Untitled
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Versión digital.
ISBN 978-956-410-739-4
www.eladobillo.com
Autoras:
Valentina Dávila Urrejola
Javiera Contreras Silva
Co-autora:
Isidora Salinas Urrejola
Edición de contenido:
Álvaro Riquelme Bravo
Ilustraciones:
Gotícula
Sebastián Gil Muñoz
Diseño Gráfico:
Amanda Cusicanqui Adaros
Mail de contacto:
[email protected]
[email protected]
[email protected]
» Prólogo 7
» Introducción 9
CAPÍTULO 1. 10
» ¿Qué es el adobillo? 11
CAPÍTULO 2. 46
» Memorias de tierra y madera en Valparaíso 47
» Cronología histórica 76
CAPÍTULO 3. 82
» Casos de estudio 83
Felicito a sus autoras, Valentina Dávila Urrejola y Javiera Contreras Silva, por este
excelente trabajo y por la dedicación que podemos ver en este libro como resultado.
Nos ha unido el camino de la tierra, generoso material usado hace miles de años,
que conforma ciudades y pueblos, y que gracias a su trabajo nos hace conocer un
poco mejor la arquitectura de Valparaíso, ciudad patrimonio de la humanidad, y
que tanta falta hace poner en valor para su conservación y mantención en nuestros
días.
Este libro presenta una investigación sobre la técnica constructiva mixta tabique-
adobillo, una de las más utilizadas en la construcción de inmuebles en Valparaíso
desde el siglo XIX al XX. Gran parte de estas construcciones se encuentran en
las extensas Zonas de Conservación Histórica de la ciudad y representan a una
arquitectura que se adapta a la geografía de los cerros y a la condición sísmica del
país, hoy constituyendo una arquitectura identitaria del lugar y parte importante
del patrimonio histórico cultural.
» ¿Qué es el adobillo?
» El tabique-adobillo como
sistema constructivo
» Cultura constructiva y su
valor patrimonial
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¿Qué es el adobillo?
El adobillo configura un detalle constructivo poco conocido por los habitantes
de Valparaíso, siendo la génesis de la arquitectura que ha definido gran parte del
paisaje de la ciudad. Tal vez un detalle constructivo no parezca tan importante
pero, si no fuera por éste, no se habría construido con tanta aptitud y eficacia en
los siglos XIX y XX, correspondiendo a su contexto sociocultural, en una compleja
geografía en pendiente. El detalle está en la unión de los materiales, en donde
existe la transición que es la esencia de la arquitectura. 1
1 Según el arquitecto Gottfried Semper, las uniones son los principales constituyentes que hacen una
cultura de la construcción diferenciarse de otra (Frampton, 1999), como en los orígenes textiles donde el
nudo es la primera unión y cada nudo diferencia una cultura de otra, diferencia la manera en que se cons-
truye esa unión. Sus reflexiones tienen base en que el origen arquetípico de toda forma construida era la
producción textil y el nudo la forma de unión primordial.
2 Término acuñado por el arquitecto Alvaro Riquelme Bravo.
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Partes del sistema
10 o 15 cm
10 cm
Muesca o ranura
45 cm
Fig. 1: Adobillo
Listón 1x1"
Solera
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Sistema tabique - adobillo
Listón
Adobillo
Mortero
Listón
Pie derecho
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Estos elementos de madera son unidos por medio de ensambles de espigas, cajas
y rebajes que traban los elementos. Las soleras, inferior y superior, son las que
contienen una caja en donde se une con el pie derecho que contiene la espiga. En
el caso de las diagonales se utiliza generalmente un rebaje, que provoca la traba
del eventual deslizamiento.
Según Elena Novoa (Entrevista: 25/06/2021), el bloque de adobillo se adapta a
la modulación de la tabiquería en obra, no es un elemento estándar, se adapta a
las separaciones que hay entre pies derechos, de esta manera se han encontrado
bloques de adobillo de 45 y 47 cm, de alto 10 cm aproximadamente o menos y el
ancho se adapta al pie derecho, generalmente en tabiquerías que van del 3”x4”,
4”x4” y 6”x4” aunque las dimensiones más comunes encontradas son cuartones
de 10 x 10 cms (4”x4”) y 7,5 x 10 cms (3”x4").
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Técnicas constructivas y materiales
Además del tabique-adobillo, en las construcciones de Valparaíso se pueden
encontrar otras técnicas constructivas tales como el adobe, albañilería de ladrillo
simple, entramado de madera, quincha, hormigón armado y acero. De las técnicas
constructivas con tierra, además del tabique-adobillo, se destacan el adobe y la
quincha como las más usadas en la ciudad.
Las normas que rigen hoy la construcción con tierra como estructura son las
siguientes:
» Norma Técnica MINVU NTM 002. Proyecto de Intervención Estructural de
Construcciones de Tierra. Res. Ex. N° 8955 del 05.12.2013.
» Norma Chilena NCh3332 “Estructuras –Intervención de construcciones
patrimoniales de tierra cruda– Requisitos del Proyecto Estructural”
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Sistemas constructivos con tierra
Fig. 4: Adobe
Fuente: Elaboración propia. Ilustración de Sebastian Gil, 2022
Fig. 5: Tapial
Fuente: Ilustración de Cristina Briño, 2021
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Sistemas constructivos con tierra y madera
Fig. 6: Quincha
Fuente: Elaboración propia. Ilustración de Gotícula, 2021
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En las técnicas mixtas madera-tierra, la estructura se realiza con madera y el relleno
con tierra, la cual se puede moldear, apilar, comprimir, aplicar, verter, dependiendo
de la manera en que se trabaje la tierra es que se distinguirán las diferentes
técnicas constructivas mixtas. En cualquier caso, la estructura de madera será la
que soporte las cargas y esfuerzos del muro ante peso, vientos, sismos, por lo que
es fundamental la correcta ejecución de las fundaciones, tabiques, pilares, vigas y
techumbre de una obra, considerando todas las condicionantes de una estructura
de madera según la normativa chilena vigente.
Ida Pfeiffer, inmigrante que llega a Valparaíso en 1847, describe en una carta la
diferencia de las antiguas casas de adobe con las nuevas casas de adobillo: “Las
casas están construidas completamente al estilo europeo, con techos planos
italianos. Los edificios más antiguos tienen solo una planta baja y son pequeños
(…), mientras que la mayoría de los modernos tienen pisos espaciosos y hermosos".
En Valparaíso, a inicios del siglo XIX, con la llegada de técnicas constructivas con
madera, se lograron construir edificaciones más esbeltas, en más de dos pisos,
de cielos altos, con tipologías y formas diferentes a las existentes en adobe, que
generalmente eran de muros anchos, techos bajos y de uno o dos pisos como
máximo (Fig. 9 y 10).
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Fig. 9: Casa de adobe
Fuente: Elaboración propia. Ilustración de Sebastian Gil, 2022
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El tabique-adobillo como sistema constructivo
El tabique-adobillo es un sistema constructivo que está compuesto de madera
y tierra, materiales que en una extracción y manejo sostenible, pueden ser
una respuesta adecuada a la construcción actual, siendo importante el uso de
materiales locales y biodegradables frente a la crisis ecológica. Para obras nuevas
el proceso de prefabricados es eficiente en su ejecución, y para obras existentes el
sistema es reparable y adaptable.
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estén en mal estado y la tierra puede ser reutilizada, tanto para nuevos adobillos,
como para revestimientos de tierra. Ambos materiales son biodegradables por lo
que no dejan residuos, en caso de demolición.
En el caso de las restauraciones, es importante considerar los sistemas
constructivos utilizados previamente y privilegiar criterios de intervención que
consideren la compatibilidad de los materiales y entre sistemas constructivos.
Según Sandra Aliaga (Entrevista: 05/04/2021), hay que ver primero qué sistema
predomina en la obra, el criterio para intervenir será reemplazar por los mismos
materiales, es decir si la estructura es en madera, reemplazar con madera, no
con fierro ni con hormigón. Elena Novoa (Entrevista: 25/06/2021), señala que
utiliza el mismo criterio de restauración, agregando que es importante respetar
los distanciamientos y la morfología de la estructura preexistente a la hora
de intervenir. Recalca también que el sistema va en relación a otros sistemas
constructivos, funciona con otras estructuras generalmente de albañilería simple
en primeros pisos o segundos pisos en quincha, relacionándose también con los
ensordinados como sistemas de aislación en los entre pisos. De esta manera se
puede entender la madera y la tierra trabajando juntas en distintas instancias
dentro de una misma construcción.
21
Madera
El clima es el factor principal para determinar el crecimiento de las especies de
árboles, pudiendo clasificarse la madera según dureza, densidad, color, textura,
entre otros aspectos. Existe una gran cantidad de tipos diferentes de madera, con
numerosas propiedades y características individuales para diversos propósitos.
22
Entramado de madera
Como en la mayoría de los sistemas constructivos mixtos de madera y tierra, en
la técnica tabique- adobillo la madera cumple un rol estructural y también otorga
la versatilidad para adaptarse a distintas formas geométricas dependiendo de
su emplazamiento. El sistema constructivo en madera utilizado para el tabique
-adobillo es un Entramado Ligero, generalmente compuesto por los elementos
constructivos de Platform Frame o Sistema de Plataforma por piso (Fig.12).
Pie derecho
Solera superior
Viga de entrepiso
Pie derecho
Solera inferior
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Los entramados de madera que aparecen con el proceso histórico de
industrialización europea en el siglo XVIII han sido descritos por la bibliografía
especializada como “sistemas genéricos”: Timber Frame, Balloon Frame y Platform
Frame, siendo el primero un sistema de entramado pesado donde la estructura
de madera está formada por elementos portantes verticales, horizontales y
diagonales, que crean una armadura estable de su plano.
Ballon Frame y Platform Frame por su parte son sistemas de entramado ligero,
siendo el Ballon Frame el que representa el sistema original donde los montantes
o pies derechos de las paredes exteriores son continuos en toda su altura,
normalmente de dos plantas. El Plarform Frame deriva del Ballon Frame y las
plataformas constituyen tanto muros como forjados, se diferencian por tanto los
pies derechos de cada nivel ya que no son continuos y están divididos por las vigas
de entrepiso.
Dintel
Solera inferior
Vano de
Puerta Alféizar
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Uniones carpinteras
La carpintería es la técnica de construir estructuras y objetos en madera. Esta ha
utilizado a lo largo de la historia variadas técnicas para conformar los objetos que
se realizan, una de las técnicas fundamentales es la unión de los elementos que
componen un objeto.
Los uniones carpinteras más comunes en Valparaíso son: ensamble de caja –espiga
(usada generalmente en la unión de las soleras con el pie derecho), ensamble de
espera (usada generalmente en las diagonales), ensamble a media madera (usada
generalmente en la unión de soleras en esquina), empalme rayo de júpiter (usada
generalmente en unión de vigas) y ensamble cola de Milano (Fig.15 y 16).
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Ensamble
Empalme
Acoplamiento
26
Ensamble Caja-Espiga
Ensamble de Espera
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Tierra
La tierra es el resultado de la fracturación y erosión de rocas en la corteza terrestre,
convirtiendose en granos de diferentes dimensiones. La composición de la tierra
estará definida por la granulometría de sus partículas, por la cantidad de aire, agua
y de componentes orgánicos que contenga. Según Gernot Minke (1994):
Piedras
Gravas
Arena
Limo
Arcilla
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Bloque de tierra
Antes de elaborar un bloque de adobillo, se debe conocer el comportamiento de
la tierra. La tierra no sólo está compuesta de componentes pétreos y orgánicos,
también posee aire y agua, siendo así una materia trifásica (sólida, líquida y
gaseosa).
El aire es parte del vacío que se genera entre los granos y define su porosidad. El
agua puede estar presente en distintos estados hídricos de la tierra: seca, húmeda,
plástica, viscosa y líquida.
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Cómo se hace el adobillo
2.- Realizar una mezcla de tierra en estado plástico (con agua hasta obtener textura
de masa cremosa) incorporando paja de trigo, dejándola descansar al menos 5
días, revolviendo de vez en cuando.
3.- Confeccionar molde de madera con la forma y tamaño del adobillo (considerando
una posible retracción o expansión según la mezcla).
