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R E V I S T A D E L C I D A P

artesanías
de américa
No. 55

Centro Interamericano de Artesanías y


Artes Populares, CIDAP. diciembre de 2003
contenido
Nota editorial 4
Ponencias 51 congreso de americanistas:

El trabajo artesanal mexicano,


un sistema productivo y cultural
VICTORIA NOVELO O. 5
“Artesanía y recreación de
una identidad nacional”  MÓNICA B. ROTMAN 23
37
Artesanías, patrimonio cultural de identidad
CLAUDIO MALO GONZÁLEZ

Arte y artesanía
¿una reunificación deseable y posible? 
HILDA BARENTZEN 55
Entre lo global y lo local:
La revitalización de la producción
artesanal en España. ENCARNACIÓN AGUILAR CRIADO 73
Diseño local con tecnología global
FERNANDO MARTÍN JUEZ 99
Mujeres que bordan milagros ELI BARTRA 109
La migración como agente de

121
desestructuración cultural
MARCELO F. NARANJO V.

Exposiciones en el CIDAP:
Las Exposiciones-venta en el Cidap 139
nota editorial
Entre el catorce y dieciocho de Julio del presente año, se realizó en la ciudad
de Santiago, Chile, el quincuagésimo primer Congreso de Americanistas en el
que participaron alrededor de cuatro mil personas. Estos eventos que se inicia-
ron en Francia en la segunda mitad del siglo XIX pretenden ampliar y difundir
conocimientos de este continente en sus múltiples manifestaciones culturales. Se
iniciaron dando énfasis al área etnogáfica, pero en nuestros días se ha ampliado
a otras como las de pensamiento, historia, política etc. Funciona este congreso
mediante un elevado número de simposios que abordan temas concretas en los
que participan especialistas que, con la debida anticipación, han preparado sus
ponencias que se las expone y discute con la asistencia de público interesado en
las temáticas correspondientes.

En este congreso se desarrolló un simposio sobre artesanías tomando en cuenta


la notable importancia que este quehacer tiene en los pueblos. No se trata tan
sólo de una forma de producción en la que predomina la mano y el cerebro del ser
humano sobre la máquina y que tiene por objeto elaborar artefactos satisfactores
de necesidades. Las artesanías se encuentran en el universo de la cultura popular
que da la debida importancia a la tradición, por lo que sus productos finales son
portadores de ideas y estilos de vida en los que se enraíza la identidad de los
pueblos. Las artesanías tienen entonces una visión cultural de notable impor-
tancia ya que son portadoras de mensajes en los que se transmite la realidad
profunda de los países, regiones y poblaciones, a diferencia de la industria que
genera objetos impersonales.

Esta entrega de la Revista Artesanías de América publica las ponencias que se


sustentaron en el mentado Congreso de Americanistas y que nos muestra la riqueza
de la problemática artesanal que puede ser enfocada desde diversos ángulos con
las peculiaridades correspondientes a los diversos países. No cabe, a esta altura
de los tiempos, entender a las artesanías como una competencia a la industria
para la producción de objetos utilitarios, ya que ofrecen al ser humano una serie
de peculiaridades que la industria no está en condiciones de hacerlo dando énfasis
a las manifestaciones estéticas que coexisten con las utilitarias. Se añade en esta
entrega un artículo sobre la Cultura Popular del Ecuador, correspondiente a la
provincia del Chimborazo, que es la décima que investiga el CIDAP en su afán
de hacer un levantamiento de todo el Ecuador. El libro que es el resultado final de
esta investigación se encuentra en prensa y circulará en las próximas semanas. ■
4
1
ponencia 51 congreso de americanistas
VICTORIA NOVELO O.

EL TRABAJO ARTESANAL MEXICANO,


UN SISTEMA PRODUCTIVO Y CULTURAL

La nueva globalidad del viejo


capitalismo

Los artesanos mexicanos con tradiciones de origen, de reconoci-


semejanzas técnicas, tecnológicas y miento social, de potencialidades y
jurídicas1, aunque con diferencias de de mercados, enfrentan actualmente

1 Están cobijados bajo el manto de una anticuada “Ley Federal para el fomento de la mi-
croindustria y la actividad artesanal” publicada en 1988 por SECOFI, hoy Secretaría de
Economía, y que contiene pocas definiciones, muchos procedimientos administrativos y
algunos objetivos no alcanzados (especialmente su artículo 7º. que habla de estimular la
producción, fomentar la agrupación de microindustrias, elaborar programas de difusión
gestión y capacitación empresarial así como impulsar tareas de investigación “y de
aplicación de técnicas de mejoramiento para el fomento y desarrollo de la producción
artesanal”. Por su parte, la “tabla de enfermedades del trabajo”, artículo 513 de la Ley
Federal del Trabajo, aunque reconoce afecciones que tienen que ver con casi todos los
oficios, el acceso de los trabajadores artesanos a las instituciones de seguridad social
es muy escaso y raramente pueden tener servicio médico y mucho menos a jubilacio-
nes, indemnizaciones o pagos por incapacidad a causa de una enfermedad o accidente
profesional.

5
retos que están provocando cambios de acuerdo a las condiciones locales;
en su organización productiva tradi- en América Latina en general y en
cional. El contexto general en el que México en particular, no sólo cobran
podemos ubicar los desafíos es el de certeza los informes que demuestran
una agudización de contradicciones que la etapa actual del capitalismo
propias del sistema hegemónico del con sus intercone-xiones de redes y
capitalismo, tanto en sus dimensiones flujos en apariencia libres se presenta
objetivas como subjetivas. en realidad altamente concentrada
y asimétrica (Sánchez Ruiz, 2001,
Por una parte hay un indiscutible Kuri Gaytan, op cit), sino que sus
desarrollo de tendencias globalizado- estados de cuenta sociales prueban
ras en el sentido de la capacidad de que los únicos países que se han
mundialización que tiene el actual beneficiado de la globalización son
proceso de la economía caracterizado aquellos que han tomado el control
en sus rasgos mas visibles por “la in- de ésta (los que según algunos au-
ternacionalización de las estrategias tores conforman una tríada: Estados
corporativas y de los mercados finan- Unidos, Europa y Japón) para sus
cieros, la amplia difusión tecnológica propios intereses lo cual ha hecho a
y la caída de las barreras comerciales” los “ricos cada vez más ricos y a los
(Kuri Gaytan, Armando, 2003:4); pobres cada vez mas pobres y cada
por otra parte, hay un embate pro- vez más enfadados”, como dijo el
pagandístico, casi podría decir, una premio Nobel de Economía Joseph
“guerra cultural de baja intensidad” Stiglitz (en La Jornada, 2002).
que usa las modernas tecnologías de
información para proponer modelos Al nivel de la producción na-
de vida preten-didamente deseables a cional mexicana, las imposiciones
escala pla-netaria; en ambos sentidos, de ajustes estructurales que exige
la globalización buscaría, hipotética- la actual etapa, con reubicaciones y
mente, establecer una economía inte- transformaciones de las cadenas pro-
grada a la cual accedería buena parte ductivas, de las relaciones laborales
del mundo menos desarrollado. Al y de las condiciones financieras, ha
nivel de las sociedades nacionales las repercutido, en la pérdida de control,
estrategias globalizadoras impuestas cierre o venta de empresas, pero
adquieren una fisonomía particular también, entre otras cosas, en la crea-

6
ción de nuevos sistemas productivos tores, cubrió todo el período colonial
locales2  y/o en la transformación y comenzó a perder importancia,
de los existentes con estrategias de númerica y estratégica, a partir del
innovación, concentración de mi- desarrollo capitalista industrial de la
cro, pequeña y medianas empresas segunda mitad del siglo XIX.
con especialidades locales y con
iniciativas para desarrollar empre- Por una parte, el artesanado de
sariados regionales. Esta es una vía origen europeo que llegó a territorio
posible para desarrollar la actividad mexicano con la conquista española
artesanal, al menos en alguno de sus con todo su bagaje de formas de orga-
sectores. nización, reglamentación, ritualidad
y técnica y, por otra, la manera indíge-
na de producir que se fue refugiando
Los artesanos, un sector hetero- en las unidades domésticas de los
géneo pueblos sometidos y como mano de
obra aprendiz en los oficios y talleres
Investigando en la raigambre permitidos por el monopolio español.
del artesanado mexicano actual3 , Esta singularidad mexicana, o una
podemos distinguir dos grandes de ellas, añadió a los contingentes
tradiciones en su conformación que, artesanos europeos urbanos a estra-
como grupo fundamental de produc- tos de la sociedad trabajadora india

2 El economista Alejandro Díaz-Bautista dice que “el sistema productivo local está
asociado a una forma de desarrollo basada en dinámicas endó[Link] elementos lo
caracterizan: lo pequeño por su capacidad de adaptación y de flexibilidad, lo cercano por
sus relaciones directas y por la confianza y lo intenso por la densidad de las empresas.”
Con una visión basada en la propuesta del desarrollo regional endógeno que opone a
la visión tradicional (industrialización en grandes plantas y urbanización en grandes
ciudades), dice que en México se ha desarrollado una realidad local donde artesanos
e industriales asumen de forma conjunta los riesgos del mercado que en un momento
futuro podrian complementar actividades en un proceso autónomo, discontínuio y con
medios de producción modestos (2003:3)
3 Sobre el tema hay varias obras muy reveladoras: González, José María (1974); Illades,
Carlos (1996); Novelo, Victoria (1976);Pérez Toledo, Sonia (1996); Seminario de
movimiento obrero y Revolución mexicana (1991); Trujillo Bolio, Mario (1997), von
Mentz, Brígida (1999).

7
colonizada que producía con otras de defensa de las condiciones de vida
técnicas pero también con otros y trabajo; ceremoniales asociados a
patrones estéticos y simbólicos. la protección del trabajo; formas
Esas primeras diferenciaciones en la de organización religiosa (cofradías
manera artesanal de producir influyó y mayordomías) y días de guardar,
en una división territorial del trabajo celebrar y faltar; tradiciones de
artesano y su consecuente especiali- comunicación en el trabajo y de
zación que es visible hasta nuestros estética del taller, conforman, con
días; con el tiempo produciría un otras prácticas culturales, herencias
mestizaje (no exento de discrimi- que con distinto vigor continúan
naciones) de destrezas y modos de manifestándose. En pocas palabras,
hacer las cosas al que seguirían otros lo que puede considerarse “propio”
conforme se incorporaban al trabajo de la cultura artesana está vinculado
inmigrantes libres o forzados de centralmente con los valores, códi-
diversas nacionalidades, colores y gos, simbolizaciones y tradiciones
oficios (especialmente en el siglo 19 originados en la experiencia compar-
con la llegada de artesanos de oficios tida en el espacio de la producción,
textiles, del vidrio, del papel, de la los procesos de trabajo y los rituales
palma y otros). religiosos y profanos de los que par-
ticipaban. Sobresalen, por su perma-
Así, jerarquías, responsabi- nencia, algunas conductas, hábitos
lidades, privilegios y prestigios; y valores como el individualismo,
exclusiones étnicas, prohibiciones el secreto del oficio, la defensa del
y reglamentaciones; conocimientos, control personal sobre los ritmos y
habilidades, destrezas y talentos; las cargas del trabajo, la pre-ferencia
métodos de aprendizaje y de su- por las relaciones cara-a-cara con el
pervisión; disposición de las casas- consumidor y la orientación de los
habitación y accesorias4  en calles y ciclos de producción de acuerdo a
barrios que dieron personalidad a las una economía moral fincada en las
trazas de las ciudades y pueblos; tipos necesidades materiales y espirituales
de asociaciones de auxilios mutuos y de la vida doméstica.

4 Locales anexos a las viviendas que servían como talleres o comercios y que tenían
acceso directo a la calle.

8
Con el inicio del proceso de calificaciones obreras, sumándose
transformación de los modos de pro- al creciente contingente del proleta-
ducción en la sociedad, resultado de riado industrial que tomó su lugar
una revolución tanto técnica, como como clase productora fundamental.
tecnológica y cultural, que implicó Y como en otras etapas de la historia
la paulatina falta de demanda por económica mundial, la mayor parte
muchos productos artesanales, el de los artesanos rurales que dispo-
artesanado no se disgregó total- nían solo de la fuerza de trabajo
mente como clase. En un proceso familiar y combinaban el ejercicio
contradictorio que aun perdura, los de sus habilidades artesanas con
artesanos dueños de taller, como la vida del campo (lo que equivale
pequeños patronos que contratan a decir que sus modelos culturales
obreros artesanos pero que trabajan están más bien emparentados con
ellos mismos como los maestros del una cultura campesina en general
oficio, permanecen como entonces, y, en ocasiones, con culturas étnicas
dentro de una pequeña burguesía particulares), permanecen trabajan-
que ha perdido mucho de su antigua do en sus talleres domésticos pues su
elegancia, educación e importancia producción sigue siendo socialmente
social, pero que subraya su per- necesaria y puede satisfacerse con
tenencia al mundo de los dueños, tecnología rudimentaria como es
no de los empleados y se ubican el caso de los alfareros que siguen
de acuerdo al tamaño de su taller, quemando a la usanza neolítica o las
entre las micro-empresas. Otros se mujeres que hacen textiles en telares
proletarizaron, aunque con mayores “de cintura” prehispánicos. En otros
casos, pudieron adaptarse a algunas
reglas de la economía de mercado
que, en ocasiones, los convirtió en
maquiladores de los comerciantes.
Este estatuto también lo presentan
los talleres artesanales modernos
que producen objetos decorativos y
mobiliario de acuerdo a los modelos
(o prototipos) que hacen artistas y
diseñadores formados académica-
mente en universidades, escuelas
de oficios o de arte para el consumo

9
de altos ingresos; aunque existe el Por un lado los artesanos popula-
trabajo por encargo, la organiza- res, que en general trabajan en talleres
ción del trabajo responde más a la familiares, tanto los que producen
maquila que a la elección y control para sus iguales, (en términos de
personal del artesano presentándose culturas y formas y calidades de vida
una cierta ambigüedad entre dueño compartidas) como los que producen
y obrero maquilador. para el mercado turístico experimen-
tan una disminución preocupante de
Los protagonistas de la produc- materias primas tradicionales debido
ción artesanal tienen así adscrip- a la depredación que en el último
ciones clasistas y étnicas diferentes siglo ha sufrido la naturaleza por la
e igual pueden tener vinculaciones irracional e irresponsable explota-
distintas con el mercado y dar res- ción de los recursos naturales y el
puestas distintas a las situaciones que crecimiento caótico de las ciudades
ha procreado el actual “liberalismo (especialmente en cuestión de bos-
económico” en su conexión con la ques, pastos, materiales para teñido
producción artesanal entre las que y barros). Hasta ahora las soluciones
puedo mencionar la insistencia en han sido casuísticas y los organismos
la exportación como mecanismo de promotores de artesanías comienzan
crecimiento, en la innovación de pro- a intervenir en este aspecto al me-
ductos y sistemas de organización, y nos, con recomendaciones sobre la
en el fomento del “turismo cultural” 5 , necesidad de implementar políticas
una de cuyas atracciones en México, ecológicas sustentables y realistas.
desde los inicios del siglo 20 han sido
las artesanías.

5 En 2002, México fue visitado por 19.8 millones de extranjeros de los que poco mas de
medio millón viajaron motivados por sus atractivos culturales; y de 150 millones de
turistas nacionales, 8.5 millones estaban interesados en cuestiones culturales. Periódico
El Financiero, lunes 12 de mayo, 2003, pág. 41.
Las tiendas del Fondo Nacional de las Artesanías (FONART) tuvieron ventas netas en
1999 de casi 17 millones de pesos (ni dos millones de dólares americanos) vendiendo
productos de lacas, vidrio, alfarería, textiles, muebles, joyería, hojalata, fibras vegetales
procedentes (en orden de importancia) de los estados de Michoacán, Oaxaca, Jalisco,
D.F., estado de México, Guerrero, Puebla, Guanajuato, Tlaxcala y Chihuahua. (comu-
nicación personal de la oficina de la dirección de Fonart, 2000).

10
Por su parte, la promoción formaciones, especialmente las que
del turismo interno y externo ha inducen los comerciantes con men-
procreado una proliferación de talidad de supermercado, se dirigen
empresas dedicadas a la compra al cambio del producto provocando
venta de artesanías, algunas de las un descenso en la calidad de los
cuales han creído necesario sugerir objetos que entran en lo que se ha
cambios en la organización de la dado en llamar “artesanía chatarra”
producción artesanal para acceder o “artesanía de aeropuerto” con la
a un mayor volumen de producto y consecuente pérdida de habilidades
exigir una mayor calidad. Algunas y tradiciones creativas de trabajo sin
de las acciones emprendidas han reportar mejores ingresos para los
tenido muy buenos resultados (por productores produciendo además
ejemplo, en talleres de mujeres pérdidas de identidades originales
tejedoras y bordadoras) pues han de los productos que teóricamente
implicado procesos educativos de son el atractivo comercial.
larga duración que han ordenado
y normado los procesos de trabajo El estrato de artesanos populares
profesiona-lizando las labores de que produce objetos catalogados
las mujeres separando el espacio como “arte popular” es decir, mode-
doméstico del de la producción 6 . los tradicionales que encierran una
Pero la mayor parte de las trans- propuesta estética no académica y
comunica valores y símbolos propios
de las culturas étnicas y campesinas
de México, tiene teóricamente una
posición privilegiada en cuanto a la
posibilidad de mantener vigente su
producción frente a las exigencias
del mercado y la competencia inter-
nacional precisamente por su “mo-
nopolio cultural” sobre los valores
de su propio trabajo creativo que es

6 Hay varios ejemplos de estas acciones en los estados de Puebla, Yucatán y Chiapas que
llevan a cabo asociaciones civiles y de capacitación.

11
lo que busca el consumidor de arte A pesar de que, en entrevistas,
étnico, primitivo, naïve o popular. funcionarios de Casas de Artesanías
Y sin embargo, en este renglón, el de regiones artesanales han mani-
liberalismo económico puede lograr festado que la exportación directa
deformaciones absurdas: no se ha convertido en una opción
realista, los programas de apoyo
Uno de los aspectos del mer- de la Secretaría de Economía hacia
cado “global” en su pretensión de los artesanos y microindustriales
integración mundial del comercio enfatizan el comercio exterior8 .
originó una maquila internacional Un estudioso de este tema ha dicho
de artesanías “típicas” que ha que si los latinoamericanos quieren
desembocado en una apropiación acceder al mercado europeo donde
comercial de identidades cultura- hay un gusto por el producto ét-
les como la producción de tapetes nico y exótico y se aprecia la alta
de modelos indios estadounidenses calidad, tendrán que establecer
en telares de Oaxaca o la fabri- un modelo que compita con los
cación de guitarras de Paracho modelos africano y asiático de la
en Japón, país en el que alguna comercialización de artesanías9 .
vez se copiaron los deshilados de Pero hasta ahora ni existe un modelo
Aguascalientes produciéndolos a iberoamericano de exportación ni
máquina en grandes cantidades7 . las grandes cadenas europeas se
Por su parte, la caída de algunas han interesado por las artesanías
barreras comerciales ha permitido mexicanas, quizá exceptuando las
que nuestro país se vea inundado grandes bodegas de Estados Unidos
de chucherías –cestería y textiles- que compran artículos baratos y de
baratísimas procedentes de China dudosa calidad.
y Guatemala.

7 Daniel Rubín de la Borbolla (1956:448).


8 Como el PROADA (Programa de apoyo al diseño artesanal) de la Secretaría de Econo-
mía.
9 El autor español Víctor Lejarreta (1999) señala que el modelo africano entró desde 1980
al mercado europeo con productos de arte popular tradicional, “con perfecta indicación
de su procedencia, materias utilizadas, técnicas y simbolismos” asociados a una imagen

12
En la producción de los talle- gubernamental por “modernizar”
res de oficios, los problemas mas los talleres de los “microempresa-
agudos tienen que ver con la com- rios” para convertirlos paulatina-
petencia, tanto entre talleres como mente en empresarios de “clase
con los productos industriales. mundial” (competitiva, innova-
Los talleres que han enfrentado dora, bien administrada, con cero
el reto exitosamente, han puesto defectos). El problema radica en
en juego la creatividad de las cul- la inexistencia de criterios para
turas del trabajo artesanal. Por reglamentar procesos de trabajo
una parte apostando a la calidad y que, por definición, son opuestos
originalidad de sus productos, por a los industriales
otra, atendiendo a los cambios del
mercado introduciendo mejoras En el taller urbano arquetípico, el
en su organización del trabajo. dueño del taller es también el dueño
Por ejemplo, introduciendo una de su oficio que aprendió dentro de
división profesional del trabajo su familia o en un taller de conoci-
familiar donde unos miembros son dos y se autocalifica como “empre-
profesionistas universitarios que se sario” porque es emprendedor. No
ocupan de la administración y las acostumbra llevar inven-tarios, ni
ventas, mientras los otros conti- a inscribir a todos o a parte de sus
núan siendo productores. Algunos empleados en las instancias de segu-
talleres, guardando su calidad ridad social de la que ellos también
artesanal, han tecnificado partes carecen; tienen horarios de 8 horas
del proceso de trabajo mostrando que pueden extenderse, igual que el
una flexibilidad bastante elevada. número de ayudantes, de acuerdo a
Algunos incluso, in-cursionan en los pedidos que reciben; el trabajo
las páginas web como anunciantes es generalmente por encargo; no
o como buscadores de ofertas de siempre están inscritos de acuerdo
compra. Pero ello no es la regla a las reglamentaciones tributarias;
general, a pesar de la insistencia tampoco pertenecen a asociaciones
de prestigio y calidad que se venden a precios altos a través de canales selectos y espe-
cializados. El modelo asiático, con productos de precios muy reducidos al alcance de
cualquiera, se distribuye en canales más amplios: supermercados y grandes almacenes.

13
gremiales o a cámaras industriales dor directo o del comerciante que
o empresariales; no hay administra- encarga los trabajos, las revistas
ción del trabajo fuera de un reparto especializadas de decoración y, mas
elemental de tareas de acuerdo a recientemente, las órdenes de trabajo
las especialidades del taller; la su- que proceden de empresas de diseño
pervisión de la calidad es siempre originan los modelos a fabricar; la
una responsabilidad del maestro de creatividad que solía formar parte de
acuerdo a su particular subjetividad, su bagaje de habilidades se limita a
producto de la experiencia, de lo la capacidad de modificar caracterís-
“bien hecho” así como la vigilancia ticas del producto encargado.
de la conducta permitida dentro del
taller, que es un asunto de costum-
bres y no de reglamentos escritos. Los artesanos en la producción y
El patrón-dueño-maestro del oficio la cultura
a menudo se ausenta del taller para
platicar con los clientes que encargan Si ubicamos a todos los tipos
trabajo, para tomar medidas si es el
caso o bien para asistir a alguna feria
o exposición. La visión de su produc-
ción y la vida del taller es siempre
a corto plazo aunque esté presente
la interrogante (y la esperanza) de
si será posible algún día mejorar la
calidad de la vida.

Por el lado de las atribuciones


del artesano como diseñador de sus
productos, el mercado ha tenido un
influyente papel en disminuir esa
capacidad; el gusto del consumi-

10 Cit en El Financiero, “Débil, 90% de la planta productiva: Canacintra”, (la fuente es


INEGI, Censos Económicos 1999 con datos del año 1998), viernes 14 de febrero de
2003, pág. 10.

14
de talleres dentro de la industria cia de investigación, involucran al
nacional, tendríamos que decir que trabajo artesanal11 . Las deficiencias
forman parte del universo de 358,190 del ejercicio pueden ser, por un lado
micro-empresas (las que ocupan un subregistro ya que las unidades
hasta 15 trabajadores) o el 94.4% de producción familiar no siempre
de todas las industrias del país de son censadas, (casos de la alfarería,
acuerdo a los censos económicos más los textiles y la cestería) y por otro,
recientes10 , es decir, que conforman un sobreregistro en aquellas clases
la absoluta mayoría de unidades de de actividad (como la fabricación
producción “industriales” del país de estructuras metálicas donde se
aunque ocupan sólo al 14 por ciento suma la herrería, o la fabricación
de la fuerza de trabajo, según cifras de muebles que incluye colchones y
de la Cámara Nacional de la Indus- persianas) que involucran procesos
tria de Transformación. A pesar de básicamente fabriles y no hay posi-
que es difícil inferir de los censos bilidades, por la manera en que se
industriales cuáles son las ramas que presentan los datos, de discriminar
podemos considerar artesanales y con base en los procesos de trabajo,
cuál la población ocupada en ellas, que sería lo determinante. Estos
hice un pequeño ejercicio aritmé- problemas se matizaron incluyendo
tico a partir de los últimos datos las cifras que se dan para el personal
publicados (1998) seleccionando de ocupado familiar no remunerado. El
entre todas las clases industriales, resultado indica que había en todo el
las que, de acuerdo a mi experien- país cerca de medio millón de perso-

11 Mis investigaciones sobre el fenómeno artesanal mexicano arranca desde 1973 y sus
resultados son conocidos. Para esta ponencia utilizo información del proyecto colecti-
vo que desarrollo en el estado de Colima desde el año 2000 (“Artesanos y Artesanías
en Colima”) en colaboración con la Universidad de Colima. Para el proyecto se han
encuestado 79 talleres de 9 ramas artesanales, tanto de la ciudad de Colima como de
localidades en los municipios de Minatitlán, Villa de Álvarez, Cuauhtémoc y Manzanillo
y 27 entrevistas con dueños de talleres de 8 oficios, casi todos (con 3 excepciones),
de las ciudades de Colima y Villa de Álvarez (ciudades conurbadas). Las cifras nacio-
nales tomaron en cuenta las ramas de alfarería y cerámica, joyería, vidriería, laudería,
zapatería y huarachería, herrería, carpintería, textiles, fibras vegetales duras y suaves,
impresión y encuadernación.

15
nas ocupadas en casi 115 mil unida- si bien empieza a haber avances al
des de producción (o la tercera parte respecto 13 .
de las empresas consideradas como
microindustrias); estas cifras no de- La mera existencia del artesana-
jan de ser meras hipótesis de trabajo, do en la etapa actual del capitalismo,
pero pueden, a pesar de los errores indica su capacidad de flexibilidad
de origen, dar un acercamiento al y adaptación que lo ha hecho per-
menos tendencial al problema de la manecer como protagonista en la
cuantificación de quienes trabajan producción desde hace siglos. Esta
en “lo” artesanal. Abundando en afirmación que aparentemente choca
las hipótesis, los cerca de medio
millón de artesanos, representarían
casi el 32 por ciento de la fuerza
de trabajo ocupada en la industria
manufacturera de México, una cifra
considerable12 . Las inconsistencias
de las cuantificaciones (como el iden-
tificar el total de población indígena
con artesanado, o inventar cifras a
partir de los índices de pobreza, etc.)
son un reflejo más de la carencia
de información confiable sobre esta
franja de la producción nacional,

12 De acuerdo con las cifras que aporta el libro de Javier Aguilar, la PEA en 1997, la
componían 36.2 millones de personas de las que sólo 1.3 millones trabajaba en las
manufacturas (cit en cuadro II.4, y cuadro II.10. pp 58-59, 75). En la investigación de
Arnulfo Arteaga y José Luis Torres (1997), el grupo de ramas manufactureras de nivel
tecnológico “muy bajo”, que en términos generales corresponden a las unidades “micro”,
la utilización de la capacidad instalada es alta (83.4%), dedica la mayor parte de su
producción al mercado interno (94.5%), tiene muy poca participación en la producción
de valor (8.3%) y en la distribución del ingreso (7.5%). La caracterización tecnológica
de los establecimientos que hacen los autores se basa en indicadores cualitativos y
cuantitativos de la Encuesta Nacional de Empleo, Salario, Tecnología y Capacitación
en el Sector Manufacturero, 1992.

16
con el concepto de “tradición” por proceden de los talleres de alfarería,
una parte nos obliga a entenderlas carpintería, herrería, cerería, sastre-
como conjuntos dinámicos y no ría, zapatería, joyería, talabartería,
estáticos, igual que la cultura de la sombrerería, cestería, huarachería,
que forman parte. Y la mexicana es textiles, etcétera, a los que no se les da
una cultura que ha identificado a los el apellido de “artesanía mexicana”
productos de artesanía como valores por su lejanía de los mercados turís-
de uso que comparten códigos de ticos y de los circuitos del comercio
identidad donde la obra artesanal está cultural pero que tienen demandas
obsesivamente presente y actuante locales y regionales que permiten
aunque los productos pertenecen a su reproducción económica. En
mundos diferenciados de consumo: otras palabras, si nuestra cultura nos
sigue pidiendo cocinar los frijoles en
Por una parte figuran objetos ollas de barro los alfareros seguirán
que desde la etapa desarrollista del teniendo trabajo y ofreciendo una
capitalismo mexicano reciben el rica variedad de ollas. México está
nombre de “artesanías” que el len- aún lejos del panorama que dibuja
guaje intelectual ha adjetivado como Saramago en su novela La Caverna
“típicas”, “tradicionales”, “indíge- precisamente por la vitalidad de las
nas”, o “populares” subrayando los culturas locales. La economía global
atributos culturales dirigidos, unos, al interviene al minimizar la frontera
consumo turístico, y otros al consumo entre ambos mundos de consumo
popular, especialmente campesino. que, como todas las líneas de de-
Por otra parte, toda una gama de marcación, es permeable, movible
objetos relacionados a la vida diaria y transitable; así, los fenómenos de
de las ciudades y los pueblos y que la moda o del marketing pueden

13 Algunas universidades públicas, además de las ubicadas en la capital de la República,


están iniciando estudios sobre artesanos y microindustrias con equipos de investigación
que involucran profesores y estudiantes siguiendo una política de compromiso con la
sociedad de su entorno. De esto tenemos ya ejemplos de la Universidad de Colima,
la Universidad Michoacana, la Autónoma de Baja California, la de Guadalajara, entre
otras. Sobre el tema de las microindustrias, un equipo de investigación de la Facultad
de Economía de la Universidad Autónoma de Baja California publicó un artículo muy
interesante, “Micronegocios rentables en Baja California” (2002).

