INTRODUCCIÓN
La hipertensión arterial es una de las enfermedades más frecuentes del mundo. Su frecuencia
aumenta de manera exponencial con la edad, a partir de los cincuenta años, lo cual, unido al
aumento de la esperanza de vida en los países desarrollados, hace que se convierta en un
problema sanitario de primera magnitud. Su estrecha relación con las enfermedades
cardiovasculares, primera causa de mortalidad en dichos países, ha sido demostrada en
múltiples estudios de observación, así como la disminución de la morbimortalidad con un
adecuado control, en estudios de intervención. Su frecuente asociación a otros factores de
riesgo cardiovasculares como diabetes, hipercolesterolemia, obesidad y tabaquismo, hace que
el riesgo se multiplique y que el enfoque en su abordaje deba ser unitario con respecto a ellos.
El gasto sanitario que conllevan dichas enfermedades para la economía de un país, hace que
los gobiernos dediquen cada vez más esfuerzos a medidas preventivas, teniendo entre ellas
prioridad la Educación para la Salud.
A pesar de que desde la década del 50 se sabía que la hipertensión arterial intervenía en el
aumento de la morbilidad cardiovascular en los países desarrollados, fueron los estudios
efectuados en las décadas 60 y 70 los que claramente mostraron la relación entre hipertensión
y las muertes por complicaciones vasculares en los órganos blanco: corazón, cerebro, riñón y
vasos sanguíneos.
Numerosas encuestas de prevalencia incluyendo algunas en América Latina mostraron la
magnitud del problema y las dificultades en la detección precoz y tratamiento adecuado. Estos
fenómenos están posiblemente relacionados causalmente con el aumento de la frecuencia de
enfermedades crónicas y entre éstas las cardiovasculares ocupan un lugar prioritario. Los
cambios en las causas de morbilidad y mortalidad motivaron a la Organización Mundial de la
Salud a realizar diversos estudios colaborativos de las enfermedades cardiovasculares con el
fin de conocer las características del problema en el mundo y la posibilidad de su control a
nivel comunitario.
En este sentido se recomienda tener en cuenta la edad, sexo, raza del paciente, los
antecedentes familiares y hereditarios en relación con la hipertensión arterial y enfermedad
coronaria, el hábito de fumar y la ingestión de bebidas alcohólicas, la dieta, sobrepeso, tipo de
trabajo, condiciones que provocan tensión y vida sedentaria. Además, debe valorarse siempre
la tendencia de los niveles de presión, ya sea a seguir elevándose, permanecer estable o
incluso descender en el curso de los primeros meses después del diagnóstico.
DIAGNÓSTICO Y CLASIFICACIÓN
La hipertensión arterial se puede clasificar de tres maneras distintas: por el nivel de lectura de
la presión arterial, por la importancia de las lesiones orgánicas y por la etiología. Según nivel de
presión arterial: Para adultos se consideran los siguientes niveles Los valores normales de la
presión arterial continúan hasta la fecha, siendo motivo de discusión, pero el Comité de
Expertos de la OMS, en base a las experiencias y los conocimientos acumulados hasta 1978
definió a la presión arterial normal del adulto arbitrariamente como presión sis14 Hipertensión
arterial tólica igual o inferior a 140 mmHg (18,7 kPa), junto con una presión diastólica (5a fase
de Korotkoff) igual o inferior a 90 mmHg (12,0 kPa). La hipertensión en los adultos se definió
arbitrariamente como una presión sistólica igual o superior a 160 mmHg (21,3 kPa) y, además
o independientemente, una presión diastólica (5a fase) igual o superior a 95 mmHg (12,7 kPa).
Ya se mencionó, sin embargo, que evidencia más reciente hace aconsejable fijar este último
límite en 90 mmHg (12,0 kPa). (Desde un punto de vista clínico, una presión diastólica entre 90
y 95 no significa necesariamente que un individuo deba ser catalogado como hipertenso o ser
tratado con medicamentos antihipertensivos).
La hipertensión arterial es una enfermedad crónica no transmisible que consiste en el
incremento constante de la presión sanguínea en las arterias. Una persona es hipertensa si su
presión arterial es igual o mayor a (presión sistólica > 140 mmHg y presión arterial diastólica >
90 mmHg). La hipertensión arterial afecta ya a mil millones de personas en el mundo. La
prevalencia de hipertensión arterial en Bolivia 19.6%. Uno de cada 3 adultos bolivianos tiene
hipertensión y poco más del 30% de estos desconoce que sufre este mal, incrementándose en
50% en mayores de 50 años.
