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Apuntes Sobre El Estado: Por Juan Facorro

El documento presenta una discusión sobre diferentes perspectivas teóricas del Estado. Brevemente describe la perspectiva marxista, la cual ve al Estado como un reflejo de las relaciones de producción capitalistas y la lucha de clases entre burgueses y proletarios. También menciona que el Estado juega un rol fundamental a pesar de estar condicionado por los procesos económicos, y analiza conceptos de Marx como estructura y superestructura.
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Apuntes Sobre El Estado: Por Juan Facorro

El documento presenta una discusión sobre diferentes perspectivas teóricas del Estado. Brevemente describe la perspectiva marxista, la cual ve al Estado como un reflejo de las relaciones de producción capitalistas y la lucha de clases entre burgueses y proletarios. También menciona que el Estado juega un rol fundamental a pesar de estar condicionado por los procesos económicos, y analiza conceptos de Marx como estructura y superestructura.
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Apuntes sobre el Estado

Por Juan Facorro

En la actualidad, el término “Estado” se convirtió en un eje de


discusión de los diferentes ámbitos académicos, políticos, mediáticos.
Especialistas de las ciencias sociales desarrollaron propuestas
teóricas orientadas a la comprensión de la noción de Estado, atadas
a las complejas dinámicas de las coyunturas históricas, en las que
las transformaciones sociopolíticas resultaron fundamentales para
la problematización de la idea de estatalidad. En consecuencia, hay
ciertos hechos clave para considerar en la historia reciente de nuestro
país: en la década del noventa, la preeminencia del famoso Consenso
de Washington en las esferas gubernamentales configuró un Estado
funcional al mercado a través de distintos procesos de reformas y el
advenimiento de la democracia resultó una etapa fundamental en la
forma de concebir al Estado.

Evidentemente, la discusión sobre la definición de “Estado”


remite al análisis multidisciplinario de la especificidad de los procesos
sociales. La reciente década demuestra la revalorización del Estado
en relación a una mayor capacidad de incidencia en la sociedad a
partir de las diferentes políticas públicas en un claro contraste con
el Estado neoliberal, caracterizado por un claro desmantelamiento
de sus estructuras previas –privatización de empresas públicas de
tipo estratégicas para el desarrollo, flexibilización laboral, destrucción
del tejido industrial, etc.– a pesar de que, voces académicas,
gubernamentales y de consultoría sostuvieron un segundo proceso
de reformas destinado a la modernización del Estado como una
instancia posterior a esta primer instancia de desprendimiento del
patrimonio estatal. La idea de “capacidad estatal”, entendida como
la posibilidad de acción política estatal en la sociedad, ingresa a los
círculos académicos y políticos previos al estallido de la crisis social
de 2001, fortaleciéndose en los años subsiguientes sobre la base de
una construcción de legitimidad de la autoridad gubernamental.

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 13
La crisis de 2001 provocó terribles consecuencias en el
sistema social, político y económico. De todas maneras, las políticas
públicas de los gobiernos previos tuvieron una clara relación con el
estallido social en función de aumentar las estadísticas de pobreza,
desregular el mercado laboral caracterizado por los contratos
basura y la preeminencia de los trabajos de servicios, establecer un
tipo de cambio financiado en base a empréstitos de organismos
internacionales sin ningún tipo de correlato en la economía real,
entregar recursos estratégicos claves –petróleo, transporte,
telecomunicaciones– al sector privado para su explotación en el
mercado y el desarrollo de un sistema financiero que destrozó al
tejido productivo nacional. Todos estos cambios fueron suficientes
para desencadenar una profunda crisis social signada por una serie
de saqueos, cacerolazos, pedidos de renuncia a la clase política,
represión, muertes, emisión de bonos por faltante de dinero a causa
de la fuga de capitales, etc.

