Licenciatura en Psicología
Taller de Crecimiento II
“Ensayo”
Mtra. Ma. Yolanda Ornelas Reyes
Alumna: Mariana Saraí Montoya Ríos
Cd, victoria Tamps. 21 de febrero del 2023
INTRODUCCIÓN
En el presente ensayo explicare la importancia el control emocional en nuestro día
a día, y como es que si no se tiene puede llegar a descontrolar nuestras acciones y
relaciones con el resto del mundo, los cimientos para lograr tenerlo sin importar la
situación que se nos pueda llegar a presentar, pues una vez que se adquiere se es
capaz de enfrentar diversas circunstancias ya sean positivas o negativas, nutriendo
siempre nuestro ser para mejorar día con día. El control emocional se presenta
como el reconocimiento, asimilación y modulación de todas y cada una de las
emociones. La eliminación de los pensamientos negativos es el siguiente paso
tratar, si bien pueden llegar a presentarse se enseñará como erradicarlos y como
cambiarlos a positivos, dejando la puerta abierta al progreso. El positivismo se
presenta como la forma en que las personas deberían vivir, sacando lo bueno de
cada una de las diversas situaciones, se espera dejar de preguntarse un por qué, si
no, un para qué ante las circunstancias, desde las más complejas hasta las mas
cotidianas. Además, se espera el reconocimiento de los aspectos positivos en
nosotros mismos, pues normalmente asociamos el positivismo hacia lo externo y lo
interior, lo cual resulta aún más importante, pues nosotros somos la base para la
percepción y ejecución de las cosas. El saber decir consiste en cómo nos gustaría
que nos expresaran a nosotros el mensaje y efectuarlo de la misma manera, ser
claros y firmeza al momento de hablar, pero con cierta empatía que permita a los
receptores tener la confianza de intercambiar opiniones respecto al tema; además
es necesario identificar si es el momento adecuado, la manera en que es
estructurado el mensaje aporta mucho a la comunicación e interpretación. Saber
escuchar implica asegurarse de que lo que se interpreto es correcto, además
permite una nutrición positiva dirigida hacia cambios que podemos realizar para
mejorar en las relaciones interpersonales, se habla sobre puntos que podemos
tomar en cuenta para recibir el mensaje con mayor claridad, como enfocarnos en la
persona, ignorando el resto de los estímulos del ambiente. Por último, el lenguaje
no verbal, se habla sobre los puntos que terminan delatando las intenciones de las
personas al hablar o no, tales como el contacto visual, expresión facial, expresión
de la voz y gestos, este lenguaje puede ser un gran aliado o enemigo, dependiendo
de cómo se ejecute, pues al ser involuntario no tenemos su control aun cuando lo
intentemos, por ello el mensaje siempre debe ser real, si buscamos transmitir algo
que realmente no estamos pensando nuestros movimientos, gestos y voz
terminaran por revelar la verdad de la situación. Todas estas terminan siendo
herramientas para mejorar la calidad de personas que somos actualmente, se
espera sea una lectura reflexiva que aporte a las conductas negativas que
podríamos presentar, para terminar, haciendo ellas un hábito y no es esfuerzo, en
donde inconscientemente nuestra vida se rija de valores y conductas positivas hacia
nosotros y nuestro entorno.
