el deterioro ambiental por la
presencia y mal manejo del basurero Gibraltar convocar a los grupos y habitantes del
47
sector a emprender acciones para promover el cierre del basurero y la recuperación de
las zonas verdes por lo que surge de dichas iniciativas el Carnaval Ecológico y
Cultural “denominado Britalia También es Bogotá, buscando con este nombre, hacer
un llamado de atención a la Administración Distrital frente a la situación que vivían
barrios como Britalia en 1988” (Cartilla Carnaval Popular por la Vida, sf, documento
mimeografiado) así se empieza a dar la conformación de las comparsas donde cada
grupo manejaba una temática y así mismo elaboraba los objetos que iban a representar
los temas correspondientes al grupo los cuales se basaban en las problemáticas que
afectaban a los habitantes del sector, en el caso de los jóvenes y niños, muchos de
ellos se veían expuestos al maltrato físico y psicológico por lo que mediante el
carnaval se pretendía denunciar y a la vez reivindicar el mejoramiento de aquellas
condiciones y por supuesto su derecho a la educación, el acceso al arte y la cultura,
en cuanto a las mujeres su derecho a una vida digna sin violencias con el paso de los
años el carnaval fue extendiendo la invitación a ser partícipes del mismo a otras
organizaciones juveniles, culturales y comunitarias de otras localidades que también
reconocieron la importancia de reivindicar el derecho a la ciudad y el empoderamiento
político.
48
realización de reuniones y la conformación de comités, fueron elaborando múltiples
formas para comunicar aquellas reflexiones críticas que surgían colectivamente, pero
sobre todo el carnaval como proceso fue configurando un sentido a su quehacer y a
su vez “Los individuos crean un “nosotros” colectivo (más o menos estable e
integrado de acuerdo con el tipo de acción), compartiendo y laboriosamente ajustando
por lo menos tres clases de orientaciones: aquellas relacionadas con los fines de la
acción (el sentido que tiene la acción para el actor); aquellas vinculadas con los
medios (las posibilidades y límites de la acción) y, finalmente aquellas referidas a las
relaciones con el ambiente (el campo en el que tiene lugar la acción).” (Melucci, 1999,
p 14)
El Carnaval como propuesta de vida busca deshacer todas las prácticas violentas que
se me manifiestan en el territorio y construir lazos fraternos con el otro u otra,
finalmente, el Carnaval como espacio de construcción colectiva es un intento por
reconocer el esfuerzo de los grupos e individuos que hacen parte de la organización
del carnaval o participan en él, como también hace referencia a la disposición
constante de fortalecer los vínculos y relaciones que se dan en los territorios.
49
normados, disciplinados y puestos a disposición de la sociedad y el poder, sin que
medie la voluntad de las mujeres.”. (Lagarde, 2005, p. 100)
Así pues, el patriarcado es un sistema que según Gerda Lerner data su aparición en el
estado arcaico con la configuración de unas pautas de comportamiento para cada sexo
a través de una serie de representaciones y prácticas tradicionales - culturales del
entonces, como la actividad económica basada en la agricultura. (Lerner, sf, p. 310)
En ese sentido, se distinguió el cuerpo de la mujer como producto de intercambio, por
su sexualidad y capacidad reproductiva ya que esto representaba la mano de obra que
podía ser explotada, de esta forma se establecieron las primeras diferencias genéricas
en tanto el hombre definía los términos del intercambio y adquiría poder sobre otros
hombres y mujeres siendo guerrero en la conquista de otras tribus. (Lerner, sf, p. 312)
Ahora bien, dichas jerarquías de poder diferenciadas por el género adquirían también
representaciones en el ámbito de la familia patriarcal, dadas las prácticas en la división
sexual del trabajo que considera la posesión y carencia “de cualidades físicas,
intelectuales, emocionales, y con destrezas específicas para cada sexo” (Lagarde,
2005, p. 113) un aspecto ha sido la autoridad que asume el hombre frente a los demás
miembros de la familia por el hecho de aportar el sustento económico, mientras las
mujeres fueron quienes se vieron en la obligación implícita de asumir el cuidado de
los otros naturalizándose esto a través de la creencia que por el hecho de las mujeres
contar con las cualidades para ser madres eran entonces las indicadas para ser las
cuidadoras, esto no implica que ellas no se hayan vinculado laboralmente fuera de su
hogar sino que por el contrario por la naturalización del trabajo doméstico y la mala
remuneración en los trabajos externos las mujeres hayan sido doblemente explotadas,
por otra parte, dicha configuración de los roles de género se ha perpetuado en el
tiempo en parte gracias a la figura de la familia patriarcal como institución.
