Trastorno de estrés postraumático
Los eventos sumamente estresantes provocan un trastorno psicológico conocido como
trastorno de estrés postraumático (TEPT). Son comunes las pesadillas aterradoras
en las que la víctima vuelve a experimentar el hecho aterrador tal como sucedió. También
se presentan escenas retrospectivas en que la víctima revive el trauma. A menudo
las víctimas del TEPT se alejan de la vida social, del trabajo y de las responsabilidades
familiares. El trastorno de estrés postraumático aparece inmediatamente después del
evento traumático o un corto tiempo después. Pero en ocasiones transcurren meses o
años en que la víctima parece haberse recuperado de la experiencia y luego, sin advertencia,
reaparecen los síntomas psicológicos; después, vuelven a desaparecer sólo para
repetirse de manera continua (Kessler, Sonega, Bromet, Hughes y Nelson, 1995). La exposición
a eventos que recuerden al trauma original intensifica los síntomas del TEPT
(Moyers, 1996).
Las experiencias de los soldados que lucharon en la Guerra del Golfo (Benotsch et
al., 2000), la Guerra de Corea y, en especial, la Guerra de Vietnam aumentaron el interés
en el TEPT. Más de la tercera parte de los hombres que participaron en combate en
Vietnam mostraron síntomas severos del trastorno. Incluso algunos veteranos de la relativamente
corta guerra del Golfo en 1991 experimentaron el TEPT. Muchos veteranos
de la Segunda Guerra Mundial, que ahora son ancianos, aún sufren pesadillas de las
que se despiertan sudando y temblando. Los recuerdos del combate siguen atormentándolos
después de más de medio siglo (Gelman, 1994). Recientemente, los terapeutas
Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 499
Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
Trastorno psicológico caracterizado por
episodios de ansiedad, insomnio y
pesadillas que resultan de algún evento
perturbador en el pasado.
Un trauma devastador como los que se sufren en época de guerra puede
desencadenar en las víctimas el trastorno de estrés postraumático. Los
sobrevivientes a menudo sufren pesadillas aterradoras y tienen presentes
escenas retrospectivas vívidas.
comenzaron a observar un nuevo fenómeno: veteranos que parecían saludables y bien
ajustados durante su vida de posguerra de repente desarrollaron síntomas del TEPT
cuando se jubilaron y entraron en sus “años dorados” (Sleek, 1998).
Los soldados no son las únicas víctimas de la guerra. De hecho, durante el siglo XX,
las muertes de civiles superaron a las muertes de militares en la mayor parte de las guerras.
Sin embargo, sólo en la última década, especialmente después de la tragedia de los
ataques del 11 de septiembre, los investigadores médicos empezaron a estudiar los efectos
psicológicos y fisiológicos de la guerra y el terrorismo en los sobrevivientes civiles
(Gurwitch, Sitterle, Young y Pfefferbaum, 2002; Mollica, 2000). Por ejemplo, después
de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York y Washington,
mucha gente que no mostraba señales de daño físico experimentó un alto costo emocional.
Para algunos, esto tomó la forma de choque y negación, mientras que para otros
se manifestó en síntomas físicos como dolores de cabeza, náuseas y dolores de pecho.
Otros encontraron que poco después de la tragedia sus relaciones interpersonales se
tornaban tensas a medida que se retraían y se aislaban de sus contactos sociales habituales.
Para muchos, los patrones de sueño y alimentación también se alteraron. Aunque la
reacción de una persona no fue exactamente igual a la de ninguna otra, los efectos del
trauma fueron evidentes entre los miles que presenciaron este evento.
Los refugiados de guerras y conflictos a menudo experimentan el trastorno de estrés
postraumático. Un equipo de investigación que entrevistó a 993 refugiados de los
“campos de la muerte” de Camboya en 1975 registró 15,000 eventos traumáticos, incluyendo
secuestros, encarcelamiento, tortura y violación; el 68 por ciento mostraba
síntomas de depresión clínica aguda y el 37 por ciento manifestaba síntomas del
TEPT. Posiblemente dos de cada tres sobrevivientes de las torturas y las palizas sufren
daño encefálico permanente como resultado. Las discapacidades sociales duraderas
también son comunes. Un estudio de refugiados bosnios que vivían en Croacia en
1996 encontró que uno de cada cuatro era incapaz de trabajar, de cuidar de su familia
o de participar en otras actividades sociales. Un pequeño porcentaje de los sobrevivientes
de la violencia masiva sufren enfermedades mentales serias, en tanto que la
mayoría sufre problemas menos severos pero de larga duración, como agotamiento,
odio y desconfianza aguda (figura 12-3).
