ACUERDO PREVENTIVO EXTRAJUDICIAL
ANÁLISIS DE LA FIGURA PREVENTIVA DE ACUERDO PREVENTIVO
EXTRAJUDICIAL Y CAMBIOS INTRODUCIDOS POR LAS RECIENTES
MODIFICACIONES AL REGIMEN CONCURSAL
GENERALIDADES
Este instituto tiene en la legislación positiva de nuestro país un origen que data de
1983 en oportunidad de la sanción de la ley 22.917 que fue aquélla que reformó la vieja ley
de concursos 19551 empezando a darle un atisbo privatista al régimen concursal
argentino. Definimos como de corte privatista a esta incorporación del presente instituto
porque el mismo no es ni más ni menos que un contrato surgido de una negociación
privada que vincula al deudor que se encuentra en cesación de pagos o en dificultades
económicas o financieras de carácter general, con todos los acreedores o de no ser
posible con una buena parte de ellos.
Cabe señalar que si bien la ley 24.522 significó un notorio avance respecto de
la ley 22.917 no pudo lograr en la práctica el propósito perseguido, sobre todo por la
inseguridad que representaba el hecho de que aquéllos acreedores más impacientes
pidieran medidas de agresión contra el patrimonio en crisis y de esa manera hacían
peligrar el acuerdo que se pudiera estar negociando con el resto de los acreedores.
Ante esta debilidad de la figura conforme a lo descripto en el párrafo anterior,
con la ley 25.589 se la dota de mayor estabilidad para negociar el acuerdo pues ni bien se
presenta el pedido de homologación del mismo se produce la suspensión de las acciones
de contenido patrimonial.
Es muy importante contar con un instituto que le brinda al deudor en crisis una
posibilidad de superarla mediante acuerdo privado con sus acreedores y en una etapa
previa a la cesación de pagos donde generalmente es demasiado tarde para revertir la
situación económica financiera.
Particularmente en mi calidad de profesional de las ciencias económicas
destaco la importancia de que se conozcan estas figuras por parte de todos aquellos que
deben captar el fenómeno de la crisis empresaria y deben dar salidas alternativas para
detectarla y buscar una salida a tiempo. Según Stephen Fink la crisis pasa por diversas
etapas entre las que menciona: el shock, la retirada defensiva, la observación realista y la
adaptación y cambio.
Es bien sabido por todos que la crisis empresaria nunca aparece de un día
para otro sino que es el resultado de una demora en el diagnóstico de las causas que la
originaron, agudizada generalmente por la resistencia a combatirlas. En esto último radica
la importancia de los mecanismos de prevención de las crisis.
Conforme lo señala LILIANA CICHERO 1 en su artículo, en el tratamiento de la
empresa en crisis existen procedimientos derivados de la aplicación de soluciones de tipo
administrativo, económico y/o legal, que pueden o no complementarse; entre ellas destaca
la solución concursal, la paraconcursal y la administrativa.
CICHERO define a la solución paraconcursal como aquélla que se utiliza para
todas las situaciones empresariales que, estando en dificultades financieras, concurren a
acuerdos con todos o parte de los acreedores; se puede solicitar a posteriori la protección
judicial a través del mecanismo de la homologación.
1
CICHERO, Liliana, ¨Como prevenir crisis empresariales¨ publicado en la revista Universo
Económico del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, diciembre 1999.
La característica esencial de este remedio se ubica en orden a darle al
empresario y a sus acreedores la posibilidad de conducir la crisis en el plano privado y
luego de logrado ese consenso proceder a homologar el acuerdo para así darle certeza y
plena oponibilidad a lo pactado.
ANTECEDENTES EN LEGISLACIONES EXTRANJERAS
La posibilidad de arribar a acuerdos entre un deudor y sus acreedores,
actuando éstos últimos en forma colegiada data de la Edad Media en Italia 2, en el derecho
español aprobado por la censura de Valladolid en 1646 3, en la Ordenanza Francesa de
1673 y en el capítulo XVII de las Ordenanzas de Bilbao de 1737.
Dentro de los antecedentes más actuales de carácter internacional es importante
destacar el instituto de la Prevención y reglamento amigable de la legislación francesa del
1º de marzo de 1984 y que recién adquirió vigencia un año después, el 1 de marzo de
1985. DASSO4 lo define diciendo que: ¨se trata de un acuerdo extrajudicial con los
principales acreedores y con la intervención de un conciliador “conciliateur” tendientes a
lograr postergaciones y/o remisiones en sus deudas. El espectro de sujetos susceptibles
del procedimiento comprende a comerciantes individuales o colectivos, artesanos y a toda
persona moral de derecho privado con actividad económica siempre que exhiba en
actividad déficit financier, pero en tanto no se encuentre en estado de cesación de pagos.
