TEMA 4: SOPORTE VITAL BÁSICO Y
MANIOBRAS RELACIONADAS.
1. Soporte vital básico (SVB):
El soporte vital básico (SVB) es el conjunto de procedimientos que se aplica
a las víctimas de una parada cardiorrespiratoria (PCR). Están dirigidos a
sustituir primero, y restaurar después, la función fisiológica del corazón y de los
pulmones, aportando el oxígeno necesario a las células del organismo,
especialmente, a las del cerebro.
En el momento en el que se produce una situación de emergencia con riesgo
vital para la víctima, es importante que el socorrista sea capaz de:
Todos estos factores conforman la denominada cadena de supervivencia y
son fundamentales porque aumentan las posibilidades de recuperación de la
víctima. El SVB forma parte de la cadena de supervivencia.
En la aplicación de las maniobras de soporte vital básico se incluye el
siguiente protocolo:
1. Analizar la situación y asegurar la escena.
2. Evaluar el nivel de consciencia de la víctima.
3. Abrir la vía aérea y comprobar la respiración. Si es necesario, realizar
ventilaciones de rescate.
4. Restablecer la circulación (mediante un masaje cardiaco externo).
5. Restablecer la respiración (mediante respiración artificial).
6. Continuar con las maniobras de RCP.
7. Aplicar un DESA (apartado 4) lo antes posible, si se dispone de él.
2. Procedimientos fundamentales en el soporte vital básico:
Los procedimientos de reanimación cardiopulmonar (RCP), aplicados de
forma correcta y rápida, pueden evitar la muerte de una víctima que esté
en parada cardiorrespiratoria.
La secuencia de aplicación es la siguiente:
2.1. Analizar la situación y asegurar la escena:
Antes de iniciar cualquier maniobra de reanimación, es necesario analizar la
situación y aplicar las medidas necesarias que garanticen la seguridad del
socorrista, de la víctima y de posibles terceras personas que se encuentren en
el lugar del accidente.
2.2. Evaluar el nivel de consciencia:
Para evaluar el nivel de consciencia de la víctima, nos arrodillamos junto a ella,
para colocarnos a la altura de sus hombros.
1. Sujetar a la víctima por los hombros, zarandeándola con suavidad.
2. Hablarle en un tono alto y claro, preguntándole o pidiéndole algo.
PROCEDIMIENTO:
Si la víctima está despierta y hablando con usted, se le categoriza como
A (alerta), aunque esté desorientado.
Si el paciente no está completamente despierto, comprobar si responde
a su voz, por ejemplo, abriendo los ojos, hablando o moviéndose, y si lo
hacen, son V (responde a la voz).
Si el paciente no responde a la voz, aplicar un estímulo doloroso, como
una compresión de trapecio o pellizco y verificar una respuesta (apertura
de los ojos, gemido o movimiento), y si hay una respuesta, se clasifica
como D (responde al dolor).
Los que no responden son N (no responde).
Consciente Grado 1 Grado 2 Grado 3
Estado de alerta Responde a La respuesta a
Está inconsciente
en el cual estímulos cualquier tipo
aunque responde a
responde a todos dolorosos pero de estímulo es
preguntas o ruidos.
los estímulos. no a ruidos. nula.
Tabla: Clasificación de la víctima según grado de consciencia.
La valoración del nivel de consciencia y de la presencia de déficit neurológico
se lleva a cabo mediante la aplicación de la escala AVDN:
1. A: Alerta.
2. V: Respuesta a estímulos verbales.
3. D: Respuesta a estímulos dolorosos.
4. N: No hay respuesta.
2.3. Abrir la vía aérea:
La obstrucción de la vía aérea se produce, generalmente, como
consecuencia de la caída hacia atrás de la lengua, por falta de tono muscular
(víctimas inconscientes) o por la existencia de algún cuerpo extraño (sangre,
comida u objetos). Para abrir la vía aérea se aplica la maniobra frente-
mentón (véase la Figura 4.5). Si se sospecha de lesión medular, se debe
realizar la apertura de la vía aérea mediante la maniobra de tracción
mandibular.