En definitiva, las políticas del Estado neoliberal derivaron en


una mayor desigualdad en la sociedad argentina . Sin embargo, la
crisis del 2001 representó una oportunidad para la reconfiguración
de una autoridad política donde la estatalidad fue relevante a la hora
de revertir ciertas inequidades del neoliberalismo, orientando las
capacidades estatales hacia una mayor inclusión social, soberanía
política, recuperación del empleo genuino, reducción de los índices
de pobreza y un aumento del consumo. Dicho en otras palabras: el
Estado desarrolló la ampliación de los derechos en la ciudadanía a
los efectos de favorecer el desarrollo sociopolítico del país.

Todo este contexto merece ser explicado para comprender


la nueva articulación Estado-sociedad, identificando los desafíos
pendientes de las ciencias sociales. Las distintas perspectivas
teóricas sobre el Estado adquieren una particular relevancia porque
generan disparadores para el debate sobre el tema del artículo
en cuestión.

Sin más prolegómenos, el objetivo consiste en una breve


presentación de la perspectiva marxista del Estado, las definiciones
del Estado de Bienestar y algunos conceptos particulares sobre el
Estado durante la vigencia del Modelo Neoliberal.

14 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
La perspectiva marxista sobre el Estado

La filosofía marxista presenta una cierta complejidad porque


propone entender la dinámica del sistema capitalista. En la actualidad,
el pensamiento de Karl Marx cobra vigencia por las distintas
universidades nacionales que cuentan con cátedras especializadas
en el estudio del marxismo en relación a la economía, la teoría del
Estado, la historia, la filosofía y la pedagogía, que demuestran el
profundo legado marxista en las distintas instituciones educativas,
partidos políticos y movimientos sociales.

El siglo XIX representaba un momento bisagra en las ciencias


sociales: el nacimiento de Karl Marx en la ciudad de Tréveris,
perteneciente a la Prusia Renana. Después de realizar sus estudios
de bachillerato, Marx se inscribió en la Universidad de Bonn y luego
en la de Berlin para hacer la carrera de Derecho. Se aleja de Bonn
por el autoritarismo del gobierno y se dedica a plasmar sus ideas
en el diario La Gaceta del Rhin, en colaboración con Bruno Bauer
hasta su traslado a París, donde publicó una serie de artículos en
la Revista Anales Franco-Alemanes, y se concentra en el estudio
de Historia y Filosofía. Se identificó con las ideas del filósofo Georg
Wilhelm Friedrich Hegel y el círculo de los “hegelianos de izquierda”,
cuyo propósito consistía en elaborar premisas ateas y revolucionarias
sobre la filosofía hegeliana.

A partir de ese momento, Karl Marx empieza a publicar una


serie de libros clave para las ciencias sociales en las ciudades
de París, Bruselas y Londres (donde pasó el resto de su vida).
En la capital de Inglaterra, Marx analiza el funcionamiento de la
economía en pleno apogeo de la Revolución industrial, cuyas
transformaciones en el sistema de producción generaban serios
impactos en la sociedad. Estas transformaciones configuraron una
mayor desigualdad generada por los propietarios de los medios de
producción, denominados “burgueses”, y aquellos sujetos obligados
a vender su fuerza de trabajo para su subsistencia, denominados
“proletarios”, según la mirada de Marx. Estos dos conceptos resultan
claves en la perspectiva marxista, ya que caracterizan el escenario
de la economía capitalista de ese contexto histórico, a pesar de otras
determinaciones sociales y políticas tan relevantes al momento

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 15
de problematizar la relación Estado-sociedad con el prisma de la
teoría marxista.

Ante esta descripción, la definición de Estado del marxismo


tiene una clara articulación con la intensidad de los procesos sociales,
es decir, el capital es una forma de relación social que regula la
cotidianeidad de los sujetos, aunque condiciona todo tipo de forma
social, política y, obviamente –las que más nos interesan– las formas
estatales modernas.