DASSO en su obra hace un análisis de las características del Reglamento
Amigable:
2
CASANDRO, ¨Le rappresaglie e il fallimento a Venecia nei secoli XIII-XVI¨
3
SALGADO DE SOMOZA ¨Labyrinthus creditorum al litem por debitorum comunem Inter. Illo
causatum¨
4
DASSO, ARIEL ANGEL ¨Quiebras. Concurso Preventivo y Cramdown¨ tomo II Editorial AD-
HOC 1997
a) Es un trámite confidencial, con el mayor secreto profesional.
b) Tiene efecto únicamente entre los que lo formalizaron.
c) Durante su vigencia se suspende toda acción individual por parte de los
acreedores que lo formalizaron.
d) Los acreedores comprendidos en el acuerdo no pueden reclamar garantías
reales para afianzar el pago de sus créditos.
e) El incumplimiento por parte del deudor del concurso amigable
irremediablemente lo llevaal procedimiento de “redressement judiciaire”, aún
sin estar en cesación de pagos.
En Inglaterra la legislación tiene una tendencia en pro de garantizar el derecho
de los acreedores pero a partir de 1985 se han establecido sistemas legales cuyo objetivo
es el evitar la liquidación de las empresas insolventes. A través de la ley de Sociedades,
capítulos XIX, XX y XXI y la ley de Insolvencia de 1986 se prevé el instituto conocido como
¨voluntary arrangements¨
Tal como lo define GOODE R.M.5 en su obra estos arreglos voluntarios tienden a
arribar a un acuerdo que puede consistir en la viabilidad de que la empresa continúe o sea
realizada y con la posibilidad de que la Corte designe un administrador para lograr el
gerenciamiento de la compañía. El objetivo de esta legislación es la cancelación de las
acreencias.
En nuestra querida madre patria, la legislación concursal se halla incorporada al
Código de Comercio que data de 1885, de tal manera que en su Exposición de Motivos se
contempla como de gran utilidad el convenio entre deudor y acreedores tendientes a evitar
la liquidación empresaria. Señala SATRE PAPIOL 6
que la jurisprudencia española
5
GOODE R.M.. ¨Principles of Corporate Insolvency Law¨, Sweet & Maxwell, Londres, 1990, págs
12 y sgtes.
6
SATRE PAPIOL S. ¨La rescisión por lesión y su ejercicio en supuesto de cesión de bienes
efectuada en un convenio concursal¨, Valencia R.G.D.., Nº 33 y 34, octubre y noviembre de 1990.
contempló este tipo de acuerdos, siendo que ellos obligan a los contratantes a atenerse a
lo pactado en toda su extensión, entendido como negocio ¨sui generis¨, como si se tratara
de una transacción.
En Portugal a partir del año 1993 rige el Decreto-Ley 132 tendiente a reformar
el Derecho Concursal y el mismo regula los institutos concursales de recuperación de
empresas y la Quiebra. DASSO en su obra antes citada dice que el instituto de
recuperación de empresas refunde en un único procedimiento el convenio, acuerdo de
acreedores y gestión controlada,más un único y novedoso procedimiento denominado
¨reestructuración financiera¨, que consiste en la adopción por los acreedores y posterior
homologación del juez, de medidas con incidencia en el pasivo de la empresa(rebajas,
moratorias, cesión de bienes...) o en la estructura del capital (aumento o reducción del
capital) que aseguren la superioridad del activo frente al pasivo. Estas medidas que
integran la reestructuración financiera son básicamente medidas de arreglo del pasivo, que
tendrían cabida tanto como contenido de un convenio entre deudor y acreedor, como
dentro de un plan de reorganización en el marco de la gestión controlada.
MERCOSUR
URUGUAY: La ley de este país vecino del 11 de noviembre de 1926 bajo el número 8045
dio origen al denominado ¨concordato privado¨, el cual consiste en regular un acuerdo
entre acreedores y la empresa deudora, el cual cuenta con las siguientes características:
1) Constituye un acuerdo privado
2) Es obligatorio para los acreedores sin necesidad de homologación judicial,
salvo oposición de los no firmantes del acuerdo al ser notificado.
CHILE: En este país limítrofe se encuentra vigente la ley 18.175 y a través de sus
artículos 169 y 172 está previsto un pacto extrajudicial el que deberá ser aceptado por la
unanimidad de los acreedores, en vías de que el deudor pueda dar solución a sus
obligaciones.
ANTECEDENTES EN NUESTRA LEGISLACIÓN CONCURSAL
LEY 22.917
Si bien hasta la sanción de la ley 22.917, modificatoria de la ley 19551, no existía en forma
reconocida como un instituto de remedio ante la crisis, ya la propia doctrina y
jurisprudencia admitía su existencia y esos acuerdos eran conocidos como ¨clubes de
bancos¨.
