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El documento analiza la figura del acuerdo preventivo extrajudicial y los cambios introducidos por las modificaciones recientes al régimen concursal. Explica que este instituto surgió en la legislación argentina en 1983 y permite que un deudor en crisis negocie un acuerdo privado con sus acreedores antes de la cesación de pagos. También resume los antecedentes de este tipo de acuerdos en legislaciones extranjeras como Francia, Inglaterra, España, Portugal y países limítrofes.

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  • derecho comparativo,
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  • impacto en empresas,
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  • crisis económica,
  • derecho concursal,
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  • legitimación de acreedores,
  • nuevas regulaciones,
  • prevención de crisis
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El documento analiza la figura del acuerdo preventivo extrajudicial y los cambios introducidos por las modificaciones recientes al régimen concursal. Explica que este instituto surgió en la legislación argentina en 1983 y permite que un deudor en crisis negocie un acuerdo privado con sus acreedores antes de la cesación de pagos. También resume los antecedentes de este tipo de acuerdos en legislaciones extranjeras como Francia, Inglaterra, España, Portugal y países limítrofes.

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  • prevención de crisis

ACUERDO PREVENTIVO EXTRAJUDICIAL

ANÁLISIS DE LA FIGURA PREVENTIVA DE ACUERDO PREVENTIVO

EXTRAJUDICIAL Y CAMBIOS INTRODUCIDOS POR LAS RECIENTES

MODIFICACIONES AL REGIMEN CONCURSAL

GENERALIDADES

Este instituto tiene en la legislación positiva de nuestro país un origen que data de

1983 en oportunidad de la sanción de la ley 22.917 que fue aquélla que reformó la vieja ley

de concursos 19551 empezando a darle un atisbo privatista al régimen concursal

argentino. Definimos como de corte privatista a esta incorporación del presente instituto

porque el mismo no es ni más ni menos que un contrato surgido de una negociación

privada que vincula al deudor que se encuentra en cesación de pagos o en dificultades

económicas o financieras de carácter general, con todos los acreedores o de no ser

posible con una buena parte de ellos.

Cabe señalar que si bien la ley 24.522 significó un notorio avance respecto de

la ley 22.917 no pudo lograr en la práctica el propósito perseguido, sobre todo por la

inseguridad que representaba el hecho de que aquéllos acreedores más impacientes

pidieran medidas de agresión contra el patrimonio en crisis y de esa manera hacían

peligrar el acuerdo que se pudiera estar negociando con el resto de los acreedores.

Ante esta debilidad de la figura conforme a lo descripto en el párrafo anterior,

con la ley 25.589 se la dota de mayor estabilidad para negociar el acuerdo pues ni bien se
presenta el pedido de homologación del mismo se produce la suspensión de las acciones

de contenido patrimonial.

Es muy importante contar con un instituto que le brinda al deudor en crisis una

posibilidad de superarla mediante acuerdo privado con sus acreedores y en una etapa

previa a la cesación de pagos donde generalmente es demasiado tarde para revertir la

situación económica financiera.

Particularmente en mi calidad de profesional de las ciencias económicas

destaco la importancia de que se conozcan estas figuras por parte de todos aquellos que

deben captar el fenómeno de la crisis empresaria y deben dar salidas alternativas para

detectarla y buscar una salida a tiempo. Según Stephen Fink la crisis pasa por diversas

etapas entre las que menciona: el shock, la retirada defensiva, la observación realista y la

adaptación y cambio.

Es bien sabido por todos que la crisis empresaria nunca aparece de un día

para otro sino que es el resultado de una demora en el diagnóstico de las causas que la

originaron, agudizada generalmente por la resistencia a combatirlas. En esto último radica

la importancia de los mecanismos de prevención de las crisis.

Conforme lo señala LILIANA CICHERO 1 en su artículo, en el tratamiento de la

empresa en crisis existen procedimientos derivados de la aplicación de soluciones de tipo

administrativo, económico y/o legal, que pueden o no complementarse; entre ellas destaca

la solución concursal, la paraconcursal y la administrativa.

CICHERO define a la solución paraconcursal como aquélla que se utiliza para

todas las situaciones empresariales que, estando en dificultades financieras, concurren a

acuerdos con todos o parte de los acreedores; se puede solicitar a posteriori la protección

judicial a través del mecanismo de la homologación.

1
CICHERO, Liliana, ¨Como prevenir crisis empresariales¨ publicado en la revista Universo
Económico del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, diciembre 1999.
La característica esencial de este remedio se ubica en orden a darle al

empresario y a sus acreedores la posibilidad de conducir la crisis en el plano privado y

luego de logrado ese consenso proceder a homologar el acuerdo para así darle certeza y

plena oponibilidad a lo pactado.

ANTECEDENTES EN LEGISLACIONES EXTRANJERAS

La posibilidad de arribar a acuerdos entre un deudor y sus acreedores,

actuando éstos últimos en forma colegiada data de la Edad Media en Italia 2, en el derecho

español aprobado por la censura de Valladolid en 1646 3, en la Ordenanza Francesa de

1673 y en el capítulo XVII de las Ordenanzas de Bilbao de 1737.