Así mismo la posición de clase estaba determinada por la relación que tenían los
hombres y las mujeres con el poder, es decir, los hombres por el dominio que tuvieran
50
sobre los medios de producción, la explotación laboral de los esclavos y la explotación
de la mujer a través de la explotación laboral y sexual. No obstante, en las mujeres la
pertenencia a una clase social estaba ligada al vínculo sexual con el hombre, a su vez,
la forma en que se daba este vínculo definía un estereotipo frente ella, así como se
comerciaba el cuerpo y los servicios sexuales de la mujer esclava, la concubina
esclava podía por su “prestación sexual podía suponerle subir de estatus o el de sus
hijos; y finalmente la esposa «libre», cuyos servicios sexuales y reproductivos a un
hombre de la clase superior la autorizaba a tener propiedades y derechos legales.”
(Lerner, sf, p. 314)
En ese sentido, se fue creando un sistema de valores que de acuerdo a la relación que
existiera entre la sexualidad femenina y el hombre se juzgaba el desarrollo del
erotismo de la mujer, así se fue configurando una característica básica de su
sexualidad como una indispensable relación entre la capacidad procreadora y lo
erótico por lo que “la sexualidad femenina escindida produce grupos de mujeres
especializadas en aspectos de la sexualidad desintegrada: las madres y las putas.”
(Lagarde, 2005, p. 203)
Por otra parte, esta separación en la forma de comprender la sexualidad femenina fue
producto también de la ideología católica a través del mito divino personificado en la
virgen María como madre, en ella se representó la figura de mujer sagrada en tanto
había sido la elegida de Dios, pero a su vez el mito reprimió por completo la noción
del placer, el eros y la voluntad de María sobre su cuerpo. Así se legitimó desde el
elemento religioso la escisión de la sexualidad femenina, valorando como correcto la
figura de la mujer sin deseo e incorrecta aquella que tenga dominio sobre su cuerpo y
sexualidad, así como dueña de su placer. (Lagarde, 2005, p.207) Así se contribuyó a
la producción del arquetipo de mujer idónea para ser esposa y madre mientras había
otras fuera de aquel prototipo denominadas con el desprestigio de ser putas ya sea por
acceder a algún tipo de lucro por prestar servicios sexuales o por involucrarse con un
hombre que ya tuviera un vínculo legitimo con otra mujer, es decir, la esposa. Estos
51
principios son entonces la base de la enemistad entre las mujeres fundada en la
competencia de la aprobación masculina sobre una u otra condicionando el
relacionamiento entre mujeres.
Es por esto que, ante las profundas cargas históricamente elaboradas y perpetuadas
culturalmente en la sociedad sobre el comportamiento socialmente aceptado de la
mujer, su escisión genérica de la sexualidad, la configuración de los roles para asumir
el mundo de lo público y lo privado han llevado a que las mujeres cuestionen este
orden ante la motivación de reconocer el papel de las mismas en todos los ámbitos de
la vida que han sido invisibilizados y donde han desempeñado un papel fundamental
como ha sido la fuerte relación que tienen ellas con el mejoramiento de las
condiciones de vida propias, de los otros u otras y en general de la comunidad.
Con esto último es necesario distinguir que ha sido a través de la ruptura con las
prácticas históricas de la enemistad con otras lo que ha posibilitado el encuentro de
las mujeres para controvertir el poder patriarcal que se sustenta en el dominio y la
opresión sobre otros, este ejercicio de concienciación es lo que se considerará como
empoderamiento, es decir, todo aquello que como acción o proceso conlleve a la
transformación subjetiva y material donde la mujer
52
53
Capítulo III
En primer lugar, resulta pertinente ubicar que el lugar pedagógico para el desarrollo
de la práctica pedagógica investigativa (PPI) será desde el reconocimiento de la
educación popular como propuesta para comprender y reflexionar sobre nuestras
realidades, prácticas sociales y lugares políticos, considerando que es necesario
dimensionar que tanto en la formación conceptual y disciplinar como educadores se
constituyen o estructuran a su vez formas de interpretar el mundo que determinan así
el lugar desde donde nos enunciamos, teniendo en cuenta esto, es importante
identificar aquellos elementos que desde lo pedagógico posibilitan potenciar los
saberes de quienes participan del acto educativo
Con lo anterior se intenta aludir que además de considerar la educación popular como
perspectiva pedagógica que orientará la PPI se contempla indispensable la discusión
enmarcada en las relaciones de género y la construcción en su devenir histórico social
como fuente para comprender los sentidos que otorgamos las mujeres a nuestro
quehacer político, social y cultural mientras a su vez reconocemos nuestras historias.