17
hacer que aparezca en una galería que tiende a reforzar las identidades
una escoba artesanal como objeto propias, locales, como parte de un
de arte o que un tejido indígena se proyecto de cultura propia cuando
anuncie apelando a las emociones se contrastan con las tendencias uni-
que despierta el tener un trozo de formadoras y desper-sonalizadoras
patrimonio cultural en casa. que propone la cultura globalizada,
si se usan creativamente sus poten-
Sin embargo, aunque pueda ce- cialidades democráticas. Y en este
lebrarse la existencia del artesanado sentido puede ser posible reforzar
como una forma de producción tra- producciones locales y regionales
dicional que ha sabido acomodarse ya existentes ofreciéndoles infor-
a situaciones económicas y dar mación que les permita decidir los
respuestas flexibles a muchas crisis cambios y mejoras de sus procesos
y cambios, tanto los programas de productivos facilitando el trámite de
atención como las investigaciones gestiones, asegurando el acceso a
sobre ese sector, deben valorar las las materias primas con criterios de
condiciones materiales con las que se
vinculan hoy día esas tradiciones. En
México, “modernización” en ciertos
contextos significa prioritariamente
la necesidad de elevar la calidad de
vida de los productores y no solamen-
te introducir normas y sistemas de
calidad para los productos. Mientras
que la “integración” deseable debería
permitir que los artesanos accedan a
toda la información técnica pertinen-
te y necesaria en el mundo de hoy,
incluyendo la escolaridad elemental,
para que pueda ser usada con la liber-
tad que permite el ejercicio creativo
de habilidades y destrezas. En otras
palabras, puede resultar positivo
asumir la paradoja de la “globalidad”

18
sustentabilidad y asegurando un con- que reune sabidurías y destrezas
texto general que mejore la calidad muchas veces desperdiciadas que
de la vida. Las producciones locales podría, con condiciones adecuadas
poseen requisitos de especialización convertirse en una propuesta regional
del trabajo, la identificación con un de producción.
territorio y una cultura del trabajo

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21
22
2
ponencia 51 congreso de americanistas
MÓNICA B. ROTMAN

“ARTESANÍAS Y RECREACIÓN
DE UNA IDENTIDAD NACIONAL”1 

En nuestro mundo contemporá- se generan procesos de construcción


neo se ha revitalizado la problemática de identidad 2 .
de lo global y lo local y han cobrado
relevancia los nacionalismos y re- En nuestro país (Argentina), se
gionalismos, los cuales adquieren han revitalizado diversos eventos
específicas formas de expresión. Con y expresiones que se nutren de un
base en la tradición se desarrollan discurso nacionalista/tradicionalista/
procesos a través de los cuales las criollista construído hacia fines del
naciones marcan sus límites cultura- siglo XlX en el contexto de confor-
les y es a través de los mismos que mación de los estados nacionales;

1 Este trabajo es una versión modificada de la Ponencia presentada al 51 Congreso de


Americanistas; Stgo. De Chile, julio 2003.
2 Se puede consultar sobre el tema: R. Ortiz, (1996), N. García Canclini, (1999a; 1999b),
U. Beck (1998), A. Arantes (1999), R. Robertson (1996), D. Juliano (1994), R. Oliven
(1999).

23
el “criollismo” se constituiría pre- de las artesanías que allí se exhiben
cisamente enfatizando en todos los y venden, asi como respecto de su
signos y la parafernalia atribuibles al articulación con la totalidad de los
estilo de vida criollo.(más allá de que eventos que alli tienen lugar en rela-
el mismo fuera perdiendo sus bases ción con la producción y reproduc-
de sustentación); no obstante este ción de aquella identidad colectiva
“estilo”se basaba en el gaucho, la ga- denominada “argentinidad”.
nadería, el paisaje de las llanuras, las
costumbres camperas y en definitiva La Feria se ubica como dijimos
en ese “modo de vida” rural que el en el barrio de Mataderos, sobre el
“gaucho”representaba. Este discurso borde O/S.O de la Ciudad, en el casco
es recreado y resig-nificado a través o zona histórica, ocupando la antigua
del tiempo, manteniendo su vigencia. recova (que data del siglo XIX) y las
En tales espacios “tradicionales” calles adyacentes, rodeando la esta-
se constituyen, se representan y se tua del Resero y pegada al antiguo
modelan identidades relacionadas Mercado de Hacienda (Sirvent 1999).
con la nacionalidad y en muchos
de ellos las arte-sanías cumplen un El ámbito ferial se crea en 1984
rol relevante en su conformación y y los criterios organizativos e ideo-
reproducción. lógicos que guiaron su génesis y sus
primeros años de funcionamiento se
En esta ponencia nos propo- sitúan en el marco político y cultural
nemos dar cuenta de un estudio de de esos tiempos, época denominada
caso; abordamos específicamente de la “transición democrática” 3 .
una Feria “tradicional” (“Feria de En su concepción se apeló al valor
Artesanías y Tradiciones Popula- instrumental de la cultura como ele-
res”) sita en el barrio de Mataderos, mento de lucha para abrir el espacio
en la Ciudad de Buenos Aires y nos de lo público y a la consideración de
interesa analizar en ella algunos as- ésta como como bien de uso, como
pectos referidos a las características aquello que los individuos crean para

3 Con esta noción se alude a un acto de voluntad colectiva; en tal medida es de carácter
eminentemente político y su contenido de raigambre cultural. “Es una decisión, no un
advenimiento” (Schmucler, H. 1990:129).

24
el mejoramiento de su existencia y tradicionales. Se mixturó historia
que posibilita el establecimiento de épica e historia cotidiana y se sumó
nuevas instancias de participación una fuerte apelación a los habitan-
social (Schmucler 1990). tes y tradiciones del mundo rural
(ámbito que había inspirado ya la
La Feria fue concebida prima- idea de fiesta) y en segundo lugar
riamente como lugar de fiesta (de a los representantes y costumbres
alegría, de sociabilidad, de disfrute), de la vida ciudadana 4 . Asimismo,
reproduciendo de alguna manera el si bien hay referencias al aporte de
espíritu (real o imaginado) de los los pueblos originarios, éstas son
festejos del campo, el aire fiestero minoritarias y en todo caso se ubican
de las celebraciones del mundo rural. en un notorio segundo plano. En la
Feria pasado y presente interactúan
Se trataba de construir un espacio y la profundidad temporal opera
con características específicas: en él legitimando prácticas actuales. En
se constituía un “nosotros” que se tal sentido, allí se aprecia cómo se
tornaba plausible a partir de temas y viven, se imaginan, se redefinen y
símbolos que remitían a un pasado reelaboran en la cotidianeidad de es-
colectivo y a tradiciones comparti- pacios comunes, grandes conceptos
das. Se apeló entonces a la historia como nación, patria y argentinidad.
nacional, al pasado de la nación,
común a todos los nativos/naturales Fiesta y Tradición fueron los pila-
de Argentina, lo cual llevaba implí- res conceptuales del acontecimiento
cito el culto a los héroes, presentes ferial que se concretó en Mataderos,
en la Feria a través de homenajes, proyecto que anclaba y privilegiaba
conmemoraciones y festejos de las en su diseño e implementación la
fechas patrias; se recurrió asimismo dimensión local. Allí debían estar
a aquellas costumbres, creencias, las artesanías, pero tambien los ali-
expresiones, arte, reconocidas como mentos y los bailes, la literatura y

4 Con el correr del tiempo los núcleos convocantes convirtieron a la Feria en un ámbito
sumamente interesante respecto de la producción de procesos socio-culturales (que in-
volucran a feriantes y público) relacionados con cuestiones de identidad, de pertenencia
nacional, de formas de habitar la ciudad y de vivenciar la historia.

25
las manifestaciones musicales, las presentativos, difunden sus bondades
tradiciones representativas de las naturales y turísticas. Mezclados alli,
distintas regiones y comunidades se encuentran algunos puestos cuya
que habitaban el territorio nacional. temática apunta a costumbres o ac-
tividades representativas del interior
La Feria resulta única por sus del país o de la ciudad de Buenos
características en la ciudad de Buenos Aires.5 . De forma dispersa, varios
Aires. Comprende una diversidad de “fileteadores” exponen su trabajo y
eventos; incluye la comercialización ofrecen pequeños carteles en colores
de artesanías, productos regionales, brillantes y pintados con toda clase
expendio de objetos “antiguos” y de dichos populares, refranes y fra-
alimentos, concentrando mas de 200 ses picarescas. Sobre una arteria, se
puestos de venta. Posee algunos si- levanta un puesto dedicado a Molina
tios minoritarios numéricamente, de Campos, allí, puesteros vestidos de
venta de libros y revistas de temática gauchos exhiben láminas y juegos
“gauchesca”, folklórica, regional y de naipes con los motivos típicos
ciudadana (básicamente referida al de este creador 6 . En un ángulo de la
tango). Se hallan instalaciones en las Feria se agrupan puestos de venta de
cuales integrantes de asociaciones comidas tradicionales, características
indígenas difunden su cultura de de las distintas provincias.
origen asi como las dificultades de Por otra parte, en el centro del
vida que afrontan en el presente y lugar se levanta un escenario. Allí,
tambien otras que responden a las todos los domingos da comienzo la
“provincias”, las cuales al tiempo jornada cuando al son de Aurora (una
que expenden algunos productos re- canción patria), entonada por los pre-

5 Llama la atención la riqueza visual de algunas de estas instalaciones, una p.e. vende
hierbas medicinales y está armada de manera sumamente llamativa en cuanto a su
estructura y presentación, con carteles explicativos escritos “a mano” acerca de las
propiedades de cada planta, de las dolencias que sanan e instrucciones acerca de su
correcta aplicación.
6 Molina Campos (1891-1959), oriundo de Buenos Aires, se dedicó durante su vida a
plasmar paisajes, escenas y personajes camperos. Entre 1931 y 1940 pintó los motivos
para los almanaques de la firma “Alpargatas”, que constituye lo mas conocido (y quizás
representativo) de su obra. Ilustró tambien el Fausto de Estanislao del Campo.

26
sentes, se iza la bandera, dando por mantener algún intercambio verbal
inaugurada la Feria. Sobre la tarima con el presentador y una vez finali-
un presentador, con ropas de gaucho zada la música folklórica, presenta
y acento provinciano, describe las temas de tango. Abajo del escenario
actividades del día y da inicio al el público baila. Usualmente, luego
baile que se arma frente al escena- de esta actividad, actúan en vivo
rio. Presenta los temas folklóricos artistas de ambos géneros.
intercalando variados comentarios.
Chacareras, zambas, chamamés, y Al mismo tiempo, sobre una de
otras composiciones son anunciadas las arterias se inaugura la “corrida
haciendo referencia al lugar geográfi- de sortija”, en la que participan dis-
co de origen. Las provincias se hacen tintas agrupaciones tradicionalistas.
presentes y la música y la danza se Vestidos con ropaje gauchesco y a
convierten en una oportunidad para caballo, los hombres se dedican a
que el animador se explaye sobre esta actividad recreativa tradicional
las distintas costumbres regionales, del medio rural, constituyendo otra
cuente cuentos, recite poesías gau- atracción para el público.
chescas, haga comentarios sobre los
bailes, la música y los trajes típicos y Durante la tarde, asimismo,
entable diálogos con el público. Casi en distintos sitios de la Feria dan
enseguida, sube al escenario un actor comienzo los talleres para el apren-
vestido de “compadrito” (ataviado dizaje de diversas actividades: danza
como un “tanguero” de principos de folkórica (éste es uno de los mas con-
siglo; personaje que refiere al tango, curridos y ha dado origen al “ballet
a la música ciudadana) y que intenta folklórico de la Feria de Mataderos”),
ejecución de instrumentos, tejido en
telar, pintura (para niños), etc.; se or-
ganiza tambien todos los domingos la
exhibición de filmes, exposiciones de
arte y fotografía y otras actividades.
Se han organizado también, aunque
sin solución de continuidad, una serie
de juegos tradicionales que incluían
“cinchada”, “herradura” y “palo en-

27
jabonado”. Se llegó a armar incluso evento durante los últimos años, se
bajo un ala de la recova una kermese armó una segunda instalación con
de gran atractivo visual. iguales características, que tambien
fue situada en un punto selecto de la
La Feria posee una matriz Feria. La música suena ininterrum-
original de sentido anclada en la pidamente en la Feria y se limita a
tradición, en un pasado común y en temas folklóricos y de tango en sus
una identidad colectiva, a la cual distintas variantes y subgéneros.
contribuyen a dar forma y sustento, Los bailarines del taller de danza
múltiples, simultáneas y cruzadas folklórica, vistiendo en su mayo-
referencias. En los puestos de ar- ría trajes tradicionales y ubicados
tesanías, productores y productos frente al escenario tienen una fuerte
expresan esta peculiaridad; otras presencia visual. Los integrantes de
instalaciones se estructuran tambien los Centros Tradicionalistas, con sus
en la misma dirección. En tal sentido caballos, monturas, banderas y ropa-
algunas de ellas son consideradas jes característicos constituyen figuras
fundamentales para la imagen visual sumamente atractivas apelando a “lo
de la Feria. Es el caso por ejemplo tradicional”. Permea toda la Feria
de una que expende artículos “para una estética de “lo nacional”.
el hombre de campo” Se trata de
un puesto sumamente atractivo, que Desde el escenario las figuras
fue ubicado estratégicamente en un del presentador y su acompañante,
sitio que funciona como “puerta de sintetizarían en forma simplificada
entrada” del ámbito ferial. Alli se los tipos sociales que han contribuído
exhiben prendas características del a forjar la identidad nacional; estas
habitante del medio rural, enseres que figuras/ estereotipos son emble-
hacen a las actividades camperas y máticos de la Feria 7 , de aquello
artículos que refieren al uso y adorno que ella aspira a representar y con
del ganado equino (bombachas, pon- lo cual pretende ≠≠ser identificada
chos, espuelas, rebenques, monturas, (del mismo modo la imagen oficial
boleadoras, conforman una vitrina que acompaña toda la publicidad y
exhuberante y atrapante para el pú- difusión del evento es la de Inodoro
blico. Incluso debido al crecimiento Pereyra 8 ). El primero representa el
y expansión que experimentó el aporte de las provincias, del interior

28
del país, del medio rural, del folklore por tipo de artículo (p.e. mates,
regional, del hombre de las pampas, bombillas, enseres para caballos),
del habitante vernáculo del país. El diseño, estilo y técnica ([Link]ía
segundo expresa la participación criolla, cuchillería) y/o material (p.e.
de la inmigración básicamente artículos de cuero, soguería), sino a
europea, del mestizaje ciudadano, objetos que no se ubican (por sus
de la ciudad-puerto y del paisaje características, materiales y diseños)
urbano en la conformación de la dentro de aquella categoría; esta pro-
nación. Con el “gaucho” el campo ducción se posiciona como urbana/
se hace presente en la ciudad, con contemporánea o bien se encuadra
el “compadrito” la ciudad reafirma en otros parámetros: han proliferado
su presencia en la conformación de en la Feria diferentes bienes que
tradiciones comunes. La Feria “... elaborados con distintos materiales
como un lugar donde se mezclan el y técnicas contienen referencias
campo y la ciudad” 9 . temáticas direccionadas a lo rural
Ahora bien, los puestos de y/o “ciudadano” (reducido esto úl-
venta de artesanías se diversifican timo casi exclusivamente a aquello
en cuanto al tipo de producción que esté relacionado con el tango y
que exhiben. La Feria ha dado lugares típicos de la ciudad). Imá-
entrada no solamente a productos genes de gauchos, caballos, domas,
que responden a los cánones de la paisajes rurales, mates, guitarras,
artesanía considerada “tradicional” ponchos, espuelas, figuras de Carlos

7 Hay que tener en cuenta que tales figuras y las costumbres a que hacen referencia remiten
a complejas configuraciones de conceptos y representaciones acerca de la “identidad
nacional” que fueron forjadas a lo largo de la historia por los sucesivos grupos de poder,
que, expresando distintas corrientes de pensamiento “trabajaron” en la construcción de
esa identidad. Por motivos de espacio no podemos desarrollar esa temática; cabe acla-
rar solamente que dichas figuras y costumbres constituyen expresiones condensadas y
simplificadas (de tales sistemas de ideas, significaciones y valores) que son utilizadas
aquí en ese sentido.
 8 Inodoro Pereyra es el nombre de un gaucho, personaje principal (junto con su perro
“Mendieta”) de una tira humorística, publicada en un periódico nacional de amplia
tirada, desde largo tiempo atrás y sumamente reconocida por la población.
 9 Folleto de la Feria de Mataderos (s/f).

29
Gardel, bandoneones, faroles, frentes de tipo familiar
de reductos tangueros, bailarines de de tipo individual
tango, abundan en las estructuras de
venta. Tambien se hallan artesanías B. Taller de producción con asala-
de factura indígena cuyos pro- riados
ductores, pertenecientes a distintas
comunidades, viven hoy en la ciudad de tipo familiar
de Buenos Aires y expenden sus
artículos aquí; de todos modos estos No obstante, el denominador
puestos son minoritarios 10 . común refiere a la preeminencia
de la téncica manual sobre los
El análisis de la producción ar- instrumentos mecánicos, que, aún
tesanal que se expende en la Feria, presentes se subordinan a la mano
considerando sus factores consti- del trabajador, y a su basamento
tutivos muestra la heterogeneidad de sobre el trabajo intensivo mas que
los procesos de elaboración artesanal. en el capital intensivo; es decir
que la mayor inversión es la mano
Las estructuras productivas han de obra y no el capital. El artesano
sido clasificadas como sigue 11  : es propietario de sus medios de
producción, ejecuta personal o
de tipo individual familiarmente todo el proceso de
elaboración y controla la totalidad
A. Taller de producción independien- del proceso productivo; conoce,
te/doméstica dirige y lleva a cabo todos los pasos
(fuerza de trabajo generada in- del mismo (excepción hecha de los
ternamente) talleres con asalariados) 12 . Por otra
parte se trata de una actividad que

10 Cabe aclarar que ya en la Ciudad, la modalidad productiva de estos artesanos pasa a


inscribirse en la lógica de los talleres citadinos, no obstante mantener con su producción
lazos afectivos y culturales que hacen a su historia específica.
11 Esta clasificación de estructuras productivas fue realizada durante 1994 (al estudiar los
procesos de elaboración de artesanías urbanas) La misma mostró total capacidad de
aplicación y vigencia para el análisis del caso actual.

30
admite escasa inversión de capital permite posicionarse en el merca-
para comenzar la producción y el do de forma semejante a la de los
uso de tecnología simple. Por lo artistas plásticos “reconocidos”,
general la capacidad productiva de “corriendo” sus trabajos de alguna
los artesanos es reducida, siendo manera de los circuitos artesanales
escasas las posibilidades de ahorro. habituales, y en aquellos casos de
Si bien procuran obtener ganancias, los talleres que utilizan fuerza de
las relaciones estructurales que los trabajo asalariada. Tales artesanos
vinculan con el mercado impiden están en condiciones de acumular
cualquier proceso de acumulación capital y el excedente obtenido les
de capital. Este hecho varía en dos posibilita no solo mejorar su nivel
ocasiones: en aquellas circunstan- de vida, sino tambien la ampliación
cias en que el artesano ha logrado del proceso productivo. Para los titu-
un tipo de reconocimiento que le lares de las estructuras productivas
con asalariados esto implica tambien
el aumento de la productividad; no
obstante, si bien pretenden efectuar
inversiones para obtener la máxima
ganancia, ellos no poseen la libre
movilidad del capital.

Por otra parte, el artesano pone


en juego durante la ejecución de la
actividad sus habilidades y destre-
zas, concentra un capital simbólico,
consistente en capacidad y cono-
cimiento, que expresa en su tarea,
saberes adquiridos por distintas vías
durante su trayectoria de vida. Otro
punto en común es el que refiere a las
cualidades del producto: las piezas
son ofrecidas en el mercado sobre la

12 De todos modos este tipo de estructura productiva es minoritaria en la Feria.

31
base de sus cualidades artesanales, dichos productores asi como los ar-
culturales y estéticas. tesanos “tradicionales” vistan ropas
gauchescas o prendas alusivas. Todo
Ahora bien, en la Feria se ha vuel- confluye en Mataderos para exhibir,
to relevante la presencia de aquellos resaltar, propiciar, enseñar, festejar,
artículos (que mencionáramos ante- compartir, disfrutar y reproducir una
riormente), elaborados con distintos identidad nacional y unas tradiciones
materiales y técnicas y que contienen argentinas.
referencias temáticas direccionadas a
lo rural y/o “ciudadano”; no obstante Desde otra perspectiva, las
y pese a la importancia numérica y variaciones dadas en la producción
estética adquirida por estos bienes en muestran una gran flexibilidad por
Mataderos, los mismos poseerían di- parte de los productores para adap-
ficultades para posicionarse en otros tarse a las variables condiciones eco-
ámbitos feriales y artesanales. Por nómicas que se han ido imponiendo
una parte son excluídos del universo en nuestra sociedad. Y en tal sentido
de artesanías tradicionales ya que no hemos observado a lo largo de los
responden a sus pautas específicas, años en los artesanos que viven y
pero tambien resultarían rechazados trabajan en la urbe y respecto de su
en las Ferias que exhiben artesanías trayectoria laboral, como el cambio
“urbanas/contemporáneas”, dado opera en muchos de ellos como es-
que un requisito para esta producción trategia para continuar en la actividad
es la originalidad, la innovación y cuando su producción fracasa en el
una experimentación constante con mercado, asegurando la subsistencia
materiales, formas y diseños. del productor y del grupo familiar asi
como la reproducción de su fuerza
En realidad ha cobrado forma de trabajo.
y se ha generalizado un tipo de
producción artesanal que responde, Por otra parte, algunos artesanos
se amolda y contribuye a la estética con una capacidad productiva que les
propia de éste ámbito; como decía- ha posibilitado ampliar los canales de
mos con anterioridad permea toda venta, armando puestos en diferentes
la Feria una estética de lo nacional. Ferias, diversifican su producción de
En tal sentido incluso es usual que acuerdo al ámbito de expendio. P.e.

32
un productor que elabora calzado en El hecho de ocupar y compartir un
cuero, lleva a Mataderos alpargatas, mismo espacio definido como au-
botas para cabalgar, artículos más tóctono, característico de los usos y
rústicos y que puedan ser utilizados modalidades vernáculos y exponente
en el medio rural, en tanto que exhibe de las costumbres propias del país,
en su puesto en otra Feria de Capital otorga a la totalidad de los bienes
Federal (más relacionada con la un mismo status de tradicionalidad,
artesanía contemporánea) zapatos representatividad y valor simbólico;
con otras características: borceguíes, se desdibujan entonces las dife-
mocasines, etc., acordes a la vida rencias entre los distintos tipos de
urbana y cotidiana. producción; todos participan de los
atributos de nacionalidad que con-
La apelación permanente a lo fiere el ámbito. Y tal legitimación de
nacional por parte de los producto- las artesanías es percibida y acogida
res artesanales opera aquí como una no solamente por los productores
estrategia de venta; esto sin invalidar sino que opera sobre el público que
el compromiso que ellos puedan asu- concurre a la Feria.
mir respecto de las representaciones,
valores y prácticas que se propugnan Por lo demás y siendo uno de los
e impulsan en éste ámbito ferial. fines de la Feria el “dar a conocer”
las costumbres tradicionales, un
Por otra parte la Feria actúa como rasgo de la misma es su énfasis en
ámbito legitimador de los objetos la enseñanza; el aspecto didáctico
artesanales que alli se expenden. está presente en la casi totalidad de
sus actividades Y en tal sentido éste
es un rasgo de fuerte presencia en el
universo artesanal ferial; usualmen-
te prima en estos trabajadores una
preocupación y una predisposición
para explicar al público las caracte-
rísticas de su trabajo. Los artesanos
brindan pacientemente información
acerca de su oficio, de los objetos
elaborados, de su historia y de las

33
costumbres tradicionales relacio- distinto grado de complejidad; se
nadas con ellos. Incluso, algunos produce una sucesión y superposi-
puesteros han adoptado la práctica ción de eventos y actividades, hay
de desarrollar su actividad produc- atiborramiento, saturación de ele-
tiva o parte de ella en el puesto de mentos, sonidos y consignas durante
expendio. Esto que comenzó siendo toda la jornada. Cabe agregar que en
un procedimiento para aprovechar el la Feria tambien se hacen presentes
tiempo libre disponible en la Feria los símbolos nacionales, elementos
cuando no se acercaban clientes, ineludibles en la exhibición de la
demostró con el tiempo funcionar nacionalidad.
como un excelente recurso para la
atracción del público. Ahora bien, prima en la Feria
de Artesanías y Tradiciones Popu-
En la Feria de Mataderos a través lares del barrio de Mataderos un
de diversos recursos: venta de arte- concepto específico respecto de “lo
sanías, festivales de música y danzas nacional”: por una parte hay una
folklóricas y ciudadanas, destrezas fuerte referencia a los “lugares co-
gauchescas y corridas de sortija, munes” de la historia oficial, por la
talleres diversos y puestos de comi- otra, hay una mención permanente
das regionales, se crea un ámbito a la “diversidad” existente fronteras
“nacional”. La feria, como ya hemos adentro del país. Se efectúa un seña-
expresado, posee una matriz original lamiento constante de las variedades
de sentido anclada en la tradición y regionales y étnicas; lo nacional se
en una identidad conjunta; se enfatiza presenta tipificado por/en criollos/
en aquellos referentes asociados a paisanos- indios– migrantes euro-
una entidad nacional. Se impulsan peos (migración correspondiente al
representaciones y prácticas alusivas siglo XIX.). Los puestos artesanales
a costumbres autóctonas y evocativas con su variedad de productores y
de un pasado común y glorioso, de de producciones contribuyen a dar
los héroes que forjaron la nación. cuenta asimismo de esta concepción.
Objetos, imágenes y discursos se Solo es posible construir la nación
despliegan en forma simultánea y a partir del reconocimiento de las
hacen referencia a usanzas verná- diferencias existentes.
culas y figuras emble máticas con

34
Es dable señalar que a esta ima- que se ofrece a los visitantes para su
gen de lo nacional (comprendido de consumo.
la manera señalada), contribuye el
criterio escenográfico con el cual Los puestos de venta de ar-
esá armada la Feria; en ella todos tesanías contribuyen al logro de
los domingos se pone en escena la la escenificación ferial, activando
historia y la identidad nacional, se imaginarios diferenciales respecto
recrean las tradiciones y se exhiben de otros tipos de artesanías, pero
los símbolos e iconografía de la “ar- manteniendo procesos de trabajo y
gentinidad”. Y es en tal experiencia, problemáticas básicas generales del
construída de esta manera, en la que sector artesanal.
participan feriantes y puesteros y la

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36
3
ponencia 51 congreso de americanistas
CLAUDIO MALO GONZÁLEZ

ARTESANIAS,
PATRIMONIO CULTURAL E IDENTIDAD

Ser humano y temporalidad

No nacemos hechos, nos hace- rencia de los demás integrantes del


mos a lo largo del tiempo. Afirmó reino animal, poseemos creatividad
John Locke que los seres humanos en alto nivel que nos permite resolver
cuando llegamos nacemos somos situaciones nuevas a las que la vida
como un papel en blanco que se llena nos enfrenta y situaciones viejas de
con la experiencias provenientes del manera distinta a la convencional,
mundo exterior; con los componentes con los impactos que esos cambios
de la cultura en la que nos desarrolla- introducen en las formas de vida, las
mos diríamos desde una perspectiva concepciones de la realidad y en los
antropológica cultural. Uno de sus estilos de organización colectiva. Se
componentes básicos, el idioma, ele- habla - a veces con exageración- de
mento esencial en la comunicación conflictos genera-cionales que los
y estructuración del pensamiento no podemos percibir según los años que
nos está dado, incorporamos a nues- llevemos a cuestas, pero estas dife-
tro ser el que se habla en el entorno rencias crecen si nos aventuramos
humano en el que nacimos. A dife- en las maneras de actuar y entender

37
el sentido de la vida de nuestros El pasado, pasado está y nadie puede
bisabuelos, y se agigantan si es que cambiarlo.
incursionamos en los mundos del
Renacimiento, el Imperio Romano Gran parte de lo que hacemos
o el antiguo Egipto. en el presente tiene sentido por la
posibilidad de acontecimientos que
Nuestras experiencias vitales tendrán lugar en el futuro. El futuro
las captamos siempre en el presente, aún no existe en la medida en que no
pero esos presentes se encuentran en lo hemos experimentado, pero existe
gran medida conformados por acon- en cuanto configura una serie de
tecimientos del pasado que ponen a actos y decisiones del presente1 . La
nuestro alcance una serie de posibi- esperanza, entendida como las expec-
lidades individuales y colectivas. La tativas positivas de efectos deseados
reunión en la que nos encontramos en el futuro, es un imprescindible
y la manera cómo se lleva a cabo motor de la vida que se balancea entre
ha sido posible por inventos tales el fatalismo y la irrealidad. Ortega
como los provenientes de la energía y Gasset afirmó que la historia no
eléctrica, la aviación y la informática es algo ajeno a nuestros seres para
que otros los idearon y trasladaron deleitarnos en su contemplación y
a la práctica hace varios años y estudio, sino que somos historia, que
que nosotros los aprovechamos sin es parte de nuestra realidad profunda
haber tenido parte alguna en esas en el sentido de que la historia es
innovaciones. Circunscribiéndonos inherente a nuestro ser.
a nuestras personas, la facilidad con
que dominamos el código fonético Vivimos a horcajadas entre el
trasladado luego a gráfico, que pasado y el futuro. Por mucho que nos
tantas puertas y ventanas nos abre, empeñemos no podemos prescindir
se debe a que hace pocos o muchos de una de estas dimensiones, lo que
años acudimos a alguna escuela y cuenta es el talante que tengamos
alguien nos enseñó a leer y escribir. para dar mayor o menor valor a

1 En pequeño y en grande la vida humana implica proyectos que los elaboramos y tratamos
de realizarlos organizando de antemano el uso del tiempo en el futuro

38
lo que quedó atrás o a lo que está damente, se reavivan con el recuerdo
por venir. Hay quienes piensan con y nos permiten un remanso de paz al
más entusiasmo en el futuro, que retornar a “aquellos viejos buenos
una importante meta en sus vidas tiempos”. Desde esta perspectiva nos
es estar actualizados, estar al día, volvemos por lo menos recelosos
estar “en punta” y que vale la pena ante cualquier cambio y creemos
gastar tiempo y energía para, de que, detrás de los encantos que las
alguna manera, adelantarse a lo que innovaciones portan, siempre está
está por venir no sólo en el ámbito oculta alguna artimaña que amenaza
tecnológico sino en el ordenamiento a la condición humana.
social, estilos de vida, apreciación
estética y jerarquización de valores, Cualquier posición radical o
mirando las realizaciones del pasado reduccionista es deformante pues
de hombros para abajo y resaltando tiende a distorsionar la naturaleza
las limitaciones de antaño que, con temporalizada de los seres humanos
o sin razón, bloqueaban las limitadas que tiene que adaptarse a los ritmos
proyecciones del ser humano. de la vida. La prisa por cambiar puede
conducirnos a una desecación vital
Una posición contraria radica en por el desprendimiento de las raíces.
dogmatizar la frase extraída de las El afán de mantener todo como está
“Coplas a la Muerte de su Padre” puede privarnos de la floración en
de Jorge Manrique: “Cuan presto la que la vida llega a su plenitud.
se va el placer/ Como después de Siempre se ha dado en la vida humana
acordado/ Da dolor. Como a nuestro esta tensión entre el anquilosamiento
parecer/ Cualquiera tiempo pasado/ por un apego excesivo al pasado y
Fue mejor”. Por naturaleza -quizás la exagerada sospecha ante el futuro.
por instinto de conservación- ten- Pretendo abordar esta problemática
demos a guardar en los cofres de centrándome en el universo artesa-
nuestra memoria aquellas experien- nal2. 
cias placenteras y que, aunque páli-

2 Las tendencias a la conservación y al cambio varían en intensidad según las condiciones


de los tiempos que Ortega y Gasset denominó “circunstancia”

39
Las artesanías en el tercer milenio Todo cambio -inclusive los
que tienen que ver con políticas de
Si a la palabra revolución le conservación de monumentos ves-
damos un sentido cabal: cambios tigios del pasado- se lleva a cabo
profundos que traen como conse- en función del futuro, considerando
cuencia sustanciales modificaciones los efectos que se espera tengan en
en la organización colectiva, formas los conglomerados humanos a los
de vida, ideas a cerca del ser humano que están dirigidos, sea para superar
y su ordenamiento social, se puede problemas relacionados con la vida
decir que desde que el ser humano para mejorarla o prolongarla, como
hizo presencia en la tierra sólo se fue el caso de los antibióticos y en
han dado dos revoluciones: la agrí- nuestros días la decodificación del
cola y la industrial3 . Partieron las genoma humano, sea para conseguir
dos de innovaciones tecnológicas la eliminación del mayor número de
proyectadas hacia la producción que vidas humanas en el menor tiempo
transformaron las ideas, actitudes y posible como ocurre con las armas
formas de comportamiento de las nucleares. Las innovaciones tecno-
personas afectadas por los cambios. lógicas de la revolución industrial
No es esta la ocasión para abundar pretendieron, y con éxito, producir
en análisis sobre los aluviones de objetos satisfactores de necesidades
innovaciones. Lo que es pertinente, de mejor calidad, en menor tiempo,
para los fines de este trabajo, es en mayores cantidades y a precios
tomar en cuenta cómo la revolución menores. Los cambios que no se han
industrial impactó en las artesanías y detenido -al contrario, se incremen-
que, al incursionar en la problemática tan día a día- siguen en esencia los
artesanal de nuestros días, es impres- mismos planteamientos ampliando
cindible tomar en consideración un su acción a nuevos productos naci-
mundo configurado en función de la dos de nuevas necesidades que la
industria con sus efectos positivos y cambiante sociedad genera y gene-
negativos. ralizando el consumo de otros que

3 Hay quienes creen que los notables cambios introducidos por la informática y la inten-
sidad de la comunicación satelital es el inicio de una tercera revolución

40
inicialmente eran de uso exclusivo Cuando Octavio Paz en su ensayo
de minorías en algún sentido privi- “El Uso y la Contemplación” afirma
legiadas. que el destino del producto industrial
es el basurero, no exagera. El costo de
Uno de los efectos de la produc- la infraestructura industrial se justifi-
ción industrial que hoy afrontamos ca si es que su creciente producción
es el consumismo, la manipulación responde a una creciente demanda,
de que somos objeto en todo sentido, no debida tan solo al incremento de
especialmente a través de los medios habitantes y a la incorporación de
de comunicación y la propaganda, personas al frenetismo del consumo
para adquirir por adquirir objetos , sino al deseo -a veces compulsivo-
innecesarios o que no tienen la cate- del gran público de “estar al día”
goría de indispensables; adquirirlos en las innovaciones tecnológicas y
en exceso en relación con las necesi- de modelos -con frecuencia de poca
dades básicas o descartarlos cuando significación- porque eleva el status
aún son útiles porque han salido al contar con artefactos de última data.
mercado otros con innovaciones que En una sociedad obnubilada por lo
la propaganda las presenta como económico, una manera de demostrar
“esenciales”. El concepto “descar- éxito en este campo es “estar en pun-
table” que inicialmente se atribuyó a ta”, sea con el modelo de automóvil,
objetos que luego de su uso no deben el tipo de televisor, los utensilios
guardarse por comodidad y sus redu- domésticos, los esferográficos y
cidos costos como los pañales para tantos otros objetos. El componente
niños, ha ampliado notablemente sus marca que ha logrado un elevado
fronteras a una variedad de objetos posesionamiento en el mercado, es
con vida útil, en gran medida porque otra manera de lograr prestigio social
el consumidor aspira a contar con mediante su consumo5 .
algo nuevo y al día4.

