LA REPETICI6N EN CORAZ6N TAN BLANCO:
c:FORMA DE INSTALAR UNA ETICA?
MARIA SERGIA (GUIRAL) STEEN
University of Colorado
En esta novela de Marias aparecen palabras, acciones y pensa-
mientos que constantemente se repiten. Al principio se nos escapa
cual puede ser el prop6sito de tal insistencia y a cada momenta se es-
tablecen paralelismos con otras acciones, o un pasado que el perso-
naje-narrador percibe como una premonici6n o presentimiento que
le preocupa y sabre el que quiere conocer mas: c:que prop6sito tiene
la insistente repetici6n y por que esta presente en su mente?
Esta manera de proceder es lo que Ilse Logie llama: «Patrones de
conducta. Siempre semejantes aunque emerjan en diferentes mo-
mentos y se reciclen (891)». Proponemos queen esta novela, y por la
repetici6n, se pretende neutralizar una acci6n delictiva: un crimen
cometido por el padre del protagonista del que el no tiene conoci-
miento, pero que constituye una obsesi6n que subconscientemente le
afecta y se convierte en su secreto.
Sera Ruth Christie quien mejor formule la idea surgida y la po-
sible raz6n de la repetici6n, utilizando las propuestas de Daniel
Dennett (fil6sofo) y Richard Dawnkins (bi6logo) y a la que llaman
meme (86). Se asemeja o es la contrapartida del gene biol6gico, pero
en lo cultural e interviene en la conducta humana y su transmisi6n
de patrones por la herencia. Puede consistir en palabras, objetos, blo-
ques de ideas o significados que funcionan por si solos y establecen
una manera de proceder aunque nunca sea rigida. Esta unidad esta
sujeta a cambios o mutaciones en los que el tiempo es un factor de-
cisivo. En Literatura y fantasma el autor la compara a una meta.fora
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que podia representar la novela por su condici6n camale6nica
(1993: 152).
Examinaremos primero, cual podria ser la raz6n de esconderle a
su esposa lo escuchado en Cuba durante su luna de miel. De la ha-
bitaci6n de al lado llega el bullicio de una traici6n e intento de ase-
sinato, tema central de la novela, y su encubrimiento. El narrador,
subconscientemente, lo percibe como algo acontecido pero sobre el
que no tiene ning(m conocimiento consciente. Mas tarde aclarara su
situaci6n diciendo que eran como: «... presentimientos de desastre
que me acompafian ya desde mi matrimonio, hace casi un afio (2000:
309)». Juan examina la coincidencia de estar casado y lo que sospe-
cha y le da vueltas a la pregunta ociosa del padre despues de la boda
i.Y ahora que?
La pregunta introduce un curioso desasosiego en la conciencia
del narrador-protagonista y prefigura la revelaci6n de episodios s6r-
didos en la vida de su propio padre, Ranz: «el del suicidio de su se-
gunda mujer Teresa (Logie 890)» y la muerte de la primera: ambos
desconocidos por el protagonista. Este va a ser el asunto de la novela,
que por repetirse hasta la saciedad y llegado el momenta de la con-
fesi6n de Ranz a Luisa, ya no hay valoraci6n sobre lo hecho. Ha que-
dado convertido en historia para leer o simplemente se posiciona
muy lejos. Se trata con tal objetividad que no hay rechazo hacia
quien cometi6 el crimen.
El patron de conducta que examinaremos, y que se transmite en
el curso de la novela, es el meme extraido de la formula encontrada
en la tragedia de William Shakespeare, Macbeth, que da titulo a la
novela. El autor quiere aclarar el significado de las palabras «cora-
z6n tan blanco», frase dicha por Lady Macbeth al devolver las dagas
llenas de sangre a Macbeth. Ella se mancha y mancha la cara de los
sirvientes para acusarles del regicidio y pronuncia la frase enigmati-
ca de: «Mis manos son de tu color pero me averguenzo de llevar un
coraz6n tan blanco.» En el articulo «Shakespeare indeciso» (Marias
2001: 367), Marias comenta que le resulta dificil entender el signifi-
cado del adjetivo blanco. i_Ouiere compartir la culpa o quiere ser la
inocente del caso? El lo comprende pero no para poder explicarlo.
