Contenido
INTRODUCCIÓN 2
I. LA PASCUA CRISTIANA 3
II. LA EXPERIENCIA DE PASCUA JUVENIL 4
A. Los orígenes
B. La identidad
C. Elementos esenciales
a. Evangelizadora
b. Misionera
c. Formativa
d. Espiritual
e. Juvenil
III. LA ESTRUCTURA DE PASCUA JUVENIL 7
A. Nivel Nacional
B. Nivel Diocesano
C. Nivel Local
D. Los Encuentros Formativos
a) Asamblea Nacional
b) Taller Nacional
c) Expresiones Pascuales
d) Pre-Pascua Juvenil Nacional
e) Los Subsidios
IV. ESPIRITUALIDAD DE PASCUA JUVENIL 13
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INTRODUCCIÓN
El principal fin de toda acción de la Pastoral Juvenil se concentra en el encuentro personal del
joven con Jesucristo para que a partir del inicie un camino de apropiación y profundización en
su propia vida de los valores que en Evangelio propone.
Pascua Juvenil en México ha sido desde la década de los 80´s una excelente iniciativa para
favorecer el anuncio de Cristo hecho por jóvenes para los jóvenes. Esta experiencia se ha ido
consolidando y con el paso del tiempo ha sido asumida progresivamente por diferentes
diócesis del país.
La presente carta de identidad quiere exponer de manera clara y sencilla los principios y
criterios que dan unidad a la propuesta, ha sido posible por el esfuerzo de sistematización
hecho por los Asesores y el Equipo Nacional en turno al paso de los años y por la experiencia
probada en cientos de Centros Pascua en todo el territorio nacional.
El Consejo Nacional de Asesores y Coordinadores de Pascua Juvenil Nacional en su sesión
del verano 2011 en la Diócesis de La Paz, B.C.S. retomo la tarea de revisar el borrador que
hasta el momento se había trabajado en la elaboración de la Carta de Identidad, se conformó
una peque comisión que ofreciera un documento más sencillo, de precisión en su claridad y
concreto para la puesta en práctica.
Esperamos pueda ser una herramienta útil que permita consolidad Pascua Juvenil en las
diócesis unidas organizadamente a la dinámica propia de las Pascua Juvenil de la Iglesia local
como expresión de la Revitalización de la Opción Preferencial por los Jóvenes que nuestra
Iglesia Latinoamericana ha confirmado en su último encuentro de Aparecida, en Brasil.
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I. LA PASCUA CRISTIANA
1. La Pascua de Cristo es el momento culminante de la vida de Jesús, es el «paso» de la muerte,
máxima expresión del pecado, a la vida y la libertad por su Resurrección. Es el triunfo del Amor
sobre el odio y el egoísmo. Es el comienzo de la experiencia de los apóstoles y el inicio de la
Iglesia misionera que anuncia, celebra y construye el Reino, porque Jesucristo está vivo.
La Pascua es el centro de nuestra Fe, de la Celebración Litúrgica y de los Sacramentos,
también debe ser el elemento esencial de la predicación, la catequesis y la espiritualidad
cristiana.
2. El misterio de Pascua es la base de la experiencia cristiana y del «hombre nuevo» que pasa de
vivir según la carne, a vivir según el espíritu (Gal. 7,4) haciendo que el cristiano se abra a los
dinamismos propios de la comunidad, tales como el compartir, el servicio, la esperanza y la
opción preferencial por los más pobres.
La Pascua Cristiana tiene sus orígenes en una fiesta muy antigua que celebraban los pastores
semi nómadas en el antiguo medio Oriente. Se realizaba durante la noche con ocasión de la
primera luna llena de primavera, antes de salir con el rebaño a los nuevos pastizales. Esta
fiesta era presidida por el padre de familia, el rito central era el sacrifico de un cordero o cabrito
de apenas un año. Las tribus de Israel asumen esta fiesta que les da unidad como pueblo, a
partir de su liberación de Egipto. Desde el principio la pascua es la fiesta de la liberación (Ex
12, 1-28; 39-50), donde Dios es el principal protagonista, quien no es ajeno al sufrimiento
humano e interviene para liberarle de toda opresión.
