LITERATURA RENACIMIENTO Y BARROCO
Poemas Garcilaso
SALICIO
El sol tiende los rayos de su lumbre Al amanecer el sol ilumina los campos y despierta a la fauna animal
por montes y por valles, despertando la cual ordena con una gradación de menos a más importante.
las aves y animales y la gente: Anáfora: cual... cual... cual... también ordenado como la gradación.
cuál por el aire claro va volando, 10 versos: descripción en orden
cuál por el verde valle o alta cumbre 4 versos: Aunque el mundo esté ordenado yo estoy
paciendo va segura y libremente, desordenado por mi sufrimiento y mi tristeza. Lloro a todas
cuál con el sol presente
horas.
va de nuevo al oficio,
y al usado ejercicio
do su natura o menester le inclina,
siempre está en llanto esta ánima mezquina,
cuando la sombra el mundo va cubriendo,
o la luz se avecina.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
¿Qué no se esperará de aquí adelante, Materia diste al mundo de esperanza La amada se ha ido y el mundo perfecto y
por difícil que sea y por incierto? de alcanzar lo imposible y no pensado, ordenado se ha convertido en un mundo
O ¿qué discordia no será juntada?, y de hacer juntar lo diferente, caótico, ha entrado en crisis. Ella ha roto la
y juntamente ¿qué tendrá por cierto, dando a quien diste el corazón malvado,
harmonía. Ella era la referencia de la
o qué de hoy más no temerá el amante, quitándolo de mí con tal mudanza
siendo a todo materia por ti dada? que siempre sonará de gente en gente.
perfección de ese mundo. Dado que ella se
Cuando tú enajenada La cordera paciente ha juntado con otro ha creado una unión
de mi cuidado fuiste, con el lobo hambriento disparatada, toda unión caótica ahora puede
notable causa diste, hará su ayuntamiento, ocurrir.
y ejemplo a todos cuantos cubre el cielo, y con las simples aves sin ruido Dos estrofas unidas.
que el más seguro tema con recelo harán las bravas sierpes ya su nido;
perder lo que estuviere poseyendo. que mayor diferencia comprendo
Salid fuera sin duelo, de ti al que has escogido.
salid sin duelo, lágrimas, corriendo. Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
Con mi llorar las piedras enternecen 10 versos: Empieza y termina llorando. Su llanto enternece a la
su natural dureza y la quebrantan; naturaleza y su animales, la cambia. Gradación: Rompe piedras,
los árboles parece que se inclinan: cambia el cantar de las aves y las fieras se arrodillan.
las aves que me escuchan, cuando cantan,
4 versos: Aparece ella que debería haber aparecido en la
con diferente voz se condolecen,
y mi morir cantando me adivinan.
gradación de los anteriores versos. Ella se opone a su llanto, en
Las fieras, que reclinan lugar de ablandecerse se endurece.
su cuerpo fatigado,
dejan el sosegado
sueño por escuchar mi llanto triste.
Tú sola contra mí te endureciste,
los ojos aún siquiera no volviendo
a los que tú hiciste
salir sin duelo, lágrimas, corriendo.
NEMOROSO
Corrientes aguas, puras, cristalinas, El autor no describe o presenta un paisaje natural bello e idealizado
árboles que os estáis mirando en ellas, que le ayuda a olvidarse de sus males. La enumeración de
verde prado, de fresca sombra lleno, elementos naturales los une. Une árbol con rio, une árbol con prado,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
une prado con aves, une hiedra con árbol...
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno
del grave mal que siento,
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría.
¿Dó están agora aquellos claros ojos Tema: Ubi sunt, una mujer tan bella y joven no debería morir tan
que llevaban tras sí, como colgada, pronto. En vez de preguntar sobre alguien famoso, pregunta de
mi ánima doquier que ellos se volvían? alguien íntimo, su amada.
¿Dó está la blanca mano delicada,
12 versos: Pregunta sin recibir respuesta. Domina el color
llena de vencimientos y despojos
que de mí mis sentidos le ofrecían?
blanco y la luminosidad, relaciona a su amada Elisa con la luz
Los cabellos que vían cuando estaba viva.
con gran desprecio al oro, 3 versos: Responde a todas las preguntas de los anteriores
como a menor tesoro, versos, Elisa está, muerta. Introduce la oscuridad y relaciona a
¿adónde están? ¿Adónde el blanco pecho? Elisa muerta con ella.
