ARQUITECTURA Y
BIOCLIMÁTICA
TALLER I
KAMILETH VÉLEZ
4-774-1235 | ARQUITECTURA-UNACHI
ORIENTACIÓN SOLAR
Uno de los puntos más importantes que consideramos a la hora de proyectar es la trayectoria
solar en la arquitectura, puesto que determina la orientación de la misma edificación. Es
determinante establecer el impacto de los rayos solares en la construcción, la orientación y la
intensidad de la radiación, a fin de evaluar las condiciones mismas de la arquitectura propuesta
dependiendo de la ubicación geográfica y el régimen climático propio del lugar. A lo largo del
año y conforme transcurren las estaciones, la salida y la puesta del sol cambian, de modo que es
preciso estudiar el terrero, el medio ambiente en el que está ubicado y la viabilidad del proyecto
para aprovechar el recurso natural, la luz y la radiación.
La correcta orientación de una edificación es fundamental en la arquitectura bioclimática, ya que
realizándola de manera adecuada ajustándonos a las condiciones del lugar, podemos lograr un
ahorro energético considerable. En el hemisferio norte, se debe aprovechar la radiación solar
utilizando zonas abiertas al sur, como superficies acristaladas que tendrán la función de captar la
mayor cantidad de radiación solar. Por lo tanto, la captación solar es importante para lograr
obtener calor en épocas más frías, mientras que en las épocas de verano se utilizarán sistemas
para evitar la radiación directa del sol o elementos que nos proyecten sombra como voladizos,
además de otros sistemas que veremos más adelante.
FORMA
La forma ideal de una edificación bioclimática se basa en el simple concepto de que cuanto más
compacta sea la edificación mayor será su eficiencia, preferiblemente alargada de planta
rectangular, en la que su lado mayor se distribuya de este a oeste. Tendrá el mayor porcentaje de
huecos en la fachada sur, a diferencia del resto de fachadas en las que nos limitaremos a utilizar
huecos para ventilación y para iluminación natural de las estancias.
La superficie de contacto entre la vivienda y el exterior, lo cual influye en las pérdidas o
ganancias caloríficas. Normalmente se desea un buen aislamiento, para lo cual, además de
utilizar los materiales adecuados, la superficie de contacto tiene que ser lo más pequeña posible.
Para un determinado volumen interior, una forma compacta (como el cubo), sin entrantes ni
salientes, es la que determina la superficie de contacto más pequeña. La existencia de patios,
alas, etc. incrementan esta superficie.
La resistencia frente al viento. La altura, por ejemplo, es determinante: una casa alta siempre
ofrece mayor resistencia que una casa baja. Esto es bueno en verano, puesto que incrementa la
ventilación, pero malo en invierno, puesto que incrementa las infiltraciones. La forma del tejado
y la existencia de salientes diversos, por ejemplo, también influye en conseguir una casa más o
menos aerodinámica. Teniendo en cuenta las direcciones de los vientos predominantes, tanto
en invierno como en verano es posible llegar a una situación de compromiso que disminuya las
infiltraciones en invierno e incremente la ventilación en verano.
UBICACIÓN DE LOS ESPACIOS
Zonas de climas fríos que serían los espacios más grandes que se deben orientar hacia el sur y ser
más acristalados.
Zonas de climas cálidos donde se debe poner hacia el sur y suroeste menos ventanales. Además,
con el uso de pérgolas o cortinas reflectantes se podría evitar el uso de aire acondicionado en
verano o reducir su uso.
El paisaje es muy importante en la arquitectura bioclimática porqué integra los árboles en
espacios exteriores para crear un micro clima y se forme un ambiente fresco y también se
aumenta la belleza de la edificación.
Ejemplo para la Ciudad de México sala, recámara y comedor al sureste, cocina al norte y
circulaciones y áreas de aseo al noreste -oeste.