Dentro de los antecedentes más actuales de carácter internacional es importante

destacar el instituto de la Prevención y reglamento amigable de la legislación francesa del

1º de marzo de 1984 y que recién adquirió vigencia un año después, el 1 de marzo de

1985. DASSO4 lo define diciendo que: ¨se trata de un acuerdo extrajudicial con los

principales acreedores y con la intervención de un conciliador “conciliateur” tendientes a

lograr postergaciones y/o remisiones en sus deudas. El espectro de sujetos susceptibles

del procedimiento comprende a comerciantes individuales o colectivos, artesanos y a toda

persona moral de derecho privado con actividad económica siempre que exhiba en

actividad déficit financier, pero en tanto no se encuentre en estado de cesación de pagos.

DASSO en su obra hace un análisis de las características del Reglamento

Amigable:

2
CASANDRO, ¨Le rappresaglie e il fallimento a Venecia nei secoli XIII-XVI¨
3
SALGADO DE SOMOZA ¨Labyrinthus creditorum al litem por debitorum comunem Inter. Illo
causatum¨
4
DASSO, ARIEL ANGEL ¨Quiebras. Concurso Preventivo y Cramdown¨ tomo II Editorial AD-
HOC 1997
a) Es un trámite confidencial, con el mayor secreto profesional.

b) Tiene efecto únicamente entre los que lo formalizaron.

c) Durante su vigencia se suspende toda acción individual por parte de los

acreedores que lo formalizaron.

d) Los acreedores comprendidos en el acuerdo no pueden reclamar garantías

reales para afianzar el pago de sus créditos.

e) El incumplimiento por parte del deudor del concurso amigable

irremediablemente lo llevaal procedimiento de “redressement judiciaire”, aún

sin estar en cesación de pagos.

En Inglaterra la legislación tiene una tendencia en pro de garantizar el derecho

de los acreedores pero a partir de 1985 se han establecido sistemas legales cuyo objetivo

es el evitar la liquidación de las empresas insolventes. A través de la ley de Sociedades,

capítulos XIX, XX y XXI y la ley de Insolvencia de 1986 se prevé el instituto conocido como

¨voluntary arrangements¨

Tal como lo define GOODE R.M.5 en su obra estos arreglos voluntarios tienden a

arribar a un acuerdo que puede consistir en la viabilidad de que la empresa continúe o sea

realizada y con la posibilidad de que la Corte designe un administrador para lograr el

gerenciamiento de la compañía. El objetivo de esta legislación es la cancelación de las

acreencias.

En nuestra querida madre patria, la legislación concursal se halla incorporada al

Código de Comercio que data de 1885, de tal manera que en su Exposición de Motivos se

contempla como de gran utilidad el convenio entre deudor y acreedores tendientes a evitar

la liquidación empresaria. Señala SATRE PAPIOL 6


que la jurisprudencia española

5
GOODE R.M.. ¨Principles of Corporate Insolvency Law¨, Sweet & Maxwell, Londres, 1990, págs
12 y sgtes.
6
SATRE PAPIOL S. ¨La rescisión por lesión y su ejercicio en supuesto de cesión de bienes
efectuada en un convenio concursal¨, Valencia R.G.D.., Nº 33 y 34, octubre y noviembre de 1990.
contempló este tipo de acuerdos, siendo que ellos obligan a los contratantes a atenerse a

lo pactado en toda su extensión, entendido como negocio ¨sui generis¨, como si se tratara

de una transacción.

En Portugal a partir del año 1993 rige el Decreto-Ley 132 tendiente a reformar

el Derecho Concursal y el mismo regula los institutos concursales de recuperación de

empresas y la Quiebra. DASSO en su obra antes citada dice que el instituto de

recuperación de empresas refunde en un único procedimiento el convenio, acuerdo de

acreedores y gestión controlada,más un único y novedoso procedimiento denominado

¨reestructuración financiera¨, que consiste en la adopción por los acreedores y posterior

homologación del juez, de medidas con incidencia en el pasivo de la empresa(rebajas,

moratorias, cesión de bienes...) o en la estructura del capital (aumento o reducción del

capital) que aseguren la superioridad del activo frente al pasivo. Estas medidas que

integran la reestructuración financiera son básicamente medidas de arreglo del pasivo, que

tendrían cabida tanto como contenido de un convenio entre deudor y acreedor, como

dentro de un plan de reorganización en el marco de la gestión controlada.

MERCOSUR

URUGUAY: La ley de este país vecino del 11 de noviembre de 1926 bajo el número 8045

dio origen al denominado ¨concordato privado¨, el cual consiste en regular un acuerdo

entre acreedores y la empresa deudora, el cual cuenta con las siguientes características:

1) Constituye un acuerdo privado

2) Es obligatorio para los acreedores sin necesidad de homologación judicial,

salvo oposición de los no firmantes del acuerdo al ser notificado.

CHILE: En este país limítrofe se encuentra vigente la ley 18.175 y a través de sus

artículos 169 y 172 está previsto un pacto extrajudicial el que deberá ser aceptado por la

unanimidad de los acreedores, en vías de que el deudor pueda dar solución a sus

obligaciones.
ANTECEDENTES EN NUESTRA LEGISLACIÓN CONCURSAL

LEY 22.917

Si bien hasta la sanción de la ley 22.917, modificatoria de la ley 19551, no existía en forma

reconocida como un instituto de remedio ante la crisis, ya la propia doctrina y

jurisprudencia admitía su existencia y esos acuerdos eran conocidos como ¨clubes de

bancos¨.

Luego con la ley 22.917 se los legisló especialmente a través de la incorporación de los

artículos 125-1 y 125-2 a la ley 19551, pero dentro del capítulo de Quiebras, cuando en

realidad de lo que se trata es de encontrar un remedio en un estado de preinsolvencia para

evitar las consecuencias de un posible estado falencial.