DESARROLLO
Control Emocional. Cuando las emociones se desbordan en niveles inadecuados,
es muy difícil mantener una buena comunicación, es decir, si una emoción nos
consume es muy fácil perder el control de nuestras vidas, pues empezamos a tener
comportamientos distorsionados, no nos expresamos con claridad, podemos llegar
a ser demasiado blandos o muy rudos al comunicarnos con el resto e inclusive con
nosotros mismos, y de hecho en la mayoría de los casos las personas que no
cuentan con control emocional son demasiado juzgados por sí mismos. El control
emocional no consiste en negar la existencia de las emociones, si no, reconocerlas,
asumirlas y manejarlas de una manera positiva, pues no existe emoción mala, lo
único malo es cuando pretendemos que no existe y esta termina desbordándose
perjudicando a las personas de su entorno y a ti mismo. Las emociones consisten
en los mecanismos de reacción que tenemos ante diversas situaciones, nos indican
si una situación está siendo positiva o negativa para nosotros, además, rigen toda
nuestra vida, la mayoría de las veces son nuestras emociones las que toman el
papel principal en las decisiones más importantes. Existen actividades que pueden
ayudar en el control emocional, pues sirven a medida de descarga:
Ejercicio físico regular, esto ayuda a canalizar nuestras emociones,
dependiendo de la emoción se pueden realizar diversos ejercicios, además
realizar ejercicio genera endorfinas.
Evitar llegar a estados de fatiga, es necesario contemplar nuestras
capacidades y no forzarnos de más, está en nosotros poner los limites según
nuestros estados.
Adoptar actitudes flexibles y aceptar cambios necesarios, estar abiertos a los
cambios nos ayuda manejar mejor las situaciones, pues estamos
predispuestos a que cambios pueden suceder pero que todo tiene una
solución.
Alimentación bien balanceada, enfatizando productos naturales, estar bien
nutridos y alimentarnos de manera saludable nos apoyara a la buena
producción de vitaminas, las cuales son vitales para un estado de ánimo
elevado.
Cultivar pensamientos objetivos, constructivos, optimistas en todo lo
que haces, si siempre estamos pensando de manera positiva y viendo
el lado bueno de las cosas no habrá lugar para lo negativo y
consumista en nuestras vidas.
Evitar tensiones innecesarias, si existe alguna situación que nos estrese o
tense es mejor buscar la solución o de no tenerla pues no dejar que se
apropie de nosotros.
Establecer metas realistas, contemplar el panorama y en base a eso realizar
nuestros objetivos, si nos plantemos metas demasiado fantasiosas podremos
caer en la frustración.
Enfatizar el disfrute del presente, estamos en el ahora y solo hay que
disfrutarlo, si bien hay cosas por las que debemos trabajar lo único que
tenemos seguros es el ahora, por ellos es necesario valorarlo y vivirlo
plenamente.
Desarrollar con entusiasmo un poderoso deseo de vivir, la vida es lo más
valioso que tenemos y solo se presenta una vez, debemos aprender a ser
agradecidos con ella y valorar lo que nos presenta.
Hacer de la moderación una práctica común, es fácil querer actuar por
impulso, pero sí de poco en poco vamos haciendo de la moderación un hábito
llegará un punto en el que se realizará sin pensarlo.
Desarrollar un buen sentido del humor, ver el lado alegre de las cosas
ayudara a nuestro estado natural de homeostasis.
Evitar personas constantemente agresivas o negativas, nosotros somos
responsables de las personas con las que decidimos convivir de manera
continua, entonces debemos alejar a las personas que solo se enfocan en
atraer el lado negativo de las personas y las situaciones.
Clarificar los valores, al tener bien establecidos nuestros valores y principios
será más fácil regir nuestra vida según la posición de estos, actuaremos en
base a ellos siéndoles fieles y reales.
Desarrollar una red de amigos y parientes como apoyo, somos seres
sociales, por ello, contar con relaciones interpersonales es vital, pues nos
ayudaran a guiarnos de manera sana, además de aportar a nuestras vidas
en lugar de restar.
Mantener el crecimiento intelectual, es necesario estar en constante
aprendizaje, nutrir nuestros conocimientos previos y mejorar no solo en
nuestra área, si no, en las más posibles.
Administrar adecuadamente el tiempo, nuestro tiempo es muy valioso, tener
una buena organización de este nos apoyará a mantenernos en un estado
de relajación en donde las situaciones sucederán en base a un plan previo.