5.- Soltar del molde y dejar en una superficie plana al sol. En caso de exceso de
sol, cubrir con arena superficialmente o colocar malla que los proteja del secado
rápido. Cada ciertos días se debe ver su estado de humedad e ir girando su apoyo
en cuanto se vayan secando.
(1)
30
(2)
(3)
(4)
(5)
31
Cómo se montan los adobillos en el tabique
1.- En la obra, los adobillos se apilan de canto en un espacio seco y cubierto (o bien
se cubren con una lona o plástico)
2.-Realizar un mortero de pega, con tierra en estado plástico y arena (se le puede
agregar paja corta o fina), dejándolo reposar unos días y mezclando de vez en
cuando.
3.- Preparar el tabique marcando con líneas o lienzas los niveles de cada hilada de
adobillos, contando entre 2 y 3cms de mortero de pega entre ellos.
4.- Humedecer la cara del adobillo que tiene contacto con el mortero. Comenzar
por colocar mortero sobre la solera inferior para luego ir montando los adobillos
uno a uno, unidos con mortero de pega, rellenando con mortero también las
uniones a la tabiquería. Completar con adobillos hasta solera superior.
(1)
(2)
32
(3)
(4)
33
Revestimientos
El sistema tabique-adobillo puede tener distintos tipos de revestimientos. Hacia el
interior de la edificación, generalmente se le aplica al muro un revoque grueso (de
3cms aproximadamente) de tierra areno-arcillosa con paja picada, y sobre éste se
suele aplicar un revoque fino de tierra areno-arcillosa, con terminación de yeso,
cal o papel mural (Fig. 21,22 y 23). Hacia el exterior, suele usarse (o no) el revoque
grueso de tierra-paja, para colocar como terminación final planchas de zinc (o
calamina), madera o cemento (Fig. 24,25 y 26). Según Jiménez (2014), el elemento
más representativo en este tipo de viviendas son las planchas de zinc utilizadas
como revestimiento en exteriores.
Cuando hablamos de respuesta eficiente al sismo hay que tomar en cuenta que el
tabique-adobillo en Valparaíso, la mayoría de las veces, presenta revestimientos
interiores y exteriores, y que según lo catastrado en el Archivo Histórico y lo que
confirman los entrevistados, en los revestimientos exteriores predominan los
elementos cementicios. La incompatibilidad de dichos elementos con el sistema
constructivo queda en evidencia cuando ocurren desprendimientos en fachadas
(Fig.20). Existe baja adherencia entre el cemento y el tabique-adobillo, ya que
tienen diferente comportamiento mecánico frente a movimientos sísmicos, donde
el cemento es rígido, y la madera-tierra flexible, por lo que tienden a separarse y
producir el desprendimiento de revestimientos incluso de la fachada completa.
Elena Novoa nos comenta que en esos casos, se confirma que no existe buena
adherencia entre el cemento y la estructura de madera y tierra. Para mejorar
dicha adherencia se consideran parte del sistema constructivo los elementos de
sujeción y en el caso del lado exterior de los muros se encuentran frecuentemente
mallas que dan agarre al cemento.
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Elementos de sujeción
Llamaremos elementos de sujeción a aquellos que tienen la función de sujetar
o trabar, en el caso del sistema constructivo analizado: sujetar revestimientos al
plano del muro o trabar los adobillos dentro del plano del muro. Algunos de los
elementos de sujeción más comunes son los alambres , las mallas y las placas
metálicas. Estos no son necesariamente parte del sistema constructivo pero se
encuentran presentes en obras de tabique-adobillo.
En otras zonas sísmicas del mundo como Turquía, Grecia, Portugal y Lisboa,
existen técnicas similares al tabique-adobillo, basadas en entramados de
madera rellenos de bloques de adobe, ladrillo o piedra, las cuales han sido
consideradas como sistemas sismorresistentes tradicionales. Sin embargo,
un aspecto que hace único al sistema tabique-adobillo es la conexión
eficiente entre estructura y bloque, solución que es además mejorada con
los elementos de sujeción adicionales mencionados (alambres, listones,
etc.), que evitan los peligrosos vaciamientos de los bloques. (Cisternas y
Jorquera, 2016)
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Revoque de tierra y
paja + yeso + pintura
Adobillos
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Revoque de tierra y
paja + yeso + pintura
Alambrado nº 14 en diagonal
Adobillos
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Revoque de tierra y
paja + yeso + pintura
Malla
Adobillos
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Calamina o zinc microondulado
Adobillos
Albañilería de
ladrillo
Cimientos de piedra
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Machihembrado (o tinglado)
de madera
Adobillos
Albañilería de ladrillo
Cimientos de piedra
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Malla galvanizada
Adobillos
Cemento + pintura
Albañilería de
ladrillo
Cimientos de piedra
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Cultura constructiva y su valor patrimonial
La ciudad de Valparaíso es reconocida por ser Patrimonio Mundial de la
Humanidad3, sin embargo el sitio designado por la Unesco es un área pequeña en
relación al área total de la ciudad. Además de esta área patrimonial existen otras
áreas de reconocimiento y preservación patrimonial como son las Zonas Típicas4,
y las extensas Zonas de Conservación Histórica5. Dentro de todas estas áreas
vamos a encontrar gran cantidad de construcciones con tierra y especialmente
con adobillo, sin embargo es difícil encontrar su información constructiva, lo
que debiera ser fundamental para una apropiada reparación, restauración y
conservación de inmuebles.
3 Parte del Área Histórica de la ciudad puerto de Valparaíso, Monumento Nacional bajo la categoría de
Zona Típica o Pintoresca, fue declarado por la UNESCO en el año 2003 como Sitio de Patrimonio Mundial,
por ser “testimonio excepcional de la fase temprana de globalización de avanzado el siglo XIX, cuando
(Valparaíso) se convirtió en el puerto comercial líder de las rutas navieras de la costa Pacífico de Sudamé-
rica”.
4 Se trata de agrupaciones de bienes inmuebles urbanos o rurales, que constituyen una unidad de asenta-
miento representativo de la evolución de la comunidad humana, y que destacan por su unidad estilística,
su materialidad o técnicas constructivas. Estos bienes son declarados por decreto supremo del Ministerio
de Educación, generalmente en respuesta a una solicitud de personas, comunidades u organizaciones,
previo acuerdo del Consejo de Monumentos Nacionales. Fuente: https://www.monumentos.gob.cl/
5 Área o sector identificado como tal en un Instrumento de Planificación Territorial, conformado por uno
o más conjuntos de inmuebles de valor urbanístico o cultural cuya asociación genera condiciones que se
quieren preservar. Estas áreas son declaradas en los Planes Reguladores Municipales. Fuente: http://patri-
monio.bienes.cl/
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Fig.27: Adobillos a la vista en inmuebles
Fuente: Elaboración propia. Ilustración de Sebastián Gil, 2022.
El sistema constructivo del adobillo fue uno de los más utilizados en la construcción
de inmuebles en Valparaíso desde el siglo XIX al siglo XX, constituyendo una
arquitectura que manifiesta innovación en la adaptación a la geografía de los
cerros y a la condición sísmica del país, hoy siendo una arquitectura identitaria
del lugar y parte importante del patrimonio histórico cultural. Esta técnica
constructiva es la resultante de un proceso de transculturización cuando
Valparaíso se posicionaba como el principal puerto dentro del Pacífico Sur
recibiendo comerciantes extranjeros, provenientes mayoritariamente de Europa
y Norteamérica, trayendo con ellos desarrollo tecnológico y el uso de nuevos
productos como la madera aserrada dimensionada, clavos y planchas de zinc, que
van generando hibridaciones técnicas entre lo local y foráneo, constituyendo en el
tiempo una cultura constructiva propia del territorio.
» Gonzalo Abarca:
Primero, su condición patrimonial, así se construyó Valparaíso y Viña, esa es
una condición de su valor histórico. Segundo, ¿Cuál es el valor presente? Yo creo
que el valor presente es que es absolutamente válido, está vigente. Tercero,
es térmicamente efectivo, o sea la tierra es térmicamente buena, tiene una alta
inercia térmica, mejor que ponerle aislapol que además contamina porque no se
degrada nunca. Cuarto: Es flexible, basta que yo lo aisle del agua.
» Natalia Jorquera:
Es testimonio de una época y como tal se debiera conservar. Para mí es el cúlmine
de técnicas con mejor respuesta sísmica, como evolución del tabique con adobe en
pandereta (que es una técnica muy vulnerable). Tiene los beneficios de la madera
con un buen entramado para adaptarse a topografías tan difíciles como la de
Valparaíso, la tierra que proporciona el factor térmico acústico, y este bloque tan
especial que evita los vaciamientos. Otro factor relevante es la prefabricación,
el entramado con adobillo es una técnica pre-moderna, en ese sentido, como de
transición entre el adobe y la quincha (súper artesanal), y las maneras modernas
de construir. Sabes que los pies derechos van a cierta distancia, las platform
frame tienen ciertas formas, entonces puedes hacer muchos bloques y después
ir montando esta arquitectura y con eso lograr distintos tipos de inmuebles. En
ese sentido el sistema es una transición entre lo tradicional más colonial y la
arquitectura moderna. El hecho de que sea modular implica economía de costos
y le da un valor diferente que otras construcciones con tierra que en general te
condicionan a un piso y simetría, como el adobe por ejemplo. Y en tercer lugar
revalorizarla por todo el tema ambiental, quizá hace 100 años nadie se lo
cuestionaba pero hoy en día que algo sea en madera y tierra, siempre va a ser mas
sustentable que el hormigón y el acero.
» Nicolás Arbona:
Hay mucho valor patrimonial en esto. Hay un trabajo detrás y un desarrollo que es
bastante oculto pero existe un trabajo de por medio, un tema de materialidades,
de autenticidad en el material y en el oficio que es totalmente valioso y es lo que
a mí siempre me cautiva, y por ahí es lo que mas me gusta del sistema mixto, es
el oficio tradicional, cómo una persona con sus propias manos pudo desarrollar
y fabricar este trabajo sabiamente y con sistemas estructurales súper buenos,
consolidados con buenos ensambles y fusionarlos con otros materiales orgánicos
que se comportan de la misma manera y que tienen una compatibilidad súper
buena frente a movimientos sísmicos es sorprendente, eso es lo que mas me
cautiva: el material y el oficio.
» Sandra Aliaga:
Tiene un valor relevante porque es una tipología fundacional. Tiene un tema
de calidad y un tema de bioclimática. Vivir en Valparaíso en una casa de tierra
tiene para mí un valor incalculable. Para mí es importante la recuperación de las
técnicas tradicionales, sobre todo para un equilibrio.
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» Cecilia Jiménez:
Como lo dice la palabra, el valor patrimonial es que son edificios representativos
de una época, de momentos de esplendor de Valparaíso, donde hay grandes
transformaciones urbanas, todo este ir y venir con gente de otros lugares, con
la transferencia de conocimientos que si se adaptan bien al lugar y se siguen
utilizando.
» Claudio Vergara:
Es el que cambia la concepción estructural, este sistema de madera con adobillo
es un cambio de mentalidad entre la parte historicista y lo moderno, es una
transición, con los chalet y las casonas historicistas antes de que entre el hormigón.
En Viña del Mar lamentablemente quedan pocos porque se han demolido pero
todos los palacetes eran de madera y adobillo. Aparece el hormigón y hasta ahí
llega, se pierde la tradición.
» Marcela Hurtado:
Los entramados que llegan acá y proliferan en otras ciudades puerto, es interesante
como se adaptan a distintas situaciones, eso tiene que ver con el entramado de
madera, como sucedió en Iquique, en Valparaíso. El valor de esa arquitectura esta
dado por esa adaptación al lugar, con las planchas de zinc, etc.
45
CAPÍTULO 2.
» Memorias de tierra y
madera en Valparaíso
» El adobillo en
Valparaíso: recorridos
históricos
» Cronología histórica
46
Memorias de tierra y madera en Valparaíso
La técnica del tabique-adobillo ha sido caracterizada como una “solución
constructiva mixta”, en un sentido asociativo, porque se origina de la unión
de dos elementos constructivos con trayectorias y naturalezas diferentes. Por
un lado, la madera y los entramados que aparecen con el proceso histórico de
industrialización europea en el siglo XVIII; y por otro, la tierra en sus diferentes
formas y construcciones tradicionales americanas (vernáculas1). Al acercarnos
históricamente observamos esas trayectorias en distintos períodos y culturas,
identificando experiencias constructivas diversas.