Ya sea en las zonas bélicas o en países en paz, las mujeres son más vulnerables que
los hombres al trauma. De acuerdo con una estimación (Rabasca, 1999b), las mujeres
tienen una probabilidad dos veces mayor que los hombres de desarrollar un TEPT. Es
500 Psicología
0 20 40 60 80 100
Enfermedad mental grave
Incapacitación psiquiátrica
Conflicto familiar serio
Depresión clínica/TEPT
Temor al gobierno
Búsqueda de justicia/venganza
Porcentaje de la población
Agotamiento físico y mental
Desmoralización
Trauma mental en las sociedades en guerra.
En las sociedades que han pasado por el estrés de la guerra, casi todos sufren alguna reacción psicológica
que va de la enfermedad mental grave a sentimientos de desmoralización. Las tasas de depresión clínica llegan
a ser del 50 por ciento.
Fuente: Mollica, R. F. (junio, 2000). Invisible wounds. Scientific American, p. 54. Figura de Laurie Grace. Reproducida con
autorización de Laurie Grace.
Figura 12-3
Respuestas: 1.c, 2.c, 3.c, 4.a
más probable que experimenten abuso sexual y físico en el hogar, desde la niñez y hasta
la edad adulta, en contraste con los hombres que tienden a desarrollar el TEPT
cuando adultos como respuesta al combate o al hecho de ser víctimas de la delincuencia
(Wood, Foy, Goguen, Pynoos y James, 2002). Entre la tercera parte y la mitad de
las mujeres que reciben tratamiento por abuso de sustancias tóxicas sufren del TEPT.
Pero no todos los que estuvieron expuestos a eventos gravemente estresantes como
el combate o el abuso sexual en la niñez desarrollan el TEPT. Las características individuales,
como el género, personalidad, historia familiar de trastornos mentales, abuso
de sustancias tóxicas entre familiares e incluso trastornos neurológicos preexistentes,
parecen predisponer a algunas personas más que a otras al TEPT (Curle y Williams,
1996; Friedman, Schnurr y McDonagh-Coyle, 1994; Gurvits, Gilbertson, Lasko, Orr
y Pittman, 1997).
Un hecho interesante es que algunos psicólogos han encontrado que después de sufrir
un trauma significativo, algunos individuos particularmente estables experimentan
una forma positiva de crecimiento personal llamado crecimiento postraumático (Calhoun
y Tedeschi, 2001). En los raros casos en que ocurre el crecimiento postraumático, éste
parece surgir principalmente de la lucha de un individuo por reconciliar sus pérdidas a
través de la comprensión religiosa o existencial. Cuando esto ocurre, es más probable
que el crecimiento postraumático se observe en adultos jóvenes que en la gente mayor
(Powell, Rosner, Butollo, Tedeschi y Calhoun, 2003).
La recuperación del trastorno de estrés postraumático se relaciona fuertemente con
la cantidad de apoyo emocional que los sobrevivientes reciben de la familia, los amigos
y la comunidad. El tratamiento consiste en ayudar a los que han experimentado un
trauma severo para llegar a un acuerdo con sus terribles recuerdos. A menudo es efectivo
el tratamiento inmediato cerca del sitio del trauma aunado a la expectativa de que
el individuo regresará a la vida cotidiana. Revivir el evento traumático en un escenario
seguro también es crucial para el tratamiento exitoso (Jaycox, Zoellner y Foa, 2002).
Esto ayuda a desensibilizar a la gente a los recuerdos traumáticos que la acosan (Oltmanns
y Emery, 2001).
COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN
1. El subempleo y el divorcio a menudo son causa de
___ a. conducta tipo A
___ b. trastorno de estrés postraumático
___ c. estrés extremo
2. La gente que no se muestra intensamente afligida cuando muere un ser querido se
está comportando anormalmente. Esto es
___ a. un concepto demostrado
___ b. revaloración positiva
___ c. un mito
3. El crecimiento postraumático, aunque raro, surge a partir de una
___ a. comprensión religiosa
___ b. comprensión existencial
___ c. a y b
4. La recuperación del TEPT se relaciona fuertemente con
___ a. un buen sistema de apoyo social
___ b. volverse a casar
___ c. la personalidad tipo B
Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 501
La persona bien ajustada
¿Cómo definen los psicólogos a una persona bien ajustada?