3. Esta tradición judía fue celebrada por Jesús y sus discípulos (Lc 22,7-13). Durante esta fiesta
Jesús se presenta como el «cordero» que entrega su vida para la liberación de sus amigos (Lc
22, 14-23). La Pascua al ser puesta en relación con la muerte de Jesús y su Resurrección
como el triunfo ante el pecado que oprime, tomo un nuevo sentido histórico, más allá del
celebrado por los judíos, dio origen al pueblo de Dios, la Iglesia y reconoce en Jesucristo el
Cordero Pascual (Jn 1,29) que libera del pecado y ofrece una nueva Vida (Jn 19, 34).
Las primeras comunidades cristianas no hablaban sino de una cosa: «Cristo vive, ha
resucitado». La predicación de los apóstoles se centra en la Muerte y Resurrección de
Jesucristo. (Hechos 2, 23-24; 2, 32; 3,5; 4,10…). Recordaban este acontecimiento y repetían
en su memoria las palabras y gestos de Jesús en su cena pascual, con la intensión de hacer
presente y celebrar esta nueva liberación (Hechos 20,7; 1 cor 16,20). Este memorial fue
tomando fuerza en la identidad y tradición cristiana, hasta nuestros días.
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II. LA EXPERIENCIA DE PASCUA JUVENIL
A. LOS ORIGENES
4. El despertar juvenil de fines de los 60´s y las mociones del Espíritu Santo, hicieron que un
grupo de hombres de fe, compartieran su celebración pascual con un creciente número de
jóvenes al sur de Francia en el poblado Taize. Esta celebración fue haciéndose cada vez más
grande y más significativa. Algunos religiosos al conocer esta experiencia intentaron repetirla o
imitarla en torno al triduo pascual. Así nacen las primeras celebraciones de la «Pascua
Juvenil».
5. En los años 80´s en México algunos religiosos junto con algunos presbíteros diocesanos
empezaron a preparar y celebrar «La Pascua Juvenil», como la experiencia juvenil, masiva y
protagonista en la que grupos de jóvenes celebraban el misterio de la pasión, muerte y
Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Hubo variedad en las maneras de celebrar las
primeras pascuas; lo que era constante era la respuesta entusiasta de los jóvenes, para
algunos de ellos su primera experiencia consiente con Jesucristo vivo.
6. Desde 1985 la CEMPAJ (Comisión Episcopal Mexicana de la Pastoral Juvenil) nombro a un
Asesor Nacional, como referencia para evaluar, sistematizar, impulsar y promover la
preparación y celebración de la Semana Santa con jóvenes, con la propuesta de Pascua
Juvenil.
7. Esta propuesta ha venido consolidándose, adaptándose y sistematizándose con el tiempo.
B. LA IDENTIDAD
8. La Pascua Juvenil es una propuesta de evangelización “de jóvenes para los jóvenes”, que
madurada en el ámbito de la Iglesia Católica (Diócesis y Parroquia), crea un ambiente de
fraternidad en torno a Cristo Resucitado y siembra en los jóvenes el deseo de estar juntos y
colaborar por y en su Iglesia.
9. La Pascua Juvenil es un encuentro personal y comunitario con Cristo, encuentro íntimo de fe y
a la vez, alegre. Encuentro con «Cristo» que se expresa en los lemas de cada año. Es la
comunión de diversos grupos y centros de pascua, con exigencias de coordinación nacional y
diocesana, que, manteniendo sus características propias, se unen por el “Acontecimientos
Pascua”» y se coordinan en una misma propuesta educativa, donde el joven encuentra como
modelo de vida a Jesucristo.
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10. Pascua Juvenil es la celebración del Misterio Pascual, como Iglesia, con un protagonismo y
estilo juvenil significativo. La manera de organizarlo y proponerlo ha de adaptarse a las
necesidades y tiempos de los jóvenes a quienes se dirige.
11. Pascua Juvenil se caracteriza por llevar el Evangelio de Cristo Vivo, en un ambiente de
espiritualidad juvenil. El rostro de Cristo Vivo, Resucitado, es una propuesta de imagen en la
que todos nos encontramos, nos inspiramos y nos unimos.