Las características esenciales de esta normativa eran las siguientes:

- El régimen de estos acuerdos preconcursales alcanzaba poca seguridad y su

interés se centraba conforme IGLESIAS en superar las dificultades

económicas y financieras del deudor, y los medios instrumentados a tal fin

resultaran eficaces.

- Implicaban una nueva relación entre deudor y acreedores, ya fueran éstos

quirografarios o privilegiados.

- No era requisito la igualdad de trato entre acreedores ni tampoco unanimidad,

solamente la ley establecía que la magnitud del acuerdo debía superar las

dificultades económicas y financieras que sufría el deudor.

- Fijaba un régimen para preservar la eficacia de los acuerdos preconcursales

en el hipotético caso de una ulterior quiebra del deudor, para lo cual limitaba la

posibilidad de iniciar acciones de ineficacia salvo que de estudios realizados al

momento de firmar los acuerdos o de otros elementos objetivos conocidos por

los acreedores, fuere indubitable que mediante ellos o las medidas previstas
como presupuestos para su concreción resultare imposible conseguir la

superación de las dificultades o del estado de cesación de pagos.

- Las garantías reales y otras preferencias constituídas con motivo del acuerdo

preconcursal homologado, eran eficaces en la quiebra posterior, siempre y

cuando no aparecieran acreedores anteriores a su constitución.

LEY 24.013 – PROCEDIMIENTO DE CRISIS DE EMPRESA –

Previo a la comunicación de despido o suspensiones de trabajadores por razones de

fuerza mayor, causas económicas o tecnológicas, en el caso de que ello afecte a

porcentajes superiores de trabajadores que establece la ley en su art. 98, se crea un

procedimiento preventivo de crisis.

El principal efecto de este procedimiento es lograr la paralizaciónde las medidas de

despidos, suspensiones, etc por parte del empleador y la imposibilidad de ejercer el

derecho de huelga por parte de los trabajadores mientras dure la sustanciación del

procedimiento

La presentación y la sustanción de estos procedimientos se hace en sede del Ministerio de

Trabajo y Seguridad Social de la Nación u organismos similares que funcionen dentro de

las distintas provincias. Los legitimados para solicitarlo son el empleador o la asociación

sindical que agrupe a los trabajadores involucrados. Se deberán acompañar datos

correspondientes a la disminución de la actividad económica del empleador, estados

contables, facturación y otros elementos probatorios de la crisis. Deberá explicar la

empresa que medidas tomará para superar la crisis como puede ser inversiones,

innovación tecnológica, reestructuración organizativa, etc.

Ley 24522

La ley 24522 regula el instituto del acuerdo preventivo extrajudicial en los artículos 69 a 76.
Entre sus características salientes está la posibilidad de los acreedores que no participaron

del acuerdo de pedir la quiebra del deudor o de promover juicios ejecutivos o de

conocimiento contra éste, pero lo que si hay que destacar que el acuerdo homologado le

es oponible sin que ello afecte a su acreencia individual.

Para su homologación judicial. El acuerdo debería estar firmado por la mayoría absoluta de

acreedores que representen las dos terceras partes del pasivo total, quirografario y

privilegiado, con la excepción de los acreedores excluidos(art 45 LC).

No está previsto proceso de verificación ni informes del Síndico por ello se pide una serie

de información certificada por Contador Público para dar más seguridad y certeza al

procedimiento.

No rige la novación pues no le es aplicable el art. 55 de la LCQ., salvo que se conviniere

expresamente.

No se exige que estos acuerdo respeten la igualdad de trato entre sus acreedores, siendo

totalmente lícito pactar condiciones diferentes con cada uno de los contratantes.

Hay libertad de contenido, en estos contratos se pueden convenir las prestaciones más

variadas(quitas, esperas, reorganización de la empresa, redimensionamiento, etc), todas

ellas tendientes a superar las dificultades económicas o financieras de carácter

general o la cesación de pagos.

Permitían ofrecer quitas superiores al 60 % de lo adeudado.

4.- ANÁLISIS DE LA NUEVA FORMULACION DEL ACUERDO

PREVENTIVO EXTRAJUDICIAL(Ley 25.589)

A través del art. 18 de la ley 25.589 se modificó el Capítulo VII del Título II de la ley 24.522,

cuyos artículos trataré de analizar a continuación:


Artículo 69: Legitimado. El deudor que se encontrare en cesación de pagos o en

dificultades económicas o financieras de carácter general, puede celebrar un acuerdo con

sus acreedores y someterlo a homologación judicial.

Presupuesto subjetivo:

La ley 25.589 no determina concretamente requisitos especiales para aquellos sujetos que

quieran utilizar para la salida de su crisis la figura del acuerdo preventivo extrajudicial. Por

extensión, estarían facultados todos aquellos sujetos que pueden peticionar el concurso

preventivo.

Se eliminó de este artículo la facultad de los acreedores que no suscribían el acuerdo de

poder conservar sus acciones individuales y la condición de no estar sometidos a los

efectos del acuerdo, salvo lo previsto por el art. 76. Es decir que recién una vez

homologado el acuerdo, eran oponibles a los acreedores que quedaban afuera los actos

que se hubieren otorgado en su consecuencia, tales como pagos, constitución de

hipotecas, prendas u otras preferencias.

Presupuesto objetivo:

No es un presupuesto necesario básico el tener que encontrarse el deudor en

cesación de pagos sino que admite que se aplique este instituto como remedio en

una etapa en donde el deudor si bien tiene un estado de grave apremio y una

situación de deterioro económico-financiero generalizado pero sin llegar

irremediablemente a un estadio más grave como es la cesación de pagos aunque a

ésta última también le habilita el acceso.