Luego con la ley 22.917 se los legisló especialmente a través de la incorporación de los
artículos 125-1 y 125-2 a la ley 19551, pero dentro del capítulo de Quiebras, cuando en
realidad de lo que se trata es de encontrar un remedio en un estado de preinsolvencia para
evitar las consecuencias de un posible estado falencial.
Las características esenciales de esta normativa eran las siguientes:
- El régimen de estos acuerdos preconcursales alcanzaba poca seguridad y su
interés se centraba conforme IGLESIAS en superar las dificultades
económicas y financieras del deudor, y los medios instrumentados a tal fin
resultaran eficaces.
- Implicaban una nueva relación entre deudor y acreedores, ya fueran éstos
quirografarios o privilegiados.
- No era requisito la igualdad de trato entre acreedores ni tampoco unanimidad,
solamente la ley establecía que la magnitud del acuerdo debía superar las
dificultades económicas y financieras que sufría el deudor.
- Fijaba un régimen para preservar la eficacia de los acuerdos preconcursales
en el hipotético caso de una ulterior quiebra del deudor, para lo cual limitaba la
posibilidad de iniciar acciones de ineficacia salvo que de estudios realizados al
momento de firmar los acuerdos o de otros elementos objetivos conocidos por
los acreedores, fuere indubitable que mediante ellos o las medidas previstas
como presupuestos para su concreción resultare imposible conseguir la
superación de las dificultades o del estado de cesación de pagos.
- Las garantías reales y otras preferencias constituídas con motivo del acuerdo
preconcursal homologado, eran eficaces en la quiebra posterior, siempre y
cuando no aparecieran acreedores anteriores a su constitución.
LEY 24.013 – PROCEDIMIENTO DE CRISIS DE EMPRESA –
Previo a la comunicación de despido o suspensiones de trabajadores por razones de
fuerza mayor, causas económicas o tecnológicas, en el caso de que ello afecte a
porcentajes superiores de trabajadores que establece la ley en su art. 98, se crea un
procedimiento preventivo de crisis.
El principal efecto de este procedimiento es lograr la paralizaciónde las medidas de
despidos, suspensiones, etc por parte del empleador y la imposibilidad de ejercer el
derecho de huelga por parte de los trabajadores mientras dure la sustanciación del
procedimiento
La presentación y la sustanción de estos procedimientos se hace en sede del Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social de la Nación u organismos similares que funcionen dentro de
las distintas provincias. Los legitimados para solicitarlo son el empleador o la asociación
sindical que agrupe a los trabajadores involucrados. Se deberán acompañar datos
correspondientes a la disminución de la actividad económica del empleador, estados
contables, facturación y otros elementos probatorios de la crisis. Deberá explicar la
empresa que medidas tomará para superar la crisis como puede ser inversiones,
innovación tecnológica, reestructuración organizativa, etc.
Ley 24522
La ley 24522 regula el instituto del acuerdo preventivo extrajudicial en los artículos 69 a 76.
Entre sus características salientes está la posibilidad de los acreedores que no participaron
del acuerdo de pedir la quiebra del deudor o de promover juicios ejecutivos o de
conocimiento contra éste, pero lo que si hay que destacar que el acuerdo homologado le
es oponible sin que ello afecte a su acreencia individual.
Para su homologación judicial. El acuerdo debería estar firmado por la mayoría absoluta de
acreedores que representen las dos terceras partes del pasivo total, quirografario y
privilegiado, con la excepción de los acreedores excluidos(art 45 LC).
No está previsto proceso de verificación ni informes del Síndico por ello se pide una serie
de información certificada por Contador Público para dar más seguridad y certeza al
procedimiento.
No rige la novación pues no le es aplicable el art. 55 de la LCQ., salvo que se conviniere
expresamente.
No se exige que estos acuerdo respeten la igualdad de trato entre sus acreedores, siendo
totalmente lícito pactar condiciones diferentes con cada uno de los contratantes.
Hay libertad de contenido, en estos contratos se pueden convenir las prestaciones más
variadas(quitas, esperas, reorganización de la empresa, redimensionamiento, etc), todas
ellas tendientes a superar las dificultades económicas o financieras de carácter
general o la cesación de pagos.
Permitían ofrecer quitas superiores al 60 % de lo adeudado.
4.- ANÁLISIS DE LA NUEVA FORMULACION DEL ACUERDO
PREVENTIVO EXTRAJUDICIAL(Ley 25.589)
A través del art. 18 de la ley 25.589 se modificó el Capítulo VII del Título II de la ley 24.522,
cuyos artículos trataré de analizar a continuación:
Artículo 69: Legitimado. El deudor que se encontrare en cesación de pagos o en
dificultades económicas o financieras de carácter general, puede celebrar un acuerdo con
sus acreedores y someterlo a homologación judicial.