12. Pascua Juvenil es un Movimiento Juvenil en su Espiritualidad y en su mística. En su estructura
es Eclesial, reconoce en el episcopado a nuestros pastores y tiene una singular cercanía con
los responsables de la Pastoral Juvenil Nacional y local. En su organización es flexible y tiene
la finalidad de promover comunión.
13. Pascua Juvenil NO puede ser simplificada en un «grupo juvenil» o una «metodología de
retiros» o «un rígido esquema celebrativo». Es mucho más amplio, es una expresión del amor
creativo de la Iglesia a sus jóvenes y de los jóvenes a su Iglesia.
14. El OBJETIVO de Pascua Juvenil es Anunciar el evangelio en un ambiente de espiritualidad
juvenil para celebrar en comunidad el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo,
iluminado por el tema del año.
C. ELEMENTOS ESCENCIALES
15. La característica principal de la identidad de Pascua Juvenil es CELEBRAR EL MISTERIO DE
LA PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO, desde la perspectiva juvenil.
16. Pascua Juvenil es una experiencia que se caracteriza por ser una propuesta:
a) Evangelizadora
El centro de su anuncio es la libertad en Jesucristo Vivo y Resucitado.
Toda su estrategia en signos, símbolos, imágenes, expresiones tienen la intención de
favorecer el encuentro personal con Jesucristo.
La palabra de Dios, además de ser la fuente donde se inspira la Pascua Juvenil y el
Magisterio de la Iglesia, son sus referentes principales para discernir la vida.
El trabajo de grupo no es solo una estrategia metodológica, es una experiencia de Iglesia,
compartir la vida, las ilusiones, los retos y los sueños con otros jóvenes es su más
cercana expresión eclesial.
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Impulsa a llevar el Evangelio de Cristo Vivo, es decir, la buena Nueva en un ambiente
juvenil.
b) Misionera
La Pascua Juvenil colabora activamente en la misión de la Iglesia local, en la Pastoral
Orgánica y es fiel a las líneas de sus pastores.
Nuestro campo de acción es el «mundo juvenil», va al encuentro de los jóvenes en toda
su amplitud y en todas sus expresiones.
Estrechamos lazos entre grupos y asociaciones, para hacer posibles actividades en
colaboración con la Iglesia y con las instituciones civiles al servicio de causas de los
jóvenes.
c) Formativa
La experiencia de Pascua juvenil, busca ser un punto de partida para itinerarios de
formación en la fe. Por medio del acompañamiento que nos proporcionan los asesores,
presbíteros, religiosos, religiosas y seglares, nos formamos para profundizar nuestro
encuentro con Jesucristo.
La profundización de nuestra fe, la cercanía con la Palabra, el conocimiento y la
vinculación con el Magisterio de la Iglesia son un ejercicio constante para quienes
formamos parte de Pascua Juvenil.
Igualmente nos sentimos llamados a formarnos en los temas de investigación y actualidad
juvenil, que nos ayudan a estar en sintonía con las nuevas generaciones y sus nuevas
necesidades.
Los encuentros nacionales o locales serán una expresión de nuestra intención de
formarnos.
d) Espiritual
La Pascua Juvenil es una experiencia espiritual, nace de la Liturgia de Semana Santa,
que desea comunicar la buena noticia de la Resurrección de Cristo.
Este impulso de testigos hunde sus motivaciones en el encuentro con el Resucitado al
«partir el pan» (Lc. 24,30). El centro de unidad y vitalidad es la Experiencia Eucarística.
Buscamos la Resurrección de Cristo en nuestras vidas. Lo que implica novedad,
originalidad y evangelización constante en nuestra vida, ya que Cristo ha vencido al mal.
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Es un honor para nosotros poner en práctica la decisión de un seguimiento permanente
de Cristo.
e) Juvenil
La Pascua Juvenil promueve el protagonismo juvenil, concretando la opción preferencial
que la Iglesia Latinoamericana ha hecho por los jóvenes, en el III Conferencia General del
Episcopado Latinoamericano en la cd. de Puebla en 1979. (Puebla Cap. II Opción
Preferencial por los Jóvenes, números 116-1205). El joven ha de sentirse parte de la
Iglesia y protagonista de la evangelización de otros jóvenes. La búsqueda de signos,
expresiones, imágenes y símbolos ha de facilitar la perspectiva juvenil.