1. Colocar a la víctima en decúbito supino sobre una superficie dura,
plana y lisa, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo.
2. Pedir ayuda y llamar al 112.
3. Situarse de rodillas junto a los hombros de la víctima para realizar
la maniobra frente-mentón colocando una mano en la frente y la otra
en el mentón, se inclina la cabeza hacia atrás y se eleva la barbilla. Así
se produce la hiperextensión del cuello y se evita que la lengua impida el
paso del aire hacia los pulmones.
2.4. Comprobar la respiración:
Con la vía aérea abierta, comprobamos si la víctima respira, no respira o no lo
hace con normalidad, es decir, si solo jadea/boquea o gasping.
Aplicamos el protocolo V.O.S. (ver, oír y sentir; no debemos tardar más de 10
segundos).
2.5. Colocar a la víctima en posición lateral de seguridad (PLS):
La posición lateral de seguridad (PLS) se utiliza cuando la víctima está
inconsciente pero respira con normalidad, para mantener la vía aérea abierta,
evitar el atragantamiento y la aspiración de vómitos.
Protocolo 5
Para colocar a un adulto o a un niño en PLS debemos:
1. Retirar las gafas y cualquier objeto que pueda tener en los bolsillos.
2. Arrodillarnos junto a la víctima y colocarla en decúbito supino (tumbada
boca arriba) y con las piernas estiradas.
3. Separarle del cuerpo el brazo más cercano a nosotros y ponerlo con el
codo en ángulo de 90 grados.
4. Colocarle el otro brazo flexionado por encima del tórax, con la mano
apoyada contra la mejilla opuesta.
5. Flexionar su pierna más alejada hasta formar un ángulo recto con el
cuerpo.
6. Girar su cuerpo hasta colocarlo en decúbito lateral, tirando de la pierna
flexionada (por encima de la rodilla) y del brazo del mismo lado.
7. Poner su pierna superior de tal forma que cadera y rodilla formen un
ángulo recto (la pierna quedará apoyada sobre el suelo). En el caso de
una mujer embarazada, siempre se la colocará sobre el lado izquierdo.
8. Colocarle la cabeza haciendo una pequeña hipertextensión del cuello
para mantener la vía aérea abierta.
9. Abrigar a la víctima para evitar la pérdida de calor, utilizando una manta
de supervivencia o cualquier prenda de abrigo.
2.6. Restablecer la circulación:
Cualquier alteración del sistema cardiocirculatorio que se manifieste
mediante parada cardiaca (ausencia de latidos cardiacos) o mediante
alteraciones graves del ritmo cardiaco debe ser tratada aplicando la técnica
del masaje cardiaco externo.
El masaje cardiaco externo consiste en aplicar compresiones en el centro
del pecho (tórax), para comprimir el corazón entre el esternón y la columna
vertebral, con el fin de provocar la salida de la sangre acumulada en su interior
a través de los vasos sanguíneos y transportarla hacia todos los tejidos del
organismo.
No debe tardarse más de 10 segundos en comprobar el pulso.
1. Colocar a la víctima en decúbito supino, en el suelo o sobre una
superficie plana y rígida.
2. Aflojarle la ropa, retirando todo lo que pueda comprimir el cuello, y
situarla con los brazos y piernas estirados.
3. Arrodillarnos a un lado de la víctima, a la altura de sus hombros.
4. Colocar el talón de una mano sobre el esternón de la víctima, en el
centro del pecho (línea intermamilar).
5. Colocar el talón de la otra mano sobre el dorso de la primera
entrelazando los dedos, de modo que queden rectos y no se apoyen
sobre el pecho de la víctima (véase la Figura 4.10).
6. Con los brazos extendidos y perpendiculares a la víctima, presionar
sobre las manos dejando caer el peso de nuestro cuerpo, para
comprimir el pecho de la víctima (sístole), de forma que el esternón
descienda unos 5 cm (no más de 6) en adultos y niños, y 4 cm en los
bebés.
7. Relajar la presión (diástole) sin perder el contacto con el tórax, dejando
que este se expanda tras cada compresión.