4 Una de las consecuencias perversas del consumismo es habernos convertido a los seres
humanos en lo que Vance Packarda llamó “Fabricantes de Basura”, título de una de sus
celebradas obras.
5 Es frecuente que niños acosados por lo que miran en televisión manifiesten su deseo de
adquirir, no tal o cual objeto, sino la marca promocionada

41
De lo dicho queda en claro que nuestro planeta, no importa si de paí-
el universo industrial en su área es- ses desarrollados o subdesarrollados
pecífica y en aquellas otras a las que . Lo que diferencia a la opulencia de
ha expandido su influencia, se centra la pobreza, en este sentido, es el tipo
en el cambio y -dentro de la com- de objetos que se adquieren o se trata
petencia- en ofrecer algo realmente de adquirir para estar a tono con los
nuevo que impacte con fuerza en la avances tecnológicos y sociales.
percepción del público consumidor.
Lo pasado se tiende a identificar con
algo obsoleto y que no responde de Tradición y artesanías
manera apropiada a las necesidades
sociales de los que aspiran a vivir La tradición como hecho es la
con la máxima satisfacción de las presencia en la vida individual o
mismas. Mas que el presente que es colectiva de elementos materiales y
fugaz, cuenta el futuro ya que, en no materiales que en el pasado han
muchos casos, desde el momento en conformado y conforman nuestras
que se incorpora al consumo personal existencias, como formas de vestir,
lo que está más al día, se empieza a preferencia por tales o cuales ali-
pensar en los cambios que, cuanto mentos, tipos de celebraciones y
antes, hay que realizar para no dejarse conmemoraciones etc. Como actitud
atrapar por lo pasado de moda. supone una posición de valoración,

Más allá de la actualización


tecnológica, más allá de los vaivenes
de la moda, lo industrial hay que en-
tenderlo como una mentalidad ávida
ante las innovaciones y más ávida
aún para incorporarlas a sus vidas
con la consiguiente poca aceptación
de un pasado cuyo mayor mérito es
haber sido superado por la eficiencia
de los nuevos productos. En mayor
o menor grado esta es la tendencia
generalizada entre los habitantes de

42
aprecio y respeto por aquello que El robustecimiento del concepto
hicieron quienes nos antecedieron patrimonio cultural como aquello que
en el tiempo y que de alguna ma- se ha acumulado a lo largo de los
nera persisten. Cuando se trata de años, que se mantiene superando el
monumentos importantes como las paso de generaciones, que afianza la
pirámides de Egipto o de tantos que identidad de conglomerados huma-
dejaron en nuestra América quienes nos y que pertenece a la colectividad,
la habitaban antes de la llegada de los contribuye a reforzar la preservación
europeos, hay consenso en cuanto a de bienes que logran esa categoría.
su valoración. Igual ocurre con piezas Si nos circunscribimos a los bienes
arqueológicas de diversos materiales muebles su antigüedad les añade be-
cuyo destino son los museos. El peso lleza o su rareza los vuelve atractivos
del tiempo y su condición de reliquias a un importante número de personas
testimoniales del pasado les otorga que están dispuestas a adquirirlos a
suficiente dignidad como para dis- precios elevados por la mera satis-
cutir su conservación o destrucción. facción de poseerlos e incrementar su
Las actitudes varían cuando se trata prestigio en su grupo6 . El negocio de
de construcciones u objetos que fue- antigüedades y el oficio de anticuario
ron hechos hace no mucho tiempo, gozan de respetabilidad social y con
ya que se pone en duda su peso de frecuencia son lucrativos.
testimonio histórico sobre todo si
es que están de por medio intereses Si nos limitamos al mundo de las
económicos inmediatistas, peor aún artesanías, la problemática varía. No
si se trata de una edificación que en se trata de objetos de este tipo que
sí misma no tiene mayor valor pero han resistido los embates del tiempo
que, sien-do parte de un entor- y han ingresado a la categoría de
no arquitectónico, su eliminación antigüedad con sus apetencias y va-
afectaría al conjunto. lores intrínsecos como un bargueño
del siglo XVII. Se trata de algo que

 6 A la mera satisfacción que la antigüedad de los objetos con gran frecuencia se une el
valor afectivo si es que ellos pertenecieron a familiares o casas en las que vivieron fa-
milias cercanas, en este caso no necesariamente coniciden la afectividad con los valores
estétios o históricos.

43
coexiste con nuestras vidas y que ha y su estudio requeriría un enfoque
sido elaborado en nuestros días, que diferente.
funciona en un entorno ampliamente
industrializado y que persiste -pese a A su función utilitaria herma-
que se anunció su extinción a causa de nada con componentes estéticos las
la difusión de la undustria- porque sus artesanías añaden el hecho de ser
objetos portan una serie de valores de portadoras de la identidad cultural
los que carecen los industriales que de los pueblos en los que se las tra-
apuntan a dimensiones diferentes del baja. Vivimos una época en la que
alma humana. Una de las fortalezas la globalización, a gusto o disgusto
de las artesanías se encuentra en el de los que controlan los poderes
respeto y valoración de la tradición. políticos y económicos, avanza
Hay también artesanías cuyos au- como consecuencia de arrolladores
tores dan mucha importancia a la cambios tecnológicos en muchas
actualización y acoplamiento con los áreas, especialmente en la comuni-
estilos contemporáneos, pero ocupan cación. Por numerosas y agresivas
un espacio reducido. que sean las manifestaciones contra
la globalización, no se detendrá,
Hay también artesanías propias siendo factible, eso sí, controlar sus
de grupos étnicos poco incorporados efectos negativos entre los que están
a la globalizada cultura mundial el ahondamiento de las diferencias
en la que sus elementos tienen un entre países pobres y ricos, el proceso
sentido diferente, con importantes de destrucción de nuestro maltrecho
componentes mágicos y simbólicos planeta y la agresión a la diversidad
para el grupo y que para las perso- esencial al ser humano como persona
nas aje-nas a él valen como objeto y colectividad.
de estudio etnográfico, curiosidad
o piezas de colección7 . Este tipo de Uno de los temores a la glo-
artesanías no encaja plenamente con balización es el de que el mundo
los planteamientos de este trabajo tiende a la homogeneización en todos

7 Los componentes simbólicos se dan en un amplio sector de artesanías tradicionales,


pero en las elaboradas por grupos étnicos, tienen mucho mayor importancia pues las
fronteras entre lo mágico religioso y lo real no son claras

44
los sentidos con el consiguiente de- ecuatorianos que se encuentran en
terioro de la diversidad cultural que esas condiciones, “darse el gustito”.8 
es inherente a la condición humana.
No faltan quienes creen que las Las culturas cambian siendo
novelas “1984” de George Orwell el ritmo más acelerado en nuestros
y “Mundo Feliz” de Aldous Huxley tiempos, pero es discutible -por decir
en un tiempo más cercano que lejano lo menos- que estos cambios inevi-
pasarán de la ficción a la realidad. La tables y en muchos casos deseables,
universalización -por lo menos en el necesariamente afecten la identidad
hemisferio Occidental- de algunos de las colectividades. Si retornamos
elementos materiales como la Coca a las artesanías una de cuyas pecu-
Cola, las hamburguesas McDonald y liaridades es la tradición que a la vez
los bluejeans así parece demostrarlo. sustenta la identidad, cobra fuerza
Frente a esta expansión se encuentra este interrogante: ¿debe en el univer-
en auge un afán para preservar y des- so artesanal mantenerse la tradición
tacar la identidad cultural, entendida en una época en que se privilegia el
como aquellos rasgos culturales que cambio?. No caben ni son posibles
hacen que un país, región o localidad respuestas simples pues la tradición
sean diferentes del resto. Para bien está integrada por diversos compo-
o para mal, los seres humanos no nentes como el destino del objeto
somos gregarios como las ovejas o que se elaboran, los materiales, las
los bisontes y, de diversas maneras, fuentes de energía, la tecnología, los
disfrutamos sintiéndonos distintos contenidos estéticos etc..
como colectividad de otros y nos afa-
namos en mantener y hacer alarde de Afirmar de manera tajante que
esas diferencias, como lo demuestran debe mantenerse la tradición total y
los inmigrantes de países subdesaro- que cualquier innovación significa
llados a los más prósperos que, en una profanación al sentido cultural
entornos culturales tan distintos, se de las artesanías, es irreal ya que
afanan por deleitarse con lo propio podría identificarse al artesano con
de sus terruños para, como dicen los fabricante de antigüedades, lo que

8 La tesis para la obtención de Licenciatura en Antropología Cultural trabajada por ga-


briela Eljuri “………..aborda este problema con amplitud

45
no tiene sentido, pues una antigüe- requieren ollas de otros materiales y
dad -una pieza arqueológica por diseños. Cualidades de los recipien-
ejemplo- vale por el testimonio del tes de plástico como su versatilidad,
pasado como indicio de formas de ausencia de fragilidad, superficie
vida diferentes hace centenares de compacta y reducido peso tienden a
años, elaborarlas en el tercer milenio desplazar a recipientes de cerámica y
es privarlas de su valor intrínseco: a cestas debido a la mayor eficiencia
testimoniar una época ida. En algu- en el cumplimiento de sus funciones.
nas partes hábiles artesanos hacen
réplicas impresionantes de piezas A las innovaciones tecnológicas
arqueológicas con las consiguien- que por su mayor eficacia para re-
tes sospechas de fraude si se las solver problemas son aceptadas y a
pretende vender como auténticas o veces exigidas por las comunidades,
ausencia de creatividad en cuanto no Enrique Dussel las llama “útiles de
responden a circunstancias de nuestra civilización”. La energía eléctrica
época9 . La única justificación sería para iluminación y manejo de ma-
su valor didáctico si se las usa con quinarias pequeñas como taladros y
fines docentes para evitar el riesgo hornos de cerámica 10  -que estarían
de destrucción si es que la auténtica en este caso- traen consigo cambios
es manipulada por alumnos.

La introducción de innovaciones
técnicas y sus correspondientes hábi-
tos pueden imponerse a la tradición.
Ollas de barro hechas para cocinar
sobre piedras y diseñadas para que
la llama envuelva al recipiente pier-
den cada vez más espacio en el uso
a causa de la creciente difusión de
las cocinas eléctricas o a gas que

 9 Partir de piezas arqueológicas para diseñar objetos contemporáneos es legítimo pues


queda en claro que no se trata de copiar sino de adecuar algo a objetos del presente

46
de diversa índole. Recurrir a esta hornos que funcionaban con ese
fuente de energía y a herramientas combustible. 11 
y maquinarias alternas acaban con
parte de la tradición, pero de ningu- A veces se recurre a materiales
na manera tergiversan o deforman industriales como componentes de
los productos artesanales finales. una artesanía. Hace algún tiempo,
Desmenuzar mediante garrotes o para trabajar prendas de lana pro-
mazos la arcilla para preparar la pias de comunidades rurales, los
pasta de la cerámica fue una práctica artesanos tomaban la lana de las
generalizada antes de la existencia ovejas, llamas o alpacas y a mano,
de molinos adecuados; volver a este y con paciencia y la ayuda de una
arcaico sistema desechando los mo- herramienta elemental: el huso,
linos de bolas sería poco adecuado y elaboraban artesanalmente el hilo
no tendría sentido afirmar que esta que luego se convertía en paños y
artesanía ha perdido su autenticidad prendas de vestir. Actualmente se
por esta innovación. En algunos compra hilo hecho industrialmente
casos la introducción de fuentes de con el correspondiente ahorro de
energía y tecnologías nuevas aca- tiempo y esfuerzo. ¿Pierden las ar-
rrean beneficios adicionales como tesanías su autenticidad al no recurrir
ocurre, en muchos sectores, con los a los largos procesos de convertir
hornos eléctricos para cerámica que manualmente la lana en hilo?. La
evitan la depredación de bosques y vestimenta tradicional de las cholas
chaparrales que proveían leña a los de La Paz cuya prenda definitoria es

10 Puede recordarse con nostalgia los “viejos buenos tiempos” en los que por la noche se
reunía la familia junto al fogón iluminada la habitación con velas, pero no cabe sostener
que hay que retornar a ese tipo de iluminación para preservar la tradición y mantener
la identidad
11 No toda tradición debe preservarse en el uso cotidiano. En nuestros días se puede
hablar de una contradicción entre la tendencia legítima a preservar nuestro planeta de
los destrozos que ha ocasionado el ser humano a causa de un poco razonable manejo
de la tecnología y de los afanes por mantener la tradición. La tala de bosque y chapa-
rrales para usar la madera como combustible puede ser una tradición respetable, pero
su mantenimiento aceleraría el proceso de destrucción del ya empobrecido patrimonio
vegetal del planeta.

47
la pollera, en el pasado se la confec- zadoras de identidad y como partes
cionaba con paños hechos en telar de una cultura que, por definición,
manual. Desde hace algunos años se cambia.
recurre a telas importadas del Asia
con colores similares, limitándose Mientras en la elaboración de
la intervención de la mano de la objetos artesanales haya un predo-
mujer a la confección de la prenda. minio del cerebro y la mano humana
¿Hasta que punto podemos calificar que maneja herramientas sobre la
de artesanal a una pollera paceña ?. máquina, la incorporación de técni-
Lo que está fuera de discusión es cas aceleradoras y facilitadoras del
que persistir en el uso de este tipo proceso, considero que no afectan al
de vestimenta implica un afán de componente cultural y tradicional de
mantener la identidad, haciendo las artesanías siendo un ejemplo la
concesiones al material a causa de energía eléctrica aplicada a máquinas
la notable diferencia de costos. y herramientas. Si parte del proceso
en la elaboración del producto final
Lo dicho en párrafos anteriores es industrial, como el hilo para bordar
no supone que sea imposible con- o tejer paños, tampoco pienso que
servar los componentes tradicionales afecta a la naturaleza de las artesanías
de las artesanías y que este tipo de que no se agotan en la producción
productos, igual que los industriales,
deben incorporarse al ritmo de los
cambios. Quienes hemos dedicado
importantes años de nuestras vidas
y esfuerzo a la valorización de las
artesanías, creemos que debe ha-
cerse todo lo posible para mantener
estas tradiciones. Lo que importa es
realizar programas y acciones realis-
tas en el sentido cabal del término,
tratando de precisar, en la medida de
lo posible, en que elementos radica
la esencia de las piezas artesanales
como portadoras de tradición y afian-

48
de hilo sino en algo más complejo este caso el diseño juega un papel
y elaborado. esencial ya que debe tratar de llegar
a un equilibrio entre las apetencias
Tampoco creo que una variación de los compradores de artesanías, las
en el destino final del objeto afecte técnicas que facilitan su producción
la esencia de la naturaleza artesanal. y el bagaje cultural que portan y que
Partiendo de ollas de cerámica, des- necesariamente tienen que ver con
tinadas antaño a cocinar, se pueden su identidad.
hacer otras similares cuya finalidad
es el adorno. Piezas textiles hechas
a mano como parte de la vestimenta Patrimonio tangible e intangible
de un grupo humano -como lo paños
elaborados con técnica Ikat en Gua- El concepto patrimonio cultural
laceo, Ecuador, prenda definitoria de surgió ligado a objetos materiales
la chola cuencana- pueden servir de que habían sobrevivido los efectos
base para vestimenta urbana sin que erosionadores del tiempo y el afán
ello implique un atentado contra la depredador de algunas personas o
autenticidad de los mismos12.   grupos humanos que, guiados por
la codicia o un pobre sentido de pro-
En los años que vivimos, al ser greso destruyeron una gran cantidad
buena parte de las piezas artesanales de edificaciones que llevaban en su
reemplazadas con ventaja por otras interior el testimonio de quienes
industriales debido a su eficiencia antecedieron en el tiempo. La idea
funcional, las artesanías se proyectan de progreso y los afanes moderni-
cada vez más a objetos con alto con- zantes, con miopía sobre los valores
tenido decorativo o suntuario pues del pasado, llevaron a calificar de
llevan en sí un elemento fundamental “vejeces insulsas” a una serie de
de la obra de arte: la presencia del edificaciones y conjuntos arquitec-
ser humano en su elaboración. En tónicos13 . La restauración no tenía

12 La cultura, en sentido antropológico cambia y parte del cambio radica en adaptar objetos
a nuevas funciones de acuerdo con las exigencias y apetencias de la época, a veces
algunas artesanías no pueden adaptarse a estos cambios, otras veces sí manteniendo,
en esencia su condición artesanal.

49
la respetabilidad de nuestros días y manifestaciones populares que se han
se privilegiaba un pobre concepto conservado a lo largo del tiempo y
de progreso sobre el peso de los tienen fuertes raíces tradicionales
testimonios del pasado, inclusive como fiestas, música, gastronomía,
en edificaciones religiosas en las leyendas etc.. que, al carecer de
que la contundencia de lo sagrado sustento material, se transmiten de
invitaba a la preservación. generación en generación. A este tipo
de expresiones las denominó “Patri-
Objetos muebles con valor monio Cultural Intangible” 14 . Este
histórico o estético también fueron tipo de patrimonio se caracteriza por
considerados como parte del pa- ser más vital ya que son seres huma-
trimonio cultural, aunque han sido nos vivientes los que se encargan de
ubicados en lugares diferentes -en mantenerlo con plena conciencia de
la mayoría de los casos museos- para que son, algo así como guardianes de
que sean apreciados por el público, las tradiciones.
tal es el caso de piezas arqueológicas
así como de esculturas y pinturas La permanencia de estas formas
célebres. Las edificaciones y estos de insertar el pasado en el presente
objetos tienen en común ser mate- no depende de individuos aislados,
riales lo que permite ser captados y sino de toda una colectividad que se
apreciados por el sentido de la vista siente fuertemente identificada con
y sometidos a exámenes asequibles su persistencia. Las personas sobre
a su condición material. las que recae la responsabilidad cada
año de organizar las fiestas varían,
Desde hace algunos años la pero su intenso trabajo se compensa
UNESCO consideró que forman con la gratificación sicológica de
parte del patrimonio cultural también haber cumplido con este deber social

13 En algunas ciudades se han conservado edificaciones y barrios del pasado, no por re-
conocimiento a su importancia histórica, sino porque en esos tiempos no había medios
económicos suficientes para destruir y construir “modernidades”, con frecuencia de
exquisito mal gusto
14 El Carnaval de Oruro fue declarado Patrimonio Cultural Intangible y se han presentado
las candidaturas de algunas otras fiestas regionales

50
y el prestigio de que gozan en su lo utilitario con lo estético y portan
comunidad al haber sido escogidas mensajes tradicionales de la identi-
para esta tarea. La fiesta popular dad de las comunidades en las que
tradicional suele actuar como un ele- fueron elaboradas. Si nos referimos
mento integrador de las comunidades a las artesanías efímeras como
pues –sobre todo en colectividades los fuegos artificiales en los que
pequeñas- todos participan .Además trabajos de meses se consumen en
una serie de elementos que aislados minutos para provocar una vivencia
tendrían poco sentido alcanzan altas emocional en los participantes de
dimensiones como partes de la fiesta la fiesta, creo que las dudas de su
como cierto tipo de comidas, vesti- pertenencia al patrimonio intan-
mentas juegos etc. gible desaparecen, igual podemos
decir de las hermosas alfombras de
¿Deben ser las artesanías pétalos de flores o aserrín colorea-
consideradas parte del patrimonio do que se hacen para que por allí
cultural tangible o intangible?. pase la procesión religiosa, los
Aparentemente se podría decir que, arcos ornamentales que tienen el
puesto que son objetos materiales mismo propósito o los adornos
deberían estar en la primera catego- con papeles que tienen la fugacidad
ría, lo cual sería válido para algunas de la fiesta.
piezas que, además de haber sido
elaboradas con excelentes niveles Vestimentas con propósitos
estéticos, puedan tener sentido similares, no desaparecen como
histórico por alguna circunstancia las anteriores, se las guarda para
15 
. Pero las artesanías no son piezas usarlas nuevamente cuando se
del pasado como las arqueológicas,. repita la celebración ya que lo
se las elabora en el presente como esencial en ellas es el sentido que
una alternativa a la industria y con tienen, los símbolos que portan y
una visión en la que se hermanan que sólo tienen vigencia plena en

15 Hay custodias fuera de lo común trabajadas artesanalmente en el pasado que a su valor


por ser de oro y pedrería añaden la pericia y creatividad de artesanos como la denominada
“lechuga” que se encuentra en Bogotá o la que se encuentra en la Catedral de Toledo
hecha con el oro traído de América

51
esas ocasiones 16 . Se encuentran (Paz: 23). Considero que, dada la
más cerca de lo intangible ya que su dinámica temporal inherente a las
razón de ser son las fiestas en las que artesanías, su contenido simbólico
se utilizan pues forman parte de ellas. y su permanente adecuación a los
Extraño, por decir lo menos, sería entornos sociales, las arte-sanías
que una persona use esas prendas de en general se encuentran más bien
vestir en la vida cotidiana. en el patrimonio cultural intangible.

En las demás artesanías, aparte


de sus materiales, formas y funcio- Conclusiones
nes, cuenta mucho el oficio de los
artesanos sus conocimientos y destre- 1. La coexistencia de las arte-
zas a la vez que el sentido tradicional sanías en un mundo altamente
que tienen dentro de las colectivida- industrializado es posible por-
des en las que fueron elaboradas su que artefactos de esta índole
dimensión temporal, como afirma
Octavio Paz, no busca la “congelada
eternidad de los museos” como las
obras de arte ni la “indecencia de la
basura” como los productos indus-
triales. “Transcurre con los días,
fluye con nosotros, se gasta poco a
poco, no busca la muerte ni la niega:
la acepta. Entre el tiempo sin tiempo
del museo y el tiempo acelerado de
la técnica , la artesanía es el latido
del tiempo humano…..un objeto que
dura pero que se acaba y se resigna a
acabarse…..la artesanía nos enseña
a morir y así nos enseña a morir”.

16 La variada y deslumbrante vestimenta que se usa en el “Pase del Niño Viajero” en


Cuenca, Ecuador es un claro ejemplo de lo dicho, al igual que todas las que visten
personas en otro tipo de celebraciones con matiz religioso en diversas partes del mundo

52
apuntan a deseos y necesidades del tiempo, hoy se han extendido
secundarias de seres humanos a usos y costumbres tradicionales
que difícilmente los objetos in- dentro de lo que la UNESCO
dustriales pueden ofrecer, pese denomina “Patrimonio Cultural
a su mejor funcionalidad, bajo Intangible”. Las artesanías son
precio y producción masiva. Es- objetos materiales finales, pero
tas apetencias tiene que ver con sustentados por ideas, símbolos,
contenidos estéticos, presencia oficios, habilidades, destrezas
de factores identificadores de y contenidos comunitarios que
culturas y una vinculación más escapan lo material. En este
directa con el ser humano como sentido es posible considerar
“homo habilis”. este quehacer humano dentro de
lo intangible que supone mayor
2. Pese a la fuerza de las corrientes vitalidad del factor tradición.
innovadoras y del consumismo
que predispone a la mayoría de 3. El fenómeno denominado glo-
personas a estar “al día” en la balización tiende a difundir en
posesión de productos de diversa todo el mundo tecnologías,
índole, hay seres humanos que objetos y estilos de vida que, de
valoran la tradición y la presencia una manera u otra, son aceptados
de lo que se fue forjando a lo en todas partes. La informática
largo del tiempo y que evita que como sistema funciona en todo
perdamos de vista que nuestra el mundo, lo que varía es la fi-
generación tiene tales o cuales nalidad con que se la usa. Para
características porque quienes lograr la destrucción de las To-
nos antecedieron realizaron rres Gemelas, Osama Ben Laden
actividades que dejaron huellas planificó con impresionante pre-
materiales conformando aquello cisión esta operación negativa
que llamamos “Patrimonio Cul- valiéndose de los avances de la
tural informática y el uso de satélites
gestados y diseñados en Estados
Este concepto, antes restringido Unidos, el país agredido. Ante el
a objetos materiales que han so- temorde que la globa-lización
brevivido la acción destructora homogeinice al mundo, han

53
cobrado fuerza los afanes y patrimonio cultural y ser porta-
acciones para mantener y des- doras de identidad, garantizan
tacar las identidades regionales a las artesanías un espacio en el
y locales. Las artesanías, en la mundo contemporáneo, espacio
gran mayoría de los casos, son que no tiene, a corto plazo, po-
el resultado de la tradición que sibilidad de reducción.
sustenta la identidad. Bibliografía

4.- Considero que, el ser parte del Acha, Juan; Colombres, Adolfo;
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54
4
ponencia 51 congreso de americanistas
HILDA BARENTZEN

ARTE Y ARTESANÍA
¿UNA REUNIFICACIÓN DESEABLE Y POSIBLE?* 

“Las artesanías pertenecen a un mundo anterior a la


separación entre lo útil y lo hermoso” Octavio Paz.

Es necesario empezar por el lo que le inte-resa es la venta de sus


principio para encontrar en el tiempo productos, pero en la realidad, el
cómo se ha generado el problema, mercado no resuelve la cuestión de
porque cuando una discusión se la producción de ideas en los objetos
ha enredado, siempre es útil volver ar-tesanales que ahora se producen.
atrás hasta los orígenes, y ver dón- Es una cuestión de identidad. Por eso,
de se produjo el equívoco. Ojalá no es posible rehuir los conceptos
fuera cierto que el conflicto de la de arte y artesanía, en beneficio del
producción artesanal se resuelve planteamiento de los problemas que
desde el circuito de la producción- han originado en la producción de
distribución-consumo y que de esta los objetos.
forma, tal vez, el mercado supere la Los conceptos de arte y artesanía
visión cultural aislante; al artesano se empiezan a usar en la cultura oc-
* Ponencia presentada al 51° Congreso Internacional de Americanistas 14 – 18 de julio
de 2003

55
cidental -que la heredamos, porque así hace mas de dos mil quinientos
llegó a América Latina con la inva- años. La ignorancia deesta razón
sión española- y nos pertenece desde lleva a dar ocupación a un sector de
entonces, o nosotros pertenecemos a la población, tratando de fomentar
ella. Asumir la historia de occidente el consumo dentro de un proceso de
sin quedarnos en el lugar -es también producción articulado directamente
parte del problema- después podre- a la modernidad capitalista, que sien-
mos considerar, a propósito del arte do profundamente diferenciado en
y la artesanía, cómo en la tradición las distintas realidades históricas, de
colonial lo occidental se enraizó en los diferentes espacios de producción
nuestras culturas nativas, usándolas y artesanal en América Latina, busca
modificándolas en su provecho, este a tientas las soluciones al mercado1 .
es un segundo momento, seguido de
las consecuencias que en la república En el Perú, un proceso inédito se
decimonónica significaron antiguas ha gestado a partir del año 1975, con
la inclusión oficial de la producción
y nuevas formas de servidumbre y
de un artesano, Joaquín López Antay,
abandono a favor de la cultura do-
en el ámbito exclusivo del arte, al
minante. Estos mecanismos fueron,
otorgársele el Premio Nacional de
entre otros, tentativos en el camino
Cultura. Sin embargo, hasta ahora,
a la inserción de la mano de obra en
se defiende que este otorgamiento
el mercado capitalista de producción. se basó en el reconocimiento a la
producción del arte popular, térmi-
Si en el siglo XXI en el Perú, el no que irrumpe en América Latina
Estado no ha sido ni remotamente en los años cuarenta, marcando su
capaz de dirigir la producción arte- profunda diferencia con el concepto
sanal que se reproduce en objetos de artesanía.
indeterminados, es también en parte
por el desconocimiento de lo que lla- En los años de 1998-99,
mamos artesanía o peor, porque aún
un a-rtista autodidacta, Christian
llamamos artesanía a lo que se llamó
1 García Canclini (1977) ha formulado el planteamiento del circuito de Producción-dis-
tribución-consumo que Acha (1979) ha introducido como alternativas a las categorías
universales de muchas estéticas y que después ha trabajado Lauer (1982, 1989) a partir
de los conceptos de dominación planteados por Quijano (1971).