Ya sea que el deudor se encuentre en estado de insolvencia como que tenga

dificultades económicas y financieras de carácter general, le ofrece la posibilidad de

llegar a un acuerdo con todos o con alguno de los acreedores que más le interesan.
Le permite al deudor en problemas solicitar posteriormente la homologación judicial,

hecho que lo beneficia notoriamente porque le frena las acciones judiciales por el simple

pedido de homologación y al obtener finalmente la homologación le da certeza jurídica a

aquellos acreedores que hayan suscripto el acuerdo.

El abanico de posibilidades que ofrecen este tipo de acuerdo para aquellos deudores que

ven en su empresa una viabilidad económica pero necesitan de asistencia para superar la

crisis en que se encuentran insertos, es muy variado: posibilidad de que le reprogramen

los vencimientos de sus pasivos, apoyo para reestructurar la empresa o ampliar su

capital de trabajo, etc.

Artículo 70: Forma. El acuerdo puede ser otorgado en instrumento privado, debiendo la

firma de las partes y las representaciones invocadas estar certificadas por escribano

público. Los documentos habilitantes de los firmantes, o copia autenticada de ellos,

deberán agregarse al instrumento.

El acuerdo deberá ser por escrito pero quedará a elección de las partes que se haga por

instrumento público o privado pero en éste último caso las firmas de las partes y las

representaciones invocadas deberán estar certificadas por escribano público.

Artículo 71: Libertad de contenido. Las partes pueden dar al acuerdo el contenido que

consideren conveniente a sus intereses y es obligatorio para ellas aun cuando no obtenga

homologación judicial, salvo convención expresa en contrario.

El contenido del acuerdo está sujeto a voluntad de las partes sin que se deba mantener el

principio esencial del derecho concursal de la pars conditio creditorum. Tampoco hay

impedimento legal para ofrecer distintas propuestas conforme a categoría de acreedores

que estén ligados entre sí por intereses comunes.

No es necesario que la firma de los acreedores sea puesta el mismo día.

Según FAVIER DUBOIS7: ¨Con este aditamento se facilita la gestión privada del acuerdo¨.

7
FAVIER DUBOIS, EDUARDO M. (p)¨Nuevo Régimen de Concursos y Quiebras ley nº
24522¨Ediciones Nueva Técnica SRL Buenos Aires 1996.
No es necesario efectuar una reunión de todos los acreedores firmantes y la adhesión al

mismo no debe ser simultánea.

Artículo 72: Requisitos para la homologación.

Para la homologación del acuerdo deben presentarse al juez competente, conforme lo

dispuesto en el artículo 3°, junto con dicho acuerdo, los siguientes documentos

debidamente certificados por contador público nacional:

1) Un estado de activo y pasivo actualizado a la fecha, del instrumento con indicación

precisa de las normas seguidas para su valuación.

En este artículo se hace especial hincapié en los requisitos que debe presentar para que

al deudor se le homologue el acuerdo extrajudicial y la relación íntima del Contador

Público en la elaboración de dicha información en su carácter de profesional

independiente.

Es necesario que la ley en este instituto especialmente pida esta información relevante

acerca de la situación patrimonial actual del deudor, la cual es similar a lo pedido por el

inc. 3 del art. 11, porque aquí no tenemos la presencia del Síndico quien debido a lo

normado por el art. 275 de la LC tiene a su cargo efectuar las peticiones necesarias para

la rápida tramitación de la causa, la averiguación de la situación patrimonial del

concursado, y los hechos que puedan haber incidido en ella y la determinación de sus

responsables.

Para la elaboración de este estado, el contador certificante deberá exponer con toda

claridad qué normas profesionales contables y de auditoría tuvo en cuenta para la

valuación

2) Un listado de acreedores con mención de sus domicilios, montos de los créditos, causas,

vencimientos, codeudores, fiadores o terceros obligados y responsables; la certificación del

contador debe expresar que no existen otros acreedores registrados y detallar el respaldo

contable y documental de su afirmación.


En este listado el contador certificante debe analizar las causas que hubieren dado origen al

crédito(prendas, hipotecas, warrants, fianzas,etc.).

En cuanto a certificar la no existencia de otros acreedores más allá de los listados es

importante que aplique todas las técnicas de auditoría y que se haga una referencia sobre

cada crédito registrado y su respaldo en la documentación sustentatoria.

3) Un listado de juicios o procesos administrativos en trámite o con condena no cumplida,

precisando su radicación.

Este requisito se asemeja a lo normado por el inciso 5 último párrafo del artículo 11.

4) Enumerar precisamente los libros de comercio y de otra naturaleza que lleve el deudor,

con expresión del último folio utilizado a la fecha del instrumento.

Es similar a lo normado por el inciso 6 del artículo 11 con la única salvedad que los libros no

deberán ser puestos a disposición del Tribunal. Y además se deberán informar otros libros y

se entiende que se deberán detallar los libros exigidos por el art. 52 de la LCT, los libros

exigidos por las leyes impositivas y algún otro específico de la actividad del deudor.

5) El monto de capital que representan los acreedores que han firmado el acuerdo, y el

porcentaje que representan respecto de la totalidad de los acreedores registrados del

deudor.

Esta información está destinada para poder realizar el cómputo de las mayorías y requiere

que el contador público certificante practique el porcentaje que representan la sumatoria de

todos los créditos que fueron objeto de una renegociación en relación a la totalidad de las

deudas registradas por el deudor.


