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Presocráticos: Arjé y Filosofía Antigua

Los presocráticos fueron pensadores griegos anteriores a Sócrates que se enfocaron en la naturaleza o physis. Creían que el universo tenía un orden interno explicado por un arjé o principio fundamental como el agua, aire o lo indefinido. Los jonios o milesios como Tales, Anaximandro y Anaxímenes identificaron el arjé con elementos materiales y propusieron procesos como la rarefacción y condensación. Pitágoras creía que los números eran los principios de todas las cosas y que el univer
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Presocráticos: Arjé y Filosofía Antigua

Los presocráticos fueron pensadores griegos anteriores a Sócrates que se enfocaron en la naturaleza o physis. Creían que el universo tenía un orden interno explicado por un arjé o principio fundamental como el agua, aire o lo indefinido. Los jonios o milesios como Tales, Anaximandro y Anaxímenes identificaron el arjé con elementos materiales y propusieron procesos como la rarefacción y condensación. Pitágoras creía que los números eran los principios de todas las cosas y que el univer
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PRESOCRÁTICOS

Conjunto de pensadores griegos anteriores a Sócrates. Este término no denota solamente una clasificación
cronológica, ya que entre los presocráticos se incluyen también filósofos contemporáneos de Sócrates pero
que siguieron las orientaciones teóricas de los filósofos de los siglos VI y V a.C.
El tema fundamental del que se ocupan estos filósofos presocráticos es la naturaleza o physis (φύσις). Esta
physis es, para los filósofos griegos, sinónimo de necesidad y dinamismo interno:
 Necesidad: el universo es un todo ordenado; es un cosmos y no un caos. Y es un cosmos porque
todos los seres que lo pueblan están en su sito y se comportan del modo que les corresponde, según
su esencia.
 Dinamismo: este universo ordenado muestra un orden cambiante, en el que los fenómenos –los
movimientos de los astros, el cambio de las estaciones, etc.- se producen de manera ordenada.
Precisamente por esta actividad intrínseca que caracteriza a la naturaleza, los griegos concibieron el
universo, no como una máquina -modelo este que presidirá la concepción del universo en la modernidad-,
sino más bien como un organismo viviente.
Cuando los filósofos presocráticos se preguntan por la naturaleza, lo que están buscando es el arjé (ἀρχή),
que ha de entenderse, al mismo tiempo, como:
 origen: aquello a partir de lo cual se generan los seres del universo;
 sustrato permanente: aquello en qué consisten los seres del universo;
 causa: aquello capaz de explicar las distintas transformaciones del universo.
Es decir, el principio o arjé buscado por los primeros filósofos es la sustancia o sustancias primordiales de
las que proceden y están hechas las cosas que componen el universo, y que explican los cambios que se
producen en este

Los Jonios o Milesios


Esta escuela de pensamiento se denomina así porque surge en al colonias Griegas de Asia Menor (actual
Turquía), en el siglo VI a. C, en una región llamada Jonia, y cuya capital es Mileto. Los principales
representantes de esta Escuela son: Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes. Las características
principales de estos primeros filósofos son:

 La identificación del arjé con algo material.


 Sustentaron también que la physis (naturaleza) está animada por una fuerza inmanente, razón por la
cual no es preciso buscar más allá de la naturaleza misma un principio explicativo de su cambio. Esta
tesis es conocida con el nombre de hilozoísmo.
 Entienden el tiempo como un proceso cíclico, creen en el Eterno Retorno, no como un proceso
lineal.

Tales de Mileto (c. 624-546 a.C.)