III. LA ESTRUCTURA DE PASCUA JUVENIL
17. La estructura organizativa es sencilla, práctica y flexible para favorecer su adaptación a las
necesidades locales y a conservar la esencia de la experiencia de Pascua Juvenil.
Presentamos tres niveles: nacional, diocesano y local.
A. NIVEL NACIONAL
18. Asesor Nacional: Es una persona con experiencia en Pascua Juvenil y en el trabajo con los
jóvenes. Su principal finalidad es promover la comunión con la Iglesia Nacional, orientar y
acompañar la elaboración de los subsidios, profundización de los temas y velar por la fidelidad
de Pascua Juvenil.
19. Hasta el momento esta función ha sido delegada a la Congregación de los Salesianos de Don
Bosco, en coordinación con el obispo responsable de la DEMPAJ (Dimensión Episcopal
Mexicana de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes).
20. El Asesor Nacional cuenta con un equipo de jóvenes y asesores adultos con quienes se apoya
para sus funciones y servicio a la Pascua Juvenil.
21. Equipo Pascua Juvenil Nacional (PAJUNA): es el apoyo operativo del Asesor Nacional, está
conformado por jóvenes y asesores adultos con experiencia de Pascua Juvenil. Son invitados
por el asesor nacional y respaldados por su Iglesia Diocesana como agentes comprometidos
activamente en la pastoral juvenil. Su pertenencia al equipo dura entre 3 y 6 años continuos.
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22. El Equipo y El Asesor Nacional
a) Están al servicio de la Pascua Juvenil Nacional, son responsables de animar, operar y
darle seguimiento a las determinaciones del Consejo Nacional de Asesores de Pascua
Juvenil.
b) Se reúnen ordinariamente para reflexionar, revisar el caminar de Pascua Juvenil. Estudian
los temas, proponen subsidios.
c) Cuidan y velan por la sistematización de Pascua Juvenil en México, su historia, sus
documentos y su proyección.
d) Orientan y animan la formación de los asesores y coordinadores de Pascua Juvenil a
través de los materiales y subsidios de cada año y los eventos nacionales.
e) Fomentan la unidad en un mismo tema, objetivo, lema e himno.
f) Participan en los eventos nacionales animando el contenido y desarrollo de los eventos.
g) Ofrecen asesoría y acompañamiento a las diócesis o parroquias que lo solicitan. Crean
lazos con los equipos diocesanos y centros pascua.
23. El Consejo Nacional de Asesores y Coordinadores, es el pleno de los asesores y
coordinadores diocesanos de Pascua Juvenil, este consejo sesiona ordinariamente una vez por
año, en la Asamblea Anual. Es la instancia de mayor corresponsabilidad en la animación y
dirección de Pascua Juvenil Nacional.
24. Es un órgano consultivo y deliberativo para la animación y coordinación Nacional, conformado
por el Asesor y el Coordinador de cada una de las diócesis con la presencia de Pascua Juvenil,
igualmente, participan coordinadores de centros pascua en los que aún no se ha designado a
nadie a nivel diocesano. Todos participan con voz y voto junto con el Asesor Nacional y dos
jóvenes del Equipo Nacional.
B. NIVEL DIOCESANO
25. Pascua Juvenil está estrechamente vinculada a la Pastoral Juvenil, por lo que la primera
instancia de coordinación es con el responsable diocesano de la Pastoral Juvenil.
26. Algunas diócesis han visto necesario y practico nombrar un Asesor específico para Pascua
Juvenil Normalmente es nombrado por el Obispo o el Responsable de la Pastoral Juvenil.
Puede ser presbítero, consagrado(a) o seglar.
27. El asesor estimula a la iniciativa, favorece que los jóvenes crezcan en confianza en sí mismos,
los ayuda a cuestionarse con más profundidad, estimula a que incursionen en nuevas
funciones y experiencias.
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28. Equipo Base de Pascua Juvenil. Son el equipo de apoyo para coordinar los centros pascua de
la diócesis. Como parte de este equipo se designa algún joven como Coordinador Diocesano
de Pascua Juvenil. La forma en que son convocados, la duración en sus cargos, sus funciones,
sus reuniones, su organización es interna a cada diócesis.