Oruro, Bolivia, 29 de septiembre de 2021 (OPS)- Desde la ciudad de Oruro, el Ministerio de
Salud y Deportes, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización
Mundial de la Salud (OPS/OMS), lanzó la iniciativa HEARTS (Corazones, para su traducción al
español) en Bolivia, con el involucramiento de 73 establecimientos de salud de primer nivel,
cuya finalidad es la de promover la adopción de mejores prácticas en prevención y control de
enfermedades cardiovasculares y mejorar el desempeño de los servicios, a través de un mejor
control de la hipertensión arterial y la promoción de prevención y atención secundaria con
énfasis en la atención primaria de salud.
PRESIÓN ARTERIAL
La presión arterial (PA) es necesaria para que la sangre sea distribuida y llegue a todas las
células del organismo. Está íntimamente relacionada con el gasto cardiaco (flujo de sangre que
sale del corazón) y las resistencias periféricas. El gasto cardiaco depende de la frecuencia
cardiaca y la contractilidad (regulados por el sistema nervioso vegetativo y las catecolaminas) y
de la volemia o volumen de sangre (influenciada por el riñón, el sodio y ciertas hormonas). Por
su parte, las resistencias periféricas están reguladas o dependen de mecanismos vasopresores
y vasodilatadores de causa nerviosa, hormonal o local de la misma pared. Como vemos, la PA
está influenciada por múltiples factores, por ello cambia a lo largo del día y de la noche. En
cada ciclo cardiaco existe una contracción (sístole) que da lugar a la presión sistólica y una
relajación (diástole) que da lugar a la presión diastólica.
HIPERTENSIÓN ARTERIAL
La hipertensión arterial se ha definido de diferentes maneras; una definición simple y clara ha
de tener presente su relación continua con la enfermedad cardiovascular y, por tanto, que no
existe un valor concreto por encima del cual comience el riesgo o que por debajo del mismo
desaparezca. Desde un punto de vista operativo, el nivel umbral de hipertensión lo define el
punto en el que es mejor hacer algo para reducir las cifras presentes de presión arterial que
dejarlas tal como están.
EPIDEMIOLOGÍA
La principal causa de mortalidad en los países desarrollados es la enfermedad cardiovascular,
especialmente la enfermedad cerebrovascular y la cardiopatía isquémica. La HTA es el principal
y más frecuente factor de riesgo de la enfermedad cerebrovascular, que es una de las primeras
causas de muerte del adulto y de discapacidad. Existen diferencias con respecto a las cifras de
hipertensos totales en la población. Ello es debido a la metodología empleada, que sobre todo
depende de los segmentos de edad y de los puntos de corte donde se sitúa el nivel umbral a
partir de los cuales se considera una persona hipertensa. Para la población adulta y con cifras
de corte mayor o igual a 140/90, la prevalencia se sitúa en torno al 30%. En mayores de 60
años, la prevalencia se sitúa en torno al 65%. A partir de los 55 años, la frecuencia de HTA
aumenta de forma exponencial, siendo más frecuente en varones hasta la quinta década,
invirtiéndose después esta tendencia.
La HTA se asocia con la enfermedad cerebrovascular, la enfermedad coronaria, la insuficiencia
cardiaca, la insuficiencia renal y la enfermedad vascular periférica. El estudio Framingham (uno
de los estudios más importantes sobre factores de riesgo cardiovascular) pone de relieve que
el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular es aproximadamente el doble en los
hipertensos. La presión arterial sistólica está más fuertemente asociada que la diastólica al
riesgo de mortalidad coronaria y cerebrovascular según diversos estudios. En estudios de
distribución de la presión arterial, en la población española de 35 a 65 años y de riesgos
relativos de muerte establecidos en estudios internacionales, se ha estimado que la HTA está
relacionada con el 46,4% de muertes 10Hipertensión Arterial. Documento de apoyo a las
actividades de Educación para la Salud 6 por enfermedad cerebrovascular, con el 42% de
muertes por enfermedad coronaria y con el 25,5% de muertes totales. Con un tratamiento
correcto, de cada 1.000 personas mayores de 60 años tratadas, se pueden evitar, por año,
cinco accidentes cerebrovasculares, tres eventos coronarios y cuatro muertes
cardiovasculares. En definitiva, con un correcto control de la HTA podría ser prevenida el 20%
de la mortalidad coronaria y el 24% de la mortalidad cerebrovascular. La HTA supone un
elevado coste para la economía de los países, España gastó aproximadamente 1 200.000
millones de pesetas en 1994. Por otra parte, un 33% de las consultas de atención primaria
están relacionadas con la hipertensión arterial, y un 50% de los programas de crónicos, lo que
nos da una idea de la importancia de la HTA en atención primaria, que es precisamente donde
son diagnosticadas, estudiadas y tratadas la gran mayoría de personas hipertensas. Aunque los
niveles de conocimiento, tratamiento y control han mejorado en los últimos años, todavía son
mejorables; se estima que sólo un 20% de los pacientes tratados están bien controlados.