Marias confiesa que el enigma lo tiene por descubrir pero que entien-
de que su narrador, Juan Ranz, cree que Lady Macbeth trata de ad-
herirse a Macbeth en su culpa.
En la obra de Shakespeare existe un triangulo de poder formado
por Duncan, Macbeth and Lady Macbeth que sirve de prototipo
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LA REPETICI6N EN CORAZON TAN BLANCO: iFORMA DE INSTALAR UNA ETICA?
meme en Corazon tan blanco ya que incluye un asesinato y una trai-
ci6n que se repite. Y aunque sufra una mutaci6n, necesaria para
ajustarse al caso y circunstancia, mantiene la estructura original.
Con respecto a esta construcci6n, Cora Requena comenta: «... este
narrador trabaja alrededor de una sola idea a la que va acercandose
desde distintos angulos (3)». En Corazon tan blanco, sedan tres for-
maciones que llamaremos 'triangulos' cuya funci6n sera reflejar el
secreto del pasado.
Estos triangulos estan compuestos por: Miriam, Guillermo y la
mujer de este; Ranz, Gloria y Teresa, y Juan, Luisa y Custardoy. In-
cluiremos la situaci6n de Nueva York, aunque s6lo sea participe de
ciertas coincidencias repetitivas que afiaden a la novela. En todos los
triangulos se baraja el mismo tema: un crimen ejecutado o en poten-
cia, siendo el caso de Juan, Luisa y Custardoy el que queda abierto
al final.
La repetici6n lograra instalar una anticipaci6n y premonici6n de
catastrofe cuando el narrador compara su situaci6n de casado y el viaje
de bodas con el de su padre, Ranz. En Cuba, en plena luna de miel,
Luisa cae enferma. En el cuarto del hotel donde ella descansa Juan la
atiende al mismo tiempo que ambos son coparticipes de la conversa-
ci6n mencionada. Algo asi como el eavesdropping de Todas las almas
(Steen 1), por la que conocen lo que podia ser una propuesta de ase-
sinato basada en la formula de Macbeth. En este episodio, se pronun-
cian palabras con insistencia tales como: «Tienes que matarla (Marias
2000: 63)», «Si no la matas, me mato yo. Tendras una muerta, o ella o
yo (65)». «Yo te mato hijo de puta (33)». El narrador hasta infiere fra-
ses de los gestos de Miriam «Eres mio (32)», cuando lo confunde con
Guillermo, su amante, y piensa que la esta ignorando.
Estas palabras, emitidas de manera insistente, constituyen el re-
cuerdo del meme prototipo y logran mantener a participantes y escu-
chas en constante zozobra. Hasta incluso tienen fuerza de ley y son
causantes de hechos en los que la etica no cuenta. Tal sera el caso de
Ranz cuando mata a Gloria. La conducta del personaje esta goberna-
da por unas frases que retumban en su mente: las que dijo Teresa en
sus coloquios amorosos en Cuba y a las que Ranz les dio su interpre-
taci6n. «Nuestra (mica posibilidad es que un dia muriera ella», me
dijo: «y con eso no puede contarse (374)».
El narrador nos dice que a veces duda de la realidad de cuanto
acontece y: «... hasta la mas rutinaria de las existencias se va anulan-
do y negando a si misma en su aparente repetici6n hasta que nada
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es nada y nadie es nadie que fueran antes (46)». La anulaci6n de he-
chos parece ser lo que precisamente se va buscando. Exactamente el
de la muerte de la primera mujer de Ranz, coma ya mencionamos;
asesinato que el cometi6 y no fue catalogado coma tal -y lo que no
se sabe no existe hasta que se cuenta o descubre-. Ranz se lo con-
fesara a Luisa hacia el final. El argumento par parte de Ranz para
que quede en el olvido es que ha pasado tiempo; las cosas cambian
y el tiempo todo lo borra.