8. Realizar 30 compresiones torácicas, repitiendo el movimiento de forma
rítmica, a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto (Guías AHA
y ERC 2015).
- Para administrar ventilaciones no interrumpir las compresiones torácicas
durante más de 10 segundos.
- Siempre que se pueda, combinaremos las compresiones con
la ventilación o respiración artificial (30:2 30 compresiones / 2
insuflaciones).
- Si la víctima se recupera, colocarla en PLS.
RCP 2015
Compresiones de, aproximadamente, 5 cm (no más de 6).
Frecuencia de 100-120 compresiones por minuto.
Permitir que el tórax se reexpanda completamente tras cada compresión.
Emplear aproximadamente 1 segundo para insuflar el tórax.
Para administrar ventilaciones no interrumpir las compresiones torácicas durante
más de 10 segundos.
Tabla: Recomendaciones para la RCP (Guía ERC 2015). PENDIENTE
ACTUALIZACIÓN ILCOR 2020.
2.7. Restablecer la respiración:
Cuando la víctima no respira espontáneamente y no se aprecia una obstrucción
visible de la vía respiratoria, se deben aplicar, lo antes posible, las técnicas de
respiración artificial.
Existen diferentes procedimientos para restablecer la respiración. El de
elección es boca a boca en cualquiera de sus variantes (boca a boca, boca a
boca-nariz, boca a nariz), aunque también pueden utilizarse ambúes,
mascarillas y protectores faciales.
Si el reanimador no quiere o no puede hacer el boca a boca, se deben hacer
solamente las compresiones torácicas.
En caso de heridas en la boca, se aplica el procedimiento boca-nariz.
A. Procedimiento de boca a boca en adultos:
Signos y síntomas:
Los signos y síntomas de la parada respiratoria son:
Ausencia de respiración espontánea.
Pulso rápido y débil.
Pérdida de conocimiento.
Cianosis (color azulado o negruzco) en labios y uñas.
Finalidad:
El procedimiento de boca a boca consiste en insuflar, de forma activa, la
mayor cantidad de aire que el socorrista sea capaz de inspirar en el interior del
árbol bronquial de la víctima:
Si el tórax se eleva y desciende con cada insuflación, la aplicación de la técnica
es correcta.
Si no ocurre así, deberemos comprobar si hay algún obstáculo en la vía
respiratoria.
Protocolo de actuación:
1. Arrodillarnos a un lado de la víctima (que debe estar en decúbito supino
sobre un plano duro y liso, y con las piernas estiradas).
2. Asegurarnos de que está abierta la vía respiratoria.
3. Taparle los orificios nasales, pinzando con los dedos índice y pulgar de
la mano que se apoya sobre la frente (véase la Figura 4.11).
4. Realizar una inspiración profunda, reteniendo la mayor cantidad de aire
posible.
5. Colocar nuestra boca cubriendo la boca de la víctima («beso de la
vida»), para evitar las pérdidas de aire durante la insuflación.
6. Insuflar la mayor cantidad posible de aire en la boca de la víctima y
observar si su tórax asciende (cada insuflación dura aproximadamente 1
segundo).
7. Retirar nuestra boca de la boca de la víctima, y ladear nuestra cabeza
para observar si desciende su tórax.
8. Realizar 2 insuflaciones sin intervalo y continuar con 30
compresiones (las maniobras de RCP ya explicadas).
9. Solo interrumpiremos el procedimiento cuando la víctima respire con
normalidad (entonces, se la colocará en PLS).
B. Procedimiento de boca a boca en niños y bebés:
1. Cubrir con nuestra boca la boca, en el caso de los niños, y la boca-nariz
en los bebés.
2. Insuflar menor cantidad de aire y con menor intensidad, y hacerlo cada
tres segundos en niños y cada dos segundos en bebés. Esta secuencia
es necesaria para mantener la frecuencia respiratoria del niño o del
bebé, que en condiciones normales es mayor que la del adulto.
