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Tesina de Grado
CarreraArqueología
Luciana Chavez
Antecedentes de Investigación………………………………………………………….….13
Metodología...................................................................................................................26
Testamentos……………………………………………………………………….……..39
b- Fuentes Judiciales……………………………………………………………………......50
a- Aproximaciones demográficas………………………………………………………....60
Ibatín 1565-1685…………………………………………………………………..….....60
Conclusiones...............................................................................................................120
Bibliografía..........................................................................................................125
Documentos consultados ………………………………………………………………......126
Anexo Tablas...............................................................................................................142
Agradecimientos.........................................................................................................174
Introducción
En el caso puntual de Tucumán para fines del siglo XVI es innegable la presencia de
esclavos en la ciudad de Ibatín (primera fundación de la ciudad), lo cual ha quedado
plasmado en los registros de la época, principalmente en cartas de compra y venta y
en testamentos. Ya para fines del siglo XVIII se observa un importante aumento en
a la población afro mestiza, posiblemente vinculado a los crecientes procesos de
mestizajes acaecidos entre este sector de la sociedad y los demás grupos étnicos
(indígenas y europeos).
4
desarrolladas por estos sujetos, sus prácticas sociales , entre otros aspectos
relevantes a su dinámica e interacción dentro de la ciudad.
Nuestro trabajo estuvo enfocado también al análisis de los espacios relacionadas a
los habitantes afro, ya que consideramos que la identificación de los mismos así como
las actividades desarrolladas en ellos es una manera de recuperar y materializar el
rastro de la presencia africana en la ciudad.
Por consiguiente, y partiendo de nuestro objetivo general, la investigación se delineó
de acuerdo a los siguientes objetivos particulares
• Integrar la información disponible tanto en bibliografía editada como en la en
documentación inédita presente en archivos provinciales acerca de la
población de origen africano, tanto esclava como liberta, en la ciudad de
Tucumán durante el periodo temporal bajo estudio.
• Definir las características de la población afro y afro mestiza presente en San
Miguel de Tucumán, en cuanto a su número, origen, castas, edad,
actividades socio-profesionales, etc.
• Analizar las condiciones y mecanismos de trata, reproducción y mestizaje y
como estas fueron variando o no a lo largo del periodo colonial contribuyendo
así al estudio más integrado de las relaciones interétnicas.
• Definir los espacios habitados por estos actores sociales (viviendas de sus
propietarios, conventos de órdenes religiosas, lugares de habitación propia, de
trabajo, etc.) a fin de visibilizar, dentro de la dinámica de la ciudad, aquellos
espacios relacionados al quehacer cotidiano de este sector de la sociedad a la
vez que esto, a futuro, nos permitirá plantear posibles lugares de
intervención arqueológica.
7
Ingreso de la Población Africana a América
Los primeros negros que ingresaron a América estuvieron de paso como integrantes
de las huestes de los primeros expedicionarios y colonos de las diferentes regiones
del continente tales como Juan Díaz de Solís, Sebastián Gaboto y Diego de García
para el Río de la Plata entre los años 1516 y 1528. Luego el ingreso de la población
africana se habría dado de manera gradual a partir del comercio esclavista, siendo la
primera referencia documentada respecto al ingreso de esclavos africanos en el año
1534.
A pesar de los esfuerzos por parte de la Corona para controlar el comercio esclavista,
la política del otorgamiento de las licencias no resultaron como se esperaba ya que
las mismas encarecían el precio de los esclavos a la vez que hacían lento el arribo de
los mismos y los pedidos de mano de obra esclava por parte de los colonos eran cada
vez mayores. Por lo tanto, durante el siglo XVIII la Corona decidió implementar otro
régimen para la trata: los asientos. Estos consistían en un derecho público por el cual
un particular o una compañía se comprometían directamente con el gobierno español
a reemplazarle en el comercio de esclavos, por un tiempo determinado y de manera
monopólica. El primer asiento fue firmado entre la Corona y el portugués Pedro
Gómez Reynel en el año 1595. En el mismo se disponía el paso de 4.250 esclavos
negros anuales hasta completar la cantidad de 38.250; estos podían ser extraídos de
cualquier lugar de África, pero solo podían entrar a América por Cartagena de Indias;
desde allí los representantes del asentista podían viajar a todas las provincias de las
Indias, con la excepción de tierra firme y con ciertas restricciones para Buenos Aires
autorizando el ingreso solo de 600 piezas de esclavos a esa ciudad.1
1
George Reid Andrews. Los Afroargentinos de Buenos Aires 1800- [Link]. De la flor. Buenos
Aires1989, p31.
8
Luego de varios asientos a particulares el comercio se volcó en manos de grandes
compañías negreras, entre ellas portuguesas holandesas, francesas e inglesas
siguiendo los vaivenes de la política europea a lo largo del siglo XVII y XVIII. Entre
las potencias mercantilistas más importantes que se disputaron la hegemonía del
comercio negrero, la primera de ellas fue la Compañía Portuguesa conocida bajo el
nombre de “Compañía del Cacheo o Compañía Real de Guinea” quienes, luego de la
intervención holandesa en el comercio negrero, recuperó el monopolio entre 1696 y
1701. A partir del siglo XVIII, el floreciente negocio, impulsó a los Reyes de España y
Francia, Felipe V y Luis XIV respectivamente, a convertirse en comerciantes de
esclavos, participando cada uno, con una cuarta parte de las acciones de la Compañía
de Guinea, la más poderosa empresa tratante de esclavos. El fin de la guerra de
sucesión española y la firma del Tratado de Utrech, en 1713, significaron el fin de la
preponderancia francesa en el comercio y la hegemonía pasó a ser de Inglaterra, bajo
la “Britsh South Sea Company” (Compañía del Sur), convirtiéndose en la nación
negrera por excelencia hasta 1789, año en que se decretó la libertad para el tráfico
negrero2 .
En lo que respecta al puerto de Buenos Aires el primer permiso real o licencia para
introducir esclavos en el Río de la Plata fue otorgado en el año 1534 a Don Diego
Martínez de Irala, en el cual se autoriza al mismo la introducción de 100 negros. Años
más tarde, se concede a Pedro de Mendoza la licencia para ingresar 200 esclavos
africanos.
2
Rolando Mellafé La esclavitud en Hispanoamérica. Ed. Eudeba. Buenos Aires. 1964,p.44.
9
Como la mayoría de los puertos hispanoamericanos, Buenos Aires lograba participar
en el comercio con Europa, África y el resto de las Américas con medios tanto legales
como ilegales, siendo más importante en términos de volumen y valor el tráfico de
contrabando de toda clase de mercaderías. Esto era incentivado aún más por la
participación de los funcionarios oficiales en el contrabando, especialmente de
esclavos. Ejemplo de esto es el primer caso de comercio ilegal denunciado, el cual
implicaba al Obispo de Tucumán, quien en 1585 fue sorprendido importando esclavos
africanos ilegalmente desde las vecinas colonias lusitanas en Brasil.
La existencia y el alcance que llegó a tener el comercio ilegal en el puerto del Río de
La Plata hacen imposible la tarea de estimar siquiera el número de esclavos que
habrían ingresado por Buenos Aires durante el periodo colonial. Unas pocas
estadísticas son suficientes para ejemplificar lo engorroso del asunto; entre 1606 y
1625 se registraron como ingresados a la ciudad 12.778 esclavos de los cuales 11.262
eran de contrabando. Apenas más del 10 por ciento había llegado legalmente, a esto
debemos sumarle otros 8.932 confiscados y 1.228 descargados sin permiso por el
puerto con lo que los legales bajan a menos del 5 %4.
Ahora bien, la ciudad de Buenos Aires, por si misma no tenía la necesidad de la gran
cantidad de esclavos que ingresaron en ella, tanto de manera legal como de
contrabando. En efecto la ciudad, habría cumplido con la función de ser receptora y
lugar de tránsito de los esclavos para una enorme región interior, que incluía las
gobernaciones del Río de La Plata, del Tucumán y Paraguay, Chile y el alto Perú.
En cuanto a las rutas comerciales terrestres al interior del virreinato, el camino partía
de Buenos Aires hasta Córdoba en donde se bifurcaba, para Chile o el Alto Perú,
3
George Reid Andrews, op. Cit., p.32.
4
Ibídem. p.32.
10
debido a la atracción económica de Potosí sobre todo el “Espacio peruano”5 , esta
ruta habría sido la más importante y ventajosa ya que hasta mediados del siglo XVIII,
el comercio desde y hacia el Alto Perú constituyó el eje del tráfico general. En este
trayecto se transitaba de manera sucesiva por las ciudades del interior de la
Gobernación del Tucumán, como Tucumán, Salta y Jujuy .En estos centros urbanos,
además de esclavos, se vendían y comercializaban diversos productos de
6
contrabando como hierro, azúcar y textiles. En uno de sus informes al rey,
Hernandarias detalló que entre 1612 y 1615, tan solo en tres años, salieron de la
incipiente ciudad de Buenos Aires 4.514 esclavos africanos para ser comercializados.
Tal como señala Studer 7(1958) habría sido un espectáculo común en las rutas
coloniales la presencia de cuadrillas de veinte, cincuenta y cien negros bozales que
eran conducidos desde el puerto de arribo hacia las demás ciudad del interior del
virreinato.
Las diferentes castas a las cuales pertenecían los esclavos eran reconocidas y
diferenciadas durante la época, principalmente por los comerciantes ya que se
establecieron ciertas concepciones en relación a la región de procedencia y los
atributos de los esclavos: unos eran mejores para el servicio doméstico, otros para los
trabajos de campo, etc. Generalmente se preferían a los esclavos de Angola y del
5
Carlos Sempat Assadourian. El Tráfico de esclavos en Córdoba. De Angola a Potosí. 1588-1610
Cuadernos de Historia 22. Instituto de Estudios Americanistas. Universidad Nacional de Córdoba.
Córdoba 1965.
6
Rolando Mellafé. Op. cit., p.64.
7
Elena F. Studer. La Trata de negros en el Río de la Plata durante el siglo XVIII. Buenos Aires,
Universidad Nacional de Buenos Aires, 1958, p.329.
8
Ibídem.p.323.
11
Congo por ser más robustos, buenos trabajadores y afables al trato o como apelaban
en la época “de mucha blandura y docilidad”. 9
Aunque no existen cifras certeras o precisas acerca del número total de africanos que
ingresaron como esclavos, se tiene registro de su ingreso desde momentos tempranos
y cómo estos fueron distribuidos a lo largo de toda la región, principalmente en lo que
respecta a la Gobernación de Tucumán. Esta población, lejos de ser un grupo
homogéneo, representó a diversas naciones de África, cada una con variedad y
riqueza de tradiciones, culturas e idiomas, los cuales con el correr de los años se
fueron mimetizando y sincretizando entre ellas y las impuestas en el nuevo territorio.
Antecedentes de Investigación
9
Ibídem.p.323
12
entre otros, cada uno abarcando características particulares de la población africana
(manumisión, trabajo, género, familia etc.). Años después hace aparición uno de los
trabajos considerados hasta hoy en día de los más emblemáticos de la temática “Los
Afroargentinos de Buenos Aires” de Reid Andrewz (1989) .A partir de estos trabajos
innovadores el estudio de los afroamericanos en la Argentina se vio renovado por una
cantidad de artículos y textos de suma relevancia para la Historia Social . No obstante
estos trabajos revitalizaron los estudios africanos, presentaban a la vez un
tratamiento dispar en cuanto a las regiones abarcadas, siendo en su mayoría referidos
para las áreas de Buenos Aires y Córdoba. Por su parte los trabajos realizados en el
área del NOA, si bien son escasos y recientes (comparados con las demás regiones),
han aportado importantes elementos para la visibilización de los afromestizos en la
región.
De los trabajos realizados para esta región destacamos aquellos que han servido de
referencia para la presente investigación, entre ellos han sido de mucha utilidad los
llevados a cabo por Florencia Guzmán, para las actuales provincias de Catamarca y
La Rioja, ya que además de la proximidad espacial a nuestra área de estudio -lo cual
es fundamental como marco de referencia y comparación- trata sobre diversos
aspectos de la población afroamericana , tales como mestizaje, el rol de la mujeres
esclavas, familia, trabajo, entre otros. (1995; 1997, 1998,1999) Asimismo resultaron de
cabal importancia los trabajos de Isabel Sacca dedicados a la jurisdicción de Salta
(1997,1998), y los estudios de la negritud en Santiago del Estero realizados por
Grosso(2007) como los de Ulloa para la ciudad de Jujuy.
En el caso puntual de San Miguel de Tucumán en lo que respecta al periodo colonial,
la mayoría de las investigaciones realizadas hasta el momento, desde perspectivas
histórica y etnohistóricas10, han incluido a este grupo social dentro de marcos de
análisis más amplios como ser la descripción de la sociedad o de la economía sin
abordarlos específicamente.
10
Tenemos información de San Miguel de Tucumán en Ibatín a través de estudios que desde la
perspectiva histórica y etnohistórica han analizado las actividades y relaciones de los otros colectivos
sociales que conformaron la sociedad. La conquista y fundación ha sido estudiada por autores que se han
centrado en la “gesta Hispánica” que puede remontarse a la historiografía jesuítica producida en el siglo
XVIII (Lozano, Historia de la conquista) a estudios que vieron la luz en las primeras décadas del siglo
pasado por ente los que destacan los de Roberto Levillier y Manuel Lizondo Borda. En las últimas
décadas del siglo pasado se han realizado aportes desde la perspectiva histórica social y etnohistórica
que permite dimensionar principalmente las estrategias del grupo dirigentes en el acceso a las tierras,
urbanas y rurales, (López 1991) la articulación de los vecinos de Ibatin con las actividades económicas de
los circuitos mercantiles y el acceso a encomiendas y las relaciones complejas entre “la ciudad” y las
áreas bajo dominio rurales (Noli, 2001,2012)
13
Como excepción contamos con los trabajo realizados por la historiadora Gabriela Tio
Vallejo, quien a través del relevamiento de listas de bautismos y de su comparación
con censos y padrones, ha aportado a la dimensión demográfica de la población
africana en relación a los demás grupos sociales de la ciudad de Tucumán durante
mediados de la colonia (Tio Vallejo 1990). Además esta autora ha analizado los
documentos de las temporalidades, más específicamente aquellos relativos a la
venta de los bienes (incluidos los esclavos) pertenecientes a la Compañía de Jesús
luego de su expulsión, con el fin de observar el rol económico de los esclavos en las
Haciendas Jesuíticas. (Tío Vallejo 1990).
Para fines del periodo colonial y principios del independiente citamos principalmente
el trabajo de Jovita Novillo (2005) quien ha estudiado específicamente a la población
negra y afromestiza (tanto esclava como liberta) en la Jurisdicción de Tucumán
durante el periodo comprendido entre los años 1800 y 1820. En su trabajo Novillo
analiza a la población desde lo demográfico pero fundamentalmente rescata el rol
activo de este segmento de la sociedad. Si bien el periodo temporal que abarca es
posterior al del presente trabajo, el mismo sirvió como base y marco de referencia
para nuestra investigación ya que brinda un conocimiento general de la temática
abordando diferentes aspectos de la población tales como matrimonio, mestizaje,
trabajo, libertad entre otros.
Asimismo los aportes de Ana María Bascary (1999), aunque no trata concretamente
sobre la población negra, resultan de interés ya que a partir del análisis de la familia y
vida cotidiana en el Tucumán colonial, deja entrever el rol de los esclavos dentro de la
sociedad tucumana para fines de la colonia.
14
componente de la heterogeneidad de las colonias americanas: la población afro o
afroamericana11 .
Uno de los trabajos más relevantes acerca del tema, tanto por la cantidad de material
recuperado, como por las discusiones suscitadas en su momento por el hallazgo,
corresponde a la colección de Arroyos Leyes, en la provincia de Santa Fe. En el año
1928 el arqueólogo M. Bousquet, realiza el hallazgo de un peculiar conjunto cerámico
conformado por decenas de piezas enterradas y semi-enterradas las cuales se
caracterizaban por la rareza en sus formas: motivos globulares, grandes cabezas
solas, figuras humanas incluidas en recipientes de boca ancha , entre otras.
Catalogadas en un primer momento como obra de chaqueños aculturados o de
mestizos, luego fueron sentenciadas como falsificaciones ya que debido
principalmente a la peculiaridad de sus formas no podían ser atribuibles a ninguno
de los estilos cerámico conocidos hasta el momento. Años después y gracias a
nuevas interpretaciones del material (Cerutti; Schávelzon; Gonzáles) resulto ser que
no se trataban de falsificaciones sino objetos elaborados por pobladores afro
descendientes asentados en ese lugar ya que, según las nuevas investigaciones,
estos extraños diseños se relacionaban directamente con rasgos provenientes de la
cultura africana.
11
Daniel Schavelzon. La cerámica de la población africana de Buenos Aires y San Fe (S. XVIII y XIX).
Actas del XI Congreso Nacional de Arqueología. VOl. I La Plata. p. 501.
15
Otro de los antecedentes arqueológicos de referencia en cuanto a la temática
corresponden a los trabajos llevados a cabo en el sitio de Cayastá o Santa Fe la Vieja
en donde a partir de la revisión de un conjunto de fragmentos de pipas, pertenecientes
a la colección de Zapata Gollan, se reconocieron varios de estos elementos como
pertenecientes a la cultura afro a partir de la técnica de su manufactura y por la
presencia de diseños atribuidos a símbolos religiosos africanos.
16
arqueológicos aparentemente en lugares administrativos y religiosos en la Compañía
de Jesús y en su camposanto.
Entre los trabajos más recientes realizados en Ibatín se encuentran el proyecto de
puesta en valor del sitio, dirigido por la Lic. Jorgelina García Azcarate, en donde en el
año 2006 se llevaron a cabo una serie de sondeos en el área del actual ingreso al sitio
en relación a la ubicación de la futura construcción de un centro de interpretación.
(Gramajo Büler 2007)
Por su parte Monti (2007) realizando un análisis documental e historiográfico, analiza
el mundo simbólico de la muerte y cómo este se materializa en las relaciones
asimétricas de poder dentro de la sociedad tucumana a partir de los lugares de
entierros. Trabajando principalmente con testamentos de la época identifica posibles
lugares de inhumaciones dentro de las Iglesias de San Francisco, Iglesia Matriz,
Nuestra Señora de la Merced e Iglesia y Colegio de la compañía de Jesús. Este
trabajo, si bien no implicó una intervención arqueológica directa, ofrece una amplia
información acerca el manejo de fuentes documental con fines arqueológicos, a la vez
que brinda una reseña de la sociedad tucumana durante los primeros años de la
ciudad.
En el año 2008 se realizaron nuevamente tareas arqueológicas, en el marco de las
investigaciones para optar grado la Arqueóloga Carolina Rivet, guiada por el objetivo
de caracterizar e interpretar un espacio domestico de privilegio, interviene un solar
situado al frente de la plaza. De acuerdo a la información histórica y documental, si
bien no se sabe con certeza los propietarios de la vivienda se asume que, dada su
ubicación, debió pertenecer a una de las familias más importantes de la ciudad.
Aunque Rivet aborda un tema más general, como son las relaciones sociales dentro
de un espacio doméstico, tiene presente la existencia de esclavos dentro de los
grupos sociales que conformaban la sociedad durante la época y su posible ubicación
o lugar habitacional dentro de un ámbito doméstico.
Para la actual ciudad de San Miguel de Tucumán las intervenciones arqueológicas en
contextos urbanos siguen siendo aún más escasas. A comienzos de la década de
1980, se realizan las primeras intervenciones en contextos urbanos a partir de los
trabajos realizados por Roque Gómez y Sara Peña (1982) En el claustro de la Iglesia
de San Francisco, lugar que perteneció originalmente a la compañía de Jesús desde el
traslado de la ciudad (1685) hasta su expulsión en 1767. Gracias a estas
intervenciones arqueológicas se logró identificar parte de la primera red cloacal
relacionada a los baños comunes del antiguo convento
17
Luego en el año 1995 se llevan a cabo excavaciones arqueológicas en la Casa
Histórica de la Independencia (Martínez, Caria, Oliszwski) las cuales se integraron a
los trabajos de investigación histórica, que buscaron reconstruir el proceso y dinámica
de formación del actual edificio histórico.
De las posteriores intervenciones urbanas podemos nombrar entre las más relevantes,
las realizadas en la Casa de Nicolás Avellaneda y en la Casa del Obispo Colombres.
En el actual Museo Histórico Presidente Nicolás Avellaneda, las actividades
arqueológicas se llevaron a cabo en el marco del Proyecto de Restauración y Puesta
en Valor del edificio. Las excavaciones se plantearon de acuerdo a una serie de
cuadriculas ubicadas en el patio posterior, en el primer patio, en áreas próximas al
aljibe y en el interior de una de las habitaciones del sector norte de la casa. Entre el
material arqueológico recuperado (de mayor interés arqueológico debido a la
superposición de material a causa de la reocupación del edificio) se mencionan: parte
de un ladrillo de adobe, restos óseos de animales de consumo y un instrumento de
xilópalo (García Azcarate et al. 2006).
En lo que respecta a la casa que perteneció al sacerdote José Eusebio Colombres, las
intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en el año 2007 (Ataliva, Pantorrilla,
Argañaraz, Giusta) también se desarrollaron en el marco de un proyecto de
restauración y puesta en valor de un monumento histórico. Durante la investigación se
registraron las primeras evidencias de una fábrica de azúcar en El Bajo y un
importante repertorio artefactual, de los cuales gran parte se encuentran actualmente
exhibidos en el museo de la casa. (Ataliva 2010).
18
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO METODOLÓGICO
19
Marco Teórico
La Arqueología Histórica ha sido definida tanto por el rango temporal que abarca como
por las particularidades metodológicas que presenta al contar con evidencia escrita,
además del registro material, para el conocimiento del pasado.
12
Ramos define la disciplina como el estudio del pasado del hombre “ubicado en
tiempos históricos” lo que le permite como mínimo el acceso de información o
evidencia proveniente del registro arqueológico y de documentos escritos. En este
sentido, señala que “los datos provenientes, principalmente aunque no de manera
excluyente, de la composición del registro arqueológico y de las fuentes históricas,
directas o indirectas, pueden resultar convergentes y orientarse a responder una
misma pregunta”13.
12
Mariano Ramos. El proceso de investigación en la denominada arqueología histórica. En: Actas del
primer Congreso Nacional de Arqueología. Ed. Corregidor. Buenos Aires. 2002, p.645.
13
Ibídem. p 650.
20
La Arqueología Histórica se va a caracterizar además por una variedad de métodos y
prácticas distintivas ya que, si bien comparte con la Historia el uso de evidencia escrita
como fuente de conocimiento, la interpretación que se realice de ella por parte de la
Arqueología va a estar dada por la perspectiva material propia de la disciplina ya que
los “textos no solo se presentan como fuente de información sino también como
artefactos que han sido producidos en un contexto histórico particular y por razones
específicas”14
En este sentido han surgido en los últimos años nuevas propuestas teóricas, de corte
post procesual, las cuales centran su estudio en la diversidad de experiencias y
prácticas de los sujetos sociales poniendo énfasis en las minorías o grupos
marginados, los cuales por su carácter de subalternidad no tuvieron la posibilidad de
registrar su propia historia.
14
L. Wilkie Documentary Archaelogy. En: D. Hicks y M. Beaudry(Eds.). The Cambridge Companion to
Historical Archaelogy. Cambridge Univesity Press. 2006.
15
Funari, P. The Archaeological study of the African Diaspora in Brazil. En: Ogundiran, A., Falola, T.(Ed.)
Archaoloogy of Atlantic Africa and the African Diaspora. Blloomington. Indiana University press. 2007,p
.355.
21
La Arqueología de la diáspora africana se basa en similitudes de objetos hallados en
distintos puntos del continente los cuales evidencian una permanencia de tradiciones
culturales africanas más allá del proceso de dispersión ocasionado por la esclavitud lo
cual es interpretado como resultado de acciones sociales y procesos de resistencia
por parte de los afroamericanos ante los dispositivos de vigilancia impuestos por el
orden colonial.16
Tomando como base estos conceptos nuestra investigación pretende indagar sobre
aspectos generales de este sector de la población rescatando en ellos su papel de
sujetos activos, conscientes del mundo que los rodeaba y capaces de actuar en
respuesta del sistema colonial impuesto.
