VERDADERA MAGNITUD EN LA REPRESENTACIÓN.
ÁNGULOS
OBJETIVOS
1 Obtener la verdadera magnitud de un segmento mediante
el método de cotas o alejamientos relativos entre sus ex-
tremos y/o el método de giro.
2 Aplicar el método de vistas auxiliares y el mé todo de
abatimiento tradicional para hallar la verdadera magni-
tud, en valor y posición, de una forma plana.
3 Identificar, definir y construir ángulos entre rectas (bien
cor tándose o cruzándose), entre planos y, entre recta y
plano, determinando su valor real.
Al dibujar en alzado y planta cualquier objeto
se comprueba cómo diferentes elementos, ta-
les como sus aristas o sus caras planas, no se
aprecian en su verdadera forma y tamaño; en
estos casos se dice que el elemento en cues-
tión no está en verdadera magnitud. Lo más
frecuente, en las lecturas diédricas de las ver-
daderas magnitudes, es hacer referencia a ele-
mentos rectilíneos y caras planas del objeto.
1 VERDADERA MAGNITUD DE UN
SEGMENTO
La proyección diédrica de un segmento so-
bre un plano paralelo a él es verdadera mag-
nitud. Pero cuando el segmento es oblicuo al
plano de proyección no aparece así y, por
tanto, se hace precisa la utilización del artifi-
cio o método constructivo que conduzca a
determinar el valor real de la distancia entre
sus extremos.
1.1 Método de cotas o alejamientos relativos
entre sus extremos.
Sea AB un segmento del espacio ( fig.1) jun-
to a sus correspondientes proyecciones orto-
gonales A’B’ y A’’B’’ sobre los planos H y V
que definen el diedro de referencia.
Si se traza por B una paralela a la proyección
horizontal, se origina un triángulo rectángulo 1.2 Método de giro de una recta.
de catetos la proyección horizontal A’B’ y la
cota relativa z entre los extremos del segmen- El artificio de girar una recta se reduce a girar
to, y por hipotenusa el segmento real AB. Lo un segmento de ella.
mismo que se origina en el espacio, puede Sea AB un segmento de la recta r (fig.1.2),
trasladarse a la proyección horizontal, al con- en posición análoga al segmento analizado
siderar al triángulo rectángulo descrito aba- en el método anterior. Ahora, el artificio con-
tido sobre el plano horizontal de referencia. siste en girar el segmento fijando uno de sus
Por ello, para obtener la verdadera magnitud extremos. El triángulo rectángulo AOB gira al-
de un segmento en el sistema diédrico, basta rededor del cateto AO, vertical respecto al
con trazar por un extremo de la proyección ho- plano de referencia H , hasta situarse frontal
rizontal A’B’ (fig.1.1.a) una perpendicular de al plano vertical de referencia V . En esta nue-
magnitud la diferencia de cotas entre sus ex- va posición el segmento AB , ahora AB1 tiene
tremos: la dimensión (A)B’ determina la mag- como proyección vertical A’’B’’1 de igual mag-
nitud real del segmento. nitud que el segmento en el espacio.
Análogo procedimiento puede emplearse Como se observa en la perspectiva, el giro del
partiendo de la proyección vertical A’’B’’ del segmento origina que el extremo A permanez-
segmento, con la diferencia de considerar ca fijo en el espacio, mientras el punto B des-
los alejamientos relativos de sus extremos, cribe un arco de circunferencia situado en un
en vez de sus cotas. Este procedimiento que plano horizontal. En su representación diédri-
se muestra también en la perspectiva de la ca, se hace centro en la proyección A’ y con ra-
fig.1, tiene su tratamiento en las vistas diédri- dio A’B’ se traza un arco con trayectoria hasta
cas de la fig. 1.1.b. B’1 , de manera que A’B’1 sea paralela a una vir-
Obsérvese, asimismo, cómo con el abati- tual línea de tierra. El giro descrito por el punto
miento de estos triángulos rectángulos sobre B se verá en proyección vertical como el seg-
los planos horizontal H y vertical V , también mento horizontal B’’B’’1 .
se consigue determinar la verdadera magni- Tanto éste como el anterior procedimiento para
tud de los ángulos ϕH y ϕ V que forma el conseguir la verdadera magnitud de un seg-
segmento AB con los planos de referencia H mento, son las formas más utilizadas para me-
y V respectivamente. dir distancias entre elementos geométricos.
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2 VERDADERA MAGNITUD DE UN
PLANO: VISTA AUXILIAR
Un plano se observa en verdadera magnitud
cuando la dirección de proyección es perper-
dicular al mismo, apareciendo como un seg-
mento en todas las vistas adyacentes. Dicho
de otra forma: un plano se observa en verda-
dera magnitud cuando se sitúa paralelo al pla-
no de proyección; lo que trae consigo, que en
las vistas adyacentes se proyecte y observe
como un segmento.
