Slash, la Oveja Negra del Fandom
PerlaNegra, octubre del 2007
El Fanatismo ya tiene un Hogar
Todo empezó la tarde en que yo, madre en cumplimiento de su deber, fui a la
librería más cercana y adquirí para mis hijos los libros de los que todo el mundo
hablaba maravillas. Ésos del niño mago, tan entretenidos que eran capaces de
volver a los críos fanáticos de la lectura. Y a partir de ahí, la única que se convirtió
en fanática de algo –y no precisamente de la lectura- fue la madre de esos niños.
Estoy más obsesionada con Harry Potter y su universo que mis tres hijos juntos, lo
que me hace preguntarme –y a mi marido también- si no estaré ya perdiendo la
chaveta. Hace unos días, el mayor de ellos trajo un amigo a casa y lo dejó con la
boca completamente abierta cuando le contó que: (1) A su madre le gusta Harry
Potter, (2) Escribe Fanfiction en su tiempo libre, y (3) La invitaron a redactar un
artículo para una revista cuyo contenido sólo puede ser leído por adultos, pero que
tiene “algo” que ver con el fandom de Harry Potter. Lo gracioso de la situación fue
que el amiguito, que por cierto tiene quince años, no sabía cuál de las tres
revelaciones era la más difícil de asimilar. ¿Adultos? ¿Existen ADULTOS que
gustan de Harry Potter y que ENCIMA escriben fanfiction?
¿Qué se puede responder a eso?
Oh, sí, criatura del Señor. Allá abajo en lo más “underground” de la Internet, donde
se supone que chicos como tú no deben tener acceso hasta los diecisiete
cumplidos, existe un vasto e inimaginable mundo poblado por adultos que gustan
de fanatizarse con alguna novela, tal como yo con Harry Potter, o con series de TV
tipo Lost, animes como Naruto o películas tan viejas como Star Wars. Cada
grupito de raritos formando su propio reino. Su propio mundo completo e
independiente llamado fandom.
El reino de los fans
Según la Wikipedia, fandom es una palabra de origen inglés compuesta por fan
(fanático) y kingdom (reino). Se utiliza para designar a un conjunto de aficionados
a una persona, pasatiempo o fenómeno. Aunque en sus orígenes sólo se
empleaba para definir a los fanáticos a los deportes, ahora es ampliamente usada
para distinguir a las comunidades que se crean en la Internet. Así que, partiendo
de eso, podemos decir que si entras a la red a obsesionarte con una novela, con
un grupo de músicos, con una serie de televisión, videojuego, anime, manga o
película en particular, entonces se considera que eres parte de un fandom. En mi
caso muy personal, yo en este momento ostento a mucho orgullo la ciudadanía del
fandom potteriano, y más concretamente, del slash Harry/Draco.
Vox populi, vox Dei
Cabe destacar aquí la diferencia entre Canon y Fanon. Canon proviene del
vocablo griego kanon que significa regla. Es lo establecido, lo escrito o dicho. Lo
que ha sucedido y es conocido por todos los fans; lo genuino u oficial . Por su
parte, Fanon es una palabra compuesta (derivada de fan y canon) y que se utiliza
para referirse a los tropos creados por los escritores de fanfiction y que, con el
paso del tiempo, se repiten constantemente hasta llegar a transformarse en una
idea prefabricada del universo creado por la autora. Dicho con otras palabras, son
esos detallitos que no se mencionan en los libros pero que todo el mundo da por
hecho. Un ejemplo de esto pueden ser las referencias al comportamiento de
ciertos personajes como Sirius Black o Remus Lupin. Habiendo dejado J.K.
Rowling un enorme hueco en la historia de esos personajes, nos ha permitido -por
decirlo de alguna manera- llenarlo a nuestro placer. Y con el paso de los años y a
golpe de repetición, la voz de alguna autora de fanfiction se convierte en ley.
Y es que las hay (autoras de fanfiction) increíblemente buenas. Tanto, que las
masas las aclaman como las que debieron haber escritor la saga potteriana en vez
de la creadora original. Claro que esto puede sonar arrogante y exagerado (y
bastante criticado por los defensores canónicos leales a Rowling), pero desde mi
humilde punto de vista, creo que puede llegar a ser muy real.