16
T.M. Weik. The role of etnogenesis and organization in the development of African Native American
settlements: On African Seminole [Link] Journal of Historical [Link].206-238.
17
F. Knight 2010. Working diaspora: the impact of African labor on the Anglo-American World. 1650-
[Link] York University Press. 2010. En: Menezes Ferreira 2011 p. 270.
18
[Link]. La construcción de la sociedad. Bases para la teoría de la estructuració[Link]. Amorrortu.
Bs. As.2003
22
sociedad a partir de su accionar cotidiano para lograr mejoras en su condición y/o
entorno social.
Tal como señala Guzmán el darle “agencia” a los habitantes afroamericano nos aleja
por consiguiente de la imagen del “negro” como simples objetos de propiedad y
victimas pasivas del poder al mismo tiempo que nos acerca a las prácticas de estos
hombres y mujeres que respondieron creativamente ante la adversidad, que fueron
forjadores de cultura, pero sobre todo, de cultura de resistencia “19.
Los Espacios
Más allá de su connotación material planteamos a los espacios desde una dimensión
social, como construcciones socialmente determinadas por los significados atribuidos
a los mismos por parte de los habitantes de la ciudad en relación a las prácticas y
usos que hacían de ellos.
19
Florencia Guzmán. Los Claro oscuro de mestizaje. Negros, indios y castas en la Catamarca Colonial.
Colección Génesis. Encuentro grupo Editor. Córdoba 2010, p.15.
23
Partimos del concepto de práctica posicionándonos desde la definición de habitus de
20
Bourdieu (1993), el cual es definido como un sistema de disposiciones duraderas y
transferibles que funcionan como principios generadores y organizadores de prácticas
y representaciones que pueden estar objetivamente adaptadas a su fin sin suponer la
búsqueda consciente de fines y el dominio expreso de las operaciones necesarias
para alcanzarlos, objetivamente…sin ser el producto de la obediencia a reglas y a la
vez, de orquestado sin ser producto de la acción organizadora de un director de
orquesta.21
En este sentido interpretamos que los espacios cobraran significado a partir de las
prácticas y percepciones (habitus en el sentido de Bourdieu) que los sujetos sitúen en
ellos las cuales dependerán a su vez de las experiencias particulares de estos ya
sean individuales o grupales, en nuestro caso, la población afroamericana. En
palabras de Bourdieu “los individuos siendo producto de las mismas condiciones
objetivas, están dotados de los mismos habitus: clase de condiciones de existencia y
condicionamientos idénticos o semejantes, la clase social (en sí) es inseparablemente
una clase de individuos dotados de mismo habitus, como sistema de disposiciones
común a todos los productos de los mismos condicionamientos”22. Por lo tanto,
situándonos en nuestro objeto de estudio, un lugar como por ejemplo la plaza, en
donde no solo se llevaban a cabo actividades sociales y cotidianas sino que también
era el lugar establecido para el remate y venta de esclavos así como también para su
castigo, no tendrá el mismo significado para un habitante africano (sea esclavo o libre)
que para un vecino hispano criollo.
23
[Link]. Seeking spatial Justice. Globalization and Community series. University of Minnesota Press
2010,pp 173 -177.
24
I. Hodder. The contextual analysis of symbolic meanings. En : I. Hodder(Ed). The archaelogy of
contextual meanings. Cambrige University Press. 1987.
25
Metodología
En cuanto al periodo temporal abarcado nos resulta necesario aclarar que el mismo
no fue una elección azarosa sino que, por el contrario, respondió a los objetivos
planteados para la investigación centrándonos por consiguiente en aquellos
momentos en donde la información disponible al respecto era verdaderamente escasa
haciendo necesario su estudio25.
Por su parte el trabajo cualitativo, centrado en las prácticas sociales en las cuales se
veían involucradas las personas de color como también en su accionar como sujetos
25
Para momentos tardíos de la colonia y principios de la época independentista contamos con las
investigaciones realizadas por Novillo 2005.
26
sociales nos permitió acceder a un mayor conocimiento acerca del papel social y la
incidencia que tuvieron dentro de la sociedad tucumana colonial.
El estudio del material documental se realizó dentro de las prescripciones del método
26
histórico-crítico (Topolsky 1982, Cardoso y Pérez Brignoli 1986). Su aplicación
consiste en la coordinación de dos dimensiones: en primer lugar, la histórica, es decir,
la dinámica de un objeto singular de estudio ubicado temporal y espacialmente,
abordado desde un paradigma interpretativo y, en segundo término, el tratamiento
crítico de fuentes27 (Aróstegui 2001).
Barrido Documental
26
J. Topolsky. Metodología de la Historia. Editorial Cátedra. Madrid, España, 1982. Cardoso, C. y H.
Pérez Brignoli. Los métodos de la Historia. Editorial Crítica. Barcelona,1986
27
Aróstegui La Investigación histórica: Teoría y Métodos. Editorial Crítica. España, 2001.
28
M. Goldberg . Los negros de Buenos Aires. En Martínez Montiel M. (coord.): Presencia Africana en
Sudamérica, Ed. Consejo Nac. Para la Cultura y las Artes.1995, pp.529-607. Citado en Ruffer: Historias
Negadas. Ed Ferreyra. Córdoba, 2005.p. 29.
29
M. Ruuffer. Historias negadas. Esclavitud, violencia y relaciones de poder en Córdoba a fines del s.
XVIII. Ed. Ferreyra. Córdoba 2005, p.29.
27
El corpus de fuentes inéditas analizadas fue el siguiente
-Testamentos
- Dotes
- Garantías e Hipotecas
-Donaciones
-Poderes especiales
-Testamentarias
30
La cifra corresponde a la totalidad de documentos analizados en una primera instancia, incluyendo
aquello testamentos, inventarios de bienes y dotes que contenían referencia a esclavos y aquellos que no.
28
• Protocolos de escribanía 238 incluidos cartas de compra y venta, cartas de
libertad, hipotecas, donaciones, poderes especiales, testamentos y dotes.
• Sección Judicial Civil 149 expedientes de los cuales 125 corresponden a
testamentarias e inventarios de bienes y el resto, 24, a documentos referidos a
juicios que incluían a esclavos.
• Por ultimo en la Sección Judicial del Crimen solamente encontramos 4
documentos relevantes.
Análisis Documental
32
El trabajo documental se llevó a cabo siguiendo los principios del método indiciario
procediendo por consiguiente a la lectura detenida y minuciosa de todos aquellos
documentos que, de manera directa o indirecta, pudieran hacer referencia o contener
indicios relevantes acerca de la población bajo estudio.
31
LIZONDO BORDA, Manuel [Link] coloniales relativos a San Miguel
y a la Gobernación del Tucumán Siglos XVI y XVII Serie I Volúmenes I, II, III, IV y V. Tucumán. Junta
Conservadora del Archivo Histórico de la Provincia de Tucumá[Link] BORDA, Manuel1944-
Documentos coloniales. Actas Capitulares relativas al traslado de la ciudad de San Miguel a su lugar
actual. Siglo XVII. Tucumán: Junta Conservadora del Archivo Histórico de Tucumán.
32
Ginzburg Señales, raíces de un paradigma indiciario. En: A. Gilly, Discusión sobre la historia, pp. 75-
128. Taurus, México 1995.
29
modo practico y para facilitar la lectura e interpretación de los mismos, las
transcripciones se llevaron a cabo siguiendo las pautas de escritura actuales.
33
Ver Anexo Tablas Análisis de Documentos
30
CAPÌTULO III
31
Análisis crítico de tipología documental utilizada - Su estructura e
importancia para nuestra Investigación
1-Protocolos de Escribanía
32
Las transacciones de compraventa de esclavos como la de los bienes raíces e
inmuebles se hacían mediante un acta rubricada por un escribano o alcalde ante la
presencia de varios testigos quedando de esta manera el traspaso del bien , en este
caso esclavo, sujeto a los requisitos legales derivados de este tipo de operación .
Para garantizar la transacción y asegurar los derechos tanto del comprador como del
vendedor, las escrituras contenían diversas cláusulas legales comunes en todas las
operaciones de bienes, en algunos casos se podían incluían además algunos
requisitos particulares que las partes involucradas en el negocio quisieran agregar.
Una de las cláusulas más comunes presentes en la compraventa de bienes era la
renuncia por parte del vendedor a las leyes de “non numerata pecunia” la cual se
aplicaba para impedir cualquier clase de reclamo cuando se estimaba que el precio de
venta era superior al acordado.
En esta clase de transacción resultaba necesario el describir los atributos físicos del
esclavo, particularmente cuando este no se encontraba en estado satisfactorio, ya sea
porque su salud se veía deteriorada o por que presentaba algún defecto corporal. Este
tipo de características o información se debía hacer constar en la escritura de venta,
34
Archivo Histórico de Tucumán, en adelante A.H.T., Protocolo de Escribanía, en adelante P.E. Ser. A
[Link] Fs. 121 a 121 vta. Año 1692.
33
ya que de esto dependía en gran parte el valor del esclavo y de lo contrario el
comprador se veía en el derecho de poder reclamar legalmente sin que la fórmula
legal se lo impidiese. Por tal razón es común encontrar en los documentos que el
vendedor expresara por escrito que vendía a él o los esclavos“…con todas sus
tachas, buenas y malas como huesos en costal…” o “… el cual vendo con todas sus
enfermedades, públicas o secretas…” asegurando a partir de estas cláusulas que el
esclavo era adquirido a riesgo del comprador y que por lo tanto no había lugar a
garantías de reclamo.
En la escritura de venta realizada por Don Juan Antonio Bazán, vecino encomendero
de la ciudad de San Miguel de Tucumán en donde vende un mulato esclavo al General
Luis José Díaz, vecino encomendero de la ciudad de San Fernando y Valle de
Catamarca, se detalla lo siguiente: “…lo vendemos con todas sus tachas buenas y
malas presentes o secretas…sano de toda enfermedad publica o secreta de mal de
corazón, bubas, ojos claros y sin sista ni otra que le impida servidumbre…”35
Navarrete hace referencia en que en algunos casos los vendedores expresaban los
malos hábitos del esclavo, como por ejemplo que eran ladrones, borrachos o
aficionados a la huida, aunque en realidad no lo fueran justamente para evitar
posibles reclamos posteriores a la venta.
Lo importante de esto es que con esta información los documentos de compra venta
nos dan cuenta acerca de las enfermedades que comúnmente padecían los esclavos
junto con las adscripciones sociales más recurrentes utilizadas para caracterizar a la
población de color. Esta clase de descripciones son frecuentes en las escrituras , por
ejemplo Doña Catalina Costillas de Rojas al momento de vender una esclava mulata
llamada Úrsula de solo diez años aclara que la misma la vende “ libre de enfermedad
de gota ni de corazón, no tiene ningún vicio de embriaguez, no es fugitiva, ni
ladrona…”36. Otro es el caso de la venta del esclavo Juan, en donde su dueño al
momento de la venta declara que vende “…particularmente por fugitivo que muchas
veces se ha ido y lo tiene de costumbre y con una prisión de hierro que tiene a los pies
por ello, y por borracho, ladrón y enfermo del mal de orina y de ijada, delincuente, e
con todas e cualesquier tachas, defectos y enfermedad que tiene al presente y
adelante…”37 .
35
A.H.T. P.E. Serie A. Vol. VI Fs. 68 a 69. Año 1760.
36
A.H.T. P.E. Ser .A. Vol. IV Fs. 51 -52. Año 1701.
37
A.H.T. P.E. Ser. A. Vol. I Fs. 315 v. -317. Año 1608.
34
Otra de las cláusulas legales recurrentes en las escrituras son aquellas que
garantizaban que el bien en cuestión se encontraba libre de hipoteca o censo ; para la
época era común el entregar a esclavos para la obtención de créditos o prestamos,
esto se ve reflejado no solo en las escrituras de préstamos (detalladas más adelante)
sino también en la recurrencia de estas en las operaciones de venta en donde se
especificaba que el esclavo o la pieza se encontraba “ libre de otra venta ni empeño ,
hipoteca especial ni general, cargo ni obligación alguna …”38.
Además de aspectos referidos a los esclavos en si, como ser nombre, edad, sexo,
origen y /o castas, oficios y posibles enfermedades, estos documentos nos revelan así
mismo datos relevantes acerca de la familia y de las relaciones interétnicas que se
forjaban entre la población de color y los demás segmentos de la sociedad, ya que
información tal como el estado civil del esclavo y la clasificación social del conyugue
eran datos necesarios al momento de concretar una venta.
Citamos como ejemplo la escritura realizada por José Martínez Lezama por la venta
de su esclavo Vicente, en donde además de declarar que el mismo era negro, criollo
y de edad de veinticuatro años, menciona que dicho esclavo es “casado con Manuela,
mulata libre…”39 .
Así mismo son comunes los casos en donde al realizar la venta de varios esclavos en
una transacción se declara que los mismos pertenecen a un mismo grupo familiar. Es
el caso de la negra Isabel, esclava de Don Antonio Pérez Palavecino, vecino de la
ciudad, a quien vende junto con sus tres hijos, Ana de siete años; Juan Miguel de
cuatro y Santiago de tan solo un año 40 .
Otra caso que ejemplifica este tipo de situaciones es la venta realizada por don
Narciso López, en mancomún con su mujer Doña Ana Margarita de Cosio y Hernán,
quienes venden a Lorenzo García una familia de esclavos conformada por “… Antonio
negro esclavo con su mujer llamada María su cría de pechos y dos negritos más
38
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. I Fs. 315 v. 317. Año 1608.
39
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. III Fs. 275 – 276. Año 1697.
40
A.H.T. P.E. Ser A. Vol. IV Fs. 372-373. Año 1723.
35
llamados Juan José como de ocho años y el otro Miguel Gerónimo como de
nueve…”41.
Las cartas de compra venta al ser un instrumento legal que avalaban la operación
comercial resultaba ser, en la mayoría de los casos, un documentos muy detallado en
donde se describían todos aquellos aspectos que pudieran ser necesarios al
momento de realizar la transacción,. Por lo tanto, se registra información que
contribuye a construir datos claves acerca del comercio y de los mecanismos de
compra de los esclavos por parte de los vecinos durante la colonia.
Sirva de ejemplo, para momentos tempranos de la colonia, las ventas realizadas por
un mercader tratante, Andrés Calvo, quien declara haber comprado a los esclavos en
la ciudad de Buenos Aires “… vendo a Esperanza una negra de doce años por lo
más o menos la cual compre en el puerto de Buenos Aires…”42 . “… le vendo dos
esclavos, madre e hija ambas dos las compre del puerto de la ciudad de la Trinidad de
Buenos Aires…”43.
Las escrituras de compraventa se constituyen por ende como una fuente única para
nuestro estudio ya que se caracterizan por la riqueza y variedad de datos que dan
41
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. V Fs. 257 a 258. Año 1746.
42
A.H.T. P.E. Ser. A. Vol. II Fs. 258 a 259 vta. Año 1622.
43
A.H.T.P.E. Ser. A Vol. II Fs. 270 a 271 vta. Año 1630.
44
A.H.T.P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 306 vta a 307 vta. Año 1717.
36
cuenta sobre las características generales de la población de color y su desarrollo a lo
largo del periodo colonial.
La esclavitud fue una institución marcada por el dominio del propietario, señor de
derecho, sobre el esclavo, objeto de posesión45. Sin embargo dentro de la legislación
que regulaba la vida de los esclavos se establecía que los mismos podían ser
manumitidos, pasando así a la categoría de libres y recuperando su condición de
sujeto.
Como el acto de manumitir era un procedimiento legal este se debía formalizar ante
un escribano o funcionario de competencia. Jurídicamente la libertad del esclavo
quedaba establecida con la escritura de libertad, documento que respaldaba el acto de
manumisión .EL documento original quedaba preservado en el libro notarial y se le
entregaba una copia al beneficiado como prueba de su nueva condición, por lo cual se
convertía en testimonio y evidencia tangible de la libertad obtenida46.
45
K.,Dimunzio;C., García, C. La libertad deseada ¿La libertad otorgada…? Las cartas de
libertad otorgadas a los esclavos en Córdoba entre mediados del Siglo XVIII y principio del siglo
XIX. Ponencia presentada en las XIº Jornadas Interescuelas /Dpto. de Historia. San Miguel de
Tucumán.2007.
46
Ibídem.
37
En el caso de la libertad otorgada a Mateo, mulato esclavo del Capitán don Juan de
Basualdo, esta fue otorgada por haber pagado el propio esclavo su valor, así lo detalla
el escribano al redactar en la escritura: “…y dijo dicho Mateo que quería ser libre y
para ello trae la cantidad de su valor y como con efecto trajo trescientos pesos en plata
sellada y que estos pesos entregara al dicho su amo en pago del valor de su persona
para salir de la servidumbre de esclavitud…” 47.
En las manumisiones otorgadas por voluntad de los amos, en algunos casos a exigía
ciertas condiciones o deberes por parte del esclavo por ejemplo Doña Gerónima
Costilla de Rojas le otorga la libertad a su esclavo mulato llamado Domingo, en
remuneración por los servicios recibidos antes y después de su viudez por parte del
esclavo, exponiendo que este debía cumplir con la condición de “acompañarla durante
el resto de sus días…”.
Estos documentos nos revelan entre líneas la relación que se podía establecer entre
amo esclavo, en aquellos casos en donde se le otorgaba de manera voluntaria su
libertad como también los diferentes mecanismos que ponían en juego los esclavos
para poder conseguir su libertad.
Si bien para el periodo analizado son pocos los casos de manumisiones que
encontramos, en su gran mayoría responden a terceros, familiares, que son los que
compran la libertad de el o los esclavos en cuestión.
Un caso que ilustra estos aspectos es la carta de libertad otorgada por Teresa Arias
Velázquez hacia dos de sus esclavos, Pablo y Francisco. En la escritura se detalla
que ambos esclavos son hijos de una mulata suya llamada Clara “… los que le ha
dado por dicha libertad trescientos pesos Juan López de nación Portuguesa que dice
ser el padre de los ya mencionados…”.48
Otro ejemplo es el de la libertad concedida al esclavo José Tijera por parte de su ama
Doña Ana Serrano, quien expresa haber recibido el correspondiente pago por parte
47
A.H.T. P.E. Ser. A. Vol.V Fs. 369.Año 1754.
48
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. V Fs. 145 a 146. Año 1737.
38
de Esteban Tijera natural de los Reinos del Perú, y que dicho esclavo es hijo legítimo
de este y su esclava Sebastiana.
1.3 Testamentos
Los Testamentos son de los documentos más comunes en el corpus del periodo
colonial, ya que el hecho de testar se establecía como una costumbre dentro de la
sociedad de la época. Tanto ricos como algunos pobres, a excepción de los esclavos,
mujeres y hombres se valían por igual de este instrumento jurídico y religioso para
dejar por escrito sus últimas voluntades.
Por lo general los testamentos de la época estaban sujetos a una fórmula o lógica
legal la cual, si bien podía variar entre un documento y otro determinaba las partes,
el orden y por ende el desarrollo de los mismos.
Finalizada la primera parte o encabezado del testamento le seguía una serie de ítems
en donde el difunto encomendaba su cuerpo y alma, expresando de manera detallada
los ritos fúnebres que se llevarían a cabo luego de su muerte, estos iban a depender
directamente de la condición o posición económica de la persona. A continuación y
luego de los aspectos religiosos el testador daba a conocer, a modo de cláusulas y
anteponiendo la formula Item Declaro...”, el nombre de su conyugue (en el caso de
haber tenido matrimonios anteriores se hacía también referencia a los mismos) y el de
sus hijos así como también las deudas y todos aquellos bienes, muebles e
inmuebles, que había adquirido en vida, entre ellos los esclavos. En algunas
ocasiones en esta sección del documento se manifestaba, en el caso que
correspondiese, la dote que había aportado la mujer al matrimonio, las arras y demás
39
capitales que el hombre había ingresado en la sociedad conyugal, que incluían a
veces esclavos.
Tanto los inventarios como las tasaciones de bienes, eran incluían dentro de las
testamentarias del difunto las cuales reunían, todos aquellos documentos referidos a
la sucesión de bienes o demás cuestiones legales posteriores a la muerte de la
persona.
Nuestro interés en este tipo de documentos recae por lo tanto en el hecho de que el
esclavo al ser considerados como un objeto más de propiedad, era incluido en los
inventarios y tasaciones de bienes al igual que el resto de los objetos de propiedad
de la persona (casas, ropas, joyas, mobiliarios etc.). En estos inventarios se detallaban
además las características generales o principales de los bienes, suministrándonos
por ende información específica acerca de los esclavos que habían tenido en su
propiedad. Estos eran identificados a partir de su nombre, edad, origen o casta,
40
estado civil, su valor, si es que presentaba alguna profesión u oficio, su estado de
salud, entre otros datos relevantes. Como ejemplo presentamos el caso de Juana de
Iriarte quien en su testamento declara lo siguiente:
“…declaro además por mis bienes siete esclavos entre varones y mujeres que son los
siguientes Bernardo , negro de edad de veinte años poco más o menos ;Nicolás
mulato de edad de veinte y dos poco más o menos ; Felipe mulato de edad de diez y
nueve años poco más o menos ; Juan negro de edad de doce años poco más o menos
; Isabel mulata de edad de veinte y seis años poco más o menos y dos hijos suyos una
llamada Feliciana de edad de cuatro años y la otra de pecho llamada Petrona…”49.
“… Primeramente tasamos una mulata llamada Isabel de edad de diez y nueve años,
costurera, sana y buena por 400 pesos… Tasamos también otra negra de angola de
edad de cuarenta y seis años costurera y telera, sana por 200 pesos…”50.
Esta fuente documental nos brinda importantes indicios acerca de los posibles
espacios ocupados o habitados por nuestros sujetos de estudio ya que, como
sirvientes y objetos de propiedad, estos en su mayoría vivían y trabajaban en las
casas de sus amos. Las viviendas al igual q el resto de los bienes del testador eran
declaradas también en los testamentos como bienes patrimoniales detallando en
algunos casos no solo su infraestructura sino también la ubicación de esta en la
ciudad.
Es el caso por ejemplo del testamento de Luis Toledo y Velazco quien además de
declarar entre sus bienes varios esclavos detalla con bastante precisión la ubicación
de su vivienda en la ciudad:
49
Lizondo Borda Ser.1 Vol. VI Fs. 1 vta. A 3 vta.
50
A.H.T. Sección .Judicial Civil, en adelante S.J.C., Caja 16 Exp.25. Año 1757.
41
“…declaro por bienes de la dicha mi mujer este solar el cual por intervención del Ilustre
cabildo de esta ciudad lo trocamos con el solar que heredo de sus padres que por
parte del oriente linda calle de por medio con la cuadra del convento de nuestra
Señora de la Mercedes. Y por la parte del poniente con el solar de Doña Juana
Martínez de Iriarte, y por la parte del Sur con el solar de Gregorio de Medina y por el
Norte calle de por medio con el solar del difunto Juan Bautista Bernio, que si en algún
tiempo saliere alguna perdona alegando tener derecho a este solar en que tengo las
casas de mi morada calle de por medio del convento del Señor San Francisco y que
está dicho convento por la parte del Poniente que se le devuelva a la dicha mi mujer
su solar entero heredado por sus padres …” 51.
Otros casos particulares y que llamaron nuestra atención fueron aquellos en los
cuales, ya sea por disposición del propio amo o por problemas legales al momento de
la distribución de los bienes, los esclavos fueron destinados a remate almoneda
pública. Este es el caso por ejemplo de Doña Juana Bravo de Laguna, mujer legitima
que fue de Don Ramón Bautista Romano, quien luego de su muerte se procedió al
remate de sus esclavos : Una negra esclava llamada Juana de cuarenta y cuatro
años…enferma de la peste; una negra Josefa hija de la dicha Juana de quince años;
otra esclava mulata llamado Paula de edad de treinta años convaleciente de la peste
51
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 5 vta a 8. Año 1700.
52
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. V Fs. 141 a 144. Año 1737.
53
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 453 a 455 vta. Año 1720.
42
que tiene dos hijas la una Isabel de once años y la otra llamada Juana de seis años y
por ultimo un hijo de la dicha Paula llamado Antonio de ocho años 54.