Los pulmones de un bebé son mucho más pequeños que los del socorrista, por
lo que conviene tener en cuenta:
Adultos 1 insuflación cada 5 segundos 12 insuflaciones/minuto
Niños 1 insuflación cada 3 segundos 20 insuflaciones/minuto
Lactantes 1 insuflación cada 2 segundos 30 insuflaciones/minuto
Tabla: Ritmo de las insuflaciones en la respiración artificial.
Existen también otros dispositivos, como los protectores faciales y
las mascarillas, que se utilizan para la respiración artificial.
• Se adaptan perfectamente a la boca de la víctima.
• Evitan el contacto directo con ella.
• Pueden conectarse a una fuente de oxígeno.
Vídeo maniobra frente-mentón: https://www.youtube.com/watch?v=S7-
CeEzcwfg
Vídeo Posición Lateral de Seguridad:
https://www.youtube.com/watch?v=gbsa_uMjHIQ
Vídeo RCP: https://www.youtube.com/watch?v=FEayzgNGGBQ
Otras web:
https://www.medicinatv.com/canales/emergencias/
https://fundaciondelcorazon.com/
3. Reanimación cardiopulmonar (RCP) básica:
La reanimación cardiopulmonar (RCP) es la aplicación conjunta de los
procedimientos de masaje cardiaco externo (compresiones torácicas) y de
la respiración artificial, cuando se produce una parada
cardiorrespiratoria (PCR).
Estos procedimientos se aplican cuando la víctima está inconsciente y
carece de respiración normal. Si el socorrista es inexperto, no conviene
retrasar el inicio de la reanimación. En ese caso, se debe prescindir de la
palpación del pulso en la arteria carótida, que solo tiene validez cuando la
realiza personal sanitario.
No hay que olvidar que la PCR debe resolverse en el mismo lugar en el que
ocurre, lo antes posible y en función del número de socorristas:
Si hay dos socorristas, uno de ellos realiza las compresiones o masaje
cardiaco externo, y el otro, la respiración artificial. Para ello, el primero se sitúa
la altura del pecho, y el segundo, a la altura de la cabeza de la víctima, o bien
uno a cada lado (véase la Figura 4.13). Los socorristas deben relevarse en
esas tareas cada 2 minutos, pues se ha comprobado que así la reanimación es
más eficaz.
Si hay un solo socorrista, este debe aplicar alternativamente los dos
procedimientos, empezando por el masaje cardiaco (compresiones torácicas),
para continuar con la respiración artificial.
A. Protocolo de RCP en adultos:
1. Comprobar que la víctima está inconsciente y no respira.
2. Telefonear al 112.
3. Colocar a la víctima en decúbito supino, en el suelo o sobre un plano
rígido, y arrodillarse a su lado (en el caso de que haya un solo
socorrista). En caso de haber dos socorristas, uno se situará al nivel de
la cabeza y el otro al del tórax.
4. Iniciar el procedimiento con las compresiones torácicas y continuar
con las insuflaciones (ventilaciones), según lo explicado en el apartado
2.7. La secuencia será de 30:2, es decir, aplicar 30 compresiones a un
ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto seguidas de 2
insuflaciones, cuando hay uno o dos socorristas (véase la Tabla 4.4).
5. Repetir el proceso compresión-ventilación hasta que la víctima recupere
la función cardiorrespiratoria.
6. Si la víctima se recupera, colocarla en PLS hasta que se normalicen sus
funciones o sea trasladada a un centro sanitario (controlando su estado
periódicamente y manteniéndola abrigada).
7. Si no se recupera, continuar con las maniobras de RCP, manteniendo la
secuencia 30:2.
8. Si se dispone de un desfibrilador semiautomático, DESA, colocar los
electrodos sobre la víctima y ponerlo en marcha. El DESA evaluará el
ritmo cardiaco e indicará cómo hay que actuar.
9. Seguir con la RCP inmediatamente y de forma ininterrumpida, y
después, volver a usar el DESA, repitiendo la secuencia hasta que:
- Llegue ayuda cualificada.
- La víctima recupere su respiración normal.
- El socorrista esté exhausto.
10. Si la víctima presenta una asfixia de causa conocida, iniciar la RCP
aplicando 5 ventilaciones de rescate, para continuar con la secuencia
30:2 (30 compresiones, 2 ventilaciones).
