Algo rarísimo le pasó a una tía!
Es una muñeca de hace muchos años que le
regalaron a su hija y rezaba el Ángel de la guarda pero al estar viejita ya no
andaba! Y de repente así de la nada empezó a reírse y a decir cosas!! Cuando
le preguntaban ella respondía! No tenía pilas ni nada por el estilo! Ahí en
el video se ve como responde a lo que dicen!”, escribe la joven en sus redes
sociales. Según las afirmaciones del matrimonio Warren, en 1970 una mujer le regaló a su
hija Donna, estudiante de enfermería y que compartía habitación con otra joven, Angie, una
muñeca de la marca Raggedy Ann. Contenta con el regalo, lo primero que Donna hace es
dejar a la muñeca sobre su cama como adorno. Sin embargo, a los pocos días empiezan a
suceder extraños fenómenos: la muñeca parece moverse sola, ya que cuando las dos
regresan al apartamento, se la encuentran en diferentes posturas, aparte de hallar mensajes
aparentemente sin sentido como Help us ("Ayúdanos"), You miss me? ("¿Me echas de
menos?") o Save Lou ("Salva a Lou"), como casualmente se llamaba el novio de Donna. 23
Aunque en un principio sospechaban que era una broma de algún estudiante que se escondía
en su habitación para asustarlas, deciden ignorar los sucesos hasta que estos van en
aumento, por lo que acaban pidiendo los servicios de una médium que les informa que dentro
de la muñeca está alojado el espíritu de una niña llamada Annabelle Higgins, la cual les pide
que la acepten como una más. Este hecho llama la atención de Lou, el cual al ver cómo
Donna y Angie la tratan como si fuera humana, mira con desdén la escena a la que califica de
"surrealista". Al poco tiempo este tiene una pesadilla en la que alguien pretende estrangularle,
hasta que despierta y se encuentra con la muñeca a los pies de la cama, mientras que Lou
mira extrañado unas heridas superficiales.1
Sin embargo la situación no parece terminar. Supuestamente las estudiantes escuchan ruidos
desde su habitación, pero no encuentran a nadie, por lo que deciden contactar con un cura, el
cual deja el caso en manos de dos parapsicólogos: Ed y Lorraine Warren. Estos les comentan
que no existe la tal Annabelle, sino que dentro de la muñeca mora un espíritu maligno que
pretende poseer a Donna tras haberle dado permiso para que entrara en su vida. Finalmente
optan por deshacerse de la muñeca y los Warren regresan a su casa (donde disponen de un
museo) por carreteras secundarias para evitar posibles accidentes a causa del poder
manifiesto que provoca que el motor de su coche llegue a calarse.
Desde entonces ha permanecido en una urna de cristal dentro del museo familiar
en Connecticut.123
Comentando sobre la publicidad del museo de los Warren que coincidía con el lanzamiento de
la película The Conjuring 2, la escritora científica Sharon A. Hill afirma que muchos de los
mitos y leyendas que rodean a los Warren tienen "la apariencia de su propia intervención" y
muchas personas pueden tener dificultad en "separar a los esposos Warren de su
contrapartida de Hollywood". La escritora critica la sensacionalista cobertura de prensa del
museo y de Annabelle, la muñeca: "Al igual que sucede con el propio Ed Warren, en la vida
real Annabelle es ciertamente mucho menos impresionante". De las afirmaciones
sobrenaturales hechas sobre Annabelle por Ed Warren, dijo Hill: "No tenemos más que la
versión de Ed, y así funciona para todas las historias y los orígenes de los objetos en su
museo".