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RUBÉN FLORIO
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prendidos la reprografía y el tratamiento informático y
su distribución.

DATOS CATALOGRÁFICOS RECOMENDADOS POR EL SERVEI DE BIBLIOTE-


QUES DE LA UNIVERSITAT AUTÓNOMA DE BARCELONA
Florio, Rubén
Wallharlus ; edición revisada, introducción, comentario y traducción castellana Rubén Florio. -- Madrid
BellateITa: Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Universitat Autónoma de Barcelona. Servei
de Publicacions, 2002. - (Nueva Roma; 17)

ISBN 84-00-08063-7
ISBN 84-490-2298-3

l. Waltharius. Castellá i Llatí medieval


l. Waltharius WALTHARIUS
871-1312"09"
Edición revisada, introducción, comentario
y traducción castellana

Universitat Autimoma
de Barcelona
© Consejo Superior de Investigaciones Científicas
NIPO; 403-02-099-7
ISBN: 84-00-08063-7
© Universitat Autonoma de Barcelona
Servei de Publicacions
08193 Bellaterra (Barcelona). Spain
Tel. 93 581 10 22. Fax 93 581 32 39
[email protected] NUEVA ROMA
ISBN 84-490-2298-3
© Rubén Florio 17
Composición:
Medusa
c/Carme, 16.2n la
08001 Barcelona, Spain
Tel. 93 302 50 74
Impresión: CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS
Universitat Autonoma de Barcelona
Servei de Publicacions UNIVERSITAT AUTÓNOMA DE BARCELONA
Depósito legal: B. 41.134-2002
Printed in Spain Servei de Publicacions
Impreso en papel ecológico Madrid y Bellaterra, 2002
Tradición manuscrita

Con el manuscrito de Lorsch, a fines del siglo x, comienza la tradición del


Waltharius, a partir de allí rcamente
i multiplicada en lo que concierne a canti­
dad y a diversidad geográfica 1°2.
La recensión realizada por K. Strecker (MGH, Poetae, VI, 12-16, sin repre­
sentación del stemma codicum) en su edición del poema divide los códices en
dos grupos principales que responden a áreas geográficas, según la proceden­
cia de los manuscritos: la clase noroccidental (y), donde se encuentran reuni­
dos los manuscritos que contienen el Prologus Geraldi; la clase meridional (o),
con los manuscritos en los que aquella pieza introductoria no aparece. En uno
de los códices (llamado Innsbrucker Fragmente) se advierte contaminación de
las dos ramas principales.

El texto latino, su traducción, las notas

El texto latino del Waltharius que presentamos procede del establecido por
K. Strecker Editio maior en los Monwnenta Germaniae Historica, Poetae Lati­
ni Medii Aevi, VI (Nachtrage zu den Poetae Aevi Carolini) fase. 1 (Weimar,
1951, p. 1-85), que no contiene el prólogo de Geraldo (no obstante en Poetae,
V, 2, 1939, p. 405-408).
El resumen de las grandes líneas de la tradición manuscrita que expone K.
Strecker en su introducción a la edición que usamos, podría ser el siguiente:
Todos los manuscritos, sean conocidos, conservados en paiie, o perdidos, pue-
Wa/tlzarius Valtario

[PRÓLOGO]

Omnipotens genitor, summae virtutis 1 amator, Padre omnipotente, amante de la virtud más alta, Hijo de igual naturaleza,
Iure parí natusque amborum spiritus almus, Espíritu Santo que emanas de ambos, Tú que eres en tres personas un solo Dios
Personis trinus, vera deitate sed unus2 , verdadero, cuya vida y reino no tiene principio ni fin, protege ahora y siempre
Qui vita vivens cuneta et sine fine tenebis, a Ercambaldo, nuestro ilustre obispo, digno de nombre famoso, para que crez­
5 Pontificem summum tu salva nunc et in aevum ca en su interior pleno de hálito divino, y sea para muchos una saludable medi­
Claro Erckambaldum folgentem nomine dignum, cina por siempre.
Crescat ut interius sancto spiramine plenus3 , Y tú, santo prelado de Dios, acepta ahora el regalo de tu siervo, llamado
Multis infictum quo sit medicamen in aevum. Geraldo, quien decidió ofrecértelo después de considerable esfuerzo, fraile 10
Praesul sancte dei4 , nunc accipe munera servi, pecador y vil, aunque discípulo sincero y fiel. Todo lo que en mis preces pido
1O Quae tibi decrevit de larga promere cura para ti al Omnipotente, te lo conceda el Padre que gobierna el cielo y la tierra
Peccator fragilis Geraldus nomine vilis, desde lo alto.
Qui tibi nam certus corde estque fidelis alumnus. No rechaces, siervo del Dios supremo, las palabras de este librito, que no
Quod precibus dominum iugiter precor omnitonantem5 , canta loas de Dios, entona la gesta de un joven guerrero de nombre Valtario,
Ut nanciscaris factis, quae promo loquelis, curtido en numerosos combates.
15 Det pater ex summis caelum terramque gubemans6 .
Serve dei summi, ne despice verba libelli,
Non canit alma dei, resonat sed mira tyronis, 5-6] búsqueda intensiva de efecto musical alrededor del sintagma «pontificem fulgentem» y su intersec­
Nomine Waltharius, per proelia multa resectus. ción con los sonidos de «summum Erckambaldum»; secuencia -cern, -mum, nunc, -vum, -dum, -tem,
-num. véase n. v. 19.
6 Erckambaldum / clarofulgentem nomine dignum] juego etimológico: el nombre del obispo procede
del alto alemán antiguo: ercan (noble) - bale/ (diligente).
10 de larga promere cura] la frase posibilita más de un sentido. Puede estar en contacto con numera (el
poema). indicando el esfuerzo que demandó su composición o el desprendimiento de un bien pre­
ciado: el volumen en que se encontraba el poema.
17-20] B. Murdoch (1996:93) hace notar que el poema, según las palabras de Geraldo, no tiene ninguna
1 virtutis amator] = Sedulio, 2.283. relación con Cristo: «non canit alma dei, resonat sed mira tyronis / nomine Waltharius». Los dos ver­
2 1-3] «Ornnipotens genitor»: Aen. 10.668, Prudencio, Pe. 13.55, Aldelmo, de laudibus, 1 (PL. 89. 239A); sos siguientes confirman su propósito de deleitar antes que de servir a ruegos, para acortar los lar­
cf. Rábano Mauro, Carm. 3.1-4 (PL. 112, 1585-6A). Próspero de Aquitania, De Incarnatione Verbi Dei gos días en las abadías.
(PL. 51, 5 l 7C): «Ornnipotens Genitor, Natusque, et Spi.ritus almus, / Una in personis par tribus est dei­ 18 resectus] «famoso», tanto Q. Santoli (1973) como E. D' Angelo (1998); «amputado» (abgehauen),
tas». B.K. Vollmann (1991); «mutilado» (Verstümmelung: «mutilación»), G. Vogt-Spira (1994) y F. Mora­
3 Sedulio, 2.176: «sacro spiramine plenum». Lebrun (1994:145), «mutilé». Sigo a L.A. de Cuenca (1998): «curtido», pues el término no solo
4 Rábano Mauro, Carm. 21.8 (PL. ll2, 1603C): «Sancte Dei praesul»; = De laudibus Sanctae Crucis podría referirse a la amputación recibida en la batalla final sino también a las heridas que podría
(PL. 137A). haber sufrido en distintos combates (106-8) y a las que el autor da por supuestas con el término
5 precibus dominum] = Waltharius, 942. «multa». En cuanto al nombre del protagonista, Waltharius, significa «señor de los bosques» (Walt­
6 Theodulfo, Cann. 4.4 (PL. 105, 338D): «Det Pater altithronus, coelum terramque gubernans». E. o· An­ her; cf. E. D'Angelo, 1998:187, n. 765), el mismo significado que el nombre del protagonista del
gelo: «celwn». poema heroico Widsith, héroe de los terovingios en la tradición épica germánica, antecesores de los

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2 Waltharius Valtario 2

Ludendum magis est dominum quam sit rogitandum, Es más apropiado para divertir que para rogar al Señor; la lectura acorta las 20
20 Perlectus longaevi stringit inampla diei. horas del día interminable. Que vivas feliz por muchos años, santo ministro, y
Sis felix sanctus per tempora plura sacerdos7 , tengas un buen recuerdo de tu devoto hermano Geraldo.
Sit tibi mente tua Geraldus carus adelphus.

visigodos. El tal Vidogoia (Jordanes, Get. PL. 69, 1276B), vivió en el siglo IV y, especifica A.M.
Jiménez (de Cuenca, 1998:16), su nombre «tiene el doble significado de "hombre de la zona bosco­
sa" y "lobo ladrador del bosque" (apelativo que recibe Valtario en el poema)». Jiménez abunda en
paralelos con otras figuras heroicas de épocas y territorios próximos (16-20).
19-22] notorias aliteraciones. Desde el inicio no ha cesado el autor de acumular terminaciones en -um (con
menor frecuencia en -i) frente a la cesura y al final de verso. En este (ludendum, dominum, rogitan­
dum, tiempos fuertes y débiles) el recurso se hace muy evidente. Nótese también la sonoridad de los
dos últimos versos con la reiteración de ténninos en -us: sanctus-Geraldus-carus-ade/phus (preeminencia
de tiempos débiles). Como en vv. 5-6, en el juego de las homofonías frente a la cesura y al final de
verso se pueden reconocer rimas consonantes, asonantes, leoninas, caudadas, colaterales, etc., y homoio­
7 Theodulfo, Carm. 4.4 (PL. 105, 339A): «Vive Deo felix per tempora longa sacerdos».
teleuton; cf. D. Norberg (1980), Manuel Pratique de Latín Médiéval, París, 66, 73, 78 s.

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3 Waltharius Valtario 3

[POEMA]

Tertia pars orbis8 , fratres, Europa vocatur, Europa se llama, hermanos, la tercera parte del mundo, cuyos pueblos son
Moribus ac linguis varias et nomine gentes distintos por sus costumbres, lenguas, nombres, también por su culto y sus
Distinguens cultu, tum relligione sequestrans. creencias. Uno de esos pueblos, al que por lo común solemos llamar hunos,
Inter quas gens Pannoniae residere probatur, habita la Panonia. Por el coraje de sus guerreros y su destreza en el uso de las
5 Quam tamen et Hunos plerumque vocare solemus. armas, había logrado dominar no solo las regiones vecinas sino las lindantes
Hic populus fortis viltute vigebat et armis, con el Océano, pactando la paz con los que la pedían y abatiendo a los rebeldes.
Non circumpositas solum domitans regiones, Se cuenta que el dominio de los hunos se extendió por más de un milenio. 10
Litoris oceani sed pertransiverat oras,
1-5] inicio al modo de las crónicas, con indicaciones geográficas y culturales: lugar, nombre de los pueblos
Foedera supplicibus donans sternensque rebelles. que habitan las regiones citadas, sus costumbres (cf. los incipit de César, Bellum Ga//icum, y Tácito,
10 Ultra millenos fertur dominarier annos. Germanía), y rápida introducción (ínter quas) del que se hablará en particular. La descripción se mueve
.de lo general a lo particular, como la había instituido Isidoro de Sevilla (Etym. 14.2.1-2), comenzan­
do por el «orbe» para pasar a las partes en que se dividía la tierra conocida: Europa, Asia y África.
I fratres] invocación al público oyente: ¿se trata de monjes, «hermanos», con los que compartía el claustro del
monasterio y a quienes leía el poema? Esta interpretación es válida en caso de que se piense en un monje
como autor del poema. Cf. A!cuino, poema 4:fratres, (MGH. Poetae !, p. 220-3). M. Garrison, «Carolin­
gian Latin literature», Caro/ingian Culture: emulation and innovation, ed. R. Me Kitterick, Cambridge,
1997, 120, destaca que en tiempos de Carlomagno las composiciones estaban destinadas al entretenimiento
de una audiencia contemporánea de amigos y colegas del autor, una suerte de «tertulia de poesía».
4 Pannoniae] Isidoro de Sevilla, Etym. 14.4.5: «Post Moesiam autem Pannonia est» (14.4. 16: «regio viro
fortis»). Provincia romana desde el 10 d.C.; limita con las de Mesia, Dalmacia y Nórico.
5 Hunos] pueblo de origen turco-tartárico. Alrededor del 370 avanzan hacia el oeste y penetran en la este­
pa rusa meridional. Someten a los germanos y gem1ano-sármatas en 375 y, tras cruzar el Don, destruyen
el reino ostrogodo de Rusia; luego se establecen provisionalmente en las llanuras de Ucrania y Ruma­
nia. Hacia el año 441, Atila, después de deshacerse de su hermano, Bleda, se dirige a Bizancio (Cons­
tantinopla), que pacta y comienza a pagar un tributo anual. Luego de invadir la Galia es derrotado
en la batalla de los Campos Cataláunicos (451), cerca de Troyes. Se retira y muere, en el 453. Los
nombres de hunos y ávaros les son dados por los cronistas e historiadores occidentales; los de sus
orígenes orientales (Atila es individualizado como un rey oriental, «regi eoo», 471) son escitas, cime­
rios o masagetas. No fueron sus annas ni la disciplina de sus tropas (en ambos casos eran superio­
res las de los romanos), sino su táctica de combate, basada en el número y el ímpetu, lo que les ase­
guraba la victoria; cf. C!audiano, In Rufinum 1.329-3 l. Sobre este aspecto comenta C.W.C. Ornan
(19682 :10) The Art ofWar in the Middle Ages, lthaca and London, que los hunos renovaron la forma
de luchar por «el poderío de la caballería, formidable por sus miembros, su rapidez de movimientos
y la incesante lluvia de flechas que arrojaban, impidiendo que sus enemigos los rodearan».
9-10] vago eco de laEneida (1.257 s.; 6.851-3), salvando las diferencias: en Virgilio es predicción de un
futuro prometido; aquí forma parte de la histmia de los hunos.
10 mi/lenas annos] expresión cuya intención no es la de proporcionar un dato histórico. Hipérbole que,
8 Ovidio, M. 5.372: «agitur pars tertia mundi»; cf. Jordanes, Get. (PL. 69, 1275B); P. Orosio, Hist.(PL. a través de la exageración temporal, concurre a exaltar el poder y la fuerza de los hunos más allá de
31, 1009B). lo que efectivamente había durado su imperio.

-80- -81 -
4 Waltharius Valtario 4

Attila rex quodam9 tulit illud tempore regnum, Hubo una época en que Atila fue rey de los hunos, y quiso con bravura reno­
Impiger antiguos sibimet renovare triumphos. var las pasadas glorias de su pueblo. Para ello, trasladando su ejército, le orde­
Qui sua castra movens1 0 mandavit visere Francos11, nó dirigirse al país de los francos, cuyo rey Gibicón ocupaba por entonces el
Quorum rex Gibicho solio pollebat12 in alto, trono y estaba orgulloso del hijo que había nacido hacía poco tiempo, llamado
15 Prole recens orta gaudens1 3, quam pastea narro: Guntario, y del que hablaré luego. A oídos del aterrado rey llega rápidamente la
Namque marem genuit, quem Guntharium vocitavit. noticia de que un ejército hostil atravesaba el Danubio, con más hombres que
Fama volans1 4 pavidi regis transverberat aures, las estrellas y las arenas del río. Desconfía Gibicón de sus armas o la fuerza de 20
Dicens hostilem cuneum transire per Hystrum, su pueblo; convoca a una asamblea para considerar la actitud a seguir.
Vincentem numero stellas atque amnis arenas. Estuvieron todos de acuerdo en pactar y en estrechar diestras con diestras,
20 Qui non confidens armis ve! robore plebis en caso de que a ello accedieran, y en el momento de entregar los rehenes pagar
Concilium cogit, quae sint facienda, requirit. el tributo que pidiesen; esto sería mejor que perder la vida junto con el país,
Consensere omnes1 5 foedus debere precari los hijos y las mujeres.
Et dextras, si forte darent, coniungere dextris1 6 Vivía en esta época un joven guerrero de nombre Haganón, de noble estirpe,
Obsidibusque datis17 censum persolvere iussum; descendiente de sangre troyana.
25 Hoc melius fore quam vitam simul ac regionem
Perdiderint natosque suos pariterque maritas. 11 Attila] rey de los hunos entre 445-453. Palabra gótica (atta) que significa «padrecito»; Azzilo, en alto
alemán antiguo; Etzel, en alto alemán medio; Atli, en la Edda mayor. Aparece en el Waldere 1.6:
Nobilis hoc Hagano fuerat sub tempore tiro «/Etlan». La sola mención de su nombre causaba una suerte de temor reverencial, pues se lo sentía como
Indolis egregiae1 8, veniens de germine Troiae. sinónimo de destrucción y muerte, tal como se desprende del relato de Prisco (fr. 8), y bien describe
M. Bussagli (1988), Atila, Madrid.
13 Francos] los francos, pueblo cuyo reino se ubicó hacia el centro norte de Germanía, fundado por el rey
Clodoveo en el siglo VI al final de cruentas luchas con burgundios y visigodos. Se desplazarán al
territorio de la Galia luego de la victoria de Autún (534) sobre los burgundios.
14 Gibicho] del germánico ghabhiko («rico»), citado en la Lex Romana Burgundionum; sin embargo, no
es seguro que se trate del mismo del Waltharius, del pueblo de los francos (aparece también en el
Cantar de los Nibelungos, pero no es el padre de Guntario).
16 Guntharium] nombre citado en !aLex Burgundionum (compilación del derecho burgundio ordenada por
Gundobaldo, 516), pero no es un franco sino un burgundio (Gundahar), como aparece en la saga de los
nibelungos. Próspero de Aquitania lo menciona en su Chronicum: «Eodem tempore Gundicarium Bur­
gundionum regem intra Gallias habitantem Aetius bello obtinuit» (PL. 51, 597A), en relación al gene­
ral romano Aecio, quien había destruido (u ordenado o pagado a los hunos de Bleda para que lo hicie­
ran) el reino burgundio en 436, obligándolos a emi grar; se establecen a orillas del Saona y el Ródano.
9 «quondam». E. D'Angelo. 18 Hystrum] Hyster, nombre del Danubio, sobre todo en su curso inferior.
10 Aen. 3.519: «nos castra movemus»; cf. 11.446; Nm. 10.5; Sidonio Apolinar, Ep. 7.1 (PL. 58, 563A);
19] la pareja stella-arena se encuentra en la Biblia, como símbolo hiperbólico de cantidad inmensura­
Gregario de Tours, Historia Francorum, 4.50 (PL.71, 311C-312B); Venancio Fortunato, Vita S. Mar­ ble; cf. Gn. 22.17; Dn. 3.36; Jr. 33.22.
tini, 3.222: «fortia castr�t'movens»; 4.:226: «tu.a c2.stra movens». 27 Hagano] es invocado con el término «paliurus» (<�arbusto espinoso», 1351) y calificado de «espino­
ll visere Francos] Ermolcio Nigello, 1.541. so» («spinosus», 1421). Si bien alude al sentido del nombre («arbusto espinoso», en alto alemán), no
12 Prudencia, Ps. 875: «Hoc residet solio pollens Sapientia».
13 G. 3.156: «sole recens orto». obstante, y en función de su significado, parece estar asociado, íntimamente, al carácter del persona­
14 Aen. 3.121; 7.392; 8.554: «Fama volat»; l l.319: «et iam Fama volans»; cf. 11.473-4. je y af tipo de participación que lleva a cabo en el desarrollo de los sucesos. En cierto modo, Haga­
15 Aen. 2.130: «adsensere omnes». nón actúa, a veces, como la punzante voz de la conciencia, previendo el futuro (el sueño premonitorio,
las razones que da a Guntario para que desista de combatir con Valtario) y censurando deseos enfermizos
16 2M. 4.34: «et datis dextris cum iureiurando»; 2M. 12.12: «dextrisque acceptis»; Aen. 1.408-9: «cur
(su discurso contra la avaricia), a veces, aguijoneado por sus propias dudas, tironeado entre la amistad,
dextrae iungere dextram / non datur»; 8.164: «et dextrae coniungere dextram». el deber y el honor ante el inevitable enfrentamiento con Valtario (1089-96). B. Murdoch (1996:95)
17 obsidibusque datis] = César, B.G. 3.l.4.3; Poeta Saxo (PL. 99, 690C, 694C, 700D, y, en particular,
hace notar que la historicidad de Haganón es tema problemático; mientras que la figura de Guntario puede
709D). rastrearse históricamente, todo lo contrario sucede con la de su consejero.
18 nobilis Hagano ... indo/is egregiae] Prudencia, Pe. 3.1-7: «Nobilis Eulaliae» ... «índole nobilior» ...
28 de germine Troiae] el módulo destaca un origen noble, al que valora Troya por la gesta épica que tuvo
«decus egregium)>. como protagonista a esta ciudad en la primera de las obras de Homero, pero revalorizada por Virgi-

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5 Waltharius Va/tario 5

Hunc, quia Guntharius nondum pervenit ad aevum, Y es a él, porque Guntario era todavía tan pequeño, tan tiernecito, que no podría 30
30 Ut sine matre queat vitam retinere tenellam, vivir separado de su madre, a quien deciden enviar como rehén con un enorme
Cum gaza ingenti decernunt mittere regi. tesoro al rey de los hunos. Sin demoras parten los embajadores, llevando el
Nec mora, legati censum iuvenemque ferentes tributo y al joven, piden la paz y pactan la alianza.
Deveniunt pacemque rogant ac foedera firmant 19 . En esa época la Borgoña sobresalía como un reino sólido, cuyo jefe era
Tempore quo validis steterat Burgundia sceptris, Heririco. Tenía este tan solo una hija, de nombre Hildegunda, admirada por su
35 Cuius primatum Heruicus forte gerebat. nobleza y por su hermosura. A ella, única heredera, le correspondería algún
Filia huic20 tantum fuit unica nomine Hiltgunt, día el palacio paterno y gozar de las riquezas por él acumuladas durante largo
Nobilitate quidem pollens ac stemmate formae21 . tiempo si ningún obstáculo se interpusiese. Los ávaros, por cierto, después de
Debuit haec heres aula residere paterna haber firmado la paz con los francos, se establecen en un confín de los terri- 40
Atque diu congesta frui, si forte liceret. torios que estos dominan.
40 Namque Avares firma cum Francis pace peracta
Suspendunt a fine quidem regionis eorum.
lio, Estacio y, entre otros, las novelas de Dictis (s. IV) y Dares (s. VI); una tradición ininterrumpida que
llega hasta el famoso poema «Pergama flere volo» (Carmina Burana, 101.35). El presunto origen tro­
yano de Haganón es discutible. Otros lugares del mundo antiguo podrían haber confluido a esta desig­
nación, como la ciudad alsaciana de Kirkheim, llamada Tronia, la belga de Tongres o Tongeren, nom­
bres del posible apelativo si se tiene en cuenta que en el Cantar de los Nibelungos se lo designa como
Haganón de Tronje, Troneje o Tronege. No obstante, debe recordarse que los francos se consideraban
descendientes de la antigua Troya, de donde habían llegado a Germanía, y que su primer rey había
sido Príamo; cf. P. Brown (1997: 81), El primer milenio de la cristiandad occidental, Barcelona.
29 ad aevum] tres años, edad mínima para ser hecho prisionero en calidad de rehén; cf. Isidoro de Sevi­
lla, Etym. 11.2.4 s.
34 Burgundia] hacia el 400 los burgundios emigran al área situada entre el Rin y su afluente, el Main, y
fundan un reino con capital en Worms, cuyo soberano es Gundahar (Gunther en la saga de los Nibe­
lungos). El general romano Aecio, con tropas auxiliares de los hunos, destruye el reino en el 436.
Los burgundios se establecen entonces a orillas del Saona y del Ródano hacia el 443. Véase n. v. 16.
Hacia el 500 Clodoveo los integra a su dominio, después de la batalla de Dijón, pero Gundobaldo
(Gundebadus en Gregorio de Tours), rey de los burgundios, conserva el trono, y, hacia el 516, manda
compilar las leyes de su pueblo (Lex Burgundionum). Sometidos finalmente a los francos después
de la batalla de Autún (534).
l'alidis sceplris] «sceptrum», de valor metonímico, está acotado por «validus» entendido como «sólido en
sí mismo»; E. D' Angelo puntualiza que otros sentidos se verían contrariados por el informe sobre
las decisiones políticas de los burgundios entre los versos 58-74.
35 Heriricus] no aparece en la saga heroica; Gregario de Tours, Historia Francorum, 2.41 (PL. 71, 238B)
habla de un rey de nombre Chararico, que vivió en el siglo VI.
36 Hiltgunt] no se tienen noticias de un personaje femenino con este nombre en la saga. O se trata de
una invención del autor o, de alguna manera, se identifica con la tercera esposa de Atila, lldico, según
el texto de Jordanes, Gel. (PL. 69, !286D): ,,Attila, ut Priscus historicus refert, exstinctionis suae
tempore puellam Ildico nomine». Los dos componentes de su nombre, hildi (lucha) y gundia (com­
bate), la relacionan con el papel desempeñado por la mujer en la sociedad germánica primitiva; véase.
n. 27 y 29 de la introducción.
40 Avares] pueblo escita (Asia central) que en siglo VI se estableció al norte del mar Caspio; tennina siendo
identificado con los hunos, quienes habían sido expulsados de China y del Turqnestán (35-6 a.C), lo que
19 Aen. 11.330: «et foedera firment»; Poeta Saxo (PL. 99, 709D). determina su avance hacia el oeste y establecimiento en la estepa meridional rusa. Isidoro de Sevilla
20 Le. 8.42: «filia unica erat». (Etym. 9.2.66) los describe: «Hugnos antea Hunnos vocatos, postremo a rege suo Avares appellatos, qui
21 Prudencio, Pe. 1.4: «Pollet hoc felix per orbem terra Ibera stemmate»; Venancio Fortunato, Vita S. prius in ultima Maeotide inter glacialem Tanaim et Massagetarum immanes populos habitaverunt».
Martini, 1.20: «Stemmate, corde, fide pollens Paulinus et arte». Cf. Gregario de Tours, Historia Francorum, 4.29 (PL. 71, 292C); Jordanes, Get. (PL. 69, 1276A-B).

-84- -85-
6 Waltharius Valtario 6

Attila sed celeres mox huc deflectit habenas22, Pero Atila, con una rápida marcha de la caballería a la que siguen sin tardanza
Nec tardant reliqui satrapae vestigia adire. sus aliados, decide asaltar la Borgoña.
Ibant aequati numero, sed et agmine longo23 , Marchaban en escuadra ordenada, formados en largas columnas; golpeada
45 Quadrupedum cursu tellus concussa gemebat, por los cascos de los caballos gemía la tierra; el aire se estremece y tiembla por
Scutorum sonitu pavidus superintonat aether24. el sonido de los escudos. Centelleando, una selva de hierros brilla en todo el
Ferrea silva micat totos rutilando per agros; campo; no de otro modo a como, al amanecer, reflejándose en las superficies del
Haud aliter primo quam pulsans aequora mane mar, relumbra el sol radiante en los territorios más alejados del mundo. Ya han 50
Pulcher in extremis renitet sol partibus orbis. cruzado los profundos cauces del Saona y del Ródano, y toda la tropa se dispersa
50 Iamque Ararim Rodanumque amnes transiverat altos para entregarse al saqueo. En ese momento Heririco tenía su corte en Chalon,
Atque ad praedandum cuneus dispergitur omnis. cuando un centinela, alzando los ojos, comienza a gritar:
Porte Cabillonis sedit Heriricus, et ecce «¿Qué es aquella nube de polvo que se levanta? ¡Se aproxima una fuerza
Attollens oculos speculator vociferatur25: enemiga! ¡Cerrad ahora mismo todas las puertas!».
«Quaenam condenso consurgit pulvere nubes26? Heririco sabía bien qué habían hecho los francos; se apresura entonces a
55 Vis inimica venit: portas iam claudite cunctas27 !» reunir a sus nobles y así les habla:
1am tum, quid Franci fecissent, ipse sciebat «Si pueblo tan valiente como los francos, al que nosotros no podemos igua-
Princeps et cunctos compellat sic seniores: lar, se sometió al poderío de Panonia, ¿con qué valor pensáis que podemos
«Si gens tam fortis, cui nos similare nequimus, combatir contra los hunos y defender nuestra querida patria? Mejor es pactar 60
Cessit Pannoniae, qua nos virtute putatis y pagarles un tributo. Tengo una única hija, a la que no dudo en entregar como
60 Huic conferre manum et patriam defendere dulcem? rehén para salvar a la patria. Apresurémonos a firmar el pacto».
Est satius, pactum faciant censumque capessant Parten los embajadores completamente desarmados, y transmiten al ene­
Unica nata mihi, quam tradere pro regione migo lo que les encomendara el rey. Piden que cese el saqueo. Atila, su caudi­
Non dubito: tantum pergant, qui foedera firment2 8 ». llo, como era su costumbre, los recibió con benevolencia y les dijo: «Para mi pue­
lbant legati totis gladiis spoliati, blo más deseo alianzas a llevarles guerras. Los hunos prefieren sin duda reinar
65 Hostibus insinuant, quod regis iussio mandat: en paz, pero exterminan, aunque a su pesar, a los que se muestran rebeldes.
Ut cessent vastare, rogant. quos Attila ductor,
Ut solitus fuerat, blande suscepit et inquit:
«Foedera plus cupio quam proelia mittere vulgo.
Pace quidem Huni malunt regnare, sed arrnis
70 Inviti feriunt, quos cemunt esse rebelles29.

43 satrapae] designa tanto a los nobles hunos (136, 278), como aquí, o al mismo rey de los hunos (170,
22 Aen. 11.765: «celeris detorquet habenas». 371) o de otros pueblos (573, 1126).
23 Aen. 7.698: «ibant aequati numero regemque canebant». 50] subraya E. D' Angelo que para llegar de Worms a la moderna Chalons-sur-Saóne («Cabillonis», 52)
24 superintonat aether] = Aen. 8.239. no es necesario atravesar el Ródano, y que la imprecisión del autor podría deberse a que los poetas lati­
25
2S. 13.34: «et levavit puer speculator oculos suos»; 18.26: «vidit speculator hominem alterum curren- nos frecuentemente citan juntos Arar y Rodanus (nota de Althof, II. 33).
tem et vociferans in culmine ait». 53 vociferatur] Vociferatur es término usual en la poesía épica clásica desde Virgilio, luego en Silio Itá­
26 Aen. 9.33: « ... pulvere nubem». lico y Estacio (solo vociferans), Aen. 7.490; 9.596, etc; Pun. 6.499; 7.116, etc; Th. 2.468; 3.348, etc;
27 Estacio, 10.491: «claude, uigil, subeunt hostes, claude undique portas!». Prudencio, Ps. 253; Pe. 3.66; Próspero de Aquitania, Carmen de ingratis, 566 (PL. 51, 124D); Venan­
28 Véase n. 19, v. 33. cio Fortunato, Vita S. Martini, 4.50. Muy frecuente en la Vulgata y en las distintas formas de su fle­
29 Venancio Fortunato, Carm. 9. cap. 2 (PL. 88, 300C): «non possumus esse rebel!es». xión.

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7 Waltharius
Valtario 7

Rex ad nos veniens dextram det atque resumat». Venga entonces vuestro rey a nuestro campamento para estrechar la dies- 70
Exivit princeps asportans innumeratos tra y recibir la mía».
Thesauros pactumque ferit natamque reliquit. Partió Heririco llevando innúmeros tesoros y firmó el tratado, y entregó a su
Pergit in exilium pulcherrima gemma parentum. hija como rehén. Marchó al exilio la gema más preciada de sus padres. Una
75 Postquam complevit pactum statuitque tributum, vez acordado el pacto y establecido el tributo, Atila dirigió su ejército hacia las
Attila in occiduas promoverat agmina partes. regiones occidentales.
Namque Aquitanorum tune Alphere regna tenebat, En ese tiempo, por cierto, en Aquitania reinaba Alfer, quien, según cuen-
Quem sobolem sexus narrant habuisse virilis, tan, tenía un hijo varón, llamado Valtario, en la flor de su juventud. Los reyes
Nomine Waltharium, primaevo flore nitentem30 . Heririco y Alfer habían jurado unir a sus hijos en matrimonio cuando llegaran 80
80 Nam iusiurandum Heriricus et Alphere reges a la edad de casarse.
Inter se dederant, pueros quod consociarent, Al enterarse Alfer de que estos pueblos habían sido conquistados, un enor­
Cum primum tempus nubendi venerit illis. me temor comenzó a apoderarse de su corazón, y a desvanecerse su esperanza
Hic ubi cognovit gentes has esse domatas, de defenderse con la furia de las armas.
Coeperat ingenti cordis trepidare pavore, «¿Qué podemos hacer», dijo, «si pelear es inútil empresa? El ejemplo nos
85 Nec iam spes fuerat saevis defendier armis. lo dan Borgoña y Francia. No tenemos de qué avergonzamos si seguimos los
«Quid cessemus», ait, «si bella movere nequimus? pasos de aquellos. Voy a enviar embajadores con la orden de firmar un trata-
Exemplum nobis Burgundia, Francia donant. do y entregar a mi querido hijo como rehén, y a pagar de ahora en más el tributo 90
Non incussamur, si talibus aequiperamur. que los hunos exijan».
Legatos mitto foedusque ferire3 1 iubebo
90 Obsidis inque vicem dilectum p01Tigo natum
Et iam nunc Hunis censum persolvo futurum». 74 in exilium] A.H. Olsen (1993:267) cree que la repetición del término, cinco veces en los primeros 354
versos del poema («exulibus pueris», 97; «exilium ... tempere tanto», 231; «exilii ... nostri», 251;
«odium exilii», 354), junto con otros elementos asociados que lo identifican como el formulario
Tema del Exilio (procedente de la literatura vernácula), sugiere que la condición de Valtario e Hil­
degunda es reflejo del entorno germánico. Cf. S.B. Greenfield (1955), «The Formulaic Expression
of the Theme of "Exile" in Anglo-Saxon Poetry», Specu/11111 30, 200-6. Como bien hace notar J.M.
Claassen (1996:9), Displaced Persons. The literature of exile from Cícero to Boethius, Madison, el exi­
lio es un aspecto básico de la condición humana, usual en la literatura tanto antigua como moderna;
el más grande instrumento político empleado por el poder de tumo para reducir el pode1io de sus
oponentes más temidos. Todo exiliado sufre una extrema, contrastante e inconciliable polarización
afectiva («hinc odium exilii patriaeque amor incubat inde», 354). En la literatura latina, el caso de
Eneas es paradigmático y complejo, pues se trata de un exiliado que, a pesar de su deseo más ínti­
mo de recuperar la patria vencida (Ae11. 4.340-4), no intenta regresar a ella; mientras tanto, durante su
viaje se encuentra con otros exiliados (Dido, Mecencio, Evandro -Lauso y Palante: «quis fortuna
negarat in patriam reditus», Aen. 10.435-6-- entre los más significativos).
77 Aquitanorum regna] región meridional de Francia sobre los Pirineos, conocida también como Gas­
cuña. Pasó a formar parte del reino visigodo de España desde el 419 hasta el 507, en que fue con­
quistada por Clodoveo (batalla de Vouillé, cercano a Poitiers).
Alphere] Alfer es padre de Valtario también en el Waidere 1.11: «lElfheres sunu».
79 primaevo flore nitentem] Aen. 7.162: «primaevo flore iuventus» (citado por Isidoro de Sevilla, Erym. 9.3.37).
Según Isidoro, la primera edad duraba hasta los 7 años (11.2.1: «Prima aetas infamia est pueri nascentis ad
lucem, quae porrigitur in septem annis»). Juvenco, Evangeliornm libri N, 1.65: «primaevo in flore». Pau­
lina de Nola, Passio Genessi Arelatensis, 2 (PL. 61, 419A): «Sanctus itaque Genesius in juventutis flore
30 Aen. 7.162: «primaevo flore iuventus». V éase comentario v. 79.
primaevo». Venancio Fortl.mato, Vita S. Amantii, l (PL. 88, 513B): «qui in primaevo aetatis flore».
ll Aen. 10.154: «foedusque ferit».
82 tempus nuhendi] de acuerdo con la tradición germánica, hacia los 15 años.