En este fragmento del remate que tuvo lugar por los bienes de dicha Doña Juana
Bravo de Laguna, se pone de manifiesto, además del destino de los esclavos, una
actividad común de la época, el remate de bienes en la Plaza Principal. Tal como
detalla el documento, esto se realizaba por intermedio del alcalde, previo avisos y
pregones, a fin de reunir la mayor cantidad posible de “ponedores”, en donde dichos
pregones eran llevados a cabo por esclavos.
54
A.H.T. S.J. C. Caja 4 Exp. 5. Año 1695.
55
A.H.T. S.J. C. Caja 4 Exp. 5. Año 1695.
56
A.H.T S.J. C. Caja1 Exp. 20. Año
43
Otro ejemplo acerca de la preocupación por parte de los amos por el devenir de sus
esclavos luego de su muerte lo encontramos claramente reflejado en el testamento de
Doña Ana Serrano quien al tener como posesión varios esclavos, deja como última
voluntad: “Ruego y encargo a Diego Estévez y a mi hija Doña Isabel por el bien
tratamiento de todos los dichos esclavos pues les consta que los he criado como a mis
hijos…”.
En la época colonial era costumbre que los padres entregaran algunos bienes a sus
hijas al momento de contraer matrimonio a modo de ayuda o sostenimiento de las
cargas matrimoniales.
Como constancia y a modo de garantía tanto para la familia de la novia como para el
propio marido se llevaba a cabo, mediante acto notarial y frente a escribano o alcalde
de turno, una escritura o carta de dote en donde se detallaban todos los bienes
entregados junto con la correspondiente aceptación n del esposo.
Al igual que los demás documentos notariales, las Carta de dote mantenían una cierta
lógica jurídica al momento de su redacción, por lo cual la mayoría de las cartas
analizadas para nuestro período de investigación, respondieron a una misma
estructura de redacción.
El protocolo inicial del documento comenzaba por lo general con la formula “Sepan
cuantos esta carta, vieran como yo…”en donde se realizaba la presentación de los
otorgantes de dicha escritura, los cuales eran generalmente los padres de la novia.
Acto seguido los padres declaraban el valor que tenía el dote otorgado y su
equivalente en pesos corrientes, ya que el mismo estaba conformado no solo por
44
dinero sino también por diversos bienes materiales los cuales podían variar desde
casa , tierras hasta ganados , ropas y utensilios domésticos, dependiendo el caudal
de la posición económica q tuviese la familia . De esta manera las novias que
provenían de familias bien posicionadas social y económicamente contaban con una
dote generosa y variada a diferencia de que aquellas menos afortunadas en donde
su dote estaba conformada por algunos pocos bienes.
Se procedía por lo tanto a detallar, a modo de inventario, todo los bienes otorgados y
el valor que cada cosa tenia, la cuales debían ser tasadas y evaluadas con
anterioridad por tasadores designados por ambas partes.
Finalmente se establecían los modos y plazos en los que los bienes deberían ser
entregados seguido de la aceptación, a partir de diversas cláusulas legales, por parte
del novio. Generalmente las cartas de dote eran acompañadas con la presentación de
las arras o bienes que el marido entregaba a su esposa en remuneración de la dote y
la virginidad o nobleza de la misma, la cual debía corresponder al diez por ciento de
sus bienes.
Ahora bien, al igual que en los testamentos, nuestra atención se centra en estos
documentos en el hecho de que los esclavos, considerado como un bien material,
eran también incluidos en los bienes dótales que los padres entregaban para sus
hijas.
Por ejemplo en la carta de dote otorgada por el Maestre de Campo Juan Martínez de
Iriarte, teniente a Gobernador e Justicia Mayor junto a su mujer doña Ana de Yansi,
con motivo del matrimonio de su hija, doña Juana Martínez de Iriarte, con el Capitán
don Felipe García de Valdez, vecino morador de la ciudad de San Miguel de Tucumán
en donde se detallan los siguientes bienes designados como dote matrimonial:
En el caso por ejemplo de doña Claudia de Vera y Aragón, viuda del Maestre de
Campo Juan Martínez de Iriarte, quien con motivo de la unión de su hija doña Inés
con don José Ruiz de la Vega, otorga entre otros bienes las siguientes piezas de
esclavos:
“…Item un negro llamado Domingo y una negra, su mujer, llamada Teresa de edad de
veinte y cinco años y quince años ,uno y otro en mil pesos…”59
57
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. III Fs. 4 a 9. Año 1667.
58
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. V Fs. 156 a 169. Año 1738
59
A.H.T. P. E. Ser. A Vol. IV Fs. 494 a 497 vta. Año 1731
46
En estos documentos podemos visualizar además la importancia y el significado ,
tanto social como económico que tenía el esclavo como objeto de valor dentro de la
sociedad colonial no solo a partir de su comparación con los demás bienes sino que
además analizando su ausencia/presencia en la amplia variedad de cartas
provenientes de distintos grupos sociales .
Otros de los documentos coloniales en los cuales se hacen presentes nuestros sujetos
de estudio son las donaciones y en las escrituras de débito o censos.
Considerados como bienes materiales en ambos casos, los esclavos podían ser
destinados a suplir en concepto de garantía algún tipo de deuda que había contraído
su amo como así también eran entregados a modo de donativo, en agradecimiento o
retribución por parte de sus amos hacia algún tercero sea familiar, amigo, o
institución religiosa.
Las escrituras de débito y censos, eran de las formas de préstamo más comunes de
las época las cuales se llevaban a cabo entre dos partes, una de ellas entregaba cierta
cantidad de dinero y la otra se comprometía a devolverlo en un determinado plazo
junto con el pago de una renta anual fija (intereses) en el caso de los censos. A modo
de garantía para el prestamista se hipotecaban ciertos bienes de la otra persona, los
cuales podían ser de distinta índole como tierras, casas, ganados, esclavos, etc.). En
el caso de incumplimiento del pago en el plazo establecido o el de los réditos el
prestamista tenía el derecho legal de confiscar aquellos bienes que habrían servido
de garantía. Así mismo la obligación de pagar rédito recaía de manera directa sobre el
bien que debía ser hipotecado y no de la persona que había solicitado el censo, de tal
manera que este se liberaba de sus obligaciones con la venta, traspaso o donación de
dicho bien pero el nuevo dueño debía seguir respondiendo por la deuda. Esto se
refleja en las escrituras de compra y venta en los cuales se hacían constar que el
bien “no estaba sujeto a empeño, hipoteca ni obligación alguna”
“…Yo doña Teresa Arias Velázquez …que por la presente otorgo que debo real y
verdaderamente al Sargento Mayor don Nicolás Pone de León…la cantidad de mil
doscientos pesos en plata sellada corriente de a ocho reales el peso… los que me
obligo a pagar en esta ciudad dentro de los cuatro meses .y para seguro y pago de
dicha cantidad dejo en poder del Rº Padre Rector Carlos Gervasoni del Colegio de la
compañía de Jesús cuatro esclavos nombrados, Clara, Catalina, Felipe y Antonio…y
no haiga dado el debido cumplimiento de la expresada cantidad pueda el referido don
Nicolás Ponce sacar dichos esclavos del poder del padre rector y venderlos hasta que
se cubran dicho debito…”. 60
Otro ejemplo que nos muestra la importancia de los datos que brindan estas fuentes
documentales es el caso de la escritura de débito realizada entre el Maestre de
Campo Martín Gómez Rosales quien al deberle a Pedro Núñez. Lugar Teniente
Justicia Mayor y capitán a Guerra de la ciudad, la suma de seiscientos veintitrés reales
le entrega:
“…en rehenes un esclavo llamado Juan de veintiocho a treinta años con su mujer
llamada María Juana de veintitrés a veinticuatro años y su hija Ana María que será de
cinco o seis años, todos ellos negros…” 62
Aquí podemos observar que no solo se informa acerca de los nombre y edad de los
esclavos sino también sobre su condición civil, resaltando que las tres piezas de
esclavos conformaban un grupo familiar además de hacer notar la categoría utilizada
para designar a los mismos : “ todos negros”
En lo que respecta a las donaciones estas también se constituían como acto jurídico
en donde se dejaba constancia por escrito que una persona realizaba la donación de
algún un bien material a un tercero( podía ser una persona o algún tipo de institución
religiosa) generalmente en un acto agradecimiento o retribución Este tipo de escrituras
60
A.H.T.P.E. Ser. A Vol. V Fs. 236 a 237. Año 1744.
61
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 328 a 329. Año 1719.
62
A.H.T.P.E. Ser. A Vol. V Fs. 22 a 23. Año 1732.
48
comenzaban en su mayoría con la presentación de la persona quien realizaba el
donativo y hacia quien iba dirigido detallando los bienes que se entregaban a modo
de donación conjuntamente con las razones que motivaban el acto de generosidad.
Era muy común en las mujeres de la elite realizar diversos donativos a instituciones
religiosas, ya sea para lograr la indulgencia de su alma luego de su muerte como
también para garantizar los derechos parroquiales al momento de su entierro
.Asimismo, se acostumbraba también el realizar donativos a otras personas por el
amor que se le tenía o en agradecimiento por algún favor recibido.
Los esclavos al igual que cualquier otro bien eran también entregados como
donativos por sus amos, los mismos figuraban en las escrituras identificados por su
nombre, sexo, edad aproximada y en algunos casos haciendo referencia a categorías
relacionadas al color de su piel, mulato, negro, pardo etc.
“… Y dijo la dicha Geronima que dona y dono a favor del Convento de Nuestro Señor
San Francisco de esta ciudad y los religiosos un mulato esclavo llamado José de diez
años para que dé el puedan usar como suyo a quienes les transfiero en dominio y
señorío que tengo de dicho mi esclavo haciéndoles donación por mi espontánea
voluntad…..y se obligan a que al tiempo y cuando falleciera de esta presente vida la
doña Geronima de darle para su entierro en dicho convento sepultura preeminente y
mil misas por su redención…”.63
Otro ejemplo es el de doña Teresa Arias Velázquez ,viuda del Maestre de Campo don
Pedro Bazán Ramírez de Velazco quien “…hace donación pura, mera y perfecta de
una mulatilla esclava llamada María de edad de nueve años la cual dona en
recompensa de haberla cuidado a doña Juana Avellaneda como a su hija propia…”64.
63
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 131 y vta. Año 1705.
64
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. II Fs. 398 a 399. Año 1756.
49
escribano público. Citamos nuevamente el caso de la escritura de donación realizada
por doña Teresa Arias de Velázquez en donde el alcalde detalla lo siguiente:
“en el dicho mes y año yo el alcalde ordinario pase a la casa y morada de doña Teresa
en donde halle a la dicha señora y a doña Juana y preguntando donde estaba María
esclava me lo puso dicha doña Teresa de manifiesto, la cogí de la mano y se la
entregue a doña Juana para que goce como cosa suya propia…”65.
De esta forma estas fuentes documentales, al describir los rituales que acompañaban
las donaciones, nos permite acceder a este tipo de práctica no solo desde las
cláusulas legales sino también desde la narración de los propios hechos.
2. Fuentes Judiciales
Ahora bien, tal como señala Ruffer (2005), al trabajar con estos documentos es
necesario hacer una reflexión sobre los diferentes portavoces que tenía la practica
judicial, es decir, los instrumentos discursivos de los cuales hacían usos sus actores,
con niveles de lenguaje diferentes y con mensajes dirigidos a distintos receptores, lo
cual nos lleva a ser cautelosos y visualizar las sucesivas construcciones; imponiendo
la necesidad de mirar la causa como una unidad pero con niveles diferentes; “lo dicho,
lo no dicho y desde el lugar”.
65
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. II Fs. 398 a 399. Año 1756.
50
Mediatizadas por las circunstancias, por la institución y por el momento en el que se
dice, la fuente judicial constituye sin embargo el único modo de acceder al mundo de
prácticas y representaciones de ese “otro” social, de aquellos sujetos que aunque no
hayan tenido la suerte de expresarse por escrito están claramente insertos en el
funcionamiento cotidiano del núcleo social (Ruffer 2005). En nuestro caso este tipo de
documentos o narraciones esbozan de manera particular y como ninguna otra fuente
la vida cotidiana de los negros y mestizos, su rol activo dentro de la sociedad y la
economía de la ciudad junto con la forma de sociabilizarse con el resto de los
sectores de la sociedad.
“por lo cual la dicha Leonor dijo que era su voluntad tomar estado de matrimonio
con Francisco negro pero que no quería ni era su voluntad seguirle a dicho su marido
con su amo Souza y habiéndole preguntado al dicho negro dijo que era su voluntad
casarse con la dicha Leonor pero que no quería seguir a su amo sino a los amos de la
negra. Pasándose luego a la iglesia en donde dicho ministro Bello los velo y caso
según el orden de nuestra Santa Iglesia...”66.
66
A.H.T. S.J. C. Caja 14 Exp. 35. Año 1754.
51
remojo que de el hizo un azote de tres ramales para castigarlo en el monte y que
habiendo ido al monte y llevando consigo el azote suspendió el castigo para el día
siguiente y que esa noche se huyó temeroso de ese castigo…”
Por su parte don Souza alega que: “…él no hubiese impedido de ninguna manera el
matrimonio de dichos negros por ser del servicio de dios…de buena voluntad venderé
yo dicho mi esclavo pero siendo forastero y de próxima hacer un viaje para mi
vecindario y de antes no lo puedo hacer sin grave perjuicio por ser dicho negro el
único que cuida mi hacienda y el gobierno de la casa, sin tener de presente persona
de mi confianza para este efecto…”. Asimismo habiéndole preguntado acerca del
cuero para el castigo del negro dicho Souza dijo que no echo el cuero al agua para
efecto de castigo a dicho su negro por decirle por segunda vez que se quería casar
sino por tener para cuando lo mereciese el y otros que tiene que lo debía hacer como
amo…”.
Finalmente el juez sentencia, por las pruebas presentadas de haber pactado ambos
esclavos seguir al amo de Leonor y por los castigos y amenazas de Don Souza, que el
negro Francisco sea vendido cuanto antes a don Manuel García.
Estos párrafos, más allá de la intencionalidad de quien los narra (esclavo y amo) nos
ponen de manifiesto hechos tales como los castigos impartidos a los esclavos
,haciendo incluso descripción de objetos utilizados para tal fin, como así también de
aspectos relacionados al trabajo de los esclavos bajo la propiedad de sus amo .
Asimismo es posible identificar al esclavo pero no solo como objeto de propiedad sino
como sujeto activo conocedor de las leyes y modos de accionar que tenía a su favor,
haciendo uso de los mismos para su beneficio, en este caso particular logrando
contraer matrimonio y librarse de su amo al mismo tiempo.
Este ejemplo, como en los demás casos trabajados, nos presentan a las fuentes
judiciales como una posibilidad por medio de la cual se puede acceder a las
experiencias históricas de los sectores subalternos, a testimonios y voces de sujetos
escasamente contemplados por la historiografía tradicional.
52
CAPÍTULO IV
PRESENTACIÓN DE RESULTADOS
53
Contexto histórico
Nuestro análisis, si bien trata sobre el sector de la sociedad representado por africanos
y sus descendientes, se aborda de manera integral contextualizándonos dentro de la
realidad social y económica de la cual nuestros sujetos fueron parte, ya que de esto
dependerán sus características y particularidades, accediendo por lo tanto a una
comprensión general de la problemática en cuestión.
La ciudad de San Miguel de Tucumán fue fundada el 31 de Mayo de 1565 por Diego
de Villarroel quien, designado por su tío el Gobernador Francisco de Aguirre,
estableció la nueva ciudad en el paraje llamado Ibatín (en lengua indígena).
La fundación de la ciudad obedeció a un plan estratégico expansionista y de control
territorial por parte de los conquistadores españoles en donde el objetivo primordial era
establecer una red de asentamientos que permitiese consolidar un camino desde el
Alto Perú hacia el Río de la Plata.67
Este corredor, estratégicamente establecido para conectar el alto Perú con la salida al
mar que ofrecía el Río de la Plata, se ubicaba entre dos zonas conflictivas: hacia el
oeste los alzamientos calchaquíes y hacia el este las poblaciones de la región
chaqueña, lo cual hacía necesario el establecimiento de nuevos poblados para
contribuir a la pacificación y control de la región.
Si bien la zona del Tucumán no ofrecía las riquezas minerales tan ansiadas y
requeridas por los conquistadores como los Andes centrales, prometía en cambio
otros beneficios igualmente necesarios; la posibilidad de acceder a mano de obra
servil y tierras para ser trabajadas. Esto fue en gran parte lo que guío el interés de la
corona por colonizar y establecer su dominio en la región.
67
C., Assadourian . op. cit.
54
Anteriormente a la creación de la ciudad, grupos expedicionarios habían realizado
varios intentos de ocupar la región: en un primer momento, Juan Núñez del Prado al
fundar Barco I (1550) y luego Juan Pérez de Zurita al fundar la ciudad de Cañete
(1560). La resistencia de los pueblos indígenas impidió la consolidación de las
ciudades y la permanencia de los españoles en el área pedemontana fue
verdaderamente efímera (sólo hasta 1565), después de lograr repeler el levantamiento
liderado por el cacique Tolombón Calchaquí 68.
Luego de su fundación, la ciudad de San Miguel paso a integrar junto con otras
ciudades la Gobernación del Tucumán, la cual abarcaba los actuales territorios de
Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Catamarca y La Rioja.
Al igual que las demás ciudades coloniales, San Miguel de Tucumán en Ibatín
respondió al patrón clásico de fundación de centros administrativos siguiendo el
modelo clásico de trazado urbano. A partir de la plaza como centro, la cual se erguía
como lugar simbólico del poder y régimen colonial, la ciudad se ordenó de acuerdo a
una planta rectangular de 7 cuadras de lado, cada una dividida en cuatro solares.
Estos fueron repartidos entre los vecinos de acuerdo a su importancia, de forma tal
que los solares principales, aquellos cercanos a la Plaza Mayor, correspondieron a los
miembros beneméritos de la hueste conquistadora, quienes habían participado de las
acciones de conquista y colonización previa.
68
E., Noli Relaciones Interétnicas en san Miguel de Tucumán en el siglo XVII-El mundo del
trabajo. Tesis de Maestría. Universidad Nacional de Tucumán. 2000,p.48.
69
C.S. Assadourian. Op. cit.
70
Piossek-Prebisch La ciudad en Ibatín. La primera San Miguel de Tucumán 1565 – 1685. San
Miguel de Tucumán. 1985.
55
en la cúspide de la jerarquía social. Dentro de este grupo social se encontraban
españoles peninsulares y, en mayor cantidad, habitantes criollos que aunque
pertenecieran al llamado “mundo español” conservaban características que los
diferenciaban unos de otros. Dentro de los hispano criollos se situaba un grupo de elite
dominante conformados, principalmente, por “vecinos” que generalmente gozaban del
beneficio de mercedes de tierras y encomiendas. Además, tenían el derecho a
participar de las actividades políticas y el de ocupar funciones públicas en los cabildos.
Este pequeño grupo de familias acaudalas “concentraban el manejo de las actividades
productivas, comerciales y administrativas de la ciudad”71 (Noli 2012), contando
además no solo con indios para su servicio sino también esclavos, los cuales, más allá
de las tareas domésticas u oficios que desempeñaban, servían de símbolo de
ostentación para la época.
Los miembros de las órdenes religiosas también formaban parte del mundo español,
en su mayoría criollos, estos eran mercedarios, franciscanos y jesuitas que habían
llegado a la Gobernación del Tucumán en 1556,1565 y 1582 respectivamente.72
71
E. Noli. Op. cit.p.
72
Piossek Prebisch. Op. cit.
56
aquellos que habitaban la región antes de la presencia española, estos eran lules
tonocotes, diaguitas y atacamas.
A medida que la ciudad fue creciendo así mismo lo hicieron los grupos sociales,
ampliándose cada vez las diferencias, desdibujándose las fronteras y surgiendo a la
vez nuevos sujetos bajo el nombre de mestizos, producto de la interacción y dinámica
de una ciudad socialmente heterogénea.
En cuanto a lo económico, desde comienzos hasta la tercera década del siglo XVII la
ciudad gozaba de un intenso desarrollo económico, impulsado principalmente por su
ubicación privilegiada dentro del camino Real que permitía comercializar con las
demás ciudades de la Gobernación, con el Río de la Plata y, sobretodo, con la región
del Alto Perú.
73
E., Noli Relaciones interétnicas en la Jurisdicción de San Miguel de Tucumán: el mundo del trabajo
(1600-1640). Tesis de Maestría en Ciencias Sociales, Orientación Historia. Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán. 2001.
57
vecinos acaudalados, existían también otros productores de menor envergadura pero
que participaban igualmente del circuito mercantil.74
Sin embargo, esta etapa de porvenir económico fue seguida, años más tarde, por un
periodo de crisis y guerras ocasionados principalmente por la resistencia de los
pueblos calchaquíes que desembocaron en el llamado Gran Alzamiento Diaguita
(1630 -1643) y en la última rebelión indígena (entre 1656 y 1659) impulsadas por el
Falso Inca Pedro Bohorquez. Estos acontecimientos incidieron negativamente en la
economía local, afectando principalmente la producción agropecuaria ya que, tal
como señala Noli, luego de las guerras calchaquíes se produjo un empobrecimiento
del stock ganadero en las estancias, interrumpiendo la inserción mercantil de la
ciudad.
Además de los efectos ocasionados por las guerras, la ciudad de Ibatín sufría las
consecuencias de los constantes desbordes e inundaciones del río Tejar que tornaban
peligrosa la vida de los habitantes por lo que no sólo se veían destruidas las viviendas
e iglesias con las crecidas, sino que también acarreaban consigo enfermedades
ocasionadas por el agua como el paludismo.
A este panorama desalentador se sumó el nuevo trazado del Camino Real hacia el
Perú. Debido a la inestabilidad e inseguridad ocasionada por los ataques calchaquíes,
se estableció un trayecto alternativo que comunicaba a las ciudades de la
gobernación con el Alto Perú sin la necesidad de pasar por los valles calchaquíes. Aún
después de la derrota del Gran Alzamiento Indígena, que llevó a una cierta estabilidad,
de fronteras, el movimiento comercial del virreinato se había volcado casi en su
totalidad a la nueva ruta dejando al margen a la ciudad de San Miguel de Tucumán.
Esta fue la principal razón que llevó a la decisión, a pesar de la negativa de varios
vecinos, de trasladar la ciudad doce leguas al nordeste, al actual territorio de La Toma.
74
E. Noli. Op. cit.2012,p.20.
58
Luego del traslado y con el pasar de los años, San Miguel de Tucumán “El Nuevo”
comenzaba a forjarse nuevamente. Para la segunda mitad del siglo XVIII (más
específicamente a partir de 1780) la ciudad se constituía como un verdadero centro
comercial de importancia en la ruta del Alto Perú gracias a su nueva ubicación
estratégica en un punto equidistante entre este polo económico y el puerto de Buenos
Aires. El comercio junto con los fletes de mercancías constituyó una de las actividades
fundamentales de la jurisdicción. Se trataba de una sociedad altamente mestiza, étnica
y culturalmente definida por una fuerte diferenciación entre una elite de hacendados,
75
mercaderes y fleteros, y sectores populares heterogéneos y dispersos , donde la
población de “color”, representada en los esclavos, negros libertos, mestizos y
zambos, se encontraba presente y formando parte del entramado social de la ciudad.
75
Bascary. Familia y Vida Cotidiana, Tucumán a fines de la colonia. Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad nacional de Tucumán.1999,p.13.
59
La Población Afro y Afrodescendiente en la ciudad de San Miguel
de Tucumán
Aproximaciones demográficas
Ibatín
Los participantes de las compra ventas eran en su gran mayoría vecinos y residentes
de la ciudad, a excepción de mercaderes tratantes y uno que otro vecino de la ciudad
de Santiago del estero y Córdoba, lo que indicaría un comercio interno en la ciudad
76
Noli 2012. Op. cit.
77
A.H.T. P.E. Serie A. Vol.I Fs. 94 vta. 95. Año 1606.
61
entre los propios habitantes con situaciones aisladas de ingreso de esclavos nuevos
de la mano de los mercaderes y vecinos de otras ciudades.
