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Jardines del Renacimiento y Barroco

Este documento describe los jardines del Renacimiento y el Barroco. Resume los jardines renacentistas italianos como Alberti y Colonna, que propusieron jardines geométricos con fuentes y plantas. También describe los jardines renacentistas en Francia e Italia, incluidos los de la Villa Lante y Villa Este, que presentaban terrazas, fuentes y plantas ornamentales. El documento analiza las características de los jardines renacentistas como su conexión con el paisaje y formas geométricas.

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Jardines del Renacimiento y Barroco

Este documento describe los jardines del Renacimiento y el Barroco. Resume los jardines renacentistas italianos como Alberti y Colonna, que propusieron jardines geométricos con fuentes y plantas. También describe los jardines renacentistas en Francia e Italia, incluidos los de la Villa Lante y Villa Este, que presentaban terrazas, fuentes y plantas ornamentales. El documento analiza las características de los jardines renacentistas como su conexión con el paisaje y formas geométricas.

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TRABAJO HISTORIA DEL ARTE MODERNO

TEMA 7: JARDINES DEL RENACIMIENTO Y EL BARROCO:


 El jardín renacentista primitivo. Alberti y Colonna:
El arquitecto Leon Batista Alberti en Diez libros sobre el arte de la construcción
sienta las bases para la concepción de un jardín, basándose en las concepciones de la
antigüedad (sobre todo de Plinio el Joven). Este proponía una sala ajardinada, en la
que se pudieran encontrar el sol y la sombra, que contara con una superficie llana y
amena; además, según este, en numerosos puntos del jardín deberían brotar
arroyuelos; las plantaciones deberían formar paseos, que deberían permanecer
verdes todo el año; en cuanto a la colocación de las plantas, aconseja que el boj 1 se
coloque en lugares protegidos, pues se estropea en la intemperie, mientras que el
mirto deberá colocarse en lugares soleados (todos ellos colocados obviamente en
línea); y por último expresa que deben haber abundantes cipreses, así como,
laureles, limoneros o enebros , con los cuales se deben realizar círculos y medias
lunas; por último, los adornos de las fuentes consistirían en recipientes de piedra.
Para sus cuevas y grutas, Alberti también se basó en los modelos antiguos,
utilizando así la cera verde para representar el musgo de las grutas. Sin embargo, el
jardín ideal de Alberti presentaba una novedad con respecto a los jardines de la
antigüedad, pues para este la casa y el jardín componen una unidad por lo que
deberían desarrollarse a partir de las mismas formas geométricas; las propuestas de
Alberti no serían mera teoría como podremos ver en la Villa Quaracchi de
Giovanni Rucellai.
En cambio, el fraile Francesco Colonna presenta en su novela Hypnerotomachia
Poliphili minuciosas ilustraciones de jardinería, en las que aparecen un parterre 2
formado por figuras geométricas compuestas por bandas entrelazadas y plantado con
varias clases de flores e hiervas. Las franjas solapadas del parterre están formadas
por mejorana, ruda, abrótano macho, verónica, abrótano hembra y tomillo, que con
sus tonalidades de verde hacen que este resalte incluso en invierno; en los campos
interiores podemos encontrar, en estaciones cálidas, flores más pequeñas, como
violetas azules y blancas, prímulas, pensamientos amarillos etc.; en los bordes
aparecen malvarrosas e hisopos recortados de forma esférica; además, en el centro
se alzan pequeños altares romanos o urnas con un ciprés. Y si en el jardín ideal de
Alberti se hecha en falta el boj podado en forma de figuras, barcos o arquitecturas
con Colonna lo podemos encontrar con gran refinamiento.
En los jardines italianos el parterre conserva sus patrones geométricos hasta muy
entrado el siglo XVII, cuando se va adaptando paulatinamente a las formas
francesas.

1
Es un arbusto o pequeño árbol siempreverde, originario de Europa.
2
Parte de un jardín con plantas o flores, que constituye una unidad separada del resto.