Presupuesto subjetivo:
La ley 25.589 no determina concretamente requisitos especiales para aquellos sujetos que
quieran utilizar para la salida de su crisis la figura del acuerdo preventivo extrajudicial. Por
extensión, estarían facultados todos aquellos sujetos que pueden peticionar el concurso
preventivo.
Se eliminó de este artículo la facultad de los acreedores que no suscribían el acuerdo de
poder conservar sus acciones individuales y la condición de no estar sometidos a los
efectos del acuerdo, salvo lo previsto por el art. 76. Es decir que recién una vez
homologado el acuerdo, eran oponibles a los acreedores que quedaban afuera los actos
que se hubieren otorgado en su consecuencia, tales como pagos, constitución de
hipotecas, prendas u otras preferencias.
Presupuesto objetivo:
No es un presupuesto necesario básico el tener que encontrarse el deudor en
cesación de pagos sino que admite que se aplique este instituto como remedio en
una etapa en donde el deudor si bien tiene un estado de grave apremio y una
situación de deterioro económico-financiero generalizado pero sin llegar
irremediablemente a un estadio más grave como es la cesación de pagos aunque a
ésta última también le habilita el acceso.
Ya sea que el deudor se encuentre en estado de insolvencia como que tenga
dificultades económicas y financieras de carácter general, le ofrece la posibilidad de
llegar a un acuerdo con todos o con alguno de los acreedores que más le interesan.
Le permite al deudor en problemas solicitar posteriormente la homologación judicial,
hecho que lo beneficia notoriamente porque le frena las acciones judiciales por el simple
pedido de homologación y al obtener finalmente la homologación le da certeza jurídica a
aquellos acreedores que hayan suscripto el acuerdo.
El abanico de posibilidades que ofrecen este tipo de acuerdo para aquellos deudores que
ven en su empresa una viabilidad económica pero necesitan de asistencia para superar la
crisis en que se encuentran insertos, es muy variado: posibilidad de que le reprogramen
los vencimientos de sus pasivos, apoyo para reestructurar la empresa o ampliar su
capital de trabajo, etc.
Artículo 70: Forma. El acuerdo puede ser otorgado en instrumento privado, debiendo la
firma de las partes y las representaciones invocadas estar certificadas por escribano
público. Los documentos habilitantes de los firmantes, o copia autenticada de ellos,
deberán agregarse al instrumento.
El acuerdo deberá ser por escrito pero quedará a elección de las partes que se haga por
instrumento público o privado pero en éste último caso las firmas de las partes y las
representaciones invocadas deberán estar certificadas por escribano público.
Artículo 71: Libertad de contenido. Las partes pueden dar al acuerdo el contenido que
consideren conveniente a sus intereses y es obligatorio para ellas aun cuando no obtenga
homologación judicial, salvo convención expresa en contrario.
El contenido del acuerdo está sujeto a voluntad de las partes sin que se deba mantener el
principio esencial del derecho concursal de la pars conditio creditorum. Tampoco hay
impedimento legal para ofrecer distintas propuestas conforme a categoría de acreedores
que estén ligados entre sí por intereses comunes.
No es necesario que la firma de los acreedores sea puesta el mismo día.
Según FAVIER DUBOIS7: ¨Con este aditamento se facilita la gestión privada del acuerdo¨.
7
FAVIER DUBOIS, EDUARDO M. (p)¨Nuevo Régimen de Concursos y Quiebras ley nº
24522¨Ediciones Nueva Técnica SRL Buenos Aires 1996.
No es necesario efectuar una reunión de todos los acreedores firmantes y la adhesión al
mismo no debe ser simultánea.
Artículo 72: Requisitos para la homologación.
Para la homologación del acuerdo deben presentarse al juez competente, conforme lo
dispuesto en el artículo 3°, junto con dicho acuerdo, los siguientes documentos
debidamente certificados por contador público nacional:
1) Un estado de activo y pasivo actualizado a la fecha, del instrumento con indicación
precisa de las normas seguidas para su valuación.
En este artículo se hace especial hincapié en los requisitos que debe presentar para que
al deudor se le homologue el acuerdo extrajudicial y la relación íntima del Contador
Público en la elaboración de dicha información en su carácter de profesional
independiente.
Es necesario que la ley en este instituto especialmente pida esta información relevante
acerca de la situación patrimonial actual del deudor, la cual es similar a lo pedido por el
inc. 3 del art. 11, porque aquí no tenemos la presencia del Síndico quien debido a lo
normado por el art. 275 de la LC tiene a su cargo efectuar las peticiones necesarias para
la rápida tramitación de la causa, la averiguación de la situación patrimonial del
concursado, y los hechos que puedan haber incidido en ella y la determinación de sus
responsables.