54
La siguiente es una propuesta pedagógica para indagar los aportes del proceso
organizativo popular CPC a las compresiones y apropiaciones de las mujeres dadas al
territorio en el Amparo, Kennedy en el suroccidente de la ciudad de Bogotá y su
relación con las acciones colectivas emprendidas por las mismas desde sus
experiencias vividas mediante el Centro de Promoción y Cultura como aquellas que
no estén ligadas a su proceso en el CPC. Esta propuesta consta entonces del desarrollo
de una ruta didáctica que mediante metodologías participativas en perspectiva de la
Educación Popular posibiliten el enunciarnos desde los lugares en que nos
construimos como sujetas frente a la realidad y nos nutrimos en el aprendizaje.
Además, esta propuesta busca fomentar la reflexión frente al territorio en tanto es el
escenario donde se materializan las intencionalidades éticas, políticas y culturales que
surgen de forma individual y colectiva.
Objetivos:
● Evidenciar las comprensiones conceptuales y simbólicas de las mujeres frente
al territorio.
● Reflexionar las formas en que las mujeres habitan el territorio y actúan en él.
55
Por otra parte, considerare necesario en la práctica misma mantener presente de forma
transversal la pregunta de investigación ¿Cuál es el aporte de las acciones
pedagógicas y políticas de las mujeres del proceso comunitario del Centro de
Promoción y Cultura en la apropiación y defensa del territorio? para así lograr nutrir
de sentido tanto el proceso investigativo como pedagógico.
Se hace pertinente entonces ubicar los lugares desde donde me sitúo conceptualmente
para entender las categorías que atraviesan la propuesta pedagógica empezando por
el territorio entendido no sólo como el espacio geográficamente delimitado sino
también referido a las relaciones que los sujetos han construido con éste, y las
contribuciones de aquellos a la consolidación del mismo, y a su vez, la incidencia de
las dinámicas presentes allí a la formación de subjetividades políticas. En cuanto a la
acción colectiva, si bien sus postulados clásicos (particularmente de índole europea)
están sujetos a la configuración de unos repertorios excesivamente elaborados, es
desde una perspectiva latinoamericana que revisa ésta a la luz de los movimientos
sociales y sus intencionalidades reflejadas en sus proyectos políticos y la
materialización de estas en acciones concretas que evidencien sus demandas.
56
de mejorar las condiciones de desigualdad e inequidad haciendo énfasis en las
opresiones que han vivido las mujeres desde múltiples perspectivas como en el ámbito
social, económico y cultural es en ese sentido que se intenta mantener como interés
transversal las lecturas y comprensiones que las mujeres hacen de sus contextos desde
su subjetividad.
Así mismo, se hace importante resaltar que las discusiones feministas acompañadas
del ejercicio de la educación popular a través de sus metodologías dialogantes que han
buscado fomentar la participación, autonomía y reconstrucción de vínculos
comunitarios han posibilitado el reconocimiento de las mujeres como sujetas políticas
con agendas propias para la incidencia política y el interés por cualificar “el accionar
de las mujeres para ejercer un liderazgo incluyente”. (Rapacci, Lozano, p. 2)
57
transformar aquello que reprime o violenta a la mujer en su libertad y autonomía se
contribuye a politizar sus vidas de forma integral como sujetas individuales y
colectivas que reflexionan sobre sus prácticas como elemento indispensable de su
experiencia transformadora. Es por esto que la Educación Popular Feminista como
enfoque pedagógico
58
En síntesis, se pretende que el enfoque pedagógico de la propuesta sea una apuesta
por fortalecer las discusiones de las mujeres desde una perspectiva crítica y
pedagógica que evidencie su sentido entorno a sus intereses y necesidades, así como
para transformar las construcciones subjetivas que perpetúan las opresiones y
violencias.