1
 Jardines Renacentistas (características):
Los jardines de este periodo se conciben como un espacio de residencia al aire libre,
adecuado a la magnificencia de la casa, y sometido al igual que esta a una norma
arquitectónica.
La primera norma que el jardín se ve obligada a cumplir es la conexión con el
paisaje, en el sentido de que este debe tener vistas paisajistas aun teniendo una
forma definida y autónoma. Por este motivo, el lugar elegido para la elaboración de
estos jardines suele ser una colina con pendientes en ocasiones muy pronunciadas;
por lo que la posición de las vistas orienta la composición. Posteriormente, el
terreno se modela con formas geométricas regulares, con terrazas y explanadas
enlazadas entre si mediante escalinatas y rampas.
Los paseos son siempre rectilíneos y ortogonales entre sí, por lo que
compartimentan el jardín y orientan las vistas hacia los puntos interesantes. En
cambio, el agua no aparecerá nunca en su estado natural sino en formas artificiales,
pues funcionará únicamente como elemento decorativo.
 Jardines Renacentistas italianos:
Bramante, con la organización del patio del Belvedere en el Vaticano, y poco
después Rafael, con las obras de Villa Madama, fueron los primeros en tratar el
jardín como un tema de competencia exclusiva, marcando así el inicio de un
movimiento que tuvo un amplio desarrollo.
El patio del Belvedere conllevaba a un problema de perspectiva arquitectónica, por
la cuestión planteada por el pontífice, por ello Bramante desarrolló la composición
regulando el terreno para darle una forma rectangular, ocultó la villa con otra
construcción y estableció un eje de simetría trasladando hacia el centro la línea
visual. Simultáneamente, transformó la pendiente en dos terrazas, a la primera de
ellas se accedía por una escalera rectilínea que tenía como telón de fondo un nicho
excavado en el muro de la segunda terraza; por lo que unas rampas dobles y
simétricas, con escalones bajos, unían los dos planos y reorientaban la visión hacia
el hemiciclo del fondo.
Esta disposición fijó un procedimiento compositivo capaz de resolver el problema
de la pendiente, por lo que acabo siendo aceptado como un canon a seguir.
Rafael tampoco se quedaría atrás pues su proyecto de la Villa Madama, para Julio
de Médicis, pues condujo a innumerables imitaciones, aunque es de destacar que
esta no llegó a acabarse. Por lo que hacia mediados del s.XVI la moda de las villas
sería de gran importancia, pues en ellas el jardín adoptaría una forma perfecta y
consumada, con todas esas características que lo destacarían como una de las
creaciones más brillantes del Renacimiento.
En esta época surgirán en Italia algunos de los jardines más esplendidos entre los
cuales destacaré los de La villa Lante en Bagnia y los de La villa este en Trívoli.
La Villa Lante: Esta villa fue diseñada, al igual que sus jardines, por el arquitecto
Vignola. Este desarrollaría la composición de N-S a lo largo de la ladera y para

2
tratar el desnivel existente formaría tres planos, comunicados entre si mediante
taludes3 regulares (todo esto para ofrecer una visión completa del jardín desde la
entrada). En cuanto al jardín, este consta de dos recintos (uno más grande y otro más
pequeño) formados por dos cuadrados, por lo que la planta queda compartimentada;
la parte llana tiene la forma de un cuadrado subdividido en cuadrados menores de
los cuales 4 constan de una gran fuente circular en el medio, mientras que el
perímetro se encuentra decorado con ornamentación vegetal. El agua sigue el eje
del jardín y a lo largo de su recorrido la podemos encontrar con varias formas (tanto
dinámicas como decorativas) asociándose a motivos plásticos y escultóricos; incluso
el bosque, situado a la derecha del jardín, se encuentra adornado con fuentes,
avenidas y un laberinto. Destacar que actualmente parte del jardín se encuentra
modificado por Francesco de Gambara.
Villa Este: El arquitecto de encargado de los jardines y las obras decorativas fue
Pirro Ligorio. Este se ocupó del problema de las dos pendientes con el uso de
rampas y paseos, transformando la ladera en formas regulares, e interpuso entre esta
y el jardín llano cuatro estanques rectangulares; y dotaría a toda la composición de
fuentes y obras decorativas. Esta composición constaría de dos partes: un jardín
colgante escalonado con 5 terrazas que conducen hacia el palacio y un jardín llano
estaría recorrido por paseos rectilíneos y compartimentado regularmente, y al final
de este los cuatro estanques alineados tendrían como fondo la gran “cascada del
órgano”. Es destacable que en este jardín el elemento principal es el agua pues
aparece de cualquier forma decorativa imaginable, mientras que los elementos
arbóreos (como los cipreses o los arbustos perennes) desempeñan un papel
secundario.
Las obras decorativas de ambos jardines presentan una riqueza de motivos que ya
anuncian el barroco.
 Jardines Renacentistas en Francia:
Durante el s.XV en Francia solo había jardines semiutilitarios, en torno a castillos y
mansiones señoriales, que no eran muy distintos de los de la época medieval. Sin
embargo, en el año 1495 tras la expedición de Carlos VIII a Italia dio comienzo una
rápida evolución de la concepción y las formas, debido a la influencia del modelo
italiano. El modelo italiano, sobre todo de las villas de Nápoles, despertara gran
admiración en el monarca que decidió llevar de Italia a grandes artífices y maestros
como Pacello da Marcogliano, al que se atribuye el mérito de introducir en Francia
el procedimiento de los jardines italianos.
Durante la primera década de 1500, Pacello realizaría los jardines de Gaillon,
junto a la catedral de Ambroise. Este estaba claramente separado de la catedral, por
lo que se comunicaban mediante una explanada interpuesta, y se componían de
recintos distintos; el primero de estos era el más cercano a la catedral y estaba
delimitado por una galería, se organizaba en compartimentos bastante sencillos de
los cuales dos serían laberintos; el segundo recinto, ya de mayor extensión, estaba
precedido por un paseo flanqueado por pérgolas abovedadas y estaba destinado
sobre todo a vergeles y pomares. Destacar que dicho jardín es de pretensiones
3
pendiente de un muro.