Para la elaboración de este estado, el contador certificante deberá exponer con toda
claridad qué normas profesionales contables y de auditoría tuvo en cuenta para la
valuación
2) Un listado de acreedores con mención de sus domicilios, montos de los créditos, causas,
vencimientos, codeudores, fiadores o terceros obligados y responsables; la certificación del
contador debe expresar que no existen otros acreedores registrados y detallar el respaldo
contable y documental de su afirmación.
En este listado el contador certificante debe analizar las causas que hubieren dado origen al
crédito(prendas, hipotecas, warrants, fianzas,etc.).
En cuanto a certificar la no existencia de otros acreedores más allá de los listados es
importante que aplique todas las técnicas de auditoría y que se haga una referencia sobre
cada crédito registrado y su respaldo en la documentación sustentatoria.
3) Un listado de juicios o procesos administrativos en trámite o con condena no cumplida,
precisando su radicación.
Este requisito se asemeja a lo normado por el inciso 5 último párrafo del artículo 11.
4) Enumerar precisamente los libros de comercio y de otra naturaleza que lleve el deudor,
con expresión del último folio utilizado a la fecha del instrumento.
Es similar a lo normado por el inciso 6 del artículo 11 con la única salvedad que los libros no
deberán ser puestos a disposición del Tribunal. Y además se deberán informar otros libros y
se entiende que se deberán detallar los libros exigidos por el art. 52 de la LCT, los libros
exigidos por las leyes impositivas y algún otro específico de la actividad del deudor.
5) El monto de capital que representan los acreedores que han firmado el acuerdo, y el
porcentaje que representan respecto de la totalidad de los acreedores registrados del
deudor.
Esta información está destinada para poder realizar el cómputo de las mayorías y requiere
que el contador público certificante practique el porcentaje que representan la sumatoria de
todos los créditos que fueron objeto de una renegociación en relación a la totalidad de las
deudas registradas por el deudor.
Efecto de la publicación de Edictos. Ordenada la publicación de los edictos del art. 74 LC ,
quedan suspendidas todas las acciones de contenido patrimonial contra el deudor, con las
exclusiones dispuestas por el artículo 21.
ALEGRIA 8quien con agudeza afirma que la suspensión de las acciones no será tan
automática, porque el Juez tendrá que comprobar que, prima facie, se han cumplido los
requisitos formales del mismo art. 72 de la LC.
Es bastante problemática esta remisión del art. 72 último párrafo al artículo 21 incisos 2 y
3. Esto es así porque el artículo 72 menciona la suspensión de las acciones judiciales pero
no queda claro a cuáles alcanza pues el art. 21 inc 2 dice que las ejecuciones de garantías
reales se suspenden, o no podrán deducirse hasta tanto se haya presentado el pedido de
verificación respectivo con lo cual ofrece oscuridad para aplicarse a los acuerdos
extrajudiciales en donde no existe una etapa de verificación de créditos.
También otro fundamento para entender que la suspensión no alcanza a los créditos con
garantía real es aquella que puede ser más abarcativos los efectos de un acuerdo
extrajudicial que los de un concurso preventivo.
Asimismo el art. 72 no habla de la prohibición de deducir nuevas acciones judiciales.
RUBIN en su artículo arriba indicado, señala que como no hay reenvío a los inc. 4º y 5º del
art. 21 de la ley de concursos y quiebras el juez no puede levantar las medidas cautelares
ni suspender las acciones de los acreedores con derecho a ¨pronto pago¨ de fuente
laboral. A pesar de ello ALEGRIA en su artículo ya citado piensa que se aplica el art. 24
sobre suspensión de actos de ejecución sobre ciertos bienes gravados por prenda o
hipoteca.
También se debe interpretar que no se suspenden los pedidos de quiebra por lo cual ante
una gran presión de los acreedores disconformes con el acuerdo pueda verse el deudor
obligado a presentar su concurso preventivo.
Artículo 73: Mayorías. Para que se dé homologación judicial al acuerdo es necesario que
hayan prestado su conformidad la mayoría absoluta de acreedores quirografarios que
8
ALEGRIA, Héctor ¨Nueva reforma a la ley de concursos y quiebras. Ley 25.589¨ LA LEY,
Suplemento de Concursos y Quiebras, 18 de junio de 2002, p. 18
representen las dos terceras partes del pasivo quirografario total, excluyéndose del
cómputo a los acreedores comprendidos en las previsiones del artículo 45.
Respecto a la exclusión de los acreedores comprendidos en las previsiones del art. 45 se
hace un paralelo con el acuerdo preventivo( comprende al cónyuge, los parientes del
deudor dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o adoptivos y sus
cesionarios dentro del año anterior a la fecha del acuerdo, en este caso).
Acreedores omitidos:
Se pide como en el viejo art. 73 la doble mayoría, obviamente computada en forma global
pues aquí no hay categorización, pero se excluye en el nuevo art. 73 del cómputo a los
acreedores privilegiados.
