0% encontró este documento útil (0 votos)
67 vistas2 páginas

Oración Final

Este documento es una oración de acción de gracias por las 48 horas de oración y ayuno realizadas por la Comunidad Católica San Pablo Apóstol. La oración agradece a Dios por la oportunidad de reunirse en oración, pide sanidad y liberación para los matrimonios y familias, y que el Espíritu Santo llene los vacíos y cure las heridas. Finalmente, pide por aquellos que no conocen a Jesús para que sean alcanzados por su amor.

Cargado por

Jimmy Porras
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
67 vistas2 páginas

Oración Final

Este documento es una oración de acción de gracias por las 48 horas de oración y ayuno realizadas por la Comunidad Católica San Pablo Apóstol. La oración agradece a Dios por la oportunidad de reunirse en oración, pide sanidad y liberación para los matrimonios y familias, y que el Espíritu Santo llene los vacíos y cure las heridas. Finalmente, pide por aquellos que no conocen a Jesús para que sean alcanzados por su amor.

Cargado por

Jimmy Porras
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Oración final Jornada de Oración y Ayuno

27 y 28 de marzo 2023

Padre Celestial, te damos infinitas gracias por estas 48 horas continuas de


oración, que se cumpla lo que dice tu Palabra, “Os aseguro también que, si dos de
vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo
conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres
reunidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos”, Mateo,18, 19-20.

Gracias Jesús, porque nos has llamado y hemos escuchado tu voz susurrándonos
al oído y han sido momentos de gran bendición y de intimidad contigo, estando en
tu presencia, hemos podido dialogar, como lo haríamos con un verdadero amigo,
acá estamos y nos seguimos presentando ante nuestro Padre Celestial con
humildad, como “guerreros” dispuestos a revestirnos de tu armadura para librar
esta batalla, la conversión de nuestras familias, la sanación y liberación de los
matrimonios consagrados ante ti.

Nos hemos preguntado, ¿qué está pasando en el mundo?, ¿cómo se destruyen


familias?, ¿porque hay tanta división?, como hay matrimonios que viviendo en un
mismo techo, “parecen dos extraños”, como que si nunca se hubieran conocido,
permítenos volver a encontrarnos con ese primer amor, que eres Tú, porque Tú
sobrepasas todo entendimiento y si nuestro corazón se enamora de Ti y
aprendemos amarte desde nuestras entrañas, vamos a tener la capacidad de
amar al prójimo, amar a pesar de nuestra imperfección, amar a pesar de que no
comprendamos sus heridas, amar en medio del dolor. Ven Señor Jesús derrumba
toda mascara oculta, que nos hace fuerte para nos mostrar esa vulnerabilidad que
sentimos como Hijos y Herederos de Tu Reino, “te amamos, te exaltamos y te
glorificamos, porque Tú eres el Rey de Reyes y Señor de Señores, bendito Tú
Eres”.

Ven Espíritu Santo llena nuestros vacíos, tú los conoces, tú sabes, cuáles son
nuestras necesidades, esos apegos, que nos impiden avanzar, y sí somos
nosotros mismos ese impedimento para dejar a Dios actuar en nuestra vida, nos
apartamos, queremos que nuestro único apego sea Tú Jesús, “quien es el
camino, la verdad y la vida, porque nadie va al Padre sino es por él” (Juan 14,6),
que no dependamos de nadie mas que no sea de Papá que esta en los cielos, que
podamos confiar plenamente en su Palabra, para que haya gratitud en medio de la
adversidad, para que la fortaleza venga el cielo y que podamos vivir en la tierra,
como que si estuviéramos en el cielo, porque desde el momento en que nos
pensantes y nos diseñaste en el vientre de nuestra Madre, ya teníamos un
propósito para cada uno, y levantamos las manos para recibirlo y que se cumpla tu
voluntad y no la nuestra, que se caiga toda venda de los ojos y que nuestros
oídos, puedan escucharte porque fueron diseñados para eso. Ven Espíritu Santo,
sana nuestras heridas, aleja toda soberbia, orgullo, que la personalidad o carácter
que nos has dado sea moldeado a tu forma de ser y de pensar, para que podamos
ver a través de tus ojos y amar a través de tu corazón, Jesús.

Hoy te pedimos por lo que no te conocen, por lo que no se reúnen en tu nombre,


para que ellos sientan la necesidad de conocerte, extrañarte y necesitarte, que Tú
lo sigas, persigas, hasta que los consigas, porque al igual que nosotros están
necesitados de ti, de sentirse amados, como nunca nadie los ha amado, y ese
amor que llena y que no señala ni juzga, solo tu Señor Jesús, puedes regalarlo.

Hoy te damos gracias, por todos esos regalos que nos has dado, y no
precisamente son materiales, se trata de los dones, frutos, carismas del Espíritu
Santo, a cada uno les ha dado según tus promesas de amor acá en la tierra, que
sepamos valorarlos y aprovechar cada uno de ellos, para tu Gloria y para que mas
almas necesitadas y sedientas de ti, lleguen a tus pies. Gracias Señor Jesús, que
generoso has sido con cada uno de nosotros, lo hemos confirmado en esta
jornada de oración y de ayuno.

Gracias Papito Dios, Gracias Jesús y a nuestra Madre Santísima por su


intercesión, gracias por tanto amor, gracias por estos momentos en que nos
hemos podido levantar las manos unos con otros, porque sabemos que para ti no
hay fronteras, no hay limitaciones y que todo es posible en tu amor, llénanos de Tú
gracia, misericordia y perdón. Gracias, por tanto, a pesar de lo poco que te damos.
Quedamos bendecidos, en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo, y creemos
sin haber visto, que se cumplirán tus promesas de amor y que nuestros ojos verán
lo que tanto te hemos pedido, siempre en la perfección de tus tiempos para que
sea tu voluntad y no la nuestra.

¡Seguimos unidos a una sola voz, sedientos de ti, Señor Jesús!

Comunidad Católica San Pablo Apóstol

También podría gustarte