Para lograr el control emocional se necesita considerar la interacción de tres
elementos básicos que son: el ambiente, los pensamientos negativos y las
respuestas físicas del organismo. El descontrol emocional suele suceder por dos
fórmulas, la primera donde la reacción fisiológica es la que genera el pensamiento
negativo, o la segunda en donde el pensamiento negativo se apropia de nuestras
reacciones fisiológicas, pero en ambas tienen como resultado una comunicación no
asertiva o agresiva, es decir terminamos comunicando algo que en realidad no se
desea. La base del control emocional es el control de los pensamientos negativos,
una vez estos se eliminen tendremos la confianza en nosotros mismos y la
positividad de las situaciones, lo cual nos permite observar con claridad las
circunstancias y obtener lo bueno de cada emoción que se presente. La ansiedad,
el enojo, la depresión y muchas otras emociones están antecedidas por y
provocadas por pensamientos autónomos, específicos, espontáneos,
aparentemente reflexivos y que creemos y sostenemos con firmeza a pesar de ser
irracionales (pensamientos distorsionados); algunos pensamientos distorsionados
son: generalizar todo, leer la mente, filtro negativo, pensamiento dicotómico(todo o
nada), falsedad de control, falsedad de justicia, crear catástrofes, personalizar, la
falsedad del cambio, razonamiento emocional(apropiarse de la emoción
automáticamente), estar en lo correcto, etiquetar y expectativas rígidas.
Saber Decir. Existen diversas formas de decir las cosas que dependen del objetivo
que perseguimos en cualquier interacción, pero en términos generales podemos
señalar que la regla como expresión recomendable es la misma que nos gustaría
que tuvieran los demás hacia nosotros. Debemos expresarnos de una manera
asertiva, para que nuestro mensaje sea claro y conciso y a la vez que no hiera a las
personas con las que estamos intentando comunicarnos; a nosotros nos gusta que
nos digan las cosas de manera respetuosa, no usando sarcasmos o burlas, que
sean cordiales para requerir algo, que si son criticas sean objetivas y no basadas
en un sentimiento descontrolado, que si estamos en un error también se tome en
cuenta lo positivo previo, que sean directos con lo que quieren expresar, empatía
con la situación, y que nuestro mensaje sea totalmente escuchado. Existen reglas
para saber decir, que cada persona adaptara a su personalidad:
Siempre que sea posible evita que tu petición se interprete como demanda
no negociable o mando agresivo, tener tacto al momento de comunicar y ser
amables.
Deja bien claro lo que quieres y siempre que sea posible especifica el grado
de intensidad de tu deseo, de esta manera la gente podrá ver cuán necesario
es para ti satisfacer esa petición, y trataran de cumplirla.
Siempre que puedas señala primero el comportamiento específico que
encuentras negativo y después tu sentimiento, expresa objetivamente lo que
te parece negativo de la situación y después como es que está afectándote.
Establece primero con precisión lo que sientes y exprésalo con claridad,
reflejando también la intensidad de la emoción.
Nunca ataques la autoestima de las personas, ser respetuoso, así como
esperamos que lo sean con nosotros, es necesario tener mucho tacto al
hablar pues no sabemos que comentarios, por inofensivos que nos parezcan,
pueden afectar a la otra parte.
Expresar los mensajes como dos conjuntos separados, explicando el primero
completamente antes de continuar con el segundo, no revolver nuestras
ideas permitirá que ambos o más mensajes sean entendidos como
individuales y no crearan confusión.
Si es oportuno, antes de iniciar la expresión del segundo conjunto, deja que
la otra persona reaccione al primero, ir paso por paso, solucionando cada
situación antes de pasar a la otra permitirá a la persona expresarse con la
misma claridad.
Es importante dar clara información respecto a qué partes de la conducta son
aceptables y cuáles no lo son, en lugar de quedarse callado, el quedarse
callado termina repercutiendo más en nosotros que a las personas que
ejecutaron la acción.