¿Qué constituye un buen ajuste? La respuesta a esa pregunta dista mucho de ser simple.
Algunos psicólogos piensan que se refiere a la habilidad para vivir de acuerdo con las
normas sociales. Todos tenemos deseos hostiles y egoístas; todos tenemos sueños imposibles.
Desde esta perspectiva y según la definición anterior, la gente que aprende a controlar
sus impulsos prohibidos y a limitar sus metas a las permitidas por la sociedad está
bien ajustada. Una mujer que crece en una ciudad pequeña, asiste a la universidad estatal,
se convierte en maestra, se casa y lleva una vida familiar pacífica se considera bien
ajustada: está viviendo de acuerdo con los valores que predominan en su comunidad.
Otros psicólogos están en total desacuerdo con este punto de vista conformista. Barron
(1963) argumentaba que “rehusarse a ajustarse… muy a menudo es síntoma de
un carácter saludable”. La sociedad no siempre tiene la razón. Si aceptamos sus estándares
ciegamente, renunciamos al derecho a hacer juicios independientes. De acuerdo
con Barron, la gente bien ajustada disfruta las dificultades y ambigüedades de la vida;
no se evade por medio de la conformidad irreflexiva. Acepta los desafíos y está dispuesta
a soportar el dolor y la confusión que esos desafíos pueden acarrear. Barron ha
afirmado que la flexibilidad, espontaneidad y creatividad, en lugar del mero hecho de
encajar, son signos de un ajuste saludable.
Otros psicólogos sostienen que la gente bien ajustada ha aprendido a equilibrar la
conformidad y la inconformidad, el autocontrol y la espontaneidad, es decir, a adaptarse
flexiblemente conforme cambian las situaciones. A veces se deja llevar por el momento,
pero se controla en situaciones en que obrar por impulso iría en contra de sus
intereses y buen juicio. Es gente que puede cambiar cuando la sociedad así lo exige,
pero también que trabaja para cambiar a la sociedad cuando le parece que es lo más
conveniente. Estas personas conocen sus cualidades y admiten sus debilidades, y esta
evaluación realista obedece a una aproximación a la vida que está en armonía con su yo
interno. No sienten que deban actuar contra sus valores para tener éxito. La confianza
en sí mismos les permite enfrentar los conflictos y las amenazas sin ansiedad excesiva
y, lo que es quizá lo más importante, les permite arriesgar sus sentimientos y su autoestima
en las relaciones íntimas.
Los psicólogos también evalúan el ajuste usando criterios específicos, como los siguientes
(Morris, 1990), para juzgar una acción:
1. ¿La acción satisface de manera realista las demandas de la situación o se limita a posponer
la solución del problema? Varias formas de escapismo, como las drogas, el alcohol e
incluso las fantasías interminables que generan los libros, películas y la televisión, pueden
alejarnos de nuestro dolor, pero no abordan las causas de nuestras dificultades. El
uso excesivo del escapismo nunca permitirá un ajuste satisfactorio a una situación estresante.
2. ¿Satisface la acción las necesidades del individuo?
A menudo actuamos para reducir
las presiones externas haciendo a un lado
las necesidades personales. Una aspirante a
actriz quizá abandone sus metas profesionales
para apoyar las metas de su esposo.
En el corto plazo, reduce la presión externa,
pero es probable que se sienta frustrada y
desilusionada por el resto de su vida. Una
solución que crea semejante conflicto interno
no es un ajuste efectivo.
3. ¿La acción es compatible con el bienestar
de los demás? Algunas personas satisfacen
502 Psicología
¿Quién está bien ajustado?
A note los nombres de tres individuos a quienes considere bien ajustados. Tómese
cierto tiempo antes de responder. Incluya a una persona a la que sólo
conozca de manera distante, quizá alguien acerca de quien ha leído.
• ¿Qué cualidades personales distinguen a esos individuos?
• Describa una acción o situación que le haya impresionado.
• ¿Qué tienen esas personas en común? ¿Cuáles son sus distinciones individuales?
Respuestas: d
sus necesidades de formas que lastiman a otros. Un joven ejecutivo que utiliza de manera
despiadada a la gente y manipula a sus compañeros de trabajo tal vez “progrese”
mediante dichas acciones. Pero aunque logre convertirse en vicepresidente de su compañía,
se encontrará sin amigos y con el temor de que sus superiores lo traten como él
trata a sus subordinados. En última instancia, esta situación se volverá extremadamente
estresante y frustrante. Un buen ajuste toma en consideración tanto las necesidades
individuales como el bienestar de los demás.
