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Susan Brown Miller: Explotación Sexual

Susan Brown Miller es una periodista y activista feminista estadounidense conocida por su libro de 1975 "Contra nuestra voluntad: los hombres, la violación y el prejuicio", en el que argumenta que la violación es un acto de violencia destinado a mantener el miedo y el control sobre las mujeres. Participó activamente en grupos feministas en los años 60 y 70 y defendió causas como la despenalización del aborto.
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Susan Brown Miller: Explotación Sexual

Susan Brown Miller es una periodista y activista feminista estadounidense conocida por su libro de 1975 "Contra nuestra voluntad: los hombres, la violación y el prejuicio", en el que argumenta que la violación es un acto de violencia destinado a mantener el miedo y el control sobre las mujeres. Participó activamente en grupos feministas en los años 60 y 70 y defendió causas como la despenalización del aborto.
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Susan Brown Miller

Susan Brownmiller (Brooklyn, Nueva York; 15 de febrero de 1935) es una periodista,


escritora y activista feminista estadounidense.
En 1973 ganó la beca Alicia Patterson de Periodismo para investigar y escribir sobre la
violación.
En los años sesenta Susan participó activamente en diferentes grupos feministas como el
conocido Mujeres Radicales de Nueva York.

Desde estas plataformas fue muy activa en la defensa de la despenalización del aborto o en
la lucha contra la prostitución. A finales de los 70 se involucró también en el Instituto de la
Mujer para la Libertad de Prensa, una organización que busca incrementar la visibilidad y la
presencia mediática de las mujeres, y fundó a su vez el grupo Mujeres Contra la
Pornografía, principal referente de la lucha contra el porno y contra la trata en los EEUU
hasta la década de los 90.
Fue una de las protagonistas del documental She's Beautiful When She's Angry sobre la
historia de la segunda ola del feminismo en Estados Unidos.

Para SUSAN la violacion es una invasión sexual del cuerpo mediante la fuerza, una
intrusión dentro del espacio interior, privado y personal, sin consentimiento, constituye una
violación de la integridad emocional, física y racional, y es un acto de violencia hostil y
degradante.

¿Por qué violan los hombres a las mujeres? Para la escritora feminista Susan Brownmiller,
no es por mero deseo sexual.

La violación es un proceso consciente de intimidación, mediante el cual todos los hombres


mantienen a todas las mujeres en situación de miedo.

Explotación sexual
¿Qué es la explotación sexual o trata de personas?
La trata de personas es un delito que consiste en la explotación de mujeres, hombres,
niñas, niños y adolescentes con diversos propósitos, incluidos el trabajo forzoso y la
explotación sexual.

Explotación sexual en México


Entre las ciudades de destino de muchas mujeres víctimas de trata están Tijuana, Estado de
México, Ciudad de México, Puebla, Hidalgo y Veracruz.
Se trata de niñas y mujeres de entre 12 y 35 años principalmente de los estados mexicanos
de Oaxaca, Tlaxcala, Guerrero, San Luis Potosí y Chiapas
Según la Organización Internacional del Trabajo, el negocio de la trata de personas mueve
más de 32,000 millones de dólares por año en el mundo, además de que más de 12.3
millones de personas sufren situaciones laborales similares a la esclavitud.

La fiscalía explicó que la trata de personas


es difícil de combatir no solo porque las
víctimas no denuncian, sino porque en
México existe una estructura muy bien
montada para trasladar a mujeres de
Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Chiapas,
Tamaulipas, Baja California, Chihuahua y
Sonora hacia Estados Unidos, y desde la
frontera sur a México.

Testimonio
1-Manuela es menor de edad. Estudia en un colegio secundario del conurbano. Una amiga
le contó que había un fotógrafo que pagaba por sesiones de fotos de lencería. Y como
quería un celular nuevo para evitar que sus compañeros de colegio se burlaran de ella
porque tenía un teléfono viejo y roto, aceptó.