Citaré como ejemplo al legendario fanfiction creado por Irati, el conocido
“Marauder!Crack”. En él, Irati narra lo que ella imaginó fueron las correrías,
desventuras y amoríos vividos por los “Merodeadores” (la generación de
estudiantes de Hogwarts cuando el padre de Harry, James Potter, y sus amigos
estuvieron ahí) de una manera magistral, auténtica y entrañable. A opinión de
muchos (incluyéndome), su manera de manejar el mundo mágico y a los
personajes es superior a la manera de escribir de Rowling. Hay quien jura con la
diestra sobre la Biblia que ese fic es el verdadero canon de los Merodeadores y
muchas de las escritoras de fanfiction que venimos después de Irati podemos
llegar (conscientes o no) a tomar elementos del mundo creado por ella (en vez del
de Rowling) a la hora de escribir nuestras propias historias.
Este fenómeno también tuvo lugar en el fandom de habla inglesa. Me estoy
refiriendo a la famosa serie The Shoebox Project, escrita en conjunto por
Dorkorific y Ladyjaida y donde nos presentan una serie de cartas escritas por
Remus, Sirius, James, Peter, Severus y Lily, supuestamente enviadas entre ellos
durante su juventud.
Siguiendo el camino amarillo
Si hace dos años alguien me hubiera dicho que yo terminaría leyendo y
escribiendo historias donde mi precioso e inocente Harry mantiene relaciones
homosexuales con su archienemigo Draco, jamás lo hubiera creído. Para empezar
hubiera cuestionado lo siguiente: ¿por qué demonios yo podría encontrar alguna
diversión en leer semejante aberración cuando todos sabemos que Harry no es
gay y que está coladito por la pelirroja? ¿Y qué caso tendría ir, leer y
“envenenarme” la mente con relatos que no eran escritos por la verdadera autora?
Y justo aquí es donde encontramos la delgada línea que separa a un fan
verdadero de un lector cualquiera. El segundo lee las obras publicadas y sin más,
las guarda en su estantería y espera pacientemente por las que vendrán. Un fan,
en cambio, necesita seguir alimentando su alma y su imaginación con sus
personajes favoritos. Quiere saber más y tiene que ser de inmediato. No puede
aguardar.
Cuando yo terminé el cuarto libro de la saga potteriana y la autora demoró
eternidades en publicar el quinto, empecé a sufrir los síntomas de abstinencia que
me llevaron en busca del camino al castillo de mi fandom elegido. El primer paso
en esa carrera fue guardar el secreto porque no quería ni pensar qué iba a decir la
gente de mí, por Dios. Yo, toda una adulta hecha y derecha buscando por la red
páginas relacionadas, foros e información, qué vergüenza. Y peor cuando observé
que la gran mayoría de los que pululan por esas páginas son adolescentes, oh
decepción. De verdad que llegué a tener serias dudas acerca de mi cordura.
Pero una cosa te lleva a otra, y así como la Matrix encontró a Neo, tu fandom
tarde o temprano te encuentra a ti. Como buen fanático, tu sed de aprender y
comprender todo acerca de tus personajes favoritos, de la autora que los creó y de
hasta lo que traía puesto cuando se le ocurrió la idea, se vuelve insaciable. Y
cuando toda esa información verídica (canon) se agota y te das cuenta que aún
quieres más, es cuando entras de lleno al fanon dejándote de importar lo que J.K.
Rowling pensará de ti cuando la conozcas. Entonces y sólo entonces, es cuando
estás listo para descubrir las páginas “underground” de las que te hablaba más
arriba y que es donde los adultos como tú se refugian tras la muralla de su Tierra
Prometida: el Fandom.
Tu llegada ante el Mago de Oz
El fandom es mucho más que sólo información. Son un grupo que se comunica
entre ellos, se contactan, hacen amistades, se cuidan y retroalimentan. Hay
actividades de sobra para la gente talentosa: puedes hacer o disfrutar del
fanfiction, fanart, de los vídeos musicales y de las manipulaciones de fotografías.