Para Abraham Maslow, cuyas visiones humanistas de la personalidad y jerarquía de necesidades
analizamos en los capítulos 9 y 11, las personas bien ajustadas tratan de “autorrealizarse”.
Es decir, viven de una forma que promueve su crecimiento y realización, no
para agradar a otra gente o ganar aprobación social. Los individuos bien ajustados, dice
Maslow (1954), perciben de manera realista a la gente y los eventos, al tiempo que pueden
aceptar la incertidumbre y la ambigüedad. Aunque a menudo su conducta es muy
convencional, su pensamiento no lo es; más bien son pensadores creativos y espontáneos.
Al mismo tiempo, la gente autorrealizada se impone metas y trabaja, a menudo
de manera independiente, para alcanzarlas.
La gente autorrealizada también tiende a establecer relaciones estrechas y profundas
con unos cuantos individuos elegidos y en su trato con los demás suele ser indiferente a
características como el sexo, origen, raza, color y religión. Maslow también advirtió
que la gente con un sentido del humor que es amplio y filosófico en lugar de mordaz y
hostil tiene mayor posibilidad de ajustarse al estrés y de concretar grandes logros.
Hay muchos criterios para juzgar si una persona está bien ajustada. Un individuo
que de acuerdo con un criterio parece bien ajustado, tal vez no lo sea a la luz de criterios
diferentes. Lo mismo sucede cuando tratamos de especificar qué conductas son
“anormales”, el tema del siguiente capítulo.
COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN
La persona bien ajustada ha aprendido a equilibrar
___ a. conformidad e inconformidad
___ b. autocontrol y espontaneidad
___ c. flexibilidad y estructura
___ d. todas las anteriores
Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 503
Resumen
El estrés es tensión o presión psicológica. Experimentamos estrés
cuando nos sentimos amenazados física o psicológicamente. El ajuste
se refiere a cualquier intento por afrontar una situación estresante,
balancear nuestras necesidades contra las demandas del ambiente y las
posibilidades realistas a que tenemos acceso. La forma en que nos
ajustamos a las fuentes de estrés en nuestra vida afecta nuestra salud;
el estrés prolongado o severo contribuye a la aparición de trastornos
físicos y psicológicos. La psicología de la salud es una especialidad
de la psicología interesada en la relación entre los factores psicológicos
y la salud física.
Fuentes de estrés
Los estresores son los eventos o circunstancias que desencadenan el
estrés. Algunas situaciones de vida o muerte, como la guerra y los desastres
naturales, son inherentemente estresantes. Incluso los acontecimientos
que suelen considerarse positivos, como una boda o un ascenso
en el trabajo, resultan estresantes porque requieren cambio o
adaptación.
Cambios de la vida Como la mayoría de la gente busca orden,
continuidad y acontecimientos predecibles en su vida, cualquier evento
que implique cambio será experimentado como estresante. La Escala
de Evaluación del Reajuste Social (EERS), desarrollada por Holmes y
Rahe, mide cuánto estrés ha experimentado una persona en cualquier
periodo asignando puntuaciones a una serie de eventos que cambian la
vida.
Nimiedades de la vida cotidiana Buena parte del estrés proviene
de nimiedades, definidas como pequeñas molestias, irritaciones y
frustraciones. Los eventos importantes a menudo desencadenan las
nimiedades que dan lugar al estrés.
504 Psicología
La presión también contribuye al estrés. La presión puede derivarse
de fuerzas internas y externas; en cualquier caso, nos sentimos
obligados a intensificar nuestros esfuerzos por alcanzar mayores niveles
de desempeño.
La frustración ocurre cuando alguien o algo se interpone entre nosotros
y nuestra meta. Hay cinco fuentes básicas de frustración: las demoras,
la falta de recursos, las pérdidas, el fracaso y la discriminación.
El conflicto surge cuando nos enfrentamos con dos o más demandas,
oportunidades, necesidades o metas incompatibles. Kurt Lewin
analizó el conflicto en términos de aproximación y evitación, y demostró
como se combinan esas tendencias para caracterizar tres tipos
básicos de conflicto. Alguien que es atraído al mismo tiempo por dos
metas incompatibles experimenta un conflicto de aproximación/aproximación,
en el cual la persona tiene que hacer una elección entre
las dos metas u oportunidades o modificarlas de forma que pueda sacar
ventaja de ambas metas. El caso contrario de este problema es el
conflicto de evitación/evitación, donde una persona enfrenta dos
posibilidades indeseables o amenazantes. La gente por lo regular trata
de escapar de este tipo de conflicto o vacila entre las dos posibilidades.