En este triangulo Miriam sera la contrapartida de Lady Macbeth.
Guillermo podia ser el asesino en potencia y la supuesta mujer, el
personaje ausente, la victima comparable a Duncan, pero todavia no
esta muerta -y esto se debe a que el meme es mutable y puede cam-
biar, seg(m la circunstancia o que tal vez lo de la mujer de Guillermo
sea un invento-. En realidad nose anticipa que vaya a haber muer-
te. Como dice el narrador, no sabemos ni siquiera si existe tal mujer
yes posible que todo sea una prefabricaci6n de Guillermo para eva-
dirse de un compromiso.
La traici6n surge si aceptamos la posici6n de Guillermo cuando
manifiesta que hace lo que puede para que su mujer muera. Guiller-
mo puede que pase un tiempo en Cuba y despues desaparezca. De-
pendera del tipo de matrimonio y si la mujer hace frente a la situa-
ci6n de desamparo aunque 'si no lo sabe no le hace dafio'.
Este Guillermo o el Bill, que aparece en la situaci6n de Nueva
York con Berta y Juan, es el que lleva la iniciativa en una relaci6n
sexual con Berta. Muy posmodemista par su falta de prop6sito y li-
viandad, par ese querer vivir un momenta comparable al de Cuba.
No tiene total conexi6n con las otros triangulos aunque seg(m men-
ciona Martinon sirva para « .•• dotar a la novela de la densa tempora-
lidad que conviene a su proyecto (356)». De cualquier manera Bill,
cuyo nombre no sabemos si es real o no, es el agresivo, el que impo-
ne condiciones y el que pasa par la vida de manera un tanto egoista
sin ser un personaje con prop6sitos ni desprop6sitos. Alguien que
esta y no necesariamente es.
Su funci6n la podiamos buscar en el concepto del meme, mutable
coma ya dijimos, y en este caso quiza tome otra direcci6n. Si se re-
laciona con el Guillermo de Cuba bien podia repetimos al tipo que
lo busca todo para si y que no es mas que un doble del otro par el
hecho de que ambos son personajes de paso. Berta nunca le aclara
a Juan si su noche de vela, apoyado en un farol, esperando la sefial
de que subiera, dio su fruto. En este episodio tambien se repite la es-
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LA REPETICI6N EN CORAZON TAN BLANCO: iFORMA DE INSTALAR UNA ETICA?
pera de Miriam enfrente del hotel de Guillermo, parte del encuentro
amoroso. Encuentro que se invierte en el episodio de Nueva York
porque aqui el que espera solo quiere poder entrar y descansar en su
cama; no, dormir con Berta.
La situacion de Cuba le ha servido a Juan para darle una version
grafica de lo que sospecha, sin tener pruebas o conocimiento real
sobre otra situacion paralela. Es una especie de temor que le llega
del subconsciente aunque no sepa hasta su vuelta de la luna de miel
queen su familia hubo un suicidio. Sera el meme heredado del pa-
dre quien lo predisponga a la sospecha. Todo seria cuestion de que
se le diera cabida y no quedando del todo anulado por la voluntad de
Juan, resurgiera. El narrador escucha la conversacion entre la mula-
ta y Guillermo hasta adquirir un desasosiego sobre lo que oye debido
a lo que su subconsciente le filtra. Sin embargo no lo comparte con
Luisa.
Despues de volver de su luna de miel en una conversacion con
Custardoy, comprende el motivo de sus aprensiones: las cosas empie-
zan a aclararse. A este se le escapan dos secretos ignorados por Juan:
el suicidio de su tia Teresa y la frase sobre el numero de matrimonios
de Ranz. «Pero tres veces es mucho azar (190)». Entonces es cuan-
do le viene a la memoria lo que le oyo de nifio a la abuela con oca-
sion de una indisposicion de Juana: «... Ya llevas dos perdidas, hijo
(191).»