Todo hecho por fans y para fans. En algunos casos hasta existen los llamadas
meetings, reuniones en las que los fans que viven cerca unos de otros se juntan
para ir al cine, tomar un café o asistir a una gran fiesta. Llegado a este nivel
puedes suspirar profundamente, abrazar a Toto y decirle a ciencia cierta que ya
están en casa.
No hay lugar como el hogar
Sea cual sea el fandom en el que te muevas, pronto te percatarás que una de las
mejores cosas –desde mi punto de vista, la mejor- es leer y escribir fanfiction
(ficción escrita por fans pero usando personajes creados por alguien más).
Generalmente -al menos que alguna amistad te haya ahorrado el engorroso
camino y te haya llevado de forma directa- todos llegamos al mundo del fanfiction
de la misma manera: dando nuestros primeros pasos en nuestro recién
descubierto fandom, de repente nuestro ratón hace clic en un foro
misteriosamente titulado “Historias escritas por Fans” (¿?) y entonces
descubrimos, con una mezcla de indignación y asombro, que hay quienes se han
atrevido a escribir historias alternativas usando a nuestros personajes favoritos.
Qué descaro, piensas. Pero la curiosidad (y la ociosidad también) es grande y
decides entrar a leer para indagar de qué se trata eso. Después de todo, estás
convencido que nadie escribirá mejor que tu vanagloriada y querida autora original
(¡Ja!).
En mi caso, fue curiosidad. Y cual fue mi enorme sorpresa al encontrarme con una
historia que, para empezar, me presentaba a mis personajes queridos –y a los
cuales yo veía sólo como unos niños- trasformados en adultos. Harry, Hermione y
Ron viviendo una serie de aventuras mágicas que bien podían haber sido
relatadas por la mismísima Rowling y con el plus de un tórrido romance en medio
de la trama. Lo más sorprendente de todo era que no había sido escrita por una
adolescente ansiosa por imaginar un beso entre Harry y Hermione, sino por otra
mujer adulta como yo. ¡Dios mío, me sentí redimida! No era la única loca… Y justo
apenas estaba empezando a entreabrir la puerta y descubrir el tesoro del fanfiction
que estaba oculto en las profundidades de mi fandom.
La palabra bien escrita es el más poderoso afrodisíaco
Y bueno, a partir de ahí todo es cuestión de ir aprendiendo. Se abre ante tus ojos
un mundo completamente nuevo poblado por personas como tú, con los mismos
gustos, las mismas ideas, los mismos conocimientos. Porque ya puedes hablar
utilizando los términos de tu fandom y te das cuenta que esa gente sí te entiende,
cuando en la vida real te ven como una demente. Hay términos para ir
comprendiendo poco a poco: ésas palabrejas derivadas del inglés con las que
clasifican el fanfiction, las que se utilizan para poner advertencias, las parejas que
se pueden formar con los personajes de tu fandom y todas esas cuestiones. Y
apenas estás vislumbrando la punta del iceberg, porque cuanto más conoces, más
descubres.
La primera página donde hice mis búsquedas de fanfiction fue la vasta, famosa y
devaluada fanfiction.net. Se me ocurrió probar con la clasificación M (adultos) y
quedé impactada bajo la novedad de leer una escena sexual entre dos personajes
del Potterverso. Y confieso que quedé asombrada no tanto por lo que leí, sino por
lo mucho que me gustó. Por supuesto, a partir de entonces comencé a buscar
historias de ese tipo de contenido sexual, que según supe después, se le llama
fanfiction lemon o de contenido smut. Lo que sí me descolocaba un poco era la
poca calidad en la gran mayoría de los fics, y la aberrante realidad de que casi
todas esas escritoras eran menores de edad. ¿Es que sus padres no se daban
cuenta de lo que estaban haciendo?
El paso que tomé para convertirme de lectora a escritora fue rápido e indoloro.
Cansada de no encontrar lo que buscaba (quiero decir, lo que me hubiera gustado
leer), opté por escribirlo yo misma. Por allá en fanfiction.net quedó constancia de
un pasado que ahora prefiero olvidar y en el que dediqué mis novatadas a escribir
porno entre Harry y Hermione. Ya sé que eso parece incesto, pero yo prefería mil
veces esa pareja a alguna aburrida y canon como Harry y Ginny. En aquel foro
que frecuentaba alguien mencionó alguna vez el slash. ¿Qué es eso? Pregunté.