Aunque no nos ha llegado ninguno de sus escritos, sabemos que tenía buenos conocimientos de astronomía
y geometría, y se le atribuye haber predicho el eclipse total de Sol del año 585 a.C. Esta manera de pensar
práctica le llevó a creer que lo que sucedía en el mundo no se debía a la intervención divina, sino a causas
naturales que la razón y la observación podían revelar.
Para él arjé es el agua o, en general, lo húmedo. Seguramente basó esta teoría en varias razones: el agua se
presenta en los tres estados de agregación de la materia (sólido, líquido y gaseoso), por lo que es un

1
elemento en continua transformación. También observa que toda la masa terrestre parece acabar al borde
del agua. De ahí deduce que toda la tierra debe estar flotando sobre un lecho de agua, del que ha emergido.
«Todo está lleno de dioses», decía Tales de Mileto, la realidad está presidida por una energía interna que la
vuelve creativa y fuente de vida. Esta teoría se denomina hilozoísmo (de hyle, “materia”, y zoé, “vida”),
porque considera que en todo hay vida, en el sentido de una oculta naturaleza creadora.

«Por lo que se refiere al número y a la especie de tal principio, no dicen todos lo mismo, sino que Tales, el
introductor de este tipo de filosofía, dice que es el agua (de ahí que dijera también que la tierra está sobre el
agua), tomando esta idea posiblemente de que veía que el alimento de todos los seres es húmedo y que a partir
de ello se genera lo caliente mismo y de ello vive (pues aquello a partir de los cual se generan todas las cosas
es el principio de todas ellas) – tomando, pues, tal idea de esto, y también de que las semillas de todas las
cosas son de naturaleza húmeda, y que el agua es, a su vez, el principio de la naturaleza de las cosas
húmedas».
Aristóteles. Metafísica, libro primero A, 983b 20-25

Anaximandro de Mileto
Para Anaximandro el arjé es una sustancia indeterminada e infinita, a la que denominó ápeiron (ἄπειρον)
(=lo indefinido, lo ilimitado).
Según este filósofo milesio, todo sale y todo vuelve al ápeiron, según un ciclo necesario. Del ápeiron
comienzan a separarse substancias opuestas entre sí; y cuando una prevalece sobre la otra, se produce una
reacción, que restablece el equilibrio. La alternancia de las estaciones del año sería un ejemplo de esto: el
calor y la sequedad del verano son sustituidos por el frío y la humedad del invierno.
En Anaximandro encontramos ya una cosmología que describe la formación del cosmos sin recurrir a
representaciones míticas. Según él, en el ápeiron se separan lo frío y lo caliente, debido a un proceso de
rotación. Lo frío-húmedo ocupa el centro, y a su alrededor gira una masa de fuego. El calor que desprende
esta masa de fuego hace que se evapore una parte del agua, por lo que surge la tierra seca y se forma una
cortina de vapor (el cielo), por cuyos orificios –que serían las estrellas- se ve el fuego exterior.
También encontramos en este pensador presocrático una explicación del origen de los animales y del
hombre, que parece anticipar las tesis del evolucionismo. Según esta explicación, los primeros animales
habrían surgido del agua -o del limo calentado por el sol-, y del agua pasaron a la tierra. Los seres humanos
descenderíamos de otras especies animales.

Anaximandro dijo que el arjé y elemento de todas las cosas es lo ápeiron… Ahora bien, a partir de donde hay
generación para las cosas, hacia allí se produce también la destrucción, según la necesidad; en efecto, «pagan
la culpa unas a otras y la reparación de la injusticia, según el ordenamiento del tiempo».
Simplicio

Anaxímenes de Mileto
Anaxímenes dice del aire: es un elemento invisible que fundamenta todo el mundo, igual que nuestro
primer aliento al nacer nos da la vida.
Anaxímenes concibe el arjé como un elemento determinado: el aire. Pero además explica explícitamente el
doble proceso mediante el cual todo procede del aire: rarefacción y condensación, es decir, lo primero sería
hacer menos denso un cuerpo gaseoso; y segundo, convertir un vapor en líquido o sólido.

2
«Anaxímenes de Mileto, hijo de Eurístrato, fue discípulo de Anaximandro, y según algunos, también de
Parménides. Dijo que el principio material era el aire y lo infinito y que los astros no se mueven bajo la tierra,
sino en torno a ella».
Diógenes Laercio
«El aire se diferencia de las sustancias particulares por rarefacción y condensación. Al enrarecerse se
convierte en fuego, al condensarse en viento, luego en nube, más condensado aún en agua, tierra y piedra; las
demás cosas se producen a partir de estas».
Simplicio.