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8 Waltharius Va/tario 8

Sed quid plus remorer? dictum compleverat actis. De nada sirve que me demore más: tal como lo había dicho, lo hizo. Enton­
Tune Avares gazis onerati denique multis ces los ávaros, cargados de un inmenso botín, con Haganón, la joven Hilde­
Obsidibus sumptis Haganone, Hiltgunde puella gunda y Valtario en calidad de rehenes, retomaron contentos a su patria.
95 Nec non Walthario redierunt pectore laeto. Atila, después de regresar a Panonia y una vez que hubo entrado en la capi­
Attila Pannonias ingressus et urbe receptus tal, demostró gran afecto por los jóvenes desterrados, y ordenó que los trata­
Exulibus pue1is magnam exhibuit pietatem ran como si fueran hijos suyos.
Ac veluti prop1ios nutrire iubebat alumnos. Coloca a Hildegunda bajo el cuidado de la reina; en cambio, se encarga per­
Virginis et curam reginam mandat habere; sonalmente de los dos adolescentes, a los que instruye en diversas actividades, 100
100 Ast adolescentes propriis conspectibus32 ambos pero sobre todo en los juegos útiles en tiempos de guerra. Los jóvenes, a medi-
Semper adesse iubet, sed et artibus imbuit illos da que crecían en sabiduría y en edad, superaban a los guerreros en fuerzas y a
Praesertimque iocis belli sub tempore habendis. los sabios en talento, hasta el punto de que llegaron a sobrepasar a todos los
Qui simul ingenio crescentes mentís et aevo hunos en valentía. Atila los puso entonces al frente del ejército, no sin que lo
Robore vincebant fortes animoque sophistas, merecieran, porque, cuando se suscitaba una guerra, ellos sobresalían por sus
105 Donec iam cunctos superarent fortiter Hunos. espléndidos triunfos; a esto se debía que el rey los quisiera entrañablemente.
Militiae primos tune Attila fecerat illos, También la joven cautiva logró, con la ayuda del supremo Dios, la aceptación 110
Sed haud immerito, quoniam, si quando moveret de la reina y ser cada vez más querida gracias a sus exquisitas costumbres y su
Bella, per insignes isti micuere t1iumphos33 ; esmerado trabajo. Finalmente, se le confía la custodia de todos los tesoros, y
Idcircoque nimis p1inceps dilexerat ambos. poco le falta para ser reina, pues hacía y deshacía a voluntad.
11 O Virgo etiam captiva deo praestante supremo
Reginae vultum placavit et auxit amorem,
92 sed quid plus remorer?] parece confirmar la lectura del poema frente a un público (o tener conciencia
Moribus eximiis operumque industria habundans. de él), a menos que se piense en una pregunta retórica que el autor se hace a sí mismo. Este proce­
Postremum custos thesauris provida cunctis dimiento, «addubitatio» o «lrnópr¡mi;», es común en la épica clásica y fue destacado como una de
Efficitur, modicumque deest, quin regnet et ipsa; las características de la virgiliana por Macrobio (Sat. 4.6.11). Reiterado en 995 y 1316.
95] la campaña de los hunos contra los pueblos de la Galia que acaba de narrar el autor no tiene registro
115 Nam quicquid voluit de rebus fecit et actis. histórico. En realidad, la incursión ele Atila termina en 451, con la derrota de los Campos Cataláuni­
cos; véase n. v. 5.
98 proprios alumnos] o bien responde a la ficción del poema o bien debe tratarse de una adoptio per
arma, costumbre practicada entre los germanos, ya que Atila tenía varios hijos y, al contrario de lo que
cree P. Aguilar Ross (1993: 190), no habría sido su intención -histórica, al menos- que Valta1io y
Haganón le sucediesen en él trono. Ospirin declara más adelante cuál es el lugar que ocupa Valtario
en la consideración política de los reyes: «prae cunctis temet nimium dilexit amicis» (134).
103-4 qui simul ingenio crescentes mentis et aevo I robore vincehant fortes Gllimoque sophistas] tópico
clásico del ideal heroico que une en una misma personafortitudo-sapientia. Cicerón lo había encar­
nado en la figura de Escipión Emiliano (cf. Cicerón, Off. 1.20.66; Tusc. 5.41; 2.43; Valerio Máximo,
3.2: defortitudine). Desde Homero 11. 7.288, hasta Virgilio, Aen. 1.544-5; 6.403, Estacio, Aquil. 1.472,
y en las distintas epopeyas, se volverá sobre esta dupla. Bien conocida es la descripción de Jesús, Le.
2.52: «Iesus proficiebat sapientia et aetate». Palabras y acciones bélicas en las que se entrega la vida
caracterizarán a los mártires cristianos, los descriptos por Tertuliano (Apol. 50.10), Minucia Félix
(Octavius, 37.3-5) y Lactancia (111st. 5.13.12-14), y los de Prudencio (véase, pa.tticu!armente, el himno
10 del Peristephanon). Las novelas de Dares y Dictis, de gran difusión en la Edad Media, saturan el tema
en sus catálogos heroicos, y, finalmente, Isidoro de Sevilla lo canoniza (Etym. 1.39.9): «Narn heroes appe­
llantur viri quasi aerii et caelo digni propter sapientiam et fortitudinem».
32 Dn. 1.19: «Danihel Ananias Misahel et Azarias et steterunt in conspectu regis». 113 custos thesauris] cargo de suma importancia durante el medioevo, mucho más si se piensa en el sus­
33 Venancio Fortunato, Vita S. lvlartini, 1.447: «gemino micuere triumpho». trato germánico del poema, por la valoración que asignaba este pueblo al tesoro, reflejado en su saga

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9 Walrharius Valtario 9

Interea Gibicho defungitur, ipseque regno Entre tanto, muere Gibicón y lo sucedió en el trono Guntario, quien rom­
Guntharius successit: et ilico Pannoniarum pió en seguida el tratado con los hunos y se negó a pagar el tributo pactado.
Foedera dissolvit censumque subire negavit. Tan pronto corno Haganón, en su destierro, se enteró de la noticia, trama una fuga 120
Hoc ubi iam primum Hagano cognoverat exul, durante la noche y retorna junto a su señor. Valtario, sin embargo, continuó al
120 Nocte fugam molitur et ad dominum properavit. frente de los hunos en las batallas y, adonde fuera, el éxito lo acompañaba.
Waltharius tamen ad pugnas praecesserat Hunos, La reina Ospirin, esposa de Atila, muy preocupada por la fuga de Haganón,
Et quocumque iret, mox prospera sunt comitata. aconsejó a su marido con tales palabras: «Tenga en cuenta y tome precauciones
Ospirin elapsum Haganonem regia coniunx vuestra majestad para que no desaparezca quien es justamente sostén de vues-
Attendens domino suggessit talia dicta: tro imperio. Me refiero a que procuréis no perder a vuestro fiel Valtario, en
125 «Provideat caveatque, precor, sollertia regís, quien descansa sobre todo la fuerza de vuestro poderío, porque terno que esté
Ne vestri imperii labatur forte columna, tentado de imitar el ejemplo de Haganón. Por ello mismo, atended mi parecer: 130
Hoc est, Waltharius vester discedat amicus, en cuanto vuelva, decidle lo siguiente:
In quo magna potestatis vis extitit huius; "Has soportado muchos esfuerzos bajo nuestro servicio; es nuestro deseo
Narn vereor, ne fors fugiens Haganonem imitetur. que sepas que por esa razón te preferimos a todos en quienes confiamos. Y
130 ldcircoque meam perpendite nunc rationern: quiero demostrártelo con actos más que con palabras: elige como esposa a una
Curn prirnurn veniat, haec illi <licite verba: de las hijas de los jefes de Panonia y no te preocupes por tus escasos bienes,
"Servitio in nostro magnos plerumque labores yo te colmaré de posesiones, fueren casas en la ciudad corno tierras en el campo,
Passus eras ideoque scias, quod gratia nostra para que nadie se avergüence, después de haberlo hecho, de darte a su hija
Prae cunctis temet nimium dilexit amicis34 . como esposa". Si así lo hacéis, os aseguro que podréis retenerlo». 140
135 Quod volo plus factis te quarn cognoscere dictis: Plugo al rey el consejo y se dispuso a ponerlo en práctica. Al llegar Valta-
Elige de satrapis nuptam tibi Pannoniarum rio, el rey le repite esos pensamientos e intenta convencerlo de tomar esposa;
Et non pauperiern propriam perpendere cures.
Amplificaba quidem valde te rure domique35 ,
Nec quisquarn, qui dat sponsarn, post facta pudebit".
140 Quod si cornpletis, illurn stabilire potestis».
Complacuit serrno regi coepitque parari. heroica. El desempeño de ese oficio por parte de Hildegunda se convierte en nudo de sucesos pos­
teriores.
Waltharius venit, cui prínceps taha pandit, 120/ugam molitur] V. Santoli (1973:VII ) piensa que el poeta debió conocer alguna historia sobre los
Uxorern suadens sibi ducere; sed tarnen ipse fugitivos de la corte de Atila (xmu<puyóv-rec;). Sin embargo, cualquier noticia histórica que pudiere
haber tenido al respecto no invalida la hipótesis de una creación en consonancia con los cuentos tra­
dicionales en los que aparece el motivo de la fuga de la pareja.
123 Ospirin] con este nombre no se conoce a la mujer de Atila. Véase n. v. 36. Ospirin/Aspirin (= osa
celeste) podría estar justificado por la intención de confirmar la primitiva relación de los germanos o,
mejor, de los antiguos hunos con el animal (Valtario como un oso en el sueño), reminiscencia de su
paso por la estepa rusa; véase n. v. 40.
126 imperii columna] dos veces se alude a Valtario con este apelativo (cf. 376); en ambas es Ospirin
quien así lo llama. La primera en forma de advertencia a Atila; la segunda, cuando le reprocha no
haber tomado las debidas precauciones. Entre ambas alusiones se enmarca el plan de fuga de Valta­
rio y su ejecución.
127 amicusj con el sentido del feudalismo medieval, «hombre de confianza»; el mismo sentido en v. 134.
Para B.K. Vollmann (1991: 1193): «Vasall», «Gefolgsmann».
34 Aen. 9.430: «nimium dilexit amicum».
136-40] la potestad de arreglar el matrimonio es característica de muchas sociedades primitivas (cf. IS.
35 Ennoldo Nigello, 1.179.
17-27; Gn. 41.45), también de los soberanos germanos altomedievales.

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10 Waltharius Voltario lO

1am tum praemeditans, quod post compleverat actis, pero el joven, que ya tenía planeado lo que tiempo después ejecutaría, respon­
145 His instiganti suggestibus obvius infit: de con rapidez a la abierta insinuación:
«Vestra quidem pietas est, quod modici famulatus «Revela vuestra bondad el conceder valor a los servicio de un humilde sier-
Causam conspicitis; sed quod mea segnia mentis vo, pero nunca pensaría que merecieran la consideración que les otorgáis. No
Intuitu fertis, numquam meruisse valerem. obstante, os ruego que entendáis las razones de vuestro fiel servidor: si toma- 150
Sed precor, ut servi capiatis verba fidelis: se mujer, siguiendo los consejos de mi señor, por estar atado, en primer lugar,
150 Si nuptam accipiam domini praecepta secundum, a los cuidados y el amor que se debe a la esposa, el servicio que le presto a mi
Vinciar in primis curis et amore puellae rey mucho se ha de resentir. Obligado a construir casas y a cultivar la tierra,
Atque a servitio regis plerumque retardar: vería a mi señor de tanto en tanto y ya no dedicaría mi energía, como hasta
Aedificare domos cultumque intendere ruris ahora, solo al reino de los hunos. De hecho, a cualquiera que haya gozado de los
Cogor, et hoc oculis senioris adesse moratur placeres familiares, se le hace intolerable soportar los esfuerzos que demanda
155 Et solitam regno Hunorum impendere curam36 . la guerra. Nada me es más agradable que permanecer fiel al servicio de mi
Namque voluptatem quisquis gustaverit, exin señor. Por ello os ruego me permitáis continuar mi vida libre de vínculo con- 160
Intolerabilius consuevit ferre labores. yugal. Si me das una orden, ya avanzado el día ya en medio de la noche, sea
Nil tam dulce mihi, quam semper inesse fideli cual fuere, te seguiré con rapidez sin preocuparme por nadie. Y en la guerra,
Obsequio domini; quare, precor, absque iugali libre de nostalgias por esposa o hijos, jamás se me ocurrirá flaquear, volverme
160 Me vinclo permitte meam iam ducere vitam37. atrás o huir del campo de batalla. Óptimo padre, os ruego por vuestra propia
Si sero aut medio noctis38 mihi tempore mandas, vida y por los hunos, hasta ahora pueblo invicto, que no insistáis más con la
Ad quaecumque iubes, securus et ibo paratus. idea de hacerme contraer matrimonio».
In bellis nullae persuadent cedere curae Vencido por tales argumentos, el rey decide no insistir, confiando en que a
Nec nati aut coniunx retrahentque fugamque movebunt. Valtario jamás se le ocurrirá fugarse.
165 Testor per propriam temet, pater optime3 9, vitam A oídos del rey, entre tanto, había llegado noticia muy segura de que un 170
Atque per invictam nunc gentem Pannoniarum, pueblo, sometido poco ha, se había sublevado y estaba preparado a combatir
Ut non ulterius me cogas sumere taedas». contra los hunos. Se confía a Valtario la dirección de las acciones:
His precibus victus suasus rex deserit omnes,
Sperans Waltharium fugiendo recedere numquam.
170 Venerat interea satrapae certissima fama
Quandam, quae nuper superata, resistere gentem
144 praemeditans quod post] la frase -desarrollada en el discurso que le sigue, 146-66- habla de la
Ac bellum Hunis confestim inferre paratam40 . capacidad de Valtario como estratega político.
Tune ad Waltharium convertitur actio rerum: 157 ferre labores] desde el inicio de la na_rración la guerra parece ocupar la mayor parte del tiempo, no solo
de Valtalio, sino de los pueblos que intervienen en la obra (cf. 172, 523-4, y, sobre todo, 1451). Ese
permanente estado de guerra remite, en principio, al momento de mayor debilidad política del Impe­
rio, sacudido por continuas sublevaciones e invasiones desde el siglo rv, pero también a la realidad his­
tórica de los siglos IX y x, en que la sociedad del Alto Medioevo tuvo que organizarse para vivir en
y para la guerra; cf. F. Cardini (1997:317), Quel/'Antica Festa Crudele: guerra e cultura della gue­
rra da/ Medioevo al/a Rivoluzione J,-ancese, Milano.
36 impendere curam] = G. 2.433. 171 quandam gentem] la omisión del nombre del pueblo al que se hace referencia parece intencional
37 absque iugali / me vine/o] Aen. 4.16: «me vinclo vel!em sociare iugali». Ducere vitam] = Aen. 4.340. (tampoco se da el nombre de la llanura donde· se libra el combate, 180-1). Este recurso aumenta el
38 Me. 13.35: «quando dominus domus veniat sero an media nocte». sabor legendario de la narración. La imposibilidad de reconocer el contexto por datos geográficos y
39 pater optime]= Aen. 1.555; 3.710. cronológicos sustrae el argumento del ámbito de la historia y lo inclina hacia el de las ficciones tra­
40 Aen. 3.248: «bel!umne inferre paratis»; César, B. G. 1.2.4.2; 4.7.3.2; 7.64.5.l. dicionales de la épica.

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11 Waltharius Valtario 11

Qui mox militiam percensuit ordine totam hace formar al ejército y pasa revista, conforta el espíritu de sus guerreros exhor­
175 Et bellatorum confortat corda suorum, tándolos a que siempre tengan presente los triunfos obtenidos en el pasado y
Hortans praeteritos semper memorare triumphos prometiéndoles que con el valor acostumbrado volverán a abatir a esos rebel­
Promittensque istos solita virtute41 tyrannos des y a imponer el terror en tierras extranjeras.
Sternere et externis terrorem imponere terris. Sin demoras se pone en marcha. Todo el ejército lo sigue. Después de haber 180
Nec mora, consurgit sequiturque exercitus omnis42 . examinado el campo de batalla, dispuso sus tropas en formación de combate a
180 Ecce locum pugnae conspexerat et numeratam lo largo de una dilatada planicie. Los dos ejércitos se encontraban preparados
Per latos aciem campos43 digessit et agros. para la lucha a tiro de venablo. Entonces, un clamor se levanta por el aire en
lamque infra iactum teli congressus uterque todas direcciones, confundiéndose con el horrísono sonido de las trompetas.
Constiterat cuneus: tune undique clamor ad auras Inmediatamente, de uno y otro lado vuelan, apiñados, los venablos. Dardos de
Tollitur, horrendam confundunt classica vocem, fresno y cornizo se confunden en una misma justa; brillan sus puntas en el aire
185 Continuoque hastae volitant hinc indeque densae. cual rayos. Y así como se acumula la nieve al soplar el bóreas, no de otro modo
Fraxinus et cornus ludum miscebat in unum, invadieron el campo las flechas mortales.
Fulminis inque modum cuspis vibrata micabat. Finalmente, una vez que, de uno y otro bando se agotaron los venablos, 190
Ac veluti boreae sub tempore nix glomerata ambos ejércitos blanden las espadas: desenvainan las fulmíneas hojas y embra-
Spargitur, haud aliter saevas iecere sagittas. zan los escudos, corren al asalto los escuadrones y comienza la lucha cuerpo
190 Postremum cunctis utroque ex agmine pilis a cuerpo, se estrellan pechos contra pechos los caballos, muchos sucumben
Absumptis, manus ad mucronem vertitur omnis44 : ante el violento golpe de los escudos. Valtario, sin embargo, combate con furia
Fulmineos promunt enses clipeosque revolvunt45, en medio de su tropa, sembrando la muerte al tiempo que se abre paso.
Concurrunt acies46 demum pugnamque restaurant.
Pectoribus partim rumpuntur pectora47 equorum,
195 Sternitur et quaedam pars duro umbone virorum. 177 tyrannos] aquí con el valor de «príncipes rebeldes», pero también con otros, colaterales: v. 408 tyran­
Waltharius tamen in medio furit agmine bello, nus, y v. 1384 tyrannis: «príncipe», «señor feudal»; v. 886 tyranne: (aplicado a Valtario por Patafri­
do) ¿«malvado»?, ¿«déspota»?, el sentido de «señor feudal» o «príncipe» no le corresponde en este
Obvia quaeque metens armis ac limite pergens. punto de la narración; v. 1082 saevum tyrannum: (aplicado a Valtario por Guntario): ¿«encarnizado
guerrero»?. Isidoro de Sevilla, Etym. 9.3.19: «Tyranni Graece dicuntur. ldem Latine et reges. Nam
apud veteres inter regem et tyrannum nulla discretio erat». Y añade: «Portes enim reges tyranni voca­
bantur; nam tiro fortis». No obstante, según una hipótesis que identifica a Valtario con el duque rebel­
de Waiofario de Aquitania (M. Ronche, 1979: 127-8, L'Aquitaine. des Wisigoths auxArabes, 418-
781, Paris), el término tendría un fuerte sentido negativo.
196 Waltharius furit] el tema del furor atraviesa toda la literatura épica (y mereció reflexión de la filo­
sofía clásica antigua y medieval). Sin duda refiere un estado de enajenación mental, una profunda
exaltación espiritual que anula la razón (cf. la secuencia: "Quis tibi nam furor est? unde haec demen­
tia venit?", 875) y libera una gran energía física (cf. 890). Suele estar complementada por la ira, furor
breve, según el juicio de Horacio, Ep. 1.2.62: "ira furor brevis est". Desde Aquiles en adelante es
característica del guerrero. particularmente en combate. Pero en el contexto del Waltharius, por su
fuerte sustrato germánico, remite a otras connotaciones, como la que describe F. Cardini (n. v. 157),
41 solita virtute] = Prudencia, Ps. 177. 45, a propósito del furor bestial de los "guerrieri-belva" germánicos, cuya fuerza y audacia prove­
42
exercitus omnis] =Aen. 11.598. nían de una iniciación, de tipo mágico-sacra!, que los transformaba en fieras (ejemplo nítido de ese
43 Aen. 10.408: «per latos acies Volcania campos». estado, exactamente descripto con el término be/va -aplicado a Valtario-, en la batalla final. 1342).
44 191-2] Ermoldo Nigello, 3.607. Wut era el nombre de esa fuerza divina y terrible que los dominaba; bajo su influjo el guerrero se
45
Aen. 4.579: «dixit vaginaque eripit ensero/ fulmineum ... ». sentía invulnerable (Valtario llega a luchar sin yelmo y escudo, cf. 1015-7), se volvía insensible al
46
Aen. 10. 360-1: «aciesque Latinae / concurrunt». dolor (a ello parecen aludir dos pasajes, referidos, respectivamente, a Haganón: "immemor at pro­
47 Aen. 11.615: «pectara pectoribus rumpunt». prii Hagano vir forte doloris", 1369, y, sobre todo, a Valtario: "sana mente potens carnis superare

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12 Waltharius Valtario 12

Hunc ubi conspiciunt hostes tantas dare strages48, Cuando ven los enemigos el estrago que produce entre sus filas, como si
Ac si praesentem metuebant cemere mortem49 , creyeran ver a la muerte personificada -porque Valtario atacaba en cualquier 200
200 Et quemcunque locum, seu dextram sive sinistram, lugar, a diestra y a siniestra-, todos terminaron huyendo con los escudos a la
Waltharius peteret, cuncti mox terga dederunt50 espalda y las riendas sueltas.
Et versis scutis laxisque feruntur habenis. Entonces, el imponente ejército, imitando a su jefe, ataca con fiereza y con
Tune imitata ducem gens maxima Pannoniarum mayor arrojo acrecienta la matanza, abate a los que aún resisten y arrasa a los
Saevior insurgit caedemque audacior auget, que huyen, hasta obtener un completo triunfo en la batalla. Acto seguido se
205 Deicit obstantes, fugientes proterit usque, precipitaron los hunos sobre todos los cadáveres para espoliarlos.
Dum caperet plenum belli sub sorte triumphum. Por fin, Valtario llama al ejército con su cóncavo cuerno y es el primero en
Tum super occisos ruit et spoliaverat omnes. ceñirse la frente con hojas festivas, coronando con laurel sus sienes en presen- 210
Et tandem ductor recavo vocat agmina cornu5 1 cia del pueblo victorioso, luego lo hacen los portaestandartes y, después de
Ac primus frontem festa cum fronde revinxit52, ellos, todos sus soldados. Regresan adornados con la corona triunfal y, una vez
210 Victrici lauro cingens sua timpora5 3 vulgo, en la patria, cada uno vuelve a su casa, pero Valtario se dirige al solio.
Post hunc signiferi, sequitur quos cetera pubes54. Desde la fortaleza corren a su encuentro los servidores palatinos, alegres
Iamque triumphali redierunt stemmate compti por volver a verlo. Le sujetan las bridas del caballo hasta que el renombrado
Et patriam ingressi propria se quisque locavit héroe desciende de su elevada silla. Entonces le preguntan si todo ha salido
Sede, sed ad solium mox Waltharius properavit. bien. Valtario les responde brevemente y entra en el palacio (pues estaba can- 220
215 Ecce palatini decmTunt arce ministri55 sado), y se dirige a la cámara real. Allí encuentra sola a Hildegunda, sentada; tras
Illius aspectu hilares equitemque tenebant, abrazarla y besarla con dulzura, le dice:
Donec vir sella descenderet inclitus alta. «Tráeme pronto algo de beber, que estoy agotado».
Si bene res vergant, tum demum forte requirunt.
Ille aliquid modicum narrans intraverat aulam56,
220 (Lassus enim fuerat) regisque cubile petebat.
Illic Hiltgundem solam offendit residentem.
Cuí post amplexus atque oscula dulcia dixit: dolores", 1387) y anulaba todo temor a la muerte (cf. 1215-8). Era un espectáculo que solo podían
comprender quienes lo habían visto; así lo destaca Haganón: "'Si hubieras visto ..." (520). Véanse:
«Ocius huc potum ferto, quia fessus anhelo»57. vv. 521,987 y. sobre todo. el pasaje que comienza: "nimia furit efferus ira" (1377). Ese estado de
desbordamiento espiritual no afecta solo a Valtario (cf. 721,890,896,926,943). El cristianismo tam­
bién supo de una poderosa fuerza capaz de anular el dolor; el tema se encuentra. en cierne,en Tern1liano
(Apol. 50.1-10), claramente enunciado en Minucio Félix (Oct. 37.3-5: "inspirata patientia doloris'"),
Lactancio (111st. 5.13.12-14), san Agustín (Ser. 65.3). y ejemplificado en los mártires de Prudencia
(Pe. 3.143: 5.160; 10.714).
48 Aen. 9.784: «tantas strages». 209-1 I] ceremonia triunfal,clara reminiscencia de Aen. 5.71-4. La escena rememora el antiguo ritual de
49
Aen. 1.91: «praesentemque viris intentant omnia mortem». coronación del general que, luego de derrotar al ejército enemigo, era recompensado con la corona de
50 Aen. 9.686: «terga dedere». Aldelmo,de laudihus, 577 (PL. 89,248D): «mox ornnes terga dedenmt». laurel,símbolo de la victoria. Este símbolo también se encuentra en la tradición judía y cristiana (cf.
51 Poeta Saxo (PL. 99, 69 IC): «Strenua quam celeri raptim vocat agmina iussu». J. Daniélou, 1961,Les Symboles Chrétiens Primitifs, París, cap. 1). Sobre el símbolo de la corona
52 Aen. 4.459: «velleribus niveis et festa fronde revinctum». también escribió Tertuliano,quien,basándose en la obra (De Coronis) de un jurista imperial,Clandio
53 Aen. 5.71: «et cingite tempora ramis»; cf. Bue. 8. 12-13. Saturnino,compone la propia De Corona Militis (PL.2, 73). En clara referencia al símbolo,Pruden­
54
Aen. 5.74: «hoc puer Ascanius,sequitur quos cetera pubes». cio llama Peristephanon a su colección de himnos sobre los mártires cristianos.
55 Prudencia,Ap. 481: «Ecce palatinus pateram retinere minister». 216 equitemque tenebant] F. Bertini (1991:748-50) hace notar que el uso de equitem. no con el sentido usual
56 Est. 4.2: «non enim erat licitum indutum sacco aulam regis intrare». de «caballero»,sino con el de «caballo» (también en vv. 602. 1227 y 1445) demuestra la cultura refi­
57 Estacio,11.7: «ceu fessus anhelet»; Eugenio de Toledo, Cann. l l.l (PL. 87, 362B): «qui semper fes­ nada del autor,pues, con tal procedimiento, remite a quien lo había instituido: Virgilio,G. 3.116,un
sus anhelo>>. hapax bien conocido por los comentaristas antiguos (Aulo Gelio,18.5; Macrobio,Sat. 6.9.8).

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13 Wa/t/zarius Voltario 13

Illa mero tallum complevit mox pretíosum Rápidamente llenó de vino un precioso copón y se lo llevó al héroe, quien,
225 Porrexitque viro58 , qui signans accipiebat después de persignarse, lo tomó y apretó la mano de la doncella con la suya.
Virgineamque manum propria constrinxit. at illa Pero ella se quedó de pie y, sin decir nada, escrutó el rostro de su dueño. Val­
Astitit et vultum reticens intendit herilem, tario, ni bien terminó de beber, le devuelve el copón, vacío -ambos sabían
Walthariusque bibens vacuum vas porrigit olli que sus padres los habían prometido en matrimonio- y sondea a la querida 230
-Ambo etenim norant de se sponsalia facta59- joven con estas palabras:
230 Provocat et tali caram sermone puellam: «Hace bastante tiempo que los dos sobrellevamos el exilio, sin ignorar qué
«Exilium pariter patimur iam tempore tanto, acordaron nuestros padres entre ellos sobre nuestro futuro. ¿Durante cuánto
Non ignorantes quid nostri forte parentes tiempo tenemos que mantener en silencio nuestros sentimientos?».
Inter se nostra de re fecere futura. La doncella, pensando que su prometido no hablaba en serio, se quedó calla­
Quamne diu tacita premimus haec ipsa palato?» da un momento, pero luego respondió:
235 Virgo per hyroniam meditans hoc dicere sponsum «¿Por qué finges con tu discurso lo que condenas desde lo más profundo
Paulum conticuit, sed pastea talia reddit60: de tu corazón e intentas persuadirme de lo que rechazas con todas tus fuerzas,
«Quid lingua simulas, quod ab imo pectare damnas61 , como si fuera enorme vergüenza casarse con una joven de mi condición?».
Oreque persuades, toto quod carde refutas, El héroe respondió con aplomo: «¡Lejos de mí tal intención! Entiende el 240
Sit veluti talem pudor ingens ducere nuptam?» tenor de lo que he dicho: ten por seguro que no he hablado con doble sentido y
240 Vir sapiens contra respondit et intulit ista: que no han sido -créelo- palabras falsas u oblicuas. No hay aquí nadie más
«Absit quod memoras! dextrorsum porrige sensum: que nosotros dos: si supiese que estás dispuesta a escucharme y a secundar mis
Noris me nihilum simulata mente locutum62 planes fielmente, me gustaría revelarte todos los secretos de mi corazón».
Nec quicquam nebulae vel falsi interfore crede.
Nullus adest nobis exceptis namque duobus: 225 porrexitque viro] véase la nota de E. D' Angelo (1991:170).
245 Si nossem temet mihi promptam impendere mentem 226 virgineamque manwn propria constrinxit] tocar la mano de la prometida era un antiguo gesto ritual
Atque fidem votis servare per omnia cautis, de la tradición germánica por el que se iniciaba la segunda fase del matrimonio, la desposatio (la pri­
mera, sponsalicium, es el pacto contraído por los padres). Una escena similar se encuentra en la His­
Pandere cuneta tibi cordis mysteria vellem». toria Longohardorum (3.30) de Paulo Diácono (MGH, Script. rer. Lang. ed. L. Bethmann, G. Waitz,
1878, p. 12-87), en la que el rey lombardo Autharis se declara a la princesa bávara Teolinda. La prác­
tica era extraña al cristianismo; sin embargo, el poeta la incorpora por medio de un acto ritual cristiano:
el santiguo.
237-9] la respuesta de Hildegunda ha suscitado distintas interpretaciones. Si ambos estaban comprome­
tidos desde niños, ¿por qué desconfía de las palabras de Valtario? Se ha hablado de dos versiones de
la historia refundidas poco felizmente: l. la pareja se ha encontrado previamente en la corte de Atila
y se han enamorado; 2. presupone el compromiso de la niñez. El narrador preanuncia la respuesta de
la joven con el módulo per hyroniam (235), que pareciera remitir al pasaje reciente en que Valtario
rechaza el ofrecimiento de Atila de casarse con alguna mujer del pueblo huno (146-67). Luego del
reproche de Hildegunda, las palabras de Valtario confirman lo que por lo menos ha sido un mal enten­
didO', pero al mismo tiempo, que también el joven acepta que su discurso puede calificarse como una
simulación (en su explicación utiliza el mismo ténnino por el que sufre el reproche de la joven: «simu­
lata mente locutum»). El término, tal como lo define Isidoro (Etym. 1.37.23), señala la disparidad
entre las palabras de Valtario y sus intenciones; cf. Moretti (1983:713-5). Sofisticada interpretación
58 Lucano. 9.503: «porrexitque duci». de D. Townsend (2000:74-8), basada en lo que considera, por un lado, no simple significado de la
59 Juvenco, 1.2143: «sponsalia pacta». ironía, sumado al silencio que guarda Hildegunda luego de su an·anque, y, por el otro, la tensión sub­
60 talia reddit] = Aen. 2.323. textual que impone un pasaje de la Eneida.
61 Aen. 1.371: «imoque trahens a pectore»; 6.55: «pectore ab imo». 239] de acuerdo con estas palabras, Hildegunda está enterada de la propuesta de matrimonio que Atila
62 Aen. 4. 105: «simulata mente locutam». le hiciera a Valtario.

-100- - lül-
14 Waltharius Valtario 14

Tandem virgo viri genibus curvata63 profatur: Entonces, la joven, cayendo de rodillas ante el héroe, le dice: «Cualquiera
«Ad quaecumque vocas, mi domne, sequar studiose sea la empresa a la que me convocas, mi señor, te seguiré con empeño y nada 250
250 Nec quicquam placitis malim praeponere iussis». antepondré a las órdenes que quieras darme».
Ille dehinc: «piget exilii me denique nostri Valtario, sin esperar: «Me disgusta nuestro exilio y a menudo me acuerdo de
Et patriae fines reminiscor saepe relictos la patria que nos obligaron a abandonar; es por ello que deseo emprender la soña­
Idcircoque fugam cupio celerare latentem. da huida cuanto antes. Hace muchos días que hubiera podido hacerlo, si no me
Quod iam prae multis potuissem forte diebus, doliera dejar sola a Hildegunda».
255 Si non Hiltgundem solam remanere dolerem». Con el corazón abierto le contestó la doncellita: «Vuestro deseo es el mío,
Addidit has imo virguncula corde loquelas64: ardo por realizar estos planes. Ordene mi señor; por el amor que le tengo estoy
«Vestrum velle meum, solis his aestuo rebus. dispuesta a afrontar cualquier cosa, favorable o adversa, con todas las fuerzas
Praecipiat dominus, seu prospera sive sinistra de mi corazón».
Eius amore pati loto sum pectore praesto». Valtario, entonces, le dice al oído: «La autoridad real te confió la custodia 260
260 Waltharius tandem sic virginis inquit in aurem: del tesoro; por ello, graba en tu memoria lo que voy a decirte: en primer lugar,
«Publica custodem rebus te nempe potestas toma el yelmo del rey y la coraza de triple malla -me refiero a la loriga que
Fecerat, idcirco memor haec mea verba notato: lleva sello de artesanos-, saca también dos cofres no muy grandes; llénalos
Inprimis galeam regis tunicamque trilicem65 de brazaletes panonios, hasta que apenas puedas levantar uno de ellos a la altu-
-Assero loricam fabrorum insigne ferentem- ra de tu pecho. Luego hazme cuatro pares de zapatos de uso coniente y otros tan-
265 Diripe, bina dehinc mediocria scrinia tolle; tos para ti, y guárdalos en los cofres de modo que queden repletos hasta el
His armillarum tantum da Pannonicarum, borde. Además, sin despertar sospechas, hazte hacer por los herreros anzuelos
Donec vix unum releves ad pectoris imum. curvos: nuestros alimentos durante el viaje serán peces y aves que pescaré y
Inde quater binum mihi fac de more cotumum, cazaré. Procura con cautela que estas cosas estén listas dentro de una semana.
Tantundemque tibi patrans imponito vasis: Has oído qué necesitamos para emprender el viaje. Ahora te diré de qué
270 Sic fors ad summum complentur scrinia labrum. modo podemos fugarnos: después que Febo haya completado su séptimo giro,
Insuper a fabris hamos clam posee retortos: organizaré un opíparo banquete, sin escatimar en lujo, para el rey y la reina,
Nostra viatica sint pisces simul atque volucres, los jefes y los soldados,
Ipse ego piscator, sed et auceps esse coartor.
Haec intra ebdomadam cante per singula comple.
275 Audisti, quid habere vianti forte necesse est.
Nunc quo more fugam valeamus inire, recludo: 263 tu11icam trilicem] hace notar A.M. Jiménez (de Cuenca, 1998:46, n. 23) que esta coraza de tres lizos
Postquam septenos Phoebus remeaverit orbes66, es una cota de mallas distinta a la que Valtario lleva cuando se enfrenta a los francos, de esccJ.mas
Regi ac reginae satrapis ducibus famulisque ( «squamoso tegmine», 791 ), y, apoyándose en el testimonio de los romanos --que llamaban /arica plu­
mata a la coraza de los hunos-- piensa que es esta última la que Valtario robó a Atila. Dado que entre
Sumptu permagno convivía ]aeta parabo67 ambos versos existe una considerable distancia es posible que el poeta olvidara el detalle de la primera
descripción al volver sobre el tema o que, en esta segunda escena -olvido mediante-, aquella fuera
reemplazada por el tipo de coraza (A.M. Jiménez también lo menciona) que usaban los alanos, de
escamas.
63 2R. 1.13: «curvavit genua». 264/abrorum insigneferentem] sin duda se refiere a los artesanos de Weland, Wie/andiafabrica (965),
6" Ae11. 5.842: «has ore loquelas». a la que también alude el Wa/dere 1.2: «Weland[es] worc». V éase n. v. 965.
65
Aen. 3.467: «loricam consertam hamis auroque trilicem». 277-81 l el banquete del que habla Valtario podría ser para festejar la victoria reciente; el plazo de una
66 semana ( «postquam septenos Phoebus remeavit orbes», 277) se debería a que va a participar todo el
Ermoldo Nigello, 2.119-20.
67 Est. 2.18: «iussit convivium praeparari permagnificum»; lb. 5.4; Karo/us Mag11us et Leo Papa, 319. pueblo.