PROPORCION DE VANOS Y VENTANAS
El confort de un ambiente, dependerá tanto de sus parámetros objetivos como de la percepción
de los usuarios y sus factores de confort, teniendo presente que esto es un tema íntimamente
ligado a la cultura del mismo. La tarea básica del arquitecto es el diseño de los ambientes
habitables, el trabajo se debe realizar bajo los parámetros de confort, y es ahí donde el análisis de
la ventana, encuentra su importancia, es por esto que es pertinente mencionar y considerar los
factores de confort que inciden en este sistema de la edificación, entregando un mayor
conocimiento que apoye la toma de decisiones.
El confort ambiental puede definirse operacionalmente como el rango de las condiciones
ambientales consideradas aceptables dentro de un espacio habitable en el que el ser humano
tiene que desarrollar sus actividades. La ausencia de confort por exceso de ruido, por olores
desagradables, por falta de iluminación, etc. Los parámetros que influencian el confort ambiental
como un todo, pueden dividirse en tres categorías:
- Parámetros físicos: temperatura del aire del ambiente, temperatura media radiante de las
superficies del ambiente interior, la humedad relativa del aire, la presión atmosférica, el color de
las superficies del ambiente, color, intensidad y calidad de la luz, y niveles de ruido.
- Parámetros humanos, tales como la edad, el sexo y características nacionales o regionales de los
ocupantes.
- Parámetros externos, que incluyen el tipo de actividad física en relación a la actividad
metabólica, el tipo de vestimenta y las condiciones o hábitos sociales y culturales.
CONTROL SOLAR
dependiendo de la época del año en la que nos encontremos nos convendrá más o menos el
aporte de calor que nos proporciona el Sol. También tendremos que prestar especial interés a las
diferentes orientaciones de las fachadas de nuestra vivienda.
Por lo tanto, deberemos disponer de sistemas o recursos que nos permitan controlar la cantidad
de energía solar recibida por nuestros edificios o nuestras viviendas.
Estos dispositivos de control solar pueden agruparse en función de su posición respecto a los
planos definidores del espacio arquitectónico y en particular de la fachada. En consecuencia,
encontramos sistemas de control horizontales, verticales y sus posibles combinaciones. A
continuación, enumeramos las principales soluciones arquitectónicas, como también aquellas
relacionadas con los nuevos materiales y las soluciones con dispositivos no arquitectónicos.
SISTEMAS DE CONTROL SOLAR CON DISPOSITIVOS ARQUITECTÓNICOS
CONTROL HORIZONTAL
LOS ALEROS
Los aleros son sistemas de protección solar fijos y horizontales que permiten proteger la fachada
y los huecos de un edificio en verano, pero dejan pasar la radiación solar en invierno. Se trata de
un elemento que sobresalga alrededor de un metro sobre la ventana o recorra toda una fachada.
Son un método muy eficaz para evitar que nuestro edificio se caliente excesivamente en verano
pudiendo llegar a reducir hasta un 40% la incidencia de la radiación solar. Es una buena opción a
tener en cuenta en viviendas unifamiliares donde, muchas veces, tenemos más libertad a la hora
de modificar el exterior.
Al tratarse de elementos fijos y horizontales, los aleros no son eficaces en orientaciones oeste y
este en las que el sol incide más horizontal. Pero son ideales en la orientación sur donde el
ángulo de incidencia es muy superior.
CORREDOR O PORCHE
Se trata de un espacio o galería cubierta, sostenida por columnas, ubicado a lo largo de una
fachada. El pórtico forma un espacio de transición entre los espacios abiertos y cerrados, y puede
ser un de circulación exclusivamente o con un uso determinado.
PERSIANA HORZONTAL
Consiste en espacio un dispositivo formado por elementos horizontales compuesto por lamas que
permiten el paso de la luz y el aire, pero no del sol. Las persianas pueden ser exteriores o
interiores y fijas o giratorias en su eje horizontal.