CAUSAS Y TIPOS DE HIPERTENSIÓN LA HTA
También al observar que la probabilidad de desarrollar hipertensión a lo largo de la vida es
muy superior en personas con padre y madre 12Hipertensión Arterial. Documento de apoyo a
las actividades de Educación para la Salud 6 hipertensos que en aquéllos cuyos dos
progenitores son normotensos. Se ha demostrado además la asociación entre algunos
marcadores genéticos y diversas formas de hipertensión. En la HTA tiene relevancia una serie
de mecanismos como el incremento de la actividad de sistemas presores (sistema renina
angiotensina); reducción de la liberación de sustancias vasodepresoras (bradiquinina);
alteración del endotelio para inducir vasodilatación a través del óxido nítrico; alteraciones de
la función de proteínas de la membrana celular que determinan el contenido en calcio etc...
Todos estos hechos hacen pensar que la HTA tiene una base genética de carácter poligénico.
La afectación de órganos dianas y la respuesta a ciertas medidas no farmacológicas y
Hipertensión arterial secundaria En un reducido número de personas encontramos una
enfermedad o tóxico que es la causa de su HTA; en estos casos la HTA no suele responder al
tratamiento con los fármacos habituales para la hipertensión ni a las medidas dietéticas,
controlándose la hipertensión sólo al tratar la enfermedad que la está provocando o retirar la
sustancia causante.
SÍNTOMAS EN LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
La hipertensión esencial o primaria, en los primeros años, no suele dar ningún síntoma. En
ocasiones, en personas jóvenes, podemos encontrar palpitaciones y cierto grado de fatiga o
sensación de falta de aire con el esfuerzo. Con respecto a los dolores de cabeza o cefaleas,
achacables a la hipertensión, suelen ser matutinos y occipitales, de dos o tres horas de
duración. La hipertensión mantenida en el tiempo dará lugar a diferentes síntomas según el
órgano afectado y el grado de afectación. Cuando es el corazón, los síntomas serán de dolor en
tórax si están afectadas las arterias coronarias encargadas del riego sanguíneo cardiaco. A esta
enfermedad la denominamos cardiopatía isquémica. También puede aparecer disnea (asfixia)
y edemas (hinchazón), si hay afectación del músculo cardiaco. A esta enfermedad la
denominamos insuficiencia cardiaca. Otros síntomas que pueden aparecer son palpitaciones
por arritmias. Cuando el órgano afectado es el cerebro, podemos encontrarnos con síntomas
inespecíficos como la cefalea, los vértigos, los zumbidos de oídos y los mareos.
HIPERTENSIÓN ARTERIAL COMO FACTOR DE RIESGO CARDIOVASCULAR
Actualmente, las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen la principal causa de
mortalidad prematura y de incapacidades en los países occidentales; se han convertido en una
prioridad sanitaria por sus repercusiones tanto económicas como sociales. La OMS estima que
para el año 2020 se producirán en el mundo 25 millones de muertes por ECV. La hipertensión
arterial (HTA) es quizás uno de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) más importantes,
pero no se puede aislar de los otros factores, ya que se potencian entre sí y, con frecuencia, se
presentan asociados. Con todo, lo ideal es un abordaje multifactorial más que el control
aislado de un solo FRCV.
TRIADA ECOLOGICA
PERIODO PREPATOGENICO AGENTE: Cabe mencionar que existen varios factores que
predominan para la aparición de esta enfermedad ya sea hereditario, obesidad, altos
consumos de sal, sedentarismo, mala alimentación, entre otras, dependiendo si es por la
historia de la familia o el hábito de vida por la cual se llega a propiciar esta enfermedad.
HUESPED:
Herencia:
Las personas con padres con insuficiencia cardiaca o hipertensión tienen más probabilidades
de sufrir esta enfermedad. En algunas ocasiones la insuficiencia cardiaca se debe a alteraciones
genéticas
Edad:
La insuficiencia cardiaca afecta a personas de todas las edades, pero su prevalencia aumenta
muy significativamente con la edad.
