Viaje Espacial al Centro del Yo
Viaje Espacial al Centro del Yo
PERSONAJES:
DISLEXIA DOUGLAS BÉNDIX- Soy, Ego, sum: Soy yo, y por lo tanto existo. Mira Yo; por más que
intento mirarte, sólo me miro a mí misma. Trato de esquivar tu mirada, pero cada vez que te miro,
te sorprendo mirándome que te veo mirarme. ¿Cómo podría mirarme a mí misma sin que me vieras
mirarme? Mira Yo, la verdad es que no sé dónde te encuentras, pero yo he decidido que el Yo tal
vez se encuentra: en la cabeza (Aquí sacudo mi cabello y lo vuelvo a peinar) o en el corazón
(qué bonitas chichis tengo...) o en el estómago... o tal vez en el sexo (En esta parte me salgo
de la nave lunática, que en realidad es una lavadora) pero en cualquier lugar donde se
encuentre mi Yo, está dentro de mí misma; jamás en el afuera, ni tampoco en el vestido que
llevamos, o la carcacha que conducimos (Aprovecho para darle una patada a este armatoste)
¿Pero qué cosa es el “yo”? Ese es el objetivo de esta misión al centro del universo: determinar cuál
es el eje que rige la voluntad del cosmos. (Me doy un aire de importancia)
Debo aclararles algunos detalles; Yo si tengo bien claro mi ego, por eso la Nasa me ha
elegido a mí como teatronáuta estrella, pues hay muchas personas en la Tierra que no saben ¡ni
quiénes son ellos mismos! ¿No les parece francamente espantoso? ¡Es alarmante! Yo que ustedes
mejor me regresaba a mi casa a buscarme en algún espejo. (Esta parte es la más divertida,
porque escojo a alguien del público y lo uso de mi patiño) A ver usted amigo, que tiene cara de
sabelotodo; ¿dónde se encuentra tu “yo”? No sabes ¿verdad? ¿Alguien aquí podría ayudarle a este
pobre hombre a encontrar a su yo? Búsquenlo por favor, tal vez lo tiró abajo de sus asientos, o se
le cayó y alguien se lo encontró... si al menos nos ayudaras a decirnos cómo era tu “yo” (En esta
parte le doy un sopapo al espectador) ¡Reacciona! ¿Qué vas a hacer ahora sin tu “yo”? Muchas
gracias, un fuerte aplauso para nuestro amigo el sabelotodo. Y ahora, para desconcertar al público
asistente, yo, Dislexia Douglas Béndix, realizaré la máxima acrobacia que un ego puede exhibir: me
sumergiré dentro de mí misma, hasta perderme en mi laberinto del yo. (Entro de nuevo a la
Máquina del Ego) Si pudiéramos remontar el ego hasta el origen de la Pangea, en esta espiral que
gira en reversa, podríamos concebir por un instante lo inconcebible: aquella intangible materia que
todo lo contiene: el Ápeiron. El Centro dinámico del Cosmos. Bienvenidos a este viaje rumbo al
centro del Yo... ajusten sus cinturones... ¡Bonn Voyage...! (Cierro la escotilla)
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
2 Rupestre al Centro de la Galaxia
MÚSICA DE FRACTALES. DISOLVENCIA DE LUCES A:
MARAÑAS PÉREZ KLOSTER- ¡Caracoles! ¿Ya están todos ahí? Bueno, pues ya pueden empezar
a mirarme. Tercera llamada, se levanta el telón, luces: todo da vueltas a mí alrededor, pero nadie
se da cuenta. (Fumo implacable un habano) ¡Recórcholis! Recién salgo de un torbellino, y ya
estoy de nuevo en otra espiral; da lo mismo que me muera o que resucite; de todos modos sigo
girando (Busco entre el público a una muchacha bonita a quien tirarle mi discurso) ¿Pueden
explicarme de qué se trata esta obra de teatro? Seguramente vieron a mi esposa en la escena
anterior, y ella les ha de haber explicado. Dime algo preciosa; ¿qué vas a hacer saliendo de aquí?
(Pose de galán cinematográfico: frente en alto, cigarro en mano diestra y una flor en la
siniestra) te regalo este clavel que tenía en el ojal, a cambio de una flor para mis ojos... (Entrego
la flor. Miro con desdén al acompañante) No te enojes conmigo chavo, deberías de regalarle
flores más seguido a tu novia... compermiso. (Me subo de nuevo al escenario, y de una ¡pirueta!
hago mi presentación) Permítanme presentarme: mi nombre es Don Marañas Pérez Kloster
(entrego mi tarjeta al caballero más distinguido de la audiencia) teatronáuta de la Mexican
Aeronautic Station of Admiration, comisionado para encontrar el ombligo de la Luna de todos los
planetas del sistema solar. Sin embargo no he podido realizar mi diligencia porque mi esposa se
robó los archivos de mi despacho, para venderlos a la Nasa a cambio de una residencia en Cabo
Kennedy. Lo único que les pido es que me indiquen por dónde se fue mi esposa. Verán ustedes;
ella se llevó el libreto y no sé ni qué decirles: soy un actor sin parlamentos (aquí presumo de mi
memoria y recito unos parlamentos de Macbeth) “Life’s but a walking shadow, a poor player that
struts and frets his hour upon the stage, and then is heard no more...” (Me pierdo en mis
pensamientos...) Se supone que iba a decirles algo, pero es que alguien me robó mi “yo”. Y la
verdad es que estoy hecho bolas, tengo marañas en la cabeza, y podría concebir todas las historias
del mundo en cuestión de segundos, menos mi propia historia (me llevo una mano a la cabeza)
¿en qué acaba esta historia, en qué, en quéééé? Seguramente es una broma del Embajador de la
Luna, el autor de este monólogo demencial. (Regreso a la Nave del Ego para hojear el libreto)
¡No mames! Aquí dice que debo de bajar al público y besar... ¡a un hombre! ¡guácala! Seguramente
es una broma de mi esposa, pues sabe que de enamorarme de otro hombre, yo sólo podría
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
3 Rupestre al Centro de la Galaxia
enamorarme de mi mismo. (Me subo de nuevo a mi nave cósmica) ¡Hasta la vista, terrícolas...!
(Cierro la escotilla) MÚSICA DE SONIDOS TURULATOS. DISOLVENCIA DE LUCES A:
ESCENA III: EN EL EGOCENTRO DE UN LABERINTO
Desde el interior de la Nave del Ego se escucha una cuenta regresiva y el sonido de una
nave despegando con propulsión a chorro. El armatoste se zangolotea bajo una gran
presión atmosférica y vuelve a la normalidad. Cuando se abre la escotilla se asoma Béndix y
después Kloster, con sus respectivos cascos alegóricos.
BÉNDIX- ¡Desde la Nave del Ego, cambio! Aquí la Base del Yo, alerta, hemos recibido una señal
de ustedes, cambio...