Ah, pues romance entre hombres. Sí, ya sabes, Harry con algún otro chico de la
serie, como Ron o Draco. ¿QUÉ?
No, prejuicios homofóbicos nunca he tenido, no me malinterpreten. Mi asombro se
debió a que no podía concebir que alguien que no fuera homosexual por sí mismo
le entusiasmara escribir o leer slash (sí, sí, lo sé… ingenua de mí). Así que más
tarda que perezosa TUVE que ir a buscar algún fic de ésos para ver cómo diablos
podían escribir a Harry teniendo un romance gay. Con mucho miedo de que
alguien pudiera observarme por el cable o por el monitor, seleccione en
fanfiction.net el nombre de Harry y Draco para buscar fics de ellos como pareja
principal. Y justo si ahora me lo preguntas no sabría decirte porqué, pero en ese
momento elegí una historia que recién empezaba llamada El Mayordomo escrita
por Serendipity.
OMG. Para empezar su manera de escribir me atrapó. Para continuar, la manera
en que narraba el acto sexual entre dos chicos -que en mi mente se veían muy
hot, por cierto- me puso tan caliente que no lo podía creer. Pero qué vergüenza
me dio reconocer que esa cosa llamada slash me estaba gustando, no, no. Yo era
Harry/Hermione de hueso colorado y hasta que J.K. Rowling dijera lo contrario.
Tuve que aprovecharme de que nadie me estaba viendo y como esa cosa del
Slash estaba muy buena, seguí buscando más autoras y más historias que me
calentaran el… ejem, corazón.
Ah, vaya… ¿Ya viste que también hay fanart slash? Oh, por Dios… ¡Esto es
interesante! ¡OMG, pero qué par de tíos más buenos! A ver… ¡Ah, mira! Existe
una cosa llamada LiveJournal donde están las mejores autoras que escriben en
inglés. Piquemos en una historia, para probar qué tal escriben nuestras
contrapartes anglosajonas...
Y bendito Merlín, así fue como el mejor porno se descubrió ante mí.
Fandom Slash Anglosajón e Hispano: ¿Lo
mismo pero diferente?
Diferencias y similitudes entre lo gringo y lo latino
Mi facilidad para leer en inglés me ha permitido conocer un poquito del fandom
anglosajón y del hispano por partes casi idénticas, pero no me considero una
experta en la materia ni mucho menos. En realidad no leo mucho porque no tengo
tiempo para hacerlo, ya que si tengo ratos libres frente a la computadora prefiero
emplearlos en escribir.
Pero por lo poco que conozco en apenas un año y medio que llevo rondando por
el slash, puedo definir algunas características que compartimos ambas escuelas, o
por el contrario, nos diferencian.
Dime qué edad tienes y te diré de qué fandom eres
El fanfiction no es cosa nueva por estos rumbos. Por más novata que seas, por
favor no vayas a creer que esta genial manera de subsanar los huecos dejados
por el canon surgió debido a nuestra insana necesidad de ver liados al sexy elfo
Légolas con Aragorn, o de imaginar una orgía entre todos los magos de HP. Ni
tampoco creas que llegó con la invención de la Internet. Oh, no. Nada de eso.
Las primeras historias de fanfiction surgieron en los años 60´s en fandoms tales
como el clásico Star Trek, publicándose de manera amateur en fanzines para así
poder diferenciarse de los autores profesionales. De ahí se desprende su principal
característica: el fanfiction no se escribe con intención literaria sino por pura
afición. Y la retroalimentación es el único pago que recibimos los escritores de tal
género, de ahí que los comentarios dejados por los lectores sean parte querida e
importante del oficio.
Obvio decir que en aquellos primeros años, el fanfiction que narraba romance
entre dos hombres surgió tímidamente y tuvo que ser lo más discreto posible, al
grado de tener que justificar las relaciones homosexuales entre el señor Spock y el
capitán Kirk con veinte capítulos de anticipación, y terminar con alguna sentencia
donde los personajes afirmaran que “no es que sea gay, sólo es que estoy
enamorado de ti”. Y precisamente en aquellos días es donde este género adopta
el nombre por el que es conocido hoy: slash. El término "slash" viene del nombre
del símbolo "/" (barra oblicua o diagonal) en inglés, que era lo que se utilizaba para
separar los nombres de los involucrados (Kirk/Spock), a diferencia del símbolo “&”
que se usaba para definir relaciones de amistad. Hoy día, sin embargo, se ha
popularizado el empleo de la barra oblicua (/) para referirse a cualquier pareja,
heterosexual u homosexual (ej.: Ron/Hermione).