Efecto de la publicación de Edictos. Ordenada la publicación de los edictos del art. 74 LC ,

quedan suspendidas todas las acciones de contenido patrimonial contra el deudor, con las

exclusiones dispuestas por el artículo 21.

ALEGRIA 8quien con agudeza afirma que la suspensión de las acciones no será tan

automática, porque el Juez tendrá que comprobar que, prima facie, se han cumplido los

requisitos formales del mismo art. 72 de la LC.

Es bastante problemática esta remisión del art. 72 último párrafo al artículo 21 incisos 2 y

3. Esto es así porque el artículo 72 menciona la suspensión de las acciones judiciales pero

no queda claro a cuáles alcanza pues el art. 21 inc 2 dice que las ejecuciones de garantías

reales se suspenden, o no podrán deducirse hasta tanto se haya presentado el pedido de

verificación respectivo con lo cual ofrece oscuridad para aplicarse a los acuerdos

extrajudiciales en donde no existe una etapa de verificación de créditos.

También otro fundamento para entender que la suspensión no alcanza a los créditos con

garantía real es aquella que puede ser más abarcativos los efectos de un acuerdo

extrajudicial que los de un concurso preventivo.

Asimismo el art. 72 no habla de la prohibición de deducir nuevas acciones judiciales.

RUBIN en su artículo arriba indicado, señala que como no hay reenvío a los inc. 4º y 5º del

art. 21 de la ley de concursos y quiebras el juez no puede levantar las medidas cautelares

ni suspender las acciones de los acreedores con derecho a ¨pronto pago¨ de fuente

laboral. A pesar de ello ALEGRIA en su artículo ya citado piensa que se aplica el art. 24

sobre suspensión de actos de ejecución sobre ciertos bienes gravados por prenda o

hipoteca.

También se debe interpretar que no se suspenden los pedidos de quiebra por lo cual ante

una gran presión de los acreedores disconformes con el acuerdo pueda verse el deudor

obligado a presentar su concurso preventivo.

Artículo 73: Mayorías. Para que se dé homologación judicial al acuerdo es necesario que

hayan prestado su conformidad la mayoría absoluta de acreedores quirografarios que

8
ALEGRIA, Héctor ¨Nueva reforma a la ley de concursos y quiebras. Ley 25.589¨ LA LEY,
Suplemento de Concursos y Quiebras, 18 de junio de 2002, p. 18
representen las dos terceras partes del pasivo quirografario total, excluyéndose del

cómputo a los acreedores comprendidos en las previsiones del artículo 45.

Respecto a la exclusión de los acreedores comprendidos en las previsiones del art. 45 se

hace un paralelo con el acuerdo preventivo( comprende al cónyuge, los parientes del

deudor dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o adoptivos y sus

cesionarios dentro del año anterior a la fecha del acuerdo, en este caso).

Acreedores omitidos:

Se pide como en el viejo art. 73 la doble mayoría, obviamente computada en forma global

pues aquí no hay categorización, pero se excluye en el nuevo art. 73 del cómputo a los

acreedores privilegiados.

Esta omisión a mi entender es razonable pues estos acreedores ya tienen asegurados con

sus garantías las preferencias que la ley les asigna.

No obstante a que se excluyó a los acreedores privilegiados de la base del cómputo para

las mayorías,es demasiado exigente poder cumplimentar este requisito sobre todo cuando

las PYMES necesitan la conformidad del fisco u otros organismos burocráticos quien no le

darán la conformidad, logrando de tal manera que este remedio quede frustrado.

SEGAL9 al comentar un caso de un deudor que tiene uno o dos acreedores, señala lo

siguiente: ¨Bajo el régimen actual que exige para homologar una doble mayoría de

acreedores y créditos, tratándose de un único acreedor éste obviamente le alcanzaría, más

en el supuesto de tratarse de dos, si uno de ellos estuviera disconforme, la mayoría de

personas resultaría inalcanzable aunque el monto del crédito del otro fuese superior a los

dos tercios del pasivo total...”

Artículo 74: Publicidad. La presentación del acuerdo para su homologación debe ser hecha

conocer mediante edictos que se publican por cinco (5) días en el diario de publicaciones

legales de la jurisdicción del tribunal y un (1) diario de gran circulación del lugar. Si el

deudor tuviere establecimientos en otra jurisdicción judicial debe publicar los edictos por el

mismo plazo en el lugar de ubicación de cada uno de ellos y en su caso en el diario de

publicaciones oficiales respectivo.

Este requisito se mantiene con respecto a la ley anterior y requiere que el deudor tenga
9
SEGAL, Rubén, ¨Acuerdos Preventivos Extrajudiciales¨ Edit. Abeledo Perrot, Buenos Aires.1998
que publicar por edictos durante cinco días en el diario de publicaciones legales de la

jurisdicción del Tribunal y además en un diario de gran circulación del lugar, el pedido de

homologación presentado ante el Juzgado.

Artículo 75: Oposición. Podrán oponerse al acuerdo los acreedores denunciados y aquellos

que demuestren sumariamente haber sido omitidos en el listado previsto en el inciso 2 del

artículo 72. La oposición deberá presentarse dentro de los diez (10) días posteriores a la

última publicación de edictos, y podrá fundarse solamente en omisiones o exageraciones

del activo o pasivo o la inexistencia de la mayoría exigida por el artículo 73. De ser

necesario se abrirá a prueba por diez (10) días y el juez resolverá dentro de los diez (10)

días posteriores a la finalización del período probatorio.