Objetivo:
Actividad de apertura
Tiempo: 15 minutos
Materiales:
Música.
Para este ejercicio se utilizará música que representa los sonidos de la naturaleza y las
participantes se ubicarán todas sentadas en círculo y con los ojos cerrados para pensar
en el paisaje que nos evocan aquellos sonidos, respiraremos profundo y empezaremos
a mover el cuello en círculo 3 veces a la derecha y 3 a la izquierda, luego los hombros
3 veces hacia adelante y 3 hacia atrás, luego las muñecas de nuestras manos haciendo
3 círculos hacia adentro y 3 hacia afuera, enseguida moveremos el torso 3 veces hacia
59
la derecha y 3 hacia la izquierda y finalmente con las piernas estiradas hacia el centro
del círculo moveremos también los pies haciendo círculos hacia afuera y hacia dentro
3 veces cada una.
Materiales:
➢ Un pliego de papel
➢ Marcadores
➢ Tiras de cartulina con conectores
➢ 10cm anillo de acrílico
➢ Lana de ramio, la cantidad dependerá del tamaño que cada una desee dejar las
raíces, pero es de 10 cm por más.
➢ Cuencas de colores.
➢ Tijeras
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Actividad 2: Pensamos, sentimos e imaginamos el territorio.
Tiempo: 1 hora
Materiales:
➢ Un pliego de papel
➢ Marcadores
➢ Tiras de cartulina con conectores
➢ 10cm anillo de acrílico
➢ Lana de ramio, la cantidad dependerá del tamaño que cada una desee dejar las
raíces, pero es de 10 cm por más.
➢ Cuencas de colores.
➢ Tijeras
Para este ejercicio de elaborará el “árbol” de la vida haciendo uso de los materiales
anteriormente nombrados y haciendo alusión a su significado mítico por un lado del
mundo turco como reflejo de la naturaleza pacífica del país y un anillo rojo rodeando
todos los elementos que simboliza el desarrollo de sus pueblos no obstante en la
cultura céltica también se le atribuye un significado importante puesto que representa
la vida, la sabiduría y la fuerza así pues existía un vínculo trascendental entre las
mujeres y hombres celtas y la figura del árbol como la espina dorsal del mundo por
su conexión con los niveles del cosmos a través de la raíces el tronco y sus ramas.
61
Imagen 3. Tutorial filtro sueño, Casa de pandora, 2017.
Actividad de apertura:
Previo al inicio de la actividad se hará lectura del siguiente poema:
Me tengo a mí.
Si aprendo a mirar con percepción, me daré cuenta que soy el suelo que camino, soy
el aire que respiro, soy las alas de mariposa que anhelo, soy la belleza que admiro,
soy la fidelidad que anhelo.
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Doy un paso hacia mí con un SÍ rotundo.
Cada mujer plasmará en la cartulina una silueta de su cuerpo que considere pueda
representarla a su semejanza haciendo recurso de los demás materiales para
caracterizar la imagen, posteriormente ubicará en cada parte de su cuerpo (teniendo
en cuenta su funcionalidad) los elementos que hacen de su cuerpo el territorio más
próximo. Es decir, en las manos precisar aquellas relaciones y trabajos que nos han
posibilitado estar donde estamos ahora, en los pies ubicar aquellos recorridos que
hemos realizado para llegar a los lugares actuales (tanto en el CPC como en Kennedy)
En el corazón aquellos vínculos más importantes que se han ido dejando o que se han
venido adquiriendo hasta el momento. En el vientre aquellas motivaciones, valores o
principios que forman parte de nuestra identidad. En la parte de la cabeza, plasmar
aquellos recuerdos que se tienen de la infancia, se pueden incluir sensaciones,
emociones o elementos de los sentidos, como el tacto, el gusto, el oído que tienen
relación con aquellos recuerdos.
63
Finalmente se socializará el ejercicio de cada una y se cerrará con la reflexión del
cuerpo como primer territorio y aquellos sucesos que han vivido las mujeres en
relación con los espacios de socialización y que han sentido.