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15 Waltharius Valtario 15

280 Atque omni ingenio potu sepelire studebo, y emplearé toda mi astucia para sepultar con vino toda su lucidez, de modo que 280
Donec nullus erit, qui sentiat hoc, quod agendum est. ninguno pueda darse cuenta de lo que nos proponemos llevar a cabo. Tú, por tu
Tu tamen interea mediocriter utere vino68 parte, bebe poco vino en estos días, y en la mesa procura apenas apaciguar la sed.
Atque sitim vix ad mensam restinguere cura. Cuando se vayan los últimos, corre a ejecutar los encargos que te he hecho.
Cum reliqui surgant, ad opuscula nota recurre. Una vez que la fuerza del vino haya a todos derrotado, entonces, velozmente,
285 Ast ubi iam cunctos superar violentia potus, partiremos de regreso hacia Occidente».
Tum simul occiduas properemus quaerere partes». La doncella no olvidó cumplir las instrucciones de su señor. Al llegar el día
Virgo memor praecepta viri complevit. et ecce planeado para el banquete, el propio Valtario proveyó alimentos y bebida en
Praefinita dies epularum venit, et ipse gran cantidad.
Waltharius magnis instruxit sumptibus escas. Opulencia desbordante dominaba en el centro de la mesa. Entra el rey en la 290
290 Luxuria in media residebat denique mensa69, sala, por todos lados cubierta de colgaduras. Lo saluda el magnánimo héroe,
Ingrediturque aulam velis rex undique septam. según la costumbre, y lo acompaña hasta el trono, ornado con lino y púrpura.
Heros magnanimus solito quem more salutans Se sienta el rey y ordena que a su lado, a derecha e izquierda, se sienten dos
Duxerat ad solium, quod bissus compsit et ostrum. de sus duques; el propio anfitrión acomoda a los restantes. Cien asientos ocu-
Consedit laterique duces hinc indeque binos pan los comensales que, resudando, gozan de los variados manjares, rápida-
295 Assedisse iubet; reliquos locat ipse minister. mente reemplazados por otros cada vez que los primeros han sido consumi-
Centenos simul accubitus iniere sodales70 , dos, en tanto una mezcla de aromas se desprende de exquisitas fuentes de oro
Diversasque dapes libans conviva resudat71 . -sobre los manteles de finísimo lino hay solo vajillas de oro-, y colma las 300
His et sublatis aliae referuntur edendae, copas un vino aromático
Atque exquisitum fervebat migma per aurum
300 -Aurea bissina tantum stant gausape vasa­
289-323] D.M. Kratz (1984:XVII) cree que la descripción de la fiesta es eco de la de Aen. 1.637-42; 697-
Et pigmentatus crateres Bachus adomat. 708; adhesión de E. D'Angelo (1998:177), quien señala también Est. 1.1-8. A la ira de Dido y algu­
nos versos humorísticos de Venancio Fortunato remite la furia de Atila P. Dronke (1971:161), «Func­
tions of Classical Borrowing in Medieval Latin Verse», Classica! lnfluence 011 Europea11 Culture A.D.
500-1500, ed. R.R. Bolgar, Cambridge,148-64. Sin embargo, no hay una adhesión plena a ninguno
de los dos frescos señalados y, sin duda, el poeta logra una pieza b1illante, de factura propia, muy pro­
bablemente contaminada por las descripciones del tema en la poesía anglosajona. A.H. Olsen (1993:269-
70) nota estrecho contacto con escena similar «in the Old Norse Atlakvia», y remite el pasaje, «pintado
enteramente en ténninos heroicos germánicos», al tema vemacular de la Fiesta. El gran fresco está
subdividido. La primera parte (290-302) pone el acento en la descripción de la sala y su ornamenta­
ción. La segunda (304-23 ), concierne a la ejecución de la estratagema de Valtatio.
293 bissus et ostrum] elementos usuales de todo banquete; el primero, «bissus-byssus», una tela definí­
simo lino; el otro, «ostrum», habla de la muy apreciada púrpura. La combinación de colores aumen­
ta y resalta la vivacidad de la escena. Elementos también conocidos por el c1istianismo, Le. 16.19:
«induebatur purpura et bysso»; 2Co. 2.14; 13.14; Ex. passim. Paulina de Nola, Can11. 24.783 (PL.
61, 630A): «stolam byssinam».
295 ipse minister] o bien se trata del senescal. según interpreta L.A. de Cuenca (1998:47), o bien del pro­
pio Valtario, según E. D' Angelo (1998: 177), quien, siguiendo a B.K. Vollmann (! 991:1195). entien­
de que ministerJidelis, vassus, sate!les, son términos intercambiables en el Wa!tharius. Es evidente
que Valtario dirige la acción durante el banquete; este hecho apoyaría la segunda hipótesis.
68 Tm. 5.23: «vino modico utere». 299 migma (migma)] mezcla (de olores), perfume. Difícil de interp retar: o bien el aroma de los alimen­
69 Aen. 1.637: «at domus interior regali splendida luxu». tos o de algún tipo de vino.
70 centenos simul accubitus iniere soda/es]= Prudencia, Ap. 713.
30 l pigmentatus Bachus] era costumbre aromatizar el vino con miel y especias ( «species dulcedoque»,
7t conviva resudat]= Prudencia, Ap. 719.
302).

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16 Waltharius Voltario 16

Illicit ad haustum species dulcedoque potus. que por su aspecto y dulzura invita a apurarlas. Valtario los incita a beber y a
Waltharius cunctos ad vinum hortatur et escam. comer.
Postquam epulis depulsa fames sublataque mensa, Después que, saciada el hambre, quitaron la mesa, el héroe se vuelve al rey
305 Heros iam dictus dorninum laetanter adorsus para decirle con tono festivo: «Os ruego, majestad, tengáis la merced de brin­
Inquit: «in hoc, rogito, clarescat gratia vestra, dar, primero a la vuestra, luego a la salud de todos los presentes». Y mientras lo
Ut vos inprimis, reliquos tune laetificetis». decía, le tiende un copón hermosamente cincelado con las hazañas de sus ante­
Et simul in verbo nappam dedit arte peractam pasados.
Ordine sculpturae referentem gesta priorum, El rey lo recibe y se lo bebe de un trago y exhorta a todos a que lo imiten. 31 O
310 Quam rex accipiens haustu vacuaverat uno, Van y vienen una y otra vez los coperos, trayendo copas llenas, retirando
Confestimque iubet reliquos imitarier omnes. las vacías: incitados por Valtario y el rey, todos compiten en beber.
Ocius accurrunt pincernae moxque recurrunt, Rezuma hirviente ebriedad toda la sala; la facundia, copiosa, balbucea en
Pocula plena dabant et inania suscipiebant. el paladar embriagado; vieras robustos héroes no poder tenerse en pie.
Hospitis ac regis certant hortatibus omnes. Así, hasta muy entrada la noche, continuó Valtario la bacanal, entrete-
315 Eb1ietas fervens tota dominatur in aula, niendo a los que querían partir, hasta que, vencidos por el vino y abrumados por 320
Balbutit madido facundia fusa palato, el sueño, acaban todos en el suelo a lo largo de los pórticos. Si se quisiera
Heroas validos plantis titubare videres. incendiar el palacio, no quedaba en pie nadie que hubiera podido conocer la
Taliter in seram produxit bachica noctem causa.
Munera Waltharius retrahitque redire volentes,
320 Donec vi potus pressi somnoque gravati 305 laetanter... laetificeris] ténninos con uso irónico; recuerdan similar ironía laetum diem. . laetitiae
Passim porticibus stemuntur humotenus omnes. (Aen. 1.732-4). Je. 9.13; Ermoldo Nigello, 4.553
Et licet ignicremis vellet dare moenia flammis, 308 nappam] gran copa para beber. Sobre el término, A.H. Olsen (l 993:270) recoge el comentario de
Gernot Wieland (1986:63), Waltharius, Bryn Mawr Latin Commentaries (Bryn Mawr, Peno), quien
Nullus, qui causam potuisset scire, remansit. anota que se trata de una «copa ceremonial». La costumbre de esculpir distinto tipo de escenas -aquí
heroicas-- en copas está atestiguada en Virgilio, Bue. 3.36-48. De estas digresiones, de carácter alu­
sivo, eran clásicos ejemplos el escudo de Aquiles, el de Eneas y el tapiz del famoso epilio de Catulo,
las «Bodas de Tetis y Peleo». Sorprende en el Wa!tharius la extremada economía de la descripción
( «nappam dedit arte peractam / ordine sculpturae referentem gesta priornm», 308-9), que se expli­
caría por una velada alusión de contraste entre las épicas empresas de sus antepasados y sus inmi­
nentes y poco heroicos lamentos al descubrir la fuga de Valtario e Hildegunda. La brevedad de la
referencia no haría sino confirmar una prescripción de la retórica clásica, que recomendaba no des­
arrollar en demasía un tema que encontraría explicación suficiente en los acontecimientos posterio­
res. Plincipio literalio de la brevitas, retomado por Alcuino en De Rhetorica (PL. 101, 943B): «ne
quid nimis»; cf. E.R. Cmtius (1955:682-91), Literatura Europea y Edad Media Latina, México, y
U. Ecco (1997:53-4), Arte y Be/le:a en la Estética .Medieval. Barcelona.
317 heroas validos p!a111is titubare videres] recuerda el pasaje de Ovidio, M. 3.608: «ille mero somnoque
gravis titubare videtur». El tipo de apelación al lector u oyente con «videres» (también v. 923) es
recurso de la épica clásica (como el «videres» y el <�cernas» virigiliano o el «Lüou;;&v» homérico;
cf. Macrobio. Sat. 5.14.9).
320] en el siglo VI, Jordanes (Gel. PL. 69. 1286D), refiere que la muerte de Atila sucedió la noche del
último de sus matrimonios, con una joven de nombre Ildico, abrumado por el vino y el sueño: «vino
somnoque gravatus». En el Walthurius, nn poco más adelante, módulo muy semejante («somno vino­
que solutus», 358).
322 ignicremis fiammis] el adjetivo «ignicremus» no es clásico, sin registros en la Vulgata, e inusual en
la literatura latina medieval. Se lo encuentra también en Valafrido Estrabón (siglo IX), Vita S. Mam­
nwe (PL. 114, 1061C): «Clauditur ignicremis flamma fervente caminis». P. Dronke (1977) y A. Ónner-

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17 Waltharius Valtario 17

Tandem dilectam vocat ad semet mulierem, Finalmente, Valtario llama a su lado a su querida mujer, y le ordena traer
325 Praecipiens causas citius deferre paratas. rápidamente lo que habían preparado para la fuga. Él saca de los establos su
lpseque de stabulis victorem duxit equorum, magnífico caballo, al que había llamado León por sus cualidades. Erguido está
Ob virtutem quem vocitaverat ille Leonem. el corcel y muerde con brío los frenos arrojando espuma por la boca. Después
Stat sonipes ac frena ferox spumantia mandit72 . de ponerle los arreos usuales, carga uno y otro flanco con los cofres repletos 330
Hunc postquam faleris solito circumdedit, ecce del tesoro; añade unos pocos alimentos para el largo viaje y a la diestra de la
330 Scrinia plena gazae lateri suspendit utrique doncella confía las bridas aún laxas.
Atque iteri longo modicella cibaiia ponit Él, en cambio, se calza la coraza a la manera de un gigante, se coloca en la
Loraque virgineae mandat fluitantia dextrae. cabeza el yelmo de rojos penachos y ciñe sus robustas piernas con áureas gre­
Ipseque lorica vestitus more gigantis bas, y sujeta en el flanco izquierdo una espada de doble filo y otra en el dere­
Imposuit capiti rubras cum casside cristas73 cho, a la usanza panonia, pero esta de un solo filo.
335 Ingentesque ocreis suras complectitur aureis Entonces, agarrando con la diestra la lanza y con la izquierda el escudo,
Et laevum femur ancipiti praecinxerat ense inicia la marcha con paso trepidante, dejando atrás aquella odiosa tierra. 340
Atque alio dextrum pro ritu Pannoniarum:
Is tamen ex una tantum dat vulnera paite.
Tune hastam dextra rapiens clipeumque sinistra
340 Coeperat invisa trepidus decedere terra. fors (1979) consideran su inclusión menos pertinente en el pasaje de Valafrido que en el del Walrha­
rius, lo que los lleva a deducir la precedencia cronológica de este. La aislada aparición de un térmi­
no es un hecho importante para el análisis filológico, pero la frecuencia no lo es todo en escritores
quizás contemporáneos. Contrario parecer de R. Schieffer (1980) y D. Schaller (1983).
327 Leonem] el nombre de los caballos heroicos suele aludir a sus características sobresalientes. No es este
el caso, nada se dice del tal León en algún otro pasaje de la obra, excepto que carga con el tesoro
(1222). Si «ob virtutem» se refiere solo al aspecto externo o, caso contrario, a algo interno que se
manifiesta visiblemente, y en consecuencia, destaca o bien la actitud o bien el coraje (porte, brío,
arrojo, intrepidez o fiereza) del caballo,no hay una línea específica, referida a su accionar,que con­
firme con precisión ese concepto. Por el verso siguiente, pareciera referirse a la actitud. No puede
descartarse una sutil burla a este tópico de las narraciones heroicas.
328 sonipes] L.A. de Cuenca (1991:20),El Héroe y sus Máscaras, Madrid,recuerda que el caballo como
cabalgadura se emplea desde muy antiguo,y que «los legendarios islandeses pasan a caballo la mitad
de su vida; no obstante, cuando llega el momento de combatir, se apean y dejan pastar el animal a
alguna distancia de la batalla. Entre los antiguos germanos que derrotaron a las legiones de Varo en
Teutoburgo era ya conocida la lucha a caballo, pero la difusión de la misma la llevaron a cabo los
hunos y los árabes». Es habitual que en las batallas entre dos ejércitos enemigos los contendientes
monten a caballo, pero el combate final entre dos grandes guerreros se realiza a pie (véase n. v. 1282).
En el Waltharius tenemos todas la modalidades; a caballo: 194,677,711,746-8, 759,780; a pie: 786-
7 y 903-6; a pie Valtario y a caballo su atacante: 915-32, 962-78-1063; batalla final, a pie: 1280-2.
Por naturaleza, como añade de Cuenca, el caballo del héroe es vehemente y fogoso. Inmejorable,
entonces,la descripción de Virgilio, que el autor del Wa/tharius retoma aquí en su totalidad.
331 ireri] = «itineri».
modicel/a] (modicillum), diminutivo de «modicum».
333 /arica vesritus more gigantis] K. Strecker señala el recuerdo de !Me. 3.3 «induit se loricam sicut
gigans». Contrariamente a Strecker,A.1-1. Olsen (1993:266) cree que la tradición es mixta y que la
72 stat sonipes ac frena ferox spumantia mandir] = Aen. 4.135. Silio Itálico,"5.147: «Stat sonipes vexat­ frase también remite a una fórmula vernácula en la que se encontraría byrnie (Wielandafabrica) con
que ferox humentia frena». el sentido general de «armamento». Recuerda que brunnono (byrnie) está usado en el Hildebrands­
73 Aen. 9.50: «cristaque tegit galea aurea rubra»; Aldelmo,De laudibus, 53 (PL. 89,153D): «crista cas­ lied (62a),y hare byrnan (el gris byrnie = armamento) en el Waldere (2.17b),y bymum werede (pro­
sidi»; Prudencio,Sym. 2.663: «cristasque rubentes». tegido por byrnies) en el Beowulf(2529b).

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18 Waltharius Voltario 18

Femina duxit equum nonnulla talenta gerentem, La mujer lleva el caballo, cargado con el tesoro, y en sus manos también tiene
In manibusque simul virgam tenet ipsa colurnam, una vara de avellano, con la que el pescador echa el anzuelo al agua, deseando
In qua piscator hamum transponit in undam, que el pez muerda el anzuelo cebado.
Ut cupiens pastum piscis deglutiat hamum. Por su parte, el gran héroe, cargado por doquier con pesadas armas, estaba
345 Namque gravatus erat vir maximus undique telis permanentemente alerta por si se presentaba algún ataque imprevisto.
Suspectamque habuit cuncto sibi tempore pugnam. Durante la noche, los dos fugitivos avanzaban presurosos, pero cuando el ber­
Omni nocte quidem properabant currere, sed cum mejo Febo enciende con sus primeros rayos las tierras, se ocultan en los bosques
Prima rubens terris ostendit lumina Phoebus, y buscan las espesuras: el temor inquieta sus pasos incluso en sendas seguras. 350
In silvis latitare74 student et opaca requirunt, Tan alerta están los sentidos de la doncella, que se estremece y se eriza de temor
350 Sollicitatque metus vel per loca tuta fatigans75 . ante el menor susurro de una brisa, por cualquier vuelo de aves, o crujido de
In tantumque timor muliebria pectora pulsat, ramas. Por un lado, la impulsa el odio a la tierra del exilio, por el otro, el amor
Horreat ut cunctos aurae ventique susurros, a su patria. Evitan las aldeas, se apartan de los campos cultivados, avanzan tré-
Forrnidans volucres collisos sive racemos. mulos por montes no hollados, siguiendo caminos meandrosos, lejos de sen-
Hinc odium exilii patriaeque amor incubat inde. deros conocidos, paso a paso.
355 Vicis diffugiunt, speciosa novalia linquunt, Mientras tanto, los habitantes de la ciudad, vencidos por el sueño y por el
Montibus intonsis76 cursus ambage recurvos vino, estuvieron durmiendo hasta el mediodía siguiente. Pero al despertar, todos 360
Sectantes tremulos variant per devia gressus. buscan al héroe para agradecerle y saludarlo con afecto.
Ast urbis populus somno vinoque solutus77 El rey Atila sale del lecho tomándose la cabeza con las manos, y, queján­
Ad medium lucis siluit recubando sequentis. dose, llama a Valtario para decirle que se siente mal.
360 Sed postquam surgunt, ductorem quique requirunt,
Ut grates faciant ac festa laude salutent.
Attila nempe manu caput amplexatus utraque
Egreditur thalamo rex Walthariumque dolendo 347-57] en sus detalles esenciales, el contexto que rodea la huida de la pareja procede del creado por Vir­
Advocat, ut proprium quereretur forte dolorem. gilio cuando Eneas abandona Troya (Aen. 2.725-9): el apartamiento de la sendas conocidas, los cami­
nos poco transitados, los sentidos en estado de alerta ante cualquier movimiento o ruido. Elementos
con los que Prudencia construyó la escena de huida hacia la luz de la mártir Eulalia, Pe. 3.45-55.
348 prima rubens terris ostendit lumina Phoebus] metáfora usual en la poesía clásica (en particular, la
épica) para describir el amanecer. En cambio, el verso 391 (namque ubi nox rebus iam dempserat
atra colores) señala el final del día, también con una metáfora, pero de la noche; cf. J. Gómez Palla­
res (1995:34-8), Fer una Poetica de/' Oximoron: inicis ifinals o el concepte d' unitat en poesía /la­
tina, Bellaterra.
356-7 montibus inronsis] este escenario, �.saciado a los términos que describen el derrotero de !a pareja
(«cursus ambage recurvos», «per devia»), aluden a una de las etapas del viaje iniciático. La progre­
sión estará interrumpida por la escena en que Atila y Ospirin descubren la fuga de la pareja. Al vol­
ver sobre ellos (419 s.), el autor consigna que Valtario ha trocado las armas del guerrero por utensi­
lios humildes, dedicándose a la caza y la pesca. Virgilio había dado cuenta de parecida metamorfosis
a propósito de un hombre de armas, Galo (Bue. 10.52-60), sufriendo una suerte de regresión al esta­
do de incivilidad, propio del hombre salvaje ( «in silvis inter spelaea ferarum / malle pati», 52-3).
74 Pmdencio, Sym. 2.874: «Quaeque latent silvis». Similar al descripto por Virgilio es el lugar en el que se detiene Vallario: «lustra ferarnm / plurima
75
1S. 23.19: «David latitar apud nos in locis tutissimis silvae»; Prudencio, Pe. 3.47: «Per loca senta habens, suetum canibus resonare tubisque» (491-2). E. D' Angelo ( 1998: 14-5) particulariza el tema en
situ». el medioevo. Itinerarios y terminología iniciáticos también en Prudencia, Pe. 3.36-65; 11.133-4. Isi­
76 Bue. 5.63: «intonsi montes». doro de Sevilla, Etym. 14.8.32: «devia sunt loca secreta et abdita, quasi extra viam. Ipsa sunt et invia»;
77 Aen. 9.189; 236: «somno vinoque soluti»; véase n. v. 320. cf. R. Maltby (1991:184), A Lexicon of Ancient Latín Etymologies, Leeds. Véase n. vv. 489-97.

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19 Wa/rharius Valtario 19

365 Respondent ipsi se non potuisse ministri Los sirvientes le informan que no lo pueden encontrar, y el rey piensa que
lnvenisse virum, sed prínceps sperat eundem aún está durmiendo tranquilamente en algún lugar apartado que a tal efecto ha
Hactenus in somno tentum recubare quietum elegido.
Occultumque locum sibi delegisse sopori. La reina Ospirín, al darse cuenta de que también falta Hildegunda, pues no 370
Ospirin Hiltgundem postquam cognovit abesse le ha traído sus vestidos según acostumbraba cada día, prorrumpe ante el rey
370 Nec iuxta morem vestes deferre suetum, con tristes y grandes lamentos:
Tristior immensis satrapae clamoribus inquit: «¡Oh, detestable comida la de anoche! ¡Oh, vino detestable que ha arrui­
«O detestandas, quas herí sumpsimus, escas! nado a toda Panonia! Lo que hace tiempo predije al rey, mi señor, se cumple
O vinum, quod Pannonias destruxerat omnes! este día que no podremos superar. Hoy se ha derrumbado la columna que sos­
Quod domino regi iam dudum praescia dixi, tenía vuestro imperio; la fuerza y el renombrado valor se han ido. Ha huido
375 Approbat iste dies, quem nos superare nequimus. Valtario, luz de Panonia, llevándose también a mi protegida, la querida Hilde­
En hodie imperii vestri cecidisse columna gunda».
Noscitur, en robur procul ivit et ínclita virtus: El bárbaro rey se enciende de ira feroz, una profunda tristeza sustituye a la 380
Waltharius, lux Pannoniae78 , discesserat inde, alegría que hasta entonces sentía. Se arranca el manto desde los hombros hasta
Hiltgundem quoque mi caram deduxit alumnam». los pies, y su espíritu apenado fluctúa entre extremos opuestos; como se revuel-
380 Iam prínceps nimia succenditur efferus ira79, ve la arena por los vientos de Eolo, así agitan al rey procelosas preocupacio-
Mutant laetitiam maerentia corda príorem. nes. Sentimientos inestables al instante se reflejan en su rostro, reproduciendo
Ex humeris trabeam discindit ad ínfima totam los cambios de ánimo; la ira le impide pronunciar palabra. Pasó todo el día sin
Et nunc huc animum tristem, nunc dividit illuc8 0. beber ni probar bocado, y el desasosiego le impidió dar descanso a sus miem- 390
Ac velut Aeolicis turbatur arena procellis, bros ni un instante.
385 Sic intestinis rex fluctuat undique curis 81 ,
Et varium pectus vario simul ore imitatus
Prodidit exteríus, quicquid toleraverat intus, 380-99] descripción de un espíritu a merced del desasosiego. La escena de ira, con sus violentas fluc­
!raque sem1onem permisit promere nullum. tuaciones espirituales, recuerda muchos pasajes clásicos, tanto de personajes cuanto de reflexiones
Ipso quippe die potum fastidit et escam, de tipo moral. Ansiedad, temor, angustia, son sus características. La Eneida vuelve a funcionar como
principal subtexto del pasaje, particularmente los referidos a la inestabilidad anímica de Dido ( 4.65-
390 Nec placidam membris potuit dare cura quietem82. 73; 362-92; 642-9), pero también ecos innumerables de Séneca y, extrañamente (por ausencia de cita­
ción directa e indirecta) del que Lucrecio dedicara a describir la angustia del hombre atonnentado
por el terror a la muerte (véase n. 32 de la introducción). B. Schütte (1986:74) considera al persona­
je de Atila poco logrado. Entre la fama de guerrero violento, impiadoso y destructivo que lo precedía
y esta escena hay aparente incongruencia, pero la ficción reconstruye la historia según sus normas.
382 ex humeris trabeam discindit ad infima totam] rasgar o arrancarse el vestido es -signo de los múltiples
rostros de un espíritu apasionado en grado extremo, una de cuyas manifestaciones es la cólera. En el
caso de los poetas elegíacos, ese desborde pasional, erótico, desemboca en el tópico maltrato de la
amada; cf. Tibulo, 1.10.61; Propercio 2.5.21; 2.15.18. Sentidos similares en la tradición cristiana;
Gn. 44.13: «at illi scissis vestibus oneratisque mrsum asinis reversi sunt in oppidum».
384 Aeolicis... procellis] Aen. 5.791: «Aeoliis ... procellis». Un pasaje similar, aunque usado para hablar
78 Aen. 2.281: «lux Dardaniae»; Ermoldo Nigello, 1.139. de tormentas intestinales, en Venancio Fortunato, Cann. 7. cap. 14 (PL. 88, 252A): «Non sic Aeo­
79 Pmdencio, Ps. 150: «succenditur effera lethum». liis turbatur arena procellis». Distinto el tono de Prudencia, Cath. 9.37. P. Dronke (1971: 161), «Func­
80 Aen. 4. 285 = 8.20: «atque animum nunc huc celerem nunc dividit illuc». tions of Classical Borrowing in Medieval Latín Verse», Classical lnjluence 011 European Culture AD.
81 Aen. 8.19: «magno curarum fluctuat aestu»; 10.680: «haec memorans animo nunc huc, nunc fluctuat 500-1500, ed. R.R. Bolgar, Cambridge, piensa en una interpretación según la línea de Venancio.
illuc». Extiende esta consideración al verso 392; juicio que. en ambos casos, no comparte A. Ónnerfors
82 Aen. 4.5: «verbaque nec placidam membris dat cura quietem». (1992:642).

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20 Waltharius Valtario 20

Namque ubi nox rebus iam dempserat atra colores, Tan pronto como la noche le quita a las cosas sus colores, cayó rendido en el
Decidit in lectum83, verum nec lumina clausit, lecho, pero no pudo cerrar los ojos por más que diera vueltas con su cuerpo,
Nunc latus in dextrum fultus nunc inque sinistrum, ya fuere del lado derecho o del izquierdo; palpita su pecho como si un agudo
Et veluti iaculo pectus transfixus acuto84 dardo lo hubiese atravesado, agita la cabeza aquí y allá convulsivamente y,
395 Palpitat atque caput huc et mox iactitat illuc, fuera de sí, se yergue de improviso, sentándose en la cama. Pero esto no lo
Et modo subrectus fulcro consederat amens. calma; entonces se levanta y vaga por la ciudad, vuelve al lecho y, tan pronto
Nec iuvat hoc, demum surgens discurrit in urbe, como se acuesta, lo abandona. Insomne, en medio de tal perturbación, así pasa­
Atque thorum veniens simul attigit atque reliquit. ba la noche Atila.
Taliter insomnem consumpserat Attila noctem8 5. Los dos fugitivos, en cambio, al amparo de la noche, se afanan por dejar a 400
400 At profugi comites per amica silentia86 euntes sus espaldas, rápidamente y cuanto antes, la tierra inconfiable. Apenas había
Suspectam properant post terga relinquere terram. amanecido, el rey convocó a sus jefes y les dijo:
Vix tamen erupit eras, rex patribusque vocatis «¡Oh, si alguno me trajera al fugitivo Valtario, atado como se ata a un perro
Dixerat: «o si quis mihi Waltharium fugientem lobo! ¡Sin tardanza, yo mismo lo revestiría de oro finísimo y lo abrumaiia cuan
Afferat evinctum ceu nequam forte liciscam! largo fuera, por todos lados, y sembraría su camino, mientras viva, con talen­
405 Hunc ego mox auro vestirem saepe recocto tos de oro!».
Et tellure quidem stantem hinc inde onerarem Pero en reino tan grande nadie hay, ni príncipe ni duque ni conde ni caba-
Atque viam penitus clausissem vivo talentis!». llero ni menestral que, aun deseando mostrar su propio coraje y ganar gloria 410
Sed nullus fuit in tanta regione tyrannus eterna por su valor y, al mismo tiempo, forrar de oro su bolsa, sin embargo pueda,
Vel dux sive comes seu miles sive minister, armas en mano, perseguir a Valtario y enfrentarlo cara a cara cuando, enfureci-
41O Qui, quamvis cuperet proprias ostendere vires do, desenvaina su espada. Bien conocido es su valor, saben todos también cuán
Ac virtute sua laudem captare perennem grandes estragos ha producido, vencedor incólume, sin sufrir ninguna herida.
Ambiretque simul gazam infarcire cruminis 87, El rey no puede persuadir a ninguno de sus hombres a que se gane la rique­
Waltharium tamen iratum praesumpserat armis za prometida al precio de tal condición.
Insequier strictoque virum mucrone videre.
415 Nota equidem virtus, experti sunt quoque, quantas
391 nox rehus ianz dempserat atra colores] Prudencio, Cath. 2.7: «rebusque iam color redit vultus niten­
Incolomis dederit strages sine vulnere victor. tis sideris». La imagen parece provenir de Virgilio, Aen. 4.570: «sic fatus nocti se immiscuit atrae»:
Nec potis est ullum rex persuadere virorum, 6.272: «et rebus nox abstulit atra colorem».
Qui promissa velit hac condicione talenta. 404 liciscam] Eugenio ele Toledo, Carm. 22.7 (PL. 87, 366C): «At lupus et catt!la formant coeundo lycis­
cam». Venancio Fm1unato, Vita S. Martini, 3.357: dyciscae», si la intención no es marcar la feroci­
dad de los pe1rns que persiguen una liebre, usa el término como sinónimo de «canes» (356, 359) y
«catnli» (355).
405-7] la práctica de revestir con oro a modo de recompensa es cercana a la de dar su peso en oro. En
las Escrituras muchas veces se habla del revestimiento en oro de objetos; refÍriéndose a un altar (Ex.
30.3): «vestiesque illud auro purissimo»; 2.Cro. 9.17: «fecit quoque rex solium ebumeum grande et
vestivít illud auro».
417-8] A.M. Jiménez (de Cuenca, 1998:52, n. 33), citando la opinión de S. Gabe (1986:91-4), entiende
que Valtario, como soda/is de Atila, rompe voluntariamente sus vínculos con él. Ello determina que
83 ningún miembro del séquito esté obligado a desagraviar al rey, es decir, a cumplir, como marcaba la
Me. 6.8: «decidit in lectum et incidit in languorem».
84
Aen. 11.574: «institerat. iaculo palmas armavit acuto». tradición gemrnna, con las leyes del Gefolge (comitiva militar), a cuyo mandato se ciñen los guerre­
85 ros de Guntaiio. Sin embargo, la nai-rnción refiere que el fracaso del pedido de Atila tiene como cau­
Est. 6.1: «noctem illam rex duxit insomnem».
86
per amica silentia] = Aen. 2.255. sas la furia, el valor. los estragos que Valtario ocasionaba -y conocían los hunos- en el combate
87
infarcire cruminis] = Prudencio, Ps. 459. (415-6).

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21 Wa/tharius Valtario 21

Waltharius fugiens, ut dixi, noctibus ivit, Huyendo, como he dicho, seguía Valtario durante la noche su camino, y de 420
420 Atque die saltus arbustaque densa requirens día, ocultándose en sotos y cerrados arbustos, con habilidad atraía a las aves, con
Arte accersitas pariter capit arte volucres, habilidad las capturaba, cazándolas o bien con el engaño de la liga, o bien con
Nunc fallens visco88 , nunc fisso denique ligno. trampa de madera. En cambio, al pasar por donde serpenteaba un arroyo, arro-
Ast ubi pervenit, qua flumina curva fluebant, jaba el anzuelo al agua, arrebatando al río la presa; y sobrellevando estos esfuer-
Immittens hamum rapuit sub gurgite praedam, zos, logró mantener alejada la plaga del hambre. Así, el varonil Valtario, héroe
425 Atque famis pestem89 pepulit tolerando laborem. digno de alabanza, se abstuvo de tocar a la joven todo el tiempo que duró la
Namque fugae toto se tempore virginis usu huida.
Continuit vir Waltharius laudabilis heros. Cuarenta vueltas había dado el sol alrededor del orbe desde que Valtario se
Ecce quater denos sol circumflexerat orbes, había fugado del reino de los hunos.
Ex quo Pannonica fuerat digressus ab urbe.

421-4] caza y pesca no fueron,en la literatura clásica, actividades heroicas o de hombres de armas,sino
de monjes y mujeres; probablemente se trata de un intento de verosimilitud (recurso muy practicado
por Prudencia en los himnos en hünor de los mártires), aproximando la historia y sus personajes al
mundo cotidiano.
425 famis pestem pepu/it tolerando laboren,] el verso podría tener un doble sentido, en particular si se
lo une a los dos siguientes. El momento parece estar teñido de una fuerte connotación erótica, ini­
ciada con la sutileza «famis pestem», a la que daría pleno sentido «virginis usu», en tanto «toleran­
do laborem» tendría su correlato en «continuit». «Namque» conectaría ambos módulos y el dominio
que el héroe («heros») realiza de su virilidad («vir»,en su sentido más neto) estaría subrayado -y exal­
tado- por «laudabilis».
426-7] el pasaje tiene, a nuestro entender,una clara connotación sexual. A menos que se los aísle,los tér­
minos empleados eximen de cualquier intento de explicación en otro sentido. En primer lugar,clara
es la secuencia «virginis usu continuit». En cuanto a «virgo»,así la ha designado en los versos pre­
vios a esta escena (99,110,226,235,248,256,260,287,332),y así seguirá haciéndolo luego (504,819,
1225,1419),reafinnando tal condición y el sentido del «usu virginis continuit»,en el que está involucrada
la conducta sexual de Valtario frente a Hildegunda durante la huida. En segundo lugar, parece decisi­
vo que para marcar la virilidad de Valtario,por contrapartida a su abstinencia,de inmediato el poeta adjun­
te el módulo «vir Waltharius», donde «vir» señala claramente la condición viril del hombre, y, sin
pausa, un nuevo módulo, «laudabilis heros», que, luego de la conducta adoptada por Valtario en cir­
cunstancias propicias para la consumación camal del vínculo afectivo, sabe a alabanza cristiana. E.
D' Angelo (1998) considera que el pasaje no alude a la actitud sexual del héroe; ello determina su tra­
ducción: «Poté cosl per tutto il tempo della fuga il gentile Walther evitar d'affaticare Hiltgunt». No
comparten esta interpretación V. Santoli (1973),B.K. Vollmann (1991), F. Bertini (1991),A. Vogt­
Spira (1994), L.A. de Cuenca (1998) y, por completo contraria, D.M. Kratz (1977: 133). La postura
de E. D'Angelo tiene antecedente: F. Pennisi (1983: 322-3) entendía «usu» en relación a «laborem»,
considerando que el sentido es: «!' eroe cioe allontano la pestífera fame sopportando ogni fatica, ma
non volle /'usus della virgo, l'utilizzazione, l'impegno-"lavoro" della virgo». Sin embargo,la exte­
nuante actividad diurna del héroe (420-4) podría servir para mitigar hambres diversas. Por su parte,
F. Bertini (1991: 752-3) valora el pasaje como inesperado y gratuito,concluyendo que la rudeza de la
expresión con que alude a la no consumada relación carnal demuestra que el autor,cuando debe afron­
tar un tema erótico, carece de la experiencia necesaria para salir airoso. La prueba de resistencia a los
deseos carnales era frecuente en el cristianismo, y uno de sus orígenes más acusados se encuentra en
el ascetismo monástico; cf. A. Rousselle (1989: 154-5),Porneia. Del dominio del cuerpo a la priva­
óón sensorial, Barcelona, y R. Markus (1990: 72), The End of Ancient Christianity, Cambridge.
88 G. 1.139: «fallere visco». 428 quater denos] no puede descartarse la alusión a los cuarenta años del bíblico éxodo de Egipto; Ex. 16.35;
89 famis pestem] = Abón de San Germain,De Bello Parisiaco I (PL. 132, 727B). y a los cuarenta días y noches que Moisés permaneció en el monte; EL.24.18.