Pitágoras de Samos (c. 570-495 a.C.)


El fundador de esta escuela, Pitágoras, es una figura en la que la realidad y la leyenda se confunden. Nació
en la isla jonia de Samos, y, tras viajar por Egipto y Mesopotamia, acabó por fundar una escuela en Crotona,
colonia griega situada al sur de la actual Sicilia.
Al hablar del pitagorismo, tenemos que tener presente que estamos ante una secta religiosa. Las sociedades
pitagóricas fueron organizaciones místicas y científicas al mismo tiempo. Ejercieron una considerable
influencia política.
Para los pitagóricos, los números son los principios de todas las cosas. Los pitagóricos observaron que
múltiples propiedades y comportamientos de los seres reales pueden ser expresados matemáticamente, por
lo que supusieron que todos los seres del universo son formulables en términos numéricos (todas las cosas
están construidas conforme a proporciones matemáticas).

El universo es un cosmos, un todo ordenado; y ese orden lo podemos expresar en términos matemáticos. El
universo está constituido por unos principios, que son los elementos constitutivos de los números: lo par
(lo ilimitado, lo infinitamente divisible, la pluralidad) y lo impar (lo limitado, la unidad).
Los pitagóricos se sorprendieron de las relaciones armónicas que encierran los números, llegando a decir,
según Aristóteles, que "las cosas eran números".

La descripción del mundo hecha por los


pitagóricos anticipa las doctrinas de Copérnico: el
cosmos es una esfera en cuyo centro hay un
fuego originario; a continuación, vienen los
planetas y el cielo de las estrellas fijas; por último,
una esfera de fuego envuelve todo el conjunto.

3
La matemática LOS NÚMEROS
Todo el Por lo tanto, si
...llegaremos a es el modelo GOBIERNAS LAS
universo sigue entendemos entender la básico del FORMAS. LOS
reglas y las relaciones estructura del pensamiento NÚMEROS
proporciones numéricas y cosmos. filosófico GOBIERNAN LAS
matemáticas matemática.
IDEAS.

Los pitagóricos sostienen que el arjé es el número. A los números aritméticos se les asocian números
geométricos: el 1 es el punto, el 2 la recta, el 3 el plano, el 4 el tetraedro (volumen).

El número diez era el más sagrado de todos los números y contenía a los anteriores. Era el símbolo de Dios y
del universo.

Los pitagóricos habrían observado la relación armónica existente entre las longitudes de las cuerdas y la
altura de los sonidos en la lira. Y entienden que esta armonía está presente en el cosmos entero...
La música es la mejor expresión sensible de la armonía del cosmos. Esta catarsis purifica el alma, en tanto
ésta es también armonía, y además causa de la armonía del cuerpo, por lo que se considera una auténtica
medicina para este (la enfermedad no es más que la pérdida de la armonía corporal).
Respecto a la antropología, los pitagóricos defienden que el ser humano está compuesto por dos sustancias
irreductibles en el universo, dualismo antropológico.: el cuerpo y el alma. Esta teoría antropológica va a
tener una gran influencia en Platón.
Los pitagóricos, respecto a la ética consideran que la vida es un castigo por influencia del cuerpo. La meta de
la vida es lograr la purificación del cuerpo mediante la ascesis. La ascesis significa control y represión de las
pasiones del cuerpo, además de la renuncia a todo placer corporal.

...el número es el principio que constituye no solo la materia de las cosas que son, sino también sus
propiedades y disposiciones, y que los elementos del número son lo Par e Impar, limitado aquel e ilimitado
este, y que el Uno se compone de ambos (en efecto, es par e impar), y que el Número deriva del Uno, y que
los números, como queda dicho, constituyen el firmamento entero.
Aristóteles, Metafísica, 985b-986a

4
Los Metafísicos: Heráclito y Parménides.

Para estos primeros filósofos del siglo V a. C, el arjé, lo que tienen en común todas las cosas deja de ser algo
material. Para Heráclito y Parménides el arjé es un abstracción, es el ser. Pero van a entender este ser de
modo distinto:

 Heráclito (c. 535-475 a.C.)