Conviene aclarar que los distintos textos de Marx que hacen


alusión al Estado fueron escritos en diferentes momentos históricos,
con lo cual siempre existe una dificultad a la hora de comprender las
principales premisas de su pensamiento. Muchos cientistas sociales
estudian la complejidad de la filosofía marxista durante toda su
trayectoria académica por su vitalidad, extensión y dificultad. Existen
ciertas definiciones que pueden problematizarse para tener un breve
diagnóstico de las principales discusiones.

Por un lado, el propio Manifiesto Comunista salió a la luz en


pleno apogeo de las insurrecciones obreras europeas (1848) con el
objetivo político de describir la situación de la clase obrera a los efectos
de avanzar en su emancipación social y política. En sus capítulos,
Marx entiende la historia política y social de la humanidad a partir de la
noción de la centralidad de la lucha de la clases en los distintos modos
de producción, es decir, en la sociedad moderna existen los proletarios
y los burgueses, mientras que el Estado representa un mero reflejo de
la explotación capitalista, con lo cual debe transformarse para revertir
las inequidades del propio sistema.

En el Prólogo a la Contribución a la crítica a la economía


política, Marx establece dos definiciones fundamentales: estructura
y superestructura. Estos dos conceptos permiten identificar los
diferentes procesos sociales en base a una articulación entre los
diferentes acontecimientos económicos: forman parte de la estructura,
con su respectivo correlato en la esfera gubernamental, jurídica,
filosófica e incluso religiosa, que configuran la superestructura de la
sociedad. Dicho en palabras más sencillas: el estudio de todo proceso
de transformación social remite a las condiciones económicas de

16 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
producción reflejadas en el Estado, la ideología o la propia religión
donde los factores económicos determinan en última instancia –lo
cual quiere decir que puede haber otros antes de estos– los diferentes
cambios sociales, políticos y culturales.

En estos dos libros de Karl Marx, la configuración estatal se


encuentra sujeta a las relaciones de producción del capitalismo,
aunque ejerce un rol fundamental, porque participa en los procesos
de dominación social signados por muchas variables a pesar de estar
condicionado por la dinámica de los procesos económicos.

En este sentido, la perspectiva de Vladímir Ilich Lenin resulta


clave a los efectos de comprender una definición de Estado. De alguna
manera, el estallido de la Revolución rusa de 1917 fue clave, porque el
libro El Estado y la Revolución se escribió en ese mismo año, con lo cual
Lenin influyó con sus reflexiones teóricas en una Rusia signada por
escaso desarrollo de la sociedad civil, baja participación política, falta
de sindicatos y partidos políticos de oposición, que contrastaba con
otras sociedades europeas atravesadas por fuerte desarrollo político
de sindicatos, organizaciones sociales, corporaciones económicas y
medios de comunicación. En definitiva, la Rusia del Zar había llegado a
su fin por la revolución bolchevique que trastocó todas sus estructuras
–estatal, militar y social–, y fue necesario repensarlas a la luz de los
nuevos aires revolucionarios.

A partir de este contexto político, Lenin propone definir al Estado


de la siguiente manera:

El Estado es producto y manifestación del carácter


irreconciliable de las contradicciones de clase. El Estado surge en el
sitio, en el momento y en el grado en que las contradicciones de clase
no pueden, objetivamente, conciliarse. Y viceversa: la existencia del
Estado demuestra que las contradicciones de clase son irreconciliables
(Lenin, 1972).

Una vez derrocado la estructura del Estado Zarista Ruso, los


bolcheviques tuvieron una estrategia de cooptar el Estado a los efectos
de revertir las contradicciones de clase de la sociedad soviética. Las
consecuencias de la guerra mundial motivaron la formación de la

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 17
nueva política económica –NEP– orientada al establecimiento de
ciertas empresas privadas y pequeña industrias para el interés
privado, aunque el Estado seguía con el control del comercio exterior,
las grandes industrias y los bancos.