29. El Asesor Diocesano y el Equipo Base
a) Son los responsables de mantener el vínculo con las instancias nacionales, darle
seguimiento a sus orientaciones, velan por mantener comunicación y asegurar la
participación activa y efectiva de sus representantes en eventos nacionales.
b) Son puente entre las realidades diocesanas y el equipo nacional.
c) Velan por asegurar la fidelidad a la propuesta y espiritualidad de
d) Pascua Juvenil.
e) Hacia el interior de la diócesis coordinan sus eventos, promueven la unidad y tiene
conocimiento de todos los centros pascua de su diócesis.
f) Son responsables de los encuentros, del itinerario, el material, los subsidios locales; de
promover el seguimiento a los centros pascua, la formación de sus líderes y su inserción
en la pastoral juvenil local.
g) Ofrecen asesoría, acompañamiento y orientación a los centros pascua, a los decanatos y
parroquias que lo solicitan.
C. NIVEL LOCAL
30. De acuerdo a las necesidades y a los recursos de cada diócesis la Pascua Juvenil se celebra
en algún centro para todo un decanato, en algunas Parroquias o en Centros Específicos al
servicio de varias parroquias. Al equipo que coordina estas pascuas, le llamamos Centros
Pascua.
31. Los jóvenes en Pascua Juvenil deben sentirse unidos, afectiva y efectivamente con su Obispo,
y él debe sentirlos cerca. Con el apoyo del Obispo se fortalece para seguir creciendo en el
número de centros Pascua en las Diócesis, contribuyendo con la Iglesia, formando a la
juventud en los valores para servir de la mejor manera.
32. Ordinariamente cada Centro Pascua tiene la libertad en la Organización de su estructura
interna, la manera en que se convoca, los tiempos de participación, sus roles y funciones.
Excepto cuando la diócesis define estos criterios para los centros pascua, es conveniente que
cada centro cuente con algún Asesor y al menos un Coordinador, así mismo es oportuno
contar con algún equipo local de animadores.
33. El equipo local de animadores de centros pascua, junto con su coordinador y asesor son los
responsables de operar la Pascua Juvenil en cada centro.
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a) Preparan todo el itinerario local, la logística, el uso de los materiales y subsidios y la
celebración de la Pascua.
b) Acompañan todo el proceso de la Pascua Juvenil, se preocupan de ofrecer alternativas de
seguimiento a los participantes, como opciones de grupos juveniles o eventos locales.
c) Animan la vida de fe y de la Iglesia de los participantes.
d) Favorecen la comunión con la diócesis y con la parroquia, participan activamente en la
Pastoral Juvenil local.
e) Promueven la comunión con las instancias de participación y protagonismo juvenil de sus
localidades.
D. LOS ENCUENTROS FORMATIVOS
34. Como parte de la estructura con la que se prepara, se anima y se forma la Pascua Juvenil, los
encuentros formativos o eventos son experiencias “detonantes”, para profundizar en la fe,
asegurar la perspectiva juvenil y proyectar en comunión como Iglesia la vivencia de la Pascua.
35. A nivel Nacional los encuentros formativos o eventos se han ido sistematizando con el paso del
tiempo y hasta este momento han respondido favorablemente a las necesidades. Actualmente
celebramos cuatro encuentros anuales: Asamblea Nacional, Taller Nacional, Expresiones
Pascuales y Pre-Pascua Juvenil Nacional.
36. En cada encuentro formativo o evento los asistentes y las sedes se circunscriben a las reglas
que establezca la convocatoria publicada para el mismo.
a) ASAMBLEA NACIONAL
37. La Asamblea Nacional es la reunión de los Asesores, Coordinadores y Equipos Diocesanos de
Pascua Juvenil. Son convocados por el Asesor Nacional y el responsable pastoral de la Sede.
38. Tradicionalmente se celebra en verano.
39. El Equipo Nacional ofrece asesoría a la sede para la organización logística del evento y
participa activamente en su desarrollo.