El ser está en continuo cambio, es decir, todo fluye, nada permanece estable. El cambio es algo propio de la
physis, pero si todo es cambio, ¿por qué hay orden? Existe un logos que gobierna la naturaleza. El cambio es
racional, no arbitrario, tiene un sentido.
Heráclito entiende que el equilibrio entre opuestos, como el día y la noche, o el calor y el frío, explica la
unidad del universo; esta idea de que ‘todo’ forma parte de un único proceso fundamental, o sustancia, es el
argumento central del monismo. Sin embargo, también afirma que los pares de opuestos están en tensión
constante y que, por lo tanto, todo está en un estado constante de devenir o de transformación. Por
ejemplo, el día se transforma en noche, que más tarde vuelve a transformarse en el día. En resumen:
 La physis está en una constante lucha de contrarios no obstante hay armonía en ella.
 Se fluctúa de un opuesto a otro , pero cada pareja de opuestos forma una unidad (para entender la
noche necesitamos el día, por eso lo opuestos se necesitan)
Heráclito utiliza la metáfora del fuego para expresar el arjé de todas las cosas. Con ello afirma que el Logos
no anula las contradicciones, y que el motor de la realidad es la lucha. En la cosmología de Heráclito el fuego
equilibra la tierra y el mar.

«Este mundo, el mismo para todos los seres, no lo ha creado ninguno de los dioses o de los hombres, sino que
siempre fue, es y será fuego eternamente vivo, que se enciende según medida y se apaga según medida».
«No se puede entrar dos veces en el mismo río, ni tocar dos veces la misma sustancia mortal según su manera
de ser; sino que por la intensidad y rapidez de su cambio, se dispersa y se recoge de nuevo, se acerca y se
aleja».
«Siempre están los hombres ignorantes de lo que es este Logos de que yo hablo, tanto antes de haberlo oído
como después de haberlo oído por primera vez; pues aunque todas las cosas acontecen según este Logos, se
parecen a gentes inexpertas, aun cuando experimentan palabras y acciones tales cuales yo las explico,
distinguiendo cada cosa según su naturaleza y declarando cómo es; los demás hombres, ni se dan cuenta de las
cosas que hacen despiertos, del mismo modo que se olvidan de cuanto hacen cuando duermen».
«Por eso es necesario seguir lo común; pero, aunque el Logos es común, la mayoría vive como si tuviese
inteligencia propia».

 Parménides (c. 515-445 a.C.)


Mantiene que el arjé es el Ser, pero lo va entender de forma diferente a Heráclito. Para Parménides no
existe el cambio, pues eso significaría pasar del ser al no-ser o del no-ser al ser, y eso es imposible.
Parménides comienza afirmando que solo el Ser, lo que existe, es y es pensable; y que el no-Ser ni es, ni es
concebible. A partir de este principio evidente, deduce las siguientes características del Ser:
 No tiene origen ni fin: si tuviera origen, tendría que haberse originado del no ser, lo cual es
imposible. Lo existente no puede surgir de la nada. Así que el ser, lo existente, no tiene ni principio
ni fin.
 Es único: el ser o lo existente engloba todo lo que existe, “todo es Uno”

5
 Es limitado y perfecto: en consonancia con los pitagóricos, que consideraban lo ilimitado como
imperfecto, Parménides considera que lo que es, lo existente, es limitado, porque es perfecto.
Además, Parménides demuestra que nuestra percepción del mundo es errónea y está llena de
contradicciones. Pese a que percibimos cambios, la razón nos dice que el cambio es imposible. La única
conclusión a la que podemos llegar, por lo tanto, es que no podemos fiarnos de la experiencia sensorial. Para
Parménides la única vía aceptable de conocimiento es la razón, la vía de los sentidos nos lleva a
contradicciones. Estos son los dos caminos de los que habla la diosa Diké:
 Camino de la verdad: «que es y no es posible que no sea». Aquí aparece expresado lo que más
tarde se conocerá como principio de identidad: »lo que es, es; lo que no es, no es». Según esta vía
solo el ser existe y es del todo imposible la existencia de la nada (el no ser); por tanto, no es posible
el devenir.
 Camino de la opinión: «que no es y que es preciso que no sea». Esta vía afirma y niega, al mismo
tiempo, el ser, lo cual es un contrasentido. Es por tanto un camino falso y engañoso.
La razón (Logos) solo puede ejercerse debidamente sobre lo real, ya que la realidad (ser) responde a un
orden racional. Frente a la hegemonía de la razón, está el menosprecio del conocimiento sensible reducido a
opinión (doxa), la cual considera al no ser «como lo mismo y no lo mismo».