De esos días a ahora, la libertad que el slash goza ha sufrido grandes cambios.
Actualmente se puede escribir RPS (Real People Slash –slash de gente real) y
temáticas tan criticadas como el M-Preg (Male-Pregnancy -embarazo masculino) y
cada vez menos fans se escandalizan. Claro que mucha gente sigue considerando
al slash como la oveja negra de la familia del fandom, pero han terminado por
aceptar que, aunque medio ocultos en lo más profundo de las mazmorras del
castillo, estamos aquí y les guste o no, somos parte del reino. Parte importante y
cada vez más numerosa, me atrevería a decir.
No logré obtener un dato concreto que me indicara cuándo se empezó a publicar
fanfiction slash en español, pero según la licenciada Libertad Borda, profesora de
la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, el
slash ha estado prácticamente ausente del fanfiction en español a excepción de
las traducciones de trabajos previamente escritos en inglés, por lo que podría
deducirse que nuestra generación es casi una pionera en el tema.
Internet is for Porn, isn’t it?
Una de las cosas que he podido observar al momento de traducir obras de
escritoras norteamericanas al español, ha sido la reacción inicial de los lectores al
estilo anglosajón. Me refiero en concreto a la descripción del acto sexual, al
lenguaje utilizado y a la manera tan descarada (por llamarla de algún modo) en
que las slashers gringas (guiris) reconocen gustar del porno. Desde mi personal
punto de vista, creo que la costumbre de llamarle porno a lo que ellas escriben es
una mera exageración de su parte, un apodo divertido a lo que yo consideraría
más bien lectura erótica. Y lamentablemente, pienso también que la decisión de
colocarle esa etiqueta a sus trabajos de fanfiction y fanart es lo que les ha valido la
censura en los medios cibernéticos, como la reciente ocurrida en LiveJournal
donde varios diarios y comunidades fueron eliminados simplemente por tener la
palabra “porno” en sus preferencias y/o nombre, como el caso de la comunidad
Pornish Pixies, que fue restituida un poco tiempo después pero ha tenido que
tomar bastante en serio las restricciones que LiveJournal solicita para no permitir
que menores de edad vean su contenido, entre otros muchos requisitos.
¡Cuidado, que te pilla el FBI!
El punto anterior me lleva directamente a este. Pareciera una contradicción, pues
a pesar de que en idioma inglés se manejan altos contenidos sexuales en sus
trabajos de fanfiction y fanart, los autores intentan por todos los medios a su
alcance mantener ese material lejos de los ojos de los menores de edad.
Todos sabemos que Fanfiction.net es el archivo más grande de historias escritas
por fans, y también sabemos que tienen una restricción bastante clara a la hora de
publicar trabajos que sobrepasen la clasificación M. En otras palabras, no permite
colocar textos que contengan contenido explícito en materia sexual (la llamada
clasificación MA), así como tampoco fanfiction basado en personas reales (RPF).
No siempre las cosas fueron así, pero al momento de cambiar su política provocó
que muchos de los mejores escritores emigraran en busca de otros lugares en
donde publicar sus escritos de contenido adulto, siendo LiveJournal la opción
más socorrida debido a su alta facilidad para crear comunidades en las que los
fans pueden compartir sus trabajos con completa libertad y relativa facilidad. La
ley de Estados Unidos es bastante clara al respecto, y yo me atrevo a suponer que
es el temor a ser perseguidos por ella lo que lleva a los autores a cuidar con celo
sus trabajos y advertir casi a gritos que no son aptos para menores de edad.
Esta es una situación que en el mundo del fanfiction hispano no sucede. ¿Por
qué? No sabría decir si los administradores de fanfiction.net no se enteran de que
en español hay demasiadas historias incumpliendo la norma o simplemente no les
importa. Total, los que se están pervirtiendo no son los perfectos niños
anglosajones, sino los latinos.