1 Se denomina arquitectura vernácula al conjunto de soluciones constructivas que se basan en los cono-
cimientos, experiencias y necesidades de las sociedades locales, y por lo tanto su estudio e identificación
requieren ser abordados integrando la dimensión arquitectónica con la dimensión histórica y social. Para el
caso de los sistemas mixtos de madera y tierra, el carácter vernáculo está dado por su adecuación en áreas
sísmicas en distintos lugares, generando “estrategias sismoresistentes” presentes en este tipo de “edificado
vernáculo” (Jorquera, 2014).
2 Se tiene registro de construcciones con adobillo entre 1851 y 1957 en esta investigación.
3 En Inglaterra, hacia finales del siglo XVIII, las zonas suburbanas de las principales ciudades experimen-
taron la creación de un concepto de “periferia residencial”, cuyas características fueron su baja densidad
poblacional y la combinación de un proyecto urbanístico arquitectónico de vivienda “unifamiliar”, sumada
a “un entorno paisajístico que sugería, en menor escala, la tradicional nobleza de la gran propiedad rural.”
(Cáceres, Booth y Sabatini, 2002). Construcciones similares se observan en ciudades industriales de Estados
Unidos, como la del área de Llewellyn Haskell en N.Y., que se convirtió en un prototipo y sirvió de inspiración
para el desarrollo urbano y suburbano durante las décadas siguientes. En el suburbio de Illinois, Chicago, se
construyó una comunidad planificada tomando el concepto de parque vecinal. También en Boston y Filadel-
fia aparecieron proyectos suburbanos de “tipo inglés”.
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principalmente con técnicas basadas en madera, en sistemas ligeros como el
ballom frame o platform frame, evolución de los entramados tradicionales pesados
o timber frame de grandes escuadrías de maderas. Ejemplo de esta influencia en
Valparaíso, son los chalet construidos en Cerro Alegre.
Este aspecto cobra suma importancia porque denota una línea de investigación
sobre las formas de construcción, abordando los eventos naturales como
fenómenos que impactaron en las formas de habitar, y producen nuevas soluciones
constructivas5. Desde este punto de vista, identificamos en la etapa inicial o
experimental del adobillo (1822-1850) un proceso constructivo de “ensayo y
error”, mientras se vive la experiencia de habitar un territorio, cuyos modos de
construir debían prever los impactos de terremotos, lluvias, inundaciones y
aluviones, que se sucedían frecuentemente en la zona de Valparaíso. Entre 1818
4 Una de ellas es la quincha, que usaban los españoles en construcciones provisorias como los campa-
mentos pero también se usó en construcción de viviendas indígenas. Otra técnica es la del tapial (tierra
apisonada al interior de un encofrado de madera), que es introducida por los españoles en América “y
se usó principalmente en los cierres de predios y en parte de construcciones monumentales como las
iglesias.” (Lacoste y otras, 2012)
5 Jorquera establece al menos tres períodos distintos: un primer período que inicia en la conquista a
partir de 1536, luego en 1647 marca un segundo período a propósito de un gran terremoto producido en
ese año; más tarde, otro terremoto producido en 1730 marca un tercer período constructivo.
48
y 1827 se producen movimientos telúricos que, de acuerdo a las fuentes, tienen
una influencia directa con la búsqueda de formas constructivas resistentes,
cuando Valparaíso ya se caracterizaba por la expansión de la inmigración europea,
principalmente británica. En este período se inauguran procesos de desarrollo
urbano en Valparaíso en los que el factor sísmico juega un rol importante.
Con este propósito nos remontamos a las últimas décadas coloniales en las
que observadores como el sacerdote Felipe Gómez de Vidaurre ya notaba la
esterilidad del paisaje circundante en las colinas Valparaíso; advirtiendo lo que
es corroborado por los extranjeros del siglo XIX, en cuanto al uso erosivo de los
recursos madereros:
6 El término pombalino se deriva del Marqués de Pombal, Primer Ministro de la época, que fue clave en la
reconstrucción de Lisboa. El estilo pombalino, por su parte, corresponde al de una arquitectura funcional,
sin demasiada ornamentación y con materiales de construcción prefabricados.
7 En la presente investigación no se encontraron referentes de esa época que fueran construidas en
estructuras de madera con adobillo en Portugal, pero no se descarta su existencia.
49
El mismo navegante relataba que tampoco había cables en la ciudad, y que cuando
creyó indispensable mandar a confeccionarlos de varias dimensiones para
asegurar sus dos embarcaciones encontró en los almacenes “gran abundancia
de cordeles blancos” pero no cables, “objetos de poca venta en Valparaíso”.
(Vancouver, 1902)
Por su parte, entre 1821 y 1828 el comerciante sueco Carlos Bladh, observaba
la dinámica que se producía en la zona puerto de Valparaíso, en este período de
instalación de sucursales y agencias comerciales. De acuerdo a sus relatos, el
panorama al bajar por primera vez de su embarcación le asombró en tanto el espacio
entre “la playa y la aduana estaba repleto con efectos y mercaderías de varias
clases, maderas, cajones, lingotes de hierro, barriles, fardos, etc., todo agrupado
sin método o disposición alguna en plena calle.” (Bladh, 1951) Descripción que
advierte una temprana importación de materiales de construcción, aparentemente
poco recurrentes en las tiendas locales.
Otro dato que agrega este autor se relaciona con la importación de piezas de madera
manufacturadas en Estados Unidos, advirtiendo que “muchos edificios elegantes”
han sido construidos en los años 1820 cerca del mar y de la plaza, “entre las cuales
se destaca la casa de un comerciante inglés (el señor Waddington), por la razón de
que todas sus terminaciones de madera, como los cruceros, vigas, crestas, techos,
suelos, ventanas, puertas, paneles, etc., fueron fabricados en los Estados Unidos”.
(Bladh, 1951)
Una posible explicación de este tipo de importaciones pueda deberse a que los
materiales de construcción en Chile se vendían a precios muy altos, por lo que
era de considerar incluso traer desde el exterior las rejas para construir balcones
y ventanas, los marcos para puertas y ventanas, las celosías y marcos de madera
seca. Sumado a ello, no existía una política pública ni privada para formar técnicos
que estuvieran familiarizados con los adelantos, por lo que generalmente los
gobiernos contrataron constructores extranjeros (franceses, norteamericanos,
ingleses) para realizar las grandes obras públicas; así como aparentemente
los particulares gestionaron en forma privada la construcción de sus casas
residenciales y comerciales8.
8 Resulta curioso que se contaba entre las importaciones “pequeñas casas desarmables para casos de te-
rremotos”. También se menciona “un surtido completo para una mercería, una partida escogida de hierro
en barras, pernos y cintas, algo de tablas, pez, alquitrán, calcio, vitriolo, pez de castilla y potasio; algunos
mástiles y vergas… lona de segunda clase, gruesa, cáñamo de varias clases, pesas, molejones, etc.” (Bladh,
1951)
50
Por otra parte, y a diferencia de las maderas, los hornos de tejas y ladrillos se
encontraban de forma habitual en diversas zonas de la ciudad. Durante los
primeros años de la República se advierte un cambio drástico en las quebradas
de Valparaíso, que inicialmente se caracterizaban por la abundancia de agua
y de vegetación esparcida en las colinas. Este cambio estuvo dado, entre otros
factores, por la disminución de las corrientes de agua que también suministraban
el consumo, producto del corte indiscriminado de los árboles y por la instalación
desregulada de una gran cantidad de hornos de tejas y ladrillos que erosionaron
progresivamente el entorno. Conocido es el caso de los hornos de Jenaro Jaime,
que es mencionado en las fuentes consultadas:
9 No obstante, como indica Natalia Jorquera, estas técnicas “mixtas” basadas en la madera -“que confinan
muros de mampostería de piedra, de ladrillo u adobe”- están presentes en Chile, pero también en Italia,
Grecia y Portugal. (Jorquera, 2014)
51
La ciudad diversa y cosmopolita
En los albores de 1800 Valparaíso era todavía una provincia cuyo puerto servía
como lugar de bodegaje de las agencias de comercio marítimo, aún con escasas
viviendas dispersas y construidas de forma inorgánica. De acuerdo al navegante
británico Jorge Vancouver, en el año 1795 Valparaíso era una ciudad pobre, donde
se reconocían algunas viviendas coloniales de la aristocracia, construidas en
adobe, y un paisaje de ranchos dispersos, construidos en madera y tierra. Señalaba
sobre estos últimos las siguientes impresiones:
Entre los años 1810 y 1830 los cambios que comienza a experimentar la ciudad-
puerto a partir de su aumento demográfico, se registran y la grafican como una
ciudad segmentada en materia de habitabilidad y calidad de las viviendas. 11
Sobre este aspecto, la historiadora Luz María Méndez señala que desde el punto
de vista del paisaje urbano se producía “una transformación dual”, por ejemplo,
en la combinación de una progresiva deforestación de los cerros y quebradas,
donde predominaban ranchos y chinganas12, al mismo tiempo que los grupos
de inmigrantes introdujeron nuevas especies vegetales en los sectores donde
habitaban y se relacionaban13. (Méndez, 1987)
10 Este Congreso se transformó en la máxima autoridad existente en el país, representando al rey Fernan-
do VII, de manera constituyente, desarrollando gradualmente las bases institucionales del nuevo gobierno.
www.bnc.cl
11 Algunos datos demográficos dan cuenta de su dinámica de población, que crece de forma acelerada
en el período de auge de las instalaciones comerciales y el intercambio marítimo en el puerto. En el año
1828 la población pasaba apenas de 6000 habitantes; aumentando en 1831 a 24.000, experimentando un
aumento sostenido hasta llegar a 41.000 habitantes en 1840, año en que se levantó el primer censo general
de la República. Los censos posteriores registraban en 1856 una población de 52.413 habitantes; en 1876
un total de 97.049; en 1880 un total de 100.515; en 1895 registró 138.274; y en censo de 1907 alcanzó los
180.000. (Ugarte Yávar, 1910)
12 Viviendas de mujeres, generalmente solteras y con hijos, que usaban como local de ventas de comidas,
bebidas y entretenimiento. Su estructura era precaria; algunos puntales de madera sostenían ramajes y
tejidos colgantes de hierba o telas, el piso era de tierra.
13 En la mayoría de las chacras “hay un jardincito donde se cultivan la mayor parte de las flores conocidas
en Inglaterra.” En especial, el altramuz, las rosas, los claveles y jazmines, las clavelinas, el escaramujo
oloroso, la escabiosa llamada “flor de la viuda”. (Graham, 1822)
52
Los relatos de viajeros que pasaron por Valparaíso en el período de 1820 y 1830
registran que el barrio del Almendral era la zona más “cultivada”, que contrastaba
con el paisaje estéril de los cerros y quebradas. Según la viajera y escritora María
Graham, en 1822 “El Almendral se extiende a tres millas de largo pero es muy
estrecho; las casas, como la mayoría del pueblo, son de una sola planta. Todos
están construidos con ladrillos sin quemar, encalados y cubiertos por tejas rojas”.
De ello se puede desprender que el Almendral constituía una zona principalmente
agraria con algunas casas patronales construidas de adobe y con tejas coloniales.
La misma María Graham observaba que los materiales con que los habitantes “más
humildes” construían sus ranchos se usaban “postes de espino y vigas de canelo
que se amarraban con tiras de cuero.” Y al igual que otras fuentes, consignaba que,
a diferencia de las casonas patronales, los techos eran de paja o “de totora”; las
murallas eran “empalizadas con revoques bastante deteriorados.” (Graham, 1822)
Por su parte, la descripción de un Capitán de Marina inglés que pasó por Valparaíso
en la misma época que María Graham, también nos entrega información sobre
estas autoconstrucciones:
(…) Los ranchos se techan siempre con paja u hojas de palma, que se
emplean más generalmente, pues además de conseguirse con ellas una
cubierta mejor, abundan mucho en las vecindades. Las tapias para cierres
de granjas y plantaciones se fabrican también de una especie de adobes
más grandes. Sus moldes se hacen de una armazón sólida, de seis pies de
longitud, tres de grueso y como de diez y ocho pulgadas de ancho. Dentro
de ella se echan montones de barro, toscamente hecho, mezclados con
cascajo, y se les apisona fuerte con una maceta o pisón. Cuando el molde
está lleno, se levanta y se coloca en el sitio inmediato, continuando el
mismo procedimiento hasta que se termina la pared de la altura y largo
que se desea14.