Cada mujer dibujará en la cartulina un croquis que asemeje con su barrio y señalará
de ser posible las actividades económicas que se desarrollan allí, los lugares de las
organizaciones sociales o comunitarias que hagan presencia en el territorio, de igual
forma señalará además los lugares que representen la prestación de servicios como
salud, educación, recreación, demostrando a su vez las fortalezas y debilidades de
estos como también la condición de infraestructura física o vial.
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También indicarán las rutas y lugares que mayor cantidad de veces frecuenta en su
cotidianidad, nombrando las sensaciones que éstas le generan, así mismo y haciendo
uso de los banderines ubicaremos aquellos lugares que por los imaginarios o por su
realidad les suscitan miedo, intranquilidad o inseguridad o por el contrario les suscitan
sensaciones positivas de igual forma aquellos que les traen recuerdos.
Objetivos:
Reflexionar alrededor de los ejercicios de agenciamiento por parte de las
mujeres.
Relacionar el rol de las mujeres con las acciones en el escenario de lo público
65
ubique en los contenedores existentes en el barrio apropiados para depositar los
residuos orgánicos e inorgánicos. Luego de un periodo se culminó la implementación
del proyecto por lo que se ha incrementado la proliferación de roedores e insectos en
el sector.
Por esto, un grupo de habitantes del barrio pretende realizar una actividad en la
plaza principal para invitar a la gente a ser conscientes de la importancia de dar un
mejor manejo al uso de los residuos sólidos de manera que resulte efectiva y se
reduzcan los impactos negativos que ha tenido la ausencia del proyecto.
Luego de hacer lectura del caso las mujeres se reunirán en grupos y elaborarán una
propuesta que aporte en la solución del caso mencionado, finalmente se socializarán
las propuestas haciendo una representación de las mismas y se identificarán las
dificultades de realizar una acción colectivamente, que elementos son importantes
para tener en cuenta a la hora de sus proyección, planeación y ejecución.
66
cambios o transformaciones para mejorar o cumplir con lo propuesto o intencionado
en las acciones ya mencionadas y escribirá lo analizado en una tirilla de papel que
ubicará en la matriz, posteriormente se analizarán las coincidencias y divergencias
para consolidar un aporte preciso al proceso.
67
Capítulo 4.
Para el análisis de este apartado será pertinente señalar las preguntas que orientaron
el propósito de la actividad, en ese sentido las preguntas estuvieron guiadas en
identificar las definiciones conceptuales o simbólicas de las mujeres frente al
territorio. Las preguntas fueron: ¿Qué es el territorio? ¿Qué lo compone? ¿El territorio
para qué?
Así pues, se reafirman que las percepciones en cuanto al territorio si bien son diversas
se pueden distinguir o caracterizar “según escalas y niveles históricamente
constituidos y sedimentados que van desde lo local hasta lo supranacional, pasando
por escalas intermedias como las de municipio o comuna, la región, la provincia y la
68
nación.” (Giménez, 1999, p. 29). No obstante, en la plenaria se empezó a ubicar en lo
que habían coincidido los grupos y se identificaron los elementos que ellas habían
planteado para situarlos de acuerdo a su connotación, es decir de acuerdo a las
distinciones del territorio desde sus dinámicas económicas, culturales, sociales,
simbólicas. Por lo que el ejercicio sirvió para dar cuenta de aquellas distinciones que
configuran el territorio y donde por supuesto se evidenció lo polisémico que es dicha
categoría. No obstante, en la plenaria se planteó primero una elaboración colectiva del
concepto de territorio demostrando lo siguiente:
Grupo 1
Grupo 2.
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“Identidad” “Es el espacio donde construyo el diario vivir y la búsqueda de la
felicidad” (Carmen Ramírez)
“El territorio: Es el espacio donde vivimos y caminamos al rededor” (María
Helena Acevedo)
“Lugar sagrado” (Soledad)
“Es la parte más importante para mí diario vivir” (Blanca García)
“Pertenencia” (Flor Marina Díaz)
“Convivencia, trato, caminar, restablecer, compartir, vivenciar, construir,
Nación, Estado, República” (Isabel Mendoza)
Por consiguiente, se identifica entonces que el territorio para las mujeres hace
referencia a principalmente dos aspectos, el habitar o residir en un espacio y segundo
un elemento simbólico que alude a las relaciones que se construyen entre las personas
que comparten ese espacio, así como las sensaciones o vínculos que tienen las
personas hacia los espacios que conforman el territorio.