¿Dó la columna que el dorado techo
con presunción graciosa sostenía?
Aquesto todo agora ya se encierra,
por desventura mía,
en la fría, desierta y dura tierra.
¿Quién me dijera, Elisa, vida mía, La estrofa comienza hablando de Elisa y termina hablando del yo.
cuando en aqueste valle al fresco viento Cuando habla de Elisa tiene un tono alegre y luminoso. Cuando
andábamos cogiendo tiernas flores, habla del yo tiene un tono oscuro y triste
que había de ver con largo apartamiento
Gradación: Ciego, sin lumbre, cárcel tenebrosa.
venir el triste y solitario día
que diese amargo fin a mis amores?
Él no puede ver porque le falta su luz, Elisa.
El cielo en mis dolores
cargó la mano tanto,
que a sempiterno llanto
y a triste soledad me ha condenado;
y lo que siento más es verme atado
a la pesada vida y enojosa,
solo, desamparado,
ciego, sin lumbre, en cárcel tenebrosa.
Como al partir del sol la sombra crece, 8 versos:
y en cayendo su rayo se levanta 6 versos:
la negra escuridad que el mundo cubre,
de do viene el temor que nos espanta,
y la medrosa forma en que se ofrece
aquello que la noche nos encubre,
hasta que el sol descubre
su luz pura y hermosa:
tal es la tenebrosa
noche de tu partir, en que he quedado
de sombra y de temor atormentado,
hasta que muerte el tiempo determine
que a ver el deseado
sol de tu clara vista me encamine.
Divina Elisa, pues agora el cielo Elisa se encuentra en el cielo y desde el cielo observa estando
con inmortales pies pisas y mides, quieta como se mueve el cielo mismo. El poeta le pide a Elisa que lo
y su mudanza ves, estando queda, "mate" o pida su muerte para si poder estar con ella. El poeta
¿por qué de mí te olvidas y no pides
menciona la astrología, dice que el debería estar con su amada en
que se apresure el tiempo en que este velo
rompa del cuerpo, y verme libre pueda,
la rueda de venus, es el circulo de la diosa del amor.
y en la tercera rueda, Nemoroso imagina un amor paradisiaco que calca el mundo natural
contigo mano a mano, donde Elisa vive y no puede morir, nada los puede separar.
busquemos otro llano,
busquemos otros montes y otros ríos,
otros valles floridos y sombríos,
do descanse y siempre pueda verte
ante los ojos míos,
sin miedo y sobresalto de perderte?
Góngora - Fábula de Polifemo y Galatea
De este, pues, formidable de la tierra Describe el hogar de Polifemo.
bostezo, el melancólico vacío De la tierra bostezo: la tierra abre la boca, forma una cueva.
a Polifemo, horror de aquella sierra, Choza: se refiere al interior de la cueva
bárbara choza es, albergue umbrío.
Verso bimembre: verso 4, los adjetivos usados describen
Y redil espacioso donde encierra
cuanto las cumbres ásperas cabrío,
características de Polifemo.
de los montes esconde: copia bella
que un silbo junta y un peñasco sella.
Negro el cabello, imitador undoso El color negro del cabello de Polifemo adopta formas parecidas a las
de las oscuras aguas del Leteo, oscuras aguas del rio Leteo, el rio que conduce al inframundo. Su
al viento que lo peina proceloso pelo no lo peina mas que el viento y lo deja desordenado.
vuela sin orden, pende sin aseo;
Verso bimembre: verso 4,
un torrente es su barba, impetuoso
que, adusto hijo de este Pirineo,
Introduce las cualidades de Polifemo: oscuridad y salvaje.
su pecho inunda, o tarde, o mal, o en vano Relaciona a Polifemo con una montaña de la que cae agua, por su
surcada aun de los dedos de su mano. tamaño, su barba es como un torrente que intenta peinar con su
propia mano pero solo la deja peor de lo que estaba.
El agua aparece reiteradas veces.
Ninfa, de Doris hija, la más bella, El
adora, que vio el reino de la espuma.
Galatea es su nombre, y dulce en ella
el terno Venus de sus Gracias suma.
Son una y otra luminosa estrella
lucientes ojos de su blanca pluma:
si roca de cristal no es de Neptuno,
pavón de Venus es, cisne de Juno.