El relato del comerciante sueco Carlos Bladh permite verificar que esta
segmentación de clases sociales también se reproduce al interior de las haciendas
en Valparaíso, cuando en 1828 advierte una “especie de feudalismo” en materia
de construcciones, aludiendo al sistema de mayorazgos que desde la colonia
mantenía la propiedad familiar en manos del hijo mayor, para no dividirla. Aun
así, Bladh observaba que los propios latifundios carecían de cuidado y eran poco
agraciados en su exterior. “Pero el descuido de las chacras chicas supera a toda
descripción. Estas poseen en general una casa sumamente modesta, construida de
14 Este texto, editado en Francia en 1837, no registra autor conocido y su título lleva por nombre “Memo-
rias de un oficial de marina inglés al servicio de chile durante los años de 1821–1829”.
53
“adobes” (ladrillos para muros no cocidos) o simplemente de greda. No se puede
ver ni un solo rasgo de fineza ni de comodidad allende (más allá) sus murallas, y
dentro reina la ociosidad”. (Bladh, 1951)
Otra mirada sobre las viviendas de las clases populares, interpreta la ubicación
espacial de rancheríos y chozas en una perspectiva de continuidad de las formas
de habitar la ciudad pobre mestiza porque aparentemente no cambió conforme
avanzaba el proceso republicano, y más bien las formas de habitar mantuvieron
las relaciones coloniales con las condiciones del entorno natural. Sumado a ello,
la forma de ocupar el territorio se produjo en los mismos lugares que utilizó la
población prehispánica como “base productiva”. Es decir, “el Almendral para la
agricultura, la Rinconada y sus quebradas como suministro de agua, el material
para alfarería y construcción.” (Hernández y Osorio, 2018)
Tales fueron los cuartos redondos, habitaciones “... sin ventanas donde se
desarrollaba la vida de una familia completa. Las primeras ordenanzas de 1843
legislan sobre los cuartos redondos, y prohíben habitar todo cuarto que no tenga
ventana o postigo en la puerta.” (Castillo, 2009) También los conventillos, que junto
a los ranchos urbanos y semiurbanos, “reflejaron el modo de ser de una cultura,
el modo de vivir de la gran mayoría de los porteños en tiempos en que la ciudad
creció demográficamente y las viviendas y áreas llamadas “decentes” no daban
abasto a la imperiosidad de buscar ganarse la vida en la urbe y hacerse citadino.16”
(Urbina, 2002). Para Ximena Urbina, los conventillos de Valparaíso tuvieron un
desarrollo y significación distinta a los de Santiago, principalmente “porque el
emplazamiento urbano y la topografía de los cerros terminaron por singularizar
las respuestas a las necesidades urbanas del Puerto.” Otra característica particular
de Valparaíso fue que los conventillos se construyeron tanto en el plan como en los
cerros, cuyas diferencias también se pueden observar17.
15 Este último aspecto revela para algunos autores lo que podría ser parte de esa “continuidad en las
formas de asentamiento prehispánico (…) Sin embargo tanto el uso de recursos como el sitio elegido para
edificar y plantar además del camino, como la confección de artículos en greda o cerámica y la toponimia
son una herencia de la cultura indígena que se mantiene viva en las prácticas y formas de habitar del
hombre hispano.” (Hernández y Osorio, 2018)
16 Ximena Urbina también señala un aspecto de interés que se puede consultar en su texto: “En los ba-
rrios marginales de ranchos y de conventillos se expresaba lo más genuino de la vida urbana, lo popular, la
vida de los más humildes que forjaron una forma de existencia arrabalera, quizá un substrato importante
de la chilenidad.”
17 En el mismo texto Urbina señala que mientras en el plan predominaban los conventillos en las casas
con zaguán, patio central y habitaciones, -otrora habitadas por familias que se mudaron a lugares de mejor
tono-, y la subdivisión permitía el hacinamiento y la rentabilidad para el propietario, al modo que se usaba
en Santiago. (Urbina, 2002)
54
Fig. 28: Fondos de quebrada
Fuente: Elaboración propia. Ilustración de Sebastián Gil, 2022, basado en Conrad Martens (1834)
55
En las descripciones del siglo XIX se puede distinguir que en los sectores populares
se usaba en el lenguaje común el término “conventillo” para referirse a un tipo
de rancho colectivo predominante en los cerros, que era construido en base a
materiales de deshecho, que a veces estaban emplazados junto a un conventillo
“regular”. Estos conventillos improvisados se confeccionaban con materiales
diversos que estuvieran disponibles y que pudiera ser viable subirlos hacia los
cerros. Algunos de ellos eran el “barro, aunque el material utilizado por la mayoría
de las del plan era “caña y barro”, sin perjuicio de toda clase de tablas, o desechos
de naufragios, maderas podridas, telas o harapos, cueros de animales, latas o
cartones.
A partir de los relatos se desprende que las relaciones entre habitantes locales y
foráneos se dieron de maneras diversas, fomentando el intercambio y la amalgama
de conocimientos. Resulta importante destacar que si bien no se reconoce el
origen e inicio particular de la técnica de construcción con adobillo en Valparaíso,
en esta investigación se reconocen trayectorias en cuanto a técnicas y materiales
que confluyen en el desarrollo del adobillo.
56
El adobillo en Valparaíso: recorridos históricos
La migración europea y norteamericana estuvo conectada -no sólo con la
modernización de los sistemas de construcción-, sino con la modernización
urbana, aplicando los adelantos técnicos de la revolución industrial. Por su
parte, las conexiones e intereses comerciales de varios extranjeros en Valparaíso,
comerciantes, financistas, mercaderes, construyeron –generalmente- por gestión
propia sus edificaciones residenciales y comerciales, ocupándose además de la
modernización de algunos aspectos urbanos que marcaron hitos relevantes de su
historia. Dan cuenta de ello la construcción de líneas ferroviarias y la inauguración
del transporte en ferrocarril Copiapó-Caldera en 1851, y la instalación del telégrafo
Valparaíso-Santiago en 1858, ambas obras del empresario norteamericano William
Wheelwright. También la instalación del servicio de electricidad (1851), de agua
potable (1850) y de gas (1853), adelantos que evidenciaban el influjo, traspaso y
adecuación de nuevos progresos técnicos. Los primeros barrios que muestran
evidencias de modernización urbana fueron el Almendral18 y Cerro Alegre, dando
muestras del inicio de una modernización progresiva19.
18 Los terrenos en su mayoría planos muestran la presencia de actividad agrícola, aun cuando esta sea de
baja escala, por otro lado la cantidad de sitios no es numerosa, por consiguientes estos son de dimensio-
nes considerables. Tampoco cuenta con un trazado marcado por la existencia de calles. Esta situación
comienza a modificarse a partir de 1820 cuando el sector del Almendral pasa de ser un sector periférico a
constituirse como un núcleo central… Se rompe con el uso rural característico para dar paso a un uso más
urbanístico teniendo como propósito el desarrollo del comercio. (Hernández y Osorio, 2018)
19 La historiadora Luz María Méndez estudia los cambios que se producen en Valparaíso e identifica la
presencia de una cultura agrícola propia de las sociedades preindustriales (agrícolas) en la formación de
tres micro paisajes en el siglo XIX: el Cajón de las Palmas, El barrio del Almendral y Cerro Alegre. Por su
parte, el llamado Cajón de las Palmas, estaba en “la serranía posterior del puerto, por donde salía y pasaba
el camino hacia Santiago.” (Méndez, 1987).
57
Un primer factor para observar estos fenómenos se relaciona con la construcción
de la República chilena, es decir, con los cambios que se produjeron a nivel de
los procesos históricos de construcción del Estado y cómo ello repercutió en
las transformaciones y el crecimiento de Valparaíso como centro del comercio
marítimo a partir de 1810. Un segundo factor lo constituyen los eventos naturales
que caracterizan el área urbana de Valparaíso en el siglo XIX, eventos climáticos y
sísmicos que afectaron de manera determinante las formas de habitar el territorio,
la nueva legislación de construcciones y las soluciones constructivas que se
implementaron.
15
13,48
14
12
10
6 4,99
3,39
4 2,7 2,64 2,38
3,3 2,7
2 0,69 1,55
0
1800-1813 1814-1822 1823-1834 1835-1843 1844-1854 1855-1865 1866-1875 1876-1885 1886-1895 1896-1899
58
Adobillo experimental (1822-1850)
En 1822 identificamos los primeros antecedentes de un proceso constructivo
vinculado con la industrialización y los adelantos tecnológicos, que fueron
progresivamente aplicados a las construcciones civiles públicas y privadas.
Un indicio de que Valparaíso no contaba aún con las comodidades que otorgaba
Santiago a sus residentes en 1822, se encuentra en la descripción de un
navegante inglés sobre que “la población de Valparaíso, a lo más, no pasará de
cinco mil almas, de las cuales la mayor parte, con la sola excepción de unos pocos
empleados de gobierno, está formada por gentes de clase inferior y de las últimas
del pueblo (Mathison, 1825).” En su relato agregaba un dato curioso, los primeros
comerciantes extranjeros residían principalmente en Santiago y había unos
cuantos comerciantes ingleses y norteamericanos “respetables” que tenían solo
sus casas de negocios en Valparaíso.
Ese mismo año se apreciaba que varios extranjeros habían invertido “bastante
dinero, para poder gozar de una comodidad a la europea”, para lo cual construyeron
en la parte plana “lindas y cómodas casas”. En ellas plantaron jardines y terrazas
de flores, “lo que dio a este suburbio un aspecto agradable y semi europeo”.
No obstante, no se había puesto suficiente atención a la profundidad de los
cimientos, hasta cuando se produjeron unas inundaciones que destruyeron estas
edificaciones después de 14 días de lluvia:
Esta última descripción nos parece muy relevante, en cuanto respalda la idea de
que en este período se ubican las primeras experiencias constructivas utilizando
el adobillo. Los datos que entregan los observadores permiten avanzar en esta
hipótesis; cuando dan cuenta que el origen de esta técnica se encuentra, no en
un hecho aislado, sino en proceso que integra distintas experiencias, eventos
naturales y conocimientos técnicos.
59
En esta línea, los terremotos acontecidos en el año 1822 y 1827, son útiles para
pensarlos como hitos constructivos que entregan pistas sobre los orígenes del uso
de nuevas técnicas. En el terremoto de 1822, prácticamente todas las “casas de
importancia” quedaron dañadas o destruidas, “o quedaron inhabitables por falta
de los techos y rajaduras de las paredes en todas direcciones”. (Longeville, 1923)
La única casa de alguna importancia que quedó sin sufrir daño considerable
[…] de tres pisos. Por su altura se estimaba que esta casa se hallaba mucho
más expuesta a sufrir los estragos de un temblor que cualquiera otra
del puerto, peligro que parecía incrementarse aún por la circunstancia
de encontrarse aislada, sin apoyo alguno en edificios colindantes. Su
salvación debe atribuirse a que descansaba en sólidos cimientos, cosa no
acostumbrada entonces y considerada por los arquitectos del país como
inútil. Pero desde ese día ha podido establecerse, sin la menor duda, que
aunque la superficie terrestre parece sufrir por parejo las sacudidas de
un temblor, no producen daños en los edificios levantados con cimientos
profundos, o sobre rocas. (Longeville, 1923)
Estos datos permiten identificar que uno de los problemas que se presentaron
en este período de "adobillo experimental" fue reconocer las características de
los cimientos adecuados para los obstáculos climáticos y del terreno. Lo anterior
permite suponer, por ejemplo, que los terremotos intencionaron una búsqueda de
soluciones constructivas anti -sísmicas y duraderas. Si agregamos a esto que en
el año 1831, de acuerdo a El Mercurio de la época, una fiebre escarlatina causó
estragos en Valparaíso y Santiago, expandiendo la residencia a los cerros, hacia
20 El año 1827 resulta interesante de analizar, ya que se experimentan al menos tres eventos destructivos
que posiblemente definen algunos aspectos de la técnica con adobillo. 1) Un temblor del 19 de noviembre
de 1827 “estando fresco los recuerdos del terremoto de cinco años antes”. 2) Aluvión de 1827: «fue el año
del diluvio», arrasaron esas selvas primitivas, como fueron acabando la frondosa vegetación de las quebra-
das.” 3) Incendio de 1927«Recomendamos el mucho cuidado que se debe tener con el fuego en las casas,
pues esta población es tan destituida de recursos para cortar un incendio; máxime, cuando está soplando
el sur muy recio, pues con la, mayor facilidad puede reducirse a pavesas todo Valparaíso en poco tiempo.”