Se reconocen explícita y genuinamente los sentimientos, la situación, los
derechos o las creencias de los demás, y después se expresa asertivamente
la propia condición, es necesario también empatizar con las personas y
entender porque pudieron de esa manera, la mayoría de las veces las
personas expresan en otros lo que hay en su interior.
Recuerda que ser sensible a la situación de otra persona no es equivalente
a estar de acuerdo o aceptar sus planteamientos, que comprendas su
situación no significa que lo que hicieron este bien, es por ello que hay que
expresar, pero sin ser agresivos.
En la vida diaria nos encontraremos con personas que quieran comunicar de
manera agresiva, y no existe mejor respuesta ante ello que no responder de la
misma manera, expresarles que comprendemos su situación pero que eso no los
libra de estar actuando a nuestro parecer de manera errónea, aquí aplicar el control
emocional es de suma importancia, para no dejar que nuestras emociones se
adueñen de la situación. Un ejercicio efectivo para saber comunicar al momento de
saber que nos enfrentáremos ante una situación delicada, o simplemente que
tenemos muchos pensamientos que expresar, es describir detalladamente en un
cuaderno todos los puntos que queremos tocar en la plática, y seguir un orden de
manera que todo se desenvuelva de manera concisa. Un punto importante en el
saber decir es el no, ese que muchas veces no hace hacer cosas que realmente no
queremos, pero por miedo a sentirnos culpables terminamos aceptando, esto nos
impide establecer los límites con el entorno y por ende terminamos guardando
nuestros verdaderos pensamientos, al decir no nos estamos priorizando, y somos
capaces de ver primero por nuestras necesidades, utilizar nuestra energía en
nosotros y sentirnos eficaces, además, decir no nos permite comprender los límites
de las otras personas, todos tenemos derecho a decir no y ver por nosotros
principalmente, y esto no significa ser egoístas es simplemente ver por nuestros
deseos y necesidades, pues muchas veces terminamos sacrificando un poco o
mucho nuestra vida por cumplir con los deseos de los demás. Si con frecuencia te
sientes culpable por no saber decir que no pagas las consecuencias con malestar y
tensión, o inclusive guardando resentimientos.
Saber Escuchar. Siempre queremos ser escuchados, pero debemos saber
escuchar también, si queremos que una comunicación sea asertiva este punto es
igual de importante que el saber decir, debemos escuchar la información claridad y
sin anticiparnos para así llegar a unja resolución de problemas, en donde se
contemple la situación de ambos lados. Saber escuchar nos enriquecerá como
personas, seremos capaces de aprender y corresponder de los demás. El saber
escuchar nos hará capaces de reconocer en que situaciones no queremos
desgastarnos y en cuales vale la pena debatir al respecto, muchas veces asumimos
que es lo que nos querrán decir sin antes escuchar, algunos de estos pensamientos
son: No tiene nada que enseñarme, si continúo escuchando puedo descubrir que
estaba en una posición incorrecta, no debería sentirse o reaccionar así, si lo
escucho no tendré oportunidad de presentar mis puntos de vista, ya sé a lo que
quiere llegar, si cambio mi punto de vista mostraré debilidad, todos estos
pensamientos nos evitan escuchar objetivamente y progresar. En el saber escuchar
también está el verificar el mensaje, es decir, confirmar que nuestra interpretación
del mensaje es la correcta y ante esta dar un mensaje de repuesta de manera
asertiva. Facilitar la expresión a las demás personas es sumamente importante,
muchas veces les cuesta expresarse y el que nosotros los menospreciemos,
juzguemos o interrumpamos hace el proceso mucho más difícil para ellos e inclusive
en ocasiones prefieren dejar de decir. Es importante también hacerle saber a la
persona con nuestro lenguaje corporal que realmente nos interesa lo que quiere
transmitir, es importante ver a los ojos, mantener una postura recta y sin prestar
atención a estímulos del exterior, además, no permitir que nuestras emociones
nublen la intención del mensaje.
