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LAUDES

Este documento presenta una oración de la mañana católica que incluye salmos, himnos y lecturas bíblicas. Comienza con una invocación y antífonas para introducir los salmos 94, 50 y 147, que tratan temas como alabar a Dios, confesar los pecados y la restauración de Jerusalén. También incluye himnos, lecturas como de San Pablo a los Gálatas y el Cántico de Zacarías, preces finales y oraciones de acción de gracias.

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LAUDES

Este documento presenta una oración de la mañana católica que incluye salmos, himnos y lecturas bíblicas. Comienza con una invocación y antífonas para introducir los salmos 94, 50 y 147, que tratan temas como alabar a Dios, confesar los pecados y la restauración de Jerusalén. También incluye himnos, lecturas como de San Pablo a los Gálatas y el Cántico de Zacarías, preces finales y oraciones de acción de gracias.

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LAUDES (Oración de la mañana)

V. Señor abre mis labios


R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Ant. El Señor es bueno, bendecid su nombre.

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

Venid, aclamemos al Señor, Porque él es nuestro Dios,


demos vítores a la Roca que nos salva; y nosotros su pueblo, el rebaño que él
entremos a su presencia dándole guía.
gracias,
aclamándolo con cantos. Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en
Porque el Señor es un Dios grande, Meribá, como el día de Masá en el
soberano de todos los dioses: desierto; cuando vuestros padres me
tiene en su mano las simas de la pusieron a prueba y dudaron de mí,
tierra, aunque habían visto mis obras.
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo, Durante cuarenta años
la tierra firme que modelaron sus aquella generación me repugnó, y dije:
manos. Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
Venid, postrémonos por tierra, por eso he jurado en mi cólera
bendiciendo al Señor, creador nuestro. que no entrarán en mi descanso»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor es bueno, bendecid su nombre.

Himno: POR EL DOLOR CREYENTE QUE BROTA DEL PECADO.

Por el dolor creyente que brota del pecado,


por no haberte querido de todo corazón,
por haberte, Dios mío, tantas veces negado,
con súplicas te pido, de rodillas, perdón.

Por haberte perdido, por no haberte encontrado,


porque es como un desierto nevado mi oración;
porque es como una hiedra sobre el árbol cortado
el recuerdo que brota cargado de ilusión,

Porque es como la hiedra, déjame que te abrace,


primero amargamente, lleno de flor después,
y que a ti, viejo tronco, poco a poco me enlace,
y que mi vieja sombra se derrame a tus pies. Amén

SALMODIA

Ant 1. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con Espíritu firme.

Salmo 50 - CONFESIÓN DEL PECADOR ARREPENTIDO

Misericordia, Dios mío, por tu bondad; renuévame por dentro con espíritu
por tu inmensa compasión borra mi firme;
culpa; no me arrojes lejos de tu rostro,
lava del todo mi delito, no me quites tu santo espíritu.
limpia mi pecado.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
Pues yo reconozco mi culpa, afiánzame con espíritu generoso:
tengo siempre presente mi pecado: enseñaré a los malvados tus caminos,
contra ti, contra ti solo pequé, los pecadores volverán a ti.
cometí la maldad que aborreces.
Líbrame de la sangre, ¡oh Dios,
En la sentencia tendrás razón, Dios, Salvador mío!,
en el juicio brillará tu rectitud. y cantará mi lengua tu justicia.
Mira, que en la culpa nací, Señor, me abrirás los labios,
pecador me concibió mi madre. y mi boca proclamará tu alabanza.

Te gusta un corazón sincero, Los sacrificios no te satisfacen;


y en mi interior me inculcas sabiduría. si te ofreciera un holocausto, no lo
Rocíame con el hisopo: quedaré querrías.
limpio; Mi sacrificio es un espíritu
lávame: quedaré más blanco que la quebrantado:
nieve. un corazón quebrantado y humillado
tú no lo desprecias.
Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
quebrantados. reconstruye las murallas de Jerusalén:
Aparta de mi pecado tu vista, entonces aceptarás los sacrificios
borra en mí toda culpa. rituales,
ofrendas y holocaustos,
¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro, sobre tu altar se inmolarán novillos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con Espíritu firme.
Ant 2. Alégrate, Jerusalén, porque en ti serán congregados todos los pueblos.