(citado en Hernández, 1927)
21 Nicolás Arbona, Natalia Jorquera y Claudio Vergara
60
áreas mejor ventiladas, y a una opción favorable en términos sanitarios. Esta idea
fue muy difundida en el siglo XIX e impactó en la política urbana “higienista” de
los cerros y quebradas.
En esta misma etapa, otro navegante se maravillaba con los paisajes de casas y
jardines de Cerro Alegre, lo que indica una expansión rápida de la urbanización
extranjera, particularmente de la inmigración británica en ese cerro:
Otro dato sobre los inicios del poblamiento de Cerro Alegre en el año 1822, lo
entrega Sebastiano Milesi, quien lo describe como un barrio británico. “Sus casas
de madera, la mayoría de dos pisos, de impecables colores sobrios y sus jardines
ornamentales, se diferenciaban de las quintas del barrio El Almendral, donde se
acostumbraba tener chacras en vez de flores” (Milesi, 2015).
22 María Graham anotaba en su diario de residencia en Chile que en el año 1822 el Almendral se extendía
“más de tres millas a lo largo; las casas, como casi todas las de la ciudad, son de un piso; su construcción es
de ladrillos sin cocer, que se llaman adobes y están blanqueadas y adornadas con tejas coloradas.”
61
pero también para construcción de viviendas particulares (unifamiliares y
colectivas). El caso de John Stevenson es uno de ellos, quien toma su cargo la
edificación de la Intendencia entre 1831 y 1833, una construcción “sólida y
robusta, capaz de resistir los embates del bombardeo de Valparaíso en 1866”.
(Pereira, 1956). Destacan también los nombres de James Pringle, George Whiteside,
Tom Mundy y Ch. Findlay, “contratistas habituales” de la sociedad porteña. También
se menciona a Joshua Waddington, uno de los ingleses más poderosos de Valparaíso
que, en el año 1832, puso en venta lotes en el cerro Concepción que fueron
comprados por ingleses y alemanes. (Milesi, 2015)
Una de las obras emblemáticas de John Brown Diffin para el estudio del adobillo
es el diseño y construcción del Edificio Ivens (1851), construido originalmente
con adobillo, para uso comercial, y el Edificio del Café Riquet (1864-65)24, también
construido con adobillo, para bodegaje y almacenamiento. A partir de estos
datos, identificamos a John Brown como un carpintero-constructor y empresario
relevante para indagar en los orígenes del adobillo, considerándolo como uno de
los precursores de la técnica como tal.
23 Comerciante vinculado a la construcción, oriundo de Pensilvania, EE.EE. Vivió en Valparaíso durante
unos años en la década de 1830. Fuente:
http://archivohistorico.ucv.cl/files/historia/Desde_la_Fundacion_hasta_los_Jesuitas_1928_1963.pdf
24 Su primer piso estaba destinado a bodegas de repuestos y aceites para la compañía Naviera y Marítima
Brown y Menéndez, de propiedad del Sr. Brown, hasta el año 1921. Ese mismo año y hasta el año 1930 se
arrienda a una fábrica de muebles de propiedad de don Alberto Ludemann y a la verdulería de don Guiller-
mo Spratz, ambos socios comerciales en alguna oportunidad. En el año 1931 el señor Spratz alquila toda
la propiedad e inaugura el Café y Restaurant Riquet. Información recuperada de RECORRIDOS. Segunda
parte: Los Inmigrantes. GUÍA DE ARQUITECTURA DE VALPARAISO. Disponible en:
https://issuu.com/unadeuno/docs/g.valp-2p-5-7
62
Adobillo temprano (1851-1882)
En el período que abarca esta etapa, se construyó en adobillo para diversos tipos
de edificaciones, configurándose una consolidación de la técnica hacia la década
de 1880. Se observa el uso original de adobillo en construcciones de tipo comercial
(negocios y bodegas), industrial (fábricas), residencial aristocrático (viviendas
colectivas y unitarias), infraestructura, equipamiento urbano y alojamiento.
Desde el punto de vista constructivo, a partir de la segunda mitad del siglo XIX,
Jiménez y Ferrada (2006) identifican dos tendencias: para el caso de las obras
de mayor envergadura, gradualmente se van incorporando refuerzos metálicos,
primero “en sistema de rieles y hormigón en masa con estructuras de perfiles
doble T tipo rieles, los que serán precursores del hormigón armado”. En el caso
de otros tipos de construcción, como las destinadas a la habitación y comercio, los
edificios “incorporan las tabiquerías de madera rellena de adobillos generalmente
en los segundos pisos, acogiendo sistemas de mayor flexibilidad ante movimientos
telúricos”. (Jiménez y Ferrada, 2006)
25 En esa misma época, las fuentes y bibliografía coinciden en afirmar que el Almendral se había trans-
formado en uno de los sectores más prósperos de Valparaíso. A la plaza Victoria se sumaban la Catedral,
el Teatro y el cuartel de policías; la Estación del Ferrocarril y el Paseo Polanco. Estos espacios y lugares
públicos contrastaban con la imagen de las chinganas y quebradas de Valparaíso.
26 En esa misma época, las fuentes y bibliografía coinciden en afirmar que el Almendral se había trans-
formado en uno de los sectores más prósperos de Valparaíso. A la plaza Victoria se sumaban la Catedral,
el Teatro y el cuartel de policías; la Estación del Ferrocarril y el Paseo Polanco. Estos espacios y lugares
públicos contrastaban con la imagen de las chinganas y quebradas de Valparaíso.
63
En este marco, cabe preguntarse por los residentes nacionales que participaron en
esas redes y relaciones, sobre todo si consideramos que la construcción de la casa
de Francisco Ossa en Valparaíso, fue construida con adobillo por el chileno Fermín
Vivaceta en 1870. Ello da cuenta de la contribución en la creación arquitectónica
y la mano de obra chilena en el proceso constructivo de Valparaíso. El historiador
Eugenio Pereira Salas menciona a algunos arquitectos-constructores como
Lucien Henault, Fermín Vivaceta, Manuel Aldunate y Arturo Meakins, quienes en
conjunto lograron “una planta urbana homogénea en sus proporciones, en que
hay hallazgos estéticos, como esa fachada de la Plaza Aníbal Pinto, de un severo
georgian, alegre y atrayente en su balanceado equilibrio de puertas y ventanas”
(Pereira Salas, 1956).
El alto costo de los terrenos en el plan obligó el crecimiento de la ciudad hacia los
cerros desde 1850. El trazado del Camino Cintura, proyectada por el arquitecto
Fermín Vivaceta en 1872, e iniciada su construcción en 1876, facilitó la expansión
y el poblamiento en los cerros a diferentes alturas, en laderas y mesetas. “Esta
circunvalación original que partía en la calle Gran Bretaña de Playa Ancha, unía
los cerros de segunda terraza como Artillería, Arrayán, Santo Domingo, Perdices,
Toro y Cordillera, la llamada cuenca de origen, entre la primera y segunda terraza
una trama en desarrollo, y entre esta y el borde los ascensores complementaran la
trama” (Álvarez, Barría y Tirado, 2020).
Otro aspecto de las construcciones del período lo desarrolla María Belén Jiménez,
en su tesis sobre los entramados de madera en Valparaíso (2014), al notar que en
27 En la década de 1860-1870, se sigue advirtiendo la presencia de constructores británicos. Los cuatro
hermanos Livingstone, “John, Alexander, William y Duncan, todos ellos connotados constructores”, tam-
bién son relacionados con el desarrollo urbano de Valparaíso. “Se distinguió John, autor de los planos de la
Iglesia Protestante, la Unión Church, edificada en 1871, y Alexander, que trabajó para dar a la ciudad una
Recova digna de ese nombre” (Pereira Salas, 1956).
28 Fuente disponible en https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1053537
64
el período de 1870 a 1875 se aprecia una máxima influencia del estilo inglés, en
momentos en que en Gran Bretaña proliferaban las construcciones de viviendas
unifamiliares” (Jiménez, 2014). De acuerdo a esta tesis, en Valparaíso se puede
reconocer en este tipo de casas la influencia británica en “el uso de maderas
de grandes escuadrías, siendo las más comunes roble y pino Oregón”. Eran
construcciones de techos altos, con muros que superaban los 3,5 metros, ello
“permite suponer una estandarización de las piezas madereras que se utilizaban
para levantar los muros”. 29
29 La autora agrega también datos sobre las primeras planchas de zinc, inventadas en Inglaterra y traídas
a Valparaíso mediante el intercambio comercial. “Este material tuvo excelente acogida, tanto por su com-
posición estética y perfecta funcionalidad. La plancha de zinc se convirtió en un icono de la arquitectura
porteña, expandiéndose por todos los cerros de la ciudad hasta el día de hoy. (Jiménez, 2014, p.151)”
30 Desde 1988 la “La Blanca Casona”, otro nombre con que es conocido el inmueble construido por Carlos
Von Moltke, comenzó una nueva etapa debido a un renovado impulso cultural y museográfico, tras su res-
tauración pos terremoto de 1985. https://www.monumentos.gob.cl/monumentos/monumentos-historicos/
edificio-ex-escuela-naval
65
alturas del periodo, un notable nivel de ornamentos que sugiere una mano de
obra calificada, de factura artesanal en yeso, característica de las obras de este
arquitecto.
31 Los autores también señalan que la instalación de ‘ascensores’ modernos en Valparaíso, fue un gran
avance para una época en que en Europa sólo existían cinco (Lyon, Budapest, Viena, Scarborough y Braga,
Portugal).
66
construir el ferrocarril, luego roble americano. Hay evidencia de roble
maulino, producto de la estrecha relación entre Valparaíso y el puerto-
astillero de Constitución.” (Álvarez, Barría y Tirado. 2006)
Por otro lado, hacia finales del siglo XIX la situación evidenciaba un cambio
cuantitativo en relación a la fabricación de materiales de construcción y
elaboraciones de la madera, constatándose una importante cantidad de industrias
locales y extranjeras funcionado en Valparaíso. El boletín de Estadística Industrial
de la República de Chile, del período 1894-1895, entrega una clasificación de las
industrias que corresponden al tipo “elaboraciones de la madera”, clasificadas
en Carpinterías (27), Ebanisterías (4), Fábricas de muebles (15), Tonelerías (2),
Aserraderos de madera (7) y Construcciones navales (2) en Valparaíso.32
32 BOLETIN de la Estadística Industrial de la República de Chile. 1894-1895. Santiago, junio 20, 1895.
Sociedad de Fomento Fabril. http://www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/visor/BND:71088
En este boletín se clasifican 57 establecimientos de elaboraciones de madera en Valparaíso, “que dan ocu-
pación a 764 operarios i emplean 1.473,492 pesos en materias primas. Se han comprendido 7 aserraderos
de madera o barracas que elaboran maderas. Entre las fábricas más importantes de este grupo debemos
citar dos que pertenecen a los señores Plump i Cª.
La primera es una fábrica de muebles, persianas, parquet i carpintería fina en jeneral. Da ocupación a 50
operarios i posee más de 40 máquinas de trabajo.
La segunda es una fábrica de elaborar maderas i carpintería a vapor de muebles i construcciones. Da
ocupación a 45 operarios i posee 36 máquinas de trabajo.”