Ranz en Cuba y casado, se enamora de Teresa; hacen el amor y
ella expresa lo tragico de su situacion y una sola posibilidad «que la
mujer muera». Las palabras de Teresa se dicen no incitandolo a eli-
minar a quien les impide su union, sino haciendose cargo de la
situacion. Ademas, Teresa no podria admitir el divorcio que solo exis-
tia en Cuba, puesto que el se caso con Gloria en la embajada es-
pafiola. Ni el matrimonio podria ser aceptado, ni tampoco una sepa-
racion debido a la condicion religiosa de la familia de ella: no hay
solucion.
Por tanto, Ranz en su obsesion por Teresa va a utilizar las pala-
bras dichas por ella, aunque dandoles su propia interpretacion para
conseguir su proposito. Antes de salir de casa para una cena, Ranz
escucha a Gloria llorar por sus desaires -ella esta medio ebria y
fuma-. El cigarrillo prende la sabana pero el no hace nada para
apagar el fuego. De pronto, siente el impulso de sofocarla y dejar que
se queme con casa y todo -lo cual ocurre-.
En el momenta de la accion, parece ser que no haya consenti-
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miento por parte de Ranz sino que esta impelido por las palabras de
Teresa. Casi al final de la novela le confiesa a Luisa que « ... no fue una
insinuaci6n ... aunque hubo un tiempo en que la tome por otra cosa.
Era una frase de renuncia y no de inducci6n ... (375)». Sin embargo,
impulsado por la fuerza de la repetici6n de esas palabras en su men-
te pudo anular su voluntad o acelerar su deseo. En el caso de Lady
Macbeth tambien result6 en acci6n, aunque Macbeth reconoci6 el
regicidio minutos despues de matar a Duncan.
El cigarrillo y el incendio de la casa han quedado relacionados
con el del hotel en Cuba al principio de la novela, sin que en este
caso se produzca una catastrofe. El circulo quemado en la sabana se
extingue y en ese momento no hay intenci6n de matar aunque su
mente le repita y traiga a la memoria algo no muy claro sobre el ci-
garrillo y la quemadura en la sabana que el desconoce consciente-
mente. Tambien la acci6n de Ranz en Cuba de mirar hacia la venta-
na desde la calle para asegurarse de que el incendio todavfa no es
detectado por los vecinos, se repite en Nueva York, aunque de forma
invertida cuando Juan se posiciona enfrente del apartamento para
ver si se apag6 la luz y puede subir.
El cuadro de acci6n que supone el meme subsiste aunque no de
la misma forma y permite traer de nuevo a la superficie el asesina-
to oculto -eticamente desfigurado y borrado por el tiempo porque
Ranz ya no sabe ni si ocurri6-. Se ha evaporado. Se repite el meme
de Macbeth cuando le confiesa a Teresa que la quiere tanto que
seria capaz de matar por ella. Y todavfa agrega: « Ya lo he hecho
(I have done the deed), ... y me querras mas a(m al saber lo que he
hecho, aunque saberlo manche tu coraz6n tan blanco (368)» -es el
meme tergiversado de Macbeth-.