30 compresiones seguidas de 2 insuflaciones (30:2)
Adultos
Frecuencia de 100 a 120 compresiones/minuto
5 insuflaciones de rescate
30 compresiones seguidas de 2 insuflaciones (30:2). Uno o
dos socorristas no sanitarios
Niños y
lactantes
15 compresiones seguidas de 2 insuflaciones (15:2). Dos
reanimadores sanitarios
Frecuencia de 100 a 120 compresiones/minuto
B. Protocolo de RCP en niños y bebés (de 0 a 12 meses):
1. Proteger tanto al niño como al reanimador.
2. Comprobar el nivel de consciencia. Si hay respuesta, vigilar y controlar su
evolución.
3. Si no responde, gritar pidiendo ayuda, abrir la vía aérea y comprobar la
respiración (no tardar más de 10 segundos).
Si el niño respira normalmente:
4. Colocarlo en posición de recuperación. En el caso de los lactantes, puede
ser necesario ponerles un apoyo en la espalda (ropa, cojín, etc.) que los
ayude a mantener la posición.
5. Evaluar regularmente la respiración.
Si el niño no respira o tiene respiración anormal:
6. Iniciar siempre el procedimiento con 5 ventilaciones de rescate.
7. Continuar con la secuencia de 30 compresiones seguidas de 2
insuflaciones(relación 30:2), utilizando el procedimiento boca-nariz, en el
caso de que haya uno o dos socorristas no sanitarios. Si hay dos
reanimadores sanitarios, la secuencia será de 15 compresiones
seguidas de 2 insuflaciones (relación 15:2) (véase la Tabla 4.4, en
la página anterior).
8. Repetir la secuencia hasta que llegue ayuda o la víctima recupere la
función respiratoria. En este último caso, se colocarla en PLS y telefonear
al 112.
9. Si no se recupera, insistir con las maniobras de RCP hasta que podamos
disponer de un DESA, dispositivo que resulta seguro y eficaz en niños
mayores de 1 año. Para niños de entre 1 y 8 años se recomienda utilizar
parches pediátricos o atenuadores de energía.
10. Reanudar inmediatamente la RCP durante 2 minutos (con un solo
reanimador, durante 1 minuto), antes de llamar al 112.
11. Continuar hasta que llegue ayuda cualificada, el niño recupere la
respiración y la circulación, o el reanimador esté exhausto.
Vídeo RCP en bebés y niños:
https://www.youtube.com/watch?v=TV3lnITz_Mk
4. El desfibrilador externo semiautomático (DESA):
Una de las consecuencias de la enfermedad cardiovascular es la parada
cardiorrespiratoria, que se desencadena, generalmente, por una fibrilación
ventricular.
La fibrilación ventricular es una contracción rápida y no sincronizada de los
ventrículos (arritmia).
Cuando se produce, los ventrículos no pueden bombear la sangre a todo el
organismo.
Si no se trata de inmediato, causa la muerte. De hecho, es la responsable de,
aproximadamente, entre el 75 y el 85% de las muertes en personas con
problemas cardiacos.
Esta arritmia es potencialmente reversible, si se hace pasar por el corazón una
descarga eléctrica (choque eléctrico). A este procedimiento se lo conoce
habitualmente como desfibrilación.
4.1. Descripción:
El DESA (desfibrilador externo semiautomático) es un aparato electrónico
portátil que se utiliza para aplicar, de forma programada y controlada,
una descarga o choque eléctrico a un paciente o víctima para intentar revertir
una arritmia cardiaca (fibrilación).
Debido a su fácil manejo, el DESA (véase la Figura 4.16) puede ser utilizado
con seguridad y eficacia por personal no sanitario. Para ello, deberán seguirse
las instrucciones audiovisuales que va indicando el aparato.
El uso de desfibriladores por personal no sanitario está regulado por ley (Real
Decreto 365/2009, de 20 de marzo) y por la normativa específica de cada
comunidad autónoma.