Ser positivo. Ser positivo implica solo aplicarlo hacia nosotros, si no, reconocer en
los demás y en las diversas situaciones que tienen algo bueno, algo que aportar
para sacarle provecho. La mayoría de los humanos tendemos a de inmediato
enfocarnos en lo negativo, aunque sea lo positivo lo que predomine, y es que es
una cosa tan pequeña es capaz de agobiarnos tanto que nos nubla de ver que
existen cosas buenas que valen la pena prestar atención y trabajar. Es muy
necesario que le demos un lugar importante al hecho de reconocer explícitamente
las conductas positivas de los demás, tanto en la frecuencia como en la forma
adecuada.
Tenemos el derecho de sentirnos bien por lo que hacemos bien, muchas
veces tendemos a menospreciar nuestro trabajo con la idea de que era
nuestro deber, pero debemos aprender a aplaudir nuestros triunfos por
“pequeños” que sean.
Decirles a las personas lo positivo de sus acciones es puede ser un gran
motivante en su vida para seguir esforzándose y saber que está haciendo las
cosas bien.
El ser positivo con el resto nos abre las puertas a expresar las deficiencias,
pero recordando que se debe ser respetuosos.
Ser sensitivo también a lo bueno, y tener el coraje de demostrar libremente
los aspectos de la propia ternura y afecto es una cualidad que enriquece y
humaniza en gran medida a la persona.
Ser positivo en las relaciones interpersonales nos permite acercarnos y
fortalecer estas.
Ser directos en lo que queremos decir es muy importante, pues i damos muchas
vueltas al asunto la persona puede creer que no estas siendo honesto y podría llegar
a confundir. No es fácil mantener el positivismo todo el tiempo, pero si nos
proponemos practicarlo día a día, y poco a poco vamos dejando el negativismo de
lado, empezaremos a ver la vida de manera positiva sin importar las circunstancias
que se nos presenten, también el aplaudirnos por esos pequeños grandes cambios
de pensamiento en el día a día son grandes motivadores. A veces, como forma de
presionar a los demás para "motivar" su rendimiento, aprendizaje, o por alguna otra
razón, nos mantenemos constantemente informándoles de lo que deben mejorar, lo
que hacen mal, deberían cambiar, etc. Los criticamos, olvidando que también se
esfuerzan y logran aciertos, manteniendo una especie de "línea dura ", dejando el
reconocimiento positivo para contadísimas excepciones, si acaso. Al reconocer lo
positivo en los demás seremos capaces de reflejar en nosotros esas mismas
conductas positivas, y el reconocerlas es un gran paso para la aceptación, además,
aceptar los comentarios del exterior hacia nosotros es totalmente válidos, es un
símbolo de que lo estamos haciendo bien, aunque no necesitamos de esa
aprobación realmente, pero siempre es motivante recibirla.
Lenguaje No Verbal. Se consideran componentes no verbales de la conducta el
contacto visual, la expresión facial, los movimientos de manos y pies, la postura,
orientación del cuerpo, distancia, elementos vocales como la sonoridad, la fluidez,
la velocidad con la que se habla, tono e inflexión de voz. Probablemente el lenguaje
no verbal diga más que nuestro lenguaje verbal y es que es inconsciente, por la
tanto siempre termina delatándonos, por ello, nuestro mensaje verbal debe ser
verdadero, y así se mantendrá un mensaje conciso, si la persona nota esta brecha
entre el lenguaje verbal y el lenguaje no verbal muy posiblemente no tomara en
cuenta lo que estamos expresando y con justa razón, pues estamos llegando a un
punto de falsedad. Algunos de los componentes no verbales que rompen la
coordinación armoniosa son los siguientes:
Contacto visual, nuestra vista debe ser firme y directa los ojos de la otra
persona, para denotar la seguridad en nuestro mensaje y el interés en el
mensaje escuchado.