56
Banda-yán, presentó sus pinturas a (2003) en una conocida galería de
la Pri-mera Bienal de Arte, su obra arte, la puesta y curaduría de la obra
de fac-tura singular, que refleja el de nueve creadores urbanos de la
espíritu contemporáneo de la vida provincia oriental de Loreto, que
en las ciudades del oriente peruano, no pertenecen al circuito oficial, ni
fue rechazada junto con la de otros se consideran artistas. La muestra
artistas académicos que rompían despertó gran expectativa y acercó al
con el tratamiento tradicional de los público al conocimiento de experien-
temas. Ellos en conjunto, expusie- cias distintas a las acostumbradas.
ron sus obras en forma particular y
paralelamente a la Bienal de ese año
ocasionando un gran revuelo. Lo que
sucedió después, fue su inclusión en
la siguiente Bienal de Arte. Christian
Bandayán realizó unos años después

Oficios artesanos, El beso, Ramiro Pareja,


Xilografías, Europa siglo XVIII Lima,

57
Recuerdo de tu hijo, Cristián
Bendayán, Iquitos, Contemporáneo.

Alegoría pictórica, Tadeo Escalante,


Iglesia de Huaro, Cusco, 1802

Cabeza de Crsito, maestro toscano,


Florencia, 1270

58
EN Para Platón, era subversiva la ac-
EL APARENTE PRINCIPIO tividad creativa de estos productores,
a los que consideraba dignos de ser
Arte es cuanto el hombre produce arrojados de la polis. Siempre se ha
dentro de su cultura, pero el problema preferido la seguridad de lo conocido
entre el arte y la artesanía pertenece a frente a la desconfianza de lo nuevo.
la antigua tradición occidental, cuan- Los artistas de que hablamos, eran
do en sociedades esclavistas como la inferiores a los artesanos, por que
griega, las artes liberales –propias del éstos pueden realizar, v.g. la idea del
hombre libre y pensante- y las artes concepto mesa con madera y clavos,
manuales o serviles, diferenciaron construirla, mientras que el artista
la producción de las ideas vs. la la representa mutilando la imagen,
producción de los objetos. como sucede también con las figuras
en movimiento: en el vuelo de un
En el siglo VI a.C. la sonrisa pájaro se esconde un ala; la perspec-
arcaica de los kouroi (muchachos) tiva es un engaño, y el resultado un
propia de la primera estatuaria grie- fantasma, decía Platón. Los oficios
ga, heredera de Egipto, fue el inicio eran, por eso, superiores a este arte
de la revolución que en el arte, a porque estaban más cerca de la idea.
la vuelta de un siglo, conseguiría La estética no era entonces como la
la perfección de las imágenes. La conocemos ahora.
representación del momento fugaz,
el vuelo de un pájaro, el movimiento La filosofía ha transcurrido,
de los cuerpos, fueron también logros como un telón de fondo, a lo largo
que caracterizarían a la nueva cultura de la historia de occidente caracte-
en lo que se ha llamado en pintura la rizando en las ideas la racionalidad
narración griega. Platón, admirador occidental. Platón y Aristóteles no
del arte egipcio, sentía frente a él, entendieron la autonomía del arte
la falta de la función intemporal y pero se acercaron a él a través de sus
poderosa del Faraón, eternamente mutuas polémicas sobre la fantasía,
Señor de sus dominios, sacrificada el placer estético, lo bello y la mime-
por el imaginario, fugaz momento sis o imitación de la naturaleza que
de la narración. más tarde constituyeron las bases
de todo el pensamiento posterior.

59
Tinaja, técnica del paleteado, Simbilá-Piura, Tradicional

Vasija, técnica coiling,


Vasija escultórica, cultura Nazca Shipibo-Iquitos, Tradicional

60
la actividad espiritual productora de
la obra de arte.2 

La cultura griega completó su


círculo brillantemente pero, nos dejo
en los compartimentos estancos del
arte y la artesanía.

A MEDIO CAMINO, EL AÑO


Vasija, Ruth Karina, cantante de MIL
tecnocumbia, Iquitos, Contemporáneo
Una tras otra, comarcas bosco-
sas, interrumpidas de vez en cuando
Fantasía o imaginación creadora es
por grandes y sólidas construcciones
considerada en la actualidad, como

2. El pensamiento moderno respecto de la creación artística se encuentra en la misma


línea del desarrollo histórico que iniciaron Platón y Aristóteles, sus estudios se ocuparon
de metafísica, psicología y ética; el concepto filosófico de estética que abordaron no
es el que modernamente conocemos pero les debemos dos principios eternos: Platón,
la trascendencia de la fantasía por medio de la razón; Aristóteles, la presencia de la
fantasía en el nacimiento del pensamiento. Aristóteles, definió los placeres estéticos de
la vista, el oído y el olor… , (Lionello Venturi:1982) estos placeres tendrían luego que
ver, como en un frondoso árbol: el oído con la notación musical y la poesía, de donde
ritmo y armonía son inherentes a la arquitectura, la escultura y la pintura, ligadas todas
ellas a la vista y al tacto (¿cómo disfrutar la escultura sin acariciarla?); el olor ha estado
siempre ligado al sentido del gusto que, mas tarde, se ha manifestado indispensable placer
estético. Todos los sentidos son uno cuando hablamos de percepción; es a través de ellos
que iniciamos el ascenso hacia la imaginación creadora, jaqueada por el gusto de cada
época y de vuelta, al placer estético. El concepto funciona para el arte que Aristóteles
defendía: la imitación de la naturaleza y, como naturaleza somos, siempre crearemos
o disfrutaremos de los placeres estéticos que se inician en los sentidos corporales y la
sensibilidad, y que recrean, siempre distinta, la misma naturaleza. Platón, en cambio,
ha dado lugar a la ilimitada imaginación creadora no sujeta sólo a la naturaleza y ha
propiciado, el que aún estemos por mirarnos plurales y encontrarnos con tantos otros
universos estéticos creados por la imaginación, mas allá de como la conocemos hasta
ahora.

61
necesarias a la defensa, realizadas San Agustín y Santo Tomás, die-
con materiales propios del lugar, au- ron una vuelta de tuerca a las ideas
tosuficientes monasterios de pesada de Platón y Aristóteles y situaron la
fisonomía y castillos singulares habi- imaginación creadora en el Dios cris-
tados por monjes o señores feudales, tiano; desde entonces, la cultura es
edificaciones distintas unas de otras occidental y cristiana, sin embargo,
rodeadas o compuestas de aldehue- el arte y la artesanía permanecieron
las, burgos donde se apiñaban los diferenciándose como en el principio
siervos ofreciendo vasallaje al señor y aquello que hoy llamamos arte era
a cambio de protección, o pidiendo artesanía.
el favor de los monjes, contra los
invasores bárbaros; construcciones Salvando tiempos y lugares,
que tardarían aún mas de tres siglos tan profundas emociones como esas
para encontrar una imagen común medioevales, nos recuerdan las
en el siglo XII en el estilo románi- afirmaciones de Gasparini (1965)
co característico de la época. Los
artesanos que con tanto esfuerzo
levantaron las primeras abadías, las
corporaciones familiares que por
años trabajaron las catedrales del s.
XIII, a quienes se les reconoce sólo
mano de obra calificada, puesto que
la inspiración pertenecía al abbat;
pergaminos miniados propios de
cada región, cuando el arte pare-
cía confinado a las manos de los
monjes y sólo para sus ojos, cristos
o vírgenes intemporales pintadas
con trazos finísimos, simples y de-
licados, unidas a niños que aún no
consiguen ser realizados; aparentes
toscas esculturas que suscitan, sin
embargo, sentimientos de inmensa
ternura, conmueven íntimamente
nuestra piedad. Virgen de Oro, Colonia AÑO MIL

62
acerca de la arquitectura popular nuestra cultura popular campesina,
y la arquitectura mestiza colonial rodeados del aura de su función y
peruana cuya mano de obra indígena del presentimiento de los hombres
no sería sino eso; la fuerza del tiem- involucrados en ella, nos provocan
po se ha encargado de reconocer la emociones semejantes.
participación creativa del indígena
en la arquitectura mestiza ¿de dónde El contexto de la cultura popular
si no, amables y familiares sirenas, tiene fisonomía propia, es el uni-
pájaros selváticos, flores andinas, el verso paralelo de la cultura oficial,
Sol creador y el horror vacui indígena la risa y la fiesta la caracterizan,
en los muros abarrotados de relieves carnavalesca, obscena, excesiva,
característicos?. Las imágenes y las .. el sexo y la comida son el centro
esculturas, los objetos rituales de de este mundo, los personajes de
la cultura popular están inmersos
en la naturaleza, sin conexión con
los acicalamientos de la cultura
oficial que acompaña al poder. Los
estamentos sociales no se rompen y
cada mundo obedece a sus reglas en la
búsqueda constante de sus objetivos.
Rabelais, en el siglo XVI, descubrió
este universo popular del medioevo
a los ojos asombrados de la sociedad
de su tiempo que, perpleja, disfrutaba
la aparente comedia caracterizada en
Gargantúa y Pantagruel: todo desbor-
de de naturaleza y risa dual, causa
de fascinación y escándalo durante
medio milenio y lucha de contrarios
en el mundo de las relaciones socia-
les. Cervantes, Sheakespeare, Vico y
Herder nos mostraron también esta
Madreselva, Marcos Macuyama, realidad, pero no siempre nos dimos
Iquitos, Contemporáneo cuenta del drama.

63
..por donde nuestros antiguos artesanía; no deja de ser ésta, una
viejos se han ido3 . Las clases po- diferenciación de clase aparente-
pulares guardan memoria de los mente ineludible. En las ciudades,
ancestros, de las raíces culturales las clases populares producen, si
que el tiempo y los problemas han se les permite, el arte que las ca-
ido modificando y confundiendo racteriza; muestra de dependencia
(éste es un tema gastado y desa- y dominación y por lo mismo, del
provechado). recuerdo ancestral; mientras ese
recuerdo se mantenga, seguiremos
Las culturas campesinas en el siendo nosotros mismos ¿a qué disi-
Perú, paradójicamente, por razones mularlo o reemplazarlo, fastidiando
del subdesarrollo producen lo que la creatividad en lugar de incen-
se ha dado en llamar arte popular tivarla? El mercado suele prestar
tradicional para diferenciarlo de atención a la mano de obra no al
la producción del arte culto y de la hombre que la produce, estamos

Retablo Marinera, Joaquín Lopez Antay, Ayacucho

64
en la misma idea colonial respecto las que los artistas se empeñarían en
de lo artesanal, a estas alturas luce diferenciarse de los artesanos y en
como ignorancia interesada, que las que Leonardo da Vinci tendría
deja a los productores a merced un papel destacado. La obra única
de sus instructores: el Estado o las e individual caracterizaría el nuevo
financieras. status, signo de diferencia con la
artesanía; basta recordar a Miguel
Angel, llamado el divino, para en-
DEL ARTISTA DIVINO AL tender qué cuán profundamente se
ARTISTA POPULAR. ancló la diferencia.4 

Alberti en el siglo XV pudo Tan acertado como poeta


plantear que la arquitectura, escul- que era, el inglés Samuel Taylor
tura y pintura eran parte de las artes Coleridge, en los primeros años
liberales porque eran semejantes a del siglo XIX, bajo el signo del
la poesía. Ciertamente, el camino idealismo, mas bien que en el de
a este planteamiento no apareció la Ilustración, dijo que la fantasía
de repente; desde el Trecento, en no es otra cosa que un modo de
Cennino Cennini y Lorenzo Ghi- memoria emancipado del orden del
berti se encuentra ya una nueva tiempo, este papel protagónico de
sensibilidad hacía los temas de la memoria, se aproxima al enten-
la Antigüedad que permitiría la dimiento de la imaginación crea-
apertura de lo que se ha llamado dora en el pensamiento mítico de
el humanismo temprano. En lo que las clases populares tradicionales
respecta a las ideas sobre el arte, y es su punto de partida, diferente
pasaría por lo menos un largo siglo su origen en la cultura occidental.
de luchas personales y gremiales en Los creadores, sin embargo, han

3 Mitos y leyendas del pueblo Bora. Oriente peruano.

4 En el trivium (gramática, retórica, dialéctica) y cuadrivium (matemáticas, geometría,


astronomía y música) se reunían las artes liberales medievales que luego, a fines del
renacimiento, se ampliarían para dar cabida a la arquitectura, escultura y pintura, artes
que se diferenciarían en el siglo XVII con el nombre de Bellas Artes, término muerto
a fines del siglo XIX.

65
sido siempre seres humanos intér- Morris fue el fundador del Arts and
pretes, ya sea del mito ancestral o Crafts, movimiento cuyos postulados
de la madre naturaleza5 . propiciaban la vuelta al medioevo
donde las diferentes artes y oficios se
El siglo XIX, a partir del ro- habían desarrollado armónicamente;
manticismo, se reinventó el mundo este fue el inicio del idílico revival
originando una dura polémica, Dela- medievalista.
croix ironizaba sobre los críticos que
corren a la defensa de los principios Una de las experiencias impor-
consagrados por las gentes de gusto tantes del siglo, sería la polémica
y el arte pintó con formas y colores Riegl-Semper, en la que el historiador
nuevos un mundo cambiante donde del arte Riegl defendió la autonomía
nada de lo pasado se aceptaba. El del arte; lo que se ha llamado la volun-
sistema de las artes dio por tierra tad artística, irrenunciable respecto
al inventarse la fotografía y más de su origen en la conciencia humana;
tarde, el cinematógrafo y el diseño al frente estaba Semper, teórico de la
renovaron el concepto de arte. En la arquitectura, quien deslumbrado por
segunda mitad del siglo diecinueve, los nuevos materiales, subordinó el
el arquitecto Ruskin, quien añoraba arte a la técnica. Con el correr de los
la armonía en las artes del pasado, años, la consecuencia de la polémica
fue el antecedente de lo que, otro ha trascendido sus propias formu-
arquitecto, W. Morris, iniciara como laciones y está a la vista en nuestro
reacción al maquinismo imperante panorama urbano.
de la revolución industrial: el uso
de estructuras de hierro en lugar En los años cincuenta del siglo
de madera en las construcciones. XIX, aparecieron los prerrafaelistas,

5 José Luis Rouillon (1973), a propósito del mito, ha comentado que Hay una peculiar
manera de conocer, a la que se suele llamar mítica, notablemente distinta de la que en
la vida ordinaria usamos

6 Cabe recordar que en occidente existe el fenómeno por el cual el arte oficial se ha
formado y se ha nutrido siempre del arte popular o artesanía, satanizada esta última
en defensa del arte, que, recordemos, libró sus batallas para despojarse del carácter
artesanal y adquirir su propio status.

66
asociación de artistas ingleses que Desde hace más o menos un
propugnaron la vuelta al estilo de siglo, el arte contemporáneo ha
los cuatrocentistas italianos, fue una cambiado sus variables conforme se
asociación de carácter elitista que van dando las crisis que la historia le
paradójicamente volvió la mirada impone: la inestabilidad, la inquietud
hacía el arte de los aldeanos de los y la necesidad de radicalismo que
países alrededor del Danubio, donde caracterizan nuestra época. En el
existía desde tiempos remotos una aspecto filosófico ha supuesto una
rica artesanía que ellos llamaron revuelta contra la razón y un triunfo
arte popular, opuesta a la creación del intuicionismo bergsoniano.
del artista culto y con la cual se con-
frontó la producción artesanal. Este En lo referente al arte en el
fue el origen del término que tantas Perú, hay además una nueva ten-
polémicas formales aún suscita. dencia hacia lo figurativo en el

Joni chomo, Conibo-Alto Ucayali, 1950

67
retorno de lo real, que da cabida a que, después de todo es asimétrica;
expresiones populares, tanto urbanas en el extremo estrecho están los
como regionales. En este punto, es países pobres. Es cierto que se da la
necesario comentar los ensayos de contradicción de la revitalización de
Emilio Mendizábal L. en el sentido lo regional y de las culturas populares
del perjuicio que han sufrido las ex- en la globalización pero, tal vez, en
presiones plásticas del arte popular esta debilidad radique su fuerza7 .
influenciadas por el indigenismo, a
la manera del fenómeno prerrafa- El problema del arte y la artesanía
elista europeo que, en el siglo XIX a través del tiempo, en realidad no ha
habría echado a perder las artes sido cuestión de mano de obra sino
populares regionales al difundirlas de diferencia entre hombres libres o
(1958-2003)6 . José María Arguedas esclavos, señores ó siervos, opresores
(1958) a este respecto comentaba que y oprimidos. El arte y la artesanía es
Joaquín López Antay era el mestizo sólo la consecuencia del problema de
que todos debiéramos ser, porque clase, sujeto de problemas mayores
no se hacía problema alguno cuando de dependencia y opresión, en los
trabajaba sus cajas de San Marcos que a su interior se tejen múltiples
tradicionales para las festividades juegos de supervivencia. El merca-
mágico religiosas o los retablos a do no resuelve el problema entre el
pedido con los más diversos moti- arte y la artesanía, dejarlos de lado
vos para el turismo. De esta manera tampoco resuelve los problemas del
encuentra su justificación el premio mercado, por que éste se sustenta en
que se le otorgó, casi veinte años la calidad no sólo de la mano de obra
antes de la polémica. La tradición (que, aún en los mejores casos, resulta
está viva en las clases populares a en realidad mecánica), sino también
pesar de los cambios acelerados de en la idea que el objeto representa
la modernidad y la globalización mas allá de su sola utilidad. Romper

7 Bastante se ha discutido ya sobre el carácter de modelo ecológico que aboga por la


conservación de las tradiciones populares o por la protección de las mismas. El destino
de ambos modelos, nos lleva en el primer caso, al incentivo de la creatividad en la
producción artesanal, lejos del aprendizaje mecánico de las técnicas artesanales; en el
segundo caso, la producción del arte popular está destinada al Museo.

68
la norma por la que se consolida la exponen sus obras en el circuito
incompatible diferencia (entre arte oficial, pertenecen también al circuito
y artesanía) a la manera de Pierre de producción artesanal y se mueven
Bourdieu, allí donde los objetos en ambos mercados con calidad mas
deben manejarse con un tratamiento o menos diferenciada. Se repite la
científico, tampoco resuelve el pro- historia paradigmática de Joaquín
blema estético arte- artesanía. López Antay. Lo interesante en los
nuevos casos es que dejan ver que
El ejemplo práctico de lo que el arte, en su más amplio sentido, el
ocurre actualmente en el Perú, en el que incluye a la artesanía, está vivo y
mercado del arte, lo da la muestra goza de buena salud. Siempre existe
comentada al inicio de esta ponencia: el riesgo histórico de que la obra de
artistas populares, autodidactas que creadores populares sea absorbida
por el mercado del arte oficial, apar-
tándose de sus orígenes, pero en la
actualidad ese riesgo ha disminuido
pues el mercado del arte tiende a ser
más abierto. No obstante, aunque
parezca mentira, la solución de los
problemas del arte y la artesanía se
encuentran al interior de un problema
mayor: la justicia social en el desa-
rrollo de las naciones.

San Jorge, Tineo, Ayacucho

69
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Venturi, Lionello. 1982, Historia de la crítica de Arte. Barcelona, Editorial


Gustavo Gili, S.A. ■

72
5
ponencia 51 congreso de americanistas
ENCARNACIÓN AGUILAR CRIADO.

ENTRE LO GLOBAL Y LO LOCAL:


LA REVITALIZACIÓN DE
LA PRODUCCIÓN ARTESANAL EN ESPAÑA.1 

Introducción.

En este texto analizamos las las leyes de mercado e inscrito en el


nuevas directrices de proyectos de actual proceso de globalización, tanto
revitalización artesanos en relación a en lo que se refiere a producción,
su inclusión dentro del fenómeno que distribución y consumo.
denominamos consumo diferencial.
Nuestra propuesta parte de una visión Partimos del hecho de que las
económica del sector arte-sanal, al industrias artesanas conforman
que consideramos halla inserto en procesos productivos singulares que
1 Una primera versión de este texto fue presentada en el 51º Congreso Americanista.
Santiago de Chile, 2003. Este trabajo se inscribe en el grupo de investigación “Patri-
monio Etnológico, Recursos Socioeconómicos y Simbolismo”, Plan Andaluz de Inves-
tigación. Junta de Andalucía (HUM-0398). Ha sido subvencionado por los proyectos
de investigación: «El estudio del Patrimonio Cultural como factor de desarrollo: Una
propuesta de actuación». D.G.E.S. Ministerio de Educación y Cultura ( P.B. 97-0708)
y ”El patrimonio como recurso en la era de la globalización. Nuevas perspectivas para
su gestión”. I+D. Ministerio de Ciencia y Tecnología. (BSO2001-2394).

73
forman parte indiscutible, junto a los desde lo local nos ofrece las singula-
objetos que crean, de nuestro patri- ridades de cada caso: en el español,
monio cultural, pertenecen pues a un las crecientes actuaciones sobre
ámbito que en la actualidad suscita las artesanías forman parte de un
un creciente interés, tanto por parte proceso mayor de remodelación
de las administraciones públicas del mundo rural, diseñado desde
como de iniciativas privadas, ten- Europa y regulado por la Política
dente a apostar por su potencialidad Agraria Común (PAC) que, en
económica, como uno de los ejes de esencia, persigue un nuevo diseño
los denominados proyectos de desa- de ruralidad basado en la diversifi-
rrollo local. De ahí que el proceso cación de actividades económicas.
de revitalización de la producción En este contexto el apoyo a las
artesana, hecho de reciente expan- pequeñas industrias tradiciona-
sión en España, haya que entenderlo les, ampliamente financiados por
dentro de un fenómeno mucho más diversos Programas Europeos, se
amplio, el de conversión de la cul- ha esforzado por la creación de
tura en un recurso, que, a la vez que un producto rural que tiende a di-
fundamenta el desarrollo económico bujar las nuevas directrices de un
de determinadas zonas, se constituye consumo diferencial y alimenta la
en una mercancía que se consume y creciente oferta del denominado
circula dentro de un mercado cre- turismo cultural.
ciente globalizado.

En este contexto el refuerzo La actualidad de las industrias


de la tradición se convierte en uno artesanas.
de los ingredientes sustanciales de
una nueva oferta turística por la Nadie puede poner en duda el
que apuestan en gran medida los mantenimiento actual de las arte-
proyectos de desarrollo. Se trata sanías. Contraviniendo a quienes la
de un hecho que hay que explicar condenaron a su extinción, como
en relación a un mismo fenómeno: supervivientes de un estadio prein-
la interacción entre necesidades dustrial, las artesanías mantiene su
locales y políticas globales. Pero vitalidad y desde luego pertenecen a
también es cierto que, una lectura nuestra modernidad. Conviven con

74
bienes de elaboración estandarizada determinadas capas de nivel urbano
característicos de las sociedades medio. Es esta característica la que
industriales, y como objetos y pro- explica precisamente su demanda
ducciones contemporáneas están actual, tendente a satisfacer unos
plenamente insertos en las leyes gustos que han determinado bien
del mercado (V. Novelo 1976). En su evolución, su revi-talización, o
definitiva conforman objetos que se incluso la invención de muchas de
producen , circulan y se consumen estas artesanías, que son vendidas
dentro de un mercado creciente bajo el sello de su tradicionalidad,
globalizado. de su autenticidad, de su carácter
popular (Aguilar 1999).
La presencia de sistemas téc-
nicos tradicionales, junto a las más Lo artesano se instituye así en
avanzadas tecnologías puntas debe una especie de marca que garantiza
ser un hecho, primero aceptado y en su venta en un mercado que valora
segundo lugar explicado. De entra- especialmente aquellos productos
da porque sencillamente la misma que contengan características de
naturaleza de estos objetos: una producto natural, tradicional, ru-
pieza alfarera, bordados, tapices y ral, etc. Tales connotaciones han
alfombras siguen requiriendo de un contaminado incluso los procesos
proceso de elaboración singular, de- de fabricación más industrializa-
terminado y particular de cada pieza, dos, y muchas marcas han incor-
unas características que sólo pueden porado dentro de su campañas de
ser realizadas a partir de los saberes marketing, la etiqueta de lo hecho
técnicos aprendidos y ejercidos por a mano (C. Ortíz 1999). Las arte-
los artesanos (V. Novelo 2003). sanías no necesitan hacerlo, porque
es indudable que poseen desde su
El papel que las artesanías están origen tales valores, de forma que
jugando dentro de las directrices del han adecuado su producción a una
consumo actual nos parece central demanda cada día más creciente en
para comenzar a entender de qué esta- este sentido.
mos hablando cuando nos referimos
a un objeto como artesano, por tanto, Como todo proceso económico,
dotado de un valor muy apreciado por las artesanías tienen sus propias

75
formas de circulación. Éstas, como existentes en España. Porque no lo
su producción, aparecen como al- olvidemos, las artesanías contienen
ternativas y coexisten con las de los indudables elementos identitarios,
productos industriales. Los circuitos son formas recurrentes, objetiva-
de circulación y promoción de las bles de la memoria histórica de
artesanía han ido evolucionando a la un pueblo. Nada más directo que
vez que lo han hecho las mismas, y un objeto antiguo, dotado de una
la venta directa de sus productores estética distinta para aprehender,
ha dado paso a instituciones guber- identificarse o reconstruir las pro-
namentales cuyos objetivos son la pias raíces.
promoción de las mismas.
Las acciones que se emprendie-
Este fenómeno explica el tra- ron en este sentido desde los distintos
tamiento que comenzaron a tener, órganos de los gobiernos regionales
por lo que a España refiere, a par- propiciaron el mantenimiento de
tir de la década de los 80 con la muchas de estas artesanías, la revi-
llegada del régimen democrático. talización de otras tantas, y hasta la
Nos referimos a la promoción de reinvención de muchas, en el mismo
una serie de certámenes artesanos sentido que lo hacían determinados
auspiciados por los distintos go- rituales ceremoniales y fiestas, que
biernos autonómicos surgidos tras adquirían ahora nuevas dimensiones
la nueva configuración del estado identitarias para unas comunidades
español. Este nuevo interés por autonómicas que, habían asistido a
muchas producciones que estaban
a punto de desaparecer, condenadas
al olvido por una pretendida mo-
dernidad formó parte del proceso
de recuperación de la memoria
histórica que se auspició desde las
distintas administraciones regiona-
les y nacionales del Estado español,
en lo que fue un movimiento de
reconstrucción de las singularida-
des étnicas de las distintas culturas

76
la recreación artificial de una cultura La cultura local como recurso:
española durante el franquismo. La intervención sobre las arte-
sanías rurales.
Este primer proceso de creciente
interés por subrayar la idiosincrasia Las nuevas directrices sobre las
de cada cultura, el denominado he- artesanías responden al paradigma
cho diferencial de la cultura nacio- del desarrollo endógeno. Se trata de
nal de vascos, catalanes, andaluces, un fenómeno reciente e interesante
gallegos, etc., característico de la de estudiar, que está generando una
década de la implantación demo- nueva concepción del desarrollo,
crática española, es una etapa que basado en la capacidad intrínseca que
actualmente se considera ya cerrada. tienen los territorios para potenciar su
Ha sido seguida en la década de los economía mediante la revalorización
noventa por un proceso que tiende a de su recursos tantos naturales como
subrayar otras identidades menores, culturales, hasta ahora infrautilizados
como la comarcal, la provincial o (arquitectura popular, fiestas y ritua-
la local. les, artesanías, gastronomía, etc.).

Es cierto que al menos, para el El fenómeno afecta por igual a


caso español, hay que separar ambas las zonas rurales como a las urbanas,
direcciones de actuación, en la medi- en el primer caso, la relación con los
da en que son resultado de dos con- procesos de globalización es aún más
textos diferentes, y obedecen a causas clara, pues las actuales acciones de
también distintas. Las primeras son Desarrollo Rural son resultado de
de índole político y culturales y per- la Política Agraria Común (PAC).
tenecen a la lógica interna del propio Lo que se persigue, en síntesis, es
estado, las segundas son de índole la intensificación capitalista de la
económico, rebasan y desdibujan las agricultura, y el diseño de un nuevo
decisiones del estado-nación, para modelo de mundo rural, no centrado
incluirlas dentro de las directrices de exclusivamente en la producción
la estructura supranacional europea agraria, sino en la diversificación
(C. Bueno y E. Aguilar, 2003). de actividades económicas. Así, se
incentiva la especialización agrícola
en determinadas zonas consideradas

77
de alta rentabilidad, al tiempo que peos han sido la base de financiación
se desalienta en otras áreas la conti- de tales iniciativas, puesto que son
nuidad de una agricultura tradicional programas concebidos para corregir
y poco competitiva en los merca- los desequilibrios económicos y
dos (M. Etxezarreta y Viladomiú, sociales dentro de la Unión Euro-
2000). La búsqueda de soluciones a pea. Se concentran en regiones con
la población rural, que ya no puede especiales dificultades económicas
emprender el camino del éxodo dentro del marco europeo, de ahí
rural, pasa por la implementación que Andalucía sea lugar de actuación
del sector industrial, y sobre todo prioritaria, por ser la comunidad
por el apoyo al sector turístico, que autónoma que presenta uno de los
en definitiva se contempla como el mayores índices de especialización
contexto donde los recursos locales agraria a nivel europeo. Las cifras
encuentran una salida comercial. El oficiales señalaban que en 1994 la
modelo, en esencia es la terciari- población agraria andaluza suponía
zación del mundo rural, y el diseño casi una quinta parte (19,3%) de la
de unos espacios dotados de nuevos población agraria española, situada
usos (turísticos, cinegéticos, con- en un segundo puesto y solamente
servacionistas, etc.). superada por Galicia a nivel español.
Las mismas fuentes indicaban que
La nueva política iniciada a este Andalucía posee una relación entre
respecto por las distintas adminis- la población ocupada agraria y pobla-
traciones del estado español está ción ocupada total, más de dos veces
en sintonía con las que se repiten superior al valor medio europeo, y
en los restantes estados europeos, entre tres y cuatro veces superior a
y están dando lugar a la recreación los valores de los países comunitarios
de muchos de estos nuevos espacios
rurales y a la aparición de organismos
de desarrollo (Centros de Desarro-
llo Local) que canalizan a través de
proyectos concretos los recursos
económicos europeos.