33 “La industria más importante de este grupo es la fabricación de ladrillos, en la cual no se han introdu-
cido todavía los últimos progresos. No existe ninguna fábrica que trabaje a máquina, ni se emplean hornos
continuos. Se sigue la usanza antigua, todo el trabajo se hace a mano i se emplean hornos intermitentes.
Existe una fábrica, en la nueva población Vergara, de baldosas, ladrillos de composición i concretos com-
primidos, que emplea cemento de la Calera, perteneciente a la sociedad Gûtschow, Piza i Cª.
El número de establecimientos clasificados llega a 31, con 430 operarios. Las fábricas de ladrillos tienen
40 hornos en conjunto.
34 En el caso de las fábricas de ladrillos Las medidas que proponían los industriales del ramo, eran la
rebaja de flete por ferrocarril para las baldosas de cemento, el aumento de derechos sobre las baldosas ex-
tranjeras, la disminución de los derechos sobre el mármol y la libre introducción de la brea para asfaltos.
35 Aun cuando las primeras preocupaciones surgen en décadas anteriores, mantención de la limpieza en
las quebradas y cursos de aguas en 1830, es en la segunda mitad del siglo XIX cuando comienza a cambiar
la legislación de construcciones.
67
el año 1870 el estado de la condición de higiene de las viviendas pobres se tornaba
crítico, por lo que el municipio dispuso un decreto sobre higiene de conventillos, y
luego, en 1892, una ordenanza sobre lo mismo.36 La estrechez de Valparaíso obligó
a convivir en una misma vida urbana a la elite porteña y los sectores populares,
produciéndose a través de higienismo una normativa de urbanidad aplicada a esos
sectores. (Álvarez, Barría y Tirado, 2020)
“(…) y con este fin ha mantenido una Comisión permanente que visita
periódicamente estas viviendas y denuncia las que se encuentran insalubres
e inhabitables; en una palabra, ha pedido el saneamiento de Valparaíso y ha
elaborado numerosos proyectos e informes conducentes a este fin, los que
en su gran mayoría, están archivados esperando mejor ocasión para que se
les tome en cuenta por las autoridades.” (Higiene, 1893)
36 En este período se elaboraron varios proyectos de ley sobre las denominadas “casas baratas” para
referirse a las viviendas populares, hasta el año 1906, fecha en que se produjo el “gran terremoto de Val-
paraíso” y se promulgó la primera Ley de Habitaciones Obreras, marcando otro hito de inflexión hacia un
etapa de consolidación de la construcción con adobillo.
37 “Sabido es que las casas y conventillos malsanos, insalubres, son focos de enfermedades infecto-con-
tagiosas, principalmente de la tuberculosis. Nuestra gente pobre, no tiene nociones de higiene, vive
acumulada en los conventillos… en una sola pieza viven familias compuestas de muchas personas, hemos
contado a veces hasta ocho y … hay que agregar los animales domésticos, perros, gallinas, que nunca les
falta.” (Higiene, 224 texto original)
68
El primer sector identificado en el listado mencionado era “Arrayán 66 a 78”
donde se ubicaban “Edificios ruinosos sobre el cauce de la quebrada de Márquez.
Materiales de construcción: adobillo, tablas, zinc viejo, latas, todo en estado de
deterioro” (1899).
Otro edificio inhabitable era un conventillo que se ubicaba en el “Callejón del Batán
Num 62, continuación de la calle de Jaime”, en donde vivían veinte personas. La
construcción se describía ruinosa y estaba construida “en la parte vieja fabricada
de adobe, otros cuartos de tabiques de adobillo, tablas, latas, etc. Piezas de 3.5
x 3.25, que no alcanzan a dos metros de altura, húmedas, malsanas y que se
llueven.” Agregaba el listado que no había desagües, a pesar de que las cañerías
urbanas pasaban por el frente. Las fecas se tiraban en un costado del edificio en
una especie de quebrada. (1899)
Unos meses antes del gran terremoto (en febrero de 1906), se había promulgado
la Ley de Habitaciones Obreras (Nº 1.838), que dio cuenta de las carencias
habitacionales y la falta de condiciones higiénicas de las viviendas las clases
trabajadoras que, sin sistemas de evacuación de residuos, estuvo expuesta en
varias ocasiones a brotes epidémicos de viruela (1886), cólera (1887 y 1892) y tifus
(1895) (Millán, 2015). Ello se vio agudizado por las inundaciones ocasionadas por
las lluvias, por lo que numerosas construcciones fueron declaradas inhabitables e
insalubres por las autoridades municipales durante el último tercio del siglo XIX.
(Millán, 2015).
38 En ese período, se produjo un aumento de la demanda de viviendas, dominando las viviendas auto-
construidas (ranchos), cuartos redondos y conventillos La inmigración pobre había aumentado exponen-
cialmente como mano de obra no calificada proveniente de sectores rurales, aumentando de 142.629 en
1842, a 281.385 en 1906 (Millán, 2015).
39 Texto legal disponible en: https://www.bcn.cl/leychile/navegar?i=22950
69
El terremoto que aconteció el 16 de agosto de ese año en Valparaíso abrió camino a
un nuevo tipo de urbanismo, pensado a partir de las consecuencias destructivas y
de las diferentes soluciones urbanas que emanaron de las experiencias del sXIX40.
De ello se desprende que la construcción en adobillo se siguió utilizando posterior
al terremoto, debido a que era una técnica conocida y eficiente de prefabricados
que permitieron construir rápidamente nuevas edificaciones. No obstante, “a
partir del terremoto de 1906 se incorpora definitivamente el hormigón armado
como sistema estructural dando un salto cualitativo en la construcción en altura”
(Jiménez y Ferrada, 2006). Por otra parte, este terremoto impactó en las formas y
estilos de construcción, “permitiendo espacios libres propios de la arquitectura
historicista tardía en transición y la moderna propiamente tal, que comienza a
desarrollarse en la ciudad”.41
40 Posterior al gran terremoto, se dio inició a la elaboración de un Plan de Reconstrucción mediante un
concurso público en el que fueron presentadas varias propuestas, siendo seleccionada por el gobierno la
propuesta de Alejandro Beltrán, miembro de la Junta de Reconstrucción. El plan fue dirigido en su ejecu-
ción por Enrique Budge y Alberto Serrano Montaner. Para más informaciones sobre el Plan de reconstruc-
ción ver Millán “Los planes de reconstrucción de Valparaíso (Chile) tras el terremoto de 1906: la búsqueda
de la modernidad en el trazado urbano”, en Biblio3W, Barcelona, 2015.
41 De acuerdo a los autores, en su texto “Identidad tipológica…” (2006), se desarrollaron los siguientes
grupos tipológicos en la historia e identidad constructiva de Valparaíso: Grupo neoclásico (1850-1900), en
el que se encuentra el edificio Ivens y Hotel Colón que utilizaron adobillo en su construcción; el grupo his-
toricista ecléctico (1900-1906); ecléctico tardío (1906-1920) y ecléctico tardío en transición al movimiento
moderno (1920-1950).
70
lo cual no asegura la suficiente rigidez y trabazón que debe existir entre
los distintos elementos de una construcción, dando lugar a grandes paños
libres que, como hemos visto, son perjudiciales en extremo.” (Henríquez,
1907, p. 351)
42 Tipos de edificios, normativa 1935: Edificios construidos con un esqueleto rígido de acero. Edificios
construidos con muros y tabiques de albañilería de ladrillo, reforzada, que consultan pilares y cadenas de
hormigón armado y cuyos suelos son de hormigón armado. Edificios construidos con muros y tabiques de
albañilería de ladrillos reforzada, provistos de pilares y cadenas de hormigón armado, debiendo ser el sue-
lo del segundo piso de hormigón armado y pudiendo ser de madera el suelo de los pisos restantes y el cielo
del último piso. Edificios construidos con muros y tabiques de albañilería de ladrillos reforzada provistos
de pilares y cadenas de hormigón armado, pudiendo ser los suelos y el cielo del último piso de madera.
Edificios construidos de muros y tabiques de albañilería de ladrillo no reforzada, provistos de cadenas y
pilares de hormigón armado y con tabiques en segundo piso, suelos y cielos de segundo piso de madera.
No podrán tener más de 8 metros de altura y más de 2 pisos. Edificios construidos de muros de contorno
de albañilería de ladrillo no reforzada y de tabiques interiores de esqueleto de madera. Fuente: www.bcn.cl
71
La mayoría de las edificaciones contenidas en las normas se caracterizaban por
estar construidas con muros y tabiques de albañilería de ladrillos, reforzada con
pilares y cadenas de hormigón armado, y en algunos casos también los suelos
debían ser de ese material de acuerdo a la norma de 1935.
Otra tipología de edificios contenida en los reglamentos de este período eran las
edificaciones de madera, que no podían tener más de 12 mts. de altura ni más
de tres pisos. Tanto la estructura resistente de la construcción como los suelos y
la techumbre debían ser de madera, al igual que el esqueleto, que además debía
estar revestido con tablas con malla de alambre, estucado, etc. El esqueleto podía
rellenarse también con hormigón liviano, ladrillos, adobes, etc. Este relleno debía
asegurarse por medio de un doble alambrado de fierro galvanizado de 2 mm., a
distancia no mayor de 15 cm. sujeto con grapas u otro elemento equivalente. En
el caso de los edificios de adobe, que seguían estando presentes en la legislación,
no podían tener más de un piso, ni una altura mayor a 4 metros, tampoco podían
contar con elementos que sobresalieran de la techumbre, fuera de cañerías de
ventilación u otros elementos análogos, ni podía soportar altos de ninguna especie.
(Norma, 1935)
72
de esto es el caso de las viviendas de Don Baltazar Vásquez y Don Carlos Smith,
vecinos del barrio O´Higgins. Al igual que la casa de Luis Rifo, que en ese mismo
período incorporaba a la construcción con adobillo el “alambre diagonal de fierro
galvanizado”, tal como estaba dispuesto en la norma. (Archivo Histórico Municipal,
consultado en 2021)
73
“Después del terremoto de 1906 todas las grandes edificaciones hechas en
albañilería de ladrillo sin reforzar se cayeron, y las viviendas construidas
en tabiquería rellena con adobillo no se cayeron, […] a partir de ahí el
material con el cual había que construir era de madera con relleno con
adobillo, eso explica la nueva Quinta Vergara para reemplazar la que se
cayó en 1906, eso explica el Palacio Rioja que también es de tabiquería, el
palacio Polanco en Valparaíso, el Palacio Carrasco en Viña, estoy hablando
de obras posteriores a 1906, en las que gente que no tenía problemas de
plata, decide hacer sus viviendas en estructuras de madera con relleno de
adobillo” (Entrevista: 19/03/2021).
Desde el punto de vista del adobillo como cultura constructiva, nos parece
relevante su definición, a decir de Natalia Jorquera (Entrevista 11/05/2021), “como
una forma de construir y habitar en torno a la predominancia de un material y
una técnica de construcción […] que trasciende a la técnica en sí, que tiene que
ver con la organización del trabajo, de donde recolectan los materiales, como los
procesan”. De este modo, y al ser Chile un país de terremotos, se producen culturas
constructivas condicionadas por el factor ambiental, tal es el caso del adobillo en
el siglo XX, que forma parte de una cultura sísmica local, una cultura constructiva
de Valparaíso.
A partir de esto podemos reconocer que existen una gran cantidad de edificaciones
en adobillo, aún no cuantificadas en la ciudad, y que es base constitutiva de gran
parte de las edificaciones del Sitio Patrimonio de la Humanidad y de las zonas de
conservación histórica de Valparaíso.
74
Fig. 30: Vista de Valparaíso actual.
Fuente: Elaboración propia. Ilustración de Sebastián Gil, 2022.
75
Datos de población Hitos históricos
Etapas ciudad Valparaíso locales-nacionales
1799: Se declaró que el Puerto y el Almendral
formaban una sola ciudad.
9 de Marzo de 1802: Por Cédula Real se
nombró a Valparaíso con el título de “Muy
noble y leal ciudad de Nuestra Señora de las
1810: 5.000 Habitantes Mercedes de Puerto Claro, muy benemérita y
esclarecida”.
7 de Agosto de 1811: El primer Congreso
Nacional la dotó de un escudo de armas con
una imagen de Puerto Claro, de pie sobre un
castillo coronado por un águila imperial con
sus alas desplegadas.