También es difícil resolver el conflicto de aproximación/evitación,
donde una persona es atraída y repelida por la misma meta u oportunidad.
La gente en este dilema a la larga alcanza un punto en que la
tendencia a aproximarse iguala a la tendencia a evitar; entonces vacila
hasta que finalmente toma una decisión o hasta que hay un cambio en
la situación.
Estrés y diferencias individuales Algunas personas perciben una
situación particular como estresante, mientras que otras son capaces
de tomarla con calma. La gente resistente al estrés comparte un rasgo
llamado fortaleza, es decir, una tendencia a experimentar las exigencias
difíciles como desafíos más que como amenazas. Los que sienten
que tienen cierto control sobre un evento son mucho menos susceptibles
al estrés que quienes se sienten impotentes en la misma situación.
En ocasiones la gente se somete a estrés interiorizando un conjunto
de creencias irracionales y autodenigrantes que aumentan innecesariamente
el estrés normal de la vida.
Afrontamiento del estrés
El estrés requiere ser afrontado, que hagamos esfuerzos cognoscitivos
y conductuales para manejar el estrés psicológico. La gente por lo
general se ajusta al estrés en una de dos maneras: el afrontamiento directo
describe cualquier acción que la gente emprende para cambiar
una situación incómoda; el afrontamiento defensivo se refiere a las
distintas formas en que la gente se convence (mediante una forma de
autoengaño) de que en realidad no es amenazada o de que en verdad
no desea lo que no puede obtener.
Afrontamiento directo Cuando afrontamos de manera directa una
amenaza o conflicto particular, lo hacemos en una de tres maneras:
confrontación, negociación o retirada. Confrontar una situación
estresante puede llevarnos a aprender nuevas habilidades, obtener la
ayuda de otras personas, esforzarnos más por alcanzar una meta o expresar
enojo. La negociación por lo general resuelve un conflicto
obligándonos a conformarnos con menos de lo que buscábamos originalmente.
En ocasiones la forma más efectiva de afrontar una situación
estresante es distanciarse de ella, pero el peligro de la retirada es
que puede convertirse en un hábito inadaptado.
Afrontamiento defensivo Cuando surge una situación estresante y
poco puede hacerse para manejarla directamente, la gente suele recurrir
a los mecanismos de defensa como forma de afrontamiento. Los
mecanismos de defensa son formas de engañarnos, consciente o inconscientemente,
acerca de las causas de los eventos estresantes, reduciendo
de esta forma el conflicto, la frustración, la presión y la ansiedad.
En el corto plazo, el uso de los mecanismos de defensa reduce
nuestro nivel de estrés, pero a la larga interfiere con la capacidad de la
persona para manejar directamente los problemas.
Diferencias socioeconómicas y de género Los individuos que
viven en la pobreza tienden a experimentar mayor estrés que otras personas,
sobre todo porque el ambiente en que se desenvuelven suele ser
más amenazante y ellos disponen de menos recursos para afrontar el estrés.
Como resultado, experimentan más problemas de salud que la
gente en mejores circunstancias financieras. Al contrario de lo que sostiene
la creencia popular, las mujeres y los hombres resultan igualmente
afectados por el estrés, aunque las mujeres tienen mayor probabilidad
que los hombres de experimentar estrés cuando su matrimonio u otras
relaciones de largo plazo experimentan graves problemas. Esto parece
ser una señal de mayor compromiso con la relación y no una indicación
de mayor vulnerabilidad al estrés.
Estrés y salud
La biología del estrés El fisiólogo Hans Selye identificó tres etapas de
la reacción al estrés físico y psicológico a las que llamó el síndrome de
adaptación general (SAG). En la primera etapa, la reacción de alarma,
el cuerpo reconoce que debe rechazar algún peligro físico o psicológico
y actúa en consecuencia. Si los mecanismos de afrontamiento
directo o defensivo no tienen éxito al tratar de reducir el estrés, avanzamos
a la segunda etapa de adaptación. Durante esta etapa de resistencia,
aparecen los síntomas de tensión física al intensificarse los esfuerzos
por afrontar la situación de manera directa y defensiva. Si esos intentos
por recuperar el equilibrio psicológico fallan, la desorganización
psicológica queda por completo fuera de control hasta que se alcanza
la tercera etapa de agotamiento. En esta fase, usamos mecanismos de
defensa cada vez más ineficientes para controlar el estrés. Algunas
personas pierden el contacto con la realidad, y otras muestran signos
de estar exhaustas.