KLOSTER- Dile a tu “Yo” que no sabemos dónde estamos, que por lo menos nos avienten algunas
pistas... ¡Estamos alunizando, estamos alucinado! alunizamos en la Luna de la Lucidez, alucinamos
en la luz de la Luna...
BÉNDIX- ¡Cállate, no los confundas más de la cuenta! ¡Control, control! El Capitán se ha vuelto
loco necesitamos descender para buscar su canica, cambio...
BÉNDIX- No, no tenemos cambio, permítanos bajar ahora mismo, por lo menos para cambiar este
billete. Atención, Base del Yo: tengo que seguirle la corriente; durante el viaje un remolino se tragó
a su ego ¡cambio!
KLOSTER- ¿Qué? Ya deja de estar vacilando y dime para qué giramos hasta detenernos aquí.
Entre todos los ciclos de la espiral universal, y tú tenías que escoger este, con esas personas que
ni conocemos...
BÉNDIX- Si por lo menos por un momento dejaras de pensar sólo en ti mismo lo comprenderías
¿Qué carajos tengo que hacer yo, despeinándome con estos malditos cascos, cuando podría estar
tomándome un coctel en alguna playa exótica?
KLOSTER- Almirante Dislexia Douglas Béndix: le informo que no hemos descendido con fines
vacacionales. Proceda como se lo indico, sino haré que Control la destituya de su cargo. En este
momento procedemos a explorar la superficie, cambio.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
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BÉNDIX- ¡Qué onda! Ya sé que perdimos las brújulas, pero no sabía que estuvieras tan norteado
¿sigues buscando tu canica?
KLOSTER- Este es un minúsculo paso para la humanidad, pero un gran paso para mí mismo:
¡Atención Control! Inicio la circunvolución exploratoria en esta... especie de espiral con vértices...
parecida a un cerebro que se piensa a sí mismo.
BÉNDIX- Ahora si que te quedaste en el viaje, maestro. Eso le pasa por perder su yo.
BÉNDIX- Lo hago desde niña y es un vicio que no puedo dejar, una manía, un tic nervioso, yo qué
sé... Control, Base del Yo; sospecho que sus neuronas se han dado a la fuga, cambio...
KLOSTER- ¿No te das cuenta de que tu egocentrismo nos está llevando al naufragio? Si no fuera
por tu vanidad, no hubieras perdido el libreto de la obra. Cabina de Luces: prendan una cenital
ambarina, para desvariar en ambiente lunático.
BÉNDIX- Ahí lo tienen ustedes: está completamente chiflado. Te equivocas querido; tú prometiste
cuidar mi libreto en el hotel, ¡pero seguramente lo extravió en la Taberna del Yo, cuando se fue a
emborrachar con sus amigotes!
BÉNDIX- ¡Por eso, cabeza de chorlito! ¿Y dónde rayos está tu mochila? ¡Cabeza hueca...!
BÉNDIX- Bueno, por lo menos a mi si me dio tiempo de repasar un poco mis rutas...
KLOSTER- ¡Qué egoísta eres, Dixie, por lo menos me hubieras dado chance de echarle una leída
en el camión! ¡No sé ni de qué se trata!
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
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BÉNDIX- Adelante, Base del Ego; el individuo confunde tres niveles distintos de ficción. Es posible
que se trate de un esquizofrénico... o de un actor con los parlamentos tergiversados.
BÉNDIX- Ah, es que yo si me sé el libreto y una mente de kaleidoscopio los escribe para que
broten desde mis labios, como si yo los estuviera inventando...
KLOSTER- Pues dile que no le eche tanta crema a sus tacos, y que hable más fuerte por el
apuntador, o lo acuso con mi delegado (...) ¡Alerta, Nave del Ego! Sospecho que me han puesto de
tripulante a una ególatra insubordinada.
BÉNDIX- Será necesario que te busquemos una nueva personalidad, mi querido Kloster, porque a
mi no me gusta juntarme con pusilánimes. ¡S.O.S el Capitán titubea y duda de sí mismo! ¿Qué
hago?
KLOSTER- ¡Me pones nervioso! Deja de dar vueltas en círculos. ¡Nave del Ego a Base del Yo,
cambio...! Mi compañera y yo hemos encallado en el egocentro de un laberinto, cambio.
BÉNDIX- Vamos a tener que improvisar un número musical, en lo que a Control se le ocurre algo
para sacarnos de este rompecabezas espiralidoso. Atención Cabina de Sonido: suelten la pista
musical número cuatro.
BÉNDIX- Te lo dije: ahora vamos a tener que volver a empezar desde el principio ¿por qué no te
fijas dónde pones tus cosas?
KLOSTER- No es mi culpa; dijeron que la función era a las 8:30, y además estos güeyes acaban
de llegar. Vamos a tener que empezar toda la pinche obra desde el principio.
BÉNDIX- Diles que apaguen su celular que puede hacer interferencia con las ondas marcianas de
nuestra nave. ¡Atención, atención: los terrícolas son rebeldes y presentan señales de rebeldía,
cambio...!
KLOSTER- Afirmativo: nadie nos quiere ceder un asiento ¿Por qué rayos nos miran tanto? Como si
fuéramos de otro planeta... mira, este cuate vino solo. ¿Por qué estará tan serio y con cara de
enojado?
BÉNDIX- De seguro ha de ser crítico de teatro. Pregúntale en qué periódico escribe, y dile a
Fulgencio el tramoyista que le haga llegar una cerveza de cortesía. Querido amigo, tengo que
contarle algo en secreto...
KLOSTER- ¿Ya vas a empezar con tus intrigas? Déjalo en paz, que disfrute de la función ¿no ves
que está tomando notas? De seguro ya escribió que nos la pasamos chacoteando sobre el
escenario.
BÉNDIX- Les voy a decir, eh, les voy a decir todo lo que tú me dijiste allá adentro, para que luego
no andes diciendo que yo dije, porque fuiste tú el que lo dijo.
BÉNDIX- ¿Entonces por qué me dijiste que yo fui la que te escondió tu libreto? Si de todos modos
te los aprendiste de memoria, güey.
KLOSTER- Pues si, ni modo que saliera a escena con el pinche libreto en las manos, no mames...
KLOSTER- Mejor fíjate bien a ver si ya llegó el dramaturgo. Nunca viene a sus funciones... de
seguro se la pasa de borrachote en la hora feliz del Sangron’s.
BÉNDIX- No lo veo por ningún lado... de seguro amaneció crudo, o ya lo mataron en algún
zafarrancho.
KLOSTER- Lo peor de todo es que tampoco aparece la señorita directora... ¿por qué será que
siento como si ya hubiéramos vivido esta situación antes?
BÉNDIX- Seguramente necesitas consultar un buen psiquiatra que te ayude a resolver tus marañas
mentales. ¡Atención, Base del Ego! Mi compañero sigue desvariando; envíen provisiones hasta el
Planeta Laberinto, Galaxia en Espiral, Constelación del Caracol...