Siguiendo estos argumentos, la perspectiva del marxista italiano


Antonio Gramsci puede iluminar sobre los modos de intervención del
Estado según la teoría marxista. Cabe aclarar, los escritos políticos
gramscianos, que ocurrieron en el pleno fascismo italiano, tuvieron
el objetivo de pensar las causas de ese surgimiento a los efectos de
terminar con un régimen político signado por el autoritarismo de Benito
Mussolini, caracterizado por la represión hacia los sectores obreros
italianos.

En este contexto, la caracterización gramsciana del Estado


resulta interesante porque incorpora instituciones de la sociedad
moderna, tales como la iglesia, los medios de comunicación y los
partidos políticos, a la hora de desarrollar una definición sobre el
Estado, dándoles un rol central en las relaciones sociales capitalistas.
En sus propias palabras:

Las leyes de la historia estaban dictadas por la clase propietaria


organizada en el Estado. El Estado fue siempre el protagonista de la
historia, porque en sus organismos se concentra la potencia de la
clase propietaria; en el estado la clase propietaria se disciplina y se
unifica, por sobre las disidencias y los choques de la competencia,
para mantener intacta la condición de privilegio en la faz suprema de la
competencia misma: la lucha de clases por el poder, por la preeminencia
en la dirección y ordenamiento de la sociedad (Gramsci, [1977] 1981).

Esta cita demuestra la relevancia del Estado en la disputa


por el poder en la sociedad. Si bien el desarrollo teórico de Gramsci
implicó varios momentos; sus escritos en la cárcel 1 fueron claves
para producir una especie de “concretización” de las ideas abstractas
del marxismo a partir de la experiencia histórica italiana atravesada

1
Antonio Gramsci estuvo preso durante veinte años por ser opositor al fascismo
italiano. En una especie de “juicio”, el fiscal Michel Isgro pronunció la siguiente
frase: Durante veinte años debemos impedir funcionar a este cerebro.

18 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
por la gravitación de ciertos procesos de dominación que ocurren
en el seno de la sociedad civil. En consecuencia, Gramsci define
al Estado como sociedad política más sociedad civil conformando
un bloque histórico en la sociedad, es decir, en estos dos ámbitos
se producen medidas de coerción y consenso –según diferentes
momentos históricos– destinados a perpetuar la hegemonía de
la clase dominante. Cualquier represión hacia algún sector social
podría pensarse como la manifestación de la dimensión coercitiva
del bloque histórico, incluso la posibilidad de perder el trabajo, o la
propia precarización de las relaciones laborales condicionarían toda
acción de organización tendiente a revertir cualquier problemática
social, mientras que, ciertas concesiones materiales pueden mostrar
un cierto “consenso” de la clase dominada.

Este apartado pretendió retomar algunos ejes del marxismo


en forma bastante sintética. Se dejaron afuera una gran cantidad de
argumentaciones teóricas por la inmensidad de esta filosofía que
continúa interpelando las prácticas de todo cientista social debido a
la potencialidad de sus principales conceptos.

Estado de Bienestar: el origen de la seguridad social

El estallido de la crisis de 1929 produjo un gran impacto en la


economía de los Estados Unidos. Sus consecuencias fueron similares
a otros desequilibrios económicos: desempleo, pobreza, pérdida de
la capacidad adquisitiva del salario, cierre de empresas, reducción
de intercambios comerciales, cierre de bancos por la especulación,
eclosión del sistema financiero, escasa actividad industrial, etc. Ante
este escenario catastrófico, los Estados Unidos emprenden una fuerte
política de intervención en la economía para solucionar las dificultades
provocadas por la política especulativa que derivó en la crisis del 29.

La situación social europea presentaba ciertas similitudes a


pesar de las particularidades de algunos países. Por ejemplo: en
Alemania e Italia, los impactos ocurrieron en sus economías y se
pudieron revertir ciertos indicadores debido al auge de la industria
armamentística, mientras que Francia e Inglaterra desarrollaron

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 19
políticas de recorte de sus presupuestos orientadas a sanear
sus economías.