Esta omisión a mi entender es razonable pues estos acreedores ya tienen asegurados con
sus garantías las preferencias que la ley les asigna.
No obstante a que se excluyó a los acreedores privilegiados de la base del cómputo para
las mayorías,es demasiado exigente poder cumplimentar este requisito sobre todo cuando
las PYMES necesitan la conformidad del fisco u otros organismos burocráticos quien no le
darán la conformidad, logrando de tal manera que este remedio quede frustrado.
SEGAL9 al comentar un caso de un deudor que tiene uno o dos acreedores, señala lo
siguiente: ¨Bajo el régimen actual que exige para homologar una doble mayoría de
acreedores y créditos, tratándose de un único acreedor éste obviamente le alcanzaría, más
en el supuesto de tratarse de dos, si uno de ellos estuviera disconforme, la mayoría de
personas resultaría inalcanzable aunque el monto del crédito del otro fuese superior a los
dos tercios del pasivo total...”
Artículo 74: Publicidad. La presentación del acuerdo para su homologación debe ser hecha
conocer mediante edictos que se publican por cinco (5) días en el diario de publicaciones
legales de la jurisdicción del tribunal y un (1) diario de gran circulación del lugar. Si el
deudor tuviere establecimientos en otra jurisdicción judicial debe publicar los edictos por el
mismo plazo en el lugar de ubicación de cada uno de ellos y en su caso en el diario de
publicaciones oficiales respectivo.
Este requisito se mantiene con respecto a la ley anterior y requiere que el deudor tenga
9
SEGAL, Rubén, ¨Acuerdos Preventivos Extrajudiciales¨ Edit. Abeledo Perrot, Buenos Aires.1998
que publicar por edictos durante cinco días en el diario de publicaciones legales de la
jurisdicción del Tribunal y además en un diario de gran circulación del lugar, el pedido de
homologación presentado ante el Juzgado.
Artículo 75: Oposición. Podrán oponerse al acuerdo los acreedores denunciados y aquellos
que demuestren sumariamente haber sido omitidos en el listado previsto en el inciso 2 del
artículo 72. La oposición deberá presentarse dentro de los diez (10) días posteriores a la
última publicación de edictos, y podrá fundarse solamente en omisiones o exageraciones
del activo o pasivo o la inexistencia de la mayoría exigida por el artículo 73. De ser
necesario se abrirá a prueba por diez (10) días y el juez resolverá dentro de los diez (10)
días posteriores a la finalización del período probatorio.
Se suprimió la posibilidad de substanciar con el deudor las oposiciones al acuerdo.
Si estuvieren cumplidos los requisitos legales y no mediaran oposiciones, el juez
homologará el acuerdo.
No obstante que conforme la redacción del art. 75 de la LCQ, aparece que solamente se
pueden oponer a la homologación del acuerdo extrajudicial quienes no lo firmaron,
quedaría para los firmantes plantear la nulidad conforme las causales del art. 953 del
Código Civil y por otras previstas en el mismo.
Entre los aspectos externos del convenio que el Juez deberá tener en cuenta al
homologar, según RUBIN se encuentran los siguientes:
a. Si hay acreedores privilegiados y, en su caso, cuál es el alcance de sus
prelaciones.
b. Cuáles son los bienes del deudor libre de gravámenes.
c. Cuál es la capacidad del deudor de generar utilidades futuras. En tal dirección,
habrá que examinar los contratos celebrados o a celebrarse con terceros, y los
estudios para medir la rentabilidad de esos negocios.
d. Comparar las alternativas concordatarias a partir de una ecuación que conjugue
las mentadas posibilidades de generar utilidades con los términos económicos y
financieros de las propuestas. Para los acreedores de la misma clase o
subcategoría las alternativas deben ser, sino iguales, al menos equivalentes en
términos económicos o financieros.
En cuanto a los aspectos intrínsecos de dicho convenio señala RUBIN que los interesados
en los plazos legales dispuestos por el art. 75 podrán oponerse en caso de que el acuerdo
se celebrare en fraude a la ley o que constituya una herramienta de abuso conforme con el
art. 52 de la LCQ
Desde mi más humilde opinión resaltó que si bien para evaluar los aspectos intrínsecos
contractuales es un tema de naturaleza esencialmente jurídica, pero para evaluar la
factibilidad de cumplimiento del convenio y la proyección de la rentabilidad de la empresa
actualmente en crisis, sin la presencia ni colaboración del Síndico, no será tarea fácil para
el Juzgador.
La regulación de honorarios, en caso de existir impugnaciones, será efectuada por el juez
teniendo en cuenta exclusivamente la magnitud y entidad de los trabajos realizados por los
profesionales en el expediente, sin tomar en cuenta el valor económico o comprometido en
el acuerdo, ni el monto del crédito del impugnante.
