RESUMEN
El VIH ocasiona el SIDA y, además, interfiere con la capacidad del cuerpo de combatir infecciones.
El virus se puede transmitir mediante el contacto con la sangre, el semen o los fluidos vaginales infectados.
Al cabo de pocas semanas de la infección con el VIH, pueden aparecer síntomas como fiebre, dolor de garganta y fatiga. Luego, la
enfermedad suele ser asintomática hasta que se convierte en SIDA. Los síntomas incluyen pérdida de peso, fiebre o sudores nocturnos,
infecciones recurrentes y fatiga.
No existe una cura para el SIDA, pero la observancia estricta de la terapia antirretroviral puede disminuir significativamente el
progreso de la enfermedad y evitar infecciones y complicaciones secundarias.
Transmisión por contacto sexual
Si bien el tratamiento puede ayudar, esta enfermedad no tiene cura.
Crónicas: pueden durar años o toda la vida.
Requiere diagnóstico médico. Siempre se requieren análisis de laboratorio o estudios de diagnóstico por imágenes.
CÓMO SE CONTAGIA
Por elementos en contacto con sangre (agujas sucias o sangre sin analizar)
Por relaciones sexuales sin protección.
De madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.
SÍNTOMAS
Al cabo de pocas semanas de la infección con el VIH, pueden aparecer síntomas como fiebre, dolor de garganta y fatiga. Luego, la
enfermedad suele ser asintomática hasta que se convierte en SIDA. Los síntomas incluyen pérdida de peso, fiebre o sudores nocturnos,
infecciones recurrentes y fatiga.
Las personas pueden sufrir algunos síntomas como por ejemplo:
Áreas de dolor: abdomen
Circunstancias en que se presenta el dolor: al tragar. Tos: seca. Lengua blanca o úlceras
Todo el cuerpo: fatiga, fiebre, malestar, pérdida de apetito, sudoración o sudores nocturnos
Gastrointestinales: diarrea líquida, diarrea persistente, náusea o vómitos
También comunes: infección oportunista, dolor de cabeza, erupción cutánea, ganglios linfáticos inflamados, manchas rojas,
neumonía, pérdida de peso intensa e involuntaria.
El tratamiento consiste en antivirales para el VIH
No existe una cura para el SIDA, pero la observancia estricta de la terapia antirretroviral puede disminuir significativamente el progreso de la
enfermedad y evitar infecciones y complicaciones secundarias.
RESUMEN
El VIH ocasiona el SIDA y, además, interfiere con la capacidad del cuerpo de combatir infecciones.
El virus se puede transmitir mediante el contacto con la sangre, el semen o los fluidos vaginales infectados.
Al cabo de pocas semanas de la infección con el VIH, pueden aparecer síntomas como fiebre, dolor de garganta y fatiga. Luego, la
enfermedad suele ser asintomática hasta que se convierte en SIDA. Los síntomas incluyen pérdida de peso, fiebre o sudores nocturnos,
infecciones recurrentes y fatiga.
No existe una cura para el SIDA, pero la observancia estricta de la terapia antirretroviral puede disminuir significativamente el
progreso de la enfermedad y evitar infecciones y complicaciones secundarias.
Transmisión por contacto sexual
Si bien el tratamiento puede ayudar, esta enfermedad no tiene cura.
Crónicas: pueden durar años o toda la vida.
Requiere diagnóstico médico. Siempre se requieren análisis de laboratorio o estudios de diagnóstico por imágenes.
CÓMO SE CONTAGIA
Por elementos en contacto con sangre (agujas sucias o sangre sin analizar)
Por relaciones sexuales sin protección.
De madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.
SÍNTOMAS
Al cabo de pocas semanas de la infección con el VIH, pueden aparecer síntomas como fiebre, dolor de garganta y fatiga. Luego, la
enfermedad suele ser asintomática hasta que se convierte en SIDA. Los síntomas incluyen pérdida de peso, fiebre o sudores nocturnos,
infecciones recurrentes y fatiga.
Las personas pueden sufrir algunos síntomas como por ejemplo:
Áreas de dolor: abdomen
Circunstancias en que se presenta el dolor: al tragar. Tos: seca. Lengua blanca o úlceras
Todo el cuerpo: fatiga, fiebre, malestar, pérdida de apetito, sudoración o sudores nocturnos
Gastrointestinales: diarrea líquida, diarrea persistente, náusea o vómitos
También comunes: infección oportunista, dolor de cabeza, erupción cutánea, ganglios linfáticos inflamados, manchas rojas,
neumonía, pérdida de peso intensa e involuntaria.
El tratamiento consiste en antivirales para el VIH
No existe una cura para el SIDA, pero la observancia estricta de la terapia antirretroviral puede disminuir significativamente el
progreso de la enfermedad y evitar infecciones y complicaciones secundarias.