Adobillo Experimental (1822-1850)
76
Hitos de reconstrucción Construcciones con adobillo/
Antecedentes
77
Datos de población Hitos históricos
Etapas ciudad Valparaíso locales-nacionales
1851: Primer ferrocarril de la zona minera
Copiapó-Caldera (obra de Mouat y Weelright)
1852: Se crea una compañía para instalar el
telegrafo Valparaíso - Santiago
1853: Dos sociedades anónimas se encargan de
la instalación de conexiones de gas domicialiario
e iluminación pública
78
Hitos de reconstrucción Construcciones con adobillo
79
Datos de población Hitos históricos
Etapas ciudad Valparaíso locales-nacionales
1880: Censo de población 100.515
habitantes
habitantes de abrigo
1931: Ley de construcciones y urbanismo
1940: Censo de poblaciòn 209.945
habitantes
80
Hitos de reconstrucción Construcciones con adobillo
81
CAPITULO 3.
» Casos de estudio
82
Casos de estudio
En esta sección del libro incluimos 15 casos ejemplares de inmuebles construidos
con la técnica tabique-adobillo existentes en la actualidad, representativos de la
expansión de la técnica en Valparaíso en al menos un siglo, entre 1851 y 1951.
Algunos casos de estudio fueron seleccionados del material del Archivo Histórico
de la Municipalidad de Valparaíso (A.H.M.V), pudiendo acceder a su planimetría y
especificaciones técnicas). Otros casos fueron seleccionados en base a información
de bibliografía y otros, fueron seleccionados en base a experiencia en obra del
equipo responsable de este proyecto de investigación.
83
14
6 5 2
1
9
1 » Edificio Ivens 1851
2 » Ex Colegio Alemán 1856
3 » Museo Naval 1884
4 » Ascensor Cordillera 1887
5 » Casa Von Moltke 1889
6 » Población Obrera 1898
7 » Vivienda Larraín 1905
8 » Chalet Cerro Alegre 1918
9 » Vivienda Bellavista 1924
10 » Vivienda El Almendral 1936
11 » Chalet Placeres 1941
12 » Vivienda Ramaditas 1947
13 » Vivienda O`Higgins 1948
14 » Vivienda Playa Ancha 1949
15 » Vivienda Barón 1951
11
15
7
10
12
13
Uso original: Residencial -botica - librería
Uso actual: Oficinas, comercial
Dirección: : Plaza Anibal Pinto
Sector: Plan
Descripción técnica
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Particularidades
El edificio Ivens destaca por ser la construcción más antigua de tabique-adobillo que sigue
en pie según el presente estudio. Se ubica en un lugar estratégico en cuanto al desarrollo y
crecimiento urbano de la ciudad. Presenta una tipología comercial pública en primer nivel y
los siguientes niveles más privados, anteriormente de carácter residencial y actualmente con
oficinas privadas.
86
Uso original: Equipamiento, educacional
Particularidades
El Colegio Alemán se encuentra calificado como inmueble de conservación histórica según
decreto nº 587 (2015). Emplazado dentro de una Zona de Conservación Histórica y dentro de la
Zona Típica del Área Histórica de Valparaíso, además se inserta dentro del Sitio de Patrimonio
Mundial. Destaca por ser un inmueble/borde cerro con un talud que lo contiene hacia calle
Almirante Montt.
87
Dirección: : Paseo 21 de Mayo
Uso original: Institucional
Particularidades
Monumento histórico Decreto Nº 370 (2012).
El inmueble destaca por su monumentalidad y esbeltez de muros.
88
Uso original: Residencial -botica - librería
Uso actual: Oficinas, comercial
Dirección: : Plaza Anibal Pinto
Sector: Cerro Cordillera
Dirección: Serrano 502
Uso : Ascensor
Descripción técnica
Descripción técnica
Nº piso: 2 pisos Nº piso: 4 pisos Sin información
Arquitectura: AñoBrown
Arquitectura : Jhon de construcción:Año
1887de constru
Ladrillo Ladrillo
Adobe Adobe
Quincha Quincha
Concreto Concreto
Piedra
Revestimiento
Revestimiento de muros exterioresde muros exteriores
Zinc Zinc
Madera Madera
Cemento Cemento
Fibrocemento Fibrocemento
Otro
Revestimiento
Revestimiento de muros interiores de muros interiores
Tierra Tierra
Yeso Yeso
Madera Madera
Baldosas Baldosas
Otro
Cualidades Arquitectónicas
Las estructuras que se encuentran en la estación superior, son muros perimetrales y divisorios
de tabique - adobillo. Algunos tabiques presentan la particularidad de que la espiga del pie
derecho se une con la solera inferior y superior por medio de una barra sólida de fierro de 14mm
de diámetro. Esta variante de la unión del tabique de madera, permite que el elemento tenga
la posibilidad de rotar. Se detectó esta técnica, en otras construcciones del cerro Barón y es un
aspecto a considerarse como arquitectura industrial de finales del siglo XIX. Como vestigio se
encontró un muro de adobe bajo los pisos de la estación superior y pertenece al antiguo fuerte
San José, que se emplazaba en el peñón del cerro Cordillera.
Transformaciones y estado de conservación
El actual ascensor, construido en 1894, corresponde a una reconstrucción del original, el que
fue destruido por un incendio. En 2013, tras su adquisición se recuperó el ascensor finalizando
su reconstrucción en 2019.
Particularidades
Monumento Histórico Decreto nº 866 (1998) El edificio superior actual deja el sistema tabique -
adobillo a la vista lo que representa una estrategia contemporánea de restauración para poner
en valor el sistema constructivo.
89
Dirección: : San Enrique 314
Residencial
Cerro Alegre
Otras técnicas
Otras presentes
técnicas presentes
en el inmueble
en el inmueble
Revestimiento
Revestimiento de murosde muros exteriores
exteriores
Revestimiento
Revestimiento de murosde muros interiores
interiores
Cualidades Arquitectónicas
Particularidades
Casona característica del Cerro Alegre que se destaca por su ubicación y protagonismo como
casa de esquina. Su arquitectura es representativa en el sector, de fachada continua y gran
altura interior de los espacios, caracteristíca propia de las construcciones de tabique- adobillo.
90
Sector: Cerro Cordillera
Dirección: Castillo 773
Uso: Residencial
Descripción técnica
Nº piso: 3 pisos Arquitectura : Fermín Vivaceta.
Construcción: Carlos Lorca Año de construcción: 1898
Uno de los primeros edificios proyectados como vivienda social, proyecto impulsado por Juana
Ross en 1898. La población obrera se constituye con los muros perimetrales en albañilería de
ladrillo y muros al interior de tabique-adobillo, siendo este sistema el que divide las unidades y
los diferentes recintos al interior de estas. El distanciamiento prospectado entre las estructuras
de madera es entre 45 y 47cm. libres, es decir 18” de largo.
Transformaciones y estado de conservación
El proyecto original comprendía 54 departamentos de una o dos habitaciones, y una torre
central con servicios sanitarios que fue demolida en los años 1960. Debido a su deterioro
acelerado en 1997, se inició un proceso de mejoramiento del inmueble. Se recuperó la
techumbre, se construyeron pilares de refuerzo en el patio central, se normalizó el suministro
de agua potable y se regularizó la tenencia de la propiedad. Entre 2006 y 2008 el edificio fue
sometido a tres tipos de intervención: restauración, rehabilitación y construcción nueva.
Particularidades
Declarado Inmueble de Conservación Histórica, la Población Obrera destaca por su rol social,
siendo uno de los pocos edificios de vivienda colectiva actualmente en pie en Valparaíso que
sigue cumpliendo su misión. Representa un hito en la evolución, ocupación y consolidación
urbana del cerro Cordillera, y se mantiene vigente gracias a la organización comunitaria.
91
Uso: Residencial Uso original: Residencial -botica - libre
384 actual: Oficinas, comercial
Dirección: : Plaza Anibal Pinto
Sector: Plan
Dirección: Urrutia Uso
Sector: Cerro Larraín
Descripción técnica
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Revestimiento de muros exteriores
Nº piso:
Zinc2 pisos Arquitectura
Madera : Sin información
Cemento Año de construcción:
Fibrocemento 1905
Otro
Tierra
Ladrillo Yeso
Adobe Madera
Quincha Baldosas
Concreto Otro
Piedra
Particularidades
Es de interés y representativa como vivienda de barrios residenciales, perteneciente a los lotes
fundacionales de Valparaíso, hoy considerados Zonas de Conservación Histórica. Se reconoce
tipología de arquitectura local de la época como fachada continua con fundaciones de piedra,
tabique-adobillo y revestimiento de zinc.
92
-botica - librer
-botica - librería
comercialcomercial
Anibal Pinto
original: Residencial
Pinto
actual: Oficinas,
: Plaza
Uso Residencial
Plaza Anibal
Sector: Plan
Oficinas,
Dirección:
:22
Uso
Uso original:
Plan
Uso actual:
Alegre
Leighton
Dirección:Dirección:
Uso: Residencial
Sector:
Descripción técnica
Sector: Cerro
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 4 pisos
Ladrillo Arquitectura : Jhon
Adobe Brown
Quincha Año de construcción:
Concreto 1851
Piedra
Nº piso:
Zinc 2 pisos
Ladrillo Arquitectura
Madera
Adobe : Sin información
Cemento
Quincha Año de construcción:
Fibrocemento
Concreto 1918
Otro
Piedra
Revestimiento
Otras de muros en
técnicas presentes exteriores
el inmueble
interiores
Zinc
Tierra
Ladrillo Madera
Yeso
Adobe Cemento
Madera
Quincha Fibrocemento
Baldosas
Concreto Otro
Piedra
Zinc
Tierra Madera
Yeso Cemento
Madera Fibrocemento
Baldosas Otro
Otro
Cualidades Arquitectónicas
Casa de 355m2. El chalet se construyó sobre cimientos de concreto armado. Sobre esto se
levantó el primer y segundo piso con tabiques de madera de roble de 4x4", rellenos con adobillos,
revocados y enlucidos por dentro. Los envigados se construyeron en pino oregón como también
el esqueleto de la cubierta, techado con tejas cocidas de Batuco. Las fachadas fueron estucadas
con cemento y las construcciones con madera o fierro a la vista fueron pintadas con tres manos
de pintura al óleo. (A.H.M.V.)
93
-botica - l
-botica - librería
comercial
Anibal Pinto
original: Residencial
comercial
Pinto
Oficinas,
: Plaza
Uso Residencial
826Anibal
Sector: Plan
actual:
Oficinas,
Dirección:
: Plaza
Hector Calvo
Bellavista
Uso
Uso original:
Plan
actual:
Dirección:
Uso: Residencial
Sector:
Descripción técnica
Sector: Cerro
Uso
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Dirección:
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 4 pisos
Ladrillo Arquitectura : Jhon
Adobe Brown
Quincha Año de construcción:
Concreto 1851
Piedra
Nº piso:
Zinc 2 pisos
Ladrillo Madera Cemento
Arquitectura: G. Loveluck
Adobe Quincha F Fibrocemento Otro
Año de construcción:
Concreto 1924
Piedra
Revestimiento
Otras de muros interiores
técnicas presentes exteriores
en el inmueble
Zinc
Tierra
Ladrillo Madera
Yeso
Adobe Cemento
Madera
Quincha Fibrocemento
Baldosas
Concreto Otro
Piedra
exteriores
Revestimiento de muros interiores
Zinc
Tierra Madera
Yeso Cemento
Madera Fibrocemento
Baldosas Otro
Otro
Cualidades Arquitectónicas
Casa de dos pisos ubicada en esquina con un medianero hacia casa colindante. Sobre los
cimientos de mamposteria de piedra se construyó en una primera instancia el 1º piso de 80m2
con muros de tabiques de roble pellín de escuadría 4x4", interiores y exteriores, relleno de
adobillos, revocados y enlucidos. El 2º piso es parte de una ampliación posterior, de tabiquería
de roble pellín, también rellenados de adobillos.
El revestimiento exterior de fachada es de estuco de cemento y arena. (A.H.M.V.)