Pues bien, yo te diré (y tú, tras oír mi relato, llévatelo contigo) las únicas vías de investigación pensables. La
una, que es y que le es imposible no ser, es el camino de la persuasión (porque acompaña a la Verdad); la otra,
que no es y que le es necesario no ser, esta, te lo aseguro, es una vía totalmente indiscernible, pues no podrías
conocer lo no ente (es imposible) ni expresarlo.

Pensadores Pluralistas

Después de Parménides el rumbo del pensamiento filosófico cambiará notoriamente. Los últimos
presocráticos renuncian a la solución monista (que recurre a un solo principio para explicar el origen de las
cosas) optan por una interpretación pluralista. Así, sin renunciar a postular un principio de orden material,
dan entrada a otra causa motriz que justifique la existencia del cambio.

 Empédocles de Agrigento (495-435 a.C.)


El pensamiento físico de Empédocles se apoya en la consideración de dos clases de principios del universo.
Por un lado estarían los principios de tipo material, las llamadas raíces del mundo1: fuego, aire, agua y tierra.
Por otro, tendríamos un principio no material que da razón del cambio. Este principio está formado por dos
fuerzas opuestas: una unificadora (Amor) y otra disgregadora (Discordia/Odio).
¿Cómo se produce la mezcla de los elementos? Las dos fuerzas, según cuenta Empédocles tienen un ciclo:
1. Reina el Amor (philia), y la Esfera es el Uno eterno, inmóvil, homogéneo, en el que los 4 elementos
están mezclados.
2. Llega el Odio (neikos), y por tanto, la separación, pero esta no es completa, dado que en ese
momento Odio y Amor permanecen juntos durante un tiempo, y eso permite la aparición del
cosmos y todos los seres.
3. Triunfa el Odio, los elementos se separan totalmente, uniéndose lo semejante con lo semejante (por
un lado, la tierra, por otro el aire, por otro el agua y por otro el fuego.

1
En todo el proceso las 4 raíces permanecen inmutables.

6
4. Reaparece el Amor y realiza la mezcla total, y se vuelve a la Esfera el ciclo comienza de nuevo =
ciclos del mundo= eterno retorno.

Purificación del alma. No existe a muerte porque nada se destruye completamente: solo hay nuevas
combinaciones. Empédocles en su escrito Purificaciones defendía que el alma pasa por distintas
encarnaciones dependiendo del tipo de vida que elige vivir (transmigración de las almas).

«Postula [Empédocles] cuatro elementos materiales, fuego, aire, agua y tierra. Todos eternos, que aumentan y
decrecen mediante la mezcla y la separación. Pero sus auténticos primeros principios, los que imparten el
movimiento a aquellos, son el Amor y la Discordia. Los elementos están constantemente sometidos a un
cambio alternante, mezclándose unas veces por obra del Amor y separándose otras por la acción de la
Discordia. Sus primeros principios, en consecuencia, son seis.»
«Otra cosa te diré: ningún ser mortal tiene nacimiento, ni existe el fin de la muerte detestable, sino solo
mezcla e intercambio de lo que está mezclado, a esto es a lo que llaman nacimiento los hombres».

Anaxágoras de Clazómena (500-428 a.C.)