Finalmente, con la actividad manual donde se elaboró “el árbol de la vida” para
ejemplificar como se entendían las consideraciones simbólicas las mujeres
manifestaron la importancia de la colaboración entre ellas, otras le atribuyeron al
ejercicio la reflexión en torno al “enraizarnos de nuestra identidad” Flor Marina
comentó que con el ejercicio había pensado en que:
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“Para formar el árbol hay que empezar con una silueta sola que luego se llena y va
tomando forma, además ver el árbol lleno de varios colores me recuerda lo diversa
que es la gente en el territorio, que todos piensan distinto, pero aun así habitan en
conjunto”
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Hallazgos eje II: El cuerpo como mi primer territorio.
En este eje se tuvo presente la identificación de los sucesos que han vivido las mujeres
en relación con los espacios de socialización por lo que al empezar las mujeres a
dibujar su silueta muchas manifestaron que no sabían dibujar muy bien y preguntaban:
“¿Pero hay que dibujar el cuerpo igualito?” a lo que Cristina respondió: “Yo si me
voy a hacer como soy gordita, con mis caderas grandes”. La actividad contemplaba
relacionar que el cuerpo es también un territorio, así que cuando las mujeres
terminaron se hizo la socialización de sus trabajos.
“Nací en Nunchía Casanare y a los 28 años llegué a Bogotá, desde ese momento
ha sido una lucha mantenerme en la ciudad, pero aun así me quedé acá. Llegué
a FASOL porque una amiga me comentó y tomé la decisión de venir a ver de
qué se trataba y me sentí acogida y me quedé aquí”
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“Nací en la Costa y mis recuerdos de infancia son el estudio en la escuela rural,
entre mis valores reconozco la participación. Lo primero en acercarme al CPC
fue el hogar infantil o jardín” Isabel Mendoza
“Nací en Boyacá y llegué al barrio Catalina, entre mis vínculos está mi amiga
Elsa, me acerqué al CPC primero desde el jardín luego participé en la JAC,
después FASOL y el comedor comunitario” Carmen Ramírez Rojas
Así se culminó la primera actividad finalizando con la reflexión alrededor de que todo
lo que se había nombrado había pasado en su momento por el cuerpo, desde las
sensaciones, los aprendizajes, e impresiones que les habían suscitado todas las
experiencias mencionadas pero que también había sido a través del cuerpo que eso
había sido posible, el poder comunicarse para construir relaciones y vínculos, el poder
transitar los lugares y elaborar concepciones del mundo y el territorio que habitan era
algo que aportaba a su construcción identitaria “las formas de verse a sí mismas y a
las demás” de proyectarse y enunciarse lo cual se convertía en un puente que
posibilitaba su relación con el territorio, no obstante se dijo que si bien el cuerpo era
lo físico éste no podía desarrollarse por sí solo en tanto su estar en el mundo le
implicaba relacionarse con otros allí se ubicó una similitud con las comprensiones del
territorio que habían trabajado en la primera sesión ya que se había dicho que éste no
era sólo un espacio geográfico sino que lo atravesaban los vínculos entre quienes lo
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habitaban y que ellos contribuían a su desarrollo social, económico y cultural en esas
similitudes se concluyó que el cuerpo era nuestro primer territorio el cual debíamos
cuidar ya que era a través de este que se podía tener contacto con el territorio exterior.
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Imagen 4. Tania Nemeguen, 2017, Biblioteca de FASOL
Así pues, el primer grupo señaló las vías principales como la Av Villavicencio, la
Transversal 86 o Av Banderas, la Av 80 sur, la Calle 42 A y la Av Cali. Luego dentro
de la zona que había resultado tras la delimitación de estas vías principales empezaron
a ubicar sus casas, mientras intentaban hacer esto ellas se veían entusiasmadas de
intentar situar sus viviendas allí, se preguntaban dónde quedaban las casas de las
demás mujeres que no habían asistido aquella vez o que aún no llegaban
Posteriormente llegaron las demás mujeres, Cristina, Maria Jesús, Soledad, Marlen y
Elsa al entrar Cristina y Maria Jesús por lo que se conformó el segundo grupo el cual
también empezó por ubicar la Cra 80, la Av Cali, la Calle 42ª y la Av Villavicencio.