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22 Waltharius Valtario 22

430 Ipso quippe die, numerum qui clauserat istum, Justamente en el último de esta serie, al comenzar la noche, había llegado 430
Venerat ad fluvium iam vespere tum mediante, a orillas de un río, el Rin, en el lugar donde el curso se dirige a la ciudad de
Scilicet ad Rhenum, qua cursus tendit ad urbem, Worms, espléndida sede real.
Nomine Wormatiam, regali sede nitentem. Allí paga el pasaje con los peces antes capturados al barquero que los cruza
Illic pro naulo pisces dedit antea captos y luego, sin descansar, reanuda la marcha. Apenas había el amanecer disipado
435 Et mox transpositus graditur properanter anhelus. las oscuras tinieblas de la noche, el barquero, ya despierto, fue a la ciudad men­
Orta dies90 postquam tenebras discusserat atras, cionada y llevó al jefe de la cocina real los peces que el viajero le había dado.
Portitor exurgens praefatam venit in urbem Después de cocinarlos con especias, se los sirvió al rey Guntario, quien, 440
Regalique coco, reliquorum quippe magistro, asombrado, le dice desde el solio:
Detulerat pisces, quos vir dedit ille viator. «En Francia nunca se han visto peces de este tipo: pienso que proceden de
440 Hos dum pigmentis condisset et apposuisset país extranjero. Dime inmediatamente: ¿de qué pueblo era el hombre que te
Regi Gunthario, miratus fatur ab alto: los ha dado?».
«Istius ergo modi pisces mihi Francia numquam El cocinero le responde contándole que se los había dado un barquero. El rey
Ostendit: reor extemis a finibus illos. le ordenó que lo hicieran traer y, una vez en su presencia, e intenogado sobre
Die mihi quantocius: cuias horno detulit illos?» el mismo asunto, expuso con detalles lo sucedido:
445 Ipseque respondens nanat, quod nauta dedisset. «Ya entrada la tarde, me encontraba a orillas del Rin cuando vi que a buen 450
Accersire hominem princeps praecepit eundem; paso se acercaba un viajero, armado como para entrar en batalla. Estaba, íncli-
Et, cum venisset, de re quaesitus eadem to rey, totalmente cubierto de bronce, avanzaba con el escudo embrazado y
Talia dicta91 dedit causamque ex ordine pandit: empuñando centelleante lanza. Era su aspecto el de un valeroso guenero y, a
« Vespere praeterito residebam litore Rheni pesar de que cargara un enorme peso, no obstante su marcha era ágil.
450 Conspexique viatorem propere venientem Una joven de increíble belleza lo seguía, casi tocando sus pies con los suyos.
Et veluti pugnae certum per membra paratum: Sujetaba ella las bridas de un caballo robusto que llevaba dos cofres no peque­
Aere etenim penitus fuerat, rex inclite, cinctus ños en el lomo. Estos, en un momento en que el caballo sacudió su altiva cabe-
Gesserat et scutum gradiens hastamque coruscam. za y, al tiempo que levantándolas, arqueó sus soberbias patas delanteras, reso- 460
Namque viro forti similis fuit, et licet ingens naron como si dentro se hubiera entrechocado oro con gemas. Este es el hombre
455 Asportaret onus, gressum tamen extulit acrem. que me recompensó con los peces que tenéis ante vosotros».
Hunc incredibili formae decorata nitore
Assequitur calcemque terit iam calce92 puella.
Ipsaque robustum rexit per lora caballum
Scrinia bina quidem dorso non parva ferentem,
460 Quae, dum cervicem sonipes discusserit altam
Atque superba cupit glomerare volumina crurum93 ,
Dant sonitum, ceu quis gemmis illiserit aurum.
431 vespere mediante] entre las 16/17 y las 18/19 horas.
Hic mihi praesentes dederat pro munere pisces». 433 (urbem) nomine Wormatiamj la ciudad de Worms, situada a orillas del Rin, capital del reino de los bur­
gundios hacia el 400, destruido en 436. Fue reconstruida por los reyes merovingios.
90 orla dies]=Aen. 7.149 v 12.114. 442-3] los peces con los que paga Valtario por el cruce del río no son franceses, según las palabras de
9' tafia dicta dedil]=Aen.-5.852. Guntario. O bien existía una diferencia significativa entre peces de regiones cercanas o bien el poeta
92 calcemque terit iam calce] = Aen. 5.324. desconoce la geografía por donde deambulan los fugitivos o bien es un recurso, una invención del
93 volumina crurum] = G. 3.192. poeta para dar un vuelco a la acción y provocar el encuentro de la pareja con los francos.

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23 Waltharius Va/torio 23

His Hagano auditis -ad mensam quippe resedit- Oídas estas cosas, Haganón, que estaba sentado a la mesa, exclamó gozoso:
465 Laetior in medium prompsit de pectore verbum: «¡Alegraos conmigo, os ruego, por tales noticias: Valtario, mi compañero,
«Congaudete mihi, quaeso, quia talia novi: ha regresado del país de los hunos!».
Waltharius collega meus remeavit ab Hunis». Esta explicación hace gritar al soberbio rey Guntario, al tiempo que toda
Guntharius prínceps ex hac ratione superbus la corte lo viva:
Vociferatur, et omnis ei mox aula reclamat: «¡Alegraos conmigo porque vivo para escuchar tal noticia! El tesoro que 470
470 «Congaudete mihi, iubeo, quia talia vixi! Gibicón tuvo que entregar a un rey oriental ahora el Omnipotente lo ha hecho
Gazam, quam Gibicho regi transmisit eoo, volver a mi reino».
Nunc mihi cunctipotens bue in mea regna remisit»94 . Después de estas palabras apartó la mesa con el pie, se levanta de un salto y
Haec ait et mensam pede perculit exiliensque ordena que traigan su caballo y le coloquen la silla tallada. Escogió, de entre toda
Ducere equum iubet95 et sella componere sculpta la tropa, como su guardia de honor, a 12 guerreros de insigne valentía y larga­
475 Atque omni de plebe viros96 secum duodenos mente probados en coraje, también le ordena a Haganón marchar junto con ellos.
Viribus insignes, animis plerumque probatos
Legerat; ínter quos simul ire Haganona iubebat. 470-2] si bien el tesoro que lleva Valtario nunca podría ser todo el que Atila había obtenido en su con­
quista de los tres reinos, Guntario -no por nada el personaje más ambicioso- se siente con derecho
a reclamar no tan solo una parte proporcional del mismo (nótese que Haganón lo insta a aceptar la
parte que Valtario ofrece entregar, 617), sino la totalidad (471-2: 516).
congaudete mihi, iuheoJ vale la pena reparar que un verbo es el único reemplazo de congaudete mihi,
c¡uaeso (466) en el discurso de Haganón,lo que revela distintas intenciones; cf. B. Murdoch (1996:97).
473 haec ait] estas dos palabras, como hace resaltar M. Testard ( I 990:6),«Juvencus et le Sacré dans une
épisode des Evangeliorum libri IV», Bulletin de /'Associarion Guillaume Budé I,3-31,fueron utili­
zadas por Virgilio seis veces en la Eneida, cinco de ellas en ocasiones excepcionales. Testard señala
también que tanto Juvenco como sus contemporáneos poseían,además de una extraordinaria cultu­
ra literaria,una memoria prodigiosa de la que en nuestros días no tenemos idea. En el Waltharius los
dos términos aparecen cinco veces (además de esta,en 51 !,554,753,821).
475 atc¡ue omni de plebe viras] estos guen-eros escogidos,vinculados entre sí por lazos de sangre unos
(Camalón y Cima; Haganón y Patafrido),otros,por linaje (Verinardo,cognatus de Pándaro,troya­
no,como Haganón y Patafrido),otros,por agradecimiento (Equifrido,sajón exiliado),y otros,en fin,
por pertenencia a una misma ciudad o próximas (Camalón y Cimón,de Metz; el resto, francos de la
región de Aisacia-Lorena y Gervito de la cercana Worms),conforman una trama de relaciones per­
sonales sellada por la fidelidad (jide/itas) entre sí y para con el jefe,Gefo/gschafr, vigente desde fines
del siglo rv con el surgimiento de la nobleza militar. Hadavardo confirma la existencia de este vínculo
particular cuando le dice a Valtario que, aunque no pudiera matarlo,los otros,ya fuere por simple
alianza o por relación carnal, se encargarían de no dejarlo partir indemne ( «hic piures socii carnis­
que propinqui», 802). La transmisión de la tarea no terminada por Hadavardo recae en Patafrido,
luego se transfiere a Haganón. unido a Patafrido por el avunculado (era hijo de su hermana, lo que
lo convertía en una suerte de padre de su sobrino), y así hasta el final. V éase n. v. 690-l .
duodenos] e n todas las religiones los números tienen u n sentido que v a más allá d e la simple referencia
cuantitativa. Sus connotaciones simbólicas son frecuentes en contextos puramente literarios. Para el
cristianismo,el doce reaparece a lo largo de las Escrituras, como símbolo asociado a la idea liminar
de plenitud,de ciclo cumplido,de elección. A este sentido primero remiten los doce hijos de Jacob (=
Israel),ancestros epónimos de las doce tribus (Gn. 35.23),los doce discípulos de Jesús; las doce puer­
tas de la Jerusalén celeste (Ap. 21.12) y la corona de doce estrellas que lleva la mujer del Apocalip­
sis (12.2). Los doce guen-eros de la Tabla Redonda del rey Arturo marca la importancia que habría
94 in mea regna remisit] = Aen. 2.543. tenido también entre los celto-germanos. Cf. Prudencio,Sym. 2.423-4: «quos duodeni / circumstant
95 Aen. 10.858: «equum duci iubet». fasces». Isidoro de Sevilla habla de la «ratio numerorum»,manifestación divina en la que descansa
96 Corippo,!ohamús, 3.190. el orden universal (Etym. 3.4.1).

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24 Waltharius \laltario 24

Qui memor antiquae fidei sociique prioris Le recuerda este la antigua amistad que lo unía a Valtario e intenta disuadir a su
Nititur a coeptis dominum transvertere rebus. señor de enviarlo a tal empresa.
480 Rex tamen econtra nihilominus instat et infit: El rey, no obstante, persiste a pesar de los reclamos y les dice: «No perdáis 480
«Ne tardate, viri, praecingite corpora ferro tiempo, mis valientes, ceñías los fuertes pechos con hierro y cubríos la espal-
Fortia, squamosus thorax iam terga recondat. da con escamosa coraza. ¿Dejaríamos que Valtario se lleve de Francia tesoro
Hic tantum gazae Francis deducat ab orís?» tan grande?». Armados hasta los dientes (pues el rey los incitaba), ya salían
Instructi telis -nam iussio regis adurget97- por las puertas de la ciudad, ansiando encontrarte, Valtario, y creyéndote débil
485 Exibant portis, te Waltharium cupientes como para aiTebatarte el tesoro.
Cemere et imbellem lucris fraudare putantes. Haganón, sin embargo, de mil modos intentaba impedirlo, pero el infeliz
Sed tamen omnimodis Hagano prohibere studebat, rey no quiere desistir de la empresa iniciada. Entre tanto, el magnánimo héroe,
At rex infelix coeptis resipiscere non vult. alejándose cada vez más del río, había llegado a la espesura de unos montes 490
Interea vir magnanimus de flumine pergens ya entonces llamados vosgos. Es un enorme bosque, extenso, donde tienen su
490 Venerat in saltum iam tum Vosagum vocitatum. guarida gran cantidad de fieras, donde es común escuchar el ladrido de los
Nam nemus est ingens, spatiosum, lustra ferarum98 perros y el sonido de las tubas. En un lugar apartado hay dos montes cercanos,
Plurima habens, suetum canibus resonare tubisque. entre los cuáles se encuentra, aunque estrecha, una gruta amena, no excavada
Sunt in secessu bini montesque propinqui, en la tierra sino formada de rocas,
Inter quos licet angustum specus extat amoenum,
495 Non tellure cava factum, sed vertice rupum:
489-97] no obstante el espacio que E. D'Angelo (1998:14-S) le dedica al tema de la catábasis heroica,
refiriéndola particularmente a este pasaje, en sus notas se sorprende por el itinerario seguido, que no
es el más corto y directo o, en otras palabras, contradice el sentido común. Es interesante compro­
bar que tampoco es posible individualizar la localidad según la descripción proporcionada (493-5). A
partir de la huida del reino de Atila comienza un viaje por una geografía extraña y riesgosa. O bien el
poeta desconocía la región, o bien debemos pensar en la remisión, consciente o no, a la etapa del
viaje heroico en que el protagonista se interna en un ámbito nunca antes transitado, extraño a sus
experiencias habituales y lleno de riesgos a afrontar. Es significativa la progresión de aislamiento
que marca la escena y la caractetización: «nemus ingens, spatiosum>>, pero peligroso: «lustra fera­
rum plurima». El apartamiento está, incluso, remarcado: «in secessu», «angustum specus». «angu­
lus hio,. La escena marcará el tramo final de la huida, una marcha silenciosa y meandrosa por luga­
res retirados. El apartamiento, el propio del mundo físico, está complementado por otro, interior,
como el experimentado por Eneas en su marcha hacia Italia. El tema fue conocido por el cristianis­
mo (basta recordar el libro del Éxodo), que le dio un sentido salvífica y añadió, a partir del siglo 111
(influido por el creciente ascetismo monacal), un aspecto penitencial. A ello podría remitirse la abs­
tinencia sexual de Valtario durante la fuga. experiencia probatoria del dominio de sus fuerzas espiri­
tun.!es por sobre las carnales; lo que en el héroe estoico virgiliano había constituido la victoria sobre
las propias pasiones, sobre sí mismo. Pero tampoco puede onútirse el hecho de que, desde hacía tiem­
po, el cristianismo cultivaba el género de viajes del alma al más allá. en el que una geografía de pre­
cisa connotación espiritual regía el itinerario seguido; cf. C. Carozzi (1983:423-81 ), «La Géographie
de l'Au-dela et sa signification pendant le Haut Moyen-Age». Popoli e Paesi ne/la Cultura Altome­
diemle (Settimane di Studio sull'Alto Medioevo xxrx, 1981), Spoleto. A partir de aquí Valtario sal­
drá a enfrentarse con los obstáculos últimos y más peligrosos en su camino de regreso y para ello
deberá mostrar sus fuerzas. No es menos significativo que los guerreros que se han de enfrentar con
Valtario deban atravesar un sendero estrecho («angusta loci», 692). Para el múltiple simbolismo del
bosque en el medioevo, N. Guglielmi (1981: 125-3S), Memorias Medievales, Buenos Aires.
97 Dn. 3.22: «nam iussio regis urguebat». 493 in secessu] ¿dentro del bosque mencionado antes («nemus ingens» ), como creemos, o, como lo
98 lustraferarum] = G. 2.471. entiende E. D'Angelo («appena separati»), a un costado de él?

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25 Wulrharius Voltario 25

Apta quidem statio latronibus illa cruentis. sin duda, una guarida usada como cobijo por sanguinarios ladrones. En este
Angulus hic virides ac vescas gesserat herbas. apartado lugar crecían hierbas verdes y tiernas. «Allá, entremos allá», dijo el
«Huc», mox ut vidit iuvenis, «huc», inquit, «eamus, joven, tan pronto la vio, «es un lugar apropiado para acampar y dar descanso al
His iuvat in castris fessum componere corpus». cuerpo exhausto».
500 Nam postquam fugiens Avarum discesserat oris, Desde que huyera del país de los ávaros, no había podido gozar del sueño 500
Non aliter somni requiem gustaverat idem, reparador, casi no había cerrado los ojos sino apoyándose sobre el escudo.
Quam super innixus clípeo vix clauserat orbes. Ahora, por fin, sacándose las pesadas armas y una vez recostado en el regazo
Bellica tum demum deponens pondera dixit de la doncella, le dice: «Vigila atentamente, Hildegunda, y si vieras levantarse
Virginis in gremium fusus: «circumspice caute, en lontananza una nube de polvo, despiértame con roce ligero, para que vuel-
505 Hiltgunt, et nebulam si tolli videris atram, va a ponerme en pie, y, aunque observaras que se acerca una escuadra numerosa,
Attactu blando me surgere commonitato, no me despiertes bruscamente, mi querida; desde aquí, te es posible abarcar
Et licet ingentem conspexeris ire catervam, una gran extensión de teITeno con tu aguda vista. Observa toda la región sin 51 O
Ne excutias somno99 subito, mi cara, caveto; descuidarte».
Nam procul hinc acies potis es transrnittere puras. Después de estas palabras cerró sus ojos luminosos para gozar por fin del des­
510 Instanter cunctam circa explora regionem». canso durante mucho tiempo anhelado.
Haec ait atque oculos concluserat ipse nitentes 100 Cuando Guntario vio las huellas en la tierra, con duros golpes de talón espo­
Iamque diu satis optata fruitur requiete. leó a su caballo, y entusiasmando en vano a sus hombres, así les grita:
Ast ubi Guntharius vestigia pulvere 10 1 vidit, «¡Apresuraos, mis valientes, no falta mucho para capturar al fugitivo, hoy
Cornipedem rapidum saevis calcaribus urget 1 2, º no se nos escapará, terminará por darnos el tesoro que ha robado!».
515 Exultansque anirnis frustra sic fatur ad auras: Pero el ínclito Haganón, de contrario parecer, le advirtió:
«Accelerate, viri, iam nunc capietis euntem, «¡Poderoso entre los reyes, tan solo una cosa te digo: si tú hubieras visto
Numquam hodie effugiet 103 , furata talenta relinquet!». pelear a Valtario tantas veces como yo lo he visto, si hubieras visto cómo se 520
Inclitus at Hagano contra mox reddidit ista: enardecía en cada matanza tantas veces como yo, jamás se te ocuITiría pensar
«Unum dico tibi, regum fortissime, tantum: que espoliarlo pueda ser tarea tan fácil! ¡Lo vi guiar los ejércitos de Panonia
520 Si totiens tu Waltharium pugnasse videres cuando guerrearon contra pueblos del norte y del sur:
Atque nova totiens, quotiens ego, caede furentem,
Numquam tam facile spoliandum forte putares.
Vidi Pannonias acies, cum bella cierent
Contra Aquilonares sive Australes regiones:

99 Aen. 2.302: «excutior somno». 520-1] Haganón consigna su experiencia visual del coraje de Valtario; es testigo ocular. Recurso que
100 Aen. 1.228: «oculos ... nitentis». Macrobio (Sat. 4.6.13J llamó «adtestatio rei visae», al que le adjudicaba la capacidad de producir el
!O! vestigia pulvere] = G. 3.171; = Estacio, 6.640. pathos. El procedimiento se intensifica a partir de Prudencio, como exigencia de veracidad para una
º
1 2 Prudencio, Ps. 253-4: «rapidum calcaribus urget / comipedem». epopeya (la de los mártires) en la que se debe abolir la fábula engañosa; cf. F Mora-Lebrun (1994: 249-
103 Bue. 3.49: ,mmnquam hodíe effugies». 51). Séneca lo había recomendado, Ep. 6.5: «homines amplius oculis quam auris credunt».

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26 Waltharius Valtario 26

525 Illic Waltharius propria virtute coruscus allí Valtario brilló por el coraje demostrado, provocando terror en los enemi­
Hostibus invisus, sociis mirandus obibat! gos y admiración en sus propias filas! ¡Cualquiera que se le haya enfrentado, ter­
Quisquis ei congressus erat, mox Tartara vidit. minó viendo el Tártaro! ¡ Oh rey y compañeros, creed a quien lo conoce y sabe
O rex et comites, experto credite, quantus qué ímpetu imprime a su escudo, con qué violencia arroja su lanza!».
In clipeum surgat, quo turbine torqueat hastam 104!». Pero, en tanto Guntario, obstinado, desestimaba tales advertencias, conti- 530
530 Sed dum Gunthaiius male sana mente gravatus nuaban acercándose a la gruta. Vigilando la lejanía desde la cima del monte,
Nequaquam flecti posset, castris propiabant. Hildegunda percibió, por el polvo levantado, que se acercaban jinetes. Tocán-
At procul aspiciens Hiltgunt de vertice montis dolo suavemente, despierta a Valtario, quien yergue la cabeza y escudriña si
Pulvere sublato venientes sensit et ipsum alguien se aproxima. La joven le dice que una pequeña tropa se acerca veloz-
Waltharium placido tactu vigilare monebat. mente desde lejos.
535 Qui caput attollens scrutatur, si quis adiret. Luego de liberar sus ojos de la pesadez del sueño, poco a poco comenzó
Eminus illa refert quandam volitai·e phalangem 105. Valtario a vestir con la armadura sus arrecidos miembros. Recogió el pesado
Ipse oculos tersos somni glaucomate purgans escudo y la lanza, y, saliendo al descubierto, atravesaba el aire ingrávido con 540
Paulatim rígidos ferro vestiverat artus 106 sus armas; así se preparó para la acerba batalla. Cuando la mujer ve resplan-
Atque gravem rursus paiman collegit et hastam decer las lanzas más cerca, presa de terror exclaina: «¡Son los hunos!», y cayen-
540 Et saliens vacuas ferro transverberat auras do a tierra le dice con tristeza:
Et celer ad pugnam telis prolusit amarain. «¡Te ruego, mi señor, me cortes la cabeza con tu espada; ya que no he podi­
Comminus ecce coruscantes mulier videt hastas do gozar del tálamo prometido, no tenga que soportar consumación carnal con
Ac stupefacta nimis: «Hunos hic» inquit «habemus!» ningún otro!».
In terramque cadens effatur talia tristis: Entonces le responde el joven:
545 «Obsecro, mi senior, gladio mea colla secentur, «¿Mancharme con tu sangre inocente? ¿Cómo podría justainente esta espa- 550
Ut, quae non merui pacto thalamo sociari 1º7 , da derribar enemigos, si no respeta la vida de amiga tan leal? Desiste de tu
Nullius ulterius patiar consortia carnis!» ruego, de tu corazón aleja el temor. Quien tantas veces me libró de variados
Tum iuvenis: «cruor innocuus me tinxerit?» 1º8 , inquit. peligros querrá -creo- confundir, también ahora, a nuestros enemigos».
Et: «quo forte modo gladius potis est inimicos
550 Stemere, tam fidae si nunc non parcit amicae?
Absit quod rogitas, mentís depone pavorem.
Qui me de variis eduxit saepe periclis,
Hic valet hic hostes, credo, confundere nostros».

538 rígidos ferro vestiverat artus] en cuanto a rígidos, tendría el sentido de «tiesos» si se pensara que
los miembros (artus) no se habían liberado por completo de la pesadez del sueño. Pero considera­
mos que la acción descripta por purgans en el verso precedente (donde tersos confirma el proceso) se
ha realizado por completo; así pues, rígidos refiere el restablecimiento del vigor corporal de Valtario,
104 Aen. 1 l.283-4: «experto credite quantus / in clipeum adsurgat, quo turbine torqueat hastam». y su sentido más apropiado es el de «arrecidos».
105 Venancio Fortunato, Vita S. Martini, 2.249: «volitare per astra phalanges». 553 confundere] el término se encuentra, incluso en nuestros días, ligado en su sentido al cristianismo y
106 Prudencia, Ham. 284: «rigidos duraverat ossibus artus». remite el pasaje a un contexto bíblico.
107 Aen. 9.594: «thalamo sociatus». qui] sin duda se refiere a Dios. Retomado por hic, sería poco creíble que el sujeto de va/et confundere
108 Prndencio, Ps. .501: «innocuo tinxisset sanguine». fuera la espada, por más que la sintaxis lo permita.

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27 Wa/tharius Valtario 27

Haec ait atque oculos tollens effatur ad ipsam: Dijo, y, alzando los ojos, agrega:
555 «Non assunt Avares hic, sed Franci nebulones, «No son los ávaros los que se acercan, sino los fanfarrones de los francos que
Cultores regionis,» et en galeam Haganonis habitan esta región».
Aspicit et noscens iniunxit talia ridens: Al verlo, reconoce el yelmo de Haganón y sonriendo exclama:
«Et meus hic socius Hagano collega veternus». «¡Es Haganón, mi viejo amigo y compañero!».
Hoc heros dicto introitum stationis adibat, Dicho esto, el héroe se coloca en la entrada de la gruta, hablándole así a la 560
560 Inferius stanti praedicens sic mulieri: joven que estaba dentro:
«Hac coram porta verbum modo iacto superbum: «Delante de esta puerta te hago un soberbio juramento: ¡de regreso a su
Hinc nullus rediens uxori dicere Francus casa, ningún franco podrá presumir con su mujer de haberse llevado impune­
Praesumet se impune gazae quid tollere tantae!» mente algo de nuestro tesoro!».
Necdum sermonem complevit, humotenus ecce Ni bien terminó la frase, cayó de rodillas y pidió perdón por tales palabras.
565 Corruit et veniam petiit, quia talia dixit. Después se puso de pie y, mirando atentamente a cada uno de los guerreros
Postquam surrexit, contemplans cautius omnes: enemigos, dijo:
«Hornm quos video nullum Haganone remoto «De estos que veo, no temo a ninguno, exceptuando a Haganón, pues él
Suspicio: namque ille meos per proelia mores conoce ya mi forma de pelear en las batallas; incluso tiene bastante habilidad con
Iam didicit, tenet hic etiam sat ca!lidus artem109 . las armas. Si con la ayuda de Dios puedo anulársela, entonces, Hildegunda, mi 570
570 Quam si forte volente deo intercepero solam, esposa prometida, saldré indemne de esta lid».
Tune» ait «ex pugna tibi, Hiltgunt sponsa, reservar». Al ver a Valtario en el umbral de la gruta, Haganón le recomienda a su
Ast ubi Waltharium tali statione receptum engreído rey:
Conspexit Hagano, satrapae mox ista superbo «¡Oh señor, desiste de pelear con este hombre! Envía primero a algunos
Suggerit: «o senior, desiste lacessere bello que se informen de su linaje, de su patria, de su nombre y del lugar del que pro-
575 Hunc hominem! pergant primum, qui cuneta requirant, viene, si desea la paz sin derramar sangre, dando a cambio el tesoro. Por su
Et genus et patriam nomenque locumque relictum, respuesta podremos reconocer a este hombre, y, si se trata de Valtario, puesto que 580
Ve! si forte petat pacem sine sanguine praebens11 º es sabio, quizás se incline ante vuestra majestad».
Thesaurnm. per responsum cognoscere homonem El rey manda a un guerrero llamado Camalón,
Possumus, et si Waltharius remoratur ibidem,
580 -Est sapiens-, forsan vestro concedet honori». 555 Franci nebulones] en la Antigüedad (Terencio, Cicerón) el término nebulo significaba «inútil».
Praecipit ire virum cognomine rex Camalonem, En este caso, el epíteto sin duda se refiere puntualmente a los que habitan Francia en ese momento.
regidos por Guntario, el verdadero destinatario de la peyorativa calificación. Caso contrario, no se
explicaría, pocos versos después, la valoración implícita en «indita Francia» (582), que parece adju­
dicarse al país, no por el rey del presente, sino por la nobleza de su pasada historia.
581 Camalonem) E. D" Angelo (1998) recuerda la proposición de Althof, II. 183, quien conecta este antro­
pónimo con la raíz gama/ («el viejo»), suponiendo que se trata de una abreviación del nombre Camal­
heri, registrado en el monasterio de Sankt Gallen. Ello refuerza el parecer de Althof, que pensaba
que el autor del poema había dado nombres sangaleses a muchos de los guerreros que combaten con­
tra Valtario. A.M. Jiménez (de Cuenca, 1998:59, n. 43) apunta el parecer de E. von Richthofen
(1970:245, n. 138), Nuevos Estudios Épicos Medievales, Madrid, quien sostiene que se trata de un
topónimo convertido en antropónimo, a partir del cual posteriormente se originó la figura caballe­
resca de Camilote. En el verso 583 se le reconoce como gobernador, praefectus, y en el 644 se lo
denomina Mettensis metropolitanus. A M. Jiménez (de Cuenca. 1998:62, n. 47) se inclina a consi­
!09 Corippo, lohannis, 4.378. derarlo arzobispo de Metz, con funciones militares, siguiendo quizás a W. von den Steinen (1952/53:42)
110 Ovidio, M. 15.82: «sine caede et sanguine praebet». que entiende metropolis en el sentido de arzobispado y frja la fecha de redacción del poema entre los

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28 Waltharius \laltario 28

Indita Mettensi quem Francia miserat urbi a quien la ilustre Francia había enviado a la ciudad de Metz en calidad de gober­
Praefectum, qui dona ferens111 devenerat illo nador, y de donde había vuelto trayendo regalos al rey un día antes de que supie­
Anteriore die quam piinceps noverit ista. ra de la llegada de Valtaiio. Vuela a rienda suelta y, semejante al rápido Euro,
585 Qui dans frena volat rapidoque simillimus euro112 atraviesa el campo que lo separa del joven, que lo espera de frente, y le espe­
Transcurrit spatium campi iuvenique propinquat ta: «Dime, guerrero: ¿quién eres y de dónde vienes.? ¿Adónde vas?».
Ac sic obstantem compellat: «die, horno, quisnam El magnánimo héroe le contesta:
Sis. aut unde venis? quo pergere tendis?» «Me gustaría saber si vienes por propia voluntad o alguien te ha enviado 590
Heros magnanimus respondit talia dicens: acá».
590 «Sponte tua venias an huc te miseiit ullus, Entonces Camalón le responde con tono altivo:
Scire velim». Camalo tune reddidit ore superbo: «Guntario, el poderoso rey de este país, me ha enviado para preguntarte
«Noris Guntharium regem tellure potentem cuáles son tus propósitos». Después de escucharlo, el joven le contestó:
Me misisse tuas quaesitum pergere causas». «No me puedo imaginar por qué necesitaría saber de los planes de un via­
Bis auscultatis suggesserat hoc adolescens: jero, pero no me inquieta enterarlo. Me llamo Valtaiio, nací en Aquitania. Mi
595 «Ignoro penitus, quid opus sit forte viantis padre me entregó a los hunos cuando era pequeño en calidad de rehén, con
Scrutari causas, sed promere non trepidamus. ellos viví y ahora he decidido abandonar, ansiando volver a ver mi patria y mi 600
Walthaiius vocor, ex Aquitanis sum generatus. querido pueblo».
A genitore meo modicus puer obsidis ergo El mensajero le respondió: «El héroe de quien acabo de hablarte ordena
Sum datus ad Hunos, ibi vixi nuncque recessi que con los cofres le entregues el caballo y la joven: si lo haces con presteza, te
600 Concupiens patriam dulcemque revisere gentem». concederá vida y cuerpo indemnes».
Missus ad haec: ,<tibi iam dictus per me iubet heros, Con firmeza le contestó Valtario:
Ut cum scriniolis equitem des atque puellam: «Creo que no he oído hablar más estúpidamente a un hombre con juicio.
Quod si promptus agis, vitam concedet et artus». Me dices que no sé qué rey, o qué otro, me promete lo que no es suyo y jamás
Walthaiius contra fidenter protulit ista: podrá serlo. ¿O es un dios, que por su poder pod1ía concederme la vida? ¿Me
605 «Stultius effatum me non audisse sophistam tiene en sus manos? ¿Me ha hecho prisionero o me ha atado las manos a la 610
Arbitrar. en memoras, quod prínceps nescio vel quis espalda? Como nada de esto ha sucedido, escucha: si me dispensa de la batalla
Prornittat, quod non retinet nec fors retinebit. -lo veo, está armado, con intención de combatir-, le daré cien brazaletes de
An deus est, ut iure rnihi concedere possit oro áureo para honrar su título de rey».
Vitam? num manibus tetigit? num carcere trusit
6 l O Vel post terga meas torsit per vincula palmas?
años 839-869, período en que Metz fue sede arquidiocesana. E. D' Angelo (1998:184-5, n. v. 644),
At tamen ausculta: si me certamine laxat en cambio, cree que no deben conferírsele atributos eclesiásticos y entiende el término en el sentido
-Aspicio, ferratus adest, ad proelia venit-, genérico de «p1imer ciudadano». Para G. Vogt-Spira (l994:95): «condestable» (der Stadtvogt); Q.
Armillas centum de rubro quippe metalla Santoli (1973:42): «ciudadano» (cittadino); B.K. Vollmann (!991:207), en su traducción, le adjudi­
ca importancia pero a través de la ciudad, en las notas comenta la de W. von den Steinen (1952-53:42
Factas transrnittam, quo nomen regis honorem». s.), que considera a Metz ciudad arzobispal, recordando además que «metropolis» también significa
«ciudad alta».
583 dona.ferens] era costumbre entre los antiguos germanos que los súbditos o pueblos vecinos llevaran
regalos al rey o a los jefes de familia, tal como lo registra Tácito, Ger. 15.2-3.
588] a este hexámetro le falta un pie. Strecker (Ed. Maior, 48) sugiere la posibilidad de completar con
un tandem o un aut tu. En su edición, G. Vogt-Spira propone la siguiente adición: «venis? <quid vis?>
ll1 donaferens] =Aen. l.679; 8.609; 11.479. Cf. Aen. 2.49; 5.101; 7.155; 8.284. quo». B.K. Vollmann, por su parte, transcribe el verso como sigue: «Sis aut unde venis, quo tandem
112 Prudencio,Ap. 6 l l: «rapidoque simillimus austro».
pergere tendis?».

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29 Waltharius Valtario 29

615 Tali responso discesserat ille recepto, Después de haber recibido esa respuesta, el mensajero se retiró. Cuenta a
Principibus rnmat, quod protulit atque resumpsit113 . los nobles lo que propuso Valtario y lo que le contestó. Entonces Haganón así
Tune Hagano ad regem: «porrectam suscipe gazam, le dice al rey:
Hac potis es decorare, pater, tecum comitantes, «Acepta el tesoro que te ofrece. Con él, señor, puedes recompensar a los
Et modo de pugna palmam revocare. memento1 14: que te han acompañado y, de esta forma, abortar la contienda. Recuerda: no
620 Ignotus tibi Waltharius et maxima virtus. conoces a Valtario ni su valor insuperable. Según me ha anunciado una visión 620
Ut mihi praeterita portendit visio nocte, la pasada noche, si entramos en combate, no nos será favorable. Te he visto
Non, si conserimus, nos prospera cuneta sequentur. luchar con un oso que, tras larga pelea, a mordiscos te cortó de cuajo una pier-
Visum quippe mihi te colluctarier urso, na entera a la altura del muslo, y, luego, cuando, al buscar las armas, corrí en tu
Qui post conflictus longos tibi mordicus unum auxilio, me atacó y con sus dientes me vació un ojo».
625 Crus cum poplite ad usque femur decerpserat omne 1 15 A estas advertencias el soberbio rey así le grita:
Et mox auxilio subeuntem ac tela ferentem 116 «Por lo que veo, eres igual a tu padre, Hagacieno. También él, bajo un géli- 630
Me petit atque oculum cum dentibus eruit unum». do pecho, escondía un corazón lleno de miedo y evitaba la pelea escudándose
His animadversis clamat rex ille superbus: en palabreríos».
«Ut video, genitorem imitaris Hagathien ipse. Entonces el héroe se inflamó con justa ira, si es lícito untarse contra su pro­
630 Hic quoque perpavidam gelido sub pectore mentem pio señor, y dice:
Gesserat et multis fastidit proelia verbis». «En vuestras armas se encuentra la suerte de la batalla, y a la vista el que
Tune heros magnam iuste conceperat iram, queréis: comience la pelea. Estáis próximos y a ninguno detiene el temor. Veré
Si tamen in dominum licitum est irascier ullum. el desarrollo de la contienda y no tomaré parte de los despojos».
«En» ait «in vestris consistant omnia telis. Dicho esto, se dirigió rápidamente a una colina cercana y, bajando del caba­
635 Est in conspectu117 , quem vultis: dimicet omnis. llo, se sentó a mirar.
Comminus astatis nec iam timor impedit uilum; Concluida la disputa, Guntario se dirige a Camalón, diciéndole: 640
Eventum videam nec consors sim spoliorum».
Dixerat et collem petiit mox ipse propinquum 619 revocare. Memento:] es la corrección de E. D'Angelo (1998:105: «e [puoi] riportar della vittoria il
Descendensque ab equo consedit et aspicit illo. segno. Ricorda: . . . »),que adoptamos, frente al revocare memento de la versión de K. Strecker en los
640 Post haec Guntharius Camaloni praecipit aiens: MGH, cuyo sentido es confuso. A la traducción que hemos consignado, el texto -y su contexto- per­
mite añadir otra, siempre que se considere un fuerte sentido irónico en las palabras de Haganón, alu­
sivas al carácter de Guntario, por un lado («Y, con esta medida [i.e. aceptando el tesoro], obtener la
palma por la contienda»), pues aún no ha habido combate alguno, y, por el otro, a su visión de la
noche pasada, en la que el rey era vencido en batalla por un oso. Sea como fuere, el módulo «modo
de pugna palmam revocare», permite lecturas bastante encontradas. Con interpretaciones dispares,
siguen la puntuación de Strecker (Et modo de pugna palmam revocare memento.), Q. Santoli (1973:41):
«Ricorda che dalla battaglia tocca a noi riportare la palma»; L.A. de Cuenca (1998:61): «Recuerda que
todavía no hemos ganado la batalla»; B.K. Vollmann (1991:205): «Ziehjetzt deine Hand vom Streit
zurück»; y G. Vogt-Spira (1994:93 ): «sei nur darauf bedacht, die Hand vom Streite zu lassen».
621 visio noctej Jb. 33.15: «per somnium in visione nocturna»; Dn. 2.19: «tune Daniheli per visionem
nocte mysterium revelatum est»; 7.2-3: «videbam in visione mea nocte et ecce quattuor venti caeli
113 E. D'Angelo: «resumit».
pugnabant in mari magno et quattuor bestiae grandes ascendebant de mari diversae inter se». Sobre
114 E. D' Angelo: «revocare. Memento:»; K. Strecker: «revocare memento»;
véase n. v. 619 en Comen- los sueños y restantes formas de premonición, en lá Antigüedad eran bien conocidos los dos libros
tario. de Cicerón (De divinatione). En el siglo II, Artemidoro de Efeso volvió a tratar el tema en cinco libros
115 crus cum poplite ad usquefemur decerpserat omnej = Waltharius, 1364. (Onirocriticon), y entre muchos, Isidoro de Sevilla habla de 7 clases de profecías, la tercera se mani­
116 auxilio subeuntem ac telaferentem] =Aen. 2.216. fiesta a través del sueño (Etym. 7.8.34).
1!7 est in conspectu] = Aen. 2.21.
629 Hagathien] padre de Haganón. En el Cantar de los Nibelungos su nombre es, en cambio, Aldrian.