KLOSTER- ¿Con quién estás hablando? ¡Ya deja de hacerte la loca! ¡Cabina de Luces, cierren el
telón! Dislexia está delirando en la superficie lunática..
BÉNDIX- Siento como que esta escena está muy parecida a la anterior.
KLOSTER- Eso se llama “disfunción perceptiva con déficit de atención” ¿quieres que te pase el
teléfono de un psicólogo?
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
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BÉNDIX- ¡Deveras! Siento como que estamos girando y dando vueltas en círculo alrededor de una
situación.
BÉNDIX- ¡Esa frase la has dicho veinte mil veces esta noche!
KLOSTER- ¡No es cierto! Es la primera vez que te lo he dicho, y te lo digo en serio, no sólo porque
así lo siento, sino porque así está escrito en el libreto.
BÉNDIX- ¿No habías dicho algo parecido ya antes? ¡Me aturde que le des vueltas y vueltas al
mismo asunto!
KLOSTER- ¡Recórcholis! Los retruécanos de este texto me hacen pensar en la forma retorcida de
un cerebro, que gira ensimismada para intentar mirarse a sí mismo...
BÉNDIX- Pues vaya misión tan narcisista ¿tú crees que Control nos haya puesto aquí para cumplir
una misión tan absurda?
KLOSTER- Lo extraño del asunto es que no se haya reportado con nosotros ¿Estás segura de que
no recibiste ningún mensaje de tu Yo?
BÉNDIX- Completamente. Desde que cruzamos el umbral del No Retorno perdimos contacto con la
Base del Ego.
KLOSTER- ¿Estás loca? La gravedad de este asteroide es menor a la de la Tierra, lo que da por
resultado que nuestros pensamientos sean volátiles.
KLOSTER- Además este pequeño asteroide, que pienso bautizar como “Planeta Tinglado” está
diseñado para echar a volar la imaginación y ejercer el poder que nos proporciona nuestro ego, y la
no menos importante presencia de nuestro libre albedrío.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
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BÉNDIX- Te equivocas querido; nosotros somos tan sólo dos teatronáutas, que seguimos al pie de
la letra los mandatos imperiosos de un Ego al que no conocemos...
KLOSTER- ¿Oíste como una voz salida quién sabe de dónde nos dio una orden autoritaria? ¿Sería
el autor del texto? ¿O tal vez el director?
BÉNDIX- ¡Alerta, una espiral nos envuelve! ¡S.O.S. el capitán continúa creyendo que es una obra
de teatro!
KLOSTER- ¡Qué onda! ¿Quién destapó esa coladera cósmica? ¡Base del Ego, Base del Ego,
alguien ha hecho un hoyo en el cielo!
BÉNDIX- ¡Por todas las conchas de los caracoles lunáticos! ¿Qué es éso...? ¡Aquí Dislexia Douglas
Béndix a Nave del Ego! ¡Abran las escotillas... algo muy extraño se acerca a nosotros....!
KLOSTER- ¡Eureka! Bitácora del capitán: en el egocentro del laberinto habita... ESO, un caracol
del espacio, que no tiene forma ni tamaño, pero se mueve en espiral...
BÉNDIX- ¡Cállate insensato! Apúrate a llegar a la nave, antes de que Eso nos absorba ¡Auxilio,
alerta, meidei, meidei...!
KLOSTER- ¡Meidei, meidei, alerta total! ¡Se resquebraja la cuarta pared! ¡Alguien ha desafiado las
leyes de la hermenéuticaaaaa....!
Caos total. Sube una música electrónica con sonidos siderales y semi tonos del Sonido 13.
Las luces desvarían la atmósfera delirante. Kloster y Béndix son absorbidos por una espiral
hasta su nave.
Oscuro total, seguido del eco de una grabación que reverbera.
ESCENA V: EN EL EPICENTRO DE LOS LIMBOS
Béndix y Kloster se asoman con cautela de La Nave del Ego
KLOSTER- Nunca. Esa maldita palabra. Cancela definitivamente todas las posibilidades, como
aquel hueco en la bóveda tachonada de luces.
KLOSTER- ¿Cómo puedes estar segura de eso, Dixie? Desde aquí no podemos volver a verlo ¿tú
crees que en el lado oscuro de la Luna existan más de esas extrañas criaturas espiralidosas?
KLOSTER- Es muy extraño que los científicos nunca hayan reparado en Eso.
BÉNDIX- Es natural. Siempre están pendientes de lo más visible. Nunca reparan en las señales
que envían los agujeros cósmicos, los hoyos negros o las estrellas grado cero. Lo consideran... una
pérdida de tiempo... o una superstición.
KLOSTER- Creo que tienen razón; contemplar esa cosa me ha producido un mareo inexplicable...
BÉNDIX- A ti todo te causa mareo... desde que se te botó la canica durante el descenso a la Luna.
BÉNDIX- Yo misma vi cuando tu canica salió disparada, durante una vuelta vertiginosa en ese
remolino gravitacional.
KLOSTER- ¡Gracias por darme aliento mi vida! No sé qué haría sin ti.
BÉNDIX- De nada, para eso somos pareja. Bueno, dejémonos de pendejadas, y vayamos a buscar
el famoso ombligo de la Luna, que mi Ego no tolera por mucho tiempo esta clase de misiones
rústicas.
KLOSTER- ¿Por qué no esperamos a que Control nos envíe una señal? Podríamos extraviarnos y
una lluvia radioactiva nos desintegraría.
BÉNDIX- Se nota que has visto demasiadas películas de ciencia-ficción. No seas ingenuo,
querido... ¿acaso ves una nube en el espacio?
KLOSTER- Mmmmh... ¡No vuelvas a obligarme a ver hacia el cielo! Bien sabes que me produce
vértigo mirar hacia el abismo.
KLOSTER- Y tú que lo sabes todo, querida ¿qué nacionalidad tienen los habitantes de la Luna?
BÉNDIX- ¡Son gringos, por supuesto! Y es más, por aquí debe de estar la bandera gringa que dejó
el Comandante Amstrong en 1969.
KLOSTER- ¿El gran Satchmo? No sabía que Louie Armstrong hubiera viajado a la Luna...
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12 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- ¡Eres un ignorante! Todo el mundo sabe que los gringos iniciaron la colonización de la
Luna.
BÉNDIX- Porque no habían detectado yacimientos de petróleo... o gente pobre a quien destruir con
tecnología de punta.
KLOSTER- Mi abuelito me contó que eso del viaje a la Luna fue una especie de película que
grabaron en un set de disneylandia.
KLOSTER- Y cuando vi La Guerra de las Galaxias me impresioné mucho. ¡La espada láser de
Luke Skywalker estaba de poca madre!
KLOSTER- ... y la verdad yo sí le creí más a George Lucas que al pinche de Ronald Reagan.
BÉNDIX- ¡De acuerdo cabrón! ¡Ya me tienen hasta la madre tus pendejadas!