En este contexto, Franklin Roosevelt despliega una serie de


medidas enfocadas al mejoramiento de la economía. Se mencionan
las más importantes:

• Aumentar el gasto estatal en la sociedad para estimular


la demanda agregada de los distintos ciudadanos, para
así generar un mayor consumo en la economía.

• Devaluación de la moneda local para motorizar las


exportaciones de productos regionales. Esta medida
apuntaba a la generación de empleo en los diferentes
establecimientos fabriles.

• En materia social, las políticas laborales apuntaron


a la fijación de un salario mínimo y cantidad de horas
fijas en la jornada laboral para reconfigurar una masa
de asalariados susceptible de revertir los millones de
desempleados por la crisis económica.

• En el plano industrial, las medidas estuvieron orientadas


a desplegar subvenciones a las diferentes industrias.
Además, se implementó un fuerte shock de inversiones
públicas a través de las empresas estatales.

Estas medidas conformaron la primera etapa del llamado


New Deal. Los resultados fueron exitosos porque logró recuperar en
forma aceptable ciertos índices de la actividad económica en base a
la recuperación del empleo y el aumento de la demanda agregada en
la economía.

Más allá de la especificidad del New Deal, los demás países


aplicaron alguna de sus medidas en función de sus particularidades
sociales, económicas y culturales. El proteccionismo resultó una
medida común en aras de la protección de su producción local y
demostró los errores de la interpretación liberal que propugnaba
mayores intercambios comerciales en clave de fortalecer las economías

20 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
nacionales según la crítica realizada por la figura de John Maynard
Keynes. Este economista británico criticó las argumentaciones de
sus colegas liberales en relación a las consecuencias de la crisis del
29 y propuso una mayor intervención del Estado en la vida social y
económica de las sociedades capitalistas.

De todas formas, la intervención del Estado dependió de la


propia fisonomía de las sociedades, es decir, los países europeos
presentaban determinados problemas de coyuntura económica,
resueltos en forma distinta por sus elites políticas, mientras que, la
enorme cantidad de desempleados estadounidenses exigía una fuerte
intervención estatal. En los Estados latinoamericanos, las políticas se
orientaron a la atención de los sectores carenciados, fortaleciendo
los sistemas de previsión social, salud y educación en un contexto de
economía nacional sin problemas de absorción de empleo, aumento
de salario y un desarrollo industrial que permitió un panorama social
sólido en algunas naciones.

Algunos cientistas sociales rechazan la conceptualización del


Estado de Bienestar para referirse a las formaciones estatales de
Latinoamérica por la inexistencia de un seguro de desempleo tal cual
ocurrió en los países centrales 2 o por las propias dinámicas políticas
de las coyunturas latinoamericanas.

Se podría definir al Estado de Bienestar como un conjunto de


instituciones públicas –complejas y contradictorias entre sí– orientadas
a mantener el nivel de vida de sus respectivos ciudadanos. También,
el Estado de Bienestar amplió la frontera de lo social por medio de
la generación de recursos y de la distribución de bienes y servicios
hacia los ciudadanos, portadores de derechos civiles, políticos y
sociales, según la interesante perspectiva del economista británico
T. H. Marshall, que produce una atractiva redefinición del concepto de
ciudadanía. En este contexto, el concepto de seguro social apuntaba
a satisfacer las necesidades del trabajo asalariado sobre la base de

2
La denominación “países centrales” remite a la teoría de la dependencia
acuñada por algunos pensadores de la CEPAL (Comisión Económica para
América Latina y el Caribe). En este artículo, los países centrales son algunas
naciones de Europa –Francia, Inglaterra, Alemania–.

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 21
un triple financiamiento: aportes de los asegurados, contribuciones
de sus empleadores y recursos estatales.

Un elemento fundamental implicó la dimensión de la seguridad


social en los Estados de Bienestar. La modalidad de intervención
estatal implicaba la cobertura social a la población ante cualquier
acontecimiento del contexto, independiente de la capacidad tributaria y
pensando en el objetivo de ampliación de derechos porque provocaba
una mayor cohesión social al desarrollo de las economías nacionales.
Las políticas asistencialistas o focalizadas hacia la pobreza quedaban
relegadas dentro del esquema general de políticas sociales, ya que
la idea de “universalidad” dominaba los ámbitos de toma de decisión
de las políticas estatales.