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30 Waltharius Valtario 30

«Perge et thesaurum reddi mihi praecipe totum. <,Ve y ordénale que me entregue todo el tesoro. Si vacila -sé que tú eres un
Quodsi cunctetur -scio tu vir fortis et audax-, guerrero valiente y audaz-, atácalo y, una vez que lo hayas vencido, despó­
Congredere et bello devictum mox spoliato». jalo».
lbat Mettensis Camalo metropolitanus, Iba Camalón, el ilustre ciudadano de Metz; resplandece su yelmo dorado
645 Vertice fulva micat cassis, de pectare thorax, por encima de su cabeza y la coraza en el pecho, y gritando desde lejos, le dijo:
Et procul acclamans: «heus! audi» dixit «amice! «¡Hey, amigo, escúchame! ¡Entrega todo el oro al rey de los francos, si quieres
Regi Francorum totum transmitte metallum, prolongar la vida y salvarte!».
Si vis ulterius vitam ve! habere salutem!» El héroe, lleno de coraje, estuvo un rato en silencio, esperando que el feroz 650
Conticuit paulum verbo fortissimus heros, enemigo se acercara más. El mensajero venía al galope repitiéndole sin cesar esa
650 Opperiens propius hostem adventare ferocem. orden.
Advolitans missus vocem repetiverat istam. Entonces el joven le respondió con calma:
Tum iuvenis constans responsum protulit istud: «¿Qué pides, infeliz? ¿Qué me apremias a entregar? ¿Acaso le he robado
«Quid quaeris? ve! quid reddi, importune, coartas? el oro al rey Guntario, o me ha dado algo en préstamo, de modo que con justi­
655 Numquid Gunthario furabar talia regi, cia me pueda exigir usura tan grande? ¿Acaso en mi tránsito por vuestro país he
Aut mihi pro lucro quicquam donaverat ille, hecho algún daño que justifique tu intento de espoliarrne?
Ut merito usuram me cogat solvere tantam? Si tu pueblo demuestra tanto celo de su territorio, que no le permite tocar- 660
Num pergens ego damna tuli vestrae regioni, lo a ningún viajero, bien, compro el derecho de paso: estoy dispuesto a darle
Ut ve! hinc iuste videar spoliarier a te? 200 brazaletes al rey. Conceda la paz con su renuncia a combatir».
660 Si tantam invidiam cunctis gens exhibet ista, Camalón, después de oírlo, le dijo con fiera disposición:
Ut calcare solum nulli concedat eunti, «Más grande harás el donativo cuando abras los cofres. Quiero ahora poner
Ecce viam mercar, regi transmitto ducentas fin a todo el palabrería: o me das lo que he pedido o pierdes la vida».
Armillas. pacem donet modo bella remittens». Así habló y embrazó su triple escudo y, blandiendo su lanza reluciente, la 670
Haec postquam Camalo percepit carde ferino, arroja con todas sus fuerzas. Pero, atento, el joven esquiva el golpe; la lanza,
665 «Amplificabis» ait «donum, dum SC1inia pandis. volando, hiere inútilmente la tierra.
Consummare etenim sermones 118 nunc volo cunetas: Entonces Valtario dijo: «¡ Si así te gusta, te complaceré!».
Aut quaesita dabis aut vitam sanguine fundes» 119 . Y al tiempo que lo decía, le arrojó su lanza; esta le atravesó el escudo en
Sic ait et triplicem clipeum collegit in ulnam su lado izquierdo
Et crispans hastile micans vi nititur omni
670 Ac iacit. at iuvenis devitat cautior ictum;
Hasta volans casso tellurem vulnere mordit 12º .
Waltharius tandem: «si sic placet», inquit, «agamus!»
Et simul in dictis hastam transmisit; at illa
Per laevum latus umbonis transivit, et ecce
644 Mettensis metropolitanus] véase n. v. 581.
652] este verso sería una repetición literal del v. 647. Considerado como una interpolación, se lo exclu­
ye de la numeración; así lo hace K. Strecker en su Ed. maior, 50. En cambio, Q. Santoli (1973:42)
118 T b. 14.1: «et consummati sunt sermones Tobi». lo conserva en su edición.
119 Aen. 2. 532: «multo vitam cum sanguine fudit». 662 viam mercar] pagar por el derecho de paso (tramo del camino o puente) era costumbre usual duran­
100 casso vulnere]= lS. 19.10. E. D'Angelo: «morsih. te el medioevo, que incluso se encuentra en las novelas de caballería.

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31 Waltharius Valtario 31

675 Palmam, qua Camalo mucronem educere coepit 121 , y le clavó la mano, con la que Camalón quería desenvainar la espada, en el
Confixit femori transpungens terga caballi. muslo, hasta alcanzar el cuerpo del caballo. De inmediato, al sentirse herido,
Nec mora, dum vulnus sentit, sonipes furit atque el animal se enfurece, y, sacudiendo la grupa, intenta derribar al jinete. Y lo
Excutiens dorsum sessorem sternere temptat; habría logrado, si la lanza no lo mantuviera clavado.
Et forsan faceret, ni lancea fixa teneret. Se desprendió mientras tanto Camalón del escudo y, agarrando la lanza con 680
680 Interea parmam Camalo dimisit et, hastam la izquierda, procura liberar la diestra. Al darse cuenta de esa intención, corre
Complexus laeva, satagit divellere dextram. el celebérrimo héroe, le traba el pie y le hunde la espada hasta la empuñadura.
Quod mox perspiciens currit celeberrimus heros Cuando se la saca, junto con ella de la he1ida también sacó la lanza. Así murie-
Et pede compresso capulo tenus ingerit ensem 1 22; ron, al mismo tiempo, caballo y jinete.
Quem simul educens hastam de vulnere traxit. Había observado atentamente el combate un sobrino de Camalón, de nom­
685 Tune equus et dominus hora cecidere sub una. bre Cimo, hijo de su hermano, al que algunos llaman Escaramundo. Lloró al
Et dum forte nepos conspexerat hoc Camalonis, verlo morir y, lleno de tristeza, dice a los presentes:
Filius ipsius Kimo cognomine fratris, «Ay, antes que a nadie me atañe este suceso. ¡Ahora solo me queda o morir 690
Quem referunt quidam Scaramundum nomine dictum, al lado de mi querido amigo o vengarlo!». En efecto, la estrechez del lugar obli-
Ingemit et lacrimis compellat tristior omnes: gaba a combatir de uno en uno, sin que nadie pudiera socorrer al compañero.
690 «Haec me prae cunctis heu respicit actio rerum.
Nunc aut commoriar ve! carum ulciscar amicum!».
Namque angusta loci solum concurrere solí
Cogebant, nec quisquam alii succurrere quivit. 687 Kimo] A.M. Jiménez (de Cuenca, 1998:64, n. 49) apunta que el nombre es un monotemático origi­
naiio de Alsacia-Lorena que deriva del alto alemán kumo «esforzado», en tanto Escaramundo, tam­
bién 01iginario del alto alemán, podría significai· «protegido con hierro» (dos venablos, una spatha de
doble filo y un yelmo eran sus armas).
688 quidam referunt] una de las tantas alusiones a una tradición no escrita.
690-1] la venganza familiar es el argumento que impulsa a Cimo a entrar en combate. Esta costumbre
de asumir la reparación por los daños infligidos a un cognado tenía mucha fuerza entre los germa­
nos (Véase n. 78 de la Introducción). Las primeras palabras de Cimo destacan ese compromiso indi­
vidual, y, a continuación, el tipo de cumplimiento a que obligaba: el logro de la reparación por medio
de la muerte del ofensor (y la continuidad de la vida del familiar que ejecutaba la venganza) o el fra­
caso de tal empresa (defección que acarreaba la muerte del vengador). Se trata de las reglas segui­
das por los miembros del antiguo Gefolge; cf. A. Dopsch ( 1951:384-8), Fundamentos Económicos
y Sociales de la Cultura Europea. De César a Carlomagno, México. Cimo no deja dudas de los moti­
vos que lo mueven a pelear (700-1): «Non ego iam gazam nec rerum quidque tuarum / appeto, sed vitam
cognati quaero perempti».
692-3] E. D' Angelo insiste en que el lugar descripto por el poeta mal se adapta a la zona de los vosgos y
que resulta incongruente pensar que se pueda combatir en sendero tan estrecho. Agregaríamos que
es hasta ilógico que guerreros experimentados en el combate (selectos), cayeran uno tras otro en la
misma, recmTente trampa que les tiende Valtario. No solo estamos hablando de un texto literario,
donde la creación, incluso los elementos maravillosos, se acoplan naturalmente a la totalidad de la
acción, que, para ser creíble, debe contener una fuerte dosis de verosimilitud. Muchas veces, luga­
res cotidianos (como son el camino, el bosque, la gruta), según su disposición o el encadenamiento
que posean dentro de la narración, sin abandonar su anclaje en la realidad ordinaria - sin dejar de ser
verosímiles o de responder a exigencias estéticas de la narración -, asumen sentidos laterales, imper­
ceptibles a no ser por una lectura detenida. La p11e11a estrecha de las Escrituras, el sendero estrecho,
121 E. D' Angelo: «cepit>>. arduo, desde Hesíodo en adelante, es un tema arquetípico que habla de la vida de todos los hombres.
122 Aen. 2.553: «capulo tenus abdidit ensem»; 10.536: «capulo tenus applicat ensem». Cicerón asimila ambos conceptos cuando Escipión Emiliano escucha la confirmación de su padre:

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32 Wa!tharius Va/fario 32

Advolat infelix Scaramundus iam moriturus, Predestinado a morir, en rauda carrera se lanza el infeliz Escaramundo,
695 Bina manu lato crispans hastilia ferro 123. blandiendo dos jabalinas de ancha punta de hierro. Mientras avanzaba veía a
Qui dum Waltharium nullo terrore videret Valtario, impávido, que lo espera a pie firme, sin moverse ni un palmo, y así
Permotum fixumque loco consistere in ipso, le dice, rechinando los dientes y golpeando la cauda equina de su yelmo: «¿En
Sic ait infrendens 124 et equinam vertice caudam qué confías o qué esperanza te queda? Yo no busco el tesoro, ni nada de lo que 700
Concutiens: «in quo fidis vel quae tua spes est? tienes, solo quiero la vida del pariente que has matado».
700 Non ego iam gazam nec rerum quidque tuarum Valtario le respondió: <<Si logras convencerme de que yo he iniciado el com­
Appeto, sed vitam cognati quaero perempti». bate, o de que por otra razón he merecido sufrir justa muerte, que sin demora me
Ille dehinc: «si convincar, quod proelia primus traspase tu lanza». No había terminado de hablar, cuando Escaramundo le arro­
Temptarim 1 25, seu quid merui, quod talia possim jó uno de los venablos, e inmediatamente, el otro. El famosísimo héroe esqui­
Jure pati, absque mora tua me transverberet hasta». va uno y desvía el otro con su escudo.
705 Necdum sermonem concluserat, en Scaramundus Desenvainó entonces Escaramundo su filosa espada y se lanzó contra el 710
Unum de binis hastile retorsit in illum joven, intentando partirle la frente. Pero el fogoso caballo lo acercó demasiado
Confestimque aliud. quorum celeberrimus heros y no pudo herirlo en la cabeza como deseaba, sino tan solo golpearle el yelmo:
Unum devitat, quatit ex umbone secundum. resonó el yelmo con violencia, al tiempo que lanzó chispas al aire.
Tune aciem gladii promens Scaramundus acutí Pero no llegó a volver las grupas del soberbio caballo, cuando Valtario ya
71O Proruit in iuvenem cupiens praescindere frontem, le había clavado la punta de su lanza bajo el mentón, derribándolo moribundo
Effrenique in equo 126 propius devectus ad illum de su altiva silla. Después de cortarle con la espada la cabeza, que suplicaba
Non valuit capiti libratum infindere vulnus, misericordia, hizo correr su sangre junto a la de su tío.
Sed capulum galeae impegit: dedit illa resultans Cuando el engreído Guntario lo vio morir, exhorta a sus guerreros a reto- 720
Tinnitus ignemque simul transfudit ad auras. mar la lucha con renovado furor:
715 Sed non comipedem potuit girare superbum, «Ataquémoslo y no lo dejemos recobrar el aliento, hasta que de cansancio
Donec Waltharius sub mentum cuspidis ictum se agote; y, una vez capturado, entregará el tesoro y lavará con su sangre las
Fixerat et sella moribundum sustulit alta. vidas que ha segado».
Qui caput orantis 127 proprio mucrone recidens
Fecit cognatum pariter fluitare cruorem.
720 Hunc ubi Guntharius conspexit obisse superbus,
Hortatur socios 128 pugnam renovare furentes:
«Aggrediamur eum nec respirare sinamus,
Donec deficiens lassescat; et inde revinctus
Thesauros reddet luet et pro sanguine poenas».

"ea vita vía est in caelo" (R ep . 6.16), referida a una existencia ligada al cultivo de la justicia y la pie­
123 bina manu lato crispans hastiliaferro] =Aen. 1.313. dad. El cristianismo, Prudencia, en particular en su Peristephanon, hacen un tópico del tema en que
124 sic ait infrendens] = Estacio, 9.446. se unen el camino difícil, la virtud cristiana de desapego a lo terrenal y la gloria eterna. ¿Qué impi­
125 Aen. 2.334: «prirni proelia temptant». de considerar la estrecha senda por la que deben aventurarse los guerreros escogidos como un símbolo
126 Prudencia, Ps. 179: «effreni volitaba! equo». del camino de pruebas donde cada uno obtiene lo que le corresponde, según sus actos? Creemos que
127 caput orantis] = Aen. ) 0.554; Prudencia, Ps. 282. en esta y otras partes del relato los arquetipos, procedentes del mundo clásico y del bíblico, juegan un
128 hortatur socios] =Aen. 6.184. papel importante.

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33 Wa!tharius Valtario 33

725 Tertius en Werinhardus abit bellumque lacessit, Verinardo es el tercero que parte a buscar el combate, descendiente de una
Quamlibet ex longa generatus stirpe nepotum, antigua estirpe, oh Pándaro, preclaro héroe, contigo emparentado y cultor de
O vir ciare, tuus cognatus et artis amator, tu arte, quien en otro tiempo incitado por una diosa a romper la tregua, fuiste el
Pandare, qui quondam iussus confundere foedus primero en arrojar una flecha en medio de los aqueos. Desdeñando la lanza, 730
In medios telum torsisti primus Achivos 129 . Verinardo escogió aljaba y arco, e intentó abatir a Valtario con distinto estilo
730 Hic spernens hastam pharetram gestavit et arcum, de lucha: con saetas lanzadas desde lejos. Pero, por el contrario, el héroe resis-
Eminus emissis haud aequo Marte sagittis tió, parando las flechas con su escudo de 7 pliegues, o esquivando, cauto, las más
Waltharium turbans. contra tamen ille virilis de las veces, sus golpes.
Constitit opponens clipei septemplicis orbem 1 3 º, Ora saltaba, ora alzaba el escudo desviando las flechas al aire. Ninguna lo
Saepius eludens venientes providus ictus. golpeó. Cuando el pandárida se da cuenta de que había agotado sus flechas,
735 Nam modo dissiluit, parmam modo vergit in austrum desenvaina enfurecido la espada y, lanzándose al ataque final, le espeta estas
Telaque discussit, nullum tamen attigit illum. palabras:
Postquam Pandarides se consumpsisse sagittas «¡Taimado, si bien has podido esquivar mis veloces saetas, seguramente no 740
lncassum videt, iratus mox exerit ensem podrás evitar el golpe formidable de mi diestra!». Risueño le responde Valtario:
Et demum advolitans has iactitat ore loquelas rn : «Hace tiempo que espero poder combatir contigo con no desiguales armas.
740 «O si ventosos lusisti, callide, iactus 132 , Apresúrate, estoy listo para empezar la pelea».
Forsan vibrantis dextrae iam percipis ictum!» Así dijo, y le arroja la lanza con todas sus fuerzas.
Olli Waltharius ridenti pectore adorsus:
«Iamque diu satis expecto certamina iusto
Pondere agi. festina, in me mora·non erit ulla».
745 Dixerat et toto conixus corpore ferrum
727-9 Pandare] nombre de un guerrero troyano al que Apolo le había enseñado a tirar con el arco. Fue a
Troya como soldado de infantería, rechazando, por avaricia, carro y caballos. La diosa Atenea, ocul­
ta bajo los rasgos de un guerrero troyano, lo incita a arrojar una flecha contra Menelao (11. 4.86-147);
así se rompe la tregua que se había pactado después del duelo con Paris y recomienza la guerra. Veri­
nardo, según la narración, parece haber heredado la misma habilidad ( «artis amator»). Vrrgilio (Aen.
5.496) le adjudica un hermano, Euritión, y lo llama «clarissime». El mismo epíteto aquí: «o vir ciare».
En la épica clásica no era bien visto el arco para el combate heroico (aunque arma nacional inglesa);
el valor se demostraba en lucha cuerpo a cuerpo; cf. F. Cardini (n. v. 157), 56-8. Sin embargo, cada
pueblo tenía sus costumbres al respecto y debe diferenciarse el combate heroico en las convencio­
nes del género épico de las modalidades de lucha y de las transformaciones que puso en práctica cada
ejército a lo largo de la historia. Procopio (De Bello Gothico, 1.27; ed. J. Haury, Leipzig, I-11, 1905)
consigna que el armamento de los caballeros godos consistía en espada y lanza, haciendo notar que
los francos los aventajaban porque, para evitar el combate cuerpo a cuerpo, lanzaban armas arrojadizas.
La irrupción de los hunos en el Imperio va acompañada de fulminantes éxitos militares, sin duda
fruto de la distinta organización y concepción táctica de sus ejércitos, apoyados en el ímpetu de la
caballería y la destreza de sus arqueros. La voz del poeta denuncia el dispar combate: «haud aequo
Marte», 731.
731 haud equo Marte] además de referirse al tipo de combate que le plantea Verinardo, alude también a
129 Aen. 5.495-7: «tertius Eurytion, tuus, o clarissime, frater, / Pandare, qui quondam iussus confundere la diferencia entre este combate y el que había sobrellevado hasta entonces con los otros guerreros,
foedus / in medios telum torsisti primus Achivos». quienes habían usado espada y lanza al enfrentarse con Valtario.
130 c!ipei septemp/icis orbem] =Aen. 12.925; Ovidio, Am. 1.7.7; lvl. 13.2; Valerio Flaco, 6.367; Estacio, 733 c!ipei septemplicis orbem] más allá de la apropiación del módulo de la Eneida (12.925), tanto para
7.310. el simbolismo pagano como para el cristiano el número 7 poseía una valoración destacada, evo­
131 Aen. 5.842: «has ore loquelas».
cando, en ambos casos, la idea de pe1fección y cumplimiento de un ciclo; cf. Platón, Timeo, 38b-d;
132 Prudencia, Sym. 1.655: «ludere ventosas iactu». IR. 8.27; Tertuliano, Val. (PL. 2, 571A-574B).

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34 Waltharius
Valtario 34

Conicit. hasta volans 133 pectus reseravit equinum: Fue volando el hierro hasta clavarse en el pecho del caballo: se encabrita
Tollit se arrectum quadrupes et calcibus auras el animal y da coces al aire hasta derribar y caer encima de su jinete. Acude el
Verberat effundensque equitem cecidit super illum. joven y le arrebata la espada. Después de quitarle el yelmo de la cabeza, lo afe- 750
Accurrit iuvenis et ei vi diripit ensem 134 . rra por sus rubios cabellos y, a pesar de los ruegos que hilvanaba, le dijo el
750 Casside discussa crines complectitur albos héroe: «Poco ha no eran estas las palabras que me lanzabas».
Multiplicesque preces nectenti dixerat heros: Dicho esto, le corta la cabeza, dejando abandonado el tronco. Sin embar­
«Talia non dudum iactabas dicta per auras». go, los tres cadáveres que estaban a la vista no amedrentan al demente Gunta­
Haec ait et truncum secta cervice reliquit. rio: ordena a sus guerreros, uno a uno, se dispongan a morir.
Sed non dementem tria visa cadavera terrent El cuarto en probar suerte es Equifrido, natural de Sajonia, quien, tras matar
755 Guntharium: iubet ad mortem properare vicissim. a un noble de su país, se había exiliado entre los francos. Montaba un caballo
En a Saxonicis oris Ekivrid generatus bayo, salpicado de manchas.
Quartus temptavit bellum, qui pro nece facta Ni bien se da cuenta de que Valtario está preparado para el duelo, así le 760
Cuiusdam primatis eo diffugerat exul. habla:
Quem spadix gestabat equus maculis variatus. «¡Dime si tienes un cuerpo normal que se puede tocar o si nos engañas,
760 Hic ubi Waltharium promptum videt esse duello, maldito, con una figura hecha de aire: por cierto, me pareces un fauno de los
«Die», ait, «an corpus vegetet tractabile temet que acostumbran vivir en los bosques!».
Sive per aerias fallas, maledicte, figuras. Con una carcajada le respondió Valtario: «Tu lengua céltica demuestra que
Saltibus assuetus faunus mihi quippe videris!». eres oriundo de aquel pueblo al que la naturaleza concedió primacía en el arte
Illeque sublato dedit haec responsa cachinno: de la broma. ¡Pero si te colocas más al alcance de mi diestra, podrás luego con­
765 «Celtica lingua probat te ex illa gente creatum, tar a los sajones que hoy, en Vosgo, viste el fantasma de un fauno!».
Cui natura dedit reliquas ludendo praeire. «Me cercioraré de qué cosa eres», dice Equifrido, y sin demoras le arroja 770
At si te propius venientem dextera nostra con fuerza una jabalina de hierro. Vuela el arma impulsada desde la correa,
Attingat, post Saxonibus memorare valebis, pero se rompe en el duro escudo. Valtario, por su parte, le responde arrojando
Te nunc in Vosago fauni fantasma videre 135 !» su lanza:
770 «Attemptabo quidem, quid sis», Ekivrid ait, ac mox
Ferratam comum graviter iacit. illa retorto
Emicat amento 136: quam durus fregerat umbo.
Waltharius contra respondit cuspide missa:

756 Saxonicis oris] los territorios de los sajones comprendía..'1 Gerrnania septentrional, Inglaterra y una faja
costera en el norte, al este del Rin, incorporados por Carlomagno a su Imperio.
761-3] después de la rápida y contundente victoria de Valtario sobre sus tres primeros atacantes, es evi­
dente que a Equifrido y Hadavardo la naturaleza del aquitano les resulta una incógnita, e intentan
encontrarle una explicación recurriendo a argumentos de corte esotérico (cuerpo fantasmal de un
fauno, capacidad de transmutación en ave, etc.). La posibilidad de transformarse en ave ya estaba en
133 dixerat et tato conixus corporeferru Virgilio (Aen. 12.891-3), pero no debe desdeñarse un entrecruzamiento con la tradición germánica. La
m I conicit hasta volans] = Aen. !0.410-1. Ynglingsaga (cap. VI-VII) refiere que Odín podía cambiar de apariencia a voluntad y convertirse en
134 747-9] Aen. 10.892-6: «tollit
se arrectum quadrupes et calcibus auras/ verberat effusumque equi­ cualquier animal salvaje, pájaro o serpiente.
tem .../ ... eripit ensero».
135 Prudencio, Ps. 712: «de 765 Celtica lingua] alusión al modo de hablar de los celtas, que eran aficionados a los juegos de pala­
phantasmate visus».
136 emicat amento] = Prudencio, bras ( «ludendo» Jo confirma en el verso siguiente). M. Ugolini considera el módulo como referen­
Ps. 325. cia más específica al modo elegante o de estilo refinado en que se expresa Equifrido.

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35 Waltharius Valtario 35

«Haec tibi silvanus transponit munera faunus. «Este es el regalo que te envía el fauno del bosque. ¡Mira si mi dardo es
775 Aspice, num mage sit telum penetrabile nostrum 137 !» más penetrante que el tuyo!».
Lancea taurino contextum tergore lignum La lanza traspasó el escudo fmrado de piel de toro y, rasgando la túnica, se
Diffidit ac tunicam scindens pulmone resedit. alojó en el pulmón.
Volvitur infelix Ekivrid 138 rivumque cruoris Cae el infeliz Equifrido, vomitando un río de sangre: así, huyendo de la
Evomit: en mortem fugiens incurrit eandem. muerte, la encuentra.
780 Cuius equum iuvenis post tergum in gramen abegit. El joven tomó el caballo de Equifrido y lo envió a pastar al prado que esta- 780
Tune a Gunthario clipeum sibi postulat ipsum ba a sus espaldas.
Quintus ab inflato Hadawardus pectore lusus. Entonces, un quinto guerrero, Hadavardo, presuntuoso y ciego de sober­
Qui pergens hastam sociis dimisit habendam, bia, le pide a Guntario el escudo de Valtario. Al partir dejó la lanza en custo­
Audax in solum confisus inaniter ensem. dia a sus compañeros, confiando, temerario, vanamente solo en su espada.
785 Et dum conspiceret deiecta cadavera totam Cuando ve que los cadáveres esparcidos obstruían por completo el camino e
Conclusisse viam nec equum transire valere, impedían que pudiera pasar su montura, desciende y continúa a pie.
Dissiliens parat ire pedes. stetit acer in armis 139 Fiero y armado, Valtario lo espera a pie firme, y valora a aquel guerrero
Waltharius laudatque virum, qui praebuit aequam que le ofrecía un combate en igualdad de condiciones.
Pugnandi sortero. Hadawart tum dixit ad illum: Hadavardo le dijo entonces: «Oh serpiente astuta en el engaño, maestro de 790
790 «O versute dolis ac fraudis conscie serpens fraudes -avezada en ocultar el cuerpo tras escamosa coraza; como una cule-
-Occultare artus squamoso tegmine suetus bra enroscada en tu propio espiral, esquivas todos los golpes sin sufrir la menor
Ac veluti coluber girum collectus in unum herida, y te mofas de las saetas envenenadas sin freno-, ¿crees acaso que
Tela tot evitas tenui sine vulneris ictu podrás evitar con tu astucia el golpe que, de cerca y con certera precisión, te
Atque venenatas ludis sine more sagittas- asestará mi diestra? Pues no es como los otros quien te lanza el golpe. Escu-
795 Numquid et iste putas astu vitabitur ictus, cha mi consejo, rinde el colorido escudo: ese es mi botín, el rey me lo ha pro­
Quem propius stantis certo libramine mittit metido. No lo estropees, porque me gusta tal como lo veo. Pero si no sucedie- 800
Dextra manus? neque enim is teli seu vulneris auctor 14 º. ra así y fueras tú quien me quitase la vida, hay aquí muchos compañeros y
Audi consilium 1 4 1 , pa1mam deponito pictam: consanguíneos que, aunque te transformes en ave y te nazcan alas, sin embar-
Hanc mea sors quaerit, regís quoque sponsio praestat; go nunca te dejarán partir sano y salvo».
800 Nolo quidem laedas, oculis quia complacet istis.
Sin alias, licet et lucem mihi dempseris almam,
774 silmnusfaunus] «Fauni fantasma» o «silvanus faunus» son, para Isidoro de Sevilla, íncubos (Etym.
Assunt hic piures socii carnisque propinqui, 8.11.104); igual parecer tiene Grego1io Magno (Moralia, 7.28.36).
Qui, quamvis volucrem simules pennasque capessas, 787 stetit acer in armis] = Aen. 12.938. Identifica a Valtario con Eneas en el momento en que este se dis­
Te tamen immunem numquam patientur abire». pone a eliminar a Turno. Hadavardo, como Turno, también intentará huir (838) después de quedar
desmmado e indefenso.
797 neque enim is te!i seu vulneris auctor] Aen. 9.747: «neque enim is teli nec vulneris auctor». La frase,
como en la Eneida (cuyo contexto asimila), ha sido objeto de diversas interpretaciones; Q. Santoli: «non
e come gli altri chi un tal colpo ti vibra»; E. D' Angelo: «Sta arrivando chi ha altre armi e altri colpi»;
B.K. Vollmann: «dennjetzt kommt einer mit anderer Waffe und anderen Schlagen». G. Vogt-Spira:
137 Aen. !0.481: «Aspice, num mage sir nostrum penetrabile telum». «ein andrer führt hier die Waffen, ein andrer schlagt hier die Wunde»; LA. de Cuenca: «No es como
138 Aen. 9.433: «Volvitur Euryalus leto ...». los demás el adversario que ahora tienes enfrente».
139 parar ire pedes] Aen. 7.624: «pectes ire parat». Stetit acer in armis] = Aen. 12.938. 798 parmam pictam] el poema es poco pródigo en descripciones de armas o mmaduras. Excepción hecha
140 Aen. 9.747: «neque enim is teli nec vulneris auctor». de los utensilios del banquete en el palacio de Atila, de las precisiones con respecto al bosque en que
141 audi consilium] = Pr. 19.20. se interna la pareja en su huida y de alguna nota de color, la narración carece de digresiones.

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36 Waltharius Valtario 36

805 Belliger at contra nil territus intulit ista: Impávido respondió el aguerrido Valtario:
«De reliquis taceo, clipeum defendere curo. «No hablo del resto, pero voy a defender el escudo. Le adeudo, créeme,
Pro meritis, mihi crede, bonis sum debitor illi. grandes servicios. Siempre se opuso a mis enemigos y recibió las heridas a rrú
Hostibus iste meis se opponere saepe solebat destinadas. Cuán útil me ha sido hoy, acabas de verlo tú mismo: no estarías 810
Et pro vulneribus suscepit vulnera nostris. hablando con Valtario, si este escudo no existiera.
810 Quam sit oportunus hodie mihi, cernís et ipse: ¡Diestra, rechaza al enemigo con todas tus fuerzas, para que no pueda arre­
Non cum Walthario loquereris forsan, abesset. batarme esta sólida defensa! ¡Tú, izquierda, agarra firmemente el asa del escu­
Viribus o summis hostem depellere cures, do y fija tus dedos en el marfil como si los hubieras pegado con cola! ¡No dejes
Dextera, ne rapiat tibi propugnacula mmi 142 ! aquí la carga que has llevado a lo largo de tan extenso camino, desde el lejano
Tu clavum umbonis studeas retinere, sinistra, país de los ávaros!».
815 Atque ebori dígitos circumfer glutine fixos! Hadavardo replicó: «Si te niegas a hacerlo voluntariamente, lo harás de
Istic ne porras pondus, quod tanta viarum mala gana. Y no solo el escudo, sino también el caballo con la doncella y el
Portasti spatia, ex Avarum nam sedibus altis!» oro tendrás que entregar: ¡pagarás finalmente la deuda de tus delitos!». Dicho 820
lile dehinc: «invitus agis, si sponte recusas. esto, desenvaina su famosa espada. Los dos guerreros, nacidos en tan distintas
Nec solum parrnam, sed equum cum virgine et auro partes del mundo, se precipitan a la batalla. Atónitos quedan los vosgos por los
820 Reddes: tum demum scelerum cruciamina pendes!» fulmíneos golpes que intercambian.
Haec ait et notum vagina diripit ensem. Son de sobrado valor y diestros en las armas, confiando, el uno en su espa­
Inter se variis terrarum partibus orti da, el otro, fiero y ardoroso, en su lanza; en lucha se traban ambos, con gran
Concurrunt. stupuit Vosegus haec fulmina et ictus. saña y cruel violencia. No suena así, cuando la golpeó la segur, la oscura enci­
Olli sublimes animis ac grandibus arrnis, na, tal como tintinean los yelmos y resuenan los escudos. Maravillados están
825 Hic gladio fidens, hic acer et arduus hasta 1 4 3, los francos de que Valtario, el héroe, no se canse al cabo de una lucha sin repo- 830
Inter se multa et valida vi proelia miscent 144 . so ni tregua.
Non sic nigra sonat percussa securibus ilex, Creyendo que impunemente, da un salto el de Vorrnacia y levanta la espa­
Ut dant tinnitus galeae clipeique resultant. da, hirviendo de furia, seguro de que aquel golpe terminaría el duelo.
Mirantur Franci, quod non lassesceret heros Pero, previéndolo, paró el joven el ataque con una maniobra de su lanza y
830 Waltharius, cui nulla quies spatiumve dabatur. obliga a su rival a soltar la espada, que, resplandeciente, fue a caer en un mato-
Emicat hic impune putans iam Worrnatiensis
Alte et sublato consurgit fervidus ense 14 5,
Hoc ictu memorans semet finire duellum.
Providus at iuvenis ferientem cuspide adacta
835 Intercepit et ignarum dimittere ferrurn

142 Aen. 9.664: «propugnacula muris».


143 824-5] Aen. 12.788-9: «olli sublimes armis animisque refectis, / hic gladio fidens, hic acer et arduus
hasta».
144 Aen. 12.720: «illi inter sese multa vi vulnera miscent». 8 l3 propugnacula muri] metáfora militar.
145 831-2] Aen. 12.728-9: «Emicat hic impune putans et corpore toto / alte sublatum consurgit Tumus in 822] eco de la Eneida (12.708-9), donde también se había utilizado el recurso de distinguir tajantemen­
ensem». te a los contendientes (Eneas y Tumo), aludiendo a sus diferentes Jugares de nacimiento.

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37 Waltharius Va/tario 37

Cogebat. procul in dumis resplenduit ensis. rral lejano. Cuando se vio despojado de su espada amiga, Hadavardo quiso
Hic ubi se gladio spoliatum vidit amico, emprender rápida huida, buscando refugio tras unos arbustos. Pero el hijo de
Accelerare fugam fruticesque volebat adire. Alter, confiando en la ligereza de sus pies y el vigor de su juventud, lo persigue,
Alpharides fretus pedibus viridique iuventa diciéndole:
840 Insequitur dicens: «quonam fugis? accipe scutum!» «¿Adónde huyes? ¡Toma el escudo!». 840
Sic ait atque hastam manibus levat ocius ambis Y ni bien termina de hablarle, levanta rápidamente su lanza con ambas
Et ferit. ille cadit, clipeus superintonat ingens. manos y lo hiere. Cae Hadavardo y sobre él, resonando, su enorme escudo. No
Nec tardat iuvenis: pede collum pressit et hasta se demora el joven: le apretó el cuello con el pie y, arrebatándole el escudo,
Divellens parmam telluri infixerat illum. con un golpe de lanza lo clavó a la tierra. Luego de dar vuelta los ojos, exhaló
845 Ipse oculos vertens animam sufflavit in auram. su último suspiro.
Sextus erat Patavrid. soror hunc germana Haganonis Patafodo fue el sexto, una hermana de Haganón lo había dado a luz. Cuan­
Protulit ad lucem. quem dum procedere vidit, do lo vio avanzar, su tío intentó disuadirlo del lance, gritando y rogando con
Vocibus et precibus conatur avunculus inde estas palabras:
Flectere proclamans: «quonam mis? aspice mortem, <<¿Adónde corres? ¡Mira cómo sonríe la muerte! ¡Desiste: las Parcas deva­
850 Qualiter arride!! desiste! en ultima Parcae nan tus últimos hilos. ¡Oh querido sobrino, tu mente te engaña! ¡Retírate! ¡Tus
Fila legunt. o care nepos, te mens tua fallit!. fuerzas no son parejas a las de Valtario!». 850
Desine! Waltharii tu denique viribus impar!» Sin embargo, aquel infeliz desdeña los consejos de su tío y prosigue, pues
Infelix tamen ille means haec omnia sprevit, arde en sus venas el deseo de ganar gloria.
Arsit enim venis laudem captare cupiscens. Dolorido, Haganón profirió grandes suspiros que le brotan del pecho y desde
855 Tristatusque Hagano suspiria pectare longa lo más profundo de su corazón derramó estos lamentos: «¡Oh vórtice del _mundo,
Traxit et has imo fudit de corde loquelas: hambre, insatisfecho abismo de la insaciable avaricia, raíz de todos lo males!
«O vortex mundi, fornes, insatiatus habendi
Gurges avaritiae, cunctorum fibra malorum 146!