El DESA está compuesto por:
Un dispositivo que monitoriza y analiza el ritmo electrocardiográfico
(ECG) de la víctima y que, cuando se acciona, produce un choque o descarga
eléctrica que reinicia la actividad eléctrica del corazón.
Un sistema informático que marca la secuencia de actuación y que emite una
serie de órdenes audiovisuales para su correcto manejo.
Unos electrodos que se aplican sobre el pecho de la víctima.
Un sistema de registro del ritmo eléctrico del corazón.
Otros materiales accesorios.
Las recomendaciones internacionales, en relación con
las características que deben reunir los DESA, exigen que sean:
Completamente seguros y sensibles a la detección de los ritmos cardiacos
susceptibles de choque eléctrico.
Fáciles de usar, de bajo peso y bajo coste.
Eficaces con un mantenimiento mínimo.
4.2. Protocolo de aplicación
Vídeo uso DESA: https://www.youtube.com/watch?v=5TkFfGlUy40
Si la víctima no se recupera, continuamos con el protocolo siguiendo
las indicaciones del DESA hasta que:
Llegue ayuda cualificada y se haga cargo del paciente.
La víctima empiece a respirar de forma espontánea (la pondremos en PLS).
Los reanimadores se agoten.
En relación con el uso del DESA, no podemos:
Utilizarlo en niños menores de 1 año.
Utilizar parches de adultos en niños de 1 a 8 años (deben ser especiales para
niños).
Aplicarlo en víctimas o pacientes mojados (debe secarse muy bien la piel antes
de aplicar la descarga del desfibrilador).
5. Obstrucción de la vía aérea por cuerpos extraños (OVACE):
La obstrucción parcial o total de la vía aérea (OVACE) se produce cuando
un elemento extraño se aloja en la garganta o en las vías respiratorias, lo que
hace necesaria la aplicación de las maniobras adecuadas para su eliminación,
evitando así la interrupción de la respiración normal. Se produce
generalmente por la aspiración de alimentos, en el caso de los adultos, o la
presencia de cuerpos extraños como botones, pilas, caramelos, etc., en los
niños.
Si el bloqueo no se produce en las vías altas, es posible que pase
desapercibido hasta que se complique el estado general de la víctima. El objeto
suele impactar en los bronquios de pequeño calibre, lo que puede
desencadenar un proceso de infección y colapso pulmonar agudo que
requerirá tratamiento médico urgente.
Como norma general, no se debe intentar extraer manualmente un objeto
alojado en la garganta de la víctima, porque se podría introducir aún más en las
vías respiratorias, quedando allí impactado, lo que agravaría el cuadro de
obstrucción e insuficiencia respiratoria. Solo debemos intentarlo si se ve el
objeto en la boca.
Si no se consigue extraer el objeto, la víctima no respira y está inconsciente,
hay que iniciar la RCP, al menos con compresiones.
5.1. OVACE en adultos y niños mayores de 1 año:
La actuación de primeros auxilios va a ser la misma para adultos y niños
mayores de 1 año.
Signos y síntomas:
Cuando la víctima presenta una OVACE, no puede respirar, hablar ni toser y,
de forma instintiva suele llevarse las manos a la garganta, intentando liberarse
de la sensación de ahogo y asfixia.
La expresión de su cara es de angustia y, en muchas ocasiones, el pánico y el
miedo la inmoviliza. Si la obstrucción persiste, la víctima presenta palidez y,
progresivamente, se va poniendo cianótica (por la asfixia), e incluso puede
llegar a perder la conciencia y sufrir una parada cardiorrespiratoria, que puede
llegar a ser mortal si no se actúa de forma inmediata, aplicando las maniobras
de desobstrucción y RCP.
Protocolo de actuación:
1. Si la víctima está respirando y puede hablar, pedirle que tosa para
intentar eliminar el cuerpo extraño y, por tanto, la obstrucción.
2. Retirar cualquier cuerpo extraño que veamos en su boca, introduciendo
los dedos índice y corazón en forma un gancho.
3. Conviene tener cuidado para no desplazar el cuerpo extraño hacia el
interior de las vías respiratorias.