La crisis económica de mediados de los 70 por el alza de


los precios del petróleo 3 marcaba un límite al funcionamiento del
Estado de Bienestar. Los líderes políticos de las potencias mundiales
–Reagan y Thatcher– fueron desmantelando la estructura del Estado
de Bienestar por medio del abandono de la cobertura social hacia los
sectores sociales, la privatización de empresas públicas, la reducción
de impuestos para desfinanciar los distintos programas sociales y
una política de equilibrio presupuestario para frenar el déficit estatal
ocasionado por las iniciativas estatales de asistencia y promoción
social según ciertos análisis teóricos ligados con universidades de
los países centrales.

En el plano académico, ciertos economistas –nucleados en la


Escuela de Chicago– empezaban a cuestionar las consecuencias de
las formas de intervención del Estado de Bienestar. Por ejemplo, Milton
Friedman sostenía la necesidad de disminuir la cantidad de masa
monetaria en el mercado en pos de controlar la inflación generada
por el gasto público de las políticas sociales, o Friedrich Von Hayek,
que criticaba el funcionamiento del Estado de Bienestar por haber

3
En 1973, la OPEP (Organización de los Países Exportadores de Petróleo)
decidió incrementar el precio del petróleo a los países centrales. Esta medida
tuvo un profundo impacto en la actividad económica de los países dependientes
del petróleo –Estados Unidos y algunas naciones de Europa–, lo cual tenía sus
consecuencias en las instituciones estatales.

22 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
desencadenado ciertas consecuencias en los mercado de los países
centrales: recesión, inflación, desempleo, crisis fiscal.

En cierta forma, la propia lógica del Estado de Bienestar –


en las naciones centrales– llegaba a un cierto límite por haber
garantizado un mayor nivel de vida en la población. Los movimientos
en la economía internacional, la globalización y la emergencia de
gobiernos enmarcados en la filosofía neoliberal fueron suficientes para
la trasformación de las lógicas políticas al interior del Estado.

El Estado en el neoliberalismo

Como se mencionó anteriormente, los síntomas de agotamiento


del Estado de Bienestar eran provocados por una serie de cambios
históricos ocurridos a escala global. La irrupción del proceso
cultural denominado “globalización” desencadenaba una creciente
mundialización de los flujos de información, un mayor predominio
de las tecnologías y una mayor interdependencia de los Estados
nacionales, signada por la reconfiguración política del orden mundial
por medio del acuerdo Bretton Woods, que ocurre a fines de la segunda
guerra mundial. Este acuerdo, basado en la creación de un sistema
económico internacional para ordenar las economías de las naciones
beligerantes, configuró un esquema de poder que condicionará las
políticas de los Estados nacionales de todos los continentes.

Este esquema de poder tuvo su aplicación concreta en las


siguientes instituciones: FMI y Banco Mundial. La primera institución
apuntaba a la expansión del comercio internacional, la estabilidad
cambiaria, el desarrollo de un sistema multilateral de pagos para las
transacciones corrientes entre los países miembro y el otorgamiento de
“confianza” a los miembros, a los efectos de solucionar los problemas
de sus economías4, mientras que la segunda institución perseguía el
objetivo de combatir la pobreza a través de préstamos de bajo interés a

4
En el análisis del Fondo Monetario Internacional, los problemas más frecuentes
de la economía eran los desequilibrios de balanza de pagos, definida por medir
la relación entre las importaciones y exportaciones.