857-77] discurso de Haganón sobre la avaricia, extraño a la tradición germánica; a ello podría deberse, por
un lado, que no merezca ningún comentario de paite de Patafrido, a quien Haganón lo dirige, y por
el otro, el consejo de Valtario, en una línea de argumentación que destaca la inexperiencia del joven
guerrero y privilegia la conservación de la vida. Sin embargo, es coherente con la idiosincrasia de
Haganón como personaje, pues ya había advertido que no le importaba el botín ( «nec consors sim
spoliorum», 637). Pareciera que en la misma línea se inscribe Patafrido, cuyas expectativas, según
el narrador y presumiblemente por su juventud, se circunscriben a la obtención de renombre y gloria
a costa de un enfrentamiento exitoso con Valtario ( «Arsit enim venis laudem captare cupiscens»,
854); no obstante, Haganón, acto seguido, un poco contradictoriamente con la afirmación del narra­
dor, o quizás complementándolo, o haciendo una alusión de tono general, o dirigiéndose a Valtario,
destaca la esencia de ese mal: «metallum». Isidoro de Sevilla, Etym. 10.9, la había descripto: «Ava­
rus ex eo dictus, quod sit avidus auri, et nunquam opibus expleatur, et quantum plus habuerit, tan­
tum plus cupiat, Flacci super hoc concordante sententia, qui ait: Semper avarus eget. Et Sallustii:
"Quod avaritia neque copia, neque inopia minuitur"».
858 gurges avaritiae, cunctorumfibra ma/orum] en el verso anterior se la denominafames, insatiatus
habendi, vago recuerdo de Prudencia (Ps. 478: «amor insatitatus habendi») y de una de las tantas
reflexiones que le dedicara Salustio (Cat. 11.3: «semper infinita <et> insatiabilis est, neque copia
146 Prudencio, Ham. 255: «Gurges avaritiae, finis quam nullus habendi». neque inopia minuitur» ).

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38 Wa!tharius Valtario 38

O utinam solum gluttires <lira metallum ¡Ojalá, oh malvada, te tragaras tan solo el oro y las otras riquezas, dejando a 860
860 Divitiasque alias, homines impune remittens! los hombres en paz! Pero ahora tú, con tu perverso poder ensoberbeces a los
Sed tu nunc homines perverso numine perflans hombres y los incendias hasta el punto de que nadie está conforme con lo suyo.
Incendis nullique suum iam sufficit. ecce Por codicia no temen precipitarse en muerte indigna. Cuanto más tienen, tanto
Non trepidant mortem pro lucro incurrere turpem. más ardiente su sed de posesiones. Se apoderan de lo de otros, ya por la fuer-
Quanto plus retinent, tanto sitis ardet habendi. za, ya mediante engaños, y, lo que es más lamentable y mueve a llanto, arro-
865 Externis modo vi modo furtive potiuntur jan en el horno del Erebo sus almas nacidas en el cielo.
Et, quod plus renovat gemitus lacrimasque ciebit, Yo no puedo detener a mi querido sobrino, pues tu estímulo lo ha domina-
Caeligenas animas Erebi fomace retrudunt. do por completo, oh cruel codicia. Enceguecido, se apresura a degustar una 870
Ecce ego dilectum nequeo revocare nepotem, nefanda muerte y desea descender al reino de las sombras por ganar un vil
Instimulatus enim de te est, o saeva cupido. renombre. ¡Ay, mi querido sobrino! ¿qué voy a decirle, desventurado, a tu
870 En caecus mortem properat gustare 147 nefandam madre? ¿Quién podrá consolar a la joven con quien poco ha te has casado, a la
Et vili pro laude cupit descendere ad umbras. que todavía no le diste, y no le quedará esperanza, el regalo de un hijo? ¿Qué
Heu, mihi care nepos, quid matri, perdite, mandas? furor te posee? ¿De dónde procede tal locura?».
Quis nuper ductam refovebit, care, maritam, Así habló. Bañaban su pecho abundantes lágrimas, y con pronunciado sollo­
Cui nec, rapte spei, pueri ludicra148 dedisti? zo repetía:
875 Quis tibi nam furor est? unde haec dementia venit1 49?» «¡Adiós, hermoso mío!».
Sic ait et gremium lacrimis conspersit obortis, Valtario, aunque de lejos, vio que su camarada estaba triste y llegó a sus
Et longum «formose, vale15°!>, singultibus edit. oídos el clamor de sus lamentos. Por ello, así le habló al jinete que corría a ata- 880
Waltharius, licet alonge, socium fore maestum cario:
Attendit, clamorque simul pervenit ad aures. «Acepta mi consejo, esclarecido joven, y preserva tu vida para un mejor
880 Unde incursantem sic est affatus equestrem: destino. ¡Retírate, tu ardiente confianza te engaña! Mira a todos esos héroes
«Accipe consilium, iuvenis clarissime, nostrum caídos y renuncia al combate, no me obligues a aumentar el número de ene­
Et te conservans melioribus utere fatis151 . migos muertos».
Desine, nam tua te fervens fiducia fallit! Aquel respondió:
Heroum tot cerne neces et cede <luello, «¿Por qué te preocupas de mi muerte, déspota? Es hora de lidiar conmigo,
885 Ne suprema videns hostes facias mihi piures». no de sermonearme».
«Quid de morte mea curas», ait ille, «tyranne?
Est modo pugnandum tibimet, non sermocinandum».

147 Mt. 16.28: «gustabunt mortero», = Me. 8.39; Le. 9.27.


148 pueri ludiera]= Prudeneio, Ps. 298.
149 Sedulio, 1.245: «Quis furor est? Quae tanta arrimos dementia ludit. .»; Prudeneio, Pe. 3.66: «rogo,
quis furor est. .. ». Aen. 5.670: «quis furor iste novus ..»; Aen. 6.373: «unde haee, o Palinure ... ».
150 et longum ,iformonse, vale»]= Bue. 3.79.
151 meliorihus uterefatis]=Aen. 6.54 6.

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39 Waltharius Valtario 39

Dixit et in verbo nodosam destinat hastam, Dijo, y le arroja su nudosa lanza, que el héroe desvió con la suya.
Cuspide quam propria divertens transtulit heros. El aima, ayudada por el viento e impulsada con fuerza por el furioso gue- 890
890 Quae subvecta choris ac viribus acta furentis rrero, llega hasta la gruta y se detuvo a los pies de la joven. Esta, horrorizada,
In castrum venit atque pedes stetit ante 152 puellae. dejó escapar un femenino alarido, pero luego que la sangre vuelve a fluir len­
Ipsa metu perculsa sonum prompsit muliebrem. tamente por sus venas, se asoma recelosa para ver si el héroe aún vivía. Una
At postquam tenuis redit in praecordia sanguis, vez más intentó el esforzado héroe que el guerrero franco desistiera del combate.
Paulum suspiciens spectat, num viveret heros. Pero aquel, cegado por la cólera, desnudó la espada, se precipitó contra él y,
895 Tum quoque vir fortis Francum discedere bello 153 blandiéndola, le descarga un golpe.
Iussit. at ille furens gladium nudavit et ipsum El hijo de Alfer había embrazado apropiadamente el escudo, y, haciendo
Incurrens petiit vulnusque a vertice librat. rechinar los dientes como un feroz jabalí, se mantenía en silencio. En su inten- 900
Alphaiides parmam demum concusserat aptam to por herirlo, Patafrido se lanzó con todo el cuerpo hacia adelante, tratando
Et spumantis apri frendens de more tacebat. de asestarle el golpe. Valtario bajó la cabeza y se cubrió con su escudo con el
900 Ille ferire volens se pronior omnis ad ictum cuerpo contraído. Al haber fallado el golpe, el inexperto joven cayó al suelo:
Exposuit, sed Waltharius sub tegrnine flexus era su fin, si no hubiera sido porque Valtaiio también tuvo que arrodillarse para
Delituit corpusque suum contraxit, et ecce guarecerse bajo el escudo.
Vulnere delusus iuvenis recidebat ineptus. Mientras se pone de pie, también se levanta el otro, que, trémulo, se cubrió
Finis erat, nisi quod genibus tellure refixis rápidamente con su escudo, en tanto se aprestaba a reanudar en vano el combate.
905 Belliger accubuit calibemque sub orbe cavebat. Pero el hijo de Alfer clava en tierra su lanza y ataca en seguida con la espada,
Hic dum consurgit, pariter se subrigit ille y con un violento golpe le abrió en dos partes el escudo, cortándole la cota de 910
Ac citius scutum trepidus sibi praetulit atque mallas y desgarrándole el vientre. Cae el desdichado Patafrido, viendo sus pro-
Frustra certamen renovare parabat. at illum pias vísceras, dejando su cuerpo a las fieras del bosque y el alma al Orco.
Alpharides fixa gladio petit ocius hasta Se adelantó Gervito, jurando vengar a Patafrido.
910 Et mediam clipei dempsit vasto impete partem, Montado en su gallardo caballo, vuela por encima de todos los cadáveres
Hamatam resecans loricam atque ilia nudans. que obstruían el estrecho sendero.
Labitur infelix 1 54 Patavrid sua viscera cemens
Silvestrique ferae corpus, animam dedit Orco.
Hunc sese ulturum spondens Gerwitus adivit,
915 Qui forti subvectus eguo supra volat omnem
Stragem, quae angustam concluserat obvia callem.

890 choris] acorde con K. Strecker y B.K. Vollmann, E. D' Angelo (1998) anota que «chorus e il vento del
nord>>.
914 Ge,witus] procede de un antropónimo de Alsacia, «gerwi». Nombre bitemático, formado por: ger,
152 Aen. 5.381: «stetit ante pedes», = Lucano, 340. «lanza», y witu, «madera», destacando, quizás, el tipo de lanza, corta («breviori ... telo», 931-2), que
153 discedere bello] =Aen. 2.109. le arroja a Valtario. Ostentaba el título de conde de la región de Vormacia («Wormatiae campis comes»,
154 labitur infelix] = Aen. 5.329. 940).

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40 Waltharius Valtario 40

Et dum bellipotens recidisset colla iacentis, Mientras el bravo guerrero terminaba de cortar el cuello al vencido, le cayó
Venit et ancipitem vibravit in ora bipennem. encima e hizo vibrar sobre su cabeza un hacha de doble filo (armas de ese tipo
(Istius ergo modi Francis tune arma fuere). tenían en ese tiempo los francos). Con presteza el héroe le opuso la pelta y 920
920 Vir celer obiecit peltam frustravit et ictum, logró anular el golpe, y, saltando hacia atrás, recupera su querida lanza, des-
Ac retro saliens hastam rapiebat amicam pués de haber arrojado la espada ensangrentada sobre la verde hierba.
Sanguineumque ulva viridi dimiserat ensem. Vieras entonces qué verdaderamente temible combate de héroes. No inter­
Hic vero metuenda virum tum bella videres. cambiaron palabra mientras peleaban con las armas de Marte: tal era la aten­
Sermo quidem nullus fuit inter Martia tela l 55: ción de ambos en el duelo. Este arde en deseos de reivindicar a los compañeros
925 Sic erat adverso mens horum intenta duello. caídos, aquel se afana por defender con todo su esfuerzo la vida, y, si la suer­
Is furit, ut caesos mundet vindicta sodales, te lo favorece, por obtener la palma del triunfo. Este golpea, aquel se defien-
llle studet vitam toto defendere nisu de, aquel ataca, este retrocede: fortuna y coraje se vuelven uno en el ardor de la 930
Et, si fors dede1it, palmam retinere triumphi. batalla. Pero con su larga lanza Valtaiio mantuvo a raya a su enemigo, arma-
Hic ferit, ille cavet, petit ille, reflectitur iste: do con lanza más corta, quien hace girar a su caballo para sorprender al fati-
930 Ad studium fors et virtus rniscentur in unum 156 . gado héroe.
Longa tamen cuspis breviori depulit hostem Valtario, cada vez más agravado por la ira, con su lanza levantó desde abajo
Armatum telo, girat sed et ille caballum el escudo de Gervito y la hizo penetrar en la ingle hasta llegar al muslo.
Atque fatigatum cupiebat fallere homonem. Cayó Gervito de espaldas, gritando de dolor y, lamentando su muerte, gol­
Iam magis atque magis l 57 irarum mole gravatus peaba el suelo con sus pies. Después de cortarle la cabeza, dejó abandonado el
935 Waltharius clipeum Gerwiti sustulit imum, tronco de quien en la región de Worms había sido conde. 940
Transmissoque femur penetraverat inguine ferrum. Entonces, por vez primera, los francos comienzan a resistir el enfrenta­
Qui post terga ruens clamorem prodidit atrum miento y piden a su señor con grandes ruegos que renuncie al combate. Aquel
Exitiumque dolens pulsabat calcibus arvum iss. desdichado estalla de ira y, enceguecido, les dice:
Hunc etiam truncum caesa cervice reliquit. «Os ruego, guerreros valientes, cuyo coraje me habéis probado tantas veces,
940 Idem Wormatiae campis comes extitit ante. que la situación presente no os atemorice, sino os llene de ira. ¿ Qué sería de
Tum primum Franci coeperunt forte mora1i mí, si así, así, sin gloria, tuviese que abandonar los Vosgos?
Et magnis precibus dorninum decedere pugna
Deposcunt. furit ille rniser caecusque profatur:
«Quaeso, viri fortes et pectora saepe probata,
945 Ne fors haec cuicumque metum, sed conferat iram. 918-9 ancipitem bipennem / Francis arma] la «francisca», hacha de dos filos (bipennis), una especie de
alabarda, propia del equipamiento de los francos, de la que no se conserva registro arqueológico. Es
Quid mihi, si Vosago sic sic ing!orius ibo? en Isidoro de Sevilla donde se encuentra mención a este tipo de segur (Etym. 18.6.9): «(Secures)
Quas Hispani ab usu Francorum per derivationem Franciscas vocant». C.W.C. Ornan (n. v. 5), 17, la
describe como un hacha de batalla de una solo filo, con una cabeza liviana compuesta de una larga hoja
curva en su cara externa y profundamente ahuecada en su interior. También se la menciona en el
Within Piscator, 106.
922 sanguineumque u/va viridi ensem] nota de contrastante colorido que encierra un fuerte contraste
espiritual: al color verde de la naturaleza, donde late la fuerza de la vida (u/va viridi) se le suma y
opone el rojo de la sangre de guerreros muertos por una creación humana (sanguineam ensem) para
155 Bue. 9.12: «tela inter Martia». terminar con la vida (Tibulo, 1.10.1: «quis fuit horrendos primus qui protulit enses»). Cf. Bue. 8.87:
156 fors et virtus miscentur in unum] = Aen. 12. 714. <'.<Viridi in ulva».
157 iam magis atque magis] =Aen. 12.239. 946 sic inglorius iba?] la negación impuesta por el prefijo conlleva un sentido más fuerte que el de la
158 Aen. 10.404-5: «caedit semianimis Rutulorum calcibus arva / exitium dolens». imposibilidad de gloria; su campo semántico implica el sentido de «deshonra».

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41 Waltharius Valtario 41

Mentem quisque meam sibi vindicet. en ego partus Cada uno de vosotros reivindique como propio mi deseo. Estoy dispuesto a
Ante mori sum, Wormatiam quam talibus actis morir antes que retornar a Worms en tales condiciones. ¿ Va a regresar este a
Ingrediar. petat hic patriam sine sanguine víctor? su patria, incólume y victorioso? Hasta ahora habéis combatido con ardor para 950
950 Hactenus arsistis hominem spoliare metallis, despojarlo del tesoro, arded ahora, guerreros, para lavar la sangre derramada; que
Nunc ardete, vili, fusum mundare cruorem, la muerte se pague con muerte, la sangre con sangre, y la destrucción del ase-
Ut mors abstergat mortem, sanguis quoque sanguem, sino os consuele por la matanza de vuestros compañeros».
Soleturque necem sociorum plaga necantis». Fuera de sí, con estas palabras les inflamó el espíritu, haciéndolos olvidar
His animum dictis demens incendit 159 et omnes de la salvación de sus vidas. Como en los juegos, cada uno se afana por aven­
955 Fecerat immemores vitae simul atque salutis. tajar al otro en la carrera hacia la muerte, pero el estrecho camino, como antes
Ac velut in ludis alium praecurrere quisque dije, obligaba a combatir solo a dos por turno.
Ad mortem studuit, sed semita, ut antea dixi, Entre tanto, el ilustre héroe, al ver que los francos titubean, se quita el yelmo 960
Cogebat binas bello decernere solos. y lo cuelga en un árbol. Aprovecha a tomar aire fresco, secar el sudor y recobrar
Vir tamen illustiis dum cunctari videt illos, el aliento. Mas he aquí que en su fulmíneo caballo el atlético Randolfo sobre-
960 Vertice distractas suspendit in arbore cristas pasó a sus compañeros y atacó por sorpresa a Valtario. Con su lanza de hierro
Et ventum captans sudorem tersit anhelus. lo golpeó por debajo del pecho y, si la coraza forjada por Wieland, de reforza-
Ecce repentino Randolf athleta caballo dos anillos, no hubiera detenido el golpe, se la habría clavado en el flanco.
Praevertens reliquos hunc importunus adivit El héroe, a pesar de la sorpresa y fuerte turbación, logró protegerse con el
Ac mox ferrato petiit sub pectore conto. escudo y recobrar el ánimo, no obstante no pudiera volver a ponerse el yelmo.
965 Et nisi duratis Wielandia fabrica giris
Obstaret, spisso penetraverit ilia ligno.
Ille tamen subito stupefactus corda pavore
962 Rando/.fj su nombre es un compuesto ele randus, «escudo», y wulf, «lobo». A.M. Jiménez (de Cuen­
Munimen clipei obiecit mentemque recepit 16º ; ca, 1998: 73, n. 60) hace una sofisticada interpretación política y religiosa de la decalvatio (971) que
Nec tamen et galeam fuerat sumpsisse facultas. Randolfo le inflige a Valtario, explicando lo que le parece «declive de fortaleza que sufre el héroe a
partir de este momento». No puede olvidarse que Valtario ha enfrentado, uno tras otro, a cinco bra­
vos guerreros, cuyas competencias militares aumentan a medida que se presentan al combate, siguien­
do una progresión inversa a la de la eliminación; es decir, cada nuevo contendiente es de mayor enver­
gadura guerrera que el precedente (el adversario mejor dotado será Haganón, el último, después de que
el héroe aquitano haya luchado y derrotado, durante una agotadora jornada, nada menos que a diez sol­
dados escogidos). El cabello en sí mismo, su extensión, su corte, es uno de los símbolos más expan­
didos, y ricos hasta la contradicción de y según las distintas culturas, antiguas o modernas. Su sig­
nificado social y, probablemente, en el orden de la nobleza militar -distinto aquí al de la tonsura de
los monjes, referida a la penitencia-, no parece haber sido ni desconocido ni de poca importancia
para los lectores u oyentes del poema, ya que Valtario conecta su venganza directamente con ese acto
(979), del que podía jactarse (fíat iactantia, 980) quien lo llevara a cabo, o miembros de su familia.
965 Wie/andia] evocado en la elegía anglosajona El Lamento de Deor; Wielandia alude a Weland o Wie­
land el Herrero, del que apunta Borges (1978: 51), Antiguas Literaturas Germánicas, Buenos Aires:
«famoso forjador de espadas, celebrado también por los poetas escandinavos. La mayor alabanza de
una espada era llamarla obra de Weland». Este herrero de la mitología germánica había escapado de
la prisión, como Ícaro, gracias a unas alas que él mismo se había fabricado (sobre esta similitud, cf.
H.F.G. Albrecht (1961: 16), La Literatura del Alto-Alemán Antiguo, Tucumán). Para la leyenda y sus
reapariciones, P. Jolivet (1954), «La Légende de Wieland le Forgeron», Etudes Germaniques 9, Paris.
A.H. Olsen (1993: 267) considera que Wielandiafabrica es una frase que procede de la tradición
159 Aen. 4.197: «incenditque animum dictis». vernácula con el sentido general de bymie (armamento), presente en el Waldere, 1.2: «Weland[es]
160 mentemque recepit] = Aen. 10.899. worc» y en el Beowulf, 455: «Welandes geweorc». V éase n. v. 333.

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42 Waltharius Va!tario 42

970 Francus at emissa gladium nudaverat hasta El franco, sin poder volver a usar la lanza, desenvainó la espada y le cortó 970
Et feriens binos Aquitani vertice crines de un golpe dos mechones de pelo de la cabeza del aquitano, pero no llegó a
Abrasit, sed forte cutem praestringere summam rozar la piel; con gran energía Randolfo volvió a descargar otro golpe, que Val-
Non Iicuit, rursumque alium vibraverat ictum tario detuvo con el escudo, pero trabó su acero en el broquel y no pudo reti-
Et praeceps animi 161 directo obstamine scuti rarlo por más que empleara todas sus fuerzas. El hijo de Alfer se abalanzó como
975 Impegit calibem, nec quivit viribus ullis un rayo sobre el franco; con violento empellón lo derribó, y, sentándose enci-
Elicere. Alpharides retro, se fulminis instar ma de su pecho, lo aprieta y le dice:
Excutiens, Francum valida vi fudit ad arvum «¡A cambio de los pelos que me has cortado, yo te corto la cabeza, para que 980
Et super assistens pectus conculca! et inquit: no te jactes ante tu esposa de mi calvicie!».
«En pro calvitio capitis te vertice fraudo, Ni bien concluyó, le cortó la cabeza a pesar de las súplicas.
980 Ne fiat ista tuae de me iactantia sponsae!». Le sucedió Helmnodo, el noveno en lanzarse a la lucha, llevando un tri­
Vix effatus haec truncavit colla precantis. dente anudado a triple cuerda que algunos compañeros, a sus espaldás, le suje­
At nonus pugnae Helmnod successit, et ipse taban. Consistía su plan en arrojar el tridente para clavarlo en el escudo de Val­
Insertum triplici gestaba! fune tridentem, tario; luego, todos juntos y al mismo tiempo tirarían de la cuerda, para, de ese
Quem post terga quidem socii stantes tenuerunt. modo, intentar derribar al furibundo guerrero. Con la esperanza de que el plan
985 Consiliumque fuit, dum cuspis missa sederet tuviera éxito, dieron por segura la victoria.
In clípeo, cuncti pariter traxisse studerent, Sin demorarse, lanzándolo con todas las fuerzas de sus brazos, arrojó el tri- 990
Ut ve] sic hominem deiecissent furibundum; dente contra Valtario, gritándole:
Atque sub hac certum sibi spe posuere trimphum. «¡ Bajo este hierro, calvo, acabarás tus días!».
Nec mora, dux totas fundens in brachia vires Brilla el tridente al surcar el aire cual una jabalina, un tipo de serpiente que
990 Misit in adversum magna cum voce tridentem se deja caer desde lo alto de un árbol con tanto ímpetu, que derriba todo lo que
Edicens: «ferro tibi finis, calve, sub isto!» encuentra a su paso. No demoro más lo que sucedió. El tridente logró perforar
Qui ventos penetrans iaculorum more coruscat, el escudo y clavarse en él. Los francos lanzan tal gritería, que hacen resonar la
Quod genus aspidis ex alta sese arbore tanto floresta. Todos juntos se esfuerzan tenazmente en tirar de la cuerda. No vacila
Turbine demittit, quo cuneta obstantia vincat. el rey en plegarse a la misma tarea. Ríos de sudor fluyen de todos los cuerpos.
995 Quid moror? umbonem sciderat peltaque resedit. El héroe, sin embargo, se mantuvo firme, como una encina que tanto eleva su 1000
Clamorem Franci tollunt saltusque resultat, copa hacia el cielo cuanto sus raíces hacia el Tártaro, y permanece inmóvil, sin
Obnixique trahunt restim simul atque vicissim, que la inquiete el fragor de los vientos.
Nec dubitat princeps tali se aptare labori.
Manarunt cunctis sudoris f!umina membris.
1000 Sed tamen haec inter velut aesculus astitit heros, 972/orte] el término tiene aquí, según B.K. Vollmann, casi el sentido de «fortuna».
982 Helmnod] sobrenombre de Eleuthir, «Eleutiro»(1008), en alusión probable a su casco (he/111 en alto
Quae non plus petit astra comis quam Tartara fibris, alemán).
Contempnens omnes ventorum immota fragores. 983 tridentem] más que un tridente al estilo de los gladiadores romanos, se trataría de un arma que Aga-­
thias, Historiarum libri quinque, 1.74 (C01pus Scriptorum Historiae Byzantinae, Bonn, 1928), llama
angon, reemplazo de la framea, una lanza con dos puntas laterales de soporte «ni muy larga ni muy
corta que puede ser usada contra el enemigo tanto para emupuñarla como una pica como para lan­
zarla»; cf. C.W.C. Ornan (n. v. 5), 17. B.K. Vollmann (1991: 1209) señala que esta forma de lanza fue
consideraba por los escritores tardoantiguos como un arma típica de los francos.
1000-2] el poeta ha realizado una síntesis, recogiendo los elementos más significativos del símil heroico
161 et praeceps animi] =Aen. 9.685.
virgiliano, preparado por el mantuano desde G. 2.290-6 ( «aesculus»), y llevado a su máxima expre-

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43 Waltharius Val/ario 43

Certabant hostes hortabanturque viritim, Tiraban los enemigos y se animaban unos a otros para, si no pudieran deni­
Ut, si non quirent ipsum detrudere ad arvum, barlo, al menos arrancarle el escudo, su defensa, porque, una vez que lo con­
1005 Munimem clipei saltem extorquere studerent, siguieran, más fácil les sería capturarlo vivo.
Quo dempto vivus facile caperetur ab ipsis. Diré los nombres de quienes tiraban: el noveno era Eleutiro, también lla­
Nomina quae restant edicam iamque trahentum: mado Helrnnodo; el décimo es Trogo, procedente de la ciudad de Estrasburgo;
Nonus Eleuthir erat, Helmnod cognomine dictus, el undécimo, Tanasto, procede de la poderosa Espira; y el duodécimo lugar 1010
Argentina quidem decimum dant oppida Trogum, tomó el rey, supliendo la ausencia de Haganón. Estos cuatro luchan, codo a
1010 Extulit undecimum pollens urbs Spira Tanastum, codo y en medio de gran tumulto, contra un solo guerrero, empleando sus más
Absque Haganone locum rex supplevit duodenum. grandes esfuerzos.
Quattuor hi adversum summis conatibus unum Entre tanto, la vana tarea de los francos encoleriza al hijo de Alfer, quien,
Contendunt pariter multo varioque tumultu. hace tiempo había librado su cabeza del yelmo; luego, confiando su cuidado a
Interea Alpharidi vanus labor incutit iram, la espada y a la coraza de bronce, se quitó el escudo. Atacó en primer lugar a
1015 Et qui iam pridem nudarat casside frontem, Eleutiro. Le rompió el yelmo, desparramándole el cerebro, le cortó finalmen-
In framea tunicaque simul confisus aena te la cabeza y abrió el pecho, hasta alcanzarle el corazón: entonces, el soplo y 1020
Omisit parmam primumque invasit Eleuthrin. el calor de la vida lo abandonó.
Huic galeam findens cerebrum diffudit et ipsam Luego ataca a Trogo, que todavía estaba tirando de la nefasta cuerda. Atur­
Cervicem resecans pectus patefecit, at aegrum dido ante la muerte de su compañero y la terrible presencia de su enemigo,
1020 Cor pulsans animam liquit mox atque calorem. intentó en vano huir y recoger las armas abandonadas para volver a la lucha
Inde petit Trogum haerentem in fune 162 nefando. (pues todos habían dejado en tierra sus lanzas y escudos para tirar de la cuerda).
Qui subito attonitus recidentis morte sodalis 163 Pero el grandísimo héroe era más valiente, también más rápido, y, a la carre-
Horribilique hostis conspectu coeperat acrem ra, lo hirió en la pantorrilla con la espada; así, al haberle hecho perder veloci- 1030
Nequiquam temptare fugarn voluitque relicta dad, lo alcanzó y le quitó el escudo. Pero Trogo, aunque había perdido fuerzas
1025 Arma recolligere, ut rursum repararet agonem por la herida, conservaba todavía un espíritu ardoroso: viendo una enorme roca,
(Narn cuncti funem tracturi deposuerunt la agarró,
Hastas cum clipeis). sed quanto maximus heros
Fortior extiterat, tanto fuit ocior, olli
Et cursu capto suras mucrone recidit
1030 Ac sic tardatum praevenit et abstulit eius
Scutum. sed Trogus, quamvis de vulnere lassus 164 ,
Mente tamen fervens saxum circumspicit ingens 165, sión como símbolo heroico de la figura de Eneas, Aen. 4.441-9: «Ac velut annoso validam cum robo­
re quercum/ Alpini Boreae nunc hinc nunc flatibus illinc/ emere ínter se certant; it stridor, et altae / cons­
ternunt terram concusso stipite frondes;/ ipsa haeret scopulis et quantum vertice ad auras/ aetherias,
tantum radice in Tartara tendit: / haud secus adsiduis hinc atque hinc vocibus heros / tunditur, et
magno persensit pectare curas;/ mens immota manet, lacrimae volvuntur inanes». Debe destacarse
la habilidad del poeta al seleccionar los elementos que le eran necesarios de la descripción virgilia­
na para adecuarlos al nuevo contexto, donde el héroe no se enfrenta a los megos incesantes de una
mujer, sino a las fuerzas conjuntas de cuatro guerreros en medio de una batalla. El pasaje vuelve a
162 Lucano, 5.514: «haerentem fune». mostrar intenciones conscientes que laten en toda intertextualidad.
163 morte soda/is]= Aen. 10.386. !032] el poeta equipara no solo el enorme peñasco que Tumo arroja a Eneas en la batalla final con este
164 E. D' Angelo: «laesus». de Trago, sino a ambos héroes, y adelanta los últimos momentos del franco, su caída a tierra (genu pasi­
165 saxum circumspicit ingens] = Aen. 12.896. to) y su muerte (torquem col/o circumdedit aureum).

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44 Waltharius Valtario 44

Quod rapiens subito obnixum contorsit in hostem y, sin perder tiempo, la arrojó con fuerza contra su rival, despedazando el escu­
Et proprium a summo clipeum fidit usque deorsum. do de arriba abajo.
1035 Sed retinet fractum pellis superaddita lignum. Mas el forro de cuero mantiene unidos los pedazos de madera. Después, de
Moxque genu posito viridem vacuaverat aedem rodillas, sacó la espada de su verde vaina y, ardiendo de ira, hace temblar el
Atque ardens animis vibratu terruit auras 166 , aire con sus golpes, y, si bien no pudo demostrar su coraje con hechos, sin
Et si non quivit virtutem ostendere factis, embargo acreditó, por la valentía y actitud mostradas, su condición heroica. Y 1040
Corde tamen habitum patefecit et ore virilem. oyendo las risas de los manes, audazmente, le dice a Valta.rio:
1040 Nec manes ridere videns audaciter infit: «¡Oh, si, a pesar de estar de rodillas, tuviera mi querido escudo! El azar te
«O mihi si clipeus vel sic modo adesset amicus 1 ha dado la victoria, no tu famoso valor. ¡Quítame ahora, para sumarla al escu­
Fors tibi victoriam de me, non indita virtus do, mi espada!».
Contulit. ad scutum mucronem hic tollito nostrum!» Sonriendo le respondió el héroe: «¡ Ya voy!», y abalanzándose, de un golpe
Tum quoque subridens «venio iam!» dixerat heros le cortó la diestra. Pero cuando se disponía a descargar el de gracia desde arri­
1045 Et cursu advolitans dextram ferientis ademit. ba, para abrirle finalmente las puertas al alma fugitiva, llega Tanasto, trayen­
Sed cum athleta ictum libraret ab aure 167 secundum do las armas que había recuperado junto con el rey, e, interponiendo el escu-
Pergentique animae valvas aperire 168 studeret, do, protege del golpe a su compañero. Entonces Valtario, indignado, dirige su 1050
Ecce Tanastus adest telis cum rege resumptis ira contra el nuevo contrincante. Le corta un brazo desde la coyuntura con un
Et socium obiecta protexit vulnere pelta. golpe de espada y, traspasando su costado, le hace salir las vísceras. «¡Adiós!»,
1050 Hinc indignatus iram convertit in ipsum murmura con un hilo de voz Tanasto al caer.
Waltharius humerumque eius de cardine vellit 169 A pesar de la muerte de su compañero, Trogo no suplicó por su vida; enfu­
Perque latus dueto suffudit víscera ferro. rece a su vencedor con mordaces insultos, ya fuere por su bravura, ya por haber
«Ave!» procumbens submurmurat ore Tanastus. perdido toda esperanza. Entonces, le dijo el hijo de Alfer:
Quo recidente preces contempsit promere Trogus «¡ Muere y vete al Tártaro, para contarle a tus compañeros que tú los has
1055 Conviciisque sui victorem incendit amaris, vengado!».
Seu virtute animi, seu desperaverat. Exin Y a continuación le circundó el cuello de una corona bermeja. Juntos roda- 1060
Alpharides: «morere» inquit «et haec sub Tartara transfer ron los amigos por el polvo, golpeando al mismo tiempo con su pies el terreno
Enarrans sociis, quod tu sis ultus eosdem!» 17º manchado de sangre.
His dictis torquem collo circumdedit aureum 1 71.
1060 Ecce simul caesi volvuntur pulvere amici,
Crebris foedatum ferientes calcibus arvum 172 .

166
Prudencio, Ps. 297: «territat auras».
167 Aen. 9.417: «telum librabat ab aure».
168 2Cro. 29.3: «aperuit valvas».
169 Aen. 2.480: «a cardine vellit».
170 1057-8] cf. Aen. 2.547-50.
171 Dn. 5.16: «torquem auream; cf. Gn. 41.42, Je. 8.26; Paulino de Nola, Carm. 24.783 (PL. 61, 630A):
«torquem auream>>.
172 Aen. 10.404: «calcibus arva». 1037 vibratu] el único sustantivo del poema extraño al léxico clásico.

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45 Waltharius Voltario 45

His rex infelix visis suspirat et omni Ante semejante espectáculo, el rey suspira con desdicha y huyendo a toda
Aufugiens studio falerati terga caballi velocidad monta en su caballo, ricamente enjaezado, y voló junto al apesa­
Scandit et ad maestum citius Haganona volavit dumbrado Haganón. Rogándole de mil maneras, procuró convencerlo de que
1065 Omnimodisque illum precibus flexisse sategit, volviera con él para continuar la lucha. Pero aquel respondió: «La innoble estir­
Ut secum pergens pugnam repararet. at ille: pe de mis mayores me impide combatir y mi sangre helada me ha vuelto cobar-
«Me genus infandum prohibe! bellare parentum, de para empuñar las armas. Al verlas, mi padre desfallecía y, temeroso, argüía 1070
Et gelidus sanguis mentem mihi ademit in armis. multitud de excusas para rehuir los combates: cuando me insultaste, rey, ante los
Tabescebat enim genitor, dum tela videret, miembros de tu séquito, mi ayuda te fue ciertamente indigna».
1070 Et timidus multis renuebat proelia verbis: El rey, no obstante el rechazo sufrido, suplicando con insistencia procura
Haec dum iactasses, rex, inter te comitantes, convencerlo de que cambie de opinión con estas palabras: «Por los dioses del
Extitit indignum nostri tibi quippe iuvamen». cielo te ruego, depón esa rencorosa rabia, termina con la ira que por mi culpa
llle recusanti precibus nihilominus instans te corroe el alma. Si sobrevivo y puedo regresar contigo a la patria, cancelaré
'falibus aversum satagit revocare loquelis: mi deuda con innumerables beneficios. ¿No te avergüenza, después de la muer-
1075 «Deprecor ob superos, conceptum pone furorem. te de tantos compañeros y familiares, escamotear tu hombría? Más pesan, así me 1080
Iram de nostra contractam decute culpa, parece por cierto, las palabras en tu espíritu que estos terribles espectáculos.
Quam vita comitante, domum si venero tecum, Más justo sería que te encolerizaras contra el feroz tirano que, sin ayuda de
Impensis tibimet benefactis diluo multis. nadie, ha cubierto hoy de infamia al más poderoso caudillo del mundo. No es
Nonne pudet sociis tot cognatisque peremptis poco el daño sufrido por la matanza de nuestros guerreros, pero tan grande des-
1080 Dissimulare virum? magis, ut mihi quippe videtur, honra no podrá Francia superarla jamás. Aquellos que antes nos temían, dirán
Verba valent animum quam facta nefanda movere. silbando: "¡Todo el ejército de los francos por uno solo, oh vergüenza, de quien
Iustius in saevum tumuisses mente tyrannum, nada se sabe, fue exterminado impunemente!"».
Qui solus hodie caput infamaverat orbis. Haganón todavía vacilaba, sopesando la fidelidad muchas veces prometí- 1090
Non modicum patimur damnum de caede virorum, da a Valtario, y repasaba punto por punto todo lo acontecido durante el com-
1085 Dedecus at tantum superabit Francia numquam. bate.
Antea quis fuimus suspecti, sibila dantes
"Francorum" dicent "exercitus omnis ab uno,
1078 benefactis multis] los beneficios que Guntario promete son, obviamente, de tipo feudal; no obstan­
Proh pudor ignotum vel quo, est impune necatus!"» te, el discurso se estructura en torno a una fuerte apelación nacional (dedecus tantum superabit Fran­
Cunctabatur adhuc Haganon et pectore sponsam cia numc¡uam), pero remitida a una ética individual, cuya responsabilidad debe asumir Haganón.
1083 caput orbis] es una expresión tópica, pero referida, en el mundo antiguo, a Roma. Los escritores
1090 Walthario plerumque fidem volvebat et ipsum cristianos del siglo 1v-v la usaron intensamente para referirse, por ejemplo, al momento en que Ala­
Eventum gestae recolebat in ordine causae. rico entra en la ciudad el 24 de agosto del 41O y la saquea durante tres días. De entre numerosas citas,
san Jerónimo (Ep. 127.12): «Terribilis de Occidente rumor adfertur, obsideri Romam (...) haeret vox,
et singultus intercipiunt verba dictantis. Capimr Vrbs, quae totum cepit orbem», y Prudencia, Sym.
662: «nunc merito dicor venerabilis et caput orbis»; cf. Pe. 439-40. La frase fue utilizada también
para designar a Carlomagno (Karolus et Leo, 92). En consonancia con el sentido político que encie­
rra, este pasaje del Waltharius refleja la intención de Guntario por igualarse al más grande poder que
había existido sobre la tierra, acorde con su soberbia desmesurada.
1093 subnixe] a pesar de que Guntario no tiene demasiados inconvenientes en degradarse con tal de con­
seguir sus objetivos, parece un poco excesivo pensar que esté dispuesto a deponer su dignidad real hasta
el grado de arrodillarse frente a su vasallo, Haganón, perspectiva que, no obstante, adoptan Vollmann,
Vogt-Spira («kniefüllig»J y D'Angelo («in ginocchio»). Creemos que el término refiere una actitud sumi­
sa, exenta de altivez, para no volver a irritar al último guerrero con que cuenta.