Anaxágoras recoge de Parménides el postulado básico de que la realidad ha existido siempre y de que nada
nuevo puede engendrarse fuera de ella.
Todo lo existente, dice, resulta de la combinación de infinidad de partículas a las que llama semillas2. Más
tarde Aristóteles daría a estas semillas el nombre de “homeomerías”.
Las homeomerías no son idénticas entre sí, sino que difieren cualitativamente; hay tantas clases de ellas
como tipos de seres existen en la naturaleza. Sin embargo, cada individuo participa de todas las demás,
aunque posea en mayor grado la que corresponde a su especie.
Anaxágoras asume la tesis de que originariamente la totalidad de la materia debió estar aglutinada
formando un solo ser, lo Uno. El Nous fue la fuerza ordenadora que organizó las partículas iniciando un largo
proceso de combinaciones que daría lugar a la generación de los seres físicos. Este principio intelectual
activo (Nous) da sentido y finalidad y no deja nada ala zar.

«En todo hay una porción de todo», dice Anaxágoras. En una hoja de hierba o en un grano de trigo, prevalece
un tipo determinado de semillas, pero también incluyen semillas de todo: de hueso, de carne, de pelos...»
«¿Cómo -se pregunta - podría provenir el cabello de lo que no es cabello y la carne de lo que no es carne?».
«La Mente (Nous) gobierna todas las cosas que tienen vida, tanto las más grandes como las más pequeñas. La
Mente gobernó también toda la rotación, de tal manera que comenzó a girar en el comienzo. Empezó a girar
primeramente a partir de un área pequeña, ahora gira sobre una mayor y girará sobre otra aún mayor. Conoce
todas las cosas mezcladas, separadas y divididas».

Demócrito de Abdera (460-370 a.C.)


Defiende la existencia de átomos (partículas indivisibles), los cuales constituirían el principio de los seres
físicos. Para Demócrito el cosmos se divide en lo lleno (constituido por los átomos) y lo vacío (que hace
posible que estos se muevan y se combinen).

2
Estas semillas poseen todas las cualidades existentes (sabores, colores, formas…) y son eternas e inmutable. “En todo
hay una porción de todo”

7
Para los atomistas el movimiento es algo real. Ahora bien, para que el movimiento sea posible ha de existir
el vacío (no-ser), que pueda pasar a ser ocupado por los átomos. Solo así es posible que estos se desplacen y
se combinen, dando lugar a los seres físicos.
Según esta doctrina, el movimiento es causal, no responde a un plan determinado. Los átomos se reúnen
por azar, de tal manera que el universo es también fruto del azar.

Los átomos ni nacen ni perecen; pero tampoco varía su ser propio (únicamente cambia su posición en el
vacío); son compactos y de formas variadas; su número es ilimitado y se encuentran dotados de movimiento,
de modo que el principio material y el de movimiento coinciden.
Mecanicismo. Todo se reduce a materia y a movimiento. Nada se debe a una inteligencia ordenadora, lo que
sucede en la naturaleza es fruto del azar.
Conocimiento. Los sentidos no nos ofrecen una información fiable sobre el mundo. Pues lo que recibimos es
un mero efecto ilusorio (ni color, ni amargo…) puesto que en la realidad solo hay átomos y vacío.

«Leucipo y su compañero Demócrito sostuvieron que los elementos son 'lo lleno' y 'lo vacío', a los cuales
llamaron 'ser' y 'no ser' respectivamente. El ser es lleno y sólido; el no ser, vacío y sutil. Como, según ellos, el
vacío existe no menos que el cuerpo, se sigue que el no ser existe no menos que el ser. Ambos conjuntamente
constituyen las causas materiales de todo lo existente» Aristóteles, Metafísica, I, 4 ,985b).

Demócrito, en ocasiones, niega a los sentidos la realidad fenomenológica y dice que ninguno de ellos se
manifiesta concorde con la verdad, sino solo de acuerdo con la opinión. Lo que de verdad subyace a la
realidad de los entes es que son átomos y vacío. "Por convención", dice en efecto, "dulce", "por convención
amargo, por convención caliente, por convención frío, por convención color; pero, en realidad, átomos y
vacío".
Demócrito fr. 9, Sexto, Adv. math. VII 135

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