Ranz sobrevive a todo. Su comportamiento no es cuesti6n de eti-
ca. Que se le juzgue de una forma u otra, dependera de lo que los
demas sepan. En la parte que le declara a Luisa 'el hecho' dice que
para el la vida ha sido amable: ha tenidos amigos, ha hecho dinero
y se ha divertido: «Todo eso ha sido posible porque nadie supo nada,
solo Teresa (378)». Al mismo tiempo es muy realista porque en si su
posici6n esta vigente en la presente cultura -no hace dafio si no
se sabe-. Ademas, ha matado por amor. La misma composici6n del
meme permite la posibilidad de mutaciones y que por el tiempo se
transformen los hechos. Por tanto, al declararle a Luisa que las co-
sas han cambiado y que 'hoy' ella pueda entenderlo, se insinua que
es debido al tiempo pasado (mas de cuarenta afios) ya las circuns-
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LA REPETICI6N EN CORAZON TAN BLANCO: iFORMA DE INSTALAR UNA ETICA'
tancias ambientales. A Luisa le dice: «Tu eres distinta, los tiempos
son distintos, mas leves, o mas duros, lo encajan todo (362).» El na-
rrador expresa la idea de lo que puede suponer para Ranz contar y
asi nos dice: «... contarlas (las cosas) es espantarlas y ahuyentar los
hechos ... (293)». Tal vez sea este el prop6sito de explayarse con Lui-
sa.
Teresa conoda la doble traici6n de Ranz de no haberle dicho la
verdad y haber matado usando las palabras que ella pronunci6. So-
hre esto nos dice Ruth Christie: «Rather than guilt, grief or hatred of
her husband, her overriding reason seems to have been the horror of
the autonomous power of her words (92)». Es la unica que registra
el crimen y es incapaz de sobrevivir. Teresa sera quien repita otra
muerte, la suya propia, quien consuma 'el hecho' a causa de su eti-
ca particular o del horror insuperable al saber que sus palabras fue-
ron el detector del asesinato. Las cosas han cambiado yen el trian-
gulo sobraba alguien. Tambien se desvaloriza su muerte porque es
una repetici6n de otra y puede creerse o no en la inocencia de Tere-
sa o mas bien se piense en la mala suerte de Ranz por resultar ser
'dos veces viudo'. Situaci6n que se va a anular por el casamiento de
este con Juana. Se sustituye una hermana por otra, se repite un acto
para cubrir otro inc6modo y seguir la rueda. Con el matrimonio con
la hermana se efectua otra repetici6n: todo se queda en la familia. En
este ultimo, Juana no ha sido la victima sino la pacificadora del
triangulo al aceptar las condiciones tragicas del cufiado.
El tercer triangulo lo forman, Luisa, Juan y Coustardoy. El descu-
brimiento del crimen y c6mo ocurri6 ocupa las ultimas paginas con
la colaboraci6n de Luisa, quien insta a Ranz a que hable. Y aunque
repetir lo ocurrido suponga querer anular hechos, olvidarlos, segun
interpretamos la intenci6n literaria de la novela, no todos los criticos
coinciden con este punto de vista. Al contrario, se pasa a escala na-
cional y puede suponer una denuncia por parte del autor de que se
quieran olvidar los crimenes de la Guerra Civil espafiola. Por ejem-
plo, Francisco Caudet estudia la novela como reflejo de la historia de
Espafia y sobre todo de la Transici6n. Hay un imperativo de olvido
para enterrar el pasado y no conocer la verdad sobre lo ocurrido
durante la Guerra Civil. De hecho, ahi queda la «Ley de la recupera-
ci6n de la memoria hist6rica» y todas las manifestaciones ocurridas
en pro de la verdad que tambien han rozado al juez Garzon.
Pero, hemos de volver al uso del meme y su funci6n para poder
explicar en terminos literarios lo ocurrido, no a traves de la historia,
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ESPANA CONTEMPORANEA
de la etica, u otros medios. Ranz le cuenta su historia directamente
a Luisa, tal vez porque le inspire confianza, o porque al constatar un
hecho ocurrido hace cuarenta afios, exponerlo a una generaci6n nue-
va sin los complejos de las anteriores, se le comprenda y quede pros-
crito.