A la primera sesión fueron con el fotógrafo y su amiga. Como eran tres a ella la escondieron
a la hora de entrar al hotel alojamiento. Cuando el fotógrafo mostró el vestuario elegido para
las fotos no era lencería sino ropa “comprada en sex shop” como la definió la joven. El
hombre les pagó aquella primera vez 500 pesos (en 2017) a cada una. Pero Manuela
necesitaba más dinero para llegar al celular y fue entonces que el fotógrafo le dijo que
vendía teléfonos y le ofreció pagarle con uno nuevo. Manuela fue a otras sesiones. En la
última el fotógrafo la pasó a buscar por la puerta del colegio y ella, asustada, le pidió a otra
amiga que la acompañara. Por aquella sesión de fotos el hombre les pagó a las dos.

La joven declaró que cuando comenzaron a hacer las primeras sesiones de fotos, ella
quería dejar de hacerlo porque se sentía mal, no le gustaba y el hombre le decía: “¿Por
qué? No es pornografía, no es nada raro... si querés llamo a tu mamá y le cuento. Hablo
con tu mamá y le cuento que estás trabajando conmigo en el local de celulares”.

En un encuentro posterior el hombre llevó el celular que Manuela añoraba. Pero luego de la
sesión de fotos habitual no se lo dio. Le dijo que podían cambiar el estilo de fotos y le
propuso usar el jacuzzi y pintar su cuerpo. Ella se quería ir. Pero no se animó a decirlo.”Fue
todo en un segundo, él me pasó el aceite y me tocó toda. Yo me quedé dura.... El me sacó
las fotos y yo me puse a llorar, no con llanto sino que se me caían las lagrimas. El se hizo el
boludo y me dijo que cortábamos las fotos antes porque me veía triste”, explicó. Después el
hombre la llevó en auto hasta la casa.

Desde aquel encuentro pasaron varios días hasta que el fotógrafo la volvió a contactar por
WhatsApp y por Facebook. En Facebook el fotógrafo había creado un álbum de fotos
privado al que solo tenían acceso ellos dos. Ella contó que el hombre le había dado un
celular y decía que le reclamaba una deuda: hacían falta más fotos para pagar el costo del
teléfono. Al final le dio el celular y le hizo más fotos. Ante su familia ella mintió sobre el
origne del celular: dijo que lo había encontrado en la calle. Pero el celular tuvo algunos
problemas de funcionamiento y entonces allí llegó una nueva exigencia del fotógrafo:
-”Bueno te doy uno más caro, pero vamos a tener que hacer más fotos”. El fotógrafo le
siguió pidiendo fotos a cambio de la mejora en la calidad del celular. Y también le hacía
obsevaciones sobre sus posteos en IG. ”Me parece que en esta foto estás muy zarpada, yo
te quiero cuidar a vos” y también la invitaba a que le contara cosas íntimas.
La adolescente explicó que el fotógrafo usaba una cámara profesional para hacer las tomas,
dejaba otra cámara grabando videos apoyada a un costado. Pero además usaba su celular
para hacer fotos y videos desde otros ángulos. En un momento de una de las sesiones de
fotos el hombre se fue al baño y ella le revisó el celular. Halló videos suyos que la
mostraban semidesnuda mientras se cambiaba para hacer las fotos y llegó a borrar
algunos. Una vez el hombre le propuso que se disfrazara de cierta manera para las fotos.
Como ella se negó él le mostró varias fotos de otras menores como ella usando el mismo
disfraz. Fue entonces que ella le pidió que no mostrara sus fotos a nadie. Por supuesto, él le
dijo que no se preocupara.

En un momento ella dejó de contestar sus mensajes y el hombre se volvió más violento. Y
la presionaba para que siguiera haciendo fotos. Le decía que ante la falta de nuevo material
de la menor “tengo un montón de pajeros que me preguntan por vos y yo me tengo que
hacer el boludo”. El hombre le pedía que fuera reclutadora de otras chicas menores como
ella. Tenía especial interés en una seguidora de Manuela en Instagram y obviamente le
ofrecía pagarle si conseguía sumar otras menores para hacerlas posar en lo que constituyó
un claro abuso sexual de menores. El fotógrafo fue condenado a 15 años de prisión y su
cómplice, un influencer que difundía las imágenes de Manuela y de otras cinco chicas,
recibió una pena de diez años de cárcel

LoIntegrantes
● Fabián Emmanuell Reyes Corona
● Andrea Ibeth Serrano Márquez
● Flavio Trinidad Zermeño Coss y Leon
● Marcela Belén Zapata García

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