Esta regulación de honorarios de los profesionales que participen en las impugnaciones al
acuerdo deberá ser efectuada sin tener en cuenta la cuantía económica del acuerdo
total o la magnitud del crédito impugnado.
Artículo 76: Efectos de la homologación. El acuerdo homologado conforme a las
disposiciones de esta sección produce los efectos previstos en el artículo 56, y queda
sometido a las previsiones de las Secciones III, IV y V del Capítulo V del Título II de esta
ley.
A esta reforma se le incorporaron amplios alcances respecto del acuerdo que fuere
homologado como que tendrá las mismas consecuencias que la homologación del
acuerdo judicial. De tal modo los efectos del acuerdo extrajudicial homologado son
oponibles a todos los acreedores anteriores al acuerdo aunque no lo hayan suscripto,
incluso para el caso de que hayan manifestado su oposición.
De tal modo que la homologación al tener los mismos efectos que el art. 56, es aplicable a
todos los acreedores quirografarios de causa o título anterior, generando de tal modo una
novación de la deuda que se aplica también a los acreedores que no formaron parte del
acuerdo.
¿Es aplicable el cramdown power para los acuerdos extrajudiciales?
Para ALEGRIA, en el proceso de homologación del acuerdo extrajudicial se le podría
solicitar al Juez que utilice el cramdown power del art. 52 de la ley 25589 en función de la
remisión del art. 76 al art 52 de la LC.
En opinión de RUBIN, el cramdown power cumple su mejor función en el concurso
preventivo judicial, donde hay un proceso de verificación de créditos, donde hay controles
recíprocos de los acreedores y donde se puede vigilar la administración de la concursada.
En cambio señala que en el acuerdo preventivo extrajudicial la competencia del tribunal se
agotaría en la homologación o no-homologación y los controles sólo existen si están
previstos en el convenio.
¿Podrán los acreedores laborales intervenir en los acuerdos extrajudiciales?
Desde el punto de vista legal no existen impedimento alguno para que los
acreedores de causa u origen laboral participen en la deliberación y suscripción de estos
acuerdos preventivos extrajudiciales según lo señala BARBIERI, quien además agrega que
en los acuerdos pueden llegarse a incluír disposiciones tendientes a una eventual
reestructuración de las condiciones de trabajo o, simplemente una racionalización del
personal dependiente.
Pero lo que sucede en los pocos acuerdos extrajudiciales que se han llevado a
cabo en la práctica los acreedores laborales no son invitados a suscribirlos sino que
generalmente surgen de la negociación entre los acreedores financieros, con garantía real,
proveedores, etc. No nos olvidemos que este instituto surge como un blanqueo legal de
los denominados ¨clubes de banco¨ cuyo origen es muy anterior al año 1983, fecha a partir
de la cual se incorporó la figura del acuerdo extrajudicial en el régimen concursal
argentino.
¿CÓMO SE PAGA LA TASA DE JUSTICIA EN ESTOS ACUERDOS?
La ley de tasa de justicia 23.928 no prevee que tasa de justicia se debe aplicar
en los acuerdos extrajudiciales, pero para encontrar solución al tema tendríamos que
analizar la jurisprudencia, obviamente relacionándola con la ley 24522 y no con la última
reforma vigente en la regulación de tasas de justicia aplicable a los procesos concursales
sancionada vía art. 12 de la ley 25.561.
En los autos caratulados ¨MARESCA Y BINI SA sobre ACUERDO PRECONCURSAL¨ y
con pronunciamiento de la CNCOM., SALA B 28/06/96, al referirse a la tasa de justicia en
estos casos, ha dicho que ¨resulta procedente el pago de la alícuota prevista por el art. 3º
de la ley 23.898, por verificarse el supuesto contemplado en el inc. e) de la citada
normativa, cuando se trate de un acuerdo preventivo extrajudicial judicialmente
homologado¨´
No parecería justo que en el acuerdo preventivo extrajudicial se pague lo mismo que en el
acuerdo preventivo pues la esencia conceptual de la tasa de justicia es el precio que
retribuye el servicio público de administración de justicia 10, de uso facultativo del eventual
accionante, siempre que produzca el correspondiente desgaste jurisdiccional, y por todo
esto no tiene nada que ver el servicio prestado por la Justicia en el devenir del proceso de
un concurso preventivo con la simple homologación de un acuerdo preventivo extrajudicial.
Si se sigue la línea jurisprudencial de asimilación de los concursos preventivos y acuerdos
extrajudiciales para la aplicación de la tasa de justicia, ante la reforma introducida por el art
13 de la ley 25563 al régimen concursal la tasa a aplicarse a los nuevos acuerdos
extrajudiciales debería ser del 0,75 % sobre el total de los créditos comprendidos en el
10
MAGALHANES MARIO Y JOSEFINA RUBINSTEIN “Tasas judiciales ley 23898”
acuerdo pero si el monto de estos últimos superare los $100.000.000 la tasa aplicable
sería del 0,25 %.