Los Fondos Estructurales Euro-

78
de mayor nivel de desarrollo (Guía desarrollo, ya que de lo contrario,
del Desarrollo Rural: 1996) . éstos serían incompletos”. (Guía de
Desarrollo Rural, 1996:·3).
En esta coyuntura el Turismo
Rural constituye uno los elementos El patrimonio, más allá de su
centrales de las políticas de de-sa- carga simbólica, de su capacidad
rrollo. Lo que resulta más importante intrínseca de ser reflejo de una
es que la cultura local se convierte cultura concreta, adquiere ahora un
en un componente fundamental de valor añadido, el de su rentabilidad
la oferta turística. Una cultura que económica, propiciando nuevas y
en los numerosos textos oficiales recientes intervenciones sobre el
sobre desarrollo es concebida como mismo, tanto desde la administración
un recurso social, que como tal puede pública como desde entidades priva-
actuar como motor de reactivación das, que promueven un discurso de
económica. Así se señala en toda la recuperación y revitalización de los
documentación editado a tal efecto elementos culturales de determinadas
por la Junta de Andalucía: zonas y su reutilización como nuevos
espacios de recreación y ocio para
“El patrimonio rural engloba un una demanda cada vez más creciente
conjunto de elementos y valores y especializada de la actividad turís-
que lo configuran como un factor tica (E. Aguilar 2002).
clave para dinamizar y potenciar el
entorno socioeconómico, actuando, Las artesanías constituyen en
por un lado, como medio de atrac- este contexto uno de los principales
ción de personas, de capital y de sectores de actuaciones, son a la vez
actividades económicas generadoras sectores productivos a dinamizar y
de valor añadido y de empleo, y por
elementos patrimoniables, que ade-
otro, como instrumento de mejora
más contribuyen a la oferta turística.
de la calidad de vida en esas zo-
nas. El patrimonio cultural debe Las medidas sobre estas industrias
ser considerado como un verdadero tradicionales se han diversificado en
motor del desarrollo, y no como un la última década, y se han centrado
lujo del que se puede prescindir. La tanto en apoyos económicos a la
dimensión cultural ha de estar por producción que han favorecido su
tanto presente en los programas de capitalización, su renovación tec-

79
nológica y la búsqueda de nuevos El caso de la industria artesana
mercados, como en la atención a la de mantas de Grazalema es expo-
transmisión de los saberes técnicos, nente de cuanto venimos diciendo.
mediante la creación de Escuelas Grazalema es un pequeño pueblo
Talleres, propiciando además ofertas de 2.500 habitantes, ubicado en la
de empleo, a través de contratos de Sierra de Cádiz. Su economía era la
aprendizaje. Y desde luego se ha característica de zona de montaña,
atendido a la difusión de las activi- fundamentalmente ganadera. La pro-
dades artesanas, no sólo mediante ducción de la lana había alimentado
su permanente presencia en las una consolidada tradición industrial
Oficinas de Turismo Local, donde textil, que aprovechaba la existencia
los visitantes pueden contemplarlas de los numerosos batanes en la zona.
y comprarlas, sino mediante la ce- Se trataba de una actividad de la que
lebración de exposiciones y ferias hay noticias desde el siglo XVIII, y de
locales, comarcales y regionales de la que Pitt-Rivers(1971) da cuenta en
artesanías, o a través de la asistencia su conocido libro sobre la localidad.
de los artesanos a distintas muestras Tras atravesar por diversos periodos
monográficas tanto nacionales como de crisis, se había convertido, a prin-
internacionales. cipio de los años 80, en una actividad
prácticamente residual, incapaz de
Es cierto que las primeras inter- competir en el mercado con su tec-
venciones sobre determinadas arte- nología desfasada. Para esas fechas
sanías comenzaron ya en la década de existía una sola fábrica en activo y
los 80, como parte de las actuaciones la voluntad de su dueño de rescatar
de los distintos gobiernos autónomos sobre todo la producción de mantas
por dinamizar procesos productivos de lana, que además formaba parte de
locales en zonas deprimidas. Fue la historia y de los registros culturales
así como se consiguió recuperar del pueblo (E. Aguilar, 2003).
muchas de estas producciones tra-
dicionales que estaban a punto de La intervención se ajustaba
desaparecer, y que hoy se muestran perfectamente a la ya mencionada
consolidadas,porque además están política del gobierno autonómico an-
incorporadas dentro de la oferta daluz de activación industrial en zona
turística de la zona. deprimidas, fue así como en 1985 la

80
Junta de Andalucía invirtió el capital hacía productos de pañería en ge-
necesario para crear una Sociedad neral, que sí son realizados con las
Anónima denominada Artesanía nuevas máquinas.
Textil de la que formó parte como
socio mayoritario, compartiendo el Las innovaciones no se detuvie-
resto de las acciones con el Ayun- ron en este punto, sino que se llevó
tamiento, socios particulares, entre a cabo el replanteamiento global de
los que se encontraban el antiguo la producción, lo que determinó el
dueño de la fábrica y la Sociedad de cese del hilado en la misma fábrica.
Desarrollo Local, creada ex-profeso Esta primera labor se había reali-
para liderar las posteriores interven- zado tradicionalmente utilizando las
ciones económicas en la localidad, lanas del lugar, pero la operación se
canalizando las ayudas financieras mostró irrentable, dada la carestía que
de los distintos programas europeos suponía invertir en nuevas máquinas
creados a tal fin. de hilado, frente a la posibilidad
de comprar las madejas de hilo ya
A partir de esos momentos se fabricadas, como se comenzó a
inició la reconversión de la activi- hacer a partir de 1994. Las lanas
dad, mediante la inversión en nuevas que actualmente se usan proceden
tecnologías, se apostó por la remo- indistintamente de Andalucía, de
delación de los telares, manteniendo Cataluña, pero también de fuera de
y reparando los manuales e introdu- España, de Cashemire o de Australia.
ciendo los automáticos. La cuestión
es que hoy la fábrica se sustenta sobre La reestructuración del proceso
un modelo de producción que ha de producción no ha roto la naturaleza
incorporado nuevas maquinarias sin artesanal de la manta, ésta continúa
renunciar al uso de las tradicionales, requiriendo de técnicas manuales en
y así mientras que para las mantas se las que las destrezas y los saberes
siguen utilizando los telares manua- técnicos de los artesanos siguen
les y los antiguos batanes, además de siendo fundamentales. Es cierto que
la confección de sus flecos a manos, el proceso de trabajo en su totalidad
tarea que todavía hoy realizan las se ha roto, mediante el aporte de la
mujeres de Grazalema a domicilio, material prima que ahora viene del
la fábrica ha diversificado su oferta exterior, pero ésta es una cuestión ya

81
bastante generalizada en muchos de Andaluz (I.F.A), el órgano de la
estos procesos productivos artesanos, administración autonómica que
que, como en el caso que nos ocupa, había liderado la reconversión,
requerían de una reconversión de cara sus acciones, compartiendo a par-
al mercado. Ésta se ha hecho por tanto tir de entonces la titularidad de la
innovando el proceso de elaboración propiedad, con el Ayuntamiento,
e introduciendo nuevas tecnologías, la Sociedad de Desarrollo Local y
pero deteniéndose en el límite donde alguna participación de la adminis-
el procesado manual de las mantas tración provincial.
le dan su sello de artesanal, con el
que hoy este producto compite en El éxito actual del producto hay
el mercado, diferenciándose de la que explicarlo pues mediante accio-
manta industrial. nes económicas concretas que han
remodelado su producción, pero es
Fortalecida y recuperada la pro- cierto que hoy la mantas de Grazale-
ducción, el siguiente paso fue la de ma se venden además, porque están
búsqueda de mercados exteriores, inscrita en un proyecto más amplio,
en este sentido, a partir de 1994, la también liderado desde la adminis-
fábrica se acogió a diversos progra- tración con financiación de la Unión
mas subvencionados por la Unión
Europea de apoyo a la Pequeña y
Mediana Empresa, y comenzó a
asistir a ferias nacionales e inter-
nacionales, que han abierto nuevas
posibilidades en su comercialización,
y ahora las mantas llegan hasta Ale-
mania, Inglaterra, Francia y Suecia,
además de garantizar su presencia en
el mercado interior del país.

El proceso de recuperación ha
culminado con éxito, tanto, que
para 1998 los antiguos dueños
compraron al Instituto de Fomento

82
Europea: la especialización de esta Grazalema ofrecen a los cada días
comarca en Turismo Rural. Habría más numerosos visitantes nacionales
que señalar para ello que Grazalema y extranjeros. Por eso no es extraño
se encuentra situada en un paraje de que la denominación de Parque Na-
singular potencialidad natural, que tural de la Sierra de Grazalema se
adquirió categoría de Parque Natural utilice como marketing de venta de
a partir de 19822  El pueblo por tanto las mantas, así aparece en la etiqueta
se halla inmerso en un contexto de de estos productos, y así se señala
políticas de protección de la natura- en los diferentes productos de la
leza y de fomento de un turismo que gastronomía local, el queso entre los
ofrece las particularidades culturales más famosos, o los restantes obje-
y medio-ambientales que la zona tos artesanos, que se exhiben en los
posee. Así que ha consolidado una diferentes expositores de la Oficina
importante oferta turística, mediante de Turismo del pueblo.
la inversión en hoteles, casas rurales,
restaurantes, además del fomento La recreación y la evocación de
de una serie de rutas ecológicas y la naturaleza, del territorio y de la
culturales, canalizadas a través de tradición conforman el conjunto de
empresas especializadas en Turismo significados y símbolos que dotan a
Rural. tales productos de un valor añadido,
a partir de los cuales encuentran su
Las mantas formaban parte de nicho en el mercado global y con-
la tradición artesana de la zona, a siguen ser colocados en circuitos
la vez que constituían una de las exclusivos para una comunidad inter-
señas de identificación local, tal nacional que ha cambiado sus pautas
característica se sigue subrayando de consumo (G. Rodríguez Gómez
hoy , aprovechando el tirón turísti- 2003). Es mediante este proceso
co que la naturaleza y la cultura de de revitalización de los productos

2. El Parque Natural de Grazalema forma parte de la red de espacios naturales protegidos


dependientes de la administración andaluza. Las figuras de los Parques Naturales son el
resultado de la política de protección medioambiental intensificada en España a partir
de la década de los 80. Su gestión depende de las respectivas comunidades autónomas,
por contraste con la de los Parques Nacionales, cuya tutela continúa en manos del estado
español.

83
locales como el mercado se apropia e higiene acordes a la normativa
de la cultura local y de sus símbolos, europea.
los desterritorializa para convertirlos
en la materia prima que etiqueta las La sustitución de una economía
nuevas tendencias del marketing en de volumen por una economía de
el contexto global. (C. Bueno y E. valor, mediante la generación de pro-
Aguilar 2003). ductos intensivos en conocimientos
aparece como otra de las constantes
Un claro ejemplo de cuanto ve- de la globalización. El criterio de la
nimos afirmando es la industria de calidad se convierte en definitivo a la
quesos artesanales como práctica hora de colocar tales productos dentro
en auge en la zona. La escarpada de determinados nichos distintivos
orografía de la Sierra de Grazalema del mercado internacional. Una ca-
y la existencia de la raza caprina lidad, no lo olvidemos, que aparece
autóctona payoya había sustentado ligada a la utilización de tecnología
la elaboración doméstica de que- y saberes tradicionales. Vinculado
sos, como una actividad llevada a igualmente a un ecosistema natural,
cabo según métodos tradicionales determinantes de su sabor, de su tex-
destinada autoconsumo familiar. Al tura, de las sensaciones, en definitiva,
calor de las iniciativas que estamos que se nos intenta trasladar dentro de
analizando, los últimos años han
reconvertido esta actividad en un
recurso económico importante para
la zona que ha visto aparecer distin-
tas empresas, entre las que destaca
la denominada: Quesos Artesanales
de Villaluenga del Rosario-Payoyo.
La base de su producción , y desde
luego de su éxito comercial estriba en
adecuar su ciclo productivo al ciclo
natural de la cabra, manteniendo por
tanto una elaboración artesanal del
queso, que no está reñida con el uso
de una cuidada tecnología de control

84
una bien lograda campaña de marke- a procesos productivos ya desapare-
ting del producto: “le acercamos la cidos, que ahora son revitalizados,
sierra en porciones”. En esta misma cuando no reinventados y producidos
línea de cuanto estamos afirmando con una función que contiene induda-
se instituye la reciente creación de, bles connotaciones comerciales. Los
en la zona norte de la comarca, de resultados de tales intervenciones
la Denominación de Origen Sierra terminan por convertirse en un acto
de Cádiz. mismo de exhibición y difusión de la
cultura local, de búsqueda de atrac-
El caso de Grazalema es paradig- ción turística al pueblo, lo que explica
mático del proceso de activación de la proliferación actual de las distintas
una tradición artesana y su reforza- Ferias Artesanales, Jornadas de
miento dentro de una oferta turística Turismo, Muestras de Pro-ducción
rural en Andalucía. Las actuaciones Agroindustrial, Gastronó-micas,
se han repetido, con mayor o me- Culturales, de Desarrollo Lo-cal,
nor éxito, en muchos otros pueblos etc. , que anualmente se celebran en
andaluces, en algunos, como el se- la mayoría de nuestros pueblos.
ñalado se ha conseguido recuperar
una tradición productiva que estaba El fenómeno requiere de la
en decadencia, pero que tenía indu- aparición de instituciones que se
dables viabilidades económicas, de convierten en los intermediarios
ahí que fuera el IFA el que liderada oficiales entre productores y los
su revitalización. consumidores, al mismo tiempo que
de organismos que canalizan unos
En otros casos son los mismos productos que anteriormente tenían
ayuntamientos los que interviene vías menos formales de venta, pues
en el fomento del sector artesano, fortalecen la producción y facilitan su
dentro de actuaciones más amplias salidamercantil, a la vez que se insti-
de proyectos de Desarrollo Rural en tuyen en el garante frente al público
los que ineludiblemente se contem- de la calidad del producto, dándole
plan las medidas de rehabilitación su sello de origen. Además, lo que
del patrimonio cultural de la zona. nos parece igualmente importante,
En muchos, las actuaciones derivan inciden en la creación de una imagen,
incluso hacia objetos que pertenecen que, cristaliza en una marca: la del

85
producto rural, dotada de calidad, emocionales, comunicativas, etc.
tradición, historia y naturalidad, que Tales son los principios que orientan
como tal, se convierte en un bien de a la nueva corriente del Marketing
consumo, en un servicio perceptible Experiencial 3 (Schmitt 1999), como
de circular en el mercado. estrategia mercantil que apuesta por
un último tratamiento del producto,
Lo que se constituye entonces su conversión en experiencia, y su
es un producto capaz de evocar sen- salida al mercado desde tal supues-
saciones, pues contiene indudables to que, además, lo dota de un valor
ingredientes de experiencia emocio- añadido. Un concepto, que nos parece
nal. Si por tal proceso entendemos fundamental para entender la actual
el último paso de transformación de apuesta por la cultura en los proyectos
cualquier bien, en algo mucho más de desarrollo rural.
complejo, ligado a la capacidad de-
notativa que cualquier objeto posee
para evocar percepciones que, como Las artesanías urbanas y el mer-
bien material, lleva incluidas. Es cado turístico.
así como se consigue que en el acto
mismo de su consumo no se produzca La utilización de la cultura como
sólo una apropiación tangible del un reclamo turístico no es un fenó-
mismo, sino que sobre todo, sen- meno reciente para un país como
saciones de todo tipo: sensoriales, España, que hace ya mucho tiempo

3. Por Marketing Experiencial se entiende aquella estrategia de venta basada en el valor


añadido que supone la última transformación de un producto en una experiencia. En tal
caso, se trata de que el consumidor compre, no bienes, ni servicios sino experiencias y
sensaciones. Su posición, como estrategia comercial, se extiende actualmente por una
gran variedad de mercados, canales y productos. Numerosas empresas y organizaciones
en general se han adaptado a sus nuevas técnicas, para desarrollar nuevos productos,
fomentar la comunicación y la identificación de los consumidores, mejorar las rela-
ciones de venta, y construir páginas WEB. Se trata de una nueva orientación que está
movilizando a las tradicionales estrategias de marketing, basadas en características y
beneficios, hacia la creación de experiencias para los consumidores en relación con el
producto, y así lograr el objetivo último: que el cliente compre no un bien o servicio,
sino que utilice a éste como instrumento para la vivencia de sensaciones y experiencias.

86
se consolidó como uno de los destinos que circula en los espacios globales,
turísticos a nivel mundial. Las posi- y que oferta un paquete emocional,
bilidades de expansión de un sector que según la nuevas directrices de
que hoy reporta sustanciosas divisas marketing, está investido de las
y ocupa un lugar preferente en el PIB múltiples sensaciones que es capaz
nacional, se inició ya en épocas del de contener y proporcionar a sus
franquismo, cuando a los sones del hipotéticos compradores: tradición,
lema “España es diferente”, comen- autenticidad, naturalidad, etc.
zó la fabricación de muchos de los
estereotipos que hoy siguen vigentes La recreación nostálgica del pa-
en los grandes operadores turísticos: sado como ingrediente fundamental
el sabor de la tradición, la riqueza y de este nuevo tipo de oferta turística
variedad monumental, el calor de su se encuentra, pues, explícita en los
gente, las fiestas, el folklore, el sol y nuevos discursos de desarrollo local
las playas, consolidaron una imagen europeo, y lo asemeja notablemente
tópica, que, en realidad, escondía al panorama, suficientemente co-
la pobreza real de un país sumido nocido, denominado como turismo
en una profunda crisis económica y étnico (Graburn 1976; Waterbury
aislado de las grandes corrientes de 1989; García Canclini 1989; Aguilar
desarrollo europeo. 1999, Santana 2000). La diferencia
estriba en que la mirada hacia los
Lo que ahora resulta novedoso otros no se asienta sobre la diver-
no es el discurso, que en realidad, es sidad étnica, sino que se proyecta
una continuidad del anterior sólo que sobre los valores de un mundo que se
modificado en sus aspectos cualita- configura como núcleo de tradiciones
tivos y cuantitativos. Los destinos perdidas por la modernización. Es
turísticos tradicionales: las grandes así como llegamos a una de las más
urbes y los lugares de playa y recreo, importantes conclusiones del proceso
se trastocan por una oferta que ahora que analizamos: señalar las múltiples
contempla a espacios y sectores ol- interacciones entre lo global y lo
vidados. Lo que se ofrece ahora es local (Kearney 1995). Este ámbito
una imagen, trastocada en marca, no resulta anulado por un pretendido
que se denomina cultura local, un empuje homogeneiza-dor, sino que
artículo, convertido en mercancía, más bien la globali-zación incita

87
a la recreación de las identidades afectado por igual a todos los sectores
locales, al tiempo que convierte en artesanos, de forma que sería erróneo
mercancías los hechos culturales y pensar que hoy toda la producción
los mediatiza como ofertas para un artesana en España está en función al
consumo global, que paradójicamen- consumo turístico. Muy al contrario,
te, se asienta sobre la heterogeneidad existen zona donde ésta se encuentra
cultural como valor añadido. suficientemente consolidada dentro
de los mercados nacionales como
Desde esta perspectiva es como para necesitar de su promoción tu-
podemos afirmar taxativamente que rística, que, en todo caso, supone un
la cultura, con todas su formula- contexto más para su expansión, de
ciones: local, urbana, rural, etc., ninguna manera determinante. Por lo
está plenamente integrada en los que a Andalucía se refiere estos son
mercados, y desde ahí entender las los casos de la industria artesana del
intervenciones destinadas a fomentar cuero en Ubrique (Cádiz), la de la
su conocimiento, y su consecuente cerámica en Las Ramblas (Córdoba),
valoración, apoyadas además en Bailén y Úbeda (Jaén), o la produc-
su proyección hacia el exterior, lo ción ligada al culto de la hermandades
que la sitúa definitivamente, en su y cofradías andaluzas en Sevilla y
categoría mercantil. En este mismo otras provincias andaluzas .
sentido podemos señalar que la
producción y venta de las artesanías En el mismo sentido habría que
están ya plenamente incorporadas a señalar que muchos de estos objetos
estos circuitos turísticos, como tantas
otras muestras de la gastronomía,
del folclore popular o de los rituales
tradicionales.

Es cierto que habría que hacer


algunas matizaciones a una situación
que por generalizada puede simplifi-
car una realidad que es mucho más
compleja, nos referimos al hecho
de que el impacto del turismo no ha

88
han incrementado su presencia en dido en España, pero sobre todo
los circuitos turísticos, sin por ello en Andalucía, como complemento
perder su papel en los nacionales, femenino en ceremonias de la vida
es decir, simultaneando ambos cir- cotidiana que exijan cierta etique-
cuitos, respondiendo a una demanda ta, y además constituye un adorno
exterior sin por ello dejar de seguir de engalanamiento de balcones en
formando parte de los usos cotidianos tiempos ceremoniales. Pero, lo más
de la propia cultura. La cuestión nos importante, se trata de un accesorio
remite a la vida social de las mercan- que está indisolublemente unido al
cías, (Appadurai 1986), de objetos atuendo regional andaluz: el traje
dotados de múltiples significados, de flamenca, vestido por la mayoría
por tanto susceptibles de sufrir dis- de las mujeres durante el ciclo ritual
tintas activaciones según diferentes festivo (Martínez 1999).
contextos sociales, lo que explica la
amplia gama de motivaciones que Pero además, el mantón de Ma-
conducen a su consumo ( Spooner nila se ha instituido a su vez como
1986). reclamo comercial y turístico en una
ciudad como Sevilla, que basa parte
El ejemplo de esta ambivalente de su economía en la venta de una
situación nos la ofrece uno de los imagen que tiende a recrear valores
productos artesanos más consolidado tópicos y típicos de lo andaluz, y por
en el mercado español, nos referimos extensión de lo español, así que for-
a la producción de los mantones de mará parte de la producción y venta
Manila. Su introducción está ligada de los comercios tradicionales de la
precisamente al tráfico comercial ciudad y de las tiendas de recuerdos
transoceánico desde los tiempos de típicos y souvenir que crecientemente
la colonización, pues en su origen surgen en los barrios más turísticos
llegaban a España, desde China, a de la ciudad.
bordo del galeón de Manila, y sólo
comenzaron a realizarse en nuestro Su demanda es clara por parte de
país a principios del siglo XX. No unos visitantes que desean conservar
olvidemos que constituye una prenda un recuerdo exótico y colorista de
que hoy está unida al imaginario de esta cultura, pero sucede que a esta
lo español. Su uso está muy exten- demanda se la surte con mantones que

89
no son producidos localmente, sino que se venden en los comercios de
que han vuelto a ser exportados desde souvenir, junto a carteles y postales
China, realizados, no por las bor- de fiestas y toros, abanicos, guitarras,
dadoras andaluzas, sino en talleres discos de música flamenca, y hasta
colectivos por trabajadoras chinas, las entradas a determinados “espec-
siguiendo los diseños y los encargos táculos de cante y baile flamenco”,
que los comerciantes sevillanos les perfectamente planificados para su
envían. En definitiva, recreando el consumo turístico, como lo son los
mismo modelo de producción que últimos reclamos de casas que ofertan
pervivió en España hasta los años la posibilidad de una foto vestida de
60, antes de adquirir su organización flamenca.
actual de trabajo a domicilio (Agui-
lar 1995, 1998), reproduciendo por En definitiva mantón y la ves-
tanto una estructura productiva que timenta flamenca tienen formas de
utiliza factores económicos e ideoló- producción diferenciales en relación
gicos de sociedades en distinta fase a la naturaleza local o global de su
de desarrollo al modelo capitalista consumo, porque también poseen
occidental, algo característico en la un uso distinto, una funcionalidad
actual segmentación internacional diferente para propios y extraños,
de la fuerza de trabajo (Fröbel 1980, perfectamente separable a los ojos
Ong 1991, Watts 1992). de los nativos, entre lo que cons-
tituye los espacios rituales de su
Los mantones chinos son cada propia cultura, y los que forman
vez más frecuentes en los comercios parte del repertorio de objetos que
sevillanos y, tanto por su menor recrean la imagen local, reproducen
calidad como por sus bajos costos los tópicos de lo español y, por tanto,
de producción, son más baratos que mercantilizan la propia identidad.
los realizados por las bordadoras
andaluzas, y por ello tienen cada vez
más éxito en el mercado turístico. La artesanía y la recreación de los
Crecientemente se exhiben en los hechos culturales.
mostradores y escaparates de las tien-
das de artesanía local, pero sobre todo La creciente presencia de comer-
forman parte del conjunto de objetos cios especializados en la venta de

90
artesanías en la ciudad de Sevilla es Medianas Empresas (PYMES), los
un índice de la apuesta que la ciudad programas formativos del INEM,
ha hecho por el sector turístico desde o los apoyos a la comercialización
1992. Año en que la celebración de exterior establecidos desde los Mi-
la Exposición Universal, conme- nisterios de Economía y Trabajo,
morativa del Quinto Centenario del respectivamente, así como los de
Descubrimiento de América, relanzó las correspondientes Consejerías de
la imagen de la ciudad dentro de los Economía y Hacienda y la de Empleo
circuitos turísticos mundiales. Las y Desarrollo Tecnológico de la Junta
obras de infraestructura de comuni- de Andalucía.
cación y de alojamientos hoteleros,
convirtió, desde entonces a la ciudad Por su parte, en el ámbito mu-
en uno de los principales destinos de nicipal sobresalen las actuaciones
visitantes españoles y extranjeros. de fomento a la artesanía local pro-
Tanto que para 1999, los ingresos movidas por el Área de Economía y
turísticos suponían un 60 % del PIB Empleo del Ayuntamiento de Sevilla,
local (E. Aguilar 2001). que además de participar en muchos
de los programas anteriormente
Las nuevas expectativas eco- mencionados ha culminado recien-
nómicas han favorecido proyectos temente el Programa de Inserción
de promoción al sector artesano se- de Aprendices en Talleres, adscrito
villano, en primer término aquellos al Programa Europeo Urban4  , que
tendentes a fortalecer su producción específicamente ha ido dirigido a
y mejorar sus canales de comercia- fortalecer el proceso de transmisión
lización así como a asegurar la de saberes técnicos, que es uno de
permanencia de la producción. Hay los mayores problemas con el que el
que mencionar en este sentido la sector artesano se enfrenta al futuro5 .
existencia de programas concretos La apuesta definitiva del ayunta-
en el que participan distintas admi- miento sevillano por la artesanía ha
nistraciones, desde la local hasta la propiciado asimismo la realización
supranacional, representada por los de un Estudio Diagnóstico del sector
ya mencionados Fondos Europeos. Artesanal de Sevilla, en el que hemos
A estos objetivos se encaminan las participado, que pretende conocer el
medidas de apoyo a las Pequeñas y estado actual y la problemática de

91
los artesanos de la ciudad, de cara actividades tradicionales que forman
a encauzar las futuras actuaciones . parte de los registros culturales tanto
sevillanos como andaluces, e inte-
En segundo término y más rela- grantes por extensión, de la imagen
cionado con la capacidad turística de de lo español, y por tanto objetivos
la artesanía se está trabajando en la preferentes para consumo turístico,
incorporación de las rutas artesanas nos referimos a las celebraciones,
dentro de los circuitos turísticos, al desde hace escasos años, de grandes
tiempo que se ha favorecido la cele- eventos expositivos como Sicab
bración de certámenes expositivos y (Salón Internacional del Caballo)
ferias artesanales de carácter general y La Feria Mundial del Toro, así
, tal y es el caso de Mercado de la como la más reciente celebración
Artesanía, inaugurado en el 2000 y de la Feria Mundial de Flamenco,
que ya va por su tercera edición, y cuya primera edición tuvo lugar en
que evidentemente tendrá continui- el 2002, y en cuya presentación a los
dad, o las muestras artesanales mo- medios se señaló que el flamenco,
nográficas, de entre las que merece más allá de su valor artístico y cul-
destacarse: Munarco (Muestra de tural, de manifestación de la cultura
Artesanía Cofradieras), que va por su andaluza, suponía también un activo
quinta edición y acoge al importante económico, en la medida que había
sector artesano vinculado con unos sido capaz de generar no sólo una
de los rituales más significativo de la creciente industria discográfica, sino
ciudad: la Semana Santa (Fernández diversificar su presencia en otros sec-
1998). tores económicos, como el turismo,
más allá de su incuestionable ascen-
La presencia de las artesanías se dencia en el ámbito cultural andaluz
fomenta igualmente en otros certá- y español por extensión.
menes expositivos relacionados con

4. En este mismo sentido habría que señalar la existencia del Programa Leonardo para
facilitar las prácticas de los jóvenes artesanos en ciudades europeas, en concreto Lisboa,
Creta, Venecia y Florencia
5. Área de Economía y Empleo. Ayuntamiento de Sevilla. Estudio de Diagnóstico de la
Artesanía de Sevilla, 2001.

92
En la mayoría de estas muestras cultura en espectáculo al que estamos
la exposición de objetos artesanos, asistiendo.
relacionados con la temática especí-
fica de cada uno de estos certámenes, Lo que sucede es que ahora las
han estado acompañados de un fe- acciones se proyectan más allá de los
nómeno nuevo: la recreación de los objetos, para apoderarse también de
hechos culturales. Tal tono tiene las los contextos culturales en que éstos
exhibiciones, dentro del programa de se desarrollan. El mercado penetra
espectáculos, de la conducción de una hasta la cultura misma, que, converti-
manada de toros en la zona exterior da en una mercancía es despojada de
del Palacio de Congresos de Sevilla, sus elementos espontáneos, vividos
durante la celebración de las suce- y compartidos por cada pueblo, para
sivas ediciones de la Feria Mundial convertirla en una imagen, fabricada
del Toro, o la reciente inauguración ex-profeso, en una especie de cultura
de una muestra que reproduce el al peso (Greenwod 1972), a modo de
ámbito de las peregrinaciones po- souvenir, lista para su consumo. No
pulares andaluzas, conocidas como olvidemos que lo que se nos vende
romerías, con el sugerente título de con el sello de auténtico, ya hace
Vamos de Romería I, que, haciendo mucho tiempo que dejó de serlo,
gala a su original denominación va en mano de empresas especialistas
por su segunda edición, y que trataba en planificar y dirigir nuestro ocio
de recrear el ambiente de las más hacia tales productos.
importantes romerías andaluzas,
en concreto la del Rocío. Ambos
constituyen algunos de los mejores Conclusiones
ejemplos del fenómeno cada vez
más creciente de la conversión de la En este texto hemos abogado por
una caracterización económica de
las artesanías para tratar de mostrar
la nueva dinámica productiva en la
que están inmersas, insertas, como
no podría ser de otra forma dentro
de las leyes de la globalización.
A tal efecto hemos rechazando la

93
connotación de supervivencia del del sector terciario, sujeto a la
pasado que tradicionalmente llevan cambiante coyuntura de demandas
implícitas las aproximaciones a este que no son básicas y que pueden
tipo de producciones. retrotraerse ante crisis económicas
globales, o sencillamente, por un
El proceso de revitalización de cambio en las modas de los objetos
la producción artesana en España de consumo.
hay que entenderlo dentro de un
fenómeno mucho más amplio, el Definitivamente pensamos
de conversión de la cultura en un que la excesiva sustentación de
recurso, que lo que supone de un los proyectos de desarrollo en
lado, un revulsivo económico para el sector turístico inciden en la
determinadas zonas , y del otro su dependencia económica de un mo-
derivación hacia una oferta turística delo global que se asienta sobre la
global, como objetos singulares diferenciación espacial de Europa
que responde perfectamente a los en zonas productivas y áreas de
nuevos estándares del consumo ocio, repartidas en esencia entre el
diferencial. norte y el sur, tendente a convertir
el turismo en un monocultivo so-
El creciente proceso de mer- bre el que se concentra el futuro
cantilización de las artesanías en económico de amplias zonas del
España, y los programas de revi- contexto rural español, y en el que
talización del patrimonio cultural, se están especializando numerosas
generados bajo esta dinámica, están ciudades.
suponiendo un relanzamiento para
las economías de muchas zonas Finalmente, y como no podría
deprimidas y para determinados ser menos, mantenemos una actitud
sectores productivos tradiciona- crítica hacia la mercantilización de
les, pero de otro lado, la excesiva la cultura. Apostamos por la cre-
sustentación de los proyectos de ciente dinámica de su valoración,
desarrollo local en el sector turístico y por las consecuencias positivas
nos parece cuanto menos discutible. que tal efecto supone para sus
Por muchas razones, entre las que protagonistas. Consideramos fun-
destacan el hecho de la fragilidad damentales las sinergias produc-

94
tivas que, como valor económico acciones incide en su conversión
añadido, está propiciando en mu- en mercancía, es difícil establecer
chas zonas desfavo-recidas. Pero el límite y las consecuencias de
cuando además, la función de tales tal supuesto.