BÉNDIX- ¡Es que te la pasas diciendo pendejada tras pendejada! Para empezar cuando llegamos a
la Luna el presidente era Richard Nixon, y no Ronald Reagan.
BÉNDIX- ¿Es que no te puedes callar ni un ratito aunque sea? Mira, mejor aquí la dejamos ¿Okey?
Y a partir de aquí cada quien se va por su lado.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
13 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- Como tú quieras mi amor... ¡Oye! Pero podemos seguir platicando por los
radiorreceptores ¿no? Dislexia, aquí Kloster, cambio... Llamando a Dislexia Douglas Béndix,
cambio... mi amor, contesta, cambio... cambio.... cambio...
CAMBIO DE LUCES.
SE ESCUCHA UNA MÚSICA ELECTRÓNICA DE LOS 70’S
KLOSTER- Mi amor, contesta, parece que acabo de descubrir el ombligo de la Luna, Cambio...
BÉNDIX- Me choca que todo el tiempo esté diciendo pendejada tras pendejada...
BÉNDIX- Y para colmo utiliza los aparatos telecomunicadores para hacer bromas estúpidas y
ruidos extraños.
BÉNDIX- ¡Ahí está otra vez este idiota! Nada más sabe estar chingando.
BÉNDIX- De seguro ya empezó con otra de sus estupideces ¿Cuándo vas a madurar, Kloster?
Aquí Dislexia, qué chingados quieres.
KLOSTER- Ven rápido, que acabo de descubrir un criptograma... parece un mapa, o uno de esos
artefactos pachecos que tiene el Ombudsman en su oficina..
BÉNDIX- Negativo. Estoy haciendo algo muy importante y no tengo tiempo de ir a jugar contigo.
BÉNDIX- ¿Con el quéééé? Escúchame bien, idiota ¿Cuántas tachas te tomaste anoche?
KLOSTER- Almirante Dislexia Douglas Béndix ¡Estoy hablando en serio! Ayúdame con esto si no
quieres que Control te destituya de tu cargo.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
15 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- ¿No puedes hacerlo por ti mismo, zoquete? Mira corazoncito, ahorita no puedo ir contigo
porque estoy midiendo la refractación de la luz en mi bello rostro.
KLOSTER- Ah, vaya... bueno, en fin... Aquí Kloster a Base del Ego, cambio... (...) Kloster, llamado
a Control de la Nave del Yo, cambio... (...) ¡Qué demencial arquitectura han concebido los lunáticos!
Bitácora del Capitán: quinto día en la Luna. Estación corcholata. Una espiral que parece Mandala,
se ha apoderado de toda la tipulación... jamás habíamos visto nada semejante...
BÉNDIX- ¿Y para eso tienes que hablar en voz alta? ¡Qué diablos es eso que tienes en las manos!
¡Ya te dije que no andes agarrando porquerías, que te puedes infectar!
BÉNDIX- ¿No te das cuenta que no tenemos tiempo para tus marigüanadas?
KLOSTER- Primero pierdes el pinche libreto, luego descompones mi audífono para el apuntador, y
para acabarla de chingar, ¡rompes el ideograma que el Cónsul de los lunáticos nos dejó!
BÉNDIX- Bueno ya; no exageres. Calma tu pinche neurosis y explícame que rayos decía el
jeroglífico ese.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
16 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- Mira... no podría explicártelo así como si nada... ni que fuera una receta para hacer una
piña colada o un bloody mary
BÉNDIX- Ya lo sé idiota. Avisaré a la Base que hemos tenido un hallazgo del tercer tipo, y que La
Nave te chupe la información a través de una transfusión directa a tu cerebro.
KLOSTER- Prefiero explicártelo en los pizarrones que tenemos en el Foro Rapaccini. Además voy
a necesitar un proyector de cuerpos opacos, un audiovisual de diapositivas digitales, y música de
Karlheinz Stockhausen, para musicalizar mi conferencia.
BÉNDIX- No mames, te voy a acusar con el Embajador, por querer adulterar la trama y pretender
descubrir Madagascar.
KLOSTER- No te preocupes; todo lo tengo archivado en mi memoria. Control, Base del Yo, Nave
del Ego: aquí Kloster, el “Chip contento”. Me dirijo a la nave a descargar la información, cambio...
BÉNDIX- Iniciando el proceso del clusterización, del agente Marañas Pérez Kloster, con un
volumen de 360 megabytes, información no clasificada.
BÉNDIX- Cállate pendejo. Tenemos que economizar la energía de la nave. A ver... ¿quieres
concentrarte y pensar de nuevo en el criptograma?
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
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KLOSTER- ¡Siento cosquillas! ¡Qué chistoso... estoy leyendo el procesador de la Nave! El disco
duro dice que insertes el dispositivo de protocolo en español. Puros garabatos y onomatopeyas
cibernéticas... ¡qué vaciado!
BÉNDIX- Nadie te está pidiendo tu opinión. Pon tu mente en blanco, cierra el hocico y acuérdate
sólo de la espiral convergente...
KLOSTER- No era espiral convergente; era un ombligo de los limbos, una réplica de la Vía Láctea,
sólo que en proporciones micromilimétricas.
Se empieza a proyectar una figura en espiral, que poco a poco adquiere forma, color y
nitidez.
BÉNDIX- ¡Perfecto! Estamos recibiendo una señal en lenguaje binario. La Máquina de las
Cachimbochas lo está descifrando, cambio... Habla más acerca de... el ese coso, el tal ombligo de
la Luna.
KLOSTER- Existe uno semejante en cada cuerpo astral del Sistema Solar, a excepción del cinturón
de asteroides, el cual fue destruido hace 7,500,000 años por los ursulinos, durante la guerra contra
los pleyadianos...
BÉNDIX- ¿Qué disparates está diciendo este güey? Creo que toda esta información tendremos que
enviársela a Jaime Maussan.
KLOSTER-...Cada espirograma contiene una clave distinta; cada planeta una configuración
diferente. Leídas de manera particular pueden conducir a una catástrofe; leídas todas en su
conjunto, conducen a la armonía y a una plenitud espiritual...
BÉNDIX- ¡Recórcholis! Eso quiere decir que ahora tenemos que encontrar un criptograma ¡en
todas las lunas del Sistema Solar!
ESCENA VIII: DESVENTURAS DE DOS PELELES EN MARTE
Béndix cubre la Nave del Ego con una funda de plástico, a la manera de Christoph cubriendo
el Reichstag. Kloster continúa dibujando diagramas locos en un pizarrón y murmura
fórmulas algebraicas.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
18 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- Según la fórmula de Möebius, la configuración del abismo responde a una estructura
metacósmica, donde Caos y Cosmos fluctúan...
BÉNDIX- ¿Quieres dejar de estar debrayando? La Nave del Ego ya clasificó la información y no es
necesario que hables más. Nadie entiende tus diagramas locos.