Zymunt Bauman comenta en Life in Fragments: «The ways and
means of separating deeds and morals» (Maneras y medios de sepa-
rar las acciones de la moral) nos expone al sentido posmodemista de
la moral a traves de lo que llama adiaphorization (149) que define asi:
forma de llevar a terreno neutro aquello que queremos desautorizar
o declarar irrelevante en la categoria de sujeto moral. En Life in Frag-
ments el autor explica c6mo la sociedad presente acepta la crueldad
a base de verla expuesta constantemente en los medios sociales o
mediaticos. Acaba imponiendose y nos la hacen ver normal. Bauman
nos dice que se acepta por dos motivos: 1) Por la insensibilidad pre-
sente hacia la crueldad; y 2) por la distancia que se provee hacia el
hecho. En esta secci6n de su libro explica las formas de crear insen-
sibilidad hacia el otro por medio de la coacci6n y la participaci6n
masiva en la destrucci6n en nombre de la ley y el orden, haciendo-
nos coparticipes de muertes, abusos y demas. Y la forma de pre-
sentarnos la distancia al hecho la explica por el uso de los nuevos
medias de destrucci6n por los que 'el sol dado' es qui en dis para a dis-
tancia sin conocer los efectos de su participaci6n o simplemente pue-
den ser un error del ordenador.
En Corazon tan blanco Ranz le da autonomia a las palabras de
Teresa para sofocar a la mujer y quitarsela de en medio. Son las que
causan la muerte, no el. Despues, cuando le declara a Teresa que
mat6 por ella y la mujer sin poder cargar con el acto por hacerse res-
ponsable de el se suicida -Ranz comete otro crimen en ella-. Du-
rante toda su vida continua insensible a lo hecho. Se vuelve a casar
con la hermana y sigue feliz.
Casi al final, se confesara y justificara con Luisa diciendole que
han pasado cuarenta afios desde la muerte (Marias 2000: 362) esta-
bleciendo la distancia de que habla Bauman para neutralizar y bo-
rrar el hecho. La distancia ya la puso cuando al salir de casa la no-
che del crimen mir6 hacia atras por ver si alguien lo veia, hacienda
no solo responsables a las palabras de Teresa, sino tambien a las lla-
mas. La distancia tambien la encuentra mientras se divierte con unos
amigos y la casa se quema: no lo presencia. Y mayor distanciamiento
se propane cuando Ranz le dice a Luisa que ella va a comprenderlo
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LA REPETJCI6N EN CORAZ6N TAN BLANCO: cFORMA DE INSTALAR UNA ETJCA?
porque es de otra generaci6n. Luisa contesta: «Lo que usted hiciera
o dijera hace cuarenta afios me importa poco y no va a variar mi
afecto (363)». Precisamente lo que Ranz busca: acreditarse a los ojos
del presente.
Pero el meme de Macbeth en el caso de Teresa ha sufrido una
mutaci6n. En los tiempos de Macbeth la traici6n y el asesinato se
pagaron con la muerte de la pareja; en el caso de Teresa, ella sufre
un shock al conocer la noticia y siente la responsabilidad de la muer-
te de Gloria, pero no, Ranz. Aun en el presente, insiste en ser el de
antes. No hay registro por su parte: «El de entonces soy yo todavia ...
(363)». Acepta tener presente la muerte de Teresa pero no hay la mas
minima indicaci6n de que se culpe por lo que hizo con ella o Gloria.
Si lo cuenta es para que lo vean natural en este nuevo ambiente del
presente en el que el quiere explicar su pasado y borrarlo.
En el triangulo de Luisa, Juan y Custardoy, el narrador aparece
siempre pasivo, sin pronunciarse, operando entre nubes; esta posi-
cionado entre Luisa, su padre y su futuro que de alguna manera pue-
de depender de Coustardoy. Este amigo del padre invita a pensar que
es capaz de todo. A su vuelva de Nueva York, Juan descubre que su
casa o su mujer es vigilada por este hombre -capaz de echarse a la
cama con dos y al que no se le pone nada por delante-. Presenta
todo un enigma y nos lleva a un final abierto, sin poder saber si la
relaci6n entre Juan y Luisa es sincera o abriga el germen de un ma-
fiana de traici6n. Luisa por su parte no comenta; no le dice a Juan
nada que pueda indicar la existencia de tal cosa.