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98
6
ponencia 51 congreso de americanistas
FERNANDO MARTÍN JUEZ

DISEÑO LOCAL CON TECNOLOGÍA GLOBAL

… es el título para estas notas. que nacen de los intangibles en los


Esta plática no es inédita ni es nueva; que una comunidad cree.
es como la artesanía tradicional: repe-
tible por ser útil, diferente cada vez: el Hace pocos siglos en Occidente
producto de un proceso que apuntala se iniciaron la globalización, el auge
un modo de vida y las aspiraciones del capitalismo y luego la revolución
entrañables de una comunidad. industrial; en el siglo recién pasado se
completaron. Hoy, sin tierras ignotas
Permítanme llamar diseño local y mestizos todos, nos preguntamos
a la metamorfosis de lo que hemos qué será de nuestras formas de pro-
venido llamando la artesanía tradicio- ducción y qué modelos sustituirán
nal, la producción de herramientas y las fórmulas económicas y políticas
la arquitectura vernáculas, las formas en decadencia. Los diseñadores, y
diferentes con que se materializan lo que a nuestro oficio concierne,
costumbres culinarias y otros rituales también evolucionamos: el mestizaje
regionales, y a los tangibles, en fin, transdisciplinario y el acceso a todas

99
las tecnologías se antojan posibles, de productos terminados que nunca
el “cómo hacer” (know how) es cada se nos ocurrió que necesitábamos
vez más universal y el “para quién y aún menos comprendemos cómo
hacer” (know to whom), nos queda aprovechar; objetos, en gran parte, de
claro, es cada vez más local. Por ello, mala calidad y mal gusto para el mal
formas distintas de practicar nuestros gusto y conformismo de una nacio-
oficios son deseables, y también lo nalidad resignada y una globalidad
es la necesidad de reglas internacio- compulsiva (en la que solamente es
nales para ejercer el acceso pleno a universal la ignorancia compartida).
lo universal y el derecho cabal a ser
diverso. ¿Qué hace diferente a lo que
hemos llamado una artesanía tradi-
A las artesanías, hoy, no las cional, y a lo que aquí llamo diseño
definen ni una forma de comerciali- local, del resto de las cosas? Un sesgo
zación ni un tipo de mercado. Tam- peculiar en las dos componentes que
poco les son ya propias un modo ni tienen todos los objetos: su utilidad
unas relaciones de producción, una y su sentido (ellos son buenos para
tecnología peculiar, ciertas herra- usar y buenos para pensar). Cual-
mientas o un tiempo del calendario quier diseño, independientemente de
para ser posibles. Algo similar ocurre su complejidad, dimensión y número
con los productos de la industria, las de partes, puede ser comprendido
edificaciones, el diseño gráfico, el sencillamente como un conjunto de
textil y las ciudades mismas: lo que áreas de pautas —unidades de fun-
era propio de una región se imita ción o agrupaciones de éstas—, que
en otras, aquello que caracterizaba nos indican un propósito y prescriben
una fecha se desborda en el alma- una relación. Estas áreas de pautas
naque, lo que fuera propio de una incluyen siempre arquetipos (que son
comunidad se remeda en otra. Tal los modelos naturales y culturales de
como diría Mafalda (la de Quino): donde provienen los atributos útiles
“En la escuela me enseñan una se- del objeto) y metáforas (que son
rie de respuestas que no entiendo a la expresión de creencias a las que
preguntas que no hago”, así la oferta sujetamos nuestras relaciones con
principal en los mercados locales, el mundo). Los objetos son prótesis
que han sido globalizados, consiste adecuadas a ciertas habilidades y

100
destrezas específicas, y son un modo sistema de objetos (por ejemplo,
de vinculación peculiar entre los los utensilios adecuados para una
miembros de una comunidad, sus manera de cocinar, los materiales
deseos, pasado y proyectos comunes. propios para una forma de construir,
En el diseño local, el énfasis peculiar los objetos apropiados para un cierto
de las dos componentes está en que ritual u otras expresiones culturales),
los objetos suelen ser prótesis ade- se desencadena una serie de pérdidas
cuadas a un modo de manipulación generalmente irreparables. Si perde-
y una forma de pensamiento locales. mos la representación objetual de
(Lo local, por cierto, es más que un nuestras creencias corremos el riesgo
territorio definido, un claustro, una de perder las creencias mismas…Y
parcela de causas y efectos contiguos; viceversa: no hay objeto que repre-
lo local es un conjunto de imagina- sente lo que se oculta, ni lo que se
rios compartidos en el tiempo y el olvida.
espacio; de gustos y saberes comunes
más allá de una geografía limitada.) Los diseñadores somos una fa-
milia de linaje antiguo. Una familia
Con los objetos se elaboran y extensa que incluye, entre primos,
preservan creencias e instituciones; tíos y abuelos, a los ingenieros, los
el diseño nos marca, designa pautas arquitectos, los artesanos en un sin-
y establece patrones que responden número de artes y oficios diversos,
y se traducen en habilidades y des- los diseñadores industriales, gráficos
trezas peculiares de cada comunidad y textiles, los urbanistas y arquitectos
a la que pertenecemos, y para cada del paisaje, a escenográfos y decora-
situación contextual. Los objetos nos dores, a los creadores de mundos vir-
unen y nos separan de la realidad: son tuales y mundos posibles; formados
parte fundamental de la argamasa en escuelas, empresas o en talleres
con la que se edifica una cultura, la familiares, como autodidactos o bajo
referencia directa para situar nuestra la tutela de algún maestro; dedicados
identidad; son, en muchas ocasiones, a proyectar y construir edificaciones
la forma más entrañable de recordar y maquinarias, utensilios y ciudades,
quiénes somos y saber quién soy imágenes y ropa, ambientes e ilu-
yo entre nosotros. Al desaparecer siones. Como en todas las familias,
un objeto, siendo éste parte de un hay miembros distinguidos, los hay

101
menos brillantes, tontos y también su imagen y administra los bienes
sinvergüenzas. A los tontos intenta- en provecho de las semejanzas. Lo
mos enseñarles cómo serlo menos; pequeño, lo diferente, lo marginado,
con los sinvergüenzas (ni modo, son es ornamento o curiosidad, no tiene
de la familia), tratamos de evitar que importancia.
se aprovechen advirtiéndole a los
incautos. Lo global, en voz de los colo-
nialismos, ha sido siempre como una
Los diseñadores, en general, gran burbuja de jabón sosteniendo
somos buenos sirvientes; no servi- múltiples burbujas más pequeñas.
dumbre en sentido despectivo, sino La burbuja mayor, por grande, es
eficientes servidores que sabemos, más allá de un tamaño crítico extre-
antes que los usuarios sepan, cuál madamente sensible, mientras que
será su necesidad, cuál su deseo. las más pequeñas resisten presiones
Esto es así porque los conocemos, y manipulación. Podemos imaginar
porque sabemos de sus aspiraciones, una multitud de burbujas pequeñas y
porque vivimos entre ellos —porque medianas agrupadas, reunidas y apo-
como usuarios, también, de las cosas, yadas entre ellas mismas, o podemos
apreciamos cuando éstas han sido di- aspirar a una sóla gran burbuja; la
señadas pensando en nosotros. Y esto Historia rinde cuentas de los intentos
es precisamente lo que caracteriza al y el resultado.
buen diseño (incluidas las artesanías La evolución del proceso de
tradicionales y el diseño local): se humanización se aproxima a una
trata de productos terminados para nueva etapa: la mundialización y
una comunidad específica, creados la creciente extraterritorialidad de
por alguien que la conoce bien o es
miembro de ella y la respeta, lo que
dista mucho de los productos creados
desde otras percepciones y sentidos
comunes, e impuestos a través de
una visión chata de las bondades
de la planetarización. La metrópoli
no suele preguntar: quién eres o
qué quieres, solamente globaliza

102
las diversas comunidades a las que allá de sus connotaciones y signi-
pertenecemos. Los límites físicos ficados corrientes, aunque surja de
y conceptuales arraigados de ciu- ellos. El diseño, por su parte, es un
dad, cultura, sociedad o Estado, se catálogo de programas y recursos
desdibujan de nuevo. Carecemos para hacer real un proyecto: un índice
de una visión transdisciplinaria de opciones que se derivan de los
que comprenda íntegramente los materiales, la tecnología, los medios
vínculos entre las comunidades, el de producción, los estilos formales,
individuo, la naturaleza y los objetos; las características antropométricas,
carecemos de una antropología del los hábitos y las pautas de organi-
diseño y de un código de conducta zación (temporal y espacial) propias
internacional —una ética— que sea de una comunidad concreta. Cuando
un guión para cada comunidad (y su se carece de los recursos técnicos
moral) respecto a la producción, el y económicos, el diseño es pobre
mercado y los usuarios de los diseños. o imposible. Cuando se carece de
Una visión que, más allá del perfil referentes claros e imaginación el
de una o unas cuantas disciplinas y proyecto es banal. En cualquiera de
oficios, aborde el diseño y nuestras los casos, las dos actividades: pro-
relaciones a través de él, como un yectar y diseñar son subsidiarias de
problema complejo e inteligible, alguna moral comunitaria a la que
peculiar y organizado. se subscriben los autores, mismos
que, inconsciente o deliberadamente,
Diseñar consiste en construir una serán parte de un proyecto político.
visión de lo posible, de lo virtual, y
materializarla con lo que se cuenta, Las diseñadoras y los diseña-
con lo probable. Diseñar pasa por dores tenemos diferentes niveles de
dos tareas (complementarias) que profesionalización, que no quiere
se alternan: el proyecto y el diseño decir haber egresado de mejores o
propiamente. El proyecto es una peores escuelas y talleres, poseer
interpretación que nace de la comu- o no títulos y reconocimientos
nidad de referencia y los paradigmas académicos, sino saber para quién
que la caracterizan. Es percepción se proyecta y diseña, y qué implican
que modela y carga de sentido las nuestras propuestas. Porque eso ca-
formas, el espacio y el contexto más racteriza al diseño: hay un usuario

103
para el que se hacen las cosas y hay artesanos profesionales, pero no nos
un modo conocido para hacerlas. permiten ni imaginar ni aprender. La
El profesional, es de suponerse, se mayoría de mis colegas crecen en la
preocupa del crecimiento en su saber marginación y la miseria. Nos hacen
especializado y la comprensión de tontos y apáticos; desconocemos o
la forma de vida y proyectos de la no tenemos acceso a otras maneras
gente para la que diseña; reconoce de hacer, a otros materiales, a la
la diversidad y, en ella, la identidad información de quiénes y cómo son
de las personas (comenzando por la los otros, de quiénes y cómo somos
propia); comprende límites y poten- hoy. Y a los más cercanos, los más
cialidades, lo que es y no es capaz parecidos a nosotros, las artesanías
de hacer, lo que sabe y lo que aún no tradicionales ya no les dicen nada o
sabe. El profesional debe ser capaz les dicen cosas que quisieran dejar
de entender, de advertir, los diversos atrás; ellos son parte de una inmensa
caminos que puede tomar una solu- mayoría que no ve en esos objetos,
ción cuando se le marca un rumbo, y usos y costumbres, signos gratos de
prever las consecuencias de la com- su biografía o representación alguna
binación de elementos tecnológicos de sus aspiraciones. La idea occiden-
con seres humanos heterogéneos, en tal del progreso (con sus paradojas),
un ambiente natural susceptible y un la universalidad compulsiva y el au-
sistema social peculiar. Para la ma- tismo de lo privado, han logrado sus
yoría de la gente la prospección del propósitos: anhelamos cada día ser
futuro y de los cambios es limitada. distintos imitando el mismo modelo.
Cuando el número de términos de
un problema es amplio, cuando las La cultura occidental dominante
variables se hacen complejas en su ha construido teorías y prácticas ba-
interacción, la representación (ima- sadas en fragmentaciones y parcelas,
ginarse las cosas) se torna confusa. en desmembramientos. Gran parte de
El profesional, en cambio, es capaz sus certidumbres y medidas “correc-
(en su imaginación) de conectar tas” del mundo y de los hombres, se
y combinar ideas que no han sido han estructurado con base en las his-
previamente relacionadas y lograr torias y la herencia del colonialismo y
con ellas representarse el porvenir. la esclavitud, y conforme a ejes tales
Quisiéramos ser artesanas y como el homocentrismo, las clases

104
sociales, la preponderancia de un viento y el sol; donde la basura y los
género, la productividad y una idea desagües no corrompan la naturaleza
obsesiva del progreso. Así hemos sino la fertilicen. Ciudades vivideras
aprendido a diseñar y manufacturar, donde las casas y los muebles estén
a comercializar y divulgar, a pensar a la altura y dimensión de la gente,
y utilizar las cosas. de sus gustos, de sus costumbres,
de sus aspiraciones; y no a la escala
Sin embargo, los objetos pueden del hacinamiento, la mediocridad
ser otra cosa: y la miseria. Una ciudad que sea
nuestra casa común para andarla en
Pueden ser, por ejemplo, ciuda- pantuflas (y si llueve, con pantuflas
des donde podamos ir al trabajo y impermeables y paraguas); un lugar
regresar a casa, en un viaje corto y donde por hogar tengamos (diría el
con vista hacia edificios útiles, jar- EZLN) un techo para abrigar la
dines y ventanas al cielo, en lugar de esperanza.
anuncios monumentales; un ir y venir
del hogar a la escuela, de la oficina Para el mundo próximo por venir,
al laboratorio, del centro comercial la humanidad quiere de nosotros y
al taller, entre miradas sin miedo y nosotras, herramientas útiles y ob-
pupilas brillantes como estrellas; esas jetos bien hechos para transformar
mismas que por las noches la conta- y convivir sin abusos; para garan-
minación ya no esconda. Ciudades tizar un desarrollo sustentable, es
donde mercados y hospitales, ferias decir, suficiente para el presente y
y tiendas, restaurantes y bailaderos, suficiente para el futuro. Un mundo
servicios e infraestructura, sean con objetos para cultivar el asombro
lugares dignos y bien planeados; ante la gracia, la belleza y el ingenio,
lugares para que los más pequeños a los que no les falte siempre algo
y los más mayores, los enfermos y y tengamos constantemente que
los sanos, jueguen, caminen, entren actualizar o cambiar por el modelo
y salgan sin obstáculos; donde los más reciente. Diseños que tomen en
servicios y las obligaciones no sean cuenta los proyectos de vida que tiene
un mal rato. Lugares donde el agua la gente, para que la gente tenga en
limpia, la electricidad y otras fuentes cuenta los proyectos de vida que otros
de energía se obtengan de la lluvia, el tienen. Un mundo con lo mejor de

105
cada quien, nunca más con lo peor por miles, el plástico de artefactos,
de cada cual. de bienes útiles y duraderos, no la
basura abandonada que se acumula
Los diseñadores industriales, en montes y playas. Somos quienes
gráficos, textiles, los arquitectos, hacen que el cemento encuentre su
los urbanistas, los ingenieros, los vocación de techo, camino y puente;
técnicos y artesanos que hacemos que la cantera y la piedra sean metate,
los objetos, los instrumentos, las molcajete, sillar y cimiento de edifi-
imágenes, la ropa de la humanidad, cios, o una pequeña joya reposando
somos los herederos y herederas de sobre el pecho de la amada; que la
las manos, la mirada atenta y el pen- fibra vegetal, la piel y el pelambre
samiento de los pueblos que forjaron sean vestidos, y no harapos; que
los metales para labrar la tierra donde tipografías y logotipos, grafismos e
sembrar semillas de vida; no el acero imágenes engalanen nuestros libros
que ofende y lastima. Somos los que y se conviertan en símbolo orgulloso
han endurecido la tierra y el agua en de nuestros proyectos. Somos los que
el vientre del horno para crear los hacemos que piel y entraña de los
cacharros donde servir el alimento árboles sean papel y cartón transfi-
y el comal donde calentarlo, o para gurados en un barquito o en un avión
construir la coraza de las naves es- de juguete, en papel picado de fiesta,
paciales cuando regresan a nuestro
planeta. Ellas y ellos hemos dado el
aliento que da forma al vidrio para
dar forma al vaso, al matraz y al muro
de luz; el vidrio de los aparadores
que reflejan el rostro optimista de
quien puede adquirir la mercancía,
no la imagen derrotada de quien a
través de ellos ve sólo una rica y
diversificada oferta de artículos que
nunca podrá obtener.

Somos los diseñadores el in-


genio que reproduce en el molde,

106
en convenio de trabajo justo, carta de causas lejanas anunciadas y efectos
amor, cajita y envoltura de regalos. locales controlados. Para la gente
que aspiramos a tecnologías cada
En el futuro serán producidos vez más eficientes y sensatas al lado
masivamente los dispositivos mecá- de ideas cada vez más singulares y
nicos y electrónicos de los objetos, entrañables.
la materia prima y accesorios de sus
componentes; pero el utensilio final, El diseñador será entonces lo que
según la comunidad, será construido nunca ha dejado de ser: un servidor
en series reducidas que adaptarán que conoce el deseo de las comuni-
aspecto y función a las habilidades dades a las que pertenece, sus usos y
y destrezas de los usuarios específi- costumbres, sus maneras de manejar
cos de esa comunidad. Es decir, las y pensar las cosas; pero ahora tendrá
partes y accesorios necesarios serán a mano los recursos técnicos y la
“industriales” y el objeto final será materia para satisfacer lo diverso,
“artesanal”. Ese ordenador como lo local. Los objetos, su apariencia,
aquel otro, el automóvil o el edificio, la manipulación y el uso, serán tan
aquel mueble o esta ropa, aquella singulares como usuarios singulares
máquina como esta otra, tendrán haya dispuestos a requerirlos. Y aque-
cada uno la materia y componentes llas cosas que parecen funcionar para
comunes que los harán herramientas toda la humanidad, los ornamentos y
útiles, que les permiten cumplir su diseños que por su utilidad o belleza,
propósito como prótesis; pero sus aun siendo singulares se convierten
rasgos, sus áreas de pautas secunda- en plurales, serán ofrecidos en redes
rias, su especificidad, los elementos de comercio e intercambio sin privi-
que permiten manipularlos, su uso legios, sin jactancia de lo universal
y belleza, serán determinados por como el único modelo y tendencia
lo que cada una de las comunida- posibles.
des gusta y sabe. Componentes en
grandes series y manufactura en Hoy, las Comunidades Trasna-
producciones limitadas. Diseño local cionales de Intereses Globales (así
con tecnología global para una co- las llama Edward W. Said), como el
munidad de comunidades, para una movimiento de derechos humanos,
cultura planetaria caracterizada por el de las mujeres, el antibélico, etc.,

107
resuenan a través de la red electrónica capítulo dedicado al tema de los ob-
y se construyen en la red tangible jetos, el acceso pleno a la tecnología
de encuentros entre millones antes como acervo que es de la humanidad,
localizados, compartimentados en y el derecho cabal de ponerla, con
comunidades apartadas. A la utopía, conciencia, al servicio del diseño de
a lo deseable, a ese aún “sin lugar” lo diverso, de lo local.
fantástico, llegan hoy muchos emi-
grantes; la utopía comienza ya a po- Dista mucho el mundo de ser una
blarse de conciencias: de un saber que sola escenografía y una mentalidad
sabe qué quiere. Hoy, contamos con únicas: paisaje y recursos modelan
las rutas y los medios de transporte, nuestro cuerpo y percepciones;
la infraestructura para el comercio, construcciones y creencias reflejan
los financiamientos posibles, el saber nuestras ideas e inspiran innovacio-
en la gestión de las empresas y las nes. Lo local es distinto porque el
negociaciones, para construir una mundo es diverso; aunque el empeño
red de conciencias enlazadas sobre sea homologarlo con un paradigma
el uso, la producción y el comercio común, cuerpos con destrezas distin-
del diseño; para hacer un llamado a tas y mentes con creencias de índole
incluir en la Carta de los Derechos diversa, resistimos. ■
Humanos y la Carta de la Tierra, un

108
7
ponencia 51 congreso de americanistas
ELI BARTRA 2

MUJERES QUE BORDAN MILAGROS 1

Cuando se estudia el arte popular plado como una colección de objetos


es importante no olvidar su multidi- muertos sin nada que ver con la clase,
mensionalidad. Evidentemente que la etnia, el género y la edad de las
casi todo en este mundo puede ser personas que lo realizan. Además,
visto desde diversos ángulos si se con mayor frecuencia aun, se sosla-
quiere comprender su riqueza; el yan los aspectos meramente estéticos
arte popular, al igual que todas las presentes en toda creación de arte
artes visuales, tiende a ser contem- popular y que son justamente los que

1 Este trabajo fue presentado en el 51 Congreso de Americanistas, Mesa “La problemática


artesanal latinoamericana en tiempos de globalización: La persistencia del artesanado
y sus nuevas realidades”, Santiago de Chile, 14-18 julio 2003 y forma parte de una
investigación más amplia.

2 Profesora-investigadora, Departamento de Política y Cultura, Área de investigación


“Mujer, identidad y poder”, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, México.

109
hacen que un objeto sea artístico. Es Miguel de Allende, México, no hay
lo que distingue a un exvoto bordado milagro que valga. Ellas, las que
de una sandalia. A quienes se consi- hacen el milagro del día, no pueden
deran los mejores creadores se los ha conseguir el de una vida digna y sin
denominado “grandes maestros del penurias. Tierras áridas, semidesér-
arte popular” (nótese que se usa en ticas aquellas, donde crece el car-
masculino) que son los que muestran dón y el huizache3 y el zacate está
mayor creatividad, dominio de la bien amarillo en tiempo de secas,
técnica, imaginación y originalidad salpicado por grandes propiedades
en la realización de sus obras. Las cultivadas, verdes, muy verdes todo
obras maestras son las creaciones el tiempo.
de las clases más des-protegidas
de la sociedad emparen-tadas con Hará unos siete años algunas de
las de las elites. Y no entran dentro las decenas de bordadoras que viven
del llamado gran arte o arte de las en el Municipio de Allende, en el
elites por la sencilla razón de que estado de Guanajuato, empezaron a
sus creadores no pertenecen a las bordar exvotos. Se les llama también
elites de la sociedad sino a las clases milagros, retablos, cuadros o sim-
pobres. Las artesanías son otra cosa, plemente bordados. Y los nombran
distintas del arte popular y lejos de asimismo “El milagro del día” ya
las obras de “los grandes maestros”. que en las experiencias diarias de
Todo arte popular es artesanal, pero ellas, si alguien estaba enfermo y
no toda artesanía es arte popular. Los sanaba y relataban su historia en un
exvotos bordados de los que voy a bordado era un milagro, el milagro
hablar no han entrado aún dentro de del día. Desde luego no son ellas las
las obras maestras del arte popular, primeras en hacer exvotos bordados.
son demasiado jóvenes quizá, pero En el libro que compiló Victoria
tampoco son artesanía sino pura y Novelo, Artesanos, artesanías y arte
simplemente arte popular. popular de México 4 se reproduce un
exvoto bordado de su colección. Lo
Allá en los ranchos de San hizo doña Carmen Díaz de León,

3 Especies de nopales y mezquites.


4 En la p. 231.

110
coyoacanense, y se lo regaló a Vic- ellas bordan en los “ratos libres”
toria cuando se casó la primera vez que les dejan sus tareas domésticas
(1965); ella hizo también el marco, infinitas. Francisca Bárcenas, Doña
“era una artesana consumada -dice Pancha, funge como la dirigenta de
Novelo- bordaba y hacía cerámica un grupo sin nombre integrado por
decorada”.5 once bordadoras. En todo el ejido se
han ido formando diversos grupos
Hoy en día en el estado de sobre todo para obtener créditos
Guanajuato son varias las comunida- del gobierno y apoyos diversos de
des aledañas a San Miguel de Allende ONG’s. Este grupo obtuvo hace
camino a Dolores en donde los hacen, poco un crédito del INI para com-
todas pertenecientes al ejido de San prar material. Varias de ellas dicen
Martín de La Petaca. Los Barrones, que fue un error porque algunas ya
La Cuadrilla, La Petaca misma, El liquidaron la parte que les corres-
Bordo, Capilla Blanca, El Lindero y pondía, pero hay otras que no lo han
Montecillo de la Milpa. Para llegar a pagado y eso afecta a todas. Antonia
Los Barrones se pasa por Atotonilco Hernández es otra de las bordadoras
y de ahí por un camino sin asfaltar más dinámicas del grupo, ella vive
como a 5 kilómetros se encuentra con su marido que tiene un taller de
este rancho. Son unas 50 familias carpintería ahí al lado de su vivienda.
que viven en su mayoría en casas de Antonia llevaba puesta una camiseta
adobe y techo de lámina de asbesto. de fabricación industrial bordada a
Ni una sola calle está asfaltada y no máquina. Pensé que hubiera podido
cuenta ni siquiera con escuela, hay usar una camiseta bordada por ella
que ir a la comunidad vecina de La o, por lo menos, por las mujeres de
Cuadrilla. Entrevisté a las mujeres la comunidad cercana que se dedican
de este lugar sobre todo entorno a precisamente a bordar camisetas. Es
sus exvotos bordados. Todas se reían curioso constatar cómo se repite en
mucho de las historias que cuentan casi todas las localidades el hecho de
en sus “cuadros” que a veces son que no utilicen los objetos artísticos
exvotos y otras veces únicamente que elaboran o sea que el consumo
historias de la comunidad. Todas interno es prácticamente nulo y sólo

5 Comunicación personal con Victoria Novelo, agosto 2002.

111
es para distribución y venta fuera de La Petaca principalmente en Los
la comunidad. Una gran excepción la Barrones, El Bordo, Capilla Blanca,
constituyen, por ejemplo, los lugares La Cuadrilla y en La Petaca misma.
en donde se elaboran los huipiles ya
que en cierta medida sí son utilizados Karen explica que enseñó a las
aun por las mujeres que los hacen. mujeres a teñir las telas y a hacer los
exvotos. Sin embargo, enfatiza que
Karen Gadbois es una nor- las ideas plasmadas en los bordados
teamericana que tiene una tienda de son de las bordadoras. Ella las moti-
artesanías en San Miguel y fue una va, por ejemplo les dice “digan algo
de las impulsoras del proyecto de los sobre el rancho” o “cuenten algo
milagros bordados y de todos los de- sobre la vida diaria en la comunidad”.
más trabajos que bordan las mujeres En este grupo empezaron como
de los ranchos. Ella se vinculó con diez y llegaron a ser unas ochenta,
otra norteamericana, Susan White, a ahora son muy pocas otra vez, por
quien se le ocurrió la cuestión de los los problemas que han enfrentado
exvotos en 1996 y junto con Ángeles para comercializar lo que hacen y
Agreda crearon el grupo “Mujeres también por rivalidades internas.
en cambio” en los ranchos del ejido Karen les proporciona la materia

112
prima, ellas ponen las ideas y la encargan otros trabajos. En 2002 lle-
mano de obra. Al parecer el costo garon unas y les encargaron a través
de un exvoto para Karen es de 200 de Ángeles Agreda 70 banderitas de
pesos (materia prima, mano de obra, tela azul con una paloma bordada en
comisión para Ángeles como gerente blanco, y una flor también blanca
del grupo e intermediaria, gastos de en el pico, con las palabras “peace”
infraestructura) y ella lo vende en arriba y “paz” abajo.
su tienda en 300. Generalmente, las
bordadoras venden sus exvotos en 60 Durante los últimos tiempos
u 80 pesos; la persona intermediaria cada año han hecho exposiciones
usualmente se gana -por lo menos- un en el extranjero en Houston, en San
30%. De ahí que los exvotos en la Antonio, Texas, y en Sudáfrica; y
tienda F.A.I. en San Miguel cuesten también en Guanajuato y en el Dis-
unos 100 pesos. En cambio, cuando trito Federal. Ninguna de las borda-
se venden en alguna tienda más ex- doras de los ranchos habla otomí;
clusiva de San Miguel, por ejemplo alguna recuerda que los abuelos lo
en la panadería “La buena tierra”, los hablaban, esta lengua se ha perdido
precios se elevan astronómicamente. en la región. Algunas saben leer y
Tenían en ese lugar en el 2002 un escribir, pero muchas no. Ángeles
panel colgado -maravilloso eso sí- de Agreda es una mujer joven y extre-
16 cuadros-exvotos que lo vendían madamente dinámica, emprendedora
en 9000 pesos y otro de 12 cuadritos y parlanchina. Vive en San Miguel
de exvotos marcado en 7000 pesos. de Allende, en una calle empedrada,
Los mejores años para la comercia- y en su casa puso una minúscula
lización fueron 1998 y 1999, hoy miscelánea que, según nos dice, no
en día en el 2003 es prácticamente va muy bien. Se escuchaban pasar
imposible comercializar los exvotos. con frecuencia ruidosos autobuses
El dinero que ganan las bordadoras que incluso apagaban nuestras voces
no es ni para la subsistencia. Hay un y se unían a los incesantes ladridos
sitio en Internet llamado Kalarte que de perros, también se escuchaba a
los vende en 30 dólares. De repente se los pájaros piar y a los gallos cantar
descuelgan por ahí algunas mujeres sin tregua. Hoy se dedica más que
de los Estados Unidos, probablemen- nada a organizar y a orientar a las
te de organizaciones por la paz, y les bor-dadoras. Cuando ella hace un