Basándonos en estos datos se podría inferir que los esclavos no eran un bien común
entre los vecinos de Ibatín .Esto correspondería con la suposición que los esclavos
eran en su mayoría propiedad de personas acaudaladas ya que el precio de los
mismos era verdaderamente alto comparado con otros bienes78 .Por lo tanto solo
aquellos vecinos con alto poder adquisitivo podrían tener esclavos para su servicio, de
ahí el bajo número de los mismos entre los testamentos de la época. De acuerdo a lo
detallado por cada testador el número de esclavos por propietario variaba entre 1, 3,
4 y 9 piezas.
Atención aparte amerita el caso del encomendero Diego Graneros de Alarcón79 quien
declara en su testamento tener entre sus bienes la cantidad de 120 esclavos. Esta
importante suma de esclavos llama la atención ya que excede por mucho la cantidad
habitual de esclavos por propietarios. Esta suma declarada por graneros de Alarcón
equipararía a la cantidad de 123 esclavos que la Compañía de Jesús, los mayores
propietarios de esclavos en toda la gobernación de Tucumán, tenían al momento de
su expulsión en la ciudad de San Miguel de Tucumán.
78
Si cotejamos el precio de los esclavos con el de una porción de tierra observamos que el primero
resultaba más valioso que el segundo. Por ejemplo en el testamento de José Antonio Manceras declara
una estancia evaluada en 200 pesos, la cual contenía una sala con sus trastos, un galpón de 16 varas de
largo, ¾ de tierra, 295 vacas, entre otros objetos ,mientras que a dos piezas de esclavos de su poderío
son valuados en 600 pesos.
79
Diego Graneros Alarcón fue feudatario de los pueblos de Silipica, Lacqueme y Paquilinhasta. Además
de reunir en su patrimonio estancias rurales de gran extensión al sur del primera San Miguel de Tucumán
y en el Valle de Catamarca. El acceso a la tierra y a la mano de obra indígena le permitió desarrollar
producciones agrarias (algodón y viñas en el Valle de Catamarca) y la citada carpintería en el piedemonte
oriental de la Sierra del Aconquija. Se desempeñaba asimismo como factor del comercio limeño. (Noli
2001) (Tesis de maestría)
62
“…y asi mismo declaro por mis bienes ciento y veinte esclavos chicos y
grandes,negros y negras, y hasta seiscientos marcos de plata labrada y en reales lo
que pareciera…”80
De acuerdo a los estudios llevados a cabo por Noli82 Diego Graneros de Alarcón fue
un gran encomendero quien tuvo bajo su poder las encomiendas de Silipica, Laquene
y Paquingasta, estuvo vinculado además a diversas actividades comerciales,
caracterizándose por una importante diversificación de las mismas, dedicándose a la
producción de carretas, la producción vitivinícola, criado y exportación de ganado,
financiamiento a mercaderes, siendo también un factor importante del comercio
limeño , lo cual le había posibilitado reunir una fortuna única .
- Los esclavos podrían haber estado repartido entre las distintas estancias que
este personaje tenía en toda la jurisdicción de Tucumán (Silipica, Laquene y
Paqulingasta) realizando diversas tareas de campo.
80
A.H.T. S.J.C Serie A caja 289 Exp. 21. Año 1630.
81
Hacemos referencia a los trabajos de investigación realizados al respecto por la historiadora Estela
Noli es su Tesis de Maestria.2000.
82
E. Noli . 2000. Op. cit p.103.
63
granjería”83Por lo cual es factible suponer que parte de sus esclavos hayan
estado destinados a la comercialización en potosí.
En lo que respecta a las cartas de dote hallamos una cantidad de once escrituras de
las cuales solo una presenta esclavos entre los bienes que la familia de la novia otorga
al futuro marido. Es el caso de Don Juan Martínez de Iriarte y su esposa Doña Ana
María Yanasi, quienes con motivo del matrimonio de su hija, Jimena Martínez, con
Felipe García Valdez, otorgan una dote mayor a siete mil pesos la cual entre una
83
Lizondo Borda Documentos [Link] al Doc. XXXVIII [Link].p.91. Citado en Noli 200o.
84
A.H.T. P.E. Ser. A, Vol. II, Fs.27 a 28.
64
importante cantidad y variedad de bienes incluía esclavos: “…dos esclavos, una negra
llamada Dominga de catorce años y un negro de nombre Bartolo de veinticuatro años,
ambos criollos…”.85
1586-1606 1 - - 4
1607-1627 10 1 - 12
1628-1648 4 2 - 130
1649-1669 5 3 1 22
1670-1685 - - - -
Total 20 6 1 168
85
A.H.T. P.E. Seria A Vol. III Fs. 4 a 9. Año 1667.
86
Si bien esa documentación fue el corpus de análisis delimitado, se encuentra referencia a población
negra en documentos administrativos, que no se contabiliza con los anteriores, como la referencia a
pregoneros negros y mulatos.
87
Aunque nuestro objeto de estudio refiere a toda la población afro y afrodescendiente el sector esclavos
presenta mayor visibilidad en las fuentes al estar consignados en testamentos, dotes y escrituras de
ventas como objetos de propiedad.
65
Tabla proporción de escrituras y cantidad de esclavos por periodo
Además del origen, los “negros” eran también clasificados a partir de castas, es
decir de acuerdo a las posibles combinaciones étnicas que se podían llegar a dar
entre los grupos .En la América colonial los términos utilizados para designar la
diversidad de mezclas y contactos entre los diferentes grupos étnicos englobaban una
66
amplia variedad de denominaciones dependiendo del grado de mezcla o contacto
entre ellos. Este sistema de clasificación se designó bajo en nombre de castas.
De acuerdo a lo observado por Novillo88 para la región del Tucumán las categorías
étnicas utilizadas no tuvieron esa enorme y minuciosa gamas de clasificaciones siendo
las más comunes las de:
Negro: las personas de piel negra, las cuales además se suponía eran nacidas de
ambos padres africanos.
Mulato: cuya denominación deriva de la palabra mula, eran los hijos de negros y
blancos
Zambo: el resultado de la combinación de negro con el indio.
Este tipo de clasificaciones respondían además a `parámetros fenotípicos, por lo cual
eran también comunes las designaciones tales como moreno, aquellas personas que
no eran del todo negro, o pardos ,nacidos de negros y blancos pero cuya piel era más
clara que la de los anteriores.
En el caso de la ciudad de Ibatín observamos que los términos utilizados para
denominar a los habitantes africanos y afroamericanos fueron en su mayoría negro/a
seguido por una minoría de mulatos y demás variantes de este término como ser
mulatilla o mulequillo derivado de la edad.
88
J. Novillo La Población Negra en Tucumán (1800 – 1820). Con especial referencia a los cuarteles
urbanos y los curatos de los Juárez y Río Chico. Tesis de Maestría en Ciencias Sociales, Orientación
Historia. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán. 2005, p.45.
89
F. Guzmá[Link]. cit.p.122.
67
diferenciaban las castas ya que dado los diversos procesos de mestizajes étnicos las
líneas divisorias entre las categorías se volvían difusas. En este sentido las
clasificaciones tendían a responder, generalmente, en función de atributos
fenotípicos, especialmente el color, más que en los contactos o mezclas interétnicas.
Más allá de estas limitaciones, rescatamos aquí la importancia de la presencia en la
documentación de dichas categorías, las cuales ponen en evidencia la existencia de
una población africana heterogénea producto de diferentes niveles de interacción con
los demás grupos étnicos, lo cual quedan plasmadas en el uso de diferentes términos
o categorías para circunscribirlos.
La Toma
Durante los primeros años de la nueva ciudad de San Miguel tampoco contamos
con información del tipo demográfica respecto a la población, al igual que en Ibatín
solamente disponemos de aproximaciones generales realizadas sobre el número de
habitantes hispanocriollos en la ciudad al momento de su traslado.
En este sentido de acuerdo a los cálculos realizados por Lizondo Borda90 durante los
primeros años luego de su fundación la ciudad contaba con 40 personas entre
vecinos feudatarios y encomenderos mientras que el resto de los pobladores ,
mercaderes y eclesiásticos sumaban un aproximado de 60 habitantes más, además
de las mujeres y niños los cuales calculo en 150 personas , llegando a una cifra total
de 250 a 270 habitantes blancos.
Otra documentación de relevancia para nuestro análisis fue el expediente acerca del
inventario y tasación de las temporalidades o bienes secuestrados de la Compañía de
90
Lizondo Borda,Documentos Coloniales . Vol.
91
[Link] Vallejo. Aporte al Estudio de la dimensión demográfica y económica de la Esclavitud en el
Tucumán Colonial. Tesis de Licenciatura en Historia. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
de Tucumán. 1990
68
Jesús de la ciudad de San Miguel de Tucumán luego de su expulsión92. Dentro del
amplio inventario de bienes se describen en detalle todos los esclavos que estos
tuvieron a lo largo de su estadía en la ciudad, enumerando cada uno (incluso aquellos
ya fallecidos) y distinguiéndolos a partir de su edad, casta, origen y estado de salud.
Estos documentos son lo más cercano a registros censales para la época
brindándonos información directa a cerca de la población bajo estudio.
Desde el momento del traslado de la ciudad hasta el año 1770 analizamos, entre
testamentos, inventarios y carta de dotes, una cantidad de 243 documentos entre los
cuales 64 de ellos presentan esclavos como parte de sus bienes (55 en testamentos y
9 cartas de dote). Es decir que a lo largo de este periodo menos del 30 % de los
habitantes, en condición de testar y/o de realizar dote y registrados en las escrituras
notariales, tuvieron para su servicio a personas de color.
Estos datos nos estarían indicando un progresivo aumento en la población tanto del
sector hispanocriollo como el de color, acompañado asimismo el aumento de la
92
A.H.T. S.J.C. Serie A Caja 23 Exp. 1
93
A.M., Bascary. [Link].p.25.
69
actividad notarial, ya que durante el periodo de ocupación en Ibatín el porcentaje de
propietarios, en correlación con el total de documentos conservados, se circunscribía
solo en un 17 % del total.
Cantidad de esclavos Nº de
x propietarios propietarios
1a3 34
4a7 13
8 a 14 7
En más de la mitad de los casos de dos a más esclavos por propietario se tratarían de
grupos familiares principalmente de madre con sus hijos. Esto reforzaría nuestra
suposición de que si bien el esclavo como bien material era monetariamente costoso,
este resultaba sumamente redituable a su propietario ya que más allá de las tareas o
labores que pudiesen desempeñar, los réditos que le generaría se verían reflejados
en los múltiplos de hijos de sus esclavas los cuales pasaban a ser también de su
propiedad.
94
Se chequeó que los negros contabilizados no estuvieran repetidos en la documentación.
71
De acuerdo a los datos consignados en la documentación se observa una mayoría de
niños y adolescentes menores de 20 años con una baja presencia de sujetos
mayores de edad. El alto número de niños daría cuenta de una continua reproducción
de este sector de la sociedad ya sea internamente o con los demás grupos étnicos, ya
que además los niños aparecen en su mayoría asociados a grupos familiares, más
específicamente con sus madres. Asi mismo la baja presencia de personas mayores
en contrapartida con niños y adolescentes remarcaría los procesos de reproducción de
este grupo.
11 a 20 54 17%
21 a 30 34 10.5%
31 a 40 14 4%
41 a 50 6 1.5%
72
Categoría Cantidad Porcentaje
Negro 90 27,7%
Mulato 94 29%
Pardo 6 2%
Moreno 1 0,3%
Sin Datos 133 41%
Total 324 100%
Para este periodo los datos consignados acerca del origen de los habitantes de color
son muy escasos, registrando solamente información para 29 individuos de los 324
relevados
Origen Cantidad
Angola 16
Criollo 13
Sin 295
Datos
Si bien la información es muy restringida podemos igualmente suponer, a partir del alto
porcentaje de personas de baja edad, especialmente niños recién nacidos y al
creciente mestizaje observado en las condiciones étnicas, que el número de
habitantes criollos habría sido superior al de africanos .
Este análisis, se complementa con los datos obtenidos por Gabriela Tio Vallejo95 en
documentos parroquiales perteneciente a la Iglesia Matriz de la ciudad. Dichos
registros contienen información respecto a la condición étnica de la población
bautizada en la ciudad a partir del año 1726 en adelante. Dado nuestro rango temporal
95
G. Tio Vallejo. Op. Cit.
73
de estudio tomamos solamente en consideración el primer periodo analizado por Tio
Vallejo, el cual abarca desde 1727 hasta 1761 en el que presenta las siguientes
cifras:
74
Para este periodo los registros son particularmente ricos ya que cada acta de
bautismo correspondiente a los párvulos contiene, además de la casta s de las
personas bautizadas, la de sus padres permitiéndonos visualizar los diferentes tipos
de mestizajes. Sobre 32 casos de bautismos de niños se registran las siguientes
uniones:
Para finales del periodo en estudio contamos además con la referencia del
inventario y tasación de esclavos pertenecientes a la Compañía de Jesús en el
momento de su expulsión96 Dicha documentación, sumamente rica en cuanto a la
información que brinda, detalla la cantidad de 123 esclavos (incluyendo aquellos ya
fallecidos), distinguiendo cada uno a partir de su nombre, edad, casta y/o origen,
relación de parentesco si es que existiere, y hasta en algunos casos el estado de salud
así como también el oficio o habilidad que tuviera el esclavo97.
96
97
Cabe destacar que en el expediente de referencia no se hace mención de la ubicación de dichos
esclavos , es de suponer que los mismos habrían estado distribuidos tanto en el convento de la orden así
como también en las diversas rancherías y haciendas que la ordenes poseían en la jurisdicción de San
Miguel de Tucumán, sin embargo tomamos como muestra la totalidad de esclavos mencionados en el
mismo
75
mayormente joven con un alto porcentaje de niños menores de 10 años, en su gran
mayoría hijos de los matrimonios entre los propios esclavos.
De los 123 esclavos 18 son de origen Africano (17 de Angola más uno de Guinea) y
solamente 13 se los menciona como criollos. Sin embargo, si tenemos en
consideración el alto porcentaje de niños menores hijos de esos matrimonios, la
población criolla habría sido mucho mayor aunque joven o niña.
Este crecimiento población habría sido continuo durante los periodos posteriores98 ya
que de acuerdo a las cifras demográficas aportadas por el informe de Malaspina en
98
Tomamos como referencia los datos provenientes del informe de Malaspina y no los del Censo General
del 1778 ya que el mismo presenta fuertes deficiencias en el registro y en las categorías empleadas al no
consignarse por ejemplo la de mestizos, la cual posiblemente haya sido englobada entre los
descendientes de africanos lo que explicaría el alto porcentaje de negros mulatos y zambos libres y el
deficiente recuento de indígenas. Mulatos/Negros esclavos: 6%; Mulatos/Negros libres: 60%, Españoles
16%, Indios 18 %.
76
178999, la composición de la población de la jurisdicción de Tucumán habría estado
conformado por 31 % (7.201) de mestizos, 29%(6.508) de indios, 25 % (5.800) de
españoles, 12 % de mulatos (2.700) y un 3%(600) de negros .Si bien la población afro
y afromestiza constituyen una minoridad con respecto a los demás sectores las cifras
son más que representativas dentro del conjunto total de la sociedad.
99
Informe Malaspina 1789 en Basacry 1999
77
Esclavos Africanos y castas libres –La vida y el trabajo -
Aspectos generales
En el caso de las mujeres las tareas más comunes consistían en cocinar, lavar,
realizar trabajos de costura, hacer los mandados que les encargaran sus amas,
recoger o cortar leña y el cuidado de los niños mientras que los hombres se
dedicaban a aquellas tareas que requerían mayor fuerza tales como trabajos en las
huertas, el cuidado de animales y en algunos casos como capataces.
Es el caso por ejemplo de una de las esclavas de Doña Francisca Bazán, quien “…
por mandado de su ama, salió a la calle a comprar ají con una bandeja de plata…”100
Otra de las actividades comunes entre los esclavos, y muy arraigada en el imaginario
popular, fue la de vendedores ambulantes, ya sea porque la familia de sus amos no
disponía de suficientes ingresos o por medio de jornales, los esclavos se dedicaban a
la venta ambulante de variadas mercaderías, principalmente de comidas.
100
A.H.T. Sección Judicial del Crimen, en adelante S. J. Crimen, Caja 12, Exp. 6, Año 1768.
78
101
en la ciudad. De acuerdo a Novillo esto se debía al alto costo de los esclavos en el
mercado sumado a la existencia de una importante población indígena en la
jurisdicción de Tucumán, la cual aportaba la fuerza de trabajo necesaria a un costo
mucho menor.
Fueron pocos los casos en los que se utilizó la fuerza de trabajo esclavo, el ejemplo
más representativo fue el ya mencionado Diego Graneros de Alarcón, propietario de
una de las fábricas de carretas más importantes de la ciudad a principios de la colonia
(mediados del siglo XVII). Este importante encomendero tenía bajo su posesión la
cantidad de 120 esclavos, cantidad que excede a la labor necesaria para las tareas
domésticas, por lo cual suponemos que gran parte deben haber estado recluidos
para el trabajo en las carpinterías o para diversos trabajos de campo repartidos entre
las estancias que dicho encomendero tenía en la Jurisdicción. Tampoco hay que dejar
la hipótesis, como mencionamos anteriormente102, que entre muchas de las
actividades económicas de este gran mercader y feudatario, estuviera la compra-venta
de esclavos.
Otro ejemplo, también excepcional, ya para fines del periodo colonial, es del
hacendado tucumano Diego de Villafañe Guzmán, dueño de dos grandes estancias ,
entre ellas Santa Bárbara, en la cual se situaba la infraestructura necesaria para la
realización de actividades tales como carpintería, fábrica de adobes y tenerías de
suela.103 Este personaje declara también dentro de su acaudalado testamento la
cantidad de 27 esclavos entre los cuales figuran varios de ellos con oficios de
albañiles, capataces, zapateros y carpinteros. Así mismo en las diligencias por sus
bienes llevadas a cabo luego de su fallecimiento, su albacea testamentaria declara
que “tres negros y una negra, todos esclavos pertenecientes a los bienes de dicho
difunto los cuales han estado en la estancia de Santa Bárbara asistiendo y trabajando
en las faenas de ella…”104.
101
J. Novillo. Op. Cit. p.98.
102
Ver página 64.
103
A.M. Bascary. Op. cit. p.64.
104
A.H.T. S.J.C. Caja 19 Exp. 13 Año 1762.
79
expulsión de los jesuitas, los esclavos fueron rematados en bloque por la Junta de
Temporalidades, con la consigna de venderlos al Perú, y las tierras de sus estancias y
potreros parcelados y vendidos a particulares.
Generalmente, fuera de las órdenes religiosas, aquellos que poseían varios esclavos
para su servicio pertenecían al grupo de vecinos privilegiados o pudientes para
quienes la posesión de negros constituía, más allá de una ayuda en los quehaceres y
actividades del hogar y/o económicas, en un criterio de valorización u ostentación
dentro del grupo social, ya que como se mencionó en líneas anteriores, para poder
adquirir un esclavo se debía invertir un alto costo.
Si bien en la mayoría de los casos eran las familias acaudaladas quienes tenían
esclavos para su servicio también se dieron situaciones en donde habitantes
humildes eran propietarios de esclavos, obtenidos generalmente a través de
105
D. Celton. La población de la provincia de Córdoba a fines del siglo XVIII. Academia Nacional de la
Historia. Bs. As. [Link] en Rufer: Historias negadas, 2005. p 85.
106
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 427 a 427 vta. Año 1728.
107
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. III fs. 4 a 9. Año 1667.
80
donaciones de algún familiar o dote matrimonial. De acuerdo Guzmán108 poseer
esclavos, de la forma que fuere (ya sea por herencia a adquisición) significaba una
fuente de ingreso y un amparo para las capas medias e la población ya que con este
“capital” se afrontaban deudas y diversas necesidades de las familias menos
pudientes.
Situación similar fue la de Doña María Borre quien se vio obligada a vender al esclavo
José Miguel, “…heredado de los bienes de su difunta madre, para poder afrontar los
gastos del funeral y entierro de la dicha su madre…”110.
Además de las tareas domésticas como sirvientes este sector de la sociedad, tanto
esclavos como las castas libres, se dedicaba también a diversas oficios artesanales
siendo en el caso de Tucumán mayoritariamente los de carpinteros , zapateros
,sastres y albañiles .
Itt. un negro esclavo llamado José, ya viejo, albañil, otro llamada Pedro José, ya viejo,
en lo mismo(albañil);otro llamado Juanico, Sastre de buena edad, otro pardo oficial de
carpintería, llamado Bernardo…”111
112
Estos oficios, tal como señala Novillo estaban relacionados con la producción o
economía de la ciudad, en el caso de los carpinteros, hay que recordar que este tipo
de trabajos se desarrollaron tempranamente en la jurisdicción, aprovechando la
excelente calidad de las maderas del pedemonte tucumano, especializando
particularmente en la fabricación de carretas. En cuanto a los zapateros, la dedicación
a este oficio o tarea tenía que ver con el fácil acceso a la materia prima, los cueros, de
gran producción en la zona y a la existencia de un mercado estable para sus
productos. La sastrería, por su parte, contaba con un importante mercado que incluía
108
F. Guzmán. Op. cit. p.112.
109
A.H.T. Ser. A P.E. Vol. IV Fs. 154 a 156 vta. Año 1705.
110
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. VI Fs. 132 a 133.Año 1763.
111
A.H.T.S.J.C., Caja 19, Exp. 13, Año 1762.
112
J. Novillo. Op. cit.p.102.
81
el conjunto de la población de la ciudad .Con respecto a los trabajos artesanales más
sofisticados, estos estaban velados a los esclavos y libertos, ya que a pesar de su
talento y demostrada capacidad, los negros libres enfrentaban restricciones a su
movilidad ocupacional y social, puesto que el éxito y la movilidad social dependían de
su calidad de blanco.
Es el caso del remate público de los bienes de la difunta Doña Juana Bravo de
Laguna, en el cual oficia de pregonero el negro esclavo Domingo: “…de los pregones
en la almoneda por mi mandado hacer de los bienes de Doña Juana hice sacar y
saque los esclavos y esclavas… y habiéndose pregonado en altas e inteligibles voces
por voz de Domingo esclavo del Capitán José Martínez de Lezcano quien hizo de
oficio de pregonero y se pregonaron de la siguiente manera…”114.
Así para los esclavos, el hecho de contar con alguna clase de habilidad u oficio le
daba la posibilidad, a través de los jornales, de ahorrar dinero el cual generalmente
era destinado para la compra de su libertad o la de algún familiar. El jornal consistía en
una especie de tributo individual del esclavo hacia su amo el cual obligaba a este a
113
A.H.T. S.J.C. Caja 17 Exp. 20. Año 1759.
114
A.H.T. S.J.C. Caja 4 Exp. 5 Año 1695.
115
A.H.T. S.J.C. Caja 4 . Exp.27. Año 1698.
82
alquilar su fuerza de trabajo fuera del dominio del amo, o bien, producir mercancías
para la venta en el mercado colonial116. La legislación real y municipal limitaba las
sumas que los esclavos debían entregar a sus propietarios, de manera tal que todo lo
que obtenían por encima de esta suma, era de ellos y podían guardarlo o gastarlo
como quisieran. La ley también estipulaba que los esclavos tenían derecho a retener
todo dinero que ganaran en su tiempo libre, que incluía los domingos, las fiestas
religiosas y las horas que tenían para si luego de haber satisfecho las demandas
laborales de sus amos117.
Además de la utilización del esclavo como fuerza de trabajo, como bien de propiedad
“cosificado” estos eran también utilizados como resguardo o garantía económica para
su amo. El entregar piezas de esclavos a modo de hipoteca era una práctica muy
común para la época ya que son varias las escrituras de este tipo presentes en la
documentación notarial de la época estudiada. En estas transacciones el propietario
entregaba a un esclavo o varios de ellos, con la condición de recuperarlos al momento
de saldar su deuda dentro del plazo de tiempo determinado o estipulado entre los
causantes.
116
[Link]á[Link].p.114
117
[Link]. [Link].p.42.
118
S.J.C. Caja 11, Exp 4. Año 1738.
119
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. VI Fs. 25 y vta). Año 1756.
83
María, hija de los mencionados estableciendo saldar la deuda en el plazo de un año
desde la fecha”120.