Purpúreas rosas sobre Galatea La belleza de Galatea está hecha por una tez rosada
la Alba entre lilios cándidos deshoja: emblanquecida. El amanecer le quita los pétalos blancos y rojos a
duda el Amor cuál más su color sea, los lilios para crear el rostro de Galatea.
o púrpura nevada, o nieve roja.
El dios del amor se enfada por no saber de color es Galatea. Se ve
De su frente la perla es, eritrea,
émula vana. El ciego dios se enoja,
en el 4 verso que es bimembre.
y, condenado su esplendor, la deja
pender en oro al nácar de su oreja.
La fugitiva Ninfa en tanto, donde Con esta estrofa arranca el mito.
hurta un laurel su tronco al Sol ardiente, Es la hora mas calurosa del dia y el arbol tapa su tronco con sus
tantos jazmines cuanta yerba esconde hojas y ramas. La Ninfa Galatea crea agua y de ella una fuente, su
la nieve de sus miembros da a una fuente.
piel blanca es confundida con jazmines al tumbarse, al tumbarse
Dulce se queja, dulce le responde
un ruiseñor a otro, y dulcemente
esconde la hierba. Al cantar los pajaros ella se duerme.
al sueño da sus ojos la armonía, Los tres soles son su dos ojos y el sol
por no abrasar con tres soles el día. 4 versos: se tumba
4 versos: se duerme
Polvo el cabello, húmidas centellas, Acis llega polvoriento y sudando, humidas centellas y ardientes
si no ardientes aljófares, sudando aljofares es lo mismo. Adjetivo de agua y sustantivo de fuego.
llegó Acis, y de ambas luces bellas Galatea se duerme, el occidente es el atardecer de sus ojos que son
dulce Occidente viendo al sueño blando,
soles. Bebe agua mientras la mira.
su boca dio, y sus ojos, cuanto pudo,
al sonoro cristal, al cristal mudo.
El cristal sonoro es el agua, y el cristal mudo es Galatea. Cierra la
estrofa como la empieza.
La Ninfa, pues, la sonorosa plata Galatea oye el agua, e ingrata por privar de su presencia a la hierba
bullir sintió del arroyuelo apenas, se levanta. Al levantarse la hierba se queda sin sus flores.
cuando a los verdes márgenes ingrata 2 veros: agua
segur se hizo de sus azucenas.
2 versos: naturaleza
Huyera... mas tan frío se desata
un temor perezoso por sus venas,
El miedo la paraliza, la vuelve de hielo.
que a la precisa fuga, al presto vuelo 2 versos: movimiento
grillos de nieve fue, plumas de hielo. 2 versos: parada
El ronco arrullo al joven solicita; Encima de los jovenes dos palomas juguetean,
mas, con desvíos Galatea suaves,
a su audacia los términos limita,
y el aplauso al concento de las aves.
Entre las ondas y la fruta, imita
Acis al siempre ayuno en penas graves:
que, en tanta gloria, infierno son no breve
Fugitivo cristal, pomos de nieve.
No a las palomas concedió Cupido El dios del amor Cupido concede el beso y Cupido besa a Galatea,
juntar de sus dos picos los rubíes el clavel es la boca de Galatea y las dos hojas son sus labios.
cuando al clavel el joven atrevido
las dos hojas le chupa carmesíes.
Cuantas produce Pafo, engendra Gnido,
negras víolas, blancos alhelíes,
llueven sobre el que Amor quiere que sea
tálamo de Acis ya, y de Galatea.
Con violencia desgajó infinita Polifemo observó lo ocurrido y lo revienta lanzandole una roca.
La mayor punta de la excelsa roca, Galatea pide ayuda a los dioses del mar, y Acis invoca el agua
Que al joven, sobre quien la precipita, (sangre).
Urna es mucha, pirámide no poca.
Con lágrimas la Ninfa solicita
las deidades del mar, que Acis invoca:
concurren todas, y el peñasco duro
la sangre que exprimió, cristal fue puro.
Sus miembros lastimosamente opresos Las raices son cubiertas por sangre, sus huesos son un rio, moja las
del escollo fatal fueron apenas, piedras, raices, flores, arenas y finalmente llega al mar. Todo lo que
que los pies de los árboles más gruesos toca lo vuelve plateado, el mar es llamado madre de Galatea
calzó el líquido aljófar de sus venas.