KLOSTER- Nadie está preparado para entender el infinito, sin embargo se puede llegar a una
intuición al respecto.
BÉNDIX- ¡No seas presumido! ¿Deveras te sientes mucho por desarrollar una teoría acerca del
vacío y la ubicuidad de la nada?
KLOSTER- Sí, mi amor; yo creo que soy masoquista. Cuando me siento tan seguro de mí mismo,
hasta llego a dudar de tanta seguridad. Te agradezco que me humilles y me sobajes hasta el suelo,
pues así me confirmo a mí mismo.
KLOSTER- Yo también te quiero, Dixie. Por cierto; te ves espantosa el día de hoy ¿será porque
hemos cumplido la primera fase de la misión?
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
19 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- No te burles de mí... bien sabes que estoy ocupada en la remodelación de La Nave del
Ego. Mira nada más; se parece al performance de la cobertura del Reichstage.
KLOSTER- Qué culta y elitista eres ¿podrías explicarle a los marcianos a qué rayos te refieres?
BÉNDIX- Habría que hacer una conferencia al respecto. Me comunicaré con el Embajador para que
le diga al Ombudsman que me escriba un guion acerca de las vanguardias en el arte moderno.
KLOSTER- Ándale, y así aumentas tu egocentrismo hasta reventar de contenta, y haces gala de
tus conocimientos pictóricos.
BÉNDIX- ¿Tú crees que les va a interesar a los extraterrestres el arte de los terrícolas?
KLOSTER- Todo, mi amor ¿se te olvida cuántas veces hemos intercambiado esencias, mientras
hacíamos el amor en esta cápsula espacial?
BÉNDIX- ¿Será que por eso estoy de mal humor desde que llegamos? Me preocupa el efecto que
causa en ti la superficie de Marte... te hace desvariar e inventar mentiras.
KLOSTER- No es mi culpa. Control nos tiene aquí para calibrar las relaciones conflictivas en el
espacio.
BÉNDIX- Espero que tu estulticia no sea contagiosa. Pediré a Control un informe detallado de tus
antecedentes sentimentales.
KLOSTER- Déjate de frivolidades. La Masa tiene intereses científicos; debemos averiguar si los
mexicanos nos podemos procrear en la superficie marciana.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
20 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- ¡No inventes! ¿En qué parte del guion decía eso?
BÉNDIX- Pues yo no tengo planeado tener hijos durante esta misión rústica al centro del Universo,
y mucho menos con un pelele... ¿qué es lo que pretendes?
KLOSTER- Llenar todos los planetas de mexicanos y vender cerveza Corona en toda la Galaxia.
BÉNDIX- ¿Nada más eso? ¿No quieres conquistar el Universo, de pura casualidad?
BÉNDIX- Por supuesto que no. Reportaré a la Nasa todo lo que me estás confesando. Estoy
segura que tendremos un conflicto diplomático.
KLOSTER- No lo creo; la Masa lo único que quiere es poner sucursales de Maseca en Marte y la
Luna, para vender tamales en el espacio. A nosotros no nos interesa matar culturas, como a
ustedes los gabachos ¿qué es lo que están buscando en Marte?
BÉNDIX- Esa es información confidencial que no puede ser revelada. Ocúpate de tus asuntos.
KLOSTER- Tienes razón. Todavía me falta ubicar el ombligo de los Limbos del planeta Marte, para
continuar con este rally delirante.
KLOSTER- Pues según el código binario que descifró la Máquina de las Cachimbochas, en este
cráter debemos encontrar otro criptograma.
BÉNDIX- Dudo mucho que Control nos comisione a ir más allá del cinturón de asteroides.
KLOSTER- Tal vez nosotros no, pero nuestros hijos lleguen algún día al Centro de la Galaxia.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
21 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- Sería una estupidez descender en Júpiter o Saturno. Simplemente su gravedad nos
aplastaría en cuestión de segundos.
KLOSTER- En el libreto se menciona que debemos descender en sus Lunas. Más o menos por la
escena nueve o diez, habremos llegado a Phobos o Deimos... ¡y más tarde a Europa y Ganimedes!
¡Qué chingonería!
BÉNDIX- Muy bien querido, pero antes tenemos que encontrar tu “yo” ¿deveras no te acuerdas
hasta donde lo desorbitaste? Búscalo; ha de ser como una canica, considerando tu coeficiente
mental.
KLOSTER- ¿Para qué? Cuando hayamos llegado al Centro Dinámico del Cosmos, nos habremos
encontrado a nosotros mismos. Además he llegado a la conclusión de que el Ego es lo que nos
impide comprender a la otredad del cosmos. Hay que matar el Ego... o por lo menos saber
dominarlo.
BÉNDIX- Ándale pues, sigue soñando, que los mexicanos ganaron la Copa del Mundo y con los
impuestos se pagó la deuda trasnacional, como dijo Chava Flores.
KLOSTER- Los problemas políticos me tienen sin cuidado. Es más importante resolver los asuntos
internos y descifrar el enigma del laberinto del Yo.
KLOSTER- Tienes razón; los churros hollywoodenses son de un elevadísimo compromiso social,
lástima que no haya salas de cine en Marte.
BÉNDIX- No te preocupes; la Nasa tiene planeado abrir una sucursal de Cinemart en el 2400, para
que los marcianos puedan ver cómo planeamos destruir su planeta.
KLOSTER- ¿Por qué no mejor te comunicas con tu Yo y le preguntas las coordenadas del Mapa
Marciano? ¿Dónde dejaste tu Monitor Egocéntrico?
BÉNDIX- Eres un grosero... por eso el Control del Yo nunca se comunica contigo. Muy comandante
y lo que tú quieras, pero eres un malhablado Atención Control, aquí Nave del Ego, cambio...
estamos perdidos en la superficie marciana y se ha suscitado una diferencia de opiniones.
Béndix continúa hablando a su espejo portatil, mientras Kloster hace ecuaciones científicas
en la pizarra.
KLOSTER- Da lo mismo que gire a la izquierda o a la derecha: ellas adivinan mis movimientos.
BÉNDIX- El tripulante Kloster insiste en hallar un supuesto mapa. Parece que la locura espacial se
ha apoderado de mi compañero, cambio...
KLOSTER- El resplandor de Phobos y Deimos duplica las sombras marcianas ¿tú crees que los
marcianos tengan más de un solo ego?
KLOSTER- ¡Órale...! Este planeta tiene luces de discotheque. “Where’s the lobby bar? I want to
drink a Tom Collins in a happy hour...”
BÉNDIX- Mi compañero confundió la comida espacial con una píldora de éxtasis. Supongo que
tendré que completar la misión yo sola. Cambio y fuera.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
23 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- Let’s go to the beach, baby. I want to surf in the marcian ocean.
KLOSTER- “We can swim in the sky, like a drunk sailor, loosed in the the night of the time...” como
dijo el gran bardo inglés, Johnny Walker.