Los esclavos y castas libres habrían desarrollado toda clase de funciones, labores y
oficios formando parte de esta manera del escenario cotidiano de la ciudad. El
ambiente urbano, por su parte, habría sido sumamente propicio o beneficioso para
estos ya que en él se establecían diversas oportunidades, tanto laborales como
sociales, las cuales a largo plazo les permito acceder a ciertos atributos y beneficios
del mundo blanco, principalmente su libertad.
120
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. V, Fs. 22 a 23. Año 1732.
84
Dinámica Social
Poloni Simard121 define al mestizaje, más allá de sus connotaciones biológicas, como
el proceso por el cual el desarrollo de la sociedad colonial, especialmente en las
ciudades, multiplica las interrelaciones entre los actores pertenecientes a diferentes
categorías étnicas, dando como resultado el nacimiento a nuevos grupos sociales, los
mestizos.
Los individuos fueron clasificados de acuerdo al color de su piel y cada grupo, que
podía definirse desde el punto de vista racial, constituía un estrato social propio,
creándose un importante vínculo entre el status social e incluso legal y el color de piel.
Blancos: integrados por españoles y los hijos de estos nacidos en América, además
de algunos otros europeos blancos como ser portugueses.
Indígenas: originarios del continente americano
121
Poloni Simard. Redes y Mestizaje. Propuestas para el análisis de la sociedad colonial. En: Lógicas
mestizas en América. Editores: Boccara, G. y Galindo S.. Instituto de estudios Indígenas. Chile,1999, pp.
113- 138
122
F. Guzmán .Op. cit. p.122.
85
Mestizos: eran el resultado de la unión de indios con blancos
Negros: sujetos provenientes de África traídos a América como esclavos y los hijos de
estos nacidos en el continente
Mulatos: constituían a aquellas personas nacidas de la mezcla entre negros y blancos
Zambo: resultado de la unión entre indígenas y negros.
Así mismo y dado el grado de mestizaje entre estos grupos, el método clasificatorio se
extendía aún más, detallando con exhaustiva minuciosidad las diferentes
combinaciones posibles entre estos.
Para la región del Tucumán las categorías étnicas utilizadas no tuvieron esa enorme y
minuciosa gama de clasificaciones resumiéndose en su gran mayoría a la de negros,
mulatos, zambos y en algunos casos se utilizaron también categorías fenotípicas como
la de pardos y moreno. La existencia de este modelo de castas y de clasificación ha
quedado evidenciada en la documentación de la época en donde es común encontrar
el uso de estos términos para la designación de los sujetos.
“…declaro por mis bienes siete esclavos…Bernardo, negro de edad de veinte años,
Nicolás mulato de edad de veintidós años, Felipe mulato de edad de diecinueve, Juan
negro de edad de doce años…”123 .
“…declaro por bienes del difunto Juan Torino los siguientes bienes: Antonio, pardo
esclavo de cincuenta año, Pascual, negro esclavo de veinticinco años, Bernardo,
negro esclavo de dieciséis años…”124 .
123
A.H.T. S.J.C. Caja 4 Exp.5 . Año 1695.
124
A.H.T. S.J.C. Caja 5 Exp. 6. Año 1700.
125
A.H.T.S.J.C. Caja 17. Exp. 1, Año 1758.
126
F. Guzmán Contingencia y ambigüedad en los itinerarios “mestizos”. Análisis histórico sobre las
clasificaciones social-étnica-raciales en la Catamarca tardo colonial. Revista Arena. Doctorado en
Ciencias Humanas. Facultad de Humanidades. Universidad Nacional de Catamarca. 2012
86
“primeramente declaro como bienes una esclava parda llamada Josefa de catorce
años…”
Tasación de los bienes de Don Pedro Jiménez: “…una mulatilla esclava de edad de
veinte años llamada Josefa, tasamos en cuatrocientos ochenta pesos…”127.
A pesar de las legislaciones impuestas por la corona para mantener el orden social, la
Iglesia por su parte no prohibió las uniones interétnicas ya que consideraba que era la
manera de frenar el concubinato y amancebamiento, prácticas comunes en la
sociedad. Por esta razón no se implementaron los estrictos castigos establecidos por
la Corona ante estas uniones interétnicas, especialmente la afro india. Los
documentos de la época nos brindan claros ejemplos de estas prácticas.
127
A.H.T. S.J. Caja 10. Exp 15. Año 1734
128
[Link]. La corona Española y los foráneos en los pueblos de indios de América. Instituto de
Estudios Iberoamericanos. Estocolmo 1970. Citado en Rufer. Historias negadas…2005, p.38.
87
con Isabel parda esclava de Doña Lorenza Rodríguez de cuyo matrimonio procrearon
algunos hijos…”129.
Testamentarias:
Don Nuño Rodríguez Beltrán: “…declaro como bienes primeramente un negro esclavo
mío llamado Pedro casado con una india…”130.
Doña Lorenza Rodríguez: “…con lo que sigo dicho inventario en la forma y manera
siguiente: Josefa mulata casada con Francisco indio Paraguai, y la dicha mulata será
de veinte dos años según su aspecto…”131.
Escritura de Venta:
“… Sepan cuanto esta carta de escritura de venta real…vieran como yo Don Felipe
García de Valdez vecino feudatario de la ciudad de San Miguel de Tucumán, otorgo y
conozco que vendo al Sgto. Mayor Salvador García Valdez…un negro digo mulato
esclavo mío llamado Nicolás criollo casado con una india llamada María…”132 .
Las diversas uniones entre los grupos étnicos no solo dieron origen a nuevos sujetos
sociales sino que además fueron reduciendo las distancias relativas entre los
mismos posibilitando así ciertos grados de movilidad y de ascenso social de las
134
castas inferiores. Tal como señala Poloni Simard los diversos procesos de
mestizajes multiplicaron las interrelaciones entre los actores pertenecientes a
diferentes categorías étnicas así como también la posibilidad de movilidad social
gracias a lo cual el juego de vínculos atravesó los estamentos y la sociedad colonial,
lejos de ser rígida, tuvo la capacidad de evolucionar ,dejando espacios de movilidad .
En el caso de los negros, la mezcla con indígenas o españoles dio lugar a un proceso
paulatino de “blanqueamiento” lo cual favoreció al ascenso social de mulatos, pardos y
zambos, ubicándolos por debajo de los españoles pero por encima de los negros.
Estas uniones además les permitían, en algunos casos, acceder a su libertad o la de
su descendencia. Los hombres esclavos en general procuraban casarse con mujeres
libres como una estrategia para evitar la esclavitud de sus hijos mientras que las
mujeres esclavas habrían optado por elegir cónyuges libres y de otros sectores
129
A.H.T.S.J.C. Caja 11 Exp. 11. Año 1738.
130
A.H.T. S.J.C. Caja 1 Exp. 5. Año 1610.
131
A. H.T. S.J.C. Caja 11 Exp. 11. Año 1740.
132
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 151. Año 1708.
133
A.H.T. P.E. Ser. A Vol. V Fs. 10 r a 11 vta. Año 1732.
134
Poloni [Link].p.133.
88
sociales procurando una descendencia más “clara” y la posibilidad de acceder a su
libertad en el caso de que el padre quisiera comprarlos.
A través del análisis de las fuentes podemos aproximarnos a estas prácticas dentro de
la sociedad afro mestiza de Tucumán.
Juicio para obtener su libertad. Magdalena Guerra, hija del Alférez Melchor de Guerra,
vecino del Puerto de Buenos aires y de Josefa parda quarterona esclava de doña Ana
Serrano. “… Magdalena declara que a la edad de dos años su padre y doña Ana
Serrano celebraron contrato para la libertad de ella en precio y cuantia de ciento
cincuenta pesos entregando en dicho momento la cantidad de cincuenta pesos,
debiendo luego su padre enviar desde la ciudad de Buenos Aires los cien pesos
restantes sin poner plazo de tiempo…”135. Al haber muerto su padre, una hermana del
mismo, doña María Guerra, once años más tarde, remite desde la ciudad de buenos
aires el dinero restante para comprar la libertad de su sobrina.
Cartas de Libertad
“…Doña Gabriela de Araoz mujer legitima de Don Manuel García, hace donación del
valor de su esclava Teresa, al Maestre de campo Diego Ledesma, vecino de la ciudad
de Santa Fe de la Veracruz y residente en esta dicha ciudad, a quien reconoce como
hija suya , por haberle servido, dicha esclava, con mucha lealtad y amor…”137 .
“Por la presente carta de libertad vieren como yo Doña Ana Serrano vecina moradora
de la ciudad de San Miguel de Tucumán otorgo y conozco que doy por libre y dueño
de su voluntad a Josep, hijo legítimo de Esteban de la Tijera, natural de los reinos del
Perú y de Sebastiana , esclava mía la cual libertad se la doy y concedo a dicho
Joseph por haberme dado y pagado su padre doscientos cincuenta pesos…”138.
89
siguiente: “no puedo dejar de insinuarle particularmente la ruina a la que veo expuesta
las ciudades si no se enmendasen y corrigiesen los pecados públicos de
amancebamientos y otra libertades que en ellas he notado “.
Cabe mencionar también que las uniones matrimoniales de los esclavos (ya sea entre
propios esclavos o con sujetos pertenecientes a otros grupos étnicos) no habría
resultado cosa fácil para ellos ya que, en el caso de ser ambos esclavos, requerían el
permiso de sus amos hecho que en muchos casos no sucedida ya que no era
beneficiosos para ellos. Según establecía el Código negrero si los esclavos
pertenecían a diferentes dueños se debían establecer un régimen de visitas pero si
“…en cuyo caso las haciendas estuviesen distantes… seguirá la mujer al marido,
comprándola el dueño de este a justa tasación…y si el dueño del marido no se
conviene a la compra, tendrá la misma acción el que lo fuere de la mujer…”.
Otra dificultad con la cual se enfrentaban eran el hecho de que, al ser considerados
como objetos de propiedad estos podían llegar a ser separados de su familia en el
caso de que su amos decidiera su venta, donación o hipoteca.
139
F. Guzmán. [Link]. p.142.
90
De acuerdo a los datos recopilados de las fuentes analizadas, si bien no presentan
carácter censal o de empadronamiento, sirven para ejemplificar lo que sucedía en la
ciudad durante momentos de la colonia.
140
Guzmán .Op. cit.
91
nuevos grupos sociales, representados por mulatos, pardos y zambos complejizando
el perfil étnico de la población.
92
CAPITULO V
VISIBILIZANDO A LA POBLACIÓN NEGRA
LUGARES Y OBJETOS
93
Visibilizando a la Población negra a partir de los Lugares y sus
Objetos
De esta manera el trabajo con fuentes documentales nos permitió identificar y ubicar
dentro del entramado urbano de la ciudad aquellos lugares relacionados a la
presencia e interacción de los “negros” ampliando así mismo el conocimiento acerca
del quehacer cotidiano de estos sujetos en la ciudad.
Consideramos que las expresiones culturales e identitarias del pasado afro , las cuales
aparecen desdibujadas, ignoradas e incluso inexistentes dentro de los discursos
históricos cobran visibilidad y relevancia histórica a partir del reconocimiento de
aquellos lugares que formaron parte de su experiencia. Nos referimos a las
identidades representadas en este patrimonio material como construcciones sociales
de los sujetos en sus marcos de acción como representativas de los agentes que
interactuaron en ellos141 .
141
I. Hodder . Op. cit.
142
P. Bourdieu. Op. cit.
94
143
mismas. Como señala Saunders el espacio es más que un simple escenario o
conteiner pasivo en el que tienen lugar los procesos sociales, sino que influye y afecta
en cómo se desarrollan estos procesos. En este sentido la presencia de los sujetos en
tal o cual lugar o el desarrollo de ciertas actividades en lugares puntuales de la ciudad
no responden a mera casualidad sino que por el contrario obedecen y reproducen los
patrones y las relaciones sociales establecidas en una sociedad concreta144
Al igual que las demás ciudades coloniales, San Miguel de Tucumán en Ibatín
respondió al patrón clásico de fundación y trazado urbano de los centros
administrativos. A partir de la plaza como centro, la cual se erguía como lugar
simbólico del poder y régimen colonial, la ciudad se ordenó de acuerdo a una planta
cuadrangular de 7 cuadras de lado, cada una dividida en cuatro solares. Sobre la
plaza se reservaron los lugares correspondientes para el cabildo y la iglesia Matriz
mientras que el resto fueron repartidos entre los vecino de acuerdo a su importancia,
de forma tal que los solares principales, aquellos cercanos a la Plaza Mayor,
correspondieron a los miembros beneméritos de la hueste conquistadora y aquellos
que habían participado de las acciones de conquista y colonización previa. El diseño
urbano llegaba hasta las llamadas “calles de la ronda”. A partir de ahí, comenzaban
las chacras de los vecinos, conocidas como “de pan llevar”, que abastecían parte del
consumo de trigo y maíz de las unidades domésticas urbanas.
143 143
Saunders (1981
144
Soja. [Link].
95
Dentro de la planta de la ciudad se ubicaron además las diferentes órdenes religiosas
presentes para ese momento, en la esquina noroeste se levantaba la Iglesia de la
Compañía de Jesús, hacia el este la de la Virgen de la Merced y hacia sur de la ciudad
El convento e iglesia de San Francisco.
Traslado de la ciudad
Luego de su traslado al actual territorio de la Toma en el año 1685 se dio, por medio
del Acta de Fundación, la misma ubicación dentro de la trama central de la ciudad a
los solares y edificios públicos y religiosos, menos al Cabildo el cual paso a ocupar la
145
vereda oeste “por donde hería menos el sol” , se aumentaron además las
manzanas de siete por siete a nueve por nueve. De acuerdo a las crónicas de la
época, para el año 1770 la ciudad consistía en una pequeña población, reducida a
cinco cuadras pobladas, que aun a mediados del siglo XVIII sufría las consecuencias
de su traslado.
Dentro del entramado urbano de la ciudad, tanto en Ibatín como luego de su traslado
en el emplazamiento de La Toma, se pudieron identificaron algunos de los espacios
relacionados al quehacer cotidiano de los pobladores africanos en la ciudad.
1-Lugares de vivienda
145
Actas Capitulares (1944) Tomo I. Acta XXV “Acuerdo del Cabildo en que se resuelve sobre el trazado
de la nueva ciudad de S.M.T. y la distribución de solares para el Cabildo, Iglesias y vecinos. 1685.
96
Entre los propietarios de esclavos en la ciudad se identificaron; gracias a los datos
recaudados en testamentos e inventarios de bienes, las viviendas de los siguientes:
Luego en una escritura de venta de unos solares que realizan los Señores Luis de
Medina y Juan Bautista Muñoz al Cabildo de la ciudad brindan datos puntuales acerca
de la ubicación de dichas casas y de las de sus vecinos, entre ellos el mencionado
Nuño Rodríguez de Beltrán: “…vendemos en venta real por juro de heredad de ahora
y para siempre jamás al Cabildo ….unas casas que están y caen en la plaza principal
que tiene de sitio un solar que alinda con las casas del Capitán Diego Costillas de
Rojas y la casa de Nuño Rodríguez de Beltrán , vecino de dicha ciudad …”147 .
Al conocer la ubicación del cabildo, el cual consta en actas capitulares fue trasladado a
dichas casas, fue posible identificar la vivienda de Nuño Rodríguez de Beltrán y, por
consiguiente, la de su esclavo Pedro.
149
A. H. T. S. J.C. Caja 5 Exp. 4 Año 1700
150
[Link]. cit. p. 28.
151
A. H. T. P. E, Vol. IV Fs. 237 Año 1762
152
D. Shávelzon 2003. [Link]. p.123.
98
En este caso particular contamos además con el plano de su vivienda el cual fue
realizado por la arquitecta Liliana Meyer153 a partir de los datos recopilados también en
su testamento. Gracias a este plano y las referencias de los lugares establecidos en
la escritura podemos ejemplificar los espacios destinados para la servidumbre. (Ver
Plano nº 1).
153
L. Meyer. San Miguel de Tucumán en la época [Link] Histórico de
Tucuman.2010.
154
A.H.T.S.J.C. Caja 23, Exp 19. Año 1768.
99
Vivienda de Diego de Villafañe Año 1762
Plano Nº 1
100
1.2- Órdenes Religiosas.
155
S.J. Civil S. A. Caja 23 Exp. 1 Año 1768
101
Plano Nº 2
102
Además de este documentos encontramos referencia de la tenencia de esclavos por
parte de la compañía a partir de varias cartas de compra venta .Como ejemplo
citamos la compra realizada por el Padre Ramón de Yegras, en representación de la
Compañía de Jesús, en donde hace adquisición por la suma de cuatrocientos pesos,
de un esclavo mulato llamado Francisco. 156
“… durante la procesión que se había sacado del colegio de la compañía de Jesús que
hacen los naturales, los esclavos y criados de dicho colegio…dijo Felipe, quien había
andado en dicha procesión, que estando parado en la puerta de la iglesia Matriz vio
que José Javier, mulato esclavo de la compañía de Jesús andaba con un cuchillo en la
mano y haciendo desparpajo destripo dos caballos que andaba montando al uno un
mulato esclavo de don José Ibiri llamado Vicente y el otro andaba libre…”.
156
A. H. T. P. E. Vol. IV. Fs 237 Año 1713.
157
A.H.T. [Link], Caja 5, Exp. 44. Año 1760.
158
A.H.T. P.E. Vl IV Fs 131 y vta Año 1705.
103
Donación de Doña Ana María Bayon “…dono a dicho convento una esclava mía
llamada Isabel con cargo de no enajenarla….”159 .
Al negro Lorenzo seis varas de lienzo. A Pedro Pablo seis varas de lienzo y forro para
calzones. Al mulato Ramón dos pares de calzones, una chaqueta, chaleco, camisa
calzoncillos y una frazada.161
Al esclavo Lorenzo dos chaquetas y dos pares de calzones el uno de bayetón y otro ¨-
ilegible-. A las esclavas María y Manuela dos camisas a cada una. Al esclavo José
Manuel chaqueta y calzón de bayetón una camisa y calzoncillos. Al esclavo Ramón
dos pares de calzones, unos de gamuza y otros de bayetón, camisa y calzoncillo. Al
indio Martín agregado, camisa y calzoncillo.162
159
A. H. T. P.E. Vol IV Fs. 135 a 136. Año 1702.
160
A. H. T. P.E. Vol. VI Fs 86 a 88 Año 1725.
161
Año 1778 Libros de Disposiciones Orden Franciscana San Miguel de Tucumán
162
Año 1800.L.D. Orden Franciscana. SMT
163
Año ¿? L.D. Orden Franciscana. SMT.
104
Iglesia de negros
Al igual que en las casas de vecinos y moradores dueños de eslavos, en los conventos
es posible también estimar aquellos espacios destinados o relacionados al quehacer
cotidiano de los esclavos como ser la cocina, huertas, lugares destinados a trabajos
como carpintería o talleres, entre otros. En el caso particular del convento de la
compañía de Jesús y con posterioridad al Franciscano, hallamos particulares
referencias acerca de una capilla mencionada en los planos como “iglesia de negros”.
164
A.H.T. Sección Judicial A. Caja 24 – Expediente 28. fs. 18v. Año 1771.
165
Archivo General de la Nacion, en adelante A.G.N.. Sección Colonia. Sala IX. 22.2.3. fs. 13
166
A.G.N. Sección Colonia, Sala IX, 36. 8. 6. Leg. 104. Exte. 17. Cfr. Peña de Bascary, "A 400 años…
".Op. cit. En ese artículo se dio a conocer el croquis.
167
[Link], 2003. Op. cit. p 125.
105
Capilla de los Negros- Planos de 1778 - Convento de San Francisco
106
Plano Nº 3
Convento e Iglesia Nuestra Señora de la Merced
Los mercedarios se ubicaron en dirección oeste de la ciudad; estos al igual que las
demás órdenes religiosas contaron con los servicios de esclavos africanos:
Donación realizada por Doña Lorenza García quien “…cede al convento de Nuestra
Señora de las Mercedes una esclava suya llamada Tomasa de quince años en
concepto de pago de trecientas misas por su alma, doscientas cincuenta rezadas y
cincuenta cantadas…”169.
168
A. H. T. P.E. Vol IV Fs 413 a 414 Año 1725
169
A. H. T. P:E. Vol V fs 416 a 417 Año 1757
170
[Link]. cit. p.42.
171
[Link]. p. 29.
107
2.2-Plaza Principal
Desde nuestra perspectiva de estudio analizamos este lugar como centro simbólico el
cual estaba cargado de sentido a partir de las diferentes prácticas que se
desarrollaban en ella. En este sentido consideramos a la plaza no solo como el
espacio de interacción social sino también como el lugar en donde se materializaba,
de manera más clara, la institución de la esclavitud en la ciudad ya que era el espacio
designado tanto para los castigos a los esclavos como para su venta y remate. Si
bien en los estudios coloniales acerca de la ciudad no se menciona este papel de la
plaza, la documentación de la época nos narra lo cotidiano y común de estas
prácticas.
Proceso Criminal contra Manuel y Francisca su mujer, negros esclavos por haber
andado alzados y cometido una muerte
“… atento los autos y méritos de este proceso , que por culpa que resulta contra los
dichos Manuel y Francisca, marido y mujer, esclavos de don Gabriel de Toro y atento
a sus confesiones , que los debo condenar y condeno en pena de muerte y la justicia
que les mando hacer es que salgan de la cárcel donde están presos , caballeros en
bestia de albarda con una soga cada uno al pescuezo y con voz de pregonero que
manifieste su delito y sean así llevados por las calles acostumbradas a la picota de
172
Gutiérrez. Arquitectura y urbanismo en Iberoamerica. Ed Catedra. Madrid 1997.
108
esta ciudad y de allí sean colgados por el pescuezo y ahorcados hasta que
naturalmente mueran …”173 .
Juicio contra una negra esclava llamada Inés acusada por hechicería
“... la cual mando que se ejecute en la forma siguiente: que sea pasea por las calles
públicas de esta ciudad y acostumbradas en una bestia la más abominable y en
cada esquina de ellas se publique su delito por voz de pregonero repitiendo en todas
“quien tal hace tal pague”, para terror y escarmiento y acabado el dicho paseo la lleven
al lugar del suplicio en lugar apartado para que no cause escándalo en la ciudad y allí
sea encendida una hoguera y primero se le dé garrote y fenecida la vida sea puesto su
cuerpo y arrojado al incendio donde sea consumido por las llamas para terror y
escarmiento…”174 .
Si bien las ejecuciones o penas de muerte habrían sido cometidos en lugares alejados,
tal como señala el documento anteriormente citado “para que no cause escándalo en
la ciudad” la plaza y sus calles principales habrían sido el escenario para dar a
conocer los delitos cometidos y los castigos impartidos por parte de la justicia colonial
estableciendo así el orden y jerarquía social dentro de la ciudad.
En cuanto a la plaza como lugar de venta y remate, fueron varios los casos presentes
en la documentos referidos a Testamentarias o juicios sucesores de los bienes
iniciados luego de la muerte del testador. En la mayoría de los casos se resolvía el
remate de los bienes y/o esclavos para repartir la ganancia entre los herederos o en
caso de que el testador no habría dejado expresa intención para la distribución de sus
bienes.
Almoneda : “…En la ciudad de San Miguel de Tucumán en veintidós días del mes de
Agosto de mil seiscientos noventa y cinco el Capitán Simón de Avellaneda Alcalde
Ordinario de dicha ciudad mande se saquen las piezas de esclavos y esclavas por
fin y muerte de doña Juana Bravo de Laguna en la Plaza Pública y en concurso de
173
A. H. T. S. [Link]. Caja 1 Exp. 11 Año 1660
174
A.H.T. S.J.C. caja 2 Exp.11 Año 1703
109
mucha gente y en presencia de los postulantes…y por voz de Domingo negro esclavo
del Capitán José Martínez de Lesama que hizo oficio de pregonero en altas e
inteligibles voces se fueron pregonando los dichos esclavos, cada uno de por si y
continuando los pregones el dicho esclavo y repitiéndolos se remató José mulato de
veinte años en el Capitán Juan Bautista de Tabalina en quinientos pesos de a ocho
reales el peso…”175.