PÉRGOLAS Y VEGETACIÓN
Las pérgolas son elementos fijos o estructuras exentas que sobresalen de la fachada. Son
permeables a la luz del Sol y, por sí solas, no son un elemento muy eficaz de protección frente a
la radiación solar. La clave de las pérgolas está en combinarlas con especies vegetales de hoja
caduca que crezcan por todas sus superficies. El ciclo de caída de las hojas coincidirá con las
estaciones de invierno y verano y así la pérgola será más o menos permeable a la radiación solar
según la época del año. En invierno no habrá hojas y dejaremos que el sol caliente el edificio, en
verano la pérgola estará repleta de hojas y evitará el recalentamiento de nuestra fachada.
Además, durante el día, la vegetación genera un efecto llamado evapotranspiración que,
básicamente, resulta en liberar humedad al ambiente cercano, generando una mayor sensación de
frescor. Por eso, plantar vegetación de hoja caduca cerca de la fachada de un edificio en climas
cálidos es buena idea.
LOS TOLDOS
Los toldos son elementos de sobra conocidos y utilizados por todos nosotros. Nuestros edificios
están sometidos a la radiación solar desde que el sol sale hasta que se pone. Por esta razón, los
toldos no deben desplegarse exclusivamente cuando veamos que el sol entra por la ventana o por
la terraza, si no durante todo el día ya que generarán una barrera frente a la radiación solar que,
en definitiva, hará que los materiales de nuestro edificio se calienten menos.
El color de un toldo también es muy importante, aunque encontramos toldos de todos los tipos y
colores, el color blanco es el que mejor se comporta frente a la radicación solar ya que es muy
reflectante. Entre un toldo oscuro y un toldo blanco, la diferencia en cuanto eficacia puede llegar
al 15%. Lo mismo ocurre con la transparencia. Así, cuanto menos transparente y más claro sea
un toldo, mejor funcionará.
VENTILACIÓN NATURAL
Es la que tiene lugar cuando el viento crea corrientes de aire en la casa, al abrir las ventanas. Para
que la ventilación sea lo más eficaz posible, las ventanas deben colocarse en fachadas opuestas,
sin obstáculos entre ellas, y en fachadas que sean transversales a la dirección de los vientos
dominantes. En días calurosos de verano, es eficaz ventilar durante la noche y cerrar durante el
día. En una vivienda bioclimática, la ventilación es importante, y tiene varios usos:
Renovación del aire, para mantener las condiciones higiénicas. Un mínimo de ventilación es
siempre necesario.
Incrementar el confort térmico en verano, puesto que el movimiento del aire acelera la disipación
de calor del cuerpo humano
Climatización. El aire en movimiento puede llevarse el calor acumulado en muros, techos y
suelos por el fenómeno de convección. Para ello, la temperatura del aire debe ser lo más baja
posible. Esto es útil especialmente en las noches de verano, cuando el aire es más fresco.
Infiltraciones. Es el nombre que se le da a la ventilación no deseada. En invierno, pueden
suponer una importante pérdida de calor. Es necesario reducirlas al mínimo.
SISTEMA CONSTRUCTIVO
Un sistema constructivo es el conjunto de elementos y unidades de un edificio que forman una
organización funcional con una misión constructiva común, sea ésta de sostén (estructura), de
definición y protección de espacios habitables (cerramientos), de obtención de
acondicionamiento (confort), o de expresión de imagen y aspecto (decoración). Es decir, el
sistema como conjunto articulado, más que el sistema como método. Cabe mencionar que éstos
suelen estar constituidos por unidades, éstas por elementos, y, éstos a su vez se construyen a
partir de determinados materiales. Un sistema requiere de un diseño, para lo cual se debe atender
en primer lugar, a las exigencias funcionales de cada uno (función) y a las acciones exteriores de
la construcción en la que se aplicara (forma y espacios), además de tener en cuenta las
posibilidades de los materiales que se van a utilizar, en función de su calidad y esfuerzos que los
mismos soportaran (estructuras).
ECOTECNOLOGÍAS
Las ecotecnologías son un conjunto de especies naturales que se organizan por sí mismas.
Funcionan en condiciones específicas para operar como parte de la solución de un problema.
Una ecotecnología es un sistema híbrido con una parte no viva (tecnología) y una parte viva (el
ecosistema).