BÉNDIX- Bueno... efectivamente su canica se desorbita cada determinado tiempo. Será necesario
que registre en la bitácora sus lapsos de estulticia.
KLOSTER- Y ya lo dijo William Lawson: “So long is the nightmare in the space; no more than a
dream of God...”
BÉNDIX- Ya lo veo; a falta de gravedad, su ego se dispara hacia todas las direcciones ¡Deja de
estar jugando, Kloster!
KLOSTER- Mi casco está captando un mensaje cifrado... debe de ser el Mariner IV, pues habla de
unas fotos a la superficie marciana.
BÉNDIX- Estás atrasado de información, mi chavo; esa chatarra se perdió a la deriva en el cinturón
de asteroides ¡hace más de 130 años!
KLOSTER- Seguramente dejaron algún chip gravitando en una órbita aleatoria... o tal vez se trata
del Voyager II, o de la sonda de la comunidad europea.
BÉNDIX- ¿Y desde cuándo te crees intérprete del protocolo para satélites artificiales? Escúchame
bien: Control ya se reportó con las coordenadas posibles para ubicar el criptograma.
KLOSTER- Ojalá que se trate de algún peyote marciano, o por lo menos de un cactus alucinógeno,
o un organismo enteógeno.
Kloster se pone a buscar algo por el suelo, girando sobre sí mismo y dando vueltas
ridículas, como un perro que persigue su propia cola.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
24 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- ¿En qué rayos estás pensando? ¿Así los entrenan en la Masa?
KLOSTER- El Comandante Masiosare nos ordenó que no nos fiáramos de ningún extranjero, y que
siguiéramos las viejas tradiciones para descifrar la organización caótica del universo.
BÉNDIX- En la Nasa lo primero que hacemos es detectar a los drogadictos, e inmediatamente los
dejamos fuera de cualquier misión al espacio. Luego por eso enloquecen a la mitad de la diligencia.
KLOSTER- Pues yo no veo qué tendría de malo ser el primer astronauta Yonqui en la Luna. A fin
de cuentas... ¡Bueno, qué pedo! ¿Cuáles son las pinches coordenadas para descubrir la
chingadera esa?
BÉNDIX- ¿Piensas seguir con tus leperadas? Definitivamente el Yo que has adoptado no te
conviene mucho... me gustaba más tu personalidad anterior; aunque carecías de crustáceos, eras
mucho más tierno y refinado.
KLOSTER- ¿Y tú de dónde chingados sacas que cambié de personalidad? ¡Si yo lo único que hago
es obedecerte, cabrona!
BÉNDIX- Desde que Control te condecoró por el hallazgo del Ombligo de la Luna, se te subieron
los humos y se te infló el ego... pero te convertiste en un pedante insoportable. Y grosero, que es lo
peor de todo.
KLOSTER- No me digas, pendeja. Pues me vale madres, porque la Masa me tiene comisionado
calibrar la intensidad de las groserías y los albures en el espacio exterior.
BÉNDIX- Bueno, pues quédate aquí, despotricando tus leperadas. compermiso... es hora de ir a
buscar el criptograma a las lunas de Marte.
KLOSTER- No te saques de onda... mira, agarra el pedo; no nos queda de otra que soportarnos.
BÉNDIX- ¿Deveras quieres que agarre el pedo? En eso consiste el criptograma marciano: en la
inconsciencia del pedo, en lo inasible de los humores espirituales.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
25 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- No me digas... de modo que la filosofía del pedo ¿no?
BÉNDIX- Desde luego ignorante. Como tú sabrás, en el centro de la espiral de los sueños, en el
egocentro del Yo, todos los seres vivos llevamos algo de éter, reflejo del vacío que existe en el
universo.
KLOSTER- Si, ajá; por eso los hippys decían “agarra el pedo, maestro...” y cuando se
pachequeaban juntos, su ser espiritual se expandía ¿no es así?
BÉNDIX- Efectivamente, ya veo que aprendes rápidamente. En el fondo, el ego no es más que
una pequeña dosis de vacío, una gota de éter en el centro de la caracola del cerebro o eso que
llamamos “nada”, flotando en el epicentro de la espiral que origina los sueños, en el laberinto del
Yo.
KLOSTER- Vaya. Parece que has descifrado el meollo del asunto. Pero todavía no sabemos cómo
es el criptograma de Marte.
BÉNDIX- Debemos de ir a buscarlo en las lunas Deimos y Phobos. Por lo pronto Control nos ha
indicado que debemos ingerir estas pastillas.
BÉNDIX- ¡Era como un reloj, como un reloj, un reloj! Giraba, giraba, giraba en dirección contraria a
las manecillas...
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
26 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- ¿Cuál reloj, cuál reloj, cuál reloj? Era un kaleidoscopio de planetas, y todos giraban en
direcciones disímbolas.
BÉNDIX- O tal vez era un Mandala, que se multiplicaba en fractales, que a su vez daban forma a
otras fractales...
KLOSTER- Era un acertijo en espiral. Si pudimos descifrar el ombligo de la Luna ¿por qué no
pudimos con el de Marte?
BÉNDIX- Porque en Marte no existía el microchip que explicara la configuración interna del
sistema.
BÉNDIX- Según entiendo la Nasa quiere que averigüemos si existe agua en Marte, y debemos de
hacerlo antes que la sonda europea nos gane la información.
KLOSTER- ¿Por qué ese afán de competir con todo el mundo? ¿Qué no pueden cooperar con
otros países sin querer ganar a ultranza?
BÉNDIX- Deberías de agradecer que te invitamos. Después del pancho que me armaste en Cabo
Cañaveral...
KLOSTER- ¿Y cómo no querías que me enojara? Pensabas darte a la fuga con toda la información
que recopilé en Palenque.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
27 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- ¡No te hagas! Te la pasabas fumando la pipa del apache con los hippy’s, debrayando en
tus choros pseudoproféticos con las chicas yonquis.
KLOSTER- Y tú sólo coqueteabas con los gringos locos que se van a drogar a las playas
mexicanas.
BÉNDIX- Era divertida nuestra vida allá en la Tierra ¿tú crees que podamos regresar de
vacaciones, como grandes estrellas, ricos y famosos?
BÉNDIX- El egocentrista eres tú. Todo el tiempo estás echándote flores a ti mismo.
KLOSTER- ¿Ah si? ¿Y entonces porque te adjudicaste el descubrimiento del Ombligo lunar?
BÉNDIX- Yo no tengo la culpa de que Control te considere medio tonto. Si me comisionó a mí para
pilotear la Nave no tienes porque sentirte menospreciado... eso se llama machismo.
KLOSTER- ¿Y yo para qué rayos voy a querer manejar ese armatoste? El Ego no es más que una
lavadora, que nos mantiene encerrados en nosotros mismos.
BÉNDIX- ¡Ya volviste a tirar tu Yo! ¿Qué no te das cuenta de que cada vez que dices eso extravías
tu personalidad?