Pregones: “…y estando en la plaza pública de esta ciudad como a las diez
horas del día y en concurso de mucha gente vecinos de esta ciudad y
forasteros comenzaron los pregones por voz de Antonio mulato libre diciendo un
mil y cien pesos dan por María y Luisa mulatas esclavas caballeros hay quien
pague más hay quien de más que sean rematadas al mejor ponedor y habiéndolo
repetido varias veces hizo postura y mejoro el Alférez Francisco González…”176.
175
A.H.T. S.J.C. Caja 4 Expt. 5 Año 1695
176
. A.H.T. S.J.C. Caja 4 Expt. 27 Año 1698
110
iglesias y lejos de pasar desapercibidos fueron también sometidos a castigos y
remates en la plaza principal de la ciudad.
177
La Ruta del esclavo fue lanzado en 1994 por iniciativa de Haití y otros países Africano para luego
proyectarse en distintas regiones alcanzadas por el comercio esclavista. Entre sus objetivos el proyecto
busca romper el silencio y contribuir a una mejor comprensión de la trata de esclavos y la esclavitud en
las diferentes regiones del mundo, poner de manifiesto las transformaciones globales y las interacciones
culturales derivadas de la trata de esclavos entre otros. En este contexto Sitios de Memoria busca
recuperar la memoria de un pasado común en los países de Argentina, Uruguay y Paraguay.
111
Plano Nº 4
112
-La materialidad Afro
178
Singleton; Sousa. Archaelogies of African diaspora: Brazil; Cuba and United State. En Majewski, T.;
Gainster. D. (Eds.)International [Link] Archaelogy. New York. Spinga. Citado en Menezes
Ferreira: Arqueologia da Diaspora Africana 2009.p.268.
113
Los estudios arqueológicos acerca de la experiencia africana en América surgieron
alrededor de los año 70 principalmente en Estados unidos y luego fueron cobrando
relevancia en Brasil, El Caribe y recientemente en otros países de América del Sur (
Colombia, Uruguay y Argentina) . Estos estudios ponen de manifiesto la existencia de
una cultura material hallada en contextos históricos muy diferente a la europea e
indígena, caracterizada por mantener su propia identidad, la cual atribuyen a
tradiciones africanas. Dichos estudios basan sus hipótesis en las similitudes de
objetos hallados en diferentes sitios trabajados a lo largo del continente y su
semejanza así mismo con tradiciones africanas pertenecientes a las diferentes
regiones de procedencia de los pueblos esclavizados. Esto evidenciaría una
permanencia o persistencia de prácticas culturales de los pueblos africanos a pesar
del proceso de dispersión ocasionado por la esclavitud. En la mayoría de los casos se
trata de similitudes en las técnicas de manufactura de la cerámica, principalmente de
vasijas y pipas, así como presencia de símbolos relacionados a cultos religiosos
africanos dibujados en diferentes objetos.
Materialidad Afro
En lo que respecta a nuestro país, aunque los estudios realizados son pocos y
recientes estos han puesto de manifiesto la existencia y relevancia de objetos afro
dentro del registro arqueológico procedente de contextos históricos. Muchas veces
considerados como falsificaciones o incluidos como materiales hispano indígenas,
actualmente se ha diferenciado una cultura material producto de la presencia de
pobladores de origen africano, con características y particularidades propias.
179
Ibídem, p.
114
180
Schávelzon ha diferenciado tres grandes grupos de objetos atribuidos a la
población afro ( de acuerdo a los hallazgos en diferentes sitios del país) : los que
podrían llegar a ser africanos propiamente dicho, es decir aquellos objetos traídos
desde África ; los que fueron hechos en continente americano pero manteniendo
tradiciones de manufactura; uso; forma o decoración y aquellos que fueron adaptados
, con a sin alteraciones, provenientes tanto de los indígenas como de europeos, es
decir lo apropiado.
Lo Afro americano
Pipas
Dentro de este grupo de objetos lo más significativos fueron los hallazgos de pipas,
tanto por su representatividad como por la cantidad y la diversidad de sitios a lo largo
del continente en donde fueron halladas. Estas constituyen el primer marcador o el
primer objeto que permitió plantear, con sustento, la existencia de materiales afro en el
continente.
180
[Link]ávelzon Buenos Aires Negra. Arqueología Histórica de una ciudad silenciada. Ed. EMECE.
Buenos Aires.2003.p.142
181
Ibídem, p.144.
115
cerámica oscura, siempre confeccionadas sin tubo y con un agujero para insertar una
caña hueca para aspirar, de bordes redondeados y de tamaño reducido y
estandarizado alrededor de los 5 cm. Presentan varios motivos decorativos los cuales
mantienen pautas ornamentales africanas hechas generalmente por consecuencias de
puntos, rayas, cruces y triángulos así como también símbolos rituales.
Uno de los trabajos pioneros al respecto fue el realizado por Orser quien analizó una
serie de pipas de barro halladas en un cementerio de esclavos en Newton Plantation,
en el Sur de Barbados las cuales mostraban semejanzas formales y decorativas con
otras pipas provenientes de un supuesto asentamiento cimarrón en el extremo oriental
de la isla de Santo Domingo . Las pipas presentaban motivos geométricos en forma
de triángulos a base de finas incisiones. Este tipo de motivos eran a la vez similares a
los de otras pipas encontradas en una cueva en Cuba considerada también como un
refugio de esclavos cimarrones.
182
T. Carrara. Indígenas y africanos en Santa Fe la Vieja. En America [Link] fr estudios
Hispanoamericanos, Santa Fe 1998, pp.121-128.
116
Pipas Afro – Colección Cayasta
Cerámica:
Figuras cerámicas
183
Ibídem.p.152.
117
Otros de los elementos relacionados a la cultura afro tienen que ver con figurillas
realizadas en cerámica, generalmente de formas burdas o grotescas, representando
figuras humanas y/o de animales, una tradición común en varios pueblos de África.
184
C. Ceruti Armando el rompecabezas: Piezas del Arroyo Leyes (Santa Fe) vinculadas al agua.2004
118
Rostros con rasgos afro modelados en cerámica- Cayastá-
Marcas de Pertenencia
185
D. Schávelzon. [Link]. p.161.
119
Shango, divinidad africana, ostentando en su túnica ceremonial el mismo dibujo que
decora el fragmento de la pipa hallada en el sitio de Santa Fe la Vieja.
El trazado de estos símbolos son interpretados como una actitud de resistencia a partir
de la permanencia, silenciosa y oculta, de antiguas tradiciones ante las ajenas e
impuesta en América, en donde prevalecen aspectos de identidad y memoria africana.
Lo Apropiado y lo Mestizo
La población afro no solo produjo sus objetos sino que, en su gran mayoría, debieron
utilizar utensilios descartados por sus amos o los que ellos, desde su calidad de
esclavos o población subalterna, pudieran adquirir.
Se platea a este grupo de materiales como una apropiación y/o transformación tanto
de objetos como técnicas de manufactura de otras culturas (europeos o indígenas )
para suplir necesidades las cuales no era posible resolver de otra manera.186
186
D. Schávelzon [Link].p.502.
120
cronología se estima ( Gracias a los hallazgos realizados en Santa Fe LA Vieja y
Buenos Aires )a partir del siglo XVII culminando a principios del siglo XIX187
187
Ibídem.p 503.
188
Ibídem.p 503
189
D. Schávelzon .La cultura material Africana en Buenos Aires: Objetos y Contextos. Ponencia
presentada en las primeras jornadas de Arqueología Histórica de provincia y ciudad de Bs. As..
Universidad Nacional de Quilmes. 1996.
121
-En busca de su materialidad – Planteo de futuras intervenciones arqueológicas-
122
artesanos ubicado en las proximidades del convento de San Francisco lugar de
trabajo y vivienda de los sectores populares de la ciudad (ver imagen plano nº 2).
Ahora bien con respecto al actual trazado de la ciudad aunque se han identificado
espacios relacionados con la presencia de esclavos africanos debido a la dinámica
edilicia de la propia ciudad muchos de ellos no se presentan como áreas posibles de
intervención arqueológica ya que sobre ellos se encuentran edificados edificaciones o
casas particulares.(ver imagen Plano Nº 5)
Si bien estos son los lugares que hemos podido identificar a partir de datos concisos
acerca de su ubicación, el análisis de la documentación nos muestra que los
habitantes de origen africano fueron comunes dentro de la sociedad colonial tucumana
por lo cual en cualquier intervención o trabajo de arqueología urbana dentro de la
ciudad es posible encontrar restos materiales producto de su presencia e interacción.
En este sentido pretendemos con nuestro trabajo aportar a la visibilización de esta
población abriendo a la vez un conjunto de nuevas preguntas y perspectivas que nos
permitirán seguir ahondando en el tema.
123
124
Conclusiones
La presencia africana en el país, y más aún en las ciudades del noroeste, ha sido un
tema durante mucho tiempo relegado dentro de los estudios acerca de nuestro
pasado. Tal como señala Ruffer190 los procesos tempranos de mestizaje, las
apropiaciones del pasado y las imposiciones de sentido a nuestra propia historia
nacional han hecho que hoy cuando se nos pregunte acerca de los africanos en
nuestro país tendamos a responder que aquí no los hubo. Si bien en los últimos años
han crecido los estudios acerca de la población africana, el reconocimiento acerca de
su aporte dentro de nuestra historia aun no es lo suficientementemente conocido ni
valorado. En este sentido nuestra investigación se presenta como un aporte al
conocimiento de la realidad africana en la ciudad colonial de Tucumán ampliando las
concepciones acerca de las ocupaciones, actividades cotidianas, prácticas y la
dinámica y desarrollo que los africanos y sus descendientes tuvieron a lo largo del
periodo.
Aun con las limitaciones y problemáticas de las fuentes documentales trabajadas nos
fue posible realizar estimaciones y presentar una aproximación acerca de la
configuración de la población africana durante el periodo de ocupación de la ciudad
en el paraje de Ibatin y luego de su traslado durante gran parte del periodo colonial.
Durante los primeros momentos de la ciudad las fuentes nos muestran una población
de color, constituida en su mayoría por esclavos, formando parte del entramado
social desde momentos tempranos. Esta población se caracterizaba por un marcado
componente Africano producto del incipiente comercio esclavista, representado por
esclavos de origen africano principalmente de Angola. Con el correr de los años se
observa un crecimiento de la población definida por una preponderancia del sector de
color criollo por encima del africano, el cual se hace evidente a partir del reiterado uso
de diversas categorías étnicas derivadas del contacto africano con los demás grupos
sociales (europeo e indígena).
190
Ruffer
125
La presencia o el uso de diversas categorías tales como mulato, pardo, zambo dan
cuenta de los variados procesos de mestizajes acaecidos en el seno de la sociedad
colonial en los cuales se ven integrados los distintos matices étnicos.
Estas uniones interétnicas no solo dieron origen a nuevos sujetos sociales sino que
además fueron reduciendo las distancias relativas entre los mismos posibilitando así
ciertos grados de movilidad y de ascenso social de las castas inferiores. De acuerdo
a las fuentes las uniones por parte de las castas afro mestizas, ya sean uniones
legales o por amancebamiento, habrían respondido mayormente a estrategias para
parte de estos para lograr la libertad y/o el ascenso social de sus descendientes a
partir del blanqueamiento social. En este sentido se advierte una tendencia por parte
de los hombres a uniones con mujeres indias ya que de esta manera sus hijos nacían
libres mientras que las mujeres habrían optado eventualmente por parejas o uniones
con españoles o mestizos , con quienes tenían mayores posibilidades de
mejoramiento social tanto para ellas como para sus hijos.
Además de los vecinos de la ciudad, las órdenes religiosas fueron también propietarios
de esclavos, ya sea por adquisición o por medio de donaciones, Jesuitas,
Franciscanos y Mercedarios contaron con el servicio esclavos. El caso más
representativo lo constituye la Compañía de Jesús, quienes fueron uno de los
principales poseedores de esclavos en toda la Gobernación del Tucumán. En el caso
de San Miguel de Tucumán al momento de su expulsión los jesuitas tenían bajo su
dominio la cantidad de 123 esclavos africanos los cuales habrían estado repartidos
entre el colegio, las rancherías y estancias situadas en toda la jurisdicción.
127
permitió acceder a ciertos atributos y beneficios del mundo blanco, principalmente su
libertad.
****************************
De esta manera el trabajo con fuentes documentales nos permitió identificar y ubicar,
dentro del entramado social de la ciudad, varios espacios relacionados con el
quehacer cotidiano de la población afro.
191
M. Goldberg .Plaza San Martin y Parque Lezama. En: Huellas e Identidades. Sitios de Memoria y
culturas vivas de los afrodescendientes en Argentina, Paraguay y Uruguay. Tomo I. La ruta del esclavo.
UNESCO, 2012, p.33.
128
La negación de estos espacios y su relación con la población africana queda
claramente ejemplificada en el caso de la Plaza Principal. Como centro simbólico de
poder , en donde confluían todas las actividades sociales, cívicas y religiosas de la
ciudad, poco se dice acerca de su función como escenario de remates de esclavos o
como el lugar destinado para hacer públicos las faltas y castigos impartidos a aquellos
esclavos que cometían delitos.
Planteamos esta perspectiva no solo en lo que respecta a los espacios sino también
incluyendo dentro del patrimonio afroamericano a la propia cultura material, aquella
producida y utilizada por ellos mismos. Siguiendo el concepto de diáspora africana, los
objetos materiales producidos por los afrodescendientes, así como sus prácticas
culturales, formaron parte de estrategias de resistencia de estos pueblos ante el nuevo
orden social impuesto por la esclavitud. Por lo tanto a partir de sus objetos y de su
materialidad no solo estaremos haciendo evidente su presencia sino que además nos
permitirá acercarnos a sus formas de hacer y pensar, es decir al mundo creado por
ellos.
129
BILIOGRAFÍA
130
DOCUMENTOS CONSULTADOS
• Venta de 4 esclavas engolas realizada por orlando de Faya. Fs. 94 vta. - 95.
Año 1606.
• Venta de 1 esclavo realizada por Alonso Rodrigues Bello. Fs.315 vta. - 317 vta.
Año 1608.
• Venta de 1 esclavo realizada por Gerónimo Ruiz de Gongora. Fs.410 vta.-411.
Año 1609.
• Venta de un esclavo realizado por Francisco de Urueña. Fs. 509 vta. -510 vta.
Año1610.
131
• Venta de un esclavo realizada por Pedro de los Ríos, mercader tratante. Fs.
296 – 297. Año 1639.
• Venta de un negro esclavo Angola por Antonio Aragón. Fs. 325 a 326 vta. Año
1650.
• Venta de tres esclavos Angola realizada por Luis Gonzáles de Alarcón. Fs.
344 a 345. Año 1650.
• Venta de un negro realizada por Alonso Graneros y esposa. Fs. 375 – 377.
Año 1655.
• Venta de una esclava realizada por Pedro Ramírez de Alarcón. Fs. 380 vta. –
381 vta. Año 1661.
• Venta de un negro esclavo Angola realizada por Pedro Ramírez de Alarcón.
Fs. 393 a 393 vta. Año 1661.
• Venta de un esclavo realizada por Isidro de Murga. Fs, 121 vta. Año 1692.
• Venta de un esclavo llevada a cabo por Francisco de Robles. Fs. 201 -209.
Año 1695.
• Venta de dos esclavas realizada por José Martines Lezama. Fs. 209 – 212.
Año 1696.
• Venta de una esclava llevada a cabo por Ana Bayon de la Torre. Fs. 246 – 247
vta. Año 1696.
• Venta de una esclava realizada por José Martines Lezama. Fs. 275 – 276 vta.
Año 1697.
• Venta de un esclavo llevada a cabo por María Toscano.. Fs. 43 y vta. Año
1701.
• Venta de dos esclavas realizada por Gerónima Costilla de Rojas. Fs. 48 – 49
vta. Año 1701.
• Venta de una esclava llevada a cabo por Geronima Costilla de Rojas. Fs. 51 –
52. Año 1701.
• Venta de una negra esclava realizada por Francisco de Leorraga. Fs. 59 – 60.
Año 1701.
132
• Venta de un esclavo realizada por Manuel de Orrego. Fs. 103 – 104 vta. Año
[Link] de un negro esclavo realizado por Martín de Argañaraz y Murguia.
Fs. 132 – 133. Año 1705.
• Venta de un negro esclavo realizado por Antonio Pérez Palavecino. Fs. 137 y
vta. Año 1706.
• Venta de una esclava llevada a cabo por Francisca de Salas y Valdez. Fs. 145
– 146 vta. Año 1708.
• Venta de un esclavo mulato realizado por Felipe Gracia de Valdez. Fs. 151 y
Vta. Año 1708.
• Venta de un esclavo mulato realizado por Francisco Gonzáles y esposa. Fs.
157 – 158 vta. Año 1709.
• Venta de una esclava mulata realizada por María Román. Fs. 159 – 160. Año
1709.
• Venta de un esclavo mulato realizada por Martin de Ledesma Balderrama.
Fs.172. Año 1710.
• Venta de un esclavo mulato realizado por Fernando Miguel Valdez. Fs. 237.
Año 1713.
• Venta de una mulata esclava realizada por Juan Juarez Baviano. Fs. 247 – 248
vta. Año 1713.
• Venta de un esclavo realizada por Juan Alvarez Tovar. Fs. 251 – 252. Año
1714.
• Venta de una mulata realizada por Claudia del Campo y sus hijos. Fs. 261 –
262. Año 1714.
• Venta de un mulato esclavo realizada por Gines del Toro Alvarado y esposa.
Fs. 263 – 264. Año 1715.
• Venta de dos mulatos esclavos realizada por Claudia del Campo. Fs 264 – 265
vta. Año 1715.
• Venta de dos esclavos realizada por Antonio de Alurralde. Fs. 306 vta. – 307
vta. Año 1717.
• Venta de una mulata realizada por Jose Fernandez. Fs. 316 – 317. Año 1718.
• Venta de dos esclavos, mulata más su hijo, realizado por Fernando Carrasco.
Fs. 366 – 368. Año 1723.
• Venta de cuatro esclavas realizada por Antonio Perex Palavecino. Fs. 372 –
373. Año 1723.
133
• Venta de un mulato realizado por Bernardo Gonzales. Fs. 402 – 407. Año
1725.
134
• Venta de una esclava realizada por Agustín Menencio. Fs 323 – 323. Año
1754.
• Venta de una esclava negra realizada Josefa Grande. fs. 335 – 336. Año 1754.
• Venta de una mulata realizada por Geronima Suarez de Cabrera. Fs. 361 –
362. Año 1754.
• Venta de un negro esclavo realizado por Antonio Souza. Fs. 363. Año 1754.
• Venta de un negro realizado por Francisca Artazar. Fs. 409. Año 1757.
• Venta de una esclava realizada por Teresa Frías Velásquez. Fs. 421. Año
1757.
• Venta de un negra realizada por Pedro Antonio de Araoz y Francisco Núñez
Herrera. Fs. 484 – 485. Año 1757.
• Venta de un esclavo negro realizado por Manuel Herazu. Fs. 10. Año 1758.
• Venta de una esclava angola realizada por José Cainzo. Fs. 22. Año 1759.
• Venta de una mulata realizada por Pascual leal. Fs. 59. Año 1759.
• Venta de un esclavo mulato realizado por Juan Antonio Bazan. Fs. 68 – 69.
Año 1760.
• Venta de un esclavo mulato realizado por Juan Cuevas del real. Fs. 82 – 83.
Año 1761.
• Venta de dos esclavos angola realizado por Melchor de Otero. Fs. 85. Año
1762.
• Venta de una esclava morena realizada Teresa Arias Velásquez. Fs. 88 – 89.
Año 1762.
• Venta de un esclavo realizado por Narciso Ojeda. Fs. 100 – 101. Año 1762.
• Venta de un esclavo realizado por María Borre. Fs. 132 – 133. Año 1763.
• Venta de dos esclavas, madre e hija, realizada por Francisco Xavier de
Cabrera. Fs. 138 – 139. Año 1763.
• Venta de una esclava mulata realizada por Theresa Arias Velasquez. Fs. 166 .
Año 1764.
• Venta de dos esclavos realizada por Pedro de Arias Velasquez. Fs. 173 – 174.
Año 1764.
• Venta de un esclavo realizado por José Xavier Ortiz del Valle. Fs. 200. Año
1765.
135
• Venta de un negro esclavo realizado por Rosa Corvera. Fs. 246 – 247. Año
1767.
Testamentos
136
• Testamento de María Martínez Toscano. Año 1704. P.E. Ser. A Vol. IV. Fs. 147
– 150.
• Testamento de Francisco de Sosa. Año 1705.P.E. ser. A Vol. IV. Fs. 154 – 156
vta.
• Testamento de Juan de Villagra. Año 1705. P.E. Ser. A Vol. IV. Fs. 161-163
vta.
• Testamento de Juan de Villagra. Año 1706. S.J.C. Caja Nº 6 Exp. 22.
• Testamento de Francisca Jiménez Navarro. Año 1707. S.J.C. Caja Nº 5 Exp.
31.
• Testamento de Juan de Torres. Año 1708. S.J.C. Caja Nº 6 Exp 25.
• Testamento de Juan Denis Gonzales Año 1708. P.E. ser. A. Vol. IV. Fs. 359-
360.
• Testamento de Juan Nicolás de Araoz. Año 1710. P.E. Ser A. Vol. IV Fs. 376-
379.
• Testamento de Catalina de Quiroga y Guzmán. Año 1714. P.E. Ser. A Vol. IV.
Fs. 27 – 29.
• Testamento de Lorenzo Bazan. Año 1714. S.J.C. Caja Nº 7 Exp. 30.
• Testamento de Francisco de Villafañe y Guzmán. Año 1714. S.J.C. Caja Nº 7
Exp.31.
• Testamento de Francisco Romano. Año 1714. P.E. Ser. A. Vol. IV. Fs. 76 -77
vta.
• Testamento de Claudia de Murga. Año 1715. P.E. Ser. A. Vol. IV. Fs. 115 – 116
vta.
• Testamento de María de Flores. Año 1717. P.E. Ser. A. Vol. IV. Fs. 125-126
vta.
• Testamento de Diego Diez de Alderete. Año 1720. P.E. Ser A. Vol. IV. Fs. 453-
455vta.
• Testamento de Alonso de Frías Robles. Año 1720. S.J.C. Caja Nº 9 Exp.34.
• Testamento de Manuel Dorrego. Año1724. P.E. Ser. A. Vol. V. Fs. 56-58.
• Testamento de Diego Esteves. Año 1728. S.J.C. Caja Nº 9 Exp 26.
• Testamento de Diego campero. Año 1728. S.J.C. Caja Nº 9 Exp 32.
• Testamento de Diego Fernández Campero. Año 1729. P.E. Ser. A Vol. V. Fs.
121-122.
• Testamento de Bernardo Jerez. Año 1733. P.E. Ser. A Vol. V Fs. 126-128.
• Testamento de Bernardo Jerez. Año 1733. S.J.C. Caja Nº 10 Exp.8.
137
• Testamento de Pedro Jimenes. Año 1734. S.J.C. Caja Nº 10. Exp.15.
• Testamento de Francisca Flores. Año 1735. P.E. Ser. A. Vol. V Fs. 129-131.
• Testamento de Francisco Pérez. Año 1737. P.E. Ser. A Vol. V. Fs. 135-137.
• Testamento de Diego de Iriarte. Año 1737. P.E. Ser. A. Vol. V. Fs. 141-144.
• Testamento de Pedro Argañaraz. Año 1737. P.E. Ser. A Vol. V Fs. 182.186.
• Testamento de Domingo de la Concha. Año 1737. P.E. Ser. A. Vol. V. Fs. 141-
144.
• Testamento de Úrsula de Villagra. Año 1737. P.E. Ser. A Vol. V. Fs. 149-151.
• Testamento de Diego Martínez de Iriarte. Año 1737.S.J.C. Caja Nº 1º Exp. 1.
• Testamento de Gregorio de la Fuente. Año 1738. P.E. Ser. A. Vol. V Fs. 182-
186.
• Testamento de Josefa Grande de Soto Mayor. Año 1750. S.J.C. Caja Nº 13
Exp.1.
• Testamento de Andrés de Artazar. Año 1750. S.J.C. Caja Nº 13 Exp. 5.
• Testamento de Luisa Grande. Año 1751. S.J.C. Caja Nº 13 Exp. 19.