Se suprimió la posibilidad de substanciar con el deudor las oposiciones al acuerdo.

Si estuvieren cumplidos los requisitos legales y no mediaran oposiciones, el juez

homologará el acuerdo.

No obstante que conforme la redacción del art. 75 de la LCQ, aparece que solamente se

pueden oponer a la homologación del acuerdo extrajudicial quienes no lo firmaron,

quedaría para los firmantes plantear la nulidad conforme las causales del art. 953 del

Código Civil y por otras previstas en el mismo.

Entre los aspectos externos del convenio que el Juez deberá tener en cuenta al

homologar, según RUBIN se encuentran los siguientes:

a. Si hay acreedores privilegiados y, en su caso, cuál es el alcance de sus

prelaciones.

b. Cuáles son los bienes del deudor libre de gravámenes.

c. Cuál es la capacidad del deudor de generar utilidades futuras. En tal dirección,

habrá que examinar los contratos celebrados o a celebrarse con terceros, y los

estudios para medir la rentabilidad de esos negocios.

d. Comparar las alternativas concordatarias a partir de una ecuación que conjugue

las mentadas posibilidades de generar utilidades con los términos económicos y

financieros de las propuestas. Para los acreedores de la misma clase o


subcategoría las alternativas deben ser, sino iguales, al menos equivalentes en

términos económicos o financieros.

En cuanto a los aspectos intrínsecos de dicho convenio señala RUBIN que los interesados

en los plazos legales dispuestos por el art. 75 podrán oponerse en caso de que el acuerdo

se celebrare en fraude a la ley o que constituya una herramienta de abuso conforme con el

art. 52 de la LCQ

Desde mi más humilde opinión resaltó que si bien para evaluar los aspectos intrínsecos

contractuales es un tema de naturaleza esencialmente jurídica, pero para evaluar la

factibilidad de cumplimiento del convenio y la proyección de la rentabilidad de la empresa

actualmente en crisis, sin la presencia ni colaboración del Síndico, no será tarea fácil para

el Juzgador.

La regulación de honorarios, en caso de existir impugnaciones, será efectuada por el juez

teniendo en cuenta exclusivamente la magnitud y entidad de los trabajos realizados por los

profesionales en el expediente, sin tomar en cuenta el valor económico o comprometido en

el acuerdo, ni el monto del crédito del impugnante.

Esta regulación de honorarios de los profesionales que participen en las impugnaciones al

acuerdo deberá ser efectuada sin tener en cuenta la cuantía económica del acuerdo

total o la magnitud del crédito impugnado.

Artículo 76: Efectos de la homologación. El acuerdo homologado conforme a las

disposiciones de esta sección produce los efectos previstos en el artículo 56, y queda

sometido a las previsiones de las Secciones III, IV y V del Capítulo V del Título II de esta

ley.

A esta reforma se le incorporaron amplios alcances respecto del acuerdo que fuere

homologado como que tendrá las mismas consecuencias que la homologación del

acuerdo judicial. De tal modo los efectos del acuerdo extrajudicial homologado son

oponibles a todos los acreedores anteriores al acuerdo aunque no lo hayan suscripto,

incluso para el caso de que hayan manifestado su oposición.

De tal modo que la homologación al tener los mismos efectos que el art. 56, es aplicable a

todos los acreedores quirografarios de causa o título anterior, generando de tal modo una
novación de la deuda que se aplica también a los acreedores que no formaron parte del

acuerdo.

¿Es aplicable el cramdown power para los acuerdos extrajudiciales?

Para ALEGRIA, en el proceso de homologación del acuerdo extrajudicial se le podría

solicitar al Juez que utilice el cramdown power del art. 52 de la ley 25589 en función de la

remisión del art. 76 al art 52 de la LC.

En opinión de RUBIN, el cramdown power cumple su mejor función en el concurso

preventivo judicial, donde hay un proceso de verificación de créditos, donde hay controles

recíprocos de los acreedores y donde se puede vigilar la administración de la concursada.

En cambio señala que en el acuerdo preventivo extrajudicial la competencia del tribunal se

agotaría en la homologación o no-homologación y los controles sólo existen si están

previstos en el convenio.

¿Podrán los acreedores laborales intervenir en los acuerdos extrajudiciales?

Desde el punto de vista legal no existen impedimento alguno para que los

acreedores de causa u origen laboral participen en la deliberación y suscripción de estos

acuerdos preventivos extrajudiciales según lo señala BARBIERI, quien además agrega que

en los acuerdos pueden llegarse a incluír disposiciones tendientes a una eventual

reestructuración de las condiciones de trabajo o, simplemente una racionalización del

personal dependiente.

Pero lo que sucede en los pocos acuerdos extrajudiciales que se han llevado a

cabo en la práctica los acreedores laborales no son invitados a suscribirlos sino que

generalmente surgen de la negociación entre los acreedores financieros, con garantía real,

proveedores, etc. No nos olvidemos que este instituto surge como un blanqueo legal de

los denominados ¨clubes de banco¨ cuyo origen es muy anterior al año 1983, fecha a partir
de la cual se incorporó la figura del acuerdo extrajudicial en el régimen concursal

argentino.

¿CÓMO SE PAGA LA TASA DE JUSTICIA EN ESTOS ACUERDOS?