De la confesi6n hecha por Ranz a Luisa, a escondidas del hijo, se
deduce que quiere desembarazarse de un peso, no por sentirse cul-
pable, sino para que lo acepten. Luisa y Juan no hacen nada al res-
pecto y otorgan. Pero ese peso no se anula completamente puesto
que el meme lo pasa Ranz al hijo. La repetici6n de c6mo ocurri6 la
muerte de Gloria ha servido para borrarla ya que los dos consienten
en continuar coma si nada hubiera ocurrido. 'Esta demasiado lejos,
no nos afecta', parecen insinuar. De esta forma se declaran c6mpli-
ces del crimen; la aceptaci6n lleva en si la semilla de que se repita en
ellos sin saber en cual. La zozobra del futuro queda en el presente y
la musiquilla que Luisa repite, meme de la escuchada en Cuba y la
que canturreaban las criadas en Espana, desprovista de significado
en si pero latente, auna dos situaciones indefinidas sin saber en que
consiste su contenido, sin poderla explicar o entender tal coma le
pasa a Marias con el adjetivo blanco de Macbeth, y alli queda.
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ESPANA CONTEMPORANEA
Ademas, seg(m Martinon (367) el lector ha tenido la oportunidad
de conocer a Ranz y cree que le resulta simpatico. El crimen fue pa-
sional, explicable y esta lejano. Se ha convertido en historia. Por eso
Juan va a decir que lo que ocurrio se convierte en imaginario y: «... en
lo que se llama la realidad o la vida o la vida real incluso, pasan a
formar parte de la analogia y el simbolo y ya no son hechos, sino que
se convierten en reconocimiento (Manas 2000: 271)». Luisa es el per-
sonaje que preocupa. Es fuerte, inquisitiva y al pasarle Ranz la infor-
macion nos da la sensacion de que este le ha pasado la batuta a ella
porque lo suyo se difumino. El hijo lo ve viejo: «Lo (mico nuevo es
que ahora lo veo mas viejo ... (297)». Esta transformacion es una
apreciacion de Juan cuando hasta ahora lo habia vista joven. Ha ce-
sado de estar vigente en algo. Posiblemente porque el futuro queda
en las manos de Luisa y del matrimonio.
La situacion de Nueva York, se integra a las otras en el sentido de
que se forma otro triangulo relacionado con la cuestion de la altera-
cion de la verdad; de ser un ejemplo mas de como funciona la men-
te al considerar un acto, normalmente repulsivo -la grabacion del
sexo de Berta y su piema deformada- en algo aceptable si se neu-
traliza por la repeticion. Asi lo atestigua Gonzalo Navajas en «Javier
Marias el saber absoluto de la narracion (45)».
Tambien hay paralelismo entre la espera de Juan en Nueva York
bajo una farola y el episodio de Madrid. Juan ya vuelto de Nueva
York, encuentra a otro hombre que espera debajo de su casa, hay
una luz encendida como serial de algo y un peligro asoma a la rela-
cion futura entre el y Luisa. La razon de la situacion es distinta y esta
invertida ya que en Nueva York se ejecuta un acto amoroso mientras
Juan espera yen Madrid asoma el deseo futuro de lo mismo.
El final queda abierto sin resolucion de certidumbre en la vida de
Luisa y Juan. El autor parece advertirnos que el matrimonio es algo
complicado y dependera de un monton de cosas: hay que trabajarlo.