En el ejemplo que se acompaña ( fig. 2) se par-
te de las vistas alzado y planta de un plano
ABC oblicuo a los planos de proyección: hori-
zontal H y vertical V . Nótese que la imagina-
ria línea de tierra (señalada con trazo largo y
dos cortos), es siempre perpendicular a las lí-
neas de referencia que ligan las proyecciones
diédricas y, puede situarse a capricho entre el
alzado y la planta.
Para obtener la verdadera magnitud del plano,
será necesario obtener dos vistas auxiliares me-
diante dos cambios de plano de proyección:
primero un cambio del horizontal (H ) de refe-
rencia y luego otro que origine un cambio del
plano vertical ( V ), o viceversa.
- Paso 1.- La vista auxiliar que posiciona al plano
ABC como proyectante vertical y que origina
que el plano se visualice como un segmento
(A’’1 C’’1 ), se consigue situando la virtual linea de
tierra ( H -V 1 ) perpendicular a la proyección
h’ de una horizontal cualquiera del plano ABC
(en la figura se ha trazado la que pasa por el
punto B ( B’-B’’). Con el cambio de plano verti-
cal (de V por V 1 ) se mantienen, consecuente-
mente, las alturas o cotas relativas entre los
puntos A , B y C que definen el plano.
- Paso 2.- La segunda vista auxiliar posiciona al
plano ABC paralelo al nuevo horizontal (H 1 ) y
visualiza el mismo en verdadera magnitud; es
decir, que el triángulo ABC se observa en ver-
dadero tamaño, (tanto la magnitud de sus la-
dos como la superficie del mismo). Para ello, se
convierte el plano proyectante vertical anterior
en un plano horizontal respecto a un nuevo
horizontal H 1 donde la nueva línea de tierra
( V 1 -H 1 ) será paralela al segmento proyec-
ción A’’1 -B’’1 -C’’
1 . Por último, debe recordarse
que como sucede siempre que se cambia el
plano horizontal de referencia, los alejamientos
relativos entre los puntos del plano se mantie-
nen constantes en la nueva proyección auxi-
liar, como se observa en la figura.
El proceso alternativo al empleado, consiste
en situar el plano oblicuo ABC como plano
frontal a un nuevo plano vertical, mediante dos
cambios de plano: primero cambiando el ho-
rizontal H por otro H1 , convirtiendo ABC en
proyectante horizontal (cuya virtual línea de
tierra será perpendicular a la proyección ver-
tical de una recta frontal cualquiera contenida
en el plano ) y, a continuación, cambiando el
plano vertical V por otro V1 , que transforme
el plano ABC en frontal (la nueva línea de tie-
rra será paralela al segmento proyección del
plano). En esta situación, la vista auxiliar que
resulta ofrece la proyección del plano en ver-
dadera magnitud.
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3 ABATIMIENTOS 3.3 Desabatimiento de una figura plana:
proyecciones diédricas de una circunfe-
Abatir un plano sobre otro consiste en girar el rencia de radio y centro conocidos.
primero alrededor de la recta común a am-
bos (charnela), hasta hacerles coincidir. En la fig. 3.3, se parte de conocer las proyec-
ciones de la circunferencia de centro O (O’-O’’)
En el sistema diédrico, al abatir un plano y radio r, contenida en el plano α . Una vez de-
cualquiera α sobre el plano horizontal de re- terminado el punto (O), abatido del centro de
ferencia H , la charnela de giro es la traza la circunferencia, se dibuja ésta en verdadera
horizontal α1 (fig. 3) y, si el abatimiento se magnitud. Los ejes de la elipse proyección ho-
realiza sobre el vertical V , hace de charnela rizontal son las proyecciones horizontales de
o eje de giro la traza vertical α2 . los diámetros ortogonales (A)(B) y (C)(D) de la
circunferencia, paralelo y perpendicular res-
3.1 Abatimiento de un punto. pectivamente, a la charnela α1. Obsérvese có-
Consideremos un punto A perteneciente al mo el eje AB es segmento de la horizontal h
plano α (fig. 3). En el abatimiento, el punto A que pasa por el centro O, y el eje menor CD ,
describe una trayectoria circular contenida en segmento de la recta m de máxima pendiente.
un plano proyectante (en la figura un proyec- Análogamente, los ejes principales de la elip-
tante horizontal) y el radio MA del arco es se proyección vertical de la circunferencia, re-
igual a la hipotenusa del triángulo rectángulo sultan ser las proyecciones (1’’2’’ y 3’’4’’) de
A A’M que se produce en el espacio. El artifi- los diámetros de la circunferencia 1-2 y 3-4
cio consiste en abatir dicho triángulo sobre el respectivamente. Dichos ejes, corresponden
horizontal y representarle como el triángulo 3.2 Abatimiento de una forma plana. - La dirección de afinidad: ortogonal al eje. a segmentos contenidos en la recta frontal f y
A0 A’ M, para luego, con centro en M y radio Entre la proyección horizontal de una figura y - Dos puntos afines: en la fig. 3.2 la proyec- en la recta i de máxima inclinación que pasan
MA0 obtener la posición abatida (A) del punto el abatimiento de la misma sobre el plano ho- ción horizontal A’ y el abatido (A) del punto A. por O. Siempre, el eje menor de las proyec-
A como intersección del arco con la recta A’M. rizontal existe una relación proyectiva de afi- ciones elípticas de la circunferencia es verda-
Si el abatimiento de la figura se realiza sobre dera magnitud e igual al diámetro de la misma.
