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La Santa Ciudad en el Apocalipsis

El pasaje describe la ciudad celestial de Jerusalén como descrita por San Juan en el Apocalipsis. Se la representa como una ciudad sagrada hecha de materiales preciosos como oro y piedras preciosas, con doce puertas y cimientos representando a las doce tribus de Israel y los doce apóstoles. Dentro había un río de agua de vida y el árbol de la vida, pero no había templo porque Dios y el Cordero eran el templo.

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La Santa Ciudad en el Apocalipsis

El pasaje describe la ciudad celestial de Jerusalén como descrita por San Juan en el Apocalipsis. Se la representa como una ciudad sagrada hecha de materiales preciosos como oro y piedras preciosas, con doce puertas y cimientos representando a las doce tribus de Israel y los doce apóstoles. Dentro había un río de agua de vida y el árbol de la vida, pero no había templo porque Dios y el Cordero eran el templo.

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RASTREO Y ANTECEDENTES QUE RELACIONEN LOS TEJIDOS CON LA

RELIGIOSIDAD Y LA IDEA DE UN ESPACIO SACRO:

DESCRIPCIÓN DE LA CIUDAD SEGÚN SAN JUAN EVANGELISTA:

EL APOCALIPSIS DE SAN JUAN EVANGELISTA:

Capítulo 21

Según San Juan en el capítulo 21 describe la ciudad celeste, la ciudad


sagreada prometada, repoersentada como un fuerte sagrado realizado con
materiales ricos y preciosos; oro, piedras preciosas,… S
Cielo nuevo y tierra nueva:

21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad,  la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios,  
dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los
hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo,  y Dios mismo estará con ellos
como su Dios. 

21:10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa
de Jerusalén,  que descendía del cielo, de Dios, 
21:11 teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima,
como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. 
21:12 Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y
nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; 
21:13 al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres
puertas.
21:14 Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los
doce apóstoles del Cordero. 
21:15 El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus
puertas y su muro.
21:16 La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él
midió la ciudad con la caña, doce mil estadios;  la longitud, la altura y la anchura de ella
son iguales. 
21:17 Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos,  de medida de hombre, la cual es
de ángel. 
21:18 El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al
vidrio limpio; 
21:19 y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa.
El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda; 
21:20 el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno,
topacio; el décimo, crisoprasa; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. 
21:21 Las doce puertas eran doce perlas;  cada una de las puertas era una perla. Y la
calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio. 
21:22 Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el
Cordero. 
21:23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de
Dios la ilumina,  y el Cordero es su lumbrera. 
21:24 Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la
tierra traerán su gloria y honor a ella. 
21:25 Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. 
21:26 Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella.
21:27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda,  o que hace abominación y mentira, sino
solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. 

Capítulo 22
é
22:1 Después me mostró un río limpio de agua de vida,  resplandeciente como cristal,
que salía del trono de Dios y del Cordero. 
22:2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la
vida,  que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para
la sanidad de las naciones. 
22:3 Y no habrá más maldición;  y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus
siervos le servirán, 
22:4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 
22:5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol,
porque Dios el Señor los iluminará;  y reinarán por los siglos de los siglos.
La venida de Cristo está cerca 
22:6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus
de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben
suceder pronto. 
22:7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de
este libro. 
22:8 Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me
postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. 
22:9 Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los
profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios. 
22:10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está
cerca. 
22:11 El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el
que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.
22:12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo,  para recompensar a cada uno
según sea su obra.
22:13 Yo soy el Alfa y la Omega,  el principio y el fin, el primero y el último.
22:14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida,
y para entrar por las puertas en la ciudad. 
22:15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los
idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. 
22:16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.
Yo soy la raíz y el linaje de David,  la estrella resplandeciente de la mañana. 
22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed,
venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.
22:18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno
añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 
22:19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía,  Dios quitará su
parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este
libro. 
22:20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí,
ven, Señor Jesús. 
22:21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. 
Vegetación en la Religiosidad: evocación del jardín sagrado, el Jardín del Edén.
La kiswa: Pieza de tela que se tejía en los talleres fatimíes de la ciudad de Thinis; la cuál era
usada con una finalidad completamente sacra, ya que se ocupaba de tapar y cubrir la Meca en
la Kaaba.

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