La ley de tasa de justicia 23.928 no prevee que tasa de justicia se debe aplicar

en los acuerdos extrajudiciales, pero para encontrar solución al tema tendríamos que

analizar la jurisprudencia, obviamente relacionándola con la ley 24522 y no con la última

reforma vigente en la regulación de tasas de justicia aplicable a los procesos concursales

sancionada vía art. 12 de la ley 25.561.

En los autos caratulados ¨MARESCA Y BINI SA sobre ACUERDO PRECONCURSAL¨ y

con pronunciamiento de la CNCOM., SALA B 28/06/96, al referirse a la tasa de justicia en

estos casos, ha dicho que ¨resulta procedente el pago de la alícuota prevista por el art. 3º

de la ley 23.898, por verificarse el supuesto contemplado en el inc. e) de la citada

normativa, cuando se trate de un acuerdo preventivo extrajudicial judicialmente

homologado¨´

No parecería justo que en el acuerdo preventivo extrajudicial se pague lo mismo que en el

acuerdo preventivo pues la esencia conceptual de la tasa de justicia es el precio que

retribuye el servicio público de administración de justicia 10, de uso facultativo del eventual

accionante, siempre que produzca el correspondiente desgaste jurisdiccional, y por todo

esto no tiene nada que ver el servicio prestado por la Justicia en el devenir del proceso de

un concurso preventivo con la simple homologación de un acuerdo preventivo extrajudicial.

Si se sigue la línea jurisprudencial de asimilación de los concursos preventivos y acuerdos

extrajudiciales para la aplicación de la tasa de justicia, ante la reforma introducida por el art

13 de la ley 25563 al régimen concursal la tasa a aplicarse a los nuevos acuerdos

extrajudiciales debería ser del 0,75 % sobre el total de los créditos comprendidos en el

10
MAGALHANES MARIO Y JOSEFINA RUBINSTEIN “Tasas judiciales ley 23898”
acuerdo pero si el monto de estos últimos superare los $100.000.000 la tasa aplicable

sería del 0,25 %.

CONCLUSIONES

El enriquecimiento de los efectos el instituto del Acuerdo Preventivo Extrajudicial conocido

por los anglosajones como ¨prepackage bankruptcy¨ va en la dirección correcta para

enfrentar en forma eficiente la crisis sistémica que asola nuestro país. Permite que las

partes puedan negociar fuera del concurso un acuerdo que luego se homologa y es

vinculante para todos los acreedores.

Las ventajas de este instituto son, entre otras:

1) Este remedio para habilitarlo, no se requiere como presupuesto objetivo la

insolvencia, facilitando las soluciones preventivas.

2) Los efectos del acuerdo extrajudicial homologado son extensivos a todos

los acreedores quirografarios y requiere para su aprobación la mayoría

absoluta de acreedores quirografarios que representen las dos terceras

partes del pasivo quirografario total, con la exclusión de los privados de

voto en los términos del art. 45y de los acreedores privilegiados salvo

que renuncien a su privilegio.

3) Se produce una fuerte similitud en los efectos suspensivos de los juicios

entre el concurso preventivo extrajudicial y el acuerdo preventivo judicial.

De tal modos se transpone la dificultad que antes acarreaban este tipo de

convenios pues la agresión patrimonial al deudor por partes de los

acreedores impacientes perturbaba todo intento de avance con aquellos

otros que sí estaban proclives a un acuerdo.

4) La rapidez que ofrece, la economía en los costos que conlleva

comparándolo con el Concurso Preventivo y la amplia libertad para que las

partes concerten una solución.

5) La legitimación para la oposición a la homologación que en el marco de la

ley 24.522 estaba admitida a los acreedores ¨no comprendidos en el


acuerdo¨ se extiende ahora a los ¨denunciados y aquellos que demuestren

sumariamente haber sido omitidos en el listado de acreedores que debe

presentar el deudor al momento de requerir la homologación¨. Este período

de oposición se reduce de 15 a 10 días.

6) No es necesario en los acuerdos respetar el principio concursal de la pars

condictio creditorum.

7) Afortunadamente por medio del art. 76 de la ley 25.589 se amplían los

alcances del acuerdo extrajudicial homologado otorgándole las mismas

consecuencias que las del Acuerdo Preventivo homologado. De este modo

los efectos de este instituto serán aplicados a todos los acreedores

anteriores al acuerdo, a pesar de que no hubieran expresado su

consentimiento o más aún se hubieren opuesto.

Problemas que el nuevo dispositivo legal para este instituto puede generar:

1) En la etapa de la negociación del acuerdo previo al pedido de

homologación se lo puede seguir agrediendo al deudor con juicios, mientras

que en el Concurso Preventivo el acreedor cuenta con protección.

2) No se dice nada de la suspensión de las ejecuciones que no sean con

garantía real.

3) El art. 72 de la ley no se expide sobre la prohibición de deducir nuevas

acciones judiciales.

4) En este instituto no se define qué ocurre luego de la presentación del

pedido de homologación con las medidas cautelares y los créditos con

derecho a “pronto pago”.

5) Conforme la letra del art. 75 de la ley 25.589 estarían suprimidas las

oposiciones al acuerdo por parte del deudor.


6) No está definido qué pasa con la suspensión o no de las ejecuciones con

derecho real de garantía una vez pedida la homologación del Acuerdo

Preventivo Extrajudicial. Parecería que no quedan suspendidas de tal

modo continuaría la ejecución. Uno de los motivos de peso que nos lleva a

esta deducción es que el Acuerdo Extrajudicial no puede tener efectos más

poderosos que el propio Concurso Preventivo.