CONCLUSIONES
El enriquecimiento de los efectos el instituto del Acuerdo Preventivo Extrajudicial conocido
por los anglosajones como ¨prepackage bankruptcy¨ va en la dirección correcta para
enfrentar en forma eficiente la crisis sistémica que asola nuestro país. Permite que las
partes puedan negociar fuera del concurso un acuerdo que luego se homologa y es
vinculante para todos los acreedores.
Las ventajas de este instituto son, entre otras:
1) Este remedio para habilitarlo, no se requiere como presupuesto objetivo la
insolvencia, facilitando las soluciones preventivas.
2) Los efectos del acuerdo extrajudicial homologado son extensivos a todos
los acreedores quirografarios y requiere para su aprobación la mayoría
absoluta de acreedores quirografarios que representen las dos terceras
partes del pasivo quirografario total, con la exclusión de los privados de
voto en los términos del art. 45y de los acreedores privilegiados salvo
que renuncien a su privilegio.
3) Se produce una fuerte similitud en los efectos suspensivos de los juicios
entre el concurso preventivo extrajudicial y el acuerdo preventivo judicial.
De tal modos se transpone la dificultad que antes acarreaban este tipo de
convenios pues la agresión patrimonial al deudor por partes de los
acreedores impacientes perturbaba todo intento de avance con aquellos
otros que sí estaban proclives a un acuerdo.
4) La rapidez que ofrece, la economía en los costos que conlleva
comparándolo con el Concurso Preventivo y la amplia libertad para que las
partes concerten una solución.
5) La legitimación para la oposición a la homologación que en el marco de la
ley 24.522 estaba admitida a los acreedores ¨no comprendidos en el
acuerdo¨ se extiende ahora a los ¨denunciados y aquellos que demuestren
sumariamente haber sido omitidos en el listado de acreedores que debe
presentar el deudor al momento de requerir la homologación¨. Este período
de oposición se reduce de 15 a 10 días.
6) No es necesario en los acuerdos respetar el principio concursal de la pars
condictio creditorum.
7) Afortunadamente por medio del art. 76 de la ley 25.589 se amplían los
alcances del acuerdo extrajudicial homologado otorgándole las mismas
consecuencias que las del Acuerdo Preventivo homologado. De este modo
los efectos de este instituto serán aplicados a todos los acreedores
anteriores al acuerdo, a pesar de que no hubieran expresado su
consentimiento o más aún se hubieren opuesto.
Problemas que el nuevo dispositivo legal para este instituto puede generar:
1) En la etapa de la negociación del acuerdo previo al pedido de
homologación se lo puede seguir agrediendo al deudor con juicios, mientras
que en el Concurso Preventivo el acreedor cuenta con protección.
2) No se dice nada de la suspensión de las ejecuciones que no sean con
garantía real.
3) El art. 72 de la ley no se expide sobre la prohibición de deducir nuevas
acciones judiciales.
4) En este instituto no se define qué ocurre luego de la presentación del
pedido de homologación con las medidas cautelares y los créditos con
derecho a “pronto pago”.
5) Conforme la letra del art. 75 de la ley 25.589 estarían suprimidas las
oposiciones al acuerdo por parte del deudor.
6) No está definido qué pasa con la suspensión o no de las ejecuciones con
derecho real de garantía una vez pedida la homologación del Acuerdo
Preventivo Extrajudicial. Parecería que no quedan suspendidas de tal
modo continuaría la ejecución. Uno de los motivos de peso que nos lleva a
esta deducción es que el Acuerdo Extrajudicial no puede tener efectos más
poderosos que el propio Concurso Preventivo.
7) La ausencia del órgano concursal SINDICATURA en este procedimiento
hace peligrar la transparencia de los Activos y la legitimación de los pasivos.
Asimismo lo deja al Juez sin este valioso funcionario quien con sus dictamenes
no vinculantes colabora dando luz al desenvolvimiento del proceso cuyo origen
es la crisis economico financiera y patrimonial de un ente, sobretodo será difícil
evaluar la homologación o no-homologación sino se analiza la factibilidad del
cumplimiento del acuerdo en función de la rentabilidad esperada para el deudor
en dificultades o en cesación de pagos.
Para RUBIN MIGUEL EDUARDO 11, el acuerdo extrajudicial de la ley 25589 es visto desde
la perspectiva del trabajo por él presentado que se trata de poner al Derecho argentino, al
menos en en el instituto del Acuerdo Extrajudicial entre los sistemas más avanzados del
orbe, según puede observarse en expresiones recientes reunidas en un congreso
internacional.
RUBIN, Miguel Eduardo, “La nueva reforma al regimen concursal que trajo la ley 25589” LA
11
LEY, 5 de junio de 2002