KLOSTER- Tranquila; apenas encontramos una clave para configurar el mapa del Sistema, y ya te
están dando tus ataques de soberbia.
BÉNDIX- Mi ego no puede soportar que seas tan zonzo y pazguato ¿por qué los mexicanos no
pueden tener un poquito de ambición?
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
28 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- Es que no somos como los gringos. Además tú ni siquiera eres gringa, ni aunque te
pintes el cabello de güerita.
BÉNDIX- ¡No te metas con mi tinte, pendejo! Yo no te critico porque te dejes crecer las barbas.
KLOSTER- Bien sabes que en el espacio no hay manera de afeitarse. Ahora que lleguemos a
Júpiter voy a buscar una barbería para rasurarme.
BÉNDIX- No seas menso. Mejor revisa en la pantalla de tu casco a ver si ya llegó la imagen
retórica para encontrar el microchip marciano.
KLOSTER- Veamos... el casco dice: “Yo soy el Yo, que se manifiesta a través de tu cabeza,
Kloster. Dile a Dislexia que nunca has perdido a tu Yo, pues yo soy el Yo, que habla a través de tu
cabeza...”
BÉNDIX- ¡Vaya...! Al menos avanza por buen camino. Pregúntale, no dejes que se envuelva en
espirales autoreferenciales.
KLOSTER- Eso hago; Casco del Yo ¿Puedes ubicar el Criptograma de la luna Deimos? (...)
¡Cambio! (...) Deimos significa “sueño”, por lo que tendrán que dormir hasta recibir una señal,
Cambio...
BÉNDIX- ¡Dile a tu Yo que no mame! Ya nos echamos tremendo viajecito con la píldora Boogie-
Woogie y nada más vimos espirales.
KLOSTER- No mames, Casco del Yo; dime una señal más concreta, porque mi esposa no está
dispuesta a dormirse (...) Deberán de esperar a que llueva para beber el agua de Marte y de esta
manera...
BÉNDIX- ¡Ya veo por qué dicen que mandaron un burro a Marte! A ver inútil, préstame tu casco. Si,
Control, control, cambio... (...) Aquí Dislexia, tratando de comunicarse con el Yo de Kloster ¿dónde
dejaste tu canica?
KLOSTER- ¿Qué te dijo, qué te dijo? Yo estoy seguro de que tengo la cabeza en mi lugar, y nunca
he sabido que se me bote la canica.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
29 Rupestre al Centro de la Galaxia
BÉNDIX- Cállate cabeza de chorlito (...) Casco del Kloster ¿Puedes decirnos cómo encontrar el
criptograma en Deimos? (...) No responde.
KLOSTER- Si en la Luna era un ombligo que reflejaba a la Tierra, las Lunas de Marte deben de ser
gemelas... o un juego de espejos binario.
BÉNDIX- ¿Quieres guardar silencio? Por tus disparates estamos metidos en este embrollo (...)
Casco de Kloster, consulta en el Disco Duro sobre el acertijo del satélite Deimos.
KLOSTER- Deimos significa “demonio” por lo que deberán de esperar un eclipse con Phobos para
poder contemplarlo directamente.
BÉNDIX- ¡Recórcholis! A dos mil años luz de casa, como decían los Rolling Stone’s,
completamente perdida en el laberinto invisible del Cosmos...
KLOSTER- El demonio está en el egoísmo, Dislexia. Para empezar no estás sola y si volteas a tu
alrededor, verás que estamos rodeados de un infinito que desconocemos...
BÉNDIX- ...y para colmo con un ignorante orgulloso de su ignominia. Mi amor, deveras que valoro
tu filosofía... pos como dijo Platón “yo sólo sé que no he cenado” pero me urge saber a qué hora
ocurrirá el dichoso eclipse marciano.
KLOSTER- En a Taberna del Yo, un forastero solía darme consejos. Era un viejo yonqui, que hacía
muchos alardes de ser vaquero...
BÉNDIX- ¿Quieres dejar de contar anécdotas bobas? Pregúntale a tu casco las coordenadas
correctas para la alineación interplanetaria.
KLOSTER- A eso voy; en el Pueblo Funky un saltimbanqui me enseñó que para entenderse a uno
mismo, hay que comprender la otredad.
BÉNDIX- Ah, claro que sí, y para entender al otro hay que ponerse en sus zapatos ¿no? Ya estoy
harta de esas patrañas hippys de los años sesenta, y yo no estoy dispuesta a cambiar mis botas
yonquis por tus huaraches hippy’s.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
30 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- Entonces cambiemos de cascos. Estoy seguro que tu Yo podría darme algunas claves,
para entender la configuración del Universo.
BÉNDIX- Hagamos el intento, pero si fracasamos, te prometo que no te la vas a acabar cuando
lleguemos a Phobos.
KLOSTER- Ahí tienes el espejo de mi yo. En esas figuras sobre los campos de centeno...
BÉNDIX- Qué hermoso atardecer marciano... es la mejor Luna de miel que hemos tenido, mi
querido Kloster...
BÉNDIX- “Soñaremos con dormir en la Luna/ y pastar en los campos del espacio/ volaremos con
los niños en su cuna/ y nos haremos viejos más despacio...”
KLOSTER- ¿Quieres callarte? No es nada fácil descifrar el código binario que las sombras
proyectan sobre la superficie de Marte.
KLOSTER- Por favor, déjate de bobadas. Nos queda poco tiempo para determinar el magnetismo
de los satélites marcianos.
BÉNDIX- Oye Kloster, ¿no sería mejor hacer una exploración antropológica? Estoy segura de que
el microchip de la Luna de Phobos se encuentra entre los restos de una antigua civilización.
KLOSTER- No digas disparates. En cuanto termine el eclipse, la polaridad de ambas lunas estará
alineando el egocentro de ambos satélites.
KLOSTER- No me faltes al respeto que yo soy tu superior. Mira, por si no has puesto atención en
los últimos hallazgos que hemos obtenido, sucede que los satélites son la embajada para el planeta
sobre el cual orbitan.
KLOSTER- Afirmativo. Y dado que Marte tiene dos satélites, es mucho más complicado definir su
configuración astronómica... tenemos que descifrar los criptogramas de Phobos y Deimos en
conjunto ¡pero no me ayudas en nada!
KLOSTER- De ninguna manera; tenemos que descifrar el holograma en conjunto, para determinar
la ruta correcta hacia el Centro de la Galaxia.
BÉNDIX- ¿Y para qué? ¿Para enaltecer el ego de dos cosmonautas que todo el tiempo se están
agarrando de las greñas? Para eso mejor nos regresamos a seguir discutiendo en nuestra casa.
KLOSTER- No seas frívola, Dixie. Una vez que hayamos descifrado el enigma de los satélites,
iremos por el Centro Dinámico del Cosmos; el Ápeiron que da origen a la emanación cósmica...
BÉNDIX- A mí ya me está dando miedo hallarme tan lejos de casa... siento ñáñaras de viajar por el
cosmos sin mis cosméticos.