En diédrico, por A’ y sobre la proyección h’ nidad ortogonal . Por tanto, un procedimiento el plano vertical de proyección, la relación de
se lleva la magnitud de la cota z del punto A . muy práctico para determinar el abatimiento afinidad es análoga a la anterior: Observa – tanto sobre las proyecciones orto-
Por último, con centro en M y radio MA 0 se de una figura, y hallar su verdadera magnitud, gonales de la circunferencia como en su aba-
traza un arco de circunferencia que corta a la consiste en establecer los elementos básicos - El eje de la afinidad: la traza α 2 .
timiento– , la posición que toman todas estas
perpendicular en el punto (A) buscado. de la relación afín: - La dirección de afinidad: perpendicular a α 2 . rectas singulares que pasan por el centro O:
Para abatir una recta , contenida en un plano, - El eje de la afinidad : la traza α 1 del plano - Dos puntos afines: tales como A’’ y el abatido h ( horizontal ) , f ( frontal ) , m ( de máxima
basta con abatir dos puntos de ella. que contiene a la figura. de A sobre el plano vertical de referencia. pendiente ) e i ( de máxima inclinación ).
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4 ÁNGULOS
4.1 Ángulo entre rectas.
Como es sabido, dos rectas pueden cortarse o
cruzarse. En este último caso, el ángulo que
forman dos rectas r y s (fig. 4.1) se determina
trazando por un punto cualquiera de una de
ellas, en la ilustración por R de r , una recta q
paralela a la otra. El ángulo γ que forman r y
q , es el mismo que forman r y s ; luego, todo
se reduce a un único problema: determinar el
ángulo que forman dos rectas que se cortan.
Sabido es que dos rectas concurrentes deter-
minan o definen un plano. En general, la forma
más sencilla de hallar el ángulo entre ellas, es
abatir el plano que definen. En la fig. 4.1.b se
parte de conocer las proyecciones diédricas
de las rectas r y s que se cortan en el punto
A , y de las que se han considerado sus seg- 4.3 Ángulo entre planos.
mentos AB (A’B’ -A’’B’’ ) y AC (A’C’ -A’’C’’) , to- Para medir un ángulo entre dos planos o su-
mando intencionadamente B y C como pun- perficies planas, primero es necesario cons-
tos de igual cota. truir una vista donde los dos planos aparez-
El abatimiento del punto A sobre el plano hori- can como dos segmentos.
zontal que pasa por B y C resuelve el proble- Ejemplos del ángulo entre superficies lo
ma. Para ello seguimos los siguientes pasos: constituyen la intersección de la cubierta de
- Se traza la perpendicular desde A’ a la traza un tejado a dos aguas, los guardavientos de
B’C’, y por A’ la perpendicular a ésta para lle- un avión o, sin ir más lejos, la intersección de
var la cota relativa z ; con centro en M y radio dos caras de un cuerpo poliédrico.
MA0 se obtiene el punto (A) abatido de A . «El ángulo de dos planos que se cortan es-
- Los segmentos abatidos (A)B’ y (A)C’ defi- tá determinado por la vista en la que la rec-
nen el ángulo α , en verdadera magnitud, que ta intersección entre ambos aparece como
forman las rectas r y s consideradas. un punto. La solución requiere de dos vistas
auxiliares, esto es, de dos cambios de pla-
4.2 Ángulo de recta y plano. no de proyección (uno vertical y otro hori-
zontal)».
El ángulo que una recta forma con un plano es
el que la recta forma con su proyección orto- En la fig. 4.3 los planos ABC y ABD tienen
gonal sobre dicho plano. En la fig. 4.2, la recta en común la recta AB. Para determinar el án-
r y el plano π forman un ángulo γ . En caso de gulo que forman ambos se siguen los siguien-
requerir únicamente el valor real γ , pero no su tes pasos:
posición, el trazado se simplifica notablemente - Paso 1.- En la primera vista auxiliar se obtie-
debido a que la recta r y la perpendicular al ne la recta AB en verdadera magnitud, junto
plano por un punto cualquiera R de la recta, a la nueva posición de los planos: se cambia
forman un ángulo complementario al γ . el plano de proyección vertical V por V 1 si-
tuando la nueva línea de tierra paralela a A’B’
para que su nueva proyección vertical A’’1 B’’1
sea la que corresponde a una recta frontal;
es decir, en su verdadera magnitud.
- Paso 2.- En la segunda vista (mediante un
cambio de plano horizontal, se pasa del H al
H1 ) , la recta AB se muestra como un punto
(A’1 B’1 ) y los dos planos ABC y ABD apare-
cen como segmentos.
El ángulo ϕ formado por los segmentos A’1 C’1
y A’1 D’1 , es el ángulo que forman los planos
ABC y ABD.
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