Cántico: ACCIÓN DE GRACIAS POR LA LIBERACIÓN DEL PUEBLO - Tb 13, 10-15.


17-19

Anuncien todos los pueblos sus Las generaciones de las generaciones


maravillas exultarán en ti.
y alábenle sus elegidos en Jerusalén, Y benditos para siempre todos los que
la ciudad del Santo; te aman.
por las obras de tus hijos te azotará,
pero de nuevo se compadecerá Alégrate y salta de gozo por los hijos
de los hijos de los justos. de los justos,
que serán congregados,
Confiesa dignamente al Señor y al Señor de los justos bendecirán.
y bendice al Rey de los siglos,
para que de nuevo sea en ti Dichosos los que te aman;
edificado su tabernáculo con alegría, en tu paz se alegrarán.
para que alegre en ti a los cautivos Dichosos cuantos se entristecieron por
y muestre en ti su amor hacia los tus azotes,
desdichados, pues en ti se alegrarán
por todas las generaciones y contemplando toda tu gloria,
generaciones. y se regocijarán para siempre.

Brillarás cual luz de lámpara Bendice, alma mía, a Dios, rey grande,
y todos los confines de la tierra porque Jerusalén con zafiros y
vendrán a ti. esmeraldas
Pueblos numerosos vendrán de lejos será reedificada,
al nombre del Señor, nuestro Dios, con piedras preciosas sus muros
trayendo ofrendas en sus manos, y con oro puro sus torres y sus
ofrendas para el rey del cielo. almenas.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Alégrate, Jerusalén, porque en ti serán congregados todos los pueblos.

Ant 3. Sión, alaba a tu Dios, que envía su mensaje a la tierra.

Salmo 147 - RESTAURACIÓN DE JERUSALÉN.

Glorifica al Señor, Jerusalén;


alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti;
ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.

Él envía su mensaje a la tierra,


y su palabra corre veloz;
manda la nieve como lana,
esparce la escarcha como ceniza;

hace caer el hielo como migajas


y con el frío congela las aguas;
envía una orden, y se derriten;
sopla su aliento, y corren.

Anuncia su palabra a Jacob,


sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Sión, alaba a tu Dios, que envía su mensaje a la tierra.

LECTURA BREVE   Ga 2, 19b-20

Estoy crucificado con Cristo; vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mi. Y,
mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta
entregarse por mí.

RESPONSORIO BREVE

V. Invoco al Dios Altísimo, al Dios que hace tanto por mí.


R. Invoco al Dios Altísimo, al Dios que hace tanto por mí.

V. Desde el cielo me enviará la salvación.


R. El Dios que hace tanto por mí.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo


R. Invoco al Dios Altísimo, al Dios que hace tanto por mí.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de
lo alto.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR      Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,


porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos


y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,


arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,


porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,


nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de
lo alto.

PRECES

Confiados en Dios, que cuida con solicitud de todos los que ha creado y redimido
con la sangre de su Hijo, invoquémosle diciendo:

Escucha, Señor, y ten piedad.


Dios misericordioso, asegura nuestros pasos en el camino de la verdadera santidad,
y haz que busquemos siempre cuanto hay de verdadero, noble y justo.

No nos abandones para siempre, por amor de tu nombre


no olvides tu alianza con nosotros.

Con alma contrita y espíritu humillado te seamos aceptos,


porque no hay confusión para los que en ti confían.

Tú que has querido que participáramos en la misión profética de Cristo,


haz que proclamemos ante el mundo tus maravillas.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Dirijámonos al Padre, con las mismas palabras que Cristo nos enseñó:

Padre nuestro...

ORACION

Te pedimos, Señor, tu gracia abundante, para que nos ayude a seguir el camino de
tus mandatos, y así gocemos de tu consuelo en esta vida y alcancemos la felicidad
eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

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