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 23
los países en desarrollo. En términos concretos, los condicionamientos
políticos de estas instituciones a los diferentes Estados nacionales
provocaron el efecto contrario: ensanchar la brecha de la pobreza,
desguazar los recursos del Estado, transferir el patrimonio público al
sector privado –privatizaciones–, establecer intereses exorbitantes en
los distintos préstamos, con lo cual se acrecentaba la deuda externa,
y reducir los salarios para estimular el empleo, es decir:

“las políticas de ajuste estructural del FMI (…) produjeron


más hambres y disturbios (…) los beneficios se repartieron
desproporcionadamente a favor de los más pudientes, mientras que
los más pobres en ocasiones se hundían más en la miseria. Pero lo
que más me asombraba era que dichas políticas no fueran puestas en
cuestión por los que mandaban en el FMI” (Stiglitz, 2002: 16).

Tal cual señala Stiglitz, los economistas del FMI y Banco Mundial
nunca cuestionaron esta serie de recomendaciones donde el “mercado”
funcionaba correctamente como asignador de recursos en detrimento
del rol limitado del Estado. En el campo concreto de la política, ambas
instituciones eran controladas por las potencias occidentales –Estados
Unidos, Alemania, Japón, Inglaterra, Canadá, Francia, Italia–, lo que
postulaba una orientación ligada con las premisas del libre mercado, la
intervención del Estado en las externalidades del mercado, el equilibrio
en los gastos públicos y con la aplicación de los programas de ajuste,
agravando los indicadores sociales de pobreza, hambre, desigualdad
social, etc. En los principios de los ochenta, el Banco Mundial modificó
ciertos criterios en el otorgamiento de los préstamos a partir de la
creación de los Préstamos de Ajuste Estructural, es decir, el giro de
los fondos estaba sujeto al cumplimiento de los compromisos de los
Estados con los organismos internacionales de crédito, con lo cual era
una manera solapada de inducir políticas de ajuste o de restricción
presupuestaria en el resto de la sociedad.

Ciertos economistas ligados con el poder financiero elaboraron


un núcleo de ideas orientado a resolver la crisis fiscales de los Estados
latinoamericanos en la década del ochenta. Estas ideas se conocieron
con el nombre de Consenso de Washington, que fijaba la acción estatal
en la sociedad a partir de los siguientes lineamientos:

24 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
• Se debe evitar la generación de déficit fiscal en relación
con el Producto Bruto Interno.

• Reorientación del Gasto Público hacia una mayor


inversión orientada al desarrollo, tal como educación
primaria, atención primaria de salud e infraestructura.

• Tasas de intereses determinados por el mercado y tipos


de cambio competitivos.

• Privatización de las empresas estatales.

• Liberalización de la economía: eliminación de barreras


arancelarias a las importaciones y a la inversión
extranjera directa. Se hacía un especial énfasis
en la eliminación de las restricciones cuantitativas
(“licencias”).

Estos lineamientos ideológicos condicionaron la política del


Estado neoliberal en los sociedades latinoamericanas. Incluso, la
seguridad social, pasó a manos del sector privado, aunque existen
matices en las diferentes naciones latinoamericanas en relación a las
privatizaciones de los servicios públicos 5, pero las consecuencias
fueron graves en la esfera social, porque los dictados del Consenso de
Washington no resultaron suficientes para desplegar un crecimiento
económico, agudizando la desigualdad social en nuestra región.

Los ejes del Consenso de Washington penetraron en los


diferentes nichos de la Administración Pública. Tal cual sostiene Ezcurra
(s.f.:11), el neoliberalismo se caracterizó por una transnacionalización
subordinada signada por una “subordinación que es externa e interna a
los grupos económicos locales más concentrados, una subordinación
de los Estados y los Gobiernos y de buena parte de la dirección política
de los países en cuestión” a los efectos de acrecentar las ganancias de

5
En la República Oriental del Uruguay, el agua no se privatizó por diversos
procesos de resistencia de los movimientos sociales. En el 2004, el acceso al
agua se logró incluir como un derecho humano en aras de contrarrestar los
intentos privatizadores de los sectores neoliberales.