Juan Antonio Masoliver comenta que coma a Lawrence Sterne, a
Marias no le interesa tanto el argumento tradicional donde el lector
es consciente de un pasado y espera un desenlace en el futuro, sino
la tension que se va desarrollando en el presente. Debido a su carac-
ter de monologo, equivale al peso que Sterne les da a las conversa-
ciones. Tambien establece una clara distincion entre las verdades de
la vida y la verdad literaria sin que una niegue a la otra (62). De ahi
que hayamos tenido que recurrir a la funcion del meme para expli-
car de forma literaria lo que de otra manera no se podria. El meme
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LA REPETICI6N EN CORAZON TAN BLANCO: cFORMA DE INSTALAR UNA ETICA?
permite que podamos entender como el autor ha podido integrar
cuatro situaciones en las que se confunden o entrelazan los persona-
jes y se repiten ad infinitum esos momentos, sin que podamos prede-
cir el resultado. El narrador cuenta y a lo largo de su propio mono-
logo nos dice: «Contar deforma, contar los hechos deforma los
hechos y los tergiversa y casi los niega ... (271)».
Lawrence Sterne es quien, segun Manuel Duran, mas influencia tie-
ne sobre Marias por ser imprevisto, improvisado, aereo, en cuya pro-
sa se cultiva la digresion y el humor. Mas que Benet, a pesar de la pre-
dileccion que por el tiene Marias, ya que su narrativa es casi
impenetrable y no produce los ambientes de Marias, entre otras cosas.
Eliade Pitarello, una muy buena critica de Marias, penetra y tie-
ne ideas originales del proceder del autor. Entre ellas esta la de su vi-
sion del mundo por: «... un desgaste perdurable de la identidad como
percepcion discontinua del ser, de uno mismo en el tiempo y en el
espacio» (Marias y Pitarello 25). La otra que me atrae, es la idea de
que lo que une los relatos de Marias es 'su mente supersticiosa'.
Se ha conseguido construir un mundo, en esta novela circular,
donde la palabra impera, sin olvidar el humor. Cuya casi perfecta es-
tructura y estilo personal nos hace olvidar de que no ha sido un thri-
ller, ni una obra de pensamiento etico o filosofico. Ha sido una cons-
truccion por la palabra que a base de digresiones y paradigmas base,
nos ha dado un todo casi sin poder definir, pero que el lector sigue
por su deseo de conocer el final.
Es interesante apreciar la calidad de la prosa literaria de Marias
y sus diversas tecnicas narrativas, variadas e integrantes, tal y como
ocurrio en su otra novela de Todas las almas en la que el autor utili-
zo la mirada, la escucha intencionada y la conjetura para formular
un mundo literario propio e inconfundible. En el presente caso no
afiade, sino que su tecnica se dirige a negar, por la constante reitera-
cion de topicos, aquello que le supone un obstaculo al personaje. Por
medio de la negacion instala su verdad y se queda con un simulacro
propio del posmodernismo. El tiempo es factor de suma importan-
cia para el meme, segun dijimos de principio, y solo nos queda la
esperanza de que no se desestabilice en el caso de Juan y Luisa.
Nos preguntamos: <:Sera la repeticion, y por ella la prescripcion
de la verdad, la forma en que Javier Marias insinua el proceder del
personaje para eliminar aquello que entorpece su camino? iO es pre-
cisamente lo contrario?: una forma de denunciar la falta de respon-
sabilidad para conseguir la satisfaccion de lo deseado.
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ESPANA CONTEMPORANEA
En la ultima entrevista concedida por el autor a Guillermo Alta-
res (El Pais 02/04/11) declara que la impunidad es «algo que suble-
va». Y afiade: «.. .las cosas injustas deben saberse (s. p.)». Esa creo
que es la posici6n del autor en la presente novela, bien lo dejemos a
la altura de la obra literaria o se traspase a la arena politico-hist6rica.
0BRAS CITADAS
Altares, Guillermo. «La ausencia y el azar. Entrevista a Javier Marias sobre su nove-
la La ausencia y el azar» (El Pais 02/04/2011)
Bauman, Zigmunt. Life in Fragments. Malden, MA: Blackwell, 1998.
Caudet, Francisco. «Corazon tan blanco, de Javier Marias». El parto de la modernidad:
la novela Espanola de las siglos XIX y XX. Madrid: Ediciones de la Torre, 2002.
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