Esto me recuerda a la ocasión que le dije a la escritora americana Emma Grant
(especialista en slash Harry/Draco) que colocaría las traducciones de sus obras
hechas por mí en mi cuenta de fanfiction.net además de archivarlos también en
SlasHeaven, a lo que ella me respondió que le preocupaba que me fueran a
reportar y borrar la historia. Yo sólo pude rodar los ojos y decirle que en el mundo
del fanfiction en español a nadie parecía importarle nada. Y de hecho así es, las
traducciones de Emma Grant continúan en fanfiction.net ostentando clasificación
M cuando en realidad son MA. Mea culpa.
¿Fanfiction.net?
¿Buenas escritoras de slash en español? Por supuesto que las encuentras en
fanfiction.net. Hablando del fandom potteriano, las excelentísimas escritoras que
hay suelen publicar sus obras tanto en esa página como en el archivo
SlasHeaven, aparte de alguna otra web. Últimamente algunas de ellas están
descubriendo las facilidades que brinda LiveJournal y suelen visitar las
comunidades en español existentes ahí -las cuales son una nada comparadas a
las que existen en inglés creadas con el mismo interés-, pero como no es aún una
opción muy popular, las visitas de lectores se reducen solamente a la friend-list de
cada quién.
Fanfiction.net continúa siendo la opción número uno a la hora de buscar ficción en
español. En cambio, en inglés ha empezado a crearse la fama de almacenar
historias de dudosa calidad, generalmente escritas por adolescentes, además de
ser vista con cierto desdén por las buenas autoras. Las escritoras maduras y
serias, publican en su Live Journal y/o en las comunidades creadas para ello.
Justo en el Live Journal podemos encontrarnos con las BFN del slash en inglés
como Emma Grant, Amanuensis, Jennavere, SilentAuror, Duinn Fionn (aka
Geoviki), Abaddon, Cybele, Cassandra Claire, Resonant, Maya, Beren, Cinnamon,
Aja, Frances Potter, BaronNomaw, Dementor Delta y Rhysenn entre otras,
quienes publican sus obras nuevas ahí mismo y en sus propios sitios web.
Dependiendo de la pareja o la temática, ellas mismas suelen incluir también sus
escritos en algunos de los numerosos archivos que existen para ese fin, siendo los
más populares Skyehawke, FictionAlley, The Quidditch Pitch, Inkstained Fingers y
el ya anteriormente mencionado Pornish Pixies.
What Women Want
Sólo las mujeres podemos saber lo que queremos y necesitamos, siendo así
capaces de producir material que contenga las tres W’s (y no, no me refiero a un
producto de la tienda de bromas de los hermanos Weasley). Como bien lo dijo la
feminista Joanna Russ, el Slash es la única fantasía sexual de mujeres y para
mujeres sin tener de entremetidos a la censura o imposición de conducta de las
editoriales (o los hombres, dicho en otras palabras). Así que, mis queridos
hombres, dejen de armar sus escandalitos de poca monta que aquí no
impresionan a nadie. Ustedes tienen el Playboy Channel, ¿Por qué nosotras no
podemos tener un precioso y explícito fanart de Draco jodiendo con Harry? ¿Soy
una pervertida porque ambos son personajes para niños y además menores de
edad? Corazones, les juro que en mi mente (y en mi líbido), el Harry y el Draco
que me imagino follando juntos tienen mucho más de diecisiete.
En este aspecto, el slash en castellano es espejo del angloparlante: la gran
mayoría de autoras y lectoras somos mujeres. Y de éstas, también la mayoría
somos heterosexuales, aunque se sabe de bisexuales entre los miembros del
fandom. ¿Edades promedio? Se calcula que entre los 12 y 35 años (aunque yo he
sabido de slashers que tienen hasta 60 años de edad, vaya). Y no, les juro que no
somos paidófilas ni nos pasamos la vida frente al computador. Somos mujeres
normales, miembros honorables de nuestras familias y de la sociedad, que
estudiamos y trabajamos como el que más. Sólo que en vez de hojear revistas
pornográficas como hacen los hombres, preferimos leer slash.