(yerno).
Corriente plata al fin sus blancos huesos,
lamiendo flores y argentando arenas,
a Doris llega que, con llanto pío,
yerno lo saludó, lo aclamó río.
Quevedo
Fue sueño ayer, mañana será tierra. Los dos primeros versos son bimembres. Da cualidades del barroco.
¡Poco antes nada, y poco después humo! 1: Habla de la existencia, futuro y pasado. Da la impresión de
¡Y destino ambiciones, y presumo haber pasado 3 días acentuando la brevedad de la vida.
apenas punto al cerco que me cierra!
2: Aqui es acentuado aun mas
Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo,
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo que me entierra.
Ya no es ayer, mañana no ha llegado;
hoy pasa y es y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento
que a jornal de mi pena y mi cuidado
cavan en mi vivir mi monumento.
Vivir es caminar breve jornada, Retirado en la paz de estos desiertos,
Y muerte viva es, Lico, nuestra vida, con pocos, pero doctos libros juntos,
Ayer al frágil cuerpo amanecida, vivo en conversación con los difuntos
Cada instante en el cuerpo sepultada: y escucho con mis ojos a los muertos.
Nada, que siendo, es poco, y será nada Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
En poco tiempo, que ambiciosa olvida, o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
Pues de la vanidad mal persuadida y en músicos callados contrapuntos
Anhela duración, Tierra animada. al sueño de la vida hablan despiertos.
Llevada de engañoso pensamiento, Las Grandes Almas que la Muerte ausenta,
Y de esperanza burladora y ciega, de injurias de los años, vengadora,
Tropezará en el mismo monumento, libra, ¡oh gran Don Josef!, docta la Imprenta.
Como el que divertido el Mar navega, En fuga irrevocable huye la hora;
Y sin moverse vuela con el viento, pero aquélla el mejor cálculo cuenta
Y antes que piense en acercarse, llega. que en la lección y estudios nos mejora.
¡Cómo de entre mis manos te resbalas! Cerrar podrá mis ojos la postrera
¡Oh, cómo te deslizas, Vida mía! sombra que me llevare el blanco día,
¡Qué mudos pasos traes, oh muerte fría, y podrá desatar esta alma mía
pues con callado pie todo lo igualas! hora, a su afán ansioso lisonjera;
Ya cuelgan de mi muro tus escalas, Mas no de esotra parte en la ribera
y es tu puerta mayor mi cobardía; dejará la memoria, en donde ardía:
por vida nueva tengo cada día, nadar sabe mi llama el agua fría,
que el tiempo cano nace entre las alas. y perder el respeto a ley severa.
¡Oh mortal condición! ¡Oh dura suerte! Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
¡Que no puedo querer ver la mañana venas, que humor a tanto fuego han dado,
sin temor de si quiero ver mi muerte! médulas, que han gloriosamente ardido,
Cualquier instante de la vida humana su cuerpo dejará, no su cuidado;
es un nuevo argumento que me advierte serán ceniza, mas tendrá sentido;
cuán frágil es, cuán mísera, y cuán vana. polvo serán, mas polvo enamorado.
Huye sin percibirse lento el día,
Y la hora secreta y recatada
Con silencio se acerca, y despreciada,
Lleva tras sí la edad lozana mía.
La Vida nueva que en niñez ardía,
La juventud robusta y engañada,
En el postrer invierno sepultada
Yace entre negra sombra y nieve fría.
No sentí resbalar mudos los años;
Hoy los lloro pasados, y los veo
Riendo de mis lágrimas y daños.
Mi penitencia deba a mi deseo,
Pues me deben la Vida mis engaños,
Y espero el mal que paso y no le creo.
Ya formidable y espantoso suena
dentro del corazón el postrer día,
y la última hora, negra y fría,
se acerca, de temor y sombras llena.
Si agradable descanso, paz serena,
la muerte en traje de dolor envía,
señas da su desdén de cortesía:
más tiene de caricia que de pena.
¿Qué pretende el temor desacordado
de la que a rescatar, piadosa, viene
espíritu en miserias añudado?
Llegue rogada, pues mi bien previene;
halleme agradecido, no asustado;
mi vida acabe y mi vivir ordene.