Después ubicaron la JAC, el Parque Cañetano Cañizales, Abastos, el Humedal, La
UPA, el comedor comunitario y los barrios Britalia, el Amparo y Villa Nelly…
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Imagen 4. Tania Nemeguen, 2017, Biblioteca de FASOL
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Otra reflexión que se dio colectivamente fue que dentro del Amparo no había colegios,
sólo uno pequeño y de carácter privado llamado “El futuro del mañana” y la Escuela
Pinar del río por lo que los niños debían salir del barrio y en ese sentido estaban
expuestos a accidentes por el cruce de las vías que mantienen un alto flujo vehicular,
tampoco existen parques o espacios para la recreación dentro del barrio, el único era
el Cañetano Cañizales y estaba casi saliendo del barrio. Por todas las condiciones
anteriormente nombradas se dijo que “la gente de la 80 y la 42 pa´ arriba se cree otro
estrato” Se encontró que tampoco hay presencia organizativa, sino que se la ha dado
mayor fuerza a las juntas. Cristina comento sobre la fuerte incidencia de Corabastos
ya que había un temor de que lo quitaran como se ha rumorado… porque para la gente
su vida está fundada en eso sobre todo porque representa el trabajo y la manutención
de familias… También se mencionó que la conformación del barrio ha sido diferente
de la de Britalia ya que “en el sector se ha levantado vivienda muy rápido, (Cristina)
incluso que muchos “dueños no viven acá, sino que arriendan” (Helena), por otra
parte, Cristina comentó que “las avenidas demarcan una diferencia por lo que no hay
una identidad con lo que pasa en María Paz” Carmen nos comentó que
Todo lo anterior facilitó la discusión entre el grupo en la medida que entre todas se
iban elaborando los mapas sin embargo las ubicaciones en algunos casos resultaban
distintas para cada una así que fue a través del dialogo como se resolvieron dichas
diferencias.
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Hallazgos eje IV: La acción colectiva y mujer como sujeta política en el
territorio.
Para el desarrollo de este eje se tuvo presente la pregunta frente a qué significaba
mujer como sujeta política a lo que las mujeres respondieron:
“Al principio mi marido me apoyó, pero hace poquito me lo dijo: Dejó el hogar
por FASOL” Carmen
“Ah! sí… eso le dicen a uno que cambió la familia, los hijos… Por venir acá”
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Luego se conversó la importancia de mantener la independencia económica para
poder participar de los espacios de convergencia a los que se les convocaba para no
depender de que otro o “el marido” les facilitara el dinero para movilizarse y se recalcó
sobre la necesidad de mantener las libertades en el manejo de sus tiempos.
Cuando ya los grupos habían terminado se realizó la sesión para socializar y discutir
ambos ejercicios donde se precisó en la mujer como sujeta política en tanto se
participará en la toma de decisiones empezando por la casa
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Aún hay mujeres que tienen miedo al cambio, al compromiso.
Participar Activamente.
Visibilizarnos como mujeres con necesidades, problemáticas, aportes
propuestas y derechos.
Reivindicar nuestros derechos (Igualdad).
Ganar representatividad – poder patriarcal.
Finalmente, Cristina quiso cerrar con una reflexión diciendo que era necesario
politizar y dar sentido o valor a los espacios que conformaban las mujeres ya que se
ha perpetuado la idea que las mujeres que se reúnen son viejas sin oficio que tendrían
que ir a lavar la ropa y Julia agregó que: “Sí, la gente pensaba que si una mujer hacía
eso era una persona desocupada” entonces se evidencia que las disputas políticas de
las mujeres en relación a dichas prácticas, acciones y discursos hegemónicos entorno
a lo que se considera debe ser y hacer la mujer siguen presentes en la realidad de las
mujeres pero que además se sostienen dichos discursos a través de aquellos
instrumentos ideológicos del sistema capitalista patriarcal, no obstante, las mujeres se
han fortalecido y mantienen sus intencionalidades por transformar eso que las afecta
y se manifiesta en sus cuerpos así como en el de las otras y otros, que también sienten
como afectaciones propias, es por esto que el proceso del CPC – FASOL contribuye
a comprender la violencia de las mujeres desde su integralidad, dimensionándolo en
sus sentires y saberes por lo que el territorio también cobra importancia en sus
reivindicaciones en tanto este representa el lugar donde materializan sus sueños y
alimenta los mismos.
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