7) La ausencia del órgano concursal SINDICATURA en este procedimiento

hace peligrar la transparencia de los Activos y la legitimación de los pasivos.

Asimismo lo deja al Juez sin este valioso funcionario quien con sus dictamenes

no vinculantes colabora dando luz al desenvolvimiento del proceso cuyo origen

es la crisis economico financiera y patrimonial de un ente, sobretodo será difícil

evaluar la homologación o no-homologación sino se analiza la factibilidad del

cumplimiento del acuerdo en función de la rentabilidad esperada para el deudor

en dificultades o en cesación de pagos.

Para RUBIN MIGUEL EDUARDO 11, el acuerdo extrajudicial de la ley 25589 es visto desde

la perspectiva del trabajo por él presentado que se trata de poner al Derecho argentino, al

menos en en el instituto del Acuerdo Extrajudicial entre los sistemas más avanzados del

orbe, según puede observarse en expresiones recientes reunidas en un congreso

internacional.

RUBIN, Miguel Eduardo, “La nueva reforma al regimen concursal que trajo la ley 25589” LA
11

LEY, 5 de junio de 2002

Common questions

Con tecnología de IA

La normativa sobre acuerdos extrajudiciales en Argentina ha evolucionado desde la ley 22.917, la cual legisló específicamente sobre los acuerdos preconcursales. Inicialmente, estos acuerdos buscaban superar las dificultades financieras del deudor y no requerían igualdad de trato entre acreedores. Posteriormente, la ley 24.522 y sus modificaciones a través del art. 18 de la ley 25.589 introdujeron los acuerdos preventivos extrajudiciales, que permiten a las partes negociar un acuerdo fuera del concurso y luego homologarlo judicialmente para hacerlo oponible a todos los acreedores .

A favor de permitir a acreedores laborales participar en acuerdos extrajudiciales está la flexibilidad que otorgan a las empresas para incluirlos en la deliberación y modificar condiciones laborales de modo que se contribuyan a la reestructuración y sostenibilidad del trabajo. Sin embargo, en contra se argumenta que podría debilitar las protecciones laborales si estos acuerdos permean condiciones laborales colectivas sin suficiente supervisión .

Al negociar un acuerdo extrajudicial en Argentina, un deudor podría enfrentar limitaciones legales tales como la presión de acreedores que pueden continuar iniciando juicios o medidas de ejecución si no son satisfactorias sus demandas. Además, la obtención de un acuerdo que requiera consenso de dos terceras partes del pasivo total puede ser inalcanzable si algún acreedor con una significativa porción del crédito se opone, especialmente cuando se trata de PYMES .

El acuerdo concursal formalmente requiere intervención judicial para su validación y homologación, ya que se desarrolla dentro del marco de un proceso de insolvencia controlado judicialmente. Por otro lado, el paraconcurso es una opción que se utiliza para situaciones empresariales difíciles donde el acuerdo es inicialmente privado entre el deudor y sus acreedores, buscando el consenso sin intervención judicial, aunque posteriormente puede solicitarse la homologación judicial para darle certeza y plena oponibilidad .

El acuerdo preventivo extrajudicial según la ley 25.589 ofrece varios beneficios, incluyendo la posibilidad de negociar sin que el deudor esté en insolvencia, la aplicabilidad extensiva a todos los acreedores quirografarios tras la homologación, y similitudes en efectos suspensivos de los juicios con el concurso preventivo judicial. Además, ofrece rapidez, reducción de costos y libertad para las partes de concertar una solución personalizada a su situación .

La homologación judicial en los acuerdos preventivos extrajudiciales hace que los efectos del acuerdo sean oponibles a todos los acreedores quirografarios anteriores al acuerdo, aun si no lo firmaron o se opusieron. Esto genera una novación de la deuda y extiende los efectos del acuerdo como si fuera un acuerdo judicial homologado, brindando mayor seguridad jurídica al deudor .

La ley 24.013 establece un procedimiento preventivo de crisis que busca paralizar medidas como despidos y suspensiones por causas económicas, asegurando al mismo tiempo que los trabajadores no puedan ejercer el derecho de huelga. Este procedimiento se sustancia en el Ministerio de Trabajo, requiere datos económicos del empleador y es un intento por facilitar un entorno de negociación para superar la crisis sin afectar mayormente el empleo .

Una vez solicitado su homologación, el acuerdo extrajudicial enfrenta problemas como la posibilidad de que los juicios continúen, dado que la legislación no requiere la suspensión de las ejecuciones que no sean con garantía real. Además, no se define el tratamiento de medidas cautelares y créditos con derecho a pronto pago, lo cual puede complicar la seguridad jurídica y debilitar la efectividad del acuerdo .

La ley 24522 no aplica el principio de novación a los acuerdos preventivos extrajudiciales para permitir que los términos originales del acreedor aún se mantengan vigentes a menos que las partes acuerden específicamente una novación, es decir, la sustitución de una vieja obligación por una nueva. Este enfoque brinda flexibilidad y permite realizar acuerdos personalizados que reflejen las verdaderas intenciones de las partes mientras preservan ciertos derechos de los acreedores .

Las raíces de la solución paraconcursal se encuentran en prácticas medievales cuando los acuerdos privados entre deudores y acreedores eran comunes en Italia. En el derecho español, tales acuerdos se documentaron ya en 1646, y la Ordenanza Francesa de 1673 también los contemplaba. La solución paraconcursal se enfocaba en procesar empresarialmente las crisis financieras en el ámbito privado, un enfoque que ha persistido en la legislación contemporánea .

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