113
bordado completo le parece suma- más para hacer un panel grande. Los
mente satisfactorio, pero no tiene terminados son en parte a máquina,
ya tiempo de hacerlos por sus labores pero sobre todo a mano.
de organización y comercia-lización
de los bordadores sobre todo de las Las mujeres de los ranchos han
mujeres de La Petaca, para lo cual hecho bordados desde hace mucho
está vinculada con Karen Gadbois. tiempo. Antes sólo hacían servilletas
y cosas más simples, para ven-der si
En abril del 2002 entrevisté a encontraban quien las comprara, pero
Ángeles por primera vez y me contó era muy difícil porque eran muchas
que ella antes hacía bordados y sabe personas haciendo servilletas y poca
hacerlos bien para poder en-seña r la gente para adquirirlas.
a las mujeres, ahora solamente se
dedica a coordinar, supervisar y or- Hoy en día (2003) Ángeles está
ganizar el trabajo de las bordadoras, trabajando básicamente con unas seis
a terminar los bordados y a armarlos mujeres de La Petaca porque es la
cuando van formando un conjunto. comunidad más cercana a la carretera
En general, las bor-dadoras hacen ex- y, por lo tanto, de más fácil acceso.
votos sueltos, el cuadrito, y Ángeles Son las mujeres de dos familias las
los arma juntando cuatro, seis, ocho o bordadoras, cada quien trabaja en su

114
casa, pero a veces se juntan en las algo muy sobresaliente, pero parece
noches o cuando están cuidando a los ser que la gente de México no alcanza
niños y bordando al mismo tiempo. a valorar este tipo de trabajo, siempre
han sido personas extranjeras las que
Lo que pasa ahora es que no valoran el trabajo manual, de aguja
hay mercado, no hay turismo, bajó y dedal. No las personas mexicanas”
mucho desde el 11 de septiembre concluye.
del 2001. En este momento hay una
extranjera que las está apoyando, Lo que se vende un poco más
les encarga trabajo, pero ella dice ahora son las fundas para cojines con
qué es lo que quiere que hagan; por exvotos, aunque en realidad casi no
ejemplo, encarga una fuente, quiere se vende nada. Tanto las bordado-
que le hagan bordados específicos. ras, como las intermediarias como
Antes las bordadoras hacían lo que Ángeles, buscan mercado.
querían, lo que se les ocurría a ellas
y en esta otra forma de trabajar lo La mayoría de las bordadoras son
hacen exclusivamente por encargo. jóvenes de 18 a 30 años, casi todas
Esta persona hizo un muestrario y están casadas, hay pocas solteras.
se lo llevó a los Estados Unidos a Algunas reciben apoyo de “Progre-
ver si podía comercializan allá los sa”, tienen hortalizas y se dedican
bordados. a sus hijos, otras se emplean como
trabajadoras domésticas en la ciudad;
De acuerdo con lo que dice Án- algunas tienen al marido, otros están
geles ya no quieren tampoco seguir en los Estados Unidos, unas son
haciendo exvotos más que por encar- viudas, y varias son madres solteras.
go. Lo cual me parece una verdadera Hay pocos hombres en las comuni-
lástima ya que son los trabajos más dades; predominan los niños, niñas
interesantes que ellas hacen. “El y mujeres. Ellos migran o estén en el
problema siempre es lo económico campo. No hay ningún hombre que
porque hay veces que una sabe pro- haga bordados. “La finalidad es que
ducir, pero no sabe vender. Necesitan trabajen en la casa para que puedan
a alguien que las apoye para poder cuidar a sus hijos y que no tengan que
mover el trabajo”, comenta Ángeles.” salir a trabajar”, comenta Ángeles.
Esto de los bordados manuales fue

115
El proceso de trabajo es bási- pedidos y entonces se producen las
camente el siguiente: Ángeles les envidias. Ángeles las tiene separadas
explica lo que se va a hacer, y lo a propósito, para que no haya proble-
escribe en una hoja; luego se hace mas porque cuando las tenía a todas
un dibujo de lo que quieren bordar reunidas, a las 70 u 80 mujeres, había
sobre manta previamente teñida de mucha crítica destructiva. Por ejem-
diferentes colores y cosido un pedazo plo, la señora Cuca hace bordados y
grande a uno más pequeño debajo también se lleva a vender los de otras,
en donde va la anécdota con letras pero luego no los paga.
bordadas. Para el diseño, Ángeles
lleva una fotografía, por ejemplo, y La FAI (Fundación de Apoyo
les dice “quiero esto”. Infantil-Guanajuato A.C.) 6 tiene una
tienda en San Miguel de Allende que
Hay una mujer que es muy buena es uno de los escasos lugares en donde
para bordar, pero se tuvo que emplear se comercializan los bordados que
de recamarera en un hotel porque elaboran en la región. En general se
no le dan trabajo para bordar. Pero les lleva el material, pero en el caso
algunos días de descanso va a ver a de los exvotos las mismas bordadoras
Ángeles y le dice ¿no hay trabajo? lo compran, usan una manta muy
Porque los pedidos le llegan a Ánge- delgada de mala calidad y más barata
les. También Inés, Liliana y Alejan- que otras y estos exvotos no están tan
dra tres hermanas de La Petaca, son bien terminados como otros. A las
muy buenas bordadoras, y pertenecen bordadoras de Montecillo de la Milpa
al grupo “Mujeres en cambio”. Este les encargan camisetas bordadas que
grupo ha recibido apoyos del gobier- tienen un paisaje, les escriben “FAI
no estatal en particular de San Luis de save the children Mexico” y ponen el
la Paz. Inés “es la artista que puede logo, luego abajo dice “San Miguel
sacar los diseños”, dice Ángeles. de Allende, Gto.”, y la firma “Josefi-
na”, por ejemplo, o de quien la haya
Las que trabajan mejor tienen hecho. También hacen bolsitas para

6 La Asociación Civil FAI es miembro de la Alianza Internacional Save the Children


desde 1973. Existen cinco oficinas de FAI en México: FAI Mexicana, Centro, Chiapas,
Sonora y Guanajuato.

116
maquillaje con pajaritos, borreguitos, sus milagros. Sin embargo, también
casitas, flores, mariposas, nubes, el aparecen hombres enfermos o que
sol y nopales con unas cuentitas de han sufrido algún percance. Muchos
chaquira y canutillos. de los accidentes son “menores”:
cortadas en la mano, en el pie o un
Las diferencias más importantes golpe en la cabeza. Pero a menudo
entre los exvotos radican en la he- son puras historias ficticias, algunas
chura del diseño, en la calidad de la veces no le dan gracias a ningún santo
manta que usan, en los terminados ni virgen por haber intercedido ante
y en el bordado que puede ser más una adversidad, en realidad a menudo
o menos fino. Por eso los precios cuentan cuentos nada más. Imitan a
varían bastante. los “verdaderos” exvotos pintados
que sí tienen la función religiosa de
Al contar historias de la familia dar gracias. Se trata de telas con un
y de la comunidad se ve, en primer bordado, pero que dice por ejemplo”
lugar, que abundan las mujeres y los Gracias a Don Jose Luis que nos
niños. Es lógico, hay más mujeres regalo plantas · este año mis hijos
y niños en sus ranchos. Además, comieron manzanas... limones...
como ellas los bordan cuentan en y uvas. O.L. E” Y hay varios que
primer lugar sus propias historias y podríamos llamar ecológicos y con
conciencia social. Por ejemplo: “Con
la lluvia los campos se enverdecen
y los animales no sufren de hambre.
Oliva” O bien: “Le pido a Dios que
los papas combiban y jueguen mas
con sus hijos...” sin firma. O “No
tirar basura”. Ahora bien, los exvo-
tos bordados “clásicos” tienen una
composición también llamémosle
“clásica”: una imagen objeto de la
devoción y una anécdota catastrófica,
pero no fatal gracias a la intervención
divina en imagen y el texto bordado
en el pedazo de tela más pequeño de

117
otro color cosido al pie, en donde se gen de Guadalupe es representada
explica la anécdota. Con frecuencia blanca, con los ojos azules y el pelo
dan gracias a un ser superior, pero castaño. También el ángel, pero esto
no ponen su imagen bordada, por es más común aún. Al ser interrogada
ejemplo, al Señor de la Misericordia, Josefina al respecto, únicamente se
pero éste no está o bien simplemente rió como toda respuesta. He señalado
dicen: “Gracias a Dios a mi esposo en otras ocasiones que me parece
le ha ido bien en su trabajo y así mis que ellas subliman y respetan más
hijos no les faltará que comer. Oliva” a una virgen blanca que a una mo-
Resulta interesante ver cómo aparece rena. Si la representan con la piel
la idea del padre proveedor, cuando morena es igual que ellas, igual que
en realidad, a menudo, son ellas las los comunes mortales que las rode-
principales proveedoras. Además, no an, luego entonces, para divinizarla,
se representa a Dios, sólo a un hombre para volverla más sagrada, es preciso
rodeado de pollitos una flor y una cambiarle el color de la piel, de los
planta. ¿Es el papá de los pollitos? ojos y del pelo y así es un mejor
objeto de veneración. Sin embargo,
Por otro lado, es fascinante com- en el caso del exvoto se rompe esta
probar también de nuevo (ya que es hipótesis inmediatamente por el
una cuestión recurrente dentro del hecho de que las personas junto a la
arte popular mexicano) que la Vir- virgen también están representadas

118
con la piel rosada y los ojos azules. turismo extranjero, principalmente
Con la cuestión de la piel quizá se norteamericano.
podría pensar que simplemente le
ponen lo que se llama color carne, Dentro del arte popular, aquello
que es rosadito, pero, ¿y los ojos? de que el anonimato es una carac-
terística fundamental es cada vez
Las mayoría de las fechas de menos cierto. Por distintas razones,
todos los exvotos (cuando las hay) el arte popular visual y en este caso
parecen completamente inventadas, los exvotos bordados van firmados.
lo mismo que la anécdota, sin embar- Las bordadoras de Los Barrones me
go ellas aseguran que los hechos que comentaron que las norteamericanas
refieren son reales que les pasaron a que se los encargaban les pedían que
ellas o bien que los escucharon relatar los firmaran para que “no se perdie-
a otras personas cercanas. ran” y supieran después de quién era
cada uno y así era más fácil hacer
Ángeles Agreda se ha embar- cuentas. Me parece que la razón no
cado en una nueva empresa para era esa sino que una obra firmada se
intentar comercializar los exvotos valora más, por lo tanto, es preciso
de las bordadoras. Se asoció con emular dentro del arte popular al
una boutique de lujo de San Miguel, arte de las elites, que hoy va siem-
“La Victoriana”, e hicieron un ca- pre firmado. Hasta épocas recientes,
tálogo que llamaron “Folk-Heart” pues, los y las artistas populares eran
con muestras para que la gente prácticamente anónimos para quien
pueda encargar un exvoto como consumía sus obras fuera de la co-
los que ahí aparecen o bien pueden munidad productora, si bien dentro
mandar a hacer uno completamente generalmente eran bien conocidos.
personalizado, por ejemplo, para Prácticamente todos estos exvotos
celebrar un aniversario de boda, para están firmados. A veces ponen el
inmortalizar al perrito que murió o nombre de pila nada más, otras escri-
al canario que voló. El costo de un ben el nombre y un apellido y otras
exvoto como éstos es de 500 dólares. más usan los dos apellidos. Algunas
Aún no se sabe si esta nueva empre- ponen solamente sus iniciales.
sa funcionará o no. Evidentemente
está orientada totalmente hacia el Tal parece que no es suficiente

119
tener imaginación, creatividad y do- permita entrar en los circuitos de
minar una técnica para existir en el comercialización de la obra. Aunque
campo del arte. Además, es preciso esto no es garantía absoluta, pero
haber nacido en una clase social que desde luego, ayuda.

Bibliografía

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co, siglos XIX y XX, Guadalajara, Universidad de Guadalajara/El Colegio
de San Luis, 2002.

Bartra, Eli. En busca de las diablas. Sobre arte popular y género, México,
Tava/UAM-X, 1994.

Exvotos, Artes de México, Nº 53, México, 2000.

Retablos y exvotos, México, Museo Franz Mayer/Artes de México, Colec-


ción Uso y estilo, 2000

Jáuregui Nieto, Rosario. “Con el hilo entreverado, las mujeres tejen toda una
historia de identidad”, La jornada, México, 19 junio 2002, pp.12a, 13a. ■

120
8
cultura popular del ecuador
MARCELO F. NARANJO V.

LA MIGRACIÓN COMO AGENTE DE DESESTRUCTU-


RACIÓN CULTURAL1 

A lo largo de la historia, los pro- al convertirse en verdaderos agentes


cesos migratorios que cíclica-mente desestructurantes de tradiciones cul-
se han venido dando en el mundo, y turales otrora existentes.
que responden a una serie de necesi-
dades de muy diversa índole, de una La migración, con su efecto de
u otra forma han contribuido para convertirse en un agente expulsor
acrecentar y complejizar el contenido o receptor de una gran cantidad de
de las expresiones culturales2 , o tam- seres humanos, precisamente se
bién han jugado un papel protagónico formaliza con la presencia o ausencia

1 Para la realización de este artículo se ha utilizado información del Proyecto La Cultura


Popular en la Provincia de Chimborazo, en dicha publicación , a más del autor de este
ensayo intervienen las antropólogas Nancy Burneo, Victoria Novillo y Jeanneth Yépez.
2 En este artículo fundamentalmente nos referimos a las expresiones de la Cultura Popular,
donde los colectivos sociales pertenecientes a ella fundamentalmente, aunque no con
exclusividad, corresponden a grupos sociales que pasaron por el proceso del mestizaje

121
de actores sociales quienes, en su ello significa tanto a nivel personal
actividad migratoria, no solamente como social.
que se trasladan de forma física a un
destino determinado, sino que, por el La mayoría de veces, especial-
contrario, dentro de sus “valijas” van mente a nivel del discurso periodís-
llevando consigo una serie de ele- tico, se simplifica la trascendencia
mentos culturales, los mismos que, en del fenómeno migratorio, al cual se
las primeras fases de la migración, de lo analiza casi exclusivamente dentro
forma más pronunciada, les servirán del contexto demográfico, ciudades
de verdaderos soportes para el pro- que “pierden” población, o ciudades
ceso de adaptación/supervivencia, que “ganan” población, o en el ám-
en los nuevos escenarios que les ha bito de la fenomenología, inclusive
tocado vivir. Esos contenidos cultu- con tintes de pseudo esteticis-mo
rales se convierten, de ese modo, en (migrantes que “afean” a la ciudad
verdaderos patrimonios intangibles, con su condición económica y su
los mismos que, paradójicamente, conducta distinta). Esta forma es-
muchas veces son las únicas “pose- quemática de observar el fenómeno
siones” reales que los migrantes aún
conservan.

Como hemos dicho en líneas


anteriores, el fenómeno migratorio
se puede dar en una doble versión:
ya sea recibiendo a considerables
grupos sociales en un lugar deter-
minado, o expulsando a un contin-
gente social, el cual, por una serie
de razones, generalmente de índole
económica, se ve forzado a abando-
nar su lugar habitual de residencia,
en pos de nuevos horizontes en don-
de supuesta o realmente, alcanzará
los objetivos que influyeron en su
decisión de migrar, con todo lo que

122
estudiado deja de lado una serie de están en un franco retroceso, sim-
matices que forman parte del pro- plemente han desaparecido, o han
ceso, y que como es obvio suponer, sido reducidas a una pálida memo-
trascienden del mero recuento esta- ria histórica con una tendencia a su
dístico, o estético. Lo que deja atrás desaparición definitiva.
el migrante, o lo que encuentra en
su nueva residencia quien optó por
la migración es un verdadero mundo Chimborazo, cultura y sociedad.
lleno de elementos importantes, de
todo tipo, que no solamente incidirán La provincia de Chimborazo está
en su vida personal, sino que traerán ubicada en el callejón interandino
secuelas, muchas veces traumáticas, en la zona central de la república del
para el mismo migrante y los terceros Ecuador. Históricamente constituyó
involucrados en el hecho, las mismas un paso obligado en el trayecto que
que no pueden ni deben considerarse unía a las poblaciones de la región
únicamente en su perspectiva cuan- costa con la ciudad de Quito, capital
titativa, sino fundamentalmente en del estado ecuatoriano. Esta vincu-
sus proyecciones cualitativas. lación se facilitó por cuanto en los
albores del siglo XX, el servicio del
En las líneas que vienen a ferrocarril era la única posibilidad
continuación se analizará como el vial para enlazar a la sierra con la
fenómeno de la migración (migra- costa, (anónimo, n.d.) y, precisa-
ción internacional), en la provincia mente, la ciudad de Riobamba fue
de Chimborazo, ubicada en la región la estación de paso necesaria, en
interandina central de la república donde los viajeros que venían de la
del Ecuador, se ha constituido en sierra en su trayecto hacia la costa,
un agente desestructurante de varias así como los de la costa en su viaje
manifestaciones culturales (entre hacia la sierra, tenían que obligato-
ellas las que corresponden a la cul- riamente pernoctar en dicha ciudad
tura popular), en el sentido que este antes de iniciar la segunda etapa de
fenómeno ha sido tratado (Naranjo, su viaje. Esta coyuntura geográfica
1986), las mismas que hasta hace no permitió a la provincia y sus pobla-
muchos años atrás, tenían absoluta dores el estar en permanente contacto
vigencia, pero que en la actualidad con una serie de manifestaciones

123
culturales tanto de la región andina tierra, conocidas como huasipungos,
así como del litoral, las mismas que correspondían a una gran masa de
fueron incorporando a sus patrimo- campesinos indígenas, despojadas
nios tradicionales mantenidos desde de los más elementales derechos, e
tiempo atrás. inclusive de su condición de seres
humanos (Quintero y Silva, 1995).
Como es conocido por todos, las Su vinculación cultural se daba con
manifestaciones culturales se susten- una cultura vernácula que en varias
tan en un base material, y, tratándose de sus manifestaciones recordaba
de la provincia de Chimborazo, esta la época prehispánica. Entre estas
realidad inexorablemente nos lleva a dos realidades polares se ubicaba
hablar, aunque sea en forma resumi- un segmento poblacional mestizo
da, de la estructura agraria provincial. que compartía contenidos culturales
En relación con ella podemos afirmar tanto del sector indígena campesino,
que como herencia del régimen colo- así como del “blanco”, el cual estaba
nial, se caracterizó por favorecer a la en un constante proceso de construc-
gran propiedad, el latifundio, frente ción identitaria, (Almeida, 1995), y
al cual coexistían muy pequeñas dentro del cual existían un sinnúmero
unidades de producción que giraban de matices, los cuales dependían
en torno a la actividad familiar y en de su mayor cercanía o lejanía a la
ocasiones comunal. Las primeras población indígena, o, diciéndolo
estructuras tenían como propietarios de otro modo, de su mayor o menor
a familias tradicionales de la región, vinculación con el grupo autodeno-
autocata-logados “blancos” y cuya minado blanco. Originalmente a este
membresía cultural les vinculaba al colectivo social le correspondía una
poder político y económico, así como membresía directa con los contenido
también al religioso, muy importante de la cultura popular3 .
durante esa época. Por oposición, la
población cuya actividad económica Como se podrá entender, y si-
giraba en torno a ínfimas parcelas de guiendo a Barth (1976), ratificamos

3 Manifestamos que originalmente a estos colectivos sociales les correspondía la categoría


de cultura popular, ya que, y como se verá más adelante en este artículo, en el caso de
Chimborazo esta realidad inicial se va a complejizar de una forma superlativa.

124
el hecho que las fronteras étnico- afán de los grupos indígenas de
culturales no son estáticas, y los “abandonar” a cualquier precio su
límites del accionar cuotidiano de identidad, para pasar a engrosar las
los grupos sociales está en constante filas de un mestizaje menos discri-
movimiento. Precisamente, esta rea- minatorio, en donde el “estigma”
lidad también se dio en la provincia de su condición de indios podía
de Chimborazo, en donde el “entre- morigerarse4 .
cruzamiento” étnico y cultural fue un
hecho, lo cual dio lugar a una serie Este estado de cosas comenzó
de mixturas las mismas que fueron a cambiar, a partir del proceso de
complejizando el panorama cultural evangelización emprendido por el
y étnico de la provincia. Préstamos Obispo Leonidas Proaño y su equipo
culturales, replantea-mientos de misional, cuyos contenidos estaban
contenidos simbólicos y sígnicos, dentro de los postulados de la Teo-
refuncionalizaciones culturales, múl- logía de la Liberación. Tomando
tiples desencuentros, etc. etc. fueron como punto de partida tal hecho
la tónica usual a nivel provincial en el se advierte un verdadero vuelco en
amplio campo de las manifestaciones una gran masa de indígenas, en el
culturales. sentido de revalorar su cultura y su
condición de indios, con lo cual ese
En este complejo panorama se afán desesperado por dar el paso
dieron una serie de procesos, con la hacia ser “mestizo” se ve disminuido
particularidad que ellos no siempre de forma notoria, aunque algunos
mantuvieron la misma dirección. En contenidos culturales del mundo de
un momento de la historia cultural lo no indígena, ya fueron incorpora-
provincial se advirtió un verdadero dos de forma definitiva a su acervo

4 Ha sido muy bien conocido el rigor de la discriminación de la que fueron objeto los
indios en la provincia de Chimborazo. Pese a que las situaciones han cambiado en
gran medida, aún hoy día no es raro ver en lugares públicos, como los transportes, por
ejemplo, el trato absolutamente inhumano del que son objeto. Para una buena parte de
la población no india del Chimborazo, las nuevas realidades que se viven actualmente
a nivel provincial, no han sido asimiladas. Es obvio que ante la ferocidad del discrimen
histórico del que fueron objeto, una de sus máximas aspiraciones fue la de abandonar
su condición de indios que tanto sufrimiento les causaba.

125
cultural, con las obvias variaciones en donde se hace patente el sinnúme-
y reacomodos que las ocasiones ro de “prestaciones” culturales que
ameritaban. Quizás el ejemplo más vienen del mundo indígena y que
emblemático de este proceso que han sido asimiladas por esos grupos
estamos analizando sea la fiesta del de mestizos.
Carnaval, “el taita carnaval” en la
versión indígena, que es una de las Otro proceso digno de tomarse en
celebraciones de más convocatoria cuenta es el que se vivió en la década
entre los indios a nivel provincial, de los años sesenta e inicios de los
y cuya génesis, no les pertenece, setenta. En dicho período histórico
pero que ha sido asumida por este tanto por acción de los procesos de
colectivo social de forma total, a tal Reforma Agraria, así como también
punto que es difícil imaginarse que por el voluntario abandono de la
dicha fiesta en su génesis no les per- actividad agrícola en las grandes
teneciera (Volkral,1996). Sin temor
a equivocarnos podemos manifestar
que el carnaval en el mundo indígena
de Chimborazo es la fiesta más em-
blemática de su calendario festivo.

Paralelamente a este proceso se


advierte que ciertos grupos de mes-
tizos absolutamente depauperados,
van adoptando lineamientos cultu-
rales de los indígenas, a los cuales,
en cierta forma los refuncionalizan,
pero aquel afán tiene un carácter
estrictamente cosmético, ya que en
su estructura interna los cambios,
en el caso que los haya habido, son
verdaderamente poco significativos.
Quizás el caso más indicativo del
proceso que venimos dando cuenta,
sean las fiestas religiosas populares

126
haciendas, sus propietarios que en estancos, había sido revisados por
una gran mayoría reivindicaban una fuerza de las circunstancias.
“prosapia hispánica” con todos los
contenidos ideológicos y culturales Como es obvio suponerse, el
que dicha posición implicaba, aban- proceso señalado creó una serie de
donaron, casi en su totalidad, sus encuentros, pero también grandes
lugares de residencia y emigraron desencuentros de naturaleza cul-
fuera de los límites provinciales, con tural, hechos que repercutieron en
lo que se perdieron manifestaciones la dificultad de comprensión del
culturales propias e identificatorias fenómeno. Como ya señalamos an-
que los distinguía de los otros grupos. teriormente, la estructura rígida de
Quienes se quedaron viviendo en la la época colonial y republicana que
provincia, se vieron forzados a aban- consolidó propuestas culturales muy
donar su posición hegemónica, ya estrictas y diferenciadas unas de otra,
que las circunstancias económicas y había sido abandonada , dando paso a
estructura del poder habían cambiado una nueva estructuración cultural que
por razones de naturaleza histórica y se sigue consolidando, dentro de la
socio-productiva, teniendo también cual la inmensa variedad de matices
que modificar sus lineamientos cul- y préstamos culturales recíprocos, es
turales de antaño, para vincularse de una de sus notas distintivas.
modo más estrecho con grupos de
mestizos que ya se habían consolida-
do dentro de los límites provinciales. La pérdida de la centralidad y sus
consecuencias.
Todos estos cambios dentro de
la escala de jerarquización social al Como habíamos manifestado en
interior de la provincia, promovieron las notas introductorias de este artícu-
una serie de mixturas culturales entre lo, la provincia de Chimborazo desde
los distintos conglomerados sociales los inicios del siglo XX hasta la mitad
existente en Chimborazo. Se hacía de la década de los años cincuenta,
evidente que el “antiguo régimen” por su ubicación tanto geográfica
ya no estaba vigente, y que los como espacial, se constituyó en eje
tradicionales contenidos culturales, de una serie de actividades no solo de
estructurados en compartimentos carácter comercial –motivadas por la

127
actividad ferrocarrilera que hasta ese de la pasividad” en todos los órdenes
entonces era muy importante-, sino de la actividad humana, con toda la
también de naturaleza étnica y cultu- secuela de consecuencias que este
ral. El incesante tráfico sierra costa y proceso va dejando atrás.
viceversa, así como el movimiento de
considerables masas de campesinos Las nuevas condiciones de natu-
tanto hacia la cabecera provincial, raleza socio productivo que se viven
así como fuera de los límites provin- en la provincia de Chimborazo van a
ciales, especialmente a las zonas del motivar un proceso migratorio campo
litoral para el trabajo temporario del cuidad muy significativo. Las migra-
corte de caña en los ingenios azuca- ciones temporales de contingentes
reros, permitieron la presencia de campesinos indígenas hacia la costa,
un inagotable entrecruzamiento de lentamente se convierten en migra-
contenidos culturales. En este pro- ciones definitivas, ya sea a la ciudad
ceso era innegable la centralidad de de Guayaquil o a la ciudad de Quito.
la ciudad de Riobamba desde donde
se recibían esos nuevos contenidos
culturales, así como también se
irradiaban otros. El flujo incesante
de personas y de ideas era parte de
la cuotidianidad de esta región.

Este proceso va a tener una rup-


tura drástica. Con el advenimiento de
nuevas carreteras hacia la costa, lo
que verdaderamente va a “disparar”
el crecimiento masivo del transporte
público y de carga, por un lado, y
con el decrecimiento e inclusive
desaparición de la actividad del fe-
rrocarril por otra, la otrora pujante
región central decrece su importancia
en forma notoria. De haber sido el
centro del país, pasan a ser el “centro

128
En estas grandes moviliza-ciones través de esas actividades las nuevas
también se incluyen segmentos muy generaciones se “educaban” en sus
significativos de una clase media de respectivos códigos culturales; siem-
origen urbano, la misma que, al no pre se encontraba algún contingente
encontrar una posibilidad laboral en social que tomaba la posta, garanti-
sus lugares de asentamiento, opta por zando de ese modo la permanencia
aventurar en otras regiones del país de los contenidos culturales propios
en donde, al menos, la posibilidad de y característicos de cada uno de los
una inserción laboral si se presenta. colectivos sociales involucrados en
estos procesos. Hasta ese momento
Sea cual fuere la modalidad el proceso migratorio que genera-
del proceso migratorio (temporal o ba una serie de cambios en varios
definitivo), una de las característi- aspectos, no tenía una connotación
cas de éste es que los contingentes radicalizada de ente desestructurante
de migrantes desplazados a otros de las manifestaciones culturales.
lugares, en la mayoría de los casos,
seguían manteniendo una serie de
vínculos con sus lugares de origen, Últimos sucesos históricos y su
lo cual posibilitaba el mantenimiento impacto en la cultura.
de una continuidad cultural. El tra-
dicional “regreso” de los migrantes El estado de cosas analizado en
con ocasión de las fiestas patronales la sección anterior de este trabajo,
o cívicas hacia su lugar de origen con algunos altibajos, permaneció
era una realidad que se la vivía todos por algunas décadas como una cons-
los años. En esas reuniones anuales tante provincial. El ritmo de la vida,
se recreaban actividades culturales las actividades socio productivas y
que por fuerza de las circunstancias el movimiento cultural, de forma
habían estado represadas durante un general, no presentaban grandes
largo año. cambios. Pero, la situación descrita
Precisamente, en esas circuns- súbitamente fue alterada por una serie
tancias, el proceso de endocultura- de acontecimientos que sin lugar a
ción dentro de los propios límites dudas cambiaron por completo el
culturales con contenidos especí- libreto bajo el cual había venido
ficos se tornaba en una realidad. A viviendo la provincia.

129
En primer lugar el acelerado rit- de sus prácticas culturales se puso en
mo de organización y militancia polí- marcha, no solo desde una dimensión
tica del sector indígena y campesino conceptual, sino en la praxis misma.
de la provincia que tuvo su estallido Un proceso de re-adquisición de con-
en los levantamientos indígenas a tenidos culturales fue y sigue siendo
nivel nacional en 1990 (Federación una de las características que se viven
de Estudiantes, 1990), se convirtió en dentro de la provincia de Chimbo-
un hecho trascendental que alteró de razo. Algunas de las prestaciones
forma notoria el “antiguo régimen” 5 . culturales que se dieron a partir de
Los indios que históricamente siem- esos sucesos históricos, y que fueron
pre fueron descartados de cualquier asumidas por ellos, correspondían a
consideración en el convivir social y la cultura popular, cuyos principales
político de la realidad de Chimbora- protagonistas, como ya señalamos
zo, por fuerza de las circunstancias, anteriormente, eran los mestizos.
tuvieron que ser tomados en cuenta,
no como “comparsas” que acompa- Paralelamente al proceso seña-
ñaban a los procesos que vinieron, lado, también se puso en marcha una
sino como auténticos actores sociales “reconquista territorial”, la cual fue
con “voz y voto” a nivel de la toma de ejerciendo una presión considerable
decisiones. Esta coyuntura histórica en su empeño de reconquista, la
iba a tener una serie de repercusiones cual tuvo como resultado el que un
en muchos órdenes de la vida pro- sinnúmero de pueblos donde vivía
vincial, puesto que, desde la posición una población mestiza generalmente
de indios invisibilizados por los otros pauperizada, sean abandonados fí-
segmentos sociales provinciales, sicamente, y cuando este fenómeno
pasaron a tener plena presencia en no sucedió, dichas poblaciones, en
el convivir cuotidiano. Como era de función de las nuevas reglas del
esperarse, un verdadero renacimiento juego, tuvieron que subordinar-

5 Desde la época de la gestión misionera de Monseñor Leonidas Proaño y su grupo de


apoyo, el nivel de organización y activismo de los indígenas se fue acentuando y to-
mando fuerza. Del mismo modo, aunque con características diferentes, el movimiento
indígena evangélico también se constituyó en una fuerza aglutinadora que demandaba
reivindicaciones y comenzaba a tener poder político en el contexto provincial y nacional.