• Testamento de Rosa Bazan. Año 1752. S.J.C. Caja Nº 14 Exp 14.
• Testamento de Juan Alderete. Año 1755. S.J.C. Caja Nº 15 Exp.2.
• Testamento de Clemente Méndez. Año 1755. S.J.C. Caja Nº 15 Exp. 9.
• Testamento de Juan Francisco Deheza y Huelguera. Año 1751. S.J.C. Caja Nº
16 Exp. 11.
• Testamento de José Suarez Cabrera. Año 1757. S.J.C. Caja Nº 16 Exp. 18.
• Testamento de Josefa Grande de Sotomayor. Año 1757. S.J.C. Caja Nº 16
Exp. 25.
• Testamento de Miguel de Iriarte. Año 1768. S.J.C. Caja Nº 17. Exp. 14.
• Testamento de Pedro Núñez de Herrera. Año 1759. S.J.C. Caja Nº 17 Exp.34.
Donaciones de esclavos.
138
Protocolo de Escribanía Ser. A Vol. V.
• Donación de una mulatilla por José Suarez de Cabrera y Velzaco. Fs. 317-318.
Año 1754.
• Donación de una esclava mulatilla por Teresa Arias Velázquez. Fs.398-399.
Año 1756.
• Donación de una esclava negra por Lorenzo García. Fs. 416-417. Año 1757.
• Donación de un esclavo por Josefa Grande de Sotomayor. Fs. 429. Año 1757.
Carta de libertad
• Carta de libertad otorgada por Teresa Arias Velázquez a dos esclavos, Pablo y
Francisco. Fs. 145 – 146. Año 1737.
• Carta de libertad otorgada por Gabriela de Araoz y su marido Manuel García a
una esclava mulata llamada teresa. Fs. 281 – 282. Año 1753.
• Carta de libertad otorgada por Juan de Basualdo a un mulato llamado Mateo.
Fs. 369. Año 1754.
139
Cartas de Dote
• Dote otorgada por Juan Martínez de Iriarte y su esposa Ana María Yanasi. Fs.
4 – 9.Año 1667.
Protocolo de Escribanía Serie A Vol. V
• Dote otorgada por Claudia Vera Aragón. Fs. 156 r. – 169.
• Dote otorgada por María de Avila y Salas, viuda de Miguel Salas y Valdez. Fs.
86. Año 1700.
• Dote otorgada por Juan Nicolás de Araoz y su mujer Claudia del Campo Nuñez
de Ávila. Fs. 127 – 130. Año 1705.
• Dote otorgada por Diego Graneros de Alarcón. Fs. 427 – 427 vta. Año 1728.
• Dote otorgada por Francisco Sánchez de la Madrid y su esposa María de
Villafañe y Guzmán. Fs. 494 – 497 vta. Año 1731.
• Materia: Sobre un negro Diego Talavera. Caja Nº 3, Exp. 22, Fojas 31. Año
1692.
140
• Materia: Sobre un esclavo y sus hijos. Caja Nº3, Exp. 23, Fojas 296. Año 1692
(Ausente en el archivo)
• Materia: Sobre la venta de un esclavo. Caja Nº 4, Exp. 22, Fojas 2 Año .1697.
• Materia: Vuelva a su hogar María del Pardo. Caja Nº 8, Exp. 23, Fojas 3. Año
1718.
• Materia: Diligencia para tasación y venta de un esclavo. Caja Nº 8, Exp.27;
Fojas 27. Año 1719.
• Materia: Diligencias sobre la valuación de un esclavo. Caja Nº 8, Exp. 28, Fojas
2. Año 1719.
• Materia: Sobre derecho a esclavitud. Caja Nº 9, Exp. 15, Fojas 2. Año 1725.
• Materia: Sobre un esclavo. Caja Nº 9, Exp. 33, Fijas 8. Año 1729.
• Materia: Testimonio sobre libertad de Magdalena de LA Guerra. Caja Nº 10,
Exp. 7 Fojas 19. Año 1733.
• Materia: Diligencias practicadas para obtener su libertad. Caja Nº 11, Exp.4.
Fojas 15. Año 1738.
• Materia: Sobre la libertad de su esposa Juana Romero. Caja Nº 11, Exp. 38,
Fojas 9. Año 1744.
• Materia: Sobre una esclava llamada Tomasina. Caja Nº 12, Exp. 27, Fojas 3.
Año 1749.
• Materia: Cobro de un mulato esclavo. Caja Nº 13 Exp. 22, Fojas 3. Año 1752.
• Materia: Sobre un negro esclavo. Caja Nº 14, Exp. 35, Fojas 7. Año 1754.
• Materia: Sobre la venta de un mulato esclavo. Caja Nº 15, Exp. 1, Fojas 6. Año
1755.
• Materia: Solicito para que se le entregue una hija. Caja Nº 16, Exp. 16, Fojas 1.
Año 1757.
• Materia: Sobre Cambio de dos esclavos. Caja Nº 17, Exp. 1, Fojas 5. Año
1758.
• Materia: Cobro de una negra esclava y unos bueyes, Caja Nº 17, Exp. 11,
Fojas 20. Año 1758.
• Materia: Sobre un negro esclavo. Caja Nº 17, Exp. 14, Fojas 14. Año 1758.
• Materia: Sobre la libertad la libertad de Pereyra Bonifacio. Caja Nº 17, Exp. 15,
Fojas 6. Año 1758.
• Materia: Sobre libertad para contraer matrimonio. Caja Nº 17, Exp.20, Fojas 13.
Año 1759
141
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147
Tablas complementarias
148
ESCRITURAS DE COMPRA VENTA DE ESCLAVOS
Año Fecha Vendedor Condición Comprador Condición Nº esclavos Nombre/s Edad Clasificaci Origen Familia Precio Folios
Esclavo ón
(en
reales)
1606 11 de Orlando de residente de Francisco de vecino de 4 Lucia 20 negras Angola 1100 P.E. Vol I Fs.94
Octubre Faya SMT Acosta SMT esclavas Vta. - 95
Caballero Lucia 17 bozales
Magdalena 3
María 17
1608 18 de Alonso residente de Gabriel Residente 1 Juan 36 esclavo de 500 P.E. Vol I Fs.
Noviembre Rodríguez Bello SMT Hidalgo de SMT color mulato 315 vta. - 317
Quintanilla) vta
1609 2 de Geronimo Ruiz vecino de Juan Díaz Residente 1 Vicente 15 esclavo Angola 400 P.E. Vol I Fs.
Octubre de Gongora SMT de SMT 410 vta 411
1610 14 de Francisco De vecino de Diego cura y 1 Pedro 8 negro Angola 500 P.E. Vol I Fs.
Setiembre Urueña SMT Fernández vicario de 509 vta. 510
Pedrero SMT vta
1611 28 de Gonzalo de vecino de Juan de Presbítero 1 Manuel 20 negro Angola 424 P.E. Vol II Fs. 4
Febrero Luna y Sanabria Santiago del Perarla,Presbi residente vta a 6
Estero, tero SMT
residente en
la Ciudad de
SMT
1612 Junio Presbítero Diego vecino de 1 María negra 350 P.E. Vol II Fs.
Hernando de Graneros de SMT 27 a 28
Zerpa Alarcón
1612 11 de Francisco de vecino de María Ruiz vecina de 1 Antonio 25 negro 440 P.E. Vol II Fs.
Noviembre Acosta SMT SMT 85 vta a 86
Caballero
1615 7 de Antonio vecino de la Juan de 1 Miguel 53 negro Angola 450 P.E. Vol II Fs. 99
Marzo Marquina y su ciudad de Espinoza a 100
esposa María Talavera en
de López Madrid
1620 2 de Julio Presbítero Fco. vecino de Gregorio Díaz 1 Domingo 8 negro Angola 280 P.E. Vol II Fs.
Alcaraz de la SMT 106 a 107
Serda
1621 3 de Duarte Pintos residente SMT Presbítero bachiller, 1 Isabel 16 negra Angola 430 P.E. Vol II Fs.
Agosto de Vega Diego cura y 171 vta. a 173
Hernández vicario de
Pedrero la ciudad
SMT
1622 12 de Andres Calvo Mercader, Pedro morador 1 Esperanza 12 negra 360 P.E. Vol II Fs.
Noviembre residente en Gonzáles en SMT 258 a 259 vta
esta ciudad
SMT
1631 7 de Enero Alonso de Leiva vecino de Juan Gerez vecino de 1 Francisca 12 negra 250 P.E. Vol II Fs.
y Arevalo SMT Calderón Santiago 263 vta a 264
del vta
Estero??
1631 9 de Andrés Calvo Mercader, Adauto Luis 2 Gracia 19(madre) negra Angola madre e 650 P.E. Vol II Fs.
Diciembre Residente en de Cabrera Esperanza y año y esclava y hija 270 a 271 vta.
esta ciudad medio una
SMT (hija mulequilla
/mulequill
a)
1638 20 de Alonso de morador Bernardo de 1 Gonzalo 24 negro Angola 400 P.E. Vol II Fs.
Junio Leiva y Arevalo ciudad de Iriarte 291 vta a 293
Córdoba vta.
1639 25 de Pedro de los Mercader, Pedro Gómez 1 Luis negro 330 P.E. Vol II Fs.
Agosto Ríos Residente en 296 a 297
esta ciudad
SMT
1650 27 de abril Antonio de vecino de Melchor 1 Manuel 30 negro Angola 400 P.E. Vol. II Fs.
Aragón (hijo SMT Maldonado 325 a 326 vta.
,apoderado de Saavedra
de Gaspar
Gonzáles
Romero
1650 13 de Luis Gonzales residente SMT Antonio de morador 3 Catalina(m Hija, esclava Angola madre e 525 P.E. Vol. II Fs.
Noviembre de Alarcón Rivera en SMT adre) María de negra hijos 344 a 345
María 8 años y el mulatillo
(hija) mulatilla 8
mulatillo meses de
sin vida
nombre
1655 17 de Alonso vecinos Juan Gómez 1 Francisca negra 520 P.E. Vol. II Fs.
Octubre Graneros y su 375 a 377
esposa
Agustina de
Abalos
1661 7 de Pedro Ramírez vecino y Alonso de su 1 no detalla 9 a 10 mulatilla criolla,"de 300 P.E. Vol. II Fs.
Noviembre de Alarcón encomendero Graneros hermano nombre criolla esta 380 vta. a 381
de SMT ciudad…" vta.
1661 4 de Pedro Ramírez vecino y Andrés Calvo mercader 1 Antonio 28 esclavo Angola 450 P.E. Vol. II Fs.
setiembre de Alarcón alcalde 393 a 393 vta.
ordinario de
SMT
1692 11-Jun Isidro de Murga vecino Juan Antonio vecino 1 Roque 16 mulato criollo 500 P.E. Vol. III Fs.
morador de la de la Cruz morador 121-121vta
ciudad SMT
1695 05-Dic capitán vecino Joseph Díaz Presbítero 1 Domingo 20 mulato 450 P.E. Vol III
Francisco de morador SMT de Loria morador Fs.201-209
Robles de la
ciudad de
Salta
1696 20-Oct Capitán José Gobernador Sargento vecino 2 Juana y 22 y 8 mulata y criolla 820 P.E. Vol III
Martínez de de las Armas mayor Juan morador Francisca( meses mulatilla Fs.209-212
Lezana( de S. M.T y Bautista de de la madre e
sus fronteras Tovalina Ayala ciudad de hija)
Jujuy
1696 30-Oct Ana Bayon de la vecina de Ignacia Bayon 1 María 20 mulata 500 P.E. Vol. III
Torre SMT de la Torre Fs.246-247vta
(hermana)
1697 19-Nov José Martínez Gobernador Capitán Simon alcalde 1 Vicente 24 negro criollo casado 650 P.E. Vol. III Fs.
de Lezama de las Armas y de Avellaneda ordinario con 275-276 vta.
vecino de ciudad Manuela
Stgo del SMT mulata
estero libre
1701 5 de marzo María Toscano vecina de la Capitán 1 Pedro 24 mulato 500 43 y vta. en
ciudad de Francisco lizondo Borda.
SMT Peralta Serie 1 Vol. 6
1701 9 de Mayo Geronima vecina de SMT Andrés comercian 2 Agustina y mulatas madre e 850 P.E. Vol. Iv Fs.
Costilla de Rodríguez ( te- vecino bernacha hija 48 a 49 vta.
Rojas comerciante) de la
ciudad de
Santa Fe
de la
Veracruz
1701 27 de Catalina moradora de capitan Juan 1 Ursula 10 mulata 525 P.E. Vol. IV Fs.
Mayo Costillas de la ciudad de Antonio de La 51 a 52
Rojas SMT Cruz
1701 31 de Francisco de vecino de la Simon de Vecino de 1 Ana 18 negra 550 P.E. Vol IV Fs.
Agosto Leorraga ciudad Peñuecos y SMT 59 a 60
Avellaneda
1704 8 de Abril Manuel de Vecino capitán vecino 1 Lorenzo 28 negro 500 P.E. Vol. IV
Orrego morador SMT Francisco morador Fs.103 a 104
González SMT vta.
1705 3 de Martín de vecino de la Miguel Diez Teniente 1 Bartolo 21 negro 500 P.E. Vol. IV
Noviembre Argañaraz y ciudad de Sto. de Andino M de C de Fs.132 a 133
Murguia del Estero SMT
Residente en
SMT
1706 13 de Maestre de Alférez real Capitán vecino de 1 Ignacio esclavo 500 P.E. Vol. IV Fs.
Marzo Campo Antonio sustituto de Miguel de SMT 137 y vta.
Pérez los lugares de Aranciaga
Palavecino la ciudad de
SMT
1708 3 de Francisca de vecinos SMT Juan Nicolás vecino de 1 Phelipa 23-24 mulata P.E. Vol. IV
Agosto Salas y Valdez y de SMT Fs145 a 146
su esposo Juan Araoz(represe vta.
Denis González ntado por su
hijo Juan
Gregorio de
Araoz
1708 16 e Felipe García de vecino Salvador vecino 1 Nicolás 35 mulato criollo casado 400 P.E. Vol IV
Agosto Valdez feudatario de García de morador con una Fs.151 y vta
la ciudad de Valdez, SMT india
SMT Sargento llamada
mayor María.
1709 14 de Frnciso moradores de Juan Sánchez 1 Martín 10 a 11 mulatillo 275 P.E. Vol. IV
febrero Gonzáles la ciudad de Zambrano , Fs.157 y 158
(Capitan) y su SMT maestro vta.
esposa Maria
de Abreu y
Figueroa
1709 4 de Junio María Román Francisco vecino de 1 Ana 26 mulata 400 P.E. Vol. IV Fs.
Basurco?? la ciudad 159 a 160
de la
Trinidad
puerto de
Buenos
Ayres
1710 23 e Mayo Martín de Vecino Alonso de 1 Domingo 14 Pardo/mulat 400 P.E. Vol. IV Fs.
Ledesma Feudatario de Frias y Robles o Esclavo 172
Balderrama la ciudad de , Capitán
Santiago del
Estero
1713 20 de Juan Juárez residente al Presbítero cura 1 Ana - mulata 650 P.E. Vol. IV
Noviembre Baviano presente en la Pedro vicario de Fs.247 a 248
ciudad de González la Santa vta.
SMT Baptista Jurisdicció
n de Santa
Fe de la
Veracruz
1714 18 de abril Juan Alvarez de vecino de Jacinto vecino 1 Blas 30 esclavo 400 P.E. Vol. IV Fs.
Tovar SMT Andrade feudatario, 251 A 252
de SMT
1714 24 de Claudia del vecina de SMT Diego de vecino 1 Efigenia 26 mulata 650 P.E. Vol. IV
octubre Campo y sus Alderetes feudatario Fs.261 a 262
hijos de SMT
1715 14 de Gines de Toro vecinos de Antonio de vecino 1 Antonio 16 a 17 mulato 387 P.E. Vol. IV Fs.
Enero Alvarado y su SMT Alurralde feudatario 263 a 264
esposa
Magdalena de
Murga
1715 15 de Claudia del Vecino de Ignacio vecino de 2 Domingo y mulatos P.E. Vol. IV Fs.
Enero Campo SMT Inocencio SMT Felipe 264 a 265 vta.
Lizarralde
(hijo legitimo)
1717 17 de Antonio de vecino Francisco vecino de 2 Antonio(Al Antonio: Francisco: P.E. Vol. IV
Noviembre Alurralde feudatario Sánchez de la SMT urralde) y mulato- Bozal Fs.306 vta. a
Madrid ( Francisco( Francisco : 307 vta.
Capitán) Sánchez de negro
la Madrid)
1718 19 de José Fernández vecino de Pedro 1 Micaela - mulata - 500 P.E. Vol. IV Fs.
diciembre SMT Jiménez ( 316 a 317
Capitán)
1723 21 de Abril Fernando vecino Francisco de 2 Bernabela Bautista : esclava y 500 P.E. Vol. IV Fs.
Carrasco feudatario de Soberon ( y Bautista 6 a 7 mulatillo 366 a 368
SMT Capitán)
1723 14 de Antonio Pérez capitán y Marcos vecino 4 Isabel mas Isabel: esclava Madre 950 P.E. Vol. IV Fs.
Junio Palavecino vecino de Aramburo* feudatario sus hijos 33;Ana mas sus 372 a 373
SMT de la Ana, 7;Juan tres hijos
ciudad de Miguel y Miguel 4 a
Salta santiago 5y
Santiago 1
1725 3 de Bernardo vecino de Manuel 1 Juan 23 mulato 300 P.E. Vol. IV Fs.
octubre González SMT Sánchez 402 a 407
1732 2 de Mayo Sancho Pedro Nuñez, Vecino 2 Agustina y Agustina esclava madre e 499 y 150 P.E. Vol. V Fs.
Fernández General SMT su hijo 34 y parda hijos 10 r a 11vta
Campero Lorenzo Lorenzo 3
1732 4 de Miguel de MERCADER, al Ursula de vecina de 1 12 negro Angola 420 P.E. Vol. V Fs.
Septiembr Escurrechea presente Villagra SMT 15 r a 16 r
e residente en
la ciudad SMT
1732 6 de Miguel de MERCADER, al Magdalena vecina de 2 negra de una negra y Angola 450 y 330 P.E. Vol. V Fs.
Septiembr Escurrechea presente Baquedano SMT 21 y negro un negro (ambos) 17 r a 18 vta
e residente en de 11
la ciudad SMT
1732 29 de Pedro Nuñez, residente de Blass del Pozo residente 1 Juan 24 negro bozal Bozal 350 P.E. Vol. V Fs.
octubre capitán SMT Valverde, de SMT 22 r a 23 r
General
1733 7 de Joseph Mora, residente de Juan Francisco vecino de 1 Miguel 20 Mulato 400 P.E. Vol. V Fs.
octubre Maestre de SMT Carrizo , SMT 36 a 37 v
Campo Ayudante
1733 29 de Antonio de vecino de Juan Ignacio 2 Francisco esclavo criollo Angola P.E. Vol. V Fs.
octubre Alurralde SMT de Miguel negro 40
Abasto(apode
rado del M d
C Martín
Gómez
Rosales
1733 4 de Juan de MERCADER Juan Francisco vecino de 1 Manuel de 18 negro Angola 300 p de P.E. Vol. V Fs.
Diciembre Santamaria TRATANTE al Deesa SMT Santamari esclavo a8R 43 r a 44 vta.
presente Helguera, M a
residente en de C
la ciudad de
SMT
1734 19 de Juan Francisco vecino de Joseph vecino de 1 Manuel de 18 negro Angola 338 P.E. Vol. V Fs.
Junio Deesa Helguero SMT Reinoso la ciudad Santamari esclavo 52 r a 42 vta
de la Rioja, a
al presente
residente
en la
ciudad de
SMT
1734 2 de José de Salinas vecino de la Blass del Pozo vecino de 1 Antonio 30 esclavo 300 p de P.E. Vol. V Fs.
diciembre ciudad de Valverde SMT Pardo a8R 67 r a 68
Buenos Aires,
al presente
residente en
la ciudad de
SMT
1735 8 de Bernardo vecino Ignacio 1 Juan Mulato 360 P.E. Vol. V Fs.
Agosto González feudatario y Aguilar, M de esclavo 83 a 84
alcalde C
ordinario de
SMT
1736 veinti(pap Miguel de Francisco de vecino de 1 Andrea mulata 320 P.E. Vol. V
el Orrego, su hijo Abreu y SMT Fs.117 a 118
roto)Febre Juan José el M Figueroa
ro d C Bernardo
Gonzáles (por
su hijo Manuel
ausente)
1744 26 de Ignacio de religioso de la Andrés de vecino de 1 Pedro 16 negro 300 P.E. Vol. V Fs.
Mayo Olmos Compañía de Artazar, la ciudad 232 a 233
Jesús capitan de SMT
1746 20 de Abril Narciso López y Lorenzo vecino de 5 Antonio s/d negro, Toda una 1050 P.E. Vol. V
su esposa Ana Garcia y SMT Mariana s/d negritos familia Fs.257 a 258
Margarita de Valdez Juan bebe (hijos)
Cosio y Hernán José 8
Miguel 9
Jerónimo
1746 19 de Juan Silvestre vecino de Juan Correa vecino de 1 Juan 9 esclavo 200 P.E. Vol. V Fs.
Mayo Deheza y SMT SMT Antonio 263 a 254
Helguera
1753 10 de Jose Figueroa, vecino de José Cainzo vecino de 1 María negra 300 P.E. Vol. V Fs.
febrero M de C SMT SMT Josefa 279 a 280
1753 30 de Pedro Carrasco, vecino de José de 1 Luis 20 mulato 300 P.E. Vol. V Fs.
Junio sargento Mayor SMT Acosta, Cptn 285 a 287
1754 27 de Agustín vecinos dede Pedro vecino de 1 Dionisia 11 a 12 negra 300 P.E. Vol. V Fs.
febrero Menencio y su SMT Rodríguez, SMT 323 a 324
mujer María capitán
Josefa Figueroa
1754 6 de Mayo Josefa Grande* vecina de la Juan de Reto, 1 María 46 negra 230 P.E. Vol. V Fs.
ciudad de capitán 335 a 336
SMT
1754 3 de Geronima Felipe vecino, 1 Francisca 28 mulata 350 P.E. Vol. V Fs.
Diciembre Suárez de Antonio de Gobernad 361 a 362
Cabrera Alurralde, or de
capitán Armas de
la ciudad
de SMT
1754 4 de Antonio Souza Juan Manuel Vecino de 1 Francisco 20 negro 400 P.E. Vol. V Fs.
Diciembre García, M de la ciudad 363
C de SMT
1757 3 de Enero Francisca vecina de la Lorenzo Pérez MERCADE 1 Julio 9 negro 200 P.E. Vol. V Fs.
Artazar y ciudad de de Arboles R 409
Aguilera SMT TRTANTE,
al presente
residente
en la
ciudad
1757 11 de Julio Teresa Frías Manuel Ministro, 1 Melchora esclava 325 P.E. Vol. V Fs.
Velazquez Fernández, Clérigo, 421
ministro presbítero
1757 10 de Pedro Antonio vecinos de Francisco Luis 1 Feliciana 22 negra 375 P.E. Vol. V Fs.
octubre de Araos y SMT de 484 a 485
Francisco Villegos(cura
Antonio Nuñez rector de
de Herrera Salta)
1758 1 de Manuel de residente en Joseph de vecino de 1 Joseph 38 a 40 negro NETO 280 P.E. Vol. VI Fs.
Febrero Herazu la ciudad de Figueroa, M SMT 10
SMT de C
1759 23 de Joseph Cainzo Miguel Araos, 1 Juana negra Angola 350 P.E. Vol. VI Fs.
Marzo Mde C María 22
1759 Junio??? Pascual Leal vecino de la Martín Bazan, 1 María 12 mulata 260 P.E. Vol. VI Fs.
jurisdicción de Capitán Josepha 59
SMT
1760 20 de Julio Sgto mayor vecino Luis Joseph vecino 1 18 a 20 mulato criollo 250 P.E. Vol. VI Fs.
Juan Antonio encomendero Capitán encomend 68 a 69
Bazan y de la ciudad ero de San
Petrona Estévez de SMT Fernando
del Valle
de
Catamarca
1761 2 de Abril Juan Cuevas del residente de Roque de vecino de 1 Vicente 30 mulato de 280 P.E. Vol. VI Fs.
real SMT Abila,Sto SMT color zambo 82 a 83
Mayor
1762 27 de Abril Melchor de vecino de la Bernardo 2 Gonzalo y negros Angola 300 $ P.E. Vol. VI Fs.