40. Ordinariamente en esta Asamblea sesiona el Consejo Nacional de Asesores y Coordinadores
de Pascua Juvenil, se toman acuerdos, se sugieren temáticas para los próximos años, se
comparten problemáticas locales o nacionales, se definen comisiones para tareas específicas,
se evalúa el proceso del ciclo anterior, se conocen y sugieren estrategias al Plan de Trabajo del
Asesor y Equipo Nacional; se levanta acta formal de la sesión.
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41. En dialogo el Consejo Nacional con el asesor y el Equipo Nacional, se ponen de acuerdo para
la elección de las sedes de los encuentros formativos del año.
42. En este evento se presenta la temática que iluminará la Celebración de la Pascua Juvenil. Este
tema es propuesto por el Asesor y el Equipo Nacional, y es aprobado por el Obispo Presidente
de la DEMPAJ. La presentación de la temática ofrece los textos de referencia para su
profundización. La Asamblea conoce, estudia y profundiza el tema.
43. Después del estudio y profundización del tema, la Asamblea formula el objetivo y el lema del
año.
b) TALLER NACIONAL
44. El Taller Nacional, es la reunión de trabajo donde los participantes aportan ideas para los
subsidios y materiales de Pascua Juvenil. Son convocados por el Asesor Nacional y el
responsable pastoral de la sede.
45. Tradicionalmente el Taller Nacional se celebra entre los meses de Septiembre, Octubre y
Noviembre.
46. El Equipo Nacional ofrece asesoría a la sede para la organización logística del evento y
participa activamente en su desarrollo.
47. No es un evento masivo, participan Animadores de los equipos Diocesanos de Pascua Juvenil,
agentes de Pastoral y persona con experiencia en temas de pedagogía, juventud y catequesis.
c) EXPRESIONES PASCUALES
48. Expresiones Pascuales, es el evento donde se presentan las propuestas artístico-culturales
desde la perspectiva juvenil, como subsidio para enriquecer la vivencia del tema anual de la
Pascua Juvenil. Son convocados por el Asesor Nacional y el responsable pastoral de la sede.
49. Tradicionalmente ha sido en el mes de Noviembre.
50. El Equipo Nacional ofrece asesoría a la sede para la organización logística del evento y
participa activamente en su desarrollo.
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51. Participan los seleccionados diocesanos en las distintas expresiones artístico-culturales alas
que se convoca.
52. Tradicionalmente acompañan a los seleccionados personas que animan su participación, se
define el número de asistente según las posibilidades y restricciones que presenta la diócesis
sede.
d) PRE-PASCUA JUVENIL NACIONAL
53. La Pre-Pascua Juvenil Nacional es un encuentro de formación-capacitación para quienes
organizan y animan Pascua Juvenil en las diócesis. La experiencia atiende el proceso de fe y
espiritualidad de los participantes. Se presentan subsidios en torno al tema del año y se dan
orientaciones y sugerencias.
54. Tradicionalmente se ha celebrado el primer fin de semana de enero, para facilitar a las diócesis
la apropiación de los subsidios y la organización de sus pre-pascuas diocesanas.
55. El Equipo nacional ofrece asesoría a la sede para la organización logística del evento y
participa activamente en su desarrollo.
56. Participan todos los equipos diocesanos con sus asesores y jóvenes coordinadores, además
representantes de centros Pascua que no cuentan con una estructura diocesana.
e) LOS SUBSIDIOS
57. Desde sus orígenes, las Pascua Juvenil ha sistematizado y promovido subsidios para los
procesos nacionales y diocesanos. Estos se realizan en coherencia con la temática del año y
son herramienta de apoyo para los equipos organizadores.
58. Los subsidios son aportes a los ejercicios para profundizar la fe, la propuesta catequética, la
pedagogía y dinámica de grupo, lectura de la realidad juvenil, liturgia, cantos, artes gráficas,
propuestas en línea, juegos, etc.
59. Los subsidios han de ser enriquecidos y adaptados de acuerdo a las realidades locales.
60. En un ejercicio de comunión eclesial resulta muy positivo cuando los centros pascua locales o
diocesanos comparten los subsidios producidos al interior de sus equipos. El Equipo Nacional
favorece esta comunión y coordina su promoción con el resto del país.