4. Si la víctima no puede hablar (lo que indica que la obstrucción es más
baja), situarse por detrás de ella y sujetar su pecho con una mano,
pidiéndole que se incline hacia delante.
5. Aplicar hasta cinco golpes secos, con el talón de la otra mano, entre los
omoplatos (interescapular), para provocar la tos y facilitar el movimiento
del objeto hacia el exterior (véase la Figura 4.20).
6. Si con esta maniobra no conseguimos eliminar el cuerpo extraño,
aplicaremos la maniobra de Heimlich (véase la Figura 4.21 y el detalle
de las manos).
La maniobra de Heimlich se lleva a cabo aplicando los siguientes pasos,
según se trate de una víctima consciente o inconsciente:
A. Víctima consciente:
1. Situarse por detrás de la víctima y abrazarla por la cintura (plexo
solar).
2. Formar un puño con la mano derecha y colocarlo entre el ombligo
(cuatro dedos por encima de este) y el apéndice xifoides, la punta del
esternón de la víctima, justo por encima del estómago (véase la Figura
4.21, en la página anterior).
3. Con la mano izquierda coger el puño de la derecha, sujetándolo con
fuerza.
4. Presionar fuertemente el abdomen a la vez que se realiza un movimiento
de las manos hacia dentro y hacia arriba, para producir una tos
artificial que facilite la movilidad y el desalojo del obstáculo.
La fuerte presión sobre la parte superior del abdomen hace que el
músculo del diafragma produzca una compresión hacia arriba,
expulsando el aire residual de los pulmones y empujando el cuerpo
extraño que provoca la obstrucción (mediante tos artificial).
5. Repetir la maniobra 5 veces consecutivas, alternando 5 golpes en la
espalda con 5 compresiones abdominales.
6. Cada 5 minutos, revisar el estado de la víctima; si no mejora, llamar al
112.
B. Víctima inconsciente:
1. Colocar a la víctima en decúbito supino. Llamar al 112.
2. Iniciar las maniobras de RCP.
3. Si la víctima se recupera, colocarla en posición lateral de seguridad.
4. Por último, trasladarla con urgencia a un centro sanitario.
5.2. OVACE en lactantes:
En caso de menores de un año, seguiremos el siguiente protocolo:
A. Víctima consciente:
1. Colocar al lactante en decúbito prono.
2. Sostener su cuerpo, apoyándolo sobre el antebrazo y la mano (véase la
Figura 4.23 a)).
3. Sujetar firmemente su cabeza por la mandíbula, para mantener la boca
abierta de forma que esté extendida y más baja que el tronco.
4. Golpear en la espalda, entre los omóplatos, con el talón de la otra mano
(hasta cinco veces).
5. Comprobar la boca del bebé y retirar con el extremo de los dedos
cualquier objeto extraño que se vea.
6. Si persiste la obstrucción, colocar al bebé en decúbito supino con la
cabeza más baja que los pies y realizar 5 compresiones en el punto
donde se efectúan al practicar RCP.
7. Explorar de nuevo su boca para ver si el objeto ha salido, y si la
obstrucción persiste. Repetir los 5 golpes interescapulares y las 5
compresiones torácicas hasta que el cuerpo extraño salga o el paciente
quede inconsciente.
B. Víctima inconsciente:
1. Colocar al lactante en decúbito supino sobre una superficie rígida, o bien
apoyado sobre nuestro antebrazo y mano.
2. Abrir vía aérea y aplicar 5 respiraciones de rescate si no hay respuesta.
3. Utilizar dos dedos (índice y corazón), presionar hacia dentro y hacia
arriba sobre el esternón del bebé, un dedo por debajo de la línea
intermamilar y aplicar las maniobras de RCP. Si hay un solo reanimador,
realizar la maniobra durante 1 minuto antes de llamar a emergencias.
4. Llamar al 112 para trasladarlo a un centro sanitario.
5. Continuar con maniobras de RCP.
Vídeo Maniobra de Heimlich:
https://www.youtube.com/watch?v=vBvMbXjCA14
Vídeo Maniobra de Heimlich en niños:
https://www.youtube.com/watch?v=8GlHd1eiwvs