130
se a los indígenas. Como podrá en términos de expresiones cultura-
apreciarse, este proceso produjo les. Uno de los mayores agravantes
enormes derivaciones de cara a las de este proceso es que se pierde el
manifestaciones culturales, ya que, referente contextual en el cual se
los préstamos en los contenidos, la dan los fenómenos culturales, con
refun-cionalización de los mismos y lo cual varias manifestaciones de la
el proceso de hibridación cultural , cultura se reducen exclusivamente a
en el sentido utilizado por Canclini aspectos performativos, vaciados del
( 1974), pasaron a ser la tendencia referente explícito que los originó.
generalizada. Este fenómeno se opera tanto en los
grupos indígenas, así como también
Dadas las circunstancias ano- en los mestizos, lo cual, en última
tadas, en los momentos actuales, instancia va minando una identidad
se torna muy difícil demarcar los cultural, que en algún momento
ámbitos de lo “propio y de lo ajeno” si estaba presente, y que ahora ha
sido reducida a formas, vaciadas de
contenido.

En segundo lugar, otro de los


acontecimientos que tuvo un pro-
fundo impacto en todos los órdenes,
a nivel provincial, ha sido el proceso
migratorio, el cual, en el caso de la
provincia de Chimborazo, adquiere
una serie de matices de muy variada
índole, los mismos que produjeron
una serie de resultados diferenciados.
Dentro de ellos hay que destacar la
migración intraprovincial desde las
áreas rurales hacia las cabeceras
provinciales, concretamente hacia la
ciudad de Riobamba. Contingentes
poblaciones tanto mestizos como
indígenas, en cantidades significa-

131
tivas, se trasladaron a dicha ciudad cultural, impacto que en esta ocasión
en búsqueda de mejores condiciones ha producido resultados distintos a
de vida. Por otro lado, y como ya los que anteriormente se habían dado
lo mencionamos anteriormente, con la ocurrencia de otros procesos
algunos pueblos de “frontera” que migratorios que también tuvieron
marcaban la división física entre lo como escenario a la provincia de
rural y lo urbano, y que eran habi- Chimborazo.
tados por población mestiza, fueron
abandonados, dando lugar a que sus Como lo hemos venido men-
antiguos residentes, los indígenas, cionando varias veces a lo largo de
tomaran posesión de dichos luga- este artículo, el territorio correspon-
res. Otro destino de la migración, el diente a la provincia de Chimborazo
mismo que sigue un viejo patrón, es ha sido el escenario de una serie
la movilización que se realiza hacia de procesos migratorios, para eso
otros lugares del país, de preferencia contribuyó de forma significativa la
a las ciudades de Guayaquil y Quito, centralidad espacial de la provincia
así como también a puntos especí- que permitía vincular a las regiones
ficos de la amazonía ecuatoriana, y sierra y litoral del país. La novedad
también de la costa. Finalmente, y del nuevo proceso migratorio que
teniendo como antecedente la grave vive Chimborazo, estriba en el hecho
crisis económica que vive el país, de que los migrantes (hombres y mu-
en estos últimos cinco años se ha jeres en edades productivas), aban-
producido una migración hacia el donan el país, por largos períodos,
exterior, pero en magnitudes tan sin la esperanza cierta de retornar,
grandes que es público y notorio el lo que ha dado como consecuencia
des-poblamiento de grandes áreas el que muchas poblaciones, desde
provinciales. parroquias rurales hasta cabeceras
parroquiales y canto-nales, se ha-
Por el enorme impacto de este yan quedado casi vacías, o que, en
proceso, en las líneas que vienen a el mejor de los casos, en ellas solo
continuación nos vamos a referir a permanezcan personas de edad muy
este fenómeno, destacando el gran avanzada, quienes se han hecho cargo
impacto que él ha tenido en referencia de niños de corta edad que no han
a las manifestaciones de naturaleza podido migrar con sus padres.

132
Estos hechos han cortado los se organizan representan un curioso
referentes culturales, y el natural mosaico de elementos culturales de
proceso de transmisión de los conte- los más distintos orígenes, pero que
nidos culturales que tradicionalmente obviamente no solo que han cambia-
eran responsabilidad de la familia, al do su formato tradicional, sino que
no existir ésta, o al estar seriamente comienzan a vaciarse de contenido.
afectada en su composición interna, Para solo citar un ejemplo, en las
los procesos de creación y recreación fiestas patronales de la población
cultural no se pueden dar, o si se dan, de Guasuntos (nos referimos a las
se los dan de forma distor-sionada. del año 2003) en el cantón Alausí,
Habrá que recordarse que los conglo- que en el pasado fueron una de las
merados de migrantes, generalmente celebraciones más importantes de
pertenecen, en su mayoría a estra- la región, pudimos constatar que la
tos poblaciones catalogados como fiesta había cambiado drásticamente
mestizos de clase media, quienes, no solo de forma, sino de orientación.
generalmente se adscribían de forma Las comparsas que daban inicio a las
directa a planteamientos culturales festividades estaban integradas por
correspondientes a una cultura po- disfrazados engalanados en la más
pular, de allí que esta manifestación tradicional usanza de los “cowboys”
cultural es la que se ha visto más norteamericanos, inclusive a uno
afectada por los procesos señalados. de los carros alegóricos preparados
parta el efecto se lo había cobijado
Es sintomático, y quizás hasta con una bandera norteamericana que
patético el encontrarse con un sinnú- obviamente nada tenía que ver con
mero de segmentos sociales en donde el contexto de la fiesta...
no solamente en el sentido literal de
la palabra, no hay gente más allá que Por otro lado, seguían habiendo
unos pocos niños y ancianos, sino que otras comparsas con disfrazados
el proceso de transmisión cultural, que recreaban la vida del campo e
por las condiciones enunciadas, se inclusive la rica variedad étnica de
ve suspendido. Más aún, cuando a la zona, pero cuando indagamos a
propósito de las fiestas patronales se los integrantes de dichas comparsas
produce el retorno de los migrantes el porqué estaban vestidos así, no
a la “patria chica”, los festejos que obtuvimos respuestas aclaratorias,

133
a lo más se nos informó que así se Durante la tarde, y cuando la
había hecho siempre , y nada más. “fiesta ya se había prendido”, ad-
Se hacía muy claro que la mayor vertimos que en una de las esquinas
preocupación de los participantes, en de la plazoleta frente a la iglesia,
la mayoría de los casos, solamente espacio central de la fiesta, se había
tenía que ver con el aspecto perfor- acondicionado un patio de una casa
mativo y lúdico de la fiesta, pero como un bar en donde los migran-
que los códigos culturales habían tes jóvenes que había retornado al
cambiado de forma drástica6 . pueblo, bailaban a los acordes de
ritmos como el rap, regade, rok, al
Continuando con nuestra re- tiempo consumían bebidas que se
ferencia a la fiesta de Guasuntos, podrían encontrar en cualquier bar
durante los momentos previos a la del mundo. Se hacía manifiesto el
realización de las corridas de “toros hecho de que Guasuntos para ellos
de pueblo”, algunos de los priostes representaba exclusivamente un
de la fiesta, irrumpieron en la plaza escenario físico, pero que a nivel
construida para el efecto, y con cultural no les decía absolutamente
sus vehículos “dieron una vuelta al nada, o viéndolo desde otro punto
ruedo” al mismo tiempo que desde de vista, estas personas no podían
ellos lanzaban cajas de vino y sangría repetir códigos de comportamiento
a los palcos de los asistentes. Esta tradicionales por cuanto nunca los
demostración de poderío económi- habían aprendido. Se hacía explícito
co también constituía una reforma el hecho de que existía una profunda
radical en relación con los tiempos brecha en cuanto a contenidos cultu-
pasados, en donde este acto no tenía rales a nivel generacional, fenómeno
lugar. que había sido motivado por la gran
intensidad del proceso migratorio

6 No se pretende plantear el tema de que las manifestaciones culturales no pueden cambiar,


como todos sabemos la cultura es un ente absolutamente dinámico, lo que tratamos de
comunicar es el hecho de que los procesos migratorios han actuado en un doble nivel:
como agentes desestructurantes de los contenidos culturales, por un lado, y como “do-
nadores” de contenidos que nada tienen que ver con el contexto en el cual se dan las
manifestaciones culturales tradicionales, por otro.

134
operado en la provincia, así como tingentes poblacionales con quienes
por sus peculiaridades. se pueda dar el proceso de continui-
dad cultural. Los actores sociales o
Si este tipo de transformaciones han salido del país, o simplemente no
y pérdidas de naturaleza cultural se están asumiendo su rol de ser creado-
operan en relación con manifesta- res y recreadores de planteamientos
ciones culturales públicas, que se culturales tradicionales.
suponen conocidas por todos, ya nos
podemos imaginar qué es lo que está Tenemos la idea que las carac-
sucediendo con otras expresiones terísticas de este último proceso
como la tradición oral, las actividades migratorio operado en la provincia,
lúdicas, la religiosidad popular, etc. a diferencia de los anteriores, no ha
para solo citar a unas cuantas. Todas permitido la emergencia de nuevas
ellas están en un verdadero proceso formas culturales, o la continuidad
de desaparición, ya que no hay con- de las anteriores, sino que se ha
constituido en un activo agente
deses-tructurante de lo anteriormente
existente, con el agravante que no se
ha planteado una propuesta cultural
nueva. Se replican, sin “beneficio de
inventario”, aspectos fenoménicos
de culturas foráneas, a las cuales
también se las ha descontextualizado,
con lo cual han perdido su significado
original. Por todo lo acotado en esta
región se vive en un verdadero limbo
cultural, frente al cual no se tiene cer-
teza en relación con las proyecciones
que de él se derivarán a futuro. Final-
mente, es menester dejar sentado el
hecho que los actores primados del
último “boon” migratorio han sido o
poblaciones cuya membresía étnico
cultural es de naturaleza mestiza, o

135
poblaciones originalmente indíge- Chimborazo no se constituyó en
nas quienes a través del proceso de un obstáculo para que se hayan
mestizaje se ubicaron en una clase dado una serie de intercambios
media baja. Curiosamente uno y otro culturales entre dichos segmen-
colectivo social de los nombrados tos societarios, éstos se han dado
históricamente han sido los partícipes a tal punto que no es tarea fácil
de la cultura popular, la cual, preci- distinguir la procedencia origi-
samente ha sido la más afectada por nal de ciertas manifestaciones
el proceso analizado. culturales, que en varios casos
han sido apropiadas por colec-
tivos sociales distintos del lugar
Conclusiones donde esas manifestaciones se
originaron.

- El panorama cultural en la pro- - Los flujos migratorios intrapro-


vincia de Chimborazo históri- vinciales o hacia otras regiones
camente ha sido muy complejo, del país han sido comunes dentro
debido a los múltiples intercam- de la historia provincial, dichos
bios y refuncionalizaciones de procesos pese a constituir ele-
sus contenidos, proceso que se mentos de cambio cultural, no
ha dado entre los distintos con- se constituyeron en obstáculos
glomerados étnicos y sociales para la continuidad de dichas
existentes en la provincia. manifestaciones, con ciertas
adiciones u otros contenidos.
- La centralidad espacial de la pro-
vincia de Chimborazo contribu- - El último proceso migratorio que
yó a que diversos matices cultu- se ha operado en la provincia de
rales, de distintas procedencias, Chimborazo, y que ha tenido
enriquecieran y complejizaran como destino el exterior, por
el ámbito de las manifestacions sus características y proporcio-
culturales dentro de esta región. nes, ha causado un tremendo
despoblamiento a nivel cantonal
- La tradicionalmente rígida y parroquial, el mismo que, a
estructura social existente en su vez, ha incidido de forma

136
directa en la desestructuración das a aspectos fenoménicos, o
de los contenidos culturales, a externalidades que se ocupan
especialmente los relativos a la especialmente de los aspectos
cultura popular. Por el fenóme- performativos, pero que han sido
no analizado se advierte que el vaciadas de contenidos.
natural proceso de trasmisión de
los contenidos culturales a través - Por el ritmo acelerado en el cual
de la tradición oral, simplemente se han producido los cambios,
ya no es posible darse. los colectivos sociales que están
inmersos en ellos, no han podi-
- Por el fenómeno anteriormente do reemplazar sus contenidos
mencionado, en la realidad cul- culturales, con elementos de
tural provincial se observa que, otras culturas, concretándose a
muchas de las manifestaciones recrear formas culturales este-
culturales han quedado reduci- reotipadas, que no van más allá
de las formas.

137
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1996 “La instauración del orden: las coplas de carnaval y su ambiente so-
cial”, en Peter Baumann, editor. Cosmología y Música en los Andes. Madrid:
Vervuert / Iberoamericana, pp. 417-429. ■

138
9
exposiciones en el CIDAP

LAS EXPOSICIONES VENTA EN EL CIDAP

Taracea: Joyas de los Bosques

Somos parte de la naturaleza, fuera, penetrar en sus secretos y, sin


con ella nos hermanamos y de ella respeto alguno, agredirlos para ob-
tomamos lo que posibilita nuestra tener todos los provechos materiales
subsistencia. Pero a diferencia de posibles. Este antinatural divorcio ha
las vacas que con persistencia se hecho que hayamos llegado a una
alimentan de hierba en las praderas situación tal que las condiciones que
de los Alpes o de los Andes, ajenas posibilitaron la aparición de la vida
a la sobrecogedora majestad de los en el único lugar del universo que
volcanes y al encanto embrujador de conocemos: el planeta tierra, estén en
lagos y lagunas, los seres humanos peligro de deteriorarse de tal manera
encontramos en los entornos natu- que imposibiliten su permanencia.
rales enormes muestras de belleza
que sacuden nuestros espíritus. Con La creatividad propia de nues-
arrogancia el racionalismo nos se- tra especie se ha proyectado a los
paró de estos entornos y nos ubicó avances tecnológicos que, partiendo
a su margen para observarlos desde de los materiales de nuestro medio,

139
han introducido modificaciones de
diversa índole para satisfacer con
más eficacia nuestras necesidades Taracea:
de subsistencia y acoplamiento a
los mundos ideados por nosotros. Joyas de los
La computadora que en estos mo- Bosques
mentos la manipulo para trasladar
ideas a signos gráficos mediante un
continuo golpeteo a las teclas, es
algo que se ha incorporado a nuestras
vidas hace pocos años, pero irrum-
pió en nuestra cultura luego de que
por siglos y siglos se dieron pasos
interrelacionados. Otra manera de
ejercer la creatividad es mediante el
arte, recurriendo a materiales exter-
nos para incorporar a ellos belleza
nacida de nuestra observación y de
composiciones que con anterioridad
han tenido lugar en nuestro interior.

Los caminos del arte son innu-


merables y para su manifestación
nacida del ser humano no hay ba-
rreras. Las denominadas plásticas o
visuales se circunscriben a materiales
y objetos tangibles cuyas realizacio-
nes y mensajes los captamos por el Mauro Cárdenas
sentido de la vista. Las artesanías se
encuentran a horcajadas entre el arte
y la industria, entre lo utilitario y lo CIDAP
estético. Transforma los materiales Junio / julio de 2003
para convertirlos en objetos satisfac-
tores de necesidades, pero a la vez los

140
impregna con contenidos estéticos protección contra el frío y el cocido
que apuntan a reacciones emotivas de alimentos, hasta ser anfitriona de
placenteras. Entornos de cercanía que imponentes obras de arte en la ima-
interrumpen los espacios naturales ginería. Variada y pródiga ofrece un
como casas de habitación o centros de amplio repertorio al talento creador.
trabajo sirven para protegerse de los Una de las funciones que ha cumplido
rigores del ambiente y para realizar es servir de materia prima para tan-
actividades que el ordenamiento de tos y tantos recipientes destinados a
la vida requiere, pero además es im- guardar lo necesario e innecesario.
portante que ofrezcan un ambiente de
quietud y apaciguamiento espiritual La taracea se ubica en el ámbito
que la brega con la existencia exige. del refinamiento. Pretende dignificar
lo utilitario con variaciones delei-
Las artesanías cumplen con esta tables para la vista sin abandonar
función, en algunos casos los arte- el universo de la madera. Se trata
factos con los que laboramos llevan de incrustar pedazos y pedacitos
improntas de espíritu en las que los de madera de diferentes calidades
cerebros y manos humanos no solo y colores naturales en un espacio
han dejado su frío talento técnico pequeño o grande casi siempre de
sino también la calidez estética del algún tipo de recipiente. La taracea
alma. La idea de que las obras de llega al preciosismo por la preci-
arte no deben estar “contaminadas” sión que este trabajo requiere y por
con la practicidad de los productos encontrar en lo pequeño un límpido
industriales cada vez pierde terreno venero de embellecimiento. A la vez
y a medida que pasa el tiempo hacen que gozamos de la decoración de los
más evidente que la división entre múltiples pedazos de diversa madera,
obra de arte y artesanía es arbitraria captamos la paciencia y sabiduría de
y aritficiosa. quienes lograron estas composicio-
nes, a veces cercanas a lo imposible.
La generosidad de la madera
para asistir al ser humano en la Mauro Cárdenas asumió esta ac-
satisfacción de necesidades cubre tividad, a sus dotes naturales añadió
amplias áreas, desde su inmolación la formación en la escuela Bernardo
para generar fuego y posibilitar la de Legarda de Quito que pretende

141
mantener la sólida y sobresaliente con orgullo y entereza. En la taracea
tradición de artistas y artesanos de la encontramos un importante filón de
Escuela Quiteña. Recibió lecciones lo que somos, avalados por la tra-
del maestro Salomón Enríquez, uno dición de maestros extraordinarios
de los últimos “Caspicaras” portador que transmitieron sus habilidades
del refinamiento en la taracea man- y destrezas de padres a hijos. Delei-
teniendo en este oficio una acertada témonos con las obras que Mauro
síntesis entre la tradición y las apeten- Cárdenas, cuyos ancestros cuen-
cias de la sociedad contemporánea. canos hacen presencia, nos ofrece y
Consciente de que el Ecuador es uno sintámonos satisfechos porque los
de los países del mundo con mayor que hicieron nuestra identidad siguen
biodiversidad, recurre a la gran vivos en esta joyas de ma-dera. ■
variedad de maderas procedentes
de diversos nichos ecológicos para
lograr espectaculares combinaciones
que nacen de las propias cualidades
de los materiales.

Sus trabajos van desde piezas de


gran tamaño como los bargueños que
mantienen la historia colonial, hasta
otras muy pequeñas como pastilleros
destinadas a un uso práctico pero
dignificado con la presencia humana
y las expresiones artísticas en las que
la mano del hombre y la generosidad
de la naturaleza se juntan.

La globalización asusta ante el


temor de que acabe con la diversidad
de nuestras culturas, pero es preciso
unirnos con bríos a la corriente que
se esfuerza por mantener nuestra
identidad resaltando las diferencias

142
Cerámica tradición y cambio

Vivir es convivir con la realidad, se denomina cultura -en el sentido


escribió José Ortega y Gasset, lo que antropológico de este término- que
es válido para los animales y el ser se caracteriza por su diversidad a lo
humano, pero sus formas de vida son largo y ancho del planeta tierra. El
diferentes. El animal responde a los idioma, indispensable para comuni-
estímulos de la realidad de acuerdo carnos es un claro ejemplo; se trata de
con la programación interna de su una creación humana. La adecuación
instinto -que llega a niveles sor- de sonidos unificados en palabras y
prendentes como en las abejas y las significados que ellas portan varía de
hormigas- y busca adaptarse a las cultura a cultura. La inconformidad
condiciones que el entorno natural se enfrenta tanto a los entornos físicos
tiene. El ser humano actúa, es decir como humanos.
organiza su conducta para realizarse
en el futuro, “construye” su vida Somos creativos y esa creativi-
partiendo de su espacio de libertad dad puede proyectarse hacia diversas
y cambia el entorno físico según sus dimensiones, una de ellas es la tecno-
aspiraciones y apetencias. logía vinculada a la manera cada vez
más eficiente de satisfacer necesida-
Somos los humanos inconfor- des predominantemente utilita-rias.
mes; nuestro siquismo superior no Entre las elementales lascas hechas
nos permite adaptarnos sin más a por quienes hicieron presencia en la
los condicionamientos del entorno tierra por primera vez y los satélites
físico y buscamos cambiarlo según artificiales cargados de muy sofistica-
aspiraciones y necesidades que las dos instrumentos, hay una distancia
hemos creado. Nuestra coexistencia gigantesca. Otra dimensión de la
con los demás integrantes de la es- creatividad es el arte. Somos capaces
pecie tampoco está determinada en de captar la belleza que se encuen-
forma total por el instinto sino que, tra en la naturaleza que más que al
cada conglomerado crea sistemas cerebro razonador apunta a la vida
de normas a las que nos sometemos afectiva. Al calificativo racional que
para poder vivir civilizadamente. se ha impuesto para diferenciarnos
Este conjunto de pautas de conducta de los demás integrantes del reino

143
animal, habría que añadir estético
pues, hasta lo que sabemos, somos los
únicos seres vivos capaces de captar Cerámica
belleza y expresarla modificando los Tradición y
entornos.
Cambio
En los avances de la humanidad
como respuesta al pertinaz empeño
de adecuar la realidad a sus intereses,
la aparición de la cerámica es un
importante hito. El filósofo Griego,
Empédocles de Agrigento, en el em-
peño por responder a la pregunta con
la que se inició la filosofía occidental:
el origen o primer principio de la
realidad, sostuvo que no era uno sólo
sino cuatro: aire, fuego, agua y tierra.
La cerámica parte de estos elementos;
la arcilla debe ser mezclada con agua
para tornarse maleable y dócil a las
formas que el alfarero las incorpora.
El contacto con el aire elimina el
exceso de humedad de las piezas y
el fuego las torna duras para cumplir
con las funciones que la persona
previamente pensó. El pensamiento
mítico, que pretende iguales metas Guillermo Guerra
que el filosófico pero recurriendo a
seres y fuerzas sobrenaturales, con
gran frecuencia recurre a la cerámi- CIDAP
Agosto / septiembre de 2003
ca como cuando, según la versión

144
judeo-cristiana, Dios creó a Adán de las piezas cerámicas de formas y
partiendo de una pieza de arcilla a colores posibilita superar lo prosaico
la que, mediante un soplo, la dotó de lo estrictamente utilitario y engala-
de alma. El Popol Vuh y la mitología narlo con componentes artísticos. Las
Shuar vinculan la aparición del ser culturas en sus múltiples expresiones
humano con estos materiales.. cambian a lo largo del tiempo; lo que
ocurre con las innovaciones tecnoló-
La cerámica cumple varias fun- gicos, en parte, ocurre también con
ciones utilitarias, en ollas se realiza lo artístico surgiendo una aparente
la cocción de alimentos, en tinajas se contradicción entre la tradición y el
guardaba el agua, en platos se sirve cambio. La innovación es inherente a
la comida aderezada. Avances tecno- la condición humana, pero es también
lógicos han desplazado a las ollas esencial a la identidad cultural el
y tinajas pero, pese a haber vajillas respeto y valoración a realizaciones
de otros materiales más duraderos, de quienes nos antecedieron en el
seguimos en gran medida prefiriendo tiempo, que se engloban en el término
las de cerámica. Cumple también tradición.
funciones estéticas ya que es muy
rica para adornar entornos dada su La muestra con la que hoy nos
versatilidad para incorporar formas deleita Guillermo Guerra logra un
y coloridos. En el pasado, piezas ar- consistente equilibrio entre la tradi-
queológicas demuestran su relación ción y el cambio. Las formas de mu-
con lo mágico religioso. chas de sus piezas utilitarias: jarros,
aromatizadores, tazones, vajillas,
Una de las características de las copas se adaptan a las apetencias y
artesanías radica en que coexisten en gustos del mundo contemporáneo
ellas con armonía lo útil y lo bello, y, en algunos casos se adelantan,
permitiendo que quienes las usan a pero en los elementos decorativos
la vez que satisfacen necesidades intervienen motivos y símbolos pre-
prácticas, disfruten del contacto con colombinos que son parte esencial de
elementos bellos. La receptividad nuestra identidad. Cuando insistimos

145
en la necesidad de conservar nuestros Artes Visuales de la Universidad de
valores y estilos en este campo, no Cuenca, añade sus dotes naturales
queremos decir que hay que repro- que le conducen a la cerámica sin
ducir piezas arqueológicas de cerá- partir de una tradición en este oficio.
mica, pero es legítimo partir de ellas No es de los que creen que hay que
para, mediante adecuados procesos cambiar por cambiar, sus obras nos
de diseño, mantener elementos del muestran que no cabe atemorizarse
pasado en el presente. ni rehuir el cambio, pero que en este
contexto es posible respetar la tradi-
Guillermo Guerra, a su forma- ción para dejar la huella de identidad
ción académica en la Facultad de de los pueblos. ■

146
Virgenes Cholas que respeta y valora la tradición, es
la que con mayor fuerza refleja la
La presencia de los españoles en identidad de nuestros pueblos ya que
buena parte de América, en condición no está obsesionada por el cambio ni
de dominantes, dio un giro coperni- cree que progreso se identifica con
cano al desarrollo histórico de esta irreflexiva incorporación de rasgos
parte del mundo. La conversión a los de otros pueblos que alardean de
aborígenes a la religión católica fue la modernidad.
mayor justificación de ese país para
llevar adelante la conquista y colo- Nuestra cultura popular está
nización de estas tierras habiéndose cercanamente vinculada a la religión
convertido esta religión en el más católica siendo legítimo hablar de
fuerte puntal de la estructuración de una muy rica religiosidad popular
nuestras culturas, tanto en el ámbito que, al decir de Marco Vinicio
elitista como en el popular. La casi Rueda, consiste en “Aquel modo
coincidencia temporal de la reforma de ser religioso, más vivencial que
protestante en Europa, afianzó en los doctrinal, un tanto al margen de lo
países que mantuvieron su fidelidad oficial, nacido entre nosotros del en-
al Papa la devoción y el culto a la cuentro del catolicismo español con
Virgen María que se manifestó en las religiones precolombinas y que es
un amplio abanico de ricas mani- más vivido por la masa numérica del
festaciones. pueblo que por las minorías selectas
religiosas ”Una muestra de ello es la
La cultura popular se gestó lenta gran diversidad de advocaciones de
y parsimoniosamente como parte la Virgen María con reconocimiento
del proceso de mestizaje que superó continental, nacional, regional y lo-
lo estrictamente biológico y racial. cal, cuyas imágenes se caracterizan
El mestizo se convirtió en el eje por la diversidad identifi-catoria en
humano, no solo por la diversidad las facciones pero sobre todo en la
en los colores de sus pieles y otros vestimenta.
rasgos anatómicos, sino por ser el
que conformó nuevas formas de vida, El vestido tiene su lenguaje en
pautas de conducta e ideas a cerca de cuanto, portador de una gran varie-
lo sobrenatural. La cultura popular dad de símbolos, indica una serie de

147
reales o supuestas cualidades de las
personas que las usan en sociedades
estratificadas que dan importancia a
Vírgenes
la ubicación de cada individuo dentro Cholas
del conglomerado, que expresa los
oficios que desempeñan o hacen refe-
rencia a situaciones transitorias como
el estado civil, el duelo etc.. Además
el vestido es un símbolo definidor de
la pertenencia de una persona a tal o
cual región o etnia como ocurre con
la vestimenta de los grupos indígenas
de la sierra ecuatoriana afanosos por
mantener su identidad.

Este versátil componente cultu-


ral hace presencia clara en las diferen-
tes advocaciones de la Virgen María
en nuestro país. En algunos casos se
recurre a la vestimenta propia de Ju-
dea en la época en que Cristo estuvo
en la tierra, en otros casos se recurre
a vestidos ideados en España para
devociones procedentes de la metró-
poli, pero la interpretación popular de
la condición de patrona y reina de la
Virgen María y la identificación de
esta situación con símbolos gestados
y desarrollados en nuestro medio
enriquecen en formas y sobre todo Isabel Calderón Mora
en colorido a este personaje religioso
que tan profundamente ha calado en
nuestra cultura popular. Frente a la CIDAP
Octubre / noviembre de 2003
Inmaculada Concepción europea con

148
sus colores blanco y celeste, las vír- un espacio limitado de tiempo que
genes andinas inundan los entornos debe ser aprovechado por el artista
con colores vivos y fuertes propios de para que, cuando adquiera la firmeza
nuestros campesinos que compensan definitiva, el movimiento buscado se
el entorno melancólico de las alturas peremnice. El proceso creativo en
y mediante bordados preciosistas, esta técnica debe estar acompañado
emulan la riqueza cromática de las de la armonía cromática que se logra
flores. partiendo de colores de fondo de la
tela que va a ser engomada o pintando
Isabel Calderón captó esta pro- la figura que ha alcanzado firmeza.
blemática y la trasladó a las figuras
que hoy se exhiben en el CIDAP, Su talento y aptitudes le lleva-
poniendo de manifiesto sus notables ron, luego de culminado el colegio,
dotes artísticas y su sensibilidad para a la Facultad de Artes Visuales de la
encontrar en los componentes de Universidad de Cuenca y a la Univer-
nuestros medio natural y humano, sidad San Francisco de Quito, centros
elementos que sirven de basa para en los que enriqueció y disciplinó
ordenar y organizar valiéndose de sus aptitudes enmarcándolas dentro
su creatividad natural que comenzó del rigor y la disciplina necesarios
a desbordar su imaginación y acción para proyectarse hacia la pintura. Su
cuando, colegiala aún, salían de sus espíritu inquieto, ansioso siempre de
manos los amigables y atractivos aprender más, le atrajeron a un curso
payasos para alegrar entornos ho- sobre esta técnica organizado por el
gareños. CIDAP bajo la dirección de Patricia
Salgado siendo una de las manifes-
La técnica a la que recurre Isabel taciones de su aprovechamiento las
en esta muestra es la de tela engo- imágenes que hoy apreciamos.
mada. Al mezclar debidamente telas
comunes con resinas y gomas, el ma- Se trata de su primera incursión
terial adquiere consistencia pero con en esta modalidad de expresión esté-
suficiente flexibilidad para obedecer tica, lo que ha hecho que descubra que
a las manos que buscan posar en ellos se maneja mejor en tres dimensiones
ideas provenientes del cerebro y la para que su inspiración y las técnicas
imaginación; la flexibilidad tiene se trasladen a objetos. Le atrae pro-

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fundamente los acervos de cultura imágenes que hoy pone a conside-
popular que se han acumulado a lo ración del público cuencano llevan
largo de siglos y en ellos encuentra componentes propios de nuestras
fuentes ricas de motivación para cholas y campesinas pues el culto se
su trabajo. Personajes portadores manifiesta con más espontaneidad y
de nuestra manera de vivir y vestir frescura en estos grupos sociales. ■
ya han salido de sus manos y las

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