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IV. ESPIRITUALIDAD DE PASCUA JUVENIL
61. La espiritualidad es la forma en que vivimos ordinariamente nuestra vida cristiana. Para los
bautizados la vida se organiza de acuerdo a las convicciones del evangelio y la propuesta de
Jesucristo en la construcción del Reino.
62. Dentro de la espiritualidad cristiana, hay carismas que acentúan algunos valores del evangelio
para la vida cotidiana por la perspectiva desde donde se pretende vivir. De este modo Pascua
Juvenil ha asumido algunos rasgos con los que se siente más identificado.
63. Las opciones de la Espiritualidad de Pascua Juvenil son: Cristo Resucitado como el centro de
nuestra vida, la opción preferencial por los jóvenes, el sentido de la Iglesia, el ánimo misionero,
el compromiso social y la cultura vacacional.
64. Cristo Resucitado como el centro de nuestras vidas. Nos sentimos identificados como
Testigos del Resucitado, aceptando los signos de su muerte como muestra de su amor y
generosidad, que hacen posible su triunfo.
65. La alegría, el optimismo, el entusiasmo para enfrentar la vida, luchar contra el propio egoísmo y
la esperanza son frutos de un profundo encuentro y una progresiva amistad con Cristo Vivo.
66. La opción preferencial por los jóvenes, ya asumida por la Iglesia Latinoamericana desde la
III Conferencia del Episcopado Latinomericano en Puebla en 1979. (Puebla Cap. II, 1166-1205)
y confirmado en los posteriores encuentros continentales del episcopado, hasta el último
celebrado en Aparecida Brasil en el 2007.
67. Es una opción no excluyente, pero si preferente. Creemos que Dios le habla a la Iglesia a
través de los jóvenes y que Dios les expresa a los jóvenes su amor y misericordia a través de
su Iglesia.
68. El dinamismo la creatividad, la flexibilidad, la innovación y el protagonismo juvenil son frutos de
esta opción.
69. El laicado juvenil debe emprender las acciones que están de acuerdo a su vocación específica.
Una de esas acciones es que los “los jóvenes se conviertan en evangelizadores de los jóvenes”
dinamizadores y renovadores de la Iglesia y de la sociedad y colaboradores. En la marcha del
pueblo de Dios, con un proyecto liberador e integral de comunión y participación como anticipo
del Reino, responsabilidad ante la hora actual, renovación en el mundo de los estudios, del
deporte y la diversión.
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70. El sentido de la Iglesia, como el pueblo de bautizados que camina hacia el encuentro final con
su Señor. Con una fuerte conciencia de identidad y sentido de pertenencia a una comunidad
con la que comparte la forma de ver la vida, se enriquece con los dones de los demás y
celebrando juntos el Amor que nos une.
71. La disponibilidad para trabajar en equipo, hacer redes, compartir el mismo itinerario frente a
una temática común, compartir las propias vivencias, continuar la vida cotidiana en grupos o
pequeñas comunidades, la capacidad de convocar y el rechazo a la exclusión son expresiones
de nuestro sentido de Iglesia.
72. El ánimo misionero, consecuencia de quien ha recibido la Buena Noticia del triunfo de Jesús
sobre el Pecado y el regalo de la libertad posible en su entrega total y su resurrección. Nos
sabemos envidos por la Iglesia como “discípulos y misioneros” a otros jóvenes para
compartirles el entusiasmo que nos mueve a ser Testigos de Cristo Vivo y más con quienes
aún no se han encontrado personalmente con Él.
73. El compromiso social. Con nuestro testimonio y con un espíritu de servicio generoso nos
comprometemos gradualmente con actividades apostólicas en nuestras familias, en la
parroquia, en la Iglesia local y en el barrio, colonia, trabajo y escuela.
74. Como expresiones de este compromiso nos insertamos en la realidad de nuestra sociedad,
trabajando por la dignidad de la persona, la visibilidad y dignidad de los jóvenes, la
construcción de una patria más justa y más fraterna. Estamos al tanto de las problemáticas
actuales de nuestra sociedad y buscamos formas organizadas para actuar en la búsqueda de
soluciones.
75. La cultura vocacional: Nos lleva a integrar todas las dimensiones de la vida, a fin de ir
descubriendo la voluntad de Dios en las diversas vocaciones de servicio en la Iglesia y en la
sociedad.
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