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
32 Rupestre al Centro de la Galaxia
KLOSTER- Caos y Cosmos son las fuerzas que equilibran el Universo, pues más allá de los límites
de nuestra Galaxia, y aún del mismo Universo, se encuentra... la nada.
BÉNDIX- ¡Por favor, no sigas con eso! Me da pánico pensar en la inmensidad y lo infinito de la
noche universal.
KLOSTER- Efectivamente... pensar en todos estos planetas, satélites y estrelllas... y pensar ¡que
no hay nadie! ¡Nadie en la Luna! ¡Nadie en Marte! ¡Nadie en la Noche Universal!
KLOSTER- ¿Cuál sería la idea de Dios para crear todo este sistema de partículas girando unas en
torno a otras? ¿El Universo gira, o se expande? ¿Qué clase de astro hace girar a la Vía Láctea?
BÉNDIX- ¡Segúramente es este casco! Me alegro que hayas descubierto el hilo negro del universo,
pero ya no aguanto los rigores de esta misión rústica... toma; te devuelvo tu casco defectuoso.
KLOSTER- ¿No te gusta intercambiar experiencias? Bueno, justo cuando estaba a punto de
descubrir el egocentro de la galaxia.
KLOSTER- ¡No seas payasa! Para ser uno mismo hay que abolir el Yo. Infla tu ego y te perderás a
ti mismo.
BÉNDIX- ¿Y para eso te botaste la canica? ¿Para venirla a buscar hasta estos confines del
universo?
KLOSTER- Lamento informarte que a pesar de haber encontrado el “yo” de Kloster en los
criptogramas lunáticos, mi ego me informa que debemos de viajar hacia el pasado, por la
compuerta cósmica que conduce a la Era de la Canica...
BÉNDIX- ¡¿Por qué?! ¡Yo no quiero permanecer el resto de mis días en este desierto helado!
BÉNDIX- ¿Y de qué nos serviría? Ni siquiera existen marcianos a los que pudiéramos dominar.
KLOSTER- ¿Estás segura? ¿No serán unos marcianos que nos vigilan?
KLOSTER- Este... eh... pues ahora que lo dices, creo que voy a extrañar la cerveza oscura de
barril.
BÉNDIX- Ah verdá...? Te dije que te aprendieras el guion antes de aceptar un papel en este
audiovisual turulato ¿deveras no lo leíste?
KLOSTER- La verdad si me echo mis ultradopings de vez en cuando, pero te confieso que nunca
he probado la cerveza Duff, e ignoro si la cebada en la Griega clásica la mezclaban con vino y
esencias.
BÉNDIX- ¿Por qué haces eso, Kloster? Luego por eso te quedan mal estructurados tus mapas
astrales.
KLOSTER- ¡Aaateeención, el criptograma marciano está a punto de ser revelado! ¡Todos a sus
puestos! ¡Toda la tripulación a sus respectivos puestos!
BÉNDIX- Se te botó la canica. Quítate ese casco y verás como el Control de la Nave del Ego deja
de hablar a través de tu cabeza.
KLOSTER- ¡Base del Ego en Phobos, octava Estación! Iniciando cuenta regresiva... siete... para la
alineación intersatelital.... seis...
BÉNDIX- ¡Un momento! ¿Cuál es el puesto de cada quien? Tanto cambio de egocentrismo me dejó
dos planetas que giran turulatos alrededor de mi cabeza.
KLOSTER- ...cuatro... se dibuja el contorno de una esfera binaria... tres.... activen sus pantallas
polarizadas para atisbar el contorno del resplandor...
KLOSTER- ¡Uno, transmitiendo la primera imagen del Sol proyectado en otro planeta! ¡Ceroooo!
BÉNDIX- La imagen precisa de mi ego: una esfera cuya circunferencia está en ningún lado, y cuyo
centro se encuentra en todas partes...
El Laberinto del Yo De Jorge Kuri o el Viaje
35 Rupestre al Centro de la Galaxia
ÉXODO DE FRACTALES CÓSMICAS Y MANDALA EN ESPIRAL:
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ESCENA XII: EL OMBLIGO DE LAS PANGEAS
EN EL EGOCENTRO DEL LABERINTO GALÁCTICO DEL YO
Béndix y Kloster bailan extasiados ante la imagen del Eslabón Universal, y en su coreografía
de lentes oscuros, descifran un laberinto imaginario, con gestos robóticos y pasitos Funky.
KLOSTER- Después de todo estuvo chida la diligencia, muy dear Dislexia Douglas Béndix.
BÉNDIX- Lo mismo digo, ¡chido güan, mi chelero Kloster! (Aquí nos despedimos con un saludo
en clave) misión cumplida y ahí nos vemos.
KLOSTER- Gracias por ayudarme a encontrar mi “Yo”. No sé cómo llegué a perderlo, pero de
todos modos muchas gracias.
BÉNDIX- Idiota; ya volviste a perderlo... Ándale pues Kloster; procura ser menos curioso o perderás
la canica en todas las distracciones.
BÉNDIX- ¿Quieres darte prisa, imbécil? Si te tardas tanto en decir tu despedida nos van a sacar del
aire.
KLOSTER- Pues yo tengo todo el tiempo del mundo: Time is on my side, como dijeran los Rolling
Stone’s.
KLOSTER- ¿Qué sucede? ¿Ha bajado el rating del programa? ¿O Control decidió suspender la
transmisión por problemas con los patrocinadores?
KLOSTER- Te voy a extrañar. De vez en cuando es bueno que alguien te desinfle la vanidad y al
mismo tiempo alabe tu narcisismo.
KLOSTER- Bueno, y ya que estamos en confianza ¿por qué me escondiste mi libreto? Me costó un
güevo decir todos esos textos...
BÉNDIX- Lo hiciste muy bien. Quería ver cuántos disparates inventabas esta noche. Estuviste
improvisando casi al pie de la letra.
KLOSTER- No vuelvo a embarcarme en una obra que aborde la construcción en abismo. Por un
momento creí volverme loco.
BÉNDIX- ¿Y no sería que cuando sentías volverte loco, en realidad era que te volvías cuerdo?
KLOSTER- Pues cuando estábamos en la Luna y descubrimos aquella espiral que giraba en
reversa...
BÉNDIX- Tanto mejor; así llevas el mapa perpetuamente grabado en tu cerebro... y nunca volverás
a perder tu “yo”. Adiós Kloster, ya es tarde.
BÉNDIX- Pues deja de pensar en la espiral retrospectiva. Acuérdate de la esfera universal, cuyo
centro está...
BÉNDIX- Y su circunferencia...
BÉNDIX- Qué lástima que tengamos que separarnos... hacíamos buen equipo.
FIN DE
“EL LABERINTO DEL YO
o El Viaje Rupestre al Centro de la Galaxia”
$ Jorge Kuri $
Embajada de la Luna 2004