Sexo:
Afecta a ambos sexos, pero es más común en varones
Condiciones psicológicas:
La obesidad es un factor de riesgo de IC e hipertrofiaventricular
Enfermedades intercurrentes o preexistentes:
La causa más frecuente de insuficiencia cardiaca en los países desarrollados son enfermedades
de las arterias que llevan la sangre al corazón: angina de pecho, infarto de miocardio,
cardiopatía isquémica o enfermedad coronaria. La hipertensión arterial es otra causa
frecuente de insuficiencia cardiaca. Otras enfermedades del corazón como las miocardiopatías
(enfermedades que atacan directamente al músculo cardiaco), las enfermedades de las
válvulas del corazón o la miocarditis (inflamación del corazón) pueden producir insuficiencia
cardiaca
Comportamiento humano (hábitos y costumbres):
Alcohol y tabaco son perjudiciales para la IC. El tabaco es un factor de riesgo importante ya
que daña las arterias del corazón, facilitando que su interior se obstruya y se produzca un
infarto de miocardio. El consumo excesivo alcohol por su parte daña las fibras musculares del
corazón.
AMBIENTE:
El medioambiente está formado por un grupo de factores extrínsecos que intuyen sobre la
existencia, la exposición o la susceptibilidad de la gente.
Socioeconómico:
Es más común en poblaciones de nivel socioeconómico bajo debido a la falta de información y
control médico. En cuanto a la ocupación, tienen mayor probabilidad de sufrir, las personas
que viven en entornos de trabajo con tensión física y emocional.
Ambiente físico:
La contaminación atmosférica es un factor de riesgo cardiovascular emergente que favorece
los ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca.
PERIODO PATOGÉNICO
INSTALACION DEL AGENTE:
CAMBIOS CELULARES Y TISULARES:
La presión arterial se produce por el mantenimiento de la circulación de la sangre que provee
el corazón a todos los lechos vasculares, está influenciado por los hemodinámicos básicos. El
gasto cardíaco y la resistencia vascular periférica, que son determinantes directos, pero estos a
su vez están influenciados por una variedad de determinantes indirectos: como la actividad del
sistema nervioso central y autonómico periférico, el sistema renina angiotensina, el volumen
del líquido extracelular y el manejo del sodio. El hallazgo hemodinámico típico en la
hipertensión establecida es una resistencia periférica elevada con un gasto cardíaco normal,
sin embargo, puede encontrarse un gasto cardíaco incrementado en la hipertensión precoz o
limítrofe, en el incremento del volumen fluido (precarga) o en el aumento de contractilidad
debida a estimulación neurogena del corazón por aumento del tono simpático o disminución
del parasimpático.
SIGNOS Y SINTOMAS:
La mayor parte del tiempo, no hay síntomas. En la mayoría de los pacientes, la hipertensión
arterial se detecta cuando van al médico o se la hacen medir en otra parte. Debido a que no
hay ningún síntoma, las personas pueden sufrir cardiopatía y problemas renales sin saber que
tienen hipertensión arterial. La
hipertensión maligna es una forma peligrosa de presión arterial muy alta. Los síntomas
abarcan:
Dolor de cabeza fuerte
Náuseas o vómitos
Confusión
Cambios en la visión
Sangrado nasal
MEDIDAS DE PREVENCION
Las medidas de prevención encaminadas a evitar los FRCV que podemos poner en marcha
son:
No fumar.
Evitar consumo excesivo de alcohol (no más de 30 g al día).
Evitar el sedentarismo y la obesidad.
Realizar ejercicio de acuerdo al estado de salud y características físicas.
Son preferibles los ejercicios de 6 tipo “aeróbico”:
caminar, bailar, evitar el ascensor y el automóvil.
Intentar tener un peso adecuado a la estatura. · Procurar tener una dieta ajustada a las
necesidades de cada uno.
Aumentar el consumo de legumbres, verduras, frutas y pescado azul.
Disminuir el consumo de sal, café, grasas, carne roja, yemas de huevos, azúcar refinada.
No abusar de alimentos precocinados, congelados o fritos, ni de aquéllos de escaso valor 7
nutritivo o con grasas saturadas o hidrogenadas.
Se prefiere el aceite de oliva y la leche desnatada. ·
Dejar tiempo libre para el esparcimiento y para descansar. Dormir las horas necesarias y en las
mejores condiciones posibles. Ser positivo y con sentido del humor.