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 25
unos pocos en detrimento de la mayoría de la población conformando
un modelo de acumulación que permanecerá hasta la represión del
2001. En consecuencia, la intervención del Estado estuvo enfocada
hacia la reproducción de estos patrones sociales a pesar de honrosas
experiencias de resistencias, como el movimiento piquetero, las
huelgas realizadas por el Movimiento de Trabajadores Argentinos
MTA, las disputas políticas del Frente Grande en el Congreso, que
cuestionaban el predominio del neoliberalismo en la política argentina.

Estas reflexiones desordenadas sobre la dinámica estatal del


neoliberalismo intentan una explicación sobre los modos de articulación
de los fenómenos políticos con la sociedad. En esta articulación, el
aparato estatal se posicionó como un actor clave en función de diseñar,
elaborar y ejecutar políticas para la progresiva conformación de una
trama social existente durante toda la década del noventa.

Reflexiones finales

Si bien el análisis del rol del Estado resulta complejo, la


necesidad de complejizar su imbricación en los procesos sociales
constituye un requisito clave en aras de entender los distintos
escenarios políticos de la sociedad. Tal cual explicamos en los
distintos apartados, las capacidades estatales ocurrieron con los
vaivenes de los distintos acontecimientos políticos. Ahora bien:
¿cómo pensamos el Estado en la actualidad?

A partir de un contexto social atravesado por la tremenda


crisis sociopolítica que terminó con la salida de varios presidentes
constitucionales, el Estado nacional tuvo un proceso de fortalecimiento
institucional a partir de la reconfiguración de la autoridad política
durante todo el transcurso de esta década. La perspectiva de
García Delgado (2014) es acertada cuando concibe la formación
de un nuevo paradigma denominado “productivo-inclusivo” dentro
del campo teórico de Estado y políticas públicas, cuyos ejes
principales son:

26 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
• La noción de planificación en la gestión política-
estratégica basada en mecanismos centralizados
combinados con actores sectoriales o territoriales a la
hora de ejecutar distintas políticas sociales.

• El surgimiento de empresas públicas –muchas recuperan


parte de las empresas privatizadas de los noventa–
con una lógica distinta del Estado de Bienestar: tienen
un marco jurídico y accionar distinto, porque apuntan
al suministro de bienes públicos, convalidación y
ampliación de derechos de la ciudadanía.

• La relación del Estado con la sociedad del conocimiento


a partir de la creación de universidades, centros de
transmisión de tecnologías y saberes aplicados. La
puesta del sistema industrial requiere el fortalecimiento
del desarrollo territorial en consonancia con las
demandas de los actores sociales, generándose una
instancia de conflictividad social que se va resolviendo
por medio de dispositivos de la política pública –AUH,
PROGRESAR, PROCREAR, etc.– en el marco del
desarrollo de una ciudadanía integral.

• La conducción de la economía por la política, relativizando


el rol de los economistas, expertos de los mercados y
las “recomendaciones” de los organismos multilaterales
de crédito.

• El énfasis en la reindustrialización y la incorporación


de la ciencia, innovación y la tecnología para mejorar la
calidad de vida de la población y los procesos productivos
nacionales.

Estos atributos permiten hablar de la formación de una nueva


Estatalidad, cuya centralidad apunta a la resolución de las inequidades
sociales subyacentes del anterior modelo de acumulación neoliberal.
De todas maneras, la estructura estatal significa un gran avance en
las capacidades estatales para responder a las diferentes demandas
surgidas del seno de la sociedad civil por diferentes motivos, tales

POLÍTICA Y SOCIEDAD | 27
como los cambios producidos en la economía mundial, los problemas
no resueltos del neoliberalismo o por la lógica del actual modelo de
desarrollo.

Desde las ciencias sociales, el desafío profesional es aportar


soluciones creativas para robustecer las capacidades estatales del
actual proceso de transformación, que viene ocurriendo desde hace
una década en pos de lograr una mayor inclusión social, política y
económica en la sociedad argentina.

28 | POLÍTICA Y SOCIEDAD
Bibliografía:

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