Comentando se entiende la gente
Hablando de los comentarios o mensajes dejados por los lectores a los escritores
de fanfiction, voy a mencionar algo que es producto de mi mera apreciación
personal. De lo poco que yo he leído en inglés y español (así que puede que esté
profundamente errada, y en ese caso pido perdón), me da la impresión que los
comentarios dejados en el fandom anglosajón suelen tener una visión más crítica
hacia el escrito. Es bastante común que junto a su mensaje de ánimo, los lectores
añadan observaciones o correcciones hacia el capítulo del escritor. Así el autor
tiene oportunidad de corregir todas las faltas de ortografía y/o redacción que tal
vez a él y a su beta les pasaron desapercibidos. De hecho, he observado que le
mencionan al autor hasta los errores de tipeo (mecanográficos) detectados.
Esta es la actitud más lógica y que uno esperaría encontrar en sus lectores, ¿no?
El escritor amateur que publica y sus lectores que le señalan uno tras otro sus
errores para que él pueda corregir hasta que quede perfecto.
Bien, si estamos de acuerdo en este punto, ahora te daré la mala noticia: en el
fandom en español son muy pocos los que se atreven a indicarle sus errores al
escritor. Sí hay casos y se agradecen, pero la gran mayoría de los lectores utiliza
el comentario sólo para alabar e incitar al escritor para que continúe con la
historia, omitiendo la manifestación de equivocaciones u observaciones por miedo
a herir su susceptibilidad. Tal vez sea por eso mismo que se ha creado una cultura
de badfics (malos fics) donde los autores escriben cualquier bazofia con la única
ilusión de obtener comentarios, y cuanto más numerosos, mejor. Pero sólo
agradables, ¿eh? No se te vaya a ocurrir mencionarle al badficker sus faltas o
errores porque entonces, tu anteriormente lindo-y-todo-sonrisas escritor se
convertirá en un troll (*) que hará temblar de miedo al mismísimo Mr. Hyde.
En Conclusión
Qué jodidamente bueno y caliente es el slash. Perdón, quise decir que es
jodidamente bueno que el slash hispánico se esté empatando con su hermanito
anglosajón tanto en calidad como en cantidad. Las que pululamos por este fandom
tenemos la secreta satisfacción de saber a ciencia cierta (y porque muchas
venimos directamente de leer heterosexual y hemos hecho la comparación) de
que en este rubro están las mejores escritoras del fanfiction potteriano. ¿A quién
habrá que agradecérselo? ¿A la Internet, a la liberación sexual de la mujer, a
Merlín o a los actores de las películas de HP?
Qué más da. Cualquiera que haya sido tu razón para llegar hasta el slash, te
apuesto lo que gustes que jamás regresarás a las habitaciones superiores del
castillo; ¿verdad que la fiesta es más divertida acá? De hecho, existe una vieja
leyenda que cuenta que en la mazmorra slasher tenemos una vieja maldición que
una vez dentro, no te permite volver a salir. Hay quien jura que tal vez sea una
poción que mezclan con las galletas que te ofrecen al llegar, aunque otros
aseguran que los culpables son los fanfictions de Livia que son famosos por
ejecutar un imperius sobre todos aquellos que los leen y que los obligan a volver
una y otra vez. Pero de lo que sí estamos seguros es que hasta el momento, el
departamento de quejas no ha recibido ni una sola petición de expatriación de
ninguno de los habitantes de las mazmorras.
Por algo será.
(*) El término “troll” se usa en Internet por lo general para definir a un usuario que deja
mensajes ofensivos, provocadores o groseros con el único fin de molestar. Fuente:
Wikipedia.
Obras Consultadas:
Lee, B. & Tigana, C. “Ever so slightly longer but not quite as thick: Toward a
quantitative literary sexology of Harry Potter fanfiction" publicado en Journal of
SMRT 42, 69-77, 2006
Vallés, Raquel. “Harry Potter y el Slash Fan Fiction”, publicado en el blog El
Amigo de Frolik 8, noviembre 2005.
DarkHecateMoon, “Slashing Popular Media; or, When Harry meet Ron”, publicado
en la comunidad Project Slash, mayo 2007.