Otero ciudad de Díaz, Antonio cada uno 85
Córdoba apoderado
de su
hermano, Gral
Luis Joseph
Díaz
1762 15 de Theresa Arias vecina de Eugenio Arias, 1 Francisco 20 a 28 moreno 350 P.E. Vol. VI Fs.
Septiembr Velazquez SMT Ministro(su 88 y 89
e sobrino)
1762 20 de Narciso Ojeda vecino de Pedro 1 Tomas esclavo 200 P.E. Vol. VI Fs.
Diciembre SMT Rodríguez del 100 a 101
Castillo y su
mujer María
de Hervite y
Savalga
1763 22 de María Borre Bernardo Días 1 Joseph 20 esclavo 300 P.E. Vol. VI Fs.
Septiembr de Peña Miguel 132 a 133
e
1763 14 de Francisco Joseph Robles 2 Madre: 50 y esclavos madre e P.E. Vol. VI Fs.
Diciembre Xavier de ,Capitán Feliciana, "como de hija 138 a 139
Cabrera hija: María 10"
Antonia
1764 24 de Theresa Arias Diego Martín 1 Cathalina 20(poco mulata 220 en P.E. Vol. VI Fs.
Junio Velazquez de Herrero mas o plata 166
menos)
1764 14 de Julio Pedro de Arias vecino de Slta Martín León 2 Francisco y 25 años esclavos marido y P.E. Vol. VI Fs.
Velazquez García, Sgto. María c/u /mulato mujer. 173 a 174
Mayor Chico
1765 20 de Joseph Xavier Miguel 1 Eusebio 25 negro 325$ P.E. Vol. VI Fs.
Agosto Ortiz del Valle Alurralde 200
1767 9 de Rosa Corvera vecina de SMT Antonio 1 Joseph 22 negro P.E. Vol. VI Fs.
septiembr Cornejo, M de 246 a 247
e C
Donaciones de Esclavos
Año Fecha Donante Condición Beneficiario Nº Nombre Clasificación edad Observaciones Folio
esclavos
1705 8 de Agosto Geronima de vecina de la Convento de 1 Joseph mulato 10 El convento se obliga en P.E. Vol. IV Fs.
Rojas Costilla ciudad de SMT San Francisco esclavo pos de la donación darle 131 y vta.
de la ciudad entierro(al momento del
de SMT fallecimiento de
Geronima R. en el
convento
1715 15 de Enero Claudia del vecina de la Teresa 1 Francisca mulata P.E. Vol. IV Fs.
Campo ciudad de SMT Rodríguez esclava 265 vta. a 266
Viera vta.
1725 24 de Diciembre Ana de Abreu vecina de la Convento de 3 María esclavos Donación con la P.E. Vol IV Fs.
y Figueroa ciudad de SMT Ntra. Señora Pascuala condición de NO 413 a 414
de las Lorenzo; venderlos y obligándose a
Mercedes de Petrona darle sepultura y mil
la ciudad de misas por su redención
S.M.T.
1754 28 de Enero Ministro José Cura Rector y Ana Pérez 1 María mulatilla 12 El ministro recibió la P.E. Vol. V Fs.
Suarez de comisionado mulata de los bienes de 317 a 318
Cabrera y de la Santa Luisa Grande, difunta por
Velazco Cruzada los derechos parroquiales
de su entierro
1756 9 de Septiembre Teresa Arias vecina de la Juana 1 María mulatilla 9 a 10 Donación en recompensa P.E. Vol. V Fs.
Velázquez* ciudad de SMT Avellaneda por haberla criado, doña 398 a 399
Juana toma posición de la
misma ante el alcalde
Pedro Rodríguez
1757 15 de Abril Lorenzo vecino de la Convento de 1 Tomasa negra 15 a en concepto de pago de P.E. Vol V Fs.
García Sgto. ciudad de SMT Ntra. Señora 16 300 misas por su 416 a 417
Mayor de las alma,25o rezadas y 50
Mercedes de cantadas.
la ciudad de
S.M.T.
1757 3 de Septiembre Josefa de vecina de la Juan Bautista 1 Bruno mulato 16 en agradecimiento por P.E. Vol V Fs.
Grande y ciudad de SMT Grande ( su los beneficios que 429
Sotomayor sobrino) recibiera de el
Cartas de Libertad
Año Fecha Otorgante Condición Nombre del Edad Clasificación Causa Comprador Valor de la Observaciones Folios
esclavo/s Manumisión Manumisión
1715 25 de Junio Geronima vecino Domingo - Esclavo en P.E. Vol. IV
Costilla de feudatario mulato remuneración Fs. 268 vta.
Rojas SMT servicios a 270
recibidos antes
y después de
su viudez por
parte de su
esclavo
1718 2 de Marzo Ana Serrano vecino José Tijera Esclavo Compra de Esteban de la $ 250 hijo legítimo de P.E. Vol. IV
morador de y libertad Tijera (su padre) Esteban de la Fs. 310 y
SMT Sebastiana Tijera, natural de vta.
los reino del Perú y
de su esclava
Sebastiana
1737 8 de Junio Teresa Arias vecino de Pablo y esclavos Compra de Juan López $ 300 Hijos de Clara, P.E. Vol. V
Velázquez SMT Francisco libertad Portugués mulata esclava de Fs. 145 a
en conjunta (quien declara su propiedad, 146
persona con ser su padre)
su marido
Cptn .Pedro
Bazán
Ramírez
Velazco
1753 25 de Abril Gabriela de vecinos de Teresa mulata Compra de Maestre de $ 350 La esclava fue P.E. Vol. V
Araoz y su SMT libertad Campo Diego de tasada según carta Fs. 281 a
marido Ledesma de dote en 500 282
Manuel (declara ser su pesos ya que Doña
García padre) vecino Gabriela le hace
de Santa Fe de donación de la
la Veracruz diferencia "…por
haber servido con
mucha lealtad y
amor…"
1754 23 de Capitán Vecino de Mateo mulato Compra de Propio esclavo $300en plata Basualdo aclara P.E. Vol. V
Diciembre Juan de Santa Fe de libertad de a 8 R que en caso de Fs. 369
Basualdo la Veracruz, que alguna
al presente persona le haya
residentes prestado el dinero
en SMT a Mateo para
sacarlo de su
esclavitud y lo
vuelva a ella, no
cedía el derecho a
la esclavitud.
1764 5 de Julio Juan Mariano 12 a esclavo Compra de Su padre 200$ Hijo de Francisco, P.E. Vol. VI
Antonio 14 libertad Francisco liberto. El mismo Fs. 170 a
Bazán y le fue adjudicado a 171
Petronila Petronila
Estévez(su
mujer)
1768 28 de María Ana Joseph 8 esclavo Compra de Gaspar Layzero, 50$ hijo de María P.E. Vol. VI
Enero Prieto Gaspar días libertad vecino de Dolores, esclava Fs. 248 a
Córdoba que le pertenece 249
por herencia de su
esposo
Hipotecas de esclavos
Año Fecha Causante Beneficiario Causa de Hipoteca $ Hipotecado Nº Nombre/s edad Clasificación Ubicación A.H.T.
esclavos
1719 31 de Urbano de Convento En concepto de dos esclavos 2 P.E. Vol. IV Fs.
octubre Medina y de San llamados Juan( tasado en 328 a 329
Arce. vecino Francisco 400p.) y Ventura(450). Con la
feudatario obligación y cargo de censo.
Teniente a El dicho Urbano se obliga a
gobernador pagar a dicho convento en
de la ciudad especies y frutos...
de SMT
1756 10 de Vicente Juan Tomas préstamo de dinero 1850 1 Antonio negro P.E. Vol. VI Fs.
Julio Bairroxo Abreu, Sgto esclavo 25 y vta.
Mayor
Testamentos
Año Fecha Testador Condición Nº Nombre Edad Valor Origen Clasificación Familias Ubicación
esclavos AHT
1622 13-ene Nuño Rodríguez vecino de la 1 Pedro 400 negro esclavo casado con una SJC Exp.5
Beltrán ciudad SMT india Caja 1
encomendé-
ro
1630 Diego Graneros de vecino de la 120 negros SJC Exp.21
Alarcón ciudad esclavos Caja 289
1645 12 de Gregoria de vecina de la 4 Tomas Tomas y miguel: negro Tomas y Gregorio SJC Exp.
octubre Cabrera ciudad Gregorio Gregorio demás como hermanos e hijos 20, Caja 1
Miguel en 750 esclavos de Cristina.
Cristina Miguel y Cristina
esposos
1652 24 de Diego Bravo vecino de 9 Jusepe* 34 600 4 negros y 6 Jusepe y Esperanza SJC Exp. 6 ,
diciembre Laguna Santiago del Esperanza 30 500 negras marido y mujer Caja 2
Estero al Juanito 11 300 Isabelita medre de
momento Isabelita 45 450 María y Bernacha
residente en Francisquito 8 220
SMT Bernacha 10 250
María 7u8 200
Bernacha 4 150
Ramón 16 400
1655 9 de Benito Acosta no especifica, 3 S/N 35 negra madre e hijos SJC Exp. 9,
Septiem- al parecer Juana 5 s/ Caja 2
bre vecino de La Miguel 2 mulato
Rioja y
residente en
SMT
1659 22 de José de Sueldo vecino 3 Juana S/ negra madre e hijos SJC Exp.
enero morador de Juancho 10 s/ 15, Caja 2
la ciudad Francisco 2 mulato
1696 21 de Sep- Francisco López 2 Diego* 35 mulato Hermanos P.E. Vol. III
tiembre de Villacones Bernabela * 10 a 12 negrita Folio :
239-244
1698 7 de Ignacia Bayón de vecina de 3 Manuel s/ María y mulato SJC Exp.
Febrero la Torre SMT María 26 Luisa : mulata 27, Caja 4
Luisa 17 1.100 mulata
1698 01-abr José Méndez de vecino de 3 Feliciana negra P.E. Vol. III
los reyes SMT Pedro mulato Folios:
Alférez Real Ana mulato 292-294
1698 18 de Ignacia Bayón de vecina 2 María 26 ambas P.E. Vol. III
Junio la Torre moradora de Luisa 17 mulatas Folios: 300
SMT a 301 vta.
1700 10 de Juana de Iriarte vecina 7 Bernardo 20 negro 1 vta. a 3
Febrero moradora de Nicolás 22 mulato vta. en
SMT Felipe 19 mulato Lizondo
Juan 12 negro Serie 1 vol.
Isabel(m) 26 mulata 6
Feliciana 4 S/
Petrona de pecho S/
1700 18 de Luis de Toledo y vecino de 10 *Domingo+ esclavos Tomasina madre P.E. Vol. IV
Marzo Velazco SMT *Gaspar de: Ambosio, Folio: 5
*Tomasina+ [Link] y M. vta. a 8
* Agustina Rosa quien a la vez
Ambrosio(h) es madre de José y
Pedro Pascuala. Agustina
Nolasco(h) madre de
María Bernabela.*Todos
Rosa(h) los hijos los
Jose(h) hubieron durante
Pascuala (h) el matrimonio
Bernabela(h)
1702 10 de Ana María de vecina de 3 María ,Isabel esclavos P.E. Vol. IV
Noviembr Bayón SMT y Ventura Folios: 135
e a 136
1704 19 de María Martínez Vecina de 6 Inés s/d esclava Inés madre de P.E. Vol. IV
Diciembre Toscano SMT Juliana s/d esclava Juliana Folios: 147
José 500 mulatos a 150
1705 25 de Francisco de Sosa vecino de 1 Miguel esclavo P.E. Vol. IV
junio SMT Folios: 154
a 156 vta.
1705 21 de Juan de Villagra 3 Ignacia … mulata Ignacia madre de P.E. Vol. Iv
Noviembr Ana 4a5 …. los otros dos Fs :161 a
e Martin 6 …. 163 vta.
1706 Enero Juan de Villagra vecino 3 Ana(m) s/d esclava Madre e hijos SJC Exp.
feudatario de Anita(h) 450 mulatilla 22, Caja 6
SMT Martin(h) 270 mulatilla
1707 Agosto Francisca Jimenes vecina 8 Felipa (m) negra Felipa madre de SJC Exp.
Navarro moradora de Antonio(h) S/ Antonio, Petrona y 31, Caja 5
SMT Petrona(h) S/ Frco.
Francisco(h) S/
Rosa negrito
Ignacio Negro
Pascual Negro
Ana Mulata
1724 5 de Mayo Manuel de Orrego vecino de 3 Ana María 25(no mulatilla madre más dos P.E. Vol. V
SMT especifi- mulata hijo(no nombra Fs.: 56v a
ca cual) mulatillo cual) 58 r
1728 3 de Abril Diego Estévez vecino de 2 Francisco SJC Exp.
SMT Marcos 26, Caja 9
1728 Diego Campero, vecino de 8 todos nombra 2 grupos familiares: SJC Exp 32,
Maestre de SMT Catalina (m) 40 500 por esclavos a Catalina madre de Caja 9
Campo Magdalena(h 6 200 excepción de Magdalena, María,
) 16 500 Catalina : Pascual y Agustina
María(h) 10 300 Parda y madre Antonia,
Pascual(h) 25 500 Pascual Pedro J. , Bentura y
Agustina(m) 13 500 mulatillo Lorenzo
Antonia? (h) 8 200
Pedro José(h) 6 180
Bentura(h) 1 mes 100
Lorenzo(h)
1729 8 de Junio Diego Fernández vecino 12 Domingo* 22 a 24 …. Catalina madre de P.E. Vol. V
Campero morador de Andrés* 20 Negro María Fs.: 121 a
SMT Ana* 20 a 24 Negra Antonia madre de 122
Catalina* 18 ….. Rita
María (h) --- ……..
Magdalena --- ….
Agustina --- ………
Antonia --- ……
Rita(h) ---- ……..
Pedro José --- .....
Ventura --- ....
Anita La ---- .......
Negra
1733 28 de Bernardo Jerez vecino de 3 Catalina más 2a3 negra Madre e hijas P.E. Vol. V
Junio SMT dos hijas sin (una de Fs.: 126r a
nombre las hijas) 128
1733 18 de Julio Bernardo Jerez vecino de 2 Catalina 37 mulatas madre e hija, SJC EXPT
SMT María 3 catalina esta en 8, Caja 10
cinta
1735 ¿? Francisca Flores 1 Juan 30 esclavo P.E. Vol. V
Fs.:129 a
131 r
1737 30 de Francisco Pérez, 1 Juan 9 a 10 Mulatillo P.E. Vol. V
Febrero Capitán Fs.: 135 a
137
1737 29 de Diego de Iriarte vecino de 1 Melchora Mulata P.E. Vol. V
Marzo SMT Fs. : 141 a
144
1737 4 de Mato Pedro Argañaraz vecino de 3 Julia 24 esclavos P.E. Vol. V
SMT Petrona 10 a 12 Fs. : 1182
José Antonio 3 a 186
1737 6 de Junio Domingo de la vecino de 1 Antonio Angola esclavo P.E. Vol. V
Concha, Gral. SMT, Natural Fs.: 141 a
de los Reinos 144
de España
1737 12 de Úrsula de Villagra vecino de 1 Ana María esclava P.E. Vol. V
Junio SMT Fs. : 149 a
151
1737 8 de Diego Martínez de vecino de 4 Félix 18 todos mulatos SJC Exp. 1,
Octubre Iriarte SMT Ángela 22 Caja 10
María 5
Rosa 20
1738 26 de Gregorio de la residente de 1 Josepha 500 Angola P.E. Vol. V
Junio Fuente SMT , vecino Fs.: 1182 a
de la ciudad 186
de Córdoba
1750 1 de Abril Josefa Soto Mayor vecina de 4 María S/ 750 por negras una de las esclavas, SJC Exp. 1 ,
de Grande SMT María Rosa S/ ambas no aclara cual se Caja 13
Isabel 7 200 encuentra en cinta
María 30 325
1750 Andrés de Artaza vecino 4 Francisco 50 50 Francisco negro María es madre de SJC Exp. 5 ,
morador de Pedro 25 S/ : Angola negro M. Juana Caja 13
SMT María 35 200 mulata
María Juana 8 200 mulata
1751 11 de Luisa Grande vecina de 4 María 20 350 negros SJC Exp.
Noviembr SMT María 25 300 esclavos 19,Caja 13
e Isabel 8 180
Pablo 8o9 70
meses
1752 11 de Rosa Bazán vecina de 5 Pascuala S/ esclavos a SJC Exp.
Diciembre SMT Juana S/ excepción de 14,Caja 14
Jusepa S/ pablo
Martin S/ "mulatillo"
María de pecho
1755 Juan Alderete vecino de SJC Exp. 2,
SMT Caja 15
1755 2 de Clemente Méndez vecino 2 Margarita 40 250 negra Madre e hijo SJC Exp.
Noviem- morador de Miguel 5 180 negro 9,Caja 15
bre SMT
1751 Juan Francisco vecino 9 Ignacio 30 325 todos negros Teresa es madres SJC Exp.
Dehesa y Helguera morador de Domingo 40 250 de 6 de los 9 11, Caja 16
Alcalde Mayor SMT, , Bernardo 19 250 esclavos(todos
Provincial natural de los Domingo 10 200 menos Ignacio y
reinos de Gregorio 1 100 Domingo)
España Teresa 33 300
María 15 350
Teresa 8 S/
Narciso 5 200
1700 Dña María de Ávila Francisca Dn. Juan Ruiz 2 Felipa 18(Felipa) esclavo 600(Felipa) , P.E. Vol. IV
y Salas viuda Dn. de Salas y Gonzales Blas 200 Fs. 86
Miguel de Salas y Valdez
Valdez
1705 3 de Julio Cptn. Juan Nicolás Dña. Alférez Real 4 Domingo 25 Domingo 500 P.E. Vol. IV
de Araoz y su Francisca Dn. Diego Andrés 18 Mulato 500 Fs. 127 a
mujer Dña. Claudia de Araoz Fernández Catalina 16 Andrés 500 130
del Campo Núñez Campero Ana 17 Negro 500
de Ávila, vecinos Catalina
moradores de la Mulata
ciudad Ana Negra
1728 25 de Junio Cptn. Diego Antonia Cptn. Juan de 6 María 40 mulata 400 María es madre P.E. Vol. IV
Graneros de Graneros Herrera Mulata 14 ----- 500 de Francisca Fs. 427 a
Alarcón de Alarcón Francisca(h) 9 ------ 340 427 vta.
Margarita 3 ------ 200
María 22 mulato 500
Francisco 11 mulato 380
Tomas
1731 20 de Francisco Sánchez Francisca Dn. Francisco 2 Domingo 25 negra 1000 marido y mujer P.E. Vol. IV
Septiembre de la Madrid y su Javiera de Teresa 15 negra Fs. 494 a
esposa María de Sánchez Mena(natural 497 vta.
Villafañe y de la de los Reinos
Guzmán, ambos Madrid de España)
vecinos de SMT
1736 30 de Junio M de Campo Dn. Josefa Juan Ignacio 2 Joseph negro 350 P.E. Vol. V
José de Grande y Grande Indo Antonio y negra 500 Fs. 112 r a
su mujer Josefa de Antonia 116
Soto Mayor
1738 12 de Claudia de Vera y Inés José Ruiz de 3 Bernarda, su esclava 200 Madre más sus P.E. Vol. V
Marzo Aragón, viuda del la Vega hijo llamado 300 dos hijos Fs. 156 r a
M de C Juan Bernardo 200 169
Martínez de Iriarte más otra
hija
1754 18 de M de C Diego Dña. María José Molina 2 Blas , Josefa 18 y 15 negro 400 P.E. Vol. V
Octubre Villafañe vecino Josefa negra 500 Fs.364 a
feudatario junto a Villafañe 368
su mujer Dña.
María Araoz
1758 7 de M de C Diego Dña. Dn. Francisco 2 Micaela ; negra 400 P.E. Vol. V
Agosto Villafañe vecino Petrona Antonio de Bartolo negro 400 Fs.473 a
feudatario junto a Villafañe Lorazan 475
su mujer Dña.
María Araoz
Mis agradecimientos
Quiero agradecer antes que nada a las personas que guiaron este trabajo, Estela Noli
y Jorgelina García Azcarate. A Estela por abrirme un espacio y permitirme formar parte
dentro de proyectos y la cátedra de Metodología Histórica, lo cual forjaron mi espíritu y
amor por los documentos y la investigación histórica. Por las charlas, los consejos y
los tirones de oreja cuando hicieron falta.
A Jorgelina por haber me escuchado y aconsejado tantas veces, aun dentro del aljibe
en San francisco con mates y escombros de por medio.
A ambas agradecida por la paciencia y el apoyo continuo en la búsqueda de mis
“negritos”.
Quiero agradecer también a todas las personas que a lo largo de mi investigación me
brindaron su apoyo, me facilitaron información, brindaron sus consejos, me socorrieron
con los planos y ayudaron a que este trabajo vaya de a poco tomando forma.
A todo el personal del Archivo Histórico, fueron varios meses de trabajo, lectura y
charlas compartidas. A Marcela y Celina por ayudarme y enseñarme a la lectura de los
documentos y por facilitarme durante tantas jornadas los expedientes que consulte
una y otra vez.
A Florencia Guzmán, por haberme brindado su tiempo, atención y generosidad
facilitándome sus trabajos y permitiéndome conocer las actividades y el aporte que
realizan desde el GEALA.
A Gabriela Tio Vallejo por proporcionarme con total amabilidad sus trabajos y a Jovita
Novillo por haber aceptado estar en el tribunal examinador.
Imposible no pensar en estos momentos en todos y todas los profesores/as e
investigadores/as que a lo largo de la carrera y gracias a las distintas clases, cátedras
y miradas de la arqueología me fueron guiando y formando académicamente.
A la predisposición del personal de la biblioteca del Instituto de Arqueología, Pérez,
Sofía (aunque ya no forme parte me acompaño durante todo el cursado de la
carrera),Mario, como también al de la Facultad de Ciencias Naturales.
Desde lo personal gracias a la carrera tuve la suerte de conocer a excelentes
personas y amigos con las cuales compartí este particular amor por el pasado pero
especialmente el saber acompañarnos y darnos apoyo al estar fuera de casa.
Flor, gracias amiga por todo!! Por compartir eternas charlas, consejos, paseos, pero
sobre todo por alentarme siempre. Guriso y Tatu, mis queridos amigos, por la visión
180
tan particular que compartimos de la vida!!! Por los encuentros siempre entre
infaltables risas.
A las chikis!!! Mis amigas de Turismo quienes me acompañaron y ayudaron desde
un primer momento. Por las risas, charlas, complicidades y la amistad tan linda que
hemos construido día a día. A mi jefecita Cata, gracias por los permisos y por saber
comprender siempre!.
A los amigos inesperados de la vida y de la lokura, por los momentos y energías
compartidas que me dieron aliento e impulso. Gracias…
A mis amigos y hermanos del alma, José, Elías, Agus, Pepa, Mati, Tito, tantos años y
cada vez los quiero más!! Son el regalo más lindo que me dio la vida.
Andrés, mi changui, gracias por hacerme sentir tan especial siempre, cada día, por
darme los empujones anímicos, por ayudarme, por los abrazos interminables pero
sobre todo por comprenderme.
Dejo para lo último a quien mi agradecimiento va más allá de todo y para los cuales las
palabras no alcanzan…a mi familia. Sin su incondicional apoyo no hubiera podido
estar donde estoy, no solo desde lo académico sino desde lo personal.
A mis hermanas, Ile y Dani, mi sostén en la vida, por cuidarme siempre como su
hermanita menor, por las charlas, los consejos mutuos y por esa hermosa y única
complicidad entre nosotras tres, Las adoro!!! A mi prima Ro, más que prima una
hermana que me regalo la vida, con quien compartimos absolutamente todo, gracias
por la incondicionalidad de siempre.
A mi mamá y papá, Lito y Norita, por su eterna generosidad y paciencia!!!! Por confiar
y creer en mí, dándome la libertad de tomar mis decisiones, por no cuestionarme e
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Gracias Virgencita de Urkupiña
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