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46 Waltharius Valtario 46

Supplicius tamen infelix rex institit illi. No obstante ello, el desdichado rey arreciaba una y otra vez en sus ruegos.
Cuius subnixe rogitantis acumine motus Perturbado por el modo insistente y sumiso del reclamo, terminó Haganón por
Erubuit domini vultum 173 , replicabat honorem enrojecer de vergüenza ante el rey; lo azuzaba la posibilidad de que su honor y
1095 Virtutis propriae, qui fors vilesceret inde, el prestigio de su coraje se dem1mbasen, si de algún modo renunciara al com­
Si quocumque modo in rebus sibi parceret istis. bate en esas circunstancias.
Erupit tandem et clara sic voce respondit: Rompió por fin el silencio y con voz firme así respondió:
«Quo me, domne, vocas? quo te sequar, inclite princeps? 174 «¿A qué me convocas, señor? ¿Adónde debo seguirte, ínclito príncipe?
Quae nequeunt fieri, spondet fiducia cordi. La lealtad promete al corazón lo que no se puede cumplir. ¿Quién podría llegar 1100
1100 Quis tam desipiens quandoque fuisse probatur, a ser alguna vez tan necio como para arrojarse voluntariamente de un salto en
Qui saltu baratrum sponte attemptarit apertum? el abismo? Pues sé que Valtario, temible en campo abierto, por la posición y
Nam scio Waltharium per campos sic fore acerbum, lugar de su refugio puede desafiar tanto a un ejército entero como a un solo
Ut tali castro nec non statione locatus hombrecito. Y, aunque Francia hubiera enviado a luchar contra él a toda su
Ingentem cuneum velut unum temnat homullum. caballería e infantería, les habría hecho lo mismo que a esos guerreros.
1105 Et licet huc cunctos equites simul atque pedestres
Francia misisset, sic his ceu fecerat istis.

1097 clara vace] parece marcar un antes y un después en la relación de Haganón con Guntario, (y su res­
puesta al pedido del rey lo confirma), mezclando el tono grave, cuando se refiere a la situación que
deben enfrentar (1101-6), con la ironía, cuando le recuerda el desastre que ha provocado su arro­
gancia (1107-8) y su ceguera, lindante con la locura, ante el problema militar que les plantea Valta­
rio (]l01).
l098-1125] segundo parlamento extenso de Haganón, de contenido muy distinto al primero, sobre la
avaricia (857-75). Aquí capitula en su negativa a combatir contra Valtario. Ya había expuesto las razo­
nes de tal actitud (1067-72); ahora discurre sobre la estrategia a seguir para tener alguna posibilidad
de éxito en un combate frente a frente con Valtario. Comienza por valorar la capacidad guerrera del
rival y expone su plan. El final contiene una fuerte carga de ironía acerca de la conducta de Guntario,
midiendo la distancia entre el sacrificio que ha pedido de sus hombres y lo que está dispuesto él
mismo a hacer cuando llegue el momento de combatir. Una suerte de punzante acwnen es su frase: «tum
pugnare potes, belli si, rex, tibi mens est» (1123). En este contexto, «mens» no solo se refiere a la
intención, sino también al coraje que pudiera tener el rey cuando el momento de pelear se presente.
Pero el implícito interrogante planteado por Haganón está avalado por el taimado comportamiento
que hasta entonces ha mostrado Guntario.
1098 qua me, damne, vacas' ...] las preguntas de Haganón representan un llamado a la reflexión de Gun­
tario, además de hacerle saber que tiene conciencia clara del riesgo que deberá asumir si acepta el
pedido. Pero, después de lo que acaba de suceder -la masacre llevada a cabo por Valtario, la ver­
gonzosa defección del rey-, también están teñidas de un fuerte tono irónico, acentuado en el adje­
tivo, inc/ite, con que invoca a su señor, prínceps (cf. el irónico período: «Tum pugnare potes, belli
si, rex, tibi mens est», 1123). «Quo», por otro lado, se refiere no a un lugar sino a una situación y,
más particularmente, a quien es eje de esa situación: Valtario.
l099 fiducia] parece indicar el nuevo tipo de vínculo jurídico que asume Haganón para con Guntario,
basado no ya en en lafides (que involucra un plano más íntimo), como hasta la muerte de Tanasto, como
la vigente con Valtario (1113), sino en un compromiso de ayuda militar (1115-20). Guntario se ase­
gura de sellar el nuevo acuerdo con un abrazo y un beso (1140-1). Sin embargo, los motivos que
173 Is. 19.22: «vultum eius erubescet»; 2R 3.14: «si non vultum losaphat regis ludae erubescerem». esgrime Haganón antes del enfrentamiento final ( 1266-79) lo retrotraen al compromiso del Gefolge.
174 qua me, domne, vacas? ... ] Valafrido Estrabón, Vita S. Manunae (PL. 114, 1049A): «qua, Christe, Sea como fuere, la vacilante conducta de Haganón, tironeado entre el vínculo jurídico y el pacto de
vocas, qua te sequar?». amistad, no hace sino mostrar la situación sumamente difícil en medio de la que se encuentra.

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47 Waltharius Va/tario 47

Sed quia conspicio te plus doluisse pudore Pero como veo que más te duele la ignominia que la muerte de tus hombres y
Quam caedis damno nec sic discedere velle, no quieres abandonar la liza, me avengo a compartir tu aflicción y antepongo
Compatior propriusque dolor succumbit honori el honor de mi rey a mi dolor personal; y heme aquí empeñado en encontrar 1110
1110 Regís: et ecce viam conor reperire salutis 175 , una vía de salvación que, o bien no es posible apreciar en ningún lado, o se
Quae tamen aut nusquam ostendit se sive coacte. logra por la fuerza. Por mi querido sobrino (te confieso, señor) no hubiese que­
Nam propter carum (fateor tibi, domne) nepotem brantado la promesa de fidelidad hecha a Valtario. Es por ti, rey, por quien voy
Promissam fidei normam corrumpere nollem. al encuentro de un indudable peligro. Pero debes saber que rehúso combatir
Ecce in non dubium pro te, rex, ibo periclum. aquí. Apartémonos, dándole ocasión de salir de su refugio y, ocultos en atala-
1115 Ast hic me penitus conflictu cedere noris. ya, dejemos a los caballos paciendo en el prado, hasta que, pensando que hemos
Secedamus eique locum praestemus eundi paiiido y sintiéndose seguro, decida abandonar la gmta. Cuando salga a campo
Et positi in speculis tondamus prata caballis, abierto, saldremos del escondite y le caeremos de improviso por la espalda: así 1120
Donec iam castmm securus deserat artum, es como podremos dar prueba de nuestro valor.
Nos abiisse ratus. campos ubi calcet apertos, Esta es la más segura esperanza en circunstancias tan inciertas. Entonces
1120 Insurgamus et attonitum post terga sequamur: podrás combatir, si tienes, rey, la intención de hacerlo, porque él nunca inten­
Sic aliquod virtutis opus temptare valemus. tará huir de nosotros dos, más bien seremos nosotros los que debamos huir o
Haec mihi in ambiguis spes est certissima rebus. afrontar dura batalla».
Tum pugnare potes, belli si, rex, tibi mens est: El monarca alaba el consejo, lo abraza y lo besa.
Quippe fugam nobis numquam dabit ille duobus, Se alejan y dan vueltas, buscando el lugar más conveniente para la embos­
1125 At nos aut fugere aut acrum bella.re necesse est». cada, y, después de desmontar, envía los caballos a pastar en un hermoso prado.
Laudat consilium satrapa et complectitur illum Entre tanto, Febo se inclinaba hacia las riberas del ocaso e ilumina con sus 1130
Oscilloque virum demulcet; et ecce recedunt últimos rayos la conocida Thule, dejando a sus espaldas a los escoceses y a los
Insidiisque locum circumspexere sat aptum íberos.
Demissique ligant animalia gramine laeto 176 . Después que el sol había entibiado lentamente las olas del Océano, la luna
1130 Interea occiduas vergebat Phoebus in oras, volvió sus cuernos hacia las tierras ausonias; entonces, sabiamente, el guerre­
Ultima per notam signans vestigia Thilen 177, ro comenzó a pensar si era oportuno permanecer en la seguridad de la gruta
Et cum Scottigenis post terga reliquit Hiberos. durante la silenciosa noche o salir a campo abierto, vagando por vastos y de­
Hic postquam oceanas sensim calefecerat undas, siertos parajes.
Hesperos Ausonidis obvertit comua terris,
1135 Tum secum sapiens coepit tractare satelles,
Utrum sub tuto per densa silentia 178 castro
Sisteret, an vastis heremi committeret arvis.

1131 Thi/en] nombre de una isla con que se aludía a los confines septentrionales del mundo, difícil de
ubicar geográficamente, pues, como Servio comenta, se encuentra «ultra Britanniam et Hibemiam
et Orchadas». Se la ha relacionado con Islandia, con la más grande de las Shetland, Mainland, etc.
175 Aen. 6.96: «via prima salutis». (cf. Tácito, Agr. 10.4; Plinio, 2.187). Isidoro de Sevilla, en el capítulo dedicado a las islas, refiere
176 G. 2.525: «in gramine laeto». (Etym. 14.6.4): «Thyle ultima ínsula Oceani inter septentrionalem et occidentalem plagam ultra Bri­
177 G. 1.30: «ultima Thule». tanniam».
178 Valerio Flaco, 3.604: «densa silentia montis». l 134 Ausonidis terris] Ausonia, nombre antiguo de Italia; Aen. 4.349: «Ausonia terra».

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48 Waltharius Valtario 48

Aestuat immensis curarum fluctibus 179 , et quid Vacila Valtario en un mar de dudas, y sopesando la situación, con sagaci-
Iam faceret, sollers arguta indagine quaerit. dad se pregunta cuál es la mejor elección. Haganón era el único que lo preo- 1140
l 140 Solus enim Hagano fuerat suspectus et illud cupaba como adversario y aquel beso que le había dado el rey en medio del
Oscillum regis subter complexibus actum. abrazo. Lo obsesionaba cuál podría ser el plan del enemigo, si querrían retor-
Ambierat prorsus, quae sit sententia menti 180 nar a su ciudad para, una vez reclutados durante la noche muchos guerreros,
Hostis et an urbem vellent remeare relictam, renovar a la mañana siguiente el terrible combate, o si se ocultarían en un lugar
Pluribus ut sociis per noctem forte coactis cercano solo ellos para tenderle una emboscada.
1145 Primo mane parent bellum recreare nefandum Lo atemoriza, además, el bosque con sus bifurcaciones de senderos desco­
An soli insidias facerent propiusque laterent. nocidos, y toparse con lugares inhóspitos, llenos de espinos, o peor aún, de fie-
Terret ad haec triviis ignoti silva meatus, ras, y perder allí a su novia. Después de haber meditado sobre la situación, 1150
Ne loca fortassis incmTeret aspera 181 spinis, exclama: «Pase lo que pase, descansaré en esta gruta, hasta que el sol, cum-
Immo quippe feris, sponsamque amitteret illis. pliendo su vuelta, nos devuelva su apreciada luz. ¡No quiero que diga aquel
1150 His ita provisis exploratisque profatur: engreído rey que me he escapado de su reino al amparo de la noche, como un
«En quocumque modo res pergant, hic recubabo, ladrón!».
Donec circuiens lumen spera reddat amatum, Dijo, y fortificó el estrecho sendero con una cerca de ramas de espino y
Ne patriae fines dicat rex ille superbus zarza, cortadas, aquí y allá, por él mismo. Hecho esto, se aproxima a los cuer­
Evasisse fuga furis de more per umbras!». pos de los guerreros muertos con amargo gemido; le vuelve a colocar la cabe-
1155 Dixit et ecce viam vallo praemuniit artam za a cada uno de ellos y, arrodillado, mirando al Oriente, espada en mano, eleva 1160
Undique praecisis spinis simul et paliuris. esta plegaria:
Quo facto ad truncos sese convertit amaro
Cum gemitu et cuicumque suum caput applicat atque
Contra orientalem prostratus corpore partem
1160 Ac nudum retinens ensem hac voce precatur: l 143-5] una vez más vuelve a puntualizar E. D' Angelo la ignorancia del poeta con respecto a la distan­
cia entre las localidades citadas (alrededor de 100 Kms) y la imposibilidad de recorrerla, de ida y de
vuelta, en una noche. Esta anomalía no es la primera vez que se presenta. El problema atañe, sin
duda, al sentido común antes que a la capacidad de precisar con exactitud relaciones de medida y
velocidad. En este y otros aspectos (el histórico, por ejemplo), al poeta parece no preocuparle la fide­
lidad realística, insumida por la ficción literaria.
1156 spinis simul et paliuris] que los aspectos característicos de Haganón sean los mismos que protegen
a Valtario de su probable atacante, recuerda uno de los principios de la medicina (bien conocidos por
los antiguos): el agente agresor es neutralizado con el uso de sus mismos componentes (similia simi­
lihus). Virgilio lo había utilizado en un pasaje de la bucólica 10 (65-8).
! 157-67] como toda la escena, la recomposición de los cadáveres parece tener un sentido ritual, pero sin
testimonios literarios precedentes conocidos. Sin embargo, la orientación, mirando hacia el lugar por
donde sale el sol es habitual entre los antiguos. C. Segre (1990:17), Fuori del Mondo./ Modelli ne/la
Follia e ne/le imagini deli'Aldila, Torino, al hablar de la simbología axial OESTE/ESTE o CRE­
PÚSCULO/ALBA, recuerda que la misma se refiere a la antigua concepción escatológica de hebre­
os y cristianos, que situaban el Paraíso en el este. A.M. Jiménez (de Cuenca, 1998:81, n. 71) refiere
la costumbre germánica de orientar las tumbas en la misma dirección hasta el siglo VI, cuando sus
individuos ya practicaban el cristianismo (recoge el estudio de J. Werner, «Zur Entstehung der Rei­
hengraberzivilisation», Archaeo/ogia Geographica 1 (1950), Hamburgo, págs. 23-32). Y añade que
179 Aen. 8.19: «magno curarum fluctuat aestu». «el rito de Valtario está en relación con la creencia germana de que los muertos eran intermediarios
180 Aen. 11.314: «quae sil dubiae sententia menti».
entre la colectividad de los hombres y los dioses. Había que prestar atención material a su cuerpo
181 Hech. 27.29: «ne in aspera loca incideremus».
para evitar que se rompiese la cadena de unión». Prudencio en sus himnos del Peristephanon resol-

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49 Wal!harius Valtario 49

«Rerum factori, sed et omnia facta regenti, «Al supremo Hacedor, que gobierna la creación, sin cuya voluntad y mandato
Nil sine permisso cuius vel denique iusso nada puede existir, doy gracias, porque me ha protegido de las inicuas armas
Constat, ago grates, quod me defendit iniquis de mis enemigos y también de toda deshonra.
Hostilis turmae telis nec non quoque prob1is. No obstante, con corazón contrito, ruego a mi benigno Señor, que quiere
1165 Deprecar at dominum contrita mente benignum, castigar el pecado no a los pecadores, me conceda volver a ver en la morada
Ut qui peccantes non vult sed perdere culpas, celestial a estos que he matado».
Hos in cae!esti praestet mihi sede videri». Al tenninar su ruego, se puso inmediatamente de pie, reunió a los seis caba-
Qui postquam orandi finem dedit 182 , ilico surgens llos y los ató con juncos retorcidos: tan solo quedaban estos porque dos habían 1170
Sex giravit equos et virgis rite retortis muerto durante la lucha y el rey Guntario se había llevado tres.
1170 Vinciit: hi tantum remanebant, nempe duobus Concluida esta tarea, se quita el arnés, aliviando su cuerpo sudoroso del
Per tela absumptis ternos rex Gunthere abegit. enorme peso. Intenta entonces consolar a su afligida novia con palabras de
His ita compositis procinctum solvit 183 et alte aliento; luego repone, comiendo algo, las fuerzas de sus exhaustos miembros,
Ingenti fumans leviabat pondere 184 corpus. pues se sentía agotado. Recostándose sobre el escudo le ordena a la muchacha
Tum maestam laeto solans affamine sponsam que haga la primera guardia, dispuesto a encargarse él mismo de la matutina, que
1175 Moxque cibum capiens aegros recreaverat artus, entrañaba mayor peligro. Finalmente se dunnió.
Oppido enim lassus fuerat 185 , clipeoque recumbens Veló ella como solía, sentada junto a su cabeza y cantando mantuvo abier- 1180
Primi custodem somni iubet esse puellam, tos sus ojos, pesados por el sueño. Pero tan pronto como el héroe se despertó des-
Ipse matutinam disponens tollere curam, pués del primer sueño, se levantó de inmediato y mandó a la joven a donnir,
Quae fuerat suspecta magis, tandemque quievit. y, presto, se apoyó sobre la lanza que acababa de recoger. Así pasó el resto de
1180 Ad cuius caput illa sedens solito vigilavit la noche, ora daba vueltas en torno de los caballos sin dejar entre tanto de acer-
Et donnitantes cantu patefecit ocellos. carse y escuchar junto a la empalizada, ansiando que la luz devolviera su aspec-
Ast ubi vir primum iam expergiscendo soporem to diurno al mundo.
Ruperat, absque mora surgens donnire puellam El Lucero, en tanto, heraldo del día, subía al Olimpo anunciando: «El sol
Iussit et arrepta se fulciit impiger hasta. ilumina la isla de Taprobana».
1185 Sic reliquum noctis duxit, modo quippe caballos Era la hora en que el gélido Eoo humedece de rocío la tierra. 1190
Circuit, interdum auscultans vallo propiavit,
Exoptans orbi species ac lumina reddi.
Lucifer interea praeco scandebat Olympo
Dicens: «Taprobane clarum videt ínsula solem».
1190 Hora fuit, gelidus qua terram irrorat Eous 186 .
verá el problema pagano transfiriendo ese poder a los mártires. En cuanto a la súplica, de rodillas,
mirando al oriente, con la espada desenvainada, el antecedente se encuentra en similar escena de la
Eneida (12.175 s.). Sin embargo, en esta última se trata de una promesa solemne de Eneas y en el
Waltharius solo de una súplica del héroe.
1188 Lucifer] el Lucero, estrella de la mañana, precisado en el verso 1190.
1189 Taprobane] Isidoro de Sevílla, Etym. 14.6.12: «Taprobane ínsula Indiae subíacens ad Eurum, ex
182
Aen. 6.76: «finem dedil ore loquendi». qua Oceanus Indicus incípit». Isla al sur de India: Ceylán, actual Sri Lanka, considerada el confín
183 Prudencio, Ps. 606: «solvite procinctum». austral del mundo en la Antigüedad.
184
ingenti ... pondere]= Aen. 9.752. 1190 Eous] la Aurora, como la describe Isidoro de Sevilla, Etym. 5.31.14: «Est autem aurora dieí cla­
185 Gn. 25.30: «oppido lassus sum». rescentís exordium et primus splendor aeris, qui Graecel)wi;;» dicitur; quam nos per derivationem
186 G. 1.287-8: «multa adeo gelida melius se nocte dedere / aut cum sole novo terras inrorat Eous». auroram vocamus, quasi eororam».

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50 Waltharius Valtario 50

Aggreditur iuvenis caesos spoliarier armis El joven se apresta a despojar a los caídos de sus armas y de sus arneses, deján­
Armorumque habitu, tunicas et cetera linquens: doles las túnicas y restantes vestimentas: solo les sacó los brazaletes, los taha­
Armillas tantum, cum bullís baltea et enses, líes con sus clavas y las espadas, también yelmos y lorigas.
Loricas quoque cum galeis detraxerat ollis. Cargó cuatro caballos con este botín y en el quinto hizo subir a su prome­
1195 Quatuor his oneravit equos sponsamque vocatam tida, él montó en el sexto y, luego de derribar el vallado, se adelanta.
Imposuit quinto, sextum conscenderat ipse Comienza entonces a transitar por el angosto sendero, escrutando con sus 1200
Et primus vallo perrexerat ipse revulso. ojos en todas direcciones y escuchando con oídos atentos todo cambio de vien-
At dum constricti penetratur semita callis, to o de brisa, ya si percibían murmullos o pasos, o lo que le parecía crujido de fre-
Circumquaque oculis explorans omnia puris nos de soberbios jinetes, o, al menos, el sonido de cascos de caballos herrados.
1200 Auribus arrectis ventos captavit et auras, Cuando ve que todo está en calma, hace adelantar a los caballos cargados con
Si vel mussantes sentiret vel gradientes el botín y manda a la mujer que lo preceda. Montando el caballo que llevaba
Sive superborum crepitantia frena virorum, las arcas, se atreve a emprender la marcha, revestido de su acostumbrado arma­
Seu saltim ferrata sonum daret ungula equorum. mento.
Postquam cuneta silere videt, praevortit onustas No habían hecho mil pasos cuando la joven -la fragilidad de su sexo la
1205 Quadrupedes, mulierem etiam praecedere iussit. tenía en continuo sobresalto-, volviéndose a mirar hacia atrás, ve a dos gue- 1210
Scrinia gestantem comprendens ipse caballum rreros que descienden en desenfrenada carrera de una colina.
Audet inire viam consueto cinctus amictu. Desesperada, llama a gritos a Valtario, que la seguía de cerca:
Mille fere passus transcendit, et ecce puella «¡El fin que habíamos dilatado se presenta: huye, mi señor, ya vienen, los
-Sexus enim fragilis animo trepidare coegit- tenemos encima!».
121O Respiciens post terga videt descendere binos Se volvió el héroe, los reconoció y le dijo:
Quodam colle viros raptim et sine more meantes 187 «En vano mi diestra ha derrotado a tantos enemigos, si ahora, en el momen­
Exanguisque virum compellat voce sequentem: to postrero, la gloria que ha ganado desfallece y se trueca en deshonor. ¡Es
«Dilatus iam finis adest: fuge, domne, propinquant 188!» mejor buscar una hermosa muerte en combate antes que, cuando todo está per­
Qui mox conversus visos cognovit et inquit: dido, abandonar el terreno en desbandada fuga! En verdad, nunca debe perder
1215 «Incassum multos mea dextera fuderat hostes, las esperanzas de salvación quien ha afrontado en otro tiempo peligros mayo- 1220
Si modo supremis laus desit, dedecus assit. res. Toma tú las riendas de mi caballo León, que lleva el oro, y corre a escon-
Est satius pulcram per vulnera quaerere mortem 189 derte en ese bosque cercano.
Quam solum amissis palando evadere rebus!
Verum non adeo sunt desperanda salutis
1220 Commoda cementi quondam maiora pericla.
Aurum gestantis tute accipe lora Leonis
1203 ferrata unguia equorum] frase que ha provocado controversia acerca de la datación del poema.
Et citius pergens luco succede propinquo. Siguiendo a G. Eis ( 1960), la composición del poema se situaría a principios del siglo x, época en
que -afirma- comenzó la costumbre de herrar los cascos de los caballos en Germanía. Sin embar­
go, además de que la mayor parte de la crítica se ha pronunciado en contra, pues hay evidencia his­
tórica y arqueológica de que la costumbre ya se practicaba en el siglo IX, el registro histórico o lite­
rario de prácticas y costumbres de una comunidad suele asentarse después de transcurrido un
187 Ovidio, Ars, l.ll 9: «sine more mentes». considerable tiempo desde el momento en que se iniciaron.
188 Aen. 2.733: «fuge, nate, propinquant». 1217 puicram mortem] la «bella muerte», muerte heroica (Aen. 2.317; Prudencio, Pe. 8.4; 5.291); módu­
189 Pmdencio, Sym. 1.706: «pulchram per vuluera quaerere laudem». G. 4.218, Aen. 11.647: «pulch­ lo al que «pulcer» confiere un fuerte contenido moral; cf. P. Monteil (1964:93), Beau et Laid en Latin.
ramque petunt per vulnera mortem»; Aen. 9.401: «pulchram properet per vulnera mortem». Étude de Vocabulaire, Paris.

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51 Waltharius Valtario 51

Ast ego in ascensu montis 190 subsistere malo, Yo, por mi parte, prefiero quedarme en esta altura del monte, esperando el curso
Eventum opperiens adventantesque salutans». de los acontecimientos y saludando a los que se acercan».
1225 Obsequitur dictis virguncula clara iubentis. La noble doncellita obedece las órdenes. Él embrazó el escudo con rapidez
Ille celer scutum collegit et excutit hastam, y maniobró la lanza, para ver cómo se comportaba ante las armas el caballo
Ignoti mores equitis temptando sub armis. del que nada sabía. El rey, fuera de sí, se lanza contra él junto con su vasallo, y,
Hunc rex incursans comitante satellite demens desde lejos, le grita con palabras jactanciosas:
Eminus affatu compellat valde superbo: «¡Atroz enemigo, es inútil que te esfuerces! Lejos está tu escondite, de 1230
1230 «Hostis atrox, nisu deluderis! ecce latebrae donde solías ladrar como un perro lobo rechinando tus rabiosos dientes. Ahora
Protinus absistunt, ex quis de more liciscae deberás combatir, si quieres, a campo abierto; veremos entonces si el final resul-
Dentibus infrendens rabidis latrare solebas. ta igual al principio. Lo sé, has comprado a la Fortuna y, por ello, desdeñas la
En in propatulo, si vis, confligito campo, fuga o la rendición».
Experiens, finis si fors queat aequiperari El hijo de Alfer nada respondió al rey, haciendo como si no lo hubiera oído,
1235 Principio. scio, Fortunam mercede vocasti pero dándose vuelta hacia Haganón, le dice:
Idcircoque fugam tempnis seu deditionem». «A ti quiero hablarte, Haganón, detente un momento. ¿Qué es lo que ha 1240
Alpharides contra regí non reddidit ulla, hecho, te pregunto, cambiar súbitamente a un amigo tan fiel, que, cuando te
Sed velut hinc surdus alío convertitur aiens: preparabas a partir, parecía que apenas podías separarte de mis brazos, y ahora
«Ad te sermo mihi, Hagano, subsiste parumper! me ataca, armas en mano, sin que le haya hecho ningún mal? Esperaba, lo con-
1240 Quid, rogo, tam fidum subito mutavit amicum, fieso, de ti -pero sin duda me he engañado- que, al saber que había vuelto del
Ut, discessurus nuper vix posse revelli exilio, vinieras a mi encuentro a saludarme y me ofrecieras hospitalidad, aun-
Qui nostris visus fuerat complexibus, ultro que yo me resistiera a aceptarla, y me quisieras acompañar pacíficamente hasta
Nullis nempe malis laesus nos appetat armis? el reino de mi padre. Me preocupaba solamente determinar hasta dónde debía
Sperabam, fateor, de te -sed denique fallar-, aceptar tus regalos, pues durante mi travesía por regiones que no conocía, pensé: 1250
1245 Quod si de exilio redeuntem nosse valeres, "nada temo de los francos si Haganón está vivo".
Ipse salutatum mihimet mox obvius ires Vuelve en ti, te ruego, por nuestros juegos infantiles, que juntos practica­
Et !icet invitum hospitii requiete foveres mos y en armonía, y en cuyo ejercicio transcurrieron nuestros primeros años.
Pacificeque in regna patris deducere velles; ¿Adónde fue a parar nuestra hermosa amistad, que nunca tuvo fisuras, en la
Sollicitusque fui, quorsum tua munera ferrem. guerra y en la paz, ni conoció discordias? Tu rostro me hacía olvidar el de mi
1250 Namque per ignotas dixi pergens regiones: padre. En tu compañía me fue tolerable vivir lejos de mi patria.
"Francorum vereor Haganone superstite nullum".
Obsecro per ludos, resipiscito iam, pueriles,
Unanimes quibus assueti fuimusque periti
Et quorum cultu primos attrivimus annos.
1255 Indita quonam migravit concordia nobis
Semper in hoste domique manens nec scandala noscens?
Quippe tui facies patris obliviscier egit, 1224 salutans] destaca E. D' Angelo el sentido irónico del ténnino.
Tecum degenti mihi patria viluit ampla. 1225 virguncuia] la connotación afectiva es una de las que podría atribuirse al sustantivo con que se
designa a Hildegunda; no obstante, el término alude también a la relación de fuerzas con su señor y
al sexo («sexus fragilis», 1209), no exento de cierto guiño risueño, considerada la situación de extre­
190 Jdt: «ascensus montium». mo peligro por la que atraviesan, y en medio de la que Valtario no deja de pensar en el tesoro (1222).

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52 Waltharius Valtario 52

Numquid mente fidem abradis saepissime pactam? ¿ Vas, acaso, a expulsar de tu corazón la fe tantas veces prometida?
1260 Deprecor, hoc abscide nefas neu bella lacessas Te lo ruego, desiste de acción tan nefasta, no me provoques a combatir y 1260
Sitque inconvulsum nobis per tempora foedus. permanezca por siempre, inviolado, nuestro pacto. Si con esta propuesta estás
Quod si consentis, iam nunc ditatus abibis de acuerdo, no te irás de aquí sin riquezas, te colmaré el escudo de metal res­
Eulogiis, rutilo umbonem complebo metallo». plandeciente».
Contra quae Hagano vultu haec affamina torvo A estas palabras respondió Haganón con gesto torvo, haciéndole saber así
1265 Edidit atque iram sic insinuavit apertam: su manifiesta irritación:
«Vim prius exerces, Walthari, postque sophaiis! «¡Primero usas la fuerza, Valtario, y después recurres a un hábil discurso! ¡Tú
Tute fidem abscideras, cum memet adesse videres eres el que ha quebrantado la fe prometida, cuando, aunque vieras que estaba pre-
Et tot stravisses socios immoque propinquos ! sente, mataste a tantos compañeros e incluso a familiares míos! No puedes
Excusare nequis, quin me tune affore nosses. excusarte diciendo que no sabías que estaba allí; aunque tenía el rostro cubier- 1270
1270 Cuius si facies latuit, tamen arma videbas to, veías sin embargo mis armas, que te eran bien conocidas, y por su aspecto
Nota satis habituque virum rescire valebas. podías identificar al guerrero que las llevaba. Habría soportado todo lo demás,
Cetera fors tulerim, si ve! dolor unus abesset: si al menos me hubieras ahmndo tan solo un dolor: la única, querida, hermo-
Unice enim carum rutilum blandum pretiosum sa, dulce, tierna flor que tenía, me la segaste con la hoz de tu espada. Este es
Carpsisti florem mucronis falce tenellum. el acto con que destruiste, antes que nadie, el pacto que mutuamente sellamos,
1275 Haec res est, pactum qua irritasti prior almum, y por ello no hay ningún tesoro que me haga aceptar tu propuesta. Quiero pro-
Iccircoque gazam cupio pro foedere nullam. bar en las armas si eres tú solo el único que tiene valor, y de tus manos recla-
Sitne tibi soli virtus, volo discere in armis, mo la sangre de mi sobrino. Si no muero, haré algo digno de ser recordado».
Deque tuis manibus caedem perquiro nepotis. Dicho esto, de un salto bajó de su caballo. Guntario hizo otro tanto y no 1280
En aut oppeto sive aliquid memorabile faxo». con menos nervio lo hizo el héroe, Valtario. Todos estaban prestos a combatir
1280 Dixit et a tergo saltu se iecit equino, a pie firme.
Hoc et Guntharius nec segnior egerat heros Cada uno se preparaba con cautela a afrontar los inminentes golpes: bajo
Waltharius, cuncti pedites bellare parati. cada escudo se agitan los cuerpos marciales de los guerreros.
Stabat quisque ac venturo se providus ictu
Praestruxit: trepidant sub peltis Martia membra.
1266-79] el discurso de Haganón ante Valtario, justificando su decisión de enfrentarlo en combate a modo
de venganza por la muerte de su sobrino, contradice sus propias palabras ante Guntario el día anterior
(1112-5). Poco convincentes son las razones expuestas al respecto por A.M. Jiménez (de Cuenca,
1998:84, n. 75) y por B.K. Vollmann (1991:1215). E. D' Angelo nada dice.
1266 sopharis J probable traducción de «sofistice loqui» (Si. 37.23: «qui sofistice loquitur odibilis est» ).
127 4 carpsistiflorem mucronisfalce tenellum] si la equiparación del joven muerto con una flor cortada
es motivo más que tópico de la literatura, el contraste entre la ternura e inexperiencia de los pocos
años y la dureza insensible del objeto que lo corta había sido adelantada por Catulo (11.23-4) y rea­
daptado por Virgilio para describir la muerte de Euríalo (Aen. 9.435-6). En las Escrituras el motivo equi­
para al hombre con la flor (Sal. 102.15: «horno sicut faenum dies eius tamquarn flos agri sic efflore­
bit»). Cf. Prudencia, Cath. 12.125-30: «flores martyrum... grex inmolatorum tener».
1282 pedites bel/are] el combate a pie era el tipo de enfrentamiento heroico por excelencia de la épica
clásica, particularmente cuando se trataba de los antagonistas principales de la epopeya; así sucede en
el que libran Aquiles con Héctor y Eneas con Turno. En este caso, nos encontramos también en el
desenlace de la obra y con los dos guerreros de fuerzas más sobresalientes, Valtario y Haganón. Gun­
tario participa de la contienda tratando de sacar la mejor ventaja personal, no por coraje o algún tipo

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53 Waltharius Valtario 53

1285 Hora secunda fuit, qua tres hi congrediuntur, Era la hora segunda del día cuando los tres combatientes comienzan la bata-
Adversus solum conspirant arma duorum. lla, dos de ellos dirigiendo sus armas contra.el restante. Rota la paz, el prime-
Primus maligeram collectis viribus hastam ro en atacar fue Haganón; arrojó con todas las fuerzas su lanza asesina, que fue
Direxit Hagano disrupta pace. sed illam volando como un torbellino enorme y estridente; el hijo de Alfer, viendo que 1290
Turbine terribilem tanto et stridore volantem no podía esquivar el golpe, le opuso hábilmente su escudo, colocándolo en
1290 Alpharides semet cernens tolerare nequire, ángulo oblicuo: al chocar en el broquel rebotó como en una losa de mármol, y
Sollers obliqui delusit tegmine scuti: hiere con violencia el collado, hundiéndose en el suelo hasta los clavos. Enton-
Nam veniens clípeo sic est ceu marmore levi ces, con gran pasión pero con escasa fuerza, el soberbio Guntario le arrojó su
Excussa et collem vehementer sauciat usque lanza de fresno, que fue a clavarse en la parte inferior del escudo de Valtario; pero
Ad clavos infixa solo. Tune pectore magno, sacudiéndolo, el hierro inútil cae del agujero hecho en la madera.
1295 Sed modica vi fraxineum hastile superbus Desmoralizados y confusos por este augurio, los francos cierran filas, el 1300
Iecit Guntharius, volitans quod adhaesit in ima dolor se trueca en ira, y guarecidos bajo sus escudos atacan al aquitano. Pero este
Waltharii parma, quam mox dum concutit ipse, denodadamente los mantuvo a raya con la punta de su lanza, aterrando a sus
Excidit ignavum de ligni vulnere ferrum. atacantes con su feroz aspecto y su destreza con las armas. En ese momento el
Omine quo maesti confuso pectore Franci rey Guntario intenta una acción absurda: arrimarse furtivamente al adversario
1300 Mox stringunt acies: dolor est conversus ad iras, y recobrar la lanza que en vano le había arrojado y, caída en tierra, aún yacía
Et tecti clipeis Aquitanum invadere certant. delante de los pies del héroe. Y esto, debido a que con sus cortas espadas no
Strennuus ille tamen vi cuspidis expulit illos pueden acercarse al enemigo, quien los tenía en jaque con su lanza. Con un guiño 1310
Atque incursantes vultu terrebat et armis. de ojos le indica a su vasallo que hostigue al rival; protegido por él confiaba lle-
Hic rex Guntharius coeptum meditatur ineptum, var a cabo la empresa.
1305 Scilicet ut iactam frustra terraeque relapsam Sin demora se adelanta Haganón y ataca al enemigo; entonces el rey enfun­
-Ante pedes herois enim divulsa iacebat-, dó la espada adornada con gemas para tener libre la diestra y realizar lo pla­
Accedens tacite furtim sustolleret hastam, neado.
Quandoquidem brevibus gladiorum denique telis ¿Para qué contar más detalles? Se agachó y alargó la mano hasta alcanzar
Armati nequeunt accedere comminus illi, la lanza y, una vez asida, empezó a tirar de ella hacia sí, pidiendo demasiado
1310 Qui tam porrectum torquebat cuspidis ictum. a la suerte. Pero nuestro grandísimo héroe, que siempre era muy prudente en
Innuit ergo oculis vassum praecedere suadens, la guerra y muy cauto en todo momento, al ver que Guntario se había agacha- 1320
Cuius defensu causam supplere valeret. do, presintiendo su plan,
Nec mora, progreditur Haganon ac provocat hostem,
Rex quoque gemmatum vaginae condidit ensem,
1315 Expediens dextram furto actutum faciendo. de convicción moral: nótese al respecto que el primero en atacar es Haganón (1287-8); cuando le
toca entrar en el duelo, Guntario se comporta según sus características: «modica vi» (1295).
Sed quid plura? manum pronus transmisit in hastam 1285 hora secunda] E. D' Angelo considera que se trata de las 8 de la mañana, de acuerdo con la divi­
Et iam comprensam sensim subtraxerat illam sión romana del tiempo. A.M. Jiménez (de Cuenca, 1998:85, n. 76) distingue las variaciones que
ocurrían, según se tratare del verano o del invierno. Deduce que la batalla acaece en verano, toman­
Fortunae maiora petens. sed maximus heros, do en cuenta el verso en el que se alude a la preocupación de los guerreros por el calor del sol (1345).
Utpote qui bello semper sat providus esset Sumado a la noticia que sobre los distintos momentos del día y sus variaciones, según la época del año,
1320 Praeter et unius punctum cautissimus horae, proporciona J. Carcopino (La Vida Cotidiana en Roma en el Apogeo del Imperio, Buenos Aires, 1942,
223 s.), afirma que el combate debió ;:omenzar entre las 5h 42" y las 6h 58", lapso en que transcurría
Hunc inclinari cemens persenserat actum la hora secunda en el solsticio de verano (invierno, entre las 8h 17" y 9h 2").
1294 ad clavos] se trata de una clase de lanza que tenía el extremo inferior del cubo fijado por clavos.