3
mucho más modestas que los que estaban surgiendo en Italia y solo sabemos de la
existencia de dicho jardín gracias a los grabados de Du Cereau, puesto que este ya
no se conserva.
La contribución de Pacello y el conocimiento de los jardines italianos del primer
Renacimiento darán lugar a un rápido progreso que se concretó en algunas
concepciones, como será la búsqueda de la unidad perfecta entre la mansión y el
jardín.
Jardines de Saint-Germain-en- Laye fueron inspirados en los jardines italianos de
los que hablamos anteriormente, por lo que los jardines serían distribuidos en cinco
terrazas sucesivas comunicadas entre si mediante el empleo de escaleras, escalinatas
y rampas. La segunda terraza estaba comunicada con la cabecera de los pabellones
mediante galerías, en cuyos flancos exteriores podíamos encontrar los jardines
secretos; dicha terraza también contaba con una explanada decorada con los
emblemas de la casa real. Las dos terrazas siguientes, cada una con su fuente, tenían
trazados más amplios y sombríos; y la última reproducía a gran escala el motivo de
la parte llana de la villa de Bagnaia, pues contaba con una fuente circular central y
láminas de agua en forma de parterres.
Jardines de Fontainebleau fueron modificados durante el reinado de Luis XIV por
Le Nôtre, quien quiso darle un orden definitivo y orgánico a los trazados anteriores
que contaban con el parterre del Tíber -llamado así por la estatua del Tíber colocada
allí durante el reinado de Enrique IV- y un gran canal rectilíneo. En el parterre Le
Nôtre se limito a crear en el centro un estanque cuadrado rodeado de cuatro
compartimentos; alrededor del parterre colocaría un paseo ligeramente elevado con
escaleras en los encuentros con los ejes- para así poder disfrutar de sus vistas-,
dotando al conjunto de serenidad basada en la sencillez y las proporciones. Al lado
del palacio y de los edificios colindantes colocaría una doble hilera de tilos
recortados con forma geométrica, y en el lado opuesto interpuso un trazado de
transición entre el parterre y el bosque. Para asegurar adecuadamente un enlace
entre el parterre y el gran canal, en la cabecera de este se colocarían un conjunto de
cascadas y se adornaría a la izquierda con una banda de césped pautada por cien
estanques de diversas formas.

 Jardines Renacentistas en países de habla alemana:


En Alemania prevalecieron durante el siglo XVII las formas del modelo italiano, sin
embargo, no fueron inmunes al influjo holandés por lo que podemos decir que no se
imitaron en absoluto las reglas fundamentales de los jardines italianos.
Para poner un ejemplo, hablaré del parque de Wihelmshöhe cuyo motivo principal
lo constituye la ordenación de una extensa pendiente; en dicha cumbre podemos
observar un castillo de agua, rematado por una estatua de hércules, de donde fluye
una gran cadena de cascadas, estanques y juegos de agua que terminan en una serie
de grutas.

4
Ya el parque de Harrenhausen marca la transición entre el tipo renacentista y el
tipo barroco de procedencia francesa pues consta de una sucesión de parterres y
bosquetes, así como, de un trazado de los paseos con un esquema en forma de
estrella.

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