Expresión facial, los músculos de nuestra cara adquieren distintas potencias
y posiciones según la verdadera emoción que nos hace sentir lo que decimos
o escuchamos, por eso debemos saber tratar nuestras emociones y
coordinarnos para el mensaje que se quiere transmitir sea claro.
Expresión de la voz, debemos mantener un ritmo calmado, para que se logre
entender nuestro mensaje, en un volumen adecuado para no predisponer a
la persona de nuestras emociones y lograr expresarnos de manera objetiva,
con el tono de voz se definen muchas cosas de como la persona reaccionara
ante el mensaje dado; no dar vueltas al mensaje con distintas tonalidades y
ritmos pues le quita la fluidez al mensaje.
Gestos, el resto de nuestro cuerpo es capaz de expresar todo lo que nuestra
voz no, por ello mantener la calma ante los estímulos del exterior que se
presenten al comunicar es fundamental.
El lenguaje no verbal puede demostrar muchas cosas que en realidad no queremos
transmitir, pero es tan amplio y diverso que se presta a muchas diferentes
interpretaciones, lo cual termina a siendo riesgoso, pues se pierde el control del,
mensaje y de lo que el receptor pueda entender con ello. La relajación y el control
emocional resultan grandes elementos a la hora de comunicarse pues de no
controlarlos nuestros mensajes de dispersaran, perderemos el control de la
situación y de ello se deriva que muchas veces terminamos empeorando las
circunstancias, por ejemplo, el rodar los ojos puede ser porque nosotros no
sabemos cómo expresarnos, pero la persona lo puede entender como hartazgo
hacia ella.
CONCLUSIÓN
El control emocional resulta ser para mí la base de la vida, sin este iríamos por la
vida desenfrenados, demasiados extasiados o demasiado decaídos, no tendríamos
el balance necesario para llevar a cabo las actividades del día a día de manera
efectiva. Como psicólogos resulta ser el elemento que no puede faltar en nuestra
vida, saber manejar nuestras emociones es la clave para todo, pues la mayoría de
los pacientes necesitan de este elemento para posteriormente ser capaces de
expresar su sentir. Tener control emocional nos permite ir desde la comunicación
hasta la ejecución de mensajes, además nos dará claridad para interpretar todo lo
que se nos presenta. Muchas veces caemos en la predisposición de las situaciones
o mensajes que se van a escuchar lo cual no nos permite progresar, el querer
siempre anticiparnos a lo que los otros nos dirán nos limita de conocer, vivir y
experimentar, además claro, de la resolución de conflictos. De lo miso se deriva el
positivismo, si somos capaces de identificar nuestras emociones, somos capaces
de cambiarlas, de decidir utilizar lo positivo de las situaciones; muchas veces lo
negativo es lo que predomina, pero esa es una decisión nuestra, nosotros decidimos
quedarnos estancados sin avanzar, si, algo malo pudo llegar a pasar, pero eso no
es lo importante, lo importante es qué puedo hacer yo para cambiarlo, o qué fue lo
positivo que me dejo, al final de todo podemos aprender. Una vez que manejamos
las situaciones el siguiente paso es saber expresar nuestro sentir, muchas veces
por no saber hacerlo no decimos nada y terminamos dañándonos, pues aunque
parezca increíble no solo afecta a nivel mental si no también fisiológico, por ende el
comunicarnos de manera asertiva es fundamental en nuestro día a día, dado que
cada día existe algo por transmitir; de la misma manera el saber escuchar es
necesario, a todos nos gusta ser escuchados, pero cuantos sabemos escuchar, el
no escuchar a las personas de nuestro entorno puede terminar alejándolas, además
escuchar los puntos de vista del resto puede darnos claridad y aprendizajes. Por
último, el lenguaje no verbal puede ser nuestro peor enemigo o nuestro mejor aliado,
él es el que les da consistencia a nuestras expresiones verbales, si nuestro lenguaje
no verbal es adecuado seremos tomados en cuenta, mientras que, si no lo es, muy
posiblemente no se apreciara el mensaje.