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54 Waltharius Valtario 54

Nec tulit, obstantem sed mox Haganona revellens, decidió impedirlo, y lanzándose contra Haganón, que se le interponía, lo obli­
Denique sublato qui divertebat ab ictu, ga a retroceder para evitar un tajo; da un salto hacia adelante y con el pie pisa
Insilit et planta direptum hastile retentat la lanza que Guntario intentaba recuperar. Y le gritó al rey, descubierto en el
1325 Ac regem furto captum sic increpitavit, robo, de tal modo, que las rodillas le temblaban como después de un golpe de
Ut iam perculso sub cuspide genva labarent. lanza. Y lo habría enviado rápidamente al insaciable Orco, si presto no lo hubie­
Quem quoque continuo esurienti porgeret Orco, ra socotTido el arrnípotente Haganón, que con su escudo defendió a su señor
Ni Hagano armipotens citius succurreret atque al tiempo que amenazaba al hijo de Alfer con la temible punta de su espada. 1330
Obiecto dominum scuto muniret et hosti De ese modo, mientras Valtario se protege del golpe de Haganón, el rey se pone
1330 Nudam aciem saevi mucronis in ora tulisset. de pie, pero, después de haber escapado a duras penas de la muerte, quedó tem-
Sic, dum Waltharius vulnus cavet, ille resurgit bloroso y aturdido.
Atque tremens stupidusque stetit, vix morte reversus. No hay tregua ni descanso, continúa el encarnizado combate. Los dos fran-
Nec mora nec requies 191 : bellum instauratur amarum, cos atacan a Valtario, juntos o por separado; cuando el héroe se abalanza para
Incummt hominem nunc ambo nuncque vicissim; golpear al que tiene más cerca, del otro lado aparece el otro y frustra el ataque.
1335 Et dum progresso se impenderet acrius uni, No de otro modo a como, en la caza, lo hace un oso númida; acuciado por los
En de parte alia subit alter et impedit ictum. perros, se eriza, sus miembros se ponen rígidos; agachando la cabeza, ruge y,
Haud aliter Numidus quam, dum venabitur, ursus aferrando con sus garras a los perros umbros que más se le han acercado, los 1340
Et canibus circumdatus astat et artubus horret hace aullar de dolor; de cerca, por todos lados, ladran entonces los molosos,
Et caput occultans submurrnurat ac propiantes pero temen aproximarse a la terrible fiera. De manera similar, el combate se
1340 Amplexans Umbros miserum mutire coartat; extendía ya hasta la hora novena. Y, a medida que pasaba el tiempo, una triple
Tum rabidi circumlatrant hinc inde Molossi mortificación los invadía: el terror a la muerte, el cansancio del combate, la sofo-
Comrninus ac dirae metuunt accedere belvae. cación por el sol. Mientras tanto, un pensamiento empezó a inquietar el espíri-
Taliter in nonam conflictus fluxerat horam, tu del héroe, quien se dice a sí mismo: «Si la Fortuna no cambia su curso, estos
Et triplex cunctis inerat maceratio: leti terminarán agotándome con escaramuzas sin desenlace».
1345 Terror, et ipse labor bellandi, solis et ardor. Al instante levanta la voz y le dice a Haganón: 1350

Interea herois coepit subrepere menti


1327 Orco¡ Isidoro de Sevilla, Etym. 8.11.42: «Pluton Graece, Latine Diespiter, ve! Ditis pater; quem
Quiddam, qui tacito premit has sub corde loquelas: alii Orcum vocant, quasi receptorem mortium». El término no tuvo uso frecuente entre los escrito­
«Si Fortuna viam non commutaverit, isti res cristianos, aunque no les fue desconocido; cf. Prudencia, Sym. 1.406; Aldelmo, de septenario et
metris (PL. 89, 176D; 189A), de laudibus 12 (PL. 89, 112B); Rábano Mauro, de universo, 15, cap. 6
Vana fatigatum memet per ludiera fallent». (PL. 111, 429C), Juliano de Toledo, Com. in Na/,um, 3 (PL. 96, 711D), Abón de San Germain, De
1350 Ilico et elat8. Haganoni voce profatur: Bello Parisiaco (PL. 132, 724B).
1328 armipotens] compuesto formado a imitación del griego, como armisonus, sonipes, bellipotens ...
Términos usuales en las obras de los viejos poetas latinos, épicos y trágicos, pero infrecuente en la len­
gua ordinaria; cf. A. Cordier, Etudes sur le Vocabulaire Épique dans l'Enéide, Paris, 1939, 19, 40.
1335-42] vívida descripción del combate para la que se sirve de una comparación con el mundo animal,
donde la fuerza del oso parece estar compensada por las de los dos perros que lo asedian, umbros
(famosos perros de caza; cf. Aen. 12.753-5), confundidos con los molosos (término con que eran
designadas muchas variedades de perros, aunque en su origen se refería a los epirotas; cf. G. 3.405).
El pasaje actualiza el sueño de Haganón. Sobre el término belvae, véase n.v. 196.
1343 in nonam horam] E. D' Angelo considera que el combate termina a las 15h; por lo tanto, ha durado
7 horas. A.M. Jiménez, sustentada en h misma perspectiva que al comentar el v. 1285, refiere que la
191 nec mora nec requies] = G. 3.110; Aen. 5.458; 12.553. hora nona transcurría entre las 2h 3 !" y las 3h 46" en verano (invierno, entre lh 29" y 2h 13").

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55 Waltharius Valtario 55

«O paliure, vires foliis, ut pungere possis; «¡Oh, paliuro, de hojas espinosas con las que puedes pinchar; como en un
Tu saltando iocans astu me ludere temptas. juego, saltando, intentas astutamente vencerme. Pero te haré un sitio para que
Sed iam faxo locum, propius ne accedere tardes: puedas acercarte: muestra tus fuerzas, que las sé muy grandes! Me disgusta
Ecce tuas -scio praegrandes- ostendito vires! soportar tan grandes fatigas en vano».
1355 Me piget incassum tantos sufferre labores». Dicho esto y saltando hacia atrás, le arrojó la lanza, que se hunde en su
Dixit et exiliens contum contorsit in ipsum, escudo y alcanza la loriga, logrando herir levemente su enorme cuerpo. Sin el
Qui pergens onerat clipeum dirimitque aliquantum escudo apareció finalmente Haganón en todo el esplendor de sus armas.
Loricae ac magno modicum de corpore stringit; Pero Valtario, corriendo ni bien arroja la lanza, desenvaina la espada y bru- 1360
Denique praecipuis praecinctus fulserat armis. talmente ataca al rey; después de romperle la parte derecha del escudo, le ases-
1360 At vir Waltharius missa cum cuspide currens tó tan fortísimo y admirable tajo, que le cortó de cuajo una pierna entera a la
Evaginato regem importunior ense altura del muslo. El rey cae sobre su escudo, a los pies de su rival.
Impetit et scuto dextra de parte revulso Su vasallo, al ver a su señor caído, empalideció.
lctum praevalidum ac mirandum fecit eique El hijo de Alfer, alzando de nuevo la espada tinta en sangre, ardía en deseos
Crus cum poplite adusque femur decerpserat omne. de asestarle el golpe de gracia. Pero el valiente Haganón, olvidándose de su
1365 Ille super parmam ante pedes mox concidit huius. propio dolor, interpuso su cabeza cubierta de bronce ante el golpe. 1370
Palluit exanguis domino recidente satelles. No pudo el héroe contener el impulso de su mano; no obstante, el yelmo,
Alpharides spatam tollens iterato cruentarn bien labrado y mejor templado, recibe el furibundo golpe y despide centellas
Ardebat lapso postremum infligere vulnus. que se pierden en lo alto. Resentida por la dureza del yelmo, la espada se quie­
Immemor at proprii Hagano vir forte doloris bra ¡oh dolor!, y, resonando, brilla una parte saltando por el aire y la otra que cae
1370 Aeratum caput inclinans obiecit ad ictum. en la hierba. Cuando vio Valtario los fragmentos de su espada rota, se disgus­
Extensam cohibere manum non quiverat heros, tó y estalló de cólera, y, sin poder disimularla, arrojó la empuñadura que, no
Sed cassis fabrefacta diu meliusque peracta obstante carecer de hoja, tenía gran valor por su excelente metal y por su trabajo
Excipit assultum mox et scintillat in altum. artesanal. La tiró, deseando apartar los tristes recuerdos que le traía. 1380
Cuius duritia stupefactus dissilit ensis, En ese lapso, había dejado demasiado al descubierto su mano y Haganón
1375 Proh dolor! et crepítans partim micat aere et herbis. se la cortó de un golpe.
Belliger ut frameae murcatae fragmina vidit 192 ,
Indigne tulit 193 ac nimia furit efferus ira
Impatiensque sui capulum sine pondere ferri,
Quamlibet eximio praestaret et arte metallo,
1380 Protinus abiecit monimentaque tristia sprevit. 1356-9] revive el pasaje en que Palante le arroja la lanza que atraviesa el escudo de Turno y lo hiere leve­
Qui dum forte manum iam enonniter exeruisset, mente (Aen. 10.474-8).
1364 crus cum poplite adusquefemur decerpserat omne] = Waltharius, 625. Para E. D' Angelo (1998:21)
Abstulit hanc Hagano sat laetus vulnere prompto. este único caso de repetición de dos hexámetros absolutamente iguales del poema, reiteración de una
parte del sueño profético de Haganón, es más que simple comprobación de su cumplirniento efecti­
vo; representa la semantización literaria de la inevitabilidad de la guerra, del Mal.
1369 immemor al proprii Hagano virforte doloris] para la interpretación de esta frase véase n. v. 196.
1371-80] la rudeza del combate es focalizada desde el encuentro de las armas de ataque y defensa de los
contendientes. La descripción procede en línea directa de otra, entre Ira y Paciencia, de la Psycho­
machia (137-50) de Prudencia.
192 Prudencio, Ps. 145: «t1uncati 1nucronis fragmina vidit». 1376 murcatae] del latín tardío. En el clásico, solo «murcus» (mutilado). Sobre el ténnino y sus apari­
193 indigne tulit] = Me. 10.14. ciones, véase la completa nota de B.K. Vollmann.

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56 Waltharius Valtario 56

In medio iactus recidebat dextera fortis A tierra caía del valeroso héroe la diestra que habían temido tantos países, tan-
Gentibus ac populis multis suspecta, tyrannis, tos pueblos y soberanos, la diestra que había brillado antes por los innumerables
1385 Innumerabilibus quae fulserat ante trophaeis. trofeos ganados. Pero el bravo guerrero, sin ceder a su aciaga situación, pudo esfor­
Sed vir praecipuus nec laevis cedere gnarus, zadamente superar los dolores de la carne y no desesperó ni se desmoralizó. Por el
Sana mente potens carnis superare dolores 194, contrario, embrazó el escudo con su muñón ensangrentado y con la mano ilesa des- 1390
Non desperavit neque vultus concidit eius 195 , envainó la espada corta que --dijimos más arriba- ceñía en su flanco derecho. Y
Verum vulnigeram clípeo insertaverat ulnam de inmediato se vengó acerbamente de su enemigo. Pues le sacó a Haganón el ojo
1390 Incolomique manu mox eripuit semispatam, derecho de un golpe, le cortó la cara, le arrancó los labios y le rompió seis muelas.
Qua dextrum cinxisse latus memoravimus illum, Con estos hechos acaba el combate. Heridos y jadeantes, acuerdan depo­
Ilico vindictam capiens ex hoste 196 severam. ner las armas
Nam feriens dextrum Haganoni effodit ocellum 197 ¿Quién podría salir indemne de una lucha en la que dos magnánimos héroes,
Ac timpus resecans pariterque labella revellens tan parejos en fuerza y coraje, se habían enfrentado en medio de tan furibunda 1400
1395 Olli bis ternos discussit ab ore molares. batalla?
Tali negotio dirimuntur proelia facto. Al terminar el combate, estos eran los trofeos: por un lado yacía en tierra el
Quemque suum vulnus atque aeger anhelitus arma pie del rey Guntario, por el otro la mano de Valtario y no lejos el ojo aún trému­
Ponere persuasit. quisnam hinc immunis abiret, lo de Haganón. ¡Así, así fue como se repartieron los brazaletes de los ávaros!
Qua duo magnanimi heroes tam viribus aequi
1400 Quam fervore animi steterant in fulmine belli? 1383 dextera fortis] esta característica es la única que podría asociarse con la referencia de Ekkehard IV
Postquam finis adest, insignia quemque notabant: acerca de la vita Waltharii manufortis, que parece atribuir el poema a Ekkehard I (véase la introducción).
Illic Guntharii regís pes, palma iacebat 1387 sana mente pote ns camis superare dolores] para la interpretación de esta frase véase n. v. 196.
1390 semispatam] se trata de la llamada scrama, espada corta de un solo filo. Isidoro de Sevilla, Etym.18.6.5:
Waltharii nec non tremulus Haganonis ocellus. «Semispatium gladium est a media spatae longitudine appellatum, non, ut imprudens vulgus dicit,
Sic sic armillas partiti sunt Avarenses! sine spatio, dum sagitta velocior sit».
1396 dirimuntur proelia] el estado en que habían quedado los contrincantes hacía difícil que pudiera conti­
nuar el combate. El único habilitado para seguir parecía ser Valtario, quien, después de que le amputa­
ran el brazo, o la mano derecha, no tuvo dificultades para herir gravemente a Haganón. A.M. Jiménez (de
Cuenca, 1998:23) piensa que, por lo incomprensible, el final de la obra sería otro añadido cristiano, pues
no muere ninguno de los tres contendientes. La intención del autor sería señalar, en concordancia con
Ez. 33.11, que sirve más a la enseñanza del cristiano, no la muerte, sino el castigo de los pecadores.
Adherimos a esta idea, destacando, además, que esperar un final como el de la épica clásica, por más
que en ella (y sobre todo en la Eneida) se apoye decididamente la concepción del poema, sería erróneo
y, si así hubiera sucedido, hasta inesperado. Si Prudencia, en el final de la Psychomachia, había respe­
tado el modelo clásico con un final en el que Discordia, el último y más tenúble enemigo, es aniquila­
do, sin embargo, no se había privado de añadir una larga reflexión didáctica de contenido moral a modo
de colofón. En el Waltharius también se llama a la reflexión sobre lo sucedido a través de una nota que
casi parece puesta en boca de un comentarista: «Sic sic armillas partiti sunt Avarenses'» (1404), donde
la repetición del adverbio da el tono, más que por énfasis, por disimilación semántica y donde las armi­
llas-insignia son, antes que objetos materiales, partes del cuerpo de cada uno («fue de esta forma, muti­
lándose, como ...»). Se inicia luego el tramo final de la obra, repaso de las jerarquías heroicas humanas.
1399] no obstante hayan sido tres los contendientes, el autor descalifica con claridad a Guntario, pues
los duo magnanimi heroes son sin duda Valtario y Haganón, aludidos inmediatamente a través de sus
194 Ovidio, M. 8.517: «magnos superat virtute dolores». cualidades, tam viribus aequi / quam fervore animi. Valtario lo descalifica explícitamente un poco
195 Gn. 4.5: «(iratusque est Cain vehementer et) concidit vultus eius». más adelante, cuando ofrece el vino (1413).
196 Est. 8.13: «ad capiendam vindictam de hostibus suis». 1402-3] el registro de las pérdidas sufridas por dos de los contendientes no coincide con la narración ori­
197 2R 25.7: «oculos eius effodit». ginal. Falta contabilizar los dientes de Haganón y rectificar la ablación de Guntario: una pierna, no un

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57 Waltharius Valtario 57

1405 Consedere duo, nam tertius ille iacebat, Valtario y Haganón se sentaron, el tercero, Guntario, yacía en el suelo, tra­
Sanguinis undantem tergentes floribus amnem. tando de restañar con hierbas el torrente de sangre que manaba de sus heridas.
Haec inter tirnidam revocat clamare puellam Entre tanto, el hijo de Alfer llama a los gritos a la asustada Hildegunda, que
Alpharides, veniens quae saucia quaeque ligavit. presta se encargó de vendarles las heridas. Al concluir tal tarea, le dice su novio:
His ita compositis sponsus praecepit eidem: «Ahora mezcla el vino y dale a beber primero a Haganón, que es un valien- 1410
1410 «Iam rnisceto merum Haganoni et porrige primum; te, con tal de que guarde fidelidad a sus juramentos. Luego beberé yo, que he
Est athleta bonus, fidei si iura reservet. soportado la peor parte del combate. Finalmente, que beba Guntario, quien se
Tum praebeto mihi, reliquis qui plus toleravi. ha mostrado indolente en la batalla que acaba de enfrentar a guerreros magná-
Postremum volo Guntharius bibat, utpote segnis nimos y ha combatido sin energía y ardor».
Inter magnanimum qui paruit arma virorum La hija de Heririco sigue todas las órdenes.
1415 Et qui Martis opus tepide atque enerviter egit».
Obsequitur cunctis Heririci filia verbis.
pie. D.M. Kratz (1977: 135) considera que este defectuoso recuento no es ingenua distracción del
autor, sino que obedece a su intención por aludir a un pasaje del Evangelio de Marcos 9.41-6: «et
quisquis scandalizaverit unum ex his pusillis credentibus in me bonum est ei magis si circumdaretur
mola asinaria colla eius et in mare mitteretur et si scandalizaverit te manus tua abscide illarn bonurn
est tibi debilem introire in vitarn quam duas manus habentern ire in gehennam in ignem inextingui­
bilem ubi vermis eorurn non rnoritur et ignis non extinguitur et si pes tuus te scandalizat amputa illum
bonum est tibi claudum introire in vitam aeternam quam duos pectes habentem mitti in gehennam
ignis inextinguibi!is ubi vermis eorum non moritur et ignis non extinguitur quod si oculus tuus scan­
dalizat te eice eum bonum est tibi luscum introire in regnum Dei quam duos oculos habentem mitti
in gehennam ignis». El pasaje citado, sin embargo, no está enunciado como respuesta a un ejemplo
de avaricia, a no ser oblicuamente, pues sigue a uno de exaltación de la caridad. Cabría agregar que
el disímil recuento también se diferencia del registro primero: cuando Haganón le confía a Guntario
el sueño que ha tenido (623-7). Menciona Haganón entonces la pérdida de la pierna de Guntario y, con
respecto a las suyas, un ojo y algunos dientes, pero nada se dice de la mano que entrega Valtario.
palma] es significativa la sustitución de palabras de similar significado: al referir la pérdida de la
mano de Valtario el autor la había designado con el término manum, aclarando incluso que se trata de
la derecha, dextera (1381 yl383), pero al volver sobre el tema, en una suerte de recuento recapitula­
tivo, la nombra con un término, palma (1402), que alude a un símbolo de la recompensa militar. Los
contendientes (también el autor y el público) tenían conciencia sobre el significado de ese símbolo,
tal como, poco antes, se había apuntado al describir el enfrentamiento con Gervito («ille studet. .. pal­
mam retinere triumphi», 927-8). Larga es la tradición simbólica del término, pero sus variantes siem­
pre lo asocian con la fortaleza y la victoria: Plinio había descripto la palma como un árbol luminoso,
símbolo del sol, la victoria, la riqueza y la vida (N. H. 13.9.41; 16.89.240), y Aula Gelio (3.6.1) expli­
ca su fuerza natural, pues si se lo carga pesadamente «se esfuerza hacia lo alto, resistiendo contra el peso»
(«De vi atque natura palmae arboris, quod lignum ex ea ponderibus positis renitatuD> ). En el pasaje, el
inicio de la secuencia preanuncia la ambigüedad semántica del término en que recaerá («palma»): el
recuento está encabezado y resumido por un sustantivo de valor general que alude a los premios obte­
nidos por cada uno de los guerreros en la batalla que acaban de librar: insignia (1401). Si la recom­
pensa de Valtario, palma, es haber obtenido la pérdida de la palma= manus, no hay duda de que la
búsqueda de la dualidad semántica conlleva una clara intención sarcástica sobre los beneficios reci­
bidos por tan singular combate. El recurso retórico utilizado para tal frnalidad procede de las figuras del
pensamiento, la amphibolia (fundada sobre una homonimia tropicocatacréstica; cf. H. Lausberg, Manual
de Retórica Literaria, Madrid, 1976, II, § 1068-70; ill, § 1245), descripta por Quintiliano como dicta ridí­
cula (de íntima relación con la ironía) en su capítulo sobre la risa, cf. Inst. 6.3.47 s.; 8.2.20-1.
1407-16 timidam puel/am -Heriricifilia] algunos críticos sostienen que esta es la verdadera heroína del
poema; cf. J. O. Ward (1994:283). Con un amplio diapasón que oscila entre la más pura perspectiva

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58 Waltharius Valtario 58

Francus at oblato licet arens pectore vino Pero cuando lleva el vino al franco, aunque estaba sediento, dice: «Sirve pri­
«Defer» ait «prius Alpharidi sponso ac seniori, mero al hijo de Alfer, tu esposo y señor, doncella, porque, lo reconozco, él es más
Virgo, tuo, quoniam, fateor, me fortior ille fuerte que yo y no solo a mí me aventaja en las armas sino a todos los héroes». 1420
1420 Nec solum me sed cunctos supereminet armis». Al final, tanto Haganón, el espinoso, cuanto el mismo aquitano, con espíritus
Hic tandem Hagano spinosus et ipse Aquitanus, intactos a pesar de tener cansados los cuerpos por la duración de la lucha y los
Mentibus invicti, licet omni corpore lassi, terribles golpes, entre copa y copa compiten en mofas.
Post varios pugnae strepitus ictusque tremendos Dice el franco.:
Inter pocula scurrili certamine ludunt. «Amigo, de ahora en adelante irás a cazar ciervos, con cuya piel te harás
1425 Francus ait: «iam dehinc cervos agitabis, amice, un gran número de guantes de cuero. Pero recuerda llenar el derecho con mulli­
Quorum de corio wantis sine fine fruaris: da lana para engañar con su apariencia a los que nada saben de tu postiza mano.
At dextrum, moneo, tenera lanugine 198 comple,
Ut causae ignaros palmae sub imagine fallas.
literaiia y el tamiz del psicoanálisis, analiza la escena D. Townsend (2000:82-3), quien, al comparar
con el final de la Eneida, destaca la victoiia ele Eneas frente a la falta de un claro vencedor en el Wal­
tharius, y, también contrastadamente, frente a la ausencia de Lavinia, la presencia de Hildegunda,
máximo e irónico símbolo de «resistencia a las normas paradigmáticas de una naITativa patriarcal
dominante», cuyo mensaje último (verificable en el estado final de Valtario, Haganón y Guntario)
«sugiere que el precio de la potencia fálica es la amputación».
1425] comienzan las bromas (scurrili certamine, 1424) acerca de la poco feliz condición física de los
contendientes una vez concluida la batalla. E. D'Angelo (1991) destaca la diferencia tonal con respecto
a las trágicas escenas precedentes y ve en el pasaje un tono de ironía, si no antiheroica, por lo menos
antititánica. Tema inhabitual en la épica clásica, sobre todo por su extenso desarrollo, pero no des­
conocido. E.R. Curtius (n. v. 308), 594-618, consigna sus orígenes y evolución a partir de la Anti­
güedad tardía; no obstante, no menciona este largo pasaje del Waltharius (aunque alude a la mixtu­
ra de géneros de la obra citando el verso 17 del prólogo de Geraldo); su conclusión (610) es que la
epopeya latina de los siglos IX al XI adoptó el principio ludiera seriis miscere. D.M. Kratz (1977:
136) considera como modelo de este largo pasaje final un episodio de la Psychomachia de Prndencio
(603-63), en el que se anuncia el descanso de las Virtudes, después de haber vencido aAvaricia. Sin
duda, al llamar «certamen» a este intercambio de bromas no solo se logra una efectiva distensión con
respecto al enfrentamiento bélico que acaba de finalizar, también, en cierto modo, la tácita compa­
ración le aligera a este último la gravedad épica y hasta, por contraste de inferioiidad, lo degrada.
Para cotejar con otros ejemplos de Iisa heroica en la literatura del alto alemán medio y nórdica anti­
gua, tanto Vollrnann (1991) como D'Angelo (1998) remiten aAlthof, II. 360.
1425-42] en algunas de las bromas que se crnzan ambos contendientes podría ocultarse un fuerte senti­
do erótico, cuya justificación estaría dada por una larga familiaridad, según se desprende del fidei
antiquae (1439), que precede al remate de la burla final. La presencia de vino en abundancia (141 O,
14:24) y la contextualización impuesta por el término «ludunt» (1424) sugerinan el terna al que alude
«scurrili», corolaiio anunciado sutilmente en el ambiguo término con que se valora la virilidad de
Guntaiio en el combate («enerviter», 1415) y en la frase con que Haganón alaba la de Valtaiio (1420),
haciendo resaltar que el héroe está por encima de todos ( «supereminet»), incluido Haganón, en lo
que respecta a las armas o a su empleo («armis»). El diverso sentido de arma (cf. Propercio, 1.2.16;
Ovidio, Am. 1.9.26) se aprecia en las alternativas que median entre el inicio de la Eneida y el que
desciibe la relación amorosa de Eneas con Dido (Aen. 4. 495-6: arma viri thalamo quae fixa reliquit
/ impius exuaviasque omnis /ectumque iugalem), donde arma está usado en calidad de eufemismo
sexual. Con respecto al certamen, en piirner lugar, «agitabis» (en su réplica Valtario utiliza el térmi­
no de precisión técnica: «venor», 1436), inicia la seiie de un léxico ahíto en dobleces, cuyo sentido
figurado remite al plano erótico (cf. el uso de «agitare» en Horado, S. 2.7.50). Continúa con <1rua­
198 tenera lanugine] = Bue. 2.51. ris», <1emori» (en la lengua de la iglesia, cf. A. Ernout (1954:140-1), Aspects du Vocabulaire Latin,

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59 Waltharius Valtario 59

Wah! sed quid dicis, quod ritum infringere gentis ¡Ja! ¿Qué explicaciones darás, al llevar la espada en el flanco derecho, contra la 1430
1430 Ac dextro femori gladium agglomerare videris costumbre de tu pueblo?¿Y a tu esposa, si alguna vez te casas, abrazarás con el
Uxorique tuae, si quando ea cura subintrat, brazo izquierdo, ¡bravo!, de mal agüero?¿Para qué continuar? A partir de ahora,
Perverso amplexu circumdabis, euge, sinistram? cualquier cosa que quieras hacer deberás hacerla con la mano izquierda».
1am quid demorar? en posthac tibi quicquid agendum est, A su vez responde Valtario:
Laeva manus faciet». Cui Walthare talia reddit: «Me maravillo, tuerto sicambro, de tu vivacidad. Si yo voy a tener que cazar
1435 «Cur tam prasilias, admirar, lusce Sicamber: ciervos, tú tendrás que renunciar a la carne de jabalí; desde ahora, bizqueando
Si venor cervos, carnem vitabis aprinam. darás órdenes a los siervos, al saludar a tus guerreros, de soslayo vas a mirar­
Ex hoc iam famulis tu suspectando iubebis los. Pero, por el recuerdo que tengo de nuestra antigua amistad, quiero darte
Heroum turbas transversa tuendo 199 salutans. un consejo: cuando vuelvas a la patria y te encuentres en tu casa, haz una gacha, 1440
Sed fidei memor antiquae tibi consiliabor: mechada con manteca, de leche y harina. Esta te servirá igualmente de alimento
1440 1am si quando domum venias laribusque propinques, y de remedio».
Effice lardatam de multra farreque pultam200 : Dicho esto, renuevan el antiguo pacto.
Haec pariter victum tibi conferet atque medelam».
His dictis pactum renovant iterato coactum París, que cita, entre otros, el pasaje de san Jerónimo, Ep. 65.10.2), «gladium agg/omerare», y la
frase que relaciona «uxori» con «subintrar». A Haganón le corresponde la mofa sobre la «carnem
aprinam», que podría referir algo más que su dificultad para con los alimentos sólidos, y resulta sig­
nificativa la memoria que con «transversa tuendo» lleva hasta un pasaje de Virgilio, cargado de rudo
y risueño erotismo, «transversa tuentibus hircis» (Bue. 3.8). La recomendación final podría escon­
der (la amistad se recuerda cuando se va a dar un consejo que puede molestar al destinatario, no bene­
ficiarlo, como en este caso) una broma gruesa sobre el preparado que tanto puede servir de alimen­
to y remedio. Véanse E. Montero Cartelle (1973), El Latín Erótico, Santiago de Compostela (1991,
Sevilla), y J.N. Adams (1982), The Latín Sexual Vocabulary, London.
1432 perverso amplexu sinistram] la izquierda como signo de mal agüero remite a las pérdidas sufridas
por Valtario y Haganón, brazo y ojo derechos, respectivamente. No se trata tan solo de haber perdi­
do miembros, sino de una clase de miembros cuya orientación en el espacio los asocia al mundo del
esoteiismo pagano (Aen. 2.692-3; 6.540-3) y cristiano (cf. Sal. 17.36; 25.10; 47.11; 59.7; et passim).
Inmerso en un contexto probablemente construido en clave de erotismo burlesco, «perverso amp/e­
xu» podría entenderse más allá de su sentido inicial. En latín clásico, amplecti era eufemístico de
coire (cf. Thll. 1.1990).
1435 Sicamber] uno de los pueblos más antiguos de los que se establecieron a orillas del Rin. El genti­
licio lo relaciona con Clodoveo (rey de los francos, vencedor de los visigodos en Vouillé, en 507),
pues así lo denomina el obispo Remigio de Reims al bautizarlo, según cuenta Gregorio de Tours,
Historia Francorum, 2.31 (PL. 71, 227A): «Cui ingresso ad baptismum sanctus Dei sic infit ore
facundo: Milis depone colla, Sicamber».
1439 fidei memor antiquae] en un contexto distinto vuelve a mencionarse el tema de la anústad entre los
dos, pero en tanto aquí el enunciado está referido por Valtario, en la primera alusión se relacionaba con
Haganón ( «memor antiquae fidei», 478). La aplicación del mismo módulo a los dos héroes, regido por
la memoria de cada uno de ellos, destaca la conciencia de ambos con respecto al vínculo que los une.
1441 lardatam pultam] gacha, masa blanda o papilla; en este caso, hecha con leche (multra) y harina
(Jarre). C. Manning (1990) propone reemplazar «pultam» por «pulpam», porque a Haganón, al haber
perdido varios dientes y no poder masticar, le resulta más conveniente la «pulpa».
1443 pactum renovant iterato coactum] para F. Mora-Lebrun (1994: 162) esta frase representa la menta­
lidad del mundo feudal y linajero de las canciones de gesta, con sus pactos interindividuales y el
199 Bue. 3.8: «transversa tuentibus hircis>>. compronúso de vengar a un familiar muerto en combate (Valtario le había recordado a Haganón su pacto
200 Alcuino, poema 26: pu/tes (MGH. Poetae l. p. 246, línea 49; primera mención en línea 14). de fidelidad: «fidem pactam», 1259).

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60 Waltharius Valtario 60

Atque simul regem tollentes valde dolentem Luego levantan del suelo al rey, que mucho se lamentaba, lo colocan sobre
1445 Imponunt equiti et sic disiectiredierunt su caballo y así, cada uno por su lado, volvieron: los francos a Worms y el aqui­
Franci Wormatiam patriamque Aquitanus adivit. tano a su patria.
Illic gratifice magno susceptus honore Recibido allí con algazara y honores, se casó públicamente con Hildegun-
Publica Hiltgundi fecit sponsalia rite da y, querido por todos, reinó durante treinta felices años después de la muer- 1450
Omnibus et carus post mortem obitumque parentis te de su padre.
1450 Ter denis populum rexit feliciter annis. Qué clase de guerras libró durante su reinado y cuántos triunfos obtuvo,
Qualia bella dehinc vel quantos saepe triumphos rehúsa contarlo mi pluma gastada.
Ceperit, ecce stilus renuit signare retunsus. Quienquiera que seas tú, al leer esta historia, perdona a una estridente ciga­
Haec quicunque legis, stridenti ignosce cicadae rra y no la aprecies por su voz, que podría sonarte un poco ronca, sino por la
Raucellam nec adhuc vocem perpende, sed aevum, edad de quien, salido poco ha del nido, aún no ha podido llegar a grandes altu­
1455 Utpote quae nidis nondum petit alta relictis. ras.
Haec est Waltharii poesis. vos salvet Iesus2º1 . Este es el cantar de Valtario. Os conceda Jesús la salvación.

1450 ter de nis rexit feliciter annis] también el simbolismo de los números atravesó el medioevo hasta
nuestros días. Las Escrituras están ahítas de numerología, y ciertos números, en particular (como el
siete), se reiteran hasta el cansancio. No le había ido en zaga la Antigüedad. El ejemplo de Virgilio
(bucólica 8.75) es contundente. Para este pasaje existe el antecedente de la profecía de Júpiter en la
Eneida ( l.267-70), anunciando los 30 años del reinado de Ascanio-Julo (el total, hasta la fundación
de Roma, está señalado por la ominosa cifra del 333; cf. P. Maury (1944), «Le Sécret de Virgile et
l' Architecture des Bucoliques», Lettres d'Humanité 3, 71-147). Véase n. v. 475.
1456 haec est Waltharii poesis] la fórmula de cierre tambien se reitera en el Cantar de los Nibelungos: «hie
hat das maere ein ende: das ist der Nibelunge not» ( «aquí tiene su fin el cantar: esta es la desdicha
de los Nibeiungos» ).
201 Rábano Mauro, De Clericorum Institutione, (Adfratres Fuldenses Epigramma, PL. !07, 296A): vos salvet Ie sus] para la interpretación de estas palabras, véase el apartado «Final y coda» en nuestra
«Semper vos salvet sumrnus in arce Deus». introducción.

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