El estrés y las enfermedades cardiacas Se sabe que el estrés es
un factor importante en el desarrollo de la enfermedad coronaria cardiaca
(ECC). El patrón de conducta tipo A, un conjunto de características
que incluye hostilidad, urgencia, competitividad y esfuerzo, se ha
vinculado con una mayor probabilidad de ECC. La investigación actual
indica que algunos aspectos de la conducta tipo A (en especial el
enojo crónico y la hostilidad) están más estrechamente relacionados
con la cardiopatía que otros aspectos.
El estrés y el sistema inmunológico Los estudios de la psiconeuroinmunología
han demostrado que el estrés puede suprimir el funcionamiento
del sistema inmunológico, incrementando la susceptibilidad al
resfriado común y al cáncer en situaciones de exposición prolongada
al estrés. Las técnicas de reducción del estrés ayudan a los pacientes
de cáncer a afrontar la situación.
Mantenerse saludable
Métodos para reducir el estrés El ejercicio reduce el impacto negativo
del estrés, al igual que el entrenamiento de relajación. La gente
con fuertes sistemas de apoyo social disfruta de mejor salud. Algunas
evidencias sugieren que el apoyo social puede afectar directamente el
funcionamiento del sistema inmunológico. Es posible que la gente con
niveles más altos de apoyo social practique con más frecuencia conductas
saludables como mejores dietas y más ejercicio físico.
Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 505
Otras formas de minimizar el estrés incluyen el afrontamiento
proactivo (consistente en anticipar los eventos estresantes y dar pasos
para evitarlos o minimizar su impacto) y la revaloración positiva, que
supone sacar provecho de una situación tensa o dolorosa, en particular
mediante el uso del humor.
Adoptar un estilo de vida saludable El movimiento de la psicología
positiva ha llevado a muchos psicólogos de la salud a explorar
otras formas de promover la buena salud adoptando un estilo de vida
más saludable. Para mantener la salud es importante desarrollar hábitos
saludables como llevar una dieta bien balanceada, hacer ejercicio
de forma regular, no fumar y evitar las conductas de alto riesgo.
Estrés extremo
Fuentes de estrés extremo El estrés extremo se deriva de numerosas
fuentes que incluyen el desempleo, el divorcio y la separación, el
duelo, las catástrofes y el combate u otros ataques personales amenazantes.
Trastorno de estrés postraumático El trauma extremo puede
producir el trastorno de estrés postraumático (TEPT), un trastorno
psicológico debilitante cuyos síntomas incluyen ansiedad, insomnio
y pesadillas. Los veteranos de guerra, los civiles que han experimentado
el trauma y el terror de un conflicto bélico y los refugiados
de guerras y disturbios son especialmente susceptibles al TEPT.
La persona bien ajustada
¿Qué constituye un buen ajuste? Algunos psicólogos creen que la
gente bien ajustada vive de acuerdo con las normas sociales, al haber
aprendido a controlar los impulsos socialmente prohibidos y a limitar
sus metas a las que permite esa sociedad. Por otro lado, Barron argumenta
que negarse a ajustarse a las normas sociales es síntoma de un
carácter saludable. Sugiere que la gente bien ajustada acepta y disfruta
los desafíos porque tiene confianza en su habilidad para enfrentar
los problemas de una manera realista y madura. Otros psicólogos
creen que las personas bien ajustadas son las que han aprendido a
equilibrar la conformidad y la inconformidad, el autocontrol y la espontaneidad.
Por último, algunos psicólogos usan criterios específicos
para evaluar la habilidad de una persona para ajustarse, como lo
bien que el ajuste resuelve el problema y satisface las necesidades personales
y las necesidades de los demás.
Términosclave
Estrés 474
Ajuste 474
Psicología de la salud 474
Estresores 474
Presión 475
Frustración 477
Conflicto 478
Conflicto de aproximación/
aproximación 478
Conflicto de evitación/evitación 478
Conflicto de aproximación/
evitación 478
Afrontemos 482
Confrontación 482
Negociación 483
Retirarse 483
Síndrome de adaptación general
(SAG) 487
Psiconeuroinmunología (PNI) 489
Trastorno de estrés
postraumático (TEPT) 499