Particularidades
94
Uso original: Residencial -botica - librería
Uso actual: Oficinas, comercial
Colón 2111: Plaza Anibal Pinto
Sector: Plan
Dirección:Dirección:
Sector: Almendral
Uso: Residencial
Descripción técnica
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 2 pisos
Ladrillo Arquitectura:
Adobe A.Caballero/
QuinchaJ.Tobar Año de construcción:
Concreto 1936
Piedra
Revestimiento
Otras de muros en
técnicas presentes exteriores
el inmueble
Zinc
Ladrillo Madera
Adobe Cemento
Quincha Fibrocemento
Concreto Otro
Piedra
exteriores
Revestimiento de muros interiores
Zinc
Tierra Madera
Yeso Cemento
Madera Fibrocemento
Baldosas Otro
Otro
Cualidades Arquitectónicas
Casa con sobre los cimientos de piedra y concreto armado, se construyeron muros medianeros/
cortafuego de ladrillo. Los muros interiores se construyeron con tabiques de roble pellín de
escuadría 4x4" y de 3x4", con soleras de 3x4" y 4x6", usando pernos de anclaje y amarras de
fierro. Algunos muros fueron construidos con tabiques en banda listoneados. Los tabiques en
ambos pisos, están rellenos de adobillos, alambrados, embarrados y enlucidos por dentro. El
revestimiento interior de muros es de revoque de barro empajado, enlucidos a polvillo y yeso.
El revestimiento exterior es de cemento corriente sobre malla de alambre y papel impermeable.
(A.H.M.V.)
Transformaciones y estado de conservación
De forma cuadrada, lineas simples, sin ornamentación, con ventana ojo de buey, este inmueble
es un representante de la arquitectura moderna. Resulta interesante que haya sido construido
en madera y tierra ya que esta tipología de arquitectura se relaciona al cemento, material
considerando en su momento como moderno.
95
Uso original: Residencial -botica - librería
164 comercial
: Plaza Anibal Pinto
Oficinas,
Placeres
Placeres
Sector: Plan
Av.actual:
Dirección:
Uso: Residencial
Sector: Cerro
Dirección:Uso
Descripción técnica
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 2 pisos
Ladrillo Arquitectura:
Adobe López y Cuneo Arquitectos Concreto
Quincha Año de construcción: 1941
Piedra
Revestimiento
Otras de muros en
técnicas presentes exteriores
el inmueble
Zinc
Ladrillo Madera
Adobe Cemento
Quincha Fibrocemento
Concreto Otro
Otro
Zinc
Tierra Madera
Yeso Cemento
Madera Fibrocemento
Baldosas Otro
Otro
Cualidades Arquitectónicas
Casa Habitación de 250 m2 aprox. Muros exteriores de albañilería de ladrillo, pilares, cadenas y
dinteles de concreto, tabiques de madera rellenos con adobillo en muros interiores. Madera de
roble de pellín, distanciamiento entre pies derechos 0.45 mts. Escuadrías diagonales de 3x4";
pies derechos soportantes 1º piso de 4x4", pies derechos del 1º piso no soportantes y del 2º piso,
de 3x4". Listón de álamo de 3/4"x 1" clavados en ambos lados de todas las maderas que reciban
adobillos. Adobillos de tierra arcillosa, bien empajados, de primera calidad y de 4x8". Todos los
tabiques alambrados, por las dos caras con alambre galvanizado nº14, diagonales a 0.20 mt de
distancia. Estuco exterior: 1ª capa mezcla de cemento corriente; 2ª capa de mezcla de cemento
impermeable y 3ª capa de mezcla de cemento corriente. (A.H.M.V.)
Particularidades
Chalet que presenta diferentes técnicas constructivas y protagonismo de su emplazamiento
en la pendiente. Es de interés que sus adobillos fueron especificados en tamaño 4x8", de gran
formato.
96
-botica - libre
-botica - librería
comercialcomercial
Anibal Pinto
original: Residencial
Pinto
actual: Oficinas,
: Plaza
Uso Residencial
: Plaza Anibal
Sector: Plan
Oficinas,
Dirección:
Uso 190
Uso original:
Ramaditas
Sector: Plan
actual:
Dirección:
Sector: Ramaditas
Uso: Residencial
Descripción técnica
Dirección:Uso
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 4 pisos
Ladrillo Arquitectura : Jhon
Adobe Brown
Quincha Año de construcción:
Concreto 1851
Piedra
Nº piso:
Zinc 2 pisos
Ladrillo Arquitectura:
Madera
Adobe Carmello Martello
Cemento
Quincha Año de construcción:
Fibrocemento
Concreto 1947
Otro
Piedra
Revestimiento
Otras de muros en
técnicas presentes exteriores
el inmueble
interiores
Zinc
Tierra
Ladrillo Madera
Yeso
Adobe Cemento
Madera
Quincha Fibrocemento
Baldosas
Concreto Otro
Piedra
Zinc
Tierra Madera
Yeso Cemento
Madera Fibrocemento
Baldosas Otro
Otro
Cualidades Arquitectónicas
Casa construida por etapas. En la primera etapa se construyó el garage con un gran galpón. El
garage se construyó con muros de concreto y el galpón con tabiques de madera de roble de 4x4",
rellenos con adobillos, alambrados y reforzados con sus respectivas escuadras y empalmes.
Los revestimientos interiores fueron realizados con revoque a barro empajado y enlucidos a
polvillo. El estuco exterior es de una mezcla de 1" de cemento sobre malla y papel impermeable,
con una capa de cemento impermeable "portland" y terminado con platachado a la cal. En la
siguiente etapa se realiza una ampliación del galpón en un segundo piso con tabiquería de
roble de 3x4" con esquineros y diagonales de 4x4", rellena con adobillos con revoque interiores
en barro, paja y yeso y exteriores en cemento. En una tercera etapa es ampliada a un chalet,
obteniendo la morfología atual, esto construido con bloques de cemento. (A.H.M.V.)
Transformaciones y estado de conservación
El inmueble presenta las características de la planimetría y especificaciones técnicas
encontradas en el archivo histórico. El estuco de cemento se observa en estado regular, con
algunas grietas presentes
Particularidades
97
-botica - librería
-botica - librería
comercialcomercial
Anibal Pinto
original: Residencial
Pinto
actual: Oficinas,
: Plaza
Uso Residencial
: Plaza Anibal
Sector: Plan
Oficinas,
Dirección:
Sector: Cerro O'Higgins
`
Dirección: Mac Iver 18
Uso
Uso original:
Sector: Plan
Uso actual:
Dirección:
Uso: Residencial
Descripción técnica
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 4 pisos
Ladrillo Arquitectura : Jhon
Adobe Brown
Quincha Año de construcción:
Concreto 1851
Piedra
Nº piso:
Zinc2 pisos
Ladrillo Madera
Arquitectura: O.Cemento
Adobe Velasco
Quincha Fibrocemento Otro
Año de construcción:
Concreto 1948
Piedra
Revestimiento
Otras de murosen
técnicas presentes exteriores
el inmueble
interiores
Zinc
Tierra
Ladrillo Madera
Yeso
Adobe Cemento
Madera
Quincha Fibrocemento
Baldosas
Concreto Otro
Piedra
Revestimiento de
Revestimiento de muros
muros exteriores
interiores
Zinc
Tierra Madera
Yeso Cemento
Madera Fibrocemento
Baldosas Otro
Otro
98
-botica - librería
-botica - librería
comercialcomercial
Anibal Pinto
original: Residencial
Pinto
actual: Oficinas,
: Plaza
Uso Residencial
: Plaza Anibal
Sector: Plan
Oficinas,
Dirección:
Dirección: Munizaga 131
Uso
Uso original:
Sector: Plan
Uso actual:
Sector: Playa Ancha
Dirección:
Uso: Residencial
Descripción técnica
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 4 pisos
Ladrillo Arquitectura : Jhon
Adobe Brown
Quincha Año de construcción:
Concreto 1851
Piedra
Nº piso:
Zinc 2 pisos
Ladrillo Arquitectura: Arnaldo
Madera
Adobe Barison
Cemento
Quincha Año de construcción:
Fibrocemento
Concreto 1949
Otro
Piedra
Otras técnicas presentes
Revestimiento de muros en el inmueble
exteriores
interiores
Zinc
Ladrillo
Tierra Madera
Adobe
Yeso Cemento
Quincha
Madera Fibrocemento
Concreto
Baldosas Piedra
Otro
Revestimiento de muros exteriores
interiores
Zinc
Tierra Madera
Yeso Cemento
Madera Fibrocemento
Baldosas Otro
Otro
Cualidades Arquitectónicas
La vivienda presenta un muro cortafuego de bloques de cemento con pilares y cadenas de
concreto, el resto del inmueble es de tabique- adobillo de buena calidad. En 1º piso los pies
derechos y diagonales son de roble pellín de 4x4", 2º piso esquineros de 4"x4" mientras que los
pies derecho y diagonales son de 3x4". Se refuerza la solera inferior a los cimientos con pernos
y con planchas de platino en empalmes y esquineros. (A.H.M.V.)
La cubierta original era de tejas.
Transformaciones y estado de conservación
La vivienda fue ampliada y se retiraron los ornamentos en el muro de acceso. Se cambiaron la
mayoría de las ventanas pero se mantienen las proporciones originales.
La vivienda se mantiene en buen estado de conservación.
Particularidades
Este inmueble es de interés por representar una vivienda de clase media en Playa Ancha y
un tipo de arquitectura que no aparenta ser de tabique - adobillo. Se destaca también que el
arquitecto de este inmueble es Arnaldo Barison, quien partició en el diseño de importantes
inmuebles en Valparaíso.
99
Uso original: Residencial -botica - librería
comercial
Dirección: : Plaza Anibal Pinto
Mitre
Oficinas,
Bartolomé 476
Sector: Plan
actual:
Sector: Cerro Barón
Uso: Residencial
Gral.
Dirección:Uso
Descripción técnica
Nº piso: 4 pisos Arquitectura : Jhon Brown Año de construcción: 1851
Descripción técnica
Otras técnicas presentes en el inmueble
Nº piso: 2 pisos
Ladrillo Arquitectura: Carlos
Adobe Harding
Quincha Año de construcción:
Concreto 1951
Piedra
Revestimiento
Otras de muros en
técnicas presentes exteriores
el inmueble
Zinc
Ladrillo Madera
Adobe Cemento
Quincha Fibrocemento
Concreto Otro
Piedra
Revestimiento de muros interiores
exteriores
Tierra
Zinc Yeso
Madera Madera
Cemento Baldosas
Fibrocemento Otro
Otro
Cualidades Arquitectónicas
Casa de dos pisos con terrazas y un pórtico de acceso, 115m2. Tabiques de roble pellín en 1º
piso 4x4" en los esquineros, pies derecho y diagonales de 3x4". Relleno de adobillos alambrados,
revocados y afinados con yeso blanco. En los zócalos estucados, los tabiques están rellenos con
concreto. Estucos de fachada con papel impermeable y malla galvanizada de 3/4". (A.H.M.V.)
Particularidades
Se selecciona este inmueble por pertenecer al período de Adobillo tardío, destacándose en sus
especificaciones técnicas el estuco de las fachadas. Esta tipología de vivienda fue frecuente en
los inmuebles de tabique - adobillo registrados entre 1940 y 1957.
100
Palabras del editor
Agradecemos a Valparaíso.
102
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107
Glosario
108
» Mampostería: La mampostería es un sistema de construcción tradicional.
Consiste en superponer rocas o ladrillos para la edificación de muros. Los
materiales uniformes o no, se disponen de forma manual y aparejada. Para su
adición se emplea una mezcla de cemento o cal, con arena y agua.
» Muesca: Rebaje que se hace en un elemento (el bloque de adobillo) con una forma
determinada para poder encajar a otro (listón de madera)
» Pie Derecho: Pieza vertical unida por medio de fijaciones clavadas entre
las soleras superior e inferior. Su principal función es transmitir las cargas
provenientes de niveles superiores de la estructura.
» Solera: Pieza horizontal que fija por medio de uniones todas las piezas verticales.
Las soleras superior e inferior tienen la función de distribuir las cargas verticales
provenientes de niveles superiores.
» Tapial: Tipo de pared realizada con un moldaje donde es vertida tierra húmeda,
compactada en capas.
109
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